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CAPÍTULO I: INTRODUCCIÓN.

1. LOS PRESUPUESTOS PROCESALES.

Como también señalamos en su oportunidad, para que el proceso


pueda existir validamente es necesario que se cumpla con ciertos
requisitos; que existan ciertos elementos a los cuales la doctrina ha
denominado presupuestos procesales y que ha clasificado en
presupuestos de existencia y de validez.

Como presupuestos de existencia recordaremos que son


a) La existencia de un órgano jurisdiccional o tribunal; b) La presencia
física de las partes y c) El conflicto de intereses de relevancia jurídica.
La falta de cualesquiera de los presupuestos antes indicados trae como
consecuencia la inexistencia del proceso, en forma tal que las
actuaciones que se hayan practicado en él carecerán de todo valor,
incluyendo la sentencia definitiva.

Por su parte, los presupuestos de validez son:

a) La existencia de un tribunal competente;

b) La capacidad de las partes y

c) El cumplimiento de las formalidades legales o normas de


procedimiento que la ley establece para los diferentes casos.

Los dos primeros presupuestos señalados se estudiaron el


año anterior; el primero de ellos en derecho procesal orgánico y el
segundo, en la parte general del derecho procesal funcional; ahora
corresponde el estudio de la parte especial de este derecho procesal
funcional, es decir las formalidades legales o normas de procedimiento.

2. CLASIFICACIONES DE LOS PROCEDIMIENTOS.

El proceso es uno solo, pero existen diferentes normas de


procedimiento conforme a las cuales deben substanciarse. Es decir, las
normas de procedimiento son aquellas que señalan la ritualidad
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conforme a la cual ha de tramitarse un proceso referente a una materia


determinada; así tenemos procedimientos declarativos, ejecutivos, etc.

Estos procedimientos admiten las siguientes


clasificaciones:

a) Según la materia sobre la que versa el proceso:

- Procedimientos civiles: cuando el asunto controvertido


reviste este carácter estimándose en este caso la palabra "civil" como
opuesta a penal;

- Procedimientos penales o criminales: cuando el asunto


controvertido es de orden penal.

b) Según el ámbito de aplicación del procedimiento:


Procedimientos comunes, general u ordinarios:

Son aquellos que se aplican a todo tipo de conflictos, que


no estén sometidos a normas especiales; como ejemplo podemos
señalar el juicio ordinario de mayor cuantía;

- Procedimientos especiales:

Se encuentran establecidos por la ley en forma especial


para regular procesos que se refieren a determinadas materias; así, por
ejemplo los juicios especiales del contrato de arrendamiento, los juicios
posesorios, etc.

c) Según el fin que se persigue:

- Procedimientos declarativos o de conocimiento:

En ellos lo que se persigue la mera declaración o


reconocimiento de un derecho; que la sentencia definitiva le reconozca
al demandante que le asiste el derecho que éste pretende tener, como
por ejemplo, que es dueño de un inmueble determinado;

- Procedimientos ejecutivos:

A través de ellos se persigue el cumplimiento forzado de


una obligación reconocida por una sentencia u otro título que tenga el
carácter de ejecutivo;
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- Procedimientos cautelares:

Son aquellos a través de los cuales se persigue asegurar


el resultado práctica de la acción de deducida, sea éste de orden
ejecutivo o declarativo; por regla general los procedimientos cautelares
son de carácter accesorio, ya que requieren de la existencia de un juicio
principal en el que se haya ejercitado la acción cuyo resultado práctico
se pretende proteger.

d) Según la forma como se practiquen las actuaciones:

- Escritos y orales.

En todo caso normalmente la escrituración u oralidad no se


presentan en forma exclusiva; los procedimientos escritos tienen
actuaciones orales, como por ejemplo la declaración de un testigo; por
su parte, los procesos orales también tienen la particularidad de carácter
general que si bien los actos procesales se llevan a cabo en forma
verbal, ellos se transcriben al expediente (protocolización);

e) Según la extensión del derecho reclamado:

Universales; en ellos lo que se persigue a través del


ejercicio de la acción es una universalidad jurídica; por ejemplo juicios
de quiebras;

Particulares o singulares: se persigue una obligación o


especie determinada.

f) Según su cuantía:

Los procedimientos pueden ser de Mayor, Menor o Mínima


cuantía, según el monto de lo disputado.

g) Según su independencia:

Principales: existen por si solos sin necesidad de la


existencia de otro procedimiento;

Accesorios: son los que requieren de la existencia de un


procedimiento principal al cual acceden, como los incidentes;

h) Según si existe o no controversia:


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Contenciosos son los que regulan propiamente la


sustancia de los procesos;

No contenciosos; regulan la substanciación de los actos no


contenciosos.

3. ETAPAS DE LOS PROCEDIMIENTOS.

Los procesos pasan por tres etapas sucesivas:

a) Etapa de discusión:

Ella se inicia mediante el ejercicio de la acción por parte


del demandante con su demanda. Esa demanda debe ser puesta en
conocimiento del demandado, a fin de que proceda a contestarla,
deduciendo las excepciones que estime pertinentes; si se trata de juicio
ordinario de mayor cuantía existen además los escritos de réplica y
dúplica.

De estos escritos de discusión surge o puede surgir la


controversia.

b) Etapa de prueba:

Una vez concluido el período de discusión, cuando existen


hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos que surgen de aquella
etapa inicial, el tribunal procede a recibir la causa a prueba, fijando los
puntos sobre los cuales ella debe recaer; durante este período las partes
deben rendir las pruebas encaminadas a acreditar sus aseveraciones de
hecho que han sido controvertidas por la contraria.

c) Etapa de sentencia:

Concluido el período de prueba comienza a correr un plazo


para que el tribunal dicte la sentencia definitiva en la cual resuelva la
controversia.
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CAPITULO II: PROCEDIMIENTOS CAUTELARES

Medidas prejudiciales y medidas precautorias. Preparación y


aseguramiento del proceso.

A) Cuestiones generales.

1. Concepto.

Son aquellos procedimientos de carácter accesorio,


encaminados a garantizar la eficacia del proceso definitivo al cual
acceden.

El proceso cautelar no es autónomo, porque siempre


presupone la existencia de un procedimiento principal o definitivo al cual
accede. Sin embargo, para que exista un proceso cautelar no es
indispensable que el juicio definitivo llegue realmente a iniciarse, sino
que basta que cautelar se lleve a cabo en función de algún
procedimiento definitivo, como por ejemplo en las medidas prejudiciales
precautorias a que nos referimos precedentemente, cuando después de
haberse solicitado y concedido alguna, el demandante no deduce
posteriormente la acción.

Por otra parte, el procedimiento cautelar no


necesariamente deberá ser un procedimiento completo, sino que podrá
consistir en un solo acto, en una sola resolución del proceso definitivo.
Así, por ejemplo, se puede solicitar en un mismo proceso el
otorgamiento de alimentos provisorios, mientras se resuelve respecto de
los definitivos.

2. Procedimiento, acción y providencia o resolución cautelar:

La Clasificación de los procedimientos y de las acciones en


declarativos, ejecutivos y cautelares, se basa en los fines que las partes
persiguen a través de las resoluciones que se dicten. En consecuencia,
para determinar las acciones y procedimientos cautelares resulta
necesario diferenciar previamente las resoluciones cautelares de otro
tipo de resoluciones, para lo cual se atiende a tres factores:
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a) Los fines perseguidos: las resoluciones o providencias


cautelares tienen por objeto impedir o evitar un peligro o daño jurídico
derivado del retardo en obtener una resolución o providencia definitiva:

b) La urgencia: la resolución cautelar ha de ser urgente,


por cuanto si ella se retarda, el daño potencial que se pretende evitar se
transformará en daño efectivo;

c) La necesidad: ella deber ser indispensable para impedir


que el daño temido llegue a producirse o que el ya producido se agrave
durante la substanciación del proceso definitivo, en la espera de la
dictación de la sentencia y el efectivo cumplimiento de esta última.

3. Clasificación de las resoluciones cautelares:

a) Instructoras anticipadas: en general son las


prejudiciales;

b) Resoluciones dirigidas a asegurar la ejecución forzada:


son las medidas precautorias;

c) Providencias decisorias anticipadas: son las que se


dictan con el carácter de interinas y provisorias, en espera de la
sentencia definitiva.

d) Providencias contracautelares: son aquellas que se


dictan cuando la concesión de alguna precautoria lleva aparejada la
exigencia de garantizar a la contraparte los perjuicios que dicha medida
pudiere ocasionarle.

4. Características de las resoluciones cautelares:

a) Son accesorias: no deciden sobre el fondo, sino que


sólo aseguran el efectivo cumplimiento de las resoluciones definitivas;

b) Son provisorias: no constituyen un fin en si mismas, sino


que están subordinadas a la dictación de la sentencia definitiva, cuyo
resultado práctico tienden a proteger;

c) Son preventivas: ellas tienen por objeto evitar la


producción de algún perjuicio jurídico{por ello, para su dictación debe
examinarse si a lo menos existe la apariencia de algún derecho y si
existe peligro de que este derecho aparente quede insatisfecho.
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B) Las medidas prejudiciales.

1. Generalidades.

a) Concepto.

Puede suceder que antes de la iniciación de un proceso


determinado, las futuras partes de él deban realizar alguna gestión con
el objeto de preparar la entrada al juicio mismo, mediante la obtención
de ciertos datos que permitan fundamentar la demanda, como por
ejemplo saber si la persona a quien se pretende demandar tiene o no
capacidad para comparecer en juicio{también puede ser necesario llevar
a cabo alguna diligencia probatoria antes de la oportunidad legal
correspondiente, como por ejemplo la recepción de la declaración de
algún testigo respecto de quien se tema que no estará en condiciones
de hacerlo en el probatorio, ya sea porque puede fallecer o ausentarse
y, por último, también puede ser necesario llevar a cabo alguna
diligencia previa con el objeto de asegurar el resultado práctico de la
acción que se pretende deducir, como por ejemplo, que se prohiba al
futuro demandado la celebración de actos o contratos respecto de
alguna especie que se pretende reivindicar.

De acuerdo con lo expuesto, podemos decir que las


medidas prejudiciales son aquellos actos jurídicos procesales, anteriores
al proceso mismo, que tienen por objeto preparar la entrada a éste,
disponer la práctica de alguna diligencia probatoria en forma anticipada
o asegurar el resultado práctico de la acción que se pretende deducir.

b) Ambito de aplicación.

Esta materia se encuentra regulada en los artículos 273 a


289 del C.P.C., dentro de las normas relativas al juicio ordinario de
mayor cuantía. Sin embargo, ellas son de aplicación general a todos los
procedimiento en virtud de lo prevenido en el artículo 3 del C.P.C., el
que, según veremos más adelante, dispone que las normas del
procedimiento ordinario de mayor cuantía se aplicarán a todas las
gestiones, trámites y actuaciones que no están sometidos a una regla
especial diversa, cualquiera que sea su naturaleza.

c) Clasificaciones:

(A) Según su finalidad:


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- Medidas prejudiciales que tienen por objeto preparar la


entrada al juicio, como por ejemplo, la que persigue averiguar si el
verdadero demandado tiene capacidad para comparecer en juicio o no;

- Medidas prejudiciales probatorias;

- Medida prejudiciales precautorias.

(B) Según la parte que puede solicitar las medidas:

- Medidas que sólo puede solicitar el futuro demandante;


como por ejemplo la exhibición de la cosa que se pretende reclamar;

- Medidas que pueden solicitar tanto el futuro demandante


como el futuro demandado, como por ejemplo una inspección ocular del
tribunal;

(C) Según su naturaleza:

- Medidas prejudiciales propiamente tales;

- Medidas prejudiciales precautorias.

d) Requisitos generales: (artículo 287)

Para que pueda darse lugar a alguna de las medidas


prejudiciales que veremos a continuación la ley establece como
requisitos generales que quien la solicite indique la acción que pretende
ejercer y señale someramente sus fundamentos.

e) Tramitación: (artículo 289 C.P.C.)

La regla general es que las medidas prejudiciales pueden


decretarse de plano, sin previo traslado a la contraparte, salvo los casos
en que expresamente se exige la intervención de ésta. Es decir, la
norma general es que el tribunal recibe la petición y resuelve su
procedencia o improcedencia sin más trámite.

2. LAS MEDIDAS PREJUDICIALES PREPARATORIAS (arts. 273 y 285


C.P.C.)
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Como señalamos anteriormente, son aquellos actos


jurídicos procesales anteriores al proceso mismo que tienen por objeto
preparar la entrada a éste.

El Código de Procedimiento Civil contempla las siguientes


medidas prejudiciales de este tipo:

(A) Declaración jurada acerca de un hecho relativo a la capacidad del


futuro demandado para comparecer en juicio, o a su personería o al
nombre y domicilio de sus representantes (artículo 273 N° 1).

Si un futuro demandante tiene dudas respecto de la


capacidad de la persona a la que pretende demandar o a la extensión
del mandato que inviste algún representante de quien se desea
demandar o respecto de los nombres y domicilios de esos
representantes, el futuro actor puede efectuar una presentación ante el
tribunal competente en la que se contenga la solicitud de medida
prejudicial de que se cite al futuro demandado al tribunal a una
audiencia a fin de que preste declaración jurada sobre los hechos
anotados, debiendo en todo caso, el futuro demandante justificar la
necesidad de esta medida.

Recibida la presentación, el tribunal la examinará y, si


estima que ella es necesaria para que el demandante pueda deducir su
acción, dará lugar a ella y citará al futuro demandado a una audiencia, a
fin de que éste preste declaración jurada sobre los puntos anotados.

Notificado el futuro demandado, éste puede asumir una de


las siguientes actitudes:

a) Comparecer y prestar la declaración jurada, con lo cual


se termina la diligencia;

b) Comparecer y negarse a prestar declaración o dando


respuestas evasivas;

c) Negarse a comparecer:

En estos dos últimos casos podrá imponerse al


desobediente multas de hasta dos sueldos vitales o arrestos de hasta
dos meses, los que serán determinados prudencialmente en su
extensión por el tribunal, sin perjuicio de repetir la orden y el
apercibimiento.
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(B) La exhibición de la cosa que haya de ser objeto de la acción


que se trata de entablar (Art. 273 N. 2)

En caso de que la pretensión que desea intentar el futuro


demandante diga relación con alguna cosa corporal, puede ser
necesario que el futuro demandante, para preparar su demanda,
necesite examinar previamente la especie, como por ejemplo para
determinar el estado en que ella se encuentra y los perjuicios que puede
demandar por el posible deterioro de la misma.

Al igual que en el caso anterior, el actor deberá indicar en


su solicitud, además de los requisitos generales de las medidas
prejudiciales, los antecedentes que demuestren la necesidad de la
medida. El tribunal resolverá la petición de plano, ya sea acogiéndola o
rechazándola, para lo cual tendrá en consideración si ella es necesaria o
no para que el futuro demandante pueda deducir correctamente su
pretensión.

Si se accede a la medida, el tribunal dispondrá la citación


del futuro demandado a una audiencia determinada para que proceda a
la exhibición. En este caso pueden presentarse las siguientes
situaciones (Art. 275):

a) La cosa se encuentra en poder del futuro demandado:


en este caso podrá cumplir con la obligación ya sea exhibiendo
físicamente el objeto en el tribunal o dando al futuro demandante las
facilidades para que éste examine la especie en el lugar donde ella se
encuentra.

b) La cosa se encuentra en poder de terceros: la persona


cumplirá su obligación expresando el nombre y residencia de los
terceros o señalando el lugar donde el objeto se encuentre.

Sanciones: (artículo 276)

Si se niega la exhibición de la cosa, sea por parte del


futuro demandado o de los tercero que revistan el carácter de meros
tenedores, podrá apremiárseles con multas o arrestos en la forma ya
vista y también podrá disponerse el allanamiento del local donde se
halle el objeto.

Escrituración: el futuro demandante podrá exigir que se


deje testimonio en el expediente del estado de conservación del objeto
exhibido (artículo 283).
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(C) Declaración jurada o exhibición de título de parte del simple tenedor


de la cosa (artículo 282).

En caso que el futuro demandante tenga dudas acerca de


si la persona en cuyo poder se encuentra la especie que pretende
demandar, dicho título sobre ella, podrá solicitar se cite a éste a una
audiencia a fin de que declare al respecto y, para el caso que señala
que no es el dueño de la especie declare igualmente el nombre y
residencia de la persona en cuyo nombre la tiene y exhiba el título de su
tenencia.

En este caso también el futuro demandante deberá señalar


los antecedentes que demuestren la necesidad de la medida y cumplir
con los requisitos generales y el tribunal se pronunciará de plano,
cuando estime la diligencia como necesaria para que el demandante
pueda entrar al juicio dará lugar a ella y, en caso contrario la denegará.

En la audiencia el compareciente deberá declarar si es


poseedor o mero tenedor. Si señala ser poseedor, la diligencia concluye.
En cambio, si dice ser simple tenedor de la especie deberá a) declarar
bajo juramento el nombre y residencia de la persona en cuyo nombre la
tiene y b) exhibir el título de su tenencia; en caso de que señale carácter
de título escrito, deberá declarar esa circunstancia bajo juramento.

Sanción: en caso de negativa a practicar alguna de las


diligencia señaladas se podrá apremiar al renuente en la forma antes
vista, con multas y arrestos.

(D) Exhibición de sentencias, testamentos, inventarios, tasaciones,


títulos de propiedad u otros instrumentos públicos o privados que por su
naturaleza puedan interesar a diversas personas: (artículo 273 N° 3)

Si el futuro demandante necesita examinar alguno de los


documentos ya indicados para los efectos de presentar su demanda,
podrá intentar esta medida prejudicial, debiendo su solicitud cumplir con
los requisitos generales y además señalar los antecedentes que
justifiquen que la medida es necesaria. El tribunal, al igual que en los
casos anteriores, resolverá la petición de plano acogiéndola o
rechazándola cuando a su juicio la diligencia sea necesaria para que el
demandante pueda entrar en el juicio.

En todo caso, el tribunal para determinar la procedencia de


la medida deberá tener en consideración que debe tratarse de
documentos que puedan interesar a diversas personas, especialmente
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al demandante, y que no se trate de documentos esencialmente


privados o personales.

Al acceder al tribunal a la medida citará al futuro


demandado a una audiencia a fin de que proceda a exhibir los
documentos de que se trate, de los que se dejará copia en lo pertinente,
si el futuro demandante así lo solicita.

Si los documentos se encuentran en poder del futuro


demandado y éste se niega a su exhibición podrá ser apremiado en la
forma antes señalada o ser sancionado con la pérdida del derecho a
hacerlos valer posteriormente, a menos que la contraparte los haga
valer en apoyo a su defensa (artículo 277), que justifique la no exhibición
o cuando se refieran a hechos distintos de los que motivaron la
exhibición.

Si los documentos se encuentran en poder de un tercero


no podrá llevarse a cabo la diligencia y el futuro demandante sólo podrá
solicitar la exhibición durante la secuela del proceso en la forma que
señala el artículo 349 del Código de Procedimiento Civil.

(E) Exhibición de libros de contabilidad relativos a negocios en


que tenga parte el solicitante. (arts. 273 N 4, 277 C.P.C. y arts. 33, 42 y
43 del C. de C.)

Esta medida es similar a la precedente con las siguientes


diferencias:

a) Debe tratarse de libros de contabilidad correspondientes


a negocios en que tenga parte el solicitante;

b) Si se trata de libros de contabilidad de un comerciante,


no procede disponer la exhibición general de los mismos, sino que debe
concretarse a los asientos que tengan una relación necesaria con los
hechos y al examen general para determinar que los libros han sido
llevados correctamente. Además la exhibición deberá efectuarse en el
lugar donde se llevan los libros y en presencia del dueño de los mismos
o de la persona que éste señale.

c) Tratándose de libros de contabilidad mercantiles, en


caso de negativa a la exhibición, además de las sanciones señaladas en
la medida anterior, será juzgado por los asientos de los libros de la
contraparte sin admitírsele prueba en contrario.
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(F) Reconocimiento jurado de firma puesta en instrumento


privado. (artículo 273 N° 5 y 278)

A diferencia de las medidas prejudiciales anteriormente


señaladas, ésta puede ser solicitada tanto por el futuro demandante
como por el futuro demandado y la solicitud pertinente sólo requerirá
indicar los requisitos generales, ya que, conforme al artículo 273 inciso
final, esta diligencia se decretará en todo caso. Es decir, el tribunal
siempre deberá dar lugar a ella.

Al resolver la presentación, el tribunal citará al futuro


demandante o futuro demandado a una audiencia determinada en la
cual la persona deberá declarar bajo juramento si la firma puesta en el
documento que se le exhibe es suya o no.

Sanciones: Si el citado no comparece o sólo da respuestas


evasivas se tendrá por reconocida la firma.

(G) Constitución de mandatario judicial.

Cuando exista motivo fundado para temer que una persona


se ausente del país en breve tiempo, el futuro demandante podrá
solicitar como medida prejudicial que constituya un mandatario judicial
en el lugar donde se seguirá el juicio, a fin de que lo represente y
responda por las multas y costas, bajo apercibimiento de nombrársele
un curador de bienes.

La solicitud respectiva deberá reunir los requisitos


generales antes indicados y el tribunal la resolverá de plano. Si accede a
ella, se notificará al futuro demandado para que proceda a nombrar al
mandatario, bajo el apercibimiento señalado si se ausenta del país sin
haber efectuado dicho nombramiento.

3. LAS MEDIDAS PREJUDICIALES PROBATORIAS: (Arts. 281,


284 y 286 del C.P.C.)

Son aquellos actos jurídicos procesales anteriores al


proceso mismo, que tienen por objeto disponer la práctica anticipada de
diligencias probatorias, cuando haya fundado temor de que ellas no
podrán llevarse a cabo eficazmente en la oportunidad procesal
correspondiente.
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Todas esta medidas pueden ser solicitadas tanto por el


futuro demandante como por el futuro demandado, cuando este último
tema fundadamente que se deducirá alguna acción en su contra y
requiere de la diligencia para preparar su defensa.

Estas medidas están contempladas en tres artículos


diferentes: el 281, que se refiere a la inspección ocular del tribunal,
informe pericial y certificado de ministro de fe; el artículo 284 que regula
la absolución de posiciones o confesión provocada y el 286 que se
refiere a la prueba testimonial.

(A) Inspección ocular, informe pericial y certificado:

La inspección ocular del tribunal es un medio probatorio


consistente en el examen personal que efectúa el juez de los hechos o
circunstancias materiales controvertidas, a fin de establecer cómo son
ellas en realidad. Así, por ejemplo si se controvierte el hecho de que un
muro tiene dos metros de altura, la forma más fácil de acreditar la
efectividad o falsedad de ese hecho es mediante la inspección personal
del tribunal a ese muro.

El informe pericial es un medio probatorio consistente en el


dictamen que evacua una persona experta en determinadas materias
que son controvertidas en el proceso y respecto de las cuales el tribunal
carece de los conocimientos técnicos necesarios. Por ejemplo, si se
discute en un proceso si un muro determinado amenaza o no con
derrumbarse, se pide un informe al respecto a un ingeniero.

El certificado de un ministro de fe; existen ciertas personas


a las cuales la ley les otorga el carácter de ministro de fe, vale decir,
personas a las cuales a las cuales la ley les da la atribución de
atestiguar hechos en forma indubitada; así, por ejemplo, los notarios dan
fe que una escritura pública determinada ha sido otorgada en la forma
que en ella se indica.

Para que pueda disponerse la práctica de alguna de las


medidas antes señaladas, es necesario que el interesado presente la
solicitud correspondiente, en la cual deberá señalarse los requisitos
generales antes referidos, es decir, la acción que se pretende deducir y
someramente sus fundamentos (La ley en el artículo 287 sólo se refiere
al futuro demandante al establecer los requisitos aludidos, pero
estimamos que si el que solicita la medida es el posible futuro
demandado, éste deberá cumplir igualmente con esa obligación en la
forma que ello sea posible, señalando la acción que se pretende deducir
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en su contra y someramente los fundamentos que estima en que podrá


fundarse).

El interesado además deberá justificar que existe peligro


inminente de un daño o perjuicio o que se trata de hechos que pueden
fácilmente desaparecer.

El tribunal examinará los antecedentes y, si estima que la


medida es conducente, dará lugar a ella. Tratándose de inspección
ocular, procederá en ese mismo acto a señalar el día y hora en que ésta
se llevará a efecto; si se trata del nombramiento de peritos, designará a
éstos en la misma resolución; ello, a diferencia de la norma general que
veremos más adelante relativa al nombramiento de éstos, que exige
citar previamente a las partes a un comparendo.

Para la práctica de estas diligencias deberá notificarse a la


contraparte la resolución respectiva, siempre que dicha parte se
encuentre en el lugar de asiento del tribunal o en aquél en que debe
efectuarse la diligencia probatoria. En caso contrario, será necesaria la
intervención del defensor de ausentes.

(B) Absolución de posiciones (artículo 284)

Este medio probatorio viene a ser la confesión judicial


provocada mediante interrogatorio y bajo juramento.

La absolución de posiciones como medida prejudicial


probatoria sólo procede en aquellos casos en que existe motivo fundado
para temer que una persona a quien se pretende demandar o de quien
se teme que va a deducir demanda, se ausentará del país en breve
tiempo.

En este caso el interesado en su escrito debe cumplir con


los requisitos generales y deberá además acompañar minuta de
interrogatorio; el tribunal examinará la minuta y, si estima que los puntos
son procedentes, lo declarará así y fijará día y hora para que se lleve a
cabo la diligencia.

La ley señala expresamente que la resolución que ordena


practicar esta medida prejudicial no es susceptible de recurso alguno;
por lo tanto, tratándose de alguna de las otras prejudiciales debe
concluirse, a contrario sensu, que proceden los recursos conforme a las
normas generales.
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Actitudes que puede asumir el citado:

- Comparecer a la audiencia y absolver las posiciones, es decir,


contestar las preguntas;

- Que se ausente dentro de los treinta días siguientes de haber sido


notificada, dejando apoderado con autorización o instrucciones
bastantes para absolver posiciones durante el proceso; en este caso
la diligencia se llevará a cabo durante el proceso mismo y las
posiciones serán absueltas por el apoderado designado;

- Que se ausente del país sin prestar la confesión y sin dejar


mandatario; en este caso se sanciona al renuente teniéndolo por
confeso durante la secuela del proceso mismo; lo anterior, a menos
que la ausencia aparezca suficientemente justificada.

(C) Declaraciones de testigos (artículo 286)

Procede esta medida cuando existen motivos graves para


temer que los testimonios no podrán ser recibidos en la oportunidad
procesal correspondiente.

Al igual que en el caso anterior, la solicitud deberá reunir


los requisitos generales, debiendo el solicitante indicar los puntos sobre
los cuales solicita la declaración del o de los testigos. El tribunal, si
estima conducente la diligencia, calificará la procedencia de los puntos
del interrogatorio y citará al testigo a una audiencia determinada, a fin de
que preste declaración. Esta resolución igualmente deberá ser notificada
a la contraparte, cuando se halle en el lugar en que funciona el tribunal o
donde deberá tomarse la prueba; en lo demás se procederá con la
intervención del defensor de ausentes.

3. LAS MEDIDAS PREJUDICIALES PRECAUTORIAS.

Como veremos a continuación, medidas precautorias son


aquellas que tienen por objeto asegurar el resultado práctico de la
acción. Las prejudiciales precautorias son actos jurídicos procesales,
anteriores al proceso mismo, que tienen precisamente por objeto
asegurar el resultado práctico de la acción que se pretende deducir a
futuro.
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Por su propia naturaleza, estas medidas sólo pueden ser


solicitadas por el futuro demandante, toda vez que será éste quien
deducirá la acción cuyo resultado práctico desea asegurar.

Las medidas prejudiciales precautorias son las mismas que las


precautorias propiamente tales a que se refiere el artículo 290 y
siguientes del C.P.C.:

a) El secuestro de la cosa objeto de la demanda;

b) El nombramiento de uno o más interventores;

c) La retención de bienes determinados;

d) La prohibición de celebrar actos o contratos sobre


bienes determinados.

Tramitación:

- Requisitos de la solicitud:

(a) Deberá cumplir con los requisitos generales de las


prejudiciales;

(b) Deberá invocarse motivos graves y calificados que las hagan


procedente, para lo cual deberán acompañar los antecedentes
necesarios que las justifiquen;

(c) Deberá determinarse el monto de los bienes sobre los cuales


recaerán las medidas;

(d) Deberá ofrecerse rendir fianza u otra garantía suficiente que


calificará el tribunal.

- Tramitación propiamente tal:

Si el tribunal estima procedente la medida, dará lugar a ella


de plano, ordenando que se rinda previamente la caución ofrecida.

La medida durará el término de diez días contados desde


la fecha en que fue concedida, debiendo el solicitante deducir su
demanda dentro de este plazo y pedir en ese momento la mantención
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de las medidas dispuestas; si no se presenta la demanda en el plazo


indicado o no se solicita la mantención de las medidas, ellas caducan
ipso facto. En estos dos últimos casos el solicitante será responsable de
los perjuicios que se haya causado, estimándose que su actuar ha sido
doloso.

En todo caso, el demandante puede solicitar ampliación del


plazo de diez días hasta por treinta, invocando al efecto motivos
fundados.

B) LAS MEDIDAS PRECAUTORIAS (arts. 290- 302)

1. Razón de ser.

El ideal es que la Justicia sea rápida y expedita y, al mismo


tiempo, que el fallo o sentencia definitiva que se dicte sea acertado.
Como en aquellos casos en que la Justicia es demasiado rápida,
muchas veces ella no es acertada, es necesario que los procedimientos
reglamenten convenientemente la forma en que las partes pueden
ejercer sus derechos, lo que trae como consecuencia que la Justicia se
demore.

Como la demora puede ocasionar perjuicios y, a fin de


evitar este llamado "periculum in mora", se han establecido las medidas
precautorias, a través de las cuales se pretende asegurar el resultado
práctico de la pretensión, garantizando la existencia de bienes sobre los
cuales haya de cumplirse la sentencia definitiva que se dicte. Carece de
sentido que se siga un largo proceso para establecer que Pedro debe
pagarle 100 millones a Juan, si una vez dictada la sentencia Juan no
tiene bienes en los cuales hacer efectivo el cumplimiento de la
sentencia.

2. Características.

(1) Son actos procesales del demandante, ya que éste es quien debe
solicitarlas;

(2) Son instrumentales, toda vez que sirven para asegurar el


resultado práctico de la acción deducida;

(3) Son esencialmente provisionales, ya que cumplida la final para


la cual han sido dispuestas, ellas deben cesar. Así, si se dicta una
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sentencia condenatoria y el demandado paga de inmediato la suma a la


cual fue condenado, las medidas precautorias que puedan haberse
dispuesto van a carecer de sentido, ya que no estarán asegurando
nada.

(4) Son acumulables, toda vez que el actor puede solicitar una o
más, según el caso;

(5) Son sustituibles, ya sea a petición del propio demandante, en


caso de que estime que otra medida le puede asegurar mejor su
pretensión, ya sea a petición del demandado, si existe otra medida que
asegurando igualmente el resultado de la acción le puede acarrear
menos perjuicios (por ejemplo si se ha embargado dinero en efectivo, el
que va a permanecer inmovilizado durante el proceso impidiéndole al
demandado utilizarlo en inversiones, éste puede ofrecer un inmueble o
alguna otra cosa en garantía y pedir la sustitución.

(6) Deben limitarse a los bienes necesarios para responder al


resultado del juicio y no deben perseguir presionar al demandado.

(7) No son taxativas, ya que si bien el C.P.C. en sus artículos 290


y siguientes se refiere a un número determinado de ellas, el artículo 298
hace alusión a medidas no expresamente contempladas por la ley, de lo
que se deduce que las que regula el C.P.C. no son las únicas;

(8) Son de aplicación general, toda vez que, si bien se encuentran


reguladas dentro de las normas relativas al juicio ordinario de mayor
cuantía, ellas se aplican a todos los procedimientos;

(9) Pueden se dispuestas como prejudiciales, dándose los


requisitos legales pertinentes que vimos.

3. Clasificaciones.

a) Atendiendo a su reglamentación:

- Precautorias ordinarias: las señala el artículo 290 del


C.P.C.;

- Especiales: las establece la ley al tratar de otros


procedimientos, como por ejemplo la suspensión de obra en el interdicto
de obra nueva;
111

- Extraordinarias: son las que no se encuentran


especialmente señaladas en la ley, pero que el tribunal puede disponer
exigiendo caución;

b) Según la oportunidad en que se solicitan:

- Prejudiciales

- Propiamente tales o judiciales

c) Según si se exige o no prueba del derecho que se


reclama:

- Con comprobante que constituya presunción grave del


derecho que se reclama: constituyen la regla general;

- Sin comprobante: constituyen la excepción y sólo


proceden en casos graves y urgentes, por un término de diez días y
previa caución (artículo 299)

d) Según su tramitación:

- Con notificación al demandado de la medida concedida;


constituyen la regla general;

- Sin notificación (artículo 302 inciso 2.) se otorgan siempre


que existan razones graves para ello. En todo caso, si no se notifican
dentro de cinco días, quedarán sin valor las diligencias practicadas. El
plazo aludido puede ser ampliado por el tribunal por motivos fundados.

e) Según si se exige o no caución:

- Sin caución: las ordinarias; regla general;

- Con caución facultativa: las extraordinarias (artículo 298)

- Con caución obligatoria: cuando se solicitan sin


comprobante (artículo 299).

4. Requisitos de procedencia:
112

(1) Solicitud de la parte demandante:

Las medidas precautorias sólo pueden ser dispuestas por


el tribunal a petición de la parte demandante; por lo tanto, el tribunal no
puede disponerlas de oficio (artículo 290); precisamente por este motivo,
cuando se solicita alguna medida precautoria es necesario que se
indique con precisión cuál se solicita, no pudiendo efectuarse la petición
en forma genérica y esperar que el tribunal la precise;

(2) Sólo pueden ser solicitadas contra el demandado:

Es decir, los bienes que se verán afectados por la


precautoria deben ser de propiedad del demandado y no de terceros;

(3) Debe existir una demanda legalmente notificada al


demandado: (artículo 290).

Las precautorias pueden ser solicitadas en cualquier


estado del proceso, hasta el término de éste en cualquiera de sus
etapas; (las prejudiciales precautorias se solicitan antes de que
comience el juicio);

(4) Debe acompañarse comprobantes que constituyan presunción


grave del derecho reclamado:

Por comprobante debe entenderse cualquier medio


probatorio y no sólo documentos; estos comprobantes deben constituir
presunción grave del derecho reclamado, lo que significa que de estos
medios probatorios debe aparecer el derecho reclamado con fuertes
posibilidades de ser acreditado; es decir, debe existir una apariencia de
un derecho. Excepcionalmente se pueden otorgar medidas precautorias
sin que se acompañe estos documentos, en casos graves y urgentes,
por un plazo no superior a diez días, previa caución. Vencido el plazo de
diez días ellas quedan sin efecto, salvo que hayan sido solicitadas
nuevamente con los comprobantes en referencia;

(5) Las garantías económicas del demandado deben ser


insuficientes:

Si el demandado da suficiente garantía, las medidas


precautorias carecen de finalidad, como por ejemplo si se demandara al
Fisco.
113

La ley no señala este requisito en forma general, pero él se


deduce de las normas relativas a cada medida en particular, ya que en
cada caso la ley lo exige en diferente forma: así, para que proceda el
secuestro de la cosa es necesario que haya motivo de temer que ella se
pierda o deteriore; para la de retención de bienes, cuando haya motivo
racional para creer que procurará ocultar sus bienes, etc.

5. Tramitación.

(1) Debe formularse una petición escrita:

Este escrito debe reunir los siguientes requisitos:

a) Los comunes a todo escrito, es decir, suma, designación


del tribunal, contenido del escrito, petición y firma;

b) Individualización de las partes:

c) Determinación de la o las medidas que se solicitan;

d) Determinación de los bienes sobre los cuales debe


recaer la medida precautoria;

e) Acompañar comprobante que constituya presunción


grave del derecho que se reclama, salvo el caso de excepción antes
indicado, cuando se trata de un caso grave y urgente, en que será
necesario señalar esa circunstancia y ofrecer caución;

f) Cuando se solicita alguna medida no señalada


expresamente por la ley, debe ofrecerse caución para responder frente a
los posibles perjuicios que pueda sufrir el demandado, caución que el
tribunal puede exigir que se rinda o no;

(2) Tramitación propiamente tal:

A esta materia se refiere el artículo 302 del C.P.C. que


señala que "El incidente a que den lugar las medidas precautorias de
que trata este título se tramitará en conformidad a las reglas generales y
por cuerda separada".

"Podrán, sin embargo, llevarse a efecto las medidas antes


de notificarse a la persona contra quien se dictan, siempre que existan
razones graves para ello y el tribunal así lo ordene. Transcurridos cinco
114

días sin que la notificación se efectúe, quedarán sin valor las diligencias
practicadas. El tribunal podrá ampliar este plazo por motivos fundados".

La poca claridad de este artículo ha hecho que surgieran


tres posiciones o tesis diferentes en cuanto a la forma de tramitación de
las precautoria:

1ª tesis:

La medida precautoria se tramita siempre como incidente,


es decir, confiriendo traslado a la contraria por tres días y luego, con el
mérito de lo expuesto por el demandado, el tribunal resolverá o recibirá
a prueba. La resolución que falla el incidente es la que se pronuncia
sobre la procedencia o improcedencia de la medida.

2ª tesis:

Conforme a este posición, presentada la solicitud de


medida precautoria, el tribunal se pronuncia a su respecto de plano,
dando lugar a ella o rechazándola, sin perjuicio de conferir traslado: es
decir, cuando la concede dirá "traslado, haciéndose en el intertanto
como se pide".

3ª Tesis:

Según esta interpretación, se da lugar a la medida


precautoria de plano, pero para que esa resolución produzca efectos es
necesario que sea notificada al demandado; si éste se opone, se
generará el incidente. Además, en caso de existir motivos graves y
urgentes el tribunal podrá acceder a la práctica de la medida sin previa
notificación.

A nuestro juicio esta última posición es la acertada, toda


vez que el artículo 302 habla de los incidentes a que de lugar alguna
medida precautoria y no que las medidas precautorias se tramiten
conforme a los incidentes. La concesión de medidas precautorias sólo
darán lugar a un incidente si el demandado se opone a ella después de
haber sido otorgada de plano; antes sólo existe una petición de medida
precautoria y no una medida decretada.

(3) Casos especiales:


115

(a) Si el demandante señala no tener todavía los comprobante


requeridos: en este caso el tribunal deberá examinar si se trata de un
caso grave y urgente, como lo requiere la ley y si estima que concurre
dicho requisito, dará lugar a la medida por un término de diez días y
exigirá además que se rinda caución. Notificada esta resolución y
rendida la caución podrá llevarse a cabo la medida, sin perjuicio de que
el demandado pueda oponerse sugiriendo en ese momento el incidente.
Si el demandante no renueva su petición dentro de diez días,
acompañando los comprobantes, la medida queda sin efecto.

(b) Si el demandante solicita que la medida se lleva a efecto antes


de notificarse al demandado por existir razones graves para ello, el
tribunal una vez que estima procedente la medida dará lugar a ella
ordenando además que se notifique el demandado dentro de cinco días
plazo que podrá ampliar; en caso de que no se notifique dentro del plazo
señalado, la medida queda sin efecto.

(4) Forma de notificación:

El artículo 302 inciso final señala "La notificación a que se


refiere este artículo podrá hacerse por cédula, si el tribunal así lo
ordena".

Si el tribunal no lo ordena, la resolución que concede una


medida precautoria deberá notificarse por el estado diario, conforme a
las reglas generales, ya que existe un procedimiento iniciado. Algunos
sostienen que debería notificarse personalmente, porque la notificación
por cédula sería una notificación de menor categoría que el tribunal
podría autorizar. Si no la autoriza quiere decir que debe notificarse
personalmente.

A nosotros nos parece que la tesis acertada es esta última


por las siguientes razones:

A) Porque la notificación por el estado diario debe


practicarla el Secretario de oficio, sin necesidad de que nadie lo requiera
para ello. En cambio, en este caso la ley se pone en el caso de que el
demandante debe encargarse de la notificación y él sólo podrá encargar
la personal o la por cédula.

B) Porque las resoluciones que se notifican por el estado


diario son las dictadas ese mismo día. En el caso de que se autorizara
una medida precautoria sin previa notificación, el demandante no podría
cumplir dentro de cinco días que se notifique por el estado, ya que no
116

podrá notificarse de este modo sino las resoluciones dictadas ese día y
no en días anteriores.

C) Por cuanto si la ley señaló que el tribunal podría


autorizar que se notificara por cédula está dando por entendido que la
notificación normal es personal. Si la notificación normal fuera por el
estado el demandante no necesitaría autorización para notificar por
cédula.

(5) La resolución que resuelve una medida precautoria para


algunos es un decreto, para otros un autos y para otros una
interlocutoria; si se sostiene que es auto o decreto no es apelable.

6. Las medidas precautorias ordinarias.

Están señaladas en el artículo 290 del Código de


Procedimiento Civil y son:

A) El secuestro de la cosa que es objeto de la demanda;

B) El nombramiento de uno o más interventores;

C) La retención de bienes determinados;

D) La prohibición de celebrar actos o contratos sobre


bienes determinados.

A continuación veremos cada una de estas medidas


precautorias en particular.

A) EL SECUESTRO DE LA COSA QUE ES OBJETO DE LA DEMANDA:

(1) Concepto: el artículo 2249 del Código Civil señala que "El secuestro
es el depósito de una cosa que se disputan dos o más individuos, en
manos de otro que debe restituirla al que obtenga una decisión a su
favor".
117

En su inciso 2° la disposición citada agrega que "El


depositario se llama secuestre".

(2) Características:

a) Es una especie de depósito;

b) El secuestro judicial sólo se refiere a cosas muebles


(artículo 291);

c) La cosa mueble debe ser objeto del litigio;

d) El depósito debe efectuarse en manos de un tercero


distinto de las partes;

e) Se rige por las normas del Código Civil relativas al


depósito y secuestro, así como por las normas del C.P.C. arts. 479 a
517, que aluden expresamente al depositario de bienes embargados en
juicio ejecutivo.

(3) Clasificación: (artículo 2252 Código Civil)

a) Convencional: se constituye por el solo consentimiento


de las personas que se disputan el objeto litigioso.

b) Judicial: se constituye por resolución judicial. El


secuestro judicial es el que propiamente reviste el carácter de medida
precautoria.

(4) Casos en que procede el secuestro judicial:

a) Reivindicación de cosa corporal mueble:

Requisitos:

- La acción deducida debe ser reivindicatoria;

- La reivindicación debe ser de cosa corporal mueble;

- La cosa corporal mueble debe ser el objeto de la


demanda:
118

- Debe existir motivo para temer que la cosa objeto de la


demanda se pierda o deteriore en manos del poseedor demandado.

b) Otras acciones en relación a cosa mueble determinada:

Requisitos:

- Que la acción intentada no sea reivindicatoria;

- Que se refiere a cosa mueble determinada;

- Que haya motivo para temer que la cosa se pierda o


deteriore en poder del tenedor de ella, sea o no poseedor.

(5) Efectos de esta medida precautoria:

Ella garantiza la integridad corporal del bien sobre el cual


recae, evitando su destrucción o deterioro en poder del demandado. El
secuestre queda encargado de la administración de la cosa, aplicándose
al respecto las normas que señala el C.P.C. respecto del depositario en
los juicios ejecutivos de obligación de dar y las de los arts. 2.249 y
siguientes del Código Civil, en cuanto no sean contrarios a los
anteriores.

Debe tenerse presente, en todo caso, que el secuestro no


protege la integridad jurídica de la cosa de la cosa; para esos efectos es
necesario otra medida precautoria: la de prohibición de celebrar actos y
contratos.

B) EL NOMBRAMIENTO DE INTERVENTOR:

(1) Concepto:

Interventor judicial es aquella persona designada por el


tribunal con el objeto de llevar cuenta de las entradas y gastos de los
bienes sujetos a intervención y de dar noticia de toda malversación o
abuso que note en la administración de los bienes.

(2) Características:
119

- Se refiere a cosas muebles o inmuebles;

- Las cosas deben ser objeto del litigio;

- Procede siempre que haya justo motivo de temer que la


cosa se destruya o deteriores o que los derechos del demandante
puedan ser burlados;

- Puede designarse uno o más interventores;

- El nombramiento corresponde efectuarlo al tribunal y no a


las partes;

(3) Casos en los cuales procede:

a) La situación prevista en el artículo 902 inciso 2 del


Código Civil:

El actor tendrá derecho a provocar las providencias


necesarias para evitar el deterioro de la cosa inmueble, así como de los
muebles y semovientes anexos a ella y comprendidos en la
reivindicación del dominio u otro derecho real demandado, si hubiere
justo motivo de temerlo o las facultades del demandado no ofrecieren
suficiente garantía.

b) Petición de herencia:

El demandante que deduce esta acción podrá solicitar esta


medida precautoria, cuando haya justo motivo para temer el deterioro de
la cosa o cuando las facultades del demandado no ofrezcan suficiente
garantía.

Mediante la acción de petición de herencia lo que se


pretende es la universalidad jurídica de ésta, la que se rige por las
reglas de los bienes muebles, aun cuando dentro de esa universalidad
existan inmuebles.

c) Caso del comunero o socio que demanda la cosa común


o que pide cuentas al comunero o socio que administra:

Este caso comprende dos situaciones diferentes:

- La del comunero o socio que demanda la cosa común y


120

- La del comunero o socio que pide cuentas al comunero o


socio administrador.

En estos dos casos la ley no exige expresamente que


exista peligro de que la cosa se deteriore o destruya ni de que las
facultades del demandado no ofrezcan suficiente garantía;

d) Caso general;

Siempre que exista justo temor de que la cosa sobre la


cual versa el proceso se destruya o deteriore, o que los derechos del
demandante puedan quedar burlados;

e) En los demás casos que la ley señala:

Existen diferentes otros casos contemplados en


disposiciones dispersas, pudiendo señalar como ejemplos el artículo 444
del C.P.C., que se refiere al embargo de una industria o de las utilidades
de ella, en que el depositario tendrá las facultades y deberes del
interventor judicial; otro ejemplo lo encontramos en la ley de quiebras, la
que permite el nombramiento de interventor judicial a fin de controlar
que el deudor cumpla con el convenio judicial.

(4) Facultades del interventor judicial: (artículo 294)

a) Llevar la cuenta de entradas y gastos de los bienes


sujetos a intervención; para ello le está permitido imponerse del
contenido de los libros, papeles y operaciones del demandado;

b) Dar al interesado o al tribunal noticia de toda


malversación o abuso que note en la administración de esos bienes.

En caso de que constate alguna de las circunstancias


anotadas, el tribunal al tomar conocimiento de ellas podrá de oficio:

- Disponer el depósito y retención de los productos líquidos


en la cuenta corriente del tribunal (artículo 517 C.O.T.);

- Aplicar otras medidas más rigurosas, según el tribunal lo


estime pertinente.

(5) Efectos de la intervención:


121

Ella sólo persigue una labor inspectiva; es menos amplia


que el secuestro, puesto que no se priva al demandado de la
administración de la cosa ni afecta la facultad de disposición que le
asiste sobre ella, salvo que el tribunal decrete la prohibición de celebrar
actos o contratos, como lo exige expresamente el artículo 296 del
C.P.C., el que de esa forma ha modificado el artículo 1464 del Código
Civil el que en su número 4. señala que existe objeto ilícito en la
enajenación de especies sobre cuya propiedad se litiga.

C) RETENCION DE BIENES DETERMINADOS:

(1) Concepto:

Es una medida precautoria que tiene por objeto conservar


dineros u otra cosa mueble en poder del demandante, demandado o un
tercero, en las situaciones previstas por la ley.

(2) Requisitos:

a) Debe tratarse de dinero o bienes muebles determinados:

b) Estos bienes pueden ser materia del juicio o pueden ser


otros de propiedad del demandado:

c) Para que puede recaer sobre bienes que no son materia


del juicio es necesario que las facultades del demandado no ofrezcan
suficiente garantía o que exista motivo racional para creer que procurará
ocultar sus bienes;

(3) Efectos:

a) Los detentadores de la cosa pasan a ser retenedores de


la misma; es decir, pasan a tener título para conservar la cosa hasta la
dictación de sentencia definitiva;

b) La retención se encuentra comprendida dentro de la


expresión "embargo", motivo por el cual existe objeto ilícito en su
enajenación, acorde con lo dispuesto en el artículo 1464 N° 3 en
relación con el artículo 1578 N°2, ambos del Código Civil;
122

c) El tribunal puede ordenar que los valores retenidos se


depositen en la cuenta corriente del juzgado, cuando ello sea estimado
conveniente para la seguridad de los mismos.

(4) Paralelo entre el secuestro y la retención:

Semejanzas:

a) Ambas se refieren sólo a bienes muebles;

b) Ambas son especies de depósito;

Diferencias:

a) El secuestro sólo puede recaer sobre la cosa litigiosa,


mientras que la retención puede hacerse efectiva además sobre otros
bienes muebles del demandado;

b) El secuestro sólo puede efectuarse en poder de un


tercero; la retención además puede cumplirse en poder del demandante
y del demandado;

c) El secuestre tiene facultades para conservar y


administrar la cosa; el retenedor sólo para conservarla;

d) El secuestro en si no impide el embargo ni la


disponibilidad del bien; la retención, en cambio, impide la disponibilidad
del bien.

D) PROHIBICION DE CELEBRAR ACTOS O CONTRATOS


SOBRE BIENES DETERMINADOS.

(1) Concepto.

Es una medida precautoria que tiene por objeto prohibir al


demandado celebrar actos o contratos respecto de bienes determinados
de su patrimonio.

(2) Características:
123

a) La prohibición se refiere a todo tipo de actos jurídicos,


unilaterales o bilaterales, a título gratuito u oneroso;

b) Puede disponerse respecto de bienes muebles o


inmuebles, corporales o incorporales;

c) Estos bienes deben ser determinados; es decir, la


medida no puede disponerse en forma genérica o indeterminada sobre
todos los bienes del deudor;

d) Los bienes afectos por ella pueden ser objeto del juicio o
no; sin embargo, para que pueda disponerse la medida respecto de
bienes que no son materia del juicio, será requisito que las facultades
del demandado no ofrezcan suficiente garantía para asegurar el
resultado de la acción, al igual que tratándose de la retención;

(3) Requisitos:

Si se trata de bienes que son materia del juicio, será


solamente necesario que se determine el bien preciso sobre el cual
recae la medida; si se trata de otros bienes que no sean materia del
proceso, será necesario que las facultades del demandado no ofrezcan
suficiente garantía para asegurar el resultado de la acción;

(4) Efectos:

a) Respecto de las partes:

La medida impide que el demandado pueda celebrar


validamente el acto o contrato a que se refiere la prohibición; es decir,
se produce la indisponibilidad del bien y la infracción se sanciona con la
nulidad absoluta del acto. El artículo 1464 N° 4 del Código Civil,
complementado por el artículo 296 inciso 2° del Código de
Procedimiento Civil dispone que hay objeto ilícito en la enajenación de
especies sobre cuya propiedad se litiga, sin permiso del juez que conoce
del litigio, cuando éste haya decretado prohibición; cuando se trata de
bienes que no son materia del juicio, la prohibición se asimila al
embargo, debiendo considerarse que existe objeto ilícito conforme al
artículo 1464 N° 3 del Código Civil.

b) Respecto de terceros:
124

- Bienes muebles: sólo produce efectos la medida respecto


de terceros cuando éstos han tomado conocimiento de la existencia de
la medida al momento del acto o contrato.

- Inmuebles: produce sus efectos desde el momento en


que se inscribe el registro de prohibiciones e interdicciones.

7. Término de las medidas precautorias.

Las medidas precautorias concluyen o se extinguen:

a) Por caducidad:

En aquellos casos en que, por motivos fundados, el


tribunal ordena llevar a cabo la medida sin previa notificación al
demandado, la medida caduca si el demandante no la hace notificar
dentro del plazo de cinco días, prorrogable que vimos.

Asimismo caduca cuando ella ha sido otorgada sin que se


acompañen los comprobantes respectivos y no se renueva la petición
conforme a la ley en el término de 10 días.

b) Por alzamiento:

Las medidas precautorias son esencialmente provisorias,


debiendo cesar cuando hayan desaparecido los motivos por los cuales
fueron dispuestas, sea porque haya desaparecido el peligro que se
procuraba evitar o porque el demandado ofrezca otra caución suficiente,
o porque se acrediten hechos nuevos que no la justifiquen.

La solicitud de alzamiento se sujeta a las reglas generales


de los incidentes. La resolución que rechaza el alzamiento de una
precautoria es un auto y por lo tanto no es apelable. La que acoge el
alzamiento es igualmente un auto, pero es apelable porque la ley lo
dispone así en forma expresa en el artículo 194 N° 4.

4. Naturaleza jurídica de las resoluciones que se


pronuncian respecto de las medidas precautorias:

a) Resolución que concede la medida de plano: según la


concepción que se sostenga respeto de lo que es un incidente, podrá
ser un simple decreto, un auto o una interlocutoria; en los dos primeros
casos sería inapelable y en el tercero apelable.
125

b) Resolución que se pronuncia sobre la oposición:

Si el demandado se opone a la medida ya ordenada, no se


discute que exista un incidente; para algunos la resolución que falla este
incidente es una interlocutoria, ya que establecería derechos
permanentes en favor de las partes; según otros es un auto, ya que las
precautorias son esencialmente provisorias y de consiguiente podrá
solicitarse luego que ellas sean dejadas sin efecto o reiterarse la petición
de que se concedan. Conforme a la 1ª tesis serán apelables y según la
2ª, no.

CAPITULO III: EL PROCEDIMIENTO ORDINARIO DE MAYOR


CUANTIA:

(Artículos 253 a 433 C.P.C.)

Cuestiones generales:

1. Características:

a) Es escrito:

Todas las actuaciones que se realizan en este proceso, sin


excepción alguna, deben constar por escrito en el expediente,
cumpliendo en cada caso con las formalidades que legales
correspondientes. En este procedimiento existen actuaciones que se
practican oralmente, como por ejemplo la recepción de prueba
testimonial, pero de ella debe dejarse constancia escrita en el proceso,
dándose por lo tanto aplicación al principio de protocolización.

b) Es un proceso declarativo o de conocimiento:

Mediante él no se persigue el cumplimiento forzado de una


obligación, sino que el reconocimiento de un derecho controvertido. La
sentencia que en ellos se dicta puede ser meramente declarativa,
constitutiva o de condena.

c) Es un procedimiento de doble instancia:

Las sentencias que se dictan en este procedimiento son


susceptibles de ser recurridas ante un tribunal superior por vía del
recurso de apelación. Son apelables las sentencias definitivas e
interlocutorias; los autos y decretos sólo pueden ser objeto de este
126

recurso cuando alteran la normal substanciación del juicio o se


pronuncian respecto de trámites no establecidos expresamente por la
ley, debiendo en todo caso deducirse en forma subsidiaria del recurso
de reposición y para el caso de que este último no sea acogido.

d) Es un procedimiento común o general:

Se aplica en todos aquellos procesos cuya cuantía sea


superior a una suma determinada (la que todos los años se va
reajustando por auto acordado de la Excma Corte Suprema) o, respecto
de aquellos asuntos que no sean susceptibles de apreciación
pecuniaria, a menos que la ley establezca algún procedimiento especial
para el conocimiento de la controversia de que se trate (artículo 3° del
C.P.C.). señala al respecto el artículo 3 del C.P.C. que "Se aplicará el
procedimiento ordinario en todas las gestiones, trámites y actuaciones
que no estén sometidas a una regla especial diversa, cualquiera que sea
su naturaleza

e) Es un procedimiento supletorio:

Frente a algún vacío en un procedimiento especial,


procede dar aplicación a las normas del procedimiento ordinario.

2. Períodos o fases que comprende.

A) Período de discusión: los escritos de demanda,


contestación, réplica y dúplica, con los cuales queda fijada la cuestión
controvertida.

B) Período de prueba: se extiende desde la resolución que


recibe la causa a prueba hasta que se dicta aquella que cita a las partes
para oír sentencia.

C) Período de sentencia: corre desde la citación para oír


sentencia hasta la notificación de la sentencia definitiva a las partes.

A continuación veremos en detalle cada uno de estos


períodos.
127

A) PERIODO DE DISCUSION.

(I) La demanda.

El artículo 253 del Código de Procedimiento Civil dispone


que todo juicio ordinario comenzará por demanda del actor, sin perjuicio
de lo dispuesto en el título IV, lo que significa que el proceso también
puede empezar por una gestión anterior a la demanda misma, vale
decir, con alguna medida prejudicial. Si existe medida prejudicial, el
proceso comienza con ella, sin perjuicio de que posteriormente se
deduzca la demanda.

1. Concepto.

La demanda es el acto procesal de actor, en virtud del cual


éste ejercita la acción, sometiendo al conocimiento del tribunal la
pretensión de que se le reconozca algún derecho que le ha sido
desconocido o menoscabado.

2. Demanda- acción- pretensión.

Como señalamos en su oportunidad, a acción es el poder


jurídico de provocar el ejercicio de la jurisdicción; la pretensión señala
cuál es el derecho que se quiere que sea reconocido y la demanda el
escrito en el cual se materializa la acción y se formula la pretensión.

3. Importancia de la demanda.

Ella constituye la base del proceso, toda vez que en la


misma se concreta la pretensión del actor, enmarcando de este modo
los poderes del juez, quien no podrá otorgar en su sentencia más de lo
solicitado en la demanda ni fuera de lo pedido en ella, ya que, de
hacerlo incurriría en el vicio de nulidad denominado ultrapetita que es
una causa del recurso de casación en la forma.

4. Carácter voluntario y obligatorio de la demanda.

Lo normal es que la demanda pueda ser deducida


voluntariamente por todo aquél que se sienta afectado por habérsele
desconocido algún derecho, y que nadie se encuentra obligado a
demandar. Sin embargo, esta regla general tiene varios casos de
excepción en que un individuo puede verse obligado a deducir
demanda:
128

a) El que ha obtenido una medida prejudicial precautoria:

Como vimos, esta persona se encuentra obligada a


presentar demanda dentro del plazo de diez días, bajo apercibimiento de
que si así no lo hace, no será oída después respecto de ese derecho.
Por motivos fundados el tribunal puede ampliar este plazo hasta 30 días.

b) En caso de reserva de acciones:

El artículo 473 del C.P.C., al tratar del juicio ejecutivo,


permite que el ejecutado, al oponerse a la ejecución señale que no tiene
medios probatorios para justificar esa oposición en ese proceso y que
pida la reserva de su derecho para juicio ordinario posterior. En este
caso, el ejecutado tendrá el plazo de quince días para deducir demanda
ordinaria, contados desde que se le notifique la sentencia definitiva en el
juicio ejecutivo: si no lo hace, se procederá a cumplir esa sentencia sin
que el ejecutante deba rendir caución.

c) En caso de jactancia:

Cuando alguna persona manifiesta corresponderle un


derecho del cual no está gozando, todo aquél a quien su jactancia
pueda perjudicar, podrá pedir que se le obligue a deducir demanda
dentro del plazo de diez días, bajo apercibimiento de que, si no lo hace,
no será oída posteriormente sobre aquél derecho. Por motivo fundado el
tribunal puede ampliar esta plazo hasta 30 días.

d) Cuando la acción compete a varias personas:

Como se vio en su oportunidad, cuando una acción


compete a varias personas, el demandado podrá pedir que se ponga la
demanda en conocimiento de los otros, quienes en el término de
emplazamiento deberán señalar si adhieren a ella o no, bajo los
apercibimientos que establece el artículo 21 del C.P.C.; si declaran su
intención de no adherirse, caducan sus derechos y si nada dicen, les
afectará el resultado del proceso sin nueva citación.

5. Efectos de la demanda.

La norma base es que la demanda va a producir sus


efectos una vez que haya sido notificada legalmente al demandado; sin
embargo, existen algunos efectos que se producen antes de esa
notificación, por el solo hecho de ser presentada la demanda ante un
tribunal:
129

a) Queda abierta la instancia:

El juez queda obligado a conocer de las peticiones del


demandante y de instruir el proceso respectivo. En caso de no hacerlo,
se originan para el juez responsabilidades disciplinarias y penales, por
denegación de justicia (Arts. 324 C.O.T., 224 N. 3 y 225 del Código
Penal).

Lo anterior no significa que el juez obligatoriamente deba


darle curso a la demanda, ya que la ley autoriza para rechazarla de
plano:

- Por ser absolutamente incompetente (artículo 10 inciso 2


C.O.T.);

- Por no reunir alguno de los requisitos señalados en los


tres primeros números del artículo 254 del C.P.C.

b) Prórroga de competencia del actor:

Si el tribunal ante el cual se presenta la demanda es


relativamente incompetente, se entiende que el demandante al ocurrir
ante él ha prorrogado competencia tácitamente.

c) Fija la extensión del proceso:

Determina el ámbito de las defensas que debe oponer el


demandado y limita o circunscribe al juez a esa materia.

d) Efectos respecto del demandado:

En algunos casos, desde la presentación misma de la


demanda se producen efectos respecto del demandado; así, por
ejemplo, los alimentos se deben desde la presentación de la demanda.

6. Modificaciones de la demanda.

a) Antes de ser notificada al demandado, la demanda


puede ser modifica o retirada por el demandante, según lo estime
pertinente (artículo 148);

b) Después de notificada y antes de que sea contestada o


se tenga por contestada, el demandante puede hacer a ella
130

rectificaciones o ampliaciones que estime convenientes, pero estas


modificaciones se considerarán como una demanda nueva para todos
los efectos, debiendo de consiguiente notificarse nuevamente al
demandado, en forma tal que el plazo de contestación comenzará a
correr desde esta nueva notificación;

c) Después de contestada la demanda, o después de


haber sido tenida por contestada por haber expirado el plazo respectivo,
el demandante no podrá modificarla en forma alguna; sólo podrá
desistirse de ella en la forma que señalan los artículos 148 y siguientes
del C.P.C. Lo anterior, sin perjuicio de las ampliaciones, modificaciones
que pueda realizar en el escrito de réplica, sin alterar las acciones que
sean objeto principal del proceso (artículo 312).

7. Requisitos de la demanda.

(A) Requisitos generales de todo escrito:

(1) Debe encabezarse con una suma en la cual se indique el


contenido (por ejemplo: En lo principal, demanda en juicio ordinario; en
el primer otrosí, patrocinio y poder) (artículo 30);

(2) Junto con el escrito deberá acompañar en papel simple tantas


copias de ella como el número de partes a quienes haya de notificar
(artículo 31);

(3) Deberá designarse abogado patrocinante y mandatario o procurador


(arts. 1°y 2° ley 18.120);

(4) Deberá ir firmada;

(B) Requisitos especiales de la demanda: (artículo 254 C.P.C.)

(1) Designación del tribunal ante el cual se entabla:

Se debe indicar la categoría del tribunal (Juez de Letras,


Corte de Apelaciones, Corte Suprema, etc.) en la práctica se señala en
forma abreviada con las primeras letras así se coloca S. J. L. para decir
señor Juez letrado; I. C. para Ilustrísima Corte de Apelaciones y E. Corte
Suprema para Excelentísima Corte Suprema.

(2) Individualización de las partes:


131

a) Nombre, domicilio, profesión u oficio del demandante, de


las personas que lo representan y, en ese caso naturaleza de la
representación. Este requisito tiene importancia, toda vez que permite al
demandado saber en forma concreta quién lo está demandando y las
excepciones o defensas que podrá oponerle; permite también
determinar la persona a quien afectará la sentencia; el domicilio es
importante para saber el lugar en que ha de notificarse al demandante;

b) Nombre, domicilio y profesión u oficio del demandado:

El nombre completo del demandado es necesario para


saber en forma concreta en contra de quien se dirige la demanda y la
capacidad del demandado. El domicilio es indispensable para saber
donde debe notificarse al demandado y también para los efectos de
determinar la competencia relativa, cuando se aplica la regla del
domicilio del demandado;

c) Exposición clara de los hechos y fundamentos de


derecho en que se apoya:

Este requisito se refiere ya al fondo de la presentación, en


la cual deberá señalarse en forma clara los hechos en los cuales se
funda la pretensión, así como los fundamentos de derecho que le sirven
de base.

Los fundamentos de hecho tienen importancia porque:

- Permiten calificar la naturaleza de la acción (pretensión)


deducida;

- Como consecuencia de lo anterior, permiten determinar la


competencia del tribunal;

- De lo expuesto en este escrito y de lo que señalen las


partes en los posteriores, deducirá el juez en su oportunidad cuáles son
los hechos que las partes han reconocido y cuáles han sido
controvertidos;

- En la sentencia el tribunal deberá señalar cuáles hechos


se dan por establecidos y cuáles no.

Los fundamentos de derecho, por su parte, tienden a


facilitar al tribunal la calificación jurídica de los hechos invocados. La ley
no exige expresamente, como lo hace al señalar los requisitos de las
132

sentencias, que se indique las disposiciones legales mismas, sino que


sólo los fundamentos derecho; en la práctica siempre es conveniente
indicarlos.

(4) La enunciación precisa y clara, consignada en la


conclusión, de las peticiones que se someten al fallo del tribunal:
Es la parte petitoria del escrito, consignada al final del mismo, en
la cual el demandante debe señalar en forma precisa lo que solicita al
tribunal que declare en la sentencia definitiva. El petitorio de la demanda
limita la competencia del juez, el que no podrá otorgar más de lo que ahí
se pide, so pena de incurrir en ultrapetita, a menos que la ley lo autorice
expresamente para proceder de oficio.

(5) Menciones especiales en Santiago:

Debido a la incorporación del sistema computacional a los


tribunales civiles, en especial en lo referente a la distribución de
demandas por parte del Presidente de la Corte de Apelaciones, en
Santiago la Corte de Apelaciones dictó el 19 de diciembre de 1988 un
auto acordado en el que dispuso que las demandas que se presenten al
tribunal para su distribución deben señalar antes de la suma del escrito
los siguientes datos:

a) Tipo de procedimiento conforme al cual debe tramitarse;

b) materia del proceso;

c) Nombre completo de él o los demandantes, con su RUT


o número de cédula de identidad nacional;

d) Nombre completo del abogado patrocinante, con


indicación de su número de RUT o cédula de identidad;

e) Nombre completo del apoderado, con indicación de RUT


o cédula de identidad;

f) Nombre completo de los demandados, con indicación de


RUT o cédula de identidad, en caso de ser conocidos.

8. Forma como se provee la demanda.

Es decir, resolución que recae en la demanda.


133

Una vez que se ha presentado la demanda, el juez


examinará el contenido de la misma y si ella no reúne cualquiera de los
requisitos señalados en los tres primeros números del artículo 254
(individualización del tribunal y de las partes), de oficio puede no dar
curso a ella (artículo 256); en este caso dictará una resolución
expresando que la demanda adolece de tal defecto y que por ese motivo
no le da curso. Si los defectos se refieren a la ausencia de alguno de los
otros requisitos, el tribunal no puede proceder de oficio, sino que debe
solicitarlo la contraparte oponiendo la excepción dilatoria
correspondiente de ineptitud del libelo.

El tribunal tampoco dará curso a la demanda en caso de


que advierta que es absolutamente incompetente para conocer de ella.

En caso de que el juez no encuentre objeción que formular,


dictará una resolución que es un simple decreto o providencia, por el
cual dará traslado de la demanda e indicará la cuantía y rol que se le
asigna al expediente.

(II) El emplazamiento.

1. Concepto.

El emplazamiento es una notificación unida a la orden de


que el demandado comparezca al tribunal dentro de un plazo
determinado por haberse deducido una demanda en su contra o por
haber interpuesto un recurso procesal.

De acuerdo con lo señalado, el emplazamiento consta de


una notificación y de un plazo.

2. Notificación de la demanda.

Como normalmente la resolución que provee la demanda


será la primera que se dicte en el proceso, ella deberá notificarse
personalmente al demandado, haciéndosele entrega de copia íntegra de
la presentación y de la resolución recaída en ella. Al demandante se le
notificará esa resolución por el estado diario.

Una vez que la demanda ha sido notificada legalmente al


demandado puede entenderse que ha nacido la relación procesal.
134

3. El plazo o término de emplazamiento: (arts. 258- 260).

Características:

- Es un plazo de días y consiguientemente, se suspende


los días feriados;

- Es un plazo legal, el que como tal no puede ser


prorrogado y tiene carácter de fatal:

- Es un plazo variable, según el lugar donde se notifique al


demandado:

a) Si es notificado en la comuna asiento del tribunal, es de


quince días hábiles;

b) Si es notificado fuera de la comuna asiento del tribunal,


pero dentro del territorio jurisdiccional, el plazo se aumenta en tres días;

c) Si es notificado fuera del territorio del tribunal, sea en


Chile o en el extranjero, el plazo será de quince días, más tres, más el
número de días que señale la tabla de emplazamiento que forma cada
cinco años la Corte Suprema;

d) En caso de que los demandados sean varios, el plazo


correrá para todos a la vez y se contará hasta que expire el último
término parcial que corresponda a los demandados; es decir, vencerá
para todos el día que se complete el plazo del último notificado; es decir,
es un plazo común.

4. Efectos del emplazamiento:

a) Notificada la demanda al demandado y con la


contestación real o ficta de ésta, queda formada completamente la
relación procesal entre las partes y entre ellas y el tribunal;

b) La notificación de la demanda crea para el demandado


la carga de comparecer ante el tribunal y defenderse, si no quiere
resultar perjudicado.

(III) Actitudes que puede asumir el demandado:


135

Una vez notificado el demandado de la demanda


interpuesta en su contra, éste puede asumir tres actitudes diferentes:

A) NO HACER NADA:

En este caso el trámite de contestación de la demanda se


tendrá por evacuado en rebeldía del demandado y se entenderá que
éste ha controvertido todos los hechos afirmados en la demanda. El
proceso seguirá adelante sin su intervención, sin perjuicio de que deba
ser notificado de todas las resoluciones que se dicten.

B) COMPARECER Y ALLANARSE A LA DEMANDA:

Si el demandado acepta la demanda o no controvierte en


forma sustancial y pertinente los hechos sobre los cuales versa el juicio,
el tribunal mandará citar a las partes para oír sentencia (artículo 313); lo
anterior, en atención a que al no existir hechos sustanciales, pertinentes
y controvertidos, no es necesario recibir la causa a prueba.

C) DEFENDERSE:

Lo normal será que el demandado comparezca y se


defienda, defensa que se materializa en la oposición de excepciones, las
que pueden ser dilatorias o perentorias; las dilatorias deben oponerse en
forma previa a la contestación y las perentorias en el escrito de
contestación mismo.

Excepciones dilatorias son aquellas que miran a la


corrección del procedimiento, sin afectar el fondo de la acción deducida
y perentorias son aquellas que atacan el fondo de la demanda.

EXCEPCIONES DILATORIAS.

La excepción es el poder jurídico del demandado de


provocar el ejercicio de la jurisdicción, colocando ante el tribunal la
contrapretensión.

(A) El Código de Procedimiento Civil consigna las excepciones


dilatorias en el artículo 303 y a continuación pasaremos a ver cada una
de ellas en particular:

1. La incompetencia del tribunal (artículo 303 N° 1).


136

Como vimos en su oportunidad, la competencia del tribunal


es uno de los presupuestos procesales de validez; por ese motivo la ley
ha establecido esta excepción con el carácter de previa, a fin de evitar
que surja una relación procesal nula.

Esta excepción puede fundarse tanto en la incompetencia


absoluta como en la relativa del tribunal. Lo anterior, sin perjuicio de
recordar que, tratándose de incompetencia absoluta, el tribunal la puede
declarar de oficio. No puede hacer lo mismo tratándose de la
competencia relativa, toda vez que existe la institución de la prórroga de
la competencia.

Como veremos más adelante, si las excepciones dilatorias


no se oponen oportunamente, ellas podrán deducirse durante la secuela
del proceso sólo por vía de alegación o defensa. Si se trata de
incompetencia relativa, ella no podrá ser alegada, toda vez que habrá
operado la prórroga de la competencia. En cambio, la incompetencia
absoluta puede ser alegada en cualquier momento y, de ser acogida,
traerá como consecuencia la nulidad de todo lo obrado.

Se ha discutido se procede la excepción de incompetencia


relativa fundada en que no se hayan respetado las normas del turno o
de la distribución de causas. Al respecto la Corte Suprema ha resuelto
que la distribución y el turno son cuestiones de orden administrativo
interno o económico y no normas de competencia relativa, por lo que la
excepción es improcedente.

En algunos casos también se ha extendido la excepción de


incompetencia a la falta de jurisdicción, como el caso en que se alegue
que el tribunal al cual corresponde conocer de algún asunto es un
tribunal extranjero. A este respecto se ha resuelto que no cabe confundir
la excepción de incompetencia con la de falta de jurisdicción, toda vez
que la primera es de carácter dilatorio y la segunda de orden perentorio,
toda vez que con ella se persigue el rechazo de la demanda misma por
carecer el tribunal de jurisdicción. Al respecto la Corte Suprema ha
señalado "La excepción opuesta a una demanda fundada en la falta de
jurisdicción de los tribunales chilenos para conocer de ella, es una
excepción perentoria, puesto que conduce al rechazo absoluto y
definitivo de la demanda por falta de acción en el demandante para
ocurrir a los tribunales de justicia. Las excepciones dilatorias de
incompetencia o simple declinatoria de jurisdicción sólo tienen por objeto
desconocer la facultad de un determinado tribunal para intervenir en el
asunto de que se trata, pretendiendo llevar por este medio el
conocimiento de la causa ante el tribunal que se estima competente".
137

2. La incapacidad y falta de personería (artículo 303


N° 2).

El artículo 303 N° 2 del C.P.C. señala como excepción


dilatoria "La falta de capacidad del demandante o de personería o
representación legal del que comparece en su nombre".

• Falta de capacidad: Se refiere a la falta de capacidad para


comparecer en juicio, es decir, a la capacidad de ejercicio en el
orden procesal.

• Falta de personería: Alude a la persona que


comparece en representación de otra sin tener para ello mandato
suficiente;

• Falta de representación legal: Este caso dice


relación con quien dice comparecer como representante legal de una
persona sin serlo, como el caso de que se señale ser el padre de un
menor, sin tener esa calidad.

Para los efectos de determinar la capacidad, la personería


y la representación legal es necesario remitirse a las normas del
Derecho Civil, en atención a que la legislación procesal no se refiere a
ellas.

Importancia: Si el demandante no es capaz o el que


comparece en su nombre carecer de personería o representación legal
del mismo, no podrá generarse una relación procesal válida, por cuanto
faltará uno de los presupuestos procesales de validez.

En esta materia es necesario tener presente que la


excepción dilatoria se refiere a la capacidad procesal de la parte y no a
la titularidad de la acción. Así, por ejemplo, si una persona deduce
demanda de alimentos en contra de su padre, éste no podrá oponer
como excepción dilatoria la alegación de que el demandante no es su
hijo.

¿ Qué sucede si el demandado es incapaz o se notifica a un


representante que no es tal?

En este caso no puede oponerse la excepción en estudio,


ya que ella se refiere exclusivamente al demandante; sin embargo,
podrá deducirse la excepción genérica que veremos, por cuanto se trata
de una materia que mira a la corrección del procedimiento, a la
138

constitución de una relación procesal válida. La excepción podrá ser


opuesta por la persona capaz y también por el seudo representante a
quien se notificó, haciendo presente que él carece de personería o
representación legal.

3. La litis pendencia (artículo 303 N°3).

Existe litis pendencia cuando existe otro proceso pendiente


seguido entre las mismas partes, con el mismo objeto pedido y la misma
causa de pedir.

a. Proceso pendiente:

Es necesario que se haya deducido una demanda en el


mismo o en otro tribunal y que al menos se haya notificado al
demandado de ella y, por otra parte, que el juicio no haya concluido.

b. Identidad legal de personas:

Es decir, debe existir una identidad jurídica: no basta la


mera identidad física de las partes, toda vez que una persona puede
actuar en un proceso por si y en otro en representación de un tercero.

c. Identidad de cosa pedida:

El objeto jurídico perseguido a través de la demanda debe


ser el mismo, como por ejemplo en un juicio de indemnización de
perjuicios el objeto jurídico solicitado es que se le reconozca el derecho
a ser indemnizado y no la suma de dinero que se pide; por tanto, esta
identidad se dará si existen dos demandas de indemnización de
perjuicios aun cuando las sumas demandadas sean diferentes.

d. Identidad legal de causa de pedir:

Las razones o motivos jurídicos que sirven de fundamento


a la demanda deben ser iguales. Así, no existirá identidad legal de
causa de pedir si el fundamento de una indemnización es el
incumplimiento de un contrato determinado y el de la otra, el de un
contrato distinto.

Importancia:
139

A través de esta excepción dilatoria se permite al


demandado evitar que el demandante subsane posibles errores
cometidos en el proceso anterior, deduciendo una nueva demanda. Por
ello, acogida la excepción dilatoria, el procedimiento se paraliza hasta
que el primer proceso llegue al estado de sentencia. Dictada sentencia
ejecutoriada en el primer proceso, en el segundo podrá oponerse la
excepción de cosa juzgada.

4. Ineptitud del libelo (artículo 303 N° 4).

El Código de Procedimiento Civil señala que existirá


ineptitud del libelo cuando falta algún requisito en el modo de proponer
la demanda. Libelo es sinónimo de demanda.

El libelo será inepto, cuando a la demanda le falte


cualquiera de los requisitos que señala el artículo 254. Como vimos en
su oportunidad, tratándose de los tres primeros requisitos, el juez puede
de oficio no dar curso a la demanda; sin embargo, si el juez no advierte
la omisión y da curso a la demanda, el demandado podrá oponer la
excepción dilatoria en estudio por faltar alguno de esos requisitos y
también por la ausencia de los restantes.

Importancia:

Para que la relación procesal pueda quedar constituida


convenientemente, es necesario que se sepa el tribunal ante el cual se
presenta la demanda, la identidad de las partes, los hechos que la
motivan y los fundamentos de derecho de la misma.

5. Beneficio de excusión (artículo 303 N° 5).

Es el beneficio que asiste al fiador común que es


demandado para solicitar que previamente se ejercite la acción en
contra del deudor principal. Acogida esta excepción, el proceso quedará
paralizado mientras el acreedor demanda al deudor; si el acreedor no
obtiene en el proceso que sigue contra el deudor principal, podrá
proseguir el juicio que inició contra el fiador.

En la práctica esta excepción es poco usual debido a que


en la actualidad los fiadores se constituyen además en codeudores
solidarios, pudiendo en este caso ser demandados directamente.

6. Excepciones dilatorias genéricas (artículo 303 N°


6).
140

Además de las excepciones dilatorias señaladas, la ley


permite que se interpongan todas aquellas otras que tengan por objeto
corregir algún vicio de procedimiento, sin mirar al fondo de la acción
deducida.

(B) Excepciones perentorias que pueden oponerse como dilatorias:

El artículo 304 señala que igualmente podrán oponerse


como excepciones dilatorias las excepciones perentorias de cosa
juzgada y transacción.

Estas dos excepciones son perentorias, toda vez que


mediante ellas se tiende a destruir el fondo de la acción deducida. El
Código de Procedimiento Civil permite oponerlas en la misma forma que
las dilatorias, por razones de economía procesal, a fin de evitar que sea
necesaria la substanciación de todo un proceso; para ello parte de la
base que estas excepciones podrá ser acreditadas en una gestión
incidental. Sin embargo el mismo Código señala que, cuando ellas sean
de lato conocimiento, es decir, cuando sea necesario un estudio más
profundo, el juez ordenará que se conteste la demanda y que se prosiga
la tramitación del proceso, pronunciándose sobre esas excepciones en
la sentencia definitiva.

(C) Excepciones dilatorias de segunda instancia: (artículo 305 inciso


final).

Las excepciones de incompetencia y de litis pendencia


podrán oponerse en segunda instancia en forma de incidente; la Corte
Suprema ha señalado que este incidente debe ser considerado y fallado
por medio de un auto, antes de la dictación de la sentencia definitiva de
2a instancia.

(D) Tramitación de las excepciones dilatorias: (artículos 305- 308)

(1) Oportunidad en que deben oponerse:


141

Deben ser deducidas dentro del término de emplazamiento


y antes de contestar la demanda. Si no se deducen en este momento,
ellas sólo podrá ser alegadas durante la secuela del juicio por vía de
alegación o defensa y se tramitarán conforme a los incidentes; en todo
caso, en este última situación, ellas deben fundarse en alguna
circunstancia que anule el proceso o en la omisión de alguna ritualidad
esencial para la validez del mismo.

(2) Forma como deben oponerse.

Todas las excepciones dilatorias deben ser opuestas


conjuntamente en un mismo escrito, lo que tiene por objeto evitar que el
demandado malicioso dilate injustificadamente el proceso oponiéndolas
en forma sucesiva.

(3) Procedimiento:

Se tramitan conforme a las normas de los incidentes,


según lo dispone el artículo 307; en consecuencia, del escrito en que se
oponen excepciones debe conferirse traslado al demandante a fin de
que conteste. Una vez evacuado el traslado, el tribunal recibirá el
incidente a prueba o lo resolverá, según si existen o no hechos
controvertidos. Si el juez estima que es necesario recibir a prueba, abrirá
un término probatorio de ocho días.

Todas las excepciones deben ser falladas conjuntamente,


salvo que habiéndose opuesto entre ellas la de incompetencia, el
tribunal la acoge; en este caso se abstendrá de pronunciarse respecto
de las restantes porque será un tribunal incompetente.

(4) Sentencia:

- Si el tribunal acoge alguna de las excepciones opuestas,


se paralizará el procedimiento hasta que se corrija el vicio alegado. Una
vez que éste ha sido corregido, comenzará a correr un plazo de diez
días para que el demandado conteste la demanda.

- Si el tribunal rechaza las excepciones, el demandado


tendrá el plazo de diez días para contestar la demanda contado desde la
notificación de la resolución del rechazo.

- Si se trata de alguna excepción perentoria opuesta como


dilatoria y el tribunal la acoge, el proceso concluye.
142

(5) Apelación:

La resolución que falla las excepciones dilatorias es una


sentencia interlocutoria, la que consecuencialmente es apelable para
ante la Corte de Apelaciones, recurso que se concederá en el solo
efecto devolutivo. Es decir, el tribunal inferior seguirá conociendo del
asunto no obstante estar la apelación pendiente, para lo cual se
confeccionarán compulsas.

(E) Las excepciones dilatorias y el incidente de nulidad:

Como señalamos anteriormente, si las dilatorias no se


oponen en el momento indicado, conforme al artículo 305 inciso 2., sólo
podrán deducirse durante la secuela del juez por vía de alegación o
defensa, la que se tramitará conforme a las normas de los incidentes.
Las excepciones dilatorias pueden servir de fundamento al incidente de
nulidad de lo obrado.

En todo caso, conforme al artículo 83 del C.P.C., la nulidad


sólo podrá solicitarse dentro de cinco días, contados desde que
aparezca o se acredite que quien debe solicitarla tuvo conocimiento del
vicio; lo anterior, a menos que se trate de la incompetencia absoluta del
tribunal.

IV. LA CONTESTACION DE LA DEMANDA.

(A) Concepto.

Es el escrito en el cual la parte demandada efectúa su


defensa, la que se traduce en la oposición de excepciones perentorias,
las que no se encuentran señaladas en forma específica por la ley en
ese carácter, siendo tantas como pueda imaginar el demandado.

Como señalamos en su oportunidad, las excepciones


perentorias son aquellas que tienen por objeto destruir o enervar la
pretensión de la parte contraria y así, por ejemplo en un proceso en el
cual se demande el pago de una suma de dinero fundada en la
existencia de un mutuo, el demandado podrá alegar como excepción
perentoria el pago de la obligación. Podrá igualmente alegar la
inexistencia del contrato que sirve de fundamento a esa demanda. Si se
143

demanda una indemnización extracontractual, podrá alegar la


inexistencia del hecho en el cual ella se funda, la no participación del
demandado en el mismo, etc.

Excepciones perentorias y defensas:

Se ha discutido si las defensas constituyen o no algo


distinto de las excepciones perentorias o si sólo se trata de un sinónimo.
Lo anterior se ha originado debido a que la ley en algunos casos habla
de excepciones o defensas.

Algunos autores sostienen que la defensa viene a ser la


negación del derecho reclamado y que, en cambio, la excepción
perentorias reconoce la existencia del hecho y sólo pretende que éste
ha caducado por un hecho independiente de su existencia y
constitución. Se señala que la defensa se funda en la inexistencia del
derecho que alega el actor, la que debe ser conocida por el juez y que,
en cambio, la excepción se funda en una situación de hecho que el juez
desconoce y que, por lo tanto, debe serle acreditada. Por ejemplo, el
demandante solicita el cumplimiento de un contrato de compraventa de
bien raíz celebrado por escritura privada. La defensa consistirá en
señalar que dicho contrato carece de eficacia jurídica. En cambio, si se
demanda el pago insoluto de una compraventa, acompañando la
respectiva escritura pública que da cuenta de la celebración de una
compraventa de inmueble a plazo y el demandado alega haber pagado
este saldo de precio, estaría alegando una situación de hecho que el
juez desconoce y que deberá probar, lo que vendría a constituir una
excepción perentoria.

A nuestro juicio, si bien doctrinariamente podría proceder el


distingo señalado, el C.P.C. utiliza los términos defensas y excepciones
en forma sinónima; así, por ejemplo, el artículo 170 de ese código, al
señalar los requisitos de las sentencias definitivas, en su número 3
indica que ella deberá señalar las excepciones o defensas alegadas por
el demandado. En cambio, el artículo 725 al tratar del juicio de mínima
cuantía, en su número 2 dispone que la sentencia definitiva deberá
contener una brevísima exposición de las defensas del demandado, lo
que obviamente no puede significar que este excluyendo las
excepciones. Además existen varios otros ejemplos.

(B) Requisitos de la contestación:

1. Los requisitos generales de todo escrito, es decir, debe


ir encabezado por una suma del contenido del mismo; además, en el
144

caso de que sea el primer escrito que presenta el demandado, deberá


designar abogado patrocinante y apoderado y deberá ir firmado;

2. La designación del tribunal ante el cual se presenta el


escrito; en la práctica se utiliza las iniciales y así, por ejemplo para
referirse a un juez de letras se le coloca S. J. L. (señor Juez de Letras);

3. El nombre, domicilio, profesión u oficio del demandado.


Este requisito es fundamental cuando se trata de la primera
presentación del demandado, para los efectos de las notificaciones, ya
que si no designa domicilio dentro del radio urbano en ese acto, todas
las resoluciones que se dicten se le notificarán por el estado diario,
cualquiera que sea esa resolución (arts. 49 y 53)

Además, como señalamos anteriormente, la


individualización del demandado es importante tanto para la cosa
juzgada, como para la litis pendencia, en que se exige identidad legal de
las personas.

4. Las excepciones que se oponen a la demanda y la


exposición clara de los hechos y fundamentos de derecho en que se
apoyan; conforme a lo antes expuesto, en este caso debemos entender
que igualmente se deben señalar las llamadas "defensas".

5. La enunciación precisa y clara, consignada en la


conclusión, de las peticiones que se someten al fallo del tribunal.

Es de gran importancia que se señale en forme precisa las


peticiones concretas que se someten a la decisión del tribunal, a fin de
poder reclamar posteriormente a través del recurso de casación, cuando
la sentencia no se pronuncie sobre alguna de las peticiones formuladas
o que, la contraparte, puede interponer este recurso cuando el tribunal
entienda la petición en un sentido y el demandante en otro.

(C) Excepciones perentorias que pueden oponerse en cualquier estado


del procedimiento: (artículo 310)

Como señalamos precedentemente, las excepciones


perentorias necesariamente deben ser opuestas en el escrito de
contestación de la demanda. No obstante ello, esta regla tiene
excepciones, ya que las excepciones que a continuación señalaremos
pueden oponerse en cualquier estado del juicio:
145

a) La prescripción: es decir, por haber transcurrido el plazo


que la ley establece para deducir la pretensión de que se trata;

b) Cosa juzgada: excepción que consiste en alegar que


existe sentencia firme o ejecutoriada dictada en otro proceso seguido
entre las mismas partes, que se refiere al mismo objeto pedido,
habiéndose invocado la misma causa de pedir; lo anterior, sin perjuicio
de lo dispuesto en el artículo 304, en cuanto a que puede hacerse valer
como dilatoria.

c) Transacción: como vimos en su oportunidad, es un


contrato por el cual las partes precaven un litigio eventual o ponen
término a un litigio pendiente, efectuándose concesiones recíprocas;
también, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 304.

d) Pago de la deuda, cuando ella se funde en un


antecedente escrito.

Fundamento de estos casos especiales:

Como se trata de excepciones de tal importancia que de


ser acogidas bastan para enervar la acción, la ley ha querido impedir
que por alguna omisión o por falta de conocimiento oportuno no se
hayan hecho valer oportunamente y que, no obstante su existencia,
pueda dictarse sentencia que acoja la pretensión del actor. Con todo, la
ley ha señalado algunas normas para evitar que litigantes maliciosos
interpongan las excepciones en referencia para dilatar el proceso.

Tramitación:

- En primera instancia:

Siempre deberán oponerse por escrito antes de la citación


para oír sentencia; es decir, antes de que se haya agotado el
procedimiento y el proceso esté en poder del juez para dictar sentencia;

Si se formula antes de recibirse la causa a prueba, se


tramitarán en la misma forma que las restantes excepciones opuestas
en la contestación; en cambio, si se deducen después, se tramitarán
como incidente y, en caso necesario, el juez podrá recibir el incidente a
prueba, dejándose la resolución del mismo para definitiva.

- En segunda instancia:
146

Igualmente deben formularse por escrito, antes de la vista


de la causa propiamente tal; es decir, hasta antes del anuncio. En este
caso se tramitarán igualmente en forma de incidente y el tribunal se
pronunciará sobre ellas en única instancia, junto con la sentencia que
falle la apelación.

(D) Contestación ficta de la demanda.

Si la parte demandada no contesta oportunamente, dicho


trámite se tendrá por evacuado en su rebeldía, por el solo ministerio de
la ley y, como consecuencia de ello, precluirá el derecho del demandado
a efectuar ese trámite legal.

El que el demandado no conteste la demanda no tiene otro


alcance en nuestra legislación que privarlo del derecho a oponer las
excepciones que estime pertinentes, pero el proceso deberá seguir su
curso y se entenderá que todos los hechos alegados por la actora se
encuentra controvertidos, correspondiéndole, por lo tanto a éste
acreditarlos. En ningún caso la ausencia de contestación implica
aceptación de la demanda.

En la actualidad, como todos los plazos que señala el


C.P.C. son fatales, no es necesario acusar rebeldía, como ocurría antes
de las modificaciones, pero en todo caso el demandante siempre debe
instar para que se prosiga la tramitación.

(E) Allanamiento o aceptación de la demanda y aceptación


de los hechos:

Puede suceder que el demandado conteste la demanda,


pero que no controvierta los hechos o acepte los fundamentos; en todo
caso, si el demandado comparece a través de mandatario, este último
debe estar expresamente facultado para aceptar la demanda.

El artículo 313 dispone que en este caso o cuando la


controversia sólo se refiera y al derecho y no a los hechos, el tribunal
omitirá el trámite de recepción a prueba y una vez evacuado el trámite
de la dúplica dictará sentencia.

Excepción: cuando el proceso versa sobre derechos


irrenunciable, no procede el allanamiento de la demanda, debiendo el
demandante siempre presentar las pruebas necesarias para establecer
la efectividad de sus aseveraciones; en estos casos carece de valor la
confesión del demandado.
147

(F) La reconvención (artículo 314 y siguientes).

1. Concepto.

Es la demanda que el demandado deduce en contra del


demandante en el mismo procedimiento y al momento de contestar la
demanda original.

Por razones de economía procesal, la ley contempla la


posibilidad de que si el demandado tiene a su vez alguna acción que
deducir en contra del actor, lo haga en este procedimiento.

2. Requisitos.

a) Deberá deducirse en el escrito de contestación,


cumpliendo con los requisitos que debe reunir la demanda;

b) Sólo puede deducirse reconvención cuando el juez que


está conociendo del asunto igualmente tiene competencia para conocer
de la acción deducida esta vía, salvo que proceda la prórroga de la
competencia. Como caso de excepción se acepta que pueda deducirse
reconvención aun cuando por la cuantía de ésta pudiera corresponderle
el conocimiento a un juez inferior. En este caso, como señalamos en su
oportunidad, existe una verdadera prórroga de la competencia absoluta.

c) La acción materia de reconvención deberá estar sujeta


al mismo procedimiento que la intentada con la demanda. Si bien esto
no se establece en forma expresa, ello se ha deducido por la
jurisprudencia del artículo 316 que expone que la reconvención se
substanciará conjuntamente con la demanda principal.

d) Debe ser interpuesta por el demandado capaz de


comparecer en juicio o debidamente representado para ello.

3. Tramitación.

Lo normal es que en lo principal del escrito se conteste la


demanda y que en un otrosí de él se deduzca la reconvención.

Este escrito se proveerá confiriendo traslado al


demandante de la contestación, a fin de que evacue el trámite de la
réplica y para que conteste la reconvención o contrademanda, pudiendo
en este caso igualmente oponer excepciones dilatorias a la
148

reconvención, las que deberán oponerse todas conjuntamente dentro


del plazo de seis días. Si se acoge la excepción dilatoria, el
reconviniente tendrá el plazo de diez días para subsanar el defecto, bajo
apercibimiento de tener por no presentada la reconvención. En este
caso, rechazada la excepción dilatoria o, corregido el vicio en caso de
que ella sea acogida, el demandado reconvencional deberá proceder a
contestar la reconvención dentro del plazo de seis días.

Por último, la reconvención se substanciará y fallará


conjuntamente con la demanda principal, salvo que ella pueda ser
resuelta separadamente, en el caso del artículo 172, es decir, cuando
una quede en estado de fallo antes que la otra.

(V) La réplica y la dúplica.

Una vez contestada la demanda, se conferirá nuevamente


traslado al demandante por seis días, a fin de que éste evacue el trámite
de la réplica. En caso de que el demandado haya deducido además
reconvención, el traslado se conferirá asimismo para que conteste la
reconvención. Este traslado se notifica, conforme a las reglas generales,
por el estado diario.

Si el demandante no evacua los traslados indicados dentro


del plazo señalado, precluirá su derecho para hacerlo y el tribunal
deberá proseguir la tramitación confiriendo traslado a la parte
demandada para los efectos de que evacue el trámite de la dúplica y, en
su caso, de la réplica de la reconvención.

Cumplido el trámite señalado o, habiendo expirado el plazo


legal para ello sin que se haya evacuado, deberá concederse traslado
para la dúplica de la reconvención, en caso de que exista
contrademanda, por el término de seis días. Evacuado él o los trámites
antes indicados o, transcurridos los plazos señalados, concluye el
período de discusión.

Réplica: en este escrito el demandante puede ampliar,


adicionar o modificar las acciones que haya deducido con la demanda
pero, sin que en esta oportunidad pueda alteran las que sean objeto
principal del proceso.

Por ejemplo, si el demandante ha deducido acción de


indemnización de perjuicios por responsabilidad extracontractual
derivada de una colisión automovilística, en el escrito de réplica no
podrá modificar la demanda en el sentido de que ella se refiere a una
149

colisión diversa, pero si podrá modificar aspectos en cuanto a la forma


como habrían ocurrido esos hechos.

Dúplica: la parte demandada puede ampliar, adicionar o


modificar las excepciones perentorias que haya opuesto, pero sin que
pueda alterar las que han sido objeto principal del proceso; es decir, no
puede oponerse excepciones que tiendan por si solas a destruir la
pretensión contraria, ya que ellas deben ser opuestas al contestar la
demanda. Lo anterior, sin perjuicio de lo que señalamos respecto de los
cuatro casos de excepciones perentorias que pueden oponerse en
cualquier estado del juicio.

( VI) LA CONCILIACIÓN.

Conforme a lo dispuesto en los artículos 262 y siguientes del


Código de Procedimiento Civil, modificados por la ley 19.334 publicada
el 7 de octubre de 1994, en todo juicio civil en que legalmente sea
admisible la transacción, con excepción de los procedimientos
especiales de que tratan los títulos I, II, III, V y XVI del libro III del C.P.C.,
una vez agotados los trámites de discusión y, siempre que existan
hechos sustanciales pertinentes y controvertidos, el juez antes de recibir
la causa a prueba deberá llamar a las partes a conciliación y les
propondrá personalmente bases de arreglo.

Para los fines indicados, será necesario fijar una audiencia para
un día no anterior al quinto ni posterior al décimo quinto de aquél en que
se notifique esa resolución.

En los procedimientos en que la contestación de la demanda se


efectúe en un comparendo, en esa misma audiencia y, una vez
evacuado ese trámite el juez llamará a las partes a conciliación.

Este trámite del llamado a conciliación ha sido establecido


además como de carácter esencial, en forma tal que la omisión del
mismo hace procedente la casación en la forma.

Si la conciliación se produce se levantará acta del acuerdo al cual


se ha llegado; si ella no se produce el secretario certificará el hecho y
pasará el expediente al juez a fin de que proceda a recibir la causa a
prueba.
150

C) EL PERIODO DE PRUEBA

I) CUESTIONES GENERALES:

1º Aspectos de la prueba:

Siguiendo a Couture podemos señalar que la prueba


plantea los siguientes aspectos:

a) ¿Qué es la prueba? Se refiere al concepto de prueba;

b) ¿Qué se prueba? Alude al objeto de la prueba;

c) ¿Quién prueba? Problema de la carga o peso de la prueba;

d) ¿Cómo se prueba? Se refiere al procedimiento probatorio;

e) ¿Qué valor tiene la prueba? Valoración de la prueba.

2º Acepciones de la palabra prueba:

a) Como sinónimo de medio de prueba, es decir, como


elemento para obtener la convicción del juez acerca de un hecho; por
ejemplo, la prueba testimonial.

b) También se utiliza en algunos casos para referirse al


período de prueba. Así el título XII del libro II habla de "procedimientos
posteriores a la prueba", para referirse a procedimientos posteriores al
término probatorio.

c) Se emplea también para referirse a la acción o acto


mismo de acreditar un hecho y así se dice, por ejemplo, que el
demandante prueba sus afirmaciones.

d) Por último, también se utiliza para aludir al resultado


obtenido y se dice, por ejemplo, que el demandado no rindió prueba que
acreditara los hechos.

Como estas acepciones se encuentran íntimamente


ligadas, se dice que utilizando la prueba (medio de prueba) en la prueba
151

(término probatorio), se tiene que probar (acreditar) para que se de un


hecho por probado (establecido).

3º Sistemas probatorios:

Como se vio al tratar de los principios formativos del


procedimiento, se distingue los sistemas de prueba formal, legal o
tasada y prueba racional.

a) Sistema de prueba formal, legal o tasada:

Conforme a este sistema es la ley la que señala en forma


taxativa los medios de prueba que pueden ser utilizados en un proceso
y, al mismo tiempo, va expresando en cada caso, en forma abstracta, el
valor que el juez debe asignarla a cada uno de esos medios.

Es decir, según este sistema, el juez se encuentra limitado


en su función con normas fijas que, en general, se denominan leyes
reguladoras de la prueba, conforme a las cuales debe establecer los
hechos que se han controvertido.

Este sistema fue establecido con la finalidad de evitar todo


posible abuso de parte del juez en el ejercicio de sus funciones, pero
tiene la grave limitante que en muchos casos el juez deberá fallar contra
su propio convencimiento, so pena de incurrir en vicio de nulidad por
infracción de ley.

Nuestro Código de Procedimiento Civil sigue este sistema


y así enumera y señala el valor de cada uno de los medios probatorios;
el juez necesariamente debe dar por establecido un hecho determinado
si existen medios probatorios que conforme a la ley lo acreditan, aún
cuando a él estos medios no lo convenzan; en todo caso, la ley permite
que cuando aparezcan dos o más pruebas contradictorias a las cuales le
ha asignado el mismo valor, el juez pueda preferir aquella que estime
más acorde con la verdad (artículo 428), siempre que la ley no solucione
expresamente el conflicto.

b) Prueba racional:

Conforme a este sistema, en términos generales, se otorga


al juez facultades más amplias ya sea en cuanto a los medios
probatorios como en cuanto al valor que puede asignar a cada uno de
ellos; dentro de estos sistemas se distingue:
152

- Sistema de sana crítica:

También se le da el nombre de sistema de persuasión


racional; conforme a él, si bien la ley señala los medios de prueba con
los cuales debe acreditarse los hechos, entrega al juez la facultad de
apreciarlos sin necesidad de ceñirse a alguna norma reguladora: en su
sentencia deberá sólo expresar las normas de la lógica y las máximas
de la experiencia, conforme a las cuales valoriza esas pruebas.

Como señalamos en su oportunidad, por máximas de la


experiencia se entiende el conjunto de juicios fundados en la
observación de lo que ocurre normalmente y que pueden formularse por
toda persona de nivel medio.

La legislación chilena, en los procedimientos más


recientes, tiende a establecer este sistema, pudiendo señalar, por
ejemplo, el procedimiento laboral y el de menores; la legislación laboral
dice que el juez apreciará la prueba conforme "a la sana crítica" y la ley
de menores dice que "en conciencia".

En la actualidad no se discute que cuando la ley emplea


las frases "sana crítica" o "en conciencia" está aludiendo a este sistema
probatorio, ya que ambas expresiones son sinónimas.

- Sistema de libre convicción:

De acuerdo con este sistema, la ley no señala los medios


de prueba que pueden hacerse valer ni menos el valor que debe
asignársele a los mismos, entregando al juez la facultad de aceptar las
pruebas que estime pertinentes y de asignarles el valor que crea de
justicia. En algunos casos se combina este sistema, distinguiéndose
fundamentalmente tres variantes:

(a) El sistema que señala los medios probatorios pero que


autoriza al juez para apreciarlos conforme a su íntima convicción,
debiendo en la sentencia expresar los razonamientos que lo llevan a
dicha convicción:

(b) El que no señala los medios de prueba y otorga al juez la


facultad de apreciarlos conforme a su íntimo convencimiento, sin
perjuicio de que señale en la sentencia las razones que lo llevan a ese
convencimiento, y
153

(c) Los sistemas de libre convicción total o sistema de jurado, en


que no se señalan los medios de prueba ni su valor y no se le exige al
juez que señala razonamiento alguno. Este sistema de jurado se aplica
en Chile tratándose del juicio político, en que el Senado dicta sentencia
apreciando los antecedentes conforme a la íntima convicción de los
Senadores.

4. LOS GRADOS DE CONOCIMIENTO Y LA PRUEBA.

El juez, para resolver la controversia, pasa normalmente


por diferentes etapas de conocimiento:

a. Ignorancia de los hechos:

En los procesos civiles normalmente este estado se


mantiene hasta el momento en que finaliza la etapa de discusión, en la
cual deberá examinar los expuesto por las partes en sus diferentes
escritos y deducir de ellos si existen o no hechos controvertidos que
corresponda acreditar.

En el proceso penal, en cambio, el estado de ignorancia


concluye en el momento en que el juez ordena instruir sumario, toda vez
que para ello es necesario que tome conocimiento de la existencia de un
hecho que reviste apariencia de delito.

b. Etapa de duda.

Se produce cuando el juez, examinados los antecedentes


en un proceso civil, determina que existen hechos controvertidos o
cuando en un proceso penal concluye que es necesario establecer la
efectividad de la existencia de los hechos que revisten apariencias de
delito y que han motivado la instrucción del sumario.

c. Probabilidad de certeza.

Existe ella, cuando el juez, después de examinar los


antecedentes, estima probable que el hecho sea efectivo, si bien no se
forma el convencimiento definitivo. Por ejemplo, en materia civil, cuando
se solicita una medida precautoria es necesario que la parte acompaña
antecedentes que constituyan presunción grave del derecho que
reclama; en material penal, para someter a proceso a un individuo, debe
encontrarse justificada la existencia del delito y existir presunciones
154

fundadas de que el inculpado ha tenido participación en él en calidad de


autor, cómplice o encubridor.

d. Certeza.

El juez la adquiere en el momento en que, examinando las


pruebas recibidas y valorándolas, concluye que el hecho ha ocurrido en
tal o cual forma. Esta valoración se efectúa en los razonamientos de la
sentencia definitiva.

e. Convicción.

El juez, a través de los razonamientos de su sentencia,


debe convencer a los miembros de la sociedad que el grado de certeza
que ha adquirido se ajusta al mérito de los antecedentes. Esto último lo
denomina la doctrina "socialización de la sentencia". En la práctica se
dice por ejemplo que "la sentencia convence plenamente al reo de su
culpabilidad".

5. VERDAD Y CERTEZA.

Obviamente, lo ideal es que a través del proceso se pueda


llegar a la verdad; sin embargo, ella constituye un concepto objetivo, que
resulta inasequible al ser humano, el que sólo puede alcanzar la certeza
de un hecho, lo que constituye un concepto subjetivo.

6. CONTROL DE CONVICCION.

Para evitar el arbitrio del juez y establecer que


efectivamente se ha llegado a la convicción, la legislación contempla dos
medios de control:

a) Los fundamentos de la sentencia, en los cuales, como


hemos expresado, el juez debe señalar los razonamientos que lo han
llevado a la certeza, los que están destinado a convencer a terceros de
la justicia de ese fallo.

b) Los recursos procesales: son los medios con los cuales


cuentan las partes para los efectos de obtener que un tribunal superior
155

proceda a revisar la sentencia y a controlar que ella se ajusta al mérito


de los antecedentes y a la ley. Estos recursos son:

- Apelación, en que se revisan en una segunda instancia los hechos y


el derecho;

- Casación en la forma en que se revisa si en la substanciación del


proceso o en la sentencia misma se ha incurrido en alguna infracción
de la ley procesal que ha influido sustancialmente en lo dispositivo
del fallo;

- El recurso de queja, que procede cuando la sentencia ha


sido dictada incurriendo el tribunal en falta o abuso y

- El recurso de revisión, el que persigue invalidar o modificar


una sentencia ejecutoriada, cuando ésta ha sido obtenida en forma
fraudulenta.

II) CONCEPTO DE PRUEBA (¿QUE ES LA PRUEBA?)

Existen numerosas definiciones de prueba; nosotros,


siguiendo al profesor Casarino diremos que "es la demostración, por los
medios que la ley establece, de la certeza de un hecho que ha sido
controvertido y que es fundamento del derecho que se pretende.

III) OBJETO DE LA PRUEBA (¿QUE SE PRUEBA?)

Normalmente en un proceso judicial, además de la


controversia jurídica propiamente tal, se suscita discusión entre las
partes respecto de la forma como habrían acaecido los hechos a los
cuales corresponderá aplicar el derecho que cada parte invoca.

Es decir, la prueba recae respecto de los hechos


controvertidos y no respecto del derecho, ya que se supone que el juez
conoce el derecho (Jura novit curia).

Sin embargo, el principio general antes indicado tiene las


siguientes excepciones:
156

A) Casos en que el derecho debe ser probado:

a) La costumbre: es decir, la repetición de una conducta


realizada por la generalidad de los miembros de un grupo social, de
manera constante y uniforme, con la finalidad de cumplir un imperativo
jurídico.

En aquellos casos en que en nuestro derecho la costumbre


constituye norma jurídica, ella deberá probarse para que el juez pueda
aplicarla.

b) La ley extranjera: el juez no está obligado a conocerla,


motivo por el cual ella debe ser invocada y probada.

B) Hechos que no es necesario probar:

a) Los hechos aceptados o no controvertidos (artículo 313):

Salvo en aquellos casos en que se encuentre


comprometido el interés público en que, como señalamos, no basta la
aceptación de los hechos de la demanda por parte del demandado para
darlos por establecidos, sino que además es necesario que se aporten
los medios de prueba necesarios para acreditarlos.

b) Los hechos no sustanciales:

Porque carecen de relevancia para la solución del asunto


controvertido.

c) Los hechos impertinentes:

Porque igualmente carecen de relevancia para la solución


del asunto controvertido.

d) Los hechos que la ley presume:

En estos casos es necesario probar los hechos de los


cuales deriva la presunción, como por ejemplo la presunción relativa a la
fecha de la concepción, en que deberá acreditarse la fecha en que
ocurrió el nacimiento, para colegir de ella la de la concepción.
157

Tratándose de presunciones simplemente legales, será la


parte quien deberá acreditar el hecho contrario para desvirtuarlas.

e) Los hechos evidentes:

Son aquellos hechos vinculados al progreso científico en el


momento histórico en que se producen, los que no necesitan acreditarse
por estar incorporados al acervo cultural de la generalidad de los
hombres y, en consecuencia, del juez. Así, por ejemplo, es evidente que
cinco son más que cuatro.

El hecho evidente no requiere ser probado, pero ello no


excluye que en un caso determinado pueda probarse que el hecho
evidente, por circunstancias extraordinarias, no ha sido efectivo, como
por ejemplo el que un automóvil pueda recorrer 300 km. en 20 minutos.

f) Los hechos notorios:

Son aquellos cuyo conocimiento forma parte de la cultura


normal propia de un determinado círculo social al momento del proceso.

El conocimiento de este hecho no es necesario que haya


llegado a todas las personas, ni que éstas lo hayan presenciado o
comprobado. Así, por ejemplo, será un hecho notorio que en los últimos
meses han disminuido los asaltos bancarios; que a determinadas horas
del día la congestión vehicular es mayor, etc.

A diferencia de lo que sucede con los hechos evidentes, el


C.P.C. hace referencia expresa a los hechos notorios en el artículo 89 al
referirse a los incidentes, en que señala que no será necesario recibirlo
a prueba cuando los hechos consten en el proceso o sean de pública
notoriedad.

Los hechos notorios, al igual que los evidentes, han sido


aceptados por la doctrina y la jurisprudencia por razones de economía
procesal, así como para velar por el prestigio de la judicatura, evitando
de este modo que ella pueda vivir a espaldas del saber común del
pueblo.

g) Los hechos negativos:

En este caso deben ser acreditados los hechos positivos


contrarios por la contraparte. Por ejemplo, Juan alega que Pedro
conducía el vehículo que protagonizó una colisión y este último expresa
158

que no lo conducía; en este caso será Juan quien deberá probar que
efectivamente Pedro conducía y no Pedro que él no conducía.

IV) LA CARGA O PESO DE LA PRUEBA (¿QUIEN


PRUEBA?)

Conforme al artículo 1698 del Código Civil, incumbe probar


la existencia de las obligaciones o su extinción a quien alegue aquellas o
éstas.

Aplicada esa norma al proceso, podemos decir que el actor


deberá probar los hechos en los cuales funda su demanda y el
demandado, los que por su parte sirven de fundamento a las
excepciones que deduce.

Si el demandado se limita a negar los fundamentos de la


demanda o no la contesta, el demandante deberá probar todas sus
afirmaciones de hecho.

En los casos en los cuales la ley establece alguna


presunción simplemente legal, se invierte el peso de la prueba y deberá
probarse lo contrario para desvirtuarla. Así, en un proceso de
reconocimiento de paternidad legítima, el hijo demandante acreditando
que nació después de los 180 días de la celebración del matrimonio,
podrá impetrar la calidad de legítimo, sin acreditar otra circunstancia,
porque la ley presume en este caso en forma simplemente legal que se
reputa concebido en el matrimonio; el demandado deberá probar que
durante el tiempo en que pudo presumirse la concepción no tuvo acceso
a la mujer por imposibilidad física absoluta.

En todo caso, como las situaciones que pueden


presentarse en materia de prueba son múltiples, la parte debe analizar
qué hechos le conviene que se acrediten en el proceso y aportar las
pruebas necesarias para ello.

V) EL PERIODO DE PRUEBA (¿CÓMO SE PRUEBA?) (Arts. 318


y siguientes)

A) La recepción de la causa a prueba.


159

1) Concluido el período de discusión, el tribunal deberá


examinar los antecedentes, es decir, el contenido de los escritos de las
partes, y determinar si de ellos se advierte la existencia de hechos
sustanciales, pertinentes que se encuentren controvertidos. Es decir,
que exista controversia de importancia respecto de los hechos que
tengan conexión con las pretensiones formuladas y que de cuya
existencia o inexistencia dependa el reconocimiento del derecho que se
reclama. Así, por ejemplo, no será sustancial si habiéndose deducido
acción reivindicatoria de un inmueble, lo controvertido es si la casa está
pintada de blanco o de verde.

Si el juez estima que no existen hechos sustanciales,


pertinentes que se encuentren controvertidos, citará a las partes para oír
sentencia sin más trámite; en cambio, si estima que existen estos
hechos controvertidos, dictará una resolución recibiendo la causa a
prueba, en la cual señalará cuáles son esos hechos sustanciales,
pertinentes y controvertidos, sobre los cuales deberá recaer la prueba
que se rinda. Esta resolución comúnmente recibe el nombre de auto de
prueba, no obstante que no es un auto, sino que una sentencia
interlocutoria, toda vez que se pronuncia sobre un trámite que sirve de
base para el pronunciamiento de la sentencia definitiva y, además,
constituye un trámite esencial del procedimiento cuya omisión, cuando
es procedente, es causal de recurso de casación en la forma.

2) Notificación.

De acuerdo con el artículo 48 del C.P.C., esta resolución


debe notificarse a las partes por cédula.

3) Recursos procesales en contra de la resolución que


recibe la causa a prueba y en contra de aquella que no da lugar a ese
trámite:

a) Resolución que no recibe a prueba:

Si el juez dicta una resolución conforme a la cual explícita


o implícitamente no recibe la causa a prueba, las partes pueden
interponer el recurso de apelación, conforme a lo dispuesto en el artículo
326, recurso que se concederá en el solo efecto devolutivo, según las
reglas generales. No procede la reposición o reconsideración.

Se denegará implícitamente la recepción a prueba cuando


el juez, una vez terminado el período de discusión, cita a las partes a oír
sentencia.
160

b) Resolución que recibe la causa a prueba:

- Reposición:

Aun cuando se trata de una sentencia interlocutoria,


procede este recurso por señalarlo la ley en forma expresa en el artículo
319; mediante la reposición puede solicitarse:

- Se modifiquen los hechos controvertidos fijados,

- Se eliminen algunos o

- Se agreguen otros.

Debe deducirse excepcionalmente dentro de tercero día y


no de quinto, como es la regla general respecto de este recurso.
Conforme a la norma del artículo 319, a través de la reposición sólo
puede formularse alguna de las peticiones indicadas; por ese motivo,
será improcedente una reposición que solicita se deje sin efecto la
recepción a prueba y se prescinda de ese trámite.

El juez deberá resolver la reposición de plano o tramitarla


como incidente.

- Apelación:

a) Procede en contra de la interlocutoria de prueba, pero


sólo en forma subsidiaria de la reposición antes señalada, debiendo ser
interpuesta conjuntamente y, para el caso de que se rechace la
reposición. Esta apelación se concederá igualmente en el solo efecto
devolutivo.

b) Es asimismo apelable la resolución que acoge el recurso


de reposición interpuesto en contra de la interlocutoria de prueba,
apelación que obviamente sólo podrá deducirse por la parte contraria de
aquella que interpuso la reposición.

c) No es apelable la interlocutoria de prueba cuando a


través de este recurso se persiga que no se reciba la causa a prueba,
como se deduce del artículo 326 inciso 2° del C.P.C. que dispone que
son inapelables las resoluciones que disponen la práctica de alguna
diligencia probatoria.
161

4) Efectos del fallo de la apelación:

- Si se confirma la resolución apelada, no se presentará


problema y esta resolución de 2ª instancia en nada alterará el
procedimiento que se siguió ventilando en 1a instancia.

En cambio, si se acoge esta apelación por el superior,


ordenando éste agregar hechos nuevos o modificar los fijados por el
juez, puede suceder que en el intertanto ya haya vencido el término
probatorio. En este caso el artículo 339 inciso 4° dispone que el juez
deberá abrir un término probatorio especial por un lapso prudencial que
no podrá ser superior a ocho días.

5) Ampliación de los puntos de prueba:

Puede suceder que durante el probatorio ocurra algún


hecho sustancialmente relacionado con la cuestión controvertida o que,
tratándose de hechos acaecidos con anterioridad, éstos no hayan
llegado oportunamente a conocimiento de la parte que los invoca. En
estos casos el artículo 321 señala como excepción que la petición de
que se amplíen los puntos de prueba a estos hechos nuevos deberá
tramitarse incidentalmente, jurando la parte que lo solicita que los
hechos acaecidos con anterioridad sólo llegaron a su conocimiento
durante el probatorio. Si se trata de hechos nuevos no se requiere de
dicho juramento.

En este caso la contraparte, al evacuar el traslado, podrá


también alegar hechos nuevos de las características antes indicadas o
que tengan relación con los que alega el solicitante.

Este incidente se tramitará conforme a las reglas general y


en cuaderno separado, a fin de no entorpecer el término probatorio. En
caso de acogerse la ampliación, deberá abrirse un término probatorio
especial de ocho días.

6) Requisito para poder practicar un diligencia probatoria:


(artículo 324)

Toda diligencia probatoria debe practicarse previo decreto


del juez de la causa legalmente notificado a las partes, siendo inapelable
la resolución que disponga la práctica de alguna diligencia probatoria.
162

B) EL TERMINO PROBATORIO: (arts. 327 y siguientes )

1) Concepto.

El término probatorio es el plazo que la ley establece para


que las partes puedan rendir sus pruebas, especialmente la testimonial.

La finalidad primordial del término probatorio es la de


recibir la prueba testimonial, toda vez que las restantes probanzas
pueden rendirse en otras oportunidades durante el proceso, como
veremos al tratar de los medios de prueba en particular.

2) Características.

a) Es un plazo legal, por cuanto lo establece la ley y su


duración es de 20 días (artículo 328).

Excepcionalmente este plazo puede ser de carácter


judicial, en aquellos casos en que la ley autoriza al juez para señalar un
término especial de prueba; además, puede ser convencional, cuando
las partes de común acuerdo así lo determinan.

b) Es un plazo común, que comienza a correr para todas


las partes desde la fecha en que se notifique la resolución que recibe la
causa a prueba por cédula a la última de las partes o, desde que se
notifique por el estado diario la resolución que resuelve la reposición
interpuesta en contra de ella.

c) Es un término fatal.

d) La prueba testimonial sólo puede rendirse durante su


vigencia; la documental puede rendirse desde antes de su inicio, pero no
después de su conclusión; además, con su extinción precluye la
posibilidad de solicitar la práctica de otras diligencias probatorias.

3) Clases de términos probatorios:

a) Término probatorio ordinario:


163

Es aquél al cual se refiere el artículo 328 del C. P. C. ; su


duración es de veinte días, salvo que las partes de común acuerdo
decidan reducirlo. Durante este probatorio puede rendirse cualquier tipo
de pruebas, tanto dentro del territorio jurisdiccional del tribunal, como
fuera de él, en Chile o en el extranjero.

b) Término probatorio extraordinario:

(1) Como es difícil que pueda rendirse la prueba fuera del


territorio jurisdiccional del tribunal, especialmente en el extranjero,
dentro del término de treinta días, la ley contempla la posibilidad de que
éste término se amplíe en forma extraordinaria, señalando que se
aumentará el plazo de 20 días por un número igual al que contempla al
artículo 259 para el emplazamiento.

Este término probatorio extraordinario sólo procede en los juicios


ordinarios de mayor cuantía, de menor cuantía (se limita a 20 días);
sumario (30 días); juicio de hacienda; nulidad de matrimonio; divorcio;
juicios de cuentas; de alimentos; de honorarios; ejecutivo (10 días sólo a
pedido del ejecutante).

La ley establece requisitos para los efectos de que se


otorgue un término probatorio extraordinario, los que varían según si se
refiere a aumento para rendir prueba dentro del país o fuera de él.

Dentro de Chile: (artículo 330)

Este debe ser concedido por el juez por el sólo hecho de


que se pida, salvo de que haya justo motivo para creer que se pide
maliciosamente, con el sólo propósito de demorar el curso del juicio.
Este aumento lo concederá el tribunal con citación, a fin de que la
contraria pueda oponerse, generando un incidente.

Fuera de Chile: (artículo 331) Por razones obvias, ya que


su duración normalmente será superior al del término nacional la ley
establece las siguientes exigencias:

- Del tenor de la demanda, de la contestación o de otra


pieza del expediente debe aparecer que los hechos a que se refieren las
diligencias probatorias que se pretende llevar a cabo en el extranjero,
han ocurrido en el a que se hace referencia o de que allí existen los
medios de prueba que se pretende obtener. - Que se
determine la clase y condición de los instrumentos de que el solicitante
piensa valerse y el lugar en que se encuentran o que, tratándose de
164

prueba testimonial se exprese el nombre y residencia de los testigos o


se justifique algún antecedente que haga presumible la conveniencia de
obtener sus declaraciones.

- Que rinda una caución consistente en un depósito en


dinero en la cuenta corriente del Tribunal.

Por último, tratándose de esta clase de término probatorio


extraordinario, el juez deberá dar traslado a la contraria. Es decir, no se
procede con citación, sino que con audiencia.

(2) El término probatorio extraordinario, conforme lo dice el


artículo 332, debe solicitarse antes del vencimiento del probatorio
ordinario, determinando el lugar en el cual ha de rendirse la prueba y
concedido, comenzará a correr a continuación del ordinario, sin solución
de continuidad y durará para cada localidad el número de días que fija la
tabla de emplazamiento; durante la vigencia del término extraordinario
sólo podrá rendirse prueba en los lugares para que fue concedido.

(3) En caso de que se plantee incidente en la concesión de


término extraordinario y éste no esté resuelto al vencer el probatorio
ordinario, el artículo 336 señala que no se contarán en el aumento
extraordinario los días transcurridos mientras dure la incidencia de
concesión del mismo.

La apelación se concede en lo devolutivo.

(4) En caso de que se solicite y obtenga término probatorio


extraordinario para rendir prueba dentro o fuera del país y no la rinde,
deberá pagar a la contraparte las costas en que éste haya debido
incurrir, las que serán fijadas en la sentencia.

Cuando el término ha sido para rendir prueba fuera del


país y no se ha efectuado diligencia alguna o los testigos no eran
sabedores de los hechos ni se hallaban en situación de haberlos
conocido o si las pruebas no han existido en el país, se aplicará la
caución a beneficio fiscal.

c) Término probatorio especial.

(1) La ley señala que el término probatorio nunca se suspende,


salvo de común acuerdo de las partes. Por ello, debido a que pueden
suceder circunstancias que impidan la recepción de la prueba, la ley ha
165

señalado diferentes casos en los cuales el tribunal puede dar lugar a


términos probatorios especiales; estos casos son los siguientes:

- En términos generales, cuando ocurre cualquier hecho


que impida la recepción de la prueba, sea en forma absoluta, sea en
algún lugar determinado, puede otorgarse un probatorio especial por el
número de días que ha durado el entorpecimiento, para los efectos de
rendir prueba en el lugar a que ese entorpecimiento se refiere.

Para poder hacer uso del derecho a solicitar este término,


la parte deberá reclamar del obstáculo que se le ha presentado en el
momento en que él ocurra o dentro de los tres días siguientes.

- Si se ha apelado de la interlocutoria de prueba por no


haberse incluido entre los puntos de prueba uno o más que la parte
estima pertinentes y el tribunal de alzada acoge el recurso, el tribunal a
quo deberá abrir un término especial no superior a ocho días, para los
efectos de que se rinda prueba sobre los nuevos hechos fijados por la
Corte.

- Si el motivo del entorpecimiento es la ausencia del juez,


el secretario deberá certificar el hecho y el tribunal de oficio fijará nueva
audiencia.

- Si se han iniciado diligencias en tiempo hábil y ellas no


han concluido en el término ordinario de prueba por impedimento no
atribuible a la parte, ésta podrá solicitar dentro del mismo probatorio o
de los tres días siguientes a su vencimiento, que se fije un término
especial para que concluya la prueba iniciada, a lo que el tribunal dará
lugar por una sola vez y por un lapso breve cuya extensión fijará según
su criterio.

- Si en la práctica de alguna medida para mejor resolver


dispuesta por el tribunal aparece de manifiesto la necesidad de
esclarecer nuevos hechos indispensables para dictar sentencia, el
tribunal podrá abrir un probatorio especial por un término no superior a
ocho días, improrrogable, debiendo en este caso las partes acompañar
listas de testigos dentro de los dos primeros días de dicho probatorio
especial. (artículo 159 inciso 4.)

- Si se ha rendido prueba confesional y posteriormente el


confesante, vencido el probatorio ordinario, alega que ha sufrido error de
hecho o que los hechos confesados no son personales, de acuerdo con
el artículo 402 inciso 2 y 3, el tribunal podrá abrir un término especial, sin
166

que la ley fije plazo o duración de éste, debiendo consecuencialmente el


tribunal determinar prudencialmente su extensión.

- En caso de que se deduzcan tachas en contra de testigos


y esas tachas sean recibidas a prueba, si el probatorio ordinario se
encuentra vencido o el que resta es insuficiente, el tribunal podrá abrir
un término especial de hasta diez días, para el solo efecto de rendir
prueba respecto de las tachas. En este caso podrá, además, solicitarse
probatorio extraordinario.

VI) LOS MEDIOS DE PRUEBA.

CUESTIONES GENERALES.

1. Concepto.

Medios de prueba son aquellos elementos que sirven para


convencer al juez de la existencia de algún hecho alegado en el
proceso.

2. Clasificaciones:

a) Pruebas directas e indirectas:

Medios de prueba directos son aquellos que permiten al


juez formarse su convicción por la observación y percepción propia e
inmediata del hecho.

El único medio probatorio que queda comprendido en esta


categoría es la inspección ocular del tribunal, diligencia en la cual el juez
concurre junto con el secretario al lugar en que habría ocurrido el suceso
o inspecciona la especie a que se refieren los hechos.

Pruebas indirectas son aquellas a través de las cuales el


juez toma conocimiento de los hechos en forma mediata, ya sea por los
dichos de terceros, documentos, informe de perito, etc. Aquí caben
todos los restantes medios de prueba.

b) Pruebas preconstituídas y circunstanciales:


167

Son preconstituídas aquellas que existen con anterioridad


al proceso mismo y que sólo son rendidas en él; así, por ejemplo, la
testimonial, confesional, documental, etc.

Circunstanciales son aquellas pruebas que nacen y se


producen durante la substanciación del proceso, como por ejemplo la
inspección ocular del tribunal, el informe de peritos.

c) Elementos que hacen prueba plena o completa y


aquellos que no hacen prueba completa:

Hacen plena prueba todos aquellos elementos de juicio


que por si solos bastan para acreditar un hecho, como por ejemplo la
inspección ocular, un instrumento público, etc.

No hacen prueba completa aquellas que no bastan por si


solas para establecer un hecho; así, por ejemplo, la declaración de un
testigo singular no hace prueba completa; una presunción tampoco, etc.
En este caso es necesario que esa prueba incompleta se junte con otra
u otras del mismo carácter, a fin de que juntas sirvan para acreditar el
hecho controvertido.

LOS MEDIOS DE PRUEBA EN PARTICULAR

A) LOS INSTRUMENTOS:

(I) CUESTIONES GENERALES:

1. Disposiciones legales que los regulan.

Esta materia se encuentra tratada en:

a) Código Civil: arts. 17 y 1699 a 1709;

b) Código de Procedimiento Civil: arts. 342- 355

c) Código de Procedimiento Penal: arts. 184- 188, 477 a


480.
168

d) Código Orgánico de Tribunales: arts. 403- 414, 421-


445;

e) Disposiciones contenidas en leyes especiales diversas,


como por ejemplo la ley de Registro Civil.

2. Concepto.

Documento o instrumento en términos generales es


cualquier escrito que da cuenta de un hecho.

3. Características.

Los instrumentos son medios probatorios indirectos,


preconstituídos, que generalmente producen prueba completa cuando
reúnen los requisitos que la ley exige para ello.

4. Clasificaciones.

a) Documentos otorgados por vía de prueba y por vía de


solemnidad:

Un documento es otorgado por vía de prueba, cuando


persigue sólo esa finalidad y por vía de solemnidad, cuando es exigido
por la ley para dar validez a un determinado acto o contrato, sin perjuicio
de que en este caso, además, pueda servir de medio probatorio. Así, por
ejemplo, los contratos de compraventa de bienes raíces deben otorgarse
por escritura pública por vía de solemnidad, sin perjuicio de que el
contrato mismo pueda acreditarse con esa escritura.

b) Según su naturaleza jurídica:

- Instrumentos públicos o auténticos: son aquellos


otorgados por funcionario público competente con las formalidades
legales.

- Instrumentos privados: son los demás documentos


escritos.

c) Según su valor probatorio:

- Instrumentos que se bastan por si mismos: los públicos.


169

- Instrumentos que para valer como prueba requieren de


un trámite complementario: los instrumentos privados que requieren de
reconocimiento expreso o tácito de la parte que los otorgó o de
resolución del juez que los tiene por reconocidos, para que pueden tener
valor probatorio.

(II) EL INSTRUMENTO PUBLICO O AUTENTICO.

1. Requisitos.

Como señalamos, conforme al artículo 1699 del Código


Civil es el autorizado por funcionario público competente con las
formalidades legales, definición de la cual se desprenden los siguientes
requisitos:

a) Debe ser autorizado; es decir, un tercero debe dar fe del


mismo;

b) La autorización debe emanar de un funcionario público


en su carácter de tal;

c) El funcionario público debe ser competente para otorgar


el documento; es decir, la ley debe haberle encomendado la
autorización del documento específico de que se trata, como por
ejemplo los notarios, que autorizan escrituras públicas otorgadas en el
territorio de su competencia;

d) Debe cumplir con las formalidades legales que en cada


caso se establecen.

2. Instrumentos que serán considerados públicos en el


proceso.

De acuerdo con el artículo 342 del C.P.C. ellos son:

a) Los originales;

b) Las copias dadas con los requisitos que las leyes


prescriben;
170

c) Las copias que obtenidas sin los requisitos indicados no


sean objetadas como inexactas dentro de los tres días siguientes a
aquél en que se dio conocimiento de ellas a la contraparte;

d) Las copias que objetadas como inexactas dentro del


plazo antes indicado, sean cotejadas y halladas conformes con sus
originales o con otras copias que hagan fe en contra del objetante;

e) Los testimonios que el tribunal mande agregar durante


el proceso, autorizados por el secretario u otro ministro de fe y sacados
de los originales o de las copias que reúnan los requisitos
precedentemente señalados.

3. Iniciativa de quien rinde la instrumental.

Lo normal es que la prueba instrumental se produzca a


iniciativa de parte y, excepcionalmente a iniciativa del tribunal, como
medida para mejor resolver, conforme al artículo 159 del Código de
Procedimiento Civil.

La iniciativa de parte puede ser voluntaria o forzada. Lo


normal es que sea voluntaria.

Será forzada en los casos de las medidas prejudiciales y,


además en la situación contemplada en el artículo 349 del C.P.C. que
dispone que durante el proceso mismo el tribunal podrá ordenar, a
petición de parte, la exhibición de instrumentos que existan en poder de
la contraparte o de algún tercero, exigiéndose para ello que los
documentos tengan relación directa con la cuestión debatida y que no
sean secretos o confidenciales.

Si se ordena la exhibición, los gastos de la diligencia serán


de cargo de la parte que la solicita, sin perjuicio de lo que en definitiva
se resuelva respecto de las costas del juicio.

Cuando los documentos deben ser exhibidos por algún


tercero, éste podrá exigir que se saque copia de ellos en su propia casa
u oficina por un ministro de fe.

Sanción:

Si la parte o el tercero se niegan a la exhibición, podrán ser


apremiados con multas y arrestos; además, tratándose de la parte
misma, éste no podrá hacer valer dichos documentos posteriormente en
171

su favor, salvo los casos de excepción que vimos al tratar de las


medidas prejudiciales. Por otra parte, no corresponderá aplicar sanción
en caso de que la parte o el tercero justifique justa causa para ello, la
que será calificada por el juez de la causa.

4. Forma como deben acompañarse y agregarse al


proceso los documentos públicos.

La parte que presente en un proceso algún instrumento


público deberá acompañarlos para que se agreguen "con citación de la
contraria", lo que significa que esta última tendrá el plazo de tres días
para objetarlos, o el plazo para contestar la demanda, si son
acompañados junto con ésta, objeción que puede fundarse en alguna de
las siguientes causales: nulidad, falta de autenticidad y por falsedad de
las declaraciones en él contenidas; las dos primeras son propiamente
fundamento de objeciones; a esto nos referiremos en detalle al tratar de
la impugnación de los instrumentos público.

5. Oportunidad en que debe rendirse la prueba


instrumental.

En primera instancia, los instrumentos en general, pueden


acompañarse durante toda la secuela del juicio, hasta el vencimiento del
término probatorio (artículo 348).

En segunda instancia deben presentarse hasta antes de la


vista propiamente tal; en caso de que en esta etapa procesal se
acompañen con menos de tres días de anticipación a la vista, concluida
esta, la causa no podrá ser fallada de inmediato, sino que
necesariamente deberá quedar "en acuerdo", hasta que venza el plazo
de tres días de la citación (artículo 348).

6. Instrumentos públicos extranjeros (arts. 17 Código Civil y


345 C.P.C.).

Los instrumentos públicos otorgados en país extranjero,


conforme al artículo 17 del Código Civil, se regirán en lo que se refiere a
su forma por la ley del país extranjera.

Por otra parte, el artículo 345 del C. P. C. dispone que los


instrumentos públicos otorgados fuera de Chile deberán ser presentados
debidamente legalizados, entendiéndose que lo están cuando en ellos
conste el carácter público y la verdad de las firmas de las personas que
lo han autorizado, atestiguadas ambas circunstancias por los
172

funcionarios extranjeros competentes. Además, las firmas de estos


últimos deberán ser autorizadas por una de dos vías:

- Por el atestado de un agente diplomático o consular


chileno en el país donde se otorgó el documento, debiendo certificarse
la firma de este agente por el Ministerio de Relaciones Exteriores de la
República. En caso de que Chile no tenga representación diplomática o
consular en el país extranjero, podrá efectuar ese atestado el agente de
algún país amigo, cuya firma será autentificada por el diplomático de ese
país acreditado en Chile y la de este último por el Ministerio de
Relaciones Exteriores.

- Por el atestado del agente diplomático del país en que se


otorgó el documento, acreditado en Chile, cuya firma a su vez será
certificada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.

7. Instrumentos otorgados en lengua extranjera.

Según el artículo 347, éstos pueden presentarse al tribunal


en idioma extranjero, adjuntándose la correspondiente traducción o sólo
en el idioma extranjero. En el primer caso valdrá la traducción
acompañada, salvo que la contraparte lo objete y dentro de seis días
solicite que sea revisada por perito. En el segundo caso el tribunal
procederá a designar perito traductor.

8. Valor probatorio de los instrumentos públicos


(artículo 1700- 1703 Código Civil):

a) Respecto de los otorgantes:

- Hacen plena prueba respecto del hecho de haberse


otorgado, de su fecha, del hecho de haberse realizado las declaraciones
que en él aparecen haber efectuado los comparecientes o el funcionario
público. Lo anterior, en atención a que ello precisamente es atestiguado
por un funcionario público.

- Hacen prueba plena respecto de las verdades de las


declaraciones de orden dispositivo que se han efectuado en el mismo;
en cuanto a lo meramente enunciativo no hacen fe, salvo que tenga
relación directa con lo dispositivo del acto en cuestión. Lo anterior, sin
perjuicio de que esas declaraciones meramente enunciativas, de
acuerdo al artículo 398 del C.P.C. puedan ser estimadas como
presunción grave para darlas por establecidas, por constituir confesión
extrajudicial prestada ante la parte que la invoca.
173

- Las declaraciones del funcionario público, por regla


general tendrán el valor de plena prueba, salvo que las haya efectuado
confiado en el dicho de otras personas o que constituyan meras
apreciaciones del funcionario, como por ejemplo que en un testamento
indique que el testador se encuentra en su sano juicio, ya que esa
circunstancia puede ser solo aparente y que por no ser el notario médico
siquiatra, no haya podido percatarse de que padecía de alguna
enfermedad mental. En este último caso las declaraciones podrán ser
constitutivas de testimonios extrajudiciales.

b) Respecto de terceros:

- Hacen plena prueba respecto de terceros del hecho de


haberse otorgado, de que las partes que en él aparecen efectivamente
realizaron las declaraciones que en el mismo se consignan y también en
lo que se refiere a la fecha de otorgamiento.

- En lo que se refiere a las declaraciones efectuadas por el


funcionario público, contenidas en el documento, vale lo mismo
señalado precedentemente respecto de las partes.

- Las declaraciones dispositivas de las partes se presumen


verdaderas respecto de terceros, por cuanto la ley estima que lo normal
es que ellas sean verdaderas. Sin embargo, ello no obsta a que se
acredite lo contrario; es decir, que se trata de declaraciones simuladas,
hecho que, además, puede ser constitutivo de delito si se ha realizado
en perjuicio de un tercero.

Nota:

El artículo 1700 del Código Civil, al señalar que el


instrumento público no hace prueba plena respecto de terceros, sino que
sólo para las partes se está refiriendo a que el cumplimiento de las
obligaciones que emanan de las declaraciones sólo puede ser exigido a
las partes. Estimar lo contrario significaría, por ejemplo, que las partes
no podrían probar respecto de terceros los actos y contratos solemnes
que, conforme al artículo 1701 del Código Civil sólo pueden probarse
por dicha solemnidad.

- Las declaraciones meramente enunciativas no hacen


valor respecto de terceros, toda vez que nadie puede preconstituirse una
prueba con sus propios dichos. Así, por ejemplo, si alguien declara ante
un notario que él escribió un libro determinado, dicha declaración no
puede producir efectos respecto de algún tercero. En cambio, las
declaraciones enunciativas directamente vinculadas a lo dispositivo del
174

acto o contrato, hacen fe respecto de terceros, como el caso de un


contrato de compraventa en el cual se señala determinadas
características del inmueble que se vende.

9. Presunción de autenticidad e impugnación del


instrumento público.

Como señalamos anteriormente, el artículo 1699 del


Código Civil define lo que debe entenderse por instrumento público,
haciendo sinónimos instrumento público con instrumento auténtico. Es
decir, la ley presume que el instrumento público es auténtico; sin
embargo, esta presunción es de carácter simplemente legal, motivo por
el cual la contraparte podrá impugnarlo o destruirlo, pero sólo en la
forma que veremos a continuación.

La impugnación puede efectuarse por vía principal, es


decir, en un procedimiento declarativo en el cual precisamente se
demanda que en definitiva se declare que un determinado instrumento
público no es auténtico o no es válido, o por la vía incidental, dentro de
un proceso, cuando la contraparte acompaña un instrumento público y
éste es objetado dentro de tercero día por alguna causal legal.

Es decir, la impugnación del instrumento público es la


actividad de la parte en contra de quien se hace valer ese instrumento
en un proceso, destinada a destruir la fe probatoria del mismo.

Se señala que los instrumentos pueden ser impugnados


por a) Nulidad; b) Falta de autenticidad y c) Por falta de verdad de las
declaraciones de las partes.

a) Objeción por nulidad:

Ella debe fundarse en que el instrumento público en


cuestión no reúne alguno de los requisitos que la ley exige para su
validez, es decir, que no ha sido autorizado, que dicha autorización no
emana de funcionario público, que ese funcionario público autorizante
no es competente o que la autorización no se ha efectuado con las
formalidades exigidas por la ley en cada caso.

Así, por ejemplo, la escritura pública debe ser otorgada


ante notario competente, con las solemnidades legales e incorporada al
protocolo o registro público; en caso de omitirse cualquiera de estos
requisitos, como por ejemplo el que un notario de Santiago autorice una
175

escritura otorgada en Valparaíso, acarrea la nulidad del instrumento en


referencia.

Para probar los hechos que sirven de fundamento a la


nulidad del instrumento público, la parte puede valerse de todos los
medios de prueba que establece la ley, incluso la prueba testimonial, no
rigiendo en este caso las limitaciones establecidas en los arts. 1708 y
siguientes del Código Civil, por cuanto no se trata de acreditar actos o
contratos, sino que hechos materiales. Es decir, lo que se trata de
destruir es el continente y no el contenido.

En aquellos casos en los cuales el instrumento público


constituye solemnidad del acto o contrato, como por ejemplo la escritura
pública en la compraventa de bienes raíces, si el instrumento público es
declarado nulo, esa nulidad del continente traerá como consecuencia la
nulidad del contenido. En cambio, cuando el instrumento público no es
solemnidad del acto o contrato, si él es declarado nulo, valdrá como
instrumento privado, siempre que estuviere firmado por las partes.

b) Objeción por falsedad o falta de autenticidad:

El instrumento público será falso en los siguientes casos:

(1) Cuando realmente no haya sido otorgado; es decir, que exista un


forjamiento completo del documento.

(2) Cuando no haya sido autorizado por el funcionario que en él


se señala como autorizante.

(3) Cuando no haya sido otorgado por las personas que en él se


indica.

(4) Cuando las declaraciones que el mismo contiene no


corresponde a las realmente efectuadas por las partes.

Conforme a lo dicho, un instrumento público que no sea


nulo, puede ser falso. Así, por ejemplo, puede que una escritura
aparezca totalmente verdadera en lo formal al haber sido otorgada ante
notario competente, con las formalidades legales e incorporada al
protocolo o registro público, pero que las personas que en ella aparecen
como suscribiéndolo han sido suplantadas.

Al igual que la nulidad, la falsedad puede establecerse por


todos los medios probatorios que señala la ley, incluso por testigos; sin
176

embargo, tratándose de escritura pública la ley ha tomado ciertas


precauciones y por ello el artículo 429 ha establecido la siguientes
reglamentación respecto de la prueba testimonial:

(1) Debe tratarse de cinco testigos;

(2) Estos testigos deben reunir los requisitos que señala el


artículo 384 del C.P.C. en su regla segunda, vale decir, deben
encontrarse contestes en el hecho y sus circunstancias esenciales, sin
tacha, legalmente examinados y que den razón de sus dichos;

(3) Con sus declaraciones deben acreditar que la parte que dice
haber asistido personalmente al otorgamiento o el notario o alguno de
los testigos de la escritura, ha fallecido con anterior o ha permanecido
fuera del lugar de otorgamiento del instrumento el día que éste tiene
como fecha y en los sesenta siguientes.

(4) Además, en este caso la ley autoriza al tribunal para apreciar


la prueba testimonial conforme a las normas de la sana crítica, es decir,
no le señala un valor probatorio fijo o absoluto.

c) Objeción por falta de verdad de las declaraciones:

Este tipo de objeción no es propiamente impugnación del


instrumento público mismo, sino que dice relación con las declaraciones
que él contiene, en el sentido de que ellas no corresponden a la
realidad, ya sea por error, dolo o simulación. Es decir, en este caso no
se discute que el instrumento sea válido y auténtico.

No es una objeción propiamente tal, sino que ella se refiere


al mérito probatorio del instrumento. Por esta razón, cuando se objeta un
instrumento público por este motivo, no se genera en el juicio un
incidente que requiera algún pronunciamiento especial, sino que sólo
implica que la contraparte está haciendo presente que no es verdad lo
que en él se sostiene, lo que el juez determinará en la sentencia, al
apreciar las diferentes pruebas que se rindan en la causa. Así, por
ejemplo, puede acompañarse una escritura pública en la que se afirme
que Pedro pagó a Juan el precio de una compraventa pero que en el
hecho ello no sea verdad y motive que Juan deduzca una demanda
cobrando el precio; en este caso Pedro acompañará la escritura para
acreditar que pagó y Juan, para ganar el juicio, deberá rendir otras
pruebas que acrediten lo contrario.
177

Tratándose de terceros que no han tenido intervención en


el acto o contrato, no cabe duda que podrán objetar éste por falsedad en
las declaraciones que contiene, debiendo probar su afirmación,
aportando al efecto otros medios probatorios que así lo establezcan.

Las partes mismas también pueden alegar la falsedad de


las declaraciones, a pesar de que el instrumento público en esta parte
produce plena prueba en su contra. Lo anterior en atención a que es
posible que aporten otros medios probatorios de tal naturaleza que sean
capaces de desvirtuar esa plena prueba mediante otra plena prueba que
aparezca más conforme a la verdad.

En lo que se refiere a las declaraciones meramente


enunciativas, ellas igualmente pueden ser objetadas por las partes, toda
vez que las mismas sólo constituyen una confesión extrajudicial.

Por las razones precedentemente indicadas es que en los


juicios de nulidad de matrimonio, los cónyuges pueden impugnar por
falsedad las declaraciones que ellos mismos, así como los testigos
formularon respecto de sus domicilios y es el juez quien en la sentencia
definitiva deberá apreciar las diferentes pruebas aportadas, pudiendo
preferir la testimonial rendida en el proceso por sobre las declaraciones
de las partes y de los testigos contenidas en el acta de matrimonio.

Estas impugnaciones pueden hacerse valer por las partes


entre si o en contra de terceros; con todo, en lo que se refiere a la
compraventa, el artículo 1876 del Código Civil en relación con los
artículos 1490 y 1491 del mismo código señalan una excepción respecto
de la impugnación en contra de terceros, estableciendo que para que
pueda deducirse acción reivindicatoria en contra de terceros poseedores
será necesario que se establezca que la escritura es nula o falsa. En
este caso el vendedor que alegue que es falsa la declaración que señala
que el comprador le pagó el precio no podrá accionar en contra de
terceros fundado en la falsedad de esas declaraciones, ya que no se le
admitirá prueba alguna para los efectos de acreditar esa falsedad.

(III) EL INSTRUMENTO PRIVADO.

1. Concepto.
178

Instrumento privado es todo escrito que deja constancia de


un hecho, otorgado por particulares sin la intervención de algún
funcionario público en el carácter de tal.

La regla general es que los documentos privados estén


firmados por el otorgante para que tengan valor de tales, como se
deduce del artículo 1701 del Código Civil el que en su inciso 2° dispone
que el instrumento público nulo valdrá como instrumento privado si
estuviere firmado por las partes.

Excepcionalmente no es necesario que el instrumento esté


firmado en los casos que señalan los arts. 1704 y 1705 del Código Civil.
El primero de ellos alude a los asientos, registro y papeles domésticos y
el segundo a las notas escritas por el acreedor a continuación, al
margen o al dorso de una escritura que siempre ha estado en su poder.

2. Autenticidad del instrumento privado (artículo 346).

A diferencia de lo que acontece con los instrumentos


públicos, como en los privados no interviene algún funcionario público
que permita revestirlos de una presunción de autenticidad, es necesario
que la parte que los presenta acredite la autenticidad de ellos. Es decir,
el instrumento privado sólo tendrá valor una vez que sea reconocido por
la parte en contra de quien se hace valer o mandado tener por
reconocido por el juez.

(A) Reconocimiento:

El reconocimiento de un instrumento privado puede ser


expreso o tácito.

a) Expreso: (Art. 346 Nos 1 y 2)

Este existe cuando la persona que aparece haber otorgado


el instrumento privado así lo declara en el mismo proceso en que éste
es acompañado o en otro diverso o en un instrumento público.

b) Tácito:

El reconocimiento tácito se produce cuando, acompañado


el instrumento privado al proceso y puesto éste en conocimiento de la
parte que aparece haberlo otorgado, ésta no lo objeta por falsedad o
falta de integridad dentro de sexto día.
179

Aun cuando el C.P.C. no lo señala en forma expresa, se


entiende que el artículo 346 N° 3 se refiere a instrumentos privados que
aparezcan emanados de la parte en contra de quien se presentan y no
de terceros; lo anterior, por razones obvias, toda vez que la contraparte
no estará normalmente en situación de saber si esos documentos que
aparecen emanados de algún tercero fueron o no efectivamente
otorgados por éste. Tratándose de instrumentos privados emanados de
terceros, para que ellos puedan tener algún valor es necesario que sean
reconocidos expresamente en el proceso por el tercero, declarando al
efecto como testigo.

Si el documento privado es acompañado junto con la


demanda, el plazo para objetarlo es el mismo que el que tiene el
demandado para contestar la demanda, al igual como en el caso de los
instrumentos públicos, como lo dispone expresamente el artículo 255.

Si la contraparte objeta el documento por falsedad o falta


de integridad, se generará un incidente, debiendo conferirse traslado de
la objeción a la parte que presentó el documento, debiendo el juez, al
resolver la incidencia, concluir si el instrumento es auténtico o no, es
decir si mando o no tenerlo por reconocido (artículo 346 N° 4).

3. Forma como se acompaña el instrumento privado.

a) Emanado de un tercero:

Como se deduce de los arts. 348 inciso 2, 795 N° 4 y 800


N° 3 del C.P.C., ellos deben ser acompañados con citación de la
contraparte, a fin de que ésta en el plazo de tres días formule los
alcances que el documento le merezca.

b) Emanado de la contraparte:

Como señalamos anteriormente, debe acompañarse bajo


apercibimiento de ser tenido por reconocido si no es objetado por
falsedad o falta de integridad dentro de sexto día, conforme lo señala el
artículo 346 N° 3.

4. Causales de impugnación.

Sólo puede ser impugnado por falsedad o falta de


integridad, es decir, por no haber sido otorgado en la forma y por quien
se señala como otorgante y por no ser completo.
180

Si se objeta por alguna de las causales indicadas, se


generará un incidente en el cual el juez deberá resolver si el documento
es auténtico o no o si es íntegro o no.

Nota:

Es frecuente que en los procesos se objete este tipo de


instrumentos por razones diferentes a las indicadas; dichas objeciones
no generan un incidente ni requerirán un pronunciamiento especial del
tribunal, sino que el juez, acorde con las restantes pruebas producidas,
determinará la veracidad de las declaraciones contenidas en el
documento al momento de valorar la prueba rendida.

5. Valor probatorio.

a) Emanados de la contraparte:

En caso de ser reconocido en forma expresa o tácita o


mandado tener por reconocido por el juez, tendrá el valor de escritura
pública respecto de los que aparecen o se reputan haberlo suscrito y de
las personas a quienes se han transferido las obligaciones y derechos
de éstos (artículo 1702 Código Civil).

Si el instrumento no es reconocido ni mandado tener por


reconocido, éste carecerá de valor probatorio.

b) Emanados de terceros:

Para que el instrumento privado otorgado por un tercero


tenga valor probatorio en juicio es necesario que este tercero
comparezca y declare como testigo prestando su reconocimiento a dicho
instrumento. En todo caso la prueba sólo tendrá el valor de la
declaración de un testigo singular.

6. Fecha del instrumento privado.

a) Respecto de las partes:

Si el documento ha sido reconocido por la parte que lo


otorgó, tendrá como fecha la que en el mismo se indica;

b) Respecto de terceros (artículo 1703 Código Civil)


181

En este caso el documento adquirirá fecha cierta en los


siguientes momentos:

- El día del fallecimiento de alguna de las personas que lo


han firmado;

- La fecha en que ha sido incorporado a un registro público


en caso de protocolización del instrumento en el registro de un notario,
la fecha será aquella en la cual éste fue anotado en el repertorio;

- La fecha en que conste haber sido presentado en juicio o


que se haya tomado razón de él;

- La fecha en que lo haya inventariado un funcionario


público competente en el carácter de tal;

7. Instrumento privado autorizado ante notario.

La sola circunstancia de que en un documento privado la o


las firmas de los otorgantes aparezcan autorizada ante notario, en
general no produce otro efecto que el de contar para probar la
autenticidad del mismo con un testigo abonado. Lo anterior, sin perjuicio
de otros efectos, como por ejemplo tratándose de instrumentos
mercantiles en que la autorización de la firma del girador o aceptante,
según el caso, les otorga mérito ejecutivo.

8. Cotejo de letras (arts. 350- 355).

a) Es un medio probatorio que consiste en comparar la


letra o la firma del documento privado cuestionado con la de otro
documento indubitado, es decir con otro instrumento respecto del cual
no exista duda que ha sido escrito o firmado por la misma persona que
aparece haber escrito o firmado el controvertido.

b) Este cotejo también procede tratándose de instrumentos


públicos que carecen de matriz, ya que si existe matriz el cotejo se hará
con aquella por el funcionario que autorizó la copia, por el secretario del
tribunal u otro ministro de fe que designe el juez.

c) Tratándose de instrumentos privados, la diligencia de


cotejo debe ser solicitada por la parte que lo presenta; en cambio, el
cotejo de instrumentos públicos debe pedirlo la parte que objeta el que
ha sido acompañado, ello por la presunción de autenticidad del
instrumento público.
182

d) Solicitado el cotejo, el juez procederá a designar un


perito y se considerarán como indubitados para esa diligencia los
instrumentos que las partes de común acuerdo acepten como tales, los
instrumentos públicos no tachados de apócrifos o suplantados y los
instrumentos privados que hayan sido reconocidos expresamente por el
otorgante. Sin perjuicio del informe del perito, el juez deberá practicar
además por si mismo el cotejo y no quedará obligado

por la pericia. En todo caso, el cotejo de letras no constituye por si solo


prueba completa, pero podrá servir de base para una presunción
judicial.

9. Instrumentos privados especiales.

Aparte de las normas que señala el Código Civil para los


instrumentos privados en general, él alude en forma especial a algunas
clases de ellos, al igual como lo hace el Código de Comercio; estos
instrumentos privados son:

a) Los asientos, registros y papeles domésticos:

Son todos aquellos apuntes, papeles o notas que una


persona redacta con el objeto de dejar constancia de cualquier hecho,
sea éste de carácter jurídico o doméstico, que se caracteriza además
por cuanto en ellos interviene sólo una persona que los firma o escribe.
De acuerdo con el artículo 1704 del Código Civil, estos documentos sólo
pueden ser utilizados para probar algún hecho en contra del que los ha
otorgado o firmado; es decir, sólo hacen fe en contra de esa persona,
pero para ello es necesario que el hecho que aparezca reconocido en
los mismos se encuentre especificado claramente.

Cuando se trata de algún escrito de esta naturaleza que en


parte puede perjudicar a quien lo quiere hacer valer, éste debe aceptarlo
íntegramente. Así, por ejemplo, si una persona lleva anotados en una
hoja las sumas de dinero que adeuda a un tercero, pero en el mismo
papel indica que, por su parte el tercero le compró alguna especie cuyo
precio no le ha pagado, el tercero que quiere utilizar ese documento
para acreditar su acreencia igualmente deberá aceptarlo en la parte que
en él se indica que a su vez debe el precio del objeto adquirido.

En todo caso, estos documentos dado el carácter privado


de los mismo, para que tengan valor probatorio deben ser reconocidos o
mandados tener por reconocidos, en alguna de las formas que señala el
artículo 346 del C.P.C.
183

b) Notas escritas o firmadas por el acreedor en una escritura:

Conforme al artículo 1705 del Código Civil, la nota escrita o


firmada por el acreedor a continuación, al margen o al dorso de una
escritura que siempre estuvo en su poder o la efectuada en un duplicado
de ésta que esté en poder del deudor, hará prueba en todo lo favorable
al deudor. Sin embargo, si dichas notas contienen también aspectos
desfavorables para el deudor, si éste quiere hacer valer el documento en
su poder, deberá aceptarlo también en la parte que le perjudica.

Esta situación es similar a la anterior, con la salvedad que


la nota escrita o firmada ha sido estampada a continuación, al margen o
al dorso de una escritura y debe decir relación con el acto jurídico que
esa escritura contiene.

Como documento privado, para que tenga valor probatorio,


siempre debe ser reconocido o mandado tener por reconocido, conforme
a lo que hemos señalado.

c) Libros de comerciantes:

Las leyes exigen a los comerciantes llevar diferentes libros


de orden contable, los que éstos deben mantener cumpliendo
determinados requisitos. Tratándose de procesos seguidos entre
comerciantes, estos libros hacen plena fe probatoria cuando han sido
llevados conforme a la ley y, si entre los libros de uno y otro comerciante
existen discrepancias, el asunto deberá resolverse con el mérito de las
demás pruebas rendidas (artículo 35 Código de Comercio).

Si el proceso se sigue entre un comerciante y un no


comerciante, los libros sólo hacen fe en contra del primero, quien no
podrá aportar pruebas tendientes a demostrar algo distinto que lo
indicado por los libros. En todo caso, en este evento el no comerciante
que invoca los libros en su favor deberá aceptar el valor de ellos tanto
en lo que le sean favorable como en lo desfavorable.

IV) LAS CONTRAESCRITURAS (artículo 1707 Código


Civil).

1. Concepto.
184

En general se entiende por contraescritura aquella


mediante la cual se altere o modifique lo estipulado en alguna escritura
anterior.

En Chile existen dos tesis en cuanto a la extensión que


debe darse al concepto de contraescritura; una que estima que éste es
de carácter restringido y otra que le otorga un ámbito más amplio.

a) Sentido restringido:

Según esta teoría, el término contraescritura está


considerado como todo escrito en el cual las partes en forma ostensible
contradigan estipulaciones contenidas en una escritura anterior y que
esté destinada a permanecer en secreto frente a terceros; serían el
medio que tendrían las partes para demostrar cuál fue su real intención
al celebrar el acto o contrato original. Así, por ejemplo, si se celebra una
compraventa y en una contraescritura se expresa que se trata de una
donación.

De acuerdo con lo expuesto, para esta teoría es necesario:

- Que la nueva escritura tenga por finalidad establecer la


simulación total o parcial del acto contenido en la escritura original;

- Que la nueva escritura no contenga un acto jurídico


nuevo, como por ejemplo el caso de una compraventa en que en la
escritura original se señale que el precio es 100 y en la escritura
posterior se indique que las partes acuerdan modificar el precio a 120.

b) Sentido amplio:

Conforme a esta posición, dentro de la expresión


contraescritura quedan incorporadas todas aquellas que modifiquen o
alteren en todo o parte una escritura anterior, sea para dejarlas
totalmente sin efecto, sea para introducirles modificaciones. Estimamos
que esta posición es la correcta.

2. Valor probatorio de las contraescrituras:

a) Entre las partes:

Ellas producen pleno efecto probatorio, ya que lo que debe


primar entre ellas es su verdadera intención al contratar. En todo caso,
185

tratándose de contraescrituras privadas, deberá otorgarse su


reconocimiento en alguna de las formas que señala el artículo 346 del
C.P.C.

b) Frente a terceros:

- Las contraescrituras que consten en instrumento privado


y que estén destinadas a alterar lo establecido en un documento público,
no producen efecto alguno respecto de terceros;

- Las contraescrituras que consten en un instrumento


público, para que puedan ser eficaces respecto de terceros requieren
que se haya tomado nota de ellas en la matriz del instrumento original y
de la copia en virtud de la cual ha actuado el tercero.

En todo caso, los terceros si toman conocimiento de la


existencia de alguna contraescritura que no haya cumplido con alguno
de los requisitos precedentemente indicados, podrá valerse de ella
frente a las partes. Lo anterior, por cuanto la ley dice que no producirán
efecto "contra terceros" y nada señala en cuanto al valor de ellas en
favor de terceros. Así, por ejemplo, en una escritura de compraventa se
señala un precio de 100, el que se da por pagado; en una
contraescritura el comprador reconoce que sólo pagó 50 y que aún
adeuda otros 50 al vendedor; en este caso un acreedor del comprador
podrá hacer efectivo su cobro en el crédito que tiene el vendedor.

B) LA PRUEBA TESTIMONIAL.

1. Normas legales que la regulan.

a) Los arts. 1708 a 1711 del Código Civil, los que


reglamentan la admisibilidad de la prueba testimonial.

b) Arts. 356 a 384 del C.P.C., que regulan este medio


probatorio en los procedimientos civiles en todos sus aspectos;

c) Los arts. 189 a 201 y 458 a 497 del C.P.P., que


reglamenta la prueba testimonial en el proceso criminal; las primeras
disposiciones se refiere a esa prueba en el sumario y las segundas al
plenario.
186

2. Concepto.

Siguiendo al profesor Mosquera, podemos señalar que los


testigos son aquellos terceros extraños al proceso mismo, que declaran
bajo juramento acerca de la verificación de ciertos hechos que se
controvierten en el juicio, de los cuales han tomado conocimiento en
forma directa o por los dichos de otra persona.

3. Requisitos que debe reunir el testigo.

Del concepto indicado se deducen los siguientes


requisitos:

a) Debe tratarse de un tercero extraño al proceso mismo;


como consecuencia de ello, no pueden ser testigos las partes del
mismo, sean directas o indirectas.

b) Deben declarar bajo juramento respecto de


determinados hechos controvertidos de los cuales hayan tomado
conocimiento:

Al igual que toda prueba, el testimonio debe referirse a


hechos determinados que deben ser materia de la controversia; el
testigo no puede efectuar apreciaciones personales o emitir opiniones,
ya que ello corresponde realizarlo a los peritos y, en definitiva al tribunal.

c) Debe conocer los hechos por haberlos presenciado o


percibido por sus sentidos (presenciales) o por haber tomado
conocimiento de los mismos por los dichos de terceros (de oídas).

d) Debe dar razón de sus dichos:

Para que el tribunal pueda cerciorarse debidamente de que


efectivamente el testigo tomó conocimiento de los hechos sobre los
cuales declara, es indispensable que éste de razón de sus dichos, es
decir, que señale las circunstancias en que los presenció o la forma en
que llegaron a su conocimiento.

4. Características.

a) Es una prueba preconstituída, toda vez que el testigo


normalmente ha tomado conocimiento de los hechos respecto de los
187

cuales declara antes de que se inicie el proceso en el cual ellos son


controvertidos.

b) Es una prueba en la que prima el principio de la


inmediación, ya que es el juez quien directamente debe recoger los
dichos de éste; lo anterior, en teoría, ya que en la práctica estas
declaraciones son tomadas en las causas civiles por un receptor en
presencia del juez;

c) Es un medio de prueba indirecto, ya que el juez toma


conocimiento de los hechos no por la percepción directa de los mismos,
sino que precisamente por la exposición que de ellos efectúa el testigo;

d) Es una prueba formalista, toda vez que la ley la ha


regulado en forma rigurosa debido a la desconfianza que existe de parte
del legislador hacia la veracidad de los testimonios.

5. Clasificaciones.

a) Presenciales y de oídas:

Como señalamos, son presenciales los que han percibido


los hechos sobre los cuales declaran en forma directa, por sus sentidos;
testigos de oídas son aquellos que son sabedores de los hechos por los
dichos de otra u otras personas que se los han relatado.

Los testigos presenciales que intervienen en el


otorgamiento de algún documento reciben además el nombre de
testigos instrumentales.

b) Contestes y singulares:

Son contestes cuando existen varios testigos que declaran


en la misma forma respecto de un mismo hecho; en cambio, son
singulares cuando sólo declara un testigo o cuando declarando varios
respecto de un mismo hecho, sus declaraciones son diversas.

c) Hábiles e inhábiles:

Son hábiles aquellos a los cuales no les afecta alguna


causal de inhabilidad señalada en la ley e inhábiles, aquellos a quienes
afecta alguna de dichas causales.
188

6. Limitaciones a la procedencia de la prueba testimonial.

a) El artículo 1708 del Código Civil dispone que no se


admitirá prueba testimonial para acreditar la existencia de una obligación
que haya debido constar por escrito. Es decir, no puede probarse de
este modo la existencia de un acto o contrato del cual emane una
obligación, cuando ese acto o contrato ha debido constar por escrito.

Por su parte, los artículos 1682 en relación con el 1702 y


1709 del mismo Código Civil señalan que deben constar por escrito los
actos o contratos que contengan la entrega o promesa de una cosa que
valga más de dos UTM;

b) El artículo 1709 señala que no será admisible la prueba


de testigos en cuanto ella adiciones o altere de modo alguno las
estipulaciones de un acto o contrato, ni sobre lo que alegare haberse
dicho antes, durante o después de su otorgamiento, aun cuando en
alguna de estas modificaciones o adiciones se trate de una cosa de
valor inferior a 2 UTM.

Excepciones:

- Cuando existe un principio de prueba por escrito (artículo


1711 inciso 1);

- Cuando exista la imposibilidad de obtener prueba escrita


(artículo 1711 inciso 3.);

- Cuando se trate de aquellos casos en los cuales la ley en


forma expresa autoriza la testimonial, como el artículo 2175 del Código
Civil respecto del comodato y el 2237 respecto del depósito necesario.

Además, sin perjuicio de lo dicho, siempre debe tenerse


presente que las normas señaladas se refieren a los actos y contratos
civiles y no a los de otra naturaleza, como por ejemplo los mercantiles,
toda vez que al respecto el artículo 128 del Código de Comercio
establece expresamente que la testimonial es admisible en materias
mercantiles, cualquiera que sea el importe de la obligación que se trata
de probar, salvo los casos en que la ley expresamente exige escritura
pública.

7. Iniciativa de la prueba testimonial.


189

En el proceso civil, al igual que como sucede respecto de


la generalidad de los medios probatorios, la iniciativa para rendir prueba
testimonial corresponde a las partes, sea antes de la iniciación del
proceso mismo, tratándose de medidas prejudiciales probatorias o
durante la secuela de éste, en el probatorio.

El tribunal sólo tiene iniciativa en materia de prueba


testimonial cuando la dispone como medida para mejor resolver, con la
limitación que señala el artículo 159 N° 5, que la limita en este caso a
aquellos testigos que ya hayan declarado con anterioridad en la causa y
para el solo efecto de que aclaren o expliquen puntos oscuros o
contradictorios de sus dichos.

8. Oportunidad procesal para rendir testimonial.

a) Como medida prejudicial probatoria;

b) Durante el término probatorio en primera instancia, sea


este término el ordinario, extraordinario o especial;

c) En segunda instancia sólo puede rendirse testimonial si


el tribunal así lo dispone como medida para mejor resolver (artículo 207
inciso 2, cuando los hechos sobre los que debe declarar el testigo sean
a juicio del tribunal estrictamente necesarios para la acertada resolución
del proceso, que se trate de declaraciones que no hayan podido
producirse en primera instancia y que los hechos sobre los cuales van a
declarar no hayan sido materia de otros medios probatorios.

9. Obligaciones de los testigos.

a) Comparecer ante el tribunal:

Toda persona, por regla general, cualquiera que sea su


estado o profesión, está obligada a concurrir al tribunal a la audiencia
que éste señale para los efectos de que preste declaración. Además, en
aquellos casos en que se exige por una de las partes la comparecencia
de un testigo a sabiendas que la declaración de éste es inútil, el tribunal
podrá imponer a esa parte una multa de un décimo a medio sueldo vital.

Tratándose de testigos que residan fuera del territorio


jurisdiccional del tribunal ante el cual se sigue el proceso, su obligación
se limitará a la concurrencia ante el tribunal correspondiente a su
domicilio, quien tomará la prueba mediante exhorto que le remitirá el
190

otro tribunal. Esto, sin perjuicio de que el testigo comparezca


voluntariamente ante el juez que lleva el proceso.

Excepciones:

El artículo 361 del C.P.C. exime a


determinadas personas de la obligación de comparecer al tribunal en
consideración al cargo que ocupan o a otras circunstancias:

- Determinadas autoridades públicas:

Presidente de la República, Ministros de Estado,


Parlamentarios, Subsecretarios. Intendentes, Gobernadores, Alcaldes,
etc. (artículo 361 N° 1).

De acuerdo con el artículo 362, si bien las personas antes


señaladas están exentas de la obligación de comparecer, ellas deberán
siempre prestar declaración, lo que harán mediante informes escritos en
los que expondrán que declaran bajo juramento. Tratándose de
Ministros y Fiscales de Cortes, así como de Jueces de Letras de ciudad
asiento de C. Apelaciones, para poder declarar requieren de la
autorización previa de la Corte Suprema o del Fiscal de este tribunal o
de la Corte de Apelaciones respectiva, según el funcionario de que se
trate. Esta autorización deberá concederse salvo que aparezca que la
declaración ha sido solicitado con el solo objeto de establecer respecto
del magistrado en cuestión una causal de recusación.

- Personas que gozan en el país de inmunidades


diplomáticas:

Tratándose de extranjeros que ejercen funciones


diplomáticas en Chile, ellos podrán declarar por escrito y juramentados,
siempre que se presten voluntariamente a ello. Si los diplomáticos en
referencia son de nacionalidad chilena, aún cuando representen a un
país extranjero, estarán obligados a declarar por escrito.

- Los religiosos, incluso los novicios:

No están obligados a comparecer, pero si a declarar,


motivo por el cual el interrogatorio deberá efectuarse en sus domicilios.

- Las mujeres que por su estado o posición no puedan


concurrir sin grave molestia: también deben declarar en sus domicilios.
191

- Los que por enfermedad u otro impedimento calificado


por el tribunal, estén imposibilitados de concurrir al tribunal:

En este caso el tribunal igualmente debe constituirse en el


domicilio del testigo para tomarle declaración.

b) Prestar declaración:

Toda persona se encuentra legalmente obligada a


declarar, salvo los casos de excepción que señala el artículo 360 del
C.P.C.:

(1) En virtud del secreto profesional:

No están obligados a declarar los eclesiásticos, abogados,


notarios, procuradores, médicos y matronas, sobre hechos que se les
haya comunicado confidencialmente con ocasión de ese estado,
profesión u oficio.

Respecto de estas personas es necesario señalar que la


exención de la obligación de declarar no sólo es un derecho, sino que
también es una obligación, toda vez que la violación del secreto
profesional es constitutiva de delito, conforme al artículo 247 del Código
Penal.

Respecto de los abogados existen además las


disposiciones del Código de Etica Profesional, en el cual se consigna en
sus arts. 10 a 12 que la obligación de guardar el secreto se extingue
cuando la revelación del mismo mira directamente a la defensa del
profesional frente a la acusación que le formule un colega o el cliente.
Además, cuando un cliente revela al abogado que piensa cometer un
delito, este último debe efectuar las revelaciones necesarias para
prevenir la perpetración del hecho punible o proteger a personas en
peligro.

En la actualidad se estima que la enumeración de


profesionales señalada en el artículo 360 N. 1 es meramente enunciativa
y que la obligación de guardar el secreto profesional se extiende
asimismo a otras profesiones, como por ejemplo la de periodista. El
Código Penal habla de profesiones que exijan o requieran título, por lo
que no podría obligarse a declarar a un profesional no comprendido en
la enumeración del 360, porque lo estarían obligando a cometer un
delito.
192

2. En razón de un vínculo de parentesco (artículo 360 N°


2).

Las personas enumeradas en el artículo 358 del C.P.C. en


sus números 1, 2 y 3, tampoco están obligadas a declarar y vienen a ser
los cónyuges, los parientes legítimos hasta el 4° grado de
consanguinidad y segundo de afinidad; los ascendientes, descendientes
y hermanos ilegítimos cuando haya reconocimiento de parentesco que
produzca efectos civiles y los pupilos y guardadores, recíprocamente.

3. En razón de los hechos sobre los cuales debe declarar


(artículo 360 N° 3).

Los testigos no están obligados a prestar declaración


respecto de hechos que afecten su propio honor o el de las personas
señaladas en el número anterior o cuando estas declaraciones digan
relación con hechos que importen un delito del cual puede ser
responsable criminalmente el declarante o alguna de las personas
señaladas en el número anterior.

c) Obligación de decir verdad.

Antes de que el testigo preste declaración, éste deberá ser


juramentado conforme lo dispone el artículo 363, utilizando la formula:
“Juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a preguntar”; y el
testigo deberá responder “Sí, Juro”.

Sanciones.

El testigo que legalmente citado no comparezca podrá ser


compelido a ello mediante la fuerza, a menos que comprueba que ha
estado en imposibilidad de concurrir. Si compareciendo se niega a
declarar sin justa causa, podrá ser mantenido en arresto hasta que
declare y el testigo que falta a la verdad en sus declaraciones incurre en
el delito de perjurio o falso testimonio.

10. Derechos de los testigos (artículo 380 y 381).

a) Pueden solicitar que se les cite a declarar para un día


preciso y determinado;

b) Además tienen derecho a que la persona que los


presenta como tales les pague los gastos que les irrogue su
comparecencia al tribunal; este pago podrán reclamarlo hasta 20 días
193

después de haber prestado declaración y transcurrido ese plazo se


entiende renunciado el derecho. Si no existe acuerdo en cuanto al
monto de esos gastos, ellos serán fijados por el juez sin forma de juicio y
sin ulterior recurso.

11. Capacidad para ser testigo (inhabilidades).

La norma general es que toda persona sea hábil para


testificar, salvo que les afecte una causal de inhabilidad establecida por
la ley (artículo 356). Los arts. 357 y 358 del C.P.C. consignan las
inhabilidades, las que pueden ser de carácter absoluto o relativo.

(A) Inhabilidades absolutas.

(1) Los menores de 14 años; sin embargo, cuando se estime que tienen
suficiente discernimiento podrá autorizarse su declaración la que no
podrá tomarse bajo juramento y lo que el menor exponga sólo podrá
considerarse como base para una presunción judicial;

(2) Los que se hallen en interdicción por demencia;

(3) Los que al tiempo de declarar o, al momento en que ocurrieron


los hechos sobre los que depondrá se encuentra o halla encontrado
privado de razón por ebriedad u otra causa;

(4) Los que carezcan del sentido necesario para percibir los
hechos materia de la declaración, cuando ellos ocurrieron;

(5) Los sordomudos que no puedan dar a entenderse por escrito;

(6) Los que en el mismo proceso hayan cohechado, hayan sido


cohechados o hayan intentado cohechar a otros, aún cuando no se les
haya procesado criminalmente por este hecho;

(7) Los vagos, sin ocupación u oficio conocido;

(8) Los que en concepto del tribunal sean indignos de fe, por
haber sido condenados por delito y

(9) Los que hagan profesión de testificar de juicio.


194

(B) Inhabilidades relativas.

Estas inhabilidades se llaman relativas, por cuanto el


testigo no podrá declarar sólo en el proceso determinado en el cual
concurre la causal y éstas son:

(1) Ser cónyuge o los pariente legítimo hasta el cuarto grado de


consanguinidad y segundo de afinidad de la parte que los presenta
como testigos.

En este caso se trata de grados de parentesco cercanos


que hacen obvio suponer que el testigo perderá la imparcialidad
necesaria para declarar;

(2) Ser ascendiente, descendiente o hermano ilegítimo, cuando


haya reconocimiento del parentesco que produzca efectos civiles
respecto de la parte que solicita su declaración;

(3) Los pupilos por sus guardadores y viceversa;

(4) Ser trabajador dependiente de la persona que lo presenta; se


entenderá por dependiente en este caso al que preste habitualmente
servicios remunerados a la persona que lo presente;

(5) Los que a juicio del tribunal carezcan de imparcialidad


necesaria para declarar por tener en el pleito interés directo o indirecto.

La jurisprudencia ha señalado en forma reiterada que el


interés a que se refiere esta causa debe ser de carácter pecuniario,
estimable en dinero, en atención a que en las restantes causales se está
aludiendo a otro tipo de intereses que podrían darse, como el de ayudar
a un pariente, a un amigo, etc.

(6) Tener íntima amistad con la parte que los presenta o


enemistad con la parte en contra de la cual declaran. Esta amistad o
enemistad deberá manifestarse en el proceso por hechos graves que el
tribunal deberá calificar según las circunstancias.

Excepción:

No obstante lo anterior, conforme al inciso final del artículo


358, las inhabilidades relativas que esa disposición establece no podrán
ser invocadas para tachar a un testigo, cuando la parte en cuyo favor
195

está establecida la inhabilidad, a su vez presente al testigo para que


declare sobre puntos que a ella le interesa establecer. Es decir, en este
caso deberá admitirse la declaración del testigo respecto de los puntos
que cada parte señale.

C) Paralelo entre las inhabilidades absolutas y relativas.

El testigo a quien afecte alguna inhabilidad absoluta o


relativa, cuando es tachado y la tacha es acogida, será igualmente
inhábil; es decir, sus declaraciones carecerán de valor sea que la
inhabilidad se funde en causal absoluta o relativa.

Sin embargo, existen por otra parte las siguientes


diferencias:

a) Tratándose de causales de inhabilidad relativa, para que


el tribunal pueda pronunciarse a su respecto, siempre será necesario
que ella sea alegada, lo que se hace deduciendo la tacha
correspondiente, en cambio, si el testigo se encuentra afectado por una
causal de inhabilidad absoluta, cuando ella aparece en forma notoria, el
tribunal podrá de oficio abstenerse de tomarle declaración (por ejemplo
se presenta como testigo a un niño de cuatro años);

b) Además, cuando la parte invoca una tacha por causal de


inhabilidad absoluta que aparezca en forma notoria, podrá acoger esta
tacha de inmediato, sin tomarle declaración al testigo. En cambio,
cuando la tacha que se alega se funda en alguna inhabilidad relativa,
aún cuando los hechos en que se funda sean notorios, deberá tomarle
declaración y posteriormente se pronunciará sobre la tacha.

c) Tratándose de inhabilidades absolutas, la circunstancia


de que ambas partes presenten como testigos a la misma persona
afectada por una de estas causales no purga la tacha; es decir, en este
caso no se amplía la norma del artículo 358 inciso final que señala que
las inhabilidades a que esa disposición se refiere (relativas), no podrán
hacerse valer cuando la parte en cuyo favor se encuentran establecidas,
presenta como testigo a la misma persona a la cual podría aplicarse
dichas tachas.

d) las inhabilidades absolutas no son renunciables por las


partes, pudiendo el tribunal siempre de oficio repeler las declaraciones
de los que se encuentren notoriamente afectados por alguna de ellas; en
cambio, las inhabilidades relativas pueden ser renunciadas en forma
expresa o tácita, ya sea no deduciendo la tacha en contra del testigo o
presentando a su vez a ese testigo afectado por la causal.
196

12. Forma de producir la testimonial.

A) Lista de testigos y minuta de puntos de prueba: artículo


320.

La parte que desee rendir testimonial deberá presentar


dentro de los cinco primeros días del probatorio una lista de los testigos
de los cuales desee valerse, así como una minuta de puntos de prueba.
Como vimos al tratar del término probatorio, éste comienza a correr a
contar de la última notificación de la interlocutoria de prueba o desde la
notificación por el estado diario de la resolución que resuelve la
reposición, cuando se ha deducido ese recurso.

a) Lista de testigos:

- Los testigos deberán ser individualizados en ella con


nombre, apellido, profesión u oficio y domicilio. En todo caso, la
indicación del domicilio deberá contener los datos necesarios para su
identificación, los que variarán, según donde éste se encuentre ubicado.
Así, si es en el campo, habrá que señalar nombre del fundo, camino,
etc.

Si un testigo no es individualizado como corresponde y esa


omisión o error es de carácter sustancial, en forma tal de que impida su
identificación, la contraparte podrá solicitar y obtener que dicha persona
no declare. En todo caso, los errores u omisiones deben ser
sustanciales, como por ejemplo si se señaló apellidos diferentes.

- Si no se presenta la lista dentro de los cinco primeros


días del probatorio, ella no podrá allegarse al proceso con posterioridad
y, en caso de que así se hiciera, ella se tendrá por no presentada, por
haber precluído la oportunidad para hacerlo.

Se ha discutido que sucede si la lista de testigos se


presenta antes del probatorio. A nuestro juicio, ello no impide que pueda
tenérsela por presentada y que produzca todos sus efectos, toda vez
que la presentación de la misma tiene por objeto que la contraparte
tome oportuno conocimiento de los nombres de los testigos de que
piensa valerse la contraria. Además, el artículo 64, al referirse a los
plazos fatales, señala que la posibilidad de ejecutar un acto o ejercer un
derecho se extingue al vencimiento del plazo, no diciendo nada cuando
se ejecuta antes de que él comience a correr.
197

- No existe limitación en cuanto al número de testigos que


pueda consignarse en la lista, sin perjuicio de que, como se verá más
adelante, la ley limita a seis el número de testigos que puede declarar
por cada parte respecto de cada punto de prueba. En todo caso,
siempre es conveniente presentar en la nómina el mayor número posible
de testigos, a fin de evitar que la ausencia de alguno de ellos en la
audiencia pertinente o por efecto de las tachas que puedan deducirse en
su contra la parte quede sin testigos hábiles.

- Por otra parte, conforme al artículo 372 inciso 2° del


C.P.C., sólo pueden declarar las personas indicadas en las listas, salvo
que:

(1) En casos calificados y siempre que la parte jure no haber tenido


conocimiento de la existencia del testigo como tal al momento de
presentar la lista;

(2) Cuando las partes de común acuerdo lo acepten.

- la lista de testigos deberá presentarse ante el tribunal que


conoce del proceso y lo normal será que los testigos igualmente presten
declaración ante dicho tribunal, a menos que residan fuera de su
territorio, caso en el cual declararán ante el tribunal del territorio en el
que residen, mediante exhorto.

b) Minuta de puntos de prueba:

Como hemos señalado anteriormente, la resolución que


recibe la causa a prueba es la que fija los hechos controvertidos sobre
los cuales ha de recaer la prueba; sin embargo, la ley señala además
que las partes que vayan a presentar prueba testimonial deberán
acompañar una minuta de puntos de prueba, lo que significa que cada
uno de los puntos fijados por el tribunal pueden ser desglosados en
subpuntos. Así, por ejemplo, si uno de los puntos de prueba es "si el
demandado llevó el día X $500.000, al domicilio del demandante, el
punto podrá desglosarse en los siguientes: "si el demandado concurrió
el día x al banco x; si ese día cambió un cheque por $500.000; si viajó
en taxi desde ese banco al domicilio del demandado, etc.". En el
ejemplo señalado, puede ser que la parte quiera presentar como testigo
al cajero del banco, quien declarará sobre los dos sub- puntos indicados
en primer lugar y que además quiera que el taxista declare sobre el
hecho de haber transportado al demandado, es decir, sobre el tercer
sub- punto.
198

En caso de que no se acompañe la minuta de puntos de


prueba, si bien la ley señala la misma sanción que por la no
presentación de la lista de testigos, la jurisprudencia ha estimado que en
este caso la sanción será sólo que los testigos tendrán que declarar
directamente sobre cada punto de prueba y no respecto de puntos de
una minuta.

B. Audiencia en la cual debe rendirse la testimonial.

Como el probatorio es relativamente extenso, a fin de


evitar que las partes deban encontrarse presente todos los días que este
dure en el tribunal por si la contraparte rinde prueba testimonial, el
artículo 369 del C.P.C. establece que el tribunal señalará una o más
audiencias determinadas para que se rinda la prueba testimonial,
teniendo para ello en consideración el número de testigos y la cantidad
de puntos de prueba sobre los cuales estos deberán declarar.

Sin embargo, como normalmente las audiencias para la


testimonial se fijan indicando día y hora, en la misma resolución que
recibe la causa a prueba, el tribunal sólo podrá tener consideración el
número de puntos de prueba y no el número de testigos, ya que en ese
momento todavía no se habrán presentado las listas correspondientes.
Podría fijarse las audiencias en una resolución posterior, pero ello no es
lo habitual, debido a que debe darse oportuno conocimiento de ellas a
las partes, para que pueden ejercer sus derechos.

Si la parte estima que uno o más testigos que va a


presentar a declarar podría ser renuente a concurrir al tribunal, podrá
solicitar que se disponga la citación judicial del mismo, petición a la cual
el tribunal deberá acceder, siempre que se formule antes de la audiencia
de la prueba; lo normal será que en este caso se pida la citación del o
de los testigos en el mismo escrito en el cual se señala la nómina de
ellos (artículo 380).

Si el testigo ha sido citado y no comparece, puede ser


obligado a ello mediante la fuerza y, en caso de vencer el probatorio, la
no comparecencia será constitutiva de un impedimento que podrá dar
lugar a un probatorio especial.

Como es la parte misma quien debe encargarse de que el


receptor judicial practique la citación, si el testigo no es citado y no
comparece a declarar, la jurisprudencia ha resuelto que no existiría un
impedimento que autorice un término especial.

C. Materialización de la testimonial.
199

Si en un proceso ordinario se ha recibido la causa a prueba


fijándose los hechos controvertidos, esta resolución ha sido legalmente
notificada a las partes, éstas han presentado sus correspondientes listas
de testigos y minutas de puntos de prueba y ha llegado la audiencia
fijada por el tribunal para su recepción, deberá luego seguirse los
siguientes pasos:

a) La parte que desee rendir su testimonial deberá


contratar los servicios de un receptor, persona ésta que, conforme a lo
dispuesto en el artículo 390 del C.O.T., es la que debe intervenir como
ministro de fe de la diligencia; como señalamos anteriormente, en la
práctica es este funcionario quien toma las declaraciones en presencial
del juez en la sala de audiencias del tribunal.

Es decir, en esta diligencia el Secretario del Tribunal no


actúa como ministro de fe y consiguientemente el acta en que se
consigne la testimonial rendida deberá ser autorizada por el receptor;

b) Se comenzará por tomar declaración a los testigos de la


parte demandante y a continuación a los del demandada ; el receptor
que actúe en uno y otro caso podrá ser persona diferente, ya que son
contratados para esos efectos por cada parte.

c) Antes de que se tome la declaración misma, el testigo


deberá prestar juramento conforme al artículo 363 del C.P.C.; se le
preguntará "Juráis por Dios decir verdad acerca de lo que se os va a
preguntar?" y el testigo deberá contestar "sí, juro".

Si el testigo no es debidamente juramentado, su


declaración carecerá de valor, toda vez que la ley establece
imperativamente esta exigencia ya que, en concepto de ella, el
juramento es esencial para que el testigo sea veraz. En la actualidad
existe la tendencia a permitir la sustitución del juramento por una
"promesa de decir verdad", lo que ya ha sido consagrado en el C.P.P.

Excepción: Si se llega a aceptar la declaración de un


menor de catorce años, conforme al artículo 357 N° 1 del C.P.C., éste
será interrogado sin previo juramento.

d) De acuerdo con la ley, los testigos deben ser


interrogados directamente por el juez y, en caso de tratarse de tribunal
colegiado, por el ministro de turno; sin embargo, como señalamos, en la
práctica el interrogatorio lo efectúa el receptor en presencia del juez o
ministro. Este interrogatorio debe efectuarse de acuerdo con la minuta
200

de puntos de prueba o del auto de prueba, en su defecto y sólo respecto


de los puntos para los cuales el testigo ha sido presentado a declarar.

e) Antes de la declaración misma, la contraparte tiene el


derecho a formular, por intermedio del juez, las preguntas que estime
conducentes al establecimiento de alguna causal de tacha. Concluidas
estas preguntas, la parte que no ha presentado al testigo deberá
formular la o las tachas que estime pertinentes; si no lo hace en este
momento, precluye su derecho a hacerlo.

Esto es de importancia, toda vez que si la tacha que se


formula, a juicio de la parte que presentó al testigo, tiene fundamento y
es posible por lo tanto que sea acogida por el tribunal, ella puede
proceder a retirar a ese testigo tachado y a reemplazarlo por alguno de
los otros que haya señalado en su lista.

Si la parte no estime pertinente retirar al testigo, se le


conferirá traslado de la tacha y se procederá a tomar declaración al
testigo, a menos que se trate de tacha fundada en una causal de
inhabilidad absoluta que sea notoria, caso en el cual el juez podrá de
oficio repeler su declaración; por ejemplo, si se presenta a declarar un
niño de cinco años; una vez evacuado el traslado de la tacha podrá
eventualmente recibirse la incidencia a prueba y el juez se pronunciará
siempre al respecto en la sentencia definitiva en la cual declarará si
acoge o no la tacha en cuestión.

f) Se procederá a interrogar al testigo sobre los puntos


para los cuales ha sido presentado y el tribunal podrá disponer de oficio
que rectifique, esclarezca o precise los hechos sobre los que ha
declarado; a continuación, la misma parte que presenta al testigo podrá
formularle a éste a través del tribunal las preguntas que estime
necesarias para aclarar, complementar o precisar los hechos sobre los
que ha declarado; terminadas las repreguntas, la contraparte podrá
contrainterrogar el testigo a fin de que precise, esclarezca o rectifique
sus declaraciones; en todo caso, las repreguntas y contrainterrogatorios
se llevan a cabo por intermedio del juez.

En caso de suscitarse oposición a alguna pregunta,


repregunta o contrainterrogación, el tribunal deberá resolver la
conducencia o no de la pregunta objetada, resolución que será apelable
en el solo efecto devolutivo. Estas oposiciones pueden fundarse en que
se trata de preguntas de carácter inductivo, es decir que a través de
ellas se está dando la respuesta, o por no encuadrar éstas en los
hechos controvertidos respecto de los cuales se ha solicitado su
201

declaración. Estas objeciones se tramitan como incidente, es decir,


dando traslado a la contraparte y resolviendo el juez a continuación.

g) Concluida la declaración, ella deberá ser consigna por


escrito, cuidando de utilizar en la transcripción en lo posible las mismas
expresiones empleadas por el testigo (en la práctica se va escribiendo el
acta de a poco, a medida que se va prestando la declaración, con el
objeto de evitar que después se olvide uno o más puntos. Terminada la
diligencia, el acta será leído por el receptor en voz alta y luego el testigo
se ratificará y firmará junto con el juez, el receptor y las partes
presentes.

D) Número de testigos que puede presentar cada parte (artículo


372).

El artículo 372 del C.P.C. dispone que sólo serán admitidos


a declarar seis testigos por cada parte respecto de cada uno de los
puntos de prueba fijados por el tribunal; como la ley no señala en forma
expresa que la limitación se refiere a los puntos señalados por el
tribunal, algunos han sostenido que alude a la minuta de puntos de
prueba; ello no es así, ya que cuando la ley ha querido aludir a la minuta
lo ha hecho expresamente.

Cuando los testigos son varios, el artículo 364 inciso 2°


dispone que el tribunal adoptará las medidas necesarias a fin de evitar
que éstos puedan comunicarse entre si a medida que van declarando.
En todo caso, ello sólo es posible cuando se trata de varios testigos que
declaran en una misma audiencia, en que se hace permanecer a los que
ya han declarado en la sala de audiencias del tribunal hasta que hayan
declarado los restantes; lo anterior, salvo que el tribunal en el acuerdo
de las partes autorice al testigo para que se retire de inmediato (esto es
muy usual).

13. Las tachas.

a) Concepto.

Las tachas constituyen el medio que la ley señala a las


partes para que hagan valer en el juicio las inhabilidades que puedan
afectar a uno o más testigos determinados presentados a declarar por la
contraria.

b) La tacha debe deducirse por la parte contraria a aquella


que presenta los testigos a declarar, desde el momento en que se
202

presenta la lista de testigos hasta el momento que precede a la


declaración misma de ese testigo. En la práctica ellas normalmente son
formuladas en la audiencia de prueba respectiva, después de haberse
formulado al testigo preguntas encaminadas a configurar una causal de
tacha. En el caso especial que señalamos anteriormente en que puede
presentarse a declarar un testigo que no haya figurado en la lista, la
contraparte tendrá el plazo de tres días para tacharlo.

c) Al formular la tacha, la parte deberá indicar la causal legal de la


misma, así como los fundamentos de hecho de la misma. Así, por
ejemplo, podrá decir que tacha al testigo por cuanto éste es hermano
legítimo de la contraparte, hecho que constituye la causal de inhabilidad
contemplada en el artículo 358 N° 1 del C.P.C.

d) Tachado el testigo, la contraparte podrá retirarlo y presentar a


otro de la lista, a fin de evitar quedar con un testigo menos en el caso de
que esa tacha sea posteriormente acogida, ya que, como se dijo, el
máximo de testigos que puede declarar por punto de prueba es de seis.

e) En caso de que la parte que presenta al testigo que ha sido


tachado no lo retira en ese momento, el juez deberá conferirle traslado
de la tacha por el término de tres días, sin perjuicio de recibir de
inmediato la declaración del testigo, la que en definitiva sólo tendrá valor
si la tacha es rechazada.

f) En caso de que el tribunal estime que los fundamentos de la


tacha no se encuentran suficientemente acreditados, podrá recibir esta
incidencia a prueba, resolución que será inapelable. Esta prueba deberá
rendirse dentro del mismo término probatorio ordinario, pero si éste está
vencido o los días que restan son insuficientes, se ampliará hasta por 10
días, para el solo efecto de rendir la prueba de la tacha, procediendo
igualmente en este caso término extraordinario.

g) Si la prueba con que se pretende acreditar la tacha es


testimonial, ella será procedente, pero no se admitirá prueba de testigos
para acreditar a su vez las tachas que puedan deducirse en contra de
éstos. Es decir, no puede probarse por medio de testigos los
fundamentos de la tacha deducida en contra de un testigo de tacha
(artículo 378).

h) Se reciba la tacha a prueba o no, ella siempre será resuelta por


el juez en la sentencia definitiva, conforme lo dispone el artículo 379
inciso 2. ; si se acoge la tacha, la declaración del testigo carecerá de
valor.
203

Si bien la tacha se resuelve en la sentencia, esa parte no


es sentencia definitiva, sino que interlocutoria, ya que en ella no se está
fallando el fondo del asunto controvertido, sino que sólo una cuestión
accesoria, es decir, un incidente, estableciendo derechos permanentes
en favor de las partes.

14. Valor probatorio de las declaraciones de testigos:

a) Menores de 14 años.

En aquellos casos en que excepcionalmente se admite su


declaración, ella sólo tendrá el valor de base o indicio de presunción
judicial;

b) Testigos de oídas.

La norma general es que estas declaraciones sólo tienen el


valor de base o indicio de presunción judicial; lo anterior, salvo que la
declaración se refiera a lo que el testigo escuchó decir a una de las
partes (artículo 383 inciso 2°), ya que en este caso tendrá el valor de
testigo presencial.

c) Testigos presenciales.

Son aquellos que relatan los hechos por haberlos


presenciado o, en general, por haberlos percibidos por los órganos de
sus sentidos. El artículo 384 señala las siguientes reglas para apreciar el
valor de esta testimonial:

(1) Un testigo imparcial y verídico:

Constituye una presunción o indicio judicial, cuyo mérito


probatorio deberá apreciar el tribunal, conforme a las normas que
establece para las presunciones. Como excepcionalmente una
presunción judicial puede servir para acreditar un hecho cuando a juicio
del tribunal tenga caracteres de gravedad y precisión para formar su
convencimiento, debemos concluir que es posible que la declaración de
un solo testigo presencial, que reúna las características indicadas, podrá
producir prueba plena o completa de un hecho.

(2) Dos más testigos contestes:


204

Cuando dos o más testigos se encuentran contestes, es


decir, cuando sus declaraciones sean coincidentes y esta coincidencia
se refiera a los hechos y circunstancias esenciales, siempre que sean
hábiles o no tachados, que hayan sido examinados legalmente y que
den razón de sus dichos, podrán constituir plena prueba, cuando no
haya sido desvirtuada por otra prueba en contrario. Esto es, en todo
caso queda entregado al criterio del tribunal el darle o no el valor de
prueba completa.

(3) Testimonios contradictorios:

- Si las declaraciones de los testigos de una parte y las de


los de la otra son contradictorias entre si, el tribunal preferirá los dichos
de aquellos que parezca que dicen la verdad, por estar mejor instruidos
de los hechos, por ser de mejor fama, más imparciales y verídicos o por
hallarse sus dichos más conformes con otras pruebas del proceso; lo
anterior, aun cuando sean inferiores en número.

- Si los testigos de ambas partes reúnen las calidades


señaladas precedentemente, el tribunal preferirá a aquellos que sean
mayores en número.

- Si además de reunir las mismas calidades, los testigos


son iguales en número, en forma de que la sana razón no permita
inclinarse a dar créditos a unos por sobre los otros, deberá tenerse el
hecho como no probado.

- Por último, si las declaraciones de los testigos de una


misma partes son contradictorias entre si, las de aquellos que
favorezcan a la contraparte se considerarán presentados por ésta.

D) LA PRUEBA CONFESIONAL.

(I) Cuestiones generales.

1. Concepto.

La confesión es aquel medio probatorio que consiste en el


reconocimiento expreso o táctico que efectúa una persona de la verdad
de algún hecho contrario a sus intereses.
205

Ella se encuentra reglamentada en los arts. 385 y


siguientes del C.P.C. y en el artículo 1713 del Código Civil, el que señala
el valor probatorio de la confesión que se preste en juicio.

2. Características.

Es un medio probatorio indirecto, ya que el juez toma


conocimiento indirectamente de los hechos a través del relato que de
ellos hace el confesante.

Es un medio de prueba preconstituído, toda vez que el


confesante es sabedor de los hechos antes del proceso mismo.

Además, es un medio que produce plena prueba A


confesión de parte, relevo de pruebas.

3. Clasificaciones.

a) Judicial y extrajudicial:

La confesión es judicial, cuando se presta ante el tribunal


que conoce del proceso; extrajudicial es la que se rinde en otro proceso
diverso o fuera de proceso.

b) Espontánea y provocada:

Es espontánea, cuando se presta sin requerimiento de


parte o del tribunal y es provocada, cuando se produce a requerimiento
de parte durante la secuela del proceso o de oficio por el tribunal, como
medida para mejor resolver. Se llama provocada en atención a que el
confesante debe contestar preguntas determinadas que se le formulan.

c) Expresa y tácita:

Es expresa cuando la parte reconoce en forma explícita los


hechos y es tácita cuando no concurre a la diligencia de absolución de
posiciones para la cual ha sido citado y se le tiene por confeso de los
hechos que se encuentran aseverados en el pliego o listas de preguntas
que se mantiene en sobre cerrado.

d) Confesión pura y simple, compleja y calificada:


206

- La confesión es pura y simple, cuando se reconoce el hecho sin


agregar o modificar alguna circunstancia del mismo. Por ejemplo,
efectivamente Pedro me prestó $100.

- Es calificada, cuando el confesante reconoce el hecho


controvertido, pero le agrega algún hecho nuevo que altera su
naturaleza jurídica del mismo. Por ejemplo, efectivamente recibí
$100 de Pedro, pero éste no me los entregó en mutuo, sino que en
donación.

- Confesión compleja es aquella en que el confesante


reconoce categóricamente el hecho controvertido, pero en la cual
agrega otros hechos enteramente desligados a éste o ligados entre
si. En el primer caso, es decir, cuando los hechos se encuentran
desligados entre si, se habla de confesión compleja de primer grado
y en el otro caso de segundo grado.

Como ejemplo de la de primer grado: Juan confiesa que


Pedro le prestó $100, pero agrega que Pedro recibió de su parte un
automóvil por el mismo valor.

De segundo grado: Pedro le prestó $1.200, pero agrega


que él nada le debe por cuanto se los restituyó.

4. Requisitos de validez de la confesión.

a) Debe ser prestada por persona capaz de obligarse:

La confesión es un acto jurídico procesal, motivo por el


cual, para que sea válida, debe ser prestada por una persona capaz de
comparecer en juicio por si misma.

La confesión también puede ser prestada por el


representante legal o convencional de la parte, pero en este caso se ha
concluido por la jurisprudencia que para que la confesión que presten
estos representantes tenga valor, deberá referirse a hechos que no
importen el reconocimiento de la existencia de una obligación que estos
representantes no podían contraer por carecer de facultades para ello.

Así, por ejemplo, si se permitiera probar un contra de


compraventa de bien raíz por confesión (sabemos que sólo se puede
probar por escritura pública), el marido como representante legal de la
sociedad conyugal, no podría confesar ese hecho en atención a que él
207

no puede vender bienes raíces sociales sin la autorización de su


cónyuge.

Por último, la confesión se puede prestar a través de


mandatario judicial, pero para ello éste requiere que se le haya otorgado
expresamente esa facultad. Lo anterior, sin perjuicio de que el
mandatario puede ser obligado a prestar confesión respecto de hechos
personales suyos.

b) Debe referirse a hechos del proceso:

El artículo 385 señala que todo litigante está obligado a


prestar declaración bajo juramento sobre hechos referentes al proceso,
cuando ella le sea exigido por la contraparte o por el tribunal como
medida para mejor resolver.

c) Los hechos que se confiesa deben perjudicar al confesante:

Este requisito deriva de la propia naturaleza de este medio


probatorio, ya que ella sólo hace fe en contra de la persona que la
presta y no en su favor, conforme lo disponen los arts. 1713 del Código
Civil y 399 del C.P.C.

d) No debe existir prohibición legal:

La regla general es que la confesión es admisible para


acreditar cualquier hecho, como se deduce del artículo 385 del C.P.C.,
salvo los casos expresamente señalados por la ley, como por ejemplo el
artículo 1701 del Código Civil que dispone que la falta de instrumento
público no podrá suplirse por otra prueba en los actos en que dicho
instrumento es exigido por vía de solemnidad, lo mismo cabe decir
respecto de los derechos irrenunciables.

e) La voluntad del confesante debe estar exenta de vicios:

Es decir, la voluntad no debe estar viciada por error, fuerza


o dolo.

Algunos autores y en algunos casos la jurisprudencia


exigen además otros requisitos que son los siguientes:

f) Que los hechos confesados sean precisos, determinados y


trascendentes para la resolución del conflicto:
208

A nuestro juicio este requisito se encuentra comprendida dentro


del señalado en la letra b), toda vez que la prueba debe recaer sobre
hechos precisos controvertidos en el proceso y, consiguientemente la
confesión, como medio probatorio, también debe recaer sobre hechos
precisos.

g) Que la declaración sea formulada con la intención de


reconocer un hecho perjudicial para el confesante:

A nuestro juicio este requisito tampoco es tal, ya que la ley


no lo exige.

(II) LA CONFESION JUDICIAL.

Como señalamos anteriormente, es aquella que se presta


en el mismo proceso en el cual ella es invocada como medio probatorio
y puede prestarse tanto en forma espontánea como provocada.

Esta prueba confesional puede producirse como medida


prejudicial preparatoria (cuando se requiere saber ciertos datos) y
probatoria; puede producirse durante el proceso mismo a instancia de
partes y, por último, puede generarse por ordenarlo el tribunal como
medida para mejor resolver.

Ya vimos en su oportunidad la confesión como medida


prejudicial, por lo que ahora sólo corresponde referirnos a los otros dos
casos.

a) Confesión en el curso del juicio:

Ella puede ser espontánea de la parte y manifestarse en


los escritos que presente al tribunal; así, por ejemplo, al contestar la
demanda podrá confesar que son efectivos los hechos aseverados por
el actor en su libelo. Esta confesión viene en constituir un allanamiento
de la demanda, si se refiere a todos los hechos que en ésta se afirman.
Respecto de esta confesión no existe mayor reglamentación y el C.P.C.
sólo se refiere a ella en el artículo 313 al hablar del allanamiento de la
demanda.

En cambio, la confesión provocada está reglamentada


minuciosamente, debiendo referirnos a los siguientes aspectos de ella:
209

1. Oportunidad de que debe producirse (artículo 385).

- En primera instancia ella puede pedirse desde que se


encuentre contestada la demanda hasta el vencimiento del término
probatorio. Durante este período del proceso la diligencia puede ser
solicitada hasta dos veces por cada parte y excepcionalmente una
tercera vez, si se alegan hechos nuevos.

- En segunda instancia puede solicitarse por una vez,


antes de la vista de la causa propiamente tal; si además se alegan
hechos nuevos, podrá pedirse en 2a instancia por otra vez.

NOTA IMPORTANTE:

La absolución de posiciones necesariamente debe ser


solicitada en primera instancia, antes del vencimiento del término
probatorio y en segunda antes de la vista propiamente tal, pero puede
rendirse después de esas oportunidades siempre y cuando no haya
concluido la instancia, ya que esa diligencia no suspende el
procedimiento. Así, si se solicita en primera instancia antes del
vencimiento del probatorio, la absolución de posiciones puede llevarse a
efecto en una fecha posterior a ese vencimiento, siempre que el juez no
haya dictado todavía la sentencia definitiva; en segunda instancia
sucede lo mismo, ya que si se procede a la vista propiamente tal y se
dicta la sentencia de segunda instancia, tampoco procederá ya rendir la
confesional. En este caso en segunda instancia la situación es diferente
que cuando se han presentado documentos en que no puede dictarse
sentencia mientras no venza el plazo de citación o de apercibimiento.

2. Persona que pueda exigirla.

Como se deduce del artículo 385, cualquiera de las partes


puede exigir que la contraria comparezca al tribunal y absuelva
posiciones; las partes indirectas pueden solicitar asimismo esta
diligencia.

3. Persona obligada a rendirla.

De acuerdo con el artículo 385, fuera de los casos


expresamente excluidos por la ley, todo litigante está obligado a declarar
sobre hechos pertenecientes al mismo proceso; los litigantes o partes
pueden ser las directas o las indirectas.
210

Están exentos de la obligación de comparecer a la


absolución de posiciones las personas que señala el artículo 398, que
contempla ciertas personas constituidas en dignidad, los enfermos o
afectados por otro impedimento justificado y las mujeres, cuando el
tribunal estime procedente eximirlas de esta obligación. En todo caso, si
bien estas personas no están obligadas a comparecer, la absolución de
posiciones siempre deberá ser rendida, motivo por el cual el tribunal
deberá constituirse en el domicilio del absolvente o encargar la diligencia
al secretario o al ministro de turno, si se trata de segunda instancia.

4. Tribunal ante el cual se presta la confesión.

Lo normal será que la diligencia se practique ante el mismo


tribunal que conoce del proceso; sin embargo, en aquellos casos en que
el absolvente reside fuera del territorio jurisdiccional de este juzgado, la
diligencia podrá efectuar ante aquél correspondiente al domicilio del
confesante, si éste está ubicado en Chile, para lo cual se dirigirá el
exhorto respectivo. Si el domicilio está en el extranjero, la absolución
deberá efectuarse ante el agente diplomático o consular respectivo,
conforme al artículo 379 inciso 2 del C.P.C., en relación con el artículo
89 del reglamento consultar.

5. Solicitud de la absolución de posiciones.

La parte interesada en la diligencia deberá presentar un


escrito en el cual solicite la absolución de posiciones al cual deberá
acompañar un sobre cerrado en cuyo interior se contenga el llamado
"pliego de posiciones" o preguntas que deberá responder el confesante
o absolvente.

(A) Contenido de la solicitud misma.

- Debe pedirse la fijación de día y hora determinado a fin


de que la parte contraria concurra personalmente al tribunal a absolver
las posiciones que se acompañan en sobre cerrado. Si no se pide
expresamente la concurrencia personal de la parte, las posiciones
podrán ser absueltas por el apoderado designado en el proceso que
tenga facultades para ello.

- Debe solicitarse que el tribunal reciba por si mismo la


confesión, ya que en caso contrario, conforme a lo prevenido en el
artículo 388 del C.P.C., el juez puede encomendar la diligencia al
secretario o a otro ministro de fe.
211

(B) Sobre de posiciones.

En este sobre se contiene el llamado "pliego de


posiciones", que viene a ser la lista de preguntas que la parte solicita se
formule al absolvente; ellas se acompañan en sobre cerrado, el que será
abierto en el momento en que se lleve a efecto la diligencia; lo anterior
tiene por objeto evitar que el confesante separa con anticipación las
preguntas que se le van a formular. Este pliego de posiciones debe ir
firmado por el solicitante.

Las preguntas pueden redactarse tanto en forma


interrogativa como aseverativa o sea ¿Es verdad tal hecho? o Diga
como es efectivo que ocurrió tal hecho (artículo 386). La forma como se
encuentren redactadas las preguntas es de gran importancia, toda vez
que si se formulan en forma interrogativa y el absolvente no comparece
o no contesta o contesta con evasivas, la ley señala que se le tendrá por
confeso de todo lo aseverado en el pliego de posiciones (artículo 394).

6. Resolución que recae en la solicitud.

Pedida la absolución de posiciones en la forma antes


señalada, el tribunal dispondrá se cite a la parte respectiva a una
audiencia determinada, a fin de que concurra personalmente a absolver
posiciones, señalando al efecto día y hora. Además ordenará que el
sobre sea guardado en custodia.

Esta resolución debe ser notificada por cédula al


absolvente, toda vez que mediante ella se está ordenando las
comparecencia personal de la parte. Si no concurre a la primera
citación, se fijará una segunda audiencia y se practicará una segunda
citación;

7. Obligaciones del absolvente.

- Comparecer:

Si ha sido citado legalmente, el absolvente está obligado a


comparecer.

- Absolver las posiciones:

Si el absolvente no comparece a la primera citación,


deberá solicitarse al tribunal que fije una nueva audiencia.
212

Una vez que la parte ha concurrido, éste debe contestar


las preguntas contenidas en el pliego.

- Decir la verdad:

El absolvente declara bajo juramento, motivo por el cual


está obligado a decir la verdad. Sin embargo, si no cumple esta
obligación, sólo existirá una sanción moral, ya que la ley no sanciona el
falso testimonio en causa propia.

8. Sanciones.

Si el absolvente no comparece a la primera citación,


deberá solicitarse al tribunal que fije una nueva audiencia para que se
realice la diligencia y que se cite a ella al absolvente, bajo el
apercibimiento del artículo 394 del C.P.C.; es decir, de darlo por confeso
de todos aquellos que estén categóricamente afirmados en el pliego de
posiciones. Esta segunda resolución asimismo deberá ser notificada por
cédula a la parte misma.

Si el absolvente comparece, pero se niega a contestar o da


respuestas evasivas, a petición de la parte contraria se le dará por
confeso en los hechos categóricamente afirmados en el pliego.

En estas dos situaciones, si los hechos no están


categóricamente afirmados en el pliego, el tribunal podrá imponer al
rebelde multas y arrestos de hasta 30 días y, además podrá suspender
la dictación de sentencia, mientras no absuelva las posiciones.

9. La audiencia misma de absolución de posiciones.

- Como señalamos, la diligencia podrá tomarla el mismo


tribunal o encomendar ésta al secretario o a otro ministro de fe. Si la
toma el mismo tribunal, el ministro de fe que debe autorizar la actuación,
al igual que tratándose de prueba testimonial, es un receptor (artículo
390);

- A esta audiencia, además del confesante, podrá asistir la


parte que solicita la diligencia, así como su abogado y procurador y
también el abogado y procurador del absolvente;

- Al comenzar la diligencia, el absolvente deberá prestar


juramento de decir verdad, al igual que los testigos;
213

Si citado dos veces no concurre en ninguna de esas dos


oportunidades, la contraparte podrá solicitar al tribunal que se tenga al
rebelde por confeso de todos los hechos categóricamente afirmados en
el pliego de posiciones.

- Después del juramento se procederá a la apertura del


sobre de posiciones, pudiendo el absolvente o su apoderado objetar las
preguntas que no aparezcan formulada en forma clara o que no guarden
relación con los hechos de la causa; en esta situación se generará un
incidente, es decir, el tribunal conferirá traslado a la contraparte,
debiendo el tribunal resolver al respecto, no pudiendo en esta caso dejar
el pronunciamiento para sentencia definitiva, como lo ha resuelto la
jurisprudencia, toda vez que de hacerse así, no habría oportunidad de
rendir esta prueba respecto de las preguntas objetadas y que el tribunal
en la sentencia declare pertinentes; lo anterior, por cuanto la resolución
debe ser previa a la respuesta;

- Formulada la pregunta, el absolvente deberá contestarla


en forma clara y precisa, de inmediato y verbalmente, salvo las
siguientes excepciones;

(a) Que se trate de sordomudos, caso en el cual podrá escribir su


respuesta delante del tribunal o del ministro de fe comisionado para
recibirla;

(b) Cuando el confesante solicite un plazo razonable para


consultar sus documentos antes de responder y el tribunal lo autorice
por estimarlo indispensable o la contraparte consienta en ello. La
resolución del tribunal que concede el plazo es inapelable.

- Si se trata de hechos personales del confesante, deberá


contestar afirmándolos o negándolos, es decir, sin evasivas; sin
embargo, cuando existan circunstancias verosímiles y notoriamente
aceptables el tribunal podrá admitir que el absolvente se excuse en el
olvido de los hechos; por ejemplo: Diga como es efectivo que el día 16
de marzo de 1999 a las 3 de la tarde Ud. concurrió al Teatro Municipal.

- En todo caso, el absolvente podrá agregar a sus


respuestas las circunstancias necesarias para la cabal inteligencia de lo
declarado, conforme lo señala el artículo 391. Es decir, puede señalar
que el hecho por el cual se le pregunta es efectivo, pero agregar
circunstancias que expliquen éste en forma clara; lo anterior, sin
perjuicio de que el tribunal, a petición de la contraparte le solicite al
compareciente las aclaraciones correspondientes o que repita las
respuestas dadas si en ellas hay algún punto oscuro o dudoso que
214

aclarar. El abogado y apoderado del absolvente no puede repreguntarlo,


como sucede en la prueba testimonial (artículo 392).

- De todo lo actuado se levantará acta escrita, debiendo en


lo posible consignarse en ésta las respuestas con las mismas palabras
utilizadas por el absolvente, acta que será firmada por el tribunal, el
ministro de fe, el absolvente y los demás concurrentes a la audiencia
(artículo 395).

b) La confesión como medida para mejor resolver:

Conforme al artículo 159 N° 2°, el tribunal, como medida


para mejor resolver, podrá disponer la confesión judicial de cualquiera
de las partes sobre hechos que consideren de influencia para la decisión
del asunto y que no se encuentren probados por otros medios
producidos durante el proceso. La jurisprudencia ha resuelto que la
resolución que dispone esta medida para mejor resolver deberá indicar
los puntos sobre los cuales habrá de recaer la prueba, no siendo
procedente que por esta vía se mejore la condición de la parte que no
solicitó oportunamente la diligencia.

(III) VALOR PROBATORIO DE LA CONFESION.

A) Extrajudicial:

La confesión extrajudicial, conforme lo señala el artículo


398, es sólo base o indicio de una presunción judicial.

Si es verbal, ella sólo se aceptará en los casos en que se


admite la prueba testimonial y la persona que la escuchó deberá
declarar como testigo, conforme se vio en su oportunidad (será un
testigo de oídas);

Si es escrita, sin perjuicio del valor que pueda tener


conforme al instrumento en que se contiene (como igualmente ya se vio)
si ella se ha prestado delante de la parte que la invoca o ante el juez
incompetente, se estimará siempre como presunción grave para
acreditar los hechos confesados; si se ha prestado en un juicio diverso
se aplicará la misma norma, pero si este juicio diverso se ha seguido
entre las mismas partes, podrá dársele el valor de prueba completa
cuando existan motivos poderosos para estimarlo así.
215

B) Judicial:

Los artículo 399 y 400 en relación con el artículo 1713 del


Código Civil disponen de la confesión judicial, sea expresa o tácita
cuando se refiere a hechos personales del confesante, se haya prestado
por este mismo o por medio de apoderado especial o representante
legal, producirá plena prueba contra éste, salvo que se trate de actos o
contratos que solo pueden probarse por su solemnidad (artículo 1701) u
otros casos expresamente exceptuados por las leyes, como tratándose
de derechos irrenunciables o asuntos de estado civil.

Cuando la confesión judicial se refiere a hechos no personales del


confesante, conforme al artículo 399 inciso segundo del C.P.C. también
produce plena prueba en contra del confesante.

La diferencia entre estas confesiones radica en que,


cuando la confesión se refiere a hechos personales del confesante,
conforme al artículo 402 del C.P.C. no se recibirá prueba alguna en
contrario, salvo los casos de excepción que veremos; en cambio,
cuando no se trata de hechos personales, puede desvirtuarse la
confesión por otras pruebas.

Excepción: revocabilidad de la confesión.

El artículo 402 inciso segundo señala que podrá admitirse


prueba que vaya en contra de la confesión sobre hechos personales,
cuando el confesante alegue, para revocar su confesión, que ha
padecido de error de hecho y ofrezca probar estas circunstancias. Es
decir, en este caso se recibirán primero las pruebas encaminadas a
establecer que la confesión se prestó por error de hecho y, una vez
establecida la efectividad de ello, podrá rendir otras pruebas contrarias a
lo confesado. Esta norma también se aplica a la confesión relativa a
hechos no personales, sin perjuicio de lo ya antes dicho.

(IV) DIVISIBILIDAD DE LA CONFESION.

El problema de la divisibilidad o indivisibilidad de la confesión significa o


consiste en saber si la contraparte de la absolvente puede valerse de
partes de la confesión que le favorezcan y rechazar los que le
perjudican.
216

La regla general, conforme al artículo 401 del Código de


Procedimiento Civil es que la confesión no puede dividirse en perjuicio
del confesante salvo las dos siguientes excepciones:

a) Que la confesión comprenda hechos diversos totalmente


desligados entre sí; en este caso, en realidad se trata de dos
confesiones que se han prestado en un mismo acto, como por ejemplo
confiesa que debe a Pedro 100 y que el día que recibió ese préstamo no
celebró ningún otro acto o contrato con Pedro que el mutuo. En la
primera parte está confesando y en la segunda está negando un hecho
diferente.

b) Cuando comprendiendo varios hechos ligados entre sí o


que se modifiquen los unos a los otros, la contraparte justifique con
algún medio de prueba legal la falsedad de las circunstancias
modificatorias.

Recordando las tres clases de confesiones que antes


señalamos, debemos concluir que la pura y simple es indivisible, ya que
se refiere a un solo hecho; la confesión calificada, igualmente, por su
propia naturaleza, es indivisible; así, si una persona confiesa haber
recibido efectivamente dinero en mutuo, pero solo $100 y no $200, en
realidad está negando haber recibido los $100. de exceso.

Tratándose de la declaración compleja, en cambio, la


situación es diferente y a ella se refieren las excepciones que consagra
el artículo 401 del C.P.C.; en efecto, la confesión compleja de primera
clase, como señalamos es aquella que comprende dos hechos
totalmente desligados entre sí y que, en consecuencia se dividen por sí
solos. La de segundo grado, es decir la que comprende un hecho
confesado y la agregación de circunstancias o hechos ligados al
reconocido o modificatorios de éste. Por ejemplo, Pedro reconoce que
recibió de Juan la suma de $100, pero agrega que los pagó no
adeudando nada por concepto de ese mutuo. En este caso, la
contraparte podrá probar que no ha existido el pago y la confesión se
divide en su beneficio.

E. LA INSPECCION OCULAR O PERSONAL DEL TRIBUNAL.

1. Concepto.
217

Es aquel medio probatorio consistente en el examen que


realiza el tribunal por si mismo de hechos o circunstancias materiales
controvertidas en el proceso, para adquirir la convicción acerca de su
verdad.

Este medio probatorio se encuentra regulado en los


artículos 1698 y 1714 del Código Civil que sólo lo mencionan como
medio de prueba y por los artículo 403 a 408 del C.P.C. y 112 a 120 y
474 a 476 del C.P.P.

2. Características.

a. Es un medio de prueba directo, toda vez que el tribunal


toma conocimiento de los hechos de ese modo;

b. Es una prueba circunstancial, ya que siempre se genera


durante el proceso; si el juez ha presenciado los hechos con anterioridad
al proceso mismo será testigo de ellos, pero no juez;

c. Produce plena prueba para acreditar el hecho


constatado en la diligencia;

d. Por regla general, el tribunal dará lugar a ella cuando lo


estime necesario, salvo que la ley en forma expresa la señale en el
carácter de obligatoria, como sucede en algunos juicios especiales.

3. Iniciativa de este medio probatorio.

a. De parte.

Puede ser solicitada como medida prejudicial y durante la


secuela misma del proceso hasta el vencimiento del probatorio,
conforme a las normas generales. En segunda instancia la parte no
puede solicitar esta diligencia, ya que ella no está expresamente
contemplada entre aquellas pruebas que pueden producirse en esa
etapa procesal a instancia de parte.

b. De oficio.

El tribunal deberá disponer la práctica de esta diligencia de


oficio en todos aquellos casos en que la ley expresamente lo ordena,
como por ejemplo tratándose de denuncia de obra ruinosa y también en
todos aquellos casos en que la estime necesaria para un mejor
218

esclarecimiento de los hechos. El tribunal de oficio podrá disponerla


durante la primera instancia en cualquier momento; en segunda
instancia puede disponerla como medida para mejor resolver.

4. Procedencia.

Aparte de los casos en que la ley establece la diligencia


con el carácter de obligatoria, ella será dispuesta ya sea de oficio o a
petición de parte por el tribunal, cuando éste la estime necesaria para
establecer los hechos o circunstancias materiales controvertidas.

5. Forma como se lleva a cabo la diligencia.

Si alguna de las partes solicita la inspección ocular, en el


escrito pertinente deberá indicar los hechos materiales controvertidos
que se pretende acreditar con esta diligencia y el motivo por el cual ella
es necesaria. Si el tribunal la estima procedente o cuando de oficio
considera que es necesaria, dictará una resolución fijando día y hora al
efecto, resolución que deberá ser notificada a las partes a fin de que
éstas puedan concurrir a la inspección y formular las observaciones que
estimen del caso. Esta resolución deberá notificarse por cédula, toda
vez que la misma tiene por objeto permitir la asistencia personal de las
partes.

Algunos estiman que en este caso bastaría notificar la


resolución por el estado diario, en atención a que ella no ordena la
comparecencia personal de las partes, sino que sólo la permite. En todo
caso, a fin de evitar cualquier nulidad es preferible notificar por cédula.

Las partes pueden solicitar además que se practique la


inspección con la asesoría de un perito, petición a la cual se dará lugar
nombrándose al perito conforme a las normas generales, siempre que
ello sea solicitado con la debida antelación y el tribunal estime necesario
el asesoramiento.

Si la inspección ha sido solicitada por alguna de las partes,


ésta deberá costear los gastos que la diligencia pueda irrogar, sin
perjuicio de lo que en definitiva se resuelva respecto de las costas. Si la
diligencia la dispone el tribunal de oficio, los gastos deberán ser
pagados por las partes en conjunto.

Excepcionalmente y, dada la importancia de esta


diligencia, ella puede practicarse fuera del territorio jurisdiccional del
tribunal que conoce del proceso, siempre que éste así lo disponga; en
219

caso contrario, despachará exhorto al tribunal territorialmente


competente.

La diligencia deberá llevarse a cabo el día y hora


señalados, con la asistencia del juez y del secretario; si el tribunal es
colegiado, podrá comisionarse a uno de sus miembros para ello.
Además podrán concurrir a la diligencia las partes con sus abogados y
apoderados y, en caso de que así se hubiere dispuesto oportunamente,
también concurrirá el perito designado. En todo caso, para la validez de
la diligencia basta con la concurrencia del juez y el secretario. Durante la
inspección las partes podrán efectuar las observaciones que estimen
pertinentes. Terminada la diligencia, se levantará acta de lo obrado, en
la cual se consignará lo observado por el tribunal, así como las
observaciones efectuadas por el perito y por las partes, en su caso, acta
que firmará el tribunal y los asistentes.

6. Valor Probatorio (artículo 408).

La inspección ocular del tribunal constituye plena prueba


en cuanto a las circunstancias o hechos materiales que el tribunal
consigne en el acta como resultado de su propia observación.

Es importante destacar que la observación debe referirse a


hechos que el tribunal constate y no a apreciaciones personales que
pueda efectuar el juez y que requieran de conocimientos especiales
para formularlas; así, si el juez señala que una persona se encontraba
demente, ésta será sólo una apreciación y a ese respecto no hará
prueba completa; en cambio, si lo hará en cuanto se consigne en el acta
que la persona gritaba, que tenía el pelo desgreñado, que era
incoherente al hablar, etc. por cuanto esos son hechos materiales que
habrá percibido el tribunal.

F. EL INFORME DE PERITOS.

1. Concepto.

Es aquel medio de prueba consistente en el dictamen que


evacua en el proceso un tercero extraño al mismo quien, por contar con
conocimientos especiales de alguna ciencia o arte, se encuentra en
situación de emitir una opinión respecto de determinados hechos
controvertidos que, por su naturaleza el juez no se encuentra en
situación de poder apreciarlos por si solo.
220

Así, por ejemplo, el juez en una diligencia de inspección


ocular puede haber constatado que una persona gritaba, era
incoherente al hablar, etc., pero no podrá determinar si esa persona es
demente o no por no tener los conocimientos científicos necesarios,
debiendo al efecto asesorarse por un perito siquiatra.

2. Características.

a. Es un medio de prueba indirecto, ya que el tribunal toma


conocimiento de los hechos por los dichos de un tercero;

b. Es un medio de prueba circunstancial, ya que se genera


y produce durante la substanciación del proceso;

c. Su valor probatorio es apreciado por el juez conforme a


las normas de la sana crítica.

d. La norma general es que este medio probatorio sea


admitido cuando se trata de probar hechos para cuya apreciación se
requieren conocimientos especiales de alguna ciencia o arte, salvo que
la ley disponga la práctica del peritaje en forma obligatoria.

3. Iniciativa de este prueba (arts. 281 y 412).

a. De parte:

Las partes pueden solicitar el informe pericial como medida


prejudicial probatoria, como vimos, y también durante el proceso mismo,
pero sólo dentro del término probatorio y en primera instancia; en
segunda instancia no es procedente solicitar peritaje ya que el artículo
207 no lo permite.

b. Del tribunal:

El juez puede ordenar el peritaje en cualquier estado del


proceso de oficio, ya sea porque estima que la diligencia es necesaria o
porque la ley se lo impone. Además podrá disponer esta diligencia como
medida para mejor resolver. En segunda instancia puede ser dispuesta
como medida para mejor resolver solamente. Si el tribunal dispone el
peritaje en primera instancia como medida para mejor resolver, por
excepción esa resolución será apelable (artículo 159 inciso final).
221

4. Procedencia de la prueba pericial:

La designación de algún perito en el proceso para que


evacue algún informe sobre determinados hechos controvertidos puede
ser de carácter obligatorio o facultativo.

a. Peritaje obligatorio (artículos 409 y 410).

El artículo 409 señala que deberá escucharse informe de


peritos en todos aquellos casos en que la ley en forma expresa así lo
señala, cualesquiera que sean los términos que utilice al efecto y el
artículo 410 agrega que se entenderá que debe solicitarse informe
pericial en aquellos casos en que la ley establece que un asunto debe
resolverse en un juicio práctico.

Existen numerosos casos en los cuales las leyes


prescriben que deberá escucharse informe de peritos, como por ejemplo
el artículo 460 del Código Civil, que al tratar de la interdicción por
demencia señala que el juez deberá escuchar el dictamen de
facultativos de su confianza; el artículo 848 del Código Civil, tratando de
las servidumbres establece que a falta de acuerdo de las partes, la
indemnización correspondiente y la forma de ejercer la servidumbre será
arreglada por peritos, el artículo 347 del C.P.C. señala que los
documentos extendidos en lengua extranjera serán traducidos por
peritos, etc.

En estos casos en los que la ley dispone el peritaje en


forma obligatoria y el tribunal no lo ordena, se está incurriendo en un
vicio de procedimiento que dará lugar a la casación en la forma por la
omisión de un trámite esencial.

b) Peritaje facultativo: (artículo 411)

Aparte de los casos en los cuales la ley señala


expresamente que debe evacuarse informe pericial, podrá solicitarse y
ordenarse esta prueba cuando se trata de acreditar:

- Hechos para cuya apreciación se requieren


conocimientos especiales de alguna ciencia o arte y

- Puntos de derecho referentes a ley extranjera. En todo


caso, tratándose de ley extranjera de alguno de los países signatarios
del Código de Derecho Internacional Privado (Código de Bustamante),
conforme lo señalan los arts. 408 a 411 de ese cuerpo legal, los
222

tribunales aplicarán de oficio la ley extranjera de alguno de los países


signatarios, cuando ello sea procedente y que, a falta de prueba el juez
podrá solicitar de oficio, por la vía diplomática, un informe sobre el texto,
vigencia y sentido del derecho aplicable. Además se señala que la parte
que invoca el derecho extranjero podrá probar su texto mediante la
certificación de dos abogados en ejercicio en el país de cuya legislación
se trata, debidamente legalizado.

En estos casos de peritaje facultativo, queda entregado al


tribunal la facultad de disponer o no la práctica de la diligencia, según si
conforme a su criterio ella es o no necesaria. En todo caso, si se solicita
un informe pericial y el tribunal lo deniega por estimarlo innecesario y a
la postre resulta indispensable para que la parte no quedara en la
indefensión, la sentencia sería casable por haber incurrido en la omisión
de un trámite esencial (arts. 768 Nº 9 y 795 Nº 3).

5. Requisitos que debe reunir un perito (artículos 413 y 113 inciso 2º) .

Como el perito es un verdadero asesor del juez, la ley ha


estimado necesario que sea una persona imparcial y que, al mismo
tiempo, tenga los conocimientos necesarios para informar al tribunal, por
lo que sea han establecido los siguientes requisitos:

a) No debe afectarle alguna de las causales de inhabilidad


de los testigos indicadas en los arts. 357 y 358 del C.P.C.;

b) No debe estar afecto por alguna de las causales de


implicancia o recusación contempladas por el C.O.T. en los arts. 195 y
196 para los jueces, en lo que ellas fueren aplicables, ya que el artículo
113 inciso 2º del C.P.C. señala que los peritos pueden ser inhabilitados
por esas causales, debiendo la parte alegarlas y probarlas.

c) Debe contar con un título profesional expedido por


autoridad competente, si la ciencia o arte en cuestión se encuentra
reglamentada por la ley y en el territorio jurisdiccional del tribunal existen
a lo menos dos personas que poseen dicho título y se encuentran en
condiciones de desempeñar la pericia.

Excepción:

El artículo 413, refiriéndose a las inhabilidades de testigos


y al título profesional, señala que podrá prescindirse de esas exigencias
si las partes están de acuerdo. Nada señala la ley, en cambio, respecto
de las implicancias y recusaciones que el artículo 113 inciso 2º del
223

C.P.C. hace aplicables a los peritos. Los autores en general estiman que
ellas también pueden obviarse por acuerdo de las partes. Sin embargo
existe la duda respecto de las causales de implicancia, ya que ellas no
son renunciables.

6. Paralelo entre el testigo y el perito.

Si bien tanto los testigos como los peritos son personas


extrañas al proceso mismo y al tribunal y que a ambos se les aplica las
mismas causales de inhabilidad, existen entre ellos diferencias
sustanciales:

a) Los testigos declaran sobre hechos que han conocido


con anterioridad al proceso mismo, mientras que los peritos toman
conocimiento de estos hechos con ocasión de su nombramiento como
tales, durante el curso del proceso;

b) Los testigos prestan declaración sobre hechos


materiales que han presenciado o llegado a sus conocimientos por los
dichos de terceros; los peritos, en cambio, emiten opinión respecto de
estos hechos, fundadas en conocimientos especiales que poseen;

c) Los peritos pueden ser inhabilitados por causales de


implicancia o recusación, mientras que los testigos sólo por las
inhabilidades especiales referidas a ellos;

d) Los testigos antes de declarar deben prestar juramento


de decir verdad sobre lo que se les va a preguntar; los peritos, en
cambio, juran cumplir fielmente el desempeño del encargo.

7. Forma como se designa el perito (artículos 414 a 417).

a) Una vez que se ha accedido a la práctica de un peritaje


solicitado por las partes o una vez que el juez lo ha dispuesto de oficio,
deberá éste citar a las partes al tribunal a una audiencia determinada
señalando día y hora al efecto, para proceder al nombramiento del
perito, resolución que deberá notificarse por cédula.

b) Esta audiencia tiene por objeto los siguientes fines específicos:

- Designar al perito;
224

- Determinar el número de peritos que evacuará la


diligencia;

- Determinar la calidad, aptitudes o títulos que deberá tener


el o los peritos;

- Determinar el punto o punto sobre los cuales deberá


recaer la pericia;

c) Si las partes concurren a la diligencia y se ponen de acuerdo


en los puntos antes señalados, el tribunal se estará a ello.

d) Si las partes no se ponen de acuerdo respecto de los puntos


antes señalados, ya sea porque no llegan a él en la audiencia o porque
no concurren todos a ella, será el tribunal quien procederá a efectuar
esta designación, no pudiendo recaer el nombramiento en ninguna de
las dos primeras personas propuestas por las partes.

e) En el caso de que alguna de las partes apelara de la resolución


que cita a comparendo para designar perito, el recurso se llevará
adelante sólo después que se haya efectuado la designación;

f) En caso de que el nombramiento se efectué por el tribunal, la


resolución respectiva será notificada a las partes, a fin de que éstas
dentro de 3º día puedan oponerse alegando alguna inhabilidad legal del
nombrado. Vencido este plazo el nombramiento se tendrá por aprobado.
Por ello la resolución normalmente dirá "Vistos: se designa perito a xxx
para que informe sobre xxxx; póngase esta designación en conocimiento
de las partes y téngasela por aprobada si no fuere objetada dentro de 3º
día.

g) Posteriormente deberá notificarse al perito su nombramiento y


éste deberá señalar si acepta o no el encargo; en caso de aceptar
deberá prestar juramento de desempeñar la pericia con fidelidad. Esta
declaración podrá hacerla el perito en el acto de la notificación en forma
verbal o presentando un escrito dentro de los tres días siguientes a
dicha notificación.

Nota: las normas para la designación de peritos se aplican para el


nombramiento de jueces árbitros.

8. El peritaje mismo.
225

Una vez que el perito ha aceptado el cargo y prestado


juramento deberá primero proceder al reconocimiento o examen de la
cosa o antecedentes y luego presentar el informe correspondiente.

a) El reconocimiento:

- Antes de llevar a cabo esta diligencia el perito deberá


señalar día y hora al efecto, a fin de que las partes concurran a ella. La
ley dice que el perito deberá citar a las partes para que concurran al
reconocimiento si quieren. En la práctica el perito presenta un escrito al
tribunal señalando lugar día y hora del reconocimiento, escrito en el cual
recae una resolución ordenando tenerlo presente, la que se notifica a las
partes por el estado diario. Como en el caso de la inspección ocular del
tribunal se presenta discusión respecto de esta forma de notificación, ya
que implica la asistencia personal de las partes, si bien en el carácter de
facultativa. Si no hay citación, se incurre en vicio de casación, por
omisión de trámite esencial.

- Si los peritos son varios, deberán efectuar el reconocimiento


conjuntamente, a menos que el tribunal los autorice para actuar
separadamente.

- Las partes pueden intervenir en el acto del reconocimiento


efectuando las observaciones que estimen convenientes y podrán pedir
que se deje constancia de hechos y circunstancias que juzguen
pertinentes. En cambio, no podrán estar presentes durante las
deliberaciones que efectúen los peritos;

- De todo lo obrado se levantará acta, consignándose los


acuerdos celebrados por los peritos.

b) El informe pericial.

Es el escrito mediante el cual el perito pone en


conocimiento del tribunal la labor realizada y la conclusión técnica o
científica a la que ha llegado respecto del punto a materia objeto de la
pericia. La ley no señala un plazo fijo para la presentación de éste, sino
que el mismo debe ser fijado por el tribunal, lo que resulta lógico si se
considera la diversidad de pericias que pueden disponerse, las que
requerirán de plazos diferentes para ser evacuadas, según su
complejidad. En todo caso, si no cumplen oportunamente con el encargo
226

podrá imponérseles multas, prescindir del informe o nombrarse un


nuevo perito, según se estime pertinente.

En el caso de que se haya designado varios peritos y éstos estén


en desacuerdo, el tribunal podrá disponer se nombre un nuevo perito, si
lo estima necesario para la mejor ilustración del asunto que debe
resolver. Si no resulta acuerdo entre el nuevo perito y los anteriores, el
tribunal apreciará libremente las opiniones de todos ellos, tomando en
cuenta los demás antecedentes del proceso.

Además, si se ha designado varios peritos, ellos podrán emitir su


informe conjunta o separadamente, según lo estimen conveniente.

El informe pericial se acompaña al proceso con citación, con el


objeto de que las partes dispongan del plazo de tres días para
examinarlo y efectuarle las objeciones de forma que estimen
pertinentes, objeciones que darán lugar a incidencias (por ej.: no se citó
al reconocimiento). Si las partes no están de acuerdo con el fondo del
informe, vale decir con las conclusiones del mismo y con los
razonamientos que llevan a ellas, podrán efectuar observaciones al
mismo relativas a su mérito probatorio, a fin de que el juez las tenga
presente al momento de apreciar la prueba. Estas observaciones no se
tramitan incidentalmente ni requieren de pronunciamiento especial del
tribunal.

9. Gastos y honorarios del perito.

Los gastos en que incurra el perito, así como los honorarios del
mismo y los gastos en que debe incurrir la contraparte para presenciar la
diligencia de reconocimiento, por regla general serán de cargo de la
parte que solicitó el peritaje, salvo que el tribunal estime necesaria la
medida para el esclarecimiento del asunto y, sin perjuicio de lo que en
definitiva se resuelva respecto de las costas.

El tribunal, de oficio o a petición de parte, podrá ordenar se


consigne una suma prudencial para responder a estos gastos y
honorarios, debiendo notificarse la resolución respectiva por cédula a la
parte que solicitó la pericia, la que deberá consignar la suma indicada
dentro de los diez días siguientes so pena de tenerla por desistida de la
diligencia sin más trámite.

10. Norma general de procedimiento.


227

Todos los incidentes que se susciten con ocasión del


nombramiento del perito y el desempeño de sus funciones se tramitarán
por cuerda separada, a fin de no interrumpir el curso del proceso. Por
otra parte, la circunstancia que se haya ordenado un peritaje en caso
alguno suspende el procedimiento.

11. Valor probatorio.

Dada la naturaleza misma de este medio probatorio, la ley ha


otorgado al juez la facultad de apreciar su fuerza probatoria conforme a
las normas de la sana crítica. Es decir, el juez apreciará su valor
conforme a las normas de la lógica y las máximas de la experiencia.

G. LAS PRESUNCIONES.

1. Concepto.

La presunción es aquel medio de prueba que consiste en el


resultado de una operación lógica mediante la cual la ley o el juez,
partiendo de un hecho conocido, deduce o infiere de él otro hecho
desconocido y controvertido en el proceso.

Este medio probatorio se encuentra reglamentado en los arts. 47


y 1712 del Código Civil, 426 y 427 del C.P.C. y 485 a 488 del C.P.P.

2. Características.

Es un medio de prueba circunstancial, indirecto que puede


producir plena prueba o semiplena prueba, según el caso.

3. Elementos de las presunciones.

En todas las presunciones se puede distinguir la presencia de los


siguientes tres elementos:

a) El hecho o circunstancia conocida que constituye la base,


indicio o premisa de la presunción. Este hecho deberá establecerse en
el proceso a través de algún otro medio probatorio en forma tal que pase
a ser un hecho conocido.
228

b) La actividad racional que se realiza a partir de este hecho


conocido para unirlo a un hecho desconocido;

c) El hecho que se deduce a través del procedimiento lógico


indicado y que viene a ser el hecho presumido.

4. Clasificación.

Atendiendo a quien las establece, las presunciones se clasifican


en legales y judiciales.

a) Presunciones legales.

Son aquellas en las cuales la ley la de un hecho conocido


deduce un hecho desconocido que pasa a ser el hecho presumido.
Estas presunciones se clasifican a su vez en presunciones de derecho y
presunciones simplemente legales.

- Presunciones de derecho:

Son aquellas en las que la ley, partiendo de un hecho


conocido deduce otro hecho desconocido, no admitiendo prueba alguna
para desvirtuarlo.

En la presunción de derecho siempre será necesario rendir


prueba para establecer la base o premisa, pero cumplido ello se dará
por establecido el hecho que la ley deduce de dicha premisa.

Por ejemplo el artículo 76 inciso 2º del Código Civil,


dispone que se presume de derecho que la concepción ha precedido al
nacimiento no menos de 180 días cabales, y no más que trescientos,
contados hacia atrás, desde la medianoche en que principia el día del
nacimiento.

En este caso, probado cuál fue el día del nacimiento, se


presume de derecho que el día de la concepción está ubicado entre los
180 y los 300 días anteriores a la fecha de ese nacimiento, no
admitiéndose prueba para establecer lo contrario.

Conforme a lo señalado, las partes deberán rendir pruebas para


establecer que el nacimiento ocurrió o no ocurrió ese día, pero una vez
establecido el día, no podrá aportarse prueba alguna para acreditar que
229

la concepción ocurrió, por ejemplo, en una fecha ubicada a 150 días


antes del nacimiento.

- Presunciones simplemente legales:

Al igual que en las presunciones de derecho, es la ley la que de


un hecho que se encuentra establecido y que se denomina base o
indicio, deduce otro hecho desconocido que viene a ser el hecho
presumido. La diferencia con las presunciones de derecho radica en que
las simplemente legales pueden ser desvirtuadas rindiendo prueba que
acredite que el hecho presumido no es verdadero. Por ejemplo, el
artículo 700 inciso 2° del Código Civil presume en forma simplemente
legal que el poseedor de una cosa es el dueño de la misma, mientras
otra persona no justifique serlo. Es decir, a un individuo le basta
acreditar que es poseedor de una cosa para que se le repute dueño de
la misma; sin embargo, un tercero, aportando otras pruebas puede
desvirtuar esa presunción simplemente legal. En el fondo, en las
presunciones simplemente legales se invierte el peso de la prueba.

b) Presunciones judiciales.

(1) Concepto.

Son aquellos hechos desconocidos que el juez deduce de ciertos


antecedentes que constan en el proceso y que constituyen las bases o
indicios.

En nuestra legislación se confunde los términos "indicio" con


"presunción", lo que no es correcto. Los indicios son ciertos
antecedentes o circunstancias conocidas o probadas que por si solas no
permiten establecer el hecho controvertido, sino que requieren que el
juez, a través de un razonamiento lógico, deduzca de ellas la forma
como ocurrió el hecho; es decir, presuma como ocurrió.

Las bases o indicios de presunciones judiciales emanan de otras


pruebas rendidas en la causa que no dan convicción del hecho en forma
inmediata, sino que para ello es necesario que el juez realice un proceso
o razonamiento lógico. Estas bases o indicios normalmente las deduce
el juez de cualquier otro medio de prueba producido en el proceso, sin
perjuicio de que existan situaciones en las cuales la ley las establece,
como por ejemplo tratándose de un testigo de oídas, de la confesión
extrajudicial, del cotejo de letras, de las declaraciones de menores de 14
años, etc.
230

(2) Procedencia de las presunciones judiciales.

En general, este medio probatorio es apto para establecer


cualquier hecho material o jurídico, salvo que se trate de actos o
contratos que deben probarse por la solemnidad que la ley señala. Por
ejemplo, no podrá acreditarse a través de presunción la existencia de un
contra de compraventa de bien raíz, ya que la ley exige que el mismo se
acredite a través de su solemnidad, vale decir, de la escritura pública
que lo contiene.

(3) Valor probatorio de las presunciones judiciales.

El artículo 426 del C.P.C. en su inciso 1° dispone que las


presunciones como medio probatorio se regirán por las disposiciones del
artículo 1712 del Código Civil.

(a) Como señalamos anteriormente, nuestra legislación confunde los


términos indicio con presunción y por ello el artículo 1712 del Código
Civil exige que las presunciones sean graves, precisas y concordantes,
en circunstancias que debió haber señalado que los que debían reunir
tales requisitos eran las bases o indicios para que de ellas puede
derivarse una presunción judicial.

Graves:

El indicio debe ser ostensible, de tal forma que el hecho


presumido sea la consecuencia lógica de éste.

Precisas:

Los indicios no deben ser vagos o difusos, susceptibles de


llevar a conclusiones diferentes.

Concordantes:

Los indicios que llevan al establecimiento de una


presunción judicial no deben ser contradictorios entre si.

Múltiples:

Aun cuando la ley no señala este requisito en forma


expresa, él se deduce del contexto de la misma, toda vez que al señalar
los otros habla en plural.
231

Por ejemplo: Juan fue atropellado por un automóvil


conducido por Pedro, quien se dio a la fuga; Juan deduce demanda de
indemnización de perjuicios por las lesiones sufridas en contra de Pedro,
pero no tiene ninguna prueba completa para establecer la
responsabilidad de este último, pero si varias pruebas incompletas:

Un testigo que vio los hechos a cierta distancia y que sólo


se percató del tipo de vehículo que atropelló a Juan:

Una inspección ocular al vehículo de Pedro, en la que se


constata que éste tiene un vehículo de las características señaladas por
el testigo y que ese móvil tiene daños en su parte frontal;

Un informe pericial que señala que los daños del automóvil


de Pedro son recientes y que pueden haber sido ocasionado al golpear
el vehículo contra un cuerpo humano;

Declaraciones de otro testigo, vecino de Pedro, quien


señala que el día de los hechos a una hora aproximada a aquella en que
estos sucedieron, Pedro salió de su casa conduciendo el vehículo y
regresó a los pocos minutos con el móvil dañado en su parte frontal, con
huellas de sangre.

En el ejemplo en cuestión existen varias pruebas que por si


solas no acreditan el hecho pero que todas unidas constituyen un
conjunto de indicios graves, precisos y concordantes que permiten al
juez, a través de un razonamiento lógico presumir que efectivamente el
causante del atropello fue Pedro.

(b) Sin perjuicio de lo señalado, el C.P.C., en su artículo 426


inciso 2° introdujo una innovación al Código Civil al disponer que una
sola presunción (indicio) puede producir prueba plena, cuando a juicio
del tribunal ella tenga caracteres de gravedad y precisión suficientes
para formar su convencimiento. Es decir, un solo indicio podrá bastar
para establecer una presunción judicial, cuando ésta reúna los
caracteres señalados.

(3) Presunciones del artículo 427.

Esta norma señala que se reputarán verdaderos los


hechos certificados en el proceso por un ministro de fe a virtud de orden
del tribunal competente y que igual presunción existirá respecto de los
hechos declarados verdaderos en otro juicio seguido entre las mismas
232

partes salvo prueba en contrario, lo que significa que esa disposición


establece dos presunciones simplemente legales.

(4) Forma de hacer valer las presunciones judiciales.

Dadas las características de este medio de prueba, la parte


deberá limitarse a acompañar los antecedentes necesarios para
establecer los indicios, debiendo posteriormente invocar éstos al hacer
las observaciones a la prueba rendida, correspondiendo que el juez en
la sentencia definitiva los examine y los acepte o rechace, deduciendo o
no de ellos una presunción judicial.

VII. LOS MEDIOS DE PRUEBA MODERNOS.

Con el avance de la ciencia, paulatinamente han ido apareciendo


nuevos medios probatorios que no se encuentran expresamente
señalados en la enumeración que efectúa el artículo 341 del Código de
Procedimiento Civil. En todo caso, poco a poco ellos han ido siendo
introducidos en nuestra legislación, ya sea en leyes especiales o en
modificaciones a los códigos; así, la ley antiterrorista alude en su artículo
14 a las comunicaciones informáticas; el artículo 113 bis del C.P.P. se
refiere a las películas cinematográficas, sistemas de reproducción de
imágenes, versiones taquigráficas y, en general, cualquier medio apto
para producir fe, etc.

A continuación nos referiremos a algunos de estos medios


probatorios modernos.

A) Las fotocopias.

Este medio de reproducción constituye actualmente un


medio habitual, es decir, de uso frecuente, para copiar algún documento.
En términos generales, la fotocopia produce desconfianza como medio
probatorio, habida consideración a que mediante este sistema es muy
fácil efectuar montajes de documentos y obtener otros diferentes a los
originales; por este motivo es necesario tomar ciertos resguardos, como
veremos enseguida.

1. Fotocopia de instrumento público.


233

Como se señaló en su oportunidad, el artículo 342 del


C.P.C. señala cuáles instrumentos públicos serán considerados como
tales en un proceso:

a) Los originales:

Para que estemos ante un instrumento público original es


requisito esencial que éste aparezca firmado en original por el
funcionario público competente, pudiendo extenderse ese documento en
forma manuscrita, mecanografiada, impresa o fotocopiada, salvo que la
ley expresamente señale alguna otra forma especial en la que pueda
extenderse el documento.

Por tanto, podrá existir un instrumento público en fotocopia,


si el mismo se encuentra firmado en original por el funcionario público.

Tratándose de escrituras públicas, la matriz de las mismas,


conforme a lo prevenido en el artículo 405 del C.O.T., deben ser
extendidas manuscritas, mecanografiadas o en otra forma que leyes
especiales autoricen, no comprendiéndose en consecuencia las
fotocopias.

b) Las copias:

- El artículo 342 N° 2 dispone que valdrán como


instrumento público las copias de los originales dadas con los requisitos
que las leyes prescriben para que hagan fe respecto de toda persona, o
a lo menos en contra de aquella que se hacen valer. Es decir, en
general valdrán como instrumento público las fotocopias de ellos
debidamente autorizada por el notario en original, es decir de puño y
letra puesto en la fotocopia.

Por lo señalado, los fotocopias de un proceso cualquiera o


de partes de él, debidamente autorizadas por el secretario del tribunal
respectivo, valdrán como instrumento público, como además
expresamente lo señala el artículo 187 del C.P.C. al tratar de la
apelación y el artículo 37 del mismo código al referirse a los exhortos.

Nota:

Es importante tener presente que las copias de escrituras


públicas sólo pueden ser otorgadas por el notario que las autorizó, su
sucesor o reemplazante o el archivero judicial en su caso. Por lo tanto, si
un notario diferente da fe que la fotocopia de una escritura pública se
234

encuentra conforme con otra copia que ha tenido a la vista, ella no


valdrá como instrumento público, a menos que sea acompañada con
citación y que la contraparte no la objete dentro de tercero día, como
veremos a continuación.

- El número 3 del artículo 342, por su parte señala que también


valdrán como instrumento público las copias que obtenidas sin los
requisitos antes indicados no sean objetadas como inexactas por la
contraria dentro de 3° día. Por lo tanto, tratándose de fotocopias de
instrumento no autorizadas por funcionario competente, ellas deberán
ser acompañadas al proceso con citación, en forma de que la contraria
pueda objetarlas dentro de 3. días; si no son objetadas dentro de ese
plazo, valdrán como instrumento público.

- El número 4 del artículo 342, por su parte dispone que si


las fotocopias obtenidas sin los requisitos legales son objetadas como
inexactas por la contraria en el plazo de citación, ellas deberán ser
cotejadas con sus originales o con otras copias que hagan fe contra la
parte objetante y, si son halladas conformes. valdrán como instrumento
público. Dentro de las copias caben, como señalamos antes, las
fotocopias.

2. Fotocopia de instrumento privado.

Como el Código Civil señala que el instrumento privado es


aquél que ha sido escrito o firmado por la persona que se dice lo otorgó,
estimamos que las fotocopias de los mismos carecen de todo valor.

Algunos autores sostiene que como el artículo 346 del


C.P.C. no señala la exigencia de que el instrumento privado esté escrito
o firmado por la parte en contra de quien se presenta, las fotocopias del
mismo tendrían valor cuando fueren reconocidas o mandadas tener por
reconocidas en alguno de los casos que esa disposición señala.

3. Grabaciones de la voz.

En las legislaciones modernas se admite las grabaciones


de la voz como medio probatorio, siempre que ella haya sido reconocida
por la parte a la que ella perjudica o cuya autenticidad se haya
establecido pericialmente.

El C.P.C. no se refiere a este medio probatorio; si lo hace


actualmente el C.P.P. en su artículo 484 inciso final, en que se expresa
que no se dará valor a la confesión extrajudicial obtenida mediante la
235

intercepción de comunicaciones telefónicas privadas o con el uso oculto


o disimulado de micrófonos, grabadoras u otros instrumentos
semejantes; de lo anterior podemos deducir además, a contrario sensu,
que si las grabaciones de confesiones no han sido obtenidas en la forma
señalada, ellas valdrán como medio probatorio.

4. Microcopias.

Debido a la necesidad de evitar tener que guardar grandes


cantidades de documentación, la ley 18.845 introdujo este sistema
expresando que se entiende por microforma cualquier alternativa de
formatos de películas fotográficas, microfilms o otros elementos
análogos que contengan imágenes de documentos originales como
producto del proceso de microcopia o micrograbados, que sean
susceptibles de ser reproducidas.

Esta ley distingue entre las microformas de documentos


pertenecientes a la administración pública y registro, públicos y de las
microformas o archivos privados.

Se reglamenta en forma detallada como debe procederse al


microcopiado o micrograbado, señalando entre otras cosas que ella
deberá efectuarse ante un ministro de fe y que del proceso deberá
levantarse acta.

Las microformas podrán ser impugnadas en cuanto a su


autenticidad conforme a las normas generales, disponiendo la ley
además que si han sido obtenidas en la forma que la ley prescribe
tendrán el mismo valor que los originales. En caso de objeción, servirá
como medio de prueba el acta respectiva y, en todo caso si el
documento original no ha sido destruido, éste primará sobre las
microformas respecto de cualquier diferentes que pueda existir entre
ambos.

Tratándose de archivos privados, para que las microformas


tengan valor, será necesario que haya sido obtenida por alguna de las
personas o entidades que se encuentren inscritas en el registro
respectivo, debiendo además levantarse acta de apertura y cierre por un
ministro de fe.

En estos casos, en general tratándose de instrumentos de crédito,


no se aceptará valor a la microforma, salvo en aquellos casos en que la
ley autoriza la obtención de un segundo ejemplar de esos documentos
en casos de hurto o extravío del original, caso en el cual servirá como
original una copia autorizada de la microforma.
236

Sanción:

La falsificación o el uso malicioso de microformas falsificadas será


sancionado conforme a las disposiciones del Código Penal relativas a la
falsificación de instrumentos.

Nota:

En todo caso a la fecha esta ley se encuentra sin operar en


atención a que para su aplicación se hace necesario la dictación de un
reglamento por el Presidente de la República respecto de los medios
técnicos a emplearse en el procedimiento, así como otros detalles,
habiendo expirado el plazo que la ley fijaba para la dictación de dicho
reglamento. Por lo tanto, en este caso sería necesaria la dictación de
una nueva ley que confiriera un nuevo plazo para la dictación de dicho
reglamento.

VIII. APRECIACION COMPARATIVA DE LOS MEDIOS DE


PRUEBA.

Al momento de dictar la sentencia definitiva, el juez deberá


examinar y ponderar las diferentes pruebas rendidas en el proceso, con
el objeto de dar o no por establecidos los hechos controvertidos que
mediante ellos se ha pretendido acreditar.

Como en cada proceso normalmente se rinden numerosas


pruebas, puede suceder que existan varias de ellas, referidas a un
mismo hecho controvertido y que tengan el mismo valor probatorio. Así,
por ejemplo, un instrumento público y una confesión, medios probatorios
que producen plena prueba o prueba completa. Si estos medios de
prueba son coincidentes, es decir, tanto el instrumento público como la
confesión tienden a establecer los hechos en la misma forma, no existirá
problema alguno y el juez podrá dar por establecido ese hecho con
ambos medios probatorios. El problema se suscita cuando dos o más
medios de prueba que tengan el mismo valor probatorio sean
contradictorios entre sí; ejemplo, existe una confesión del demandado
en la que reconoce deber un millón de pesos al demandante y por otro
lado se ha presentado una escritura pública que da cuenta de que esa
suma fue pagada, escritura pública otorgada con anterioridad a la
confesión. ¿Como resuelve el juez el problema?
237

Relativo a esta materia el artículo 428 del C.P.C. señala las


siguientes reglas:

a) En primer término el juez deberá ver si la ley contempla alguna


disposición especial que solucione el conflicto, dando preferencia alguna
de esas pruebas sobre la otra. Así por ejemplo si el conflicto se presenta
entre un instrumento público y una presunción de derecho, el juez
deberá preferir la presunción de derecho, toda vez que ella no admite
prueba alguna en contrario. Si existe una prueba testimonial que reúna
los requisitos para hacer plena prueba y una confesión, deberá preferir
esta última, ya que el artículo 402 del C.P.C. dispone que no se admitirá
prueba alguna contra los hechos personales claramente confesados por
los litigantes en el juicio.

Algunos autores señalan que dentro de esta primera regla


también se encuentran aquellos casos en los cuales la ley establece que
determinados hechos deberán probarse exclusivamente por
determinadas pruebas, como los actos solemnes que deben probarse
por solemnidad. A nuestro juicio aquí no nos encontramos ante la misma
situación, sino que se trata de casos de inadmisibilidad de determinadas
pruebas, las que no podrán ser consideradas para establecer el hecho
aun cuando no exista ninguna otra prueba contraria. Así, si se ha
rendido prueba testimonial para establecer la existencia de un contrato
de compraventa de bien raíz, la testimonial en caso alguno podrá ser
considerada por el juez, aún cuando no exista otra prueba que la
controvertida.

b) En caso de que no exista alguna disposición legal que


solucione el conflicto, como por ejemplo si existen dos instrumentos
públicos contradictorios, el juez deberá preferir aquella prueba que crea
más conforme con la verdad. Es decir, se deja al juez la facultad de
determinar la prueba que prefiere, pero deberá en su sentencia señalar
las razones por las cuales considera que las pruebas que está
prefiriendo las estima más conforme a la verdad.

IX. PROCEDIMIENTOS POSTERIORES A LA PRUEBA.

1. Observaciones a la prueba.

a) Conforme lo señala el artículo 430 del C.P.C., vencido el término


probatorio (sea éste ordinario o especial), comienza a correr un plazo de
10 días fatales durante el cual las partes pueden presentar por escrito
las observaciones que pueda merecerles la prueba rendida.
238

Si bien no es obligatorio efectuar estas presentaciones, es de


gran importancia para la parte que se hagan las observaciones a la
prueba rendida y que en este escrito se efectúe un análisis sistemático y
completo de ellas, señalando la parte cuáles son las pruebas con las
cuales estima acreditados los hechos controvertidos que le interesan se
den por establecidos y, al mismo tiempo, efectuando las alegaciones
pertinentes encaminadas a desvirtuar la prueba rendida por la contraria
para acreditar hechos que a ella no le conviene que se den por
probados.

b) Este plazo de diez días tiene además importancia, por cuanto


durante él podrán todavía agregarse al proceso los antecedentes
correspondientes a prueba rendida fuera del tribunal; asimismo, podrán
rendirse todavía en esta etapa las pruebas confesionales, periciales y la
inspección ocular del tribunal, cuando ellas hayan sido solicitadas antes
del vencimiento probatorio. La instrumental y testimonial no puede
rendirse en esta etapa por cuanto los arts. 348 inciso 1° y 340,
respectivamente, lo prohiben en forma expresa.

2. Citación para oír sentencia.

Vencido el plazo señalado en el artículo 430, existan o no


diligencias pendientes, el tribunal necesariamente deberá de oficio citar
a las partes para oír sentencia, por cuanto así lo ordena perentoriamente
el artículo 432.

a) La resolución que cita a las partes para oír sentencia, conforme


lo dispone el artículo 432 inciso 2°, sólo será susceptible del recurso de
reposición, el que necesariamente deberá deducirse dentro de tercer día
y fundarse en la existencia de algún error de hecho, como por ejemplo
mal cómputo del plazo.

Aquí es conveniente recordar que, como lo señalamos en su


oportunidad, el tribunal también citará para oír sentencia cuando
terminada la etapa de discusión las partes así lo solicitan de común
acuerdo y también cuando el tribunal estima que no existen hechos
sustanciales, pertinentes y controvertidos. En este último caso debe
recordarse igualmente que la citación para sentencia es apelable,
conforme al artículo 326 en relación con el artículo 313 inciso 1°., por
cuanto implícitamente se estaría denegando la recepción de la causa a
prueba.

b) Efectos de la citación para sentencia.


239

(1) Notificada esta resolución por el estado, el proceso quedará


en estado de fallo, debiendo el juez dictar la sentencia definitiva dentro
del plazo de sesenta días. Si así no lo hace deberá ser apercibido y
eventualmente sancionado por la respectiva Corte de Apelaciones.

(2) No se admitirán escritos ni pruebas de ningún género, como lo


señala el artículo 433, el cual asimismo señala excepciones a la regla:

- Incidente de nulidad de lo obrado, los que conforme a las


normas generales en todo caso deberán plantearse dentro de los cinco
días de que la parte tuvo conocimiento del vicio, salvo que se trate de la
incompetencia absoluta.

- Medidas para mejor resolver: el tribunal de oficio puede


disponer la práctica de ellas y en ese mismo carácter puede ordenar
agregar al proceso la prueba rendida en otro tribunal que llegue después
de la citación para sentencia; igualmente puede ordenar se practique
alguna diligencia probatoria pendiente, para lo cual deberá dictar una
resolución en que la que fundamente exponga el motivo por el cual
estima esa medida estrictamente necesaria para la acertada resolución
del asunto.

- Si la prueba rendida en otro tribunal o alguna pendiente,


como un informe pericial, por ejemplo, llegan al tribunal después de
haberse dictado sentencia, ellas se agregaran al proceso para los
efectos de ser consideradas en segunda instancia, siempre que hubiere
lugar a ella;

- Medidas precautorias señaladas en el artículo 290;


Impugnación de instrumentos si el plazo correspondiente vence después
de la citación para sentencia. Si se deduce impugnación, ella se
tramitará en cuaderno separado y se fallará en la sentencia. Lo mismo
cabe aplicar tratándose de excepciones perentorias que pueden
oponerse en cualquier estado del juicio antes de la citación para oír
sentencia, por cuanto la ley señala que "no se admitirán si no se alegan"
antes de la citación (artículo 310 inciso 1°); además, si se plantean
después de recibidas la causa a prueba, se resolución se reservará para
definitiva (artículo 310 inciso 2°).

- Acumulación de autos: puede solicitarse en cualquier estado del,


proceso hasta antes de dictarse sentencia de término (artículo 98)

- Incidente de privilegio de pobreza (artículo 130); de


desistimiento de la demanda (artículo 148), así como la citación o
conciliación (artículo 262).
240

(3) La citación para oír sentencia constituye un trámite esencial


del proceso, conforme al artículo 795 N° 6 del C.P.C., motivo por el cual
su omisión constituye causal de casación en la forma de acuerdo con el
artículo 768 N° 9.

3. Las medidas para mejor resolver (artículo 159).

Son aquellas diligencias probatorias que el tribunal puede


disponer de oficio, una vez citada las partes para oír sentencia, con el
objeto de esclarecer hechos que el juez estime indispensables para una
acertada resolución de la controversia.

Es importante destacar que las medidas para mejor


resolver corresponden exclusivamente a la iniciativa del tribunal, por lo
que las partes si bien pueden sugerirlas a éste, no tienen iniciativa para
solicitar.

Por otra parte, es igualmente tener presente que estas


medidas sólo puede disponerlas el juez dentro del plazo de sesenta días
antes señalado; si este plazo vence, aún cuando no se haya dictado
sentencia, no podrá ordenar el juez la practica de alguna medida de este
carácter; es decir, habrá precluído el derecho del juez a hacerlo y,
conforme al artículo 159 si alguna se dispone "ella se tendrá por no
decretada".

Las medidas para mejor resolver son las siguientes


(artículos 431 y 159):

a) La agregación de pruebas producidas oportunamente


fuera del tribunal y que lleguen a éste una vez citadas las partes para oír
sentencia, así como la practica de alguna diligencia pendiente cuando lo
estime por resolución fundada estrictamente necesario para la acertada
resolución de la causa (artículo 431);

b) La agregación de cualquier documento que estime necesario


para esclarecer el derecho de los litigantes (artículo 159 N° 1). Como en
este caso la ley no distingue, puede ordenarse la agregación de
instrumentos públicos o privados, se encuentren éstos en poder de las
partes o de terceros;

c) La confesión judicial (artículo 159 N° 2). Como vimos en su


oportunidad al tratar de la confesión, para que ésta pueda disponerse
como medida para mejor resolver es necesario que recaiga sobre
241

hechos que el juez considere en influencia en el asunto y que no se


encuentren probados por otros medios;

d) La inspección ocular del tribunal (artículo 159 N° 3);

e) El informe de peritos (artículo 159 N° 4);

f) La comparecencia de testigos que hayan declarado en el proceso,


para que aclaren o expliquen sus dichos oscuros o contradictorios
(artículo 159 N° 5)

g) La presentación de cualquier otro proceso que tenga relación


con la causa, medida que debe cumplirse conforme a lo dispuesto en el
artículo 37 inciso 3°, que señala que la forma normal de remitir estos
expedientes de un tribunal a otro será mediante fotocopia de los
mismos, salvo casos de excepción: casos urgente, cuando no se puede
obtener fotocopias y cuando el expediente tenga más de 250 fojas. En
caso de remitirse los autos originales, éstos deberán ser devueltos a lo
más dentro de 8 días (artículo 159 inciso 2°).

- En general las resoluciones que disponen mediadas para


mejor resolver son inapelables con excepción de la que dicta el juez de
primera instancia ordenando informe pericial;

- La resolución que dispone la práctica de alguna medida para


mejor resolver, por norma general se notifica por el estado diario, salvo
que se trate de alguna que disponga la comparecencia personal de un
tercero, toda vez que en este caso sería necesario la aplicación de la
regla contemplada en el artículo 56, es decir, personalmente o por
cédula.

- Conforme lo señala el mismo artículo 159, las medidas para


mejor resolver necesariamente deberán cumplirse dentro del plazo de
20 días contados desde la fecha de notificación de la resolución que las
dispone; no se cumplen dentro de dicho plazo, se tendrán por no
decretadas y el tribunal deberá dictar sentencia sin más trámite.

- Si durante la práctica de alguna medida para mejor resolver


aparece de manifiesto la necesidad de esclarecer hechos nuevos
indispensables para dictar sentencia, podrá el tribunal abrir un término
probatorio especial por un plazo no superior a ocho días, que será
improrrogable y limitado a los puntos que el tribunal señale, debiendo en
este caso las partes presentar las listas de testigos dentro de los dos
primeros días del probatorio. La resolución que dispone la apertura de
242

este término especial de prueba susceptible de apelación, en el solo


efecto devolutivo.

IX. TERMINO DEL PROCEDIMIENTO ORDINARIO EN


PRIMERA INSTANCIA.

El procedimiento ordinario puede concluir en forma normal


a través de la sentencia definitiva o en forma anormal, por conciliación,
desistimientos u otras formas que veremos.

A) LA SENTENCIA DEFINITIVA:

1. Concepto.

Es aquella resolución que pone término a la instancia,


resolviendo la cuestión o asunto que ha sido objeto del proceso.

Conforme a la definición indicada, la sentencia para ser


definitiva debe poner término a la instancia, pero además, ella debe
resolver el asunto controvertido, pronunciándose respecto de todas las
acciones y excepciones deducidas por las partes en tiempo y forma. Si
no resuelve el asunto controvertido, por ejemplo acoge un desistimiento
de la demanda, ella no será sentencia definitiva, aún cuando ponga
término a la instancia, sino que una sentencia interlocutoria.

2. Formalidades de la sentencia definitiva (artículo 170 y


auto acordado).

Siendo la sentencia una de las clases de resoluciones, ella


deberá reunir en primer término los requisitos generales a toda
resolución judicial, vale decir, deberá ser encabezada por la fecha
escrita en letras y deberá concluir con la firma del juez que la dicta y la
del secretario que autoriza (arts. 169 y 61 inciso final).

Aparte de estos requisitos generales, la sentencia deberá


cumplir otros especiales que se encuentran señalados en el artículo 170
del C.P.C. en relación con el Auto Acordado de la Excma. Corte
Suprema sobre Forma de las Sentencias.
243

Estas sentencias constan de tres partes, una expositiva, una


considerativa y una resolutiva, cada una de las cuales debe cumplir con
determinados requisitos:

PARTE EXPOSITIVA.

En general, en esta parte se efectúa un resumen del proceso;


específicamente ella deberá contener:

a) La individualización de las partes con expresión de sus nombres,


domicilio, profesión u oficio. Este requisito es de gran importancia para
los efectos de la cosa juzgada (identidad legal de personas) (artículo
170 N° 1).

b) La enunciación breve de las acciones o peticiones del


demandante y de sus fundamentos (artículo 170 N° 2).

c) Enunciación breve de las excepciones o defensas del


demandado y sus fundamentos (artículo 170 N° 3)

d) Si ha sido o no recibida la causa a prueba (artículo 3° Auto


Acordado).

e) Si las partes fueron citadas para sentencia o no lo fueron en los


casos previstos por la ley (artículo 4° Auto Acordado)

PARTE CONSIDERATIVA.

En esta etapa o parte de la sentencia se contienen los razonamientos


que efectúa el juez para llegar a la conclusión.

a) Las consideraciones de hecho o de derecho que sirven de


fundamento a la sentencia (artículo 170 N° 4).

El Auto Acordado agrega que se establecerán con precisión los


hechos sobre los cuales versa la cuestión que ha de fallarse, con
distinción de aquellos que hayan sido aceptados o reconocidos por las
partes y aquellos que hayan sido controvertidos.

Luego deberá indicarse los hechos que se encuentran


justificados con los medios de prueba producidos, debiendo efectuarse
la apreciación correspondiente de los medios probatorios.
244

En caso de que se haya suscitado alguna cuestión


respecto de la procedencia de algún medio de prueba, deberá
consignarse los fundamentos que sirven para los efectos de aceptar o
rechazar dichas impugnaciones en forma previa al establecimiento de
los hechos.

Establecidos los hechos, deberá efectuarse las


consideraciones de derecho aplicables al caso.

b) La enunciación de las leyes y, en su defecto, de los principios


de equidad conforme a los cuales se pronuncia el fallo (artículos 170 Nº
5 y 9 Auto Acordado).

Aquí debe enumerarse las disposiciones legales aplicadas.

PARTE RESOLUTIVA.

En ella debe expresarse la decisión del asunto


controvertido (artículo 170 N° 6). Esta decisión deberá comprender
todas las acciones y excepciones que se hubieren hecho valer en el
proceso, pudiendo si omitirse la resolución de aquellas que sean
incompatibles con lo resuelto. El auto acordado agrega en esta última
parte que el tribunal deberá indicar los motivos por los cuales estimó la
existencia de la incompatibilidad.

3. Sanción por la omisión de formalidades.

Si se omite cualquiera de los requisitos señalados en el


artículo 170 del Código de Procedimiento Civil la sentencia será
anulable por la vía del recurso de casación en la forma, toda vez que el
artículo 768 señala específicamente como causal de dicho recurso este
evento.

Por otro lado, si en la sentencia se otorga más de lo pedido


por las partes o ella se extiende a puntos no sometidos a la decisión del
tribunal y respecto de los cuales éste no está autorizado para actuar de
oficio, se incurrirá igualmente en vicio de casación contemplado en el
artículo 768 Nº 4 del C.P.C., denominado ultrapetita.

B. FORMAS ANOMALAS DE PONER TERMINO AL PROCESO.


245

1. La conciliación (artículos 262 a 268).

Es una gestión a través de la cual el juez de la causa trata de


obtener que las partes lleguen a un avenimiento total o parcial del litigio,
en la cual el juez tiene un papel activo, pudiendo emitir opiniones sin que
ello inhabilite para seguir conociendo posteriormente del proceso, de no
obtenerse el acuerdo.

El juez en cualquier estado de la causa puede disponer la práctica


de la diligencia de conciliación, para cuyo efecto citará a las partes a un
comparendo pudiendo comparecer las partes mismas con sus
abogados, si ellas lo desean; lo anterior, sin perjuicio que el tribunal
pueda exigir la comparecencia de las partes junto con los abogados.

Si lo interesados lo solicitan, la audiencia podrá suspenderse


hasta por media hora para deliberar. Además, si el tribunal lo estima
necesario puede de oficio suspender la audiencia para dentro de tercero
día, salvo que las partes acuerden un plazo mayor.

Durante la conciliación el juez de oficio podrá ordenar la


agregación al proceso de aquellos antecedentes probatorios que estime
pertinentes.

Si se produce la conciliación, deberá levantarse acta en la cual


sólo se consignarán las especificaciones del arreglo, acta que deberá
ser firmada por el juez, las partes que lo deseen y el ministro de fe; esta
acta producirá los efectos de sentencia definitiva para todos los efectos
legales.

En caso que no se llegue a algún acuerdo o que no se verifique el


comparendo, el secretario certificará este hecho en el proceso, el cual
seguirá su curso.

Casos en que no procede la conciliación:

a. Derecho legal de retención;

b. Citación de evicción;

c. Juicios de hacienda;

d. Procesos en los cuales se ventile asuntos relativos a derechos


irrenunciables.
246

Se señala además que la conciliación sólo sería procedente en


primera instancia por cuanto, no obstante que el artículo 262 dice que
podrá llamarse a ella en cualquier estado de la causa, la historia
fidedigna de la ley haría arribar a esa conclusión, y además, porque el
C.P.C. se refiere al juez y no a los ministros. A nuestro juicio esto es
bastante discutible y en la práctica se estima que puede producirse en
otras etapas del proceso y no sólo en primera instancia.

2. La transacción (artículo 2460 Código Civil)

Es un contrato por el cual las partes ponen término a un litigio


pendiente o precaven un juicio eventual, efectuándose concesiones
recíprocas.

Como señalamos en su oportunidad, la transacción se caracteriza


por su carácter eminentemente extrajudicial; al igual que la conciliación,
la transacción produce los efectos de una sentencia ejecutoriada para
todos los fines legales. Como es extrajudicial, en aquellos casos en que
se refiera a un litigio pendiente, no obstante que no es necesario para su
validez, es conveniente que se acompañe una copia de la transacción al
procesado, a fin de que el tribunal disponga el archivo de los
antecedentes, ya que dentro modo no tomará conocimiento de la
existencia de esa transacción.

3. El avenimiento.

Consiste en el acuerdo logrado directamente entre las partes de


un proceso, el cual se materializa en un escrito que se presenta al
tribunal, en el cual además de consignarse los términos de ese
avenimiento, se solicitará al tribunal su aprobación y que se tenga como
sentencia definitiva para todos los efectos legales.

4. El desistimiento de la demanda.

Es una forma anómala de poner término a un proceso consiste en


el retiro de la demanda por parte del actor después que ella ha sido
notificada legalmente al demandado; antes de la notificación no se
247

encuentra trabada la relación procesal y el demandante podrá retirarla


sin que ello importe desistimiento (artículo 148).

Después de notificada la demanda, el demandante puede


desistirse de ella en cualquier momento, petición que se someterá a los
trámites de los incidentes.

Si el desistimiento es aceptado por sentencia interlocutoria,


produce los efectos de extinguir las acciones a que él se refiere, con
relación a las partes litigantes y a todas las personas a quienes habría
afectado el resultado de una sentencia definitiva.

5. El abandono del procedimiento.

Este se produce cuando todas las partes que figuran en el


proceso han cesado en la prosecución de éste durante seis meses
contados desde la fecha de la última resolución recaída en alguna
gestión útil para dar curso progresivo a los autos.

Por el abandono del procedimiento se pone término al proceso,


pero por él no se extinguen las acciones o excepciones de las partes,
pudiendo éstas consecuencialmente ser deducidas en un nuevo
proceso.

Respecto del desistimiento y del abandono del proceso


volveremos al tratar de los incidentes especiales; en cuanto a la
conciliación, transacción y avenimiento debe considerarse que fueron
estudiados el año anterior al tratar de los equivalentes jurisdiccionales.

CAPITULO IV. LOS INCIDENTES.

A) Cuestiones generales.

1. Concepto.

De acuerdo con la posición mayoritaria de la doctrina,


incidente es toda cuestión accesoria de un proceso que requiere de un
pronunciamiento especial del tribunal.
248

El profesor don Hugo Pereira Anabalón sostiene que


incidente es toda cuestión accesoria de un proceso que requiere de un
pronunciamiento especial del tribunal, con audiencia de partes.

Señala este autor que las cuestiones accesorias de un proceso, vale


decir todas aquellas que dicen relación con pretensiones de las partes
distintas de las principales contenidas en los escritos contradictorios de
la fase de discusión, pueden conocerse y fallarse previa audiencia de las
partes o de plano. En el primer caso nos encontraríamos ante un
incidente y el segundo ante un simple trámite procesal.

Para arribar a la conclusión señalada el profesor Pereira se


funda principalmente en el artículo 82 del C.P.C., el cual señala que
"toda cuestión accesoria de un juicio que requiera pronunciamiento
especial con audiencia de las partes se tramitará como incidente... "Este
argumento es refutado por otros autores expresando que esa
disposición no establece que todo incidente se tramita con audiencia de
partes, sino que señala la situación inversa, es decir, que toda cuestión
accesoria que requiera audiencia de las partes se tramitará conforme a
las reglas de los incidentes.

Este problema es bastante discutible, ya que existen otras


disposiciones, como por ejemplo el artículo 142, que refiriéndose al
incidente de regulación de costas, señala que si alguna de las partes
formula objeciones, el tribunal podrá resolverlas de plano o darles
tramitación de incidente.

En todo caso, estimamos que la opinión mayoritaria es la


correcta y que el C.P.C. no ha sido preciso al emplear las expresiones
"incidente" y "fallar de plano", ya que el artículo 84 señala que todo
incidente que no tenga conexión alguna con el asunto que es materia
del juicio, podrá ser rechazado de plano y, por otra parte el artículo 89,
después de señalar que los incidentes se tramitan previa audiencia,
agrega al final "no obstante el tribunal podrá fallar de plano aquellas
peticiones cuya resolución se pueda fundar en hechos que consten del
proceso o sean de pública notoriedad.

En conclusión, estimamos que la regla general es que todo


incidentes requiere de audiencia de partes, salvo que la ley en forma
expresa autorice al tribunal a resolverlo sin esa audiencia o traslado. Por
lo tanto, cuando la ley dice que algún asunto debe tramitarse como
incidente o fallarse de plano, debe entenderse que la regla general es
que el incidente debe tramitarse previa audiencia y que el juez puede
fallarlo de plano cuando la ley expresamente lo autoriza para ello.
249

2. Requisitos.

Conforme a lo antes expuesto, para que nos encontremos


ante un incidente o artículo, como también se les denomina, es
necesario que concurran los siguientes requisitos:

a) Debe existir un proceso principal, toda vez que como


señalamos, el incidente es una cuestión accesoria a éste;

b) Dentro de este proceso principal debe suscitarse alguna


cuestión accesoria, es decir, alguna petición que contengan una
pretensión diferente a la del proceso principal, pero vinculada a ella que
no sea un mérito trámite procesal.

c) Esta cuestión accesoria vinculada al asunto principal debe ser


objeto de un pronunciamiento especial del tribunal, el que puede llevarse
a efecto de plano o previo traslado o audiencia de la contraparte. Es
decir, la audiencia en el fondo viene a ser una especie de requisito de la
naturaleza del incidente y no de la esencia del mismo.

3. Características.

a) Se promueven, tramitan y fallan por el mismo tribunal que


conoce del proceso principal, conforme a la regla de la extensión que
contempla el artículo 111 inciso 1. del C.O.T.;

b) La ley establece para su tramitación un procedimiento propio,


que puede ser general o especial; es general el aplicable a todos los
incidentes, exceptuados los especiales;

c) Pueden suscitarse en cualquier tipo de procesos; vale decir, las


reglas que veremos de los incidentes son de aplicación general;

d) La resolución que falla un incidente puede ser una sentencia


interlocutoria o un autos, según si establece o no derechos permanentes
en favor de las partes;

4. Clasificaciones.

a) Según su forma de tramitación pueden ser ordinarios y


especiales; los primeros son los sujetos a la tramitación general y
especiales son aquellos a los cuales la ley les indica específicamente
otra forma de tramitación;
250

b) Según su vinculación con la cuestión principal se clasifican en


conexos e inconexos (artículo 84);

c) Según el efecto que la interposición produce en la tramitación


del asunto principal, se clasifican en incidentes de previo y especial
pronunciamiento e incidentes que no tienen ese carácter. Los de previo
y especial pronunciamiento suspenden la tramitación del asunto
principal hasta que sean resueltos; los que no revisten ese carácter no
suspenden la tramitación principal y deberán ser substanciados por
cuaderno separado, conforme lo dispone el artículo 87. Ejemplo típico
de incidentes de previo y especial pronunciamiento son las excepciones
dilatorias.

A este respecto es necesario señalar que no existe una norma


general que determine cuando los incidentes son o no de previo y
especial pronunciamiento, debiendo en cada caso determinar esa
circunstancia el tribunal, según las características del mismo. Por ello el
artículo 87 alude a aquellos incidentes que sin cuya previa resolución no
puede seguir substanciándose la causa principal.

Sin embargo, en algunos casos la ley, a fin de evitar


dificultades, ha señalado expresamente respecto de determinados
incidentes que son o no de previo y especial pronunciamiento.

Como ejemplo de casos en que se señala que son de


previo y especial pronunciamiento podemos señalar el artículo 308, que
tratando de las excepciones dilatorias señala implícitamente que por su
interposición se suspende la tramitación del asunto principal, ya que
dispone que desechadas las excepciones dilatorias o corregido el vicio,
cuando ellas hayan sido acogidas por el tribunal, comenzará a correr el
plazo de diez días para contestar la demanda.

Otro caso en el mismo sentido lo encontramos en el


artículo 112, que al referirse a los incidentes de incompetencia prescribe
que mientras éstos se resuelven, se suspende el curso de la causa
principal.

Por otra parte, como ejemplos de incidentes respecto de


los cuales la ley en forma expresa dispone que no suspenden el curso
de la causa principal podemos señalar el artículo 339 inciso 1° que
establece que los incidentes promovidos durante el término probatorio o
que se relacionen con la prueba, se tramitarán por cuerda separada;
también el artículo 302, refiriéndose a las medidas precautorias señala
que el incidente a que ellas den lugar se tramitará por cuerda separada.
251

5. Oportunidad para promover incidentes.

La norma general es que todos los incidentes deben ser


promovidos tan pronto la parte tenga conocimiento del hecho que les
sirve de fundamento y que pueden interponerse en cualquier estado del
proceso hasta antes de la citación para oír sentencia. Además la ley
señala las siguientes normas:

a) Si un incidente nace de un hecho anterior al juicio o coexistente


con su principio, como defecto legal del modo de proponer la demanda,
la parte deberá plantearlo antes de hacer cualquier gestión principal en
el proceso. Es por este motivo, es decir, por aplicación de este principio,
que posteriormente el C.P.C. señala que las excepciones dilatorias
deben oponerse antes de la contestación de la demanda (artículo 84
inciso 3°, 1ª parte).

Si la parte promueve el incidente después, éste será


rechazo de oficio por el tribunal, salvo que se trate de alguno de los
casos de excepción que contempla el mismo artículo 84 en su inciso 3°,
o que se trate de alguna circunstancia esencial para la ritualidad del
proceso o marcha del mismo.

b) Todo incidente originado en hecho que acontezca


durante el proceso deberá promoverse tan pronto la parte tome
conocimiento del mismo. Por ello, si en el proceso consta que el hecho
ha llegado a conocimiento de la parte y ésta ha practicado alguna
gestión posterior sin formular el incidente, el promovido después será
rechazado de plano, salvo los casos de excepción a que alude el
artículo 84 inciso 3°.

c) Todos los incidentes cuyas causas existan simultáneamente,


deberán promoverse a la vez; en caso contrario, serán desestimados de
plano (artículo 86), salvo los casos de excepción del artículo 84 inciso 3.
parte final.

d) Citadas las partes para oír sentencia, no se admitirá escritos ni


pruebas de ninguna especie (artículo 433), salvo lo dispuesto en los
arts. 83 y 84.

Excepción general: incidente de nulidad procesal, reglamentado


en el artículo 83 del C.P.C., que se verá más adelante.

6. Multiplicidad de incidentes.
252

La ley, a fin de evitar que litigantes maliciosos formulen


reiteradamente incidencias, con el sólo fin de demorar o entrabar el
proceso, en su artículo 88 dispone algunas medidas correctivas para el
caso de que una parte haya perdido dos o más incidentes:

a) Para deducir un nuevo incidente, la parte deberá previamente


consignar en la cuenta corriente del tribunal la suma que ésta ha debido
determinar de oficio en la resolución que rechazó el segundo incidente,
suma que podrá fluctuar entre una y diez UTM. Esta resolución es
inapelable en cuanto se refiere al monto de la consignación.

Si no se efectúa la consignación previa, no se admitirá el


incidente a tramitación. Si el incidente es posteriormente acogido, la
consignación será restituida y si es rechazado, se aplicará a beneficio
fiscal a título de multa.

En el caso de que la parte goce de privilegio de pobreza y, por lo


tanto, esté exenta de esta consignación previa, deberá admitirse el
nuevo incidente a tramitación, pero si el incidente es rechazado, el
tribunal podrá imponer al abogado o mandatario judicial que ha
planteado la incidencia una multa por una cantidad fluctuante entre el
equivalente a una y diez UTM. La resolución es inapelable en cuanto al
monto de la multa. Para determinar el tribunal esta sanción, en todo
caso deberá considerar si ha existido o no mala fe o claro propósito de
dilatar el proceso mediante la incidencia.

b) Todos estos incidentes deberán ser substanciados en


cuaderno separado, a fin de evitar la dilación del asunto principal.

B. EL INCIDENTE ORDINARIO.

Es toda cuestión accesoria que requiere de un


pronunciamiento especial del tribunal y que debe tramitarse conforme a
las reglas generales que señala para ellos el C.P.C.

1. Casos en que se genera un incidente ordinario:

a) En forma directa:

Cuando una parte presenta un escrito formulando una


cuestión accesoria que no tiene señalada por la ley tramitación especial;
por ejemplo se solicita la nulidad de lo obrado.
253

b) En forma indirecta:

En todos aquellos casos en los cuales existe oposición a


alguna diligencia ordenada con citación.

c) En todos aquellos casos en los cuales la ley expresamente


señala que el tribunal deberá resolver previa audiencia de parte.

NOTA:

Sin perjuicio de lo señalado, las normas de tramitación del


incidente ordinario se aplican por disposición expresa de la ley a la
tramitación de otros asuntos que no son incidentes, como por ejemplo
las tercerías de posesión, prelación y pago en el juicio ejecutivo.

2. Tramitación del incidente ordinario:

Planteado algún incidente por una de las partes, el tribunal


podrá adoptar una de las siguientes actitudes:

(1) Rechazarlo de plano:

Esto es una inadmisibilidad de orden procesal, la cual podrá


fundarse en que:

- El incidente es inconexo, es decir, no guarda relación con


la cuestión principal debatida en el proceso;

- El incidente es extemporáneo; es decir, no fue promovido en la


oportunidad procesal correspondiente;

- La parte que formula la incidencia no efectúa el depósito previo


que se le ha ordenado por haber perdido anteriormente dos o más
incidentes;

En estos casos el juez dictará una resolución que dirá: "Vistos: no


habiéndose promovido en la oportunidad legal pertinente, de
conformidad con lo prevenido en el artículo 85 del C.P.C., se rechaza de
plano el incidente planteado a fs. xxx".

(2) Resolverlo de plano:


254

Si el incidente se refiere a hechos que constan del proceso o son


de público conocimiento, podrá resolverlo sin necesidad de conferir
traslado. Por ejemplo si se solicita la nulidad de lo obrado por no
haberse notificado el traslado de la demanda legalmente al demandado
y en el expediente consta que esa notificación sólo se practicó por el
estado diario, será un hecho que consta en el proceso; será de pública
notoriedad si se alega entorpecimiento para pedir término probatorio
especial por no haber funcionado el tribunal porque el local de éste se
incendió.

También podrá resolver el incidente de plano en aquellos casos


en los cuales la ley autoriza expresamente al tribunal para ello, como los
que señalamos anteriormente.

(3) Darle propiamente la tramitación incidental:

a) Si el tribunal estima que no se da ninguno de los casos


señalados precedentemente, proveerá el escrito con la siguiente
resolución "por deducida la incidencia, traslado" o simplemente
"traslado". Es decir, dará un plazo de tres días a la contraparte para que
ésta conteste y señale lo conveniente a sus intereses; dentro de este
plazo la contraparte puede contestar sea allanándose o aceptando la
incidencia o controvirtiendo las alegaciones de la contraria.

Si contesta y no controvierte las alegaciones de la contraria o se


allana a ellas, el tribunal resolverá la incidencia de inmediato.

Si no contesta o contestando controvierte los hechos, el tribunal


podrá resolver la incidencia de inmediato si estima que no es necesario
recibir a prueba, lo que ocurrirá cuando los hechos sean públicos y
notorios, cuando ellos consten en el expediente o cuando la discusión
sólo recaiga respecto del derecho.

b) Si el tribunal estima que existen hechos sustanciales,


pertinentes y controvertidos de la incidencia, se seguirán los siguientes
pasos:

- Dictará una resolución recibiendo la incidencia a prueba


en la cual, conforme a lo dispuesto en el artículo 323 inciso 1°, deberá
señalar los puntos de prueba; además, en esta resolución se señalará
normalmente las audiencias del probatorio que se fijan para la
testimonial.
255

Esta resolución podrá decir más o menos así "Vistos: se recibe la


incidencia a prueba por el término legal, fijándose como hechos
sustanciales, pertinentes y controvertidos los siguientes:... Para la
recepción de la testimonial a que haya lugar se señalan las audiencias
de los cinco últimos días del probatorio a las 14 horas".

- La resolución antes indicada se notifica por el estado diario y es


inapelable por señalarlo expresamente el artículo 90 del C.P.C.; no es
procedente la reposición, toda vez que la resolución en referencia es
una interlocutoria, ya que falla sobre un trámite que sirve de base para el
pronunciamiento de una sentencia interlocutoria.

En cambio, es apelable la resolución que no da lugar a recibir la


incidencia a prueba, por aplicación de las reglas generales.

- El término probatorio en el incidente es de ocho días,


debiendo presentarse las listas de testigos dentro de los dos primeros
días de ese probatorio.

- Cuando deba practicarse alguna diligencia probatoria


fuera del lugar en que se sigue el juicio, el tribunal podrá, por motivos
fundados, ampliar por una sola vez este probatorio por el número de
días que estime necesario, pero en todo caso el probatorio más este
aumento no podrá en caso alguno exceder de 30 días.

Las resoluciones que se dicten en este caso igualmente


son inapelables, conforme al artículo 90 inciso final.

- La recepción de la prueba misma, conforme al artículo


323, se hará en conformidad con las normas señaladas para la prueba
principal;

- Vencido el probatorio, el tribunal deberá resolver la


incidencia de inmediato o a más tardar dentro de tercero día, salvo en
aquellos casos en los cuales la ley expresamente autoriza al juez para
dejar la resolución de la incidencia para definitiva, como en el caso de
las tachas de testigos.

- Si la resolución que resuelve el incidente establece


derechos permanentes en favor de las partes, será interlocutoria y
consiguientemente apelable.
256

C) LOS INCIDENTES ESPECIALES.

Son aquellas cuestiones accesorias de un proceso que requieren


de un pronunciamiento especial del tribunal y cuya tramitación se
encuentra sometida a normas especiales que la ley en cada caso
señala.

Los incidentes especiales que contempla el C.P.C. son la


acumulación de autos o procesos, las cuestiones de competencia, las
implicancias y recusaciones, el privilegio de pobreza, las costas, el
desistimiento de la demanda y el abandono del procedimiento.

(I) Incidente de acumulación de autos (arts. 92- 100).

1. Concepto.

Es aquel incidente especial que persigue se ordene reunir


en una sola causa dos o más procesos diferentes que se substancian
separadamente cuando entre éstos se presenta alguno de los casos de
vinculación jurídica que consagra la ley, a fin de que concluyan a través
de una sola sentencia.

En su oportunidad se señaló que cada demandante podía deducir


una o más pretensiones en contra del demandado; que los
demandantes podía ser varios; que los demandados en el juicio
ordinario de mayor cuantía podían deducir reconvención, casos todos
los cuales se fundan en el principio de economía procesal.

Sin perjuicio de que puedan deducirse varias pretensiones en la


forma antes indicada, la ley ha establecido la acumulación de autos,
también con la finalidad de evitar la multiplicidad de procesos, es decir,
por razones de economía procesal y, también con la intención de evitar
la dictación de resoluciones contradictorias.

2. Requisitos de procedencia.

Para que pueda disponerse la acumulación de procesos la


ley ha establecido los siguientes requisitos:

a) Debe tratarse de alguno de los casos expresamente señalados


en la ley (artículo 92): Como dijimos al tratar de la acción (pretensión),
ésta tiene tres elementos que son las partes, el objeto pedido o
pretensión propiamente tal y la causa de pedir o fundamento de la
pretensión. Para señalar los casos en los cuales procede la acumulación
257

de procesos la ley ha atendido a la vinculación que exista en relación


con los elementos antes señalados. En términos generales, para que
pueda disponerse la acumulación de procesos, basta que exista la
vinculación de dos de los elementos referidos, si bien normalmente
concurrirán más. Los casos específicos se encuentran establecidos en
el artículo 92:

(1) Cuando la acción o acciones entabladas en un proceso sean


iguales a las que se hayan deducido en otro o, cuando unas y otras
emanen directa e inmediatamente de unos mismos hechos: (92 N° 1)
La ley está aludiendo a la pretensión y a los fundamentos de la
misma, es decir, al objeto pedido y a la causa de pedir, distinguiéndose
dos situaciones:

- Las pretensiones y sus fundamentos son iguales: Por ejemplo,


dos socios demandan en forma separada la nulidad de la sociedad de
que forman parte, invocando al efecto la misma causal como
fundamento.

- Las pretensiones y sus fundamentos derivan en un mismo


hecho: es decir, el objeto pedido y la causa de pedir emanan de un
mismo hecho, pero no es necesario que sean idénticas. Por ejemplo,
ocurre una colisión automovilística a consecuencia de la cual fallece una
persona y además se causan daños al vehículo de un tercer. El hecho
del cual emanarán las pretensiones de los familiares del occiso de que
se le indemnicen los perjuicios morales sufridos será el mismo que aquél
del cual nacerá el derecho del tercero a que se le indemnicen los daños
materiales de su vehículo; en este caso las pretensiones serán
diferentes y los fundamentos directos de las mismas también: en un
caso el fallecimiento de una persona y en el otro los daños de un
vehículo.

(2) Cuando las personas y el objeto materia de los procesos sean


idénticos, aun cuando las acciones sean distintas (artículo 90 N° 2):
En este caso la ley ha utilizado en forma poco clara la
expresión "acciones", debiendo entenderse que se está refiriendo al
fundamento de la pretensión o causa de pedir. Es decir, debe existir
identidad legal de personas y de objeto pedido, aun cuando la causa de
pedir sea diferente. ejemplo, si una persona deduce acción
reivindicatoria en contra de otra, fundando su pretensión en que adquirió
el dominio en virtud de compraventa seguida de tradición y en un
proceso separado interpone otra demanda de reivindicación en la cual la
causa de pedir la funda en ser titular del dominio por haberlo adquirido
por sucesión por causa de muerte.
258

(3) En general, siempre que la sentencia que haya de pronunciarse en


un juicio haya de producir cosa juzgada en otro:

Aun cuando la redacción de este tercer caso pareciera señalar


que es necesaria la triple identidad, ello no es así, toda vez que en ese
evento lo procedente sería deducir excepción de litis pendencia por
encontrarse ambos procesos en tramitación. En este caso se alude a
aquellas situaciones en que lo que se resuelva en un proceso podrá dar
por establecido alguno de los hechos discutidos en el otro, o llegar a una
conclusión incompatible. Ejemplos: Juan demanda a Pedro el pago de
una indemnización de perjuicios fundado en que el inmueble de
propiedad de éste se derrumbó y dañó su casa que es vecina y al
mismo tiempo existe otro proceso en el que Pedro es demandado de
reivindicación de dominio del inmueble. Si se dicta sentencia en este
último proceso estableciendo que Pedro no es el dueño del inmueble, no
podrá exigírsele el pago de la indemnización. Lo mismo sucede si una
persona demanda a otra el cumplimiento de un contrato y en otro
proceso paralelo demanda la resolución del mismo. Si se dicta sentencia
declarando la resolución del contrato, ella hará cosa juzgada en lo
referente al cumplimiento del contrato.

b) Los procesos deben estar sujetos a un mismo procedimiento (95):

Esto se establece porque una vez acumuladas, las causas deberán


seguir substanciándose conjuntamente y si están sometidos a
procedimientos diferentes ello no será posible.

c) Los procesos deben encontrarse en instancias análogas:

Es decir, ambos deben encontrarse en primera o segunda instancia.

3. Tramitación.

a) Persona que puede solicitar la acumulación (artículo 94 inciso


1°):

Podrá ser solicitada por todo aquél que haya sido admitido como parte
legítima de cualquier proceso de los que estén en juego.

Sin perjuicio de lo anterior, si los diferentes procesos se


encuentran substanciados en el mismo tribunal, éste podrá de oficio
disponer la acumulación.
259

b) Proceso en el cual debe solicitarse la acumulación (artículo


98):

Ella debe pedirse ante el tribunal al cual corresponda


continuar conociendo de los procesos una vez que éstos se acumulen.
Conforme a lo señalado en el artículo 96, la determinación de este
tribunal dependerá si los procesos se siguen ante juzgados de igual o
distinta jerarquía; si son de igual jerarquía, el más nuevo, acumulará al
más antiguo; en caso contrario, se acumulará al de mayor jerarquía. En
este caso es irrelevante, a diferencia de lo que sucede en materia penal,
si los tribunales corresponden a un mismo territorio jurisdiccional o no.

c) Oportunidad que puede solicitar la acumulación: (artículo 98). Debe


solicitarse en cualquier estado del proceso, antes de la dictación de la
sentencia de término, es decir, de la que ponen fin a la última instancia,
como lo señala el artículo 98. Tratándose de juicios ejecutivos, ella debe
solicitarse antes del pago de la obligación.

d) Tramitación propiamente tal (artículo 99):

Esta es la misma que la del incidente ordinario, toda vez


que el juez debe conferir traslado por tres días a la contraparte, para que
ésta haga valer sus derechos; sin embargo, en este caso la ley dispone
que deberá resolver vencido el plazo de tres días, haya o no respuesta,
trayendo todos los expedientes a la vista, cuando ellos se encuentren en
el mismo tribunal; en caso contrario, dicho trámite es facultativo, toda
vez que la ley señala que el juez "podrá" disponerlo. Es decir, en esta
incidencia no se contempla la posibilidad de recibir a prueba, lo anterior
por la naturaleza misma de la cuestión debatida.

La resolución que falla este incidente de acumulación de autos es


apelable, toda vez que es una interlocutoria ya que falla una incidencia
estableciendo derechos permanentes en favor de las partes. La
apelación en todo caso se concederá en el solo efecto devolutivo.

4. Efectos de la acumulación de autos.

a) Deberán acumularse ante el tribunal que lleva el proceso más


antiguo, si son tribunales de igual jerarquía o, en caso contrario, ante
aquél que sea de mayor jerarquía.

b) La competencia se radica ante el tribunal al cual se acumulan


los procesos, alterándose de este modo la regla general del artículo 109
del C.O.T. relativa a la radicación, como se señaló en su oportunidad.
260

c) Cuando se de lugar al incidente de acumulación de autos, los


procesos que estén más avanzados se paralizarán en el estado que se
encuentren hasta que los más atrasados lleguen a dicha etapa. Por
ejemplo, si una de las causas se encontraba en estado de evacuar la
réplica y el que se acumula de evacuar la dúplica, el segundo se
paraliza hasta que en el primero se de traslado para la dúplica, en forma
tal de que ambas causas pueden seguir adelante en forma conjunta.

(II) CUESTIONES DE COMPETENCIA (Artículos 101- 112 C.P.C.).

Concepto.

Son incidentes especiales promovidos normalmente por la parte


demandada en un proceso, a través de los cuales hace valer la
incompetencia de un tribunal, solicitando que el asunto se radique ante
aquel otro que él estima legalmente competente.

Como se dijo en su oportunidad, las cuestiones de competencia


se diferencian de las contiendas de competencia, en que estas últimas
son promovidas directamente y de oficio por los tribunales, mientras que
las cuestiones de competencia son incidente que promueve
normalmente la parte demandada. Ahora si la demandada reconviene, la
demandante podrá formular cuestión de competencia respecto de la
reconvención, pero en este caso como demandado reconvencional.

Sin perjuicio de lo anterior, las cuestiones de competencia podrán


ser promovidas por cualquier persona que tenga derecho a ser parte en
el proceso (terceros).

Las cuestiones de competencia podrán referirse tanto a la


competencia absoluta como a la relativa; tratándose de la relativa, debe
recordarse que ella debe ser alegada por el demandado antes de
efectuar cualquier gestión útil, por cuanto en vaso contrario operaría la
prórroga tácita.

Las cuestiones de competencia pueden promoverse por


dos vías; la inhibitoria y la declinatoria.

A) INHIBITORIA.

1. Concepto.
261

Es aquel incidente de competencia en el cual la parte


recurre ante el tribunal que estima competente para conocer del asunto,
solicitándole que éste dirija un oficio a aquél que se encuentra
conociendo de la causa, pidiéndole que se inhiba de seguir conociendo
de ella y le remita los antecedentes.

Del concepto señalado se advierte que para encontrarnos


ante este tipo de incidentes es necesario que se cumplan los siguientes
requisitos:

a) Que un tribunal esté conociendo de un proceso


determinado.

b) Que el demandado u otra parte que no sea quien


interpuso la demanda, estime que ese tribunal es incompetente y por
ello comparezca ante aquél que él estima competente.

c) Que solicite a este última tribunal que dirija oficio al que


está conociendo del proceso, solicitándole que se abstenga de seguir
conociendo del mismo y que le remita los antecedentes; es decir, que le
pida que se inhiba de seguir conociendo y le remita el proceso.

2. Tramitación.

a) El interesado deberá concurrir al tribunal que estima


competente y presenta una solicitud en la que pida la inhibitoria, solicitud
a la cual deberá acompañar los documentos en los cuales funda su
petición o pedir en ese escrito que se reciban los testimonios
correspondientes.

b) Recibida la petición, el tribunal, con el mérito de lo


expuesto en ella y de los antecedentes acompañados o que se le
suministren, así como con el de aquellos que orden agregar de oficio,
resolverá la petición dando lugar a ella o denegándola.

c) Si la solicitud es denegada, esa resolución podrá ser


apelada por el solicitante, recurso que será conocido por el mismo
tribunal al cual habría correspondido el conocimiento de una contienda
de competencia; es decir, si los superiores jerárquicos de los tribunales
en juego siendo de una misma jerarquía son diferentes, conocerá el
superior jerárquico del de más jerarquía, etc.

d) Si en cambio el tribunal accede a la petición, remitirá el


oficio solicitado, pidiendo al tribunal que está conociendo del asunto que
262

se inhiba y le remita los antecedentes. A este oficio se acompañará la


transcripción de los antecedentes que se consideró para resolver.

e) Recibido el oficio, el tribunal que está conociendo del


proceso oirá a la parte que litiga ante él, es decir, le conferirá traslado de
la petición y, con el mérito de lo que esa parte exponga, así como de los
antecedentes que acompañe y de los que el tribunal ordene agregar de
oficio, éste se pronunciará accediendo o no a la inhibitoria.

f) En caso de acceder a la inhibitoria, remitirá los


antecedentes al otro tribunal, a fin de que éste continúe conociendo del
proceso. Si esta resolución que accede a la inhibitoria es apelada, las
apelación la conocerá el tribunal al cual correspondería conocer si se
trata de contienda de competencia; si los tribunales en juego dependen
de distinto superior jerárquico conocerá el superior jerárquico del que
dictó la resolución recurrida.

g) Si el requerido no da lugar a la inhibitoria, comunicará su


resolución al requirente y ambos elevarán los antecedentes pertinentes,
con citación de la parte que litiga ante cada uno de ellos, al tribunal
llamado a conocer de la contienda que en ese momento se suscita.

Mientras se resuelve la contienda, continuará conociendo


del asunto el tribunal ante el cual se ha encontrado el proceso, sin
perjuicio de que si en definitiva se resuelve que no es competente, todo
lo obrado ante él quede nulo.

h) El tribunal que conozca de las apelaciones antes


señaladas o de la contienda, declarará cuál es el tribunal competente o
si ninguno de ellos lo es y remitirá los antecedentes al que estime
competente. Para resolver el superior jerárquico citará a ambos
litigantes, pudiendo pedir los informes que estime pertinentes y
eventualmente recibir a prueba. Además si los tribunales en juego tienen
diferente competencia, se escuchará al Fiscal.

De acuerdo con lo expuesto, sólo son apelables la


resolución del tribunal requirente rechazando la petición de que solicite
al otro tribunal la inhibitoria y la del requerido que accede a la inhibitoria.
Lo anterior en atención a que, como hemos señalado, ante cada uno de
esos tribunales litiga cada parte y ellas podrán recurrir de las
resoluciones dictadas por sus respectivos tribunales, cuando éstas les
perjudiquen. Por ello no es apelable la resolución del requirente que
accede a la petición de inhibitoria, ya que en este caso el afectado
tendrá la posibilidad de apelar posteriormente de la resolución de su
tribunal que accede a la petición del requirente. Por otro lado, la que
263

rechaza la inhibitoria trae como consecuencia la contienda de


competencia, la que deberá ser conocida por el superior jerárquico.

B) DECLINATORIA.

1. Concepto.

Es aquel incidente de competencia que se formula ante el


tribunal que está conociendo del asunto y que se estima incompetente,
solicitándole que deje de conocer del proceso y remita los antecedentes
al otro tribunal que se estima competente.

2. Tramitación.

a) El interesado deberá presentar una solicitud ante el


tribunal que está conociendo del asunto, haciéndole presente que él es
incompetente y que debe remitir los antecedentes a otro tribunal que
señalará y que el incidentista estima competente.

b) De esta petición se dará traslado por tres días a la


contraria y, con el mérito de lo que ella exponga resolverá el tribunal,
salvo que estime necesario recibir la incidencia a prueba, caso en el cual
abrirá un término probatorio de ocho días.

c) Esta incidencia puede plantearse como excepción


dilatoria o en forma posterior; sin embargo, si la incompetencia alegada
es relativa y no ha sido reclamada antes de contestar la demanda, se
producirá la prórroga tácita de ésta.

d) La resolución que resuelve la declinatoria de


competencia es apelable en ambos efectos si se acoge y en el solo
efecto devolutivo si es rechazada.

e) Mientras se encuentre pendiente el incidente de


declinatoria, se suspenderá el curso de la causa principal, pero el
tribunal podrá dictar aquellas resoluciones que sean de carácter urgente.

C) PARALELO ENTRE LA DECLINATORIA Y LA


INHIBITORIA.

a) Ambos son incidentes especiales relativos a la


competencia;
264

b) La inhibitoria se plantea ante el tribunal que se estima


competente y la declinatoria ante el que se cree incompetente;

c) La declinatoria de origen a un incidente de previo y especial


pronunciamiento, ya que el artículo 112 inciso 1° señala que se
suspenderá el curso de la causa principal mientras se substancie este
incidente; la inhibitoria no suspende la substanciación, sin perjuicio de
que posteriormente si se acoge la inhibitoria se declare nulo todo lo
obrado ante el tribunal incompetente (artículo 112 inc. 3°).

d) La inhibitoria se sustancia ante dos tribunales, mientras que la


declinatoria ante uno solo.

e) La declinatoria y la inhibitoria son antagónicas, en forma


tal que no pueden ser empleadas simultánea ni sucesivamente y,
además, las partes que hubieren optado por una de estas vías no
podrán renunciar luego a ella e iniciar la otra (artículo 101 inciso 2°);

f) En materia civil, una vez declarada la incompetencia de


un tribunal, sea por declinatoria o inhibitoria, todo lo obrado ante el
incompetente será nulo, por haber faltado un presupuesto procesal de
validez.

g) En la inhibitoria, cuando el tribunal requerido no da lugar


a la incompetencia, siempre se generará contienda de competencia y
será necesario la remisión de todos los antecedentes ante el superior
jerárquico, para que éste resuelva; tratándose de declinatoria si el
tribunal requerido no da lugar a ella, no se generará contienda alguna,
toda vez que todas las gestiones se realizan sólo ante él.

(III) LAS IMPLICANCIAS Y LAS RECUSACIONES. (arts. 113 - 128)

1. Concepto.

Son ciertos hechos o circunstancias que pueden concurrir


respecto de los jueces en general, así como de los auxiliares de la
Administración de Justicia y de los peritos judiciales, de los cuales la ley
presume una falta de imparcialidad de la persona a quien le afecta para
juzgar o intervenir en el mismo (implicancia) o faculta a la parte a quien
podría perjudicar esta presunta falta de imparcialidad, para solicitar en el
procedimiento correspondiente se disponga esta prohibición respecto de
ese negocio específico (recusación).
265

Como vimos en su oportunidad, las causales de implicancia y


recusación se encuentran señaladas en forma detallada en los arts. 195
y 196 del C.O.T. Cuando se da alguna de ellas, la vía que corresponde a
la parte que le afecta a fin de que la inhabilidad sea declarada y
consecuencialmente produzca sus efectos, es la de deducir la incidencia
correspondiente, cuya tramitación la señala el C.P.C.

2. Paralelo entre las implicancias y las recusaciones.

a) La implicancia importa una prohibición absoluta para la


persona afectada por los hechos que constituyen la causal para entrar al
asunto, sancionando incluso el artículo 224 del Código Penal, en
relación con el artículo 227 del mismo código a quienes "con manifiesta
implicancia que les sea conocida y sin haberla hecho saber previamente
a las partes" fallaren en algún proceso o intervinieren en alguna
actuación inherente al cargo.

En las recusaciones en cambio, como los hechos que la


constituyen son de menor gravedad, la ley señala que ellas deben ser
alegadas por las partes a las que pueda afectar la presunta falta de
imparcialidad, quienes pueden renunciar en forma expresa o tácita a
ellas. Es decir, las recusaciones, a diferencia de las implicancias no son
de orden público.

b) De las implicancias, tratándose de tribunales unipersonales,


conoce el mismo juez a quien le afecta la causal que se invoca; en los
tribunales colegiados conocerá de este incidente el tribunal del cual
forma parte el recusado, sin la participación de éste.

De los incidentes de recusación conoce el tribunal superior.

c) Las implicancias pueden y deben ser declaradas de oficio por


el juez; de los hechos constitutivos de causales de recusación sólo es
necesario que el afectado las haga presente a fin de que la parte a
quienes puedan afectar formule la incidencia respectiva siempre que lo
estime pertinente.

d) En contra de las sentencias de los jueces afectados por


causales de implicancia puede deducirse recurso de casación en la
forma, sin necesidad que la implicancia haya sido declarada; en cambio,
si el juez se encuentra afectado por hechos constitutivos de causal de
recusación, para que pueda admitirse la casación es necesario que esa
recusación haya sido declarada.
266

3. Los incidentes de implicancias.

El juez, ministro o abogado integrante, al tomar conocimiento de


que les afecta algún hecho constitutivo de causal de implicancia en
relación con un proceso del que les corresponderá conocer, deberán de
inmediato dejar constancia de ello en el expediente; Si se trata de
tribunal unipersonal, el mismo juez se declarará a continuación
inhabilitado para conocer del asunto; tratándose de miembros de
tribunales colegiados, esta declaración, conforme lo dispone el artículo
199 será efectuada por el tribunal del cual forman parte.

Si un juez, ministro, etc., que se encuentra afectado por hechos


que configuran alguna causal de implicancia no lo estima así, la parte
afectada deberá deducir la correspondiente incidencia, conforme a las
siguientes normas:

a) Tribunal competente.

Aún cuando se trata de una cuestión accesoria de un


proceso, de las cuales normalmente conoce el mismo tribunal en virtud
de la regla de la extensión, por la naturaleza de esta incidencia la ley ha
señalado algunas variantes:

- Si la implicancia se deduce en contra del juez de un


tribunal unipersonal, conocerá el mismo; (artículo 202 C.O.T.).

- Si se interpone en contra de algún miembro de tribunal


colegiado, conocerá el mismo tribunal del cual forma parte, con
exclusión del afectado; (artículo 203 C.O.T.).

- Si la implicancia se deduce respecto de algún otro


funcionario, conocerá de ella el tribunal ante el cual el funcionario debe
intervenir (artículo 491 C.O.T. y 117 C.P.C.).

b) Oportunidad en que debe solicitarse.

La incidencia de implicancia deberá plantearla la parte


interesada antes de realizar cualquier gestión relativa al fondo del
asunto o antes de que comience a actuar la persona en contra de la cual
se dirige, con el objeto de evitar la nulidad de los actos procesales en
que éstas intervengan. Sin embargo, dada la naturaleza de las
implicancias, ellas pueden ser planteadas posteriormente, es decir, en
este caso no hay preclusión pero si se incurre en multa, salvo que la
causal sea sobreviniente o se compruebe que la parte no tenía
267

conocimiento de la existencia de los hechos que la constituyen (artículo


114 C.P.C.).

Por otra parte, es necesario recordar que tratándose de


jueces árbitros, éstos sólo pueden ser inhabilitados por implicancia
constituida por hechos sobrevinientes, cuando el nombramiento lo han
efectuado las partes de común acuerdo.

c) Tramitación propiamente tal.

(1) La parte que deduzca la incidencia deberá formular la petición por


escrito al cual deberá adjuntar una boleta de consignación previa por las
sumas que señala el artículo 118 del C.P.C., cuando se refiera a alguna
de las personas que desempeñan alguno de los cargos que esa
disposición señala, salvo que la parte goce de privilegio de pobreza. La
omisión de esta consignación importa la inadmisibilidad de la incidencia.

(2) En este escrito deberá indicarse en forma precisa los hechos


que constituyen la causal que se invoca, los que deberán ser
especificados claramente; además se adjuntarán las pruebas
pertinentes o se ofrecerán.

(3) Recibido el escrito, el tribunal examinará previamente si


se ha adjuntado la boleta de consignación, cuando ello procede, si los
hechos se encuentran claramente descritos y si los mismos constituyen
o no la causal legal que se invoca; si no se reúne alguno de estos
requisitos, se desechará la solicitud de plano.

(4) Si el escrito cumple con los requisitos, el tribunal declarará


bastante la causal y admitirá el incidente a tramitación. Este estudio que
efectúa el tribunal para admitir o no la incidencia a tramitación se
denomina comúnmente "bastanteo". En este momento, si además
constan al tribunal los hechos en que se funda la implicancia o ellos
aparecen de los antecedentes acompañados o de aquellos que el
tribunal manda agregar de oficio, procederá a declarar la implicancia sin
más trámite.

(5) Si el tribunal estima que se reúnen los requisitos indicados en el N°


3, pero los hechos no aparecen probados en la forma señalada en el N°
4, conferirá traslado de la incidencia a la contraparte, prosiguiéndose
con los trámites del incidente ordinario, formándose cuaderno separado,
es decir, sin suspender la tramitación de la cuestión principal.
268

(6) Si la implicancia es acogida de plano, el funcionario afectado


por ella quedará de inmediato inhabilitado para actuar en el asunto; en
todo caso, si la causal es declarada bastante, desde ese momento y
hasta que la incidencia sea resuelta, el funcionario deberá abstenerse
de actuar y el proceso será substanciado por el subrogante legal, en
caso de que se trate de tribunal unipersonal o por el tribunal colegiado
con exclusión del ministro inhabilitado. Si se trata de otros funcionarios,
ellos serán subrogados y reemplazados por quien corresponda en cada
caso.

(7) Si la incidencia es rechazada, se condenará en costas al


solicitante y además se aplicará una multa no inferior a la mitad ni
superior al doble de la consignación.

(8) Si la tramitación del incidente se paraliza por más de diez días


sin que la parte que lo promovió efectúe las gestiones pertinentes para
ponerlo en estado de ser fallado, el tribunal de oficio declarará el
abandono, con citación del solicitante.

(9) Sólo procede la apelación en contra de la sentencia


interlocutoria que resuelve la incidencia de implicancia cuando ella es
pronunciada por un tribunal unipersonal desechando la implicancia,
apelación que será conocida por el superior jerárquico; tratándose de
jueces árbitros de 2a instancia conocerá la Corte de Apelaciones
respectiva.

4. Los incidentes de recusación.

a) A diferencia de lo que sucede con las implicancias, si


bien los jueces y ministros se encuentran igualmente obligados a dejar
constancia en el proceso, tan pronto tengan conocimiento de ello, de la
existencia de algún hecho que constituya a su respecto causal de
recusación, el artículo 125 del C.P.C. dispone que estos hechos deberán
ser puestos en conocimiento de la parte a la cual podría afectar la
presunta falta de imparcialidad, a fin de que ésta deduzca dentro del
término de cinco días el correspondiente incidente, bajo apercibimiento
de tenérsele por renunciado a la recusación si no lo hace en dicho plazo.
En todo caso, durante esos cinco días el magistrado respectivo queda
provisoriamente inhabilitado para intervenir en el asunto (artículo 125).

b) Recusación amistosa (artículo 124).

Antes de plantear la parte la incidencia de recusación, ella


puede concurrir ante el magistrado o tribunal colegiado del que éste
forma parte, solicitándole que declare la recusación sin más trámite,
269

para lo cual le expondrá los fundamentos pertinentes. Si el juez o el


tribunal colegiado del cual éste forma parte no estiman pertinente la
recusación amistosa, el interesado deberá deducir la incidencia
pertinente.

c) Tribunal competente (artículo 224 C.O.T.).

- Si se deduce contra un juez, es competente la Corte de


Apelaciones respectiva;

- Si se interpone en contra de un ministro de Corte de


Apelaciones será competente la Corte Suprema;

- Si se deduce en contra de ministros de la Corte Suprema,


el tribunal competente será la Corte de Apelaciones de Santiago.

- Si se deduce en contra de un juez árbitro, será


competente el juez de letras respectivo;

- Si se trata de algún otro funcionario, será competente el


tribunal que conoce del proceso en el cual le toca intervenir al
funcionario recusado (artículos 117 C.P.C. y 491 C.O.T.).

d) Oportunidad en que debe alegarse (artículo 114 C.P.C.).

Al igual que la implicancia, la recusación debe ser alegada


antes de realizar cualquier actuación relativa al fondo del asunto, salvo
que sea causal sobreviniente o se acredite que la parte no estaba en
conocimiento de los hechos que constituyen la causal. Si no se alega
oportunamente, precluirá el derecho, es decir, aquí no se aplica multa
como en las implicancias en atención a que la recusación no es de
orden público y consecuencialmente puede renunciarse a ella
tácitamente.

e) Tramitación propiamente tal.

El resto de la tramitación es igual a la de las implicancias,


con la salvedad de que son apelables sólo las interlocutorias que dicta
un tribunal unipersonal aceptando una recusación amistosa o
declarándose de oficio inhabilitado por alguna causal de recusación
(artículo 126).

5. Otros aspectos comunes a implicancias y recusaciones.


270

a) Si existen varios demandantes o varios demandados,


las implicancias y recusaciones deducidas por uno de ellos no puede ser
renovada por los otros, a menos que se trate de alguna causal personal
de recusante, como por ejemplo enemistad con la parte.

b) Recusación de abogados integrantes.

Los abogados integrantes de las Corte de Apelaciones y


de la Corte Suprema pueden ser inhabilitados por vía de recusación sin
necesidad de expresar causa, por el solo hecho de presentarse el
escrito correspondiente o hacerlo presente al relator en forma verbal.
Este derecho no podrá ejercerse sino hasta respecto de dos abogados
integrantes en cada proceso, no obstante cualquiera que sea el número
de partes de él. La ley no señala en forma expresa que cada parte
pueda recusar una sola vez, de tal forma que puede ocurrir que una
misma parte agote este derecho ejerciéndolo dos veces sucesivas
(artículo 198 inciso 2. C.O.T.).

(IV) EL PRIVILEGIO DE POBREZA (arts. 129- 136 C.P.C.).

1. Concepto.

En términos generales, el privilegio de pobreza es aquella


institución en virtud de la cual la ley concede a las personas de escasos
recursos el beneficio de quedar exentos de pagos que normalmente se
deben efectuar ya sea a abogados y procuradores, como a algunos
auxiliares de la Administración de Justicia, así como otros desembolsos
por concepto de consignaciones en los procedimientos, etc.

Este beneficio en algunos casos lo otorga la ley en forma directa


a personas respecto de las cuales, por el hecho de encontrarse en
determinadas situaciones se presume que son pobres, como por
ejemplo los defendidos por alguna corporación de asistencia judicial, los
demandantes en juicios de alimentos, los procesados presos, etc.
Además, el privilegio de pobreza puede ser otorgado por el tribunal
respectivo, lo que éste debe hacer a través de una resolución con la cual
resuelve precisamente el incidente de privilegio de pobreza.

En consecuencia, el incidente de privilegio de pobreza es aquel


incidente especial por el cual una persona de escasos recursos solicita
al tribunal que lo declare pobre y que, como consecuencia de ello,
quede exento del pago de honorarios, derechos, consignaciones, etc.
271

Tratándose de abogados, procuradores o funcionarios, se


establecen turnos mensuales para atender a las personas que gozan de
privilegio de pobreza. Los desembolsos por concepto de consignaciones
que se deban efectuar en algunos procesos no proceden respecto de las
personas que han sido declaradas pobres.

2. Características.

a) Es un incidente especial;

b) Debe ser promovido en el mismo proceso y ante el


mismo tribunal que conoce del asunto, conforme a las normas
generales; sin embargo, siempre deberá ser ante el tribunal que
conozca del asunto en primera o en única instancia (artículo 130).

Sin embargo, cuando existen varios procesos seguidos


entre las mismas partes, cuyo conocimiento corresponde al mismo
tribunal, podrá solicitarse el privilegio para todos esos procesos al
mismo tiempo, por razones de economía procesal.

Por otra parte, cabe destacar que, si bien el privilegio debe


solicitarse ante el juez que conoce del asunto en única o primera
instancia, ello sólo se refiere al tribunal competente y no a la oportunidad
procesal para pedirlo. Así, el proceso puede estar, por ejemplo en
apelación en la Corte de Apelaciones y la parte solicitar al juez de 1a
instancia el privilegio (artículo 130 inciso 1°).

c) Puede solicitarse también antes de la iniciación del


proceso, lo que vendrá a constituir una forma especial de medida
prejudicial preparatoria (artículo 130).

d) Este incidente se tramita en cuaderno separado, según


lo dispone el artículo 131, lo que significa que no es de previo y especial
pronunciamiento y que, consiguientemente, no suspende la tramitación
del asunto principal.

e) La resolución que falla la incidencia puede ser dejada


sin efecto cuando se justifiquen circunstancias que habrían bastado para
denegarlo; por otro lado, puede otorgarse privilegio de pobreza después
de haberse rechazo con anterioridad otra incidencia similar, si se prueba
un cambio de fortuna o circunstancias que autoricen esta concesión
(artículo 136).
272

f) Conforme a lo señalado, la resolución que resuelve esta


incidencia no establece derechos permanentes en favor de las partes.
Sin embargo algunos sostienen que es interlocutoria.

3. Tramitación.

a) La parte interesada deberá presentar al tribunal una


solicitud en la cual indicará los fundamentos de su petición, ofreciendo
además rendir información para acreditar esos fundamentos.

b) El tribunal resolverá la solicitud ordenando se rinda la


información solicitada, con citación; es decir, dará lugar a recibir la
citación pasados tres días, siempre que la contraria no se oponga en
ese plazo.

c) Si la demandada en la incidencia nada dice en el plazo


señalado, se rendirá la información correspondiente y se agregarán al
proceso las restantes pruebas que aporte el peticionario o que el tribunal
mande agregar, conforme lo señala el artículo 132 inciso 1. y, a
continuación el juez resolverá la incidencia.

d) Si la contraparte se opone, de esa oposición se dará


traslado y luego se procederá de acuerdo con las reglas del incidente
ordinario (artículo 132 inciso 2°).

e) La resolución que se dicte es apelable y, conforme a las


normas generales, la apelación se concederá en el solo efecto
devolutivo. Lo anterior, no obstante que siendo un auto no sería
apelable.

4. Presunción legal.

El artículo 135 del C.P.C. señala en forma general que el juez, al


resolver esta incidencia, considerará como presunción simplemente
legal para establecer la calidad de pobre, el hecho de que el solicitante
se encuentre preso, sea en calidad de detenido, procesado o rematado;
esta disposición se remite al artículo 583 del C.O.T.

Estas disposiciones se encuentran por otra parte


relacionada con el artículo 64 del C.P.P. el que presume de derecho,
para los efectos del proceso penal, que la persona privada de libertad es
pobre.
273

(V) TASACION DE COSTAS.

A) Las costas (arts. 25 - 28).

Normalmente en todo proceso se originan gastos que debe


solventar la parte, a fin de poder hacer valer convenientemente sus
derechos; todos estos gastos, salvo los que dicen relación con las
consignaciones exigidas por la ley en determinados, reciben en forma
genérica el nombre de costas. No se incluyen las consignaciones en
atención a que ellas son exigidas por la ley para prevenir gestiones
maliciosas, en forma tal que si la gestión es rechazada, esa
consignación pasa a ser estimada como importe de una multa; por el
contrario, si la gestión es acogida, el monto de ella es restituido.

Las costas se clasifican de las siguientes maneras:

a) Costas personales y procesales.

Son personales las correspondientes a los honorarios de


abogado y procurador; procesales las restantes, como por ejemplo los
honorarios de peritos, receptores, etc.

b) Costas comunes y costas individuales.

Son comunes las que las partes deben pagar por partes
iguales, como por ejemplo las que se causan a raíz de un informe
pericial solicitado de común acuerdo; individuales son las que
corresponde solventar a cada parte.

c) Costas útiles y costas inútiles.

Utiles son aquellas necesarias para el proceso e inútiles


las que no son indispensables, como por ejemplo el que una de las
partes haga notificar personalmente a la otra una notificación que según
la ley se notifica por el estado diario. En este caso los honorarios del
receptor serán costas inútiles.

Los arts. 25 a 28 señalan que las cargas pecuniarias a que


están sujetos los litigantes deben ir siendo solventadas por cada uno de
ellos, a medida que se van causando, sin perjuicio de que el no pago de
las mismas no suspende la substanciación de la causa; que cuando
haya varios demandantes o varios demandados, los que litigan
conjuntamente son solidariamente responsables de esos pagos; que el
procurador judicial responde personalmente de las costas procesales
274

generadas durante el desempeño de sus funciones, sin perjuicio de las


responsabilidad de las partes mismas: en algunos casos la ley también
hace solidariamente responsable al abogado patrocinante de ciertos
recursos.

B) La condena en costas.

Sin perjuicio de que cada parte haya pagado las costas durante el
proceso, la sentencia definitiva deberá contener un pronunciamiento
respecto de cuál de esas partes deberá en definitiva soportar el pago,
siempre que ello sea solicitado en la demanda o en la contestación.

A este respecto la ley señala las siguientes normas:

(1) Las norma general es que la parte que haya sido vencida
totalmente en algún proceso o incidencia deberá soportar el pago de las
costas del mismo, salvo que goce de privilegio de pobreza o cuando
aparezca que ha tenido motivos plausibles para litigar o que la ley
establezca específicamente una norma diferente. Se estima que la parte
ha tenido motivos plausibles para litigar, cuando no lo ha hecho
maliciosamente, lo que el tribunal deberá señalar en forma expresa; en
todo caso, no podrá eximirse de este pago tratándose de un incidente
dilatoria que ha sido rechazado, ya que la ley así lo dispone en el
artículo 147.

(2) En segunda instancia, el tribunal podrá eximir del pago de las


costas causadas en esa etapa procesal a la parte contra quien se dicta
la sentencia, exención que puede extenderse incluso a las impuestas en
primera instancia, pero en este caso deberá señalar en forma expresa
los motivos especiales que autorizan la exención.

Así, por ejemplo, en lo pertinente la sentencia de segunda


instancia podrá decir: "vistos: ... se revoca la sentencia de primera
instancia en cuanto por ella se condena al demandante al pago de las
costas y en su lugar se declara que se le absuelve de ese pago; se
confirma en lo demás apelado la referida sentencia, sin costas del
recurso.

(3) En general, tratándose de tribunales colegiados, conforme al


artículo 146, si el fallo no es unánime, no podrá condenarse en costas a
la parte vencida.

(4) Tratándose de recursos que se deduzcan ante la Corte


Suprema, como por ejemplo queja o casación, si ellos son rechazados
275

se condena siempre en costas al recurrente y además se le impone una


multa, siendo el abogado solidariamente responsable de su pago
(artículo 787 C.P.C. y 549 C.O.T.). Si el recurso es acogido, se aplican
las normas generales.

(5) Si la sentencia respectiva condena en costas o rechaza la


condena, la parte que se sienta afectada por ello podrá apelar de la
sentencia sólo en ese aspecto. Puede incluso que esa parte haya
resultado gananciosa del proceso y que sólo apele por no haberse
condenado en costas a la contraria.

C) El incidente de tasación de costas.

1. Concepto.

Es aquel incidente especial, promovido por la parte de un


proceso o de una incidencia que no se encuentre conforme con el monto
en que esas costas han sido reguladas, solicitando se rectifique o
complemente la tasación.

Como decíamos, primero es necesario que exista una


resolución que impone a una de las partes el pago de las costas y luego
debe procederse a los trámites que indicaremos.

2. Gestiones previas.

a) La parte en cuyo favor se ha dispuesto el pago de las


costas, para obtener efectivamente ese pago deberá solicitar al tribunal
correspondiente, en primer término, la tasación de ellas presentando al
efecto el escrito pertinente el que será resuelto en la siguiente forma
"Tásense las costas procesales por el secretario y hecho autos para
regular las personales". Tratándose de costas de segunda instancia se
dispondrá la regulación de las personales por el ministro de turno.

b) Conforme lo señala el artículo 140, el secretario no es la


persona directamente obligada a efectuar la tasación de las costas
procesales, pero como la ley autoriza al juez para encomendarle a ese
funcionario esta tarea, lo normal es que se designe a éste.

c) Para efectuar esta tasación de costas procesales el secretario


sólo considerará las útiles, conforme a los valores que se haya
estampado en el proceso por concepto de derechos de receptor,
peritajes, etc.
276

d) Tasadas las costas procesales, procederá el juez o el ministro


de turno a tasar las personales correspondientes a abogado y
procurador: también se incluyen dentro de estas costas las de los
defensores públicos cuando hayan actuado en representación de
ausentes o incapaces. El artículo 139 señala que la tasación se
efectuará conforme al arancel del Colegio de abogados respectivo. Sin
embargo, como en la actualidad ya no existen los colegios profesionales
propiamente tales, sino que sólo asociaciones gremiales, este arancel
debe ser considerado sólo por vía referencial.

e) En esta misma resolución el juez dispondrá que la tasación


efectuada por el secretario y que la regulación que él hace en ese
momento de las personales, sean puestas en conocimiento de las partes
y se tenga por aprobadas si no fueren objetadas dentro de 3. día, lo que
se cumplirá notificando esta resolución por el estado diario.

3. Tramitación propiamente tal.

a) Dentro de estos tres días las partes podrán objetar la


liquidación, ya sea porque ella es estimada muy baja o muy alta; si se
formula alguna objeción, se generará un incidente de regulación de
costas, el que el tribunal podrá resolver de plano o previo traslado de
cada una de las presentaciones que se efectúen (artículo 142).

b) Si las partes nada dicen dentro del término de tres días,


las costas reguladas en la forma antes indicada se tendrán por
aprobadas.

c) Una vez ejecutoriada la resolución que falla el incidente


de costas o, no habiendo habido oposición dentro del plazo de citación,
la parte en cuyo favor se dispuso el pago de ellas podrá exigir éste por
vía compulsiva o ejecutiva si la contraparte no efectúa la consignación
de las mismas ante el tribunal.

Nota:

La tasación de costas no impide que los abogados o


procuradores exijan a su cliente el pago de los honorarios convenidos
entre ellos. Además, las costas son de la parte misma, sin perjuicio del
acuerdo que pueda existir al respecto entre éstas y su abogado o
procurador.
277

(VI) EL DESISTIMIENTO DE LA DEMANDA (artículos 148 - 151).

1. Concepto.

Es aquel incidente especial por el cual la parte


demandante de un proceso, después que la demanda ha sido
legalmente notificada a la parte contraria, solicita al tribunal que la tenga
por desistida de la pretensión deducida.

Esta renuncia puede referirse exclusivamente a la acción precisa


deducida en el juicio, es decir, a un desistimiento relacionado a la causa
de pedir y al objeto pedido. Es diferente desistirse, por ejemplo de una
demanda de reivindicación fundada en que el actor sería dueño por
haber adquirido el bien por tradición a señalar que se desiste de la
pretensión de ser dueño, ya que esta calidad podría tenerla en virtud de
otro título, como por ejemplo la sucesión por causa de muerte.

El C.P.C. sólo se refiere a la primera forma de desistimiento


señalada; en todo caso, en cada situación deberá verse el tenor del
escrito de desistimiento, a fin de constatar los efectos que éste producirá
de ser acogido.

2. Tramitación.

a) El desistimiento podrá presentarlo la parte demandante en


cualquier estado del proceso antes de que el mismo haya concluido y el
tribunal proveerá el escrito confiriendo traslado a la parte contraria.

b) Si la contraria nada dice dentro de tres días o,


haciéndolo no se opone al desistimiento, el tribunal dictará una
interlocutoria acogiendo el desistimiento.

c) En cambio, si el demandado se opone a ese


desistimiento, lo que puede deberse, por ejemplo a que éste sólo sea
parcial o a que le interese que sus derechos queden claramente
establecidos a través de una sentencia definitiva, etc., conforme al
artículo 149 el tribunal resolverá si continúa o no el proceso, o la forma
como debe tenerse por desistido al actor, si el desistimiento sólo es
parcial.

3. Efectos del desistimiento (artículo 150).

La sentencia interlocutoria que acepta el desistimiento,


haya o no habido oposición, extinguirá las acciones a que él se refiere,
278

con relación a las partes litigantes y a todas las personas a quienes


habría afectado la sentencia del juicio al cual se pone término. Es decir,
deberá verse en cada caso el tenor de la demanda y las pretensiones
que ella contiene para determinar ese punto. En el fondo, el
desistimiento produce cosa juzgada respecto de la materia del proceso,
pero como señalamos anteriormente, si la causa de pedir es una
determinada, ello no puede implicar que se vaya a extinguir la
pretensión misma si ella puede fundarse en una causa de pedir
diferente, toda vez que los efectos deben ser los mismos que produciría
una sentencia definitiva.

4. Desistimiento de la reconvención (artículo 151).

Este debe ser aceptado con citación y si la contraria se


opone, se dará traslado y se fallará de inmediato o en la sentencia
definitiva.

(VII) EL ABANDONO DEL PROCEDIMIENTO (arts. 152 - 157).

1. Concepto.

Esta incidencia puede formularla el demandado en cualquier


estado del proceso, hasta antes de que se haya dictado sentencia
ejecutoriada. Por excepción, en los juicios ejecutivos se puede solicitar
después que se ha dictado sentencia ejecutoriada o que haya existido
sentencia ficta, pero en ese caso debe cumplirse además las siguientes
normas especiales.

2. Plazo.

El plazo será de tres años contados desde la última gestión útil


realizada en el cuaderno de apremio (no desde la última resolución)
destinada a obtener el cumplimiento forzado de la obligación, plazo que
en todo caso sólo podrá contarse después de la ejecutoria de la
sentencia o de la sentencia ficta. Si la última diligencia útil en el
cuaderno de apremio se ha realizado antes de que la sentencia haya
quedado ejecutoriada, el plazo se contará desde el momento de la
ejecutoria de esa sentencia. Si pedido el abandono el ejecutante no se
opone, no se le condenará al pago de las costas.

En todo caso lo señalado volveremos a verlo al tratar del


juicio ejecutivo.
279

3. Tramitación.

El artículo 154 señala que podrá alegarse el abandono por


vía de acción o de excepción y en ambos casos la tramitación se
sujetará a las normas del incidente ordinario.

4. Preclusión.

Transcurridos los plazos antes mencionados, si el


demandante o ejecutante realizan gestiones, ello por si solo no significa
que se haya saneado el abandono; sin embargo, si cualquiera de ellos
efectúa en este momento cualquier diligencia útil que no vaya
encaminada a solicitar el abandono, precluirá su derecho o, más bien se
entenderá renunciado, como lo señala el artículo 155.

5. Efectos.

A diferencia de lo que sucede con el desistimiento, por el


abandono sólo concluye este procedimiento en particular, pero no las
pretensiones de las partes, en tal forma que el demandante podrá
entablar una demanda nueva igual a la anterior y el demandado oponer
las mismas excepciones. Lo que se pierde, conforme al artículo 156 es
el derecho a continuar este proceso en particular y también el derecho
de hacer valer las actuaciones realizadas en él en otro proceso, con la
sola excepción de los actos y contratos de los cuales resulten derechos
definitivamente establecidos, como por ejemplo si ha existido una
conciliación parcial o un desistimiento parcial.

6. Juicios en que no procede.

En los juicios de quiebras, división y liquidación de


herencias, sociedades o comunidades.

CAPITULO V LA NULIDAD PROCESAL.

A) EL INCIDENTE ORDINARIO DE NULIDAD DE LO OBRADO


(Arts. 83 y 84 C.P.C.)

1. Concepto.
280

Es aquella cuestión accesoria de un proceso que requiere


de un pronunciamiento especial del tribunal, la que versa sobre la
nulidad de la relación procesal misma o de uno o más actos de
procedimiento.

2. Clasificación.

Atendiendo a la extensión de la nulidad solicitada, este


incidente se clasifica en aquél que tiene por objeto la nulidad de la
relación procesal misma y aquellos que persiguen la ineficacia de actos
procesales determinados.

Como ejemplo del primero podemos señalar el incidente de


nulidad de lo obrado por falta de emplazamiento, fundado en que no se
haya notificado legalmente la demanda. Si éste es acogido, todo el
proceso será nulo.

En el segundo caso podemos señalar aquél incidente por


el cual se solicita la nulidad de actuaciones probatorias fundado en que
no se notificó legalmente la recepción de la causa a prueba.

3. Oportunidad procesal en que puede plantearse un incidente.

La norma general es que deben promoverse en primera


instancia hasta antes de que se notifique la sentencia definitiva a alguna
de las partes.

4. Plazo para deducir la nulidad.

El incidente de nulidad sólo puede deducirse dentro de


cinco días contados de que aparezca o se acredite que quien debe
reclamar la nulidad tuvo conocimiento del vicio, salvo que se trate de la
incompetencia absoluta del tribunal, en que la incidencia puede
plantearse en cualquier momento, sin perjuicio de que el juez deba
declararla de oficio (arts. 83 y 84).

Lo anterior, a menos que el vicio se refiera a alguna


circunstancia anterior a la contestación de la demanda, toda vez que en
ese caso lo que corresponde es deducir la excepción dilatoria pertinente
en el plazo legal, antes de contestar la demanda. En esta forma, si la
nulidad se funda en que la demanda no ha sido notificada legalmente,
podrá oponerse la dilatoria genérica contemplada en el artículo 303 N°
6, por cuanto se refiere a la corrección del procedimiento.
281

5. Persona que no puede solicitar la nulidad.

El artículo 83 señala expresamente que la nulidad no podrá


ser solicitada por la parte que ha originado el vicio, concurrido a su
materialización o que ha convalidado expresa o tácitamente el acto nulo.
Habrá convalidación tácita si contesta la demanda sin reclamar de la
nulidad de la notificación.

6. Vicios que dan origen a la nulidad.

La nulidad existirá en todos aquellos casos para los cuales


la ley establezca expresamente esa sanción y además, en todos los
eventos en que exista algún vicio que irrogue a alguna de las partes un
perjuicio sólo reparable con la declaración de nulidad. Por tanto, si existe
alguno de estos vicios, pero él no causa perjuicio reparable sólo con la
nulidad, no se dará lugar a ella; por ejemplo si se solicita la nulidad del
probatorio por no haberse notificado legalmente la recepción de la causa
a prueba, pero se encuentra acreditado que no obstante ello la parte
tomó debido conocimiento de esa resolución y presentó lista de testigos
dentro de plazo. Es decir, no debe existir nulidad por nulidad, sino que
nulidad por perjuicio.

B) LOS INCIDENTES ESPECIALES DE NULIDAD.

a) Caso del artículo 79.

Un litigante podrá solicitar la nulidad de lo obrado en


rebeldía suya, ofreciendo probar que ha estado impedido por fuerza
mayor. Este derecho sólo podrá impetrarse dentro de tres días contados
desde aquél en que cesó el impedimento y pudo hacerse valer ante el
tribunal que conoce del negocio.

En este caso existe una aplicación del aforismo "al


impedido no le corre plazo". El caso más claro que se señala como
ejemplo es aquél en que se notifica una demanda a una persona
gravemente enferma que por ese motivo no podrá contestarla dentro de
plazo legal.

b) Caso del artículo 80.

Si al litigante rebelde no se le ha hecho saber en persona


ninguna de las resoluciones dictadas en el proceso, éste podrá pedir la
282

nulidad de lo obrado, ofreciendo acreditar que, por un hecho que no le


es imputable han dejado de llegar a sus manos las copias a que se
refieren los arts. 40 y 44, o que ellas no son exactas en su parte
sustancial.

Este derecho no podrá reclamarse sino dentro de los cinco


días siguientes desde que aparezca o se acredite que el litigante tuvo
conocimiento del juicio.

Este incidente tiene la especialísima particular que se


puede intentar no obstante que se haya dictado sentencia definitiva
firme o ejecutoriada, toda vez que esa ejecutoriedad será sólo aparente
en atención a no haber existido una relación procesal válida. Esto último
se desprende de los arts. 182 inciso 2. y 234 inciso final; del primero,
porque él señala que la norma que prescribe que no podrá modificarse
una sentencia definitiva o interlocutoria por el mismo tribunal que la dictó
no rige en el caso del artículo 80; el segundo, es decir el 234 que se
refiere a las excepciones que puede oponer el demandado cuando se
está ante la ejecución de la sentencia definitiva, el que en su inciso final
señala que ello es sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 80.

En estos dos casos de incidentes especiales de nulidad, el


artículo 81 dispone que deberán substanciarse por cuerda separada, lo
que significa que no se paraliza la causa principal.

c) Incidente de nulidad de la notificación.

Si el incidente se funda en la nulidad de alguna notificación y él es


acogido, la notificación declarada nula se entenderá practicada desde el
momento en que se notifique a la parte esa resolución que la declara
nula. Si la nulidad ha sido dispuesta por un tribunal superior, la
notificación de la demanda se entenderá practicada cuando el tribunal
de primera instancia notifique por el estado diario la resolución que
ordena cumplir lo resuelto por ese tribunal superior, es decir el
"cúmplase".

Esta norma está contenida en el artículo 55 inciso 2. y fue


introducida con la modificaciones del año 1989, toda vez que antes,
cuando se declaraba la nulidad, el demandante debía proceder a
practicar esta de nuevo, tal como si fuera la primera vez; con la reforma
ello ya no es necesario, bastando que se notifique la resolución que
declara la nulidad en primera instancia o el cúmplase de la del tribunal
superior.
283

C) LA NULIDAD DE OFICIO.

Con el objeto de evitar que, no obstante que el juez se


haya percatado de que un procedimiento es nulo por haberse incurrido
en su tramitación en algún vicio procesal él deba seguir su curso porque
ninguna de las partes solicita esa nulidad, el C.P.C. ha introducido la
facultad del juez para que éste de oficio declare la nulidad. Así, el
artículo 83 dice que el juez podrá declarar la nulidad de oficio o a
petición de parte y el artículo 84 inciso final añade que el juez podrá
corregir de oficio los errores que observe en la tramitación del proceso,
pudiendo asimismo tomar las medidas necesarias encaminadas a evitar
la nulidad de los actos de procedimiento; así, por ejemplo, si ha
transcurrido el plazo para contestar la demanda que aparece notificada
sólo por cédula y la demandante solicita al tribunal que éste de traslado
para la réplica, el juez de oficio podrá ordenar al demandante que haga
notificar legalmente la demanda al demandado.

Esta declaración de oficio podrá efectuarla el juez siempre que no


exista sentencia definitiva notificada legalmente a una de las partes y
siempre que no haya precluído la oportunidad de las partes para solicitar
la nulidad. La primera limitante indicada es la consecuencia del
desasimiento del tribunal y la segunda se funda en que se las partes no
han reclamado oportunamente del vicio, con ello han convalidado el acto
nulo.

Como resulta obvio, el vicio debe constar en el proceso, toda vez


que el juez no podrá de oficio estar recibiendo a prueba respecto la
eventual existencia de un vicio que nadie ha alegado.

D. LA EXTENSION DE LA NULIDAD PROCESAL.

Como lo dispone el artículo 83 en su inciso final, la declaraciones


de nulidad de un acto no necesariamente implica la nulidad de todo lo
obrado con posterioridad, toda vez que el juez deberá señalar en forma
precisa cuáles son los actos nulos en razón de su conexión con el acto
anulado. Esto, sin perjuicio de que pueda invalidarse todo el proceso,
cuando, cuando el vicio afecta a la relación procesal misma, como por
ejemplo, si el demandado no ha sido emplazado.

Por último, es conveniente señalar desde ahora que en


caso de que se rechace la incidencia de nulidad por resolución
ejecutoriada, no obstante haber existido el vicio, la parte podrá deducir
posteriormente contra la sentencia definitiva recurso de casación en la
284

forma, el cual viene a ser otro medio para reclamar de la nulidad


procesal, como se verá en su oportunidad.
285

OTROS PROCEDIMIENTOS DECLARATIVOS ORDINARIOS.

I) EL JUICIO ORDINARIO DE MENOR CUANTIA (artículos 698 a 702).

1. Concepto.

Como su nombre lo indica, es un procedimiento de


carácter ordinario, toda vez que se aplica a todos aquellos asuntos de
una cuantía superior a $ …… e inferior a $ ……. que no tengan
señalados por la ley algún procedimiento especial. Si la cuantía es
superior al máximo señalado, corresponderá aplicar las normas del juicio
ordinario de mayor cuantía y si es inferior al mínimo mencionado, las del
juicio ordinario de mínima cuantía.

2. Características.

a) Es un procedimiento declarativo, toda vez que mediante


él lo que se pretende es el reconocimiento de un derecho controvertido;

b) Es escrito, correspondiendo repetir aquí lo expuesto


respecto del juicio de mayor cuantía;

c) Es un procedimiento de carácter común o general, ya


que se aplica a todos los asuntos de la cuantía antes mencionada que
no tengan señalado un procedimiento especial, el Código de
Procedimiento Civil lo considera procedimiento especial, ya que lo trata
dentro del título relativo a ese tipo de procedimientos, sin embargo, la
especialidad en ese caso está referida sólo al juicio de mayor cuantía.

3. Tramitación.

En términos generales podemos señalar que ella es la


misma que la del juicio de mayor cuantía, con las siguientes
modificaciones:

(1) El período de discusión sólo comprende los escritos de demanda y


contestación; es decir, no hay réplica ni dúplica.

(2) En caso de deducirse reconvención, se dará traslado de ella


por seis días, no contemplándose réplica ni dúplica de la reconvención;
286

(3) El término de emplazamiento para contestar la demanda será


de ocho días, el que sólo se aumentará conforme a la tabla de
emplazamiento y con un máximo de 20 días; no procede el aumento de
3 días cuando la demanda se notifica fuera de la comuna asiento del
tribunal.

(4) Si se deducen excepciones dilatorias, el plazo para contestar


la demanda será de seis días contados desde que ellas son rechazadas
o desde que se subsane el vicio, si son acogidas;

(5) El término probatorio es de 15 días, el que puede


ampliarse con un término extraordinario conforme a la tabla de
emplazamiento, pero éste no podrá exceder de 20 días;

(6) El plazo para efectuar las observaciones a la prueba no podrá


exceder de seis días;

(7) La sentencia deberá dictarse dentro de los quince días


siguientes de notificada la citación para sentencia;

4. Apelación.

Las apelaciones incidentales por norma general se tendrán por


interpuestas para que sean conocidas después que se dicte la sentencia
definitiva, salvo que se trate de incidentes de competencia, de
inhabilidad del tribunal, incidentes de nulidad de todo lo obrado, de
medidas prejudiciales y de medidas precautorias. Dictada la sentencia
definitiva el apelante deberá reiterar o insistir en su apelación incidental
dentro de los cinco días de la notificación de la sentencia y sólo en ese
momento el tribunal concederá el recurso y ordenará elevar los
antecedentes al tribunal superior, es decir, a la Corte de Apelaciones.

En los casos de excepción señalados, las apelaciones se


concederán al momento de interponerse los recursos, conforme a las
normas generales.

La apelación de la sentencia se verá conjuntamente con las


apelaciones incidentales que no se refieran a los casos de excepción
antes señalados y los alegatos no podrán durar más de quince minutos,
salvo que el tribunal acuerde prorrogarlos hasta el doble.

La sentencia de la Corte de Apelaciones deberá dictarse en el


plazo de quince días de terminada la vista.
287

II) JUICIO ORDINARIO DE MINIMA CUANTIA (arts. 703 a 738).

1. Concepto.

Es aquel procedimiento declarativo ordinario que se aplica en


forma general a la tramitación de todos aquellos asuntos que tengan una
cuantía inferior a $……. y que no tengan señalados por la ley algún
procedimiento especial.

2. Características.

a) Es un procedimiento declarativo;

b) Es un procedimiento común que se aplica a todos los asuntos


de cuantía inferior a la señalada; es decir, procedimiento ordinario;

c) Es un procedimiento en el cual se aplica el principio de


la protocolización; las actuaciones en general son verbales, pero se
levanta acta de lo obrado;

d) En atención a lo ínfimo de la cuantía es de carácter


concentrado, se otorgan mayores atribuciones al juez.

3. Tramitación.

(1) La demanda puede interponerse verbalmente o por escrito; en caso


de que se efectué en la primera forma se levantará acta en la que se
indicará la individualización del demandante, los hechos que éste ha
expuesto y sus circunstancias esenciales, así como los documentos que
acompañe y las peticiones que formule;

(2) El acta aludida concluirá con una resolución del juez que citará
a las partes para que concurran a una audiencia determinada
personalmente o representadas por mandatarios con facultades para
transigir.

(3) Del acta se entregará copia al demandante, con lo cual se


entenderá notificado;

(4) Las notificaciones en general serán las mismas que en el


juicio de mayor cuantía, con la salvedad de que pueden ser practicadas
288

además por un vecino de confianza del tribunal o por carabineros. Si el


domicilio del demandado está dentro del territorio del tribunal no será
necesario que señale uno nuevo para los efectos de las notificaciones; si
está fuera de ese territorio se notificarán por el estado.

(5) La audiencia se llevará a cabo con la parte que asista, salvo


que el tribunal estime que la inasistencia del demandado se debe a que
no fue debida y oportunamente notificado, caso en el cual dictará una
resolución fundada suspendiendo la sentencia y fijando una nueva.

(6) Si la audiencia se lleva a efecto, en ella el demandada deberá


contestar oponiendo las excepciones dilatorias y perentorias pertinentes;
a continuación el juez llamará a las partes a avenimiento y si este se
produce se dejará constancia en el acta y terminará el proceso. Si no se
produce avenimiento igualmente se dejara constancia.

(7) Excepcionalmente el tribunal puede tramitar separadamente


las dilatorias de incompetencia, falta de personería o capacidad de
aquella que se reclame del procedimiento mismo, cuando aparezcan
manifiestamente admisibles.

(8) El demandado puede deducir reconvención, siempre que la


pretensión correspondiente esté sometida al mismo procedimiento y el
juez sea competente para conocer de la; si reúne dichos requisitos ella
será tramitada conjuntamente con la demanda principal siempre que
además la reconvención tenga por objeto enervar la demanda o esté
íntimamente ligada a ella. En caso contrario, no se admitirá la
reconvención.

(9) Por último, en esta audiencia deberá solicitarse toda diligencia


probatoria.

(10) A continuación el juez resolverá si procede o no recibir la


causa a prueba; en caso afirmativo fijará los puntos pertinentes y
señalará una audiencia para recibirla; en caso contrario citará para oír
sentencia, resolución que deberá dictara dentro de los ocho días
después de la citación.

(11) Si el tribunal recibe a prueba, esa resolución es inapelable; la


audiencia se prueba tiene precisamente por objeto la recepción de todas
aquellas que las partes deseen producir, señalando el C.P.C. las
siguientes reglas especiales al efecto:
289

a) Instrumentos: ellos pueden ser


presentados con la demanda, en la audiencia de contestación y en las
audiencias de prueba; las observaciones a los documentos deben
efectuarse en la misma audiencia en que éstos sean presentados o en
la inmediatamente siguiente y los incidentes que se originen a su
respecto se tramitarán y probarán conjuntamente con la cuestión
principal, en todo caso, las que se formulen en la audiencia de prueba
deberán probarse en esa misma audiencia, salvo que el tribunal por
motivos fundados disponga una nueva audiencia al efecto;

b) Testigos: esta prueba puede ser anunciada en la audiencia de


contestación o dentro de los tres días siguientes a la fecha en que se
notifique la resolución que recibe a prueba. Los testigos declararán
sobre los puntos fijados por el juez y se limita a cuatro los que cada
parte puede presentar respecto de cada punto;

c) Confesión: debe ser solicitada en la audiencia de


contestación, pero también podrá pedirse en la audiencia de prueba si
está presente la persona que debe absolver las posiciones. Si el
confesante está presente en la audiencia de contestación, se recibirá la
confesión en esa misma ocasión. Si el absolvente se niega a declarar o
da respuestas evasivas, el juez puede darlo por confeso respecto de los
hechos preguntados y si no comparece a la audiencia para la que ha
sido citado se le tendrá por confeso de los hechos afirmados en el pliego
de posiciones que a juicio del tribunal sean verosímiles.

d) Informe pericial: cuando se disponga esta prueba se designará


preferentemente a un funcionario público como perito, quien deberá
informar por escrito, sin perjuicio de que el juez pueda pedir informes
verbales que se consignarán en el proceso.

(12) De todo lo obrado en la audiencia de prueba se levantará acta,


conforma se ha señalado anteriormente; en lo demás en general se
aplican las reglas del juicio de mayor cuantía.

(13) La prueba se apreciará en la forma ordinario, salvo que el


tribunal, en casos calificados, la aprecie en conciencia, según la
impresión que le haya merecido la conducta de las partes durante el
juicio y la buena o mala fe con que hayan litigado en él.

(14) La sentencia definitiva deberá individualizar a las partes,


efectuar una brevísima enunciación de las pretensiones y defensas, un
análisis somero de la prueba rendida, las razones de hecho y derecho
que sirven de fundamento al fallo y la resolución del asunto.
290

(15) La sentencia es apelable, al igual que las restantes


resoluciones que conforme a las reglas generales son susceptibles de
este recurso, pero todas estas apelaciones se verán conjuntamente;

(16) Los incidentes deben formularse y tramitarse en la audiencia


de contestación y de prueba y su fallo se dejará para la sentencia
definitiva que por la naturaleza de esa incidencia el tribunal disponga su
tramitación por cuerda separada y cuando en ellos sea necesario recibir
a prueba, se citará a una audiencia para rendir prueba en los incidentes.

III) EL PROCEDIMIENTO SUMARIO (artículos 680 a 692).

1. Concepto.

Es aquel procedimiento declarativo de carácter ordinario


que debe ser aplicado a todos aquellos casos en que la acción deducida
requiera, por su naturaleza, tramitación rápida para que sea eficaz,
siempre que no exista un procedimiento especial para ella y en los
demás casos que la ley señala.

2. Características.

a) Es un procedimiento declarativo;

b) Es un procedimiento ordinario, toda vez que se aplica a


todos aquellos casos en que la acción requiera de un procedimiento
rápido para ser eficaz y no exista otro procedimiento especial para ella.

c) Es un procedimiento verbal, sin perjuicio de aplicarse el


principio de protocolización y de que las partes puedan efectuar
presentaciones escritas.

d) Es un procedimiento breve y concentrado;

e) Se dice también que es un procedimiento extraordinario


en atención a que refiere del ordinario en su estructura y está
reglamentado entre los juicios especiales.

3. Casos en los cuales se aplica este procedimiento (artículo 680).


291

a) Casos en los cuales la acción deducida por su propia


naturaleza requiera de una tramitación rápida para que sea eficaz, salvo
que exista alguna otra regla especial:

Es decir, tratándose de cualquier asunto que por su


naturaleza requiera tramitación rápida para ser eficaz el juez podrá
disponer que se substancie conforme a este procedimiento, salvo que
exista otro procedimiento especial, aplicable al asunto.

En este caso obviamente debe atenderse a la naturaleza


de la pretensión deducida y no al interés de la parte que se tramite en
forma rápida.

b) En todos aquellos casos en que la ley ordena


proceder sumariamente, breve o sumariamente o en forma similar; como
ejemplo de estos casos podemos señalar el artículo 271 que señala que
la demanda de jactancia se someterá a los trámites del procedimiento
sumario; también el artículo 754 del C.P.C. que dispone que el juicio
sobre divorcio temporal se someterá a los trámites del procedimiento
sumario.

c) En los casos expresamente consignados


en los números 2 a 9 del artículo 680:

(1) Cuestiones que se susciten sobre la constitución,


ejercicio, modificación o extinción de servidumbres naturales o legales y
sobre las prestaciones a que ellas den lugar (artículo 680 Nº 2).

(2) Juicios sobre cobro de honorarios; lo anterior, sin perjuicio de que


tratándose de honorarios profesionales causados en un proceso, el
interesado pueda demandarlos en un procedimiento incidental ante el
mismo tribunal que conoció en primera instancia el asunto, conforme al
artículo 697.

(3) Procesos sobre remoción de guardadores y los que se susciten entre


representante legal y representado (artículo 680 Nº 4).

(4) Procesos sobre separación de bienes (artículo 680 Nº 5).

(5) Causas sobre depósito necesario y comodato precario (artículo 680


Nº 6).

(6) Procesos en los cuales se deduzcan acciones ordinarias a las


cuales se han convertido las ejecutivas conforme al artículo 2515 del
292

Código Civil; es decir, cuando las acciones ejecutivas han prescrito y se


mantienen como ordinarias hasta que estas últimas también prescriban.

(7) Procesos en los cuales se persiga exclusivamente el cumplimiento


de la obligación legal o contractual de rendir cuenta, salvo que exista
acción ejecutiva (artículo 680 Nº 8).

(8) Procesos en los cuales se deduzca la acción a que se refiere el


artículo 65 del Código de Aguas, para hacer cegar un pozo (artículo 680
Nº 9).

4. Tramitación del proceso sumario.

(A) La demanda.

Esta podrá presentarse verbalmente o por escrito, pero lo normal


será esta última forma, debiendo cumplir con los requisitos generales
que establece el artículo 254, por no existir regla especial.

Presentada la demanda, el tribunal dictará una resolución


proveyéndola en la cual tendrá por interpuesta la demanda y citará a las
partes a comparendo para la audiencia del quinto día hábil después de
la última notificación a los demandados; en caso de que uno o más de
los demandados, si la acción se dirige en contra de varios, tenga su
domicilio fuera del territorio jurisdiccional del tribunal, la fecha del
comparendo no será para el quinto día después de la última notificación,
ya que a este plazo habrá que agregarle los días que contemple la
respectiva tabla de emplazamiento (así, por ejemplo si el término que
señala la tabla para Valparaíso es de un día, la audiencia deberá ser
fijada para el sexto día después de la notificación).

Esta resolución, conforme a las normas generales, deberá


notificarse personalmente al o a los demandados.

(B) El comparendo.

a) Asistentes.

Lo normal será que asistan a esta audiencia las partes con sus
abogados y apoderados o sólo estos últimos; sin embargo, en este
procedimiento, cuando se ventila algún asunto en el cual conforme a la
293

ley debe intervenir el defensor público, éste también deberá comparecer;


como lo dispone el artículo 683 inciso 2º; además, el artículo 689 se
pone en el caso de que el asunto materia del proceso exija que se
escuche a ciertos parientes, caso en el cual éstos también deberán
concurrir a esta audiencia o a otra posterior, debiendo notificarse la
citación personalmente a aquellos sean habidos; estos parientes los
señala el artículo 42 del Código Civil, que incluye también al cónyuge, el
que como sabemos no es pariente.

b) Situaciones que pueden presentarse.

(1) Comparecen todos:

En este caso, conforme al artículo 683, inciso 2º, parte


final, con el mérito de lo que en ella se exponga, se recibirá la causa a
prueba o se citará para oír sentencia.

Conforme a lo señalado, en este caso, el o los


demandados deberán contestar la demanda oponiendo las excepciones
que procedan.

Tratándose de aquellos casos en que debe comparecer el


defensor público, se dejará constancia de lo que éste exprese; si se trata
de un asunto en que deben concurrir los parientes, el tribunal les pedirá
informe verbal sobre los hechos que estime pertinentes, como lo señala
el artículo 689 inciso 2º; si el tribunal nota que no han concurrido
algunos parientes cuyo informe estime importante y siempre que éstos
residan en el lugar del juicio, podrá suspender el comparendo y ordenar
que se les cite.

De todo lo obrado en el comparendo deberá levantarse acta que


será suscrita por todos los asistentes; es decir, se aplica el principio de
la protocolización.

En caso de existir hechos sustanciales, pertinentes y


controvertidos, el juez podrá, en la misma audiencia, o en una ocasión
posterior, recibir la causa a prueba, conforme a las normas de los
incidentes; es decir, el probatorio será de ocho días y las listas de
testigos deberán ser presentadas los dos primeros días de éste.

Si la recepción de la causa a prueba es dispuesta por el juez en la


misma audiencia, en ella las partes se entenderán notificadas de esta
resolución; en cambio, si recibe a prueba mediante resolución dictada
con posterioridad al comparendo, dicha resolución deberá notificarse por
294

cédula, conforme a las normas generales, toda vez que, si bien la


prueba se rinde en el plazo y forma establecida para los incidentes,
como lo señala el 686, en ninguna parte la ley señala que esta
resolución se notificará del mismo modo de aquella que recibe el
incidente a prueba, la que como señalamos oportunamente se notifican
por el estado diario.

En caso de que el juez estime que no existen hechos


controvertidos, citará a las partes para oír sentencia.

(2) Comparece sólo el demandante:

En esta situación, es decir, en rebeldía del demandado, el juez


recibirá la causa a prueba si lo estima pertinente, pero en este evento
podrá además acceder provisionalmente a lo pedido, conforme veremos
más adelante.

(3) Sólo comparece el demandado:

El C.P.C. nada señala al respecto, por lo cual procede aplicar la


regla general, es decir, si existen hechos controvertidos que surjan de la
contestación de la demanda que en ese momento se efectúa, podrá
recibirse la causa a prueba y, en caso contrario, deberá citarse a las
partes para oír sentencia.

(4) No comparecen ni el demandante ni el demandado:

Aquí cabe aplicar las reglas generales y sólo traerá como


consecuencia que en ese momento no se celebrará el comparando de
rigor y, para que el proceso pueda seguir adelante, el actor o el
demandado deberá solicitar la fijación de nuevo día al efecto.

(5) No comparece el defensor público:

Si la materia objeto del proceso hace obligatoria la intervención


del defensor público, la ausencia de éste en la audiencia no impide que
ella se lleve a cabo, pero concluida ella, el juez deberá dictar una
resolución ordenando que el defensor público evacue informe sobre el
asunto debatido, toda vez que en estos procedimientos en que se exige
la comparecencia de este auxiliar, su informe es obligatorio.
295

C. La sustitución de procedimiento (artículo 681).

Esta es una institución novedosa, conforme a la cual, si un


proceso se ha iniciado conforme a las normas del juicio sumario, cuando
se ha dado esta forma de tramitación por haber estimado el juez que ello
era necesario para evitar que se frustrara la pretensión del actor,
atendida la naturaleza de ella, el artículo 681 contempla la posibilidad de
que el procedimiento sumario sea sustituido por el ordinario. Por ello el
artículo 681 señala en forma textual "En los casos del inciso 1º del
artículo anterior, iniciado un procedimiento sumario, podrá decretarse su
continuación conforme a las reglas del juicio ordinario, si existen motivos
fundados para ello. Por la inversa, iniciado como ordinario, podrá
continuar con arreglo al procedimiento sumario, si aparece la necesidad
de aplicarlo.

Conforme a lo dicho, en este segundo caso cualquier juicio


ordinario puede transformarse en sumario; en cambio, no todo juicio
sumario puede transformarse en ordinario, sino que sólo en los casos
del inciso 1º del artículo 680.

Forma de tramitación de la sustitución.

De acuerdo con el artículo 681 inciso 3º, la petición de sustitución


de procedimiento se tramita conforme a las reglas generales de los
incidentes y deberá ser solicitada tan pronto existan los motivos que los
justifiquen; dada su naturaleza, este incidente es de previo y especial
pronunciamiento, precisamente porque de ser acogida se sustituirá el
procedimiento.

Una vez dispuesta la sustitución, el proceso continuará conforme


al nuevo procedimiento, siendo válidas las actuaciones llevadas a cabo
con el procedimiento anterior; es decir, el proceso no comienza de
nuevo.

D. La aceptación provisional de la demanda.

Si al comparendo sólo asiste el demandante, conforme a lo


señalado en el artículo 684, el tribunal podrá adoptar dos actitudes:

a) Recibir la causa a prueba;


296

b) Acceder, a petición del demandante, provisionalmente a


lo solicitado por éste en su demanda. En este caso el demandado podrá
formular oposición dentro de cinco días y, si la formula, se citará a una
nueva audiencia de contestación, pero ello no obsta a que quede
vigente lo accedido provisoriamente.

Si el tribunal recibe a prueba, ésta se rendirá en el plazo y


forma establecidas para los incidentes; es decir, el probatorio será de
ocho días y las listas de testigos deberán ser presentadas dentro de los
dos primeros. Vencido el probatorio o, si el tribunal no estima necesario
recibir a prueba, citará a las partes de inmediato para oír sentencia, la
que deberá ser dictada dentro del plazo de diez días.

E. Los incidentes (artículo 690).

En el juicio sumario los incidentes deberán promoverse y


tramitarse en la misma audiencia de contestación, conjuntamente con la
cuestión principal, sin paralizar el curso de ésta y la sentencia definitiva
se pronunciará sobre estos incidentes junto con lo que resuelva sobre el
fondo, a menos que lo resuelto en relación con un incidente sea
incompatible con una resolución sobre el fondo, como por ejemplo si se
acoge un incidente de nulidad de lo obrado, caso en el cual se retrotrae
el proceso al estado en el cual se produjo el vicio y, consiguientemente,
en ese momento no se podrá dictar sentencia sobre el fondo.

F. Apelación (Artículo 691).

La sentencia definitiva y la resolución que da lugar a la


sustitución de procedimiento de ordinario a sumario serán apelables en
ambos efectos, es decir, suspensivo y devolutivo, a menos que en esta
forma pueda eludirse los resultados de la resolución, lo que el juez
deberá resolver en cada caso.

Las demás resoluciones, incluso la que accede


provisoriamente a lo pedido, serán apelables en el sólo efecto
devolutivo.

Al conocer la Corte de Apelaciones de alguna de las


apelaciones, a solicitud de parte interesada podrá pronunciarse sobre
todas las cuestiones que se hayan debatido en primera instancia para
297

ser resueltas en la sentencia definitiva, aun cuando el fallo apelado no


las haya resuelto; así, por ejemplo, se acogió un incidente de nulidad de
lo obrado y consiguientemente la sentencia no se pronunció sobre el
fondo; si la Corte estima que no procede la incidencia de nulidad de lo
obrado, podrá rechazarlo y, al mismo tiempo pronunciarse sobre el
fondo o sobre cualquier otro incidente.

LOS JUICIOS DECLARATIVOS ESPECIALES.

Como señalamos en su oportunidad, una clasificación de


los procedimientos es aquella que distingue entre procedimientos
ordinarios y especiales. Son procedimientos ordinarios aquellos que se
aplican en forma general a todo tipo de materias. Especiales son los que
ha establecido la ley exclusivamente para la substanciación de procesos
en los cuales se ejercite determinadas acciones (pretensiones).
Corresponde ahora referirnos a estos procedimientos declarativos
especiales.

I) LOS JUICIOS POSESORIOS SUMARIOS O INTERDICTOS


POSESORIOS (artículos 549 583).

(A) CUESTIONES GENERALES.

1. Concepto.

Son aquellos procedimientos establecidos por la ley para


hacer valer en ellos las acciones posesorias que establece el derecho
civil.

Es decir, son las normas conforme a las cuales deben


substanciarse los procesos en los cuales se ejerza las acciones
posesorias de bienes raíces o derechos reales constituidos en ellos y
también ejercer otros derechos especiales sobre esta clase de bienes.

2. Características de estos procedimientos.


298

a) Son juicios especiales declarativos, de carácter breve y


concentrado.

b) Es juez competente para conocer de ellos cualquier sea


la cuantía del asunto o las partes del proceso, el de letras de la comuna
en que se encuentre ubicado el inmueble; si el inmueble se encuentra
ubicado en el territorio jurisdiccional de más de un juez de letras, será
competente cualquiera de ellos.

c) Las norma general es que las apelaciones que se


interponga en estos procesos sean concedidas en el solo efecto
devolutivo, salvo que la ley expresamente señale lo contrario o que la
sentencia apelada no de lugar al interdicto; estas apelaciones se
tramitarán conforme a las normas señaladas para las apelaciones
incidentales.

d) Cualquiera que sea la sentencia que se dicte en ellos, siempre


quedará a salvo para los condenados el ejercicio de la acción ordinaria
que corresponda. Es decir, después de substanciado un interdicto
especial y dictada sentencia podrá deducirse nueva demanda, por
ejemplo, conforme a las reglas del juicio ordinario de mayor cuantía.

3. Características de las acciones posesorias.

a) El objeto de ellas es la conservación o recuperación de


la posesión de bienes raíces o derechos reales constituidos en ellos o el
ejercicio de otros derechos especiales sobre inmuebles;

b) Para poder deducirlas, conforme al artículo 918 del


Código Civil, se requiere haber estado en posesión tranquila y no
interrumpida a los menos un año en el bien o derecho de que se trata;
excepcionalmente pueden ser deducidas por el mero tenedor cuando se
ha procedido al despojo violento (artículo 928 Código Civil);

c) Por regla general prescriben en el plazo de un año


contados desde que se produjo el hecho que ha perturbado la posesión;

d) En las acciones posesorias no se tomará en consideración el


dominio que se alegue sobre el bien por el actor o el demandado; ello
por cuanto en la especie se litiga respecto de la posesión. Sin embargo,
podrán exhibirse títulos de dominio para comprobar la posesión.

4. Las acciones posesorias y la indemnización de perjuicios.


299

Como a consecuencia de los hechos que han turbado la


posesión del actor lo normal es que se hayan derivado perjuicios para
éste, se ha discutido si sería o no procedente ejercer conjuntamente con
la acción posesoria una acción indemnizatoria de los perjuicios
causados.

A nuestro juicio ello no es procedente, toda vez que la ley


no señala en forma expresa que lo sea; además, atendida la naturaleza
de la pretensión de indemnizar perjuicios, ésta debe someterse a las
normas del juicio ordinario. A lo anterior cabe agregar que antiguamente
el artículo 551 señalaba expresamente que se podía pedir esa
indemnización, pero esa parte del artículo fue derogada.

5. Forma como debe probarse la posesión.

El artículo 924 del Código Civil dispone que “La posesión


de los derechos inscritos se prueba por la inscripción y mientras ésta
subsista, y con tal que haya durado un año completo no es admisible
ninguna prueba de posesión con que se pretenda impugnarla”.

Por su parte, el artículo 925 agrega "Se deberá probar la


posesión del suelo por hechos positivos, de aquellos a que sólo da lugar
el derecho de dominio, como el corte de maderas, la construcción de
edificios, la de cerramientos, las plantaciones o sementeras y otros de
igual significación, ejecutados sin el consentimiento del que disputa la
posesión".

Estos dos artículos del Código Civil han originado


diferentes opiniones respecto de la forma en que debe probarse la
posesión, materia que es del estudio del derecho Civil. Aquí sólo
señalaremos que, a nuestro juicio, la posesión de bienes raíces inscritos
y cuya inscripción tenga más de un año de vigencia sólo puede probarse
con esa inscripción; la prueba de la posesión de bienes raíces no
inscritos y de aquellos que teniendo inscripción ésta tenga menos de un
año, deberá probarse en la forma que señala el artículo 925.

(B) LA QUERELLA POSESORIA DE AMPARO.

1. Concepto.

Es aquel interdicto posesorio por el cual una persona que


ha sido turbada o molestada en su posesión o a quien se ha pretendido
300

turbar o molestar en esa posesión, recurre ante el tribunal pretendiendo


se le otorgue seguridades contra el daño que fundadamente teme. Es
decir, pretende que se le ampare en su posesión.

2. Requisitos de la demanda de amparo (artículo 551).

a) Los señalados en el artículo 254 del C.P.C.;

b) Se debe señalar que el actor personalmente o, agregando la


de sus antecesores, ha estado en posesión tranquila y no interrumpida
durante un año completo, del derecho en que pretende ser amparado.

c) Deberá indicar que se le ha tratado de turbar o molestar


en su posesión o que en el hecho se le ha turbado o molestados por
medio de actos que deberá expresar circunstanciadamente.

d) Si pide seguridades con el daño que fundadamente


teme, deberá especificar cuáles son las medidas que solicita en contra
del turbado;

e) Deberá indicar los medios probatorios de que intenta


valerse y, en caso de que desee rendir prueba testimonial, deberá
acompañar nómina de éstos, debidamente individualizados.

3. Tramitación.

a) Presentada la demanda o querella, el tribunal le dará


curso dictando una resolución por la cual se cite a las partes a
comparendo de contestación y prueba para la audiencia del quinto día
hábil después de la notificación al demandado (artículo 552);

b) La notificación de la demanda se practicará en la forma


general, pero si es necesario notificar conforme al artículo 44, no será
necesario que el demandado se encuentre en el lugar del juicio. En todo
caso, si el querellado no se hace parte en el proceso en primera
instancia antes de la dictación de sentencia definitiva, se pondrá ésta en
conocimiento del defensor de ausentes a fin de que deduzca los
recursos que procedan (artículo 554);

c) En el comparendo el demandante ratificará su demanda y el


demandado la contestará, expresando lo conveniente a sus derechos;
cumplido lo anterior, el tribunal procederá acto seguido a recibir las
pruebas que las partes hayan ofrecido, sin que sea necesario dictar
301

resolución alguna recibiendo la causa a prueba ni fijar los hechos


controvertidos;

d) Tratándose de prueba testimonial se señalan las siguientes


normas:

El demandante deberá señalar la nómina de los testigos de que se


pretende valer en la misma demanda y el demandado deberá hacerlo a
lo más antes de las 12 horas del día anterior al comparendo (artículos
551 y 554).

Sólo podrá declarar los testigos indicados en la nóminas, salvo


que las partes de común acuerdo resuelvan lo contrario (artículo 554
inciso 2°).

Las tachas deberán ser formuladas a los testigos en la misma


audiencia, antes de que éstos declaren; si no puede rendirse en esa
audiencia la prueba con la cual se pretende establecer las tachas, ella
deberá rendirse dentro de los tres días siguientes al término del examen
de los testigos, siempre que el tribunal lo estime necesario para resolver
el juicio (artículo 557).

Los testigos declararán respecto de los hechos indicados en la demanda


y también respecto de aquellos que las partes señalen en la audiencia y
que el tribunal declare pertinentes (artículo 556).

Cada parte sólo podrá presentar hasta cuatro testigos sobre cada
uno de los hechos que deben ser acreditados (artículo 555).

Cuando no alcance a recibir toda la prueba en la audiencia, ésta


continuará en los días hábiles siguientes hasta su conclusión (artículo
558).

No se podrá interrogar a los testigos por un tribunal diferente a


aquél que sustancia la causa (artículo 559).

e) Concluida la audiencia, el tribunal citará a las partes


para oír sentencia, la que deberá dictarse de inmediato o a más tardar
en los tres días siguientes (artículo 561).

f) De todo lo obrado en el comparendo se levantará acta


que se agregará al expediente (artículo 560).
302

g) Si la sentencia acoge el interdicto, se condenará en


costas al demandado; si lo rechaza, se condenará en costas al actor
(artículo 562).

4. Reserva de acciones (artículo 563).

Conforme al artículo 563, la parte vencida en el interdicto


en referencia mantiene la reserva de las acciones ordinarias que
correspondan con arreglo a derecho, pudiendo comprenderse entre ellas
el resarcimiento de las costas y perjuicios que hayan pagado o que se
les haya causado con la querella. No será admisible, en todo caso,
ninguna otra demanda que tienda a enervar lo resuelto en el interdicto.
Es decir, en este caso la ley en forma expresa y, sin necesidad de
petición de parte, deja a salvo a la vencida en el interdicto la posibilidad
de deducir una acción por los mismos hechos en juicio ordinario
posterior, acción a través de la cual además puede demandar
indemnización de perjuicios.

En todo caso, la reserva de acciones sólo se refiere a las


ordinarias, de tal modo que la sentencia dictada en la querella de
amparo produce cosa juzgada respecto de otras querellas de amparo
que puedan deducirse fundadas en los mismos hechos.

(C) LA QUERELLA POSESORIA DE RESTITUCION.

1. Concepto.

Es aquella por la cual, una persona que ha sido despojada


de la posesión que detentaba sobre bienes raíces o derechos reales
constituidos en ellos, por los actos de un tercero, pretende la
recuperación de esa posesión.

2. Requisitos de la demanda (artículo 551).

Son los mismos que debe reunir la querella de amparo, con la


salvedad de que, en vez de indicar que se le ha tratado de turbar o de
que se le ha turbado en su posesión, deberá expresar que ha sido
despojado de esa posesión por actos que indicará en forma clara y
precisa;

3. Tramitación.
303

Es la misma que en la querella de amparo.

(D) LA QUERELLA POSESORIA DE RESTABLECIMIENTO.

1. Concepto.

Es aquella querella posesoria por la cual una persona que ha sido


privada violentamente de la posesión o de la mera tenencia de un
inmueble o de derechos reales constituidos en él pretende obtener se
disponga su restablecimiento en esa posesión o mera tenencia.

2. A diferencia de las otras querellas posesorias, a través de la de


restablecimiento no sólo se protege al poseedor, sino que también al
mero tenedor; esto en atención a que ha sido privado violentamente de
la mera tenencia.

3. Requisitos de la demanda (artículo 551).

Son los mismos que hemos visto respecto de la querella de


amparo, salvo que en este caso deberá indicarse la violencia con que ha
sido despojado de la posesión o mera tenencia en que pretende ser
restablecido; además, si es mero tenedor indicará esa circunstancia y no
que es poseedor.

4. Tramitación. Es la misma anterior.

5. Reserva de acciones (artículo 564).

Tratándose de este tipo de querella la ley establece reserva además de


las otras acciones posesorias que procedan; lo anterior, en atención a
que por esta vía se protege incluso la mera tenencia.

(E) LA DENUNCIA DE OBRA NUEVA (artículos 565 - 570).

1. Concepto.

Es aquel procedimiento especial a través del cual una


persona hace valer la acción posesoria encaminada a obtener la
304

suspensión inmediata de toda obra nueva de que resulte o pueda


resultar menos cabo o perjuicio para ella en el goce de la posesión que
tiene sobre ciertos bienes.

2. Obras nuevas denunciables.

Las obras nuevas susceptibles de ser denunciadas y que


consiguientemente pueden ser objeto de este procedimiento se
encuentra señalada en los artículo 930 y 931 del Código Civil:

a. Las que se trata de construir sobre suelo del que está en


posesión un tercero;

b. Las construidas en un predio sirviente que embaracen el goce


de una servidumbre constituida en él;

c. Las construcciones que se tratan de sustentar en edificio ajeno


que no esté sujeto a esa servidumbre;

d. Las obras voladizas que atraviesan de un predio a otro,


aun cuando no se apoyen en el predio ajeno, ni den vista ni viertan
aguas lluvias sobre él.

3. Tramitación.

a. La demanda: También se denomina en este caso


denuncia; a su respecto la ley no señala que debe cumplir algún
requisito especial, motivo por el cual sólo será necesario que cumpla
con los requisitos generales del artículo 254;

b. Resolución: Presentada la demanda o denuncia el juez deberá


dictar la resolución correspondiente dándole curso, resolución en la cual
dispondrá además lo siguiente: (artículo 565);

- Ordenará la suspensión provisional de la obra así como la toma de


razón, estado y circunstancias en que se encuentra, por un ministro
de fe;

- Dispondrá se aperciba al que está ejecutando la obra con la


demolición o destrucción a su costa, de lo que construya en
adelante;
305

- Ordenará la citación de denunciante y denunciado a una audiencia


que deberá llevarse a cabo el quinto día después de la notificación
del demandado;

c) Notificación: Esta resolución deberá ser notificada al


denunciante, al denunciado y al tercero que está ejecutando la obra, en
caso de ser persona distinta al denunciado. Estas notificaciones se
practicarán de acuerdo con las reglas generales;

d) Comparendo: Al igual que en la querella de amparo, este


comparendo tiene por objeto que el demandado conteste y que se
reciban las pruebas que las partes puedan aportar, sin que se fijen
puntos de prueba.

Tratándose de prueba documental el artículo 565 dispone que


ella deberá rendirse en el comparendo; respecto de la testimonial hace
aplicables las mismas normas de la querella de amparo; por último el
artículo 568 inciso 2 se refiere a la prueba pericial expresando que si
alguna de las partes pide y, en concepto del tribunal es necesaria, se
dispondrá la prueba pericial, la cual podrá producirse en un término
breve que se indicará.

e) La sentencia: (artículo 569)

La sentencia deberá ser dictada dentro de 3° día después del


comparendo o de la presentación del informe pericial en caso de
haberse dispuesto alguno y en ella, si se acoge la demanda se
dispondrá la suspensión definitiva de la construcción; en cambio, si se
rechaza, se alzará la prohibición provisoria. Si se acoge la denuncia se
condenará en costas al denunciado y si se rechaza, se impondrán éstas
al denunciante.

En todo caso, conforme lo dispone el artículo 569 inciso 2°. parte


final, la sentencia dejará a salvo la posibilidad de que las partes puedan
ejercer las acciones que les correspondan en juicio ordinario posterior;
es decir, también existe reserva de acciones.

En caso de que en la demanda además se haya solicitado que en


definitiva se ordene demoler la obra en la parte ya construida al
ordenarse su paralización, el tribunal deberá pronunciarse al respecto en
la sentencia, la que acogerá cuando se haya demostrado de que el
mantenimiento parcial de la obra causa perjuicio que de caución
suficiente para responder a las resultas del juicio ordinario posterior. En
caso de que la sentencia ordene la demolición, ella será apelable en
ambos efectos.
306

f) Derechos del denunciado:

Después de haberse ordenado la paralización de la obra, podrá


solicitar autorización para efectuar en ella lo absolutamente
indispensable para evitar su destrucción. El tribunal resolverá esta
petición de plano o, si lo estima necesario, escuchando previamente a
un perito (artículo 567);

Puede igualmente pedir autorización para continuar la obra,


siempre que cumpla con los siguientes requisitos:

(a) Que acredite que la suspensión le cause grave perjuicio;

(b) Que de garantía suficiente para responder a la demolición de


la obra y de la indemnización de perjuicios que ello pueda causar al
denunciante;

(c) Que al mismo tiempo de pedir la autorización deduzca


demanda en juicio ordinario tendiente a que se declare su derecho a
continuar la obra;

Por último, puede además deducir la demanda ordinaria.

(F) DENUNCIA DE OBRA RUINOSA: (artículos 571 - 576).

1. Concepto.

Es aquel interdicto posesorio a través del cual una persona


hace valer la acción posesoria encaminada a obtener la destrucción de
una obra ruinosa que cause o pueda causar perjuicios en el goce de la
posesión que esa persona tiene sobre ciertos bienes.

2. Objetivo.

Esta denuncia puede tener por objeto por un lado la demolición o


enmienda de una obra ruinosa o peligrosa y al mismo tiempo al
afianzamiento o la extracción de árboles en peligro de caerse;

3. Titular de la acción.
307

Si bien el principal titular de la acción es el poseedor cuya


posesión se ve amenazada por la obra ruinosa, la ley ha extendido la
posibilidad de ejercitarla a cualquier persona, cuando la amenaza por la
ruina se cierna sobre bienes nacionales de uso público y sobre las
personas que transitan por ellos.

4. Tramitación.

a) La demanda:

La ley no establece ningún requisito especial para ella,


motivo por el cual deberá cumplir sólo con los que señala el artículo 254.

b) Resolución:

El tribunal proveerá la denuncia ordenando la práctica de la


inspección ocular del tribunal asesorado de un perito designado por el
mismo.

c) Notificación:

La demanda, así como la resolución del juez disponiendo


la inspección ocular será notificada a la parte denunciada conforme a las
normas generales pero en caso de que sea necesario notificar conforme
al artículo 44 no importará que el denunciado no se encuentre en el
lugar del juicio. Además, si el denunciado no se hace parte en el
proceso antes de la dictación de sentencia definitiva, ésta será notificada
al defensor de ausentes a fin de que deduzca los recursos que estime
pertinentes.

d) La inspección:

Esta diligencia se llevará a cabo con la presencia de las


partes que asistan a ella, las cuales, si lo estiman pertinente, podrán
designar un perito asociado.

En la inspección se efectuará el correspondiente examen


de la obra y se levantará acta de las observaciones que haya merecido y
de las opiniones de los peritos presentes.

Sin embargo, cuando la diligencia de inspección deba


practicarse en un lugar ubicado a más de 5 kms. de distancia de los
límites urbanos de la ciudad asiento del tribunal, el juez podrá encargar
308

la práctica de esta diligencia a un ministro de fe. En este caso, el juez


antes de dictar sentencia podrá ordenar que la diligencia de
reconocimiento se amplíe o rectifique en los puntos que estime
necesario.

e) La sentencia: (artículos 572 y 574)

Una vez concluida la inspección ocular, el tribunal en el acto citará a las


partes para oír sentencia, la que deberá dictar de inmediato o dentro de
los tres días siguientes.

Si la sentencia acoge la denuncia, ella ordenará la demolición,


enmienda, afianzamiento o extracción pertinente y podrá disponer
además todas las medidas urgentes y de precaución que considere
necesarias, siendo las resoluciones que a ese respecto dicte
inapelables.

En lo demás, es decir, en lo referente a la destrucción etc., la


sentencia será apelable en ambos efectos, es decir, ella no se llevará a
cabo mientras el tribunal superior no resuelva el recurso (artículo 575).

f) Reserva de derechos: (artículo 576) Cuando se de lugar al


interdicto, NO SE ENTENDERA RESERVADO el derecho de ejercer por
vía ordinaria ninguna acción que tienda a dejar sin efecto lo resuelto.

(F) INTERDICTOS ESPECIALES (artículos 577 - 581).

1. Concepto.

Son aquellos juicios posesorios en los cuales se hacen


valer las restantes acciones posesorias que contempla el artículo XIV
del libro II del Código Civil.

2. Acciones que conceden los artículos 941 y 942 del Código Civil.

Son acciones que se otorgan a los dueños de inmueble en


relación con sus vecinos referentes a materiales húmedos que puedan
dañar un muro divisorio y también a los árboles plantados en el predio
contiguo.
309

Estas acciones se substancian conforme a la denuncia de obras


ruinosa, con las siguientes diferencias: a) Las apelaciones se conceden
en el solo efecto devolutivo y b) Las sentencias dejan a salvo el derecho
para deducir las acciones ordinarias que procedan; es decir, existe
reserva legal de derechos, conforme se establece de modo general para
estos interdictos especiales en el 581.

3. Acciones posesorias de los artículos 874, 875 y 878 del Código


Civil.

Estas acciones se encuentran relacionadas con las servidumbres


de luz y vista.

Conforme a lo dispuesto en el artículo 580, estas acciones se


tramitan conforme al procedimiento de la denuncia de obra nueva;

4. Acciones posesorias de aguas: artículos 123, 124, 126 del


Código de Aguas.

Se tramitan conforme a las disposiciones de la denuncia de


obra ruinosa, con las siguientes modificaciones:

a. Las apelaciones se concederán sólo en el efecto


devolutivo;

b. Las sentencias dejan a salvo el derecho de las partes a


recurrir por la vía ordinaria; es decir, existe reserva legal de acciones
ordinarias;

c. Si el querellado alega la inadmisibilidad del interdicto por


haber transcurrido tiempo bastante para constituir una servidumbre, se
dará a la oposición tramitación incidental.

5. Acciones posesorias de aguas del artículo 127.

El artículo 127 del Código de Aguas contempla la acción


del dueño de un predio para resarcirse de los perjuicios sufridos por
derrame de aguas, como se trata de acción de indemnización de
perjuicios, ella deberá tramitarse conforme al procedimiento ordinario o
al sumario.
310

II. EL DERECHO LEGAL DE RETENCION.

1. Concepto.

Es el derecho que le asiste a una persona obligada a hacer


entrega de una cosa, a retenerla en su poder mientras no le sean
satisfechos determinados créditos.

2. Requisitos.

a) Debe existir una disposición legal que establezca


expresamente el derecho a retener; por ejemplo el artículo 800 del
Código Civil lo establece para el usufructuario;

b) Debe dictarse una resolución judicial que declare la


existencia del derecho de retención; ello, por cuanto nadie puede
hacerse justicia por si mismo (artículo 545);

3. Tramitación.

Como la ley no ha señalado en forma expresa la forma


como debe tramitarse la solicitud para que se declare el derecho legal
de retención, es necesario recurrir a las normas generales y efectuar el
siguiente distingo:

a) Norma general:

La regla general es que la petición de que se declare el derecho


legal de retención deberá substanciarse en un juicio ordinario o sumario,
sea que la petición se formule en él en forma accesoria de la discusión
principal referente a la existencia del crédito que se garantice con la
retención o que se formule derechamente como petición principal. Por
ejemplo, si el usufructuario demanda al propietario el pago de
indemnizaciones a que este último está obligado, podrá solicitar al
mismo tiempo se declare su derecho a retener la especie fructuaria
hasta que se efectúe el pago.

En este caso estará solicitando la declaración del derecho


de retención como cuestión accesoria. Si no existe discusión respecto
de que el propietario debe indemnizar al usufructuario pagándole $x,
este último podrá demandar derechamente la declaración de la
retención.
311

b) Reglamentación especial:

En algunos casos la ley ha señalado en forma expresa el


procedimiento aplicable para la declaración de determinado derecho de
retención, caso en el cual procede obviamente la aplicación de este
procedimiento. Por ejemplo, el arrendatario desahuciado que reclama
indemnizaciones haciendo valer el derecho legal de retención, deberá
hacerlo valer en la forma que indica el artículo 597, que veremos más
adelante al tratar de los juicios especiales del contrato de
arrendamiento;

c) Derecho de retención como medida precautoria:

Conforme al artículo 545 inciso 2°, puede solicitarse la


retención como medida precautoria del derecho que garantiza y en este
caso se procederá conforme a las normas relativas a las medidas
precautorias. Procederá se declare por esta vía, durante la
substanciación del proceso en el cual se pide se declare el derecho de
retención.

4. Efectos del derecho legal de retención.

Declarado el derecho legal de retención, surgen para su


titular los siguientes derechos:

a) Derecho a conservar la cosa en su poder hasta que se le


pague el crédito que dicho derecho garantiza;

b) Derecho a realizar la cosa retenida: el artículo 546 dispone que


los bienes retenidos por resolución ejecutoriada serán considerados,
según su naturaleza, como hipotecados o constituidos en prenda para
los efectos de su realización y de la preferencia a favor de los créditos
que garantizan. La resolución judicial que declara procedente el derecho
de retención de inmuebles deberá inscribirse en el Registro de
Hipotecas.

Como es posible que el acreedor en contra de quien se dispone


el derecho de retención sustituya la especie sobre la cual el derecho
recae por una garantía, el artículo 547 dispone que de la misma
preferencia establecida en el artículo anterior gozarán las cauciones
legales que se presten en sustitución de la retención.

5. Restricción del derecho legal de retención.


312

Podrá el juez, atendida las circunstancias y la cuantía del


crédito, restringir la retención a una parte de los bienes muebles que se
pretende retener, que basten para garantizar el crédito mismo y sus
accesorias (artículo 548).

Esta disposición tiene por objeto evitar que exista


desproporción entre lo adeudado y lo retenido para garantizar el pago.

III. LA CITACION DE EVICCION (artículos 584 - 587).

1. Concepto.

La citación de evicción es aquel acto procesal por el cual el


comprador de una especie hace poner en conocimiento del vendedor de
la misma el hecho de haber sido demandado en relación con ella, por
hechos anteriores a la venta, con el objeto de que comparezca a ese
proceso a defenderla.

El Código Civil dispone que hay evicción de la cosa


comprada, cuando el comprador es privado del todo o parte de ella por
sentencia judicial (artículo 1838); pues bien, cuando el comprador ha
sido objeto de alguna demanda en relación con esa especie vendida,
debe necesariamente hacer citar al vendedor para los efectos de que
éste asuma la defensa correspondiente, toda vez que si no lo hace, no
podrá exigir posteriormente el saneamiento, en caso de que la cosa en
definitiva resulte evicta.

2. Procedimiento.

a) Si el comprador es demandado en relación con la cosa


comprada, por hechos anteriores a la venta, antes de contestar la
demanda deberá solicitar se cite al vendedor de evicción.

b) Solicitada la citación, el tribunal deberá examinar si se


han acompañado a la solicitud antecedentes que la hagan aceptable, es
decir, que justifiquen la petición y, conforme a ello resolverá dando lugar
o no a la citación que se pide;

c) Si se da lugar a la citación, se suspenderán los trámites


del procedimiento que se está siguiendo por el término de 10 días, si el
citado de evicción reside en el territorio jurisdiccional del tribunal,
313

término que se extenderá, conforme a la tabla de emplazamiento, si


reside fuera de ese territorio sea en Chile o en el extranjero.

Vencido el plazo indicado sin que el demandado haya


hecho practicar la citación, el demandante podrá solicitar que se declare
caducado el derecho o que se le autorice a él para practicar esa
diligencia, a costa del demandado.

d) Los citados de evicción tendrán para comparecer al


proceso el término de emplazamiento que corresponda, suspendiéndose
en el intertanto la substanciación de la causa.

Es decir, primero se suspende el procedimiento por 10 días


para que se practique la citación y, una vez practicada ella, nuevamente
se suspende el procedimiento, esta vez por el término de
emplazamiento;

e) Si el citado comparece al juicio, conforme a lo prevenido


en el artículo 1844 del Código Civil, éste se seguirá sólo contra él, sin
perjuicio de que el comprador pueda intervenir en el mismo para la
conservación de sus derechos.

f) El citado de evicción, eventualmente podrá solicitar al


tribunal se disponga se cite de evicción a la persona que le vendió a él la
especie.

g) Si el citado no comparece en el plazo señalado, el


procedimiento continuará sin más trámite, en este caso el vendedor
citado será responsable de la evicción, a menos que el comprador haya
omitido oponer alguna defensa o excepción suya y por ello fuere evicta
la cosa (artículo 1843 Código Civil).

IV. EL JUICIO SOBRE CUENTAS (artículos 693 a 696).

1. Concepto.

Es aquel procedimiento especial conforme al cual debe


substanciarse la presentación, impugnación o aprobación de una cuenta
que debe rendirse por disposición de la ley, por acuerdo entre las partes
o por sentencia judicial.
314

2. Tribunal competente.

Conforme a lo prevenido en el artículo 227 N° 3 del C.O.T.,


deben resolverse por árbitros las cuestiones a que diere lugar la
presentación de la cuenta del gerente o del liquidador de las sociedades
comerciales y los demás juicios sobre cuentas. En consecuencia, esta
materia es de arbitraje forzoso.

3. Persona que rinde cuenta.

A) El obligado a la rendición (arts. 693 y 694).

a) La persona obligada a rendir cuenta deberá presentarla


en el plazo que señale la ley o se establezca por el convenio o por
resolución judicial;

b) Presentada la cuenta, ella se pondrá en conocimiento de


la contraparte, a quien el tribunal concederá un plazo prudencial para su
examen y objeción;

c) Si no hay objeción, vencido el plazo concedido para


formularlas, la cuenta quedará aprobada; en cambio, si hay objeción,
continuará el procedimiento sobre los puntos observados, conforme al
juicio que corresponda según las reglas generales, considerándose la
cuenta como demanda y la objeción como contestación. La norma
general es que este procedimiento será el ordinario o el sumario; sin
embargo, puede también ser procedente uno especial.

B) La contraparte (artículo 695).

a) Si el obligado a rendir la cuenta no la presenta dentro


del plazo que corresponda, la otra parte podrá formularla;

b) Esta cuenta se pondrá en conocimiento de la parte que


debió haberla rendido a fin de que la examine y formule las
observaciones que estime pertinentes, dentro del plazo que lo señalará
el tribunal;

c) Si no se formulan observaciones, la cuenta se tendrá por


aprobada y, si ellas son formuladas, continuará el juicio sobre los puntos
observados con arreglo al procedimiento que corresponda según las
reglas generales, considerándose le rendición como demanda y las
observaciones como contestación a ella.
315

d) En este caso, en la apreciación de la prueba el tribunal


siempre estimará la omisión del que debe presentar la cuenta como una
presunción grave para establecer la verdad de las partidas objetadas.

4. Acción ejecutiva (artículo 696).

En caso de que la persona que pueda exigir la rendición de


cuentas tiene para ello una acción ejecutiva, podrá igualmente exigir por
la vía ejecutiva el cumplimiento de esa obligación.

V. JUICIO SOBRE PAGO DE CIERTOS HONORARIOS (Artículo 697).

1. Cuestión previa.

De acuerdo con el artículo 680 N° 3 del C.P.C., los


procesos sobre cobro de honorarios se substancian conforme a las
normas del procedimiento sumario; sin perjuicio de ello, cuando se trata
del cobro de honorarios profesionales causados en juicio la ley otorga al
actor la posibilidad de efectuar el cobro de éstos en la forma que
previene el artículo 697, esto es, en un procedimiento incidental de
carácter especial.

2. Competencia y procedimiento.

Tratándose del cobro de honorarios profesionales


causados en juicio, si el actor decide utilizar el procedimiento sumario,
deberá presentar la demanda correspondiente ante el tribunal civil
competente de acuerdo con las normas generales y esa demanda se
someterá precisamente a las normas del procedimiento sumario.

En cambio, si el acreedor opta por el procedimiento que


establece el artículo 697, deberá deducir su demanda de cobro de
honorarios profesionales causados en juicio ante el mismo tribunal que
conoció en primera instancia del proceso en que esos honorarios se
causaron, cualquiera que sea la naturaleza de este tribunal, es decir,
ordinario, arbitral o especial, por cuanto la ley no distingue. Esta
demanda se dirigirá en contra de la parte del proceso anterior que
adeude estos honorarios y ella se substanciará en un procedimiento
especial que se sujeta a las normas de los incidentes. Es decir, de la
demanda se conferirá traslado por tres días y, eventualmente se recibirá
la causa a prueba y posteriormente se dictará una sentencia que
revestirá el carácter de definitiva. En efecto, si bien este procedimiento
316

se sustancia conforme a las normas de los incidentes, no constituye un


incidente propiamente tal, es decir, no constituye una cuestión accesoria
de un proceso, sino que un proceso independiente.

VI. JUICIO SOBRE NULIDAD DE MATRIMONIO Y DIVORCIO (artículos


753 757).

(A) Nulidad de matrimonio y divorcio perpetuo.

Estos procesos se substanciarán conforme a las normas


del juicio ordinario de mayor cuantía, con las siguientes modificaciones:

a) Será inadmisible la prueba confesional, toda vez que ello


implicaría permitir la nulidad del matrimonio o el divorcio por mutuo
consentimiento, lo que la ley no autoriza;

b) Las sentencias que den lugar a la nulidad del matrimonio o al


divorcio, aun cuando no fueran apeladas, deberán necesariamente ser
elevadas al tribunal superior, es decir a la Corte de Apelaciones
respectiva, a fin de ésta conozca de las mismas a través de la consulta.
Se establece este trámite habida consideración al interés público
comprometido en este tipo de procesos;

Elevados los autos a la I. Corte de Apelaciones, se


ordenará traerlos en relación y serán incluidos en tabla para proceder a
la vista propiamente tal (actualmente y, dada la simplicidad de estos
procesos, ellos se incluyen en una tabla extraordinaria que se fijan los
días lunes a las 18:00 horas).

Al procederse a la vista, el tribunal podrá aprobar la sentencia, si


no encuentra que ella tenga algún problema; en caso contrario, es decir,
si se estima dudosa la legalidad del fallo, el tribunal omitirá dictar
sentencia y retendrá el conocimiento, es decir, no dictará sentencia y
ordenará que se proceda como si se hubiera deducido apelación, previo
traslado al Ministerio Público, es decir, al Fiscal, a fin de que éste
informe o dictamine sobre la materia.

Evacuando el informe del fiscal se ordenará traer nuevamente los


autos en relación y se procederá nuevamente a incluir la causa en tabla;
en este caso las causas se incorporan a la tabla ordinaria y no a la
extraordinaria de los días lunes.
317

Como se ha dispuesto que se procede como si se hubiera


deducido apelación, el tribunal al pronunciarse confirmará o revocará la
sentencia.

Nota: En al actualidad la frase se contempla el


artículo 753 al señalar "y se procederá como si se hubiera opuesto
oportunamente apelación" carece de relevancia, toda vez que se
suprimió el trámite de la expresión de agravios que existía antiguamente
tratándose de recursos de apelación; antes de la reforma esto
significaba que el apelante debía presentar un escrito en el cual hacía
presente los agravios que contenía la sentencia, escrito del cual se
confería traslado a la contraparte. Actualmente este trámite fue
suprimido y a cambio, se estableció que los recursos de apelación
debían ser fundados.

Algunos sostienen que en estos procesos siempre será


necesario escuchar al Ministerio Público, fundados para ello en los arts.
27 y 34 de la ley de Matrimonio Civil que dispone que el Ministerio
Público será siempre oído y en el artículo 357 del C.O.T. que dispone
que deberá oírse al fiscal en los juicios sobre estado civil de las
personas; sin embargo, la posición mayoritaria está con el parecer antes
expuesto en atención a que el artículo 753 establece una norma de
carácter especial, posterior a los arts. 27 y 34 de la ley de Matrimonio
Civil, la que por lo tanto debe primar sobre esta última y también sobre
la norma que contempla el C.O.T.; esto, porque la ley general posterior
no deroga la especial anterior.

(B) DIVORCIO TEMPORAL.

1. Estos procesos se substancian conforme a las normas del


juicio sumario, de acuerdo con lo que al efecto dispone el artículo 754
del C.P.C.

2. A diferencia de lo que sucede con los juicios de divorcio


perpetuo, en losa de divorcio temporal no se estable el trámite de la
consulta; sin embargo, si se deduce apelación en contra de la sentencia
definitiva, conforme a la norma general del artículo 27 de la ley de
matrimonio civil, deberá escucharse el dictamen del Ministerio Público.

(C) DISPOSICIONES COMUNES.

1. Dada la naturaleza de estos juicios, en los cuales normalmente


se discuten materias íntimas que sólo atañen a las partes del proceso, el
artículo 756 permite que, siempre que el tribunal lo estime conveniente,
se mantenga las causas en reserva; es decir, en este caso puede existir
318

una excepción al principio de publicidad que rige ampliamente en las


causas civiles.

2. Las cuestiones relativas a la fijación de la residencia de la


mujer durante el proceso, la cuantía y naturaleza de los alimentos, las
expensas para la litis, la persona encargada del cuidado personal de los
hijos y el derecho de visitas, de acuerdo con lo señalado en el artículo
755 se tramitarán como incidentes que no serán de previo y especial
pronunciamiento y que, por lo tanto, se substanciarán por cuerda
separada.

3. En estos procesos, de acuerdo con el artículo 755 inciso 2., el


juez podrá, a petición de la mujer, dictar todas las providencias que
estime necesarias para la seguridad de ésta.

4. Una vez que las sentencias definitivas se encuentren


ejecutoriadas, ellas deberán ser subinscritas al margen de la
correspondientes inscripción de matrimonio, cuando disponga la nulidad
del mismo o el divorcio sea éste temporal o perpetuo.

VII. LOS JUICIOS DE HACIENDA (artículos 748 - 752).

1. Concepto.

Son aquellos procesos en los cuales es parte o tiene


interés el Fisco y cuyo conocimiento la ley lo entrega a los tribunales
ordinarios.

2. Tribunal competente.

Como vimos en su oportunidad, el conocimiento de los


juicios de hacienda, conforme a lo dispuesto en el artículo 48 del C.O.T.,
queda siempre entregada a los jueces de letras de comunas asiento de
Corte de Apelaciones, cualquiera sea su cuantía, cuando el Fisco es
parte demandada; en cambio, cuando el Fisco actúa como demandante,
éste puede escoger entre deducir su demanda ante el juzgado
correspondiente al domicilio del demandado o ante el tribunal
correspondiente a la ciudad asiento de la Corte de Apelaciones
respectiva.

Esta norma tiene su razón de ser en que el Consejo de


Defensa del Estado, encargado de velar por los intereses del Fisco,
319

salvo casos de excepción, sólo tiene oficinas jurídicas a cargo de un


abogado procurador fiscal en las ciudades asiento de Corte de
Apelaciones.

3. Privilegio en favor del Fisco.

Rompiendo el principio de igualdad de las partes, el Fisco


está exento de todas las consignaciones exigidas por la ley para
interponer determinados recursos, así como del pago de impuestos
exigidos para ciertas actuaciones, como para recusar a un abogado
integrante.

4. Procedimiento.

Según lo señala el artículo 748 del C.P.C., los juicios de


hacienda se substancian siempre por escrito, con arreglo a los trámites
establecidos para los juicios del fuero ordinario de mayor cuantía, con
ciertas modificaciones que se indican. Es decir, se tramitan conforme a
los procedimientos generales, con la salvedad que siempre deberán ser
los de mayor cuantía. Así, no podrá haber juicio de hacienda tramitado
según las normas del juicio ordinario de menor cuantía, pero si de
acuerdo con las disposiciones del juicio sumario, interdictos posesorios,
etc.

Las modificaciones que se aplican en estos juicios son:

a) Siempre deben substanciarse por escrito; así, si se trata


de juicio sumario, no podrá deducirse demanda en forma verbal, como lo
autoriza la ley en términos generales.

b) El juicio ordinario se suprimen los escritos de réplica y


dúplica cuando su importe corresponde a menor cuantía;

c) Si bien el artículo 750 señala que se oirá al Ministerio


Pública tanto en primera como en segunda instancia, esta disposición
deben entenderse derogada, toda vez que no existen fiscales en primera
instancia y además el artículo 359 del C.O.T. (norma posterior), señala
expresamente que en estos procesos no se escuchará en segunda
instancia al Ministerio Público.

d) Cuando las sentencias definitivas dictadas en estos


procesos sean desfavorables al fisco y éste no se dedujera apelación,
ellas deberán ser elevadas en consulta.
320

La consulta se conocerá en cuenta, pero si el tribunal


estima dudosa la legalidad del fallo, retendrá el conocimiento del asunto
dictando una resolución en la cual precise los puntos que le merecen
duda, ordenando a continuación traer los autos en relación. En estos
casos la vista de la causa se llevará a cabo en la misma sala que
conoció originalmente del asunto en cuenta y se limitará a los puntos de
derecho señalados en la resolución que dispuso la retención.

4. Ejecución de las sentencias que condenan al Fisco (artículo


752).

Toda sentencia que condene al Fisco a cualquier


prestación deberá cumplirse dentro de los 60 días siguientes a la fecha
de recepción del oficio del tribunal con el cual se adjunte al Ministerio
respectivo fotocopia autorizada de las sentencias de primera y segunda
instancia con certificados de encontrarse ejecutoriadas. La fecha de
recepción se determinará por la certificación del ministro de fe que
entregue el oficio o, si hubiere sido despachado por carta certificada, se
entenderá recepcionado tres días después de su despacho en la oficina
de correos.

Estas copias deberán ser enviadas por el Ministerio


correspondiente al Consejo de Defensa del Estado, y sólo con el informe
favorable de esta repartición podrá ordenarse el pago, conforme lo
señala el artículo 35 del D.L. 2573).

Cumplido lo anterior, se dispondrá la dictación del decreto


que ordena el pago o el cumplimiento de la prestación a que ha sido
condenado el Fisco.

Si el pago del Fisco se retarda más de 60 días, él deberá


efectuarse posteriormente con el reajuste pertinente, el que deberá
calcularse entre el mes anterior al de la fecha de ejecutoria de la
sentencia y el mes anterior al de aquél en que se efectúe el pago.

VIII. LA ACCION DE DESPOSEIMIENTO CONTRA TERCEROS


POSEEDORES DE LA FINCA HIPOTECA O ACENSUADA (Artículos
756 763).

1. Derecho del acreedor hipotecario.


321

Cuando algún crédito ha sido garantizado con hipoteca, el


acreedor tiene derecho, al momento de hacerse exigible el pago de esa
deuda, a perseguir el inmueble hipotecado de manos de aquél en cuyo
poder se encuentre. Puede suceder que a ese momento el inmueble
pertenezca a algún tercero, ya sea porque éste constituyó la hipoteca
para garantizar el crédito del deudor o porque adquirió posteriormente el
inmueble con hipoteca. En estos casos el acreedor hipotecario puede
dirigir la acción en contra del tercero propietario, con el objeto de
obtener el pago de la obligación con el producto de la enajenación de la
finca hipotecada. Cuando la pretensión se dirige en contra del tercero se
denomina "acción de desposeimiento", toda vez que lo que a través de
ella se pretende es el desposeimiento de esa finca a fin de proceder a la
subasta de la misma.

2. Gestión previa de notificación de desposeimiento.

Habida consideración a que se pretende el pago del crédito


por parte de un tercero que no es el deudor directo, la ley ha señalado
un procedimiento o gestión previa al juicio de desposeimiento, a fin de
dar la oportunidad a este tercero de evitar el proceso ejecutivo mismo;
esto es lo que se conoce como la gestión de "notificación de
desposeimiento".

Esta gestión se inicia mediante una presentación del


acreedor ante el tribunal respectivo en la cual solicitará se notifique al
tercero a fin de que éste dentro del plazo de diez días pague la deuda o
haga entrega del inmueble hipotecado al tribunal.

3. Actitudes que puede adoptar el tercero.

Una vez notificado, este tercer poseedor puede:

a) Pagar la deuda:

En este evento, con el pago concluye la gestión, así como


el eventual juicio de desposeimiento, siendo además procedente que el
tribunal ordene el alzamiento de la hipoteca, subrogándose legalmente
el tercero en el crédito, en forma tal de que podrá demandar el pago de
éste al deudor, como se desprende de los arts. 2429 y 2370 del Código
Civil.

b) Abandona el inmueble hipotecado:


322

El tercero puede hacer entrega de la finca hipoteca al


tribunal a fin de que éste disponga la subasta de la misma y pague con
su producto el crédito; esta subasta se llevará a cabo conforme a las
normas del procedimiento de apremio del juicio ejecutivo, las que se
seguirán entre el acreedor hipotecario y el tercero. El deudor directo
podrá apersonarse y en caso de que lo haga será oído en los trámites
de tasación y subasta, pero no es necesario notificarlo.

c) No hacer nada:

En esta situación deberá iniciarse en contra del tercero el


juicio de desposeimiento, ya que la gestión previa habrá fracasado.

Es conveniente tener presente que en la gestión previa el


tercero sólo puede actuar de alguna de las tres formas antes señaladas;
no es procedente que en esa oportunidad oponga excepciones o
defensas, ya que ello corresponderá efectuarlo en el juicio ejecutivo
mismo.

4. EL JUICIO DE DESPOSEIMIENTO.

Si fracasa la gestión previa, el proceso de desposeimiento


que deberá seguir el acreedor deberá substanciarse conforme a las
normas generales del juicio ejecutivo o a las del juicio ordinario, según si
la obligación es líquida y la acción ejecutiva no se encuentra prescrita,
toda vez que puede ocurrir que esa acción ejecutiva haya prescrito o
que la obligación no sea líquida, caso en el cual no procede intentar
demanda ejecutiva, sino que declarativa ordinaria.

Juicio ejecutivo de desposeimiento.

a) La demanda deberá deducirse ante el mismo tribunal


que conoció de la gestión previa y, para ser admitida debe ir aparejada
del título ejecutivo, debiendo la obligación ser además líquida y
actualmente exigible y no encontrarse prescrita la acción ejecutiva. En
este demanda se solicitará al tribunal se despache mandamiento de
desposeimiento en contra del tercer poseedor de la finca hipoteca o
acensuada, procediéndose en contra de este tercero en los mismos
términos en que debería haberse actuado en contra del deudor directo.
323

b) El tribunal proveerá la demanda ordenando su


notificación y despachando el correspondiente mandamiento de
desposeimiento.

c) El tercer poseedor, después de ser requerido de


desposeimiento, podrá oponer todas las excepciones del juicio ejecutivo,
ya sea fundadas en hechos que digan relación con él o con el deudor
directo.

d) Una vez firme la sentencia que rechaza las excepciones


o, en defecto de ellas, se procederá al remate del inmueble conforme a
las normas del procedimiento de apremio, sin necesidad de citar al
deudor directo, sin perjuicio de que si éste se apersona en el juicio deba
ser oído en los trámites de tasación y subasta. Si éste no se presenta, la
tasación del inmueble deberá efectuarse por peritos nombrados por el
juez de la causa.

En todo caso, si la tasación es efectuada por peritos, el deudor


directo siempre podrá objetar la determinación del saldo de la deuda por
el cual se le demanda posteriormente, si se comprueba que en el juicio
ejecutivo se actuó en fraude de sus derechos. Es decir, si el producto
del remate del inmueble no alcanza para pagar la deuda y el acreedor
demanda posteriormente al deudor directo por el saldo, este último
podrá objetar la determinación de dicho saldo.

Juicio ordinario de desposeimiento.

a) La demanda debe ser deducida por el acreedor


hipotecario en contra del tercer poseedor y por medio de ella se
perseguirá que la sentencia declarativa lo condene al desposeimiento.

b) Este juicio se sujetará a los trámites del procedimiento


ordinario y en él el tercero podrá oponer tanto las excepciones
personales que tenga, como las que correspondan al deudor directo.

c) Ejecutoriada la sentencia condenatoria, ella será


cumplida conforme a las normas generales del cumplimiento de las
resoluciones judiciales.

IX. LOS JUICIOS DE ALIMENTOS (leyes 14.908 y 16.618).


324

Esta materia no se encuentra regulada en el C.P.C., sino


que en dos leyes especiales, la 14.908 sobre Abandono de Familia y
Pago de Pensiones Alimenticias (apéndice C.P.C.) y la 16.618 sobre
Menores (apéndice C.O.T.). La primera de estas leyes se refiere a los
juicios de alimentos de mayores de los cuales es competente para
conocer el juez de letras en lo civil y la segunda a los juicio de alimentos
deducidos por menores o por la cónyuge conjuntamente con sus hijos
menores y son de competencia de los Jueces de Letras de Menores.

JUICIOS DE ALIMENTOS MAYORES.

1. Tribunal competente: (arts. 3 inciso 1 y 3 ley 14.908)

Como señalamos será competente el juez de letras con


competencia en lo civil; si el demandante es el cónyuge del demandado,
el juez territorialmente competente será el del domicilio de éste, salvo
que lo hubiere cambiado por abandono de hogar o rapto, caso en el cual
será competente el juez del domicilio del alimentante demandado. Si el
demandante es otra persona, regirán las reglas generales de
competencia; es decir, será el juez del domicilio del demandado.

2. Procedimiento aplicable (artículo 1° ley 14.908).

Estos procesos se substanciarán de acuerdo con las


normas del juicio ordinario de mayor cuantía, con las siguientes
modificaciones:

a) Se suprimen los escritos de réplica y dúplica;

b) Se suprimen los escritos de observaciones a la prueba;

c) Las apelaciones se concederán siempre en el solo efecto


devolutivo y tendrán preferencia para su vista y fallo en la Corte de
Apelaciones ;

d) Las medidas precautorias podrán disponerse por el monto y en


la forma que el tribunal determine de acuerdo con las circunstancias del
caso. Es decir, en esta materia se otorga amplias facultades al juez;

e) Las peticiones de alimentos provisorios se tramitarán


por cuerda separada, conforme a las reglas generales de los incidentes.
325

JUICIOS DE ALIMENTOS DE MENORES.

1. Tribunal competente (artículo 3° ley 16.618):

Si la demanda es interpuesta por hijos menores o por el cónyuge


conjuntamente con ellos, el tribunal competente será el juez de letras de
menores del domicilio de los alimentarios. Esta norma se mantendrá no
obstante que el menor adquiera la mayoría de edad durante la
substanciación del proceso. Si el alimentario hubiere cambiado de
domicilio por abandono de hogar o rapto, será competente el juez de
menores del domicilio del alimentante.

2. Procedimiento aplicable (arts. 3 inciso 2 y 34 ley 16.618).

Corresponde su substanciación conforme a las normas del


juicio sumario, con las siguientes modificaciones:

a) El comparendo y la prueba testimonial tendrán lugar en


la fecha o fecha que señala el tribunal en forma determinada;

b) No podrá disponerse su continuación conforme a las


normas del juicio ordinario;

c) Las sentencias sólo deberán cumplir los requisitos del


artículo 171 del C.P.C.;

d) Sólo procederá oír el dictamen del Defensor Público en


casos calificados determinados mediante resolución fundada;

e) No existe estado diario y las notificaciones se harán por


el secretario personalmente en su secretaría o por carta certificada,
debiendo esta última contener el aviso de haberse dictado resolución, si
se trata de alguna de mero trámite o copia íntegra de la misma o un
extracto, en caso de ser muy extensas. Estas notificaciones por carta
certificada se entenderán practicadas al día siguientes a aquél en que
sean despachadas;

f) Las notificaciones personales que se practiquen fuera del


tribunal serán efectuadas por un receptor visitador, asistentes sociales,
funcionarios de Carabineros o de Investigaciones. Pueden ser
326

practicadas por receptores civiles, pero en este caso deben ser


remunerados por la parte que solicita sus servicios;

g) La primera notificación será siempre personal, salvo que


el juez por motivos fundados disponga lo contrario;

h) El tribunal podrá disponer la comparecencia de las


partes o de terceros de oficio y bajo apercibimiento de arresto;

i) Todos los días y lugares son hábiles para practicar


actuaciones y además el juez el juez puede habilitar horas en casos
calificados;

j) Tratándose de plazos de días, ellos se suspenden los


festivos, conforme a las reglas generales, salvo que el juez por motivos
fundados disponga lo contrario;

k) La prueba será apreciada en conciencia;

l) Sólo procederán los recursos de apelación, reposición y


queja. La apelación se concederá en el solo efecto devolutivo y
procederá sólo respecto de las sentencias definitivas e interlocutorias
que pongan término al juicio o hagan imposible su continuación;

m) En primera instancia no se requiere de patrocinio ni


poder.

Este procedimiento es aplicable además a todos los


asuntos de los cuales conocen los jueces de menores.

CUMPLIMIENTO DE LAS SENTENCIAS QUE FIJAN PENSIONES


ALIMENTICIAS.

1. Juicio ejecutivo especial.

La ley 14.908 contempla un juicio ejecutivo especial para el


cumplimiento de estas sentencias, el que es aplicable a los juicios de
alimentos de mayores y de menores. Este procedimiento se rige por las
normas generales de los juicios ejecutivos, con las siguientes
modificaciones:
327

a) La demanda deberá presentarse ante el mismo tribunal


que conoció y dictó sentencia en el juicio de alimentos en primera
instancia o el del nuevo domicilio del alimentario, en los casos
pertinentes.

b) El título ejecutivo será la sentencia que ha fijado la


pensión alimenticia, ejecutoriada o que cause ejecutoria.

c) La demanda y el requerimiento deberán ser personales,


pero si es necesario practicar la notificación del artículo 44 no será
necesario que el demandado se encuentre en el lugar del juicio.

d) La única excepción que puede oponerse es la de pago,


la que debe fundarse en un antecedente escrito.

e) El mandamiento que se despache para el pago de la


primera pensión bastará para las que se devenguen en el futuro, pero
deberá notificarse por cédula para el cobro de estas últimas y el
ejecutado podrá oponer la excepción de pago.

En lo tocante al cuaderno de apremio no existen normas


especiales.

2. Cumplimiento por vía de apremio.

El artículo 15 de la ley 14.908 contempla además la


aplicación de multas y de arrestos de hasta 30 días, como forma de
obligar al alimentante al pago de las pensiones. Para que el tribunal
pueda imponer multas o arrestos es necesario que se cumplan los
siguientes requisitos:

a) Que los alimentarios sean el cónyuge, los padres o hijos


legítimos o naturales, el adoptado, la madre ilegítima o los hijos
ilegítimos en los casos del artículo 280 del Código Civil.

b) Que el alimentante no haya cumplido con su obligación


en la forma ordenada o haya dejado de pagar una o más pensiones;

Reuniéndose los requisitos indicados, el tribunal de oficio o


a petición de parte podrá imponer los apremios antes señalados, pero el
alimentario podrá justificar ante el tribunal que carece de los medios
necesarios para el pago de la pensión y si así lo hace, se suspenderán
los apremios.
328

3. Cumplimiento por vía de retención (artículo 9).

El tribunal podrá disponer que el pago de las pensiones


alimenticias se lleve a cabo mediante la retención del monto de la
pensión de las remuneraciones del alimentante o de alguna otra
prestación de dinero que beneficie a éste. Para el cumplimiento de esta
forma de pago se notificará por cédula al empleador o a la persona que
deba efectuar pagos al alimentante, a fin de que proceda a retener lo
pertinente, lo que entregará directamente al alimentario.

Si la persona encargada de la retención no la practica,


puede ser sancionado con multas, sin perjuicio de que pueda
despacharse mandamiento en su contra, como lo dispone el artículo 13.

X. LOS JUICIOS ESPECIALES DEL CONTRATO DE


ARRENDAMIENTO.

(I) Cuestiones generales.

a) Atendida la naturaleza misma de este contrato ha sido


necesario que la legislación consagre procedimientos especiales
relacionados con él y encaminados a hacer valer ciertos derechos. Esta
legislación se encuentra contemplada en el Código de Procedimiento
Civil, arts. 588 a 615 y en leyes especiales: D.L. 964, D.L. 993 y ley
18.101, cuerpos legales que contienen normas de procedimiento
relativas al arrendamiento de predios urbanos y rústicos.

b) Estos procedimientos especiales son


fundamentalmente los siguientes:

1. Desahucio del contrato de arrendamiento;

2. Restitución de la cosa arrendada por extinción de los derechos


del arrendador;

3. Terminación inmediata del contrato de arrendamiento;

4. Reconvenciones de pago o terminación inmediata por


falta de pago de las rentas;
329

5. Procedimientos encaminados a atajar el mal uso del


predio arrendado;

6. Procedimientos establecidos para hacer valer el derecho


legal de retención que la ley concede en favor del arrendador o
arrendatario;

c) Características de estos procedimientos:

1. Son procedimientos declarativos especiales;

2. Su tramitación es breve y concentrada;

3. Las sentencias que se dicten por regla general sólo son


apelables en el efecto devolutivo;

4. Por regla general los contratos de arrendamiento


relativos a predios urbanos y los juicios derivados de ellos se tramitan
conforme a los procedimientos del D.L. 964 y ley 18.101; los de predios
rústicos conforme a las normas del D.L. 993.

En consecuencia, las normas procesales consagradas en


el C.P.C. se aplican respecto de los contratos de arrendamiento de
inmuebles excluidos de las leyes especiales y también respecto de los
juicios derivados de contratos de arrendamiento de especies muebles.

(II) Procedimientos del Código de Procedimiento Civil.

(A) EL DESAHUCIO.

Concepto.

Es la noticia que se da de la voluntad de cualesquiera de


las partes del contrato de arrendamiento de poner término a éste. Esta
noticia debe darse en forma anticipada, ajustándose al período de
tiempo que regula los pagos de las rentas. Así, si el pago es mensual, el
aviso o desahucio deberá darse con un mes de anticipación.
330

Este desahucio puede ser judicial o extrajudicial:

Desahucio judicial.

1. El interesado en poner término al contrato debe presentar un


escrito ante tribunal competente en el cual expondrá su intención de
desahuciar éste, solicitando que el tribunal disponga se notifique este
desahucio a la contraparte.

2. Notificado el desahucio, la persona afectada dispondrá del


término de diez días para recurrir ante el tribunal reclamando en contra
de ese desahucio, caso en el cual el juez citará a las partes a la
audiencia del quinto día hábil después de la última notificación de esa
resolución, la que de acuerdo con el artículo 553 debe efectuarse
personalmente o conforme al artículo 44 del C.P.C., pero sin que sea
necesario que el demandado se encuentre en el lugar del juicio.

3. La audiencia tendrá lugar sólo con la parte que asista y se


aplicarán las normas de los arts. 554 a 560, es decir, se aplicarán las
disposiciones que la ley contempla para la querella de amparo.

4. De lo obrado en el comparendo se levantará acta,


consignándose las alegaciones de las partes y las pruebas rendidas.

5. Cumplido lo anterior, se citará a las partes para oír


sentencia a más tardar dentro de 3° día.

6. Si la reclamación aparece interpuesta fuera de plazo, o


si los fundamentos en que se apoya no son legales o no resultan
probados, será desechada esa oposición y se mantendrá el desahucio,
debiendo indicarse en la sentencia la fecha que se establece para la
restitución. En caso contrario, se declarará sin lugar el desahucio.

7. Si llegado el plazo el demandado no cumple con la


restitución, tratándose de bienes raíces se procederá al lanzamiento a
su costa; si se trata de otros bienes, se procederá a la ejecución de la
sentencia conforme a las normas generales.

8. En caso de que el arrendatario desahuciado reclame


indemnizaciones haciendo valer el derecho legal de retención, deberá
efectuar esa reclamación conjuntamente con la oposición al desahucio,
dentro del plazo de diez días de la notificación y esa reclamación se
tramitará junto con la oposición.
331

9. Si el arrendatario pretende burlar el derecho legal de


retención del acreedor sacando especies del inmueble en cuestión, el
arrendador podrá solicitar el inmediato auxilio de la fuerza pública, el
que durará por dos días, a menos que el arrendador presente orden del
tribunal que disponga la retención.

10. Si llegada la fecha de la restitución existe retención


decretada en favor del arrendatario, éste no podrá ser lanzado mientras
el arrendador no le pague las indemnizaciones que procedan o garantice
suficientemente ese pago.

11. En caso de que no exista oposición de parte del


arrendador o arrendatario notificado, desahuciante deberá, vencido el
término de diez días, solicitar se tenga por ratificado el desahucio,
debiendo el tribunal dictar sentencia a continuación declarando
precisamente ratificado el desahucio y señalando el plazo para la
restitución.

Desahucio extrajudicial.

Si se notifica en forma extrajudicial el desahucio, el


desahuciado que se oponga al mismo deberá concurrir dentro
del plazo de diez días al tribunal efectuando la reclamación
correspondiente y se substanciará el asunto en la forma antes
vista. Si no reclama, transcurridos los diez días del desahucio,
el desahuciante deberá concurrir al tribunal y solicitar que éste
lo ratifique, lo que será resuelto por el juez citando a las partes
a un comparendo.

Reserva de acciones.

Cualquiera que sea la sentencia, conforme al artículo 615, las


partes podrán discutir nuevamente el asunto en un procedimiento
ordinario posterior.

B) EL JUICIO DE RESTITUCION (artículo 604).

Cuando se exija la restitución de la cosa arrendada por


expiración del plazo estipulado o por la extinción del derecho del
arrendador, se aplicará el mismo procedimiento de desahucio visto
precedentemente. Para oponerse a la restitución o para hacer valer el
332

derecho legal de retención, el plazo correrá desde que la parte que pide
la terminación haga saber a la otra su intención.

C) JUICIO DE TERMINACION INMEDIATA DEL ARRENDAMIENTO

1. Tramitación en aquellos casos en que la ley autoriza al


arrendador para por término al contrato:

En diferentes situaciones, como por ejemplo en el caso de


que el arrendatario mantenga el inmueble arrendado en malas
condiciones (artículo 1973 del Código Civil), el artículo 607 del C.P.C.
dispone que el tribunal citará a las partes a comparendo para el quinto
día después de la última notificación, a fin de escuchar a las partes y
recibir sus pruebas. Terminada la audiencia se levantará acta de lo
obrado y el juez deberá dictar sentencia de inmediato o dentro de tres
días.

2. Juicio de terminación inmediata por falta de pago de las rentas


(reconvenciones de pago (artículo 611).

Cuando la terminación se solicita por no pago de las


rentas, debe practicarse dos reconvenciones de pago; la primera de
ellas se lleva a cabo al notificarse la demanda al arrendatario y la
segunda en el comparendo al cual citará el tribunal

Reserva de acciones.

El artículo 615 dispone que las sentencias pronunciadas en


los juicios de arrendamiento antes estudiados no privarán a las partes
del ejercicio de las acciones ordinarias a que tengan derecho, sobre las
mismas cuestiones resueltas por aquellas.

NOTA: Las normas del Código de Procedimiento Civil


actualmente no tienen prácticamente aplicación tratándose de
inmuebles, ya que respecto de los urbanos se aplican las disposiciones
del D.L. 964 o de la ley 18.101 y de los rurales las del D.L. 993.

(III) PROCEDIMIENTOS RELATIVOS A INMUEBLES URBANOS.


333

Cuestión previa.

En lo que se refiere a los procesos relativos a


arrendamiento de predios urbanos existen en la actualidad dos leyes
vigentes: el D.L. 964 y la ley 18.101.

(A) PROCEDIMIENTO DEL D.L. 964.

Ambito de aplicación:

Se aplica a todos los juicios derivados de contratos de


arrendamiento de inmuebles celebrados con anterioridad a la entrada en
vigencia de la ley 18.101, es decir, el 29 de enero de 1982, con
excepción de:

a) Predios de extensión superior a 1 hectárea que se


destinen a fines agrícolas;

b) Predios de extensión inferior a 1 hectárea que se


destinen a fines agrícolas y que carezcan de casa habitación.

c) Contratos de hospedaje.

Procedimiento.

De acuerdo con el artículo 38, estos procesos se


substanciarán conforme a las normas del juicio sumario, con las
siguientes modificaciones:

1. No se aplica la sustitución de procedimiento ni la


comparecencia del Defensor Público a que se refieren los arts. 684, 685
y 689 del C.P.C.;

2. La demanda se notifica en la misma forma que la de la querella


de amparo;

3. El comparendo se dispondrá siempre para la audiencia del


quinto día hábil después de la última notificación y no se aplica la
prórroga a que se refiere el artículo 683 en caso de que el demandado
resida fuera del territorio;
334

4. La audiencia tendrá lugar sólo con la parte que asista y en ella


el demandado podrá reconvenir al actor, caso en el cual se aplicarán a
esta última las normas pertinentes que establece el juicio ordinario;

5. El llamado a conciliación será obligatorio;

6. La sentencia que de lugar al desahucio, restitución o


terminación del contrato o fije la renta, será apelable en el solo efecto
devolutivo, sin perjuicio de lo cual la Corte de Apelaciones podrá
disponer la suspensión del cumplimiento del fallo mientras se encuentre
pendiente el recurso, cuando ello le sea solicitado por parte interesada
invocando justa causa;

7. Tratándose de procesos derivados de contratos en que la renta


no sea superior a un sueldo vital, las partes podrán comparecer y
defenderse personalmente;

8. Cuando el demandado reclame indemnizaciones haciendo


valer el derecho legal de retención, deberá deducir esa reclamación en
la audiencia de contestación y el tribunal resolverá en la sentencia
definitiva si da o no lugar a la retención;

9. Cuando se pida la terminación del contrato por falta de pago de


las rentas, la primera reconvención se practicará conjuntamente con la
notificación de la demanda y la segunda en la audiencia de
contestación;

10. Al deducir la acción de reconvenciones de pago, el actor podrá


además solicitar conjuntamente el cobro de rentas insolutas y de
servicios domésticos como luz, agua, gas, electricidad; demandadas
esas prestaciones, se entenderán comprendidas en la demanda las que
se devenguen durante el proceso mismo y hasta la restitución;

11. Para que el juicio y la sentencia sea oponible a los subarrendatarios


será necesario que se notifique igualmente a estos la demanda o que
hayan comparecido en el proceso. Para los fines indicados el
demandado deberá señalar si tiene o no subarrendatarios al momento
de ser notificado de la demanda o en el comparendo; en este último
caso, si existen subarrendatarios, se suspenderá ese comparendo para
los efectos de que previamente se notifique a aquellos;

12. Cuando en estos procesos se orden la entrega del


inmueble, se aplicarán las normas del artículo 595 del C.P.C., es decir,
335

se procederá al lanzamiento del arrendatario a su costa, previa orden


del tribunal en ese sentido, la que le será notificada por cédula;

13. En estos procesos el tribunal apreciará la prueba en


conciencia.

(B) PROCEDIMIENTO DE LA LEY 18.101.

Este procedimiento se aplica a los juicios derivados de


contratos de arrendamiento de predios urbanos y, de viviendas rurales,
aunque incluyan terreno, siempre que ésta no sea superior a una
hectárea. Se exceptúan los siguientes predios urbanos:

a) Predios de cabida superior a una hectárea, que tengan


aptitud agrícola, ganadera o forestal o estén destinado a ese tipo de
explotación;

b) Inmuebles fiscales;

c) Hoteles y residenciales en lo referentes a contratos de


hospedaje.

Las normas de procedimiento están señaladas en los arts.


8 y siguientes de la ley 18.101, que son sustancialmente las mismas que
las indicadas en el D.L. 964.

(IV) PROCEDIMIENTOS RELATIVOS A PREDIOS RUSTICOS.

De acuerdo con el Decreto Ley 993, los juicios derivados


de contratos de arrendamiento de predios rústicos, así como cualquier
otra convención que tenga por objeto la explotación por terceros de
predios rústicos, así como las medierías y aparcerías, deben
substanciarse conforme a las normas del juicio sumario, si son de
competencia de jueces de letras; en cambio, si las partes han sometido
el asunto a arbitraje, caso en el cual se aplicarán las normas pertinentes.

XI) PROCEDIMIENTOS ARBITRALES.


336

(I) Procedimiento ante árbitro de derecho:

Según el artículo 628, lo normal será que los juicios


substanciados ante jueces árbitros de derecho se tramiten conforme a
las reglas generales que la ley establece, según la naturaleza de la
acción deducida. Así, si conforme a la ley una acción determinada debe
substanciarse conforme a las normas del procedimiento sumario, si esa
acción se deduce ante árbitro de derecho igualmente se substanciará de
acuerdo con las normas del juicio sumario.

Sin perjuicio de lo anterior, atendida la naturaleza de estos


tribunales arbitrales, existen las siguientes normas especiales:

1. Las notificaciones deben practicarse siempre personalmente o


por cédula, salvo que las partes en forma unánime acuerden alguna otra
forma, como por ejemplo la carta certificada. Lo anterior, en atención a
que en estos tribunales no existe estado diario.

2. Como estos tribunales carecen de secretario, la ley dispone


que toda la substanciación del proceso debe efectuarse ante un ministro
de fe o actuario que designará especialmente el árbitro al efecto,
nombramiento que puede recaer en un secretario de un tribunal
ordinario o en un notario.

3. Las diligencias que deban practicarse en otros territorios


jurisdiccionales serán encomendadas por vía de exhorto al tribunal
ordinario de ese otro territorio jurisdiccional.

4. Las partes podrán deducir las recursos de apelación y casación


en la forma que sean procedente según las reglas generales, recursos
que serán conocidos por la Corte de Apelaciones respectiva. Lo anterior,
salvo que en el compromiso se haya establecido que el asunto se
substanciará en única instancia o que en el mismo se haya establecido
un tribunal arbitral de segunda instancia, lo que en todo caso sólo será
procedente siendo todos los interesados plenamente capaces.

5. Como los árbitros carecen de imperio, para el cumplimiento


compulsivo de sus resoluciones deberán recurrir al tribunal ordinario de
la jurisdicción.

6. No obstante que venza el plazo del arbitraje antes de


notificarse a las partes la sentencia definitiva, el árbitro conservará sus
atribuciones para los efectos de hacer notificar dicha sentencia y para
conceder los recursos que se interpongan en contra de la misma,
337

siempre que la sentencia se haya dictado antes del vencimiento del


plazo.

7. El plazo establecido para el arbitraje se suspende durante


aquellos períodos en que el procedimiento se paralice por orden de
algún tribunal superior o cuando los antecedentes deban ser elevados a
un tribunal superior.

8. En caso de que se designen varios árbitros, todos ellos


deberán concurrir a la substanciación y fallo del proceso y, si no
existiere acuerdo, se aplicarán las normas relativas a los acuerdos de
los tribunales colegiados. Si esas normas resultaren ineficaces, es
necesario distinguir si se ha establecido o no la procedencia de la
apelación. Si no existe apelación el arbitraje concluirá y será menester la
designación de nuevos árbitros; en cambio, si existe apelación, cada
una de las opiniones de los árbitros será considerada como un fallo
separado y se elevarán los antecedentes a la Corte de Apelaciones
respectiva para que ella resuelva.

9. La ejecución de la sentencia podrá pedirse ante el árbitro


siempre que no haya vencido el plazo del compromiso o ante el tribunal
ordinario respectivo. Sin embargo, cuando el cumplimiento sea forzado,
será necesario recurrir a la Justicia ordinaria; lo mismo deberá
observarse en caso de que el fallo vaya a afectar a terceros que no han
sido partes en el juicio.

10. La jurisdicción disciplinaria respecto de estos tribunales


corresponde a la Corte Suprema, por lo cual los recursos de queja
deberán ser interpuesto ante ella y no ante la Corte de Apelaciones.

11. Como consecuencia de la carencia de imperio, el


árbitro sólo podrá tomar las declaraciones de los testigos que concurran
voluntariamente ante él; respecto de los que se nieguen a comparecer
será necesario solicitar al tribunal ordinario respectivo que tome la
diligencia dirigiéndole los antecedentes necesarios para ello.

(II) Procedimiento arbitral ante árbitros arbitradores y mixtos.

Tratándose de arbitradores, tanto el procedimiento aplicable para


la substanciación del juicio como los requisitos de la sentencia serán los
que acuerden las partes; en subsidio se aplicarán las normas especiales
que señala el C.P.C. Los árbitros mixtos substanciarán los procesos en
338

la misma forma como los arbitradores, pero sus sentencias deberán


cumplir con los requisitos legales pertinentes, en la misma forma como
deben hacerlo los árbitros de derecho.

Las normas subsidiarias de tramitación señaladas por el C.P.C.


son las siguientes:

1. El arbitrador practicará sólo o con la asistencia de un ministro


de fe, según lo estime conveniente, los actos de substanciación que
decrete en el juicio y consignará por escrito los actos que pasen ante él
y cuyo conocimiento le exijan los interesados.

2. El arbitrador oirá a los interesados, recibirá y agregará al


proceso los instrumentos que se le presenten; practicará las diligencias
necesarias para el esclarecimiento de los hechos y dictará su fallo en el
sentido que la prudencia y equidad le indiquen; podrá recibir a prueba si
estima conveniente ese trámite.

3. La sentencia deberá contener:

a) La designación de las partes; b) la enunciación breve de las


peticiones de las partes; c) las razones de prudencia o equidad que
sirvan de fundamento al fallo y d) la decisión del asunto controvertido.
Además será firmada por el arbitrador y autorizada por un ministro de fe
o por dos testigos.

4. Sus resoluciones sólo serán apelables cuando se haya


designado un tribunal arbitral de segunda instancia.

5. Siempre procederá el recurso de casación en la forma, aun


cuando se renuncie a él, cuando se funde en incompetencia o
ultrapetita.

6. Además, las normas que señalamos en los números 5 a 11 de


los árbitros de derecho.

(III) El juicio de partición de bienes (arts. 646 – 666).

1. Concepto.
339

Es un procedimiento arbitral, de carácter complejo, que se


sustancia ante un juez partidor, el que tiene por objeto dividir o liquidar
una comunidad de bienes entre diferentes comuneros, entregan a cada
uno de los lo que le corresponde, conforme al derecho o cuota que
tenga en esa masa común.

2. Resumen de la tramitación.

Este proceso comenzará con la aceptación por parte del


partidor del cargo que se le ha encomendado y con la dictación de una
primera resolución en la cual se tendrá por constituido el compromiso,
se designará actuario y se citará a las partes a un primer comparendo.
Continúa con la celebración del comparendo en el que se acuerdan las
bases relativas a la forma de substanciación de la causa y proseguirá
mediante la celebración de los comparendos ordinarios, en los cuales en
forma progresiva se irá resolviendo las cuestiones que se presenten, ya
sea por acuerdo de las partes o por el juez en subsidio y concluirá con la
dictación de la sentencia definitiva la cual consta de dos partes, el laudo,
que viene a ser la sentencia propiamente tal y la ordenata, que es
aquella parte en la cual se contiene los cálculos numéricos conforme a
los cuales se efectúa la distribución de bienes.

3. Características de este procedimiento.

(1) Es doble, toda vez que las partes del mismo serán recíprocamente
demandantes y demandados, según la cuestión que se suscite.

(2) Es complejo, toda vez que en el mismo pueden presentarse


diferentes juicios simples que se tramitarán en cuadernos separados;
estos juicios serán tantos como las cuestiones que se planteen y las
resoluciones de los mismos deberá servir de base a la partición y
distribución de bienes.

(3) Es un procedimiento en el cual por sobre todo prima el


acuerdo de las partes.

(4) Es de cuantía indeterminado, por cuanto las personas que en


él litigan actúan en relación con una porción de los bienes de la masa,
de carácter incierta, la que sólo vendrá a ser determinada en la
sentencia.

(5) Se tramita en audiencias verbales o comparendos.

(6) Se sustancia en diferentes cuadernos que son:


340

a) Cuaderno principal o de actas, que viene a constituir el


expediente de partición mismo, en el cual se van legajando las
diferentes actas levantadas en los comparendos; en él se consignarán
igualmente las resoluciones que dicte el juez relativas a la partición
misma.

b) Cuaderno de documentos; en él se legajan todos los


documentos relativos a la partición, como posesión efectiva, testamento,
inventarios, etc.

c) Cuaderno de incidentes; en él se substancian las cuestiones


accesorias que se susciten en relación con la partición, a fin de no
interrumpir la cuestión principal.

d) Cuadernos especiales: existirán tantos cuadernos especiales


como cuestiones especiales se susciten en la partición. Estas
cuestiones especiales se substanciarán conforme al procedimiento que
en cada caso corresponda.

4. Competencia del juez partidor.

Aparte del conocimiento de la partición misma, durante la


substanciación de este proceso pueden originarse diferentes cuestiones
relacionadas con ella y que deban servir de base a la misma, siendo
algunas de competencia del partidor en forma exclusiva, otras de
competencia de la justicia ordinaria en forma exclusiva y, por último
otras que pueden ser conocidas indistintamente por uno u otro tribunal.

a) Cuestiones de competencia exclusiva del tribunal


ordinario.

Le corresponde al juez de letras conocer de todos los


asuntos relacionados con derechos sobre la sucesión, incapacidad o

o indignidad para suceder, desheredamiento, así como las cuestiones


relativas a la propiedad de los objetos sobre los cuales alguien alegue
derecho exclusivo y que, en consecuencia, de acogerse la alegación
deban ser excluidos de la masa partible (artículo 1331 Código Civil).

Es decir, todos los asuntos encaminados a determinar


quiénes son los comuneros y cuáles son los bienes de la masa partible
corresponden al juez ordinario.

b) Cuestiones de competencia exclusiva del partidor.


341

Además de la partición misma, corresponderá al partidor el


conocimiento de todos aquellos asuntos que la ley en forma expresa le
encomiende o que, debiendo servir de base a la partición, la ley no los
entrega expresamente al conocimiento de la Justicia ordinaria; así,
serán de competencia exclusiva del partidor las cuestiones relativas a la
facción de inventarios, tasaciones, cuentas de administradores de
bienes comunes, etc.

c) Cuestiones que pueden ser de competencia de la justicia


ordinaria o del partidor.

No hay partidor, es decir, cuando aun no se haya iniciado el compromiso


o porque haya vencido el plazo de éste, serán de competencia de la
Justicia ordinaria los siguientes asuntos:

(1) Cuestiones relativas a la formación e impugnación de


inventarios y reclamos de albaceas, comuneros, administradores y
tasadores relativos a sus cuentas y honorarios (artículo 651 inciso 2).

(2) Cuestiones relativas a la forma como han de administrarse


proindiviso los bienes comunes, así como el nombramiento de
administradores a falta de acuerdo entre las partes (artículo 653 inciso
2).

(3) Ejecución de las sentencias definitivas (artículo 635 inciso 1 en


relación con el 648).

Hay partidor:

Pueden substanciarse indistintamente ante partidor o juez


ordinario, a elección del demandante, las acciones relacionadas con
derechos que terceros acreedores hagan valer sobre los bienes de la
masa partible.

5. La tramitación misma de la partición.

(1) La primera resolución:

Una vez que se ha designado partidor y éste ha aceptado


el cargo, dictará una primera resolución, con la cual comenzará el juicio
y por la cual tendrá por constituido el compromiso, procederá a designar
un actuario que intervendrá como ministro de fe y procederá además a
citar a las partes a un primer comparendo. Esta resolución, en especial
la parte que se refiere a la citación a comparendo deberá ser personal.
342

(2) El primer comparendo:

Este tiene gran importancia ya que está destinado a


organizar el juicio particional mismo. Todos los acuerdos deberán ser
adoptados por unanimidad de los asistentes y se resolverán las
siguientes cuestiones:

a) Quiénes son partes en el juicio;

b) Cuáles son los bienes objeto de la partición;

c) Forma en que se practicarán las notificaciones;

d) Días y horas en que se llevarán a cabo los comparendos


ordinarios.

(3) Los comparendos ordinarios:

Los días y horas de estos comparendos serán fijados por las


partes de común acuerdo en el primer comparendo o, en subsidio por el
partidor. Como se fijan de antemano no será necesario notificar
posteriormente a los interesados en cada oportunidad en que se celebre
uno de estos comparendos.

En estas audiencias ordinarias podrá adoptarse cualquier tipo de


acuerdo relativo a la partición que la ley no excluya expresamente; para
la adopción de acuerdos se requiere la unanimidad de los asistentes.

No podrán tratarse en comparendos ordinarios:

La revocación de acuerdos anteriores, salvo que se encuentre


presente la totalidad de los interesados.

La adopción de acuerdos respecto de materias para las cuales la


ley exige la unanimidad o que las partes hayan acordado resolver por
unanimidad. (Por ejemplo la ley exige unanimidad para acuerdos
relativos a notificaciones).

Materias relativas a la administración de los bienes comunes, así


como cualquier otra que la ley señale que debe ser acordada en
comparendo extraordinario.

(4) Los comparendos extraordinarios:


343

En aquellos casos en que existan materias de importancia


que deban ser resueltas con urgencia o que se trate de asuntos que
deban ser resueltos por unanimidad o materias que la ley expresamente
dispone que son materia de este tipo de audiencias, el juez partidor, de
oficio o a petición de parte, citará a todos los interesados a comparendo
extraordinario para un día y hora determinados. En estos comparendos
sólo podrá adoptarse acuerdos relativos a la materia específica para la
cual han sido convocados.

(5) Cuestiones que planteen los interesados:

Aspectos generales.

a) A fin de evitar una dilación injustificada de la partición


formulándose en forma sucesiva diferentes cuestiones, el artículo 652
señala que el juez podrá fijar a las partes un plazo para que formulen
esas cuestiones.

b) Cada cuestión que se promueva será tramitada


separadamente, con audiencia de todos los interesados y sin que la
interposición de recursos en alguna de ellas suspende la substanciación
de las restantes.

c) Cada cuestión que se formule se substanciará conforme


al procedimiento que legalmente corresponda, salvo que las partes
hayan acordado otra forma.

d) No obstante que la norma general es que todas estas


cuestiones deben tramitarse por cuerda separada, puede disponerse en
ciertos casos la acumulación de dos o más cuando ella sea procedente
conforme a las normas generales (artículo 652 inciso 2)

e) Como cada cuestión se tramita por separado, será igualmente


fallada por separado, salvo que el juez estime pertinente dejarlas para
fallarlas todas conjuntamente con la sentencia final (artículo 652 inciso
final).

Algunas de estas cuestiones:

(A) Administración de los bienes comunes:

Si los comuneros no se ponen de acuerdo respecto de esta


materia, cualquiera de ellos podrá solicitar el nombramiento de uno o
más administradores y que se determine las demás cuestiones relativas
344

a esa administración. Presentada la solicitud el partidor deberá citar a


comparendo extraordinario, el que se celebrará con las partes que
asistan.

En caso de que no concurran todos:

Sólo podrá acordarse por mayoría absoluta de los asistentes, que


represente a lo menos la mitad de los derechos en la comunidad, todas
o alguna de las medidas que señala el artículo 654:

a) Nombramiento de uno o más administradores, el que podrá


recaer en alguno de los comuneros o en un tercero.

b) Fijación de remuneraciones, atribuciones y deberes del


administrador.

c) Determinación del giro que deberá darse a la administración y


el máximo de gastos en que se podrá incurrir por ese concepto.

d) Fijación de las épocas en que ordinariamente deberá rendirse


cuenta de la administración, sin perjuicio de que los interesados pueda
requerir cuentas extraordinarias si existe motivo justificado para ello.

En caso de que asistan todos:

Si no hay unanimidad, bastará la mayoría absoluta que


represente a lo menos el 50% de los derechos para que pueda
adoptarse cualquier acuerdo relativo a la administración.

Si no hay acuerdo resolverá el partidor.

(B) Cesación del goce gratuito:

En caso de que alguno de los comuneros esté gozando de uno o


más de los bienes comunes, cualquiera de los restantes podrá solicitar
al partidor el cese de este goce gratuito (artículo 655); en este caso el
partidor escuchará al afectado y, con el mérito de lo que éste exponga,
resolverá la petición poniendo término al goce gratuito, a menos que
éste se funde en algún título especial que le permita gozar de ese bien o
bienes. En caso de que se disponga el cese, el comunero podrá seguir
gozando del bien, pero pagando una remuneración por ese concepto,
cuyo monto será determinado de común acuerdo o por el juez en
subsidio.
345

(C) Derechos de terceros acreedores sobre bienes comunes:

Como estos derechos pueden ser de diferente naturaleza,


la demanda respectiva deberá tramitarse conforme al procedimiento que
en cada caso corresponda.

7. Liquidación y distribución de bienes comunes.

Esta es la materia propiamente de la partición. La


liquidación consiste en determinar el valor de los bienes comunes y la
parte que en ese valor corresponde a cada comunero; la distribución
consiste en repartir los bienes comunes entre los comuneros en relación
con los derechos que cada uno de ellos tenga en la masa común. Por
ello, si existe controversia en relación con los derechos de cada
comunero o respecto de cuáles son los bienes comunes, dichas
controversias deberán ser resueltas previamente por la Justicia
ordinaria. Sólo una vez resueltos dichos puntos podrá el partidor cumplir
con su cometido a través de la partición.

De acuerdo con el artículo 1337 del Código Civil, el camino


que corresponde seguir para efectuar la liquidación es el siguiente:

a) Primero deberá estarse a la voluntad de las partes:

Es decir, en los comparendos ordinarios las partes de común


acuerdo podrán determinar la forma como se liquidarán y distribuirán
estos bienes, acuerdos que obviamente son alcanzados mediante la
participación o intervención directa del partidor.

b) A falta de acuerdo debe seguirse las siguientes normas:

(1) Si es posible la división material:

En este caso debe procederse a la división material de los bienes,


en forma tal que pueda satisfacerse las porciones que correspondan a
cada comunero. Por ejemplo, si el bien a partir es un predio rústico de
gran extensión, podrá procederse a su subdivisión en predios más
pequeños determinados en relación con los derechos de los comuneros.

(2) Si no es posible la división material:

Si no puede lograrse en esa forma la confección de lotes


de iguales características, deberá procederse a confeccionar lotes
346

análogos, los que serán repartidos entre los comuneros en la forma que
ellos determinen de común acuerdo o, en su defecto, por sorteo. Por
ejemplo, si una herencia comprende un fundo y 20 casas, podría
formarse un lote con el fundo y cuatro lotes con cinco casas cada uno,
según el valor de esos bienes.

(3) Si no es posible la división material ni tampoco la formación de


lotes análogos:

En este caso deberá procederse a la subasta de los


bienes, salvo que las partes acuerden la venta de ellas en forma directa
a terceros.

Si no hay acuerdo y es necesario el remate, la ley señala las


siguientes normas especiales:

a) Puede efectuarse sólo entre los comuneros, si es que existe


acuerdo unánime al respecto o con la participación de terceros extraños;

b) En ambos casos deberá presentarse bases para la subasta, las


que deberán ser aprobadas por el partidor, con citación de los
comuneros. Para fijar esas bases habrá que tasar previamente los
bienes por perito, salvo que las partes de común acuerdo fijen el valor o
que existan antecedentes que justifiquen la tasación o que se admita
postores extraños. Si hay incapaces deberá igualmente tasarse los
muebles (artículo 657).

c) El remate deberá ser avisado mediante publicaciones


efectuadas en un diario de la comuna, capital de provincia o capital de
región. Habiendo incapaces, estos avisos deberán publicarse a lo
menos por cuatro veces y el primero de ellos con quince días de
anticipación a la fecha de ese remate. Si los bienes se encuentran en
otra comuna deberá igualmente efectuarse las publicaciones en esa
comuna.

En todo caso, no es necesario que de una sola vez se rematen


todos los bienes comunes, sino que puede procederse a remates
parciales de ellos, según el caso.

d) Si quien subasta y se adjudica el bien es alguno de los


comuneros, éste no necesitará pagar el valor del mismo, sino que se lo
adjudicará con cargo a su cuota; si en definitiva resulta alguna
diferencia, deberá pagar ese saldo al contado, siempre que el valor
347

exceda en un 80% al que le corresponde percibir. Para estos efectos el


partidor efectuará una fijación provisoria.

e) Si el bien adjudicado es inmueble, de acuerdo con el artículo


662 del C.P.C., se entenderá constituida sobre él una hipoteca para
garantizar el pago de los alcances; es decir, se establece una hipoteca
legal. El conservador de bienes raíces, al inscribir la adjudicación, al
mismo tiempo deberá inscribir la hipoteca. Sin embargo, si el comunero
adjudicatario paga el alcance de contado o constituye otra garantía
suficiente, no surgirá esta hipoteca.

8. El laudo y la ordenata.

Como señalamos anteriormente, en los juicios de partición


la sentencia definitiva consta de dos partes: el laudo y la ordenata. El
primero de ellos viene a ser propiamente la sentencia definitiva, la que
deberá cumplir con los requisitos del artículo 170 del C.P.C. y concluirá
en su parte resolutiva señalando la forma como deben distribuirse los
bienes y resolviendo al mismo tiempo las demás cuestiones que hayan
sido promovidas durante la substanciación del proceso y que no hayan
sido falladas con anterioridad.

En caso de que no haya existido acuerdo previo de los


interesados, en esta misma sentencia el partidor señalará la suma en la
cual estima sus honorarios. Si las partes no están de acuerdo con ella,
podrán reclamar a ese respecto, sin perjuicio de las apelaciones que
puedan deducir respecto del fondo del asunto y la Corte de Apelaciones
resolverá si mantiene o disminuye ese honorario.

En la ordenata, por su parte, se consignan los cálculos


numéricos que sea necesario efectuar para la repartición de los bienes,
señalándose que es el laudo reducido a números.

9. Aprobación judicial de la partición.

Será necesario someter la partición a aprobación por la Justicia


ordinaria cuando entre los interesados existan incapaces sujetos a tutela
o curaduría o cuando en la partición tenga interés algún ausente que no
haya nombrado mandatario y que, en consecuencia, haya sido
representado por el defensor de ausentes.

10. Recursos contra la sentencia.


348

Conforme lo señalan los artículos 664 y 666, las partes


podrán deducir recursos de apelación y de casación en la forma dentro
del plazo de quince días contados desde la fecha en que se les haya
notificado el hecho de haberse dictado sentencia (no se les notifica la
sentencia misma) o desde que se notifique la resolución del juez
ordinario que apruebe o modifique el fallo, en los casos en que sea
necesaria la aprobación judicial.

XII. LOS PROCEDIMIENTOS LABORALES.

I. ORGANIZACION Y COMPETENCIA.

A) Los Juzgados del Trabajo.

En la actualidad, en las comunas o agrupaciones de


comunas asiento de Corte de Apelaciones, existen tribunales especiales
de primera instancia que llevan el nombre de Juzgados de Letras del
Trabajo, a los cuales corresponde el conocimiento de los asuntos
jurisdiccionales de orden laboral. En los restantes territorios, en los
cuales no existen Juzgados de Letras del Trabajo, la competencia para
conocer en primera instancia de estas materias ha quedado entregada a
los Juzgados de Letras con competencia en lo civil.

En segunda instancia el tribunal competente para conocer de


estos asuntos es la respectiva Corte de Apelaciones.

B) Competencia de los tribunales del trabajo.

Conforme al artículo 420 del Código del Trabajo, son


asuntos de competencia de estos tribunales y en consecuencia son
causas laborales, aquellas que se refieran a las siguientes materias:

1. Cuestiones suscitadas entre empleadores y trabajadores por


aplicación de las normas laborales o derivadas de la interpretación y
aplicación de los contratos individuales o colectivos del trabajo o de las
convenciones y fallos arbitrales en materia laboral.

2. Cuestiones derivadas de la aplicación de las normas sobre


organización sindical y negociación colectiva que la ley entrega a los
juzgados del trabajo.
349

3. Cuestiones y reclamaciones derivadas de la aplicación o


interpretación de las normas sobe previsión o seguridad social,
cualquiera que fuere su naturaleza, época u origen y que fueran
planteadas por los trabajadores o empleadores.

4. Cumplimiento de obligaciones que emanen de títulos a los


cuales las leyes laborales y de previsión o de seguridad social otorguen
mérito ejecutivo;

5. Reclamaciones que procedan contra resoluciones dictadas por


autoridades administrativas en materias laborales, previsionales o de
seguridad social y

6. Todas aquellas materias cuyo conocimiento las leyes


entreguen a juzgados de letras con competencia laboral.

C) Regla de competencia.

Será juez competente para conocer de las causas


laborales el del domicilio del demandado o el del lugar donde se presten
o hayan prestado los servicios, a elección del demandante.

En aquellos territorios en que existiera más de un juzgado


con competencia en lo laboral, la distribución se efectuará entre ellos
conforme a la distribución de causas o el turno, según si existe o no
Corte de Apelaciones.

II. NORMAS DE PROCEDIMIENTO.

A) Normas comunes.

Conforme a lo dispuesto en el artículo 426 del Código del


Trabajo, sólo a falta de norma expresa se aplicarán en forma supletoria
las disposiciones de los libros I y II del Código de Procedimiento Civil, es
decir, las normas comunes a todo procedimiento y la normas del juicio
ordinario de mayor cuantía.

A continuación examinaremos las disposiciones del Código


del Trabajo que señalan normas comunes distintas a las contempladas
350

en el Código de Procedimiento Civil, debiendo entenderse que en lo


restante se aplican las de ese último código.

1) Los plazos.

La regla general es que los plazos de días se entienden


suspendidos durante los días feriados, salvo que el tribunal, por motivos
justificados y en resolución fundada disponga lo contrario.

Además, durante el feriado judicial no se suspende la tramitación


de los procesos laborales, conforme a lo dispuesto en el artículo 429 del
Código del Trabajo en relación con el artículo 314 del C.O.T.

2) Las notificaciones.

a) Notificación personal:

La primera notificación al demandado deberá ser siempre


personal, al igual que como lo dispone el C.P.C., pero además, en caso
de que haya de notificarse la demanda a un trabajador en el lugar donde
preste ordinariamente sus servicios, deberá efectuarse siempre en
persona si dicho lugar corresponde a la empresa, establecimiento o
faena que dependa del empleador con el cual litiga. Es decir, en este
caso no procede la personal subsidiaria. Esta notificación deberá ser
practicada por un receptor o un funcionario del tribunal designado para
ello por el juez. Sólo por excepción y por resolución fundada podrá ser
practicada por Carabineros.

b) Notificación personal subsidiaria:

Si el demandado es buscado por dos veces en días distintos, en


su morada, residencia o domicilio y no es habido, se practicará la
notificación sin más trámite, entregando copia íntegra de la solicitud y de
su proveído a persona adulta en cualquiera de los lugares señalados. En
este caso el ministro de fe deberá certificar en el expediente el hecho de
haber efectuado las búsquedas y de haber efectuado la entrega.

Si efectuadas las búsquedas antes indicadas el funcionario no


encuentra al demandado y tampoco a alguna persona adulta, deberá
certificar ese hecho en el proceso, así como la circunstancia de
corresponder el lugar a la morada, residencia o domicilio del
demandado. Con el mérito de esta certificación el juez ordenará que la
notificación se practique por cédula.
351

c) Notificación por avisos:

Cuando la demanda deba ser notificada a persona cuya


individualización o domicilio sean difíciles de determinar, o que por su
número dificulten considerablemente la práctica de la diligencia, el juez
podrá, con conocimiento de causa, autorizar que la notificación se
efectúe por medio de un aviso publicado en el Diario Oficial un día 1º o
15 y en un periódico del lugar donde se sigue el juicio o de la capital de
provincia. Los avisos serán redactados por el secretario y en ellos se
contendrá un resumen de la demanda y copia íntegra de la resolución
recaída en ella.

Si notificada la primera resolución por avisos los notificados no


han comparecido, las demás resoluciones que se dicten les serán
notificadas por el estado diario, salvo la sentencia definitiva, la que
igualmente se notificará por avisos.

d) Notificación por cédula:

La sentencia definitiva de primera instancia y las


resoluciones que ordenan la comparecencia personal de las partes se
notificarán por cédula, para cuyo efecto las partes deberán designar
domicilio dentro del radio urbano. Si no lo hacen se les notificará sólo
por el estado diario.

d) Carta certificada:

Tratándose de la notificación de la resolución que recibe la causa


a prueba o de aquella que da noticia de haberse dictado sentencia, ellas
se practicarán por el estado diario, pero el secretario deberá además
despachar carta certificada a los domicilios que las partes hayan
señalado en el proceso indicando en esa carta el hecho de haberse
dictado las resoluciones indicadas. El no envío de esta carta no afecta la
validez de la notificación pero sujeta al secretaria a la responsabilidad
disciplinaria correspondiente.

Remuneración: las notificaciones que se practiquen por los


receptores o por un empleado del tribunal deberán ser pagadas por la
parte que las solicite, salvo para quienes gocen de privilegio de pobreza
y para aquellos trabajadores cuyos ingresos mensuales sean inferiores a
cinco ingresos mínimos mensuales.
352

B) El procedimiento laboral general.

1. La demanda.

Debe reunir los requisitos que establece el artículo 439 del


Código del Trabajo que son iguales a los que señala el artículo 254 del
Código de Procedimiento Civil.

2. El término de emplazamiento.

Deducida la demanda el tribunal conferirá traslado de ella al


demandado, quien tendrá el plazo de diez días para contestarla, plazo
que se ampliará conforme a la tabla de emplazamiento a que se refiere
el artículo 259 del C.P.C.

3. La contestación de la demanda.

Este escrito deberá reunir los siguientes requisitos:

a) Designación del tribunal;

b) Individualización del demandado;

c) Todas las excepciones dilatorias y perentorias y los hechos en


que ellas se fundan. Con posterioridad no podrá hacerse valer
excepción alguna.

d) La enunciación precisa y clara, consignada en la conclusión, de


las peticiones que se someten a la resolución del tribunal.

Reconvención.

En el mismo escrito de contestación la parte demandada podrá


deducir reconvención, la que requiere cumplir con los mismos requisitos
que la demanda y para que pueda ser admitida es menester que el
tribunal sea competente para conocer de la misma como demanda y que
tenga por objeto enervar la acción deducida o esté estrechamente ligada
a ella.

4. Tramitación de la reconvención y de las dilatorias.


353

a) Deducida reconvención o interpuestas excepciones


dilatorias, el tribunal conferirá traslado de ellas a la demandante para
que conteste dentro del plazo de cinco días. La contestación de la
reconvención deberá reunir los mismos requisitos que la contestación de
la demanda.

b) Todas las excepciones se tramitarán conjuntamente y se


fallarán en la sentencia definitiva, pero el tribunal podrá acoger las
dilatorias de incompetencia, de falta de capacidad o personería del
demandante o aquella en que se reclame del procedimiento siempre que
aparezcan manifiestamente admisibles, una vez contestado el traslado o
vencido el plazo para ello.

5. Tramitación posterior: audiencia de conciliación y prueba.

a) Una vez contestada la demanda o evacuado el traslado de la


reconvención y excepciones si ellas han sido deducidas, si no existen
hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos, el tribunal citará a las
partes para oír sentencia y además a una audiencia de conciliación para
un día no anterior al octavo ni posterior al décimo quinto, pudiendo
disponer la comparecencia personal de las partes a esta audiencia o
mediante mandatario debidamente facultado para transigir.

b) Si existen hechos sustanciales, pertinentes y controvertidos, el


tribunal procederá a recibir la causa a prueba fijando los puntos sobre
los cuales ella habrá de recaer y resolviendo las peticiones de
diligencias probatorias efectuadas por las partes. En la misma resolución
citará a las partes a una audiencia de conciliación y prueba en la forma
señalada precedentemente.

Esta resolución se notifica por el estado diario y en contra de ella


sólo cabe deducir recurso de reposición, el que deberá interponerse
dentro de tercero día y fallarse antes del comparendo.

6. La audiencia de conciliación.

Esta audiencia se llevará a cabo con las partes que asistan. El


juez propondrá bases de conciliación; si la conciliación se produce se
levantará acta y ella producirá los mismos efectos que una sentencia
definitiva.

Si no se produce conciliación y no se ha recibido la causa a


prueba, el juez deberá dictar sentencia de inmediato o a más tardar
dentro de quince días.
354

7. La audiencia de prueba.

Si no se produce conciliación y se ha recibido la causa a prueba,


se procederá a continuación a la recepción de la prueba ofrecida
siguiendo el siguiente orden: documental, confesional y testimonial. Si la
audiencia no alcanzara para rendir todas las pruebas, se continuará en
los días siguientes hasta concluir.

Las pruebas deben ser acompañadas o solicitadas en los escritos


de demanda o contestación o por un escrito dentro de los tres días
siguientes a la notificación del auto de prueba. En un solo escrito
deberán acompañarse y pedirse todas las pruebas que no se hubiesen
presentado u ofrecido con anterioridad. Si se desea rendir testimonial,
es en este mismo escrito en el que deberá presentarse la
correspondiente lista de testigos.

a) Documental.

Los documentos deben ser acompañados con los escritos de demanda


y contestación en la misma forma que dispone el C.P.C.; en todo caso
los que hayan sido acompañados con la demanda o con la reconvención
podrán ser objetados hasta el momento de la contestación de la
demanda o de la reconvención. En ningún caso el plazo para impugnar
podrá ser posterior al de la audiencia de prueba y si a esa fecha el plazo
estuviere pendiente, la objeción deberá plantearse precisamente en ese
comparendo.

En la audiencia de prueba sólo por excepción y por causa muy


justificada podrá el juez admitir nuevos documentos, debiendo en este
caso hacerse las objeciones pertinentes en la misma audiencia o dentro
de tercero día a petición fundada de parte.

Se podrá solicitar la exhibición de documentos que existan en


poder de la contraparte o de un tercero en la forma señalada en el
artículo 349 del C.P.C., con la salvedad de que de acceder el tribunal a
la petición junto con señalar el día lugar y hora de la diligencia apercibirá
con arresto al obligado a efectuar la exhibición para el caso de negativa
o dilación injustificadas.

Sólo se dará lugar a la petición de oficios, cuando se trate de


requerir información objetiva sobre los hechos materia del juicio y se
solicite respecto de autoridades públicas o representantes de
instituciones o empresas públicas o privadas, debiendo evacuarse la
respuesta dentro del plazo máximo de quince días.
355

b) La absolución de posiciones.

Esta diligencia podrá solicitarse por una sola vez y la resolución


que la dispone deberá ser notificada por cédula al absolvente con una
anticipación no menor a tres días hábiles a la fecha del comparendo de
prueba, audiencia en la cual deberá rendirse. Si la parte no ha señalado
domicilio urbano la notificación se hará por el estado diario.

El pliego de posiciones deberá ser entregado al comenzar la audiencia.

El absolvente debe concurrir personalmente o a través de un


mandatario designado especialmente al efecto con anticipación a la
fecha fijada para la absolución. En todo caso no habrá lugar a la
delegación cuando se trate de confesión sobre hechos propios.

Si el absolvente no comparece o se niega a declarar o da


respuestas evasivas, se tendrán por efectivos los hechos
categóricamente afirmados en el pliego.

c) La prueba testimonial:

La parte que desee rendir prueba testimonial deberá presentar


una lista de testigos dentro de los tres días siguientes a la notificación de
la recepción a prueba, en el mismo escrito con el cual se acompañan y
solicitan las demás probanzas. En este escrito podrá también solicitarse
la citación de los testigos, a lo que el tribunal accederá por una sola vez
y ella se practicará por carta certificada entendiéndose efectuada a los
tres días de haberse depositado la carta en el correo. Si la parte lo
desea puede hacer esta notificación por cédula, a su costa.

Los testigos sólo podrán declarar ante el tribunal de la causa y sólo se


admitirá dos por cada parte respecto de cada punto de prueba.

Las tachas se resolverán en la sentencia definitiva y a su respecto


no se admitirá prueba testimonial. Las partes podrán acompañar los
antecedentes que las justifiquen hasta la citación para oír sentencia.

Importante: el hecho de ser el testigo dependiente de la parte que


lo presente o de litigar o haber litigado en juicio de la misma naturaleza
con la parte contraria de la que lo presenta, no invalida su testimonio.
Asimismo, el tribunal podrá otorgar el valor de presunción judicial a los
dichos de los testigos inhábiles.

8. Procedimientos posteriores a la prueba.


356

Vencido el término o período de prueba y dentro de los cinco días


siguientes, las partes podrán hacer por escrito las observaciones que les
sugiera la prueba rendida. Vencido el plazo indicado, hayan o no
diligencias pendientes, el tribunal citará a las partes para oír sentencia,
la que deberá pronunciarse dentro de los quince días siguientes.

La existencia de alguna diligencia de prueba pendiente no obsta a


la dictación de la sentencia, salvo que el tribunal la estime estrictamente
necesaria para la acertada resolución del juicio, caso en el cual podrá,
por resolución fundada disponer su cumplimiento como medida para
mejor resolver.

9. Medidas para mejor resolver.

Sin perjuicio de lo señalado precedentemente, desde el momento en


que reciba la causa a prueba el juez podrá disponer como medida para
mejor resolver cualquiera de las medidas que señala el artículo 159 del
C.P.C. u otras diligencias encaminadas a comprobar los hechos
controvertidos.

Toda medida para mejor resolver deberá cumplirse dentro del


plazo de diez días contados desde la fecha de la resolución que la
dispone, pudiendo el tribunal por resolución fundada ampliar este plazo
prudencialmente pero sin exceder de diez días desde la citación para oír
sentencia.

Transcurridos diez días desde la citación para oír sentencia el


tribunal no podrá disponer medidas para mejor resolver.

10. Apreciación de la prueba.

El tribunal apreciará la prueba rendida conforme a las normas de la sana


crítica, incluidas las presunciones simplemente legales y deberá
expresar las razones jurídicas y las simplemente lógicas, científicas,
técnicas o de experiencia en cuya virtud les asigne valor o desestime.
En general tomará en especial consideración la multiplicidad, gravedad,
precisión, concordancia y conexión de las pruebas o antecedentes del
proceso que utilice, de manera que el examen conduzca en forma lógica
a la conclusión.

11. Incidentes.

Los incidentes que se promuevan durante el juicio se tramitarán por


cuerda separada y serán resueltos en la sentencia definitiva.
357

12. La sentencia definitiva.

Ella deberá contener:

1) Lugar y fecha de su expedición;

2) Individualización de las partes;

3) Una síntesis de los hechos y alegaciones de las partes;

4) El análisis de toda la prueba rendida;

5) Las consideraciones de hecho y de derecho que sirvan de


fundamento al fallo;

6) Las disposiciones legales o, en su defecto, los principios de


equidad conforma a los cuales se dicta la sentencia;

7) La resolución de las cuestiones sometidas a la decisión del


tribunal con expresa determinación de las sumas que ordene pagar, si
ello fuere procedente y

8) El pronunciamiento sobre las costas.

Si la sentencia se dicta en la misma audiencia de prueba, ella no


necesita cumplir los requisitos de los números 1, 3 y 4.

13. Recurso de apelación.

Sólo serán apelables las sentencias definitivas de primera


instancia, las resoluciones que pongan término al juicio o hagan
imposible su continuación y las que se pronuncien sobre medidas
precautorias.

C) El procedimiento laboral de menor cuantía.

Este procedimiento se aplica en aquellos casos en que la cuantía


de lo disputado no excede de cuatro ingresos mínimos y el demandante
señale expresamente en su demanda que opta por este procedimiento.
Si nada dice se entiende que opta por el procedimiento ordinario.
358

1. En este procedimiento las partes pueden comparecer


personalmente, sin necesidad del patrocinio de abogado.

2. Presentada la demanda el juez citará a las partes a un


comparendo de discusión, conciliación y prueba para dentro de los diez
días siguientes, al cual deberán concurrir con todos sus medios
probatorios.

3. La notificación de la demanda se efectuará personalmente al


demandado, si ello es posible; en caso contrario se le dejará cédula con
persona adulta que se encuentre en el domicilio y se le despachará
además carta certificada comunicando el hecho de la demanda y la
fecha en que debe comparecer ante el tribunal. En todo caso esta
notificación deberá hacerse a lo menos con cinco días de anticipación al
de la audiencia.

4. La audiencia se celebrará con las partes que asistan y en ella


el tribunal escuchará a las partes, las instará a llegar a una conciliación
y, de no producirse ésta, en el mismo acto recibirá todas las pruebas y
citará luego para oír sentencia, la que dictará en el mismo acto o a más
tardar dentro de 3º día. Si la prueba no alcanza a recibirse en esa
audiencia proseguirá su recepción en las audiencias siguientes.

5. La prueba se apreciará en conciencia.

6. La sentencia sólo necesita cumplir con los requisitos de los


números 1, 2, 6, 7 y 8 del artículo 458 y se notificará en la misma forma
que la demanda.

7. Contra la sentencia definitiva sólo procede el recurso de


apelación, el que será conocido en cuenta.
359

CAPITULO II: LOS ACTOS JUDICIALES NO CONTENCIOSOS.


Artículos 817 a 925.

A. ASPECTOS GENERALES.

1. Concepto.

Conforme al artículo 817 del C.P.C., son actos judiciales no


contenciosos aquellos que según la ley requieren de la intervención del
juez y en que no se promueve contienda entre partes.

De acuerdo con lo señalado, los actos no contenciosos para


revestir el carácter de tales requieren:

a) Que no exista contienda entre partes;

b) Que una ley en forma expresa encomiende su conocimiento a


un juez.

2. Características.

a) Las resoluciones que resuelven estos actos, las que la


ley también denomina sentencias, son siempre modificables cuando no
dan lugar a lo pedido.

Así, por ejemplo, puede que se rechace una solicitud de posesión


efectiva de herencia por no haberse acreditado un vínculo de parentesco
que se invoca, pero que posteriormente, acompañando los antecedentes
necesarios se reitere la petición y que el juez la acoja.

b) Las sentencias que dan lugar a lo pedido pueden ser


modificadas por el mismo tribunal que las dictó, siempre y cuando esa
sentencia no haya producido sus efectos; es decir, que no se haya
cumplido. El artículo 821 del C.P.C. señala expresamente que los
tribunales podrán modificar o revocar las sentencias afirmativas variando
los circunstancias, siempre que se encuentre pendiente su ejecución.

c) Los terceros interesados podrán siempre oponerse al acto en el


mismo procedimiento voluntario, el que por esa circunstancia se
transforma en un proceso contencioso. Por ejemplo, si se concede la
posesión efectiva de una herencia a un heredero determinado y durante
la tramitación de esa gestión se apersona un tercero reclamando
360

derechos en esa herencia, el asunto se transformará en contradictorio.


En cambio, si se ha concedido la posesión efectiva y esa sentencia ha
producido sus efectos, el tercero tendrá que deducir por separado ante
el tribunal competente una demanda en juicio ordinario de petición de
herencia.

d) Los actos no contenciosos pueden quedar sometidos a un


tramitación general que señala el C.P.C. o a las especiales que la ley
consagra respecto de algunos de ellos.

e) El juez aprecia la prueba en forma prudencial y no de acuerdo


con normas reguladoras de la prueba.

f ) Como sólo existe una parte, rige el principio inquisitivo,


señalando al efecto el artículo 820 que los jueces de oficio dispondrán la
práctica de las diligencias informativas que estimen conducentes.

3. Naturaleza jurídica de los actos no contenciosos.

Comúnmente, para referirse a los actos no contenciosos se


habla también del ejercicio de la "jurisdicción voluntaria", lo que es
erróneo por dos motivos:

a) Porque al no existir contienda no existirá ejercicio de


jurisdicción, ya que no se juzgará controversia alguna.

b) Porque el interesado no concurre voluntariamente al


tribunal deduciendo la gestión, sino que obligado a ello por la ley.

Actualmente la jurisprudencia y la doctrina se encuentran


acordes en el sentido de que los actos no contenciosos no constituyen
ejercicio de jurisdicción, es decir, que no son actos jurisdiccionales, sino
que actos de naturaleza administrativa cuyo conocimiento el legislador
estimó prudente encomendar a organismos independientes e
imparciales, entendiéndose que la intervención del juez ofrece una
garantía de fiscalización.

Históricamente estos actos no contenciosos tienen su


origen en Roma, donde no existía separación de Poderes del Estado y
se reconocía la necesidad de rodear ciertas actividades de autenticidad;
con el tiempo algunas de esas actividades fueron entregadas a los
notarios y a otros funcionarios y el resto quedó para los tribunales en el
carácter de actos no contenciosos.
361

4. Finalidades de estos actos no contenciosos.

a) Proteger a las incapaces y complementar esa incapacidad,


como la designación de tutores y curadores, autorizaciones para
enajenar, inventarios solemnes, etc.

b) Declarar solemnemente ciertos derechos, como por ejemplo la


posesión efectiva de la herencia.

c) Autentificar ciertos actos o situaciones jurídicas, como el


inventario solemne, cuando se solicita para invocar el beneficio de
inventario o de separación.

d) Probar ciertos hechos: en muchos casos la ley exige para


otorgar algún beneficio que se acredite la procedencia del mismo;
cuando se carece de documentos al efectos, puede recurrir, por
ejemplo, a las informaciones para perpetua memoria, las que
consistente en declaraciones de testigos recibidas por un tribunal con
ciertas formalidades, pero sin que exista un proceso contradictorio.

e) Evitar fraudes a terceros; en algunos casos el legislador busca


evitar fraudes en contra de terceros mediante maniobras fraudulentas
estableciendo, por ejemplo, la exigencia de facción de inventario
solemne.

5. Tribunal competente.

Por regla general, el conocimiento de estos asuntos corresponde


al juez del domicilio del interesado. Excepcionalmente se señala otros
tribunales competentes, como la designación de curador ad. litem en
que conoce el mismo juez que sustancia el proceso en el cual actuará el
curador; la posesión efectiva que debe solicitarse ante el juez
correspondiente al último domicilio del causante, etc.

Por otra parte, en estos asuntos no procede la prórroga de la


competencia ni el fuero personal ni la cuantía. En aquellos lugares en
que exista más de un juez de letras con competencia en lo civil
corresponderá el conocimiento del asunto al que esté de turno. En
Santiago los turnos los efectúan cinco juzgados al mismo tiempo, por lo
que para distribuir estos asuntos entre ellos la Corte de Apelaciones
dictó un auto acordado conforme al cual las solicitudes deben ser
presentadas a la Corte de Apelaciones .
362

B. PROCEDIMIENTO GENERAL (artículos 818 a 828).

El C.P.C. en los arts. señalados establece un


procedimiento de aplicación general a los actos no contenciosos, el que
corresponde aplicar en todos aquellos casos en los cuales no se señala
tramitación especial. En todo caso este procedimiento general tiene dos
variantes, según si la ley exige o no proceder con conocimiento de
causa.

(A) No se exige conocimiento de causa (artículo 824 inciso 1°)

En los negocios no contenciosos que no tengan señalada


una tramitación especial, presentada la solicitud respectiva, el tribunal
deberá resolver de plano a su respecto si la ley no le ordena
expresamente obrar con conocimiento de causa.

(B) Se exige obrar con conocimiento de causa (artículo 824 inciso 2°)

a) Si la ley exige este conocimiento y los antecedentes


acompañados por el interesado no los suministran, el juez antes de
resolver mandará que previamente se rinda información sumaria acerca
de los hechos que legitiman la petición y oirá después al ministerio
público o al defensor público, según el caso, a quienes se les remitirá el
expediente para su informe.

b) El interesado deberá rendir las pruebas pertinentes sin sujeción


a las solemnidades ordinarias de las pruebas judiciales, sino que los
hechos pueden ser acreditados a través de informaciones sumarias, es
decir, a través de prueba de cualquier especie rendida sin notificación ni
intervención de contradictor y sin señalamiento de término probatorio.

Serán informaciones sumarias las declaraciones de testigos que


se presenten ante un receptor, un informe pericial extrajudicial, etc.

c) En estos casos, el tribunal podrá además de oficio decretar las


diligencias informativas que estime conducentes, de acuerdo con lo
señalado en el artículo 820. Estas diligencias en realidad constituyen
medidas para mejor resolver, las que se diferencian de aquellas que se
disponen en juicios contradictorios en que, por un lado no se encuentran
señaladas en forma taxativa en la ley y, por otro, en que pueden ser
dispuestas en cualquier etapa de la gestión.
363

d) En estos asuntos los tribunales apreciarán la prueba


prudencialmente; es decir, no requieren ceñirse a leyes reguladoras de
la prueba.

e) Las sentencias definitivas deben reunir los siguientes


requisitos:

- Individualización del solicitante con nombres, domicilio y profesión u


oficio;

- Indicación de las peticiones formuladas;

- Razones que motivan la sentencia;

- La resolución misma de la petición.

En los casos en que no se exige obrar con conocimiento de causa las


sentencias no indicarán las razones que motivan lo que se resuelve.

7. Recursos.

En contra de las sentencias podrán deducirse por el interesado


recursos de apelación y casación; las apelaciones se tramitarán
conforme a las normas señaladas para los incidentes.

Además puede interponerse el recurso de revocación o


modificación, el que debe deducirse ante el mismo tribunal que dictó la
sentencia y que será conocido por él mismo, no estando sujeta su
interposición a plazo alguno.

Este recurso sólo procede en contra de las resoluciones


negativas y de las afirmativas cuya ejecución se encuentre pendiente;
para que puedan ser acogidos es necesario que hayan variado las
circunstancias conforme a las cuales se dictaron, ya sea por haberse
aportado nuevas pruebas o antecedentes que no existían en la
oportunidad anterior.

8. Oposición por legítimo contradictor (artículo 823).

Puede suceder que algún acto no contencioso afecte los


derechos de tercero, por lo que la ley consagra la posibilidad de que
éstos se opongan. Si la oposición se deduce durante la substanciación
será necesario distinguir los efectos que producirá si es ejercitada por
364

quien tiene derecho o por quien no lo tiene. Si se opone por un tercero


que tiene derecho, se tramitará en forma incidental y si es acogida el
asunto se transformará en contencioso y se sujetará a los trámites del
juicio que corresponda, según la naturaleza del asunto. Ahora, si el
tercero no tiene derecho, es decir, no es legítimo contradictor, la
oposición será rechazada de plano.

Si el tercero a quien afecte el acto no contencioso sólo


toma conocimiento del mismo una vez que se ha dictado sentencia
definitiva, sólo podrá hacer valer sus derechos en un juicio
contradictorio, el cual deberá deducir la pretensión correspondiente y, si
en ese proceso obtiene sentencia favorable, esa sentencia dejará sin
efecto la dictada en el asunto no contencioso.

9. Paralelo entre actos contenciosos y no contenciosos.

(1) El juez siempre tiene jurisdicción, ya que ella es inherente al cargo;


en cambio, en los no contenciosos sólo podrá intervenir cuando una ley
expresa le encomiende ese conocimiento.

(2) En materia contenciosa, por norma general, rige el principio de


la prueba legal, tanto en la forma de rendirla como en lo que se refiere a
su valoración; en los asuntos no contenciosos, en cambio, el juez puede
admitir toda clase de pruebas y sin necesidad de que sean rendidas de
acuerdo con formalidades legales, siendo siempre apreciadas por el
tribunal prudencial, , es decir, conforme a su íntima convicción.

(3) En los asuntos contenciosos las sentencias definitivas


producen cosa juzgada, tanto acción como excepción; en los no
contenciosos, en cambio no existe cosa juzgada y la sentencia sólo
produce desasimiento; en efecto, como vimos, aun cuando las
sentencias se encuentren firmes y hayan producido sus efectos, ellas
pueden ser revocadas en gestión contenciosa posterior iniciada por
legítimo contradictor.

C. PROCEDIMIENTOS NO CONTENCIOSOS
ESPECIALES.

(I) El inventario solemne: (artículos 858 - 865).

1. Concepto.
365

Inventario solemne es aquél que se confecciona previo decreto


del juez, por el funcionario competente, con los requisitos legales.

2. Tramitación.

(1) El interesado deberá efectuar una presentación en la cual solicite la


facción de inventario solemne.

(2) El juez dictará una resolución ordenando la confección del


inventario y señalando día y hora para el cumplimiento de la diligencia,
pudiendo además indicar esa resolución el funcionario al cual se le
encomienda la actuación; lo normal será que se designe a un notario,
pero el juez puede encomendar la diligencia también a otro ministro de
fe.

(3) la resolución aludida deberá ser notificada a los interesados


conocidos y que según la ley tengan derecho a asistir a la diligencia; ella
deberá efectuarse personalmente a los codueños de las especies que
se pretende inventario, siempre que residan en el territorio jurisdiccional;
a los restantes interesados se les citará por avisos que deberán ser
publicados en un diario de la comuna y, en su defecto, de la capital de
provincia o región. Cuando sea necesario citar a personas residentes en
el extranjero que no hayan dejado mandatario con poder suficiente, se
citará al defensor de ausentes.

(4) El ministro de fe deberá dejar constancia en el expediente de


haberse practicado las citaciones antes indicadas.

(5) El día y hora señalados deberá confeccionarse el inventario, el


que se extenderá cumpliendo con los siguientes requisitos:

a) Deberá efectuarse por un ministro de fe ante dos


testigos mayores de 18 años, que sepan leer y escribir y que sean
conocidos de ese ministro de fe.

b) El ministro de fe, en caso de no conocer a la persona


que efectúa la manifestación de los bienes a inventariarse deberá
cerciorarse de la identidad de éste.

c) En el acta se indicará el lugar, fecha y hora en que


comienza y termina la confección del inventario.

d) Al concluir el inventario y antes de cerrar el acta, el


tenedor de los bienes o el que hace la manifestación de los mismos,
366

declarará bajo juramento que no tiene otros bienes que señalar que
deban figurar en el inventario.

e) El acta deberá ser firmada por el tenedor o


manifestante, por los interesados que hayan asistido, por el ministro de
fe y los testigos.

f) El inventario mismo deberá comprender la descripción de


los bienes inventariados en la forma señalada en los arts. 382 y 384 del
Código Civil.

(6) Una vez confeccionado el inventario, este deberá


protocolizarse en el registro del notario que intervino en la diligencia o en
el de aquél que indique el juez, cuando en la diligencia haya intervenido
algún otro ministro de fe designado por éste.

3. Bienes ubicados en otro territorio jurisdiccional.

Si existen bienes a inventariar ubicados en el territorio


jurisdiccional de otro tribunal, será necesario dirigirle exhorto para que
disponga la facción del inventario.

4. Ampliación del inventario.

Si con posterioridad a la facción del inventario aparecen nuevos


bienes, deberá procederse a elaborar un inventario complementario que
se agregará al original.

(II) LA POSESION EFECTIVA DE LA HERENCIA.

1. Concepto.

Es aquel acto judicial no contencioso a través del cual los


herederos de un causante solicitan a un tribunal se les reconozca la
calidad de tales, el cual concluye precisamente con la sentencia que
accede a esa solicitud.

2. Finalidad.

a) Este trámite judicial se ha establecido fundamentalmente a fin


de que exista un acto de autoridad que reconozca a una persona su
367

calidad de heredero de un causante, para los efectos de que pueda


actuar como tal y llegar a disponer de la herencia.

b) Como consecuencia de lo anterior, la sentencia que otorga la


posesión efectiva de una herencia deberá inscribirse en el Conservador
de Bienes Raíces de la jurisdicción. Además, en caso de existir bienes
raíces, deberá inscribirse en todos aquellos Conservadores donde se
encuentren inscritos esos bienes raíces, lo que permite conservar la
historia de la propiedad raíz y que ellos pasen a quedar inscritos a
nombre del heredero.

c) Por otra parte, cuando se otorga la posesión efectiva en forma


equivocada a un heredero putativo o aparente y que en definitiva resulta
no ser tal, éste podrá adquirir los bienes de que se compone el haber de
la herencia por prescripción adquisitiva de cinco años.

3. Tramitación general de la posesión efectiva.

(1) El interesado deberá presentar una solicitud escrita ante el tribunal


del último domicilio del causante, en la cual deberá individualizarse con
nombres y apellidos, profesión u oficio, estado civil y domicilio, debiendo
además indicar el lugar y fecha del deceso del causante, si la herencia
es testada o intestada, así como la individualización de los demás
herederos para los cuales solicita la posesión efectiva (debe pedirla para
si y para todos los herederos). En caso de que omita señalar uno o más
herederos, él o los omitidos podrán oponerse en esa gestión o
posteriormente deducir acción de petición de herencia.

(2) La presentación deberá necesariamente ir acompañada de los


siguientes antecedentes:

a) Copia autorizada del testamento, si la herencia es


testamentaria.

b) Certificado de defunción del causante o copia autorizada de la


sentencia que haya declarado su muerte presunta.

c) Certificados de nacimiento y matrimonio que sean necesarios


para acreditar los vínculos de parentesco en caso de que la sucesión
sea intestada.

d) Inventario simple de los bienes que comprende la herencia, el


que será firmado por el solicitante o la petición de facción de inventario
368

solemne cuando existan incapaces o se pretenda aceptar la herencia


con beneficio de inventario.

(3) La sentencia.

En la práctica se conoce con el nombre de auto de posesión


efectiva.

Si se acredita en la forma antes indicada el hecho del


fallecimiento del causante y la calidad de herederos del solicitante y de
las demás personas para las cuales pide la posesión efectiva, el juez
concederá la posesión efectiva, debiendo esta sentencia cumplir con los
siguientes requisitos:

a) Deberá indicar nombres, apellidos, profesión u oficio del


causante, así como el lugar y fecha del deceso y el lugar
correspondiente al último domicilio.

b) Indicará la calidad de la herencia, señalando si es


testamentario o intestada.

c) Indicará la calidad de los herederos, así como la


individualización de cada uno de ellos.

d) Ordenará protocolizar el inventario simple acompañado u


ordenará la facción de inventario solemne, cuando ello proceda.

e) Ordenará efectuar las publicaciones que dispone la ley, es


decir, que se publique la sentencia en extracto por tres veces en un
diario de la comuna o de la capital de provincia o región en su defecto.
En caso de ordenar la facción de inventario solemne, en el mismo aviso
se indicará el lugar día y hora en que éste será confeccionado.

(4) Efectuadas las publicaciones y previa agregación del


inventario solemne o de la copia del inventario simple protocolizado, el
tribunal ordenará inscribir la posesión efectiva, previo informe de
Impuestos Internos.

(5) El Servicio de Impuestos Internos deberá informar señalando


si a juicio de esa entidad se encuentra o no acreditado el título de
heredero y si se han cumplido los restantes requisitos legales.
369

(6) La inscripción deberá practicarse en el Registro de Propiedad


del Conservador de Bienes Raíces correspondiente al territorio
jurisdiccional del tribunal, debiendo consignarse en esa inscripción. la
notaría en la cual se protocolizó el inventario y la enumeración de los
bienes raíces comprendidos en él.

(7) Sin perjuicio de la inscripción anterior, si existen bienes raíces,


el auto de posesión efectiva deberá inscribirse en los registros
conservatorios correspondientes a los lugares en que se hayan inscritos
los inmuebles. Estas inscripciones reciben el nombre de inscripciones
especiales de herencia.

(8) A continuación deberá solicitarse se liquide el impuesto de


herencia, para lo cual el tribunal enviará nuevamente los antecedentes a
Impuestos Internos para el informe respectivo, en que se efectuará el
cálculo pertinente.

(9) Evacuado el informe de I. Internos, el tribunal dictará una


resolución determinando el monto del impuesto a pagar por los
herederos.

(10) Pagado el impuesto, el interesado deberá acreditar el hecho


ante el tribunal y solicitar que se ordene la anotación de esa
circunstancia al margen de la respectiva inscripción de la posesión
efectiva.

(11) Para los efectos de determinar el monto del impuesto se


considerará el valor de los bienes al momento de deferirse la herencia,
es decir, al momento del fallecimiento del causante, siguiéndose las
siguientes reglas:

a) Tratándose de bienes raíces se considerará el avalúo


fiscal de éstos para los efectos del impuesto territorial.

b) Respecto de los efectos públicos, acciones y valores


mobiliarios en general, se considerará el promedio del precio que hayan
tenido los seis meses anteriores a la delación de la herencia.

c) Tratándose de otros bienes muebles se estará al valor


que les asigne el perito que se designará al efecto, diligencia en la cual
I. Internos será parte.

d) No obstante lo señalado anteriormente, si dentro de los


seis meses siguientes a la delación de la herencia los bienes que ella
370

comprende son vendidos en pública subasta con admisión de postores


extraños, se tomará como base para determinar el monto imponible el
valor en que hayan sido subastados.

4. Tramitación especial de ciertas posesiones efectivas


(artículo 884).

Cuando se trate de herencia cuya masa de bienes tenga un valor


no superior a cincuenta unidades tributarias anuales, podrá solicitarse la
posesión efectiva conforme a un procedimiento especial que señala el
artículo 884 del C.P.C. en relación con la ley de Impuesto a las
Herencias, procedimiento que comprende los siguientes trámites:

(1) La solicitud podrá efectuarse en formularios impresos que


para esos efectos confecciona I. Internos.

(2) la sentencia deberá indicar en forma expresa que la gestión se


tramita conforme a estas reglas especiales.

(3) El inventario y la tasación serán confeccionados por I. Internos,


entregándoles una copia a los interesados. Estos inventarios se
considerarán siempre solemnes para todos los efectos legales.

(4) Los aranceles por concepto de actuaciones judiciales y


notariales se rebajará en 50%.

(5) Una vez publicada la resolución, lo que se hará sólo por dos
veces, y protocolizado el inventario, el juez ordenará la inscripción.

(III) LA AUTORIZACION JUDICIAL PARA ENAJENAR, GRAVAR


O DAR EN ARRENDAMIENTO POR LARGO TIEMPO BIENES DE
INCAPACES O PARA OBLIGAR A ESTOS COMO FIADORES:

1. El tribunal competente tratándose de inmuebles será el juez del


territorio en que ellos se encuentren ubicados; tratándose de otros
bienes lo será el del domicilio del incapaz.

2. La solicitud deberá ser presentada al tribunal por el


representante legal del incapaz y en ella deberá indicar las causas que
371

legitimen la concesión de la autorización que se solicita, debiendo


consecuencialmente demostrarse que ella es ventajosa para el incapaz.
Para acreditar estos hechos se rendirá las informaciones necesarias y
se acompañará los documentos pertinentes.

3. El juez deberá solicitar informe al Defensor Público.

4. Evacuado el informe el juez dictará sentencia dando o no lugar


a lo solicitado según los antecedentes reunidos. Si concede la
autorización podrá señalar un plazo para que dentro de él se lleve a
cabo la operación, en este caso si ella se lleva a cabo después de
vencido el plazo el acto será nulo. Si el juez no fija plazo, la ley señala
en subsidio un término de seis meses, cumplido el cual caduca la
autorización.
372

CAPÍTULO I. CUMPLIMIENTO DE LAS


RESOLUCIONES JUDICIALES.

(I) Resoluciones pronunciadas por tribunales chilenos:

A. CUESTIONES GENERALES.

1. En nuestro ordenamiento jurídico, la facultad de los tribunales


de hacer cumplir o ejecutar las resoluciones dictadas por ellos recibe el
nombre de imperio, el que se encuentra consagrado en el artículo 73 de
la Constitución Política, el que en su inciso 1° dispone que la facultad de
conocer las causas civiles y criminales, de resolverlas y de hacer
ejecutar lo juzgado, pertenece exclusivamente a los tribunales
establecidos por la ley, agregando los incisos siguientes que, para
ejecutar las resoluciones los tribunales podrán impartir órdenes en forma
directa a la fuerza pública y, además, que la autoridad requerida deberá
cumplir sin más trámite el mandato judicial.

2. Resoluciones que pueden cumplirse.

Sabemos que el C.P.C. reconoce la existencia de cuatro tipos


de resoluciones, los decretos, autos, sentencias interlocutorias y
sentencias definitivas. Para que estas resoluciones pueden ser
susceptibles de cumplirse o ejecutarse, requieren encontrarse
ejecutoriadas o al menos causar ejecutoria.

Conforme al artículo 174, una resolución se encuentra firme o


ejecutoriada en los siguientes casos:

a) Desde el momento en que ha sido notificada a las


partes, cuando no procede en su contra recurso alguno;

b) Cuando procediendo en contra de esa resolución algún


recurso. transcurren los plazos establecidos por la ley para su
interposición, sin que ellos sean deducidos;

c) Cuando habiéndose interpuesto algún recurso en contra de esa


resolución, él ha sido resuelto y se notifica a las partes la resolución del
tribunal inferior que la ordena cumplir; es decir, el llamado "cúmplase".
373

Por otra parte, las resoluciones causan ejecutoria en


aquellos casos en que, no obstante encontrarse pendientes los plazos
para interponer recursos o en que, habiéndose deducido éstos aun no
han sido resueltos por el tribunal superior, la ley en forma expresa
señala que pueden cumplirse de inmediato. Es decir, una resolución
causa ejecutoria cuando no obstante existir recursos pendientes la ley
dispone que pueden cumplirse de inmediato.

3. Necesidad del cumplimiento forzado de la resolución.

Desde otro punto de vista, debemos tener presente que la sola


circunstancia de que se dicte una resolución, no necesariamente
requiere de un cumplimiento forzado de la misma, existiendo los
siguientes casos en que ello no es necesario:

a) Casos en que se cumplen simplemente a través del trámite


procesal que ellas disponen: por ejemplo, un decreto que ordena
evacuar un traslado, se cumplirá ya sea evacuando la parte ese traslado
o dejando transcurrir el plazo correspondiente sin hacer nada, es decir,
en rebeldía.

b) Resoluciones como las meramente declarativas de un derecho,


que no requieren de un trámite posterior para su cumplimiento;

c) Por último, puede suceder que la resolución sea cumplida


voluntariamente por la persona obligada a ello, caso en el cual tampoco
será necesario el cumplimiento compulsivo.

4. Tribunal competente (arts. 231, 232 y 233).

La norma general, conforme a lo dispuesto en el artículo


231 inciso 1. es que el tribunal competente para conocer del
cumplimiento de una resolución judicial es aquél que conoció del asunto
en primera o única instancia, sea que el tribunal superior haya
mantenido su resolución o la haya cambiado o revocado.

Excepciones:

a) Los tribunales que conocen de los recursos de


apelación, casación y revisión, ejecutarán los fallos que ellos mismos
dicten para la tramitación o substanciación de esos recursos y también
podrán ordenar el pago de las costas adeudadas a los funcionarios que
hayan intervenido en ellos
374

b) Cuando la ejecución de una sentencia definitiva haga


necesario la iniciación de un juicio ejecutivo, éste podrá deducirse ante
el mismo tribunal que dictó la sentencia que se trata de cumplir en
primera o única instancia o ante el tribunal competente conforme a las
reglas generales, a elección del ejecutante.

5. Formas de cumplir las resoluciones judiciales.

El C.P.C. señala diferentes formas de cumplir


compulsivamente las resoluciones judiciales, efectuando para ello el
siguiente distingo:

a) Ejecución de sentencias definitivas:

(1) Ante el mismo tribunal que la dictó:

Si el cumplimiento se solicita dentro del plazo de un año desde que la


ejecución se hizo exigible: en este caso deberá aplicarse el
procedimiento ejecutivo especial que contemplan los arts. 233 y
siguientes del C.P.C., procedimiento que se conoce con el nombre de
ejecución incidental, cuyos detalles veremos más adelante.

Si el cumplimiento se solicita después de vencido el término de un


año y la sentencia es de aquellas que ordenan el pago de prestaciones
de dar, hacer o no hacer, corresponderá aplicar las normas del
procedimiento ejecutivo ordinario que veremos más adelante, con la
particularidad de que en él no se podrán hacer valer excepciones que
hayan podido alegarse en el juicio declarativo anterior.

(2) Ante tribunal diverso:

Si el que obtuvo una sentencia favorable en juicio declarativo opta


por perseguir el cumplimiento de ella ante un tribunal diferente a aquél
que la dictó en primera o única instancia y que sea competente
conforme a las normas generales, deberá deducir su demanda conforme
a las reglas del juicio ejecutivo ordinario, no pudiendo tampoco en este
caso alegar excepciones que debió hacer valer en el juicio declarativo.
Este procedimiento se aplicará tanto si se solicita el cumplimiento de la
sentencia antes o después del año en que la ejecución se hizo exigible,
toda vez que la ejecución incidental sólo procede ante el tribunal en el
que se dictó la sentencia que se desea cumplir.

b) Ejecución de otras resoluciones (artículo 238).


375

Cuando se trate del cumplimiento de resoluciones no


comprendidas en los artículos 233 a 237, corresponderá al juez de la
causa dictar las medidas conducentes a ello, pudiendo al efecto imponer
multas que no excedan de una UTM o arresto de hasta dos meses,
determinados prudencialmente por el tribunal, sin perjuicio de repetir ese
apremio.

c) Ejecuciones especiales.

Según lo señalado en los arts. 233 inciso 1 y 235 inciso 1, en todo


caso, si la ley ha señalado alguna forma especial de cumplir una
sentencia, habrá de estarse a los que las normas especiales
establezcan;

En los juicios de hacienda.

Es decir en los juicio en que el Fisco tiene interés; en


entonces proceso si el Fisco es condenado al pago de una prestación, el
artículo 752 señala que la sentencia deberá ser cumplida por la
autoridad correspondiente dentro del plazo de 60 días de que reciba el
oficio del tribunal adjuntándole copia de la sentencia en referencia con
certificado de encontrase ejecutoriada.

Sentencias que ordenan pago de prestaciones periódicas; (artículo 236).

En estos casos, si el deudor retarda el pago de dos o más


pensiones, el juez podrá compelerlo a prestar seguridades para el pago,
como por ejemplo convertir las prestaciones en intereses de un capital
que se depositará para esos efectos en un banco, capital que será
restituido al deudor cuando cese la obligación.

La petición que se formule en el sentido indicado se somete a los


trámites de incidente.

Reclamaciones de obligados a restituir un bien raíz o mueble


(artículo 239):

Las reclamaciones que el obligado a restituir alguno de estos


bienes tenga derecho a deducir en razón de prestaciones a que esté
obligado el vencedor y que no ha hecho valer en el proceso en el que se
dictó la sentencia que se trata de cumplir, se tramitarán en forma
incidental, con audiencia de las partes, sin interrumpir el cumplimiento
de la sentencia, salvo que la ley disponga la contrario, como por ejemplo
cuando existe derecho legal de retención.
376

Quebrantamiento de resoluciones: (artículo 240)

Cumplida una resolución, el tribunal tendrá facultad para decretar


las medidas encaminadas a dejar sin efecto todo lo que se haga en
contravención a lo ejecutado.

Por otra parte, el que quebrante lo ordenado cumplir, será


sancionado criminalmente con pena de reclusión menor en su grado
medio a máximo.

Otras formas de cumplir las resoluciones: (artículo 238)

Cuando se trate del cumplimiento de otras resoluciones,


corresponderá al juez de la causa determinar las medidas conducentes
a dicho cumplimiento, pudiendo al efecto imponer multas que no
excedan de una UTM o arresto de hasta dos meses, determinados
prudencialmente por el tribunal, sin perjuicio de repetir el apremio.

(II) EJECUCION DE RESOLUCIONES PRONUNCIADAS POR


TRIBUNALES EXTRANJEROS (Artículos 242 a 251).

Si bien el principio general es que la jurisdicción de los tribunales


sólo abarca el territorio nacional respectivo, la progresiva interrelación
tanto entre los estados como de los habitantes de los mismos ha hecho
necesario que se reconozca valor a las resoluciones pronunciadas por
los tribunales extranjeros, siempre y cuando las autoridades chilenas le
hayan dado el correspondiente pase o "exequator”, conforme a las
disposiciones legales vigentes, las que establecen que el conocimiento y
resolución de esta materia corresponde a la Corte Suprema.

1. Resoluciones extranjeras susceptibles de cumplirse en Chile.

Como se deduce de los arts. 242, 246, 248 y 249, todo tipo de
sentencia extranjera puede ejecutarse en Chile, cualquiera que sea la
materia sobre la que ella versa o el tribunal que la haya dictado.

En efecto, el artículo 242 parte señalando que "las resoluciones


pronunciadas en país extranjero", sin efectuar distingo alguno; por su
parte, el artículo 243 dispone que las normas de los arts. 242 a 245 se
aplican a las resoluciones pronunciadas por jueces árbitros y los arts.
248 y 249 se refieren respectivamente a las normas de procedimiento
377

aplicables para el exequator de resoluciones dictadas en asuntos


contenciosos y no contenciosos.

2. Reglas para acoger un exequator (arts. 242 245).

A) Normas que establezcan los tratados internacionales.

El artículo 242 parte señalando que las resoluciones


pronunciadas en país extranjero tendrán en Chile la fuerza que les
conceden los tratados respectivos.

Sobre la materia existe un tratado multilateral, conocido


como Código de Bustamente, el que en los arts. 423 y siguientes se
refiere a la materia. Además existen otros tratados bilaterales o
multilaterales que la Corte Suprema deberá examinar en cada caso.

B) Norma de la reciprocidad (artículo 243).

A falta de tratado que regule la materia, para que las resoluciones


de un país extranjero puedan cumplirse en Chile, deberá examinarse los
precedentes que existan en orden a establecer el trato que se ha dado
en ese país a las resoluciones emanadas de tribunales chilenos. Si se
les ha dado valor, procede que la Corte Suprema acoja el exequátor; a
la inversa, si en el otro país no se ha dado aplicación a fallos chilenos, la
Corte Suprema deberá rechazar el exequátor.

C) Norma de regularidad internacional (artículo 245).

En caso de no existir tratados ni precedentes, las


resoluciones extranjeras tendrán en Chile la misma fuerza que su
hubieran sido dictadas por tribunales chilenos, siempre y cuando reúnan
los siguientes requisitos:

a) Que no contengan nada contrario a las leyes de la República,


excluidas las de procedimiento; esta excepción se funda en que
conforme a los principios generales los procesos deben substanciarse
conforme a las normas de procedimiento que rigen en el país en que el
mismo es instruido.

b) Que no se opongan a la jurisdicción nacional; es decir, no


procederá el exequátor si el asunto materia de la resolución, conforme a
las leyes chilenas es de jurisdicción chilena.
378

c) Que la parte en contra de quien se pretende ejecutar la


sentencia haya sido debidamente emplazada. Lo anterior, sin perjuicio
de que ella pueda probar que, no obstante haber sido debidamente
emplazada, por otros motivos estuvo impedida de hacer valer sus
medios de defensa.

d) Que estén ejecutoriadas conforme a las leyes del país en que


hayan sido pronunciadas. Es decir, no basta que causen ejecutoria; esta
limitación se establece en atención al carácter eventual de las
resoluciones que causan ejecutoria.

3. Normas de procedimiento.

Como señalamos anteriormente, el tribunal competente para


conocer del exequátor es la Corte Suprema ; como el conocimiento no
se encuentra entregado en forma expresa al pleno de ese tribunal, cabe
concluir que es de competencia de las salas del mismo.

Este procedimiento varía según si la sentencia que se pretende


ejecutar ha sido dictada en asunto contencioso o no contencioso.

(A) Contenciosos (artículo 248).

a) La sentencia que se pretende ejecutar deberá ser presentada


ante la Corte Suprema en copia legalizada, la que se adjuntará a la
solicitud de exequátor;

b) La Corte Suprema dará traslado de la petición a la persona en


contra de quien se solicita el cumplimiento, la que tendrá el término de
emplazamiento para exponer lo que estime conveniente a sus derechos;

c) Evacuado el traslado o en rebeldía, se conferirá a su vez


traslado al Ministerio Público, a fin de que el Fiscal de la Corte Suprema
evacue el dictamen correspondiente expresando si a su parecer procede
o no conceder el exequátor;

d) Si el tribunal lo estima necesario, una vez evacuado el informe


del Fiscal, podrá abrir un término probatorio en la forma y por el tiempo
establecido para los incidentes;

e) Una vez evacuado el informe fiscal o vencido el probatorio, la


Corte Suprema deberá resolver si debe o no darse cumplimiento a la
resolución del tribunal extranjero.
379

(B) No contenciosos (artículo 249).

Por la propia naturaleza de estos asuntos, en ellos no procederá


dar traslado, por cuanto no existirá contraparte; en consecuencia sólo se
solicitará informe al Fiscal y con el mérito de éste la Corte Suprema
resolverá, salvo que estime necesario abrir un término probatorio.

(C) Resoluciones arbitrales (artículo 246).

En este caso se exige además que la autenticidad y


eficacia de la sentencia extranjera se haga constar por el visto bueno u
otro signo de aprobación emanado de un tribunal superior ordinario del
país donde se dictó el fallo, exigencia establecida atendida la naturaleza
de los tribunales arbitrales.

4. Tribunal competente para ejecutar el fallo extranjero.

Una vez que la Corte Suprema ha dictado sentencia en el


procedimiento de exequátor acogiendo la petición, surge el problema de
determinar el tribunal competente para conocer de la ejecución del fallo
extranjero. A esta materia se refiere el artículo 251, el que dispone que
será competente aquel tribunal al cual le correspondería hacerlo en
primera o única instancia en caso de haberse dictado la sentencia en
Chile.

5. Procedimiento aplicable en la ejecución.

Si bien el C.P.C. nada dice, debemos concluir que habrá de


estarse a lo dispuesto en el tratado respectivo, si él existe y, en su
defecto, deberá aplicarse el procedimiento correspondiente establecido
por las leyes chilenas.

CAPITULO II. LOS PROCEDIMIENTOS EJECUTIVOS EN


PARTICULAR.

A) El procedimiento ejecutivo incidental (arts. 233 235).

Como señalamos anteriormente, cuando se solicita el


cumplimiento de una sentencia ante el mismo tribunal que la dictó dentro
del plazo de un año desde que la obligación se hizo exigible,
corresponde aplicar el procedimiento ejecutivo especial, conocido como
380

ejecución incidental del fallo, reglamentado en los arts. 233 a 235 del
C.P.C.

Los trámites de este procedimiento son los siguientes:

1. Solicitud del vencedor.

La parte que obtuvo sentencia condenatoria en contra de la


contraria en juicio declarativo, deberá presentar ante el mismo tribunal
una demanda ejecutiva incidental solicitando el cumplimiento forzado de
dicho fallo.

2. Resolución del tribunal.

El juez examinará el escrito y si en la especie aparece que la


sentencia se encuentra ejecutoriada o causa ejecutoria y el
cumplimiento se ha solicitado dentro del plazo de un año desde que la
obligación se hizo exigible dará curso a la demanda dictando una
resolución que dirá más o menos "Como se pide, con citación"; es decir,
será necesario esperar tres días que la ley concede al ejecutado para
que este pueda oponerse a la ejecución mediante alguna de las
excepciones que la ley señala en forma taxativa.

3. Notificación.

La resolución antes señalada deberá ser notificada por cédula al


apoderado que la parte ejecutada tuvo en el juicio declarativo, sin
perjuicio de que el receptor deba remitir además carta certificada al
domicilio de la parte misma en el que se notificó la demanda declarativa.

Si el cumplimiento se pide respecto de algún tercero que no fue


parte en el juicio, la notificación deberá ser personal.

4. Actitudes del ejecutado.

Este tiene tres caminos que seguir:

a) Dar cumplimiento a lo ordenado en la sentencia, con lo que


concluye el juicio ejecutivo (por ejemplo consigna en el tribunal la suma
a la cual fue condenado a pagar.
381

b) Podrá dejar transcurrir los tres días de la citación y no hacer


nada; en este caso procederá seguir adelante la ejecución en la forma
que veremos.

c) Por último, dentro del plazo señalado podrá oponer


excepciones, las que se encuentran señaladas taxativamente en el
artículo 234 del C.P.C. y son las siguientes:

Pago de la deuda, remisión de la deuda, concesión de plazo para


pagar, novación, compensación, transacción, la de haber perdido la
sentencia el carácter de ejecutoria, la pérdida de la cosa debida,
imposibilidad absoluta de cumplir y falta de oportunidad en la ejecución,
excepciones que deben cumplir los siguientes requisitos para que
puedan ser admitidas a tramitación:

Deben fundarse en hechos acaecidos con posterioridad a la


sentencia de cuyo cumplimiento se trata, por cuanto si han ocurrido
antes debieron haber sido alegados en el proceso declarativo.

Deben fundarse en antecedentes escritos, salvo el de


imposibilidad absoluta en la ejecución, la de pérdida de la cosa debida y
la de falta de oportunidad en la ejecución, pero estas a su vez, para ser
admitidas requieren aparecer revestidas de fundamento plausible.

5. Admisibilidad de las excepciones.

En caso de que se opongan excepciones, el juez deberá


examinar el escrito respectivo y sólo le dará curso cuando las
excepciones opuestas sean algunas de las antes nombradas y cumplan
los requisitos señalados. Si no cumple con las indicaciones señaladas,
el juez rechazará de plano la oposición; en cambio, si reúnen los
requisitos, conferirá traslado al ejecutante para que éste dentro de
tercero día conteste, generándose un incidente ordinario, pudiendo
eventualmente recibirlo a prueba, si existen hechos sustanciales,
pertinentes y controvertidos.

6. Sentencia.

Terminada la tramitación de la incidencia, el juez deberá dictar


sentencia acogiendo o rechazando las excepciones opuestas. Si las
acoge, una vez ejecutoriada esa sentencia terminará el procedimiento
ejecutivo incidental; en cambio, si son rechazadas, se seguirá adelante
la ejecución conforme a las normas siguientes.
382

7. Procedimiento de apremio.

a) En caso de que debe seguirse adelante la ejecución y la


sentencia ordenaba la entrega de una especie o cuerpo cierto, mueble o
inmueble, se llevará a efecto la entrega mediante el auxilio de la fuerza
pública en caso necesario.

b) Si tratándose de especie mueble ella no es habida, será


necesario proceder a la tasación de la misma por el tribunal, oyendo a
peritos nombrados en la forma general, de tal modo que la obligación de
entregar será reemplazada por la de pagar el valor de la especie.

c) Si la sentencia ordena pagar una suma de dinero o procede el


pago del valor de la especie no habida, será necesario distinguir si se
han retenido al ejecutado con medida precautoria dinero u otros bienes
o no.

Si se ha retenido dinero:

El tribunal ordenará, una vez efectuada la liquidación del crédito y


la tasación de costas, el giro de cheque en favor del ejecutante por la
suma que corresponda.

Si se ha retenido otras especies:

En este caso será necesario proceder a la realización de


las especies.

Si no han existido medidas precautorias:

Se procederá a embargar y enajenar bienes suficientes del


ejecutado conforme a las normas del procedimiento de apremio del
juicio ejecutivo ordinario, sin necesidad de requerimiento; la resolución
que ordena el embargo y el embargo mismo serán notificados al
ejecutado por cédula.

Si la sentencia ordena pagar una cantidad determinada de un


género determinado:

Se procederá en la misma forma que en el caso anterior, pero si


es necesario practicar tasación se recurrirá a peritos.
383

Si la sentencia ordena la ejecución o destrucción de una obra


material, la suscripción de un documento o la constitución de un derecho
real o de una obligación:

Se procederá en la forma que señalan las normas del juicio


ejecutivo ordinario por obligación de hacer, pero cuando sea necesario
embargar y realizar bienes se aplicarán las normas antes vistas.

Si la sentencia ha condenado a la devolución de frutos o a la


indemnización de perjuicios y se ha reservado, conforme al artículo 173
al demandante discutir esta cuestión en la ejecución de la sentencia:

En este caso el ejecutante, en el mismo escrito en el que deduce


la demanda ejecutiva deberá formular la otra demanda, la que se
tramitará incidentalmente y de existir oposición al cumplimiento de fallo,
ambos incidentes se substanciarán y fallarán conjuntamente en una sola
sentencia.

Explicación:

Puede suceder que una persona demande a otra para que se


declare que debe indemnizarle perjuicios por haber incurrido en
cualquier conducta que le ha causado daño, pero que en la misma
demanda señale que se reserva la discusión respecto de la especie y
monto de los perjuicios para la ejecución del fallo por cuanto al momento
de accionar aún no ha determinado el monto de esos perjuicios. Si se
dicta sentencia definitiva declarando que el demandado debe indemnizar
al actor los perjuicios causados a éste con su conducta dañosa, junto
con la demanda de ejecución incidental deberá demandar la
determinación de la especie y monto de los perjuicios.

8. Reglas especiales respecto de terceros.

Cuando la ejecución de una sentencia se solicita respecto de un


tercero que no ha sido parte en el juicio declarativo en el que se dictó la
sentencia, la ley ha señalado las siguientes normas especiales:

a) La primera notificación deberá hacer personalmente al


tercero.

b) El tercero tendrá el plazo de diez días para oponer


excepciones a la demanda ejecutiva incidental (artículo 234 inciso 2°).
384

c) El tercero, además de las excepciones antes indicadas,


podrá defenderse mediante la de inoponibilidad de la sentencia, es
decir, de no empecerle el fallo que se trata de cumplir.

CAPITULO II: EL JUICIO EJECUTIVO EN OBLIGACIONES DE


DAR

(I) CUESTIONES GENERALES.

1. Concepto.

Por juicio ejecutivo debemos entender aquel procedimiento que


persigue, por la vía compulsiva, el cumplimiento de una obligación cierta
e indudable, que consta de un antecedente auténtico al cual la ley le
reconoce la aptitud para provocar el apremio y que genéricamente se
conocen como títulos ejecutivos.

2. Hasta ahora, aparte de la ejecución incidental, sólo hemos


estudiado procedimientos de orden declarativos, es decir, aquellos en
los cuales la pretensión que se ejerce es la de que se reconozca al actor
un derecho controvertido. En el juicio ejecutivo ya no existe, en términos
generales esta controversia, toda vez que existe un título ejecutivo,
como por ejemplo una sentencia definitiva ejecutoriada dictada en un
juicio ordinario por la cual se condena al demandado a pagar al
demandante diez millones de pesos a títulos de indemnización de
perjuicios. Sin embargo, como veremos, no sólo las sentencias
definitivas ejecutoriadas tienen el mérito o el valor de provocar un
procedimiento ejecutivo, toda vez que existen otros títulos a los cuales,
por su naturaleza, para estos efectos la ley les asigna el mismo valor
que a una sentencia, como por ejemplo la copia autorizada de una
escritura pública que da cuenta de la existencia de un contrato de mutuo
en que el mutuario reconoce haber recibido diez millones de pesos.

3. Características.

a) Es un procedimiento ejecutivo de carácter ordinario: es el


cumplimiento de una obligación indubitada;

b) Es un procedimiento compulsivo, toda vez, que como


señalamos, a través de él lo que se persigue es el cumplimiento forzado
de una obligación por la vía del apremio a los bienes materiales del
deudor; si éste no paga, el acreedor que tiene un título ejecutivo puede
385

exigir compulsivamente, por esta vía, mediante el embargo y remate de


bienes, el pago de la deuda;

4. Clasificaciones.

I) Según la obligación cuyo cumplimiento se pretende:

I) Juicio ejecutivo de obligación de dar; constituye en el fondo el


juicio ejecutivo ordinario, al igual como el juicio declarativo de mayor
cuantía es el juicio ordinario declarativo; es decir, sus reglas se aplican
supletoriamente;

b) Juicio ejecutivo de obligación de hacer: lo que se persigue es que se


efectué un determinado trabajo; no la entrega de una cosa o el pago
material de una obligación;

c) Juicio ejecutivo de obligación de no hacer: Se persigue


compulsivamente que una persona se abstenga de realizar una
conducta determinada; en este momento estudiaremos el juicio ejecutivo
de obligación de dar y luego los otros dos.

II) Según su campo de aplicación:

a) Juicios ejecutivos generales: los antes señalados;

b) Juicios ejecutivos especiales: los contemplados por las leyes


para casos especiales, como por ejemplo la ejecución de prenda.

c) Juicios ejecutivos propiamente tales y ejecuciones incidentales.

B) LA ACCION (PRETENSION) EJECUTIVA.

1. Requisitos para que pueda intentarse una demanda ejecutiva;


es decir para que ejecutivamente se exige el cumplimiento de una
obligación:

a) La obligación debe constar necesariamente de un título al cual


la ley le ha asignado el valor de ejecutivo; es decir, de un título ejecutivo;

b) Que la obligación sea actualmente exigible;


386

c) Que la obligación no se encuentra prescrita;

d) Que la obligación sea líquida o liquidable.

a) LA OBLIGACION DEBE CONSTAR DE UN TITULO


EJECUTIVO.

Como señalamos, para que pueda iniciarse una demanda


ejecutiva, es indispensable que, quien sostiene la pretensión, cuente con
un título ejecutivo.

Por título ejecutivo debemos entender aquél instrumento al cual la


ley le atribuye expresamente el mérito de servir de antecedente
indispensable para deducir una demanda en la cual se sobre
compulsivamente el cumplimiento de alguna obligación que consta de
ese mismo título, la cual además debe ser líquida, actualmente exigible
y no prescrita.

Según ha señalado la jurisprudencia, la ley no ha dado mérito


ejecutivo a los negocios jurídicos, sino que a los documentos en los
cuales éstos constan o a los documentos que se refieren a dichos
negocios jurídicos. En el fondo, el título ejecutivo viene a ser una prueba
perfecta de la existencia de una obligación, motivo por el cual la ley le
atribuye en forma expresa el carácter de tal, es decir, el de poder exigir
con su mérito el cumplimiento compulsivo de la obligación.

La jurisprudencia ha señalado también al respecto que el título


ejecutivo presenta una naturaleza análoga a la de la prueba privilegiada,
en términos tales que el acreedor dotado de él, goza de la garantía
jurisdiccional de solicitar el embargo de bienes suficientes del deudor y
todo el peso de la prueba recae sobre la parte demandada ejecutada,
quien debe desvanecer esa presunción de veracidad que el título posee;
por ello, si el ejecutado no tiene prueba alguna en apoyo de sus
pretensiones, sus excepciones deberán naturalmente ser rechazados
por el tribunal.

ENUMERACION DE LOS TITULOS EJECUTIVOS.

En la forma previa es indispensable precisar que los títulos


ejecutivos deben encontrarse expresamente señalados por la ley que
puedan revestir el carácter de tales y fundamentalmente están
señalados en el artículo 434 del C.P.C. y en algunas leyes especiales.
387

(1) Sentencias definitivas e interlocutorias firmes o ejecutoriadas.

Es decir, sentencia en contra de las cuales no procedan o


ya hayan sido rechazados los recursos ordinarios interpuestos en contra
de ellos.

Como vimos al tratar de los juicios declarativos ordinarios, la


finalidad que mediante ellos se persigue es la de que en definitiva se
reconozca al actor el derecho que pretende. Una vez que en ese
proceso se ha dictado sentencia que se encuentra firme o ejecutoriada,
ella deberá ser cumplida en forma compulsiva, salvo que el demandado
voluntariamente cumpla la obligación a cuya prestación fue condenado.

Los artículos 233 y siguientes del C.P.C. se refieren a la


posibilidad de ejecutar estas sentencias en forma incidental dentro del
mismo proceso que se dictaron, pero ello lo estudiaremos en forma
separada oportunamente al tratar de la ejecución incidental. Para
deducir esta ejecución incidental el demandante sólo tiene un plazo
breve el que actualmente es de un año, para solicitar el cumplimiento
compulsivo de la sentencia ante el mismo tribunal que dictó dicho fallo
en el juicio declarativo. Ahora veremos la sentencia sólo como título
ejecutivo del juicio ejecutivo ordinario.

Para que pueda utilizarse una sentencia definitiva ejecutoriada


como título ejecutivo es necesario contar con una copia de la misma,
debidamente autorizada por el funcionario competente, que es el
secretario mismo tribunal, quien además deberá certificar de que se
encuentra ejecutoriada, lo que es requisito indispensable.

(2) Copia autorizada de escritura pública (artículo 434 Nº 2).

En esta parte debemos recordar lo que dijimos en su oportunidad


respecto de las escrituras públicas, que ellas constan de una matriz que
se contiene en los protocolos que son libros que se van empastando a
medida que se juntan las escrituras. Sólo al notario autorizante o a la
persona que lo reemplace o subrogue en el cargo puede otorgar copia
autorizada que tenga este valor, así como el archivero judicial, una vez
que los protocolos le han sido remitidos a él. Como vimos, las fotocopias
de escrituras públicas autorizadas por un notario diferente carecen de
este mérito ejecutivo.

(3) Acta de avenimiento (artículo 434 Nº 3).


388

Como lo hemos señalado anteriormente, no está


expresamente definido por la ley y es algo diferente que la conciliación y
la transacción. Debemos repetir aquí que es el acuerdo al cual llegan las
partes de un proceso en forma directa y lo presentan al tribunal para que
éste le preste su aprobación, la cual será otorgada siempre y cuando no
se trate de derechos irrenunciables.

El título debe ser una copia autorizada del acta de


avenimiento mismo, así como de la resolución del juez que le presta su
aprobación y lo manda tener como sentencia para todos los efectos
legales, copia que debe ser autorizada por el secretario del tribunal o por
el archivero judicial, en caso de que el expediente se encuentre bajo la
custodia de él.

La conciliación también se estima sentencia ejecutoriada


para todos los efectos legales, motivo por el cual a su respecto vale lo
dicho. También respecto de la transacción, la que según vimos, incluso
puede ser extrajudicial, debiendo en este caso constar por escritura
pública.

(4) Los instrumentos privados (artículo 434 Nº 4).

La norma es que este tipo de instrumentos, dada su


naturaleza, carecen de mérito ejecutivo; sin embargo, el artículo 434
contempla diferentes excepciones que son de gran importancia por la
aplicación práctica de las mismas:

(a) Instrumento privado reconocido o mandado tener por


reconocido; debemos recordar que el reconocimiento debe ser ante
tribunal competente, lo que se efectúa en gestión preparatoria de la vía
ejecutiva.

(b) Letra de cambio o pagaré, respecto del aceptante de la


primera y del suscriptor del segundo, cuando el documento haya sido
protestado personalmente al aceptante de la letra o al suscriptor del
pagaré y éstos no hayan opuesto tacha de falsedad a su firma al
momento de efectuarse este protesto por falta de pago;

(c) Letra de cambio, pagaré o cheque, cuando notificado


judicialmente el protesto de alguno de ellos a los obligados a pagarlos
(girador, endosante, aceptante, etc.), éstos no hayan alegado tacha de
falsedad al momento de esa notificación o dentro del plazo de tres días.
(estas notificaciones son gestiones preparatorias de la vía ejecutiva que
veremos más adelante).
389

(d) Letra de cambio, pagaré o cheque, respecto del obligado a su


pago cuya firma aparezca autorizada ante notario u oficial de registro
civil, en los casos en que este último se encuentra autorizado para
actuar como notario.

Explicación:

En las letras (b), (c) y (d) de este número 4º hemos


hablado de letras de cambio, pagarés y cheques, así como de los
obligados al pago de los mismos. Estos instrumentos serán estudiados
por ustedes en detalle en derecho comercial. Por ahora sólo diremos
que son denominado instrumentos de crédito y que, por la naturaleza de
los mismos, la ley les ha otorgado mérito ejecutivo, dándose los
requisitos antes indicados.

Aceptante de una letra de cambio es aquella persona que se


obliga directamente a su pago y que para ello debe firmarla en forma
transversal en el anverso; suscriptor de un pagaré es la persona que
recibe un préstamo y firma como comprobante de la obligación un
documento que se denomina pagaré y en el cual se compromete a
pagar en una fecha determinada el importe del mismo; girador de un
cheque es el titular de la cuenta corriente o el mandatario habilitado para
ello, que firma el cheque en su parte inferior derecha. Endosantes son
todas aquellas personas que firman los documentos antes referidos
transfiriendo el dominio de los mismos a terceros, lo que se lleva a cabo
estampando la firma al reverso. Sólo pueden endosarse los documentos
en los cuales se encuentren extendidos a la orden o al portador; no los
nominativos; por este motivo si no se desea que un cheque sea
endosado, deberá tarjarse las palabras "o al portador" y "a la orden" que
se consignan en el formulario.

(5) Confesión judicial (artículo 434 Nº 5).

Debe tratarse de una confesión prestada ante el juez en


una gestión preparatoria de la vía ejecutiva.

(6) Cualesquiera títulos al portador o nominativos, legítimamente


emitidos, que representan obligaciones vencidas, y los cupones también
vencidos de dichos títulos, siempre que los cupones concuerden con los
títulos y estos últimos con los talonarios.

Se refiere a los bonos y también su estudio es materia de


Derecho Comercial; los títulos representan el crédito mismo y los
cupones vienen a ser aquellos que dan cuenta de los intereses
respectivos.
390

(7) Cualquier otro título al cual las leyes le confieren el carácter de título
ejecutivo.

Por ejemplo en materia tributaria.

(8) Artículo 435.

Señala la forma de configurar otro título ejecutivo y


expresa: "si en caso de no tener el acreedor título ejecutivo, quiere
preparar la ejecución por el reconocimiento de firma o confesión de
deuda, podrá pedir que se cite al deudor a la presencia judicial, a fin de
que practique la que corresponda a esas diligencias"; "Y, si el citado no
comparece o sólo da respuestas evasivas, se dará por reconocida la
firma o por confesada la deuda".

b) LA OBLIGACION DEBE SER ACTUALMENTE


EXIGIBLE (artículo 437).

La obligación de que da cuenta el título debe aparecer exigible al


momento de presentarse la demanda ejecutiva.

Tratándose de contratos bilaterales es importante tener presente


que el artículo 1552 del Código Civil dispone que ninguno de los
contratantes está en mora dejando de cumplir lo pactado mientras el
otro no cumpla con su obligación. Por ello, tratándose de obligaciones
derivadas de este tipo de contratos, en el título debe constar que quien
pretende exigir el cumplimiento de una obligación ha cumplida con la
suya. Por ello, si por ejemplo se demanda ejecutivamente la entrega de
un inmueble acompañando como título ejecutivo la escritura pública de
compraventa, si en ella no aparece que el demandante pagó el precio,
no procederá la ejecución por no haberse acreditado la exigibilidad
actual de la obligación cuyo cumplimiento forzado se pretende. Diferente
será si en la escritura se ha señalado que el precio es 100, "suma que
en este acto el comprador paga al vendedor en dinero efectivo", caso en
el cual si podrá utilizarse como título ejecutivo.

c) LA ACCION EJECUTIVA NO DEBE ENCONTRARSE


PRESCRITA.
391

Como sabemos, la norma general conforme al artículo 2493 del


Código Civil es que la excepción de prescripción deberá necesariamente
ser alegada por la demandada. En el juicio ejecutivo existe una norma
de excepción, toda vez que el juez deberá examinar el título y ver si la
acción ejecutiva para exigir el cumplimiento de la obligación que el
mismo contiene se encuentra o no prescrita. Si a su juicio lo está,
deberá de oficio negar lugar a la ejecución.

Si por alguna razón la prescripción pasa inadvertida al juez, el


ejecutado deberá alegarla posteriormente al deducir las excepciones
que estime del caso.

A este respecto el artículo 442 del C.P.C. prescribe a la letra: "El


tribunal denegará la ejecución si el título presentado tiene más de tres
años, contados desde que la obligación se hizo exigible, salvo que
compruebe su subsistencia por alguno de los medios que establece el
artículo 434".

Por ejemplo, si el título consiste en un pagaré que venció hace


más de tres años pero la parte ejecutante citó al ejecutado a gestión
preparatoria de confesión de deuda y éste reconoció la existencia de la
misma, no cabe sino concluir que el título subsiste.

Ahora, si el juez no advierte que la acción ejecutiva se encuentra


prescrita y la parte ejecutada no la alega oportunamente, el proceso
ejecutivo seguirá su curso, ya que la prescripción no opera de pleno
derecho.

d) LA OBLIGACION DEBE SER LIQUIDA O LIQUIDABLE Y


DETERMINADA.

La obligación es líquida, cuando su objetivo se encuentra


determinado en especie, así si se demanda el pago de una suma
determinada de dinero, la obligación será líquida, pero si además se
demanda el pago de intereses y reajustes, ella será liquidable; en todo
caso, los antecedentes para proceder a la liquidación deberán aparecer
en forma determinante del título mismo.

La ejecución pueda recaer directamente sobre la especie o


cuerpo cierto debida que exista en poder del deudor, como lo señala el
artículo 438 inciso 1°, sobre el valor de la especie debida que no exista
en poder del deudor, haciéndose su avaluación por peritos que
392

nombrará el tribunal (N° 2) y sobre cantidad líquida, no sólo la que


actualmente tenga ese carácter, sino también la que pueda liquidarse
mediante simples operaciones aritméticas con sólo los datos que el título
suministre (por ejemplo el pagaré señala que se devengará un interés
mensual del 2% mensual).

Por ello, la ley exige que el acreedor exprese en la demanda


ejecutiva la especie o cantidad líquida por la cual solicita la ejecución.

Tratándose de moneda extranjera, no será necesaria la


avaluación, sin perjuicio de aplicar las normas generales, es decir, debe
acompañarse el certificado de cotización en plaza de esa moneda
extranjera al iniciarse el proceso.

Si la obligación es en parte líquida y en parte liquidable, puede


demandarse por el total; sin embargo, por la vía ejecutiva sólo respecto
de la parte líquida o liquidable y respecto del resto en juicio declarativo,
conforme al artículo 439.

Tratándose de juicios ejecutivos por obligaciones de hacer y no


hacer, la obligación deberá ser determinada o susceptible de ser
determinada, como por ejemplo la obligación de destruir un muro.

C. GESTIONES PREPARATORIAS DE LA VIA


EJECUTIVA.

1. Concepto.

Como hemos visto anteriormente, existen algunos títulos


ejecutivos que se bastan a si mismos, como por ejemplo una escritura
pública, una sentencia firme o un acta de avenimiento. Existen otros que
para los efectos de poder ser considerados títulos ejecutivos requieren
de una gestión previa que debe llevar a cabo la parte interesada, la que
recibe el nombre de "gestión preparatoria de la vía ejecutiva. Se
presenta en las siguientes situaciones:

a) Reconocimiento de firma puesta en instrumento privado;

b) Notificación judicial de protesto de letra, pagaré o cheque a


cualesquiera de los obligados;
393

c) Confesión de deuda;

d) Confrontación de títulos y cupones;

e) Avaluación;

f) Validación de sentencias extranjeras;

g) Notificación del título ejecutivo a los herederos del deudor.

Veremos cada uno de estos casos en particular.

a) Reconocimiento de firma puesta en instrumento privado:


Como los instrumentos privados por si solos carecen de mérito
probatorio, si el ejecutante quiere utilizar uno de éstos para los efectos
de deducir una demanda ejecutiva, necesariamente deberá
acompañarlos en una gestión preparatoria, solicitando, al tribunal se cite
a la persona que aparece suscribiéndolos a una audiencia determinada,
a fin de que ésta reconozca o no su firma. Si el citado no comparece o
da respuestas evasivas, se tendrá por reconocida la firma; lo mismo,
obviamente si comparece y la reconoce. Puede suceder que
el citado comparezca, reconozca la firma que aparece en un instrumento
privado que da cuenta de que él debe pagar una suma determinada de
dinero, pero que al mismo tiempo alegue que pagó esa deuda; ésta
última afirmación no obsta a que se tenga por preparada la vía ejecutiva,
vale decir, el título, ya que el artículo 436 señala que reconocida la firma
quedará preparada la ejecución, es decir, el título ejecutivo, aun cuando
el demandado niegue la deuda. Lo que sucede es que en este caso
deberá defenderse en el juicio ejecutivo mismo que se iniciará con la
demanda acompañada del título referido.

El día y hora fijado el tribunal deberá llamar a la audiencia; si el


deudor comparece y reconoce la firma y o la deuda, se levantará acta de
lo obrado, la que unida al documento mismo constituirá el título
ejecutivo; si no comparece, el ministro de fe (receptor) deberá dejar en
el expediente un certificado del hecho. En este caso, al igual que cuando
comparece y da respuestas evasivas, el tribunal deberá, a petición del
actor, dictar una resolución que se ha calificado como sentencia
interlocutoria, a través de la cual da por confesada o reconocida la firma
y por preparada la ejecución; mientras no se dicte esa resolución, no
habrá título ejecutivo. Se estima que ella es una interlocutoria por cuanto
falla sobre un trámite que sirve de base para el pronunciamiento de una
394

sentencia definitiva; de lo anterior se deriva que será susceptible de los


recursos que pueden interponerse en contra de interlocutorias y,
además, una vez ejecutoriada, ella producirá los efectos de cosa
juzgada y no podrá discutirse a ese respecto en el proceso mismo.

b) Notificación judicial del protesto de instrumento de


crédito (letras de cambio o pagarés que no han sido autorizadas ante
notario y que en el protesto no ha sido personal al aceptante: así como
cheques).

Si la letra de cambio o pagaré, como vimos, ha sido


autorizada ante notario, vale como título ejecutivo sin necesidad de esta
gestión; lo mismo si el protesto ha sido personal y no se ha opuesto
tacha de falsedad en ese acto.

En estos casos deberá presentarse un escrito que indicará


más o menos lo siguiente: "En lo principal, notificación de protesto de
letra; en el otrosí, patrocinio y poder" xxxxxx (individualización del
compareciente) a V. S. digo.: que por el presente acto vengo en solicitar
se ponga en conocimiento de xxxx el protesto de la letra de cambio que
acompaño para los efectos de configurar eventualmente el
correspondiente título ejecutivo conforme a lo prevenido en el artículo
434 del C.P.C. Nº 4º".

El tribunal proveerá "A lo principal, notifíquese el protesto;


al otrosí, guárdese el documento en custodia".

Lo mismo se hará tratándose de un pagaré o de un cheque


protestado y rige respecto de todos los obligados al pago del
documento.

Ordenada la notificación, ella deberá practicarse conforme


a las reglas generales, es decir, personalmente o conforme al artículo
44, salvo el protesto del cheque, el que debe basta con que se notifique
por cédula en el DOMICILIO REGISTRADO EN EL BANCO.

Notificado judicialmente el protesto, el obligado al pago


tendrá el plazo de tres días para oponer tacha de falsedad y su
oposición destruye la gestión. Sin embargo, cuando el documento sea
un cheque, si el protesto se notifica al girador del mismo, si éste no
consigna dentro de 3 días capital intereses y costas, quedará
configurado el delito de giro doloso de cheque y corresponderá que en el
juicio criminal mismo se investigue la falsedad alegada, conforme lo
dispone la ley de cheques.
395

Antiguamente era frecuente que el obligado al pago de


letras o pagarés opusiera la tacha de falsedad sin fundamento y de este
modo obtuviera el fracaso de la gestión, obligando al acreedor a seguir
un juicio ordinario a fin de establecer la autenticidad del documento. Por
ese motivo se modificó el C.P.C. estableciéndose que la tacha dará
origen a un incidente en el cual se establecerá o no la autenticidad y si
se establece esto último, el que hubiere formulado la tacha incurrirá en
las penas de la estafa.

c) Citación a confesar deuda.

Como señalamos anteriormente, puede suceder que el acreedor


no tenga algún título para demandar ejecutivamente el pago de la
deuda. Por este motivo la ley estableció la gestión preparatoria en
referencia la que consiste sólo en citar al presunto deudor a una
audiencia determinada a fin de que confiese adeudar o no la suma que
se indique en la presentación. La situación es similar a la de
reconocimiento de firma, con la importante diferencia que en este caso
no existe documento. El día y hora de la audiencia la parte deberá instar
para que comparezca o se llame a la audiencia ante el tribunal. Si el
deudor confiesa, el título quedará preparado previa resolución del juez
que así lo declare; si no comparece o da respuestas evasivas, el juez
deberá, a petición de parte, dictar una resolución que ha sido calificada
como interlocutoria, en la cual se tendrá al deudor por confeso o no. A
diferencia de la diligencia de absolución de posiciones, en este caso se
trata sólo de una citación y la pregunta está contenida en la
presentación y no en sobre cerrado, además, en este caso no es
necesario el juramento del confesante. Si se niega la deuda en una
ocasión, no podrá reiterarse la diligencia.

Es importante destacar que esta gestión sólo puede


verificarse ante el juez, quien no puede delegar la función en otro
funcionario, como en la absolución de posiciones, lo anterior, dada la
importancia de la gestión, a través de la cual en el fondo puede o no
darse por establecida la existencia de alguna deuda.

d) Confrontación de títulos y cupones.

Esta gestión preparatoria se lleva a cabo ante el juez a


iniciativa del acreedor, quien en su solicitud pedirá la designación de un
ministro de fe que efectué la confrontación. Si la confrontación resulta
conforme, el acta del ministro de fe complementará el título y quedará
preparada la ejecución.
396

Tratándose del cobro de cupones, es menester que ellos


estén vencidos y que además éste se confronte con el título mismo y
este último, a su vez, con el libro talonario respectivo.

e) Avaluación de peritos (artículo 438).

Cuando la ejecución recae sobre la especie debida que no


exista en poder del deudor, deberá avaluarse previamente por un perito
designado por el tribunal, lo mismo sucede cuando lo debido es una
cantidad determinada de un género determinado.

En este caso la designación del perito, al igual que en el


anterior, la efectúa directamente el tribunal, sin llamar a comparendo.
Por otra parte, conforme al artículo 440, la avaluación del perito si bien
es importante, puede ser objetada por las partes en forma tal de que la
suma se aumente o disminuya, casos en los cuales el tribunal resolverá
en definitiva a través de una resolución que es susceptible de reposición
y apelación subsidiaria.

Por otra parte el ejecutado puede objetar la tasación


también al oponer las excepciones (artículo 464 Nº 8).

Ejecutoriada la avaluación. quedará preparado el título.

f) Validación de sentencias extranjeras.

Como hemos señalado anteriormente, las sentencias


extranjeras para que puedan ser cumplidas en Chile, deben ser
legalizadas, siempre y cuando los tratados y normas internacionales les
den valor en Chile. Para ello se requiere del procedimiento de exequátor
ante la Corte Suprema, el que se verá oportunamente.

g) Notificación a los herederos.

Como los herederos del deudor pueden ignorar la


existencia de la deuda, el artículo 1377 del Código Civil estableció que
los acreedores no podrán llevar adelante la ejecución o iniciarla, sino
sólo después de transcurridos 8 días desde la fecha de notificación de
los títulos a los herederos judicialmente, plazo que se les concede a fin
de que puedan consultar los antecedentes necesarios para la defensa.
La norma anterior se complementa con el artículo 5 del C.P.C. que,
como señalamos en su oportunidad, se refiere a la parte que fallece
teniendo un proceso pendiente en el cual actúa por si misma, caso en el
cual se suspende el procedimiento mientras se notifica a los herederos
397

para que comparezca a él dentro de un plazo igual al de emplazamiento


para contestar demandas en juicio ordinario.

D) EL JUICIO EJECUTIVO PROPIAMENTE TAL.

El juicio ejecutivo propiamente tal se tramita en dos


cuadernos separados, uno que recibe el nombre de cuaderno ejecutivo
o cuaderno principal y que es aquél en el cual se efectúan las
alegaciones de fondo de las partes, como por ejemplo, la demanda
ejecutiva, se oponen las excepciones, se recibe a prueba y se dicta
sentencia; el cuaderno de apremio, en cambio, es aquél en el que se
realizan todas las gestiones relativas al embargo y remate de los bienes.
Veremos en forma detallada cada uno de estos dos cuadernos. Además
pueden existir otros cuadernos como por ejemplo los de tercerías.

(I) CUADERNO EJECUTIVO O PRINCIPAL.

1) La demanda ejecutiva: como todo proceso, el juicio ejecutivo


comienza por una demanda, la que por su naturaleza se conoce como
demanda ejecutiva. En caso de haber existido preparación de la vía
ejecutiva, este procedimiento va a comenzar a través de ella.

Conforme a lo indicado, podemos decir que demanda


ejecutiva es el acto jurídico procesal del actor, por el cual éste somete a
consideración del tribunal, la pretensión de que se cumpla forzadamente
una obligación de la que dice ser acreedor. Demanda que deberá
cumplir con los requisitos generales y a la cual deberá además
adjuntarse el título ejecutivo en el cual ella se funda, así, podrá decir la
suma de este escrito "En lo principal, deduce demanda ejecutiva; en el
primer otrosí, acompaña título ejecutivo que indica solicitando su
custodia, en el segundo otrosí, patrocinio y poder.

En el cuerpo del escrito, después de cumplir con los


requisitos generales de individualizar a las partes y mencionar la
obligación cuyo pago se pretende, así como el título ejecutivo en que
funda la pretensión, es conveniente solicitar directamente al tribunal que
en mérito de lo expuesto y del título que se acompaña, se despache
mandamiento de ejecución y embargo en contra del ejecutado por la
obligación aludida. Algunos autores dicen que en este momento debe
igualmente pedirse el rechazo de las excepciones que eventualmente
pueden oponerse por el ejecutado, lo que a nuestro juicio no
corresponde, ya que ello deberá hacerse en la oportunidad procesal que
veremos, es decir, al evacuar el traslado de las excepciones.
398

2) La providencia del tribunal.

El juez deberá examinar los antecedentes y, si estima que


con ellos se encuentra establecido que existe un título ejecutivo que da
cuenta de la existencia de una obligación actualmente exigible, líquida o
liquidable y no prescrita, dará curso a la demanda y dirá más o menos
en este cuaderno principal: "A lo principal, por interpuesta demanda
ejecutiva, despáchese mandamiento; al primer otrosí, por acompañado
el documento, guárdese en custodia, al segundo otrosí, téngase
presente".

3) La notificación de la demanda.

Esta parte está conectada directamente con el cuaderno


de embargo, por lo que adelantaremos algo a ese respecto. El juez
dictará el mandamiento de embargo, con el cual se iniciará el cuaderno
de embargo y el receptor deberá notificar la demanda ejecutiva y la
resolución recaída en la misma, conforme a las normas generales y en
el cuaderno de apremio deberá practicar o dejar constancia del
requerimiento de pago y del embargo que practique.

En todos estos casos, si el proceso ha comenzado por una


gestión preparatoria de la vía ejecutiva, conforme al artículo 443 se
aplicarán las normas de los artículos 48 a 53, es decir, se notificará las
resoluciones normalmente por el estado diario, salvo las expresamente
exceptuadas o aludidas en esos artículos (artículo 443 inciso 2º).

4) Al notificar legalmente la demanda al demandado, conforme al


artículo 460, si ésta se practica en el territorio de otro tribunal, la
oposición podrá presentarse ante el tribunal que ordenó cumplir el
exhorto o ante aquél que conoce del proceso.

Si el deudor es notificado y requerido de pago en el


territorio jurisdiccional o decide oponerse ante el tribunal exhortado,
tendrá para ello el plazo fatal de cuatro días, el que se ampliará en otros
cuatro, es decir a ocho, si el requerimiento se ha efectuado fuera de la
comuna asiento del tribunal.

Si se ha requerido fuera de Chile, el término será el que


corresponda según la tabla de emplazamiento.

Importante: al momento de practicar el requerimiento el


receptor deberá indicar al demandado el plazo que tiene para deducir
excepciones, hecho del cual deberá dejar constancia en el proceso; la
399

omisión de ello no acarrea la nulidad, pero lo hace responsable de los


perjuicios que con su conducta pueda ocasionar.

4) La oposición de excepciones.

Dentro del plazo correspondiente, el ejecutado podrá oponer


excepciones a la ejecución, pero no cualquiera, sino que sólo aquellas
que señala taxativamente el artículo 464 del C.P.C. y que son:

(1) La incompetencia del tribunal ante el cual se tramita el


proceso.

(2) La falta de capacidad del demandante o de personería o


representación legal del que comparezca a su nombre;

(3) La litis pendencia;

(4) La ineptitud del libelo;

(5) El beneficio de excusión, tratándose de un fiador;

(6) La falsedad del título, es decir, que es falsa la escritura en la


cual el título mismo se contiene, ya sea por no haber sido otorgada por
quienes aparecen interviniendo en ella o por haber sido adulterada;

(7) La falta de alguno de los requisitos que las leyes prescriben


para que el título tenga fuerza ejecutiva (por ejemplo, letra no aceptada
ante notario ni protestada);

(8) El exceso de avalúo, en los casos de los incisos 2º y 3º del


artículo 438 que vimos, es decir, cuando la avaluación efectuada por el
perito es objetada por el ejecutado;

(9) El pago de la deuda;

(10) La remisión de la deuda;

(11) La concesión de plazos o prórrogas para el pago;

(12) La novación;

(13) La compensación;
400

(14) La nulidad de la obligación: aquí se está refiriendo al acto


jurídico mismo y no al documento que lo contiene;

(15) La pérdida de la cosa debida;

(16) La transacción;

(17) La prescripción de la deuda o, al menos, la prescripción de la


acción ejecutiva; si esta excepción es acogida, deberá demandarse en
juicio declarativo por el lapso que resta para la prescripción de la acción
declarativa;

(18) La cosa juzgada.

Agrega este artículo al final que las excepciones pueden referirse


al total de la deuda o sólo a parte de ella.

Como hemos visto, el artículo 464 contiene tanto excepciones de


carácter dilatorio como perentorio, pero todas ellas deben ser opuestas
por el ejecutado dentro de plazo legal en un mismo escrito,
expresándose en forma clara y precisa los hechos y los medios de
prueba con los cuales se pretende acreditarlas en el proceso. Si así no
se hace, el juez podrá declararlas inadmisibles.

Si el ejecutado, al mismo tiempo de formular las excepciones


expresa no tener pruebas para acreditar los fundamentos de ellas, el
artículo 473 dispone que podrá pedir se le reserve el derecho para juicio
ordinario posterior y que no se pague al ejecutante mientras éste no
garantice las resultas; en este caso, el tribunal al dictar sentencia
accederá a la reserva por el plazo de quince días dentro del cual el
ejecutado deberá interponer y notificar su demanda ordinaria; si no lo
hace, la caución quedará sin efecto.

5) Características de las excepciones.

De lo antes expuesto podemos deducir las siguientes


características:

a) La enumeración del artículo 464 es taxativa; es decir, no puede


oponerse alguna excepción que no se encuentre contemplada entre
aquellas.
401

b) Algunas de las excepciones del 464 revisten el carácter de


dilatorias y otras el de perentorias.

c) Las excepciones pueden referirse al total de la deuda o sólo a


parte de la misma.

d) Deben ser opuestas todas conjuntamente en un mismo escrito.

6) Tramitación de estas excepciones.

(1) Opuestas las excepciones por la ejecutada dentro del plazo de


cuatro días antes indicado, se dará traslado de ellas a la ejecutante, a fin
de que formule las alegaciones pertinentes (artículo 466); para estos
efectos deberá entregarse al ejecutante copia del escrito de
excepciones;

(2) Actitudes del ejecutante.

a) Contestar, pidiendo su rechazo, lo que será la norma general;

b) Dejar transcurrir los cuatro días sin alegar nada;

c) Desistirse dentro de este plazo de cuatro días de la demanda,


reservándose para juicio ordinario posterior su acción respecto de los
mismos puntos que han sido materia de la demanda ejecutiva. Esta
actitud del ejecutante podrá ser adoptada por éste, cuando advierta que
las excepciones opuestas tienen fundamentos que pueden llevar a que
sean acogidas; si se acoge alguna de las excepciones que tienen el
carácter de perentorias, la sentencia produce cosa juzgada, por lo que al
actor puede convenirle perder la acción ejecutiva pero mantener la
acción ordinaria (por ejemplo, se alega por el ejecutado la novación y el
ejecutante no tiene en ese momento los medios de prueba necesarios
para desvirtuar los alegados por la contraria; en este caso deberá
demandar en juicio ordinario posterior); en este caso, el ejecutante
perderá ipso facto el derecho a deducir nueva demanda ejecutiva y
quedarán además, sin efecto, las actuaciones del juicio ejecutivo,
debiendo responder a los perjuicios causados, salvo lo que pueda
resolverse en juicio ordinario posterior. (artículo 467);

(3) Resolución del tribunal.


402

Transcurrido el plazo de cuatro días antes referido y, siempre que no


haya existido desistimiento del ejecutante, el tribunal deberá
pronunciarse sobre la admisibilidad de las excepciones opuestas,
conforme lo previene el artículo 466 incisos 2º y 3º. En este momento el
juez deberá examinar si las excepciones opuestas se encuentran
contempladas en el artículo 464 y si han sido deducidas en tiempo; si no
se cumplen los requisitos indicados, simplemente el tribunal declarará
inadmisibles las excepciones. En cambio, si reúnen esos requisitos,
recibirá la causa a prueba o dictará sentencia definitiva, según si existen
o no hechos sustanciales pertinentes y controvertidos, relativos a las
excepciones. Si estima necesaria la recepción de la causa a prueba,
abrirá al efecto un término de diez días, el que podrá prorrogarse por
otros 10 días, a petición del ejecutante, siempre que éste lo solicite
antes del vencimiento; lo anterior, sin perjuicio de que las partes de
común acuerdo establezcan los términos probatorios extraordinarios que
estimen pertinentes (artículo 468).

(4) La prueba.

Si el tribunal recibe a prueba en la forma antes indicada, de


acuerdo con el artículo 469, ella deberá rendirse en la misma forma que
en el juicio ordinario y la resolución respectiva deberá indicar los puntos
de prueba pertinentes;

(5) Trámites posteriores a la prueba.

Vencido el término probatorio, el expediente quedará en


Secretaría por el término de seis días para que las partes, al igual que
en el juicio ordinario, puedan efectuar las observaciones
correspondientes a la prueba rendida mediante la presentación de
escritos.

Vencido el término de seis días, el juez citará a las partes


para oír sentencia sin más trámite;

(6) La sentencia.

Conforme al artículo 470, la sentencia deberá dictarse en


el plazo de diez días contados desde la citación para ella.

Si la sentencia rechaza las excepciones opuestas,


ordenará seguir adelante la ejecución y necesariamente deberá imponer
las costas al ejecutado; al contrario, si se acogen las excepciones, se
condenará al ejecutante al pago de dichas costas; por último, si se
403

acogen en parte una o más excepciones, las costas serán distribuidas


proporcionalmente, salvo que el tribunal por motivo fundado estime
pertinente imponerlas al ejecutado (artículo 471).

En todo caso, debe siempre tenerse presente que la


sentencia en referencia lo que está resolviendo o fallando son las
excepciones opuestas y no la demanda ejecutiva; la demanda ejecutiva
quedó resuelta al dictarse el mandamiento de ejecución y embargo.

Además, debe tenerse en consideración que la sentencia


deberá resolver todas las excepciones opuestas, aún cuando ello pueda
resultar o aparecer incompatible. Así lo ha resuelto la Corte Suprema,
por cuanto así se deduce del artículo 471.

(7) No se oponen excepciones.

En este caso no será necesaria la dictación de sentencia,


bastando el mandamiento que se pronunció sobre la demanda (artículo
472).

(8) Apelación.

Si la sentencia definitiva es de pago, es decir, ordena


entregar la especie embargada o suma consignada, esa entrega no
podrá efectuarse pendiente el recurso de apelación que se haya
deducido contra la sentencia, salvo que el ejecutante garantice.

En los juicios, ejecutivos la apelación interpuesta por el


ejecutado se concede siempre en el solo efecto devolutivo y por ello
esta norma.

(7) Cuestiones especiales.

Si la sentencia acoge las excepciones de incompetencia,


incapacidad, ineptitud del libelo o falta de oportunidad en la ejecución,
es decir alguna de las excepciones dilatorias, el ejecutante podrá
renovar su demanda una vez que corrija los errores o vicios a que estas
excepciones se refieren.

Por otra parte, la sentencia definitiva que falla las


excepciones produce cosa juzgada tanto en el juicio ejecutivo como en
cualquier juicio declarativo, dándose la triple identidad: partes, objeto
pedido y causa de pedir; lo anterior, salvo los casos de reserva de
acciones a que hemos aludido anteriormente y también el que señala el
404

artículo 478 inciso 2º "Si antes de dictarse sentencia en el juicio


ejecutivo el actor o el demandado piden que se les reserven para el
ordinario sus acciones o excepciones, podrá el tribunal declararlo así,
existiendo motivos calificados. Siempre se concederá la reserva
respecto de las acciones y excepciones que no se refieren a la
existencia de la obligación misma que ha sido objeto de la ejecución".

"En los casos del inciso precedente, la demanda ordinaria


deberá interponerse dentro del plazo que señala el artículo 474 (15
días), bajo pena de no ser admitida después".

(8) Recursos en contra de la sentencia definitiva.

a) Apelación (como vimos precedentemente);

b) Aclaración, rectificación o enmienda (para corregir


errores u omisiones;

c) Casación en la forma;

(II) CUADERNO DE APREMIO.

1) EL MANDAMIENTO DE EJECUCION Y EMBARGO (artículo


443).

Como señalamos oportunamente, el juez al dar curso a la


demanda ordena despachar mandamiento de ejecución y embargo en
contra del deudor, al cual dicta sin escuchar a la contraparte en forma
previa. Las gestiones que en este caso pudiera efectuar el ejecutado
que ha tomado conocimiento de la existencia de la demanda sólo
podrán ser estimadas por el tribunal como datos ilustrativos para
apreciar la procedencia o improcedencia de la demanda (artículo 441).

Normalmente en el cuaderno ejecutivo se resuelve "despachase


mandamiento" y el mandamiento propiamente tal se utiliza para iniciar el
cuaderno de apremio.

Si el juez, examinados los antecedentes acompañados, constata


que se dan los cuatro requisitos a que nos hemos referido antes, vale
decir, título ejecutivo, acción no prescrita, obligación líquida y
actualmente exigible, dispondrá se despache mandamiento de ejecución
405

y embargo, resolución que deberá cumplir con los requisitos que para
ella señala el artículo 443, los que son los siguientes:

a) Orden de requerir de pago al deudor:

El receptor deberá señalar al demandado que se ha deducido


demanda ejecutiva en su contra por tal suma o por tal especie
pidiéndole o requiriéndole para que pague en ese acto.

b) Orden de embargar bienes suficientes:

Para cubrir el importe de la deuda, intereses y costas, si al


momento de efectuarse el requerimiento el ejecutado no paga.

Para estos efectos el ejecutante deberá señalar en su


demanda los bienes que solicita se embarguen; normalmente señalará
los que guarnecen el domicilio del deudor, salvo que se trate de deuda
de cierta envergadura.

Si el acreedor no ha señalado bienes para el embargo,


éste se llevará a cabo en los que presente el deudor, si en concepto del
ministro de fe encargado de la diligencia, son suficientes o si, siendo
ellos insuficientes, no hay otros conocidos (artículo 448).

Ahora, si ni el acreedor ni el deudor señalan bienes, el


ministro de fe practicará el embargo siguiendo el siguiente orden: 1)
dinero; 2) otros bienes muebles; 3) bienes raíces y 4) salarios y
pensiones (artículo 449).

c) Designación de una persona que se desempeñará como


depositario provisional:

A esta persona el receptor deberá hacer entrega de los


bienes embargados, en depósito; el ejecutante deberá indicar el nombre
de la persona que sugiere como depositario provisional, la que
normalmente será el mismo deudor, a fin de que el tribunal lo designe en
ese carácter. En este caso, para que el depósito tenga el valor de tal, es
decir, para que valga como contrato y se deriven respecto del
depositario las responsabilidades legales pertinentes, es indispensable
que éste acepte el encargo. Normalmente los receptores omiten este
último aspecto y sólo indican que los bienes quedaron en poder del
deudor en su calidad de depositario provisional.
406

Si el ejecutante nada dice en cuanto a la persona del


depositario, se designará como tal a alguna persona de reconocida
solvencia y honorabilidad.

d) Si la ejecución recae sobre una especie o cuerpo cierto, o si el


ejecutante ha señalado en su demanda bienes para embargar, el
mandamiento indicará que la traba del embargo se efectúe sobre ellos;
en caso contrario señalará que éste deberá trabarse sobre bienes que
parezcan pertenecer al deudor.

e) Por último, si en concepto del tribunal existe fundado temor de


que el mandamiento será desobedecido, es decir, que no se permitirá al
receptor ingresar al domicilio del deudor a embargar bienes, podrá
otorgar además en este momento el auxilio de la fuerza pública;
normalmente el tribunal espera que el receptor deje constancia que
hubo oposición al embargo y en ese caso, a petición del ejecutante,
concede el auxilio de la fuerza pública.

De los requisitos antes indicados se advierte que son esenciales


la orden de requerir de pago y la de embargar bienes suficientes, si no
paga en el acto; los restantes requisitos son accidentales y los
contendrá la resolución en los casos aludidos.

2) LA NOTIFICACION Y EL REQUERIMIENTO.

El receptor deberá proceder a notificar la demanda


ejecutiva y la resolución recaída en ella, vale decir el mandamiento,
hecho del cual dejará constancia en el cuaderno ejecutivo o principal.

Al mismo tiempo, dando cumplimiento al mandamiento, en


primer lugar deberá requerir de pago al deudor, en tal forma que si éste
en ese acto paga la deuda, el juicio concluye, debiendo además pagar
las costas. Si el deudor no paga, entonces el receptor deberá proceder a
la traba del embargo, en la forma que veremos.

Si el deudor no es habido, el requerimiento obviamente no


podrá hacérsele en ese momento, por lo que el artículo 443 en su Nº 1
señala que si no es habido, deberá procederse en la forma que
contempla el artículo 44, expresando en la copia a que ese artículo se
refiere, además del mandamiento, la designación de día lugar y hora
que fije el ministro de fe para practicar el requerimiento. Esto último es lo
que se denomina "cédula de espera"; normalmente los receptores
indicarán un día y hora y señalarán como lugar donde deberá concurrir
el deudor para ser requerido de pago su propia oficina. Si el deudor no
concurre a la diligencia de requerimiento, procederá que el receptor deje
407

constancia de ello en el expediente y que luego la parte ejecutante


solicite se proceda sin más trámite al embargo.

Si el deudor ha sido notificado ya anteriormente en forma


personal o conforme al artículo 44 para otra gestión anterior al
requerimiento, se procederá a éste en alguna de las formas que señalan
los arts. 48 a 53 (es decir, por cédula e incluso por el estado diario)
como lo indica el artículo 443 Nº 1º inciso 2º.

3) EL EMBARGO.

(1) Concepto.

Es aquella diligencia procesal por la cual un ministro de fe


procede a la entrega real o simbólica de bienes pertenecientes a un
deudor, al depositario que se designe, con el objeto de que con dichos
bienes se pague al acreedor, ya sea con las especies mismas o con el
producto que arroje el remate de ellas.

(2) Bienes inembargables.

La regla general, conforme lo dispone el artículo 2465 del


Código Civil, es que todos los bienes presentes y futuros del deudor
podrán ser objeto de embargo lo que se conoce como derecho de
prenda general del acreedor sobre todos los bienes del deudor; se
exceptúan de este derecho de prenda general los bienes inembargables,
los que fundamentalmente se encuentran señalados en el artículo 445
del Código de Procedimiento Civil, el que contiene una larga
enumeración de los mismos, la cual con el tiempo se ha ido ampliando a
diferentes bienes, por razones especialmente de orden social. Es
necesario tener en consideración que, como se trata de un derecho
establecido exclusivamente en beneficio del deudor, este puede
renunciar al mismo, pero no en forma anticipada, salvo que la ley
expresamente señale lo contrario. Como es frecuente la dictación de
leyes que amplían este privilegio, debe recordarse las normas sobre
efecto retroactivo de las leyes, para el caso que nada se diga en el caso
particular.

De conformidad con lo prevenido en el artículo 445 del


C.P.C., no son embargables los siguientes bienes.

1º Los sueldos, gratificaciones, pensiones de gracia, jubilación,


retiro o montepío de los empleados públicos y municipales.
408

Respecto de los empleados públicos el actual Estatuto


Administrativo señala en su artículo 90 que las remuneraciones de estos
funcionarios son embargables hasta en un 50%, por resolución judicial
ejecutoriada dictada en juicio de alimentos o a requerimiento del Fisco o
de la institución a que pertenezca el empleado, para hacer efectiva la
responsabilidad civil proveniente de los actos realizados por éste en
contravención a sus obligaciones funcionarias.

2º Las remuneraciones de los trabajadores en la forma que


determina el Código del Trabajo;

3º Las pensiones alimenticias forzosas;

4º Las rentas periódicas que el deudor cobre de una fundación o


que deba a la mera liberalidad de un tercero, en la parte que esas rentas
sean absolutamente necesarias para sustentar la vida del deudor, de su
cónyuge y de los hijos que viven con él o a sus expensas,

5º Los fondos que conforme a la ley Orgánica del Banco del


Estado gocen del beneficio de inembargabilidad;

6º Las pólizas de seguro de vida y las sumas que, en


cumplimiento de lo pactado en ellas, pague el asegurador; sin embargo,
en este último caso será embargable el valor de las primas pagadas por
el que tomó la póliza;

7º Las sumas que se paguen a los empresarios de obras públicas


durante la ejecución de los trabajos; esta disposición no tendrá
aplicación respecto de lo que se adeude a los trabajadores por concepto
de remuneración ni de los créditos de los proveedores de materiales u
otros artículos suministrados para la construcción de dichas obras;

8º El bien raíz que el deudor ocupa con su familia, siempre que


no tenga un avalúo fiscal superior a diez sueldos vitales mensuales; los
muebles de dormitorio, de comedor y de cocina de uso familiar y la ropa
necesaria para el abrigo del deudor, su cónyuge y los hijos que viven a
sus expensas.

9º Los libros relativos a la profesión del deudor hasta el valor de


$262.960, a elección del deudor;

10º Las máquinas o instrumentos de que se sirve el deudor para


la enseñanza de alguna ciencia o arte, hasta el mismo valor antes
señalado, lo que también queda a elección del deudor;
409

11º Los uniformes de los militares, según su arma y grado;

12º Los objetos indispensables al ejercicio personal del arte u


oficio de los artistas, artesanos y obreros de fábrica, los aperos,
animales de labor y material de cultivo necesarios al labrador o
trabajador de campo para la explotación agrícola, por la suma antes
indicada, a elección del deudor;

13º Los utensilios caseros y de cocina y los artículos de alimento


de combustibles que existen en poder del deudor, hasta la concurrencia
necesaria para el consumo de la familia durante un mes.

14º La propiedad de los objetos que el deudor posee


fiduciariamente: es decir, se refiere a la propiedad misma, pero no a los
frutos que ella pueda producir; (propiedad fiduciaria artículo 733 inciso
1º Código Civil: es decir, la que está sujeta al gravamen de pasar a otra
persona de cumplirse el evento de una condición.

15º Los derechos cuyo ejercicio es enteramente personal, como


los de uso y habitación.

16º Los bienes raíces donados o legados con la expresión de no


embargables, siempre que se haya hecho constar su valor al momento
de la entrega por tasación aprobada judicialmente, ya que podrá
embargarse por el valor adicional que estos bienes adquieran
posteriormente.

17º Los bienes destinados a un servicio que no pueda paralizarse


sin perjuicio del tránsito o de la higiene pública, como los ferrocarriles,
empresas de agua potable o desagüe; podrá sin embargo embargarse la
renta líquida que produzcan.

18º Los demás bienes que leyes especiales prohiban embargar.

(3) El embargo mismo.

A) Personas que pueden designar bienes para la traba.

Como vimos anteriormente, esto lo puede hacer el


acreedor al momento de la demanda ejecutiva misma y también al
momento de llevarse a cabo el embargo; siempre y cuando en el
mandamiento éstos no hayan sido señalados por el juez (artículo 447);
si el acreedor no ha señalado bienes, la traba se efectuará sobre los que
señale el deudor, si en concepto del receptor ellos son suficientes para
410

responder al pago o cuando no aparece que el deudor tenga otros; si el


deudor no señala bienes, el receptor deberá embargar en primer término
dinero, luego otros bienes muebles; en tercer lugar bienes raíces y, por
último, salarios y pensiones, con las limitaciones antes señaladas, (arts.
448 y 449).

B) Forma como se efectúa el embargo (artículo 450).

La regla general, conforme al artículo 450 del C.P.C. es


que el embargo se efectúa por la entrega real o simbólica de los bienes
al depositario designado, aunque la especie quede en poder del deudor,
quien hará las veces de depositario hasta que se designe a otra
persona.

Sin embargo, existen además las siguientes reglas


especiales:

(a) Casos del artículo 444:

Si la ejecución recae sobre una empresa o establecimiento


mercantil o industrial, o sobre cosa o conjunto de cosas que sean
complemento indispensables para su explotación, el juez, atendidas las
circunstancias y la cuantía del crédito, podrá ordenar que el embargo se
haga efectivo en los bienes designados por el acreedor, en otros bienes
del deudor, en la totalidad de la industria misma, o en la totalidad o parte
de las utilidades que ésta produzca.

En este caso si se embarga la industria o las utilidades, el


depositario tendrá las facultades y deberes del interventor judicial y, para
ejercer las funciones propias de depositario, deberá proceder con la
autorización del juez de la causa.

Si la ejecución recae sobre el simple menaje de casa habitación


del deudor, el embargo se tendrá por efectuado permaneciendo las
especies en poder del mismo deudor, con el carácter de depositario,
previa confección de inventario y tasación aproximada de las especies,
la que practicará el mismo receptor. Esta diligencia deberá extenderse
por escrito y será firmada por el ministro de fe, el acreedor si concurre y
el deudor, quien en caso de sustracción incurrirá en la sanción prevista
en el artículo 471 del Código Penal (presidio o relegación menores en su
grado mínimo o multa de 11 a 20 vitales).

b) Tratándose de bienes raíces, para que el embargo quede


perfecto y en consecuencia produzca efectos respecto de terceros, es
411

necesario que se inscriba en el Conservador respectivo, lo mismo


tratándose de derechos reales constituidos sobre inmuebles (artículo
453).

c) Cuando el embargo recae sobre dinero, alhajas, especies


preciosas o efectos públicos, deberán ser depositados en la cuenta
corriente del tribunal en el Banco del Estado, en el primer caso o en
algún banco en general, en los demás casos; normalmente también será
el Banco del Estado (artículo 451 inciso final).

d) Si la cosa objeto del embargo se encuentra en poder de algún


tercero que se oponga a la entrega, alegando el derecho a gozarla a
otro título que el de dueño, como por ejemplo de arrendatario, la especie
quedará en poder de éste como depositario con las mismas facultades
que la ley le otorga al deudor hasta la enajenación y, sin perjuicio del
derecho que corresponda al tenedor de la cosa para seguir gozando,
aun después de la enajenación de ésta; (artículo 454).

C) Otras normas relativas a esta diligencia.

(a) El receptor deberá dejar constancia escrita de la diligencia,


señalando día lugar y hora en que ésta se practicó, la expresión
individual y detallada de los bienes embargadas e indicar si fue o no
necesario el auxilio de la fuerza pública para practicarlo y, en este último
caso, la identificación de los funcionarios que intervinieron; (artículo 450
inciso 2º).

Tratándose de bienes muebles, el acta deberá indicar su


especie, calidad y estado de conservación, así como cualquier otro
antecedente necesario para su singularización el caso de los inmuebles,
ellos se individualizarán por su ubicación y los datos de la respectiva
inscripción de dominio. (artículo 450 inciso 3º);

(b) El acta deberá ser firmada por el ministro de fe y el acreedor y


deudor que hayan concurrido a la diligencia y deseen hacerlo;

(c) Esta acta se incorporará al cuaderno de apremio, conforme lo


dispone el artículo 458 y en el ejecutivo o principal, se indicará la fecha
en que se practicó.

(d) El receptor deberá enviar carta certificada al ejecutado


comunicándole el hecho del embargo dentro de los dos días siguientes.
El no envío de la carta no invalida en todo caso la diligencia (artículo 450
inciso 5º), pero el receptor quedará responsable de los perjuicios que su
412

omisión cause, al igual como de cualquier infracción en que incurra en la


diligencia de embargo, sin perjuicio de que por ello pueda ser
sancionado disciplinariamente.

D) Efectos del embargo.

(a) Conforme a lo dispuesto en el artículo 1464 N° 3° del Código Civil,


existe objeto ilícito en la enajenación de cosas embargadas por
resolución judicial, salvo que el juez lo autorice o el acreedor consienta
en ello.

(b) Salvo en los casos en que se designa depositario al propio deudor,


éste va a perder la administración de los bienes embargados, la que
quedará precisamente a cargo del depositario, conforme lo señala el
artículo 479.

E) Ampliación, reducción, sustitución y fin del


embargo.

Durante la secuela del proceso, puede que resulte necesario


modificar el embargo ya efectuado, sea porque por alguna razón los
bienes objeto del mismo han resultado insuficientes o porque se ha
embargado demasiados; también puede ocurrir que el ejecutado
necesite disponer del bien que ha sido materia del embargo y ofrezca
otro en su reemplazo que de las mismas garantías y, por último, puede
que se ponga término al embargo en atención a que él ya no será
necesario por haber consignado el deudor el monto de la deuda o por
cualquier otro motivo.

Estas cuestiones accesorias, dada su naturaleza se, tramitan


conforme a las reglas del incidente ordinario.

- ampliación (artículo 456).

Esta disposición señala que el acreedor puede pedir ampliación


del embargo en cualquier estado del proceso, siempre que haya justo
motivo para temer que los bienes embargados no bastan para cubrir la
deuda y las costas.

Señala la misma disposición que el hecho de haber recaído el


embargo sobre bienes difíciles de realizar, será siempre justo motivo
para la ampliación, al igual que el hecho de que se deduzca cualquier
tercería respecto de estos bienes, es decir, que algún tercero alegue
413

derechos sobre ellos, como veremos en su oportunidad al tratar de las


tercerías en el juicio ejecutivo.

Si la ampliación se solicita después de haberse dictado sentencia


definitiva, no será necesario la dictación de nueva sentencia para
comprender en el remate los nuevos bienes agregados al embargo, lo
que significa que la sentencia que resuelve las excepciones opuestas y
manda seguir adelante la ejecución está señalando que deben
rematarse los bienes ya embargados y aquellos que posteriormente sea
necesario embargar por alguno de los motivos indicados.

- reducción (artículo 447).

Puede suceder, como indicamos, que se haya embargado


demasiados bienes y que el deudor solicite la reducción; si bien el
artículo 447 sólo se refiere al caso de que el mandamiento no haya
señalado los bienes a embargarse, caso en el cual la apreciación de si
ellos son o no bastantes deberá hacerla el receptor al momento de la
traba de ese embargo sin perjuicio de lo que posteriormente resuelva el
juez a petición de parte interesada, se ha entendido que esta norma es
de carácter general, señalando algunos autores que, donde existe la
misma razón, debe existir la misma disposición.

- sustitución (artículo 457).

El deudor puede en cualquier estado del proceso sustituir


el embargo por una suma de dinero, consignando al efecto una cantidad
suficiente para el pago de la deuda y las costas, salvo que el embargo
recaiga sobre la especie o cuerpo cierto materia de la deuda misma y de
la ejecución.

- cesación.

Antes de que se efectúe el remate, el deudor podrá hacer


cesar el embargo, pagando la deuda y las costas. Una vez que ya se ha
llevado a cabo ese remate, ello no será posible, toda vez que el dominio
de los bienes objeto del mismo habrá pasado a terceros.

F) El reembargo.

Consiste en trabar dos o más embargos sucesivos sobre


un mismo bien de propiedad del deudor, por concepto de varios
procesos seguidos en contra de éste.
414

Tanto la doctrina como la jurisprudencia discute la


posibilidad del reembargo, el que normalmente se plantea cuando el
deudor tiene varios acreedores y los primeros le embargan todos sus
bienes, sin dejar nada al resto.

a) No se acepta el reembargo:

Según los sostenedores de esta teoría, el reembargo sería


improcedente, habida consideración a que, para los efectos de que él
operara sería necesario pedir a los diferentes tribunales que hubieren
dispuesto un embargo la correspondiente autorización para subastar,
para los efectos de que no exista en dicha enajenación objeto ilícito, ya
que conforme al artículo 1464 N° 3 del Código Civil, hay objeto ilícito en
la enajenación de especies embargadas por decreto judicial, a menos
que el juez lo autorice o el acreedor consienta en ello.

Señalan los que sostienen esta posición que el reembargo


carecería de ventaja práctica, ya que los acreedores que han iniciado
sus procesos con posterioridad podrán hacer uso de los derechos
señalados en los arts. 527 y 528 del C.P.C., relativos a las tercerías de
prelación y de pago que veremos posteriormente. El artículo 528 señala
que si el acreedor que ha deducido su demanda con posterioridad no
tiene derecho preferente al pago, podrá solicitar al juez ante el cual
presentó la demanda que dirija oficio al que está conociendo de la
primera ejecución a fin de que retenga la parte proporcional a este
crédito del producto del remate; por su parte, el artículo 525 consagra la
tercería de prelación, la que puede ser deducida por el acreedor que
goce de alguna preferencia en el pago, lo que veremos más adelante.

b) Se acepta el reembargo:

- Según algunos, como la ley no prohibe el reembargo, él es


perfectamente posible que se lleve a cabo, señalándose que incluso no
es necesario solicitar autorización de los otros jueces para los efectos de
proceder al remate, ya que la autorización que exige el artículo 1464 N°
3 del Código Civil se cumpliría al dar la orden de remate el juez a quien
ella es solicitada.

- Según otros, como la ley no prohibe el embargo, él es factible,


señalando además que lo contrario implicaría el establecimiento de un
privilegio en favor de los acreedores que demandan y embargan
primero, privilegio que la ley no establece.

Por otra parte, el artículo 528 del C.P.C., en su actual redacción,


reconoce en forma expresa la posibilidad de que existan dos embargos
415

sucesivos en procesos diferentes, señalando en su inciso textualmente:


"Si existe depositario en la primera ejecución, no valdrá el nombramiento
en las otras ejecuciones. El ejecutante que a sabiendas de existir
depositario o, no pudiendo menos de saberlo, hace retirar las especies
embargadas en la segunda ejecución por el nuevo depositario, será
sancionado con las penas asignadas al delito de estafa"; además, el
inciso 1° de ese artículo señala que "cuando la acción del segundo
acreedor se deduzca ante diverso tribunal, podrá pedir se dirija oficio al
que está conociendo de la primera ejecución para que retenga de los
bienes realizados la cuota que proporcionalmente corresponda a dicho
acreedor.

- A nuestro juicio, especialmente considerando las normas antes


transcritas, el reembargo es válido, pero para los efectos de poder
rematar los bienes objeto de éste se requiere de la autorización de él o
los otros jueces, a fin de que se de cumplimiento al artículo 1464 N° 3
del Código Civil; las autorizaciones se requieren además por cuanto un
juez no puede pasar por sobre lo resuelto por otro. El juez que pretende
ordenar el remate, deberá previamente dirigir oficio al otro u otros
jueces, los que accederán a lo solicitado, con citación de la ejecutante
respectiva y luego enviará el oficio correspondiente comunicando dicha
autorización.

G) Administración de los bienes embargados (artículos 479


y 480).

El encargado de la administración de los bienes embargados será


el depositario designado; si son bienes muebles, el depositario podrá
trasladarlos al lugar que estime conveniente, salvo:

- que el ejecutado garantice la conservación de ellos en el


lugar que se encuentren,

- que, conforme al artículo 450 N° 1, se designe al propio deudor


como depositario provisional o

- que se trate de dinero, especies preciosas o efectos públicos


que deberán ser depositados en un banco a la orden del juez de la
causa, agregándose en este caso el certificado correspondiente al
proceso.

Toda cuestión relativa a la administración de los bienes


embargados o a la venta que el artículo 483 autoriza efectuar al
depositario de los bienes muebles sujetos a corrupción o deterioro o
cuya conservación sea muy difícil o dispendiosa, serán substanciadas
416

en audiencias verbales que tendrán lugar sólo con la parte que asista a
ellas.

4) CUMPLIMIENTO DE LA EJECUCION.

A) Cuestiones generales.

Cuando estudiamos el cuaderno principal o ejecutivo,


señalamos que presentada la demanda y, dándose los cuatro
presupuestos que indicamos (título ejecutivo, obligación líquida,
actualmente exigible y acción ejecutiva no prescrita), el juez dictará la
resolución denominada "mandamiento de ejecución y embargo", que es
una interlocutoria, la cual se dicta sin previo traslado de la parte
ejecutada. Si el juez estima que no procede despachar mandamiento,
esa interlocutoria podrá ser apelada por la ejecutante. La ejecutada no
puede apelar de ella en atención a que el juicio ejecutivo contempla
precisamente las excepciones para que el ejecutado se puede defender,
si es que ha existido la omisión de alguno de los requisitos necesarios
para dictarla.

Opone excepciones.

Si el demandado, dentro del plazo correspondiente opone


excepciones, se dará traslado de ellas al ejecutante, se recibirá
eventualmente la causa a prueba y se dictará sentencia definitiva que
resolverá la procedencia o improcedencia de las excepciones. Si esta
sentencia rechaza las excepciones, ordenará precisamente seguir
adelante la ejecución. Si el embargo ha recaído sobre la especie o
cuerpo cierto debida o sobre una suma de dinero, esa misma sentencia
ordenará hacer entrega de dicha especie o del dinero embargado al
ejecutante, en este caso la sentencia recibe el nombre sentencia de
pago. Si en cambio se han embargado especies que es necesario
rematar para que con el producto de ellas se pague la acreencia, la
sentencia dispondrá la licitación de ellas, recibiendo en este caso el
nombre de sentencia de remate.

Como en ambos casos la tramitación es diferentes,


veremos a continuación en forma separada el cumplimiento de la
sentencia de pago y el de la de remate.

Si la sentencia acoge alguna de las excepciones respecto


del total de la deuda, el juicio concluirá en primera instancia.
417

No opone excepciones.

Si el ejecutado no opone excepciones, no será necesario la


dictación de sentencia definitiva y bastará el mandamiento de ejecución
y embargo para proceder a los trámites antes indicados y por ello el
artículo 471 señala que "Si no se oponen excepciones, se omitirá la
sentencia y bastará el mandamiento de ejecución para que el acreedor
pueda perseguir la realización de los bienes embargados y el pago, de
conformidad con las disposiciones del procedimiento de apremio".
(sentencia ficta).

B) Sentencia de pago.

Si el embargo se ha trabado en la especie o cuerpo cierto


materia de la ejecución o en una suma de dinero, una vez firme la
sentencia, el juez ordenará hacer entrega al actor de dicha especie u
ordenará la liquidación del crédito y tasación de costas, para luego
disponer el pago correspondiente con cargo a los fondos embargados y
depositados en la cuenta corriente del tribunal.

No obstante no encontrarse ejecutoriada la sentencia que


rechaza las excepciones, como el fallo de primera instancia causa
ejecutoria, el juez podrá también ordenar la entrega o pago: con todo, si
se ha deducido apelación, el juez exigirá al ejecutante que rinda caución
para garantizar que restituirá la especie o el dinero en el caso de que la
apelación sea acogida; si se ha interpuesto recurso de casación, éste
sólo podrá suspender la entrega o pago, cuando de acogerse sea
posteriormente imposible cumplir con lo que en él se resuelva (arts. 774
inciso 1.). En los demás casos no existirá impedimento para el pago, ya
que el artículo 774 inciso 2. parte final exceptúa precisamente los
recursos de casación deducidos por el ejecutado en los casos en que el
que presenta el recurso puede exigir fianza de resultas.

C) SENTENCIA DE REMATE.

Dictada sentencia de remate, aun cuando ella no se encuentre


ejecutoriada, siguen adelante los trámites del procedimiento de apremio,
toda vez que los recursos que se deduzcan en contra de ella no lo
suspenden.

En este caso la situación es más compleja que existiendo


sentencia de pago, toda vez que para los efectos de poder licitar las
418

especies embargadas y luego pagar con su producto al acreedor es


necesario practicar diferentes trámites, los que difieren según la
naturaleza de esas especies.

(A) Bienes que se realizan sin subasta o remate.

- Bienes muebles sujetos a corrupción o susceptibles de próximo


deterioro o cuya conservación sea difícil o muy dispendiosa (artículo
483); como señalamos anteriormente, la ley autoriza al propio
depositario para venderlas sin tasación, pero previa autorización del
juez.

- Efectos de comercio realizables en el acto (artículo 484):

Se trata de aquellos valores que se transan en la bolsa de


comercio, los que serán vendidos por un corredor que se designará al
efecto en la misma forma que a los peritos. Esta excepción se funda en
la naturaleza de estos instrumentos, los que tienen un valor de
transacción diario.

(B) Bienes que se realizan en remate o pública subasta.

El remate viene a ser un acto jurídico procesal por el cual se


venden en forma forzada las especies embargadas, por resolución del
tribunal que así lo ordena, en forma pública y al mejor postor.

1. Bienes muebles susceptibles de ser vendidos al martillo


(artículo 482).

El ejecutante deberá solicitar al tribunal la designación de


martillero público, a fin de que éste proceda a la venta de las especies
embargadas en pública subasta al mejor postor, sin previa tasación. Si
corresponde, el tribunal designará martillero y ordenará la entrega de las
especies embargadas a éste para su remate.

El martillero designado deberá indicar día y hora en que efectuará


el remate y además deberá publicar los anuncios correspondientes,
conforme a las normas que regulan las actividades de los martilleros
públicos. En todo caso el martillero que se designe deberá encontrarse
dentro de la lista correspondiente de martilleros judiciales elaborada por
la Corte de Apelaciones respectiva y el juez deberá preocuparse que los
remates se distribuyan equitativamente entre éstos.
419

Efectuado el remate, el martillero deberá rendir cuenta de su


gestión al tribunal y depositar los dineros producto del mismo en la
cuenta corriente respectiva.

Si la sentencia no se encuentra ejecutoriada, los dineros producto


de la subasta quedarán en esa cuenta corriente y sólo podrán ser
entregados pendiente la apelación del fallo, si el ejecutante garantiza su
devolución, al igual que como vimos en caso de la sentencia de pago.

Es decir, la sentencia de remate no suspende el


procedimiento si es apelada por el ejecutado, pero sólo hasta que se
consignen los dineros en la cuenta corriente, para proceder a
continuación en la misma forma señalada para la sentencia de pago.

2. Otros bienes que se venden en remate.

Si el embargo ha recaído sobre otros bienes diferentes de


los antes señalados, que son esencialmente los bienes raíces y los
incorporales, se sigue un procedimiento totalmente diferente a los
señalados antes, ya que el artículo 483 dispone que "los demás bienes
no comprendidos en los tres artículos anteriores, se tasarán y venderán
en remate público ante el tribunal que conoce de la ejecución o ante el
tribunal dentro de cuya jurisdicción estén situados los inmuebles, cuando
así se resuelve a solicitud de parte y por motivos fundados".

(I) Diligencias o trámites anteriores al remate mismo.

(1) La tasación (artículo 486).

Cuando se trate de bienes raíces, de acuerdo al artículo


486, la tasación será la que figure en el rol de avalúos vigente para los
efectos del impuesto territorial o contribuciones de bienes raíces, salvo
que el ejecutado solicite que se efectúe una nueva tasación.

La ejecutante deberá presentar un escrito, acompañando a


él un certificado de avalúo del bien raíz en referencia y pedirá al tribunal
que se tenga el monto que en el mismo se señala como valor de
tasación para los efectos de la subasta. El tribunal dictará una resolución
que dirá más o menos así "Por acompañado el certificado, téngase el
avalúo que en él figura como valor de tasación, con citación".

Dentro del plazo de tres días la parte ejecutada podrá oponerse,


solicitando que se efectúe una nueva tasación por peritos, petición a la
que el tribunal deberá acceder y se procederá a la designación de perito
420

en la forma señalada en el artículo 414, es decir, se citará a una


audiencia a las partes, la que se efectuará el segundo día hábil. Si las
partes no se ponen de acuerdo sobre la persona del perito, conforme a
las reglas generales, éste será designado por el juez, nombramiento que
no podrá recaer en empleados o dependientes a cualquier título del
tribunal.

El o los peritos designados deberán evacuar su informe de


acuerdo con las reglas generales y, una vez que lo presenten al tribunal,
éste ordenará ponerlo en conocimiento de las partes, las que tendrán el
plazo de tres días para objetarlo. Si transcurren los tres días sin que se
deduzca objeción, la tasación se tendrá por aprobada.

Si las partes, o al menos una de ellas, formula objeción, se


conferirá traslado de la misma por tres días a la contraria, a fin de que
ésta exprese lo conveniente a sus derechos y, transcurrido este plazo,
con o sin respuesta de la contraparte, el tribunal resolverá la incidencia.
Si la acoge, podrá mandar que la tasación sea rectificada en los puntos
que indicará, por el mismo perito o por otro, pero también podrá el
tribunal fijar por si mismo el valor de tasación que estime pertinente; es
decir, el tribunal puede fijar por si mismo el justiprecio, conforme lo
indica el artículo 487.

De acuerdo con la parte final del artículo 487 inciso 1, las


resoluciones que dicte el tribunal en estos puntos son inapelables.

Practicada la nueva tasación, ya sea por perito o por el propio tribunal,


ella se tendrá por aprobada y no se admitirán nuevos reclamos al
respecto.

b) Cuando se trata de otros bienes que no sean inmuebles, como por


ejemplo los incorporales, la tasación necesariamente deberá efectuarse
por peritos, toda vez que no existe avalúo.

(2) La fijación de las bases del remate (artículo 491).

Aprobada la tasación, conforme lo dispone el artículo 488, se


señalará día y hora para la subasta. Sin embargo, previamente es
necesario la aprobación de las bases conforme a las cuales se va a
efectuar ese remate, las que consisten en señalar el mínimo de las
posturas, la forma de pago del precio, etc.

A este respecto el artículo 491 señala las siguientes normas:


421

a) El precio de los bienes que se van a rematar deberá


necesariamente pagarse al contado, salvo que las partes acuerden lo
contrario o que el tribunal por motivos fundados resuelva otra cosa;

b) Las demás bases del remate, como son el mínimo de las


posturas, las cauciones o garantías que deberán rendir los que
participen en el remate; el plazo en el cual se entregará el inmueble una
vez subastado, etc. serán propuestas por la ejecutante, con citación
contraria; si la parte ejecutada nada dice dentro de los tres días de la
citación, las bases propuestas se tendrán por aprobadas.

Si, por el contrario, la ejecutada objeta esas bases, la objeción


será resuelta de plano por el tribunal, consultándose para ello la mayor
facilidad y mejor resultado de la enajenación, conforme lo señala el
artículo 491 inciso 2. Es decir, en este caso será el juez quien en último
término fijará las bases del remate, pero para ello tiene algunas
limitaciones que señala la ley y que son las siguientes:

(a) Sólo por motivos fundados podrá establecer en las bases que
el precio no se pagará al contado; (artículo 491)

(b) No podrá fijar como mínimo de las posturas una suma inferior
a los dos tercios del monto de la tasación; (artículo 493)

(c) Deberá señalar que toda persona que desee participar en la


subasta deberá rendir previamente una caución que no podrá ser inferior
al 10 % del valor de la tasación, la que subsistirá hasta que se otorgue la
escritura definitiva de compraventa o se deposite a la orden del tribunal
el precio o la parte de él que debe pagarse de contado.

Esta caución tiene por objeto asegurar la seriedad de las


posturas, señalando el artículo 494 inciso 2. que si el subastador
posteriormente no cumple con sus obligaciones, como pagar el precio, la
subasta quedará sin efecto y se hará efectiva la caución.

En todo caso, a los postores que no se adjudicaron la especie se


les restituye de inmediato la garantía rendida.

(3) Fijación de día y hora para la subasta.

Aprobada la tasación y las bases del remate, procede fijar día y


hora a fin de que éste pueda llevarse a cabo.
422

Conforme al artículo 489, el remate, con señalamiento de


día y hora en que debe tener lugar, se anunciará por avisos publicados a
lo menos por cuatro veces en un diario de la comuna asiento del tribunal
o de la capital de la provincia o de la región, sin en aquélla no la hubiera.

Estos avisos deberán ser redactados por el secretario del


tribunal y deberán contener los datos necesarios para identificar los
bienes que van a rematarse. El primero de estos avisos necesariamente
debe ser publicado a lo menos con quince días corridos de anticipación
a aquél fijado para el remate.

Por otro lado, si los bienes objeto del remate se encuentran


ubicados en otra comuna que aquella en la cual tiene su asiento el
tribunal, deberá anunciarse el remate de la misma manera en un diario
de esa comuna o de la capital de provincia o de región, según el caso.

Estos avisos por excepción a las reglas generales, pueden ser


publicados en días inhábiles, lo que tiene precisamente por objeto
permitir la mayor difusión posible de la subasta, considerando que los
diarios se venden y leen en mayor cantidad los domingos y festivos.

En el expediente el secretario deberá certificar el tenor del aviso


publicado y las fechas en que lo fue, lo que en la práctica se concreta
pegando en el expediente un recorte de los avisos y certificado del
secretario que éste fue publicado en los días pertinentes.

Si se omite las publicaciones el remate será nulo.

4) Citación de los acreedores hipotecarios (arts. 492 C.P.C. y 2428


Código Civil).

Tratándose de inmuebles, cuando sobre ellos se encuentra


constituida alguna hipoteca, esta da derecho al acreedor hipotecario
para perseguir el bien de quien quiera que lo posea y del título en virtud
del cual lo haya adquirido (artículo 2428 del Código Civil), salvo que la
adquisición haya tenido lugar en pública subasta ordenada por el juez
después de haberse citado a los acreedores hipotecarios, los que
deberán ser pagados de sus créditos con el producto del remate,
conforme al orden de prelación que corresponda.

Por su parte, el artículo 492 del C.P.C. señala que si un acreedor


hipotecario de grado posterior (por ejemplo 2ª hipoteca), persigue el
inmueble hipotecado contra el deudor personal que lo posee, el o los
acreedores de grado preferente, citados conforme al artículo 2428 del
423

Código Civil, podrán exigir el pago de sus créditos sobre el precio del
remate, según sus grados o conservar sus hipotecas sobre la finca
subastada, siempre que sus créditos no estén devengados. Si los
acreedores en referencia nada dicen durante el término de
emplazamiento, se entenderá que optan por ser pagados con el
producto del remate en el orden correspondiente.

En caso de que se omita la citación a estos acreedores


hipotecarios, ellos conservarán sus hipotecas no obstante la subasta, es
decir, la persona que remate el inmueble lo hará con esas hipotecas, sin
perjuicio de lo cual, podrá subrogarse en los derechos del acreedor
hipotecario que obtuvo el pago de su acreencia.

Por ejemplo, Pedro tiene deudas con Juan, Diego y Antonio, cada
una de ellas garantizadas con hipotecas sucesivas; Juan sigue juicio
ejecutivo y obtiene se remate el inmueble de Pedro, sin que se cite a los
acreedores hipotecarios restantes. Roberto se adjudica el inmueble y
posteriormente Diego y Antonio demandan sus créditos hipotecarios y
nuevamente el inmueble es subastado. En este caso Roberto tendrá
derecho a pagarse de la que debió desembolsar por concepto del
remate anterior en forma previa a Diego y Antonio, ya que se subroga en
los derechos de Juan, quien tenía una primera hipoteca.

5) Autorización de otros tribunales.

Como vimos anteriormente, si la especie se encuentra


embargada además en otro proceso, para la validez del remate es
indispensable que se obtenga la autorización del otro juez, en la misma
forma que señalamos al tratar de los bienes muebles; en todo caso, aquí
cabe señalar que el embargo, como debe inscribirse, deberá figurar en
el registro correspondiente del Conservador de Bienes Raíces donde
está inscrito el inmueble.

6) Calificación de las garantías o cauciones.

Como señalamos anteriormente, en las bases del remate se


señalan las cauciones o garantías que deben rendir los subastadores, a
fin de garantizar precisamente la seriedad de su intervención en el
remate; es decir, que no comparezcan personas que hagan ofertas, se
adjudiquen el bien y posteriormente no paguen el precio.

El artículo 494 prescribe que todo postor, para tomar parte en el


remate, deberá rendir caución suficiente, calificada por el tribunal, sin
ulterior recurso, para responder de que se llevará a efecto la compra de
los bienes rematados. La caución será equivalente al 10% del valor de
424

tasación y subsistirá hasta que se otorgue la escritura definitiva de


compraventa, o se deposite a la orden del tribunal el precio o la parte de
él pagadera al contado. Como vimos, las partes de común acuerdo
pueden alterar el monto de las garantías.

Si el subastador no cumple posteriormente con las obligaciones


derivadas del remate, la caución se hará efectiva y el remate quedará
sin efecto.

(II) EL REMATE MISMO.

1) Cumplida todos los trámites anteriores, el día y hora señalados


para la subasta éste deberá llevarse a cabo ante el tribunal que
reconoce del proceso o ante aquél que corresponda al territorio donde
se encuentran ubicados los bienes, cuando se haya resuelto esto último
a petición de parte y por motivos fundados (artículo 485).

Los subastadores comenzarán efectuando ofertas por sobre el


mínimo establecido en las bases y concluirá cuando se llegue a la
postura más alta. A esta subasta puede concurrir también el propio
acreedor, quien no requiere rendir caución, ya que ésta precisamente
estará en el crédito que él está comprando.

2) El acta de remate.

Conforme a lo dispuesto en el artículo 495, concluido el


remate deberá levantarse acta del mismo cuando se trata de los bienes
señalados en el artículo 1801 inciso 2º del Código Civil es decir, bienes
raíces, servidumbres, censos y sucesión hereditaria, acta que se
extenderá en un libro especial que al efecto debe llevar el secretario del
tribunal, acta en la que se señalarán los pormenores de la venta
efectuada y será suscrita por el Juez, el Secretario y el subastador.
Extracto del acta debe dejarse en todo caso en el expediente mismo.

Este acta que debe levantarse viene a ser en realidad el


contrato mismo de compraventa, toda vez que en él se indicarán los
requisitos inherentes a dicho contrato, como la cosa vendida y el precio.
La misma disposición señala que esta acta valdrá como escritura pública
para los efectos señalados en el aludido artículo 1801, es decir, para
que la venta se repute perfecta. Lo anterior, sin perjuicio que dentro de
tercero día deba extenderse la escritura pública propiamente tal,
escritura en la cual el Juez comparecerá en representación del
425

vendedor, es decir del ejecutado y el subastador comparecerá como


comprador, sin perjuicio de que en el acta de remate éste haya podido
indicar que comparecía en representación de un tercero, caso en el cual
será el tercero el adquirente, siempre que éste se presente
posteriormente aceptando lo obrado, si no comparece, subsistirá la
responsabilidad del subastador así como la caución rendida por éste
(artículo 496).

3) La escritura pública (artículos 495 y 497).

Como señalamos, dentro de tercero día de suscrita el acta de


remate, deberá otorgarse la correspondiente escritura pública de
compraventa en remate, escritura en la cual comparecerá el juez en
representación del propietario ejecutado y por el rematante, quien
mediante esta escritura podrá requerir la correspondiente inscripción a
su nombre en el Conservador de Bienes Raíces respectivo. Es decir el
acta de remate si bien vale como escritura pública para que la venta en
remate quede perfecta, la inscripción debe realizarse a cabo con la
correspondiente escritura.

En esta escritura además del acta de remate mismo


deberán insertarse los antecedentes que sean necesarios para su
debida inteligencia, como por ejemplo señalar el proceso en que se
efectuó el remate, etc.

La escritura será otorgada a petición del subastador, quien


en ese mismo momento podrá solicitar al tribunal el alzamiento de
embargos y la cancelación de hipotecas sobre este bien, petición a la
que el tribunal dará lugar con citación de los interesados.

4) Sanción.

Como igualmente se dijo antes, si el subastador no


consigna oportunamente el precio conforme a las bases de remate o no
concurre a suscribir la escritura definitiva, el remate quedará sin efecto y
se hará efectiva la caución otorgada. Del monto de esta garantía o
caución se deducirán previamente los gastos del remate, luego el 50%
se abonará al crédito y el otro 50 % quedará a beneficio de la
Corporación Administrativa del Poder Judicial.

Las apelaciones que en este caso puede deducir el


subastador de los bienes embargados se concederán en el solo efecto
devolutivo.
426

(III) AUSENCIA DE POSTORES EN EL REMATE.

¿Que sucede si el día del remate no se presentan postores?. En este


caso el artículo 499 otorga al acreedor ejecutivo dos posibilidades:

a) Puede solicitar que los bienes le sean adjudicados por los dos
tercios del valor de tasación de los mismos.

b) Puede pedir que el tribunal reduzca prudencialmente el monto


de la tasación, reducción que el tribunal en ningún caso podrá efectuar
más allá de un tercio de la misma.

En el caso de que el acreedor solicite la adjudicación, el


tribunal accederá a ello, con citación del ejecutado y demás interesados,
si los hubiere. En este caso existirá una verdadera venta en pública
subasta y el acreedor será el comprador, enterando el precio
correspondiente por compensación de su crédito y en lo demás se
procederá como si hubiera habido realmente remate.

Si el acreedor escoge la segunda posibilidad, deberá


proceder a efectuarse nuevo remate, en el cual el mínimo de las
posturas serán los dos tercios de la tasación y deberán efectuarse las
publicaciones.

Segundo remate sin resultado (artículo 500).

Si efectuado un segundo remate en la forma antes


señalada, nuevamente no se presentan postores, el acreedor tendrá
derecho a solicitar alguna de las siguientes cosas:

- Que se le adjudiquen los bienes por los dos tercios de este


nuevo avalúo;

- Que se pongan los bienes a remate por tercera vez, por el


precio mínimo que el tribunal señale;

- Que se le entreguen los bienes en prenda pretoria, es decir, que


le sean entregados estos bienes con el objeto de ir percibiendo las
rentas líquidas que éstos produzcan, las que irá abonando al crédito.
427

En caso de que el acreedor opte por la prenda pretoria, el


ejecutado tiene derecho a oponerse a ello y solicitar en cambio que se
saquen los bienes a remate por última vez, sin mínimo para las
posturas.

En los casos en que se efectué un tercer remate por haberlo


solicitado el acreedor al hacer elección entre los tres derechos que se le
otorgan o cuando éste se lleva a efecto a petición del ejecutado que se
opuso a la prenda pretoria, deberá practicarse los trámites antes
señalados en el artículo 489 (día y hora, publicaciones), pero el plazo
para la fijación de los avisos, conforme al artículo 502 se reducirá a la
mitad, salvo que hayan transcurrido más de tres meses desde el día
designado para el remate anterior y aquél en el cual se pide la nueva
subasta.

La prenda pretoria (arts. 503 a 507).

- Siguiendo al profesor Casarino podemos decir que es un


contrato celebrado por intermedio de la Justicia, por el que se entrega al
acreedor una cosa mueble o inmueble embargada en una ejecución,
para que se pague con sus frutos.

- Este contrato se perfecciona con la facción del inventario


solemne de los bienes que se entregan al acreedor en prenda pretoria;

- La prenda pretoria otorga al acreedor los siguientes


derechos y le impone las siguientes obligaciones:

a) Tiene derecho a aplicar las rentas líquidas de los bienes


al pago del crédito a medida que éstas se van percibiendo, para el
cálculo de estas rentas líquidas el artículo 504 señala que se tomarán en
cuenta, además de los otros gastos de legítimo abono, el interés
corriente de los capitales propios que el acreedor deba invertir en esos
bienes, así como la suma que el tribunal le fije a título de remuneración
por concepto de administración; no tendrá sin embargo derecho a esta
remuneración el acreedor que no rinda cuenta fiel de su administración o
que se haga responsable de dolo o culpa grave;

b) En cualquier momento puede poner término a la prenda


pretoria y solicitar la enajenación de ésta o el embargo de otros bienes
del deudor (artículo 505 inciso 2º);

c) Tratándose de bienes muebles tendrá sobre ellos los


mismos derechos del acreedor prendario (artículo 507 inciso 2º):
428

d) Tiene la obligación de llevar cuenta exacta y en lo posible


documentada de los productos de los bienes y rendir cuenta de su
administración una vez al año, tratándose de inmuebles y cada seis
meses, en el caso de bienes muebles, bajo sanción de perder el
derecho a remuneración si así no lo hace (artículo 506).

- Por su parte, el deudor tiene derecho, conforme al


artículo 505, de pedir en cualquier tiempo la restitución de los bienes,
pagando la deuda, las costas y todo lo que el acreedor tenga derecho a
percibir a consecuencias de la prenda pretoria.

(IV) SITUACIÓN DE BIENES EMBARGADOS A QUE SE


REFIERE ARTÍCULO 508.

Si los bienes embargados consisten en el derecho a gozar de una


cosa o percibir sus frutos, el acreedor podrá solicitar de éstos en
arrendamiento o que el derecho le sea entregado en prenda pretoria.

Si solicita el arrendamiento, éste se hará en remate


público, el que deberá anunciarse con veinte días de anticipación en la
forma y lugares que señala el artículo 489, fijando previamente el
tribunal, con audiencia verbal de las partes, las condiciones que hayan
de tenerse como mínimum para las posturas.

(V) NULIDAD DEL REMATE.

(1) Cuestiones generales.

Como hemos visto y señalado anteriormente, el remate o


venta en pública subasta es precisamente un contrato de compraventa
celebrado en forma forzada, de tal modo que el vendedor que es el
ejecutado es representado por disposición de la ley por el juez
respectivo, quien en definitiva suscribe la escritura pública
correspondiente. Por este motivo, se señala que el remate es un acto
jurídico tanto de carácter civil como procesal y por esta razón puede ser
objeto de nulidad de orden civil o procesal.

(2) Nulidad civil.


429

Si la compraventa en remate adolece de cualquier vicio de orden


civil, ya sea en el consentimiento, objeto ilícito, causa ilícita o ausencia
de solemnidades civiles, deberá impetrarse la nulidad del mismo a
través de una demanda en juicio civil independiente de aquél en el cual
se subastó la especie.

(3) Nulidad procesal.

El remate también puede adolecer de alguna nulidad de este


orden, ya sea porque no se efectuó ante el tribunal correspondiente, no
se efectuaron las publicaciones legales, no se notificó la sentencia de
remate, etc. Todos estos vicios de orden procesal deben ser reclamados
en el mismo proceso en el cual se practicó el remate a través del
incidente de nulidad procesal, nulidad que sólo podrá impetrarse hasta
el momento en que quede firme o ejecutoriada la resolución que ordenó
la escritura pública de adjudicación en remate, salvo los casos que,
conforme a las reglas generales, puede solicitarse la nulidad procesal no
obstante existir sentencia, es decir es el caso del litigante rebelde a que
se refiere el artículo 80, en caso de falta de emplazamiento.

5) TRAMITES FINALES DE LA EJECUCION (artículos 509 a


517).

(1) Destino de los dineros producto del remate.

Conforme lo establece el artículo 509 del C.P.C., los


fondos o dineros que se obtengan de la realización de los bienes
embargados deberán ser consignados o depositados en la cuenta
corriente del tribunal respectivo, ya sea por el martillero, por el
depositario o por los compradores cuando se trata de remates
efectuados en el tribunal. Es decir, si los bienes son muebles y se han
vendido por martillero, será éste quien deberá rendir cuenta de su
gestión y depositar el producto del remate en la cuenta corriente; si el
depositario ha vendido los bienes sujetos a deterioro o corrupción,
deberá igualmente depositar el producto de esa venta, si ha sido un
corredor, éste también, aparte de rendir cuenta, deberá efectuar este
depósito. Si se trata de remates efectuados en el tribunal mismo, es
decir, fundamentalmente bienes raíces, será el adjudicatario quien
deberá efectuar este depósito.

(2) Liquidación del crédito y tasación de costas (artículo 510).


430

Ejecutoriada la sentencia definitiva y realizados los bienes


embargados, el ejecutante deberá solicitar la liquidación del crédito, es
decir, el cálculo correspondiente de los reajustes e intereses que
procedan y, además, la tasación de las costas personales y procesales.
Esta liquidación y tasación podrá incluso efectuarse antes de que la
sentencia quede ejecutoriada, cuando el ejecutante caucione las
resultas, es decir, de garantías de que podrá cumplir con lo que se
resuelve eventualmente por un tribunal superior al conocer de un
recurso de apelación.

Como señalamos anteriormente, la liquidación del crédito la


efectúa el Secretario y la tasación de costas procesales también,
mientras que las personales las regula el juez.

(3) El pago al acreedor (artículo 511).

Practicada la liquidación a que se refiere el artículo 510, el


artículo 511 señala que el juez ordenará el pago al acreedor con el
dinero embargado o con el que resulte del remate de bienes, si lo
embargado no ha sido dinero. Ahora, si lo embargado ha sido la especie
misma adeudada, como señalamos anteriormente, se hará entrega de
ella al ejecutante.

Por otra parte, si la deuda ha sido en moneda extranjera,


conforme vimos en su oportunidad, el ejecutante deberá indicar en su
demanda el equivalente en moneda nacional acompañando un
certificado bancario de la cotización de esa moneda extranjera al tipo de
cambio vendedor y el tribunal ordenará despachar el mandamiento por
esa suma en moneda nacional y el pago se hará al ejecutante en
moneda nacional al tipo de cambio vigente vendedor al día del pago.

Ahora, si la ejecución misma ha sido en moneda extranjera en


atención a que así se estipuló en el título ejecutivo, el artículo 511 inciso
2. dispone que el tribunal deberá disponer que el depositario o el
secretario, por intermedio de un banco, efectúe la conversión.

(4) Orden en que se efectúa el pago.

Los dineros que se encuentra depositados en la cuenta


corriente del tribunal, conforme lo establece el artículo 513, no podrá ser
utilizados para pagar otra deuda que la correspondiente a la ejecución,
salvo que la sentencia haya declarado la existencia de un privilegio
respecto de algún crédito, conforme a las normas de la prelación de
créditos o que se trate de algún caso expresamente señalado por la ley,
431

como las costas y la remuneración del depositario. En consecuencia, el


orden en que deben efectuarse los pagos es el siguiente:

a) Créditos diferentes a aquél que motivo la ejecución y que la


sentencia declare preferentes conforme a las normas de la prelación de
créditos.

b) Costas y remuneración de depositario.

c) La deuda misma, pagándose en primer término los intereses y


luego el capital.

En el caso de que el producto de la ejecución no alcance para


efectuar todos los pagos señalados, procederá se solicite la ampliación
del embargo y la realización de nuevos bienes. Por el contrario, si el
producto de la licitación excede a lo que debe pagarse, el saldo deberá
será entregado al deudor ejecutado.

(5) Normas relativas al depositario (arts. 451 y 514- 517).

a) Como hemos señalado anteriormente, al practicar el


embargo, normalmente se hará entrega de los bienes embargados a un
depositario provisional, correspondiendo posteriormente efectuar la
designación de depositario definitivo, nombramiento que es efectuado
por las partes de común acuerdo en una audiencia o por el juez a falta
de acuerdo.

b) El depositario tiene las siguientes obligaciones:

- Debe encargarse de la conservación y eventualmente de


la administración de los bienes embargados.

- Expirado el depósito por cualquier razón, el depositario


deberá rendir cuenta de su administración, sin perjuicio de que el
tribunal le pueda exigir, a solicitud de parte interesada, que rinda
cuentas parciales.

Presentada la cuenta, ésta será puesta en conocimiento de las


partes, quienes podrán objetarla dentro de 6. día; en caso de que
formulen objeción, dicho reparo dará lugar a un incidente;

- El depositario deberá consigna en la cuenta corriente del


tribunal los fondos líquidos que obtenga de los bienes en depósito y, en
432

caso de mora en efectuar este depósito, deberá pagar los intereses


corrientes.

- El depositario tendrá derecho a remuneración, la que será


determinada por el juez al momento de pronunciarse sobre la rendición
de cuentas, para lo cual éste tendrá en consideración la responsabilidad
y el trabajo que el cargo a impuesto al depositario.

No tiene derecho a esta remuneración, conforme al artículo


517, los depositarios que hayan incurrido en dolo o culpa grave y
además aquellos cuya labor se limita a retener de las remuneraciones
del ejecutado la parte embargable de ellas a disposición del tribunal.

CAPITULO III. EL JUICIO EJECUTIVO POR OBLIGACIONES DE


HACER (artículos 530- 543).

(A) Cuestiones generales.

1. Concepto.

Es aquel procedimiento ejecutivo a través del cual el


acreedor persigue el cumplimiento forzado de una obligación consistente
en la ejecución de algún hecho.

2. El hecho cuya ejecución se pretende.

Este puede consistir en la suscripción de un documento o


constitución de una obligación, o en la realización de un obra material,
contemplando el C.P.C. algunas normas diferentes según si se trata de
uno u otro.

3. Derechos del acreedor (artículo 530, 531 y 442).

De acuerdo con el artículo 530 en relación con el 442,


aplicable en la especie en virtud de lo dispuesto en el 531, para que el
juez pueda dar curso a una demanda en juicio ejecutivo por obligación
de hacer se requiere:

a) La existencia de un título ejecutivo;

b) Que la obligación sea actualmente exigible;


433

c) Que la obligación sea determinada; (es decir en este caso se


exige que sea líquida, sino que determinada).

d) Que la acción ejecutiva no esté prescrita.

Concurriendo los requisitos antes señalados, el juez dará


curso a la demanda ejecutiva, disponiendo los trámites pertinentes, los
que varían en algunos aspectos según si la obligación dice relación con
la suscripción de un documento o constitución de una obligación o si se
refiere a la ejecución de una obra material.

(B) Suscripción de documento o constitución de obligación.

1. Si el juez estima que concurren los requisitos antes referidos,


dará curso a la demanda y despachará mandamiento para requerir el
cumplimiento de la obligación de suscribir un documento o constituir una
obligación dentro de un plazo prudencial que señalará.

2. Al igual que en el juicio de obligación de dar, el


ejecutado puede adoptar una de tres actitudes:

a) Cumple dentro de plazo con la suscripción del


documento o constitución de obligación;

b) Opone excepciones, caso en el cual será necesario


esperar la dictación de la sentencia respectiva. Si esta rechaza las
excepciones, la ejecución seguirá adelante.

c) No hacer nada; en este caso se omitirá la sentencia, sirviendo


el mandamiento para los efectos de seguir adelante la ejecución, una
vez vencido el plazo de cuatro días para oponer excepciones.

3. Si el ejecutado no ha opuesto excepciones o,


habiéndolas deducido éstas han sido rechazadas, la ejecución seguirá
adelante en el apremio una vez vencido el plazo que se le señaló para el
cumplimiento en el requerimiento. En este caso el ejecutante deberá
solicitar en el cuaderno de apremio que el juez proceda a suscribir el
documento o a constituir la obligación en representación del deudor.

4. Es decir, en este procedimiento lo diferente es que no


procede el embargo y remate de bienes, sino que se señala al ejecutado
un plazo para que cumpla y si no lo hace, lo hará el juez en su
representación.
434

(C) Realización de obra material.

1. Presentada la demanda, si ella cumple con los requisitos


legales, el juez despachará mandamiento para requerir del deudor el
cumplimiento de la obligación, señalándole un plazo prudencial para que
de inicio a las obras (artículo 533).

2. El ejecutado puede adoptar una de las siguientes actitudes:

a) Iniciar los trabajos en el plazo señalado y concluirlos, caso en


el cual el proceso termina.

b) Oponer excepciones: en este caso, además de las


excepciones del artículo 464 puede oponer la del 534, es decir, la de la
imposibilidad absoluta para la ejecución actual de la obra; en este caso,
si se dicta sentencia acogiendo alguna excepción perentoria, concluirá el
proceso; si las excepciones son rechazadas, en cambio, se mandará
seguir adelante la ejecución.

c) No hacer nada; en este caso la ejecución sigue adelante con el


mérito del mandamiento.

3. Si la ejecución sigue adelante, el ejecutante podrá solicitar al


tribunal a su elección que se le autorice a el mismo para hacer ejecutar
la obra por un tercero o el apremio del deudor para la ejecución del
hecho convenido. Igual derecho podrá hacer valer el actor si,
comenzada la obra, ella se paraliza por el deudor sin causa justificada.

4. Si el actor escoge ejecutar la obra por un tercero, deberá


presentar junto con la solicitud respectiva, un presupuesto del importe
de la ejecución de dicha obra, el que será puesto en conocimiento del
ejecutado para que éste pueda objetarlo dentro de tercero día. Si no lo
objeta, se tendrá por aprobado; si lo objeta, el monto será determinado
por peritos, quienes serán designados conforme a las normas generales.

5. Encontrándose firme el presupuesto, el deudor deberá


consignar el importe en la cuenta del tribunal dentro de 3° día, a fin de
que el juez entregue los fondos en forma paulatina y a medida del
avance de los trabajos; si los fondos se agotan antes de concluirse la
obra, el ejecutante podrá solicitar un aumento de los mismos, siempre
que justifique que ha habido error en el presupuesto o que han
sobrevenido circunstancias imprevistas que han aumentado el valor de
las obras.
435

Si el deudor no consigna fondos dentro de tres días, se procederá


al embargo y remate de bienes de su propiedad conforme a las normas
del juicio de obligación de dar, con la salvedad que en este caso no
procederá que oponga excepciones, ya que la oportunidad para ello fue
anterior.

6. Concluida la obra, el ejecutante deberá rendir cuenta al tribunal


de la inversión de los fondos que éste recibió.

7. Por otra parte, la ley le señala al acreedor el derecho para


solicitar apremios contra el deudor, consistentes en arrestos de hasta
quince días y multas, que pueden ser reiterados si persiste en el
incumplimiento. En todo caso, para la procedencia de estos apremios es
necesario que el deudor no haya consignado fondos para la obra o que
no se hayan obtenido éstos mediante la realización de bienes.

Por otro lado, los apremios cesarán si el deudor paga la


multa y cauciona suficientemente la indemnización completa de todo
perjuicio al acreedor.

CAPITULO IV. JUICIO EJECUTIVO POR OBLIGACION DE NO


HACER (artículo 554).

1. La obligación de no hacer consiste en que el deudor se


abstenga de la ejecución de un hecho cualquiera, sea éste material o
jurídico. Será obligación de no efectuar un hecho jurídico, por ejemplo el
no enajenar un bien.

2. Conforme al artículo 1555 del Código Civil tratándose de


obligaciones de no hacer, ellas se resuelven en la de indemnizar
perjuicios si no puede deshacerse lo hecho en contravención.

Si puede deshacerse lo hecho, la obligación de no hacer


se transforma en la de deshacer lo hecho, tramitándose conforme a las
reglas del juicio ejecutivo de obligación de hacer, con la salvedad de que
en este caso el ejecutado podrá alegar incidentalmente que la finalidad
perseguida con la obligación de no hacer incumplida puede obtenerse
de otra forma, caso en el cual se procederá conforme a las normas del
incidente ordinario.

3. La demanda encaminada a obtener la destrucción de lo


hecho se someterá a las normas de juicio ejecutivo de obligación de
436

hacer, si existe título ejecutivo y se reúnen los demás requisitos; en


cambio, la acción encaminada a obtener la indemnización de perjuicios,
deberá someterse a juicio declarativo en el cual se determinará la
naturaleza y monto de los perjuicios.

CAPITULO V: JUICIO EJECUTIVOS ESPECIALES.

En términos generales podemos señalar que existen numerosos juicios


ejecutivos especiales, todos los cuales guardan pequeñas diferencias
con el juicio ejecutivo ordinario, las que consisten fundamentalmente en
hacer más sencillas las ejecuciones.

I. PROCEDIMIENTO EJECUTIVO DE SENTENCIAS QUE CONDENAN


AL FISCO (Artículo 752).

Toda sentencia que condene al Fisco a cualquier prestación


deberá cumplirse dentro de los 60 días siguientes a la fecha de
recepción del oficio del tribunal con el cual se adjunte al Ministerio
respectivo fotocopia autorizada de las sentencias de primera y segunda
instancia con certificados de encontrarse ejecutoriadas. La fecha de
recepción se determinará por la certificación del ministro de fe que
entregue el oficio o, si hubiere sido despachado por carta certificada, se
entenderá recepcionado tres días después de su despacho en la oficina
de correos.

Estas copias deberán ser enviadas por el Ministerio


correspondiente al Consejo de Defensa del Estado, y sólo con el informe
favorable de esta repartición podrá ordenarse el pago, conforme lo
señala el artículo 35 del D.L. 2573).

Cumplido lo anterior, se dispondrá la dictación del decreto


que ordena el pago o el cumplimiento de la prestación a que ha sido
condenado el Fisco.

Si el pago del Fisco se retarda más de 60 días, él deberá


efectuarse posteriormente con el reajuste pertinente, el que deberá
calcularse entre el mes anterior al de la fecha de ejecutoria de la
sentencia y el mes anterior al de aquél en que se efectúe el pago.
437

II. JUICIO EJECUTIVO DE DESPOSEIMIENTO.

Cuando el acreedor tiene su crédito garantizado con una


hipoteca sobre un bien raíz, para hacer efectiva esa hipoteca, cuando el
inmueble sea poseído por un tercero, la ley exige en el artículo 758 del
C.P.C. que se notifique previamente a ese tercero poseedor, al cual se
le señalará un plazo de diez días para que pague la deuda o abandone
la finca hipotecada ante el tribunal.

Si no paga ni hace abandono de la finca y el acreedor no


tiene título ejecutivo, será necesario seguir un juicio declarativo de
desposeimiento; en cambio, si el crédito consta de un título ejecutivo, la
ley señala la siguiente tramitación:

a) La demanda ejecutiva de desposeimiento deberá deducirse


ante el mismo tribunal que conoció de la gestión previa y, para ser
admitida, debe ir aparejada del título ejecutivo, debiendo la obligación
ser además líquida y actualmente exigible y no encontrarse prescrita la
acción ejecutiva. En este demanda se solicitará al tribunal se despache
mandamiento de desposeimiento en contra del tercer poseedor de la
finca hipoteca o acensuada, procediéndose en contra de este tercero en
los mismos términos en que debería haberse actuado en contra del
deudor directo.

b) El tribunal proveerá la demanda ordenando su


notificación y despachando el correspondiente mandamiento de
desposeimiento.

c) El tercer poseedor, después de ser requerido de


desposeimiento, podrá oponer todas las excepciones del juicio ejecutivo,
ya sea fundadas en hechos que digan relación con él o con el deudor
directo.

d) Una vez firme la sentencia que rechaza las excepciones


o, en defecto de ellas, se procederá al remate del inmueble conforme a
las normas del procedimiento de apremio, sin necesidad de citar al
deudor directo, sin perjuicio de que si éste se apersona en el juicio deba
ser oído en los trámites de tasación y subasta. Si éste no se presenta, la
tasación del inmueble deberá efectuarse por peritos nombrados por el
juez de la causa.

En todo caso, si la tasación es efectuada por peritos, el


deudor directo siempre podrá objetar la determinación del saldo de la
deuda por el cual se le demanda posteriormente, si se comprueba que
en el juicio ejecutivo se actuó en fraude de sus derechos. Es decir, si el
438

producto del remate del inmueble no alcanza para pagar la deuda y el


acreedor demanda posteriormente al deudor directo por el saldo, este
último podrá objetar la determinación de dicho saldo.

III. JUICIO EJECUTIVO DE CUMPLIMIENTO DE SENTENCIAS


QUE ORDENAN EL PAGO DE PENSIONES ALIMENTICIAS.

A) La ley 14.908 contempla un juicio ejecutivo especial para el


cumplimiento de estas sentencias, el que es aplicable a los juicios de
alimentos de mayores y de menores. Este procedimiento se rige por las
normas generales de los juicios ejecutivos, con las siguientes
modificaciones:

a) La demanda deberá presentarse ante el mismo tribunal


que conoció y dictó sentencia en el juicio de alimentos en primera
instancia o el del nuevo domicilio del alimentario, en los casos
pertinentes.

b) El título ejecutivo será la sentencia que ha fijado la


pensión alimenticia, ejecutoriada o que cause ejecutoria.

c) La demanda y el requerimiento deberán ser personales,


pero si es necesario practicar la notificación del artículo 44 no será
necesario que el demandado se encuentre en el lugar del juicio.

d) La única excepción que puede oponerse es la de pago,


la que debe fundarse en un antecedente escrito.

e) El mandamiento que se despache para el pago de la


primera pensión bastará para las que se devenguen en el futuro, pero
deberá notificarse por cédula para el cobro de estas últimas y el
ejecutado podrá oponer la excepción de pago.

En lo tocante al cuaderno de apremio no existen normas


especiales.

B) Cumplimiento por vía de apremio.

El artículo 15 de la ley 14.908 contempla además la


aplicación de multas y de arrestos de hasta 30 días, como forma de
obligar al alimentante al pago de las pensiones. Para que el tribunal
439

pueda imponer multas o arrestos es necesario que se cumplan los


siguientes requisitos:

a) Que los alimentarios sean el cónyuge, los padres o hijos


legítimos o naturales, el adoptado, la madre ilegítima o los hijos
ilegítimos en los casos del artículo 280 del Código Civil.

b) Que el alimentante no haya cumplido con su obligación


en la forma ordenada o haya dejado de pagar una o más pensiones;

Reuniéndose los requisitos indicados, el tribunal de oficio o


a petición de parte podrá imponer los apremios antes señalados, pero el
alimentario podrá justificar ante el tribunal que carece de los medios
necesarios para el pago de la pensión y si así lo hace, se suspenderán
los apremios.

C) Cumplimiento por vía de retención (artículo 9).

El tribunal podrá disponer que el pago de las pensiones


alimenticias se lleve a cabo mediante la retención del monto de la
pensión de las remuneraciones del alimentante o de alguna otra
prestación de dinero que beneficie a éste. Para el cumplimiento de esta
forma de pago se notificará por cédula al empleador o a la persona que
deba efectuar pagos al alimentante, a fin de que proceda a retener lo
pertinente, lo que entregará directamente al alimentario.

Si la persona encargada de la retención no la practica,


puede ser sancionado con multas, sin perjuicio de que pueda
despacharse mandamiento en su contra, como lo dispone el artículo 13.

IV. JUICIO EJECUTIVO ESPECIAL CONTEMPLADO EN LOS ARTS.


98 A 104 DE LA LEY DE BANCOS.

1) Este procedimiento se aplica al cobro ejecutivo de letras


de crédito con garantía hipotecaria, que son los instrumentos de crédito
más utilizados para los créditos habitacionales.

2) Conforme al artículo 98 de la ley de bancos, cuando los


deudores no hubieren satisfecho los dividendos o cuotas estipuladas en
el plazo correspondiente, . serán requeridos judicialmente a fin de que
efectúen ese pago dentro del plazo de diez días.
440

3) Si transcurre el plazo sin que el deudor pague, el banco


solicitará el remate del inmueble hipotecado o su entrega en prenda
pretoria.

4) Notificado el deudor de esta petición, tendrá el plazo de


cinco días para oponerse, oposición que sólo será admisible cuando se
funda en las excepciones de pago de la deuda, prescripción y no
empecer el título al ejecutado.

En virtud de la última de las excepciones mencionadas no


podrá discutirse la existencia de la obligación hipotecaria; es decir,
deberá fundarse la excepción en un hecho diferentes a ese; además,
para ser admitida a tramitación deberá fundarse en algún antecedente
escrito y aparecer revestida de fundamento plausible.

5) Las excepciones opuestas que sean declaradas


admisibles se tramitarán conforme a las normas de los incidentes.

6) Si no se formula oposición o si ella es rechazada, se


procederá al remate del inmueble hipotecado o a su entrega en prenda
pretoria, según corresponda.

7) Si además del banco existieren otros acreedores


hipotecarios, se les notificará la resolución que disponga el remate o su
entrega en prenda pretoria. Esta notificación será personal para el
primer remate y por cédula para los restantes, si los hubiere. Estos
acreedores, si sus créditos son preferentes, se pagarán en forma previa
con el producto del remate; en caso de que se disponga la prenda
pretoria, los productos que arroje el inmueble se destinarán en primer
término al pago de esos créditos privilegiados.

8) Si el inmueble se entrega en prenda pretoria, el banco


se pagará de su crédito con el producto del inmueble, quienquiera que
sea la persona que lo tenga en su poder y, una vez descontado el pago
de contribuciones y demás gastos esos ingresos se abonarán al crédito,
hasta que éste quede satisfecho. El deudor podrá liberar el inmueble en
cualquier momento pagando la deuda.

9) Si se dispone el remate del inmueble, éste será


anunciado mediante avisos publicados durante cuatro días distintos,
debiendo mediar a lo menos 20 días entre el primero y el día del remate.

10) Para llevar a cabo este remate será necesario fijar las
bases del mismo en forma previa, pero éstas las fijará el juez a sola
441

petición del banco, sin ulterior recurso; sin embargo, la ley señala que el
mínimo para la primera subasta no podrá ser de un monto inferior al de
la deuda total, incluyendo intereses, costas y primas de seguro.

11) Si el primer remate es sin resultado, para efectuar el


segundo el número de avisos y el plazo que debe mediar entre el
primero de ellos y el día de la subasta se reducirán a la mitad.

12) Los subastadores de estas propiedades no estarán


obligados a respetar los arriendos que les afecten, salvo que ellos se
hayan celebrado por escritura pública debidamente inscrita con
anterioridad a la hipoteca del banco o con la autorización de éste.

13) En estos juicios no tendrá aplicación lo dispuesto en los


números 3 y 4 del artículo 1464 del Código Civil es decir, no habrá
objeto ilícito y el juez dispondrá sin más trámite la cancelación de las
interdicciones y prohibiciones que afecten al inmueble, aun cuando
hubieren sido dispuestas por resolución judicial. Sin embargo, el exceso
que resulte del producto del remate será consignado en el tribunal para
el pago de esas otras deudas.

14) Las obligaciones hipotecarias en referencia se


entenderán líquidas siempre que en la respectiva escritura se haga
referencia a las tablas de desarrollo de la deuda aprobadas por la
superintendencia de bancos y protocolizada en una notaría.

15) En caso de que la hipoteca haya sido constituida por


un tercero o que este tercero haya adquirido el inmueble hipotecado, se
aplicará el mismo procedimiento señalado; es decir, el desposeimiento
se tramitará conforme a estas normas especiales.

16) Por último, los recursos de apelación que se


interpongan se concederán siempre en el solo efecto devolutivo; lo
anterior, sin perjuicio de que el tribunal de alzada, a petición del
ejecutado, pueda disponer la suspensión del cumplimiento de la
sentencia mientras se encuentre pendiente el conocimiento del recurso,
siempre que existieren razones fundadas para ello, lo que resolverá en
cuenta.

V) JUICIO EJECUTIVO DE REALIZACIÓN DE PRENDA COMÚN. (D.L.


776 de 1925).
442

Si el deudor de una obligación garantizada con prenda común, es


decir, con aquella a que se refieren los artículos 2384 y siguientes del
Código Civil, no paga oportunamente la deuda, el acreedor, para hacer
efectiva esta garantía, tiene el derecho a exigir que la especie dada en
prenda sea vendida en pública subasta, de acuerdo con este
procedimiento; se encuentra prohibido que el acreedor disponga de la
prenda de la prenda por si, se la apropie o la realice en alguna otra
forma.

Tramitación:

1) La demanda.

En ella el acreedor hará presente que el deudor de la obligación de que


se trata no ha pagado el crédito no obstante encontrarse éste vencido y
pedirá que se ordene la realización de la especie dada en prenda.

Para que esta demanda prospere es esencial que tanto la deuda


como la constitución de la prenda consten de un título ejecutivo motivo
por el cual a ella deberá adjuntarse el título correspondiente.

Si la prenda se hubiere constituido por contrato separado de la


obligación principal, ambos títulos deberán tener el carácter de
ejecutivos.

2) Primera resolución.

Presentada la demanda, al igual que en el juicio ejecutivo ordinario, el


juez se pronuncia de plano a su respecto, es decir sin escuchar al
deudor, aún cuando éste se haya hecho parte en el juicio. El juez
examinará el título y, si éste no tiene más de tres años desde que la
obligación se hizo exigible, dará lugar a la ejecución y en la misma
resolución ordenará citar al deudor, al acreedor y al dueño de la prenda,
en caso de que ésta perteneciera a un tercero, a un comparendo para la
audiencia del 5º día hábil después de la notificación, con el objeto de
designar a la persona que deberá realizar la prenda y acordar la forma
de la realización.

3) Notificación.

La resolución indicada se notificará personalmente o


de conformidad con el artículo 44 del C.P.C. al deudor y al dueño de la
prenda, salvo que se les haya notificado de esa forma para alguna
gestión anterior.
443

4) Comparendo.

Éste se llevara a efecto de acuerdo con las normas que prescriben los
artículos 414 a 416 del C.P.C. relativos al nombramiento de peritos.

En caso de que las partes no se pongan de acuerdo


el nombramiento lo efectuará el juez y éste deberá recaer en un
martillero público o en un corredor de comercio, según la naturaleza de
la prenda.

Si no hay acuerdo respecto de la forma en que se


realizará la prenda debe seguirse las siguientes normas:

a) Si se trata de valores mobiliarios, efectos de comercio o


títulos de crédito, la realización se hará en remate en rueda de bolsa de
comercio si hubiere alguna en la comuna o provincia asiento del tribunal;
en caso contrario el juez señalará el lugar en que debe efectuarse este
remate.

b) Si se trata de bienes susceptibles de venderse al


martillo, el remate se efectuará en el lugar en que las especies se
encuentren o en la casa de martillo del encargado de la subasta

El remate en estos dos casos deberá anunciarse en las


misma forma que en el juicio ejecutivo ordinario, es decir, conforme al
artículo 489 del C.P.C.

5) Rescate.

Mientras no se haya verificado el remate, el deudor o el dueño de la


prenda puede rescatarla consignando una suma suficiente para cubrir la
deuda y las costas.

6) Pago.

Realizada la prenda y rendida la cuenta o rescatada ésta


por el deudor, el acreedor pedirá el pago de su acreencia y el juez dará
lugar a ella siempre que la deuda sea líquida y actualmente exigible.

Si se accede al pago la resolución que así lo dispone deberá ser


notificada al deudor personalmente o por cédula.

7) Oposición.
444

El deudor tiene el término de cuatro días para oponerse, oposición que


deberá fundarse en alguna de las excepciones contempladas en el
artículo 464; si opone excepciones la tramitación de ellas se ajusta a las
normas del juicio ejecutivo ordinario.

Si en definitiva se acoge la oposición el


acreedor soportará el pago de las costas y además quedará
responsable de todo el perjuicio causado, el que podrá ser perseguido
dentro del plazo de cuatro años conforme al procedimiento sumario ante
el juez que haya conocido del asunto en primera instancia o al que
corresponda conforme a las reglas generales.

Si no hay oposición o ella es rechazada, se


procederá a la liquidación del crédito y tasación de costas en la forma
ordinaria

8) Recursos.

Las apelaciones que se interpusieren se concederá en el solo efecto


devolutivo y los recursos de casación que se interpusieren no
suspenderán el cumplimiento de las sentencias.

9) Prenda consistente en un crédito de suma de dinero.

Si la prenda consiste en un crédito de una suma de dinero, el


acreedor prendario estará obligado a cobrarlo a su vencimiento,
entendiéndose representante legal del dueño del crédito para estos
efectos. Las cantidades que perciba las aplicará al pago de su crédito y
luego rendirá cuenta al deudor.

VI. PROCEDIMIENTO EJECUTIVO DE REALIZACION DE


PRENDA AGRARIA (Leyes 4.097 y 4.163).

La prenda agraria es aquella que se constituye sobre una


cosa mueble para garantizar obligaciones contraídas en el giro de
negocios agrícolas, conservando el deudor el uso y tenencia de la
prenda.

Se rige en general por las normas del juicio ejecutivo


ordinario, con las siguientes modificaciones:
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a) No rige el fuero personal;

b) No se suspende la tramitación por la declaración de


quiebra del deudor;

c) A los títulos ejecutivos se agrega el contrato de prenda


agraria otorgado por escritura privada, en que las firmas hayan sido
autorizada por notario u oficial de registro civil;

d) Las únicas excepciones admisibles son las de pago,


remisión, novación comprobadas por escrito y, además l prescripción;

e) No se admiten tercerías;

f) Salvo acuerdo de las partes la realización de la prenda


se efectúa de la siguiente forma:

- Si se trata de bienes que se acostumbra vender al martillo, se


procederá en la forma dispuesta en el artículo 482 del C.P.C., es decir,
sin previa tasación y por el martillero que designe el tribunal; el remate
se anunciará mediante dos avisos.

- Si se trata de animales el juez dispondrá se vendan sin previa


tasación en la feria que indique.

- En los demás casos el remate se efectuará en la forma que


disponen los arts. 485, 489 y 490 y 491 del Código de Procedimiento
Civil.

VII. PROCEDIMIENTO EJECUTIVO DE REALIZACIÓN DE


PRENDA BANCARIA (Ley 4.287).

Vencida una obligación garantizada con prenda sobre


valores en favor de un banco, éste podrá, después de una simple
notificación judicial al deudor y transcurridos siete días desde ella,
proceder a la enajenación, sin más intervención de la justicia ordinaria.

En todo caso la venta esta sujeta a las siguientes reglas:

a) Sólo se venderán valores en cantidad suficiente para el


pago de obligaciones vencidas;
446

b) La venta se efectuará en remate en una bolsa de


comercio;

VIII. PROCEDIMIENTO EJECUTIVO DE REALIZACION DE


PRENDA CONSTITUIDA EN COMPRAVENTA DE COSAS MUEBLES A
PLAZO (Ley 4702).

Se rige por las reglas generales del juicio ejecutivo


ordinario, con las siguientes modificaciones:

a) Se acepta también como título ejecutivo el instrumento privado


autorizado ante notario u oficial de registro civil.

b) Si en el juicio ejecutivo se señalaren para el embargo sólo las


cosas gravadas con prenda, el mandamiento de ejecución contendrá su
individualización y la orden de que el depositario se incaute de ellas con
auxilio de la fuerza pública.

c) Desempeñará el cargo de depositario el martillero que el juez


designe en el mandamiento, salvo que sea un elemento esencial de
trabajo del deudor, caso en el cual quedará éste de depositario.

d) La realización de la prenda:

- Se efectuará por subasta ante el martillero designado por el


juez, la que no podrá llevarse a cabo antes de quince días de la
notificación del mandamiento; es decir, no es necesario que se haya
dictado sentencia rechazando las excepciones para que pueda
rematarse la especie, como en el juicio ejecutivo ordinario.

- Siempre que se hubieren producido antecedentes que así lo


justifiquen, el juez podrá suspender el remate; en caso de hacerlo, para
proceder a un nuevo remate será necesario que el juez así lo ordene y
el plazo de quince días se contará desde la fecha de notificación de esa
resolución.

- El mínimum para la subasta será el valor del crédito con


intereses y costas; si no hay postores, se procederá dentro de los dos
meses siguientes a la venta privada o remate por un mínimo de los dos
tercios del crédito. Si nuevamente no hay postores se procederá al
remate sin mínimum.
447

e) Ampliación del embargo: si los bienes prendados no alcanzan


para pagar la deuda que garantizaban, el acreedor podrá pedir una
ampliación del embargo a nuevos bienes, caso en el cual respecto de
estos bienes el juicio continuará conforme a las reglas del juicio
ejecutivo ordinario.

IX) PROCEDIMIENTO EJECUTIVO ESPECIAL SOBRE


REALIZACIÓN DE LA PRENDA CONSTITUIDA SOBRE
MERCADERÍAS DEPOSITADAS EN ALMACENES GENERALES DE
DEPOSITO (WARRANTS) (Ley 3.896)

a) Si el acreedor no paga el crédito a su vencimiento, el tenedor


del vale de prenda pondrá el hecho en conocimiento del representante
del almacén general de depósito, quien hará la anotación en el libro
correspondiente;

b) Transcurridos ocho días desde la anotación sin que se haya


efectuado el pago, el acreedor pedirá al representante de la empresa
que haga subastar la especie prendada por martillero, remate que
deberá anunciarse por medio de avisos publicados a lo menos con tres
días de anticipación. A falta de periódicos en el lugar se colocarán
carteles anunciado el remate en la municipalidad respectiva;

c) El remate se suspenderá por orden judicial dispuesta previa


consignación del capital, intereses y gastos. En este caso el acreedor
tendrá derecho a exigir la entrega de la suma consignada de inmediato,
previa caución para el caso de tener que devolverla.

X) PROCEDIMIENTO EJECUTIVO SOBRE REALIZACIÓN DE


PRENDA INDUSTRIAL (Ley 5.687).

Se rige por las reglas generales del juicio ejecutivo, con las
siguientes modificaciones:

a) El contrato de prenda industrial celebrado por escritura privada


autorizada ante notario u oficial de registro civil tendrá mérito ejecutivo;

b) Sólo caben las excepciones de pago y remisión comprobadas


por escrito y prescripción;
448

c) Si se trata de especies susceptibles de venderse al martillo,


serán subastadas por el martillero que se designe quien deberá avisar el
remate por dos veces en un periódico de la comuna en que se
encuentren las especies;

Tratándose de animales el tribunal dispondrá que se vendan sin


tasación en la feria que indique.

En los demás casos la enajenación se hará en la forma señalada


en los artículos 485, 489, 490 y 491 del Código de Procedimiento Civil.