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Indigno de ser humano

Bueno días con todos, Hoy narrare la trama de la obra indigno de ser humano de Osamu Dazai
publicada en 1948…

La obra parte reflexionando sobre Las personas que son como una vaca pastando en tranquilidad, de
repente muestran su horrenda naturaleza, es terrorífico pensar que éste carácter innato es una condición
esencial para que el ser humano sobreviva; Yozo personaje de Esta obra que inicia con tres fotografías
sobre un hombre en sus tres etapas: Infancia (muestra una desagradable sonrisa), estudiante (sonrisa
inteligente, artificial) y una vejez (impresión lúgubre de que está muriendo), era un rostro tan extraño que
sería difícil de dibujar, hablamos del retrato de un fantasma.

Yozo, era un niño enfermizo, y sus momentos más duros del día eran las comidas, escuchó la teoría, que
el ser humano vive para comer, y no vive para ganar dinero, se preguntaba porque habrían de comer tres
veces al día, o es que estaban obligadas a trabajar para comer? ¿Que mantiene al ser humano vivo? de
forma autobiográfica cuenta que vivió toda su vida avergonzado, nunca sintió haber vivido como un ser
humano, estas preguntas afectaron su razón, preguntándose siempre si era feliz.

Solo vivía en su mundo, eran él y sus miedos, en la superficie mostraba su mejor sonrisa, por dentro
mantenía una lucha desesperada, como cuando sus criados le robaron su inocencia, así nace la idea de
sus bufonadas o hacerse el tonto, ser un chico travieso, su último recurso de ganarse el afecto de las
personas, solo importaba lograr que ellos se rieran, y así evitar ser un fastidio en sus vidas, la idea de
respetado que buscaba era el de engañar a todos y no ser descubierto por un ser omnipotente.

Llegó el momento de mudarse a Tokio, para formarse como funcionario, y a escondidas asistía a la clase
de pintura, y en enseguida conoció a Masao Horiki partidario del pensamiento comunista, quién le abrió
las puertas a su perdición: alcohol, tabaco, casas de empeño, etc, en esos vaivenes de vida mundana, ya
todo un joven, las mujeres olfatearon su soledad, vieron en él un hombre capaz de guardar un secreto de
amor, fue Takeichi, un estudiante invisible, quién vaticinó sobre sus amoríos, despertó otra pregunta
sobre las mujeres, seres incomprensibles, que saben disfrutar de los placeres más que los hombres.

luego perdió el apoyo de su padre, sus apuros económicos hicieron de que muchas mujeres se encargaron
de nuestro personaje, pero aún así se dejó caer por las grietas de la vida, tuvo varios intentos de suicidio,
en uno de esos casos, junto a una de sus novias, pactaron arrojarse al mar desde lo más alto, juntos, pero
él, sobrevivió a la caida, su vida empezaba a tornarse miserable, por más que aparecía un nuevo día para
remendar sus errores, buscaba cobijo en el alcohol, luego en la morfina, para finalmente ser un completo
fantasma, se dijo: soy un pecador redomado, estoy condenado a ser cada vez más infeliz sin saber cómo
evitarlo.

Tendido boca arriba en una cama de una casa vieja a las afueras de un pueblo que su hermano mayor le
compro junto a su amigo el lenguado, cuándo le sacaron de un reformatorio, pensando se puso a reír, soy
un Loco viviente, indigno de ser humano, ya dejé de ser una persona, he tomado un laxante para poder
dormir, en mi existencia ya no hay felicidad o sufrimiento, éste año cumpliré 27 pero aparento haber
pasado los cuarenta…

Así culmina ésta obra bastante triste, bajo un contexto de transición y restauración después de la segunda
guerra mundial que le tocó vivir a Japón, el mensaje que encuentro es que a Yozo se siente incapaz de
revelar su esencia , por eso le cuesta entender que el ser humano busque vivir con pureza, claridad, y
felicidad donde todos se mienten mutuamente; algo incomprensible y horrible esconde el alma humana,
no solo se trata de ambición y vanidad, ni la mescla de sexo y avaricia, la sociedad humana no es solo
economía, en el fondo acecha algo misterioso…

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