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LA PARTICIPACION DE LOS MASONES,

LIBERALES Y ANARCO SINDICALISTAS EN


LA FUNDACION DEL APRA.

Maestro Masón Herbert Oré Belsuzarri


2do. Vig:. P:.F:.C:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137-1
Herbert Ore Belsuzarri.

Nació en el asiento minero de Casapalca en la Región Lima. Realizó sus estudios de primaria en la E.F 1481
de Casapalca, sus estudios de secundaria en la G.U.E Santa Isabel de la Ciudad de Huancayo. Se graduó
de Ingeniero en la U.N.C.P, donde ejerció docencia por 2 años.

Fue Regidor en el Municipio Distrital de Chilca – Huancayo – Perú.

Laboró en las tres regiones del Perú, habiendo enriquecido su vivencia con los usos y costumbres de ellas,
los mismos que marcaron huellas en su personalidad y entendimiento de la historia peruana.

Se inicio en Luz del Oriente Nº 5 de la Gran Logia del Centro del Perú. Adelantado como Compañero
Franc Masón y Exaltado al Sublime Grado de Maestro Mason en la P:.F:.C:.L:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137 – 1, de
la Gran Logia Constitucional del Perú.

Levanto Columna de la R:.L:.S:. Luz del Oriente Nº 5 del Valle de Chanchamayo en la Región Junín y es
miembro del taller de R:.L:.S:. Parthenón Nº 4 – 10.

Por encargo de la P:.F:.C:.L:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137 – 1 y de la Gran Logia Constitucional del Perú, trabaja
junto a otros maestros para levantar columna de la R:.L:.S:. Mampira Nº 23 en el Valle de Chanchamayo.
Este taller será logia femenina, una de las primeras del Perú.

Publicó varios trabajos en Scribd gracias al apoyo de los HH:. de Fénix y al Q:.H:. Juan Orrego Sevilla
Director de la Revista Fénix, que se edita en los EE.UU.

1.- La Iniciación:
http://es.scribd.com/doc/43549280/Herbert-Ore-La-Iniciacion
2.- Origen de la masonería:
http://es.scribd.com/doc/43549289/Herbert-Ore-Origen-de-La-Masoneria
3.- Sociedades Iniciaticas:
http://es.scribd.com/doc/48606535/Sociedades-Iniciaticas-por-Herbert-Ore
4.- La Atlántida y el Nuevo Mundo:
http://es.scribd.com/doc/51183921/Herbert-Ore-La-Atlantida-y-El-Nuevo-Mundo
5.- La Masonería en el Perú:
http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru

Dedicado a los gemelos que no nacieron.


LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES
Y ANARCO SINDICALISTAS EN LA FUNDACION DEL
APRA.

I. ANTECEDENTES DE LA FUNDACION DEL APRA.

“La historia del aprismo –en sentido estricto- se inicia con la gesta obrera que culminó
con la conquista de la jornada de 8 horas de trabajo” en el Perú. Asi anota Percy
Murillo Garaycochea autor reconocido por los apristas, en su libro La Historia
del Apra.

Efectivamente la participación de Haya de la Torre toma importancia en esta


gesta durante el gobierno de José Pardo en el año 1918 debido a que la
Federación de Estudiantes por influencia de Haya deciden apoyar la huelga
obrera iniciada el 12 de diciembre de ese año. ―Aquí estamos para intervenir y para
ayudar. Es la juventud Universitaria que tiende sus manos a los trabajadores en su hora
decisiva”, dice y los estudiantes apoyaran a los trabajadores hasta lograr el
decreto de aprobación de la jornada laboral de 8 horas el 15 enero de 1919.

Este acercamiento de los estudiantes hacia los obreros iniciado por Haya en el
año 1919, tenía que necesariamente culminar en la estructuración de un
movimiento de mayor envergadura ideológica. No en vano se había derramado
sangre en las calles de Lima en 1923 y se había fortificado el Frente Único de
Trabajadores Manuales e Intelectuales en las Universidades Populares Gonzáles
Prada.

Aquí estamos para intervenir y para ayudar. Es la juventud Universitaria que tiende sus manos
a los trabajadores en su hora decisiva.
Con el destierro de Haya en octubre de 1923 se inicia un largo periplo por
Centroamérica, que culmina el 7 de Mayo de 1924 con el nacimiento del APRA
como movimiento continental en México.

En esta fecha y en forma simbólica Haya entrega la Bandera Indoamericana a la


Federación de Estudiantes de México. Esta es la bandera de una nueva cruzada,
una enseña roja que luce en el centro un círculo dorado; dentro del círculo
dorado, el mapa también dorado de Indoamérica.

Posteriormente en diciembre del mismo año, Haya en la tarea de


esclarecimiento ideológico enuncia el Programa Máximo del APRA y nace la
estrella inmortal de cinco puntas, que fue sintetizado en el siguiente lema: “Por
el Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales. Contra el Imperialismo. Por
la Justicia Social”.

Sin embargo no solo esos fueron los antecedentes de la formación del Apra,
hubo otros elementos más que se fundieron en un solo crisol. Los partidos
modernos del Perú fueron influenciados por elementos comunes, debido a que
la generación de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX tuvieron los mismos
maestros.

El APRA fue fundada por Haya en México, en 1924, bajo al doble influencia de la
Revolución Mexicana y la Revolución Soviética. La primera de ellas (de 1910 en
adelante) había sido la más importante convulsión social en Latinoamérica desde las
guerras de independencia y tuvo la particularidad de haberse desencadenado
espontáneamente, sin más ideología que la modestísima consigna: ―Sufragio efectivo, no
reelección‖, lanzada en lo que resultó ser el momento preciso, contra un caudillo
(dictador) cuyo dominio había durado demasiado tiempo, hasta desembocar en la
gerontocracia. La vasta, larga y sangrienta insurrección campesina que resultó de esas
palabras aparentemente anodinas, demostró que la inmovilidad y estratificación de las
sociedades latinoamericanas ocultaba una profunda carga de cólera y violencia
reprimidas, y subrayó que la cuestión agraria (el latifundio y el peonaje) seguía sin
resolver, o había empeorado en los ciento y tantos años desde la Independencia. En
cuanto a la Revolución Soviética, Latinoamérica no podía ser indiferente a su visión y
entusiasmo iniciales sobre la posibilidad de un vuelco universal en las relaciones de
producción y en los sistemas de propiedad que condujese a la abolición de las
desigualdades, las injusticias y los nacionalismos.

La Revolución estaba, pues, en el orden del día. Pero ¿qué Revolución? La mexicana,
para entonces ya estancada, demostraba la insuficiencia de una simple guerra social
carente de estrategia y de ideología. La soviética, aun al margen de sus desviaciones (o
aberraciones) que ya en 1924 podían inquietar a quien estuviese bien informado de lo
que realmente estaba ocurriendo en Rusia, era un proceso sui generis, iniciado,
conducido y consumado con olvido, cuando no desprecio, de ciertos postulados muy
fundamentales del marxismo. ¿No sería esa heterodoxia voluntarista la explicación de la
agravación de la dictadura, de la represión, de la liquidación de las tendencias
socialistas distintas al bolchevismo, etc? Y por otra parte, en el mejor de los casos, las
condiciones de América Latina, o de Indoamérica, como decía Haya de la Torre, eran
bien distintas de lo que habían sido las condiciones de Rusia antes de 1917. Regresando
a las fuentes marxengelianas, Haya llegó a la conclusión de que si bien no era
enteramente cierto, como había pensado Marx, que los países capitalistas avanzados
mostraban a los países atrasados la imagen de su desarrollo futuro, mucho menos podía
afirmarse, como había dicho Lenin (y era tesis oficial, según hemos visto, de la Tercera
Internacional) que el papel de los países atrasados debiese en adelante consistir en ser la
carne de cañón de una ―Revolución Mundial‖ con su centro de irradiación indiscutible
en la URSS y su Meca en Moscú. En América Latina, concluyó Haya, existía un
sistema capitalista bastardo, deformado, por lo cual no podía esperarse un desarrollo
capitalista clásico, conforme a los análisis y las predicciones hechas por Marx y Engels
con relación a Gran Bretaña, Francia o Alemania. Junto a una burguesía incipiente,
débil, vinculada no a un sector industrial nacional (inexistente), sino al comercio de
importación, coexistía un sector feudal, cuyos beneficiarios, los latifundistas, ejercían en
la práctica el poder político, aliados con los ejércitos y con la iglesia.

LA REVOLUCION MEXICANA.

La industria, allí donde superaba el nivel de las pequeñas manufacturas y artesanías,


estaba en manos de capitalistas extranjeros. Lo mismo la infraestructura básica, los
ferrocarriles, las instalaciones portuarias, etc.

Las exportaciones se generaban, sobre todo por la acción de este capitalismo extranjero,
imperialista. El proletariado era poco numeroso y no podía en ningún caso ser el motor
único, o siquiera principal, de las transformaciones y reformas inmediatamente
necesarias.

El campesinado, en cambio, era numeroso, y tal como la Revolución Mexicana había


demostrado, potencialmente combativo. Las clases medias, inclusive los intelectuales y
los estudiantes universitarios, encontraban la estructura social y política
latinoamericana estrecha y asfixiante, y por lo tanto estaban disponibles para la acción
revolucionaria nacionalista.

LA REVOLUCION RUSA.

Por último, cada país latinoamericano encontraría imposible modificar y mejorar su


situación aisladamente (en esto el ejemplo de la Revolución Mexicana era también
demostrativo), por lo cual el APRA sería un movimiento no nacional, pero tampoco
internacional, sino un movimiento latinoamericano, que tendría como una de sus metas
la unidad política y económica de Hispanoamérica.

Los postulados iniciales del APRA fueron los siguientes: 1: Acción contra el
Imperialismo yanqui, 2. Unidad de la América Latina. 3. Nacionalización progresiva de
tierras e industrias. 4. Internacionalización del Canal de Panamá, y 5. Solidaridad de
todos los pueblos y clases oprimidos.

En el punto Quinto, Haya hizo un gesto amistoso hacia la Tercera Internacional, que de
muy poco le habría de valer. La Internacional Comunista no veía peor enemigo en el
mundo que los socialistas no sometidos a su control, y de inmediato comenzó a difamar
a Haya. El primer argumento que encontraron fue acusado de ser... un agente del
imperialismo británico! ¿No había Haya reveladoramente excluido ese imperialismo, al
restringir la acción revolucionaria latinoamericana a la lucha contra el imperialismo
Yanqui?

En posteriores formulaciones, Haya tachó el adjetivo, sin que esa concesión le valiera,
claro está, ninguna indulgencia de parte de la Tercera Internacional, puesto que lo que
estaba en juego no era ese bizantinismo, sino el atrevimiento de no afiliarse el APRA a
la Tercera Internacional.
En su obra fundamental (El Anti-imperialismo y el Apra, escrito en 1928, aunque
publicado sólo en 1936), Haya da la siguiente explicación del asunto: ―Este postulado
(no implicaba) que la lucha anti-imperialista del Apra (estuviese) circunscrita a
combatir al imperialismo yanqui y no a otros imperialismos como el británico, por
ejemplo. Ocurre que habiéndose formulado los cinco lemas del Apra por primera vez en
México en 1924 su inmediata propagación se inicia en el sector de pueblos
indoamericanos del Caribe, en los que predomina agresivamente el imperialismo de los
Estados Unidos... Además para la mayoría de nuestros pueblos el imperialismo yanqui
es el imperialismo moderno por antonomasia... Pero como los comunistas criollos se
prendieron (de esto) para afirmar que la palabra ―yanqui‖ era, en el programa aprista,
cábala siniestra de misteriosas concomitancias del Apra con el imperialismo británico,
hice muchas veces la aclaración: especialmente en (mi libro) Impresiones de la Inglaterra
imperialista y de la Rusia soviética (1932)‖. En otra parte expone Haya, con candor, sus
problemas con la Tercera Internacional: ―A principios del otoño europeo de 1926, recibí
una amistosa carta de Lozowsky, el Presidente de la Internacional Sindical Roja o
Profintern, quien me comunicaba que ―daba la bienvenida al (APRA)‖... respondí a
Lozowski extensivamente y le ratifiqué algunos puntos ya enunciados durante nuestra
charla en Moscú: las características muy peculiares de América, social, económica y
políticamente; su completa diferencia de la realidad europea; la necesidad de enfocar los
problemas americanos y especialmente los indo o latinoamericanos en su total extensión
y complejidad. Le reiteré mi convicción sincera de que no es posible dar desde Europa
recetas mágicas para dar la solución de tales problemas, expresándole que así como
admiraba el conocimiento que los dirigentes de la nueva Rusia tienen de la realidad de
su país, anotaba su palmaria carencia de información científica acerca de la realidad de
América. Le advertía, además, que estas opiniones, ya emitidas personalmente en
charlas con Lunatcharsky, Frunze, Trostky y otros dirigentes rusos, me determinaron,
después de una serena y muy minuciosa visita al gran país de los Soviets, a no ingresar
al Partido Comunista, por creer, como creo, que no será la III Internacional la que ha de
resolver los graves y complicadísimos problemas de Indoamérica‖.

Es fácil imaginar la cólera con la cual los soviéticos deben haber recibido esta declaración
de independencia de un hombre y un movimiento con los cuales habían creído contar
para promover las políticas del Comintern en América Latina. El año siguiente, 1927,
aprovecharon la ocasión del Primer Congreso Anti-Imperialista Mundial (Bruselas)
para excomulgar al APRA; y de allí en adelante, agentes de la Internacional se
encargarían de tomar en mano, allí donde ya existían, o de fundar, una red de Partidos
Comunistas lationamericanos dóciles a Moscú, según fórmulas y mecanismos
demasiado conocidos para que haga falta reiterarlos aquí. Si acaso vale la pena recordar
que el Partido Comunista Mexicano se encargó de coordinar y posibilitar la serie de
atentados que culminaron con el asesinato de Trotsky. (Carlos Rangel, Del Buen
Salvaje al Buen Revolucionario, Monte Ávila Editores C.A. Caracas, Venezuela,
Agosto 1982, Pág. 192).

Esta es otra opinión de cómo se ve la fundación del Apra desde la óptica de


escritores vecinos, sin embargo la fundación del Apra tuvo su desarrollo y
concepción como movimiento político internacional y nacional además de los
enunciados en otros eventos que ocurrieron en el Perú.
En nuestro trabajo publicado recientemente, “La Masonería en el Perú”
(http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru), se hizo un
análisis somero de lo acontecido en nuestro país, luego de la guerra con Chile,
el largo proceso de la reconstrucción nacional y la formación de la nueva
conciencia nacional de la post guerra, la formación de los nuevos liderazgos
políticos, situación que se genero en la participación activa de los liberales,
masones, anarco sindicalistas y otros en la vida publica nacional, pero esta
participación es soslayado por los historiadores, sin embargo, no se pueden
esconder lo que es evidente, ya que las huellas y vestigios de esas
participaciones están a flor de piel.

Andres Avelino Cáceres y los patriotas del Centro del Perú en la Guerra con Chile.
II. EL PERU LUEGO DE LA GUERRA CON CHILE.

La situación era lamentable, no solo porque la economía estaba muy mal, sino
que las clases dirigentes se habían deteriorado completamente, las clases pobres
estaban en el límite extremo, la incertidumbre cundía por doquier. En esta
situación surgen nuevos elementos que propiciaran la conformación de una
nueva forma de pensar y actuar, y como es natural es el caldo de cultivo para
acrisolar nuevos liderazgos.

La guerra fue catastrófica, los daños que nos ocasionó fue la perdida de ricos y
extensos territorios, asi como de irreparables vidas de jóvenes y hombres, todo
lo que dejo el enemigo fue destrucción, muerte y sufrimiento.

Ruinas de Chorrillos, incendiado a consecuencia de la batalla del mismo nombre. Plaza


principal de Chorrillos.

Se agotaron las reservas financieras del estado y generó más deudas, hubo fuga
de capitales, se paralizo el comercio exterior y la moneda se devaluó.

Hubo ausencia de figuras políticas debido a la perdida de confianza en las


clases dirigentes, se instaura el segundo militarismo, pese a que las fuerzas
armadas están en mala situación, pero se recompone el aparato político, fiscal y
administrativo del estado con los gobiernos de Miguel Iglesias, Andrés Avelino
Cáceres y Remigio Morales Bermúdez.

Se desarrollan nuevas actividades económicas como la agro exportación, la


extracción cauchera, la extracción petrolera y otras.

Aparecen nuevos partidos políticos como el Constitucional, Demócrata, Liberal


y otros, pero se acentúa hasta consolidarse nuestra dependencia al capitalismo
ingles.

Ingresan nuevos elementos en el contexto político, que formaran los futuros


liderazgos y son: Los masones, los Anarco Sindicalistas, Los liberales y otros.
III. LA INFLUENCIA DE LA MASONERÍA EN LA FORMACION
DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN EL PERÚ.

Las consecuencias de la guerra peruano-boliviana-chilena no solo se expreso en la


sensación de catástrofe que inundó el ambiente nacional, manifestado en las cifras de los
informes económicos, la desarticulación familiar en el ámbito urbano y de un largo
períodos de reconstrucción económica.

Después de la guerra con chile las actividades de los bomberos se incrementaron más
allá de las iniciativas de los extranjeros. Los aciagos años de la guerra del pacifico generó
una serie de cambios en la mentalidad de los sectores afectados por ella, la destrucción de
la infraestructura urbana la invasión chilena, la derrota en la batallas de San Juan y
Miraflores y la casi total destrucción de Chorrillos. Todo ello generó una posición crítica
frente a las causas de la guerra y el nacimiento de un proyecto modernizador.

Bomberos peruanos que defendieron la patria.

Durante y después de la ocupación chilena continuaron las actividades de las


asociaciones filantrópicas, las compañías de bomberos y la masonería, así como el
funcionamiento de organizaciones patrióticas que iniciaron una campaña contra la
chilenización de las provincias cautivas, el discurso se revitaliza en su forma y
contenido por la calidad de los elementos ideológicos que lo conforman y la
responsabilidad de reflexionar sobre la derrota.

El discurso crítico fue expresado por el anarquista Manuel Gonzáles Prada y la


conformación del Partido Radical cuyos miembros estaban vinculados a la masonería,
que constituyeron una propuesta cultural y política renovada que recogió la experiencia
liberal social y el patriotismo generacional de los jóvenes de la post guerra.

Gonzáles Prada, asume el liderazgo espiritual acusando a los culpables del desastre y
uniendo al pueblo en su torno para la reconstrucción nacional. Como ésta no podía
lograrse sin una independencia cultural, se lanzó a forjarla señalando a las generaciones
jóvenes los horizontes por alcanzar. Comprometido, por su verbo se pone al servicio de
la justicia social, pues, lo más significativo de su obra persigue el bienestar de las masas
oprimidas y no deja de librar una y mil batallas por la redención del campesino y por las
reivindicaciones de los trabajadores explotados. De esta fuente bebió las figuras políticas
más importantes de entonces, nos referimos a Víctor Raúl Haya De La Torre y José
Carlos Mariategui, quienes se unieron al llamado: ―Los viejos a la tumba, los jóvenes a
la Obra‖.

Manuel Gonzáles Prada.

Durante los aciagos momentos de la ocupación chilena, la organización masónica siguió


funcionando eligiendo a sus autoridades, así en los archivos de la Gran Logia del Perú,
se encuentra por ejemplo la lista que contiene la Relación de los Grandes Oficiales de
1882: Antonio Arenas (Gran Maestre), Julio Iriarte (Diputado Gran Maestre), Tomas
Lama (1er Vigilante), Antonio Gonzáles (2do. Vigilante), José Rosemberg (Gran
Tesorero), Agustín Soto (Gran Capellán), Ego Aguirre (gran Secretario).

El liberalismo impregno de ―fraternidad‖ a las instituciones que se desarrollaron en la


reconstrucción, la elevada dosis de filantropía y patriotismo dieron lugar por ejemplo a
que con distintas donaciones se reconstruyera la Biblioteca Nacional, en esta actividad
estuvieron comprometidos los masones y bomberos de Lima y Callao, los que
dinamizaron sus actividades para reemplazar a sus miembros que murieron en la
guerra. Los sobrevivientes con gran entusiasmo hicieron llamamientos a la juventud,
quienes respondieron y cooperaron en el levantamiento de la ―decana de las bombas‖.

De 1980 a 1900 se da un crecimiento urbano especialmente en Lima, debido al impulso


vigoroso de las manufacturas industriales, la producción del azúcar y el algodón en
gran escala que generó el crecimiento de los sectores medios y del incipiente
proletariado.

En este contexto se desarrollan las propuestas de las clases medias y proletario cuya
vanguardia radical estaba compuesta fundamentalmente por elementos inmigrantes,
masones y librepensadores, así como de trabajadores y estudiantes, con claro lenguaje de
modernidad política pero a la vez con serias contradicciones a su interior.
María Inés Valdivia en su Tesis ―Masonería y Librepensamiento en Lima‖,
Universidad Nacional Federico Villareal, 2002 dice: La masonería y el librepensamiento
estuvieron estrechamente ligados, aunque atravesaron un proceso distinto, ambos a su
vez combatidos por la iglesia católica.

Los masones y los liberales con su forma de pensar dieron el corpus ideológico liberal-
social de los partidos de la época, el Partido Unión nacional o Partido Radical liderado
por Manuel Gonzáles Prada.

Así “el libre pensador no se preocupa ya del cielo, del infierno, ni aún de la
muerte, ni menos de los días en que Dios creó el mundo, así sean tan largos
como los días de la indulgencia o jubileo universal. Lo que le preocupa es la
vida; la justicia, no como, sino como será, los derechos humanos, esos que están
no solo en los libros, sino en las necesidades del día”. (Mariano Torres, El Libre
Pensamiento, 1900, Nº 232).

A fines del siglo XIX se funda en Lima “El Libre Pensamiento‖ (1896-1904),
iniciándose como bisemanario y posteriormente semanario, y se constituye en
el órganos oficial de la masonería Peruana; este durante sus ocho años de
existencia, fue dirigido por Christian Dam, que era masón y librepensador.

Christian Dam.

La finalidad de la publicación en su inicio fue el de ampliar la red de la masonería a


nivel nacional, recibiendo canjes de otros similares como ―El Ferrocarril‖ (Cajamarca),
―La Prensa Libre‖ (Chiclayo), ―El Eco‖ (Huancayo), ―El Padre Chueca‖ (Iquique), ―El
Heraldo Evangélico‖(Valparaíso), ―El Chira‖ (Sullana), ―El Porvenir‖ (New York)
diario defensor de la cauda cubana entre otros.

Su contenido en un primer momento se concentró en la crítica anticlerical y su


ingerencia religiosa en las decisiones políticas al interior del Estado, pero también
trataron temas como: El matrimonio civil, la difusión del liberalismo social, el rol de la
juventud universitaria, la libertad de cultos, la fundación de escuelas laicas y la defensa
de la mujer.

Sobre la defensa de la mujer las logias masónicas invitaban a las jóvenes emparentadas o
amigas de los masones a las conferencias que se daban en los Templos Masónicos de San
Francisco, donde los principales conferencistas fueron: Mercedes Cabello de Carbonera,
B. Alkvares, Buchhammer, Romero Lozada, Nísida e Inés Dam.

El Libre Pensamiento promovió la participación cívica del obrero y de la mujer, “puesto


que la mujer es el sostén de la iglesia católica arrebatémosla por medio de la
propaganda activa y bien conducida de sus brazos. En esta labor creemos que
parte importantísima le toca a la masonería, institución que en Chile y en otros
países ha independizado ya buena parte del sexo débil de la inflamante tutela”.
(El Libre Pensamiento, 29-08-1896).

En el año 1897 se inicia una incursión formal en política de los masones, al permitirse la
participación de los extranjeros en los gobiernos municipales, asi se dijo: ―hoy se
experimenta la buena obra de algunos patriotas representantes de la patria, que
sostuvieron la idea hasta hacerla Ley Nacional de descentralizarse de la
influencia política las corporaciones municipales, para dar cabida a los de
otras nacionalidades en los intereses comunes del pueblo” (El Libre Pensamiento,
Nº 39, 1897)

El librepensamiento reveló claramente la consistencia del liberalismo social, el


internacionalismo, anticlericalismo, educación laica, moral cívica y participación
política, valores esenciales con los cuales los masones formaron a los líderes de esa época,
pero también generó constantes persecuciones por parte del estado y de la Iglesia, sin
embargo y pese a tales dificultades se constituyo en una permanente tribuna contra el
conservadurismo.

El anarquismo inicialmente y el indigenismo después expresan en sus raíces parte del


pensamiento liberal social y dan origen a los partidos políticos modernos.(Herbert Oré
Belsuzarri, http://es.scribd.com/doc/55143082/Herbert-Ore-La-Masoneria-en-El-Peru, Pág.
71).

Pero para comprender mejor sobre quién fue Christiam Dam, indicaremos que
fue librepensador y Mason, autor de un “opúsculo radical” titulado “El Dogma
de la Libertad de Conciencia”, publicado en 1905 con un contenido de crítica
radical a la iglesia católica. Fundo la Liga de Librepensadores del Perú y fue
Gran Maestro de la Gran Logia del Perú. En el prologo del opúsculo
mencionado, fija su concepto respecto a las “religiones reveladas” y desarrolla
el porque de su opinión.

Este documento es repartido gratuitamente con la condición de ser leído y


después ser prestado a otra persona.
Otra de las figuras políticas importantes de esa época es José Carlos Mariátegui,
quien escribe, “Antecedentes y desarrollo de la acción clasista”, escrito para el
Congreso Constituyente de la Confederación Sindical Latinoamericana,
Montevideo, mayo de 1929., lo siguiente sobre la participación de los masones en
política en estos años.

Las primeras manifestaciones de propaganda ideológica revolucionaria son en el Perú


las que suscita, a principios del siglo actual, el pensamiento radical de González Prada.

Poco después de que González Prada se separa definitivamente de la política, fracasado


el intento del Partido Radical, aparecen los primeros grupos libertarios. Algunos
obreros, que se interesan por estas ideas entran en contacto con González Prada, a quien
su decepción en la lucha política empuja a una posición anárquica. Se constituyen
pequeñas agrupaciones libertarias que se limitan a iniciar la propaganda de sus ideas,
sin proponerse por el momento ninguna otra acción. González Prada colabora, con
seudónimo o sin firma, en eventuales hojas ácratas: Los Parias, El Hambriento.
Algunos radicales y masones, amigos de González Prada, simpatizan con esta
propaganda, sin comprometerse de frente en ella. Aparecen otras hojas efímeras:
Simiente Roja, etcétera. La única que llega a adquirir permanencia es La Protesta que da
su nombre al primer grupo anárquico de acción persistente. (José Carlos Mariátegui,
Socialismo Creación Heroica del Pueblo, Selección de Escritos, Ediciones
Propuesta, Buenos Aires, Argentina 2004, Pág. 6)

Pero no es la primera mención sobre la participación y simpatía que manifiesta


Mariategui sobre los masones, ya que existen otras como por ejemplo:

Tuvo el Perú un clero liberal y patriota desde las primeras jornadas de la revolución. Y
el liberalismo civil, en muy pocos casos individuales se mostró intransigentemente
jacobinos y, en menos casos aún, netamente antirreligiosos. Procedían nuestros
liberales, en su mayor parte, de las logias masónicas, que tan activa función tuvieron en
la preparación de la independencia, de modo que profesaban casi todos el deísmo que
hizo de la masonería, en los países latinos, algo así como un sucedáneo espiritual y
político de la reforma. (José Carlos Mariategui, Siete Ensayos de Interpretación de
la Realidad Peruana, RED Ediciones 2006, Pág. 166)
IV. MANUEL GONZALES PRADA.

En el Perú la ideología anarquista esta vinculada a Manuel Gonzales Prada de


quien se dijo que fue “un viejo liberal, que fue asimilándose gradualmente a las
ideas anarquistas”, fue categórica su lucha contra la autoridad y el clero.

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina,


Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CIV).

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina,


Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CVI).

Prada ejerció sobre sus contemporáneos una notable influencia literaria e


ideológica, así Enrique López Albújar le debe su radicalismo, su preocupación
por el indígena, sus ideas sobre la libertad sexual y su antimilitarismo
vehemente.

Prada en 1898 presentó en la Universidad de San marcos, para optar el título de


Bachiller en Derecho, una tesis titulada “La Injusticia de la Propiedad del
Suelo”, que fue rechazada por “anarquista”.

Era masón y promovía la masonería en sus diferentes actividades, así influyo en


las narradoras Mercedes Cabello de Carbonera y Clorinda Matto de Turner que
eran liberales y masonas. Clorinda Matto de Turner escribió la primera novela
de tema indígena “Aves sin Nido”.

Fundo el “Circulo Literario” al que pertenecieron las narradoras antes


mencionadas, Poetas como Carlos Amezaga, Víctor Mantilla y Germán Leguía y
Martínez; costumbristas como Abelardo Gamarra (El Tunante), folkloristas
como Ricardo Rossel, que fueron en diversa medida sus discípulos.

De idéntica manera José Carlos Mariátegui, el principal teórico del marxismo


peruano y Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Apra, fueron
admiradores de Prada y asimilaron algunas de las ideas e hicieron suyas las
críticas a la sociedad peruana.

Gonzáles Prada realizaba una intensa actividad en las logias masónicas así por
ejemplo:

(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina,


Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CIX).
Luis Alberto Sanchez, en el prologo a las obras de Gonzales Prada, publicado
por la Biblioteca Ayacucho hace un magnifico análisis al entorno, circunstancia
y otros aspectos que influyeron en Prada para expresar su pensamiento, así por
ejemplo nos hace recordar que José Carlos Mariategui, Víctor Raúl Haya de la
Torre y Luís E. Valcarcel, fueron influenciados en sus conceptos políticos, que
posteriormente fueron desarrollados y constituyeron en la base de sus
propuestas, como es por ejemplo el “problema del indio”.

(Luis Alberto Sánchez, La Prosa de Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres y


Horas de Lucha, Biblioteca Ayacucho, Pág. XVI)

Asi mismo Gonzáles Prada despertó la conciencia nacional, especialmente la de


los jóvenes luego de la guerra con Chile, indicando a los responsables de la
desgracia nacional.

(Luis Alberto Sánchez, La Prosa de Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres y


Horas de Lucha, Biblioteca Ayacucho, Pág. XIII).

González Prada insta a su generación y a los jóvenes a hablar firme y claro


sobre los acontecimientos que afectan al país.

(Manuel Gonzáles Prada, Páginas Libres, Discurso en el Teatro Olimpo,


Biblioteca Ayacucho, Pág. 32)
La cercanía de Gonzáles Prada con los masones era evidente, ya que junto a
ellos realizaba diversas actividades, así el 24 de setiembre de 1905 por segunda
vez dicta una conferencia en la Logia Estella D´Italia y dice:

(Manuel Gonzáles Prada, Horas de Lucha, Italia y el Papado, Biblioteca


Ayacucho, Pág. 247).
V. EL ANARCO SINDICALISMO EN EL PERU.

Desde finales del siglo XIX, existió vínculos entre algunos dirigentes obreros, la
masonería y los grupos de propaganda liberal, los cuales se comprometieron a
elevar la condición intelectual, moral y económica de los trabajadores. Es un
aspecto que merece investigaciones complementarias, aunque son ya bastante
significativas las relaciones entre el dentista, miembro de la Gran Logia
Masónica del Perú, Christian Dam y el panadero Manuel Caracciolo Lévano,
uno de los más destacados militantes anarco-sindicalistas; entre el periodista
director de La Idea Libre, Glicerio Tassara, y el grupo que editó La Protesta;
entre el músico José B. Ugarte y el Centro de Estudios Sociales 1° de Mayo. Las
Ligas de Libre Pensadores, constituidas por C. Dam, se dedicaban a la
educación y la asistencia de los trabajadores; por otra parte, Dam y Ugarte
habían sido miembros fundadores del partido radical Unión Nacional, creado
por el escritor Manuel González Prada en 1891 y cuyo programa ostentaba un
claro compromiso social. Destacada labor de concientización y educación de
clase tuvieron entonces algunas publicaciones liberales de crítica sociopolítica:
La Luz Eléctrica (1886-1897), Integridad (1889-1891), Germinal (1889; 1901-
1906), El Libre Pensamiento (1896-1904), La Idea Libre (1900-1920), antes de que
aparecieran órganos de definida orientación anarquista: Los Parias (1904-1910),
La Simiente Roja (¿1905-1907?), El Hambriento (¿1905-1910?), Humanidad
(1906-1907), El Oprimido (¿1907-1909?) y La Protesta (1911-1926).

Las luchas gloriosas del movimiento obrero organizado en Europa y otros


lugares de América no podían pasar sin repercutir en el Perú, levantando el
ánimo de los trabajadores. Así, en el año 1904, debido al tesón y entusiasmo de
los compañeros anarcosindicalistas Caracciolo Lévanó, Fidel García Gacitúa,
Urmachea y Delfín Lévano, hijo de Caracciolo, se organizó la "Unión de
Trabajadores Panaderos", y pese a las dificultades propias de toda empresa de
gran aliento social, lograron sacar adelante la institución, colocando así la
piedra angular del Movimiento Obrero en el Perú.

Delfín Lévano y Caracciolo Lévano.


El 1º de mayo de 1905 se celebra por primera vez en acto público el homenaje a
los Mártires de Chicago y en 1906, apareció en Lima el periódico “Humanidad”,
de tendencia radical, y en sus páginas se insertaron artículos de literatura
anarquista.

El año 1910, el "Centro Racionalista Francisco Ferrer" edita la revista “Páginas


Libres”, que por su contenido humanista y de crítica social cumplió destacada
labor, ayudando poderosamente al propósito de los trabajadores por
estructurar un fuerte movimiento.

El elemento libertario y un grupo de trabajadores del Callao, animados por su


espíritu rebelde ante las iniquidades sociales sufridas por los explotados,
iniciaron en el año 1904 la primera huelga de jornaleros de ese puerto; allí se
inmoló, el primer mártir de la lucha social en el Perú: FLORENCIO ALIAGA.

En esa incansable labor de organización obrera de lucha en pro de las


reivindicaciones económicas y capacitación sociológica, los anarquistas, con
cariño y voluntad, lograron significativos y rotundos triunfos en el puerto del
Callao.

En 1911 sale el periódico “La Protesta“ que formula las ideas de mejora de la
organización sindical dando con ello el inicio al anarcosindicalismo peruano.

Socialismo utópico, marxismo y anarquismo se asocian en el Perú con tres


figuras relevantes de la literatura: Flora Tristán, José Carlos Mariátegui y
Manuel Gonzales Prada. El feminismo de Flora Tristán se inspiro en los escritos
del protoanarquista William Godwin y de su mujer, Mary Wollstonecraft, y en
el proyecto de la Unión Universal de Trabajadores presentado por aquella
coincidencia con el de su contemporáneo, el anarco-comunista Joseph Dejacque.

En los últimos años del siglo XIX se organizaron los primeros sindicatos, en
ellos se puede advertir la orientación de los anarquistas. Una serie de de
huelgas parciales impulsaron la organización de los primeros congresos obreros
de 1896 y 1901, donde se plantearon las más sentidas reivindicaciones
proletarias. En 1904 se funda la “Unión de Trabajadores Panaderos “, que
promueve la primera huelga ese mismo año. En 1912 se organizó La Federación
Nacional Obrera Peruana, y la primera huelga general nacional de los textiles
de 1911 fue promovida por los anarcosindicalistas.
VI. LA JORNADA POR LAS 8 HORAS EN EL PERU.

La lucha en el Perú por las 8 horas siempre ha sido materia de un análisis


político muy interesante, debido a que son muchos quienes dicen ser sus
protagonistas, sin embargo no podemos de ninguna manera dejar de reconocer
que fueron los anarcosindicalistas sus principales protagonistas.
(Carlos M. Rama y Ángel J. Cappelletti, El Anarquismo en América Latina,
Biblioteca Ayacucho 1990, Pág. CI)

Los trabajadores peruanos fueron forjando sus organismos reivindicativos


vertebrados en torno a la lucha por las 8 horas de trabajo. En 1918 los
anarquistas del Grupo La Protesta constituyeron La Federación Obrera Local de
Lima en reemplazo de la Federación Obrera Regional de 1913, estando
agrupadas en ella los gremios de Panaderos, Textiles, Gráficos, Ferrocarrileros,
Zapateros, Sastres, Mosaistas, Picapedreros, Jornaleros del Callao, Trabajadores
Marítimos y otros.

En el I Congreso de Diciembre de 1918, esta Federación se impuso bregar por la


Jornada de 8 Horas. Ya para Noviembre por Ley Nº 2851 a iniciativa de José
Matías Manzanilla el Estado consideró ya la jornada laboral de 8 horas diarias
para las mujeres y los niños así como el trabajo de 45 horas semanales lo que
atizó el ambiente laboral, especialmente en el sector textil.

Los obreros de la fábrica textil El Inca en la tercera semana de Diciembre


arrancan una Paralización casi sin presentar pliego alguno. Los dirigentes
obreros de entonces, coordinando entre sí, ven en esto la oportunidad para
plasmar la petición de la Jornada de 8 Horas y coordinando con los
Comisionados de dicha Fábrica Alfredo Borjas, Alberto Mendieta y el chino
Matos así lo hacen saber a éstos y a otros dirigentes de otros gremios obreros. El
24 de Diciembre de 1918, el Gerente de El Inca dijo que no a la petición de las 8
horas de trabajo. Y desde ese momento se declaró una Huelga por las 8 horas de
Trabajo formándose el Comité de Huelga Vitarte-Inca presidido por Manuel
Casabona de la textil El Inca.

Los obreros forman comisiones para visitar las distintas fábricas de Lima y
Callao. Comisiones formadas por dos mujeres y dos hombres o un hombre y
una mujer, como recuerda Julio Portocarrero. Estas Comisiones obreras dejaban
el mensaje claro en cada centro fabril: Huelga por las 8 horas de trabajo. Entre el
lunes 26 de Diciembre al Sábado 31 los obreros textiles ya habían paralizado
totalmente. Fábricas como Victoria, Vitarte, San Jacinto y La Unión.

Allí los obreros se dan cuenta que no bastaba la lucha textil por las 8 horas.
Debían expandir la lucha si querían triunfar y para eso era clave coordinar con
los medios de prensa apareciendo así la contribución del diario El Tiempo,
diario opositor al Presidente José Pardo y Barreda, donde escribía el Amauta
José Carlos Mariátegui y que les publicaba todos sus Oficios remitidos por el
Comité de Huelga. Eso es lo que hace un dirigente auténtico, no se queda en un
solo lugar y busca coordinar acciones.

Formaron nuevas Comisiones para visitar a todos los demás gremios de


trabajadores y de las Haciendas a unificarlos en la lucha por la jornada de las 8
horas. Este trabajo de hormiga lo hacían obreros que no ponían reparo alguno y
sacrificaban las fiestas de Pascua y Año Nuevo en aras de una conquista
superior.

Conforme se expandía la paralización textil había la necesidad, también, de


conformar un Comité de Huelga General. En ese lapso, los estudiantes
universitarios buscaron a los dirigentes huelguistas para coordinar acciones
destacando entre ellos Bruno Bueno, Valentín Quesada y Víctor Raúl Haya de la
Torre.
El 2 de Enero de 1919 los Panaderos se pliegan totalmente as la Huelga. El 8 de
Enero de 1919 el Presidente Pardo suprime las garantías individuales y
disuelven violentamente las manifestaciones y concentraciones obreras
especialmente en Vitarte, ordenando también la detención de los dirigentes
sindicales demostrándose una vez mas que el Estado solo representa a la clase
capitalista y que no le interesaban las demandas obreras.

Esta provocación estatal es respondida unitariamente por la clase trabajadora


que el 13 de Enero decreta un Paro General siendo su Comité de Huelga Central
presidido por el obrero textil Fausto Navarrete y conformada por Carlos Barba,
Nicolás Gutarra, Julio Portocarrero y César Fonkén, todos ellos obreros. El
diario el Comercio informaba que todas las mociones fueron aprobadas a las 4
de la mañana:

1º Proclamar el Paro General por 48 horas.

2º Siendo el Paro General una significación moral, incluidos en ésta la libertad


incondicional de los apresados en Casapalca, como también de todos los
compañeros que por motivo del movimiento fueron reducidos a prisión;

3º La Asamblea protesta contra la fuerza brutal del militarismo por derramar


sangre de los trabajadores, en su necio afán de sostener el estado normal de
cosas.

4º la Asamblea al proletariado nacional hace un llamado para la conquista de


las 8 horas por la acción directa.

Comisiones obreras salieron ni bien culminó la Asamblea. La solidaridad con


esta lucha no se hizo esperar en El Callao, pese a que los Jornaleros ya gozaban
de las 8 horas por su lucha de 1913. Allí los delegados de los huelguistas, Julio
Portocarrero y Julio Campos. Este último, según narra Portocarrero, "se acercó a
José Avante, el presidente de los Jornaleros... Les habló. El Presidente se trajo
una banquita que tenía ahí. Dio la voz para que pararan todos y no ingresara
ningún trabajador al muelle. El muelle Dársena quedaba frente a la plaza Grau.
En la reja de entrada habló a los compañeros: aquí hay una delegación que ha
venido de Lima, a poner en conocimiento que se ha decretado el Paro General.
Así es que ya saben Ustedes lo que hay que hacer. !Vamos al Paro General! "
Nada más. Yo no tuve que pronunciar una palabra más. Cada uno dejó de
entrar al trabajo, y se fue." !Que tal muestra de desinteresada solidaridad!.

"Cada uno dejó de entrar al trabajo, y se fue. ¿A dónde se fueron? Se fueron


primero a hacer parar a los tranviarios; luego a hacer parar a los del Molino
Santa Rosa y Cogorno; se fueron a hacer parar a los del Vulcano; se fueron a
hacer parar a los de la factoría El Águila y Guadalupe, y así a todos los centros
de trabajo. Nosotros dimos una vuelta por ahí y dijimos, "vamos a Lima".
Cuando nosotros quisimos ir a Limas, ya no encontramos ningún tranvía, ya no
había tranvía. Todo estaba paralizado. La gente emprendía la marcha hacia
Lima a pie”.

Lima y Callao, incluyendo sus Balnearios, entonces, estaban paralizados


totalmente el día 13 de Enero.

Las clases dominantes, el gobierno, su gendarmería, todos estaban a la


expectativa luego de ese día y temerosos tuvieron que ceder a la exigencia
obrera. Así el 15 de Enero de 1919, el Ministro de Fomento Manuel Vinelli fue
enviado por el Presidente José Pardo a leer en el local de la Federación de
Estudiantes, donde hoy es el Museo de Arte en el Paseo Colón de Lima, El
Decreto con el que se oficializó las 8 horas de Jornada laboral en el Perú. El
Director de Fomento, Sr. Figueroa fue comisionado por el Gobierno para dar a
conocer a los Huelguistas en el Local donde se concentraban en el Parque
Neptuno que estaba totalmente cercado por el Ejército.

Allí sesionaron los Huelguistas y acordaron levantar el Paro. La clase obrera


había triunfado.

La actuación de Haya de la Torre en estas horas decisivas, es descrita de la


siguiente forma: Haya se mueve de un sitio para otro, gestiona la liberación de
detenidos y visita los gremios, casi no duerme ni come, un pan y vaso de leche
o una fruta o una taza de café aquí o allá le da energía para seguir su lucha. El
Ministro Vinelli ha prometido sacar el Decreto o renunciar, le pide a Haya que
guarde el secreto, Haya le exige que firme y le de el Decreto ahora mismo, pero
Víctor Raúl se dirige a la Asamblea de obreros en la Biblioteca Ricardo Palma
con las manos vacías, esto me huele mal diría, en eso el Comandante Gómez,
pide hablar con Haya y le dice que abandone inmediatamente la Asamblea que
lo va a disolver a metralleta y le responde enérgicamente que él no se retira y
que regresa a la Asamblea a “morir con los obreros” el militar levanta la voz y
Haya contesta con el mismo tono, ante la Asamblea declara: “quedarse en todos
sus puestos que él no se moverá del suyo y cumplirá su promesa”, con gran
oratoria a los obreros . El Ministro Vinelli convoca a Haya, le presenta dos
modelos de Decretos, Haya escoge el primero y le pide que lo firme, el Ministro
le da su palabra que espere y acuerdan un trato, cabizbajo y preocupado vuelve
a la Asamblea, poco más tarde llega el chofer del Ministro con un sobre blanco a
nombre de Víctor Raúl Haya de la Torre y el “ Decreto está ahí ”, se dirige al
Parque Neptuno y ante los centenares de obreros lee con ovación el Decreto de
las 8 Horas y pide levantar la huelga, un grupo de anarco sindicalistas se niega
hasta que liberen a los presos, Haya decide someter a votación y gana por un
respaldo casi total, los anarco-sindicalistas reconocen: “con este muchacho no se
puede”. Los cientos de obrero se dirigen a la Plaza de Armas y un centenar de
manifestantes viene en sentido contrario “¡ Son los Presos !” grita la multitud,
miles se dirigen a Palacio, el Presidente Pardo responde parsimonioso y
después pasan por el Ministerio de Fomento, el Ministro Vinelli abrazo a los
dirigentes sindicalistas y a los estudiantes. Nunca olvidara aquel día Víctor
Raúl, un jueves 16 de enero de 1919, resistencia heroica de un gesta
revolucionaria, y con profunda alegría volvió al Palacio de la Exposición y
saludó uno a uno a los delegados de las fábricas de tejidos El Inca, La Victoria,
San Jacinto, Progreso, Santa Catalina y La Unión. Luego participa en su reunión
donde propone que se reúnan y organicen en una poderosa Federación de
Tejidos del Perú, no hace falta discutir mucho, todos aceptan la propuesta y no
tardaron las muestras de agradecimiento de las distintas organizaciones
sindicales hacia el líder Universitario: VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE.

Lideres del Apra y Victor Raúl festejando el aniversario de las 8 horas.

El vínculo que tuvo Haya de la Torre con el Anarcosindicalismo fue muy


estrecho, y en la época en que ocurrió estos hechos, constituían la vanguardia
de los luchadores sociales. En un reciente libro de Nelson Manrique
encontramos lo siguiente:
El abandono de la línea insurreccional. El Apra y el anarquismo

El Apra, como lo definió Haya de la Torre en el momento de su fundación, era un


partido marxista revolucionario que se proponía asaltar el poder para realizar, desde él,
las grandes transformaciones que el país demandaba. Esta prédica le ganó el respaldo de
importantes núcleos populares, algunos de los cuales —particularmente en el norte del
país— provenían de la tradición radical anarquista. En una entrevista concedida a la
revista Caretas, en marzo de 1971, Haya rememoraba la notable influencia que tuvieron
los trabajadores ácratas de La Libertad en la creación del Apra: «Nosotros tuvimos
mucha influencia de los anarcosindicalistas. En Trujillo hubo un foco
anarcosindicalista, que lo encabezaba un negrito que se llamó Julio Reynaga. Era una
especie de Diógenes callejero, que predicaba en cada esquina su anarquismo puro. El
nombre de Julio Reynaga es el de un Colegio hoy día dedicado a los jóvenes obreros. Este
hombre tenía mucha acción proselitista» (Hildebrandt y Lévano 1971b).

Haya admiraba sinceramente a los anarquistas y desde el comienzo de su actividad


política buscó un acercamiento con ellos: «el movimiento anarcosindicalista ha sido uno
de los movimientos más puros, más limpios, más auténticos, que haya existido en el
Perú. Estaban bajo la égida de González Prada. Fueron hombres que han muerto en su
ley» (Hildebrandt y Lévano 1971b).

Para el joven Haya y sus amigos no se trataba de una admiración de espectadores.


Según sus recuerdos, desde muy jóvenes, quienes luego fundarían el aprismo trataron
de relacionarse con estos extraordinarios trabajadores: «Reynaga, Meza Vélez,
Machado, una serie de estos obreros eran amigos nuestros, en Trujillo. Tenían una
biblioteca que estaba cerca de mi casa, y a la cual nos escapábamos ya de chicos, y a la
cual le hicimos algunos obsequios de pantallas y cosas que sobraban en la casa. Entonces
comenzó esta cosa a influirnos mucho. En esa biblioteca se izaba sólo la bandera roja»
(Hildebrandt y Lévano 1971b).

El otro antecedente que cita Haya como influencia para la ética aprista es la formación
religiosa de buena parte de los fundadores del Apra: «Nosotros fuimos todos
seminaristas. Garrido, Orrego, nosotros los hermanos Haya, Alcides Spelucín».
Recuerda a los curas franceses que los formaron, como excelentes profesores: «Ellos nos
inculcaron el rigor cartesiano, tan necesario en países como el nuestro. Hasta nos hacían
leer a Voltaire y Rousseau. Eran curas liberales» (Hildebrandt y Lévano 1971b).

Haya define a Julio Reynaga como «un anarquista puro, casi insociable. Pero al mismo
tiempo era un tipo a lo Bakunin. No era un tipo kropotkiniano, de crear grupos de
comunismo anárquico […] Nosotros somos antimarxistas originarios35. Por la
polémica […] González Prada […] Todo lo que era dictadura, y esto es muy importante,
suscitaba nuestra protesta. Primero por las ideas liberales del colegio y después por las
ideas anarquistas» (Hildebrandt y Lévano 1971b). Rememorando a Fonkén, uno de los
grandes líderes anarcosindicalistas, Haya afirma: «Tipos como él fueron realmente los
originadores del Apra».
A lo largo de los años veinte las organizaciones anarquistas entraron en crisis debido a
la imposibilidad de concretar su ideario rechazando la política, un quehacer que
despreciaban. Numerosos anarquistas que querían hacer la revolución se incorporaron
al Apra: «Nuestro arreglo con los anarquistas —dice Haya— era así. El anarquismo
decía: ni Dios, ni Ley, ni Patria. Entonces yo les decía: a Dios lo dejamos tranquilo. A la
ley ataquémosla. Pero tomemos lo que el anarquismo tiene de principal: la formación de
la ―Conciencia‖; y eso se forma con educación y cultura. Yo les tengo una gran
admiración» (1971b).

Aunque los trabajadores anarquistas fueron una minoría, ejercieron una gran influencia
durante las primeras décadas del siglo XX gracias a su cultura, su formación y su
capacidad de llegar a sus compañeros de clase a través de la prensa obrera, el teatro,
etcétera (Portocarrero 1987). Frente a una interpretación que pone énfasis en el carácter
populista del Apra y su capacidad de controlar con este discurso a los obreros, Steven
Hirsch insiste en la tradición anarquista y anarcosindicalista de los trabajadores
peruanos, que los dotaba de una cultura para la cual la auto emancipación y la
autonomía política frente a otras clases sociales eran valores fundamentales; valores que
llevaron consigo cuando se aliaron con el Apra (Hirsch 1997). (Nelson Manrique,
¡Usted Fue Aprista! Bases Para Una Historia Crítica del Apra, Fondo Editorial
PUC del Perú, 2009, Pág. 74)
VII. LAS UNIVERSIDADES POPULARES GONZALES PRADA.

Haya De La Torre por su activismo juvenil claramente influenciado por


Manuel Gonzáles Prada, fue elegido presidente de la Federación de Estudiantes
en 1919 y participó en el primer Congreso Nacional de Estudiantes el 11 de
marzo de 1920, en cuyos debates obtuvo la aprobación del proyecto de creación
de centros autogestionarios de extensión cultural llamados “Universidades
Populares”. La primera universidad popular se fundó en Lima el 22 de enero de
1921 pero fue trasladada a Vitarte el 2 de febrero, con el fin de estar más cerca
de los obreros. Un año después, el proyecto tomó el nombre de Universidades
Populares González Prada. Como gestor de esta iniciativa, Víctor Raúl fue
invitado por los estudiantes uruguayos, visitando La Paz, Buenos Aires,
Montevideo y Santiago de Chile difundiendo los ideales de la reforma
universitaria y promoviendo una participación directa de la juventud en la
renovación de América Latina.

Dirigentes del sindicato de obreros de la fábrica El Tigre pidiendo al presidente de la FEP,


Víctor Raúl Haya de la Torre que intervenga en la defensa de sus derechos, 1920.

El nombre de Haya de la Torre recorre el Perú y los medios hablan de él. Crece
y se consolida las Universidades Populares-UP, se va formando el germen del
Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales, los alumnos obreros se
incrementan y los profesores también. El 22 de julio de 1922, en el cuarto
aniversario de la muerte de González Prada un año y seis meses de las UP,
Haya anuncia que debe hacerse digna de que la UP debería llamarse González
Prada, por su filosofía libertaria, doña Adriana viuda de González Prada que es
invitada se emociona. UP es una obra grande, sólida y de merecido honor.
Pronto se aperturas más locales de las UP en Lima, en Trujillo, Arequipa,
Cajamarca y ya se dice que son miles sus alumnos. Víctor Raúl recibe invitación
de los estudiantes de Argentina, José Santos Chocano envía un mensaje para la
juventud de Argentina y Paraguay, visita Tucumán, Uruguay y Buenos Aires,
conoce a José Ingenieros y dicta coloquios y deleita con su oratoria a la
Federación de Universitaria de Argentina-FAU y ovacionado por Gabriel del
Mazo. El Presidente de Argentina, Pellegrini quiere verlo, su primera impresión
fue: Que joven es, le dio un consejo que recordaría toda una vida: “ Que su vida
sea una línea, consejo de amigo y de viejo ”. Haya nunca lo olvidaría. Llega a
Chile y es recibido con algarabía por la Federación de Estudiantes de Chile y su
presidente Schwaizer, entabló amistad con Gabriela Mistral. Haya llama a la
Unidad de América Latina y el chileno Gandulfo, grita: “ Juremos que no
iremos a la guerra contra el Perú ”. Invitado a comer por diplomático Paulino
Alfonso y le revela el tratado ya convenido sobre Tacna y Arica, mientras A. B.
Leguía seguía haciendo demagogia con lemas electoreros agitando temas de
peruanidad sobre: “Tacna, Arica y Tarapacá son peruanos.” Llegado a Perú fue
llamado por A. B. Leguía, le increpa sus visitas y su acercamiento con enemigos
de Perú, Chile, Haya detalla que no ha ido a hacer política, pero le dice la
conversación con Paulino y el tratado que ha pactado a espaldas de los
peruanos, la “partija de Tacna y Arica”. Una vez con los obreros, le advierten
que hay rumores que lo quieren apresar, pero Haya convencido replica, Leguía
no me hará nada, “él sabe lo que yo sé lo que imagino que nadie sabía”. A. B.
Leguía dijo a su entorno, este joven estudiante es muy peligroso, le he ofrecido
de todo y me rechaza, es incorruptible. Regresa a Trujillo después de cinco
años, vio el surgimiento de nuevos intelectuales, su obra de las UP sigue
creciendo, por el Valle de Chicama y Salaverry. Las advertencias son más serias,
peligro de cárcel o deportación. Recibe muchos mensajes de apoyo, entre ellos
de Vasconcelos: “Estoy seguro que acabaran persiguiéndote, vengase a
México”, también de Carlos Pellicer y Gabriel del Mazo de Argentina.

Regresa a Lima, los obreros advierten que hay amenazas contra su vida, en San
Marcos se volvió a encontrarse con su enemigo, el Dr. Miro Quesada, a quién
había tachado y expulsado de San Marcos, éste se vengó de Haya
desaprobándolo nuevamente. Haya sigue con la organización de las UP. En la
Universidad Popular G.P del Callao, sufre el primer atentado contra su vida, los
“soplones” de A. B. Leguía han disparado a quemarropa, desde ese momento
vive escondido pero sigue dictando clases y conoce a Mariátegui.

Los obreros y estudiantes se hermanan en el trabajo de auto educarse, forman


lazos de amistad más allá de un simple compromiso, era una nueva forma de
lucha, una forma de exigir los derechos con razón y con corazón.

Los anarquistas tienen su propia opinión sobre las Universidades Populares


Gonzáles Prada y de su Rector, así dicen:

En el año 1920 al realizarse un Congreso Estudiantil en el Cuzco, Se acordó organizar


en el Perú las Universidades Populares en Lima. Un grupo de estudiantes
universitarios al frente del cual estaba Víctor Raúl Haya de la Torre, que por aque1
tiempo estaba imbuido de las ideas de Manuel González Prada, llegó al campo obrero a
participar en la lucha social. No pasó mucho tiempo antes de convertirse en el lazarillo
de los obreros. Después fundó la "Universidad Popular Gonzáles Prada"; con el
vehemente deseo de "educar" al pueblo.

Con el señuelo de la palabra "cultura" explotó taimadamente la buena fe de los que


creyeron en la falsa postura que adoptaba. Haya de la Torre y compañía tomaron el
nombre de Manuel González Prada Sin tener en consideración que él fue el primer
revolucionario anarquista que tuvo el Perú. Polemista de verbo encendido, fustigó sin
piedad a los políticos farsantes y malandrines, diciendo: "La política es podredumbre con
guante blanco; estos insensatos beduinos han convertido al Perú en un oasis". Haya de
la Torre, con un cinismo. Incalificable ha manifestado que si el maestro hubiera vivida
sería aprista.

Nosotros" en homenaje a su memoria, replicamos que si viviera estaría junto a Sus


compañeros anarquistas y con rebenque en mano castigaría a los malos discípulos que
han hecho escarnio de su nombre. (El Anarcosindicalismo en el Perú, Ediciones
Tierra y Libertad, México 1 D.F, Noviembre 1961, Pág. 21).
VIII. 23 DE MAYO, JORNADA POR LA LIBERTAD DE
CONCIENCIA EN EL PERU.

LA PARTICIPACION DE LOS MASONES, LIBERALES Y


ANARQUISTAS.

Hemos oído, que los masones tuvieron mucho que ver con la formación de las
corrientes políticas de fines del siglo XIX y los inicios del siglo XX en el Perú, los
masones y los liberales con su forma de pensar dieron el corpus ideológico
liberal-social e influenciaron en las luchas sindicales, en la luchas por los
derechos de la mujer y la formación de los nuevos líderes y sus consecuentes
partidos políticos.

A fines del siglo XIX se funda en Lima “El Libre Pensamiento” (1896-1904),
iniciándose como bisemanario y posteriormente semanario, y se constituye en el
órganos oficial de la masonería Peruana; este durante sus ocho años de
existencia, fue dirigido por Christian Dam, que era masón y librepensador.

La finalidad de la publicación en su inicio fue el de ampliar la red de la


masonería a nivel nacional, recibiendo canjes de otros similares como “El
Ferrocarril” (Cajamarca), “La Prensa Libre” (Chiclayo), “El Eco” (Huancayo),
“El Padre Chueca” (Iquique), “El Heraldo Evangélico”(Valparaíso), “El Chira”
(Sullana), “El Porvenir” (New York) diario defensor de la causa cubana entre
otros.

Su contenido en un primer momento se concentró en la crítica anticlerical y su


ingerencia religiosa en las decisiones políticas al interior del Estado, pero
también trataron temas como: El matrimonio civil, la difusión del liberalismo
social, el rol de la juventud universitaria, la libertad de cultos, la fundación de
escuelas laicas y la defensa de los derechos de la mujer.

Así “el libre pensador no se preocupa ya del cielo, del infierno, ni aún de la muerte, ni
menos de los días en que Dios creó el mundo, así sean tan largos como los días de la
indulgencia o jubileo universal. Lo que le preocupa es la vida; la justicia, no como, sino
como será, los derechos humanos, esos que están no solo en los libros, sino en las
necesidades del día”. (Mariano Torres, El Libre Pensamiento, 1900, Nº 232).

En el año 1897 se inicia una incursión formal en política de los masones, al


permitirse la participación de los extranjeros en los gobiernos municipales, así
se dijo: “hoy se experimenta la buena obra de algunos patriotas representantes de la
patria, que sostuvieron la idea hasta hacerla Ley Nacional de descentralizarse de la
influencia política las corporaciones municipales, para dar cabida a los de otras
nacionalidades en los intereses comunes del pueblo” (El Libre Pensamiento, Nº 39,
1897).
El librepensamiento reveló claramente la consistencia del liberalismo social, el
internacionalismo, anticlericalismo, educación laica, moral cívica y
participación política, valores esenciales con los cuales los masones formaron a
los líderes de esa época, pero también generó constantes persecuciones por
parte del estado y de la Iglesia, sin embargo y pese a tales dificultades se
constituyo en una permanente tribuna contra el conservadurismo.

El anarquismo inicialmente y el indigenismo después expresan en sus raíces


parte del pensamiento liberal social y dan origen a los partidos políticos
modernos.

El Perú comienza el siglo pasado lleno de lo que hoy llamamos “conflictos


sociales”. Los trabajadores habían logrado la jornada de las ocho horas de
trabajo mediante un paro general en enero de 1919. Los estudiantes luchaban
contra el conservadurismo y la esclerosis de los claustros, por la reforma
universitaria, haciéndose eco del grito de Córdoba, Argentina. En 1921 se
inaugura la Universidad Popular González Prada (UP), un esfuerzo educativo
conjunto de obreros y estudiantes de la Universidad de San Marcos. Los
estudiantes iban a dictar cursos a los trabajadores, sin costo alguno, formándose
un espacio de diálogo y comunicación obrero-estudiantil.

En 1921 y 1922 Leguía cierra la Universidad de San Marcos, con lo cual los
estudiantes, impedidos de ir a clases, tienen más tiempo para dedicarse a dar
clases en la Universidad Popular. Para 1923 la UP era toda una institución , tan
es así que algunos sindicalistas se quejaban porque la veían con más poder que
los propios sindicatos. Según Haya de la Torre, la UP tuvo entre sus alumnos a
cinco mil trabajadores y trabajadoras.

En mayo de 1923 Leguía pretende manipular el sentimiento católico de la


población. Consagrando al Perú al Corazón de Jesús buscando justificar la
prórroga de su mandato presidencial. Es denunciado por la prensa, por
trabajadores anarquistas, por pastores evangélicos, masones y liberales, pero
principalmente por los estudiantes de las Universidades Populares, que tenían
en Haya de la Torre su principal vocero.

La Universidad Popular, era uno de los más importantes espacios de debate de


la época, los trabajadores peruanos influidos por el anarquismo habían logrado
ya una importante conquista en el reconocimiento de la jornada laboral de ocho
horas, y la influencia del anarquista Gonzáles Prada retumbaba aún la
sentencia: “Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra”. De idéntica manera los
libres pensadores, masones, protestantes y otros contribuían con sus críticas a
exacerbar el rechazo de una maniobra política.

El sentimiento de la Universidad popular se ve reflejada en los volantes de la


época, así tenemos:
Volante de la U.P. Gonzáles Prada llamando a todos los ciudadanos libres del Perú a
movilizarse contra la consagración de la República al Corazón de Jesús. Fue repartido los tres
días anteriores al 23 de mayo de 1923.

No cabe duda el contenido anticlerical: “Convertida en el Perú la religión en


idolatría y el sacerdocio esa casta traficante que explota la sumisión fanática de la
mayoría del pueblo, privado de toda luz y de toda honda auténtica educación moral, el
catolicismo, después de cuatro siglos de imperio ilimitado no formó ni espíritu social y
fuerzas depuradoras ni erigió firmemente virtudes ciudadanas. La protección y el
amparo católico a las razas peruanas tienen el más cruel desmentido en los cuatro
millones de analfabetos con que cuenta el país, analfabetos que soportaron y soportan el
yugo secular de los ―aranceles eclesiásticos‖, de las limosnas obligadas y de los copiosos
diezmos sin tasa‖.

Así mismo se puede apreciar la formación masónica de los que lo redactaron:


―En la hora singular que vivimos todos los hombres libres tienen el deber de unirse.
Ninguna diferencia de credo político social o religioso deberá separarnos ―. El masón
dice ser “hombre libre” y definen a su logia como el lugar “sin diferencias de
credo político, social o religioso”.

El 23 de mayo Haya pronuncia un discurso ante una multitud de estudiantes


sanmarquinos condenando “la imposición del anacronismo clerical en el Perú”.
Unos cinco mil estudiantes hartos de dictadura, deseosos de libertad, salen
desde la Casona de San Marcos a las calles de Lima, en dirección a palacio de
gobierno. Un contingente policial sale a bloquearles el paso, ante lo cual se
dividen en grupos más pequeños e insisten en llegar a palacio. La policía a pie y
a caballo carga sobre los manifestantes con sables y disparos que matan a dos
personas, un obrero tranviario, Salomón Ponce, y un estudiante, Manuel
Alarcón Vidalón. Ante estos hechos la Federación Obrera local decreta un paro
general.

Haya de la Torre se dirige a la multitud de estudiantes sanmarquinos, que luego marchan por
las calles de Lima, al grito de “Libertad. Muera el tirano”.
Los estudiantes fueron reprimidos a golpes de sable por la caballería.

Al día siguiente se produce otra manifestación estudiantil y los estudiantes


llegan a la Plaza de Armas donde Haya pronuncia un discurso. Policías no son
ustedes responsables de la medida de terror que han masacrado a nuestros compañeros.
El culpable es el sombrío tirano que se esconde allí, señalando al palacio de gobierno.

24 de Mayo de 1923. Trabajadores y estudiantes toman la esquina del Teatro Colón protestando
por la muerte de Ponce y Alarcón. Leguía suspendió la ceremonia de consagración. (Revista
Mundial No.159, Junio de 1923)

Treinta mil personas salen a las calles al sepelio de los dos fallecidos en la
jornada de protesta. Ese mismo día el arzobispo de Lima anuncia que se
suspende la consagración del Perú al sagrado corazón de Jesús. El movimiento
de obreros y estudiantes había triunfado: el poder daba marcha atrás. Haya de
la Torre será arrestado en octubre de 1923 y haría una huelga de hambre de
protesta. El régimen leguiísta lo deportaría a Panamá para deshacerse de él.

Una multitud de 30mil personas acompañó a los féretros de los muertos en la jornada del 23 de
mayo.

Los Apristas dicen de la participación de Haya de la Torre lo siguiente:


Dictatorialmente en Perú, se quiere implantar el Sagrado Corazón de Jesús
suprimiendo la libertad de pensamiento y de creencia. Haya prepara una
protesta, le comunican que lo buscan para deportarlo, pero que en verdad
quieren matarlo. En vísperas del 23 de mayo, Haya ingresa por los techos a San
Marcos para estar presente en la Asamblea, le comunican que se ha agravado la
situación, ahora lo buscan Vivo o Muerto, pero no se amilana. Salen en marcha
por las calles de Lima, pero son atacados a mansalva de sablazos y balas, Haya
se arma con un bastón que descarga con furia y con la otra mano no deja de
lanzar piedras, pero han matado a un Estudiante y un obrero. Sacan sus
cadáveres de la morgue y lo velaría en la Universidad de San Marcos. Es
rodeado San Marcos por policías y militares y lo esperan para capturarlo,
Leguía da marcha atrás y da libertad para el entierro. El Dr. Miro Quesada, le
extendió el brazo y le dijo: ha salvado el honor de la Universidad. Llegan al
cementerio y Haya empezaría con voz ronca y firme su discurso: “ quinto no
matar, quinto no matar, quinto no matar ”. El Arzobispo de Lima, Decreta
suspender la consagración de la nación al Sagrado Corazón de Jesús, Haya de la
Torre ha ganado la batalla. Haya es capturado y llevado al Frontón, el 02 de
Octubre de 1923 los estudiantes por solidaridad y por unanimidad es elegido
Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú-FEP y Manuel Seoane es
elegido Vicepresidente FEP. Personalidades y gremios se solidarizan. La prisión
no lo doblega. A. B. Leguía está desesperado, no entiende como un joven
universitario ha hecho tambalear su gobierno dictatorial, le ofrecen deportarlo,
darle 30 mil soles –una fortuna- y una pensión de cien libras, pero él contesta a
los amigos de Leguía: diles que en el mundo no hay oro suficiente para comprar
la conciencia de un hombre honrado. Y Haya de la Torre, es honrado. “ Lucho
por conducir la precursora revolución de los espíritus, y maldigo con el calor
de mi convencimiento a los explotadores el pueblo que hacen del gobierno y
la política vil negocio culpable… Si he de marchar al destierro, algún día he
de volver. Retornaré e mi tiempo, cuando sea llegada la hora de la gran
transformación”.

Este es un hecho muy recordado por los apristas debido a que representa un
evento importante para la posterior fundación del APRA. De esta jornada
surgirían los dirigentes aurorales más importantes de este partido, dirigentes
que fueron masones.

La jornada quedó como un hecho simbólico, de culto y admiración al jefe Víctor


Raúl fundador del APRA, pero sin mayor trascendencia fuera de sus filas,
porque fue en realidad una movilización masiva y un hecho de connotación
nacional. “Fue la protesta anticlerical más importante en la historia del Perú”,
donde sumaron esfuerzo los obreros, estudiantes, protestantes, liberales y
masones.

Biblioteca Obrera de Bajo del Puente. Salon de Lectura. Leyendo de pie Manuel Pedraza, obrero
de construcción civil.

Las Universidades Populares, fueron el escenario y crisol, donde se debatía


todas las ideologías y formas de pensamiento que llegaron de Europa y otras
latitudes, allí se sintetizo el concepto de “Frente Único”, que posteriormente es
recogido por el Apra como el “partido de Frente Único de trabajadores
manuales e intelectuales”, que formalizaría Víctor Raúl haya de la Torre por
primera vez en su artículo publicado originalmente en inglés en el órgano del
Partido Laborista Británico, “The Labour Mounthly”, con el título: ¿What is the
Apra? En noviembre del año 1926.

El reconocimiento a los jóvenes que participaron en esta jornada, cuyos mártires


pasaron a la historia, quedaron inmortalizados en la placa que coloco la
Federación de Estudiantes del Perú, recordando la gesta “Por la Libertad de
Conciencia y la Unión de los Trabajadores Manuales e Intelectuales del Perú”,
un modesto homenaje, que perenniza un hecho histórico.
El homenaje de la Federación de Estudiantes del Perú a los caídos en la jornada por la libertad
de conciencia.

Resulta curioso que para la historiografía en general, los masones y la


Masonería sean prácticamente ignorados en los hechos trascendentes de los
últimos trescientos años.

Así, cuando se trata la historia de la Revolución Francesa, la Independencia de


Estados Unidos o la liberación de las naciones americanas de la dominación
española, nada se dice o solo se explica de manera fragmentaria la filosofía
masónica y/o la presencia de masones en las filas que impulsaron esos cambios.

Sin embargo allí estuvieron los masones, por tanto es necesario romper el pacto
infame de hablar a media voz, y decir lo que sea necesario, para explicar la
presencia y participación de los masones, como en esta ocasión.

En el año 1923 los discípulos, de la Universidad Popular Gonzales Prada, invitaron al


pueblo a una asamblea que se realizaría el 23 de mayo en la Universidad Nacional
Mayor de San Marcos. En ella se informó que el Presidente Leguía iba a consagrar el
Perú al Corazón de Jesús, siendo necesario impedirlo, y para ello era conveniente hacer
una manifestación de protesta. Al salir, la' policía trato de dispersarla, pero el grueso de
manifestantes dividiéronse en dos partes, uno tomaron la Colmena Izquierda y los otros
por la calle Huérfanos, en ese lugar se produjo un choque con la policía y también con
los frailes; al hacerse fuego contra los manifestantes, cayeron víctimas de las balas el
obrero Ponce y el estudiante Alarcón Vidalón, resultando muchos heridos.

El 24 de mayo, la Federación Local declaró la huelga general, ya su vez invitaba a los


trabajadores a ir a la morgue a sacar los cadáveres; hubo que luchar fuerte con los
gendarmes para recuperarlos y llevarlos a la Universidad para que se velaran.

El 25 de mayo se realizan los funerales; después de tres días de huelga en protesta por
los hechos ocurridos, se levantó el paro; los discípulos de Lutero, Dr. Mackay, los
evangelistas y masones se frotaban las manos de contento por lo que pasaba.
En esa época dirigía él movimiento obrero la Federación Local. (El Anarco
Sindicalismo en el Perú, Ediciones Tierra y Libertad, México 1 D.F. 1961, Pág.
27).

“Claridad” Nº 1 que se publicó en la primera quincena de mayo de 1923, nos


muestra su clara influencia de los masones cuando indica: CLARIDAD no tiene
subvenciones. Su vida depende del aliento de los hombres libres.

La Revista “Claridad” Órgano de la Juventud Libre del Perú, dirigido por


Víctor Raúl Haya de la Torre, donde también colaboraba Mariategui, en su Nº 2
publica lo siguiente:
De la lectura del texto se puede apreciar como la iglesia y los sectores más
conservadores a través de “La Crónica” pretendían desinformar a la opinión
pública atacando las jornadas del 23 de mayo como una expresión de la
“cercana dictadura comunista” que era promovida por la Universidad Popular
Gonzales Prada; por otra parte los estudiantes, obreros, liberales y anarco
sindicalistas ratifican que la muerte de Manuel Alarcón y Salomón Ponce era
por defender “La Libertad de Pensar”. Otros se ensañaron tanto con Haya que
le tildaron de ateo y enemigo de la iglesia, argumento que fue utilizado por
muchas décadas, por los sectores mas conservadores de la sociedad limeña y
del interior del país, razón por lo que siempre se hacia hincapié que ello no era
así.

(Biografía y Gráficos de Haya de la Torre, Editorial APRA, Lima, 1931)

Recientemente el M:.M:. Armando Villanueva del Campo escribió lo siguiente:


CARTA A LOS COMPAÑEROS APRISTAS

Hace ochenta y ocho años, comandada por el estudiante Víctor Raúl Haya de la
Torre se produjo en el Perú la primera insurgencia civil frente al gobierno de
don Augusto Leguía, que había amanecido popular el 4 de julio de 1919,
agitando las banderas de “La Patria Nueva“. Con tal pendón fue derrocado el
gobierno civilista de José Pardo y al año siguiente, ocupando el poder Leguía
surgió la Constitución del año 20 que entre otros avances prohibía la reelección
presidencial. Esto no obstante a comienzos del 23 se hizo ostensible la voluntad
de Leguía de reelegirse presidente. Paralelamente en mayo del mismo año se
publicó una Pastoral del Arzobispo de Lima anunciando que la República
Peruana sería consagrada al Corazón de Jesús, lo cual violaba el principio de la
nueva Constitución de la Libertad de Cultos. Se hizo evidente que la
disposición arzobispal apoyaba el reeleccionismo. Comenzó a surgir en algunos
medios de prensa, especialmente “La Crónica” y la revista “Variedades” y de
sectores intelectuales, y de los sindicatos y universidades la protesta por tal
situación, y fue la voz de Haya de la Torre la que unificó estas fuerzas,
convocándolas a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, para el
miércoles 23 de mayo. La multitud integrada fundamentalmente por
estudiantes y obreros salió a las calles. Y en la De los Huérfanos, frente a su
iglesia, la gendarmería disparó contra los manifestantes que llevaban a la
cabeza al estudiante Haya de la Torre. Hubo combate y murieron el estudiante
Alarcón Vidalón y el obrero Salomón Ponce, y más de tres soldados.

Atacados por varios flancos los manifestantes se separaron tras el anuncio de


Víctor Raúl de ir a concentrarse a la Plaza de Armas. En un momento quedó
solo. Dice Jorge Basadre en su Historia de La República: “Aquella noche Haya
de la Torre recorrió solo las calles centrales, anunciando la muerte del
estudiante y del obrero, y pidiendo que se dejara sentir la protesta popular.

Y desde las gradas de la catedral, el joven caudillo apostrofó al gobierno: “Tras


los muros de Palacio se encuentra el tirano que ha causado la muerte en el
pueblo y desde hoy no cejaremos en la lucha por la recuperación de la libertad”.
La contienda duró tres días hasta el entierro por los estudiantes y los obreros
caídos. Son celebres las palabras de Haya de la Torre, al iniciar su oración
fúnebre “El quinto no matar…”.

Aquella jornada histórica que ahora muy pocos recuerdan marcó para lo que
sería el aprismo, su cuarta base en el proceso de su gestación: La base cívica,
pues por primera vez la lucha social de esos días tuvo un carácter de
insurrección popular, ajena a los partidos políticos de entonces. Jorge Basadre,
el historiador que he mencionado, dice al respecto lo siguiente: “Una nueva
fuerza surgía, beligerante ante el Leguiismo, con raíces juveniles y populares,
ajena a los políticos y hostil a ellos…”

He dicho en el párrafo anterior que la jornada del 23 de mayo de 1923 fue la


cuarta base en el proceso de la gestación Aprista, y es que la Alianza Popular
Revolucionaria Americana (APRA) y los partidos apristas que surgieron en
indoamerica a partir de 1924, especialmente en Panamá, Cuba, Venezuela,
México, El Salvador y Costa Rica, luego Perú en 1930, fueron producto de un
proceso y no de una improvisación electoral o de pasajera circunstancia política.
Hay que señalar también al respecto que este proceso de gestación que duró
años es indesligable de la vida y acción de Haya de la Torre. Hagamos al
respecto una breve síntesis.

La primera raíz es la que germina en Víctor Raúl en el Cusco, en 1918 cuando


siendo secretario privado del prefecto coronel Cesar Gonzales Navarrete
(NOTA 01) pudo conocer y convivir con los indígenas peruanos y bolivianos, la
tragedia de su vida y de su historia como pueblos oprimidos.

Me contaba Haya de la Torre, en una época en que vivimos juntos durante el


tiempo de la lucha clandestina, de la resistencia, como le había producido una
reacción de protesta y repugnancia ver como se trataba a los indígenas: “En un
viaje a caballo hacia Apurímac, nos alojamos en la hacienda de la familia …, y
en la noche reparé que en la puerta de mi dormitorio había un nativo tendido
custodiándome y lo hice pasar a mi dormitorio, lo cual motivó que el gamonal
dueño de la hacienda me recriminara porque le daba el trato que le
correspondía a un huésped” me dijo Haya de la Torre del rechazo que
motivaron en él esas palabras a las que respondió: “El día que este campesino
aprenda a leer, será igual a usted”. Me contó también como desde las ruinas de
Sacsayhuamán, acompañado de un inglés, pasó un grupo de indígenas
chacchando coca, demacrados, y el gringo le dijo: “Que raza tan fea”, y Víctor
Raúl le respondió: “Serán hermosos el día que sean cultos, pero para ello hay
que terminar con la opresión de los hacendados”. Yo creo por lo expuesto que
en el Cusco es donde surge el indigenismo de Haya de la Torre, que se
convierte después en la primera etapa del proceso Aprista. (NOTA 02)

Un año después, ya en Lima, una delegación de estudiantes de la Universidad


de San Marcos (Haya de la Torre, Valentín Quezada y Bruno Bueno de la
Fuente) se incorporó a la lucha que la clase obrera de Lima mantenía para
conquistar a nivel nacional la jornada de 8 horas que en parte fue lograda por la
gestión personal e Haya de la Torre. Ese factor sindicalista constituye la
segunda base de lo que sería el APRA. Y la tercera se da en el Congreso del
Cusco de 1920 cuando se crean las Universidades Populares, a través de las
cuales los estudiantes universitarios rompieron las barreras intelectualoides y
fueron junto a los obreros a la Universidad Popular, que se llamaría después
Gonzales Prada. Esta es la tercera base del APRA, la base cultural, y la cuarta es
la que hemos relatado con motivo a este artículo.

Pero hay otros dos puntos germinales del APRA y son: el de la Unidad de los
pueblos de América Latina, cuyo proceso viene naciendo en Haya de la Torre,
desde sus viajes como Presidente en la Federación de Estudiantes de 1920 y que
se define cuando es deportado por Leguía en octubre de 1923, y recorriendo
parte del continente confirma que nacimos de una misma semilla que tuvo por
antecedente prehispánico el Imperio de los Incas y posteriormente la lucha
independentista que terminó con la denominación española. El
antiimperialismo constituyó el elemento definitorio de lo que es el APRA.

Siendo la finalidad de esta carta recordar los ochenta y ocho años de la heroica
jornada del 23 de mayo, debía en este punto dar término a ella. Pero ocurre que
también este año se cumplen ochenta y uno de la fundación del Partido Aprista
Peruano y no puedo prescindir de referirme a aspectos generales de lo que ya
fue culminación de una historia que se inició el 20 de setiembre de 1930. Haya
de la Torre fue candidato a la presidencia en 1931 siendo burlada su victoria e
imponiéndose la dictadura de Sánchez Cerro que al partir de 1932 puso al
aprismo fuera de la ley lo que duraría 21 años. En esta condición, perseguido
sin tregua; si agregamos a estos veintiuno, los ocho que había tenido Víctor
Raúl en el destierro leguiísta, diríamos que hemos contado veintinueve años de
persecución, de exilio, de destierro y de muerte. Y en 1956, en el segundo
gobierno de Manuel Prado, el mismo 28 de julio de de ese año se otorgó la
amnistía y se terminó con la discriminación.

Desde entonces el Aprismo no fue asesinamente perseguido pero enfrentó a los


gobiernos dictatoriales de Pérez Godoy y compañía, los once del militarismo
velazquista y al fujimorismo. Tocó a la historia del APRA luchar por la
recuperación de la libertad desde el mismo día de la fundación del Partido. Y
las elecciones en que participó Haya de la Torre fueron anuladas. No es el
momento de tratar de estos temas ni de las etapas en las que el Aprismo tuvo
que concertar alianzas en defensa de la democracia, pero lo que sí puedo decir
es que esos años de persecución constituyeron la etapa heroica de un pueblo
que por miles fue sacrificado, fusilado, asesinado, masacrado, a todo lo cual el
APRA respondió a la violencia con la heroicidad y a la cobardía con el ejemplo
valeroso de quienes cayeron, civiles o militares, vivando al APRA. Haya de la
Torre estuvo siempre hasta su muerte al frente del partido, salvo los cinco años
de asilo que pasó en la embajada de Colombia, entre 1950 y 1955.

Pero quiero destacar que todos aquellos que perdieron su libertad, y que fueron
desterrados y derramaron su sangre, lo hicieron por los ideales y principios
superiores que germinaron la existencia del aprismo, y que caracterizaron su
historia hasta estos últimos años en los que ha surgido, lamentablemente, una
crisis que la juventud debe redimir, eliminando despiadadamente a todos
aquellos que han llevado al Partido a la derrota.

A mis noventa y seis años y posiblemente en vísperas de la muerte, invoco a la


juventud, a los apristas mujeres y hombres de convicción, a retornar los
principios y la conducta ejemplar que tuvieron los apristas desde los tiempos de
la fundación. Constituye una vergüenza para la historia del APRA haber
llegado en estos días de vísperas electorales a una situación en la que no
tenemos candidatura a la Presidencia de la República por la ambición personal
de quienes debían estar ya eliminados del Partido. Y pido en esta carta que
dirijo a los apristas, pido a los que aún pueden ser considerados como tales en
la Dirección del Partido, que se acuerde que cada aprista debe votar conforme
a su conciencia, tomando en cuenta que la historia se escribe con verdad y con
sacrifico, y no con mentiras ni injurias y menos sujetándose al entreguismo a
potencias extranjeras o colocándose al margen de la capacidad de los
candidatos y sus programas haciendo la guerra sucia y fundándose en lo que
fueran los padres o los hermanos. Esto es una estupidez política.

Al despedirme de los compañeros del Partido quiero recordarles que no


olviden el 23 de mayo de 1923 donde se forjó con la sangre de estudiantes y
obreros el Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales.

Y recuerdo que aquella fecha no fue anticatólica, por lo que se escribió en una
publicación, al pie de un dibujo de Jesús sacrificado y brotando sangre de sus
manos:

Señor:

Esta Sangre que en tus manos ves - No es la de tu Divino Corazón - Es la de que sin
justicia ni razón se derramó el veintitrés.

Armando Villanueva del Campo

Lima, 23 de Mayo del 2011


NOTA 01: Fue prefecto de la libertad e intimó con la familia de Víctor Raúl a quien invitó como secretario privado
al Cusco, lo cual motiva que Haya de la Torre, después de llegar a Lima pasara al Cusco. En Arequipa se alojó en
casa de la familia Del Prado. Algunos biógrafos han confundido a este coronel Gonzales con un señor Gonzales
Orbegozo. Conocí a Gonzales Navarrete por ser padrino de bautizo de mi hermano, y este apellido lo transmití a
un biógrafo de Haya de la Torre.

NOTA 02: Aunque el anarquismo fue la inquietud original en Haya de la Torre y posteriormente fue compañero
de los anarquistas en Lima, así como también su concepción de tiempo espacio histórico nace de escolar en
Chan-chan, son estos factores concurrentes a la concepción aprista.

Armando Villanueva del Campo.


IX. LA FUNDACION DEL APRA EN MEXICO.

Al perfilarse la política dictatorial del presidente Augusto B. Leguía, la


actividad política del dirigente estudiantil subió un escalón al movilizar a los
estudiantes en defensa de las libertades constitucionales. Como pretexto de esta
campaña en contra del autoritarismo, se impulsó la oposición a la proyectada
consagración oficial del país al Corazón de Jesús; como resultado de las
acciones callejeras murieron el 23 de mayo un estudiante y un obrero, que el
movimiento convirtió desde entonces en símbolos de la unidad obrero-
estudiantil. Complementariamente, Haya de la Torre se dedicó a editar la
revista radical estudiantil Claridad, en colaboración con José Carlos Mariátegui,
como “órgano de la juventud libre del Perú” y de las “Universidades
Populares”. A la par, publicó su primer opúsculo, Dos cartas de Haya de la Torre
(1923), donde expone un ideario basado en el individualismo virtuoso del
“arielismo“ y en un anhelo de revolución social derivado de discursos
anarquistas. Su actividad política radical lo llevó a ser apresado en octubre de
1923, frente a lo cual la Federación de Estudiantes, gracias a la generosidad de
Manuel Seoane, que declina su victoria electoral, lo reelige nuevamente
presidente.

Manuel Seoane denunciando ante los obreros de Vitarte la deportación de Haya de la Torre,
octubre de 1923.
Hubo amplias protestas populares mientras Víctor Raúl se declarara en una
severa huelga de hambre para reclamar su libertad. Para evitar más altercados,
el gobierno prefirió desterrarlo a Panamá.

Víctor Raúl a bordo del Negada rumbo al destierro 1923.

Víctor Raúl, será deportado a Panamá donde es recibido como un héroe y sería
el embajador de los Estudiantes del Perú, luego iría a Cuba donde dejaría
grandes amigos y donde desarrollaría una conciencia ideológica política
motivada por los debates con los comunistas, y posteriormente marcharía a
México, recibido por Carlos Pellicer, Gabriela Mistral, Miss Ann Grave, Daniel
Cosío, Pedro Enríquez, Pedro Caso rector de la Universidad, Vasconcelos y
decenas de poetas, historiadores, políticos y literatos.

Inauguración de la Universidad Popular José Martí de


La Habana, Víctor Raúl y Julio Antonio Mella-1923
Durante Su estancia en Cuba, conoció a Julio Antonio Mella, quién escribió lo
siguiente:

Víctor Raúl Haya de la Torre.

Pasó entre nosotros, rápido y luminoso, como un cóndor de fuego marchando hacia los
cielos infinitos.

En su breve estancia se nos presentó; ora como un Mirabeau demoledor con la fuerza de
su verbo de las eternas tiranías que el hombre sostiene sobre el hermano hombre, ora
como el Mesías de una Buena Nueva que dice la palabra mágica de esperanza, ora como
el camarada jovial, casi infantil, de alma pura e ingenua que lo entrega todo en aras de
la amistad.

Tenía la eterna inquietud de aquellos [,] que sintiendo el fuego sacro de un ideal [,]
saben que tienen la misión divina de arder para dar luz y calor a los humanos, como los
soles, centro de los sistemas, que temen consumirse pues con ellos perecerán los mundos
a pesar de saber que al dar luz y calor lo hacen a costa de su propia existencia.

Así el genio, así el...

Como Haya debió de ser Martí, el mismo amor, la misma consagración al ideal, el
mismo espíritu de combatividad serena, pero agresiva y enérgica, igual desprecio a los
placeres, a las comodidades, a la vida misma.

Cuando se le sentía, más que cuando se le veía en la tribuna [,] se tenía la sensación de
algo misterioso vagando por el ambiente, subyugaba y dominaba en tal forma al
auditorio, que este semejaba mansos cachorros de león cumpliendo las órdenes del
domador, hacía reír, llorar, pensar, temer, toda la gama del sentimiento la recorría con
magistral exquisitez.

Es el arquetipo de la juventud latinoamericana, es un sueño de Rodó hecho realidad, es


Ariel. Que como él existan muchos en todos los países de la América, es el más caro
anhelo de los libertadores que no han visto terminada su obra.

Que sus ideales se realicen en un futuro cercano, es un ferviente deseo de la juventud


libre de Cuba. (Julio Antonio Mella. Documentos y Artículos. Editorial de
Ciencias Sociales, La Habana, 1975, Pág. 6)

Víctor Raúl Haya de la Torre, fue el embajador y la voz de los estudiantes


peruanos, fue el Presidente de la Federación de Estudiantes del Perú, que un 7
de Mayo de 1924, asistió al Colegio de San Ildefonso de la Universidad
Autónoma de México donde entregó al Presidente de la Federación de
Estudiantes de la UNAM, Lelo de Larrea, la bandera Indoamericana, que
encarnaba el espíritu libertador continental, dando así al nacimiento del más
grande movimiento político de Indoamérica, EL APRA.
Haya de la Torre entregando la bandera Indoamericana a la Federación de Estudiantes de
México, 7 de Mayo de 1924

Haya de la Torre, genero sentimientos de todo tipo, algunos que se expresaron


inicialmente bién sobre el, posteriormente cambiaron de opinión y lo atacaron
furibundamente como el cubano Mella, que en su folleto ¿Qué es el ARPA?,
dice lo siguiente:

¿Qué es el ARPA?
Estas iniciales tratan de corresponder al siguiente nombre: «Alianza Revolucionaria
Popular Americana». Así lo hemos visto escrito en algunos periódicos. Otras veces se
llama «Frente Único de Trabajadores Manuales e Intelectuales» y hasta «Partido
Revolucionario Antiimperialista Latinoamericano». Algunas veces aparecen las iniciales
cambiadas así [:] APRA en vez de ARPA. Lo de «Popular» va antes de lo
«Revolucionario». ¿Qué interés tiene esto para las multitudes proletarias y
revolucionarias? Pues que el movimiento, nacido de un grupito de estudiantes [,] ha
pasado de ser una simple especulación juvenil y se ha dedicado a atacar en privado —no
hay valor moral y sería mala estrategia hacerlo en público— a la Revolución rusa, a los
comunistas y a todos los obreros verdaderamente revolucionarios. Por otro lado, los
«arpistas» —como la poca masa obrera que los conoce les llama— quieren aparecer
como sucesores de Marx y de Lenin en la América Latina, únicos intérpretes de la
doctrina socialista y salvadores providenciales de los pueblos oprimidos por el
imperialismo yanqui. Estos sueños no tienen nada de peligroso. Pero es necesario [de]
una vez por todas, ocuparse de estos propagandistas literarios y contestar a sus errores
ideológicos. (Julio Antonio Mella. Documentos y Artículos. Editorial de Ciencias
Sociales, La Habana, 1975, Pág. 80).

Por Su parte José Carlos Mariátegui en el año 1924 escribe un interesante


artículo “El 1º de Mayo y el Frente Único”, donde expone su punto de vista
sobre un concepto común entre los diversos luchadores sociales de la época, así
dice:

―El frente único no anula la personalidad, no anula la filiación de ninguno de los que lo
componen. No significa la confusión ni la amalgama de todas las doctrinas en una
doctrina única. Es una acción contingente, concreta, práctica.

El programa del frente único considera exclusivamente la realidad inmediata, fuera de


toda abstracción y de toda utopía. Preconizar el frente único no es, pues, preconizar el
confusionismo ideológico. Dentro del frente único cada cual debe conservar su propia
filiación y su propio ideario. Cada cual debe trabajar por su propio credo. Pero todos
deben sentirse unidos por la solidaridad de clase, vinculados por la lucha contra el
adversario común, ligados por la misma voluntad revolucionaria, y la misma pasión
renovadora. Formar un frente único es tener una actitud solidaria ante un problema
concreto, ante una necesidad urgente. No es renunciar a la doctrina que cada uno sirve
ni a la posición que cada uno ocupa en la vanguardia, la variedad de tendencias y la
diversidad de matices ideológicos es inevitable en esa inmensa legión humana que se
llama el proletariado. La existencia de tendencias y grupos definidos y precisos no es un
mal; es por el contrario la señal de un periodo avanzado del proceso revolucionario.

Lo que importa es que esos grupos y esas tendencias sepan entenderse ante la realidad
concreta del día. Que no se esterilicen bizantinamente en exconfesiones y excomuniones
reciprocas. Que no alejen a las masas de la revolución con el espectáculo de las querellas
dogmáticas de sus predicadores. Que no empleen sus armas ni dilapiden su tiempo en
herirse unos a otros, sino en combatir el orden social y sus instituciones, sus injusticias
y sus crímenes. (José Carlos Mariátegui, Socialismo Creación Heroica del Pueblo,
Selección de Escritos, Ediciones Propuesta, Buenos Aires, Argentina 2004, Pág.
8)
Años después discutirá estos y otros temas en una polémica epistolar con Haya
de la Torre, que recogerá el concepto de Frente Único y será una de las ideas
centrales del Apra, mientras que Mariátegui preconizara un partido de Clase.

Sin embargo también hay de los otros que expresan una idea distinta:

Haya de la Torre y el APRA.

Antes dije que el marxista latinoamericano más importante antes de Fidel, el Che y
Allende, fue el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre. Esa afirmación podría ser todavía
insuficiente. Fidel, el Che y Allende están hoy de moda. Sus actuaciones tuvieron y
siguen teniendo un eco inmenso por su carácter de desafío directo al poder
norteamericano, lo cual les ganó no sólo la amplificación magistral que el movimiento
comunista internacional sabe hacer de todo cuanto vaya en su favor, sino además la
audiencia y la simpatía de toda Europa Occidental, la cual también sufre, no demasiado
secretamente, por el exceso del poder norteamericano desde 1945, y se alegra (a veces un
tanto masoquistamente) con los reveses de la po1ítica exterior de Washington.

En cambio Haya de la Torre chocó muy temprano con la Tercera Internacional, y desde
entonces, tanto él como sus discípulos en toda América Latina han sido víctimas de una
igualmente magistral campaña de difamación, tal como sólo saben hacerla, con igual
intensidad y perseverancia los mismos sectores pro-soviéticos que han puesto por las
nubes a Fidel, Allende y Che Guevara. (Carlos Rangel, Del Buen Salvaje al Buen
Revolucionario, Monte Ávila Editores C.A. Caracas, Venezuela, Agosto 1982,
Pág. 187).

Finalmente debemos indicar que Víctor Raúl Haya de la Torre se inició en la


Masonería a la edad de 33 años, en la Respetable Logia Simbólica “Acacia” Nº 7
practicante del R:. E:. A:. y A:. En el Oriente de Yucatán – Mérida – México, el 27
de junio de 1928 E:. V:. y obtuvo el segundo y tercer grado de la Masonería
Simbólica, a la vista en la misma Logia mejicana , otorgados de en ella bajo los
argumentos de “por su preparación, cultura y calidad humana”.

Fue afiliado a la R:. L:. S:. “Virtud y Unión” Nº 3 del Vall:. de Lima, el 23 de
octubre de 1933 E:. V:. Practicante del rito York.

Estuvieron presentes en su Ceremonia de Afiliación el Q:. H:. Luis Alberto


Sánchez Sánchez, y los QQ:. HH:. Antenor Orrego Espinoza (Inic:. el 16 de
setiembre de 1933 E:. V:.) y el Q:. H:. Luis Emiliano Heysen Incháustegui (Inic:.
el 17 de setiembre de 1933 E:. V:.), por citar otros.

Para entender al masón Víctor Raúl Haya de la Torre, es necesario leer su


fecunda producción, donde con claridad podremos encontrar como se formo las
ideas básicas sobre los cuales descanso el ideario, doctrina y política del Apra.

Además de una amplia producción periodística y panfletaria, Haya de la Torre


publicó Dos cartas de Haya de la Torre (1923); Por la emancipación de América
Latina (Buenos Aires, 1927); Ideario y acción aprista (Buenos Aires, 1930);
Teoría y táctica del aprismo (1931); Impresiones de la Inglaterra imperialista y
la Rusia soviética (Buenos Aires, 1932); El plan del aprismo (Guayaquil, 1932);
Construyendo el aprismo (Buenos Aires, 1932); Política aprista (1933); ¿A dónde
va Indoamérica? (Santiago de Chile 1935, 1936 y 1954); El antiimperialismo y el
APRA (Santiago de Chile, 1936, tres edic.; Lima 1970, 1972 y 1986); Ex-
combatientes y desocupados (Santiago de Chile, 1936); La verdad del aprismo
(1940); La defensa continental (Buenos Aires 1942; Lima, 1946); Cartas a los
prisioneros apristas (1946); ¿Y después de la guerra, qué? (1946); Espacio-
tiempo-histórico (1948); Treinta años de aprismo (México, 1956); Mensaje de la
Europa nórdica (Buenos Aires, 1956); y Toynbee frente a los problemas de la
Historia (Buenos Aires, 1957). También publicó una colección de Obras
escogidas (5 vols., 1961), a cargo de Andrés Townsend y otros colaboradores; y
sus Obras completas (7 vols., 1977).

Q:. H:. Ramiro Prialé Prialé M:. M:. de la R:. L:. S:. Aurora de Huancayo Nº 15, Q:.H:. Manuel
Seoane y Q:.H:. Víctor Raúl Haya de la Torre.

Y como un hecho simbólico de enorme dimensión que testimonia por que


trasciende, Haya de la Torre solo cobro un sol como miembro de la Asamblea
constituyente, hecho que muestra al gran maestro de juventudes, al jefe de un
partido, al líder continental, al hombre libre, al maestro masón, cuya tumba es
marcada por una piedra bruta con una sencilla frase: “Aquí yace la luz”.

Cheque otorgado a Haya de la Torre por concepto de ser integrante de la asamblea


constituyente por la simbólica suma de un sol.
X. VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE EL MASON.

Basado en la obra “Haya De la Torre: vida y pasión de un masón ilustre”,


escrita en 1993 por el B:.R:.H:. Marco A. Garcés Morales, P:.V:.M:. de nuestro
Tall:. y uno de sus fundadores.

Víctor Raúl Haya De la Torre nació en Trujillo, departamento de la Libertad


(560 Km. Al Norte de Lima, Perú), el 22 de febrero de 1895. Sus padres fueron
don Raúl Edmundo Haya y doña Zoila Victoria De la Torre y tuvo como
hermanos a Agustín, Lucía, Zoila Victoria y Edmundo, éste último, Gran
Maestro de Masones del Perú en 1945.

Haya vino a este mundo dentro de un hogar joven y de abolengo remotísimo,


donde nunca le debería faltar nada; tendría a su alcance todos los medios para
una existencia segura y todos los elementos para ser un brillante exponente de
la clase blasonada a la que pertenecía..

Haya de la Torre en compañía de sus padres y hermanos.


Luego de concluidos sus estudios escolares en el Seminario de San Carlos y San
Marcelo, en 1913 fue admitido a la Facultad de Letras de la Universidad de
Trujillo, la cual era el reflejo de la realidad socio-económica de entonces:
profesores arcaicos, sociedad elitista, mentalidades obsoletas. Allí conocería a
brillantes exponentes de la intelectualidad trujillana como Alcides Spelucín,
Federico Esquerre, Carlos M. Cox y nuestro ilustre vate, César Vallejo.

A la edad de 22 años viaja a Lima, como delegado estudiantil ante la Federación


de Estudiantes del Perú. Decidido a continuar sus estudios en la capital, logra
conocer al entonces Director de la Biblioteca Nacional, don Manuel Gonzales
Prada, viejo luchador anarquista, quien lo impacta de inmediato declarándose
su incondicional discípulo.

Luego de un paso muy aleccionador por el Cusco y otras ciudades de nuestra


serranía, Haya vuelve a Lima, pero totalmente cambiado, convertido en el
defensor del indio y el crítico más punzante del sistema; a partir de entonces,
sería el mejor aliado de los oprimidos en su lucha contra la injusticia social.
A partir de ese momento, Haya tendría una agitada participación en el
acontecer político y social del país, en su incesante lucha por las
reivindicaciones sociales, lo que lo conduciría a su primera prisión, el 2 de
octubre de 1823, luego de lo cual el gobierno del señor Leguía lo deporta. Este
hecho le permite, sin embargo, establecer contactos con otros luchadores
sociales en América hasta su arribo a Ciudad de México, en noviembre de ese
año. Su contacto con el agrarismo mexicano sería decisivo para sus futuras
concepciones políticas. Luego de esta primera visita a México, viaja por el
mundo, viviendo in situ los distintos cambios que en ese entonces ocurrían.

Evidentemente, todo este cúmulo de experiencias fueron el caldo de cultivo


para el masón que en él germinaba. Y es así como llegamos al 27 de junio de
1928 cuando Haya, de vuelta en México, pero esta vez en Mérida, capital del
estado de Yucatán, recibe la V.:.L:. en la R:.L:.S:. “Acacia” No.7 del R:.E:.A:.A:.,
conjuntamente con el patriota nicaragüense César Julio Sandino. Según consta
en los anales de la Gran Logia Unida “La Oriental Peninsular”, Haya recibió
luego el 2do. y 3er. GGr:. a la vista “por su preparación, cultura y calidad
humana”.

(Cabe aquí destacar aquí el trabajo incesante y dedicado del R:.H:. Humberto
Meneses Arellano, primer V:.M:. de nuestro Tall:. y factótum del mismo, quien
en 1987 , de propia iniciativa, luego de las indagaciones del caso, viajó a Mérida
y gestionó y obtuvo de la precitada Gran Logia yucateca las certificaciones que
acreditaban la condición Mas:. de Haya.)
Tres años después, enterado del derrocamiento del señor Leguía, Haya inicia el
retorno a la patria, arribando a Talara, Piura el 12 de julio de 1931, en calidad de
candidato presidencial por el Partido Aprista, fundado en su ausencia.. Meses
después, en su Trujillo natal, el 11 de octubre, y conocido el triunfo de su
oponente, pronuncia uno de sus más bellos discursos:

“Este no es un día triste para nosotros; es más bien el día inicial de una etapa de
prueba. Vamos a probar en el crisol de una realidad dolorosa la consistencia de
nuestra organización, la fe en nuestra doctrina y la sagrada perennidad de
nuestra causa....Quienes han creído que nuestra misión era llegar a Palacio,
están equivocados. A Palacio llega cualquiera, porque el camino que conduce a
él se compra con oro o se conquista con fusiles; pero nuestra misión era llegar a
la conciencia del pueblo antes de llegar a Palacio. Y a la conciencia del pueblo se
llega, como hemos llegado nosotros: con la luz de una doctrina, con el profundo
amor a una causa de justicia, con el ejemplo glorioso del sacrificio”
Poco después, en enero de 1932, el gobierno del señor Sánchez Cerro, inicia una
sangrienta persecución contra Haya y sus seguidores, siendo éste detenido y
encarcelado. Por cierto, las protestas contra este hecho se dieron de inmediato.
Citamos, como ejemplo, el pedido hecho por la R:.L:.S:. “Galileo” No.3 del Or:.
de Yucatán, México, el 7 de setiembre de ese año.

Al año siguiente, el 30 de abril, el señor Sánchez Cerro es asesinado y asume la


Presidencia de la República el señor Oscar R. Benavides, M:.M:. de la R:.L:.S:.
“Virtud y Unión” No.3. En agosto de ese año sale libre Haya y el 5 de setiembre
de 1933 solicita su afiliación a esta logia, la misma que había acordado meses
antes acoger en su seno a todos los HH:. de la trujillana logia “Cosmopolita”
No.13 que acababa de abatir Ccol:., y a la cual lógicamente habría querido
afiliarse Haya.
Es así como el 25 de octubre de 1933, durante una Ten:. en homenaje al H:.
Manuel Jaén, Ministro Plenipotenciario de España en el Perú, con un marco
impresionante de asistentes, se realizó la incorporación de Haya a la logia
“Virtud y Unión”, donde pronunció un conceptuoso discurso de
agradecimiento.

Sin embargo, esta primavera democrática poco duraría y Haya, a fines de 1933,
tuvo que volver a la clandestinidad que se prologaría hasta mayo de 1945,
donde se elige al gobierno del señor Bustamante, cuyo mandato terminó
abruptamente el 27 de octubre de 1948, a manos del señor Odría, M:.M:. de la
R:.L:.S:. “Manco Cápac” No.35. Luego de un nuevo destierro, Haya regresa al
país en julio de 1957 y habló del martirio de muchos compatriotas y de un dolor
“...que no fue el de la bestia herida, sino el del hombre superior que perdona a
sus verdugos, transformándose y purificándose para hacerse cada vez más
digno...” Hermoso mensaje masónico y naturalmente humano.

Y sigue entonces un período donde en la vida del país se alternan la democracia


y las dictaduras, en medio de las cuales la presencia de Haya era de indiscutible
liderazgo como pensador y defensor de los derechos civiles. En 1978, el
gobierno militar imperante convoca a elecciones para una Asamblea
Constituyente en la que Haya, que había obtenido la más alta votación, es
elegido su Presidente.

Pero estaba escrito que Haya no disfrutaría del resultado final de su trabajo y la
vida sólo le permitiría suscribir, a duras penas, la Constitución de 1979, que con
tanto desvelos contribuyó a crear. El 2 de agosto de 1979, víctima de un cáncer
irreversible, y en la casa que le prestaron sus familiares, luego de 84 fructíferos
años al servicio de su pueblo según su entender, el hombre que pudo haber
tenido toda la riqueza material y todos los honores y gozar de todas las
sensualidades, muere en la más absoluta humildad y estrechez económica,
legándonos nada más que su ejemplo y su mensaje.

La Gran Logia del Perú de inmediato coordinó los homenajes póstumos a tan
dilecto H:. y su Gran Maestro, M:.R:.H:. Augusto Bohl Ebert, le encargó a la
Gran Comisión de Actos Sociales, presidida coincidentemente por nuestro
R:.H:. Humberto Meneses, el desarrollo de tales actividades.

Como se había previsto que los restos de Haya descansaran en Trujillo, se


programó que el cortejo partiera en un viaje por tierra. Durante los más de 500
Km que distan entre Lima y Trujillo, Haya recibió multitudinarios homenajes
de la membrecía a lo largo de toda la ruta.

Su tumba, sita a la entrada del camposanto, está presidida por una enorme y
bella piedra sin desbastar que lleva la inscripción, a guisa de epitafio: “Aquí
yace la luz”.

Marcelo Rodríguez Camacho, M:.M:.


Vall:. de Lima, 24 de octubre del 2001, e:.v:.
INDICE.

I. Antecedentes de la Fundación del APRA.


II. El Perú Luego de la Guerra con Chile.
III. La Influencia de la masonería en la Formación de los Partidos
Políticos en el Perú.
IV. Manuel Gonzales Prada.
V. El Anarcosindicalismo en el Perú.
VI. La Jornada por las 8 horas en el Perú.
VII. Las Universidades Populares Gonzales Prada.
VIII. 23 de Mayo, Jornada por la Libertad de Conciencia en el Perú.
IX. La Fundación del Apra en México.
X. Víctor Raúl Haya de la Torre el Masón.

Valle de Lima junio de 2011


Maestro Mason Herbert Oré Belsuzarri
2do. Vig:. P:.F:.C:.B:.R:.L:.S:. FENIX 137-1
herberthore1@hotmail.com