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FLAVIA COSTA Esdoctora en Ciencias Sociales por la Univer, dad de Buenos Aires ¢ investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Cientifi- cas y Técnicas (Conicet). Es profesora asocia da del seminario Informatica y Sociedad y ti- tular del seminario de doctorado Estética, biopolitica, estado de excepcién. Una lectura de Giorgio Agamben, en la Facultad de Cien- cias Sociales de la UBA. Dicta también Jama- teria Teorfas de la Cultura y el Poder. Michel Foucault, en la Escuela Interdisciplinaria de ‘Altos Estudios Sociales de la Universidad Na- de San Martin. Fue una de las funda- s de la revista Artefacto. Pensamientos sobre ‘¢ integra el colectivo Ludién. Explo- oamericano de poéticas/politicas En Ia ultima década tradujo, buena parte de la obra de al castellano. Publicé la no- | Indice INTRODUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA .. La pandemia como “accidente normal” Cuestiones de método .. BIG DATA, ALGORITMOS Y EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL .. Los datos nunca estan “dados”. La episteme de la informacion. Sociedades de control y nuevo orden informacional Del gobierno de los futuros conductuales Big data, perfilado y retroaccién predictiva Mineria de datos, extractivismo y anticipa Vigilancia (im)personal y la ideologia de lo “agi”... on HACKTIVISMO, BIOMETRIA Y VIGILANCIA GENETICA .. Identificaciones genéticas .. unterpretaciones especulativas” INTRODUCCION, EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA, La pandemia como “accidente normal”, Cuestiones de método .. BIG DATA, ALGORITMOS Y EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL Los datos nunca estan “dados” La episteme de la inform: Sociedades de control y nuevo orden informacional.. in. Del gobierno de los futuros conductuales Big data, perfilado y retro Mineria de datos, extractiv: Vigilancia (im)personal y i6n predicti mo y anticipacién a ideologfa de lo “igil”.. HACKTIVISMO, BIOMETRIA Y VIGILANCIA GENETICA .. Identificaciones genéti “Interpretaciones especulativ: Elementos para el debate... ao: - 106 -- 108 112 + 114 FORMAS DE VIDA INFOTECNOLOGICAS «. _ La ‘preparacién cultural” para la tecnificaci6n ... INTRODUCCION El vertigo del salto de escala ¢Por qué “Tecnoceno”? * El cruce de dos aceleraciones: técnica y biolégica * El salto de escala en nuestra relacién con el mundoambiente * De Chernobil a la pandemia de covid-19: la era de los “accidentes normales”, inevitables pero previsibles * Un céctel explosivo: el volumen de la especie, Jos desarrollos tecnoindustriales, la degradacién del ecosistema y la enorme desigualdad + El shock de virtualizacién * Seguimos siendo modernos * La politica se biologiza, la vida se tecnifica Podriamos lamarnos “utopistas invertidos’ ‘mientras que los utopistas corrientes son incapaces de producir realmente lo que pueden imaginar, nosotros somos incapaces de imaginar Lo que realmente estamos produciendo, Gowrner Anpers, “Tesis para la era atémica”, 1959 Después de atravesar el desconcierto inicial, qued6 claro que la pandemia del coronavirus no ha sido solamente la irrupcion de un acontecimiento novedos sino el signo de una gran trans formacién epocal. Signo de un salto de escala en nuestra rels cién con el mundoambiente, que se venia macerando al menos desde mediados del siglo pasado. Si queremos ubicar este acontecimiento tan dislocante en una serie, propongo hacerlo en la de los “accidentes normales” de la nueva época abierta con el proceso que en 2005 el qui- mico Will Steffen llamé la Gran Aceleracién, y que, siguien: do la sugerencia del fildsofo aleman Peter Sloterdijk (2015), del francés Jean-Luc Nancy (2015) y del sociélogo portugy nacido en Mozambique Herminio Martins (2018), denomino Tecnoceno: la época en la que, mediante la puesta en marcha de tecnologias de alta complejidad y altisimo riesgo, dejamos huellas en el mundo que exponen no solo a las poblaciones de hoy, sino a las generaciones futuras, de nuestra especie y de otras especies, en los proximos milenios. Huellas que pueden, como en el caso del accidente nuclear de Chernobil, ocurrido en 1986, poner en riesgo la vida de medio planeta, y cuyos efec- tos sobre el ecosistema perdurarén por tanto o més tiempo que el que ya lleva en Ja Tierra la humanidad. Se estima que la ra- emanada de la explosién del reactor de Chernobil 5 260 a 300 mil afios; para recién dentro er fafios datan justamente Jas : 300 “una idea, de hace jens, encontradas en 2017 en ‘més antiguas de nee ‘actual territorio de Marrucco™, ina declinacién o expe. Utilizo el término Te de Antropoceno PYOPuesto en c| ificacién de ofr términr? Ce holandés Paul Crutzen, ‘afio 2000 por el quimico que Ia influencia del com- premio Nobel 1995, se en en las tiltimas décadas ha E ; emnano ne para i mplicar transformaciones en sido tan Beet traspasado ya el umbral de irreversi- as syuelta atris, De hecho, pese @ las encendi. Ste ope ye ta propuestide Cxntzen sUscin® nire Be6- hs le otros Ambitos expertos, el 20 de mayo ee cine a ‘Trabajo sobre el [eatropoceno dentro de Ja Subcomisién de Estratigrafia del Cuaternario, que es a su vez un cuerpo de la Comision Internacional de Estratigrafia, resol- vié por 29 votos contra 4 que el Antropoceno constituye una nueva capa estratigrafica en el planeta. En esa misma reunion, el Grupo daté el inicio del Antropoceno en la Era Atomica —y no, como habja sido la propuesta original de Crutzen, en Jos comienzos de la era industrial, con la invencién de la mi- quina de vapor y el ingreso en la era de los combustibles fésiles. Esta precisién temporal es reveladora, en la medida en que ubica el inicio de Ja era del “antropos” en un momento par- ticularmente denso en lo que respecta a la capacidad de afectar material el planeta: la posibilidad concreta de liberar ear. E's por esto que me inclino a poner el acento del despliegue técnico (Tecnoceno), en las in- en los modos de energia desenca- tos lo han puesto en la eco- Ones sociales propios je propiciador alternativas. Entre los elem Antropoceno/Tes ducto del aumen otros gases de ef y el aumento de del humano, de carbono, del nit dad industrial, napas por acci con lo sefialad aceleracién mu en areas socia producto inte si6n extranjer energia prim potable, la e« papel, el tra ternacional. Sistema Tic carbono, 6x rico, el aun nas coster de la bios para culti En la) momente clas pree: 1970, el denon INTRODUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO DE SCALA " comprender el Antropoceno, y sobre la que ereemos necesa~ rio reflexionar en profundidad para promover formas de vida alternativas. Entre los elementos que, segin estos expertos, definen ¢} Antropoceno/Tecnoceno se cuentan el eambio elimético, pro ducto del aumento de las emisiones de diéxido de carbone y otros gases de efecto invernadero; la pérdida de biodiversidad y el aumento de la poblacién humana; la alteraciOn, por obra “el humano, de ciclos biogeoquimicos como los del aguas del carbono, del nitrégeno y del oxigeno por medio de la activie dad industrial, la deforestacién, la contaminacion de suelos ¥ napas por ac con lo ‘on de fertilizantes y plaguicidas. Esto coincide ialado por Steffen, quien describié doce curvas de aceleracién muy pronunciada a partir de mediados del siglo XX en Areas sociales critic + el crecimiento de la poblacién, del producto interno bruto (PIB) real a nivel global, de la inver- sin extranjera directa, de la poblacion urbana, la utilizacion de energia primaria, el consumo de fertilizantes, el uso del agua potable, la construccion de grandes represas, la produccion de papel, el transporte, Jas telecomunicaciones y el turismo in= fernavional. A las que sumé otras doce curvas similares en el Sistema Tierra: el crecimiento en las emisiones de didxido de carbono, xido nitroso y metano, la caida del ozono estratosf rico, el aumento de la temperatura de la superficie terrestre, la gcidificacién ocednica, la captura de peces mmarinos, el aumento de la acuicultura de camar6n, el aumento del nitrégeno en Z0- nas costeras, la pérdida de bosques tropicales, la degradacion de la biosfera terrestre y el aumento de las tierras preparadas para cultivo. En Ja historia del Tecnoceno, Ja década de 1970 ha sido un momento particularmente denso, de catalizacion de tenden- cias preexistentes. Vedmoslo a Ja luz. de unos pocos hechos, En 1970, el fisico Francis Crick publicd en Ja revista Nature lo que miné el Dogma Central dela biologia molecular, donde una explicacion unidireccional (desde el ADN hacia hacia la proteina hasta desencadenar la accion B wWenoceno a ge ha sido cuestionado, sobre celular) de lo: smisin de la he mecanismos de t nética, Posteriormente, ese “dogm: todo en lo que respecta a esa via unilineal —se sabe hoy que no €s latinica opcién—, pero los ensayos en torno a él propiciaron inéditas experimentaciones con la posibilidad de descifrar, al ar el llamado desarrollaron las primeras experiencias a del ADN recombinante, en la que se crea de manera artificial, in vit nolécula de ADN a partir de la unién de secuen: ADN de dos organismos que en condiciones sil anley Cohen vestres jamais se juntarian. En 1973, el gene y los bioquimicos Paul Berg y Herbert Boy éxito el gen de una rana en el ADN de una bacteria Escheric colli. Ya en nuestra regién, entre 1971 y 1973 se desarrollé en el Chile de Salvador Allende el proyecto Cybersyn —por las siglas en inglés de “sinergia cibernéti tambii como SYNCO, sistema de informacién y control, que lideré el cientifico britinico Stafford Beer, convocado por el entonces ministro de Hacienda Fernando Flores. Su propésito era ges- tionar todas las empresas controladas por el Estado en tiempo real mediante una red de teletipos interconectados, utilizando los principios de la cibernética. Poco después, en 1974, aparecié en sociedad la maquina Altair 8800, considerada la chispa que encendis el boom de Ja computadora personal. Fue para ella que Bill Gates y Paul Alllen disefiaron el lenguaje de programacién Altair BASIC, ¥ Um aho mas tarde fundaron Micro Soft, nombre que luego cambiarfa a Microsoft, | £11977 Michel Foucault brindé una breve y hoy muy di- fundida intervencién en la Universidad de Vincennes titulada _Muevo orden interior y control social”, en la que, ante el decli- ve evidente del modelo de gobierno disciplinario de las pobla- } anticipaba el escenario de lo que luego Gilles Deleuze ia “sociedad de control”. Esta nueva sociedad estaria 1a de informacién general” que no tiene por er transfirieron con objetivo central posibilidad de una oportunidy lizacién perma de base inforn grande incider momento, y € Chernobil (er 2011).Se trat Island (en Pe dor estadour de las organi Con “ace bacién mayi dura, al mis los sistemas sistemas co estin fi que los dis acoplami¢ a gran vel no pueder corrida ba que comi © mas sec simplifica reemplaz La segun plejos es tos comy mentos con elen “Jas cen 0 los ce dad”, t public: INTROOUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALATE objetivo central la vigilancia continua de cada individuo, sino la Posibilidad de intervenir alli donde se constituya un peligro 0 una oportunidad comercial o politica—: “una especie de movi= lizaci6n permanente de los conocimientos sobre los individuos”, de base informacional. Por tiltimo, en 1979 se produjo el mas grande incidente en una planta civil de energia nuclear hasta ese Momento, y el tercero en envergadura todavia hoy después de Chernébil (en la entonces Unién Soviética) y Fukuyima (Japén, 2011). Se trats de la explosién del reactor nuclear de Three Mile Island (en Pensilvania, EE.UU.), a partir de la cual el investiga~ dor estadounidense Charles Perrow, especialista en sociologia de las organizaciones, acufié la nocidn de “accidente normal”. Con “accidente normal”, Perrow alude a un tipo de pertur- bacién mayor, un acontecimiento disruptivo de gran enverga- dura, al mismo tiempo previsible ¢ inevitable, que es propio de los sistemas que involucran tecnologias de alto riesgo. En estos sistemas complejos, los factores tecnolégicos y organizaciona- les estan fuertemente imbricados y tienen dos caracteristicas que los distinguen de los sistemas lineales. La primera son los “acoplamientos fuertes”; esto significa que los procesos ocurren a gran velocidad y que buena parte de ellos, una vez iniciados, no pueden ser detenidos répidamente: no hay tecla offen una corrida bancaria, un derrame de petrdleo o un reactor nuclear que comienza a explotar. En estos acoplamientos existen una © mAs secuencias invariables que no pueden ser resumidas 0 simplificadas, y ante una falla o un imprevisto, el margen para reemplazar materiales o personas competentes es muy escaso. La segunda caracteristica de los sistemas sociotécnicos com= plejos es que en ellos se dan interacciones inesperadas: distin- tos componentes del sistema pueden interactuar con otros ele- mentos fuera de la secuencia prevista por el disefio, o incluso con elementos externos al sistema, como ocurre por ejemplo en “Jas centrales nucleares, la producci6n de ADN recombinante cargueros que transportan sustancias de elevada toxici- tal como sostiene Perrow en el libro Accidentes normales, inglés en 1984. na Porm ne mn pormales porqie cean fre pope ponies @ 44) pleterna 5 oa Fay — es to normal de low Seip Marinos wna vor Low accidentes sieténicos ‘PHONES, Fars inchiso, pero es No er en absolute tranquilizadi, Sandy pueden provocar catdstrofes”, Bats avcidentes no son producto de una guerra, una ye ja © un sabotaje, sino que son inseparables de Sa yr vida del sistema, de su desarrollo, de eu increments y Jas contingencias que siempre se abren cuando ve dispar. avciéa tecnoldgica hipercompleja hacia el futuro. Sin era: 0, ja clave radica en que estos “accidentes normales”, »5 bie: son inevitables, también son previsibles, y es posible reduc riesgos de manera considerable si se toma en serio el rund: que efectivamente habitamos hoy. tale my infre LA PANDEMIA COMO “ACCIDENTE NORMAL” La pandemia entonces puede ser interpretada como un “acci- dente normal” de la nueva escala abierta con el Tecnoceno. Una nueva escala en Ja cual los problemas sistémicos se dirimnen n: solo, y no tanto, entre individuos y sociedades —como estibs- mae a pensar— ni entre individuos y Estado, i Estados, sino que empezamos a participar ‘mayor frecuencia en situaciones que nos pone? sos dades y a los Estados ante proble- trofes, de la escala de la especie ‘conjunto—. Problemas bio-socio-técnico decades y edepsiticss x Prnceson bu eimients d wasiéon y \a pases aig La prin Ie Tierra f ¥ medio p tmillones. plico por semas. fin un fuerte coudades tes del x de perso alredede logo ales no sien espiriru tera agee INTRODUCTION. EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA cadas ¥ esto ’es asi porque, en paralelo a estd aceleradion Ptibico-técnica, se produjo también la aceleracién de otros ee =0* biolégicos y sociales. Veamos en particular tres: el ere eee? de La poblacién humana, el increimenté delaabadie zacion yh desigualdad estructural, que también se acrecenté a ppas0S agizantados en estos afios. La primera vez « fa Tierra fue en torn bo mil millones de humanos sobre 00. Tuvo que pasar més de un siglo @ se triplicara: en 1960 éramos 3 mil mos sesenta afios, ese ntimero se multi- plic6 por 2,5: hoy somos entre 7,6 y 7,7 mil millones de per- Sonas. Junto con el crecimiento en numero absoluto, se registra un fuerte aumento de | ‘oporcién de personas que viven en ciudades: en 1950, menos del 30 por ciento de los habitan- tes del mundo vivia en regiones urbanas (unas mil millones de personas). Hoy casi el 60 por ciento lo hace, es decir, hay alrededor de 4,2 mil millones de aquellos a los que el socié= logo aleman Georg Simmel Ilamaba “urbanitas”. De quienes no siempre puede decirse que hayan elegido ese destino por €spiritu cosmopolita. Desplazados por la expansion de la fron- tera agropecuaria, por los loteos de tierras de uso comin, por la desertificacién, por conflictos politicos, muchos estan alli sim- plemente porque no encuentran otro lugar donde establecerse. Una de las necesidades elementales que deberia tener sa- tisfecha toda persona es el agua potable. Sin embargo, tres de cada diez personas en el mundo carecen de acceso a ella en sus hogares. Y seis de cada diez no poseen servicios sanitarios. En diciembre de 2020, el agua potable comenzé a cotizar en la bolsa de Wall Street, dentro de un indice llamado Indice del Nasdaq Veles California, del grupo financiero CME (que el Chicago Mercantile Exchange y el Chicago Board of ¢ establecié que, en su primera cotizaci6n, la cantidad 00 litros de agua tuviera un costo de 36 dolares, ate entender que esto no simplemente “ocurre”: son icas, econdmicas y juridicas las que estén arro- ofe humanitaria. INTRODUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA 17. de 2021, Jeff Bezos, quien encabez millonarios de ese aio, bs la lista de los mas grandes iz0 un viaje de 11 minutos en una c4psula espacial privs Privada de su empresa Blue Origin. Se e que desde su creacién en 20 iodo mes 100, Bezos invirtis en ese e t dimiento 7,5 mil millones de délares. nae al zee epee €s cierto que “somos muchos” y desafios globales —sobre todo por- que se ha acentuado en paralelo el proceso de urbanizacion, y muchas veces no en las condiciones adecuadas—, de lo que se tote es de que la riqueza existente, e incluso la que se genera afio a afio, esté demasiado mal repartida, y esto no ocurre de forma fortuita. Esta intimamente asociado con la tendencia incontestable tanto en Occidente como en Oriente hacia la implantacion de estados de excepcién de diversos tipos para tobustecer las prerrogativas de los poderes facticos. Esa es una de las razones por la cual no nos esta resultando posible cons- truir contenciones viables, de escala de conjunto, para los ries- gos relativos a la vida que esta época supone. Como se sabe, las zoonos s estin asociadas al hecho de que poblaciones humanas entablan relacién cercana con animales que no habian sido hasta el momento parte de la convivencia cotidiana, ya sea como compajiia o como parte de la dieta. Si bien en el planeta hay millones de virus que residen en anima- les y jamas detectamos cuando sus ecosistemas estan intactos, a medida que invadimos y destruimos ambientes virgenes, esa “perturbacién ecolégica hace que surjan enfermedades”, como afirma David Quammen en su libro Spillover. Animal infections no se habfan difundido oficialmente los valores de las vacunas. El diario espafiol La Vanguardia lo informaba asi el 15 de enero: “Tanto la Comision Europea como las farmacéuticas han rechazado confirmar cuél es su precio, aunque Bruselas siempre ha insistido en que deben ser asequibles.[..] No obstante, debido a un error, la ministra belga de Presupuestos, Eva de Bleecker, publics través de su cuenta de Twitter el precio de cada vacuna durante un debate en Parlamento federal del pais. Segin el tuit —que luego eliminé— Ia vacuna Biotech costaria 12 euros y 14,6 euros la de Moderna; mientras que a seria de 1,78 euros. Preguntada en reiteradas ocasiones al tra siempre ha rechazado admitir 0 desmentir la informacién “confidencial’ de los contratos”. 18 TECNOCENO and the next human pandemic (2012). Tengamos en cuenta que, tal como explicaba el entomélogo Edward Wilson en su estu- dio El futuro de la vida, de 2003, “cuando el Homo sapiens paso la barrera de los seis mil millones [en 1999], ya habjamos su- perado en cien veces la biomasa de cualquier especie de animal grande que haya existido en la Tierra”. En efecto, hoy, entre Jos seres humanos (36 por ciento) y los animales domestica dos para nuestro consumo 0 como mascotas (59,8 por ciento), constituimos el 95 por ciento de los mamiferos terrestres gran- des. ¥ no se trata solo de que rompemos el equilibrio ecologico. Junto con eso, ofrecemos nuestro propio cuerpo como habitat alternativo para los virus, que se ven beneficiados con este salto: adaptandose a nuestras caracteristicas bioldgicas, ingresan en el huésped animal més movedizo del planeta. Un anfitrién que, por afiadidura, es un carnivoro hambriento, y muchas veces no percibe otra alternativa mejor para alimentarse que incorporar nuevos animales a su dieta. No hace falta enumerar todas las previsiones que estuvieron a mano en los tltimos afios —la investigacién de Quammen sobre las zoonosis; el film Contagio, de Steven Soderbergh; los libros La préxima plaga, de Laurie Garret; y Pandemias, de Peter Doherty, entre muchos otros, ya nos fueron recordados puntillosamente durante las primeras semanas de la pande- nia—. Si, en cambio, es preciso tener en cuenta que todas estas deben ser tomadas como base para una politica de de los riesgos. la epidemia del SARS 1, en 2003, habia que- > las nuevas zoonosis estaban disparadas y que pararse para ellas. Que era preciso investigar- y equ os sistemas de as personas est acaso como ha infraestructura cientifica y la{ la salud para vas; es lo que formacional’”- e informacios cieron las aut Li Wenliang de 2020 fue tar a sus col infecciosa p Porque t traté de un dos o de ur la combins cientifico~ la degrads que orgar en situaci global de de lado ¢ vuelve la Por ot nace ung va, revel: crisis sis financie han oft gualdac del cor temas! corre yon INTRODUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO "las personas estén informadas acerca de que deben cuidarse,¥ facaso cémo hacerlo, mientras se desatienden y desfinancian las infraestructuras materiales, los equipamientos, la investigaciéa Sientifica y la formacién de los trabajadores y profesional Ta salud para tratar con enfermedades nuevas y no vas; es lo que denominé en formacional”—. Que estos cas. € informacién, no mediante la politica d cieron las autoridades chinas con el £ Li Wenliang, del hospital central de W de 2020 fue intimidado y desm: tar a sus coleg: I infecciosa parecida al SARS 1. Porque mis allé de cual fue el traté de una zoonosis por el con dos 0 de un invento de laboratorio— la combinacién entre el volume: cientifico-técnico-industriales a degradacién del ecosistema que organiza nuestros intercambios ponen al planeta entero en situacion de gran vulnerabilidad. De alli que una estrategia global de control de riesgos mediante la cooperacién, que deje de lado cualquier version de “supervivencia del més apto”, se vuelve la tinica politica vital, o biopolitica afirmativa, razonable. Por otro lado, el repetido mantra segun el cual “de toda crisis nace una oportunidad”, con su aparente bonhomia especulati- va, revela aqui su indole tramposa. Mas que oportunidades, las _ etisis sistémicas —como 2001-2002 en la Argentina o la crisis financiera mundial de 2008-2009, y luego la pandemia— se han ofrecido como ocasién para acelerar la curva de la desi- gualdad, con saldos profundamente regresivos. La pandemia del coronavirus nos deja claro que el crecimiento de los subsis- _ temas humanos tecnoindustrial y “bio” necesita ser pensado en -correlacién con el cuidado del macrosistema medioambiental ec atendiendo a los desafios de la nueva escala y al que, si no combatimos las profundas desigualdades, 1 enocewe al borde de los proximos “accidentes normales” sin ierectaanee frente a sus consecuencias. Fil parque tecnologico de base informacional —las redes so- Gales y los teléfonos moviles inteligentes, por poner dos ejem- plos muy cotidianos—, al igual que el sistema financiero, llevan €f esto mucha ventaja. Han sido ellos, en buena medida, los que han empujado este salto, para el cual se han impulsado fas grandes infraestructuras comunicacionales que recorren el mundo, como los cables submarinos que atraviesan el planeta en los lechos ocednicos conectando los continentes con redes de fibra dptica. Y no es un dato menor que toda esa infraestruc- tura, imprescindible para la continuidad de la vida durante la crisis global de la pandemia, sea principalmente de propiedad privada. De alli que, entre las tareas ciertas que deberemos desarro- Ilar en el incierto futuro pospandemia, una fundamental ser asomarnos a la cuestién de los efectos del “shock de virtuali- zacién” al que condujeron las medidas de aislamiento de buena parte de la poblacién mundial. En pocas semanas, asistimos a un proceso vertiginoso de digitalizacion de la experiencia coti- diana: buena parte de las personas ha adquirido por necesidad alguna clase de competencia tecnol6gica que hasta el momento no tenia, en un giro hacia lo digital que —se insiste— “Ilegs para quedarse”, De alli que es preciso imaginar pricticas en las que la innovacién social y la digital puedan ir de la mano, como dice el periodista e investigador de la ciencia bielorruso Evgeny orozov. Y detectar pronto aquellas que puedan obstaculizar- ticas de digitalizacién que solo beneficien a las mas esas transnacionales, en un marco de profundiza- Zuboff, en La era del capitalismo de la I"— es clave para az No solo para muchisimas necesario hoy, Ia privacidas como la conce a la independ alternativas e: gica, cuidado munes. Y cor cuando no ab Desde Ar nos enseiia ¢ no se asients de no”: la ca hacer, aquell teflexidn, de necesidad — vo dela con CUESTIONES Frente aes cer? Voy a y para inte hacia lo qu tanto tedri compartir Lo pri dios cultu latinoame mental, s artes con intensida © “estruc relacione INTRODUCCION, EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA 2 o> 30.0 Para facilitar el acceso a bienes y servicios digitales a ss Personas que atin no lo tienen —algo sin dudas a sei que también conlleva Tetos y amenazas: a Privacida *oberania nacional, a capacidades personales fomo Ia concentracién y la resolucién de problemas complejos, ala independencia de criterio—, sino también para imaginar alternativas estructurales de desarrollo con soberania tecnolé- gica, cuidado medioambiental y proteccién de los bienes co- munes. Y con capacidad informada para decidir cuando si y euando no abrazar la digitalizacién. Desde Aristoteles hasta nuestros dias, la tradicién filos6fica Ros ensefia que la potencia mas especifica del viviente huma- No se asienta en lo que Giorgio Agamben denomina “potencia de no”: la capacidad de decidir si y cuando hacer, y cuando no hacer, aquello que podemos ficticamente hacer. Este gesto de reflexion, de decision meditada, es lo que distingue el reino de la necesidad —el riguroso de la obligacién, y también el destructi- vo de la compulsién— del reino de la genuina libertad humana. CUESTIONES DE METODO Frente a este escenario tan complejo y tan desafiante, zqué ha- cer? Voy a volver a esta pregunta varias veces a lo largo del libro, y para intentar responderla, con frecuencia orientaré la mirada hacia lo que estan haciendo los artistas. ;Por qué? Por razones tanto tedricas como de método. Para explicarme, permitanme compartir algunos presupuestos de mis investigaciones. Lo primero es una precaucién que me llega de los estu- dios culturales, tanto los de la tradicién britanica como los Jatinoamericanos. Ellos nos han legado una intuicién funda- seguin la cual las manifestaciones en la cultura y las yen nuestras formas de vida con tanta 0 mayor | que las zonas que solemos imaginar como “duras” n la vida social: la economia, la politica, las ; raza, los modos de produccién, eutivos de nuestro mundo, Poy i dag eros con relacidn 4 ¢ con el resto de las especie, capacidad de prefigurar, , de crear mitos ¢ imagene. _que onganizamos de cie: miliar, social y comunitario, [5 Sa . Jo tanto, no “ilustran” Jo, ee ey: ‘o tecnoldgicos; no derivan 1; aa Re por ells noe estin subordinadas. Mis 3 coconstituyen, y en algunos casos los continuamente en juego esos procesos e: imaginadas, pero nO por eso menos rea n un sentido. cer esos procesos —y asi cumplen el papel duccién de lo que existe—. Pueden ofrecer hacia las cuales tender —y asi prefiguran 0 no porque los artistas sean necesariamente os inventores, los ingenieros, los técni- n de las imagenes artisticas para sofiar i Sie y desorganizar lo ctitico, diferenciador, €s cierto, también an- da en que organizan los cenarios ficcionales, da especulativa— ttificial, creado, las INTRODUCCION. EL VERTIGO DEL SALTO DE ESCALA 23 representar lo que existe es muy diferente del de los cientificos ¥tEcnicos. Como sefialé en 2008, du Aires, el investigador de Wilson, el abordaje nico, entre otras cos nte una visita a Buenos entre arte y ciencia Stephen distingue del cientifico y téc- ; c s, porque sobre las mismas realidades, los artistas se formulan preguntas diferentes de | los hombres y las mujeres de los cruc artistico jas que enuncian ciencia. Asignan otras prioridades €n sus agendas de investigacién y creacién, a la vez que inter- pretan de manera distinta los resultados de sus investigaciones. Reflexionan y muchas veces desmontan las ideas que tenemos naturalizadas sobre los materiales con los que trabajan, sean fisicos © psiquicos, y sobre las relaciones que establecen nues- tros intercambios. Y finalmente, identifican y muchas veces ex- ploran con sus propios cuerpos las consecuencias culturales y politicas de los procesos en los que se ven involucrados. A eso cabria agregar al menos otras dos cuestiones centra- les para nuestro presente. Por un lado, los artistas subvierten, resignifican o directamente suprimen la utilidad cientifico-té nica con finalidades reflexivas, expresiva veces con una visin ecologista y de concientizacién sobre di- versos aspectos de la realidad—. Y en segundo lugar, proponen nuevas miradas sobre el estatus de los elementos que integran lo existente; exploran las continuidades y la especies, asi como entre lo natural y lo artificial, El laboratorio activistas —much: s fronteras entre las bio-ciber-tecnoldgico aparece, para los artistas, no tanto como una plataforma de produccién, sino como un ambito de inte- rrogacion filosfica y ética, donde esta en juego la desnaturali- zacion de las actuales formas de vida, asi como el vinculo entre las especies, los dilemas del cuidado y el descuido, la atencién o la despreocupacién sobre el destino de los otros. Luego de esta primera cuestidn, otras dos grandes perspec tivas estan en la base de estas interrogaciones. Se sabe que para adelante un anilisis es fundamental partir de un diag- Todayia més si lo que buscamos es descifrar el propio . creo que podemos seguir llamando Modernidad: actitud fundamental es pensarse a si mismo, y inde lo que somos, 2 la posibi- Bee Ene bene de partida di todavia podemos denominarnos moderns, to de partide: si whe Michel Foucault hace de ta en aceptar determinado ideal de ee emnano pile me habria que adecuarse, ni tampoco sostener tuna idea de racionalidad modelads a imagen de cleru! ciencia y cierta tecnologia, sino que se trata de una oan le coraje para sery pensar de otra manera respecto de aquello que somos e., aqué y cémo es concretamente la Modernidad? Se han dado muchas respuestas. Se ha dicho que es una época de racionalizacién —la tesis de Max Weber y de los pensado- res de la escuela de Frankfurt—; de secularizacién —para Karl Léwith y Carl Schmitt, entre otros— o mundanizacion —se- gin Giacomo Marramao—; de legitimidad 0 autoafirmacién —segin Hans Blumenberg—, de individuacion —Hannah Arendt—. Por mi parte, vengo trabajando en los uiltimos quin- Ce afios a partir de dos tesis complementarias a estas, que me Permitieron trazar un panorama de conjunto de problemas que as recién mencionadas no alcanzaban a iluminar del todo. Esto me llev6 a poner en relacién dos tradiciones de pensamiento y dos procesos histéricos que habitualmente han sido pensados Podria resumirse asi: la Modernidad es confluyen dos procesos tendenciales que a vida por completo; el de tecnificacion también el de diologizacién la tesis biopolitica que inaugu- 9 Yel de witalizacién de la filoséfica comy que esa noci6n necesitaba de La tesis basics es aquel tiemy de sus preocu manos —aun porque segiin rrolla cuando, coloniales de conquistar sir requieren ejér Esto signi Pos concretos son el objeto « el propésito « los, moldearl econémicos cuerpos y esz indetenible, conjunto, lat narrativa her so que atin d derecho de ¢ cidir, y todos ser reconoci Pero ala vez pela como of gralmente, e planos de su A partir « cuarenta afi siguen cone INTROOUCCION. EL vERTiC saLto De EScALA 25 Bloséfica compieja se incorpore al habla corriente. Es signo de Be esa nocién alcanzé a delimitar una zona de la realidad que mecesitaba de una nuev matriz de andlisis para ser iluminada. Ee tesis basica acerca del biopoder sefiala que la Modernidad €S-aquel tiempo en el que la politica asume que en el centro e sus preocupaciones esti la vida biolégica de los seres hu- manos —aun ms que el territorio; esto, entre otros motivos, la formulacién foucau ana, el biopoder se d planeta ha sido ya cartografiado y las potencias asumen que no hay mds territorios por eonquistar sin entrar en guerra con los vecinos, para lo cual se Fequieren ¢jércitos particularmente poderosos. Esto significa al menos dos cosas: por un lado, que los cuer- pos concretos de los individuos y son el objeto de las politicas pabli el propésito de ajustarl Jos, moldearlos para volv ic las poblaciones humanas . que se dirigen a ellos con , regularlos, administrar- y productivos en términos econémicos y déciles en términos politicos. Por otro, que esos uerpos y esas vidas van adquiriendo, en un proceso lento pero indetenible, el rango de sujetos de aquellas mismas politicas. En conjunto, la tesis del biopoder constituye el reverso critico de la narrativa heroica de la democratizacién: en virtud de un proce- so que atin dista de estar acabado, el hecho del nacimiento y el derecho de ciudadania comienzan de manera paulatina a coin- cidir, y todos y cada uno de los vivientes humanos empiezan a ser reconocidos como sujetos, esto es, agentes politicos plenos. Pero ala vez, en ese mismo movimiento, se los inscribe e inter- pela como objetos de mecanismos que buscan gobernarlos inte- gralmente, es decir, conducir sus conductas en muy diferentes planos de su existencia. A partir de esta formulacién inicial, a lo largo de los ultimos cuarenta afios se desplegaron problematizaciones y debates que siguen concitando Ia atencién de los estudiosos. Desde la pre- _ gunta historiografica acerca de si la biopolitica es efectivamen- ‘ —como sostiene Foucault— o si se encuentra ins- sudimentos mismos de la politica occidental —la Agamben en Homo sacer—, Ran Barone, cons aris gue streconde r ee jliticas y simbédlicas Norte-Sur, os arhlaesanee de la teoria para comprender ¢| re sts eqpd mancre abordar las mo es as de Ia vigilancia y el control social, eee aidtecte “gubernamentalidad algoritmica” que como en e ; pen fesasie oe trabajo se orienta en dos a preg. ii Por un lado, c6mo funciona hoy el go- bierno de la vida y de los vivientes; cuales son las modalidade privilegiadas de conduccién de conductas de nuestro tiempo y en el mundoambiente tecnolégico que nos es contemporineo. Esta constelacién incluye la pregunta sobre de qué modo los artistas ponen en practica formas de contraconductas (resis- tencia,interferencia,intereupein, profanacién, profundizacion y-desvio) y sobre la potencia politica de a “vida desnuda” com material artistico. Por otro lado, otros interrogantes se orientan a la ética, al ethos: no las reglas escritas, sino la forma-de-vida habitual, practicada concretamente por los sujetos, Algunas guntas que se abren en este sentido son: ¢puede la vida la “mera” vida biolégica, dar a luz su propia forma? | equé significa hoy para los artistas abrazar el art la tradicién que pen antigua y heterogénea que la dicion critica en el pensamiento al menos, a Lord Byron y su tan arriesgados pars des —dijo en febrer Lores—. Para los pr quinas eran una ve necesidad de emples quienes en consecus siguid: “:Y cémo hy; meter a un pueblo una horca en cada tapdjaros?”. Fue en la sangrienta Inglat telar mecénico pasé A lo largo de lo: perspectivas critica técnica no es solo ¢ relacién con cierto poco se trata de de devenidos fines en dos mediadores un absorben y lictian t vamente de ellos). procesos antropog la técnica se ubica ético-politica: el pl En la medida « sociales procesos y istribucién de | nancieros, el fatur yd bridamos con las las incorporamos } plantes, implantes; de nuestra descen somos leyendo da podriamos conoce entregamos los da ciales a méquinas settle nen Homo sacer rc, cayo crccane i Sopot desde ¥ para Europa, se com eee politieas y simbélicas Norte-Sur ona Dias de la teorfa para comprender ee abordar las rr ‘ de qué manera es vigilancia y el control socia eas petecianinsicad algoritmica’” q como r pct sta ovis en dos 9 de ae Por un lado, c6mo funciona hoy el biemo de la vida y de los vivientes; cudles son las modalidac Piivilegiadas de conduccién de conductas de nuestro tiempo y en el mundoambiente tecnologico que nos es contemporineo, Esta constelacién incluye la pregunta sobre de qué modo los artistas ponen en practica formas de contraconductas (resis. teacia,interferencia,interupciOn, profanacin, profundizacion ¥desvio) y sobre la potencia politica de la “vida desnuda” como ‘material artistico. Por otro lado, otros interrogantes se orie: 2 la ética, al ethos: no las reglas escritas, sino la forma-de habitual, practicada concretamente por los sujetos. Algunas ‘Preguntas que se abren en este sentido son: puede la vida {a “mera” vida biolgica, dar a luz su propia forma? que significa hoy para los artistas abrazar el arte Jj > fan arriesgados para des —dijo en febren Lores—. Para los pa quinas eran una ve necesidad de emplea quienes en En la medida ¢ sociales procesos y y distribucién de | nancieros, el futur bridamos con las las incorporamos plantes, implantes de nuestra descen somos leyendo da podriamos conoce entregamos los da ciales a maquinas MTRODUCTION. i VERTIGO OEL SALTO DE SCALA 27 = para ellos. para sus familias y sus comunida- 5 — Sie on Rie la Camara de los extn lh bajadores, a Y pro- que podrin poco se trata 7 o de los medios devenidos fi f i dos mediado absorben y lictian toda la vamente de ellos). Mas bien a como esos nente capturan, re- sn que no dependa exclusi- s¢ trata de que, en tanto involucra Procesos antropogenéticos, ontoldgicos y epistémicos densos, la técnica se ubica en el ambito de la dimensién propiamente ético-politica: el plano de la forma de vida. En la medida en que delegamos en los aparatos fisicos 0 sociales procesos y decisiones de primer orden —la produ y distribucién de la energia, la distribucién de los recursos fi- nancieros, el futuro del sistema politico—, en tanto nos hi- bridamos con las tecnologias, las hacemos cuerpo y carne, las incorporamos y las encarnamos a través de prétesis, tras- plantes, implantes; cuando programamos la dotacién genérica de nuestra descendencia, cuando aprendemos qué y quiénes _ somos leyendo datos a través de maquinas sin las cuales no conocernos ni hacer esos procedimientos, cuando los datos fundamentales de nuestras relaciones so- conectadas con las mas grandes agencias de i6n cra informacién politica 0 comercial, es a forma de vida la que esta progresivamente deviniendo isles sclacién:con esta doble encrucijada politica y técni- ca que debemos medir la fortaleza de nuestros diagnésticos y muestras capacidades de decisién. Big data, algoritmos y el nuevo orden informacional Ampliacién del campo de batalla biopolitico + Predecir y gobernar las conductas * El Santo Grial: el entrelazamiento de registros biolégicos y comportamentales * Los datos munca estan dados * ;Cuanta es mucha informacion? * La arquitectura de internet no es horizontal (y no hay ninguna “nube”) * “Gubernalmentalidad algoritmica”, i de datos y extractivismo * Religién, color de piel, intelectual, género, orientacidn sexual y preferencia a tan solo 68 “me gusta” * El usuario 1-click Data drives all we do. Cambridge Analytica uses data t2 change audience bebat our Commercial Political divisions to see how tw sor. Vi can help you Texto de presentacion en linea de la empresa Cambridge Analytica, 2017 Mientras usted esta leyendo esto, en este minuto, hay mas de 208 mil perso en todo el mundo participando en videocon- ferencias a través de la plataforma Zoom —52 mil onec- tan por Microsoft Teams— y se estan subiendo unas 347 mil historias a Instagram. Hay 28 mil dispositivos conectados a Netflix, cuyos espectadores pueden ser familias enteras. Llegan 320 nuevos usuarios a Twitter y se envian 350 mil tuits, mien- tras 2.700 dispositivos instalan Tik Tok y se bajan 414 mil apli- caciones por Google Play y App Store de Apple. Dos millones de dedos hacen stip, es decir, se desl muestra una fotografia en Tinder, y los usuarios de Linkedin se postulan a 70 mil puestos de trabajo Se gastan 1,6 millones de délares en compras en linea y Amazon despacha 6 659 paque- tes. Todo en un minuto. En este mismo minuto. Escuchamos decir que esta es una época de datos, incluso {de datos masivos: los famosos big data. Se habla del capitalismo de datos; de la ciencia de datos, incluso se nos dice que “somos nuestros datos”, Esa parece ser la clave de autocomprension qui 95 viene proponiendo desde las ultimas dos décadas, cuar de los esfuerzos gubernamentales publicos ona desarrollar tecnologias para recolectar, n sobre una pantalla que 32 TEcNoceno. analizar y utilizar datos sobre los seres humanos. Por un lado, datos sobre sus dotaciones biolégicas, como en la biometria o en los bancos de informacion genética. Por otro, datos sobre sus modos de existencia: habitos de consumo, preferencias es- t€ticas, relaciones afectivas, opiniones € incluso emociones ante diversos acontecimientos, como en la mineria de datos orienta- da al marketing comercial o politico. ; El anudamiento entre ambos registros, el biométrico y ¢| comportamental, el dactilar y el digital, ha sido una de las gran- des novedades tecnolégicas de la tiltima década. Gracias a é| se hizo posible algo deseado pero impracticable aun a finales del siglo XX: el cruce de saberes sobre la poblacién y sobre los individuos concretos; sus comportamientos y sus gustos pero también sus complexiones fisicas, en forma global, estadistica, ya la vez de manera completamente individual y personal. Un eemplo es la aplicacién Clearview IA, que desde 2019 uti- lizan tanto el FBI como el Departamento de Justicia de los Estados Unidos pasando por empresas y usuarios privados. A partir de una fotografia que puede tomarse desde un teléfono movil, rastrea toda la informacién de la persona retratada con Precision cercana al 99 por ciento, para lo cual usa una base 0 publicado en 2013 por tria de la Universidad Kosinski, mostré 16 DATA, At asesor informiticg ¢ Unidos, brinds, una macién digitali pilas de libros que | LOS DATOS NUNCA Conviene, antes ¢ juntos de datos, | lejos de ser simp] dos los datos qu cuidadosos pro sentacién y sele teligibles y se no de saberes y pox descifrar en ellc mos y qué pode Y si esto qui interrogante: 3 cuantificacion? Ese cruce d genealogia del particularmen rior lineas de discontinuida tramos ante u posible el des las redes soci miiltiple acel que esta en j IG DATA, ALGORITMOS ¥ EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL 33 ‘informatico en la biblioteca del Congreso de los Estados brinds una imagen: si se pasara a letras toda la infor- que existia en 2015, podrian hacerse 4500 pilas de libros que legaran hasta el Sol. ‘cher LOS DATOS NUNCA ESTAN “Davos” Conviene, antes de continuar, juntos de datos, los biométrico: lejos de ser simples hechos “dados” en la naturaleza, Como to- dos los datos que se manejan en el mundo, son el resultado de cuidadosos procedimientos de registro, sentacion y seleccién, a trav: tener presente que ambos con- S y los comportamentales, estan identificacién, repre- és de los cuales nos volvemos in- teligibles y se nos hace comparecer ante un poderoso conjunto de saberes y poderes tecnocientificos que buscan precisamente descifrar en ellos —en nuestros datos— la clave de cémo so- mos y qué podemos ser y hacer. Y si esto que afirmo es cierto, convendria formularnos este interrogante: zen qué medida es razonable confiarnos a esa cuantificacién? Ese cruce de huellas dactilares y digitales se inscribe en la genealogia del biopoder, del que constituye una modulacién Particularmente novedosa, ya que mantiene con el orden ante- tior lineas de continuidad pero también presenta destacables discontinuidades. En su inflexién contempordnea, nos encon- tramos ante un orden politico y epistémico que asi como hizo posible el desarrollo del ciberespacio, el comercio electrénico, las redes sociales y la economia de los dig data, profundizé la miiltiple aceleracién técnica y bioldgica del Tecnoceno. Lo ‘esta en juego en este nuevo orden de base informacional jamente, una poderosa ampliacién del campo de ba- ico. Un “golpe desde arriba” que pone en jaque conquistas que mas apreciébamos de las demo- de todos y cada uno de participar, por el o,en el juego politico, y la aspiracion soberana sobre los propios cuerpos y |, © Breefecto, en el escenario actualyel poder sobre la vida act, ‘em un campo de batalla expandido: ya n° © limita a interpelar lige ouerpos —de los individuos 0 de las poblaciones—, sin., ‘que, por un lado, comienza a conocer, afectar y manipular lo; elementos precorporales 0 infracorporales y la informacis nnética,a la vez que se refiere, cada vez con mayor urgencia, a lo; medioambientes, los medios en los cuales la vida de las distinta ‘especies conocidas puede desarrollarse. Es decir: abarca tan ‘to el nivel micro —el de los tejidos, las células, las moléculas, Ibs deidos nucleicos, aquello que es menos-que-un-cuerpo cuanto el macro del medio y de fa relacion entre las especie Por otro lado, ademés, intensifica su accion no solo sobre la vide biolégica, sino también sobre Ja vida animica de indivi duos y poblaciones. Si bien no es ¢l lugar para profundizar en este tema, existe un aspecto de la tesis biopolitica que, aunque explicito, no fue suficientemente subrayado; permanecio acaso sebreentendido en los trabajos del propio Foucault y fue my poco abordado en las investigaciones posteriores. | El biopoder moderno, el poder sobre la vida que se inauyur Jos sighos XVI y XVII y que se dirigge a rey y conducir la vida de los individu sobre los cucrpos biologicos, ¥ Movimientos, sus ritina jas, sus deseos, sus in sus guistos, sus deci animica, incluso emociones ito puibli 816 OTA, ACORN de finales de ta dé nombre ae “Fampoco es Des nowed! spebtcione y Sai ciplinas in vidualizantes ¢ lizadora del gobierno de | » de tas explica en su art de América y, a través de al aumento de la produ de mutua influencia qu inaugura toda una n poder que buscan abo mente, la poblacién. E aparece con fuerza iné wuelve el fin ailtimo pe tara centrado en el ter tampoco siquiera en | La familia, de hee bierno—segiin el cus oikos,una casa y et de la poblacién, Es u seguirse que la pobl con respecto al cuid al ndmero de sus h habra que pasar ni familia y los indivi modelo sino un ins “tnejorar su destin BIG bata, ALGORITMOS Y EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL 35) cde finales de la décad: nombre. Tampoco es novedad la de 1970, y no necesita en si misma otro que la biopolitica se oriente sobre todo a poblaciones y publicos antes que a individuos —que las dis- ciplinas individualizantes estén subordinadas a la funcién tota~ lizadora del gobierno de las poblaciones—. Tal como Foucault explica en su articulo “La gubernamentalidad”, publicado en 1977 —en el que aborda varios de los temas que retoma ese ano lectivo en su curso publicado con el titulo Seguridad, te- rritorio, poblacion—, en el siglo XVIII, a partir de la explosion demografica vinculada a la afluencia de riquezas de las colonias de América y, a través de ellas, a la abundancia de monedas y al aumento de la produccidn en el campo —segtin procesos de mutua influencia que los historiadores conocen bien—, se inaugura toda una novedosa serie de tacticas y tecnologias de poder que buscan abordar una nueva preocupacidn: precisa~ mente, la poblacion. Es en ese momento cuando la poblacién aparece con fuerza inédita en el escenario politico europeo y se vuelve el fin ultimo por excelencia del gobierno, que ya no es- tard centrado en el territorio ni en la permanencia del Principe, tampoco siquiera en la familia y sus integrantes. La familia, de hecho, deja de ser un posible modelo del go- bierno —segiin el cual gobernar un Estado es como conducir un oikos, una casa— y en cambio pasa a ser un elemento, una parte dela poblacién. Es una parte privilegiada, porque si quiere con~ seguirse que la poblacién cambie algo de su comportamiento on respecto al cuidado de su salud, a sus costumbres sexuales, al ntimero de sus hijos, al consumo de determinado producto, Ahabré que pasar necesariamente por la unidad doméstica: la y los individuos que la componen. Pero ya no sera un elo sino un instrumento para gobernar las poblaciones, para destino, aumentar sus riquezas, la duracién de su id”. Para esta tarea, dice el autor de Vigilar y casti- ) va a actuar sobre ella “directamente mediante stamente mediante técnicas que por ejemplo t _gentes se den cuenta, estimular la tasa Sblaiemihacia tal repic,, asi, como sujet in dutlongobernan continuas, y no ¢: y pensar. Foucault, un Conjunto de 1 o de intervencién caract, 9 de la vida de la poblacisn «,, Ja vida animica ¢ inte, spor otro, el ptiblico, que es «1 a or ilpuinrotie vista de Sus opinion, As - mportamientos, sus habitos, , sus exigencias: el conjunto suscepti “ia de Ja educaciOn, las campaiias, las con En Seguridad, teritoro, poblacion, lo sintetiza a 0 o lo que va a extenderse desde el arraigy o en la especie hasta la superficie de agarre pecan el que busca cefir y penetrar inch sy > la maceracién, a lo largo tiene uno de sus nudos no sin conflictos, en la como noticia, referi- Y ; informacion | pasaje de un 6n como Ogicos. aie de un acontecimiento, eg macién como Jo nocién de ing tica de la comunicad la década de 1940, 5a, medible, aqui de ocurrencia,aunque del mensaje, sino de ejemplo: en castella que laletra“s’,y elt que el término “desc de la informacién, junto X de signos un extremo al otro importa qué se dig macion es tambié: molecular para ref como la transmisi que pasan (otra generacién, o de Con todo, pes maci6n se ha una trama de di propias de la in se entretejen. tit laude Shannon y Warren Weaver en Bertie: + Para quienes formacién es un quintum quftambién en relacién inversa con la probabilidad de ocurrencia, aun planes fisicos que lo componen. Por eee ee castellano, Ja letra “a? contiene mle infermaniae que la letra “a”, y el término “que” contiene menos i que el término “desoxirribonucleice" { de la informacion, la preocupacié; junto X de signos llegue con rapidez y con la menon pérdida de un extremo al otro de un canal habitualmente imperfecto, no importa qué se diga en ese mensaje, En tercer lugar, la infor maci6n es también la imagen empleada en genética y biologia molecular para referirse a.un proceso q i uimico que se interpreta como la transmision de un conjunto de instrucciones u ordenes que pasan (otra vez: no de manera perfecta) de generacién en generaci6n, o de un embrién a un cuerpo desarrollado, Con todo, pese a estas diferencias, la metéfora de la infor- maci6n se ha venido mostrando muy es cémo lograr que un con- productiva para anudar una trama de disciplinas, de saberes y practicas, en la que es- tan en juego, siguiendo con la familia seméntica, operaciones propias de la informacién: transmisidn, expresi6n, traduccion, emisi6n, recepcidn, feedback o retroalimentacién. En esta trama se entretejen al menos dos surcos: por un lado, la via de las grandes infraestructuras de las telecomunicaciones y redes ci- bernéticas que capturan y procesan las informaciones, los datos que vamos dejando como huellas o rastros a lo largo de nuestros trayectos, nuestras caminatas un poco sondmbulas a través del mundoambiente en red y en el mundo “real” cuando operamos €0n dispositivos intercomunicados. Y por otro, el desarrollo co de la posibilidad de desciframiento, que implica tam- ntad de control y manipulacién de la informacién individuos, los datos que se capturan tanto en 98 TecNoceNo ; los registros biométricos como en Ia inform: una poblacién o de un individuo. Esta es en efecto una de las verdaderas novedades que tra Jo en el siglo XX1 el desarrollo y uso masivo de tecnologia, fadas inteligentes: el entrecruzamiento y la valorizacion de Tos restos, los residuos, las huellas de nuestros trayectos e,, los €spacios real y virtual, La valorizacién de esquirlas cién que, hasta hace muy poco, no tenia traduc términos econémicos, Esto implica tanto Ia intensificacién como la transfor macién de cinco procesos caracteristicos de nuestro tiempo. En primer lugar, la conversién de lo existente en “dato”. |, datificacion de aquello que, en la experiencia, existe de manera silvestre; a conversién de un hecho, una mera ocurrencia, en un registro simbélico 0 fisico, esto es, un simbolo 0 término que implica elaboracién conceptual y puede incluirse dentro de tuna serie para ser analizado, comparado, medido en algiin len. Suaje. En segundo lugar; la digitalizacion de esos registros 0 da- tos: su pasaje o traduccién al lenguaje binario, que acttia como Tengua numérica comin para poner en correlacion fenémenos completamente heterogéncos y hacer posibles intercambios de otra manera impensables; esa es la gran revolucion derivada de Jas ideas de Claude Shannon. En tercer lugar, el mas novedo- So de este tripode epistémico que termina de hacer posible el salto de escala hacia la dimension global o planetaria—: la protacolizacién, Procedimentalizacién o estandarizacién de pro- i -CeS08, programas Y practicas, que habilita la interconexién entre ¥ dispositivos, Lo que el TCP/IP —conjunto de les acion para permitir que un equipo pue- red— fue en la década de 1970 para los le de a poco comienza a esparcirse en mas de la vida social. Sera el pro- las proximas décadas: Protocolos educativos, politicos, eneargados de an sand desde el punto ha comenzado cién genética d, ace tiempo y a niveles de la vidaen, En cuarto lugar, y com Pansién del uso de digpog inteligentes, la extension d Constituirse en una expery tribuida. Y quinto, come al menos el siglo XVI, lay tencia, la extension de la ¢ minios de la vida, incluso considerados no econémi minutos de atencién fren mos entregando a las api actividades en linea. SOCIEDADES DE CONTRO “Estamos al principio ¢ mienzos de 1990 en control. Lo que avizora bien los signos de un. rios que habian tenido décadas del XX. Algo varios afios antes de sv de 1970, cuando com turacién que significar politica de su tiempo, la Universidad de Vin “Nuevo orden interio Alli sefialaba que tonces en una situaci nomica de gestionar atravesaban la socied ropeos habian vivid realizado sobre el re IG DATA, ALGORITMOS Y EL NUEVO ORDEN INFORMAGIONAL 39 Beitcionar hace tiempo y ahorareclama gu \correlatolenogtos niveles de la vida en com En cuarto lugar, y como efecto cultural derivado de la ex- pansién del uso de dispositivos de telecomuni cién lamados inteligentes, la extensin del fendmeno de la vigilancia hasta constituirse en una experienci tribuida. Y quinto, como ten al menos el siglo XVI, | ‘a vital generalizada, ubicua, dis- dencia latente y continua desde : la mercantilizacién integral de la exis- tencia, la extensién de la economia monetaria a todos los do- minios de la vida, incluso aquellos que hasta hace poco eran considerados no €conémicos, o no monetarizables, como los minutos de atencién frente a una pantalla o los datos que va- mos entregando a las aplicaciones gratuitas a partir de nuestras actividades en linea. SOCIEDADES DE CONTROL Y NUEVO. ORDEN INFORMACIONAL “Estamos al principio de algo”, escribié Gilles Deleuze a co- mienzos de 1990 en su célebre Posdata sobre las sociedades de control. Lo que avizoraba en ese principio era, con todo, mas bien los signos de un final: el de los mecanismos d tios que habian tenido su auge en el siglo XIX y las primeras décadas del XX. Algo que ya habia sefialado Michel Foucault varios afios antes de su muerte. En efecto, avanzada la década de 1970, cuando comenzaba a entrever la profunda reestruc- turacién que significaria el neoliberalismo para la racionalidad politica de su tiempo, este autor hizo una breve intervencién en la Universidad de Vincennes, publicada en 1978 bajo el titulo Nuevo orden interior y control social”. iplina- Allli sefialaba que el estado de bienestar se hallaba ya en- ‘fonces en una situacién critica en cuanto a su posibilidad eco- momica de gestionar y dominar la multiplicidad de luchas que ‘@travesaban la sociedad; que, hasta ese momento, los paises eu- sPppeceibabian vivido “sobre la base de un saqueo energético Sobre el resto del mundo” cuya continuacién parecia niveles de la vida en En cuarto lugar, comin. ¥ como efecto cultural derivado de la ex- dispositivos de telecomunicacién lamados igen ‘nsion del fenémeno de la vigilancia hasta constituirse en una experiencia vital generalizada, ubicua, dis- tribuida. Y quinto, como tendencia latente y continua desde al menos el siglo XVI, la mercantilizacion integral de la exis- tencia, la extensi6n de la ©conomia monetaria a todos los do- pansin del uso de inteligentes, la exte ente a una pantalla o los datos que va- mos entregando a las aplicaciones gratuitas a partir de nuestras actividades en linea. SOCIEDADES DE CONTRO! LY NUEVO ORDEN INFORMACIONAL “Estamos al principio de algo”, escribis Gilles Deleuze a co- mienzos de 1990 en su célebre Posdata sobre las sociedades de control. Lo que avizoraba en ese principio era, con todo, mas biem los signos de un final: el de los mecanismos disciplina- tios que habfan tenido su auge en el siglo XIX y las primeras décadas del XX. Algo que ya habia sefialado Michel Foucault Varios afios antes de su muerte. En efecto, avanzada la década de 1970, cuando comenzaba a entrever la pro funda reestruc- turacién que significaria el neoliberalismo para la racionalidad politica de su tiempo, este autor hizo una breve intervencién en la Universidad de Vincennes, publicada en 1978 b Nuevo orden interior y control social” Allli sefialaba que el estado de bienestar se hallaba ya en- fonees en una situacién critica en cuanto a su posibilidad eco- mOmica de gestionar y dominar la multiplicidad de luchas que attavesaban la sociedad; que, hasta ese momento, los paises eu- ; “Fopeos habian vivido “sobre la base de un saqueo energético do sobre el resto del mundo” cuya continuacién parecia ajo el titulo 40 TECNoCENO un nuevo proyecto civiliy. Sissies Seago solemos llamar neolibe i vendria a imponer una serie de restricciones a dich, estado de bienestar, obligindolo a ies: oe SerCicio del : ineas. eta. Fats isis dice— realizar in je, 1a localizacién de un cierto ntimero de zonas que pode iiosthirdr‘conas valnerables}enrlas qué él Estado No quiere que suceda absolutamente nada”. erian las 2onas de maxima seyuci- dad, de “tolerancia cero", como se las lamaré décadas despues, que tendran como contracara —y esta es Ja segunda linea— ung hnueva y més amplia zona de tolerancia en Ia que se relajarin los controles policiales cotidianos. A partir de una evaluaci6n de tipo costo-beneficio, el Estado dejard de intervenir toda ver que la intervencién sea demasiado costosa comparada con dejar que ciertos comportamientos se produzcan. Alli la regulacion se produciré por la ausencia del Estado y no por su presencia. Pero son sobre todo los siguientes dos elementos los que nos interesan aqui, en la medida en que abren paso a lo que hace unos afios he llamado “biopolitica informacional”. 1 ter- cer elemento es el desarrollo de “un sistema de informacion general” que no tiene por objetivo fundamental “la vigilancia ‘eada individuo, sino, més bien, la posibilidad de intervenir quier momento justamente alli donde haya creacién o un peligro, alli donde aparezca algo absoluta- ara el poder”. Lo cual “conduce a la nece- ociedad, y a través de ella mis- cierta forma, es virtual; $ Momentos: “una 10 Data, 8 Sobre el final, « interior funcione ¢ constitucién de una serie de co vés de los mass tenga que inte costo a veces 1 una cierta reg toengendre, s¢ agentes (Fouc A esta situac tradicciones, la poder”; un esc que no caigan que deben resc sino. también Con esto Fou de “menos Es Estado, dond que él misme en Nacimient cién de la r juego una nu reclama la p vez mas cor paulatiname 10 ora, Sobre el final interior funcign, a AVGORITMOS ¥ 6. NUEVO OnDEN NFORMACIONAL AL eto para qui el, ' 1Me este nuevo orden SomatitUCIén de un ¢«, MMA eric de controle, Me pasa, evidentemente, por toda erclones e ir Vés de los mass media, tenga que interyeni, costo a vec iones, que pasa a tras Y sin que el poder tenga que pag 1 poder, v "Y que, en cierta forr { mismo, * muy elevado de una cierta regulacion toengendre, agentes (Fouc | ejercicio de dl 4 significa 4 que el orden se au a través de tine rea que h Perpety t, 1991) US propios A esta situacién nuevy tradicciones, la denomina en conjunto * poder”; un escenario en el que el E; que no caigan sobre é! Ias que deben resolver los sino tambié ty lena de hostilidade s, luchas y con ‘repliegue aparente del stado se s arreglard para de los conflictos agentes. No solo los individ empresas, corporaciones Con esto Foucault quiere de “menos Estado” ‘sponsabilidades propios 0s, » Zrupos de intereses. decir que no se trat simplemente , sino de un nuevo modelo de poder y de | Estado, donde entran en juego los mecanismos de seguridad | que él mismo describe en Seguridad, territorio, en Nacimiento de la biopolitica complementara con la descrip- ¢i6n de la racionalidad gubernamental neoliberal. Entra en Juego una nueva matriz, normativa de los comport poblacién y que ‘amientos que teclama la prudencia de un homo economicus que estara cada vez mas concentrado en optim r su capital humano, y que paulatinamente ve quedar atras las coerciones pero también los amparos de la pastoral laica del estado de bienestar. Ese escenario, al que Deleuze denomind sociedad de con- trol, tiene como una de sus caracteristica nologias, empresas, infraestructuras, conocimientos y actores Télacionados con la informacién-comunicacién. Y Ya mencioné que para cuando Foucault sugiere esta = signos evidentes del nuevo orden. La década de 19 ‘un momento de notable intensificacién de este giro el despliegue de tec- que tienen como , os Heaamiennory is tion cde Tas los clase, - tes nietifre Wa esperanza de un “om . en Tas ue wes: la informacion sobre La es, sobre lot De lo que se trata e; : iacién del campo de ‘orden social es de una ampliac’ : fl poderssobre la vida comienza s i sen de lot vivientes y su ys, sintesis de bacteria antibisticos) hasta el gobierno de los publicos, de su sus emociones, afectos, decisiones corid ¥ todo esto a distancia, sin necesidad de grandes intracst ‘turas de encierro, de “secuestro” temporario de los cuery _ Habitualmente omitida en Jos relatos sobre interne cha clave en la historia de este nuevo orden fue el 2 de de 1992, dia en que el Senado de los Estados Unidos apr con enmiendas el Acta sobre Ciencia y Tecnologia Avanzad un texto de poco mas de una carilla, que ordenaba al direct de la National Science Foundation (@NSF) la creacion de programa nacional de capacitacion de técnicos para el mund digital o, en palabras de la ley, el ambito de las “tecnolog..s avanzadas”. La ley otorgaba recursos financieros y habilitab. Ja NSF para educar técnicos, formar profesores que capacitara ‘2 es0s técnicos, crear trayectos de formacién en universidades ce piblicas o privadas para otorgar titulos asociados y comp a ees habia un detalle mas, muy significativo, ¢: Ley de la National Science Foundation de 1950 ala NSF a fomentar y apoyar el acceso de las co nvestigacién y educacidn a las redes de comp usarse sustancialmente para fines adicio- tar las capacidades generales de las én y la educacién en la ciencit ft phy atanbler: hob wine. = oan, Bota frane era ef homes comerciales pero cudadoname que la NSF, hast istwentigndonen ys triales y comencia manera incipient Sugne de que ses antes del Ac presarales. Un ANS), que ab pot commerce 4a por las mis NSFNet el se esto os, dela Merit Netwe MCD. Lac nonales que nes de red 5 “mas libert Internet €) competen vada: AN Online ( ca dedic informs Ent lo que a Qoog soport ca con oy NG DATA, ALGORITMOS ¥ EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL 43 wr Esta i i _" frase era el guinio que la industria de las telecomunica- Bee. “oerciales estabs esperando. Enunciada o Pero cuidadosamente medi que la NSF, hasta entonces investigadores y cientificos, hi triales y comercial manera incipiente. Signo de que todo eso estaba en ¢ ses antes del Acta, se habian creado de presariales. Una en 1990, Ady: ‘omo al pasar, » la ley admitia por primera vez. cargo de la gestion de la red de ra contratos para usos indus- # algo que de hecho ya habia comenzado de fue que, pocos me- grandes camaras em- anced Network and Services (ANS), que al afto siguiente creé la subsidiaria ANS CO4RE (por commerce and research, comercio e investigacién), da por las mismas empresa: integra~ bcontratistas que proveian a la NSENet el servicio de infraestructura en el nivel del backbone, esto es, de la “columna vertebral” o red troncal de internet. Merit Network, IBM y Microwaves Communicacions Inc. (MCI). La otra, creada en 1991 por compafiias de redes re~ gionales que buscaban entrar al negocio de las comunicacio- nes de red pero manteniéndose por fuera de las politicas de uso gubernamentales —esto es, de la obligacién de orientar- se principalmente a la investigaciOn y a la educacién: el lado “mas libertario” de la pelea—, era la asociacin Commercial Internet eXchange (CIX), integrada por General Atomics (CERFnet), Performance Systems International (PSInet) y UUNET Technologies (AlterNet), durante varios afios apo- yada financieramente por AT&T. En 1995, luego de una competencia Aspera, se impuso la opcién exclusivamente pri- vada: ANS vendi6 su negocio de redes a la empresa America Online (AOL) y se convirtio en una organizacién filantropi- ca dedicada a promover la educacién en tecnologia de redes informaticas. En realidad, tal como sefiala Mariano Zukerfeld en “Todo lo que usted quiso saber sobre Internet pero nunca se a a googlear” (2014), la propiedad de las infraestructuras y os _ soportes fisicos —cables subterraneos, cableado de fibra opti- continental, satélites, servidores, enrutadores— siempre fue observa tanto el ma mle loos cab bes como el pe de ta “ny ome ote cl esta en el sitio TeleGeog,,, ‘cudles son las empresas propietari, ‘¥no deja de impresionar, aun similitud entre estos tendidos'y los 4 Sonat tarde teléfonos, cuyo puntapy onentve, Pein y en 1858 con cl a través del Atlantico izado por el propio Zukert Pllatafiornnan, eedies En el cuadro que sigue, . apenas intervenido para alguna actualizacién, aparecen yr Ieadios los distintos niveles, estratos © capas que componc que habitualmente denominamos “internet”. En efecto, co dice este autor, “la arquitectura de internet esta compuest por varios niveles que tienen caracteristicas disimiles y q por ende, resisten simplificaciones homogeneizadoras | Solemos pensar a internet como una multiplicidad horizon tal, pero no como una estratificacion vertical”. El cuadro s lee desde abajo hacia arriba, ya que comienza con las cap. inferiores, las de la infraestructura material mas element —cables submarinos de fibra dptica, satélites, cableado co tinental— Luego sigue el hardware: los grandes hubs y cor centradores, los servidores, modems, enrutadores, hasta llega TE nas y dispositivos hogarefios. Luego siguen los d a ‘de software, desde protocolos de intercambiv hasta sistemas operativos, navegadores, fardware em El cuarto gran nivel es el de , los sistemas de gestion de luego spina le gestion El gorias de contenidos cho qual el nivel de las plataformas, los ‘a ill a José Van Dije ‘The platform tructurales” Amazon, Ay nlataformas a a 81G Data, atconm * ALGORITMOS Y EL NUEVO ORDEN INFORMACIONAL 45 ere ivel 2 ne Subniveles SS 16) Comunidades kis gestion de 15) Moderadores contenidos. Portales, plataformas, redes social “4. Contenidos | 14) Imagenes, audi ¢. Software 13) Software de cada pagina web 12) Bus 11)} gadores 10) World Wide Web (www) 9) E-mail 8) TCP/IP 7) Software de los niveles de idores infraestructura y hardware b. Hardware 6) PC, teléfonos méviles, netbooks, etc. 5) Médems / Routers vidores de los ISP/ Servidores de las distinta: adas en la Web / Infraestructura de Nube / Hubs y empresas ba concentradores a. Infraestructura 3) Tendidos de cables continentales- 2) Satélites 1) Cables submarinos sackbone: El acelerado proceso de concentracién en este sector ha he- cho que, hoy en dia, haya empresas que lideran tanto el nivel de las plataformas como el de las infraestructuras. Es lo que José Van Dijck, Thomas Poell y Martijn De Vaal, en su libro The platform society (201 8), denominan “plataformas infraes- tructurales”, en particular las cinco gigantes: Alphabet-Google, Amazon, Apple, Facebook y Microsoft, ya que ademis de ser plataformas de nicho (comercio electrénico, redes sociales)

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