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UNIVERSIDAD PERUANA DE CIENCIAS

APLICADAS
Trabajo Final
Cambio Climático y salud
DOCENTE: José Carlos Manrique Lazarte
Alumna: Flavia Peñafiel Rivera U201113532
Cambio climático y salud

1.Introducción

En el siguiente trabajo se responderá la siguiente pregunta: ¿El cambio climático afecta la


salud de las personas? Para responder esta interrogante se dará un breve repaso histórico
del tema. Asimismo, al terminar se darán las conclusiones y recomendaciones obtenidas a
partir de la investigación realizada.

2. Historia del tópico

Antes de entrar de lleno con el tema que nos ocupa es pertinente responder la siguiente
pregunta: ¿Por qué nos interesa hablar del cambio climático?

La importancia de este tópico radica en que la vida de las distintas especies animales y
vegetales sobre la tierra está condicionada por el permanente equilibrio, uno de estos es el
clima, esto incluye a los seres humanos (González, Fernández y Gutiérrez, 2012: 37).

A lo largo de la historia el clima del planeta ha ido variando en las diferentes regiones que lo
conforman. Por ejemplo, en el periodo Cretáceo el aumento del vapor de agua, en la
atmósfera, generó diversos fenómenos ambientales como la aparición de huracanes que
consolidaron la extinción de los dinosaurios (Comisión Europea, 2016).

En los últimos tiempos, el clima se encuentra en constante cambio no por causas naturales,
sino a consecuencia de la presencia del ser humano en el planeta.

Desde el año 1961, se observa que el crecimiento de la población mundial y los cambios en
el consumo per cápita de energía, alimentos, fibra y piensos han dado lugar a tasas sin
precedentes de uso de los recursos terrestres (González, Fernández y Gutiérrez, 2012: 40).
Por ejemplo, la agricultura representa actualmente alrededor del 70% del uso mundial de
agua dulce (Balazar, Azañedo y Miranda, 2016: 144).

Este uso desmedido de los bienes terrestres impacta en el clima del globo terráqueo, a
continuación, se describirán las cinco repercusiones más notables.

En primer lugar, estos hechos afectan el crecimiento, la reproducción y la supervivencia de


las primeras fases vitales de distintos animales y plantas, pudiendo llegar a comprometer la
viabilidad de algunas poblaciones (Organización Mundial de la Salud, 2003: 20). En
consecuencia, se genera una pérdida relevante de biodiversidad y de diversidad genética.

Se calcula que el cambio climático será el responsable de un 8% de la posible desaparición


de 25000 especies, casi un tercio de las conocidas por el ser humano (Organización Mundial
de la Salud, 2003: 24).

En segundo lugar, el aumento de la temperatura es el caldo de cultivo perfecto para la


generación de incendios forestales, principalmente en las zonas de alta montaña (Rodríguez,
Jiménez y Pedraza, 2019: 330). En los últimos años ya se está apreciando como los incendios
superan con mayor frecuencia las 500 hectáreas y cada vez son más resistentes y difíciles
de sofocar (Rodríguez, Jiménez y Pedraza, 2019; 331).

En tercer lugar, otra consecuencia perjudicial de este fenómeno es el deshielo. Se calcula


que en los últimos 30 años se han perdido alrededor de tres cuartas partes del volumen del
hielo en el Ártico, parte del mundo que actúa como un espejo el cual rebota el calor solar
(Veliz y Bianchetti, 2013: 167).

En caso de que el planeta tierra se quede sin hielo se podrían producir cambios en las
corrientes de agua dulce y marinas y modificaciones meteorológicas en todo el mundo las
cuales propiciaron la desaparición de todos los seres vivos del mundo, incluyendo a los seres
humanos (Veliz y Bianchetti, 2013: 168).

Lamentablemente el deshielo no es un problema exclusivo del Ártico. Por ejemplo, en los


Pirineos, la superficie ocupada por los glaciares es ya muy escasa (Veliz y Bianchetti, 2013:
170).

En cuarto lugar, se genera la subida del mar, la cual repercute en las proximidades de las
líneas de costa (Torres-Mota y De Almeida, 2014: 15). Del mismo modo, si hay un aumento
del nivel del mar, los ríos tienen más tendencia a desbordarse y segmentar a lo largo de su
cuenca tierra adentro (Torres- Mota y De Almeida, 2014: 16).

Se estima que de no pararse con el cambio climático se producirá un ascenso de 66 metros


en el nivel del mar en la superficie terrestre (Torres- Mota y De Almeida, 2014: 16). Ante esto
muchas ciudades estarían destinadas a desaparecer, algunas serían las siguientes:

- En Europa: Venecia, Londres y Barcelona


- En América: Nueva York, Montevideo y Río de Janeiro
- En Asia: Seúl, Manila y Shanghai
- En África: El Cairo y Túnez
- En Oceania: Melbourne, Sidney y Christchurch:

Finalmente, el cambio climático actual está generando el aumento de las temperaturas a nivel
global (Torres- Mota y De Almeida, 2014: 18). La OMM predice que hay un 20% de
probabilidad de que el aumento de las temperaturas supere temporalmente los 1,5 C a partir
de 2024 (Torres- Mota y De Almeida, 2014: 20). A este ritmo es posible que podamos alcanzar
una temperatura mayor a 1,5 C en los próximos 15 años.

3. Análisis de la situación actual

Habiendo descrito, a groso modo, el cambio climático se procederá a determinar cómo este
afecta la salud de las personas, cabe mencionar que las consecuencias sanitarias, producto
del fenómeno descrito, no se producen de igual manera en todo el mundo. En otras palabras,
existen poblaciones con mayor riesgo, especialmente las personas que residen cerca de las
montañas, en regiones polares, zonas áridas y costeras.
Uno de los primeros efectos perjudiciales en la salud es la aparición de diversas afecciones
cutáneas (Llatas, 2011:10). Entre las lesiones más frecuentes están el eritema y la
quemadura solar (Llatas, 2011: 12).

El eritema es un enrojecimiento de la piel a causa de procesos inflamatorios o inmunológicos


los cuales suelen ser el resultado de la acumulación de células del sistema inmunitario (Llatas,
2011: 13). Una de las causas de esta enfermedad es la exposición al sol y las picaduras de
mosquito (Llatas, 2011: 15).

Este tipo de lesiones, a largo plazo, pueden derivar en lesiones tumorales, al respecto Llatas
(2011) menciona lo siguiente:

Las lesiones tumorales como son los carcinomas epidermoides, carcinomas baso
celulares y melanoma maligno están relacionados con las quemaduras solares o
exposiciones al sol durante años y acumuladas en nuestro organismo (p.25).

Del mismo modo, pueden presentarse lesiones cancerígenas, especialmente el cáncer de


piel, este es el crecimiento anormal de las células de la piel la cual se puede producir en pieles
expuestas a una gran cantidad de calor (Llamas y Diez, 2009: 412).

El aumento de lluvias (virales) o las sequías (bacteriana) generan la aparición de


Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) y Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA)
(Llamas y Diez, 2009: 420).

Los microorganismos que causan estas enfermedades sobreviven y persisten por la alta
temperatura (Llamas y Diez, 2009: 422). Por ejemplo, en Nueva Zelanda se halló una
correlación en el aumento de los casos reportados de salmonelosis con el aumento de la
temperatura media.

Las altas temperaturas son un factor de riesgo en personas con enfermedades cardiacas y
cerebrovasculares, aumentando el nivel de morbilidad y mortalidad en la población (Llamas y
Diez, 2009: 435).

Cuando el cuerpo humano se encuentra expuesto a una gran cantidad de calor sucede el
fenómeno conocido como “termorregulación”, proceso a través del cual el cuerpo busca
adaptarse a las condiciones ambientales, esto requiere un considerable esfuerzo
cardiovascular (Lema, 2002: 46). Por lo tanto, una persona que adolezca del tipo de
enfermedad mencionada podría sufrir un ataque en este escenario, esto se evidencio en los
siguientes dos estudios:

El primer estudio se llevó a cabo en los Estados Unidos, país en el cual se produjeron diversas
olas de calor (Llamas y Diez, 2009: 435). Durante estas épocas del año se incrementó el
ingreso de pacientes cardiovasculares en hospitales y clínicas en un 3% por emergencias
cardiacas (Llamas y Diez, 2009: 435)..

Esto mismo ocurrió en Europa, registrándose un aumento de los casos de mortalidad


especialmente en época de verano cuando el efecto del calor es mayor (Llatas, 2011: 20).
Los cambios en el clima pueden influir sobre la frecuencia y la distribución a nivel global de
las enfermedades transmitidas por vectores, en los últimos años se ha observado un aumento
de los casos de enfermedades de transmisión vectorial en el mundo (Llatas, 2011: 22).

Las enfermedades transmitidas por vectores son un conjunto de patologías en las cuales
tanto parásitos, virus y bacterias se transmiten a través de la picadura de algunos animales
(Llatas, 2011: 25). Por ejemplo: mosquitos, garrapatas, ácaros o piojos.

Estos animales, especialmente los mosquitos, se han beneficiado del cambio global, ya que
el aumento de la temperatura genera un hábitat idóneo en el cual estos animales pueden
reproducirse de manera más rápida, permitiendo su expansión a zonas en las cuales
originalmente no habitaban (Torres-Mota y De Almeida, 2014: 15).

Se identificó que las consecuencias del cambio climático, las cuales repercuten en la
temperatura y la humedad, propician la proliferación del Dengue, del Zika y la Chikunguya,
siendo el primero el que más se ha expandido. Diversos estudios han comprobado que
mientras más alta sea la temperatura de un lugar mucho más fácil será la expansión de este
tipo de dolencias (Torres-Mota y De Almeida, 2014: 15).

4. Análisis del futuro

A partir de lo investigado puede predecirse lo siguiente:

- Los casos de cáncer irán aumentando, en función del aumento del calor, esto afectará
especialmente a las personas que viven en zonas expuestas al sol.
- Las poblaciones de mosquitos irán creciendo, ampliándose a zonas en las cuales esta
especie no es endémica.
- Muchas especies endémicas desaparecen por la invasión de animales como los
mosquitos y las garrapatas, ya que los primeros no han convivido con ellos y no tienen
las herramientas necesarias como para poder combatirlos.
- Las personas que no viven en lugares cálidos empezaron a contagiarse de Dengue y
Sica.

5. Conclusión

En conclusión, debe de decirse que el cambio climático es un fenómeno que no solo afecta a
las plantas y animales, sino que perjudica a los seres humanos. Por tanto, deben encontrarse
soluciones por las cuales pueda garantizarse la salud de todas las personas. De lo contrario,
no podremos decir que vivimos en un mundo en el cual se garantiza el derecho humano a la
vida digna. En otros términos, la globalización de los derechos humanos no se producirá solo
por la enunciación de ellas en un tratado, sino que es necesario que los Estados tutelen a los
mismos.

6. Recomendaciones
Teniendo en consideración la situación actual es imperativo tomar dos tipos de medidas:
aquellas enfocadas en el control de las dolencias propiciadas por el cambio climático y las
orientadas a solucionar el fenómeno en sí.

Es necesario que se fomente el uso de protectores solares, ya que este es una herramienta
eficaz a la hora de prevenir lesiones cutáneas que puedan devenir en tumores o cáncer. Esto
supone que el Estado debe brindar charlas en los colegios respecto a este tema. Del mismo
modo, debe realizarse una campaña de publicidad (mediante los diferentes medios de
comunicación) por la cual se pueda concientizar a toda la población.

Asimismo, los químicos deben crear nuevos remedios con los cuales podamos proteger
nuestra piel del sol. De lo contrario, es probable que el número de afectados no haga más
que crecer. Esto supone que los Estados deben promover la investigación científica en su
territorio.

Del mismo modo, los gobiernos deben instaurar normas por las cuales se prohíba a los
ciudadanos ir a las playas en los momentos más cálidos del día. En caso estos incumplan
dicho mandamiento deberán imponerse sanciones. Por ejemplo, multas.

Con respecto a la propagación de los animales mencionados (mosquitos, garrapatas, etc)


deberá llevarse campañas de fumigación por las cuales se eliminen la mayor cantidad de
animales posibles.

Los Estados deben de implementar campañas de vacunación, por las cuales se garantice
que los ciudadanos, en caso se contagien de alguna de las enfermedades mencionadas,
puedan sobrellevar estas dolencias de la mejor forma posible.

Respecto al cambio climático debe promoverse la celebración de tratados en los cuales los
Estados se comprometan a reducir la cantidad de contaminación que producen, puesto que
a través de estos acuerdos se puede frenar este fenómeno.

Debe promocionarse prácticas que no supongan el consumo de productos contaminantes.


Por ejemplo, dejar de consumir verduras y frutas en supermercados, sembrándolos en los
jardines.
7. Bibliografía

- Torres- Motas y De Almeida (septiembre del 2014). Efectos del aumento del nivel del mar
por cambio climático en la morfología de la ría de Celestun Yucatán. Tecnología y Ciencias
del agua. Recuperado de https://n9.cl/f4w23 (Consulta 18 de febrero del 2022).
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- Organización Mundial de la Salud (septiembre del 2003). Cambio climático y salud humana-
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dermatológica. Recuperado de https://n9.cl/nxoqf (Consulta 18 de febrero del 2022).

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