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Badpuppy Gay Today Tuesday, 02 September 1997

RAM DASS

A Life Beyond Labels

Una Vida mas allá de las Etiquetas

Entrevista a Ram Dass por Mark Thompson


Traducción GM EmpoweredByKnowledge
En Compasión en Acción se relata libremente experiencias homosexuales del
pasado, algo que a menudo no se suele hacer. ¿Te has sentido incomodo
hablando acerca de ser gay? ¿Cuándo te diste cuenta por primera vez?

Tuve una latencia tardía, y no hasta tener los 15 años comencé a estar
realmente despierto sexualmente. Hasta entonces no había diferenciado, no
tenía etiquetas. Simplemente me dejaban frío. Al llegar a los 17 comencé a
tener relaciones con chicos y me di cuenta de que disfrutaba. Pero aun
estaban en la categoría de locura adolescente. Es que crecí en una época en
donde la homosexualidad estaba mucho mas profundamente oculta en el
armario de lo que lo está ahora. Me comprometí para casarme mientras
estaba en la Universidad de Boston, pero entonces comencé a salir por ahí a
buscar rollos. Ligaba a gente o tenía encuentros sexuales con hombres en
parques y baños públicos. Por lo que me sentía confuso. Posteriormente al
trasladarme a California para realizar mis estudios de postgrado en Stanford,
comencé a involucrarme más en la vida gay de San Francisco. He calculado
que aproximadamente, y a veces solo para hacer flipar a la gente, pero estoy
seguro que he tenido miles de encuentros sexuales. Muy a menudo dos por
noche. Luego regresé al este como profesor en Harvard y continué tenido
una actividad sexual increíble. Pero siempre tenía una mujer de tapadera
para acudir a las cenas de la facultad y eventos de ese tipo.

Al igual que muchos lo hacían y continúan haciendo, llevabas una doble


vida.

Mi vida fue una de completo engaño durante 30 años. Tenía un apartamento


y pasaba la noche con tipos pero no vivía con nadie y no hacia verdaderos
enlaces. Conseguí una reputación en los servicios de salud por mi
sensibilidad para con los problemas de índole gay. Los psiquiatras
continuaban pasándome todos los casos homosexuales, pero no tenían
concepto alguno acerca de quien realmente era yo. Esto desde en 1958
hasta 1963, el año en que me echaron de Harvard.

Ese fue un incidente famoso - ¿Qué ocurrió realmente?

Tim Leary y yo y muchos amigos teníamos una de esas grandes casas de la


comunidad. Nos metimos en una situación en donde Harvard comenzó a
asustarse tanto acerca de las drogas que estábamos utilizando, que nos
pidieron que parásemos nuestra investigación con los estudiantes de pre-
grado, porque era demasiado arriesgado. Podíamos utilizar estudiantes de
posgrado o de la población exterior, pero no podíamos utilizar a estudiantes
de pre-grado porque era demasiado arriesgado. Pero yo estaba teniendo
todas estas relaciones con hombres jóvenes con los que yo realmente quería
enrollarme. Y no tenía nada que ver con nuestra investigación, era mi vida
personal, por lo que seguí adelante. Resultó que había otro estudiante muy
celoso de esto, un editor del periódico del campus, y lo expuso a lo grande.

Entonces fue el eros gay y no el LSD lo que consiguió tu expulsión de


Harvard

Fue una combinación de todas esas cosas. De alguna manera, el LSD me dio
la licencia para ser lo que soy. Me miró desde dentro y me dijo que todo
estaba bien. Y eso me dio licencia para comenzar a decir que ya no quería
ocultarme más. La Asociación Americana de Profesores Universitarios quiso
defenderme, pero me di cuenta de que resultaría en un desastre— ¡al diablo
con todo ello! Ya no estaba interesado en regresar a Harvard de todas
maneras. Estaba demasiado metido con los drogas. Quería hacer ese viaje
mucho, mucho más.

La mayoría de los hombres gay, particularmente en esa época, han tenido


que lidiar con emociones abrumadoras de culpabilidad y vergüenza.
¿Cómo le hiciste frente a tus sentimientos de homofóbia interiorizada?

La culpabilidad era hacia toda la vida sexual. No había diferenciación porque


nadie ni siquiera pensaba en la homosexualidad durante mi crianza. Así que
después de eso, no me sentí llamado para unirme de ninguna de las maneras.
Quiero decir, ¿Por qué iba a definirme? Puedo llenar muchos roles en la vida.
Por lo que no me uní a “ser gay” no me convertí en trasnochador de clubes
dentro de la comunidad gay. Simplemente no me atrajo. En cambio me
involucré mucho en las obras de concienciación y espirituales.

Hubo un momento en donde éramos cuatro haciendo un peregrinaje


alrededor del sur de la India en un microbús Volkswagen. Uno de los tipos en
el coche era un joven extremadamente atractivo. Y una noche el y yo
acabamos tenido un rollo sexual juntos. Al siguiente día nos sentamos ante
mi gurú, el cual yo sabía que conocía todo acerca de mi aunque nunca
habíamos discutido acerca de este tipo de cosas con el. Me miró a mi y miró a
este chico, y entonces me dijo, “Le estás dando tus mejores enseñanzas” Yo
pensé, pues vale, si tu lo dices lo acepto. Pero entonces dijo que no
deberíamos tener más encuentros sexuales, y no los tuvimos.

Hubo un largo periodo en donde realmente contemplé mi homosexualidad


como una profunda patología. Estaba creciendo en el zeitgesit (espíritu de la
época) de la psicología Occidental. Yo había sido formado como terapeuta
Freudiano en el instituto analítico—por lo que esa era la pinta que tenía para
mí. Los hombres y las mujeres fueron hechos para ir juntos, y todo lo demás
parecía haberse jodido por el camino. Contemplé a mi madre como una alta
competidora en ello debido a la que me había quitado el poder. Ella fue un
amor muy profundo para mí. La razón de mi pubertad tardía fue debido a
que yo intentaba permanecer como niño para seguir con la relación intima
que tenía con ella. Estaba claro de que si me convertía en hombre, ella me
rechazaría. Por lo que comencé a engordar y a engordar, comiéndome todo
lo que ella me daba como una forma de intimidad con ella. En un punto en la
preparación de la escuela en una época en donde yo estaba siempre
cachondo, la abracé y tuve una erección. Ella me empujo alejándome y dijo
que abajo había leche con galletas.

Esta esa una dinámica entre hombres gays y sus madres mucho mas
común de lo que se supone

Si, lo entiendo. Entonces acabé teniendo unas relaciones muy difíciles con las
mujeres, a la hora de obtener mi propio placer. Las mujeres con las que
acabada teniendo relaciones sexuales, eran mujeres de carácter bastante
agresivo, que realmente me lo exigían. Quiero decir, que solo eran gritonas y
aruñonas. Llegué hasta el punto de tomarme grandes cantidades de ácido y
mirar estas diapositivas de mujeres para indagar en donde estaba mi temor,
porque podía ver que había un bloqueo en donde desanimaba y no ponía
sexualmente a las mujeres.

Mientras crecías, ¿Cómo fue la relación con tu padre?

De algún modo lo apreciaba. El era una persona con bastante éxito,


socialmente en ascenso. Por lo que no disponía de mucho tiempo para la
familia. Era un tipo de figura remota. Cuando estaba en casa hacíamos
muchas cosas juntos, pero jamás sentí que me escuchara.

En Compasión en Acción, afirmas; “Como resultado de ser Judío, se me


había imbuido con tres cosas; primero el sentido de que detrás y dentro
de la multiplicidad de formas hay el UNO, perfecto y radiante, y que al
amar es UNO, con todo mi ser, es un camino. Segundo, un amor y
respecto por el conocimiento como camino hacia la sabiduría. Y el tercer
gran regalo que sentía haber recibido fue la consciencia y el sufrimiento y
la compasión que surgen de esa consciencia.” Me gustaría saber como el
ser gay te ha formado tu viaje espiritual. ¿Con qué regalos se te han
dotado desde ese punto?

A consecuencia de haber sido pillado con otro tío en la escuela preparatoria,


fui completamente condenado al ostracismo—nadie me hablaría durante
cerca de un año. Entraría en una habitación y todos los chicos pararían de
hablar. No se lo podía contar a mis padres, por lo que me eso lanzó muy
dentro de mí; me hizo ir hacia adentro.

Eso lo hizo mas profundo, primeramente, la calidad de mi compasión hacia


otros seres humanos que también habían sido condenados al ostracismo.
Pero también pienso que me sirvió en una buena posición mas adelante
cuando comencé a experimentar con los psicodélicos. Siempre me he sentido
como un intruso.

La carga adicional fue que tenía los genitales pequeños, y en esta sociedad
eso era un delito mayor. También fui condenado al ostracismo por eso. Fui
burlado, y estoy seguro de que afectó muchísimo a mi comportamiento
porque era el doble golpe de no solo ser gay, pero de también tener un
sentimiento de carencia. Pero—después de haber realizado muchos trabajos
profundos con los psicodélicos, la sexualidad genital dejó de ser un tema
dominante. Las zonas de mi gratificación se han desplazado. Ya no me
importaba tanto.

Quizás el ser gay tiene menos que ver con como tienes sexo, o ni siquiera
si tienes sexo, y quizás con algo totalmente diferente.

No se de que forma quieres colocar la esencia de esa etiqueta.


Probablemente hay un uso diferencial del cerebro, una ternura diferencial
que está en los hombres gay. En mi propia vida, yo me siento mucho mas
como la madre de un sistema que como el padre. Me siento muy “matronal”
en mi abrazo del dolor hacia mi mismo. A veces durante las experiencias con
drogas me he convertido en una gigantesca mujer negra con enormes
pechos, extendiendo los brazos y casi vomitando en el medio de atraer un
mundo de sufrimiento hacia mí. Y eso es profundo—primordialmente,
míticamente, arquetípicamente—en mí. Pero ¿cómo comenzar a etiquetar lo
que es una cualidad gay y lo que no?

Tengo relaciones muy cercanas con muchos hombres que son


verdaderamente heterosexuales. Encuentro la misma profunda fuente de
cualidad psíquica en ellos—esa ternura, dulzura y compasión. Estas son las
cosas que busco en la gente, tanto sean gay o heterosexual.

Quizás dentro de estos tipos de personas que hoy etiquetamos como gay,
hay un tipo de matriz de fuerzas arquetípicas trabajando. Muchos de los
arquetipos aparentemente prevalentes en la psique del varón gay son el
Embaucador, el Sanador Herido, y el Doble, que es el arquetipo de los
mismos. Estas influencias varían en nuestras vidas, por supuesto,
dependiendo en nuestra historia personal, de quienes son nuestros
padres, nuestra cultura durante el crecimiento y tales. ¿Esto te suena?
Desde luego que yo puedo ver algunos de estos arquetipos en tu
personalidad.

Al responderte, procuro colocar la “gayedad” en la misma posición central en


la que tu la estas colocando, la cual es bastante ajena a mi forma de pensar.
Es que yo no considero el ser gay como una característica central definidora,
aunque bien podría defender los dos casos, el punto de vista psicogénico,
somatogénico o el de la reencarnación. Hay espacio para todas estas
interpretaciones. Es todo especulación de la mente, o a mi me lo parece,
acerca de donde quieres colocar el ser gay en términos de causalidad. Todo
puede ser el efecto de una causa porque estamos empezando a entender de
cómo la mente y el cuerpo son una misma cosa. Yo puedo unir todas las
piezas bajo tu teoría, desde luego, pero no puedo sentir predilección por esa
teoría por encima de ninguna otra en ese momento.

En vez de discutir ideas y teorías, hablemos acerca de algo muy real en


las vidas de los hombres gay—el tema de “estar heridos”. He hablado con
cientos de hombres gay en los últimos años, y ninguno ha escapado de ser
condenado al ostracismo, o de ser llamado “nenaza”, o “maricón”, o de
haber tenido alguna otra experiencia profundamente hiriente.

Yo diría que eso es cierto. Pero el estar “herido” se refiere a la personalidad


—no al alma. Yo diría que he sido profundamente herido en mi personalidad.
Absolutamente. Profundamente herido. Y no creo que jamás lo haya
superado. Aun me siento herido por ello. Aun me siento no deseado en esta
cultura. Porque vivo entre tantas poblaciones heterosexuales. He
comenzado a hablar mas acerca de la bisexualidad, estar involucrados con
hombres así como con mujeres. La mayoría de las audiencias con las que lo
trato son personas que realmente me quieren tanto que les sería indiferente
si me convirtiese en una raza. Allen Ginsberg, que es un viejo amigo mío, sale
y confronta a la gente con su homosexualidad. Yo no veo razón alguna para
hacer eso—no va conmigo. Nunca lo niego, pero tampoco lo empujo ante la
gente porque no es parte de mi identidad activa.

En los últimos años has estado más abierto. ¿Por qué la franqueza ahora?

Ahora confío mucho más en mi mismo que antes. La franqueza hubiera sido
una apuesta para seducir a la gente, para conseguir acercar a jóvenes varones
a mí. Como algún tipo de iniciación o algo así— ¡sube a ver mis cuadros
sagrados! Creo que no me fiaba de mi mismo debido a que mis deseos eran
demasiado fuertes.

¿Sigues teniendo fuertes deseos de hombres jóvenes?

Me deleito en la belleza del cuerpo masculino, de la juventud y todo eso.


Pero no tengo ningunas ansias de hacer nada al respecto.
Has escrito que dentro de ti aun yacen remanentes del niño pequeño que
desea ser bueno, que necesita conseguir y lograr, y que estos deseos
pueden derivar de aun sentido de inadecuación.

Toda mi personalidad está construida sobre una raíz de inadecuación, lo cual


creo que no es algo exclusivo en mi, en realidad pienso que la mayoría de las
personalidades están construidas sobre eso.

Pero, lo que puede ocurrir, y a menudo sucede en las vidas de casi todos
es casi seguro que ocurra en las vidas de los hombres gay. El destino de
ser el niño mas bueno del mundo, el niño que ha sido psíquicamente
herido y abandonado con una auto-imagen profundamente
comprometida, es demasiado común en todos nosotros.

Si quiero aventurar una descripción psicogénica de mi homosexualidad, diría


que trata sobre la ausencia de una relación con mi padre, y de la historia de
amor que tenía con mi madre, a la que jamás estuve dispuesto a renunciar. Si
en algo, los gays para mi son mejores amantes porque tomaron su primer
amor sin jamás soltarlo, que era el amor hacia su madre. Debido a que soy
Freudiano, esa sería la manera en la que lo interpretaría. Experimenté que no
quería soltar la crianza e intimida que tenía con ella. Pero no experimenté lo
hiriente en mi niñez; lo hiriente llegó posteriormente en mi adolescencia.

¿Como utilizamos el herida para nuestro despertar?

La pregunta sería; ¿Quien es utilizado por la herida y quien puede utilizarla?


Yo diría que durante muchos años, yo fui utilizado por ella, y luego comencé a
desplazar mi conciencia y empecé a utilizarla. Cualquiera que esté despierto
en cuanto al apuro de la condición humana de estar perdido en la separación,
comienza a añorar la verdad de que no están separados, desde entonces ya
están devuelta al hogar—están en armonía con las cosas en vez de siempre
estar alineados y en el exterior. Una vez que ocurra este despertar, entonces
son un conjunto de pasos inevitables antes de alcanzar el punto en donde ves
tu encarnación como un currículum. Llegas a ver que las formas que estás
sufriendo son cosas buenas sobre las cuales trabajar acerca de ti mismo. Es
decir; comienza a entender que el sufrimiento es gracia.

Ese es un cambio importante. El sufrimiento apesta, y entonces el


sufrimiento se convierte en gracia.

Sigue apestando, pero es gracia. Preferirías no sufrir, salvo que seas


masoquista, pero si sufres, trabajas con ello y con la experiencia, sobre lo que
te está mostrando, lo que desde el punto de vista de Buda es en la parte a
que tu mente se aferra. Porque siempre se sufre cuando te aferras.
Si tienes un modelo acera de cómo la sociedad debería actuar de cierta
manera hacia mi, y no lo hacen. Yo sufro. Si no tengo ese modelo, no sufro—
ellos actúan de la manera que lo hacen, y yo respondo como un árbol en un
río. El árbol no tiene un modelo acerca del comportamiento del río.
Entonces realmente escucho la siguiente noble verdad de Buda: La causa de
las condiciones insatisfactorias es la forma en que la mente se aferra. El
sufrimiento la clave de que la mente se está aferrando a algo. Te aporta un
lugar en donde comenzar a extraerte de la identificación con el pensamiento
que esta causando el sufrimiento. Si puedes extraer tu conciencia hacia atrás
para no estar identificado con el pensamiento—para así disfrutar del
pensamiento pero no estás ocupado estando atrapado en los pensamientos
—entonces no habrá mas sufrimiento. ¿Hay pensamiento acerca de la
muerte? Quiero decir, hasta el ultimo momento, solo es otro momento mas.
La anticipación de la muerte, el temor a la pérdida de vida, y las atracciones y
aversiones de todo lo que causa tu sufrimiento. Los fenómenos son
fenómenos.

Al igual que muchos hombres gay, he estado atrapado en el pensamiento


de la muerte últimamente debido al SIDA. Pero eso a un lado, me parece
a mí que sigue habiendo una cantidad enorme de sufrimiento acerca de
ser gay en una cultura tan intensamente homófoba.

Yo también así lo creo. Pero para los hombres gay, el trabajo es trabajar
sobre sus propias mentes. Puede que hagan protesta social o que sean parte
de Radical Faeries, o lo que sea, pero que lo hagan desde un punto en donde
comprenden que sobretodo se trata de trabajar sobre si mismos. Porque
mientras sus mentes sean como son, van a continuar sufriendo. El ostracismo
y el juicio de la cultura se alimentan de las profundas carencias que en los
individuos siguen aferrándose en sus mentes, y estos juicios juegan con ellos.
Resuenan con esos pensamientos aun no exorcizados,

¿Piensas que los hombres gay tienen un rol especial que jugar en la
sociedad de hoy, un rol que englobaría especiales actitudes para la
compasión, la empatía y la perspicacia? Y si es así, ¿Cual sería tu consejo
para realizar ese potencial en el trabajo?

Cuando lees las notas necrológicas te haces consciente de que una cantidad
extraordinariamente desproporcionada de belleza fue introducida por la
gente gay. ¿Pero como interpretar eso? Sería difícil decir que esas
cualidades no están disponibles en todos, pero los roles culturales en los que
todos nos encontramos, facilitó a que los hombres gay se expresaran de la
forma en que lo hacen. Es como cuando los judíos se convirtieron en
prestamistas porque no se les permitió hacer otra cosa. La gente que se ha
identificado de forma andrógina o de una manera no varonil en el sentido
cultural de lo masculino se les han hecho accesibles, cualidades de
creatividad y sensibilidad y apreciación que harían bien en sacarle provecho y
utilizar. Tienes que alejarte lo suficiente para poder ves las etapas de
transformación en la cultura. Si ves el movimiento de las mujeres, por
ejemplo, lo ves atravesar muchas etapas desde un tipo de militancia, de
identificación masculina en las que las mujeres quieren lo que el hombre
tiene, hasta entonces llegar a encontrarse de haber perdido algo que querían
porque estaban demasiado ocupadas consiguiendo otra cosas, hasta que
finalmente empiezas a ver a mujeres que no imitan la fuerza exterior del
hombre sino que realmente están desarrollando su fuerza interior como
seres humanos. En ese punto, están más dispuestas a aceptar las diferencias
y en celebrarlas en vez de simplemente negarlas.

¿Cuál es tu punto de vista acerca del Movimiento Gay”? Ha hecho


grandes avances sociales y políticos en los últimos cuarenta años, pero
desde tu punto panorámico, ¿Qué queda aun por hacer?

Está en una etapa temprana de su proceso de maduración—un


revolucionario, militante, nosotros-contra-ellos, tipo extravagancia
exhibicionista. Hay una cualidad escabrosa del Movimiento Gay que
subestima de lo que trata el espíritu humano. Yo solo pienso que el juego es
mucho más interesante que todo eso. Una de las cosas que desean los seres
humanos es la de sentirse como en casa, para poder ser quienes son, para
sentirse seguros en el universo.

Pero cualquier identificación con cualquier situación, es una condición


limitante. Incluso cuando tengas el respeto de todo el mundo, es una
trampa porque estás atascado en una definición. Y lo que nosotros somos no
está definido—somos mucho mas que una definición.

El definirte a ti mismo como gay es igual a definirte como de ser americano, o


judío, o lo que quiera que sea, Puede que juegues dentro de un sub-grupo,
pero jamás encontrarás realización mientras te sigas definiendo a ti mismo
de esa manera. Tu realización en el universo es a muchos, muchos niveles.
De todas formas, ¿De que va la pertenecía de grupo? Suele ser una forma de
tener poder, lo que indica que uno se siente impotente frente a otros
poderes, así que uno se une.

Por eso hay un movimiento gay, para que los individuos que fueron
apaleados o apartados al igual que lo fuiste tu, puedan tener un puerto
seguro, un lugar en donde sanar, para hacer inventario, y es de esperar,
para poder continuar.

Quiero tener mucho cuidado con lo que digo. No quiero ser insincero acerca
del tema. También pienso que la gente gay se juntan para poder respirar
juntos a través del dolor y de la sanación. Se unen para sentirse cómodos,
seguros, y festivos entre personas de ideas afines. Sin embargo, no estoy
convencido de que la comunidad gay se une para crecer. No pienso que ese
modelo, o esa metáfora es aquí el tema dominante. En vez de eso, es mas
bien un, “Somos lo que somos y estamos orgullosos de ello” Y eso está bien,
pero yo no quiero ser parte de ningún club. Yo soy universalista.

Estaría de acuerdo contigo en ciertos aspectos de que la comunidad gay


está estancada. ¿Tienes alguna sabiduría o consejo para dar los
siguientes pasos?

En primer lugar, no podemos tener esta discusión sin traer a colación el tema
del SIDA. Ha cambiado la naturaleza de la comunidad gay muy
profundamente. Sin embargo, en otros aspectos, no lo ha hecho. La cuestión
sobre qué hace ahora la comunidad gay, tiene que tener en cuenta ese tema.
Uno de los temas más profundamente metafísicos de la vida es la relación
entre el sexo y la muerte. Y el HIV lo ha puesto en primer plano. Aunque es
interpretado por diferentes segmentos de la población gay de formas
diferentes. Para los mas jóvenes grupos mas inmaduros, es el surfear en
aguas HIV-positivas, desde el punto de vista cínico de, “Me importa un bledo”
tipo de actitud. Juegan en el filo sin realmente comprender con lo que están
jugando. La muerte no es algo real para un adolescente.

Muchas de las personas con las que trabajo hoy en día tienen los Síntomas
del Sida. Hay un porcentaje de ellos que permanecen profundamente
anclados a su ira y auto-compasión y al sentimiento de haber sido
menospreciados por Dios. Y luego, hay un segmento de de hombres gay mas
maduro que se han aligerado y limpiado y te dirán, “Chico, prefiero estar aquí
que en esa mierda en la que estaba tan ocupado siendo el operario sexual”.
Han visto la superficialidad de muchas de sus pasadas relaciones y ahora
están buscando verdades mas profundas en la manera que se conectan con
otros seres humanos. Ese es el lado bello, y de ahí es de donde llega la parte
realmente excitante, y yo nunca he encontrado a la comunidad gay
particularmente compasiva anteriormente. Parte de ello era que yo estaba
haciendo el truco-o-trato durante todos aquellos años. Quiero decir, que yo
también estaba en la parte dura del sexo. No estaba teniendo relaciones ni
uniones a largo plazo. No las quería. No me sentía cómodo.

Dicho esto, estoy muy impresionado en la forma que la comunidad gay ha


mantenido su presión en la cultura para traer sus prejuicios hacia la
superficie. Hay un ritmo en el cambio en una cultura en donde empujas, y
luego sueltas un poco y ellos se ajustan, y de nuevo vuelves hacia delante.
Jamás paras de presionar, pero no vas en escala porque entonces estas
forzando una confrontación. Lo que ocurrió en los setenta es que forzamos
la confrontación, dando por hecho que la otra parte se caería ante nosotros.
Cuando tienes eso, nadie gana. Esa es una etapa inmadura de una revolución.
Por lo que yo animaría a la comunidad gay a seguir presionando pero a
hacerlo con sabiduría. Verlo como un juego a largo plazo. Darle a la sociedad
la oportunidad de unirse en vez de exigir que se unan, ya que el precio de la
exigencia les va a costar a la comunidad gay a lo largo.

Finalmente, yo diría que el sexo y las relaciones sociales no son suficientes—


que al final serás conducido hacia un despertar espiritual. Yo opino que mi
apuesta es la única que vale. Es inevitable.

Hay muchos buscadores espirituales en la comunidad gay por supuesto.

Desde luego, hay, mucho. El predicamento es que cuanto mas profundo sea
tu practica espiritual, mas consciente eres de que todo el mundo es
andrógeno. Por eso cuando decís “alma gay” algo en mi se agarra, ya que no
pienso en las almas ni como masculino ni femenino. Pienso que las almas
tienen karma que determina la forma en que se manifiestan, gay, hétero,
hombre o mujer. Pero no creo que las almas en si mismas tengan identidad
sexual alguna.

Estoy de acuerdo que el SIDA ha abierto muchos corazones y mentes. Aun así,
los hombres gay han construido una cultura basada ampliamente en el deseo
—la comercialización del sexo y del atractivo sexual. La sensibilidad gay es
muy Dionisiaca. Así que, ¿Cómo aprendemos a arraigar un nuevo equilibrio
en persecución de realización sexual realmente antitética a la iluminación
espiritual? ¿Pueden las dos existir en armonía?

Existe una secuencia: Creces muy interesado en el físico y en lo psicológico.


Luego sientes la finitud de esas cosas. Luego te despiertas a través de algún
proceso únicamente para darte cuenta que has sido atrapado. Después de
eso, hay una tendencia para entrar en una especie de fervor renunciante para
entrar en el lugar en donde te sientes uno con el universo y el espíritu. Eso a
menudo crea lo que se denomina célibes cachondos—es un cierto tipo de
rechazo al plano físico/psicológico.

Pero en una etapa aun posterior te das cuenta que la aversión te impide ser
libre—y tu quieres ser libre, no solamente extasiado. Así que empiezas a
regresar hacia quien eres, pasional y sin ataduras. Estas de lleno en la vida,
en participación alegre—el sexo es una celebración. Todo es maravilloso, y a
la vez todo está vacío. Esa es una etapa de maduración espiritual muy
evolucionada. No encuentro a la comunidad gay de ser un grupo muy
espiritualmente maduro o ansioso de avanzar. Pienso que están demasiado
atrapados en disfrutar el poder y los sistemas de deseo. De algunas maneras
me parece a mí como un tipo de reino infernal porque no va a ser suficiente.

¿Cómo nos movemos para salir de ahí? ¿Cómo puede el ser gay, ser
usado como “millo para el molino” del desarrollo interno?
Únicamente cuando hayas atravesando tu propia rebelión en contra de la
cultura por haberte eliminado de lo jugoso, luego obtenido el jugo, tener
todo lo que quieres, solo para ver que sigue siendo solo otro estado. Una vez
que obtienes una pareja, una cama sin ocultarte, y la libertad para caminar
por las calles sujetados de la mano, ¿entonces que harás? Pero no puedes
corto-circuitear ese proceso. Si alguien quiere un Cadillac, no les puedes
decir; “No lo tengas, porque seguirán ocupados en no tener el Cadillac; y no
se van a poder liberar. Serán alguien sin un Cadillac.

Uno de los problemas mas profundos que plagan a los hombres gay es el odio
interno-dirigido. La gente pude salir por ahí a las cabalgatas gay todo lo que
quiera, pero eso no significa que se han ocupado de la baja autoestima o de
su propia interiorizada-homofobia.

Hay corrupción psicológica correlacionada a ser gay en nuestra sociedad—No


digo necesariamente de ser gay, pero si de ser gay en nuestra sociedad.
Existe una tremenda frustración, auto-odio, y temor que está arraigado en el
poder, emite una buena capa de masoquismo. Esas cosas colorean la forma
en que avanza un movimiento. Puedes convertir esas cosas en iconos de ser
adorados. Quiero decir, que hay una gran cantidad de masoquismo
expresado en la comunidad gay. Hay clubes para ello.

¿Qué opinas de todo ello? ¿Te llega a molestar?

Me gustan los escritos de Genet, sabes. He pasado tanto tiempo en lugares


sórdidos con el hedor de lujuria decadente. Es tan espeso. Es como si
estuviera en otra esfera. Pero no siento nada hacia ello. Acudo a algún lugar
como a un estreno en Hollywood con todos mis amigos de Hollywood, ¡y
apesta de la misma manera! Es un hedor ligeramente diferente, pero no veo
que sea mucho mejor. Es decir, si a alguien le meten el puño en un club, ¿es
eso diferente a que a alguien le den un Oscar? Lo siento, se supone que debo
ser moralmente dignificado, pero no lo soy sabes. Ese no es mi estilo.

Mucha gente ha intentado atribuirle un significado moral al SIDA. ¿Cuál


es tu opinión acerca de esta crisis devastadora?

Lo que ha sucedido es que el SIDA ha arrojado a todos en un curso avanzado


de tratar con la pérdida por muerte, y con las emociones de la pena profunda,
con los que la comunidad gay no llevan mucho tiempo. El tratar bien con el
sufrimiento, no era su palo largo. Se quejaban como perras quedándose
atrapados en el drama de todo ello, pero realmente no lo dejaban entrar. Y
exigía que lo dejaran entrar, esta vez. Así que el SIDA está forzando a la
comunidad gay a confrontar a su ser mas profundamente espiritual. Desde
un punto de vista espiritual, el SIDA es una gracia increíble.
Has dicho, “Confía en que el universo se desenvuelve tal y como debería.”
Pero esa es una lección dura, en particular si te encuentras en una cama
manchada de mierda en la sala de algún hospital de cualquier parte.
¿Cómo ayudas a que la gente que se encuentra en esa situación, vea lo
quieres decir?

La mayoría de la gente intenta obtener respuestas hechas a través del


fundamentalismo, o a través del racionalismo o del humanismo, y esas
respuestas jamás son lo suficientemente buenas.

La gente con SIDA con la que trabajo están al filo de la condición humana; el
SIDA los han arrojado en el misterio. Lo que quiera que yo les haga o diga,
proviene desde un equilibrio mío, un equilibrio de percatar el sufrimiento
apesta, y es la gracia. Contemplo con asombro como trabaja el universo. Es
tan increíblemente, misteriosamente bello—el sufrimiento, el temor y todo
ello. Ellos me escuchan como persona empática que siente su dolor. Y
entonces mientras se sienten a salvo lo suficientemente, ellos se relajan, y
nos empezamos a encontrar en este otro lugar, el cual esta en el éxtasis y el
gozo y en la ecuanimidad y el placer en el juego del universo, incluyendo por
lo que están atravesando.

Cuéntame un poco mas acerca del Proyecto Viviendo Muriendo.

Como resultado de todas las drogas y experiencias que tuve en el Este, se me


hizo aparente que yo tenía una actitud diferente con respecto a la muerte,
de lo que la mayoría de la gente a mi alrededor tiene. La muerte me parecía
perfectamente bien, como un proceso natural. Y al igual que conmigo
mismo, me di cuenta que para todos los humanos, el peor miedo es el de la
muerte, y de alguna manera deseaba seguir trabajando con ese filo de mi ser.
Por lo que encontré muy aconsejable espiritualmente el estar en compañía
de personas moribundas, porque mi falta de ansiedad creaba un espacio para
que ellos superaran su propia ansiedad. En ese momento, el yo estar con
ellos me ayudó a enfrentarme a los temas que yo tenía acerca del miedo y el
dolor y del sufrimiento de la muerte. La sanación verdadera es la sanación
interna cuando aprendemos que estamos en este otro viaje, y de que la
muerte solo es parte de ello. Comencé a ver que algunas de estas personas
que estaban muriendo estaban ocupadas intentando vivir mientras que otras
utilizaban ese proceso completo como vehículo para el despertar. Entonces
pensé, si hay gente como yo que quiere cuidar de los moribundos para poder
despertar, y hay gente moribunda que desea despertar, ¿Por qué no unirlos
todos juntos? Tendremos Ashrams en donde algunas personas ayuden y
otros se mueren, pero básicamente todos estan ahí para despertar.
¿A que te refieres exactamente al usar la palabra despertar?

Hay muchos planos y niveles de consciencia. William James realmente lo


expresó mejor al decir: “Nuestro despertar de consciencia normal no es sino
un tipo de consciencia, mientras en torno suyo, apartado de ella por la mas
fina de las pantallas, yacen otro tipo de consciencias y pasamos nuestra vida
entera sin saber de su existencia. Pero aplicamos el estimulo requerido y
estarían en su plenitud… Cuales sean sus significados, prohíben nuestro
cierre prematuro de nuestras cuentas con la realidad.

Por lo que diría que el despertar es el reconocimiento de que hay muchos


planos de consciencia y de que tú existes en todos ellos. Te estas auto-
limitando increíblemente al definirte en términos de planos
físicos/psicológicos, como si fueran absolutamente reales. Es el despertar, el
darse cuenta de que estas en una prisión que has creado mediante tus
propios pensamientos—que tus definiciones conceptuales de la realidad
están encarcelándote en cuanto a lo que realmente es la realidad, lo cual es
algo que no tiene concepto alguno. Te has reducido a ti mismo a una sombra
de lo que eres, de forma reduccionista, mediante el aferro a conceptos, en
vez de entender que la verdadera naturaleza del ser no es el saber que sabes,
sino el de simplemente ser.

Quedamos atrapados en la separación. Al despertar nos damos cuenta que


hay una dimensión espiritual a la vida, de que hay sabiduría que yace dentro
del misterio que rodea la vida. La respuesta es que hay algo mas ocurriendo,
y el percatarse de este despertar.

Entonces si dejamos de lado la certeza de ser gay…

No te hace menos gay. El arte es el disfrutar de ser gay sin estar atrapado en
ello.

En tu propia vida, ¿de que temores y áreas de resistencia eres consciente


ahora en particular?

Vaya, eso es espinoso. Hay unas cuantas estrafalarias, como intentar estar en
paz con la vacuidad de todo. Yo diría que el continuo intento de liberar los
modelos acerca de la existencia hacia la riqueza del momento. Aun me aferro
a alguien o algo en alguna parte, el de ir a algún lado. Pero no me aferro
demasiado. Puedo ver esta correlación con la homosexualidad en algún nivel.
Tengo un tremendo rasgo perfeccionista en mí acerca de mi mismo. Y debido
a que no le hago justicia, y tengo que trabajarlo, me horrorizan las
imperfecciones debido a que quiero ser tan libre. Pero luego pienso que eso
es escurrir el bulto. A veces soy muy feroz, y la ferocidad no sale
necesariamente del amor, sale de ser juicioso, sale de mi propio dolor.
¿Cómo se correlaciona tu perfeccionismo con el ser gay?

Esa cualidad perfeccionista esta muy profunda en la gente gay, lo sé. Creo
que proviene de la indignidad y la insuficiencia, un sentido de querer ser
perfecto, para ser lo suficientemente querido. Si hago algo perfectamente,
puedo amarme a mi mismo. Me llevo la estrella dorada. Y eso es difícil
cuando eres humano; simplemente no puedes hacer las cosas lo
suficientemente perfectas.

Sabes, esta conversación me ha traído a la superficie muchas cosas aun por


cocinar que no he integrado completamente en mis ser—cosas que
simplemente he ordenado en pequeños compartimentos en mi cabeza.

¿Cómo por ejemplo, el que?

Diferentes etapas de mi vida, diferentes actitudes hacia la comunidad gay. El


hablar acerca de estos temas con alguien que le haya dedicado tantos
pensamientos como tu, me da algo sobre el que trabajar. Quiero decir, ¿Qué
tengo que aprender aquí? ¿Qué debo aprender acerca de mis prejuicios?
Solo el año pasado tome un curso acerca del racismo oculto, que lo impartía
un hombre latino, que me mostraba mi propia opresión, mi propio racismo
sutil. Probablemente tengo la impresión tan profunda de mi generación que
no se si alguna vez podré salir del pensar que el ser gay es una patología.
Aunque estoy encantado de que otros no lo crean así, y a mi me gustaría
poder no hacerlo, está tan profundamente arraigados en mi.

Yo he experimentado esto como una maravillosa bendición, una


oportunidad—todo menos una patología. Pero he madurado durante una
época distinta a la tuya. Hago mis suposiciones con un juego diferente de
referencias culturales a mano. La gente que se ha definido así misma
como gay están en un punto de su viaje colectivo en donde no necesitan
tirar esa definición, sino que la siguen evolucionando.

Yo diría que si la gente gay que lee esto está realmente dispuesta a sentarse
y examinar sus propias mentes de forma sistemática, puede que
experimenten la libertar de deleitarse más con la vida y de su expresión gay
de la misma. Y verán que lo que son, no es gay, y ni es no-gay, y no es nada—
solo es consciencia. Realmente les reto a que hagan esa exploración por
ellos mismos antes de que escriban el guión de sus vidas en piedra. Porque si
hubiesen tomado un libro llamado Alma-Gay, estarían buscando problemas.
Y si están buscando problemas deberían poder conseguirlos. Alguien debería
decir, “Oye no te dejes atrapar por eso. Sigue con tu vida.” No hay necesidad
de etiquetarte para nada.