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Durante los 15 años pasados el AlertAlarm y el AlertAlight se extiende de E2S

se han convertido en el estándar para la señalización industrial. Con salidas de


104dB (A) a 126dB (A), las gamas proporciona las señales resistentes que son
ideales para los usos del fuego, de la seguridad y del proceso industrial.

Combinando el receptor acústico de la alarma de la gama de AlertAlarm con la


serie L101 señalar con almenara, la gama de AlertAlight proporciona una
solución de señalización audible y visual versátil.

Características:

- 32 o 45 tonos (estándares europeos de la reunión)

- Salidas de 104dB (A) a 126dB (A)

- CPD probado EN54-3 obediente

- opción de la alarma de 3 etapas

- Versiones mencionadas de la UL disponibles

- Cubiertas del ABS UL94V0

- Sellado hasta IP66

- Disponible con xenón de 5 julios, el bulbo del filamento o el faro de L.E.D.


(gama de AlertAlight)
Sistemas de alarmas

Los sistemas de alarmas están constituidos por instalaciones destinadas a


avisar al personal en caso de siniestro. Toda escuela, hospital, jardín infante,
casa de anciano, edificios, oficinas, hotel, fábrica, departamento; deben contar
con una protección adecuada.

Las alarmas pueden ser:

Alarmas manuales: consta de estaciones de aviso distribuidas por toda la


fabrica. Estas estaciones consisten en llaves o timbres cuyo accionamiento
hace sonar la alarma. Con el objetivo de impedir que alguien las oprima
inadvertidamente están protegidas por vidrios. Deben estar colocadas al
alcance de los operarios de manera que no sean necesarios a estos recorrer
más de 30 metros para encontrar una.
Alarmas automáticas: estas pueden accionarse por dos mecanismos. Uno es un
detector que indican un aumento de la temperatura ambiente sobre un cierto
límite: tipo de temperatura fija. Y el otro es un detector sensible a una variedad
brusca de la temperatura ambiental: tipo de rapidez de aumento.
Existen diversos tipos de señales: auditivas ó luminosas; ambas deben
ser seguras, ser características, y llegar a todos los operarios. Estar
combinadas con una llamada de auxilio a los bomberos con el objeto de
asegurar su funcionamiento a los sistemas de alarma deben estar alimentados
eléctricamente por fuentes de energía independiente de las maquinarias o el
alumbrado.

La sirena de alarma debe ser característica de incendio sin lugar a dudas o


confusiones. Debe ser audible para todos los operarios y en todos los rincones
de las fábricas (talleres, comedores, vestuarios, baños, depósitos, etc.)

Tipos de alarmas

Alarma de compaginado: sirve para concretar al personal clave, incluso los


petitos de seguridad, de empleados de primeros auxilios, etc., cerca de su
oficina centralita de teléfono. Indispensable en los casos de emergencia.
Alarma contra ladrones: de protección en todos los puntos de entrada de la
planta.
Señales de comienzo y término de jornada: también para los cambios de turno.
Señales periódicas: que indican las pausas de descanso en la mañana o por la
tarde, ó al mediodía; que marcan los exámenes que se llevan acaso
cotidianamente.
Indicadores de peligro: montados sobre tableros indican cuando surge un
problema con el equipo. Por ejemplo una señal suena actuada por un
termostato cuando se recalienta un cojinete.

Indicadores de advertencia: la señal suena cuando ciertas personas ó


vehículos penetran el algún sitio de la fabrica. Las señales cerca de las bombas
de gasolina, etc.
Indicadores para el teléfono: en las secciones ruidosas de la planta donde el
sonido del teléfono seria inaudible, se monta una campanilla, zumbador ó
bocina con mayor intensidad.

Tipos de señales audibles

Existen varios tipos de señales audibles que se pueden aplicar según los
requisitos de distintas plantas ó sistemas de señales. Estas pueden ser:
Bocinas: es casi el aparato más usado. Emite tonos claros, definidos, elevados
y agudos. Su gran escala de volúmenes les permite una aplicación infinita en
las instituciones comerciales e industriales. Normalmente se emplean para
señales de alarma, de iniciación ó término de la jornada y para un código
general de trabajo de compaginación. Los hay para montaje convencional ó
desmontables; para el interior o al aire libre; operado por aire, electricidad ó
manualmente.
Sirenas: son las más poderosas y llamativas de todas las señales, por lo que
se emplean en ambulancias, camiones de bombero, policía, etc. Su radio de
alcance es mayor (1Km en condiciones favorables) y sus tonos elevados
horadan prácticamente cualquier otro sonido exterior. Convenientemente para
las señales de emergencia, de comienzo y fin de jornadas en las fábricas,
fundiciones, aeropuertos, etc.
Campanillas: sin duda alguno es la más versátil de las señales. Se prestan
para cualquier tipo de señal concebible los modelos grandes se emplean para
alarma contra ladrones o incendio, para compaginación de códigos y señales
de horario. El tono varía del moderado y apacible hasta la estridente
insistencia. Disponibles con soportes convencionales o intercambiadores; de
campaneo continuo por vibración o de golpes individuales.
Zumbadores: hay muchos problemas de señales que solo un zumbador o
“abejorro” puede resolver. Son populares para las señales en general, sobre
todo para las alarmas en los edificios públicos, hospitales, escuelas y otros
sitios donde la señal es más estridente no conviene. En las industrias, oficinas
y edificios comerciales se emplean para señales de compaginación.
Carillón: son de sonido agradable, sin embargo muy efectivos en las practicas.
Los carillones se recomiendan para las plantas de un nivel de ruidos
moderados, tales como bancos, tiendas de comercios, hospitales y oficinas en
general. De volumen audible, sus tonos musicales y maduros les hacen
tolerables.
Anunciadores: en realidad estos son anunciadores visuales antes que señales
sonoras. En la industria se emplean para localizar un punto crítico
(recalentamiento de un cojinete) en una máquina automática o que se opera
por baterías. Estas señales visuales, que se combina con otras sonoras, se
expenden varios tamaños y tipos.

Seis normas de selección

Para elegir una señal se tiene en cuenta:


§ En grandes áreas antes que una sola señal ruidosa se emplean varias de
menor volumen pero espaciadas.
§ Elija una señal de tono que llame la atención sin perturbar.
§ La señal debe tener un volumen superior a los demás ruidos y ser
distinta de estos.
§ Elija una señal adecuada al sitio.
§ Utilice una señal de tonos claros, resonantes y agradables para las
señales de horario y compaginación; de tonalidad estridente para las señales
de alarma o de emergencia.

Las instalaciones al aire libre tiene dificultad al no tener paredes, techos,


produciendo que los árboles absorban el sonido y los edificios o calles
distorsionen las señales, no pudiendo reflejar el sonido. Para esto se
recomienda las señales más poderosas, espaciadas a distancias considerables.
Organización de la evacuación

La protección de la vida en todos los incendios originarios depende de los


medios de salida de que se disponga y el buen uso que de ellos se haga.

Es relativamente sencillo instalar y conservar en funcionamiento un número


suficiente de salidas para desalojar cualquier local en un tiempo suficiente para
evitar perdidas de vida, excepto en los casos de fuego relámpago o
instantáneo, o explosión. Los fuegos relámpagos, como su nombre lo indica,
son aquellos que se producen instantáneamente en extensiones muy amplias y
que, por su rapidez, impide que la gente huya de ellos. Aunque los rociadores y
otros dispositivos automáticos extinguen el fuego, usualmente no es lo
suficientemente rápido el funcionamiento para salvar la vida a las personas
atrapadas, en la zona del incendio relámpago. Pueden ocurrir incendios
relámpago en todos aquellos lugares en los que se desprenden vapores o
gases inflamados, o en los que se esparza algún polvo combustible o se
permita la acumulación en el aire de partículas inflamables, como borras o
polvillo. Las medidas preventivas dependen en gran parte, de la clase o tipo
del material o del proceso específico, mas en general, consiste en:

Evitar que estas sustancias invadan el aire, teniéndolas encerradas.


Proporcionar los medios de limpiar el aire de estas sustancias cuando lleguen a
escapar.
Instalar sistemas de extinción automática de los incendios que pueden
producirse en el espacio cerrado, por medio de rociadores, bióxido de carbono
o espuma.
Precauciones extremas para evitar la acumulación peligrosa de polvo, borras y
aceite.

Para determinar lo adecuado de las salidas de los edificios, los siguientes


principios y disposiciones deben considerarse como primordiales.

§ La necesidad de salidas de emergencia depende de la construcción del


edificio, de los riesgos de incendio, de los materiales almacenados o de los
procesos a los que se les somete, de la protección contra incendio que se
proporciona y de las características de los ocupantes.
Sin embargo, en la practica no conviene variar mucho los requisitos de salida.
En general el mejor sistema que se puede seguir es instalar suficientes salidas
para hacer frente en forma adecuada a la peor combinación de circunstancias
adversas que puede surgir.

§ Siempre debe tomarse en consideración la posibilidad de que cunda el


pánico. Debe evitarse todo aquello que obstruya la salida, cuando la gente,
presa de pánico se precipite hacia fuera (salidas angostas, secciones
estrechas, escaleras, de caracol, o con descansos muy pequeños, espacios
inadecuados al pie de las escaleras, en cualquier propósito.).

§ Es fundamental, para la seguridad, la instalación de dos salidas, en


forma tal que, sea muy improbable la obstrucción de las dos al mismo tiempo.
Este principio debe desatarse en los lugares en que se congrega gran numero
de personas, en cualquier propósito.

§ El transito libre de personas normales, una detrás de otra requiere una


anchura de 55 cm que es la medida que usualmente se emplea como unidad al
estimar el ancho de la salida. El mínimo aceptable es una anchura de dos
unidades, aunque los reglamentos aplicables a edificios comúnmente aceptan
anchuras menores para construcciones existentes no congestionadas.

§ La distancia máxima desde cualquier punto de un lugar o zona de


trabajo, hasta la salida más cercana no debe exceder de:

· Lugares de mucho riesgo 25m.

· Lugares de riesgo moderado o de poco riesgo 30m

· Lugares de poco riesgo, con instalaciones de rociadores 45m


(Por lugares de mucho riesgo se entiende aquellos en que se encuentran
sustancias que se queman muy rápidamente, que despiden emanaciones
venenosas o que estallan).

§ Las salidas deben ser accesibles y no estar obstruidas, y el camino de


escape no debe prestarse a confusiones y debe estar bien iluminado.

§ Todas las puertas de salida deben abrirse hacia fuera, con excepción de
las puertas corredizas.

§ Los escapes exteriores deben consistir de escaleras construidas en


forma salida, de acuerdo con los requisitos de las escaleras interiores de salida.

§ Las cuerdas y otros medios de escapes para una sola persona o las
escaleras de mano son medios útiles únicamente para las personas vigorosas y
adiestradas en su uso.
§ Las puertas giratorias o los elevadores no son apropiados como salida
de emergencia.

§ Las escaleras deben hallarse encajadas en muros resistentes al fuego, y


sus aberturas deben estar protegidas por puertas contra incendio.

La forma practica de evitar el pánico es por medio de ejercicios de


adiestramiento, esos ejercicios deben ser frecuentes y variados, con el objetivo
de que todos los ocupantes del edificio conozcan bien todas las salidas y sepan
cual es la conducta apropiada en cualquier circunstancia previsible.

Distribución de tareas en caso de incendios (accidentes o siniestros)

El tamaño y la organización de la brigada contra incendios dependen de las


instalaciones que debe proteger, la naturaleza de los riesgos de incendio, la
protección para el fuego ya disponible en la planta, el cuerpo de bomberos y el
tiempo que el cuerpo de bomberos demoraría en llegar al lugar siniestrado.

En un taller pequeño el administrador puede encargarse de: parar el taller,


evacuar al personal y llamar a los bomberos. Su brigada de incendios podría
bastar con su mecánico en jefe durante el día y su sereno cuando el taller se
encuentre cerrado, en particular si se cuenta con una estación central de
supervisión y una línea directa para llamar a los bomberos. En este caso el
administrador es el responsable de hacer ejercicios de evacuación del
personal y que su brigada de incendios tenga el adiestramiento adecuado.
En organizaciones grandes se requieren medidas mas completas, es necesario
contar con un jefe de tiempo completo y con una cantidad de miembros
permanentes, quienes: cuidan el equipo, adiestran personal y hacen
inspecciones. Y además algunos voluntarios para emergencias.
Deberes del jefe

Aunque el taller sea pequeño se deberá nombrar un jefe de incendio. En el


caso de que los deberes del jefe requieran servios de tiempo completo debe
ser determinado después de haber preparado el programa de protección
contra el fuego.

Los deberes del jefe de incendio son:

a) Adiestrar y ejercitar a los trabajadores en combates de incendios de


emergencia, e instruirlos sobre la protección contra el fuego.

b) Organizar y dirigir las actividades de los trabajadores en caso de incendio.

c) Seleccionar los miembros de la brigada de incendio

d) Seleccionar sus suplentes y jefes de escuadra

e) Organizar la brigada en sus diferentes escuadras.

f) Adiestrar y ejercitar a la brigada.


g) Establecer reglas, normas y especificaciones de prevención de incendio.

h) Hacer inspecciones semanales para asegurarse que se están cumpliendo


las precauciones contra incendio.

i) Asegurarse de que todas las roscas de las mangueras incluyendo


aquellas para rociadores e hidrantes concuerden con las del cuerpo de
bomberos.

j) Actuar como enlace entre la compañía y los inspectores y asesores


externos.

k) Supervisar los permisos para llamas abiertas o trabajos en caliente (soldar,


cortar o quemar).

l) Consultar con los departamentos de ingeniería y de operaciones sobre la


protección contra incendios en edificios ya existentes y en proyectos.

m) Asegurarse que el equipo de combate de incendio sea adecuadamente


mantenido.

n) Investigar los incendios que causen daño y presentar sus informes.

El jefe debe ganarse el respeto de la brigada y tener conocimientos técnicos en


la prevención protección y combate de incendio.

En una planta pequeña o en un taller el jefe de mecánicos o el jefe de


mantenimiento sirve como jefe de incendios de tiempo parcial. Preferiblemente
debe residir cerca de la planta o taller.

Deberes de los trabajadores

Muchas plantas tienen una reglamentación rígida por la cual solo el personal
especialmente designado, adiestrado en el uso de extintores, debe acercarse a
un incendio. Todos los demás deben dirigirse a los refugios al oír la alarma,
según un plan general de evacuación. Sin embargo, todos los trabajadores
deben conocer la manera de dar la alarma.

Antes de que suene la alarma los trabajadores deben haber sido adiestrados en
los procedimientos de evacuación. Ellos deben:

v Despejar los pasillos colocando las sillas u otras obstrucciones debajo de


las mesas o de los equipos.
v Colocarse uno detrás de otro formando una columna cuya cabeza se
encuentre en dirección a la salida y esperar las ordenes del auxiliar de incendio
para proceder a la evacuación.

Auxiliares para incendios

Además de adiestrar a los miembros de la brigada, el jefe debe nombrar y


adiestrar auxiliares para incendio (el número depende del tamaño de la planta)
quienes se ocupan de que el personal sea evacuado y se encuentre despejada
la vía para la entrada de los bomberos. Además estos son necesarios para que
entren los cuartos de baño y se aseguren que todos hallan salido. Tienen que
estar capacitados para dirigir a los trabajadores por rutas diferentes a lugares
seguros, en caso de que la vía usual se encuentre amenazada por el fuego. Y
deben conocer los riesgos de gases letales. Los auxiliares actúan
independientemente de la brigada.

Escuadras o cuadrillas de la brigada

Cada escuadra debe trabajar como un equipo en sus deberes asignados


específicamente y cooperar con las demás escuadras. Cada una debe contar
con un capitán de escuadras que halla recibido un adiestramiento especial.

Las escuadras incluir grupos que se encarguen de: rociadores, extintores,


control de los servicios, mangueras, bombas, servicios generales, rescate y
salvamento.

Escuadra de control de rociadores

Los miembros de esta escuadra deben comprender, el sistema automático de


rociadores, la dirección de rotación de las válvulas (es mejor que todas las
válvulas dentro de una misma propiedad giren en el mismo sentido), el uso de
válvulas de paso para rociadores y el reemplazo de cabezas rociadoras. En una
emergencia cada miembro de la escuadra se hace presente en la válvula de
control que le ha sido previamente asignada y permanece allí hasta ser
relevado o recibir del jefe, la orden de retirarse. La escuadra debe remplazar
las cabezas de rociadores y reabrir las válvulas inmediatamente después de
terminado el fuego para reestablecer la protección.

Escuadra de control de servicios

Sus miembros son generalmente personal de mantenimiento que esta


familiarizado con el sistema de tubería del edificio y con el control de los gases
de proceso y de calefacción, de los líquidos inflamables y de la electricidad.
Generalmente esta escuadra consiste en un plomero, un electricista y un
mecánico, quienes se hacen presentes en toda alarma.

Esta escuadra detiene el flujo de los líquidos inflamables o de cualquier otro


flujo peligroso en las zonas donde se esta desarrollando el incendio. Ellos
también desconectan los circuitos de altos voltajes que puedan poner en
peligro a los bomberos que manejan las mangueras. Sin embargo, tratan de
conservar los circuitos necesarios para la iluminación y la ventilación tanto
como sea posible.

Escuadra de salvamento

Durante un incendio se pueden evitar muchas perdidas colocando cubiertas


impermeables sobre las maquinarias y mercancía que se encuentren cerca del
fuego. También pueden usarse materiales absorbentes de agua para controlar
el agua sobre los pisos. La escuadra de salvamento también puede encargarse
de retirar del lugar registros de importancia y otros materiales de fácil traslado.
Después del incendio la responsabilidad de la brigada esta en restaurar la
protección. Ayuda en las tareas de reemplazar las cabezas de los rociadores y
abrir nuevamente las válvulas de estos. También ayuda a desconectar y a
aislar líneas eléctricas expuestas, gases que se escapan y otros riesgos que
pueden poner en peligro a las cuadrillas de reparación.