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Cristo ¿”Dios” o “un Dios”?

Autor: Matías Navarro Carter

Introducción
En este breve artículo pretendemos demostrar que la traducción propuesta en la Traducción
del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras, de los Testigos de Jehová es errada. En base a un sencillo
análisis de los textos griegos, podremos identificar la correcta traducción del famoso primer versículo
del evangelio de Juan. La comprensión de este artículo requiere de algunos conocimientos básicos de
griego, por lo que su lectura puede resultar, a ratos, compleja. Invitamos al lector a investigar al
respecto.

El texto en cuestión
Para la revisión del texto griego utilizaremos como fuente el mismo manuscrito base de la
Traducción al Nuevo Mundo, el cual es el editado por Brook Westcott y Fenton Hort en 1881. En
cualquier caso, en todos los manuscritos griegos existentes, el texto griego de Juan 1:1 es el mismo.
El texto griego según el Greek New Testament de Westcott y Hort es la siguiente:

La transliteración del texto en caracteres ASCII es la siguiente:

En arjê jên jo lógos, kaì jo lógos jên pròs tòn theón, kaì theòs jên jo lógos.

Análisis morfológico
Luego de establecer con claridad el texto griego, debemos revisar esta oración griega. Lo
primero que debemos saber es que esta oración está compuesta de tres oraciones menores, separadas
por las comas (que el texto griego no las coloca porque los manuscritos originales no las poseen), por el
nexo kaì [y] y porque cada uno de los fragmentos separados contienen un verbo. Pasaremos a revisar
ahora cada una de las palabras, morfológicamente.

Oración 1
 En es una preposición primaria que denota ubicación (lugar, tiempo o estado). En este caso,
denota posición en base al sustantivo que le sigue.
 Arjê es un sustantivo que indica en su manera más abstracta inicio o principio. Su caso es dativo
y como posee una preposición aquí funciona como complemento circunstancial temporal.
 Jên es el imperfecto del verbo ser, en tercera persona singular.
 Jo es un artículo masculino. Aquí se encuentra en caso nominativo, por lo que la palabra que le
sigue también posee caso nominativo.
 Lógos es un sustantivo griego que significa abstractamente palabra. Está en caso nominativo
singular, por lo que es el sujeto de esta oración.

Oración 2
 Kaì es una conjunción. Significa casi en la mayoría de sus usos y.
 Jo es un artículo masculino. Aquí se encuentra en caso nominativo, por lo que la palabra que le
sigue también posee caso nominativo.
 Lógos es un sustantivo griego que significa abstractamente palabra. Está en caso nominativo
singular, por lo que es el sujeto de esta oración.
 Jên es el imperfecto del verbo ser, en tercera persona singular.
 Pròs es una preposición que indica, con acusativo como es el caso, a o con.
 Tòn es un artículo masculino. Aquí se encuentra en caso acusativo.
 Theón es un sustantivo de la segunda declinación, que significa Dios. Aquí se encuentra en caso
acusativo singular, por lo tanto, es el complemento directo de esta oración.

Oración 3
 Kaì es una conjunción. Significa casi en la mayoría de sus usos y.
 Theòs es un sustantivo de la segunda declinación, que significa Dios. Aquí se encuentra en caso
nominativo singular, por lo tanto, es el sujeto de esta oración.
 Jên es el imperfecto del verbo ser, en tercera persona singular.
 Jo es un artículo masculino. Aquí se encuentra en caso nominativo, por lo que la palabra que le
sigue también posee caso nominativo.
 Lógos es un sustantivo griego que significa abstractamente palabra. Está en caso nominativo
singular, por lo que es el sujeto de esta oración.

Traducción propuesta

Oración 1
En arjê debe traducirse “en principio”, puesto que el significado literal de arjê (inicio) no podría
colocarse sin un artículo definido (“en el inicio”), que no se encuentra en el griego. Este es el predicado
de la primera oración que determina la temporalidad de la acción del verbo. Como el verbo es jên es el
imperfecto del verbo ser, en tercera persona singular, debe traducirse “era”. Así, ya vemos que la
oración nos comienza a hablar. El complemento circunstancial “en principio” nos dice que “en principio
algo era”. Ese algo es el sujeto, lógos, que lleva el artículo definido jo. Ahora bien, respecto a la
variabilidad de la traducción de lógos, hemos decidido traducirla como “verbo” y no como “palabra” por
una sencilla razón: el sustantivo “palabra” es femenino en el español. Sin embargo, lógos es masculino
en griego. Por ello, es mejor traducir “verbo”, puesto que en español es masculino y se subentiende que
el “verbo” es una “palabra”. Alguien podría argüir que la King James traduce “word” que es “palabra” en
español, pero esto es porque en inglés no existe género. Así, la primera oración quedaría:

En principio era el verbo, […]

Oración 2
Debe iniciarse la oración con el nexo kaì, que significa “y”. Luego viene el sujeto de la oración,
puesto que el sustantivo y el artículo que lo componen están en caso nominativo. Así, jo lógos es “el
verbo”. Luego volvemos a jên que ya dijimos que significaba “era”. Luego viene la preposición pròs la
cual, con acusativo (como es el caso, porque tòn theón es acusativo) debería traducirse simplemente
como “a”. Sin embargo, la traducción “con” suprimiendo el artículo definido masculino singular de
theón, también es correcta, porque la preposición pròs sugiere un complemento circunstancial de
compañía, que aunque no existe en griego, se puede aplicar para la traducción al castellano. Luego
tenemos el complemento directo de la oración, thòn theón, el cual debe traducirse “el Dios”,
comprendiendo que es un complemento directo. En la traducción al castellano también puede
suprimirse el artículo puesto que no es a la usanza de nuestro idioma anteponer el artículo a la palabra
“Dios”. Así nos queda la segunda oración en traducción formal:

[…] y el verbo era a el Dios, […]

O en traducción dinámica:

[…] y el verbo era con Dios, […]


Oración 3
Esta traducción es objeto de controversia, puesto que, como theòs no tiene artículo puede
traducirse como “un Dios” o como “Dios” simplemente, ya que en griego no existe el artículo indefinido.
Sin embargo, aquí se traduce como “Dios”, ya que la intención del hagiógrafo es mostrar una relación de
igualdad y no una determinación de complemento directo. Vamos a explicar esto. Si el hagiógrafo
hubiese querido decir que “el verbo era un Dios”, entonces “un Dios” sería complemento directo, es
decir, estaría en caso acusativo. Sin embargo, vemos que el hagiógrafo escribe theòs que es nominativo,
y luego lógos, que también es nominativo. Esto quiere decir que ninguna palabra depende de la otra en
función del verbo, puesto que ambas cumplen con la función de sujeto. Lo que está haciendo es
otorgarles a ambos sustantivos una jerarquía idéntica. Así, el hagiógrafo estaba diciendo que theòs era
lo mismo que lógos. Por esto, la traducción literal es:

[…] y Dios era el verbo.

Conclusión
Vemos pues que todas las traducciones cristianas de este pasaje son correctas. La Traducción
del Nuevo Mundo hierra en este aspecto. El hagiógrafo no dice que el verbo era un Dios, porque si no
tendría que haber utilizado el acusativo. Sin embargo, utiliza dos nominativos para indicar el sentido de
igualdad de ambos conceptos. Además es lógico que el hagiógrafo haya querido aclarar que lógos y
theòs eran lo mismo, puesto que en la oración dos había dicho que estaban juntos y podría haberse
entendido que eran dos cosas distintas.
La traducción es errada y por lo tanto Cristo no es “un Dios” como los Testigos de Jehová
sostienen. Esperamos que este texto sea de mucha ayuda para la apologética ante los miembros de esta
secta.

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