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EL MATRIMONIO COMO MODELO DE LA FIDELIDAD CON JESUCRISTO.

Por: Pr. Geovany Mendoza


Ministerio Bendicion- Guatemala
ministeriobendicion@gmail.com

INTRODUCCION:
Los estereotipos de la televisión, tanto en programas de reality show, novelas, películas,
nos están mostrando roles equivocados, o ejemplos que el ser humano debe de seguir.
La liberación del pensamiento, la libertad de expresión, el Internet, las redes sociales,
nos están dando una visión tergiversada de la forma correcta de vivir.
Nos están mostrando una realidad errada, a la luz de la Biblia y el temor a Dios.

Las familias son impactadas negativamente, con ideas erradas, los hijos e hijas ven
ejemplos de artistas que juegan entre ser gays, travestís, o famosos con ideas
despampanantes con gustos exóticos en el vestir, en el comer, promoviendo ideas desde
sanguinarias hasta eróticas.

Dentro del matrimonio, las ideas del machismo, o bien del feminismo, la idea que la
mujer debe de trabajar o que ellas también tienen el derecho a la infidelidad, o a ser
madres solteras si así lo desean, o de acostarse con quien quieran. Y hasta de abortar
con el consentimiento de la pareja o no, son solo algunas de las ideas que giran dentro
de la familia.

El flagelo del adulterio y la fornicación, el de no respetar a los hijos, son ataduras que
impactan negativamente los matrimonios.

La lista sería extensa e inimaginable. La humanidad se encamina a destruir lo más


valioso de la sociedad que es la familia. Cada vez los matrimonios victoriosos se
vuelven más escasos y raros.

Matrimonios que luchen por el Amor, por la Fé, la obediencia, el respeto, el temor a
Dios, matrimonios que sean ejemplo de bien, y que sean testimonio en su comunidad,
cada vez no menos. Y depende de nosotros hace la diferencia, depende de nosotros ser
un testimonio vivo de lo que Jesucristo ha hecho en nuestras vidas.

Debemos ser ejemplo de que Dios, no solo llega y se manifiesta en el matrimonio y en


la familia, sino que permanece en cada familia.

Cada padre de familia debe de cumplir el rol de sacerdote de su hogar, debe de ser
cabeza, pero el compromiso es de todos; padres e hijos. De amar, bendecir, Alabar y
Glorifica a nuestro Señor.

Nuestro compromiso es ser Luz para otros matrimonios.

DESARROLLO:

1. SUJETEMONOS UNOS A OTROS:


Sujetado y sumiso, uno al otro, pero en el Temor de Cristo.
No ser sumiso o sujeto en el temor que infunde la discusión o la pelea, el vivir como
perros y gatos.
El mutuo acuerdo inspirado por el espíritu Santo, y el respeto del uno con el otro es
fundamental para mostrar el Amor en Cristo Jesús, debemos de ser temerosos de Dios.
EFESIOS 5: 21 sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo.

22 Las mujeres estén sometidas a sus propios maridos como al Señor.

23 Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, siendo El mismo el Salvador del cuerpo.

24 Pero así como la iglesia está sujeta a Cristo, también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella,

El matrimonio conlleva un gran compromiso


a. la pareja debe de tener TEMOR DE DIOS
b. El esposo tiene un doble compromiso como cabeza, si la cabeza esta mala el cuerpo
también lo estará, por lo que el esposo debe ser buena cabeza, ya que la bendición
empieza por la cabeza. Así que el hombre es el primero que debe de luchar por restaurar
su hogar. Debe de ser siervo de Dios y santificarse el y su hogar.
Por algo se dijo que “Yo y mi casa serviremos a Jehová”.
c. La esposa si es capaz de someterse a su marido, es capaz de someterse al Señor. Por
ese sometimiento, el esposo debe de someterse al Señor también.
d. El esposo DEBE DE AMAR A la esposa, y darse así mismo por ella.
El ejemplo mayor de entrega es la Nuestro Señor Jesucristo, quien es el Esposo, que
vendrá por su novia, la iglesia, pero antes se dio por ella.

2. UN SOLO CUERPO, UNA SOLA CARNE, UNA SOLA IGLESIA, UN SOLO


MATRIMONIO.

28 Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama.

29 Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia;

30 porque somos miembros de su cuerpo.

31 POR ESTO EL HOMBRE DEJARA A SU PADRE Y A SU MADRE, Y SE UNIRA A SU MUJER, Y LOS DOS SERAN UNA SOLA
CARNE.

EL EJEMPLO VIVO DE LA UNIDAD CON LA ESPOSA Y EL ESPOSO, ES LA RELACION


DE CRISTO CON LA IGLESIA.
La idea de separación entre las parejas, es una idea de Satanás, el matrimonio no es un contrato,
como lo indica el mundo, el matrimonio es un Pacto de Unidad, si la pareja busca la unidad con
Dios, debe también de buscar la unidad con su pareja, se debe de dar testimonio.
El pecado de adulterio, hace pecar contra su propio cuerpo, es no quererse, es aborrecer su propio
cuerpo. Por lo que es necesario el SANTIFICARSE y entregarse a Dios, al comprender en el
misterio del matrimonio que somos uno con nuestra pareja, también se nos será mas fácil el sentir
que somos uno con Dios.
La prioridad es LA PAREJA, no debe de haber interferencia con los familiares o con sus padres, ya
que regularmente la familia vive en pecado o en oscuridad y esto no permite que la BENDICION sea
derramada en su hogar.
La intervención de la familia o de los padres en la pareja, produce una separación entre el hogar, por
lo que el Esposo debe de tomar su papel de ser cabeza y traer la Bendición a su casa.
3. SUSTENTARNOS EN EL AMOR Y SANTIFICAR NUESTRO HOGAR Y MATRIMONIO
33 En todo caso, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y que la mujer respete a su marido.

El Hombre debe de AMAR a su esposa, pero antes debe de amarse a si mismo primero, debe de
quererse, sanar las heridas del alma y poder Amar.
Muchísimos fracasos en los matrimonios es que las parejas ni se aman y ni se respetan a si mismo, ni
mucho menos reconocen que tienen unidad con su pareja.
La Esposa debe de RESPETAR a su esposo; por naturaleza la mujer ama, y normalmente se ama a si
misma y por naturaleza puede amar a sus hijos, es algo inmerso en cada una.
Pero las cargas de la vida, los conflictos de la vida y una vida matrimonia llena de conflictos puede
llevar a las esposas el perder el respeto por sus esposos, por sus hijos, por su familia y hasta por
Dios. Por lo que las esposas debe de luchar por mantener el respeto a Dios y a su familia a pesar de
la carga que puedan llevar.

CONCLUSION:

Para tener un matrimonio victorioso y no solo un matrimonio sino que una vida en
victoria, es necesario que nos sometamos primero a Dios.

Tener a Jesús como Cabeza de nuestro hogar y nuestra relación con nuestra esposo o
esposa.

Amor, Amor, Amor, el amarnos a nosotros mismo y amar a nuestra pareja es


indispensable, pero debemos de Amar a Dios sobre todas las cosas primero. El Amor es
compromiso, el Amor es respeto, el amor es sacrificio.

Debemos de Santificar nuestro hogar, debemos de Santificar nuestro matrimonio,


debemos de vivir en Santidad, sin mancha y arruga, para tener la Bendición de Dios, y
matrimonio victorioso. Que servirá de testimonio al exterior.

Además de Santificarnos debemos reconocer que somos un solo cuerpo con nuestra
pareja, por lo que no podemos dañarla, ya que infringimos daño a nosotros mismos. Así
como somos un solo cuerpo con nuestra pareja somos parte de un solo cuerpo en Cristo
Jesús. Debemos de sobrepasar los deseos de la carne, debemos de consagrar nuestro
compromiso y todo lo que tenemos a Dios.