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LOS BIENES Y DERECHOS REALES

Profesor

CARLOS LÓPEZ DÍAZ

COLECCIÓN
GUÍAS DE CLASES
Nº 50
COLECCIÓN GUÍAS DE CLASES Nº 50

LOS BIENES Y DERECHOS REALES

Profesor
CARLOS LÓPEZ DÍAZ

SANTIAGO
UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
2007
Edita:
Universidad Central de Chile
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales

Comisión de Publicaciones:
Nelly Cornejo Meneses
Carlos López Díaz

Lord Cochrane 417


Santiago-Chile
582 6374

Registro de propiedad intelectual N° 164.346


© Carlos López Díaz

Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida,
almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico,
mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del autor

Primera edición, 2007

Serie Colección Guías de Clases Nº 50

Impresión:
Impreso en Grafica Kolbe, Mapocho 4338, Quinta Normal-Santiago
Fono-Fax 773 3158, Email: grafica_kolbe@yahoo.es
PRÓLOGO

Me permito citar las palabras de mi predecesor como decano de esta Facultad y


amigo, Víctor Sergio Mena Vergara, contenidas en los prólogos de las publicaciones
de la “Colección de guías de clases”.

“Con la edición de publicaciones como la que usted tiene en sus manos la


Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Central de Chile pre-
tende cumplir una de sus funciones más importantes, cual es la de difundir y extender
el trabajo docente de sus académicos, al mismo tiempo que entregar a los alumnos la
estructura básica de los contenidos de las respectivas asignaturas.
En este sentido, fundamentalmente, tres clases de publicaciones permiten cubrir
las necesidades de la labor que se espera desarrollar: una, la colección guías de
clases, referida a la edición de cuerpos de materias, correspondientes más o menos a
la integridad del curso que imparte un determinado catedrático; otra, la colección
temas, relativa a publicaciones de temas específicos o particulares de una asignatura
o especialidad; y, finalmente una última, que dice relación con materiales de estudio,
apoyo o separatas, complementarios de los respectivos estudios y recomendados por
los señores profesores.
Lo anterior, sin perjuicio de otras publicaciones, de distinta naturaleza o finali-
dad, como monografías, memorias de licenciados, tesis, cuadernos y boletines jurídi-
cos, contenidos de seminarios y, en general, obras de autores y catedráticos que
puedan ser editadas con el auspicio de la Facultad.
Esta iniciativa sin duda contará con la colaboración de los señores académicos
y con su expresa contribución, para hacer posible cada una de las ediciones que
digan relación con las materias de los cursos que impartan y los estudios jurídicos.
Más aún si la idea que se quiere materializar a futuro es la publicación de textos que,
conteniendo los conceptos fundamentales en torno a los cuales desarrollan sus cáte-
dras, puedan ser sistematizados y ordenados en manuales o en otras obras mayores.

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Las publicaciones de la Facultad no tienen por finalidad la preparación superfi-
cial y el aprendizaje de memoria de las materias. Tampoco podrán servir para suplir
la docencia directa y la participación activa de los alumnos; más bien debieran con-
tribuir a incentivar esto último.

Generalmente ellas no cubrirán la totalidad de los contenidos y, por lo tanto,


únicamente constituyen la base para el estudio completo de la asignatura. En conse-
cuencia, debe tenerse presente que su solo conocimiento no obsta al rigor académico
que caracteriza a los estudios de la Carrera de Derecho de nuestra Universidad. Del
mismo modo, de manera alguna significa petrificar las materias, que deberán siem-
pre desarrollarse conforme a la evolución de los requerimientos que impone el deve-
nir y el acontecer constantes, y siempre de acuerdo al principio universitario de
libertad de cátedra que, por cierto, impera plenamente en nuestra Facultad”.
Me permito también agregar que estas guías de clases además de constituir un
apoyo importante para el alumno, unidas al material bibliográfico que cada profesor
debe indicar, sirven para difundir la labor docente de nuestros profesores y su expe-
riencia a los alumnos de otras universidades del país y posiblemente, de otros países.

JUAN GUZMÁN TAPIA


Decano
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Universidad Central de Chile

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SUMARIO

CAPÍTULO 1. NOCIONES GENERALES 7


CAPÍTULO 2. EL DOMINIO O PROPIEDAD 27
CAPÍTULO 3. LA COMUNIDAD O COPROPIEDAD 34
CAPÍTULO 4. LOS MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO 40
CAPÍTULO 5. LA OCUPACIÓN 43
CAPÍTULO 6. LA ACCESIÓN 49
CAPÍTULO 7. LA TRADICIÓN 58
CAPÍTULO 8. LA POSESIÓN 76
CAPÍTULO 9. LA PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA 89
CAPÍTULO 10. DE LOS DERECHOS REALES LIMITADOS Y DE LAS 97
LIMITACIONES DEL DOMINIO
CAPÍTULO 11. LA PROPIEDAD FIDUCIARIA 98
CAPÍTULO 12. DERECHO DE USUFRUCTO 105
CAPÍTULO 13. DERECHOS DE USO Y DE HABITACIÓN 115
CAPÍTULO 14. DE LAS SERVIDUMBRES 117
CAPÍTULO 15. OTROS DERECHOS REALES 127
CAPÍTULO 16. LA REIVINDICACIÓN 128
CAPÍTULO 17. LAS ACCIONES POSESORIAS 135

ANEXOS 143

ANEXO 1. EDITORIAL SOBRE EL CONSERVADOR DE BIENES RAÍCES 145


ANEXO 2. LA MULTIPROPIEDAD, LA ASOCIACION MULTIPROPIETARIA Y 147
LA AFECTACION REAL EN EL CODIGO CIVIL CHILENO
ANEXO 3. MONUMENTOS Y TESOROS ENTRE RETÓRICA Y DERECHO 153
ANEXO 4. ACTUALIZACIÓN DE LAS RECOMENDACIONES PARA UN 159
ESTUDIO DE TÍTULOS. COLEGIO DE ABOGADOS DE CHILE

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CAPÍTULO 1
NOCIONES GENERALES

I. INTRODUCCIÓN

1. Los bienes y el derecho.


La noción romana, que sintetiza la realidad jurídica en bienes, personas y acciones, re-
coge en el estudio de los derechos reales cada uno de estos elementos.

1.1. Los bienes.


Constituye el objeto central del estudio del presente curso, por cuanto los de-
rechos reales, como veremos más adelante, se encuentran íntimamente vin-
culados con los bienes. Más adelante precisaremos que cosa y bien no es lo
mismo; sin embargo, quedémonos con la idea de que cuando hablamos de
bienes, nos referimos a las entidades que pueden ser objeto de derecho, cen-
tro del tráfico jurídico, y elemento de disposición de las personas, que son
sus titulares.

1.2. Las personas.


Corresponden a los titulares de los bienes. Ya vimos quiénes son personas en
Civil I.
1.3. Las acciones.
Estudiaremos primeramente el primer aspecto, y secundariamente el tercero (por
ejemplo, la acción reivindicatoria). El segundo pocas veces se atiende acá.

2. Conclusiones parciales.
2.1. La noción de bien viene dada por la propia naturaleza de la cosa.
2.2. La noción de bien es residual a la persona.
2.3. La regulación del bien corresponde establecerla a la persona: no existen
derechos previos ni anteriores que sean propios de los bienes (a diferencia de
las personas).
2.4. Una persona puede llegar a ser bien, pero no a la inversa.

3. Regulación normativa. Se encuentra contenida en diversos textos, tales como:


3.1. La Constitución Política de la República y tratados internacionales (por
ejemplo, protección de la propiedad privada).
3.2. El Código Civil (específicamente su libro II),
3.3. Numerosas leyes complementarias.

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II. PRINCIPIOS QUE RIGEN
LOS DERECHOS REALES

4. Enunciación.
4.1. Para qué sirven los principios inspiradores.
a) Integración.
b) Interpretación.
c) Rectificación y modificación.

4.2. Principios propios del derecho en general.

4.3. Principios propios del derecho civil.

5. Primero. Autonomía de la voluntad.


5.1. Alcances. Ejercicio de la voluntad soberana, que permite dar origen a la ley
(artículo 1º), genera los contratos (artículo 1545), determina sus alcances y efec-
tos, y señala su extinción (por ejemplo, artículo 12).

5.2. Fundamentos.
a) Constitucionales. Artículo 19 Nº 21 y 23.
b) Legales. Los indicados en la ley civil.

5.2. Limitaciones. La ley, la moral, el orden público, y las buenas costumbres.

6. Segundo. Libre circulación de los bienes.


6.1. Fundamento.
a) Fundamento histórico. Latifundios.
b) Fundamento económico.

6.2. Manifestación normativa.

Artículo 1317. “Ninguno de los coasignatarios de una cosa universal o singu-


lar será obligado a permanecer en la indivisión; la partición del objeto asig-
nado podrá siempre pedirse con tal que los coasignatarios no hayan estipulado
lo contrario. No puede estipularse proindivisión por más de cinco años, pero
cumplido este término podrá renovarse el pacto”.

7. Tercero. Afectación real.


Véase Anexo 2, artículo “La multipropiedad, la asociación multipropietaria y
la afectación real en el Código Civil chileno”.

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8. Cuarto. Apropiabilidad.
8.1. Fundamento en libertad económica.
a) En cuanto a las libertades.
a.1. Libertad de contratación.
a.2. Libertad de mercados.
a.3. Libertad de apropiabilidad.
b) En cuanto a los mecanismos para proteger dichas libertades.
b.1. Recurso de protección.
b.2. Acción de amparo económico.

8.2. Bienes y patrimonio.


a) El patrimonio como atributo de la personalidad.
b) Importancia del patrimonio.
c) Artículo 2465: Toda obligación personal da al acreedor el derecho
de perseguir su ejecución sobre todos los bienes raíces o muebles
del deudor, sean presentes o futuros, exceptuándose solamente los
no embargables, designados en el artículo 1618”.

III. DE LOS BIENES

9. Definición.
El alcance de la expresión “cosa” tiene múltiples significados, pero que se
puede sintetizar, desde el punto de vista jurídico, en aquello que constituye el
objeto de la disciplina jurídica, o dicho de otra manera, su centro de interés.
Sin embargo, no cabe confundir cosa con objeto y bien.

9.1. Cosa.
La amplitud del término hace que sea tan impreciso como inútil entonces
al derecho. Señala Guillermo Cabanellas que “La amplitud de este voca-
blo es superada por pocos. En su acepción máxima comprende todo lo
existente, de manera corporal e incorporal, natural o artificial, real o abs-
tracta. Casa se contrapone a persona; ésta, el sujeto de las relaciones jurí-
dicas, salvo aberraciones transitorias como la de la esclavitud, en que el
ser humano era considerado como cosa por seres humanos que aquél en
ciertos aspectos; en cambio, cosa se refiere al objeto del Derecho o de los
derechos u obligaciones. Reduciendo nuevamente su ámbito la idea de
cosa, ésta, ya de modo exclusivo en al esfera de lo jurídico, expresa lo
material (una casa, una finca, el dinero) frente a lo inmaterial o derechos
(un crédito, una obligación, una facultad)”.

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“En principio, puede decirse que es cosa todo aquello que no es persona,
o mejor, hablando en términos positivos, cosa es todo aquello que tiene
existencia en el mundo material, ya sea en forma corporal o espiritual,
natural o artificial, real o abstracta” (Kiverstein)
a) “Cosa es todo lo que ocupa un espacio”. ¿Y las incorporales?
b) “Cosa es todo lo que no es persona”. Muy ambiguo.

9.2. Objeto.
Hay un concepto preciso en derecho, donde el objeto consiste en el con-
junto de derechos y obligaciones que el acto crea, modifica, transfiere o
extingue. Ya vimos que se tiende a confundir con la cosa de que se trata,
pero son distintos, y que el objeto del acto jurídico y el objeto de la obli-
gación no coinciden: el objeto del acto jurídico es crear, modificar, trans-
ferir o extinguir derechos y obligaciones; en cambio, el objeto de la obli-
gación es dar, hacer o no hacer alguna cosa.
La palabra objeto es más precisa que el de cosa para efectos jurídicos.
Así, la dignidad, los derechos extrapatrimoniales, son “objetos” de pro-
tección jurídica, no “cosas”.

9.3. Bien.
Bien se relaciona con el de cosa, y la supone y sustenta. “En efecto, no
todas las cosas son bienes sino que para que lo sean se requiere que las
cosas, pudiendo procurar al hombre una utilidad, sean susceptibles de
apropiación privada.
Lo que caracteriza a los bienes es la circunstancia de poder ser objeto de
propiedad privada, y no el hecho de producir utilidad al hombre, pues hay
cosas como el aire, el sol, la alta mar que producen una gran utilidad, y
que no obstante ello, no son bienes por no poder ser objeto de apropiación
por los particulares”. (Kiverstein)
De lo señalado se desprende que, por ejemplo, puede haber obligaciones
que no recaigan en bienes (y sí, en cambio, sobre una prestación); pero
sea un caso u otro, siempre debe tener un objeto.

10. ¿Se pueden emplear indistintamente?


Hasta cierto punto se pueden utilizar los términos cosa y bien, aunque en
estricto rigor no coincidan: muchos textos utilizan una expresión para re-
ferirse a la otra. Sin embargo, no cabe confundir una y otra con el de ob-
jeto, con el que no cabe confundir.

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Por todo lo señalado, se puede afirmar que la expresión cosa es el género,
siendo los bienes una de sus especies.

11. Características de los bienes.


11.1. Extrañeza al sujeto.
11.2. Relevancia jurídica.

IV. CLASIFICACIONES DE LOS BIENES

12. Enunciación.
La clasificación que veremos se sustenta en el Código Civil y la doctrina. No
se separan en su estudio.

V. LAS COSAS CORPORALES E INCORPORALES

V.A. Generalidades

13. Primera clasificación. Cosas corporales e incorporales.


13.1. Texto legal.
En conformidad al artículo 565, “los bienes consisten en cosas corpora-
les o incorporales”, añadiendo enseguida que corporales “son las que
tienen un ser real y pueden ser percibidas por los sentidos, como una
casa, un libro” y que incorporales son las “que consisten en meros dere-
chos, como los créditos y las servidumbres activas”.

13.2. Elemento distintivo.


Cabe entonces, como primer elemento distintivo, el hecho de poder ser
percibidas por medio de los sentidos, o bien solamente en forma inte-
lectual.

13.3. Crítica.
Se ha criticado esta clasificación, pues no es posible colocar de un lado
a las cosas, y del otro a los derechos, es decir, dos categorías de natura-
leza profundamente diversas, pero cabe matizar esta observación al con-
siderar que no lo son tanto si se examina desde estricto rigor de la clasi-
ficación señalada.

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13.4. Importancia.
La importancia de la clasificación de las cosas en corporales e incorpo-
rales radica en un aspecto esencial: los modos de adquirir uno u otro (y
consecuencialmente su forma de disposición) es distinta: a las cosas
corporales sólo se les puede aplicar la ocupación y la accesión.

V.B. De las cosas incorporales

14. Las cosas incorporales.


14.1. Las cosas incorporales como derechos.
No cabe confundir con la cosa sobre la que recae el derecho. De esta
manera, se puede ser titular de un derecho real que se ejerce a su vez so-
bre una cosa que puede pertenecer a otra. Se habla entonces de “cosa in-
corporal”.

14.2. Las cosas incorporales como otras cosas distinta a derecho.


En tal caso tenemos la energía, la cual puede ser genética, eléctrica, fo-
nética, óptica, etc. (ROZAS VIAL); el espacio aéreo, el trabajo del hom-
bre, las obras del ingenio, las situaciones jurídicas de hecho. Se habla
entonces de “cosa inmaterial”.

15. El caso del dominio.


En este caso especial, el derecho (real, y que recae sobre la cosa) se confunde
con la cosa en sí. Por su importancia será estudiado en un capítulo siguiente.
De lo señalado se puede afirmar que la calidad de incorporal es hasta cierto
punto residual: cuando no se tenga claridad respecto de si cabe aplicar un ré-
gimen u otro, cabe aplicar el de las cosas incorporales.

16. Los derechos reales y personales.


Remisión.

V.C. De las cosas corporales

17. Subclasificación entre cosas muebles e inmuebles.


El artículo 566 señala que las cosas corporales se dividen en muebles e in-
muebles, agregando el artículo siguiente que “Muebles son las que pueden

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transportarse de un lugar a otro, sea moviéndose ellas a sí mismas (…)”. El
artículo 568 señala que “inmuebles o fincas o bienes raíces son las cosas que
no pueden transportarse de un lugar a otro; como las tierras y minas y las que
adhieren permanentemente a ellas, como los edificios, los árboles”.

La clasificación de cosas muebles e inmuebles es de radical importancia en el


derecho, y la examinaremos de inmediato.

18. Importancia de esta clasificación.


“Tanto las cosas muebles como las inmuebles tienen dentro de nuestro Código,
una distinta reglamentación, basada más bien en razones históricas que prácti-
cas. En efecto, en la época en que se dictó el Código Francés, que sirvió de mo-
delo al nuestro, la única propiedad apreciada era la inmueble, la territorial, al
par que a las cosas muebles se les atribuía una escasa importancia.
Actualmente, la situación ha variado fundamentalmente: los bienes muebles no
sólo se han colocado en un pie de igualdad con los Inmuebles, sino que las mo-
dernas legislaciones le dan una cierta preferencia, basadas todas ellas en el gran
desarrollo de la industria y el comercio y en el afán legislativo de proteger por
igual todos los bienes que tiendan a prestar utilidad al hombre”. (KIVERSTEIN)

19. Importancia en materia civil.


(Según VICTORIO PESCIO)

19.1. Respecto de la ocupación. Solamente los bienes muebles pueden


adquirirse por ocupación; en tal sentido, los inmuebles que, estando
situados dentro de los límites territoriales, carecen de otro dueño, son
bienes del Estado (artículo 590). Tal corresponde a los inmuebles va-
cantes, que no cabe confundir con los mostrencos, que dentro del De-
recho Civil (y aparte de su significado propio), refiere a aquellos bie-
nes que no tienen dueño conocido.
19.2. Respecto a la accesión. Las reglas en uno y otro caso son distintas.
19.3. Respecto de la prenda y la hipoteca. En estricto rigor, solo puede darse
en prenda el bien mueble, y en hipoteca el bien raíz. Sin embargo, la
legislación especial en materia de prenda agraria, industrial, compra-
ventas a plazos, etc., han desfigurado el contrato de prenda y ya nada
obsta a que permanezca en poder del respectivo deudor, que le puede
dar un empleo productivo, que se perdería en caso de pasar al poder

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del acreedor. En un segundo aspecto, un bien mueble admite solamente
una prenda, mientras que una finca es susceptible de varias hipotecas.
19.4. Respecto de la compraventa. La compraventa es consensual cuando
versa sobre muebles, pero es solemne y requiere escritura pública
cuando recae sobre inmuebles (artículo 1801).
19.5. Respecto de la tradición. La tradición de los inmuebles y derechos re-
ales constituidos en ellos se efectúa por la inscripción en el Registro
del Conservador de Bienes Raíces (artículo 686); la de los muebles por
cualquiera de los modos que señala el artículo 684, que consisten su-
mariamente en la simple entrega material.
19.6. Respecto de la prescripción adquisitiva. El plazo para la prescripción
adquisitiva ordinaria es de dos años para los muebles, y de cinco para
los inmuebles (artículo 2508). Como una derivación de lo señalado es
que para que la sentencia que declara adquirido por prescripción un
inmueble produzca efectos respecto de terceros, es necesaria su ins-
cripción, requisito que no se exige respecto de los muebles.
19.7. Respecto de la protección posesoria. La posesión de los muebles no se
encuentra protegida por acciones posesorias.
19.8. Respecto del depósito. Sólo puede recaer sobre bienes muebles. Hace
excepción a lo indicado el secuestro.
19.9. Respecto del censo. Sólo puede imponerse respecto de bienes raíces.
Artículo 2022: “Se constituye un censo cuando una persona contrae la
obligación de pagar a otra un rédito anual, reconociendo el capital co-
rrespondiente, y gravando una finca suya con la responsabilidad del
rédito y del capital. Este rédito se llama censo o canon; la persona que
le debe, censuario, y su acreedor, censualista”.
19.10. Respecto de la enajenación bajo condición. “Si el que debe una cosa
mueble a plazo, o bajo condición suspensiva o resolutoria, la enajena,
no habrá derecho de reivindicarla contra terceros poseedores de
buena fe”. Artículo 1490. “Si el que debe un inmueble bajo condición
lo enajena, o lo grava con hipoteca, censo o servidumbre, no podrá
resolverse la enajenación o gravamen, sino cuando la condición
constaba en el título respectivo, inscrito u otorgado por escritura
pública”. Artículo 1491.
19.11. Respecto de la servidumbre. Sólo puede afectar a inmuebles.
19.12. Respecto de la donación. La donación de bienes raíces debe otorgarse
por escritura pública e inscribirse.

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20. Importancia en materia penal.
En materia penal también tiene importancia la distinción entre muebles e in-
muebles. De esta manera, los delitos de robo y hurto (dependiendo si hay o no
empleo de violencia) sólo se refieren a cosas muebles, en tanto que el que se
apropia de bienes ajenos inmuebles comete el delito de usurpación.

21. Importancia en materia comercial.


Los actos de comercio sólo versan sobre bienes muebles (articulo 3º del Có-
digo de Comercio).

22. Importancia en materia procesal.


La competencia de los tribunales varía según la naturaleza mueble o inmueble
de las cosas objeto del litigio. Así, tiene facultad para conocer de una acción
inmueble el juez del lugar en que el inmueble está ubicado; en lo referente a
acciones muebles, le corresponderá al juez del lugar en que deba cumplirse a
la obligación, salvo ciertas excepciones.

V.D. De las cosas corporales muebles

23. Concepto.
Según el artículo 565, “los bienes consisten en cosas corporales o incorpora-
les”, agregando que “Corporales son las que tienen un ser real y pueden ser
percibidas por los sentidos, como una casa, un libro” e “Incorporales las que
consisten en meros derechos, como los créditos, y las servidumbres activas”.
El artículo 566 señala que “Las cosas corporales se dividen en muebles e in-
muebles”.

24. Clasificación
24.1. Muebles por naturaleza.
Artículo 567. “Muebles son las que pueden transportarse de un lugar a
otro, sea moviéndose ellas a sí mismas, como los animales (que por eso
se llaman semovientes), sea que sólo se muevan por una fuerza externa,
como las cosas inanimadas. Exceptúense las que siendo muebles por
naturaleza se reputan inmuebles por su destino, según el artículo 570”.
a) Cosas semovientes. La distinción entre cosas semovientes e
inanimadas es hasta cierto punto inútil para el Derecho Civil. Que un
bien mueble pueda moverse por sí mismo podría tener cierta impor-

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tancia para efectos de la ocupación en materia civil, o el hurto de
hallazgo en materia penal, por cuanto al desplazarse el animal, al ca-
recer de los resguardos que impidieran, por ejemplo, escapar o eva-
dirse, se disminuye el juicio de reproche al sujeto que recogió, de
buena o mala fe, el animal escapado o evadido. (“En estricto rigor la
clasificación de semoviente apunta a aquellos seres que están en el
linde del reino animal con el vegetal, como los zoófitos, la esponjas,
etc. Sin embargo, y como recoge la observación Victorio Pescio, es
una observación demasiado sutil”).
b) Cosas inanimadas. Tal calidad viene por sí mismo: que el objeto se
mueva en forma autónoma, pero por voluntad del hombre, como un
vehículo, no lo convierte en semoviente.
24.2. Muebles por anticipación.
Artículo 571. “Los productos de los inmuebles, y las cosas accesorias a
ellos, como las yerbas de un campo, la madera y fruto de los árboles, los
animales de un vivar, se reputan muebles, aun antes de su separación,
para el efecto de constituir un derecho sobre dichos productos o cosas a
otra persona que el dueño. Lo mismo se aplica a la tierra o arena de un
suelo, a los metales de una mina, y a las piedras de una cantera”.
24.3. Muebles de una casa.
Artículo 574. “Cuando por la ley o el hombre se usa de la expresión bienes
muebles sin otra calificación, se comprenderá en ella todo lo que se entiende
por cosas muebles, según el artículo 567”. “En los muebles de una casa no se
comprenderá el dinero, los documentos y papeles, las colecciones científicas
o artísticas, los libros o sus estantes, las medallas, las armas los instrumentos
de artes y oficios, las joyas, la ropa de vestir y de cama, los carruajes o caba-
llerías o sus arreos, los granos, caldos, mercancías, ni en general otras cosas
que las que forman el ajuar de una casa”.
Relacionar con artículo 1121. “Si se lega una casa con sus muebles o
con todo lo que se encuentre en ella, no se entenderán comprendidas en
el legado las cosas enumeradas en el inciso 2º del artículo 574 sino sólo
las que forman el ajuar de la casa y se encuentran en ella; y si se lega de
la misma manera una hacienda de campo, no se entenderá que el legado
comprende otras cosas, que las que sirven para el cultivo y beneficio de
la hacienda y se encuentran en ella”.

24.4. Los bienes familiares. Remisión.

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V.E. De las cosas corporales inmuebles

25. Concepto.
25.1. Concepto. El artículo 568 señala que “Inmuebles o fincas o bienes raíces
son las cosas que no pueden transportarse de un lugar a otro; como las
tierras y minas y las que adhieren permanentemente a ellas, como los
edificios, los árboles”. Dicha numeración no es taxativa.
25.2. Las casas. La parte final señala que “Las casas y heredades se llaman
predios o fundos”. En un resabio de la sociedad rural que vio surgir el
Código Civil a mediados del siglo XIX, subsiste fuertemente el empleo
de la expresión fundo (véase la Ley Nº 18.101) para referirse a lo que
comúnmente se denomina casa.
25.3. Inmuebles rústicos y no rústicos, urbanos y rurales. La clasificación aquí
está dada sea por un criterio funcional (uso agrícola, ganadero o forestal,
en el caso de los inmuebles rústicos y no rústicos) o bien por un criterio
geográfico (inmuebles urbanos y rurales).

26. Clasificación
26.1. Inmuebles por naturaleza. Corresponden a la definición dada.
26.2. Inmuebles por adherencia o accesión.
Son aquellos que siendo muebles, se reputan inmuebles por estar permanen-
temente adheridos a un inmueble. Deben reunirse dos requisitos:
a) Que la cosa esté adherida a un inmueble. El artículo 569 establece
que “Las plantas son inmuebles, mientras adhieren al suelo por sus
raíces, a menos que estén en macetas o cajones, que puedan trans-
portarse de un lugar a otro”.
b) Que la adherencia sea permanente.

26.3. Inmuebles por destinación.


Artículo 570: “Se reputan inmuebles, aunque por su naturaleza no lo
sean, las cosas que están permanentemente destinadas al uso, cultivo y
beneficio de un inmueble, sin embargo de que puedan separarse sin de-
trimento”.
a) El Código Civil establece como ejemplo:
a.1. Las losas de un pavimento;
a.2. Los tubos de las cañerías;
a.3. Los utensilios de labranza o minería, y los animales actual-
mente destinados al cultivo o beneficio de una finca, con tal
que hayan sido puestos en ella por el dueño de la finca;

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a.4. Los abonos existentes en ella, y destinados por el dueño de
la finca a mejorarla;
a.5. Las prensas, calderas, cubas, alambiques, toneles y máqui-
nas que forman parte de un establecimiento industrial ad-
herente al suelo, y pertenecen al dueño de éste;
a.6. Los animales que se guardan en conejeras, pajareras, estan-
ques, colmenas, y cualesquiera otros vivares, con tal que
éstos adhieran al suelo, o sean parte del suelo mismo, o de
un edificio.

b) Los requisitos que deben reunirse:


b.1. La cosa debe estar destinada al uso, cultivo y beneficio de
un inmueble.
b.2. El destino de dichos bienes debe ser permanente.
b.3. El destino debe estar dado también por el dueño del inmue-
ble, aunque la ley no lo exija como requisito sino tangen-
cialmente.

27. Diferencia entre inmuebles por adherencia e inmuebles por destinación.


Radica en que los primeros están unidos a un inmueble formando un solo
todo, a diferencia de los inmuebles por destinación, que no lo están.

V.F. De las cosas incorporales

28. Concepto.
Ya sabemos que los bienes consisten en cosas corporales o incorporales, y que
las incorporales son las que consisten en meros derechos, como los créditos, y
las servidumbres activas.

29. Derechos.
29.1. Derecho real.
Artículo 577. “Derecho real es el que tenemos sobre una cosa sin res-
pecto a determinada persona. Son derechos reales el de dominio, el de
herencia, los de usufructo, uso o habitación, los de servidumbres activas,
el de prenda y el de hipoteca. De estos derechos nacen las acciones re-
ales”.

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29.2. Derecho personal.
Artículo 578. “Derechos personales o créditos son los que sólo pueden
reclamarse de ciertas personas, que, por un hecho suyo o la sola disposi-
ción de la ley, han contraído las obligaciones correlativas; como el que
tiene el prestamista contra su deudor por el dinero prestado, o el hijo co-
ntra el padre por alimentos. De estos derechos nacen las acciones perso-
nales”.

29.2. Acciones mixtas.


Artículo 579. “El derecho de censo es personal en cuanto puede dirigirse
contra el censuario, aunque no esté en posesión de la finca acensuada, y
real en cuanto se persiga ésta”. (censo: artículo 2022)

30. Acciones.
30.1. Acciones reales y personales.
Artículo 580. “Los derechos y acciones se reputan bienes muebles o inmue-
bles, según lo sea la cosa en que han de ejercerse, o que se debe. Así el dere-
cho de usufructo sobre un inmueble, es inmueble. Así la acción del comprador
para que se le entregue la finca comprada, es inmueble; y la acción del que ha
prestado dinero, para que se le pague, es mueble”.

30.2. Importancia. Determinación de tribunal competente.


a) Reglas de competencia absoluta y relativa.
b) Reglas de competencia relativa.
b.1. Prórroga de la competencia. Artículo 181 Código Orgánico
de Tribunales.
b.2. Existencia de disposiciones especiales.
b.3. Naturaleza de la acción deducida. Artículos 135, 137 y 138
Código Orgánico de Tribunales.
b.4. Domicilio del demandado. Artículo 134

30.3. Los hechos que se deben. Artículo 581. “Los hechos que se deben se re-
putan muebles. La acción para que un artífice ejecute la obra convenida, o re-
sarza los perjuicios causados por la inejecución del convenio, entra por consi-
guiente en la clase de los bienes muebles”.

30.4. Protección de las cosas incorporales.


a) Recurso de protección: privación, perturbación o amenaza.
b) Recurso de inaplicabilidad. Irretroactividad, por haber derecho
adquirido.

19
VI. LAS COSAS PRINCIPALES Y ACCESORIAS

31. Cosas principales. Son aquellas que pueden subsistir en forma independiente, sin
necesidad de otra.

32. Cosas accesorias. Están subordinadas a otra principal sin la cual no existen o no
pueden subsistir.

33. Importancia. Lo accesorio sigue la suerte de lo principal.

VII. COSAS DIVISIBLES E INDIVISIBLES

34. Cosas divisibles. La divisibilidad puede admitir dos variables:


34.1. Divisibilidad física.
34.2. Divisibilidad intelectual o de cuota.

35. Cosas indivisibles. Es la excepción, y muy restringida pues de hecho todo se


puede dividir, aunque sea intelectualmente.

36. Importancia. Ciertas obligaciones (hechos que se deben) son indivisibles por
disposición de la ley.

VIII. COSAS CONSUMIBLES Y NO CONSUMIBLES

37. Cosas consumibles. Son aquellas que no puede hacerse un uso conveniente a su
naturaleza sin que se destruya.

37 bis. Cosas corruptibles. Tiene importancia para materias sanitarias, ley de quie-
bras, artículo 483 Código de Procedimiento Civil (administración de bienes embarga-
dos).

38. Cosas no consumibles. Son aquellas que no se destruyen por el primer uso. A la
larga, todo bien se deteriora o destruye.

20
39. Importancia.
39.1. Por regla general solo las cosas no consumibles pueden ser objeto de
relaciones jurídicas. Por ejemplo un usufructo.

39.2. Cuando recae sobre cosas consumibles, debe restituirse un objeto simi-
lar, con el mismo poder liberatorio. Por ejemplo el mutuo.

39.3. Para efectos tributarios y contables (depreciación y amortización).

IX. COSAS FUNGIBLES Y NO FUNGIBLES

40. Cosas fungibles.


40.1. Alcance legal. Artículo 575. “Las cosas muebles se dividen en fungibles
y no fungibles. A las primeras pertenecen aquellas de que no puede
hacerse el uso conveniente a su naturaleza sin que se destruyan. Las es-
pecies monetarias en cuanto perecen para el que las emplea como tales,
son cosas fungibles”.

40.2. Alcance doctrinario. Son aquellas que pueden ser reemplazadas por otra
equivalente, o sea, que tenga su mismo poder liberatorio.

41. Cosas no fungibles. Son aquellas que no tienen un equivalente que pueda reem-
plazarla.

42. Consumibilidad y fungibilidad.


42.1. La consumibilidad depende de la naturaleza de las cosas.
42.2. La fungibilidad depende de la voluntad de las partes.

X. COSAS COMERCIABLES Y NO COMERCIABLES

43. Cosas comerciables. Pueden ser objeto de actos jurídicos.

44. Cosas no comerciables. Son aquellas que en forma permanente o transitoria


carecen de tal facultad. Por ejemplo, por ser inapropiables o haberse decretado un
embargo (caso en el cual hay objeto ilícito).

21
XI. COSAS UNIVERSALES Y SINGULARES

45. La universalidad. Es un conglomerado respecto del cual se puede actuar jurídi-


camente en conjunto, como un todo unitario, sin detenerse en la determinación de
cada uno de sus componentes.

46. La universalidad de hecho.


46.1. Concepto. Puede definirse como el conjunto de bienes que no obstante
conservar su individualidad, forman un todo al estar unidos por un vín-
culo de igual destino, generalmente económico.

46.2. Elementos.
a) Bienes muebles o inmuebles.
b) De igual o distinta naturaleza, muebles o inmuebles.
c) No contiene deudas ni pasivos.
46.3. Ejemplo. Una biblioteca, un establecimiento comercial.

47. La universalidad de derecho.


47.1. Concepto. Está constituida por un conjunto de bienes y relaciones jurídi-
cas activas y pasivas consideradas jurídicamente como formando parte
de un todo indivisible. Relacionar con artículo 2465.

47.2. Elementos.
a) Están establecidas por ley.
b) Existe un pasivo y un activo.
c) Opera la subrogación legal.
47.3. Ejemplos.
a) La herencia.
b) La sociedad conyugal.
c) El patrimonio del fallido.
d) El patrimonio reservado de la mujer casada.
e) El patrimonio de toda persona, según algunos.

22
XII. COSAS APROPIABLES E INAPROPIABLES

48. Bienes privados.


48.1. Constituye la regla general.
a) Bienes privados con dueños.
b) Bienes privados sin dueños:
b.1. Muebles: mostrencos. Sea porque nunca tuvieron dueños o
este los abandonó. Restricción: el valor de la cosa abando-
nada.
b.2. Inmuebles: vacantes. Artículo 590. “Son bienes del Estado to-
das las tierras que, estando situadas dentro de los límites te-
rritoriales, carecen de otro dueño”.

48.2. Restricciones: ciertos bienes no pueden ser adquiridos por particulares,


por ejemplo por su importancia estratégica. De esta manera, son del
Estado en forma eminente, o bien éste tiene un derecho de compra
preferente.

49. Bienes nacionales.


49.1. Concepto. Artículo 589. “Se llaman bienes nacionales aquellos cuyo
dominio pertenece a la nación toda”.

49.2. Subclasificación. “Si además su uso pertenece a todos los habitantes de


la nación, como el de calles, plazas, puentes y caminos, el mar adya-
cente y sus playas, se llaman bienes nacionales de uso público o bienes
públicos”.

50. Primera subclasificación. Bienes nacionales de uso público o bienes públicos.


50.1. Concepto. Ya visto.

Demanio: dominio público.

50.2. Dominio público marítimo.


a) Mar adyacente.
b) Mar territorial.
c) Zona contigua.
d) Plataforma continental e insular.
e) Alta mar.
f) Playas.

23
50.3. Dominio público terrestre.
a) Caso de las minas. Remisión.
b) Calles y plazas.
c) Puentes y caminos.

50.4. Dominio público fluvial. Remisión.

50.5. Dominio público aéreo.

51. Segunda subclasificación. Bienes fiscales y estatales


51.1. Concepto. Son aquellos que le pertenecen al Estado en cuanto persona
jurídica de derecho público (Fisco).

51.2. Estructura del Estado en sentido amplio.


a) Poder Legislativo.
b) Poder Judicial.
c) Poder Ejecutivo o administración.
d) Servicios públicos descentralizados.
e) Empresas públicas.
f) Municipalidades.
g) Gobiernos regionales.

51.3. Estructura del Estado en sentido restringido.


Sólo la administración del Estado, concepto residual al de los poderes
legislativo y judicial.

51.4. Estatuto jurídico de los bienes fiscales.


a) Concepto tradicional. Regulación por el Derecho privado.
b) Concepto moderno. Regulación por el Derecho público de acuerdo
a los siguientes lineamientos:
b.1. Titularidad estatal. Inapropiable por particulares.
b.2. Sin límites.
b.3. Afectación al uso o servicio público.
b.4. Inalienable.
Artículo 63 Nº 10 Constitución Política de la República.
“Artículo 63. Sólo son materias de ley: 10) Las que fijen
las normas sobre enajenación de bienes del Estado o de las
municipalidades y sobre su arrendamiento o concesión”.

24
b.5. Imprescriptible.
Texto en contra en artículo 2497: debiera primar el princi-
pio superior. “Las reglas relativas a la prescripción se apli-
can igualmente a favor y en contra del Estado, de las igle-
sias, de las municipalidades, de los establecimientos y cor-
poraciones nacionales, y de los individuos particulares que
tienen la libre administración de lo suyo”.
b.6. Inembargable.
Sin embargo, la ley apunta sólo a la ejecución: artículo
752 del Código de Procedimiento Civil y artículo 28
Ley Nº 18.695, de Municipalidades.

51.5. Las concesiones en bienes nacionales de uso público.


a) Naturaleza jurídica de la concesión. Acto unilateral del Estado.
Crea derechos y obligaciones.
b) Naturaleza jurídica del derecho del concesionario. Derecho real
(para algunos es discutible).
c) Efectos. Artículos 599 y 602.
d) Autoridad competente.
d.1. Presidente de la República
d.2. Municipalidades.
d.3. Ministerio de Defensa (playas y terrenos de playa).
e) Extinción y caducidad.
e.1. Cumplimiento del plazo.
e.2. Cumplimiento del objeto para el cual se concedió.
e.3. Por retiro (revocación) del permiso.
e.4. Por abandono de las obras por el titular de la concesión.
e.5. Por caducidad (incumplimiento de las obligaciones del
concesionario).

52. Casos especiales de derechos privados sobre bienes nacionales.


52.1. Caso de las minas.
a) Dominio eminente del Estado.
b) Texto legal.
b.1. Artículo 19 Nº 24 inciso 6º Constitución Política de la Re-
pública.
b.2. Artículo 1º Código de Minería.
b.3. Artículo 591 Código Civil.
52.2. Caso de las aguas. Sólo referido a las aguas terrestres.

25
XIII. EL CUERPO HUMANO COMO OBJETO DE DERECHO

53. Restricciones.
Bienes jurídicos involucrados.

53.1. La dignidad humana (en vida).


53.2. El respeto a la memoria del difunto (ya fallecido).
53.3. Disposiciones sanitarias (de la sociedad).

54. Aplicación.
54.1. Prohibición.
Órganos vitales. La piel quedaría en este caso (discutible)
54.2. Restricción.
Partes renovables esenciales, pueden ser objeto de contratos, pero sólo
gratuitos. Por ejemplo, sangre, fluidos (semen).
54.3. Permitido.
Partes renovables no esenciales, pueden ser objeto de contratos gra-
tuitos u onerosos. Por ejemplo, pelo, uñas.

26
CAPÍTULO 2
EL DOMINIO O PROPIEDAD

1. Denominación.
1.1. Autores que sostienen que hay diferencia.
a) Propiedad: cosas inmateriales, incorporales. Dominio: cosas
materiales, corporales.
b) Objetivo, subjetivo.
1.2. Autores que sostienen que no hay diferencia.

2. Definición.
2.1. Concepto doctrinal.
Es el más amplio señorío que se tiene sobre una cosa.
2.2. Definición legal.
Artículo 582. “El dominio (que se llama también propiedad) es el de-
recho real en una cosa corporal, para gozar y disponer de ella arbitra-
riamente; no siendo contra la ley o contra derecho ajeno”.

3. Regulación.
3.1. Nivel constitucional.
a) Aspectos políticos (propiedad colectiva vs. propiedad individual)
b) Aspectos sociales.
c) Aspectos económicos
c.1. Inviolabilidad.
c.2. Limitaciones.
d) Regulación en la Constitución Política de la República.
3.2. Nivel civil (general y supletorio)
3.3. Nivel reglamentario.

4. Sobre qué recae la propiedad en el Código Civil.


4.1. Principalmente. Cosas corporales. Artículo 582.
4.2. Secundariamente. Dos especies. Artículo 583.
a) Sobre derechos reales o de crédito.
b) Sobre producciones del talento o del ingenio. Artículo 584.
4.3. ¿Son distintas?
a) Problema histórico.
b) Respuesta: tienen igual valor e importancia.

27
5. Caracteres del dominio.
5.1. Carácter absoluto.
a) Regla general. “arbitrariamente”
b) Limitaciones.
b.1. A priori. Lo da la propia naturaleza del bien y del dere-
cho.
b.2. La ley y el derecho ajeno (función social). Intervención
de autoridad, por ejemplo, abandono.
b.3. la “elasticidad” del derecho. Caso del usufructo.
c) Problema de denominación: “carácter absoluto” por “carácter general”.
5.2. Carácter exclusivo.
a) Alcances. Titulares únicos. Restringe intromisiones de otras
personas.
b) Manifestaciones. Derecho de cerramiento.
c) Limitaciones. Condominio.
5.3. Carácter perpetuo.
a) Alcances. Subsiste lo que dura la cosa.
b) Limitación.
b.1. Cuando deja de poseer la cosa por un tercero durante
cierto lapso de tiempo (prescripción adquisitiva). OJO: se
pierde no por dejar de poseer, sino porque un tercero
alega la prescripción.
b.2. Cuando existen propiedades sujetar a perderse, como cuando
se sujeta a una condición (fideicomiso, artículo 733).

6. Evolución.
6.1. Pueblos primitivos.
a) Propiedad colectiva.
b) Propiedad familiar.
c) Propiedad individual.
6.2. Roma.
a) Periodo arcaico. Derecho colectivo.
b) Periodo clásico. Derecho civil y de gentes / propiedad quiritaria y
bonitaria.
c) Periodo postclásico. Justiniano. Unificación por el derecho pretorio.
6.3. Edad Media.
a) Aparición de fin político. Feudalismo.
b) Aparición de dominio directo y dominio útil.

28
6.4. Edad Moderna.
a) Exaltación de la propiedad individual. Código Civil francés, 1804.
b) Doctrina cristiana de la propiedad (rol social).
6.5. Tiempos contemporáneos.
a) Aparición de nuevas propiedades.
b) Revalorización de la propiedad mueble.

7. Facultades del dominio.


7.1. Facultad de uso.
a) Alcance. Según su destino natural y obvio.
b) Limitación.
b.1. Si el uso implica apropiación de los productos y frutos: goce.
b.2. Si el uso implica destrucción o enajenación: disposición.
b.3. La ley y el derecho ajeno.
c) Importante no para el propietario, sino que para los terceros titulares
de otros derechos. Por ejemplo, uso, usufructo (uso + goce).
7.2. Facultad de goce.
a) Alcance. Habilita para apropiarse de los frutos y productos de una
cosa.
b) Los frutos y los productos. Artículo 643 parte final. “Los productos
de las cosas son frutos naturales o civiles”.
c) Adquisición por accesión. Artículo 643.
7.3. Facultad de disposición o consumo.
a) Alcance. Habilita para destruir o transformar la cosa.
7.4. Facultad de enajenación o disposición jurídica.
a) Enajenación en sentido amplio. Transferir y gravar (no hacer ajeno,
pero que está a un paso de estarlo). Artículos 2387, 2414.
b) Enajenación en sentido estricto. Transferir (hacer ajeno). Artículos
373, 1135, 1754.
b.1. Derechos limitativos de goce
• Usufructo, servidumbre.
b.2. Derechos limitativos de garantía
• Prenda e hipoteca.
• Hay una enajenación parcial.
• Relacionar con cláusula de no enajenar.

29
8. Cláusula de no enajenar.
8.1. Explicación previa. Implica analizar hasta qué punto se puede restringir la
facultad de disposición en forma convencional.
8.2. Puntos en conflicto.
a) Libertad económica y libre circulación de los bienes.
b) Restricciones voluntarias.
8.3. Argumentos a favor de la validez de la cláusula.
a) En derecho privado puede hacerse todo lo que no esté expresa-
mente prohibido.
b) De hecho, está prohibido sólo en ciertos y determinados casos, y
permitido en los demás.
b.1. Artículo 751.
Respecto de la propiedad fiduciaria. “La propiedad fi-
duciaria puede enajenarse entre vivos y transmitirse por
causa de muerte, pero en uno y otro caso con el cargo de
mantenerla indivisa, y sujeta al gravamen de restitución
bajo las mismas condiciones que antes. No será, sin em-
bargo, enajenable entre vivos, cuando el constituyente
haya prohibido la enajenación (…)”.
b.2. Artículo 1126.
Respecto del legado. “Si se lega una cosa con calidad de
no enajenarla y la enajenación no comprometiere nin-
gún derecho de tercero, la cláusula de no enajenar se
tendrá por no escrita”.
b.3. Artículo 1432.
Respecto de la donación. “La resolución, rescisión y re-
vocación de que hablan los artículos anteriores, no dará
acción contra terceros poseedores, ni para la extinción de
las hipotecas, servidumbres u otros derechos constituidos
sobre las cosas donadas, sino en los casos siguientes: 1.º
Cuando en escritura pública de la donación (inscrita en el
competente registro, si la calidad de las cosas donadas lo
hubiere exigido), se ha prohibido al donatario enajenar-
las, o se ha expresado la condición”.
b.4. Artículo 1964.
Respecto del arrendamiento. “El pacto de no enajenar la
cosa arrendada, aunque tenga la cláusula de nulidad de la
enajenación, no dará derecho al arrendatario sino para
permanecer en el arriendo, hasta su terminación natural”.

30
b.5. Artículo 2415.
Respecto de la hipoteca. “El dueño de los bienes
gravados con hipoteca podrá siempre enajenarlos o
hipotecarlos, no obstante cualquiera estipulación en
contrario”.
c) Si el dueño puede desprenderse del uso y goce, nada obsta que
también pueda hacerlo de disposición.
d) Artículo 53 Nº 3º Reglamento del Conservador. “Pueden inscribirse:
Nº 3º. Todo impedimento o prohibición referente a inmuebles, sea
convencional, legal o judicial, que embarace o limite de cualquier
modo el libre ejercicio del derecho de enajenar”.
8.4. Argumentos en contra de la validez de la cláusula.
a) El principio de la libre circulación de los bienes.
b) Que en derecho privado puede hacerse todo lo que no esté expresa-
mente prohibido es un argumento vago.
c) Aceptar la cláusula implica vulnerar normas de orden público (evi-
tar la prohibición de usufructos y fideicomisos sucesivos, artículos
769 y 745 respectivamente).
d) Al renunciar a la facultad de disposición, el derecho carecería de
titular. No tendría sentido la cláusula.
e) Respecto del Reglamento del Conservador, tiene menor valor que
el Código Civil pues es un Decreto con Fuerza de Ley, y no puede
pasar a llevar las disposiciones del Código Civil. Se replicó que no
es así, pues se dicto por disposición del artículo 695, y se entiende
por ende incorporado al Código Civil.
8.5. Sanción en caso de infracción.
a) Como obligación de no hacer. Indemnización.
b) Como objeto ilícito. Nulidad absoluta.
8.6. Conclusiones.
a) Regla general. No vale.
b) Excepción. Vale, caso de los bancos. En el fondo es la regla
general.

9. Las cargas reales.


9.1. Alcance.
9.2. Ejemplos. Contribuciones, retiro de basura.
9.3. Efectos. Debe asumirlos el actual tenedor de la cosa.

31
10. Clases de propiedad.
10.1. Según su extensión.
a) Primera clasificación. En cuanto al alcance.
a.1. Plena.
a.2. Nuda (usufructo)
b) Segunda clasificación. En cuanto a la duración.
b.1. Absoluta.
b.2. Fiduciaria (gravamen de una condición).
10.2. Según el número de sujetos activos.
a) Individual.
a.1. Privada.
a.2. Pública.
b) Plural, colectiva (condominio, copropiedad)
10.3. Según las cosas objetos del derecho.
a) Civil.
b) Intelectual e industrial.
c) Discusión.
c.1. Propiedades sectoriales, por ejemplo minería.
c.2. ¿Propiedades distintas?

11. Límites de la propiedad.


11.1. Límites materiales.
a) Extensión horizontal.
a.1. En lo jurídico. Individualización en escritura ante Registro.
a.2. En lo material. Demarcación (deslinde y amojonamiento)
b) Extensión vertical.
b.1. Teorías
• Hasta el cielo.
• Hasta lo útil. (El Principito y el hombre de negocios)
b.2. El espacio aéreo.
b.3. Ordenanzas de urbanismo y construcciones y ordenanzas
municipales.
c) Extensión en el subsuelo.
c.1. El dominio del suelo y el subsuelo.
c.2. El tesoro. Artículo 625.
c.3. Los yacimientos mineros.
d) Extensión respecto de lo principal. Lo accesorio.

32
e) Límites genéricos.
e.1. El derecho ajeno.
e.2. La ley.
11.2. Límites jurídicos.
a) Restricciones genéricas (interés individual)
a.1. Teoría del abuso del derecho.
a.2. Limitación a la facultad de excluir.
• Derecho de uso inocuo.
• Acceso coactivo.
• Principio del mal menor.
b) Restricciones específicas (interés social)
b.1. Restricciones de utilidad pública.
• En interés de la seguridad, salubridad y ornato
público.
• Defensa nacional.
• Economía social (precios, construcciones, aguas,
etc.)
• Patrimonio artístico o histórico nacional.
• Servidumbres administrativas.
b.2. Restricciones de utilidad privada.

33
CAPÍTULO 3
LA COMUNIDAD O COPROPIEDAD

I. GENERALIDADES

1. Denominación.
1.1. Autores que lo consideran como sinónimos.
a) Copropiedad.
b) Condominio.
c) Indivisión.
d) Proindivisión.
e) Comunidad.
f) Copropiedad colectiva.
1.2. Autores que no lo consideran como sinónimos.
a) Comunidad, indivisión y proindivisión es el género; los demás son
especies.
b) Para otros, hay comunidad respecto de dos o más personas en una
misma situación jurídica, como cuando todos son poseedores o te-
nedores. Hay copropiedad cuando los derechos son distintos, como
entre el nudo propietario y el usufructuario.

2. Concepto.
2.1. Derecho de propiedad de dos o más personas sobre una sola y misma
cosa, proindiviso, y que corresponde a cada una de ellas en una parte alí-
cuota, ideal o abstracta.
2.2. Derecho de dominio común que tienen dos o más personas en una parte
espiritual de una cosa no dividida materialmente.

3. Evolución histórica y situación actual.


3.1. Derecho romano
a) Para ellos, las cosas son indivisas, y los derechos están divididos, pero en
partes abstractas. De tres cosas, cada uno es dueño de la tercera parte.
b) Caso de la adjudicación. Para los romanos, translaticio. Para noso-
tros, declarativo (artículos 1344 y 718). Artículo 1344. “Cada asig-
natario se reputará haber sucedido inmediata y exclusivamente al
difunto en todos los efectos que le hubieren cabido, y no haber te-
nido jamás parte alguna en los otros efectos de la sucesión. Por
consiguiente, si alguno de los coasignatarios ha enajenado una cosa

34
que en la partición se adjudica a otro de ellos, se podrá proceder
como en el caso de la venta de cosa ajena”.

3.2. Derecho germánico.


No existe tal relación, y obran en una mano común, que les impide
disponer de una “cuota”: por ende, no pueden hipotecar o vender su
cuota, y cualquier actividad con respecto de la comunidad debe
hacerse en conjunto con los comuneros.

3.3. Derecho chileno. Sigue la doctrina romana, aunque con matices. Así:
a) Como cada comunero no tiene sobre la cosa común un derecho
radicado en ninguna parte de ella, no puede transferir su dominio ni
gravarla antes de su división. Si lo hace, subsiste la enajenación o
gravamen si la cosa le es adjudicada. Si no, caduca (artículos 1344,
2417, 718).
b) Pero como el comunero es dueño o poseedor de su cuota, puede
enajenarla o gravarla. Por ejemplo, cediendo el derecho de herencia
(artículos 1909 y siguientes), puede vender su cuota (artículo
1812), puede hipotecarla (artículo 2417).
c) Los comuneros en conjunto pueden enajenar la cosa común.

4. Clasificación de la comunidad.
4.1. Atendiendo a sobre lo que recae.
a) De universalidad.
b) De cosa singular.
4.2. Atendiendo a su origen.
a) De un hecho, como al fallecer una persona (sucesión por causa de
muerte)
b) En la disolución de la sociedad conyugal.
c) En la disolución de una sociedad civil.
d) De un contrato.
4.3. Atendiendo a su duración.
a) Temporal.
b) Perpetua.

5. Características de la comunidad.
5.1. Los comuneros tienen el mismo derecho sobre la cosa común, y por ende
análogas facultades.

35
5.2. La copropiedad no es persona jurídica (a diferencia de la sociedad, artí-
culo 2053). Luego:
a) La comunidad no tiene domicilio (caso de excepción, materia tributaria)
b) Ni capacidad.
c) Ni patrimonio.
d) Ni acreedores (lo son de los comuneros),
e) No puede ser declarada en quiebra.
f) Carece de representante legal, por ende hay que dirigirse o contra-
tar con los comuneros.
g) Puede tener diversos orígenes.
h) Se puede enajenar la cuota sin problemas.
i) La comunidad puede ser a título universal.
j) Existe el interés de cada comunero: es por ende una situación pasiva.

II. LA COMUNIDAD

6. El cuasicontrato de comunidad.
6.1. Regulación legal. Párrafo 3, Título XXIV, Libro IV, artículos 2304 a 2313.
6.2. Alcances de la comunidad.
Artículo 2304. “La comunidad de una cosa universal o singular, entre dos o
más personas, sin que ninguna de ellas haya contratado sociedad o cele-
brado otra convención relativa a la misma cosa, es una especie de cuasi-
contrato”.
a) Cosa universal. Por ejemplo una herencia. Cada uno es dueño de
un porcentaje.
b) Cosa singular. Igual, como en el caso de un predio: dos comuneros
son dueños de la mitad del mismo, pero no de tal o cual mitad.
6.3. Derechos de los comuneros sobre la cosa común.
a) Artículo 2305. El derecho de cada uno de los comuneros sobre la
cosa común es el mismo que el de los socios en el haber social.
b) Remisión por ende al artículo 2081 (sociedad). Excluye el inciso
primero, respecto del mandato tácito y recíproco. Por ende:
b.1. Derecho de oposición.
Cualquier comunero tendrá el derecho de oponerse a los
actos administrativos de otro, mientras esté pendiente su
ejecución o no hayan producido efectos legales.
b.2. Derecho de uso.
Cada comunero podrá servirse para su uso personal de las
cosas pertenecientes al haber social, con tal que las emplee

36
según su destino ordinario, y sin perjuicio de la comunidad
y del justo uso de los otros.
b.3. Obligación de expensas.
Cada comunero tendrá el derecho de obligar a los otros a
que hagan con él las expensas necesarias para la conserva-
ción de las cosas comunes.
b.4. Limitación en innovaciones.
Ninguno de los comunero podrá hacer innovaciones en los
inmuebles que dependan de la sociedad sin el consenti-
miento de los otros.
6.4. Posibilidad de disponer de la cuota.
a) Respecto de la compraventa.
Artículo 1812. Si la cosa es común de dos o más personas
proindiviso, entre las cuales no intervenga contrato de sociedad,
cada una de ellas podrá vender su cuota, aun sin el consenti-
miento de las otras.
b) Respecto de la hipoteca.
Artículo 2417. El comunero puede, antes de la división de la
cosa común, hipotecar su cuota; pero verificada la división, la
hipoteca afectará solamente los bienes que en razón de dicha
cuota se adjudiquen, si fueren hipotecables. Si no lo fueren, ca-
ducará la hipoteca.
c) Respecto de la reivindicación.
Artículo 892. Se puede reivindicar una cuota determinada
proindiviso, de una cosa singular.
6.5. Los comuneros y las deudas de la comunidad.
a) Respecto de una comunidad universal.
Artículo 2306. Si la cosa es universal, como una herencia, cada
uno de los comuneros es obligado a las deudas de la cosa co-
mún, como los herederos en las deudas hereditarias. O sea, res-
ponden en proporción a su cuota en la comunidad (remisión al
artículo 1354. “Las deudas hereditarias se dividen entre los
herederos a prorrata de sus cuotas. Así el heredero del tercio no
es obligado a pagar sino el tercio de las deudas hereditarias”).
b) Respecto de una comunidad singular.
Artículo 2307. “A las deudas contraídas en pro de la comuni-
dad durante ella, no es obligado sino el comunero que las con-
trajo; el cual tendrá acción contra la comunidad para el reem-
bolso de lo que hubiere pagado por ella.

37
Si la deuda ha sido contraída por los comuneros colectivamente,
sin expresión de cuotas, todos ellos, no habiendo estipulado soli-
daridad, son obligados al acreedor por partes iguales, salvo el de-
recho de cada uno contra los otros para que se le abone lo que
haya pagado de más sobre la cuota que le corresponda”.
6.6. Administración de la comunidad.
a) Se ha designado administrador.
a.1. Regla general.
Designación por unanimidad.
a.2. Excepción.
El artículo 654 Código de Procedimiento Civil, facilita
esta regla permitiendo sea por la mayoría absoluta (re-
glas de la partición de bienes). “Para acordar o resolver
lo conveniente sobre la administración pro indiviso, se
citará a todos los interesados a comparendo, el cual se
celebrará con sólo los que concurran. No estando todos
presentes, sólo podrán acordarse, por mayoría absoluta
de los concurrentes, que represente a lo menos la mitad
de los derechos de la comunidad, o por resolución del
tribunal a falta de mayoría (…)”.
b) No se ha designado administrador.
b.1. Actos deben realizarse por unanimidad.
b.2. Se aplican las demás disposiciones del artículo 2081, ya visto.
6.7. Posibilidad de liquidar o dividir la cosa común.
Artículo 1317 incisos 1º y 2º. “Ninguno de los coasignatarios de una
cosa universal o singular será obligado a permanecer en la indivisión;
la partición del objeto asignado podrá siempre pedirse con tal que los
coasignatarios no hayan estipulado lo contrario. No puede estipularse
proindivisión por más de cinco años, pero cumplido este término podrá
renovarse el pacto”.

7. Prescripción entre comuneros.


7.1. Quienes la rechazan.
7.2. Quienes la aceptan. Doctrina imperante. Por ejemplo:
a) Quien posee la cuota de otro comunero.
b) Quien posee la cosa en común.
c) Quien adquiere a un aparente mandatario de los otros comuneros la
cuota de los demás.

38
8. Término de la comunidad.
8.1. Causales. Artículo 2312.
a) Por la reunión de las cuotas en una sola persona.
b) Por la destrucción de la cosa común.
c) Por la división del haber común
8.2. Reglas para la partición de los bienes. Reglas de la partición de herencia
(artículos 1317 y siguientes, artículos 2313, 2115 y 1776).

III. LA MULTIPROPIEDAD

9. La multipropiedad.
9.1. Concepto.
9.2. Regulación.
a) Es una comunidad.
b) Es una sociedad.
c) Es una asociación multipropietaria.
9.3. Importancia.

Véase Anexo 2, artículo “La multipropiedad, la asociación multipropietaria y


la afectación real en el Código Civil chileno”.

IV. COPROPIEDADES ESPECIALES

10. Propiedad de pisos y departamentos.


10.1. Denominación. Ley horizontal.
10.2. Regulación. Ley Nº 19.537.
10.3. Características.
a) Dominio exclusivo en unidad respectiva y comunidad en bienes
comunes.
b) Administración propia.
c) Improcedencia de la facultad de pedir la división de la cosa común.
d) Exigencias de seguridad propias.

39
CAPÍTULO 4
LOS MODOS DE ADQUIRIR EL DOMINIO

1. Los modos de adquirir el dominio.


1.1. Concepto.
Son ciertos hechos o actos jurídicos a los cuales la ley le da la virtud
de hacer nacer, transferir o trasmitir el dominio.
1.2. Alcance. Se pueden adquirir toda clase de derechos, no sólo el dominio.

2. Enumeración de los modos de adquirir. Artículo 588.


2.1. Ocupación.
Artículo 606. “Por la ocupación se adquiere el dominio de las cosas
que no pertenecen a nadie, y cuya adquisición no es prohibida por las
leyes chilenas, o por el Derecho Internacional”.
2.2. Accesión.
Artículo 643. “La accesión es un modo de adquirir por el cual el dueño
de una cosa pasa a serlo de lo que ella produce, o de lo que se junta a
ella. Los productos de las cosas son frutos naturales o civiles”.
2.3. Tradición.
Artículo 670. “La tradición es un modo de adquirir el dominio de las
cosas y consiste en la entrega que el dueño hace de ellas a otro,
habiendo por una parte la facultad e intención de transferir el dominio,
y por otra la capacidad e intención de adquirirlo”.
2.4. Sucesión por causa de muerte.
Artículo 951. “Se sucede a una persona difunta a título universal o a tí-
tulo singular. El título es universal cuando se sucede al difunto en todos
sus bienes, derechos y obligaciones transmisibles, o en una cuota de
ellos, como la mitad, tercio o quinto. El título es singular cuando se su-
cede en una o más especies o cuerpos ciertos como tal caballo, tal casa;
o en una o más especies indeterminadas de cierto género, como un ca-
ballo, tres vacas, seiscientos pesos fuertes, cuarenta fanegas de trigo”.
2.5. Prescripción adquisitiva.
Artículo 2492. “La prescripción es un modo de adquirir las cosas aje-
nas, o de extinguir las acciones y derechos ajenos, por haberse poseído
las cosas o no haberse ejercido dichas acciones y derechos durante
cierto lapso de tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales”.

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2.6. Ley.
Artículo 1º. “La ley es una declaración de la voluntad soberana que,
manifestada en la forma prescrita por la Constitución, manda, prohíbe
o permite”.

3. Clasificación de los modos de adquirir.


3.1. Originarios y derivativos.
a) Derivativos.
a.1. Tradición.
a.2. Sucesión por causa de muerte.
b) Originarios. Los demás.
3.2. A título universal y singular.
a) Sólo a título singular.
a.1. Accesión.
a.2. Ocupación.
b) A título singular por regla general, y universal por excepción.
b.1. Tradición.
b.2. Prescripción.
c) A título singular o universal. Sucesión por causa de muerte.
3.3. A título gratuito y oneroso.
a) A título gratuito.
a.1. Ocupación.
a.2. Sucesión por causa de muerte.
a.3. Prescripción.
a.4. Accesión.
b) A título gratuito u oneroso. Tradición.
3.4. Entre vivos y por causa de muerte.

4. El título y los modos de adquirir.


4.1. Sólo la tradición requiere de título.
4.2. Todos los modos de adquirir requieren de título.

5. El dominio sólo se puede adquirir por un modo.


5.1. El dominio sólo se puede adquirir por un modo.
La Corte Suprema ha señalado que “Si bien se puede poseer una cosa
por varios títulos, el dominio se adquiere por uno solo y. en conse-
cuencia. Basta un solo modo de adquirir; no pueden concurrir varios
respecto de unos mismos bienes. No puede pretenderse que se reúnan
dos títulos, compraventa y prescripción, y dos modos de adquirir, tra-

41
dición y prescripción relativamente a un mismo bien. Y, así, para ad-
quirir las cosas heredadas o legados, es suficiente la sucesión por causa
de muerte. La tradición no es necesaria”.
5.2. La posesión en cambio, puede ser por varios títulos.
Artículo 701. “Se puede poseer una cosa por varios títulos”.

42
CAPÍTULO 5
LA OCUPACIÓN

I. GENERALIDADES

1. Concepto.
Artículo 606. “Por la ocupación se adquiere el dominio de las cosas que no
pertenecen a nadie, y cuya adquisición no es prohibida por las leyes chilenas,
o por el Derecho Internacional”.

2. Requisitos.
2.1. Debe tratarse de cosas sin dueño. Distinciones:
a) Nunca tuvieron dueño (res nullius).
b) Tuvieron dueño pero éste las abandonó (res derelictae).
c) Tuvieron dueño pero la naturaleza del bien hace presumir un aban-
dono.
2.2. La adquisición de las cosas no debe estar prohibida por las leyes chilenas
o por el derecho internacional.
2.3. Debe haber aprehensión material de la cosa con intención de adquirirla.

II. DIVERSAS CLASES DE OCUPACIÓN

3. Ocupación de cosas animadas.


3.1. Clasificación de los animales. Artículo 608.
a) Animales bravíos o salvajes. “Se llaman animales bravíos o salva-
jes los que viven naturalmente libres e independientes del hombre,
como las fieras y los peces”
b) Animales domésticos. “(…) domésticos los que pertenecen a espe-
cies que viven ordinariamente bajo la dependencia del hombre,
como las gallinas, las ovejas”
c) Animales domesticados. “(…) y domesticados los que sin embargo
de ser bravíos por su naturaleza se han acostumbrado a la domesti-
cidad y reconocen en cierto modo el imperio del hombre”. Impor-
tancia: aspecto registral / valor.

43
3.2. La caza y la pesca.
a) Regulación civil.
a.1. Artículo 607. “La caza y pesca son especies de ocupación
por las cuales se adquiere el dominio de los animales
bravíos”.
a.2. Artículo 611. “La caza marítima y la pesca se regularán
por las disposiciones de este Código y, preferentemente,
por la legislación especial que rija al efecto”.
b) Regulación especial.
b.1. Ley N° 19.473, sobre caza.
b.2. Ley N° 18.892, general de pesca y acuicultura.
b.3. Reglamentación sectorial.

3.3. La caza.
a) Normas civiles.
a.1. La caza en tierras propias.
Artículo 609. “El ejercicio de la caza estará sujeto al
cumplimiento de la legislación especial que la regule.
No se podrá cazar sino en tierras propias, o en las ajenas
con permiso del dueño”.
a.2. La caza en tierras ajenas.
Artículo 610. “Si alguno cazare en tierras ajenas sin
permiso del dueño, cuando por ley estaba obligado a
obtenerlo, lo que cace será para el dueño, a quien ade-
más indemnizará de todo perjuicio”.
b) Normas penales.
b.1. Violación a normas sobre caza.
b.2. Violación a normas de protección de la propiedad privada
y la intimidad.
b.3. Faltas penales.
• Artículo 494 Nº 21. “Sufrirán la pena de multa de
uno a cuatro unidades tributarias mensuales: 21. El
que con violencia en las cosas entrare a cazar o pes-
car en lugar cerrado, o en lugar abierto contra ex-
presa prohibición intimada personalmente”.
• Artículo 496 Nº 34. “Sufrirán la pena de multa de
uno a cuatro unidades tributarias mensuales: 34. El
que entrare sin violencia a cazar o pescar en sitio
vedado o cerrado”.

44
3.4. La pesca.

a) Normas civiles.
a.1. Regulación de la pesca.
Artículo 611. “La caza marítima y la pesca se regularán
por las disposiciones de este Código y, preferentemente,
por la legislación especial que rija al efecto”.
a.2. El uso de las playas.
• Concepto de playa. Artículo 594. “Se entiende por playa
del mar la extensión de tierra que las olas bañan y desocu-
pan alternativamente hasta donde llegan en las más altas
mareas”.
• Uso de las playas. Artículo 612. “Los pescadores podrán
hacer de las playas del mar el uso necesario para la pesca,
construyendo cabañas, sacando a tierra sus barcas y utensi-
lios y el producto de la pesca, secando sus redes, etc.; guar-
dándose empero de hacer uso alguno de los edificios o
construcciones que allí hubiere, sin permiso de sus dueños,
o de embarazar el uso legítimo de los demás pescadores”.
• Uso de zonas contiguas. Artículo 613. “Podrán también
para los expresados menesteres hacer uso de las tierras
contiguas hasta la distancia de ocho metros de la playa
(…)”.
a.3. Limitaciones en el uso de las playas.
• Limitaciones a los pescadores. Artículo 615. “A los que
pesquen en ríos y lagos no será lícito hacer uso alguno de
los edificios y terrenos cultivados en las riberas ni atrave-
sar las cercas”. Artículo 613. “(…) [tampoco] tocarán a
los edificios o construcciones que dentro de esa distancia
hubiere [para los menesteres señalados en el artículo 612],
ni atravesarán las cercas, ni se introducirán en las arbole-
das, plantíos o siembras”.
• Limitaciones a dueños de zonas contiguas. Artículo 614.
“Los dueños de las tierras contiguas a la playa no podrán
poner cercas, ni hacer edificios, construcciones o cultivos
dentro de los dichos ocho metros, sino dejando de trecho
en trecho suficientes y cómodos espacios para los me-
nesteres de la pesca. En caso contrario ocurrirán los pes-
cadores a las autoridades locales para que pongan el
conveniente remedio”.

45
b) Normas penales.
b.1. Violación a normas sobre pesca.
b.2. Violación a normas de protección de la propiedad privada y
la intimidad.
b.3. Remisión a faltas de los artículo 494 Nº 21 y Artículo 496 Nº 34.

3.5. Momento en que se adquiere el dominio del animal cazado o pescado.


a) Reglas.
a.1. Cuando se lo ha tomado materialmente.
a.2. Cuando se lo ha herido gravemente o ha caído en las tram-
pas. Artículo 617.
a.3. Cuando está herido y se insiste en perseguirlo.
b) Limitaciones.
b.1. Que en el lugar para armar las redes, cazar o pescar, sea lí-
cita tal actividad.
b.2. Que no penetre en suelo ajeno para perseguir al animal herido.
b.3. Que se respete la legislación especial en materia de especies
protegidas y veda (por ejemplo, tamaño de capturas).

3.6. Las abejas y las palomas.


a) Reglas para las abejas.
a.1. Caso de abejas fugadas.
Artículo 620. “Las abejas que huyen de la colmena y posan
en árbol que no sea del dueño de ésta, vuelven a su libertad
natural, y cualquiera puede apoderarse de ellas, y de los pa-
nales fabricados por ellas, con tal que no lo hagan sin per-
miso del dueño en tierras ajenas, cercadas o cultivadas, o
contra la prohibición del mismo en las otras (…)
a.2. Derecho para perseguir a las abejas fugitivas.
“(…) pero al dueño de la colmena no podrá prohibirse
que persiga a las abejas fugitivas en tierras que no estén
cercadas ni cultivadas”.
b) Reglas para las palomas. Artículo 621. “Las palomas que abando-
nan un palomar y se fijan en otro, se entenderán ocupadas legíti-
mamente por el dueño del segundo, siempre que éste no se haya
valido de alguna industria para atraerlas y aquerenciarlas”.

4. Ocupación de cosas inanimadas.


4.1. La invención o hallazgo.
Artículo 624 incisos 1º y 2º. “La invención o hallazgo es una especie de
ocupación por la cual el que encuentra una cosa inanimada que no per-

46
tenece a nadie, adquiere su dominio, apoderándose de ella. De este
modo se adquiere el dominio de las piedras, conchas y otras substancias
que arroja el mar y que no presentan señales de dominio anterior”.

4.2. Cosas abandonadas al primer ocupante.


a) Regla. Artículo 624 inciso 3º. “Se adquieren del mismo modo las
cosas cuya propiedad abandona su dueño, como las monedas que
se arrojan para que las haga suyas el primer ocupante”.
b) Limitación. Artículo 624 inciso final. “No se presumen abandona-
das por sus dueños las cosas que los navegantes arrojan al mar para
alijar la nave”.

4.3. El tesoro.
a) Concepto.
Artículo 625. “El descubrimiento de un tesoro es una especie
de invención o hallazgo. Se llama tesoro la moneda o joyas, u
otros efectos preciosos, que elaborados por el hombre han es-
tado largo tiempo sepultados o escondidos sin que haya memo-
ria ni indicio de su dueño”.
b) A quién pertenece el tesoro.
b.1. Si se encuentra en terreno propio.
Artículo 626 inciso final: “En los demás casos, o cuando
sean una misma persona el dueño del terreno y el des-
cubridor, pertenecerá todo el tesoro al dueño del te-
rreno”. Aspecto tributario.
b.2. Si es descubierto por un tercero en terreno ajeno.
Artículo 626 incisos 1º y 2º. “El tesoro encontrado en
terreno ajeno se dividirá por partes iguales entre el
dueño del terreno y la persona que haya hecho el descu-
brimiento. Pero esta última no tendrá derecho a su por-
ción, sino cuando el descubrimiento sea fortuito o
cuando se haya buscado el tesoro con permiso del dueño
del terreno”. Artículo 628.
c) Autorizaciones para cavar. Artículo 627.
d) Conflicto con ley de Monumentos Nacionales.

Ver Anexo 3, “Monumentos y tesoros entre retórica y derecho”, de


Alejandro Guzmán Brito.

47
4.4. La captura bélica.
a) Concepto. Es el botín que se toma en una guerra a los enemigos.
b) A quién pertenece. Al Estado. Artículo 640. “El Estado se hace
dueño de todas las propiedades que se toman en guerra de nación a
nación, no sólo a los enemigos sino a los neutrales, y aun a los
aliados y los nacionales según los casos, y dispone de ellas en con-
formidad a las Ordenanzas de Marina y de Corso”.

5. Reglas especiales.
5.1. Caso de especies muebles al parecer perdidas.
a) Principio aplicable. No se presume abandono.
b) Procedimiento. Artículos 629 y 630.

5.2. Caso de especies náufragas.


a) Regla general. Artículo 624 inciso final. “No se presumen
abandonadas por sus dueños las cosas que los navegantes arrojan al
mar para alijar la nave”.
b) Procedimiento. Remisión al caso anterior.

5.3. El hurto de hallazgo.


a) Artículo 635 inciso 2º: “Los que se los apropiaren, quedarán suje-
tos a la acción de perjuicios, y a la pena de hurto”.
b) Aspectos penales. Artículo 448 Código Penal. “El que hallándose una
especie mueble al parecer perdida, cuyo valor exceda de una unidad
tributaria mensual, no la entregare a la autoridad o a su dueño, siem-
pre que le conste quién sea éste por hechos coexistentes o posteriores
al hallazgo, será considerado procesado por hurto y castigado con pre-
sidio menor en su grado mínimo y multa de cinco unidades tributarias
mensuales. También será considerado procesado por hurto y casti-
gado con presidio menor en su grado mínimo y multa de cinco unida-
des tributarias mensuales el que se hallare especies, al parecer perdi-
das o abandonadas a consecuencia de naufragio, inundación, incendio,
terremoto, accidente en ferrocarril u otra causa análoga, cuyo valor
exceda la cantidad mencionada en el inciso anterior, y no las entregare
a los dueños o a la autoridad en su defecto” (modificado por Ley Nº
19.806).
c) Aspectos civiles.
c.1. Restitución del bien (cae en comiso).
c.2. Indemnización de perjuicios.

48
CAPÍTULO 6
LA ACCESIÓN

I. GENERALIDADES

1. Concepto.
Artículo 643. “La accesión es un modo de adquirir por el cual el dueño de una
cosa pasa a serlo de lo que ella produce, o de lo que se junta a ella. Los pro-
ductos de las cosas son frutos naturales o civiles”.

2. Clases de accesión.
2.1. Accesión discreta. Se refiere a la accesión por producción.

2.1. Accesión continua. Se refiere a la accesión por unión o accesión propia-


mente tal. Clases:
a) Natural.
b) Industrial.

3. Naturaleza jurídica.
3.1. La accesión es un modo de adquirir.
3.2. La accesión es una emanación del derecho de dominio.

II. LA ACCESIÓN DE FRUTOS O DISCRETA

4. La accesión de frutos.
4.1. Frutos y productos.
a) Productos. Son aquellas cosas que derivan de una principal, sin
periodicidad o con disminución de aquélla.
b) Frutos. Genéricamente es todo lo que una cosa produce y repro-
duce periódicamente.
b.1. Frutos naturales. Artículo 644. “Se llaman frutos naturales
los que da la naturaleza ayudada o no de la industria
humana”.
b.2. Frutos civiles. Artículo 647. “Se llaman frutos civiles los
precios, pensiones o cánones de arrendamiento o censo, y

49
los intereses de capitales exigibles, o impuestos a fondo
perdido”.
c) Confusión en el Código Civil. Artículo 643 parte final. “Los
productos de las cosas son frutos naturales o civiles”.

4.2. Estado en que pueden encontrarse los frutos.


a) Enumeración de los diversos estados. Artículo 645.
a.1. Pendientes. “Los frutos naturales se llaman pendientes mien-
tras que adhieren todavía a la cosa que los produce, como las
plantas que están arraigadas al suelo, o los productos de las
plantas mientras no han sido separados de ellas”.
a.2. Percibidos. “Frutos naturales percibidos son los que han
sido separados de la cosa productiva, como las maderas
cortadas, las frutas y granos cosechados, etc.”
a.3. Consumidos. “Se dicen consumidos cuando se han consu-
mido verdaderamente o se han enajenado”.
b) Los estados en los frutos naturales. Artículo 645.
b.1. Pendientes. “Los frutos naturales se llaman pendientes mien-
tras que adhieren todavía a la cosa que los produce, como las
plantas que están arraigadas al suelo, o los productos de las
plantas mientras no han sido separados de ellas”.
b.2. Percibidos. “Frutos naturales percibidos son los que han
sido separados de la cosa productiva, como las maderas
cortadas, las frutas y granos cosechados, etc.”
b.3. Consumidos. “Se dicen consumidos cuando se han consu-
mido verdaderamente o se han enajenado”.
c) Los estados en los frutos civiles. Artículo 647.
c.1. Pendientes. “Los frutos civiles se llaman pendientes mien-
tras se deben”.
c.2. Percibidos. “(…) y percibidos, desde que se cobran”.

4.3. Importancia de la clasificación de los frutos y productos.


a) Regla general. No tiene importancia para el propietario.
b) Excepción. Por excepción los frutos pertenecen a un tercero, sea en
virtud de la ley o por un hecho voluntario del propietario; de esta
manera sirve para precisar los alcances de los derechos que se le
proporcionarán a dichos terceros. Por ejemplo el artículo 526: “El
tutor o curador tendrá, en general, en recompensa de su trabajo la
décima parte de los frutos de aquellos bienes de su pupilo que ad-

50
ministra”; artículo 537 inciso final: “La décima se extenderá, sin
embargo, al producto de las canteras y minas”.

III. LA ACCESIÓN CONTINUA

5. La accesión continua.
Se presenta cuando se unen dos o más cosas de diferentes dueños de forma tal
que, una vez unidas, forman un todo indivisible.

6. Primera situación. Accesión de inmueble a inmueble o natural.


6.1. Aluvión.
a) Concepto. Artículo 649. “Se llama aluvión el aumento que recibe
la ribera de la mar o de un río o lago por el lento e imperceptible
retiro de las aguas”.
b) Requisitos.
b.1. El retiro de las aguas debe ser lento e imperceptible.
b.2. En necesario que las aguas se hayan retirado completa
y definitivamente. Así, según el artículo 650 inciso 2º, “El
suelo que el agua ocupa y desocupa alternativamente en
sus creces y bajas periódicas, forma parte de la ribera o
del cauce, y no accede mientras tanto a las heredades
contiguas”.
c) Efectos. Artículo 650 inciso 1º. “El terreno de aluvión accede a las
heredades riberanas dentro de sus respectivas líneas de demarca-
ción, prolongadas directamente hasta el agua; pero en puertos
habilitados pertenecerá al Estado”.

6.2. Avulsión.
a) Concepto. Artículo 652. Es aquella parte del suelo que por una ave-
nida o por otra fuerza natural violenta es transportada de un sitio a
otro.
b) Efectos. Como estamos en presencia de un terreno determinado y
con un dueño conocido, éste conserva su dominio, para el solo
efecto de llevársela; pero si no la reclama dentro del subsiguiente
año, la hará suya el dueño del sitio a que fue transportada.
c) Caso de inundación. Artículo 653. “Si una heredad ha sido inun-
dada, el terreno restituido por las aguas dentro de los cinco años
subsiguientes, volverá a sus antiguos dueños”.

51
6.3. Formación de nueva isla.
a) A quién pertenece la isla.
a.1. Caso en que pertenece al Estado.
Artículo 597. “Las nuevas islas que se formen en el mar
territorial o en ríos y lagos que puedan navegarse por
buques de más de cien toneladas, pertenecerán al
Estado”.
a.2. Caso en que pertenece a los particulares.
Artículo 656 inciso 1º. “Acerca de las nuevas islas que
no hayan de pertenecer al Estado según el artículo 597,
se observarán las reglas siguientes”.
b) Hipótesis.
b.1. Caso en que no se forma nueva isla.
Artículo 656, regla 1ª. “La nueva isla se mirará como
parte del cauce o lecho, mientras fuere ocupada y des-
ocupada alternativamente por las aguas en sus creces y
bajas periódicas, y no accederá entre tanto a las hereda-
des riberanas”.
b.2. Caso en que sí se forma nueva isla.
• La isla se forma por abrirse el río en dos brazos que des-
pués vuelven a juntarse. Artículo 656, regla 2ª. “La
nueva isla formada por un río que se abre en dos brazos
que vuelven después a juntarse, no altera el anterior
dominio de los terrenos comprendidos en ella; pero el
nuevo terreno descubierto por el río accederá a las here-
dades contiguas, como en el caso del artículo 654”.
• La isla se forma en el lecho del río, sin que éste vuelva a
juntarse. Artículo 656, regla 3ª. “La nueva isla que se
forme en el cauce de un río, accederá a las heredades de
aquella de las dos riberas a que estuviere más cercana
toda la isla; correspondiendo a cada heredad la parte
comprendida entre sus respectivas líneas de demarca-
ción, prolongadas directamente hasta la isla y sobre la
superficie de ella”.
• La isla se forma en un lago. Artículo 656, regla 6ª.

6.4. Mutación del álveo (cambio de cauce de un río).


a) El río se carga a una de las riberas, o cambia completamente de
cauce.

52
Artículo 654. “Si un río varía de curso, podrán los propietarios
riberanos, con permiso de autoridad competente, hacer las
obras necesarias para restituir las aguas a su acostumbrado
cauce; y la parte de éste que permanentemente quedare en seco,
accederá a las heredades contiguas, como el terreno de aluvión
en el caso del artículo 650. Concurriendo los riberanos de un
lado con los del otro, una línea longitudinal dividirá el nuevo
terreno en dos partes iguales; y cada una de éstas accederá a las
heredades contiguas, como en el caso del mismo artículo”.
b) El río se divide en dos brazos que no vuelven a juntarse.
Artículo 655. “Si un río se divide en dos brazos, que no vuelven
después a juntarse, las partes del anterior cauce que el agua de-
jare descubiertas accederán a las heredades contiguas, como en
el caso del artículo precedente”.

7. Segunda situación. Accesión de mueble a inmueble o industrial.


7.1. Cuándo se presenta. Tiene lugar en los casos en que se edifica, planta o
siembra en un terreno distinto. Corresponde a la accesión industrial.

7.2. Requisitos.
a) Plantar, edificar, sembrar.
b) Que las plantas y siembras arraiguen o se unan.

7.3. Principio aplicable. Lo accesorio sigue la suerte de lo principal (en este


caso el suelo). Por ende el dueño de éste se hace dueño de lo edificado,
plantado o sembrado.

7.4. Primera alternativa. Se edifica, planta o siembra con materiales ajenos en


suelo propio.

a) El dueño de los materiales no tenía conocimiento del uso que de


ellos hacía el propietario del inmueble.
a.1. El dueño del suelo ha procedido con justa causa de error
(ha actuado de buena fe). Artículo 668 inciso 1º. “Si se edi-
fica con materiales ajenos en suelo propio, el dueño del
suelo se hará dueño de los materiales por el hecho de in-
corporarlos en la construcción; pero estará obligado a pa-
gar al dueño de los materiales su justo precio, u otro tanto
de la misma naturaleza, calidad y aptitud”.

53
a.2. El dueño del suelo ha procedido sin justa causa de error (ha
actuado con ligereza o precipitación). Artículo 668 inciso
2º, primera parte. “Si por su parte no hubo justa causa de
error, será obligado al resarcimiento de perjuicios”.
a.3. El dueño del suelo ha procedido a sabiendas (ha actuado de
mala fe). Artículo 668 inciso 2º, segunda parte. “(…) y si
ha procedido a sabiendas, quedará también sujeto a la ac-
ción criminal competente”, además de lo indicado más
arriba.
b) El dueño de los materiales sí tuvo conocimiento del uso que de
ellos hacía el propietario del inmueble. Artículo 668 inciso 2º, se-
gunda parte. “(…) pero si el dueño de los materiales tuvo conoci-
miento del uso que se hacía de ellos, sólo habrá lugar a la disposi-
ción del inciso anterior”. O sea igualmente se hace dueño de lo edi-
ficado, plantado o sembrado, sea que se haya procedido de buena o
mala fe. El dueño de los elementos en el fondo está consintiendo
en su uso: la indemnización que se proporcione configura una ver-
dadera compraventa.

7.5. Segunda alternativa. Se edifica, planta o siembra con materiales propios


en suelo ajeno.
a) El dueño del inmueble no tuvo conocimiento. Artículo 669 inciso
1º. Derecho opcional de éste:
a.1. Apropiarse del edificio, plantación o sementera; requisito
para hacerlo. “El dueño del terreno en que otra persona, sin
su conocimiento, hubiere edificado, plantado o sembrado,
tendrá el derecho de hacer suyo el edificio, plantación o
sementera, mediante las indemnizaciones prescritas a favor
de los poseedores de buena o mala fe en el título De la rei-
vindicación”.
a.2. Exigir el pago del justo precio. “(…) o de obligar al que
edificó o plantó a pagarle el justo precio del terreno con los
intereses legales por todo el tiempo que lo haya tenido en
su poder, y al que sembró a pagarle la renta y a indemni-
zarle los perjuicios”.
b) El dueño del inmueble sí tuvo conocimiento. Artículo 669 inciso
2º. “Si se ha edificado, plantado o sembrado a ciencia y paciencia
del dueño del terreno, será éste obligado, para recobrarlo, a pagar
el valor del edificio, plantación o sementera”.

54
7.6. Tercera alternativa. Se edifica, planta o siembra con materiales ajenos en
suelo ajeno.
Caso no contemplado en la ley. Se resuelve con las reglas señaladas
más arriba.

8. Tercera situación. Accesión de mueble a mueble.


8.1. Clases.
a) Adjunción. Elementos que se unen.
a.1. Concepto.
Artículo 657. “La adjunción es una especie de accesión,
y se verifica cuando dos cosas muebles pertenecientes a
diferentes dueños se juntan una a otra, pero de modo
que puedan separarse y subsistir cada una después de
separada; como cuando el diamante de una persona se
engasta en el oro de otra, o en un marco ajeno se pone
un espejo propio”.
a.2. Requisitos.
• Unión de cosas muebles.
• Que el dominio de las cosas pertenezca a diferentes
dueños.
• Que cada cosa conserve su individualidad.
• Que los dueños o uno de ellos carezca de conoci-
miento del hecho de haberse efectuado la unión.
a.3. Quién se hace dueño de la cosa.
Artículo 658. “En los casos de adjunción, no habiendo
conocimiento del hecho por una parte, ni mala fe por
otra, el dominio de lo accesorio accederá al dominio de
lo principal, con el gravamen de pagar al dueño de la
parte accesoria su valor”.
a.4. Reglas para determinar lo principal.
• Primera. La de más estimación. Artículo 659. “Si de las
dos cosas unidas, la una es de mucho más estimación
que la otra, la primera se mirará como lo principal y la
segunda como lo accesorio. Se mirará como de más es-
timación la cosa que tuviere para su dueño un gran valor
de afección”.
• Segunda. La que sirva para el uso, ornato o comple-
mento de la otra. Artículo 660. “Si no hubiere tanta di-
ferencia en la estimación, aquella de las dos cosas que

55
sirva para el uso, ornato o complemento de la otra, se
tendrá por accesoria”.
• Tercera. Regla supletoria. La de mayor volumen. Artí-
culo 661. “En los casos a que no pudiere aplicarse nin-
guna de las reglas precedentes, se mirará como principal
lo de más volumen”.

b) Especificación. Elementos que se transforman.


b.1. Concepto.
Artículo 662 inciso 1º. “Otra especie de accesión es la es-
pecificación, que se verifica cuando de la materia pertene-
ciente a una persona, hace otra persona una obra o arte-
facto cualquiera, como si de uvas ajenas se hace vino, o de
plata ajena una copa, o de madera ajena una nave”.
b.2. Quién es dueño de la nueva especie.
• Regla general. Artículo 662 inciso 2º. “No habiendo
conocimiento del hecho por una parte, ni mala fe por
otra, el dueño de la materia tendrá derecho a reclamar la
nueva especie, pagando la hechura”.
• Excepción. Artículo 662 inciso 3º. “A menos que en la
obra o artefacto el precio de la nueva especie valga mu-
cho más que el de la materia, como cuando se pinta en
lienzo ajeno, o de mármol ajeno se hace una estatua;
pues en este caso la nueva especie pertenecerá al
especificante, y el dueño de la materia tendrá solamente
derecho a la indemnización de perjuicios”.

c) Mezcla. Elementos que se fusionan.


c.1. Concepto.
La mezcla consiste en la unión de dos o más cuerpos,
sólidos o líquidos, que es compenetran o confunden en
el conjunto, dejando de ser distintos y reconocibles.
c.2. Diferencia entre mezcla y adjunción.
En la primera las cosas se fusionan; en la segunda sim-
plemente se unen.
c.3. Quién es dueño de la cosa formada por la mezcla.
• Regla general. Artículo 663 inciso 1º. “Si se forma una
cosa por mezcla de materias áridas o líquidas, pertene-
cientes a diferentes dueños, no habiendo conocimiento
del hecho por una parte, ni mala fe por otra, el dominio

56
de la cosa pertenecerá a dichos dueños proindiviso, a
prorrata del valor de la materia que a cada uno perte-
nezca”.
• Excepción. Artículo 663 inciso 2º. “A menos que el va-
lor de la materia perteneciente a uno de ellos fuere con-
siderablemente superior, pues en tal caso el dueño de
ella tendrá derecho para reclamar la cosa producida por
la mezcla, pagando el precio de la materia restante”.

8.2. Reglas comunes a las tres especies de accesión de mueble a mueble.

a) Derecho de restitución. Artículo 665. “En todos los casos en que el


dueño de una materia de que se ha hecho uso sin su conocimiento,
tenga derecho a la propiedad de la cosa en que ha sido empleada, lo
tendrá igualmente para pedir que en lugar de dicha materia se le
restituya otro tanto de la misma naturaleza, calidad y aptitud, o su
valor en dinero”.

b) Derecho a pedir la separación de la cosa. Artículo 664. “En todos


los casos en que al dueño de una de las dos materias unidas no sea
fácil reemplazarla por otra de la misma calidad, valor y aptitud, y
pueda la primera separarse sin deterioro de lo demás, el dueño de
ella, sin cuyo conocimiento se haya hecho la unión, podrá pedir su
separación y entrega, a costa del que hizo uso de ella”.

c) Presunción de conocimiento. Artículo 666. “El que haya tenido


conocimiento del uso que de una materia suya se hacía por otra
persona, se presumirá haberlo consentido y sólo tendrá derecho a
su valor”.

d) Consecuencias del error sin justa causa y de la mala fe. Artículo


667. “El que haya hecho uso de una materia ajena sin conocimiento
del dueño, y sin justa causa de error, estará sujeto en todos los ca-
sos a perder lo suyo, y a pagar lo que más de esto valieren los per-
juicios irrogados al dueño; fuera de la acción criminal a que haya
lugar, cuando ha procedido a sabiendas. Si el valor de la obra ex-
cediere notablemente al de la materia, no tendrá lugar lo prevenido
en el precedente inciso; salvo que se haya procedido a sabiendas”.

57
CAPÍTULO 7
LA TRADICIÓN

I. GENERALIDADES

1. Concepto y alcances.
1.1. Tradición como modo de adquirir. Artículo 670. “La tradición es un modo
de adquirir el dominio de las cosas y consiste en la entrega que el dueño hace
de ellas a otro, habiendo por una parte la facultad e intención de transferir el
dominio, y por otra la capacidad e intención de adquirirlo”.

1.2. Tradición como acto jurídico.


a) Características.
a.1. Acto jurídico bilateral.
a.2. Acto jurídico de disposición.
b) Título y modo de adquirir.
c) Convención, no contrato. Motivo: extingue obligaciones.

2. Características como modo de adquirir.


2.1. Modo de adquirir derivativo.
2.2. Modo de adquirir el dominio y todos los derechos reales y personales.
a) Regla. Lo indicado.
b) Excepción. Derechos personalísimos.
2.3. Modo de adquirir a título singular.
a) Regla. Lo indicado. Plural, no universal.
b) Excepción. Derecho de herencia.
2.4. Modo de adquirir a título gratuito u oneroso.
2.5. Modo de adquirir entre vivos.
2.6. Es una convención.

3. Importancia.
3.1. Gran alcance práctico.
3.2. Permite adquirir todos los derechos, sean reales y personales.
3.3. Permite adquirir las cosas por prescripción adquisitiva.

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4. Entrega y tradición.
4.1. La intención
a) Entrega. Falta tal intención.
b) Tradición. Existe tal intención. Manifestado por el título traslaticio
de dominio.
4.2. Efectos.
4.3. Confusión de términos en que incurre el legislador en el Código Civil.
a) Casos en que está mal empleado.
a.1. Artículo 1443. “El contrato es real cuando, para que sea
perfecto, es necesaria la tradición de la cosa a que se refiere”.
Hay contratos reales que se perfeccionan con la sola entrega.
a.2. Artículo 2174. “El comodato o préstamo de uso es un con-
trato en que una de las partes entrega a la otra gratuitamente
una especie, mueble o raíz, para que haga uso de ella, y con
cargo de restituir la misma especie después de terminado el
uso. Este contrato no se perfecciona sino por la tradición de la
cosa”. Se perfecciona por la sola entrega, como dice al inicio.
b) Casos en que está bien empleado.
b.1. Artículo 2212. “El contrato se perfecciona por la entrega
que el depositante hace de la cosa al depositario”.
b.2. Artículo 2197. “No se perfecciona el contrato de mutuo
sino por la tradición, y la tradición transfiere el dominio”.

II. REQUISITOS DE LA TRADICIÓN

5. Primer requisito. Presencia de dos partes.


5.1. El tradente.
a) Concepto. Artículo 671. “Se llama tradente la persona que por la
tradición transfiere el dominio de la cosa entregada por él o a su
nombre”.
b) Requisitos.
b.1. Debe ser dueño de la cosa que entrega o titular del derecho
que transfiere.
b.2. Debe tener facultad para transferir el dominio o el derecho
de que se trata.
b.3. La intención de transferir.
c) Problemas.
c.1. Tradente no dueño.

59
• La tradición hecha por quien no es dueño de la cosa
es válida.
• Lo señalan los artículos 682 y 683.
Artículo 682. “Si el tradente no es el verdadero
dueño de la cosa que se entrega por él o a su
nombre, no se adquieren por medio de la tradi-
ción otros derechos que los transmisibles del
mismo tradente sobre la cosa entregada”. “Pero
si el tradente adquiere después el dominio, se
entenderá haberse éste transferido desde el mo-
mento de la tradición”.
Artículo 683. “La tradición da al adquirente, en
los casos y del modo que las leyes señalan, el de-
recho de ganar por la prescripción el dominio de
que el tradente carecía, aunque el tradente no
haya tenido ese derecho”.
• Pero no produce el efecto de transferir el dominio.
Artículo 670.
• Se adquirirá por ende por prescripción.
c.2. Adquisición posterior del tradente.
• Artículo 682 inciso final. “(…) si el tradente ad-
quiere después el dominio, se entenderá haberse éste
transferido desde el momento de la tradición”.
• Relacionar con el artículo 1819. “Vendida y entre-
gada a otro una cosa ajena, si el vendedor adquiere
después el dominio de ella, se mirará al comprador
como verdadero dueño desde la fecha de la
tradición”.
d) Facultad de transferir y capacidad del tradente.
d.1. En cuanto a la capacidad. Rigen las reglas generales.
d.2. En cuanto a la legitimación (o sea, son capaces). Facultad
para transferir.
• Artículo 1796. “Es nulo el contrato de compraventa
entre cónyuges no divorciados perpetuamente, y en-
tre el padre o madre y el hijo sujeto a patria potes-
tad”.
• Prohibición de enajenar.
• Incluye al mandatario o representante legal. Caso en
que éste es incapaz y el representante no.

60
• Sanción. Nulidad. Artículo 1575 inciso 2º. “Tam-
poco es válido el pago en que se debe transferir la
propiedad, sino en cuanto el que paga tiene facultad
de enajenar”.

5.2. El adquirente.
a) Concepto. Artículo 671. “Se llama (...) adquirente la persona que
por la tradición adquiere el dominio de la cosa recibida por él o a
su nombre”.
b) Requisitos.
b.1. Facultad de adquirir.
b.2. Intención de adquirir.
c) La facultad de adquirir.
c.1. ¿Capacidad? Es legitimación.
c.2. Ejemplos.
• Artículo 1798. “Al empleado público se prohíbe
comprar los bienes públicos o particulares que se
vendan por su ministerio; y a los jueces, abogados,
procuradores o escribanos los bienes en cuyo litigio
han intervenido, y que se vendan a consecuencia del
litigio; aunque la venta se haga en pública subasta”.
• Decreto Ley 1939.
c.3. En cuanto a la capacidad, rigen las reglas generales.
d) La intención de adquirir.

6. Segundo requisito. Consentimiento del tradente y del adquirente.


6.1. Aspectos del consentimiento.
a) Hecha voluntariamente. Artículo 672 inciso 1º.
a.1. Por el tradente o su representante. Artículo 672. “Para que
la tradición sea válida debe ser hecha voluntariamente por
el tradente o por su representante”.
a.2. Por el adquirente o su representante. Artículo 673. “La
tradición, para que sea válida, requiere también el consen-
timiento del adquirente o de su representante”.
b) Caso en que falta la voluntad. Validación retroactiva. Artículos 672
inciso 2º; 673 inciso 2º.

61
6.2. Voluntad en la representación.
a) Regla general. Artículo 674. “Para que sea válida la tradición en
que intervienen mandatarios o representantes legales, se requiere
además que éstos obren dentro de los límites de su mandato o de su
representación legal”.
b) Caso de las ventas forzadas. Artículo 671 inciso 3º. “En las ventas
forzadas que se hacen por decreto judicial a petición de un acree-
dor, en pública subasta, la persona cuyo dominio se transfiere es el
tradente, y el juez su representante legal”.
b.1. No toda subasta pública es forzada. Artículo 984 CPC. Ojo
quién firma.
b.2. Incluye la quiebra y los procedimientos ejecutivos.
b.3. Fundamento: derecho de prenda general. Artículo 2465.

6.3. Alcances del consentimiento.


a) Error en la cosa tradida.
a.1. Artículo 676 inciso 1º. “Se requiere también para la validez
de la tradición que no se padezca error en cuanto a la iden-
tidad de la especie que debe entregarse (…)”
a.2. Artículo 1453.
b) Error en la persona.
b.1. Regla general. Vicia el consentimiento (anula). Artículo
676 inciso 1º. “Se requiere también para la validez de la
tradición que no se padezca error en cuanto (…) a la per-
sona a quien se le hace la entrega”.
b.2. Excepción. No lo hace (lo que es regla general en Derecho
Civil).
b.3. Error en el nombre. Artículo 676 inciso 2º. “Si se yerra en
el nombre sólo, es válida la tradición”.
c) Error en el título. Artículo 677. “El error en el título invalida la
tradición, sea cuando una sola de las partes supone un título trans-
laticio de dominio, como cuando por una parte se tiene el ánimo de
entregar a título de comodato, y por otra se tiene el ánimo de reci-
bir a título de donación, o sea cuando por las dos partes se suponen
títulos translaticios de dominio, pero diferentes, como si por una
parte se supone mutuo, y por otra donación.
c.1. Ambas partes entienden que hay un título traslaticio de
dominio, pero se equivocan en cuanto a la naturaleza del
mismo. Por ejemplo, una entiende compraventa y la otra
donación.

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c.2. Una parte entiende que hay un título traslaticio de dominio
y la otra entiende que sólo hay título de mera tenencia. Por
ejemplo, una entiende donación y la otra comodato.
d) Caso de mandatarios. Esto incluye a los mandatarios.

7. Tercer requisito. Existencia de un título traslaticio de dominio.


7.1. Concepto de título.
7.2. Casos de títulos traslaticios de dominio.
a) Compraventa.
b) Permuta.
c) Donación.
d) Aporte en dominio a una sociedad.
e) Mutuo.
f) Cuasiusufructo.
g) Transacción cuando recae sobre un bien no disputado.
7.3. El título debe ser válido. Artículo 675.
a) En cuanto al título en sí mismo. Inciso 1º. “Para que valga la tradi-
ción se requiere un título translaticio de dominio, como el de
venta, permuta, donación, etc.”.
b) En cuanto a la persona a quien se confiere. Inciso 2º. “Se requiere
además que el título sea válido respecto de la persona a quien se
confiere. Así el título de donación irrevocable no transfiere el do-
minio entre cónyuges”.

8. Cuarto requisito. La entrega de la cosa. (Remisión)


8.1. Caso de bienes muebles.
8.2. Caso de bienes raíces.
8.3. Caso de derechos personales o créditos.

III. EFECTOS DE LA TRADICIÓN

9. Primer caso. Tradente dueño de la cosa.


9.1. Se transfiere el dominio.
9.2. Limitación: con los mismos alcances con que lo tuvo el adquirente.

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10. Segundo caso. Tradente no dueño de la cosa.
10.1. Hipótesis.
a) Tradente poseedor regular de la cosa entregada.
b) Tradente poseedor irregular de la cosa entregada.
c) Tradente mero tenedor de la cosa entregada.

10.2. Adquisición del dominio por el tradente con posterioridad a la tradición.


a) Artículo 682 inciso 2º. “Pero si el tradente adquiere después el
dominio, se entenderá haberse éste transferido desde el momento
de la tradición”.
b) Artículo 1819 inciso 1º. “Vendida y entregada a otro una cosa
ajena, si el vendedor adquiere después el dominio de ella, se mirará
al comprador como verdadero dueño desde la fecha de la tradi-
ción”.

IV. MOMENTO EN QUE PUEDE PEDIRSE LA TRADICIÓN

11. Regla general.


Artículo 681. “Se puede pedir la tradición de todo aquello que se deba, desde
que no haya plazo pendiente para su pago; salvo que intervenga decreto judi-
cial en contrario”.

12. Excepciones. Artículo 681 parte final.


12.1. Cuando el título es condicional.
12.2. Cuando hay plazo pendiente para el pago de la cosa.
12.3. Cuando hay decreto judicial en contrario (no hay derecho para exigir ni
obligación de hacerlo).

13. Tradición sujeta a modalidad.


13.1. Tradición bajo condición resolutoria.
a) Se refiere al título, no a la tradición.
b) ¿Afecta la condición resolutoria tácita a la tradición? Opiniones.
13.2. Tradición bajo condición suspensiva. Caso teórico.
13.3. Caso de la compraventa.
a) Contradicción de disposiciones.
a.1. Artículo 680 inciso 2º. “Verificada la entrega por el vende-
dor, se transfiere el dominio de la cosa vendida, aunque no

64
se haya pagado el precio, a menos que el vendedor se haya
reservado el dominio hasta el pago, o hasta el cumpli-
miento de una condición”. Cláusula de reserva de la pro-
piedad.
a.2. Artículos 1873 y 1874. Artículo 1873. “Si el comprador
estuviere constituido en mora de pagar el precio en el lugar
y tiempo dichos, el vendedor tendrá derecho para exigir el
precio o la resolución de la venta, con resarcimiento de
perjuicios”. Artículo 1874. “La cláusula de no transferirse
el dominio sino en virtud de la paga del precio, no produ-
cirá otro efecto que el de la demanda alternativa enunciada
en el artículo precedente; y pagando el comprador el pre-
cio, subsistirán en todo caso las enajenaciones que hubiere
hecho de la cosa o los derechos que hubiere constituido so-
bre ella en el tiempo intermedio”.
b) Planteamiento y solución. Artículo 13 Código Civil.

V. DIVERSAS ESPECIES DE TRADICIÓN

V.A. Primer caso


Tradición de los derechos reales sobre una cosa corporal mueble

14. Regulación legal.


14.1. Artículo 684. “La tradición de una cosa corporal mueble deberá hacerse
significando una de las partes a la otra que le transfiere el dominio, y fi-
gurando esta transferencia por uno de los medios siguientes”.
14.2. “Significando” (expresando) y “figurando” (manifestándose)
14.3. Numeración no taxativa.
14.4. Regulación supletoria. Importancia.

15. Tipos de tradición.


15.1. Tradición real o verdadera. Artículo 684 Nº 1º. “Permitiéndole la apren-
sión material de una cosa presente”.
15.2. Tradiciones fictas.
a) Tradición simbólica.

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a.1. Caso del artículo 684 Nº 3º. “Entregándole las llaves del
granero, almacén, cofre o lugar cualquiera en que esté
guardada la cosa”.
a.2. Caso del artículo 684 Nº 4º. “Encargándose el uno de po-
ner la cosa a disposición del otro en el lugar convenido”.
a.3. Caso del artículo 149 del Código de Comercio. La entrega
de la cosa vendida se entiende verificada: 1º. Por la
trasmisión del conocimiento, carta de porte o factura en los
casos de venta de mercaderías que vienen en tránsito por
mar o por tierra; 2º. Por el hecho de fijar su marca el com-
prador, con consentimiento del vendedor, en las mercade-
rías compradas; 3º. Por cualquier otro medio autorizado
por el uso constante del comercio”.
b) Tradición de larga mano o longa manus. Artículo 684 Nº 2º. “Mos-
trándosela”.
c) Tradición por breve mano o brevi manus. Artículo 684 Nº 5º pri-
mera parte. “Por la venta, donación u otro título de enajenación
conferido al que tiene la cosa mueble como usufructuario, arren-
datario, comodatario, depositario, o a cualquier otro título no
translaticio de dominio”. O sea, de mero tenedor a dueño.
d) Cláusula de constituto. Artículo 684 Nº 5º segunda parte. “(…) y
recíprocamente por el mero contrato en que el dueño se constituye
usufructuario, comodatario, arrendatario, etc.”. O sea, de dueño a
mero tenedor.
15.3. Tradición de frutos pendientes u otras cosas que forman parte de un predio.
Artículo 685. “Cuando con permiso del dueño de un predio se toman en él
piedras, frutos pendientes u otras cosas que forman parte del predio, la tra-
dición se verifica en el momento de la separación de estos objetos. Aquél a
quien se debieren los frutos de una sementera, viña o plantío, podrá entrar a
cogerlos, fijándose el día y hora de común acuerdo con el dueño”.

V.B. Segundo caso


Tradición del dominio sobre una cosa corporal inmueble

16. Los registros en general.


16.1. Diversos regímenes territoriales.
16.2. Finalidad de los registros territoriales.

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16.3. Principales regímenes territoriales.
a) Sistema alemán.
b) Sistema Torrens.
c) Sistema de la transcripción.
16.4. Tipos de registros: personales y reales.
16.5. Transcripción e inscripción.

17. El Registro Conservatorio de Bienes Raíces.


17.1. Nociones generales.
a) Antecedentes y creación.
b) Régimen de transición. Artículo 697.
c) Los conservadores. Artículo 446 Código Orgánico de Tribunales.
“Son conservadores los ministros de fe encargados de los registros
conservatorios de bienes raíces, de comercio, de minas, de accio-
nistas de sociedades propiamente mineras, de asociaciones de
canalistas, de prenda agraria, de prenda industrial, de especial de
prenda y demás que les encomienden las leyes”.
d) Número de conservadores con relación a las comunas o agrupación
de éstas.
d.1. Regla general. Artículo 447 Código Orgánico de Tribuna-
les. “Habrá un conservador en cada comuna o agrupación
de comunas que constituya el territorio jurisdiccional de
juzgado de letras”.
d.2. Excepción.
• Caso de Valparaíso.
• Caso de Santiago. Existencia tres conservadores (del
Registro de Propiedad; de Hipotecas, y de Interdiccio-
nes y Prohibiciones de Enajenar) distribución de los re-
gistros.
e) Los notarios conservadores. Artículo 447 inciso final Código Orgá-
nico de Tribunales.
f) Nombramiento, requisitos y juramento de los conservadores.
Remisión al Código Orgánico de Tribunales.

17.2. Fines de la inscripción en el régimen chileno.


a) Realización de la tradición.
a.1. Regla.

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Artículo 686. “Se efectuará la tradición del dominio de
los bienes raíces por la inscripción del título en el Re-
gistro del Conservador”.
1.2. Excepción.
Artículo 698. “La tradición de un derecho de servidum-
bre se efectuará por escritura pública en que el tradente
exprese constituirlo, y el adquirente aceptarlo: esta es-
critura podrá ser la misma del acto o contrato”.
b) Publicidad de la propiedad raíz.
Mensaje Código Civil, XXII. “Son patentes los beneficios que
se deberían a este orden de cosas (…) la propiedad territorial de
toda la República a la vista de todos, en un cuadro que repre-
sentaría, por decirlo así, instantáneamente sus mutaciones, car-
gas y divisiones sucesivas (…)”.
c) Requisito, prueba, y garantía de la posesión.
c.1. Requisito para adquirir la posesión de bienes inmuebles.
Artículo 724. “Si la cosa es de aquellas cuya tradición
deba hacerse por inscripción en el Registro del Conser-
vador, nadie podrá adquirir la posesión de ella sino por
este medio”.
c.2. Prueba de la posesión de bienes inmuebles.
Artículo 924. “La posesión de los derechos inscritos se
prueba por la inscripción y mientras ésta subsista, y con
tal que haya durado un año completo, no es admisible
ninguna prueba de posesión con que se pretenda impug-
narla”.
c.3. Garantía de la posesión de bienes inmuebles.
• Artículo 728. “Para que cese la posesión inscrita, es
necesario que la inscripción se cancele, sea por vo-
luntad de las partes, o por una nueva inscripción en
que el poseedor inscrito transfiere su derecho a otro,
o por decreto judicial. Mientras subsista la inscrip-
ción, el que se apodera de la cosa a que se refiere el
título inscrito, no adquiere posesión de ella ni pone
fin a la posesión existente”.
• Artículo 2505. “Contra un título inscrito no tendrá
lugar la prescripción adquisitiva de bienes raíces, o
de derechos reales constituidos en éstos, sino en
virtud de otro título inscrito; ni empezará a correr
sino desde la inscripción del segundo”.

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d) Solemnidad de ciertos actos o contratos. Ejemplos.
d.1. Caso de las donaciones irrevocables. Artículo 1400.
d.2. Constitución de usufructo sobre inmuebles por acto entre
vivos. Artículo 767.
d.3. Constitución de derecho de uso. Artículo 812, relacionado
con artículo 767.
d.4. Constitución de fideicomisos que afecten o comprendan un
inmueble. Artículo 735.
d.5. Constitución del censo. Artículo 2027.
d.6. Constitución de la hipoteca. Artículos 2409 y 2410.

17.3. La inscripción en el Registro del Conservador no es en Chile prueba del


dominio, sólo de posesión.

17.4. Libros que constituyen el Registro Conservatorio.


a) El Repertorio
a.1. Forma en que debe llevarse el repertorio. Artículos 21 a 29
Reglamento.
a.2. Enunciaciones que debe contener las anotaciones en el Re-
pertorio. Artículos 24, 26 y 27 Reglamento.
b) El Registro de Propiedad. Artículo 32 inciso 1º Reglamento.
c) El Registro de Hipotecas y Gravámenes. Artículo 32 inciso 2º
Reglamento.
d) El Registro de Interdicciones y Prohibiciones de Enajenar. Artículo
32 Reglamento.
e) El Índice General. Artículos 43 y 44 Reglamento.

17.5. De los títulos que deben y de los que pueden inscribirse.


a) Generalidades.
a.1. Sanción en general de la no inscripción de los títulos que
deben inscribirse.
a.2. Utilidad de la inscripción de títulos que no es obligatorio
inscribir.
b) Títulos que deben inscribirse.
b.1. Títulos traslaticios de derechos reales inmuebles y senten-
cia que declara la prescripción adquisitiva. Artículo 52 Nº
1º Reglamento.
b.2. Constitución de la propiedad fiduciaria y de otros derechos
reales. Artículo 52 Nº 2º Reglamento.

69
b.3. Renuncia de los derechos inscritos. Artículo 52 Nº 3º
Reglamento.
b.4. Actos relacionados con la sucesión por causa de muerte.
Artículo 55 Reglamento, relacionado con artículo 688.
b.5. Decretos de interdicción, rehabilitación, posesión defini-
tiva de los bienes del desaparecido, beneficio de separa-
ción. Artículo 52 Nº 4º Reglamento.
b.6. Impedimentos o prohibiciones referentes a inmuebles.
Artículo 53 Nº 3º Reglamento. Obligatoria por disposición
del Código de Procedimiento Civil.
b.7. Inscripciones señaladas por la Ley de Quiebras. En Regis-
tro de Interdicciones y Prohibiciones de Enajenar.
b.8. Inscripción señalada en el Decreto Ley Nº 2.695, sobre
regularización de la posesión de la pequeña propiedad raíz y
la constitución del dominio en ella. Artículos 11, 12, 14, 15.
c) Títulos que pueden inscribirse.
c.1. Condiciones de derechos reales inmuebles. Artículo 53 Nº
1º Reglamento.
c.2. Gravámenes personales que tienen por objeto inmuebles;
servidumbres; arrendamientos; otros actos y contratos. Ar-
tículo 53 Nº 2º Reglamento.
c.3. Impedimentos y prohibiciones referentes a inmuebles.
Artículo 53 Nº 3º Reglamento.
d) Otros aspectos de las inscripciones.
d.1. Importancia de las inscripciones facultativas. Para que
terceros no puedan alegar desconocimiento; publicidad.
d.2. Territorio en que debe efectuarse la inscripción de los títu-
los de derechos reales. Artículo 687.
• Regla general. Inciso 1º. “La inscripción del título de
dominio y de cualquier otro de los derechos reales men-
cionados en el artículo precedente, se hará en el Regis-
tro Conservatorio del territorio en que esté situado el
inmueble y si éste por situación pertenece a varios te-
rritorios, deberá hacerse la inscripción en el Registro de
cada uno de ellos”.
• Caso de título relativo a dos o más inmuebles. Inciso 2º.
“(…) deberá inscribirse en los Registros Conservatorios
de todos los territorios a que por su situación pertenecen
los inmuebles”.

70
• Caso de partición. Inciso 3º. “Si por un acto de partición
se adjudican a varias personas los inmuebles o parte de
los inmuebles que antes se poseían proindiviso, el acto
de partición relativo a cada inmueble o cada parte adju-
dicada se inscribirá en el Registro Conservatorio en
cuyo territorio esté ubicado el inmueble”.
d.3. Territorios jurisdiccionales en que deben inscribirse los de-
cretos de interdicción y de prohibición. Domicilio la per-
sona sobre la que recae el decreto o prohibición.
d.4. Personas que pueden requerir la inscripción. Por sí o por
mandatarios.

17.6. Aspectos de procedimiento.


a) Restricción. No pueden inscribirse documentos privados.
b) Anotación del título en el Repertorio. Deja testimonio de la recep-
ción del título. Artículos 24 y 65 Reglamento.
c) Examen de legalidad. No existe.
d) Negativa del conservador a inscribir
d.1. Conservador puede rehusar inscripciones legalmente
inadmisibles.
d.2. Posibilidad de reclamación del interesado ante el juez de
letras.
e) Anotación presuntiva. Artículos 15 y 16 Reglamento.
e.1. Caducidad. Dos meses.
e.2. Convertida la anotación en inscripción, ésta surte todos sus
efectos desde la fecha de la anotación (efecto retroactivo).
e.3. La anotación de una prohibición judicial posterior a la
anotación presuntiva de un título. Es impedimento para que
éste se inscriba dentro del plazo legal. Posibilidad de sub-
sanar impedimento.
f) Inscripción de actos relativos a una finca que no ha sido antes ins-
crita. Artículo 693. “Para la transferencia, por donación o contrato
entre vivos, del dominio de una finca que no ha sido antes inscrita,
exigirá el Conservador, constancia de haberse dado aviso de dicha
transferencia al público por medio de tres avisos publicados en un
diario de la comuna o de la capital de provincia o de la capital de la
región, si en aquélla no lo hubiere, y por un cartel fijado, durante
quince días por lo menos, en la oficina del Conservador de Bienes
Raíces respectivo”.
g) Emisión de certificados.

71
V.C. Tercer caso
Tradición de los derechos reales sobre una cosa corporal inmueble

18. Reglas generales.


18.1. Cómo se efectúa la tradición.
Artículo 686. “Se efectuará la tradición del dominio de los bienes raí-
ces por la inscripción del título en el Registro del Conservador. De la
misma manera se efectuará la tradición de los derechos de usufructo o
de uso constituidos en bienes raíces, de los derechos de habitación o de
censo y del derecho de hipoteca”.
18.2. Papel de la inscripción.
a) La inscripción es necesaria cuando opera como tradición.
b) Debe efectuarse además la entrega de la cosa misma.

19. Otros derechos reales y otras situaciones.


19.1. Tradición de cuotas.
Es una universalidad, no requiere por ende inscripción en el Conserva-
dor de Bienes Raíces, aunque incluya inmuebles.
19.2. Tradición del derecho de servidumbre.
Artículo 698. “La tradición de un derecho de servidumbre se efectuará por
escritura pública en que el tradente exprese constituirlo, y el adquirente
aceptarlo: esta escritura podrá ser la misma del acto o contrato”.

V.D. Cuarto caso


Tradición de los bienes muebles registrados

20. Tradición de los bienes muebles registrados.


20.1. Caso de vehículos motorizados. Ley Nº 18.290 y Reglamento.
20.2. Caso de buques y artefactos navales. Código de Comercio, libro III.
20.3. Caso de aeronaves. Código Aeronáutico.
20.4. Caso de animales. No tienen valor jurídico, pues corresponden a regis-
tros de pureza de raza, de seguimiento de dominio o de descendencia.

72
V.E. Quinto caso
Inscripciones a que da origen la sucesión por causa de muerte

21. Modo de adquirir el dominio.


Sucesión por causa de muerte.

22. Inscripciones necesarias para que el heredero pueda disponer de un inmue-


ble.
22.1. Inscripción del decreto judicial o de la resolución administrativa que da
la posesión efectiva de la herencia.
Artículo 688 Nº 1º. “La inscripción del decreto judicial o la resolución
administrativa que otorgue la posesión efectiva: el primero ante el con-
servador de bienes raíces de la comuna o agrupación de comunas en que
haya sido pronunciado, junto con el correspondiente testamento, y la se-
gunda en el Registro Nacional de Posesiones Efectivas”.
22.2 Inscripción especial de herencia.
Artículo 688 Nº 2º. “Las inscripciones especiales prevenidas en los incisos
primero y segundo del artículo precedente: en virtud de ellas podrán los
herederos disponer de consuno de los inmuebles hereditarios”.
22.3. Inscripción especial del acto de partición.
Artículo 688 Nº 3º. “La inscripción prevenida en el inciso tercero: sin
ésta no podrá el heredero disponer por sí solo de los inmuebles heredita-
rios que en la partición le hayan cabido”.

23. Finalidad de esas inscripciones.


Mantener la historia de la propiedad raíz. Recordar que ya se adquirió por su-
cesión por causa de muerte.

V.F. Sexto caso


La inscripción en la prescripción

24. Obligación de la inscripción.


24.1. Artículo 689. “Siempre que por una sentencia ejecutoriada se reconociere,
como adquirido por prescripción, el dominio o cualquiera otro de los dere-
chos mencionados en los artículos 686 y siguientes, servirá de título esta
sentencia, y se inscribirá en el respectivo Registro o Registros”.

73
24.2. Artículo 2513. “La sentencia judicial que declara una prescripción hará
las veces de escritura pública para la propiedad de bienes raíces o de de-
rechos reales constituidos en ellos; pero no valdrá contra terceros sin la
competente inscripción”.
24.3. Inscripción obligatoria por disposición del artículo 52 Nº 1º del Regla-
mento.

V.G. Séptimo caso


Tradición del derecho de herencia

25. Alcances de la enajenación.


25.1. Caso de enajenación de bienes determinados de la herencia. Se aplican
reglas generales.
25.2. Caso de enajenación de una cuota de la herencia.
25.3. Caso de enajenación de la totalidad de la herencia.

26. Posiciones doctrinales.


26.1. La tradición de la herencia no exige la inscripción conservatoria, aun
cuando aquélla comprenda bienes raíces.
26.2. La tradición de la herencia exige la inscripción conservatoria cuando
aquélla comprende bienes raíces.

27. Conclusiones.
27.1. En cuanto a la inscripción. Conveniencia de la inscripción en el
Conservador.
27.2. En cuanto a las inscripciones del artículo 688. No se exigen, pues el artí-
culo 688 regula la disposición de los inmuebles.

V.H. Octavo caso


Tradición de los derechos personales

28. Forma de realizarla.


28.1. Artículo 699. “La tradición de los derechos personales que un individuo
cede a otro se verifica por la entrega del título hecha por el cedente al
cesionario”.

74
28.2. Formas de realizar la entrega.
a) Real. Entrega material del título.
b) Simbólica.
28.3. Requisitos para que la tradición produzca efecto contra el deudor y co-
ntra terceros.
a) Artículo 1901. “La cesión de un crédito personal, a cualquier título
que se haga, no tendrá efecto entre el cedente y el cesionario sino
en virtud de la entrega del título”.
b) Artículo 1902. “La cesión no produce efecto contra el deudor ni
contra terceros, mientras no ha sido notificada por el cesionario al
deudor o aceptada por éste”.

75
CAPÍTULO 8
LA POSESIÓN

I. GENERALIDADES

1. Concepto.
Artículo 700. “La posesión es la tenencia de una cosa determinada con ánimo
de señor o dueño, sea que el dueño o el que se da por tal tenga la cosa por sí
mismo, o por otra persona que la tenga en lugar y a nombre de él”. “El posee-
dor es reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”.

2. Naturaleza jurídica.
2.1. ¿Hecho o derecho?
a) Discusión doctrinaria. El Digesto.
b) Consiste en hechos, actos o circunstancias materiales.
c) Consiste en derecho en la medida que existen consecuencias jurídi-
cas (interés jurídicamente protegido).
2.2. La posesión es un hecho, pero protegido por el Derecho.

3. Elementos de la posesión.
3.1. El corpus. Poder físico o potestad sobre la cosa. Es la exteriorización de
la posesión.
3.2. El animus. Voluntad de poseer. Es el aspecto subjetivo.

4. Relaciones entre la posesión y la tenencia. Teorías.


4.1. Teorías doctrinales.
4.2. Teoría que sigue el Código Civil chileno.

5. Fundamento de la protección posesoria.


5.1. La posesión es, por regla general, una verdadera propiedad aparente, o
exteriorización de una propiedad.
5.2. Requiere por ende de protección jurídica.

6. Propiedad y la posesión.
6.1. Semejanza entre la propiedad y la posesión.
a) Ambas recaen sobre una cosa determinada.

76
b) Ambas son exclusivas, y tienen las mismas limitaciones y alcances.
c) Ambas tienen ventajas, más o menos idénticas.
6.2. Diferencias entre la propiedad y la posesión.
a) El dominio supone una relación jurídica entre el propietario y la
cosa. La posesión sólo implica una relación de hecho.
b) El dominio se puede adquirir sólo de un modo. En cambio, “se
puede poseer una cosa por varios títulos”. Artículo 701.
c) Tienen acciones distintas: la reivindicatoria para el dominio, y las
acciones posesorias para la posesión.

7. Ventajas de la posesión.
7.1. “De acuerdo con el artículo 700, inciso 2º, el poseedor se reputa dueño
mientras otra persona no justifica serlo; lo que en otros términos significa
que está amparado por una presunción legal. Si alguien quiere discutirle
el dominio, debe probar su calidad de propietario. Aplicando este artículo,
la jurisprudencia ha resuelto que si en un juicio se embarga un bien in-
mueble que está inscrito a nombre de un tercero que no es el ejecutado, el
poseedor de ese inmueble para reclamar de este embargo no necesita en-
tablar una tercería de dominio; basta que acredite en el juicio, en forma
incidental, que es poseedor, ya que el poseedor se reputa dueño”.
7.2. La segunda ventaja que proporciona la posesión cuando ella es regular, es
que el poseedor se hace dueño de los frutos.
7.3. Finalmente, la posesión sirve de base a la prescripción, que, como sabe-
mos, es un modo de adquirir el dominio.

8. La mera tenencia.
8.1. Definición.
Artículo 714. “Se llama mera tenencia la que se ejerce sobre una cosa,
no como dueño, sino en lugar o a nombre del dueño. El acreedor pren-
dario, el secuestre, el usufructuario, el usuario, el que tiene el derecho
de habitación, son meros tenedores de la cosa empeñada, secuestrada,
o cuyo usufructo, uso o habitación les pertenece”. “Lo dicho se aplica
generalmente a todo el que tiene una cosa reconociendo dominio
ajeno”.

8.2. Características.
a) Existe el corpus pero no el animus.
b) Es perpetua.
c) Es inmutable.

77
c.1. Regla general.
• Artículo 716. “El simple lapso de tiempo no muda la
mera tenencia en posesión; salvo el caso del artículo
2510, regla 3ª.”.
• Artículo 719 inciso 2º. “Si se ha empezado a poseer
a nombre ajeno, se presume igualmente la continua-
ción del mismo orden de cosas”.
c.2. Excepciones.
• Artículo 2510, regla 3ª. Interversión de la posesión.
Artículo 2510. “El dominio de cosas comerciales
que no ha sido adquirido por la prescripción ordina-
ria, puede serlo por la extraordinaria, bajo las reglas
que van a expresarse:
3ª. Pero la existencia de un título de mera tenencia
hará presumir mala fe, y no dará lugar a la prescrip-
ción, a menos de concurrir estas dos circunstancias:
1ª. Que el que se pretende dueño no pueda probar
que en los últimos diez años se haya reconocido ex-
presa o tácitamente su dominio por el que alega la
prescripción;
2ª. Que el que alega la prescripción pruebe haber
poseído sin violencia, clandestinidad ni interrupción
por el mismo espacio de tiempo”.
• Artículo 730. “Si el que tiene la cosa en lugar y a
nombre de otro, la usurpa dándose por dueño de
ella, no se pierde por una parte la posesión ni se ad-
quiere por otra; a menos que el usurpador enajene a
su propio nombre la cosa. En este caso la persona a
quien se enajena adquiere la posesión de la cosa, y
pone fin a la posesión anterior”. “Con todo, si el que
tiene la cosa en lugar y a nombre de un poseedor
inscrito, se da por dueño de ella y la enajena, no se
pierde por una parte la posesión ni se adquiere por
otra, sin la competente inscripción”.

8.3. Efectos: no conduce a la prescripción.

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9. Cosas susceptibles de posesión.
9.1. Cosas corporales apropiables.
9.2. Derechos o cosas incorporales.
a) Derechos reales.
b) Derechos personales (no).

II. DIVERSAS ESPECIES DE POSESIÓN

10. Diversas especies de posesión.


10.1. Posesión regular y posesión irregular.
a) Requisitos. Justo título, buena fe, tradición.
b) Efectos. Prescripción ordinaria o extraordinaria.
10.2. Posesión útil y posesión inútil.
a) Violenta y clandestina.
b) Efectos.

11. Posesión regular.

11.1. Definición y requisitos.


Artículo 702 inciso 2º. “Se llama posesión regular la que procede de
justo título y ha sido adquirida de buena fe; aunque la buena fe no sub-
sista después de adquirida la posesión. Se puede ser por consiguiente
poseedor regular y poseedor de mala fe, como viceversa el poseedor de
buena fe puede ser poseedor irregular”.
11.2. Requisitos.
a) Debe tener la aptitud suficiente para atribuir el dominio.
b) Debe ser verdadero.
c) Debe ser válido.
11.3. Clasificación de los títulos.
a) Títulos constitutivos de dominio.
a.1. Son los que dan origen al dominio.
a.2. Tales son la ocupación, la accesión, la prescripción. Artí-
culo 703 inciso 2º.
a.3. Hacen adquirir dominio y posesión.
b) Títulos traslaticios de dominio.
b.1. Son los que sirven para transferir el dominio.
b.2. Tales son el dominio, la compraventa, la permuta, etc.
c) Títulos declarativos de dominio.

79
c.1. Son los que se limitan a reconocer o declarar un dominio o
posesión preexistentes.
c.2. Tales son las sentencias judiciales sobre derechos litigiosos
y la transacción cuando se limita a reconocer o declarar de-
rechos preexistentes.
11.4. Otros títulos.
a) Qué clase de título es la sucesión por causa de muerte.
b) Las sentencias de adjudicación (declarativo)

Primer requisito. El justo título.

a) Definiciones de título y justo título.


a.1. Título. En materia posesoria, todo hecho o acto jurídico, en
virtud del cual una persona adquiere la posesión de una cosa.
a.2. Justo título. Todo hecho o acto jurídico que por su natura-
leza y por su carácter de verdadero y válido es apto para
atribuir en abstracto el dominio.

b) Títulos injustos.
b.1. Enumeración legal de los títulos injustos. Es taxativa.
b.2. Enumeración de los títulos injustos.
• Título falsificado. Artículo 704 Nº 1º.
• Título conferido por una persona en calidad de man-
datario o representante legal de otra sin serlo. Artí-
culo 704 Nº 2º.
• Título conferido por una persona que exhibe un po-
der de otra que no tiene la calidad de dueño. Artí-
culo 704 Nº 2º.
• Título que adolece de un vicio de nulidad. Artículo
704 Nº 3º.
• Título putativo. Artículo 704 Nº 4º.

Segundo requisito. La buena fe.


a) Concepto.
Artículo 706 inciso 1º. “La buena fe es la conciencia de haberse
adquirido el dominio de la cosa por medios legítimos, exentos
de fraude y de todo otro vicio”.
b) Alcances.
b.1. Buena fe objetiva. Artículo 1546.
b.2. Buena fe subjetiva.

80
c) Momento en que se requiere la buena fe. Basta la inicial, aunque
después no subsista. Artículo 702 inciso 2º (ya visto).
d) La buena fe es personal.
e) Error y buena fe.
e.1. Error de hecho. Artículo 706 inciso 3º. “Un justo error en
materia de hecho no se opone a la buena fe”.
e.1. Error de derecho. Artículo 706 inciso final. “Pero el error
en materia de derecho constituye una presunción de mala
fe, que no admite prueba en contrario”.
f) Prueba de la buena fe.
f.1. Regla. La regla es que la buena fe se presume. Artículo
707 inciso 1º. “La buena fe se presume, excepto en los ca-
sos en que la ley establece la presunción contraria”. “En
todos los otros la mala fe deberá probarse”.
f.2. Excepción. Se presume la mala fe en ciertos casos. Caso de
la muerte presunta (artículo 94 regla 6ª), la existencia de un
título de mera tenencia.
g) Alcances generales de la buena fe.

Tercer requisito. La tradición.


a) Concepto de tradición. Artículo 670.
b) Cuándo opera la tradición: cuando hay título traslaticio.
c) Presunción de tradición. Artículo 702 inciso final. “La posesión de
una cosa a ciencia y paciencia del que se obligó a entregarla, hará
presumir la tradición; a menos que ésta haya debido efectuarse por
la inscripción del título”.

12. Posesión irregular.


12.1. Concepto.
Artículo 708. “Posesión irregular es la que carece de uno o más de los
requisitos señalados en el artículo 702”.
12.2. Beneficios de la posesión irregular comparados con los de la regular. No
las hay. Sin embargo:
a) Puede adquirir por prescripción.
b) Está protegido por acciones.
c) Se presume dueño. Artículo 700 inciso final.

81
13. Posesiones viciosas.
13.1. Posesión violenta.
a) Concepto.
Artículo 710 inciso 1º. “Posesión violenta es la que se adquiere
por la fuerza”.
b) Indiferencia de los sujetos activo y pasivo de la violencia.
c) El momento.
c.1. Antes.
c.2. Durante. Artículo 710 inciso 2º. “La fuerza puede ser ac-
tual o inminente”.
c.3. Después. Artículo 711. “El que en ausencia del dueño se
apodera de la cosa, y volviendo el dueño le repele, es también
poseedor violento”.
d) Caracteres del vicio de violencia.
d.1. Vicio relativo.
d.2. Vicio temporal.

13.2. Posesión clandestina.


a) Concepto.
Artículo 713. “Posesión clandestina es la que se ejerce ocultán-
dola a los que tienen derecho para oponerse a ella”.
b) Caracteres de la clandestinidad.
b.1. Vicio relativo.
b.2. Vicio temporal.

III. TRANSFERENCIA Y TRANSMISIÓN DE LA POSESIÓN

14. La posesión no se transmite ni se transfiere.


Artículo 717 inciso 1º primera parte. “Sea que se suceda a título universal o
singular, la posesión del sucesor, principia en él (…)

15. Posibilidad de agregación.


15.1. Artículo 717 inciso 1º segunda parte. “(…) a menos que quiera añadir la
de su antecesor a la suya; pero en tal caso se la apropia con sus calidades
y vicios”.
15.2. Artículo 717 inciso 2º. “Podrá agregarse en los mismos términos a la
posesión propia la de una serie no interrumpida de antecesores”.

82
IV. ADQUISICIÓN, CONSERVACIÓN
Y PÉRDIDA DE LA POSESIÓN

16. Bienes muebles.


16.1. Adquisición de la posesión.
a) Se requiere concurrencia del corpus y del animus.
a.1. Regla.
a.2. Excepción. Caso de la herencia. Artículo 722. “La pose-
sión de la herencia se adquiere desde el momento en que es
deferida, aunque el heredero lo ignore”. “El que válida-
mente repudia una herencia se entiende no haberla poseído
jamás”.
b) Reglas en cuanto a capacidad (para adquirir y ejercer la posesión)
b.1. Personalmente.
• Todos son capaces.
• Excepcionalmente hay incapacidad. Artículo 723.
“Los que no pueden administrar libremente lo suyo, no
necesitan de autorización alguna para adquirir la pose-
sión de una cosa mueble, con tal que concurran en ello
la voluntad y la aprensión material o legal; pero no
pueden ejercer los derechos de poseedores, sino con la
autorización que competa”. “Los dementes y los in-
fantes son incapaces de adquirir por su voluntad la po-
sesión, sea para sí mismos o para otros”.
b.2. Por representantes o mandatarios. Artículo 720. “La pose-
sión puede tomarse no sólo por el que trata de adquirirla
para sí, sino por su mandatario, o por sus representantes le-
gales”. Efectos.
• La persona que adquiere la posesión es representante
o mandatario. Artículo 721 inciso 1º. “Si una persona
toma la posesión de una cosa en lugar o a nombre de
otra de quien es mandatario o representante legal, la
posesión del mandante o representado principia en el
mismo acto, aun sin su conocimiento”.
• La persona es agente oficioso. Artículo 721 inciso 2º.
“Si el que toma la posesión a nombre de otra persona,
no es su mandatario ni representante, no poseerá ésta
sino en virtud de su conocimiento y aceptación; pero

83
se retrotraerá su posesión al momento en que fue to-
mada a su nombre”.

16.2. Conservación de la posesión.


a) Se requieren ambos, pero basta el animus.
b) Artículos 725 y 727.
b.1. Artículo 725. “El poseedor conserva la posesión, aunque
transfiera la tenencia de la cosa, dándola en arriendo, co-
modato, prenda, depósito, usufructo o a cualquiera otro tí-
tulo no translaticio de dominio”.
b.2. Artículo 727. “La posesión de la cosa mueble no se entiende
perdida mientras se halla bajo el poder del poseedor, aunque
éste ignore accidentalmente su paradero”.

16.3. Pérdida de la posesión.

a) Por falta de corpus.


a.1. Artículo 726. “Se deja de poseer una cosa desde que otro
se apodera de ella con ánimo de hacerla suya; menos en los
casos que las leyes expresamente exceptúan”.
a.2. Artículo 2502 Nº 1º. “Cuando sin haber pasado la posesión
a otras manos, se ha hecho imposible el ejercicio de actos
posesorios, como cuando una heredad ha sido permanente-
mente inundada”. Limitación en el caso del artículo 653.
“Si una heredad ha sido inundada, el terreno restituido por
las aguas dentro de los cinco años subsiguientes, volverá a
sus antiguos dueños”. También el caso de animales bravíos
que recobran su libertad natural o doméstico que no vuelve
al amparo y dependencia de quien lo poseía. Artículos 619
y 608 inciso 2º.
b) Por falta de animus. Artículo 684 Nº 5. Caso del constituto poseso-
rio (de dueño pasa a mero tenedor).
c) Por falta de corpus y animus.
c.1. Cuando se enajena la cosa y se efectúa la tradición.
c.2. Cuando el titular de la cosa se desprende de la misma para
que la haga suya el primer ocupante. Artículo 624 inciso
3º. “Se adquieren del mismo modo las cosas cuya propie-
dad abandona su dueño, como las monedas que se arrojan
para que las haga suyas el primer ocupante”.

84
17. Bienes inmuebles no inscritos.
17.1. Adquisición de la posesión.
a) Semejante a bienes muebles. El corpus es más ficticio.
b) Caso de título no traslaticio. Por ejemplo, accesión, prescripción,
sucesión por causa de muerte.
b.1. Apoderamiento material (lo que es distinto de la ocupa-
ción) hace adquirir la posesión
• Artículo 726. “Se deja de poseer una cosa desde que
otro se apodera de ella con ánimo de hacerla suya;
menos en los casos que las leyes expresamente ex-
ceptúan”. ¿Cuáles? ¿Inscripción en el Conservador?
¿Artículo 729?
• Artículo 729. “Si alguien, pretendiéndose dueño, se
apodera violenta o clandestinamente de un inmueble
cuyo título no está inscrito, el que tenía la posesión
la pierde”
b.2. No se requiere inscripción.
b.3. Se adquiere la posesión regular. Se requiere inscripción.
Pero si hay mala fe, es poseedor irregular, pero inscrito.
Para ser poseedor irregular ¿se requiere inscripción?
Véase artículo 724.
b.4. Ocupación: artículo 590, a favor del Fisco.
c) Caso de título traslaticio.
c.1. Para adquirir la posesión regular.
• Se requiere inscripción.
• Fundamento: artículos 702, 724.
• Si es primera inscripción, artículo 693.
c.2. Para adquirir la posesión irregular.
Discusión doctrinaria (ROZAS, p. 232)

17.2. Conservación y pérdida de la posesión.


a) Al igual que un mueble, se pierde la posesión cuando falte algún
elemento de la posesión o ambos.
b) Se aplican artículos 726 y 729.

17.3. Problemas del sistema registral.


a) Contradicción de textos.
b) Deficiencias del sistema registral.
b.1. No existe una “carpeta” de la propiedad.

85
b.2. Inscripciones paralelas.
b.3. Errores en inscripciones.
b.4. Superposiciones.
c) Posesión de hecho vs. inscripción de papel.
d) En la práctica, la inscripción opera para vender, no para poseer.
e) Leyes de saneamiento. D.L. 2695.

Véase Anexo 1, Editorial sobre el Conservador de Bienes Raíces, publicado


en El Mercurio.

18. Bienes inmuebles inscritos.


18.1. Adquisición de la posesión.
a) Caso de título no traslaticio de dominio.
a.1. No se requiere inscripción en el caso de la ocupación.
a.2. No se requiere inscripción en el caso de la accesión.
a.3. Sí se requiere inscripción en el caso de la prescripción. Se
adquiere el dominio por el artículo 689. La inscripción
opera, en virtud del artículo 2513, para efectos de oponerla
a terceros, y mantener la historia de la propiedad raíz.
a.4. Sí se requiere inscripción en el caso de la sucesión por
causa de muerte. Artículos 722 y 688.

b) Caso de título traslaticio de dominio.


b.1. Para adquirir la posesión regular. Se requiere inscripción.
Fundamentos:
• Artículo 724. “Si la cosa es de aquellas cuya tradi-
ción deba hacerse por inscripción en el Registro del
Conservador, nadie podrá adquirir la posesión de
ella sino por este medio”.
• Artículo 702 inciso 2º y 3º. “Se llama posesión regu-
lar la que procede de justo título y ha sido adquirida
de buena fe; aunque la buena fe no subsista después
de adquirida la posesión. Se puede ser por consi-
guiente poseedor regular y poseedor de mala fe,
como viceversa el poseedor de buena fe puede ser
poseedor irregular”. “Si el título es translaticio de
dominio, es también necesaria la tradición”.

86
• Artículo 686 inciso 1º. “Se efectuará la tradición del
dominio de los bienes raíces por la inscripción del
título en el Registro del Conservador”.

b.2. Para adquirir la posesión irregular.


• Discusión doctrinaria.
• Que no debe haber inscripción.
• Que sí debe haber inscripción. La mayoría de los
autores.

18.2. Conservación y pérdida de la posesión.


a) Actos materiales no proceden. Artículo 728 inciso 2º. “Mientras
subsista la inscripción, el que se apodera de la cosa a que se refiere
el título inscrito, no adquiere posesión de ella ni pone fin a la pose-
sión existente”.
b) Actos jurídicos sí proceden. Artículo 728 inciso 1º. “Para que cese
la posesión inscrita, es necesario que la inscripción se cancele, sea
por voluntad de las partes, o por una nueva inscripción en que el
poseedor inscrito transfiere su derecho a otro, o por decreto judi-
cial”.
b.1. Por voluntad de las partes.
b.2. Por una nueva inscripción.
b.3. Por decreto judicial.

c) Alternativas que pueden presentarse.


c.1. El propietario es dueño.
c.2. El título es injusto. No se cancela la primera inscripción.
c.3. Mero tenedor que se atribuye el carácter de dueño.
• Se adquiere posesión. Artículo 730 inciso 1º. “Si el
que tiene la cosa en lugar y a nombre de otro, la
usurpa dándose por dueño de ella, no se pierde por
una parte la posesión ni se adquiere por otra; a me-
nos que el usurpador enajene a su propio nombre la
cosa. En este caso la persona a quien se enajena ad-
quiere la posesión de la cosa, y pone fin a la pose-
sión anterior”. Relacionado con artículo 1815.
• La “competente inscripción” ¿cancela o no la ante-
rior? No hay uniformidad en la jurisprudencia.
• Se requiere posesión material del adquirente. Artí-
culo 925. “Se deberá probar la posesión del suelo

87
por hechos positivos, de aquellos a que sólo da dere-
cho el dominio, como el corte de maderas, la cons-
trucción de edificios, la de cerramientos, las planta-
ciones o sementeras, y otros de igual significación,
ejecutados sin el consentimiento del que disputa la
posesión”.

19. Otros aspectos.


19.1. Recuperación de la posesión.
a) Artículo 731. “El que recupera legalmente la posesión perdida, se
entenderá haberla tenido durante todo el tiempo intermedio”.
b) Relacionado con el artículo 2502 inciso 2º. “La interrupción natural
de la primera especie no produce otro efecto que el de descontarse
su duración, pero la interrupción natural de la segunda especie hace
perder todo el tiempo de la posesión anterior; a menos que se haya
recobrado legalmente la posesión, conforme a lo dispuesto en el
título De las acciones posesorias, pues en tal caso no se entenderá
haber habido interrupción para el desposeído”.

19.2. Presunciones.
a) Artículo 719. “Si se ha empezado a poseer a nombre propio, se pre-
sume que esta posesión ha continuado hasta el momento en que se
alega.
Si se ha empezado a poseer a nombre ajeno, se presume igual-
mente la continuación del mismo orden de cosas.
Si alguien prueba haber poseído anteriormente, y posee actual-
mente, se presume la posesión en el tiempo intermedio”.
b) Relacionado con artículo 731.

Véase Anexo 4. Actualización de las recomendaciones para un estudio de tí-


tulos, elaborada por el Colegio de Abogados de Chile.

88
CAPÍTULO 9
LA PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA

I. LA PRESCRIPCIÓN EN GENERAL

1. Definición.
1.1. Artículo 2492 inciso 1º. “La prescripción es un modo de adquirir las cosas
ajenas, o de extinguir las acciones y derechos ajenos, por haberse poseído
las cosas o no haberse ejercido dichas acciones y derechos durante cierto
lapso de tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales”.

1.2. Clases.
a) Prescripción adquisitiva.
b) Prescripción extintiva. Relacionado con artículo 1567 Nº 10. “Las
obligaciones se extinguen además en todo o parte: 10. Por la pres-
cripción”.

2. Justificación de regulación conjunta.


2.1. Normas comunes.
2.2. Razón histórica.
2.3. Institución de clausura.

3. Prescripción y otros valores jurídicos.


3.1. Prescripción y justicia.
3.2. Prescripción y seguridad jurídica.
3.3. Prescripción y bien común.

4. Reglas comunes a toda prescripción.


4.1. Debe ser alegada.
a) Como acción.
b) Como excepción.

4.2. Puede ser renunciada.


a) Antes de cumplido el plazo.

89
No se puede. Artículo 2494 inciso 1º. “La prescripción puede
ser renunciada expresa o tácitamente; pero sólo después de
cumplida”. Relacionado con artículo 12.
b) Después de cumplido el plazo.
b.1. Formas de renuncia.
Expresa o tácita. Artículo 2494 inciso 2º. “Renúnciase
tácitamente, cuando el que puede alegarla manifiesta
por un hecho suyo que reconoce el derecho del dueño o
del acreedor; por ejemplo, cuando cumplidas las condi-
ciones legales de la prescripción, el poseedor de la cosa
la toma en arriendo, o el que debe dinero paga intereses
o pide plazo”.
b.2. Capacidad para renunciar.
Artículo 2495. “No puede renunciar la prescripción sino
el que puede enajenar”.
4.3. Aplicación a toda persona.
Artículo 2497. “Las reglas relativas a la prescripción se aplican igual-
mente a favor y en contra del Estado, de las iglesias, de las Munichpalida-
des, de los establecimientos y corporaciones nacionales, y de los indivi-
duos particulares que tienen la libre administración de lo suyo”.

4.4. Otros requisitos.


a) Caso de prescripción adquisitiva.
b) Caso de prescripción extintiva.

II. LA PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA

5. Concepto.
La prescripción adquisitiva es un modo de adquirir las cosas ajenas, por
haberse poseído durante cierto lapso de tiempo, y concurriendo los demás re-
quisitos legales. Artículo 2492.

6. Alcances.
6.1. Sí se pueden adquirir por prescripción. Cosas corporales y derechos
reales.
6.2. No se pueden adquirir por prescripción. Derechos personales y servidum-
bres discontinuas e inaparentes.

90
7. Características.
7.1. Es un modo de adquirir originario, porque el dominio que va a resultar a
favor del adquirente, no deriva del antecesor.
7.2. Es un modo de adquirir a título gratuito.
7.3. Es un modo de adquirir por acto entre vivos.
7.4. Es, por regla general, a título singular; excepcionalmente, en la prescrip-
ción del derecho de herencia, es a título universal.

8. Requisitos.
8.1. Los comunes a toda prescripción.

8.2. Cosas susceptibles de ser ganadas por prescripción.


a) Cosas susceptibles. “Se gana por prescripción el dominio de los
bienes corporales raíces o muebles, que están en el comercio
humano, y se han poseído con las condiciones legales”. “Se ganan
de la misma manera los otros derechos reales que no están espe-
cialmente exceptuados”.
a.1. Cosas corporales.
a.2. Cosas incorporales. “Respecto de las cosas incorporales,
sólo se ganan por prescripción los derechos reales, menos
los especialmente exceptuados, que son las servidumbres
discontinuas e inaparentes (artículos 882 y 917). Hay dere-
chos reales que no están en el comercio humano, y que sin
embargo, pueden ganarse por prescripción; son ellos el uso
y la habitación. Ello sucede cuando estos derechos se han
constituido con un vicio legal, en cuyo caso se es sólo po-
seedor del respectivo derecho pudiendo, por tanto, adqui-
rirse por prescripción”.
b) Cosas no susceptibles.
b.1. Las cosas corporales que están fuera del comercio humano,
o sea, las comunes a todos los hombres, como el aire, el
alta mar; las que pertenecen al culto divino, etc.
b.2. Los derechos personales o créditos. El artículo 2498 no los
menciona.
b.3. Los derechos reales exceptuados, es decir, las servidum-
bres discontinuas de cualquier clase y las continuas inapa-
rentes (artículos 882 y 917).
b.4. El derecho de servirse de las aguas lluvias, porque ellas
pueden ser usadas por cualquiera persona (antiguo artículo

91
838). Artículo 879: “no hay servidumbre legal de aguas
lluvias”.
c) Prescripción entre comuneros.

8.3. Posesión de la cosa.


a) Cuándo hay posesión.
b) Actos que no constituyen posesión.
b.1. La mera tenencia nunca conduce a la prescripción.
Excepción artículo 2510 regla 3ª.
b.2. Los actos de mera tolerancia de los que no resultan gravá-
menes.
Son actos de mera tolerancia aquellos que se realizan en
una cosa sin gravamen para su dueño, “Así, el que tolera
que el ganado de su vecino transite por sus tierras eriales
[sin labrar ni cultivar] o paste en ellas, no por eso se im-
pone la servidumbre de este tránsito o pasto” (artículo
2499, inciso 3º).
b.3. La omisión de actos de mera facultad.
Se llaman actos de mera facultad los que cada cual puede
ejecutar en lo suyo, sin necesidad de consentimiento de
otro. “Así, el que durante muchos años dejó de edificar en
terreno suyo, no por eso confiere a su vecino el derecho
de impedirle que edifique” (artículo 2499, inciso 2º).

8.4. Que no esté interrumpida. (eventos externos)


a) Interrupción natural. (vías de hecho)
a.1. Casos. Artículo 2502. “La interrupción es natural:
• “1º Cuando sin haber pasado la posesión a otras ma-
nos, se ha hecho imposible el ejercicio de actos po-
sesorios, como cuando una heredad ha sido perma-
nentemente inundada”.
• “2º Cuando se ha perdido la posesión por haber en-
trado en ella otra persona”.
a.2. Efectos.
• Regla. Hace perder todo el tiempo anterior que se
llevaba de posesión.
• Excepciones. Artículo 2502 inciso final. “La interrup-
ción natural de la primera especie no produce otro
efecto que el de descontarse su duración, pero la inte-
rrupción natural de la segunda especie hace perder

92
todo el tiempo de la posesión anterior; a menos que
se haya recobrado legalmente la posesión, conforme
a lo dispuesto en el título De las acciones posesorias,
pues en tal caso no se entenderá haber habido inte-
rrupción para el desposeído”.

b) Interrupción civil. (vías de derecho)


b.1. Artículo 2503 inciso 1º. “Interrupción civil es todo recurso
judicial intentado por el que se pretende verdadero dueño
de la cosa, contra el poseedor”.
b.2. Casos en que no se produce el efecto de la interrupción.
• “1º. Si la notificación de la demanda no ha sido
hecha en forma legal”.
• “2º. Si el recurrente desistió expresamente de la de-
manda o se declaró abandonada la instancia”.
• “3º. Si el demandado obtuvo sentencia de absolu-
ción”.
b.3. Efectos.
• Caso de fallo favorable al propietario. El poseedor
pierde definitivamente la cosa.
• Caso de fallo favorable al poseedor. Artículo 2503
inciso final. “En estos tres casos se entenderá no
haber sido interrumpida la prescripción por la de-
manda”.

8.5. Que no esté suspendida. (eventos internos)


a) En qué consiste la suspensión. “La suspensión es el beneficio
establecido por la ley a ciertas personas, para que en su contra no
corra la prescripción, mientras dura su incapacidad o el motivo que
ha tenido en vista al legislador”.
b) Personas a cuyo favor se suspende la prescripción. Artículo 2509.
b.1. “1º. Los menores; los dementes; los sordos o sordomudos
que no puedan darse a entender claramente; y todos los que
estén bajo potestad paterna, o bajo tutela o curaduría”.
b.2. “2º. La mujer casada en sociedad conyugal mientras dure
ésta”.
b.3. “3º. La herencia yacente”. (Artículo 1240: “Si dentro de
quince días de abrirse la sucesión no se hubiere aceptado la
herencia o una cuota de ella, ni hubiere albacea a quien el
testador haya conferido la tenencia de los bienes y que

93
haya aceptado su encargo, el juez, a instancia del cónyuge
sobreviviente, o de cualquiera de los parientes o depen-
dientes del difunto, o de otra persona interesada en ello, o
de oficio, declarará yacente la herencia” (…)).
c) Diferencias entre suspensión e interrupción.
c.1. Primera diferencia.
El efecto propio de la interrupción es hacer perder todo el
tiempo anterior que se llevaba de posesión, con excepción
de la reglada en el Nº 1º del artículo 2502.
c.2. Segunda diferencia.
La interrupción es causada por un hecho externo, ya sea de
la naturaleza o del hombre; la suspensión, tiene su fuente
en la ley, obra de pleno derecho.
c.3. Tercera diferencia.
Siendo la suspensión un beneficio de carácter excepcional,
sólo puede ser alegada aquel en cuyo favor está estable-
cida: la interrupción puede ser alegada cualquiera que
tenga interés en ella, cuando la interrupción es natural, y el
que ha entablado la acción, cuando la interrupción es civil.
c.4. Cuarta diferencia.
La interrupción se aplica tanto en la prescripción ordinaria
como en la extraordinaria; la suspensión se aplica sólo a la
ordinaria, salvo el caso entre cónyuges, en donde la cues-
tión se discute.

8.6. Transcurso del tiempo.


a) Determinación del tiempo. Calendario Gregoriano.
b) Cómputo del tiempo.
b.1. Plazos legales y naturales.
b.2. Plazos continuos y discontinuos.
b.3. Plazos fatales y no fatales.

9. Clases de prescripción adquisitiva.


9.1. Prescripción adquisitiva ordinaria.
a) Requisitos.
b) Plazos. Artículo 2508. “El tiempo necesario a la prescripción
ordinaria es de dos años para los muebles y de cinco años para los
bienes raíces”.
b.1. Cosas muebles. Dos años.
b.2. Cosas inmuebles. Cinco años.

94
9.2. Prescripción adquisitiva extraordinaria.
a) Requisitos.
b) Plazo. Diez años. Artículo 2511. “El lapso de tiempo necesario
para adquirir por esta especie de prescripción es de diez años co-
ntra toda persona, y no se suspende a favor de las enumeradas en el
artículo 2509”.
c) Reglas para el cómputo del plazo.
c.1. Es indiferente que la persona contra quien se prescribe esté
ausente o presente.
c.2. El plazo de diez años vale tanto para los muebles como
para los inmuebles.
c.3. El plazo de diez años corre contra toda persona y no se sus-
pende.

10. Otros aspectos relativos a la prescripción adquisitiva.


10.1. Prescripción de otros derechos reales distintos del dominio.
a) Regla.
a.1. Artículo 2498. “Se gana por prescripción el dominio de los
bienes corporales raíces o muebles, que están en el comer-
cio humano, y se han poseído con las condiciones legales”.
“Se ganan de la misma manera los otros derechos reales
que no están especialmente exceptuados”.
a.2. Artículo 2512 inciso 1º. “Los derechos reales se adquieren
por la prescripción de la misma manera que el dominio, y
están sujetos a las mismas reglas, salvas las excepciones
siguientes”.
b) Excepciones.
b.1. Exigiendo sólo título. Artículo 882 inciso 1º. “Las servi-
dumbres discontinuas de todas clases y las servidumbres
continuas inaparentes sólo pueden adquirirse por medio de
un título, ni aun el goce inmemorial bastará para consti-
tuirlas”.
b.2. Estableciendo plazos distintos.
• Censo. Artículo 2512 Nº 1º. “El derecho de herencia
y el de censo se adquieren por la prescripción extra-
ordinaria de diez años”.
• Herencia. Artículo 2512 Nº 1º.
• Servidumbre. Artículo 2512 Nº 2º. “El derecho de
servidumbre se adquiere según el artículo 882”. Ar-

95
tículo 882 inciso 2º. “Las servidumbres continuas y
aparentes pueden adquirirse por título, o por pres-
cripción de cinco años”.

10.2. Prescripción contra título inscrito.

11. Efectos.
11.1. En lo sustantivo. Se adquiere el dominio.
11.2. En lo procesal. Da fundamento a una acción o excepción.

96
CAPÍTULO 10
DE LOS DERECHOS REALES LIMITADOS
Y DE LAS LIMITACIONES DEL DOMINIO

1. Nociones generales.
1.1. Concepto.
Son aquellos que en relación con el derecho de dominio, presentan un
contenido más limitado o restringido.

1.2. Cuándo existen derechos reales limitados.

1.3. Clasificación de los derechos reales limitados.


a) De goce.
a.1. Propiedad fiduciaria.
a.2. Usufructo.
a.3. Derecho de uso.
a.4. Derecho de habitación.
a.5. Servidumbre predial.
b) De garantía.
b.1. Prenda. Artículo 2384.
b.2. Hipoteca. Artículo 2407.
b.3. Censo (con alcance restringido). Artículo 2279.

1.4. Ubicación de los derechos reales limitados dentro del Código Civil.

Título VIII, Libro II del Código Civil, artículos 732 y siguientes.

97
CAPÍTULO 11
LA PROPIEDAD FIDUCIARIA

I. GENERALIDADES DEL FIDEICOMISO

1. Definición.
Artículo 733. “Se llama propiedad fiduciaria la que está sujeta al gravamen de
pasar a otra persona, por el hecho de verificarse una condición”.

2. Personas que intervienen en el fideicomiso.


2.1. Constituyente
2.2. Propietario fiduciario.
2.3. El fideicomisario.

3. Rasgos característicos.
3.1. Existencia de una condición resolutoria.
3.2. Existencia de un solo derecho en la propiedad fiduciaria.
3.3. Existencia de la sustitución fideicomisaria.

II. REQUISITOS DEL FIDEICOMISO

4. Requisitos para la existencia del fideicomiso.


4.1. En cuanto a los bienes.
a) Cosas que pueden constituirse en fideicomiso.
Especie o cuerpo cierto, no consumible.
b) Cosas que no pueden constituirse en fideicomiso.
b.1. Artículo 734. “No puede constituirse fideicomiso sino so-
bre la totalidad de una herencia o sobre una cuota determi-
nada de ella, o sobre uno o más cuerpos ciertos”.
b.2. Cosas consumibles. (Excepción: cosa fungibles, artículos
48 Nº 8 y 52 Ley General de Bancos).

98
4.2. En cuanto a las solemnidades.
a) Solemnidad de la constitución del fideicomiso. Artículo 735 inciso
1º. “Los fideicomisos no pueden constituirse sino por acto entre vi-
vos otorgado en instrumento público, o por acto testamentario”.
b) Inscripción en el Registro del Conservador de Bienes Raíces.
b.1. Artículo 735 inciso 2º. “La constitución de todo fideico-
miso que comprenda o afecte un inmueble, deberá inscri-
birse en el competente Registro”.
b.2. Artículo 52 Nº 2º Reglamento.
b.3. Rol de la inscripción.
• Tradición.
• Solemnidad.
c) Adquisición del fideicomiso por prescripción. Planteamiento.

4.3. En cuanto a las personas.


a) Existencia de un constituyente.
b) Existencia de un propietario fiduciario.
b.1. Quién es.
Es la persona que tiene la propiedad sujeta al gravamen
de pasar a otra persona por el hecho de verificarse una
condición.
b.2. Falta de propietario fiduciario.
• Principio: el fiduciario debe ser una persona cierta y
determinada que exista en el momento de consti-
tuirse el fideicomiso.
• Falta de uno de los propietarios fiduciarios. Artículo
750. “Siendo dos o más los propietarios fiduciarios,
habrá entre ellos derecho de acrecer, según lo dispuesto
para el usufructo en el artículo 780, inciso 1º”.
c) Existencia de un fideicomisario.
c.1. Quién es. Es la persona que tiene la expectativa de llegar a
ser dueño absoluto de la cosa, cuando se cumpla la condi-
ción.
c.2. Existencia actual o futura. Artículo 737. Artículo 738. Artí-
culo 746.
c.3. Pluralidad de fideicomisarios. Artículo 742.
c.4. Prohibición de establecer fideicomisos sucesivos.
• Los fiduciarios y fideicomisarios pueden ser varios,
pero no sucesivos.

99
• Artículo 745. “Se prohíbe constituir dos o más fidei-
comisos sucesivos, de manera que restituido el fi-
deicomiso a una persona, lo adquiera ésta con el
gravamen de restituirlo eventualmente a otra”. “Si
de hecho se constituyeren, adquirido el fideicomiso
por uno de los fideicomisarios nombrados, se extin-
guirá para siempre la expectativa de los otros”. San-
ción en relación al artículo 10. “Los actos que pro-
híbe la ley son nulos y de ningún valor; salvo en
cuanto designe expresamente otro efecto que el de
nulidad para el caso de contravención”.
c.5. Falta de fideicomisario.
• Fallece antes de cumplirse la condición.
– hay substituto. Pasa a ocupar el lugar del
fideicomisario.
– no hay substituto. Artículo 762. No se trasmite a
los herederos.
• Fallece después de cumplirse la condición. Se trans-
mite a los herederos conforme a las reglas generales.

4.4. En cuanto a la condición.


a) Existencia de una condición. Artículo 738 inciso 1º. “El fideico-
miso supone siempre la condición expresa o tácita de existir el fi-
deicomisario, o su substituto, a la época de la restitución”.
b) Naturaleza de la condición de que pende la restitución de un
fideicomiso.
b.1. Resolutoria para el fiduciario.
b.2. Suspensiva para el fideicomisario.
c) Otras condiciones que pueden agregarse. Artículo 738 inciso 2º. “A
esta condición de existencia pueden agregarse otras copulativa o
disyuntivamente”.
c.1. Condiciones copulativas.
c.2. Condiciones disyuntivas.
d) Tiempo en que caduca la condición en el fideicomiso.
d.1. Regla general. Artículo 739 primera parte. “Toda condi-
ción de que penda la restitución de un fideicomiso, y que
tarde más de cinco años en cumplirse, se tendrá por fallida
(…)”

100
d.2. Excepción. Artículo 739 segunda parte. “(…) a menos que
la muerte del fiduciario sea el evento de que penda la res-
titución”.

5. El fideicomiso ciego.
El fideicomiso ciego es un mecanismo que permite que alguien, al entrar a
ejercer un cargo público, ceda la administración de sus bienes a un tercero sin
conocer de su manejo posterior; herramienta usada con frecuencia en muchos
países para evitar conflictos de interés. Se denomina ciego, ya que el constitu-
yente no debe tener ninguna relación con el fideicomisario.

III. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL FIDUCIARIO

6. Derechos del fiduciario.


6.1. El propietario fiduciario es dueño de la cosa constituida en fideicomiso.
a) Pero sujeta a la condición resolutoria.
b) La propiedad fiduciaria puede traspasarse.
b.1. Regla general.
Lo indicado. Artículo 751 inciso 1º. “La propiedad fidu-
ciaria puede enajenarse entre vivos y transmitirse por
causa de muerte, pero en uno y otro caso con el cargo de
mantenerla indivisa, y sujeta al gravamen de restitución
bajo las mismas condiciones que antes”.
b.2. Excepción. Artículo 751 inciso 2º.
• Disposición expresa en contrario del constituyente
(cláusula de no enajenar).
• Cuando el día prefijado para la restitución es el de la
muerte del fiduciario.
c) La propiedad fiduciaria puede gravarse.
Artículo 757. “En cuanto a la imposición de hipotecas, censos,
servidumbres, y cualquiera otro gravamen, los bienes que fidu-
ciariamente se posean se asimilarán a los bienes de la persona
que vive bajo tutela o curaduría, y las facultades del fiduciario a
las del tutor o curador. Impuestos dichos gravámenes sin previa
autorización judicial con conocimiento de causa, y con audiencia
de los que según el artículo 761 tengan derecho para impetrar
providencias conservatorias, no será obligado el fideicomisario a
reconocerlos”.

101
d) Facultad de libre administración.
d.1. Artículo 758 inciso 1º. “Por lo demás, el fiduciario tiene la
libre administración de las especies comprendidas en el fi-
deicomiso, y podrá mudar su forma; pero conservando su
integridad y valor”.
d.2. Grado de culpa de que responde. Culpa leve. Artículo 758
inciso 2º. “Será responsable de los menoscabos y deterio-
ros que provengan de su hecho o culpa”.
e) Facultad de gozar de los frutos. Artículos 781 y 790.

7. Obligaciones del fiduciario.

7.1. Formación de inventario.


a) Regla general. Artículo 754. “El propietario fiduciario tiene sobre
las especies que puede ser obligado a restituir, los derechos y car-
gas del usufructuario, con las modificaciones que en los siguientes
artículos se expresan”.
b) Excepción en que no está obligado. Artículo 755. “No es obligado
a prestar caución de conservación y restitución, sino en virtud de
sentencia de juez, que así lo ordene como providencia conservato-
ria, impetrada en conformidad al artículo 761”.
7.2. Conservación de la cosa.
a) Responsabilidad. Ya indicada.
b) Caso de mejoras.
b.1. Mejoras ordinarias. Artículo 795. “Corresponden al
usufructuario todas las expensas ordinarias de conserva-
ción y cultivo”. Artículo 796.
b.2. Mejoras extraordinarias. Artículo 798. “Se entienden por
obras o refacciones mayores las que ocurran por una vez o
a largos intervalos de tiempo y que conciernen a la conser-
vación y permanente utilidad de la cosa fructuaria”.
• Obras materiales. Artículo 756 Nº 1º.
• Obras inmateriales. Artículo 756 Nº 2º.
b.3. Mejoras no necesarias. Artículo 759. “El fiduciario no ten-
drá derecho a reclamar cosa alguna en razón de mejoras no
necesarias, salvo en cuanto lo haya pactado con el fideico-
misario a quien se haga la restitución; pero podrá oponer
en compensación el aumento de valor que las mejoras
hayan producido en las especies, hasta concurrencia de la
indemnización que debiere”.

102
c) Restitución de la cosa. Artículo 733 inciso final. “La translación de
la propiedad a la persona en cuyo favor se ha constituido el fidei-
comiso, se llama restitución”.
7.3. Excepciones.
a) Caso de tenedor fiduciario. Artículo 749. “Si se dispusiere que
mientras pende la condición se reserven los frutos para la persona
que en virtud de cumplirse o de faltar la condición, adquiera la
propiedad absoluta, el que haya de administrar los bienes será un
tenedor fiduciario, que sólo tendrá las facultades de los curadores
de bienes”.
b) Irresponsabilidad de todo deterioro. Artículo 760 inciso 1º. “Si por
la constitución del fideicomiso se concede expresamente al fiducia-
rio el derecho de gozar de la propiedad a su arbitrio, no será res-
ponsable de ningún deterioro”.
c) Fideicomiso de residuo. Artículo 760 inciso 2º. “Si se le concede,
además, la libre disposición de la propiedad, el fideicomisario
tendrá sólo el derecho a reclamar lo que exista al tiempo de la
restitución”.

IV. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL FIDEICOMISARIO

8. Derechos del fideicomisario.


8.1. Alcances de su derecho.
a) Mientras no se cumpla la condición el fideicomisario tiene una
mera expectativa. Artículo 761 inciso 1º. “El fideicomisario, mien-
tras pende la condición, no tiene derecho ninguno sobre el fidei-
comiso, sino la simple expectativa de adquirirlo”.
b) Si el fideicomiso fallece antes de cumplirse la condición, nada
transmite a sus herederos.
c) Consecuencias.
8.2. El fideicomisario puede impetrar medidas conservativas.
Artículo 761 inciso 2º. “Podrá, sin embargo, impetrar las providencias
conservatorias que le convengan, si la propiedad pareciere peligrar o
deteriorarse en manos del fiduciario”.
8.3. Derecho de ser oído cuando se quiere gravar la cosa fiduciaria.
Artículo 757.

103
8.4. Facultad para solicitar que el fiduciario rinda caución.
Artículo 755.
8.5. Derecho a solicitar indemnización de perjuicios
Artículo 758.
8.6. El fideicomisario puede reclamar la cosa una vez cumplida la condición.

9. Obligaciones del fideicomisario.


Reembolso al fiduciario de las expensas extraordinarias.

V. EXTINCIÓN DEL FIDEICOMISO

10. Extinción.
10.1. Enunciación. Artículo 763.
10.2. Enumeración particular.
a) Por la restitución. Artículo 733 inciso final. “La translación de la
propiedad a la persona en cuyo favor se ha constituido el fideico-
miso, se llama restitución”.
b) Por la resolución del derecho del constituyente.
c) Por la destrucción de la cosa dada en fideicomiso. Artículo 807
(respecto del usufructo).
d) Por la renuncia del fideicomisario antes del día de la restitución.
e) Por fallar la condición o no haberse cumplido en tiempo hábil.
Artículo 739.
f) Por confundirse la calidad de único fideicomisario con la de único
fiduciario.

104
CAPÍTULO 12
DERECHO DE USUFRUCTO

I. GENERALIDADES SOBRE EL USUFRUCTO

1. Definición.
Artículo 764. “El derecho de usufructo es un derecho real que consiste en la
facultad de gozar de una cosa con cargo de conservar su forma y substancia,
y de restituirla a su dueño, si la cosa no es fungible; o con cargo de volver
igual cantidad y calidad del mismo género, o de pagar su valor, si la cosa es
fungible”.

2. Características.
2.1. Derecho real de goce.
2.2. Derecho real principal.
2.3. Mueble o inmueble.
2.4. El usufructuario es mero tenedor.
2.5. Carácter temporal.
2.6. Existencia de plazo.
2.7. Es intransmisible.
2.8. Debe recaer en cosa ajena.

II. CONSTITUCIÓN DEL USUFRUCTO

3. Primer requisito. Cosas susceptibles de usufructo.


3.1. Universalidades
3.2. Especies o cuerpos ciertos
3.3. Cosas fungibles o no fungibles. Artículo 764. Se denomina
cuasiusufructo.
3.4. Derechos personales.

4. Segundo requisito. Personas que intervienen en el usufructo.


4.1. Constituyente.
4.2. Nudo propietario.
4.3. Usufructuario.

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5. Tercer requisito. Existencia de un plazo.
5.1. Distinciones.
a) Caso de usufructo a favor de una persona natural. Artículo 770 in-
ciso 1º y 2º. “El usufructo podrá constituirse por tiempo determinado
o por toda la vida del usufructuario”. “Cuando en la constitución del
usufructo no se fija tiempo alguno para su duración, se entenderá
constituido por toda la vida del usufructuario”.
b) Caso de usufructo a favor de una persona jurídica. Artículo 770 in-
ciso final. “El usufructo constituido a favor de una corporación o
fundación cualquiera, no podrá pasar de treinta años”.
5.2. Usufructo subordinado a una condición.
Artículo 771. “Al usufructo constituido por tiempo determinado o por
toda la vida del usufructuario, según los artículos precedentes, podrá
agregarse una condición, verificada la cual se consolide con la propie-
dad”. “Si la condición no es cumplida antes de la expiración de dicho
tiempo, o antes de la muerte del usufructuario, según los casos, se mi-
rará como no escrita”.

6. Constitución del usufructo.


6.1. Clasificación legal.
Artículo 766. “El derecho de usufructo se puede constituir de varios
modos:
1º. Por la ley;
2º. Por testamento;
3º. Por donación, venta u otro acto entre vivos;
4º. Se puede también adquirir un usufructo por prescripción”.
6.2. Clasificación doctrinaria.
a) Por voluntad del propietario de la cosa.
a.1. Por acto entre vivos.
• Sobre muebles. No requiere inscripción.
• Sobre inmuebles. Artículo 767. “El usufructo que
haya de recaer sobre inmuebles por acto entre vivos,
no valdrá si no se otorgare por instrumento público
inscrito”.
a.2. Por acto testamentario.
b) Por ley.
c) Por prescripción.
d) Por sentencia judicial. Artículo 1337 regla 6ª. “Si dos o más
personas fueren coasignatarios de un predio, podrá el partidor con

106
el legítimo consentimiento de los interesados separar de la
propiedad el usufructo, habitación o uso para darlos por cuenta de
la asignación”.
6.3. Prohibiciones.
a) Usufructo bajo una condición o a un plazo cualquiera que suspenda
su ejercicio. Artículo 768. “Se prohíbe constituir usufructo alguno
bajo una condición o a un plazo cualquiera que suspenda su ejerci-
cio. Si de hecho se constituyere, no tendrá valor alguno”. “Con
todo, si el usufructo se constituyere por testamento, y la condición
se hubiere cumplido, o el plazo hubiere expirado antes del falleci-
miento del testador, valdrá el usufructo”.
b) Usufructos alternativos o sucesivos. Artículo 769. “Se prohíbe
constituir dos o más usufructos sucesivos o alternativos”. “Si de
hecho se constituyeren, los usufructuarios posteriores se considera-
rán como substitutos, para el caso de faltar los anteriores antes de
deferirse el primer usufructo”. “El primer usufructo que tenga efecto
hará caducar los otros; pero no durará sino por el tiempo que le estu-
viere designado”.

III. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL USUFRUCTUARIO

7. Derechos del usufructuario.


7.1. Facultad de usar de la cosa.
a) Artículo 787. “El usufructuario de cosa mueble tiene el derecho de
servirse de ella según su naturaleza y destino; y al fin del usufructo
no es obligado a restituirla sino en el estado en que se halle, res-
pondiendo solamente de aquellas pérdidas o deterioros que pro-
vengan de su dolo o culpa”.
b) Artículo 782. “El usufructuario de una heredad goza de todas las
servidumbres activas constituidas a favor de ella, y está sujeto a to-
das las servidumbres pasivas constituidas en ella”.
c) Artículo 785. “El usufructo de una heredad se extiende a los
aumentos que ella reciba por aluvión o por otras accesiones
naturales”.
7.2. Facultad de administración. Artículo 777.
7.3. Facultad de gozar de la cosa.
a) Artículo 781. “El usufructuario de una cosa inmueble tiene el dere-
cho de percibir todos los frutos naturales, inclusos los pendientes al

107
tiempo de deferirse el usufructo”. “Recíprocamente, los frutos que
aún estén pendientes a la terminación del usufructo, pertenecerán al
propietario”.
b) Artículo 790. “Los frutos civiles pertenecen al usufructuario día
por día”.
7.4. Derecho a hipotecar el usufructo.
Artículo 2418.
7.5. Derecho para ceder y enajenar el usufructo.
Artículo 793. “El usufructuario puede dar en arriendo el usufructo y
cederlo a quien quiera a título oneroso o gratuito”. “Cedido el usu-
fructo a un tercero, el cedente permanece siempre directamente res-
ponsable al propietario”. “Pero no podrá el usufructuario arrendar ni
ceder su usufructo, si se lo hubiese prohibido el constituyente; a menos
que el propietario le releve de la prohibición.” “El usufructuario que
contraviniere a esta disposición, perderá el derecho de usufructo”.
7.6. Derecho para disponer de la cosa.
Sólo por parte del cuasiusufructuario.

8. Obligaciones del usufructuario.


8.1. Obligaciones previas al goce de la cosa
a) Inventario y caución.
a.1. Artículo 775. “El usufructuario no podrá tener la cosa fruc-
tuaria sin haber prestado caución suficiente de conserva-
ción y restitución, y sin previo inventario solemne a su
costa, como el de los curadores de bienes”. “Pero tanto el
que constituye el usufructo como el propietario podrán
exonerar de la caución al usufructuario”. “Ni es obligado a
ella el donante que se reserva el usufructo de la cosa do-
nada”. “La caución del usufructuario de cosas fungibles se
reducirá a la obligación de restituir otras tantas del mismo
género y calidad, o el valor que tuvieren al tiempo de la
restitución”.
a.2. Sanción por omisión del inventario y caución.
• Artículo 776. “Mientras el usufructuario no rinda la
caución a que es obligado, y se termine el inventa-
rio, tendrá el propietario la administración con cargo
de dar el valor líquido de los frutos al
usufructuario”.

108
• Artículo 777 inciso 1º. “Si el usufructuario no rinde
la caución a que es obligado, dentro de un plazo
equitativo, señalado por el juez a instancia del pro-
pietario, se adjudicará la administración a éste, con
cargo de pagar al usufructuario el valor líquido de
los frutos, deducida la suma que el juez prefijare por
el trabajo y cuidados de la administración”.
b) Limitaciones al goce de la cosa fructuaria.
b.1. Debe respetar los arriendos. Artículo 792. “El usufructua-
rio es obligado a respetar los arriendos de la cosa fructua-
ria, contratados por el propietario antes de constituirse el
usufructo por acto entre vivos, o de fallecer la persona que
lo ha constituido por testamento”. “Pero sucede en la per-
cepción de la renta o pensión desde que principia el usu-
fructo”.
b.2. Debe recibir la cosa en el estado en que se encuentra. Artí-
culo 774. “El usufructuario es obligado a recibir la cosa
fructuaria en el estado en que al tiempo de la delación se
encuentre, y tendrá derecho para ser indemnizado de todo
menoscabo o deterioro que la cosa haya sufrido desde en-
tonces en poder y por culpa del propietario”.

8.2. Obligaciones durante el goce de la cosa fructuaria


a) Goce de la cosa sin alteración de forma ni substancia. Artículo 764.
b) Goce la cosa como buen padre de familia. Artículos 787 (ya visto)
y 802. “El usufructuario es responsable no sólo de sus propios
hechos u omisiones, sino de los hechos ajenos a que su negligencia
haya dado lugar”. “Por consiguiente, es responsable de las servi-
dumbres que por su tolerancia haya dejado adquirir sobre el predio
fructuario, y del perjuicio que las usurpaciones cometidas en la
cosa fructuaria hayan inferido al dueño, si no las ha denunciado al
propietario oportunamente pudiendo”.
c) Pago de expensas o mejoras.
Artículos 795 a 798.

8.3. Obligaciones una vez extinguido el usufructo


a) Restitución de la cosa fructuaria.
a.1. Caso de usufructo. Artículo 787. “El usufructuario de cosa
mueble tiene el derecho de servirse de ella según su natu-
raleza y destino; y al fin del usufructo no es obligado a

109
restituirla sino en el estado en que se halle, respondiendo
solamente de aquellas pérdidas o deterioros que provengan
de su dolo o culpa”.
a.2. Caso de cuasiusufructo. Artículo 789. Si el usufructo se
constituye sobre cosas fungibles, el usufructuario se hace
dueño de ellas, y el propietario se hace meramente acreedor a
la entrega de otras especies de igual cantidad y calidad, o del
valor que éstas tengan al tiempo de terminarse el usufructo.
b) Derecho legal de retención.
Artículo 800. “El usufructuario podrá retener la cosa fructuaria
hasta el pago de los reembolsos e indemnizaciones a que, según
los artículos precedentes, es obligado el propietario”.

IV. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL NUDO PROPIETARIO

9. Derechos del nudo propietario.

9.1. Es dueño de la cosa dada en usufructo.


a) Derecho de enajenar la cosa.
b) Derecho de hipotecar. Artículo 2416.
c) Derecho de transmitir. Artículo 773 inciso 1º. “La nuda propiedad
puede transferirse por acto entre vivos, y transmitirse por causa de
muerte”.
9.2. Acciones de que dispone.
a) Acción reivindicatoria.
b) Acciones posesorias cuando nuda propiedad recae sobre inmue-
bles.
9.3. Derecho a frutos pendientes.
Artículo 781. Ya visto.
9.4. Derecho a reclamación de la cosa.
a) Mediante la acción reivindicatoria.
b) Mediante la acción personal del contrato que constituye el usu-
fructo.

110
9.5. Derecho a indemnizaciones.
Artículo 787. “El usufructuario de cosa mueble tiene el derecho de
servirse de ella según su naturaleza y destino; y al fin del usufructo no
es obligado a restituirla sino en el estado en que se halle, respondiendo
solamente de aquellas pérdidas o deterioros que provengan de su dolo
o culpa”.
9.6. Derecho de cobro del dinero invertido en obras o refacciones mayores
necesarias para la conservación de la cosa fructuaria.
Artículo 797.
9.7. Derecho al tesoro.
Artículo 786. “El usufructuario no tiene sobre los tesoros que se des-
cubran en el suelo que usufructúa, el derecho que la ley concede al
propietario del suelo”.
9.8. Derecho a pedir terminación del usufructo.
Artículo 809. “El usufructo termina, en fin, por sentencia de juez que a
instancia del propietario lo declara extinguido, por haber faltado el
usufructuario a sus obligaciones en materia grave, o por haber causado
daños o deterioros considerables a la cosa fructuaria”. “El juez, según
la gravedad del caso, podrá ordenar, o que cese absolutamente el usu-
fructo, o que vuelva al propietario la cosa fructuaria, con cargo de pa-
gar al fructuario una pensión anual determinada, hasta la terminación
del usufructo”.

10. Obligaciones del nudo propietario.


Pago de expensas extraordinarias mayores.
Artículo 798. “Se entienden por obras o refacciones mayores las que
ocurran por una vez o a largos intervalos de tiempo y que conciernen a
la conservación y permanente utilidad de la cosa fructuaria”.

V. EXTINCIÓN DEL USUFRUCTO

11. Causales de extinción del usufructo.


11.1. Llegada del día o del evento de la condición prefijados para la termina-
ción del usufructo.
a) Artículo 804. “El usufructo se extingue generalmente por la llegada
del día o el evento de la condición prefijados para su terminación”.
“Si el usufructo se ha constituido hasta que una persona distinta del

111
usufructuario llegue a cierta edad, y esa persona fallece antes, du-
rará sin embargo el usufructo hasta el día en que esa persona
hubiera cumplido esa edad, si hubiese vivido”.
b) Artículo 805. “En la duración legal del usufructo se cuenta aun el
tiempo en que el usufructuario no ha gozado de él, por ignorancia o
despojo o cualquiera otra causa”.
11.2. Por la muerte del usufructuario.
Artículo 806 inciso 2º. “Por la muerte del usufructuario, aunque ocurra
antes del día o condición prefijada para su terminación”.
11.3. Por la resolución del derecho del constituyente.
Artículo 806 inciso 3º. “Por la resolución del derecho del constitu-
yente, como cuando se ha constituido sobre una propiedad fiduciaria, y
llega el caso de la restitución”.
11.4. Por la consolidación del usufructo con la propiedad.
Artículo 806 inciso 4º. “Por consolidación del usufructo con la propie-
dad”.
11.5. Por la renuncia del usufructuario.
Artículo 806 inciso final. “Por la renuncia del usufructuario”.
11.6. Por prescripción.
Artículo 806 inciso 5º. “Por prescripción”.
11.7. Por la destrucción completa de la cosa fructuaria.
Artículo 807. “El usufructo se extingue por la destrucción completa de
la cosa fructuaria: si sólo se destruye una parte, subsiste el usufructo en
lo restante”. “Si todo el usufructo está reducido a un edificio, cesará
para siempre por la destrucción completa de éste, y el usufructuario no
conservará derecho alguno sobre el suelo”. “Pero si el edificio des-
truido pertenece a una heredad, el usufructuario de ésta conservará su
derecho sobre toda ella”.
11.8. Por sentencia judicial.
Artículo 809. “El usufructo termina, en fin, por sentencia de juez que a
instancia del propietario lo declara extinguido, por haber faltado el usu-
fructuario a sus obligaciones en materia grave, o por haber causado da-
ños o deterioros considerables a la cosa fructuaria”. “El juez, según la
gravedad del caso, podrá ordenar, o que cese absolutamente el usu-
fructo, o que vuelva al propietario la cosa fructuaria, con cargo de pagar
al fructuario una pensión anual determinada, hasta la terminación del
usufructo”.
11.9. Por expropiación del predio rústico sobre el que recaía.

112
VI. PARALELO ENTRE USUFRUCTO Y FIDEICOMISO

12. Paralelo entre usufructo y fideicomiso.


12.1. Diferencias en cuanto a la naturaleza de ambas instituciones.
a) En cuanto a la existencia de derechos reales.
a.1. En el fideicomiso existe un solo derecho real.
a.2. En el usufructo existen dos derechos reales.
b) En cuanto a la existencia de una modalidad.
b.1. En el fideicomiso existe una condición.
b.2. En el usufructo existe un plazo.
c) En cuanto a la restitución.
c.1. En el fideicomiso no es segura la restitución.
c.2. En el usufructo siempre se restituye (hay un plazo).
12.2. Diferencias en cuanto a su constitución.
a) En cuanto a los bienes que comprende.
a.1. El fideicomiso puede recaer sobre especies o cuerpos cier-
tos.
a.2. El usufructo puede recaer sobre cosas consumibles
(cuasiusufructo).
b) En cuanto a la naturaleza del acto.
b.1. El fideicomiso es solemne.
b.2. El usufructo es consensual (recayendo sobre muebles).
c) En cuanto a la exigencia de inscripción.
c.1. El fideicomiso constituido por testamento y sobre inmue-
bles lo requiere.
c.2. El usufructo no.
12.3. Diferencias en cuanto a sus efectos.
a) En cuanto al inventario y caución.
a.1. El fideicomiso requiere sólo inventario, pero no caución.
a.2. El usufructo lo requiere.
b) En cuanto a la embargabilidad.
b.1. El fideicomiso no es embargable.
b.2. El usufructo sí.
c) En cuanto a la transmisión.
c.1. El fideicomiso es transmisible.
c.2. El usufructo no.

113
12.4. Diferencias en cuanto a su terminación.
a) En cuanto a la transmisión.
a.1. En el fideicomiso el derecho del fiduciario pasa a los here-
deros.
a.2. En el usufructo no, pues es intransferible.
b) En cuanto a su terminación por sentencia judicial.
b.1. El fideicomiso no puede terminar por sentencia judicial.
b.2. El usufructo sí.

114
CAPÍTULO 13
DERECHOS DE USO Y DE HABITACIÓN

1. Derecho de uso.
1.1. Definición.
Artículo 811 inciso 1º. “El derecho de uso es un derecho real que con-
siste, generalmente, en la facultad de gozar de una parte limitada de las
utilidades y productos de una cosa”.
1.2. Constitución del derecho de uso.
a) Artículo 812. “Los derechos de uso y habitación se constituyen y
pierden de la misma manera que el usufructo”.
b) Excepción. Artículo 813 inciso 1º. “Ni el usuario ni el habitador
estarán obligados a prestar caución”.
c) Artículo 1337 regla 10ª.

1.3. Contenido del derecho real de uso.


a) Regla general. Artículo 814. “La extensión en que se concede el
derecho de uso o de habitación se determina por el título que lo
constituye, y a falta de esta determinación en el título, se regla por
los artículos siguientes”.
b) Regla supletoria.
b.1. En cuanto a las personas. Artículo 815.
• “El uso y la habitación se limitan a las necesidades
personales del usuario o del habitador”.
• “En las necesidades personales del usuario o del
habitador se comprenden las de su familia”. “La fa-
milia comprende al cónyuge y los hijos; tanto los
que existen al momento de la constitución, como los
que sobrevienen después, y esto aun cuando el usua-
rio o el habitador no esté casado, ni haya reconocido
hijo alguno a la fecha de la constitución”. “Com-
prende asimismo el número de sirvientes necesarios
para la familia”. “Comprende, además, las personas
que a la misma fecha vivían con el habitador o usua-
rio y a costa de éstos; y las personas a quienes éstos
deben alimentos”.

115
b.2. En cuanto a los bienes.
Artículo 816. “En las necesidades personales del usuario
o del habitador no se comprenden las de las industria o
tráfico en que se ocupa”. “Así el usuario de animales no
podrá emplearlos en el acarreo de los objetos en que tra-
fica, ni el habitador servirse de la casa para tiendas o
almacenes”. “A menos que la cosa en que se concede el
derecho, por su naturaleza y uso ordinario y por su rela-
ción con la profesión o industria del que ha de ejercerlo,
aparezca destinada a servirle en ellas”.
1.4. Efectos.
a) Obligaciones del usuario y del habitador.
a.1. Artículo 817. “El usuario de una heredad tiene solamente
derecho a los objetos comunes de alimentación y combusti-
ble, no a los de una calidad superior; y está obligado a reci-
birlos del dueño o a tomarlos con su permiso”.
a.2. Artículo 818. “El usuario y el habitador deben usar de los
objetos comprendidos en sus respectivos derechos con la mo-
deración y cuidado propios de un buen padre de familia, y
están obligados a contribuir a las expensas ordinarias de con-
servación y cultivo, a prorrata del beneficio que reporten”.
“Esta última obligación no se extiende al uso o a la habitación
que se dan caritativamente a personas necesitadas”.
b) En cuanto a su transmisión y transferencia. Artículo 819. “Los
derechos de uso y habitación son intransmisibles a los herederos, y
no pueden cederse a ningún título, prestarse ni arrendarse”. “Ni el
usuario ni el habitador pueden arrendar, prestar o enajenar objeto
alguno de aquellos a que se extiende el ejercicio de su derecho”.
“Pero bien pueden dar los frutos que les es lícito consumir en sus
necesidades personales”.

2. Derecho de habitación.
2.1. Definición.
Artículo 811 inciso 2º. “Si se refiere a una casa, y a la utilidad de mo-
rar en ella, se llama derecho de habitación”.

2.2. Aplicación de las reglas del derecho de uso; modificación.


Artículo 813 inciso 2º. “Pero el habitador es obligado a inventario; y la
misma obligación se extenderá al usuario, si el uso se constituye sobre
cosas que deban restituirse en especie”.

116
CAPÍTULO 14
DE LAS SERVIDUMBRES

I. GENERALIDADES

1. Definición.
1.1. Artículo 820.
“Servidumbre predial, o simplemente servidumbre, es un gravamen impuesto
sobre un predio en utilidad de otro predio de distinto dueño”.
1.2. Servidumbres “personales” y reales.

2. Elementos.
2.1. Predio dominante.
2.2. Predio sirviente.
2.3. Titularidad de los predios radicadas en distintas personas.

3. Características.
3.1. Es un gravamen.
3.2. Gravamen real.
3.3. Derecho inmueble.
3.4. Derecho accesorio. Artículo 825. “Las servidumbres son inseparables del
predio a que activa o pasivamente pertenecen”.
3.5. Derecho perpetuo.
3.6. Derecho indivisible. Artículo 886. “Si el predio dominante pertenece a
muchos proindiviso, el goce de uno de ellos interrumpe la prescripción
respecto de todos; y si contra uno de ellos no puede correr la prescripción,
no puede correr contra ninguno”.

II. CLASIFICACIÓN

4. Primera clasificación. Según su origen.


4.1. Servidumbres naturales. Artículo 831. “Las servidumbres o son natura-
les, que provienen de la natural situación de los lugares (…)
4.2. Servidumbres legales. “(…) o legales, que son impuestas por la ley (…)”.
4.3. Servidumbres voluntarias. “(…) o voluntarias, que son constituidas por
un hecho del hombre”.

117
5. Segunda clasificación. Según su objeto.
5.1. Servidumbres positivas. Artículo 823 inciso 1º. “Servidumbre positiva es,
en general, la que sólo impone al dueño del predio sirviente la obligación
de dejar hacer (...)”;
5.2. Servidumbres negativas. “(…) y negativa, la que impone al dueño del pre-
dio sirviente la prohibición de hacer algo, que sin la servidumbre le sería
lícito, como la de no poder elevar sus paredes sino a cierta altura”.

6. Tercera clasificación. Según su naturaleza.


6.1. Primero.
a) Servidumbre aparente. Artículo 824. “Servidumbre aparente es la que
está continuamente a la vista, como la de tránsito, cuando se hace por
una senda o por una puerta especialmente destinada a él (…)”
b) Servidumbre inaparente. “(…) e inaparente, la que no se conoce
por una señal exterior, como la misma de tránsito, cuando carece
de estas dos circunstancias y de otras análogas”.
6.2. Segundo.
a) Servidumbre continua. Artículo 822. “Servidumbre continua es la
que se ejerce o se puede ejercer continuamente, sin necesidad de un
hecho actual del hombre, como la servidumbre de acueducto por un
canal artificial que pertenece al predio dominante”.
b) Servidumbre discontinua. “Servidumbre discontinua la que se
ejerce a intervalos más o menos largos de tiempo, y supone un
hecho actual del hombre, como la servidumbre de tránsito”.
6.3. Importancia de la distinción.
a) Prescripción adquisitiva. Artículo 882. “Las servidumbres disconti-
nuas de todas clases y las servidumbres continuas Iraparentes sólo
pueden adquirirse por medio de un título, ni aun el goce inmemo-
rial bastará para constituirlas”. “Las servidumbres continuas y apa-
rentes pueden adquirirse por título, o por prescripción de cinco
años”.
b) Extinción por el no uso. Artículo 885 Nº 5º. “Las servidumbres se
extinguen: 5º. Por haberse dejado de gozar durante tres años”.
c) Constitución por destinación del padre de familia. Artículo 881. “Si
el dueño de un predio establece un servicio continuo y aparente a
favor de otro predio que también le pertenece y enajena después
uno de ellos, o pasan a ser de diversos dueños por partición, sub-
sistirá el mismo servicio con el carácter de servidumbre entre los

118
dos predios, a menos que en el título constitutivo de la enajenación
o de la partición se haya establecido expresamente otra cosa”.

III. EJERCICIO DEL DERECHO DE SERVIDUMBRE

7. Reglas.
7.1. Determinación del ejercicio y extensión del derecho de servidumbre. Re-
gla general.
Artículo 884. “El título, o la posesión de la servidumbre por el tiempo
señalado en el artículo 882, determina los derechos del predio domi-
nante y las obligaciones del predio sirviente”.

7.2. El que tiene derecho a una servidumbre, lo tiene igualmente a los medios
necesarios para ejercerla.
Artículo 828. “El que tiene derecho a una servidumbre, lo tiene igual-
mente a los medios necesarios para ejercerla. Así, el que tiene derecho
de sacar agua de una fuente situada en la heredad vecina, tiene el dere-
cho de tránsito para ir a ella, aunque no se haya establecido expresa-
mente en el título”.

7.3. Las obras indispensables para ejercer la servidumbre son de cargo del que
la goza.
Artículo 829. “El que goza de una servidumbre puede hacer las obras
indispensables para ejercerla; pero serán a su costa, si no se ha estable-
cido lo contrario; y aun cuando el dueño del predio sirviente se haya
obligado a hacerlas o repararlas, le será lícito exonerarse de la obliga-
ción abandonando la parte del predio en que deban hacerse o conser-
varse las obras”.

7.4. Inalterabilidad de la servidumbre.


Artículo 830. “El dueño del predio sirviente no puede alterar, dismi-
nuir, ni hacer más incómoda para el predio dominante la servidumbre
con que está gravado el suyo”. “Con todo, si por el transcurso del
tiempo llegare a serle más oneroso el modo primitivo de la servidum-
bre, podrá proponer que se varíe a su costa; y si las variaciones no
perjudican al predio dominante, deberán ser aceptadas”.

119
7.5. Limitación general.
Artículo 832. “Las disposiciones de este título se entenderán sin per-
juicio de las ordenanzas generales o locales sobre las servidumbres”.

IV. SERVIDUMBRES NATURALES

8. Servidumbre de libre descenso y escurrimiento de las aguas.


8.1. Conductas permitidas.
Artículo 833 inciso 1º. “El predio inferior está sujeto a recibir las aguas
que descienden del predio superior naturalmente, es decir, sin que la
mano del hombre contribuya a ello”.

8.2. Conductas prohibidas.


a) Prohibición de hacer cualquiera obra para que las aguas desciendan.
Artículo 833 inciso 2º. No se puede por consiguiente dirigir un al-
bañal o acequia sobre el predio vecino, si no se ha constituido esta
servidumbre especial.
b) Prohibición de estorbar y gravar la servidumbre. Artículo 833 inciso
2º. “En el predio servil no se puede hacer cosa alguna que estorbe la
servidumbre natural, ni en el predio dominante, que la grave”.

V. SERVIDUMBRES LEGALES

9. Definición.
Son aquellas impuestas por la ley, aun contra la voluntad del dueño del predio
sirviente.

10. Servidumbres de interés público.

10.1. Uso de las riberas para los menesteres de la pesca y de la navegación o


flote.
Antiguo artículo 840.
10.2. Servidumbres establecidas por reglamentos u ordenanzas especiales.

11. Servidumbres de interés privado


11.1. Enumeración.
Artículo 841. “Las servidumbres legales de la segunda especie son
asimismo determinadas por las ordenanzas de policía rural. Aquí se

120
trata especialmente de las de demarcación, cerramiento, tránsito, me-
dianería, acueducto, luz y vista”.

11.2. Servidumbre de demarcación.


a) Objetivo. Fijar la línea divisoria que separa dos predios colindantes
de distintos dueños, señalándola por medio de signos materiales.
b) Naturaleza jurídica. No constituye servidumbre.
c) Forma material de efectuarla
c.1. La limitación
c.2. El amojonamiento.
d) Requisitos.
d.1. Dos fundos contiguos. Pueden ser predios rústicos o urba-
nos.
d.2. Dos propietarios distintos.
e) Carácter imprescriptible.

11.3. Servidumbre de cerramiento.


a) Objetivo. Consiste en la facultad de todo propietario de cerrar y
cercar su predio. Artículo 844 inciso 1º. “El dueño de un predio
tiene derecho para cerrarlo o cercarlo por todas partes, sin perjuicio
de las servidumbres constituidas a favor de otros predios”.
b) Naturaleza jurídica. No constituye servidumbre.
c) Las cercas.
c.1. En qué consisten las cercas. Artículo 844 inciso 2º. “El ce-
rramiento podrá consistir en paredes, fosos, cercas vivas o
muertas”.
c.2. Quién es dueño de las cercas.
• Primer caso. Artículo 845. “Si el dueño hace el
cerramiento del predio a su costa y en su propio te-
rreno, podrá hacerlo de la calidad y dimensiones que
quiera, y el propietario colindante no podrá servirse
de la pared, foso o cerca para ningún objeto, a no ser
que haya adquirido este derecho por título o por
prescripción de cinco años contados como para la
adquisición del dominio”.
• Segundo caso. Artículo 846. “El dueño de un predio
podrá obligar a los dueños de los predios colindantes
a que concurran a la construcción y reparación de
cercas divisorias comunes”. “El juez, en caso nece-
sario, reglará el modo y forma de la concurrencia; de

121
manera que no se imponga a ningún propietario un
gravamen ruinoso”. “La cerca divisoria construida a
expensas comunes estará sujeta a la servidumbre de
medianería”.
d) Carácter imprescriptible.

11.4. Servidumbre de medianería


a) Concepto.
a.1. Artículo 851. “La medianería es una servidumbre legal en
virtud de la cual los dueños de dos predios vecinos que tie-
nen paredes, fosos o cercas divisorias comunes, están su-
jetos a las obligaciones recíprocas que van a expresarse”.
a.2. Caso en que la pared divisoria no es medianera. Artículo
846, ya visto.
b) Naturaleza jurídica. No constituye servidumbre.
c) Prueba de la medianería. Artículos 852 y 853.
c.1. Por medio de un título.
c.2. Por medio de señales exteriores.
c.3. Por medio de presunciones.
d) Efectos de la medianería.
d.1. Derechos de los colindantes sobre la cerca o pared media-
nera
• Derecho de edificar sobre la pared medianera. Artí-
culo 855.
• Facultad para recortar los maderos del vecino.
• Derecho de elevar la pared medianera. Artículo 857.
d.2. Obligaciones recíprocas de los colindantes.
Expensas relativas al cerramiento común.
e) Árboles medianeros.
Artículo 859. “Los árboles que se encuentran en la cerca me-
dianera, son igualmente medianeros, y lo mismo se extiende a
los árboles cuyo tronco está en la línea divisoria de dos hereda-
des, aunque no haya cerramiento intermedio”. “Cualquiera de
los dos condueños puede exigir que se derriben dichos árboles,
probando que de algún modo le dañan; y si por algún accidente
se destruyen, no se repondrán sin su consentimiento”.

122
f) Medidas para proteger las construcciones.
f.1. Prohibición de plantar a cierta distancia de la muralla.
f.2. Derecho a exigir el corte de ramas de árboles y facultad de
cortar las raíces.
f.3. Obligación de observar las ordenanzas en las obras de que
pueda resultar daño a los edificios o heredades vecinas.

11.5. Servidumbre de tránsito


a) Concepto. Es la servidumbre que tiene derecho a imponer un pre-
dio cuando está desprovisto de toda comunicación con un camino
público.
b) Naturaleza jurídica. Constituye servidumbre.
c) Características.
c.1. Servidumbre positiva.
c.2. Servidumbre discontinua.
c.3. Servidumbre aparente o inaparente.
d) Casos en que se constituye.
d.1. Artículo 847. “Si un predio se halla destituido de toda
comunicación con el camino público por la interposición
de otros predios, el dueño del primero tendrá derecho para
imponer a los otros la servidumbre de tránsito, en cuanto
fuere indispensable para el uso y beneficio de su predio,
pagando el valor del terreno necesario para la servidumbre
y resarciendo todo otro perjuicio”.
d.2. Artículo 850. “Si se vende o permuta alguna parte de un
predio, o si es adjudicada a cualquiera de los que lo po-
seían proindiviso, y en consecuencia esta parte viene a
quedar separada del camino, se entenderá concedida a fa-
vor de ella una servidumbre de tránsito, sin indemnezación
alguna”.
e) Caso en que se exonera.
Artículo 849. “Si concedida la servidumbre de tránsito en con-
formidad a los artículos precedentes, llega a no ser indispensa-
ble para el predio dominante, por la adquisición de terrenos que
le dan un acceso cómodo al camino, o por otro medio, el dueño
del predio sirviente tendrá derecho para pedir que se le exonere
de la servidumbre, restituyendo lo que, al establecerse ésta, se
le hubiere pagado por el valor del terreno”.

123
11.6. Servidumbre de acueducto.
a) Concepto. Es la servidumbre de que disponen los propietarios no
riberanos para servirse de las aguas corrientes a fin de conducirlas
por la heredad sirviente a expensas del interesado.
b) Naturaleza jurídica. Constituye servidumbre.
c) Características.
c.1. Servidumbre positiva.
c.2. Servidumbre continua.
c.3. Servidumbre aparente o inaparente.
d) Reglas especiales.
d.1. Servidumbre de derrames.
d.2. Servidumbre de drenaje.

11.7. Servidumbre de luz


a) Concepto. Artículo 873. “La servidumbre legal de luz tiene por ob-
jeto dar luz a un espacio cualquiera cerrado y techado; pero no se
dirige a darle vista sobre el predio vecino, esté cerrado o no”.
b) Características.
b.1. Servidumbre positiva.
b.2. Servidumbre continua.
b.3. Servidumbre aparente.
c) Casos en que se constituye.
c.1. Caso en que dos predios están separados por una muralla
divisoria, pero la muralla pertenece exclusivamente a uno
de los predios.
c.2. Caso en que dos predios están separados por una muralla
divisoria y medianera, que pertenece en común a los pre-
dios.
c.3. Caso en que dos predios están separados por una muralla
medianera, pero que pertenece exclusivamente a uno de
los predios.
d) Condiciones de ejercicio.
Artículo 875. “La servidumbre legal de luz está sujeta a las
condiciones que van a expresarse”.
d.1. “La ventana estará guarnecida de rejas de hierro, y de una
red de alambre, cuyas mallas tengan tres centímetros de
abertura o menos”.
d.2. “La parte inferior de la ventana distará del suelo de la vi-
vienda a que da luz, tres metros a lo menos”.

124
e) Limitación.
Artículo 876. “El que goza de la servidumbre de luz no tendrá
derecho para impedir que en el suelo vecino se levante una pa-
red que le quite la luz”.

11.8. Servidumbre de vista


a) Concepto. Consiste en la prohibición que tiene el propietario de un
edificio de construir ventanas, balcones, miradores o azoteas que le
permitan mirar lo que ocurre en las habitaciones, patios o corrales
de un predio vecino, cerrado o no.
b) Características.
b.1. Servidumbre negativa.
b.2. Servidumbre continua.
b.3. Servidumbre aparente.
c) Reglas.
c.1. Artículo 878 inciso 1º. “No se pueden tener ventanas,
balcones, miradores o azoteas, que den vista a las habita-
ciones, patios o corrales de un predio vecino, cerrado o no;
a menos que intervenga una distancia de tres metros”.
c.2. Artículo 878 inciso 2º y 3º. “La distancia se medirá entre el
plano vertical de la línea más sobresaliente de la ventana,
balcón, etc., y el plano vertical de la línea divisoria de los
dos predios, siendo ambos planos paralelos”. “No siendo
paralelos los dos planos, se aplicará la misma medida a la
menor distancia entre ellos”.

VI. SERVIDUMBRES VOLUNTARIAS

12. Servidumbres voluntarias.


12.1. Principios aplicables.
a) Autonomía de la voluntad; número ilimitado de las servidumbres
voluntarias.
b) Las servidumbres que no pueden imponerse como legales pueden
establecerse como voluntarias.

12.2. Modos de establecer las servidumbres voluntarias.


a) Por título.
b) Por sentencia del juez.

125
Caso de artículo 1337 regla 5ª. “El partidor liquidará lo que a cada
uno de los coasignatarios se deba, y procederá a la distribución de
los efectos hereditarios, teniendo presentes las reglas que siguen:
5ª. En la división de fundos se establecerán las servidumbres ne-
cesarias para su cómoda administración y goce”.
c) Por destinación del padre de familia.
Artículo 881. “Si el dueño de un predio establece un servicio
continuo y aparente a favor de otro predio que también le per-
tenece y enajena después uno de ellos, o pasan a ser de diversos
dueños por partición, subsistirá el mismo servicio con el carác-
ter de servidumbre entre los dos predios, a menos que en el tí-
tulo constitutivo de la enajenación o de la partición se haya es-
tablecido expresamente otra cosa”.
d) Por la prescripción.
Artículo 882. “Las servidumbres discontinuas de todas clases y
las servidumbres continuas inaparentes sólo pueden adquirirse
por medio de un título, ni aun el goce inmemorial bastará para
constituirlas”. “Las servidumbres continuas y aparentes pueden
adquirirse por título, o por prescripción de cinco años”.

VII. EXTINCIÓN DE LAS SERVIDUMBRES

13. Extinción de las servidumbres.


a) Artículo 885 y artículo 886.
b) Hipótesis.
b.1. “Por la resolución del derecho del que las ha constituido”.
b.2. “Por la llegada del día o de la condición, si se ha establecido de
uno de estos modos”.
b.3. “Por la confusión, o sea la reunión perfecta e irrevocable de ambos
predios en manos de un mismo dueño”. “Así, cuando el dueño de
uno de ellos compra el otro, perece la servidumbre, y si por una
nueva venta se separan, no revive salvo el caso del artículo 881:
por el contrario, si la sociedad conyugal adquiere una heredad que
debe servidumbre a otra heredad de uno de los dos cónyuges, no
habrá confusión sino cuando, disuelta la sociedad, se adjudiquen
ambas heredades a una misma persona”.
b.4. “Por la renuncia del dueño del predio dominante”.
b.5. “Por haberse dejado de gozar durante tres años”. “En las
servidumbres discontinuas corre el tiempo desde que han dejado
de gozarse; en las continuas, desde que se haya ejecutado un acto
contrario a la servidumbre”.

126
CAPÍTULO 15
OTROS DERECHOS REALES

1. Taxatividad o no de los derechos reales.


1.1. Postura a favor. Hay taxatividad (postura mayoritaria).
a) Consecuencia: los particulares no pueden crear derechos reales.
b) Caso de concesiones administrativas semejantes al derecho de
superficie.
1.2. Postura en contra. No hay taxatividad.
2. El derecho de enfiteusis.
Contrato y derecho real consistente en la cesión perpetua, o por largo tiempo, del
dominio útil de un predio rústico o urbano, mediante el pago de un canon, censo,
pensión o rédito anual que se abona al cedente, el cual conserva el dominio di-
recto. Viene a constituir una especie de locación hereditaria, en la cual el enfiteuta
y sus herederos conservan la cosa mientras paguen la pensión, canon o censo es-
tablecido. (CABANELLAS)
3. El derecho de superficie.
“En virtud de este contrato, el superficiario, es decir, la persona que construye o
planta sobre terreno ajeno, puede construir o plantar en suelo ajeno y hacer suyo
lo construido o plantado sin necesidad de adquirir el suelo y, por tanto, con una
inversión económica significativamente menor. Al ser propietario de lo cons-
truido o lo plantado, podrá explotarlo a título de dueño e incluso gravarlo para
obtener recursos financieros para su inversión. Por su parte, el propietario del
suelo o superficiante mantiene la propiedad del mismo, con lo cual hace suya la
plusvlía tácita que se produce con el incremento del valor del suelo, especial-
mente en áreas con una fuerte expansión urbanística. Además, el propietario del
suelo sabe que al finalizar el derecho de superficie, que lógicamente tiene carácter
temporal, lo construido o plantado pasará a ser de su propiedad, materializándose
la figura de la accesión inmobiliaria”.
“Es habitual que el superficiario pague al superficiante un canon periódico, por lo
que en tal caso este último obtendrá un rendimiento económico inmediato. La
utilización de esta figura legal es hoy bastante frecuente en relación con la cons-
trucción y explotación de centros comerciales. También puede ser útil, con
función de garantía, como alternativa a las permutas de suelo por edificación
futura, regulando los plazos dentro de los cuales el superficiario deba construir, y
pactando un régimen liquidatorio del derecho que finalice con la constitución de
la construcción en régimen de propiedad horizontal y la atribución de algunos
departamentos resultantes al superficiante”. (“Utilidad actual del derecho de su-
perficie”, VENTURA GARCÉS ADVOCATS).

127
CAPÍTULO 16
LA REIVINDICACIÓN

1 GENERALIDADES

1. Definición.
Artículo 889. “La reivindicación o acción de dominio es la que tiene el dueño
de una cosa singular, de que no está en posesión, para que el poseedor de ella
sea condenado a restituírsela”.

2. Procedencia.
2.1. Para la protección del dominio. Problema: su prueba.
2.2. Otras acciones y su relación con la reivindicatoria.
a) Posesorias.
b) Publiciana.
c) Recurso de protección.
d) La derivada del contrato.
e) Nulidad.

II. REQUISITOS DE LA ACCIÓN REIVINDICATORIA

3. Requisitos en cuanto a la cosa.


3.1 Cosas que se pueden reivindicar.
a) Cosas corporales e incorporales.
b) Cosas corporales raíces y muebles. Artículo 890 inciso 1º. “Pueden
reivindicarse las cosas corporales, raíces y muebles”.
c) Cosas singulares y plurales (universalidades de hecho).
d) Cuota singular. Artículo 892. “Se puede reivindicar una cuota
determinada proindiviso, de una cosa singular”.
3.2. Cosas que no se pueden reivindicar.
a) Universalidades de derecho. La herencia dispone de la acción de
petición de herencia. Artículo 1264.
b) Derechos personales. Sí el título.
c) Artículo 890 inciso 2º. Cosas muebles compradas por el poseedor
en una feria u otro establecimiento industrial en que se vendan co-
sas muebles de la misma clase.

128
4. Requisitos respecto de la persona.
4.1. El propietario.
Cualquier clase de propietario puede reivindicar. Artículo 893. “La ac-
ción reivindicatoria o de dominio corresponde al que tiene la propiedad
plena o nuda, absoluta o fiduciaria de la cosa”.
4.2. El poseedor.
a) Porqué es el poseedor.
a.1. Debe tener alguna protección jurídica.
a.2. Es más fácil acreditar posesión que dominio.
a.3. El poseedor se reputa dueño.
b) Denominación. Acción publiciana.
c) Requisito. Artículo 894 inciso 1º. “Se concede la misma acción,
aunque no se pruebe dominio, al que ha perdido la posesión regular
de la cosa, y se hallaba en el caso de poderla ganar por prescrip-
ción”.
d) Limitación. Artículo 894 inciso 2º. “Pero no valdrá ni contra el ver-
dadero dueño, ni contra el que posea con igual o mejor derecho”.

5. Requisitos respecto de la posesión.


5.1. Debe haber sido privado de ésta.
5.2. Problema. Acreditar la posesión.
a) Presunción a favor del poseedor. Artículo 700 inciso 2º. “El poseedor
es reputado dueño, mientras otra persona no justifica serlo”.
b) Presunción a favor del Fisco. Artículo 590. “Son bienes del Estado
todas las tierras que, estando situadas dentro de los límites territo-
riales, carecen de otro dueño”. Presunción de dominio, no de
posesión.

III. CONTRA QUIEN SE PUEDE REIVINDICAR

6. Contra quién se puede reivindicar.


6.1. Contra el actual poseedor. Artículo 895.
a) Aspectos generales.
a.1. Determinación de la persona del poseedor.
a.2. Caso en que se conozca sólo al mero tenedor. Artículo 896.
“El mero tenedor de la cosa que se reivindica es obligado a
declarar el nombre y residencia de la persona a cuyo nom-
bre la tiene”.

129
a.3. Caso en que alguien se da por poseedor. Artículo 897. “Si
alguien, de mala fe, se da por poseedor de la cosa que se
reivindica sin serlo, será condenado a la indemnización de
todo perjuicio que de este engaño haya resultado al actor”.
b) Casos en que no se dirige contra el actual poseedor.
b.1. Contra el que dejó de poseer la cosa.
Artículo 898. “La acción de dominio tendrá también lu-
gar contra el que enajenó la cosa, para la restitución de
lo que haya recibido por ella, siempre que por haberla
enajenado se haya hecho imposible o difícil su persecu-
ción; y si la enajenó a sabiendas de que era ajena, para
la indemnización de todo perjuicio”. “El reivindicador
que recibe del enajenador lo que se ha dado a éste por la
cosa, confirma por el mismo hecho la enajenación”.
b.2. Contra el poseedor de mala fe.
Artículo 900. “Contra el que poseía de mala fe y por
hecho o culpa suya ha dejado de poseer, podrá inten-
tarse la acción de dominio, como si actualmente pose-
yese”.

6.2. Contra los herederos del poseedor.


Artículo 899. “La acción de dominio no se dirige contra un heredero
sino por la parte que posea en la cosa; pero las prestaciones a que es-
taba obligado el poseedor por razón de los frutos o de los deterioros
que le eran imputables, pasan a los herederos de éste a prorrata de sus
cuotas hereditarias”.

6.3. Contra el mero tenedor.


Artículo 915. “Las reglas de este título se aplicarán contra el que pose-
yendo a nombre ajeno retenga indebidamente una cosa raíz o mueble,
aunque lo haga sin ánimo de señor”.

130
IV. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN REIVINDICATORIA

7. Prescripción.
Por la prescripción adquisitiva. Artículo 2517. “Toda acción por la cual se re-
clama un derecho se extingue por la prescripción adquisitiva del mismo
derecho”.

V. PRESTACIONES MUTUAS

8. Concepto y aplicación.
8.1. Son las indemnizaciones que se deben recíprocamente reivindicante y po-
seedor vencido, al término del juicio reivindicatorio, cuando éste es de-
rrotado.

8.2. Aplicación amplia.

9. Primer aspecto. Prestaciones del poseedor vencido en favor del reivindicador.


9.1. La restitución de la cosa reivindicada.
a) Plazo en que debe realizarse la restitución. Artículo 904 primera
parte. “Si es vencido el poseedor, restituirá la cosa en el plazo que
el juez señalare (…)”.
b) Qué comprende la restitución. Artículo 905.
b.1. “En la restitución de una heredad se comprenden las cosas
que forman parte de ella, o que se reputan como inmuebles
por su conexión con ella, según lo dicho en el título De las
varias clases de bienes. Las otras no serán comprendidas
en la restitución, si no lo hubieren sido en la demanda y
sentencia; pero podrán reivindicarse separadamente”.
b.2. “En la restitución de un edificio se comprende la de sus
llaves”.
b.3. “En la restitución de toda cosa, se comprende la de los títu-
los que conciernen a ella, si se hallan en manos del
poseedor”.

131
9.2. Indemnización por los deterioros que ha sufrido la cosa.
a) Poseedor de mala fe. Artículo 906 inciso 1º. “El poseedor de mala
fe es responsable de los deterioros que por su hecho o culpa ha su-
frido la cosa”.
b) Poseedor de buena fe. Artículo 906 inciso 2º. “El poseedor de
buena fe, mientras permanece en ella, no es responsable de estos
deterioros, sino en cuanto se hubiere aprovechado de ellos; por
ejemplo, destruyendo un bosque o arbolado, y vendiendo la madera
o la leña, o empleándola en beneficio suyo”.

9.3. La restitución de los frutos.


a) Poseedor de mala fe. Artículo 907 inciso 1º. “El poseedor de mala fe
es obligado a restituir los frutos naturales y civiles de la cosa, y no
solamente los percibidos sino los que el dueño hubiera podido percibir
con mediana inteligencia y actividad, teniendo la cosa en su poder”.
Inciso 2º. Si no existen los frutos, deberá el valor que tenían o hubie-
ran tenido al tiempo de la percepción: se considerarán como no exis-
tentes los que se hayan deteriorado en su poder.
b) Poseedor de buena fe. Artículo 907 inciso 3º. “El poseedor de
buena fe no es obligado a la restitución de los frutos percibidos
antes de la contestación de la demanda: en cuanto a los percibidos
después, estará sujeto a las reglas de los dos incisos anteriores”.

9.4. Gastos del pleito y de conservación y custodia.


Artículo 904 parte final. “(…) y si la cosa fue secuestrada, pagará el
actor al secuestre los gastos de custodia y conservación, y tendrá dere-
cho para que el poseedor de mala fe se los reembolse”.

10. Segundo aspecto. Prestaciones del reivindicador en favor del poseedor


vencido.
10.1. Reembolso de gastos ordinarios y costos de producción de los frutos.
Regla común. Artículo 907 inciso final. “En toda restitución de frutos
se abonarán al que la hace los gastos ordinarios que ha invertido en
producirlos”.

10.2. Abono de mejoras.


a) Mejoras necesarias.
a.1. Son aquellas indispensables para la conservación y
mantenimiento de la cosa.

132
a.2. Reglas. Artículo 908. “El poseedor vencido tiene derecho a
que se le abonen las expensas necesarias invertidas en la
conservación de la cosa, según las reglas siguientes”.
• Obras permanentes. Artículo 908 inciso 2º. “Si estas
expensas se invirtieron en obras permanentes, como
una cerca para impedir las depredaciones, o un di-
que para atajar las avenidas, o las reparaciones de un
edificio arruinado por un terremoto, se abonarán al
poseedor dichas expensas, en cuanto hubieren sido
realmente necesarias; pero reducidas a lo que valgan
las obras al tiempo de la restitución.
• Obras no permanentes. Artículo 908 inciso final. “Y
si las expensas se invirtieron en cosas que por su
naturaleza no dejan un resultado material perma-
nente, como la defensa judicial de la finca, serán
abonadas al poseedor en cuanto aprovecharen al rei-
vindicador, y se hubieren ejecutado con mediana
inteligencia y economía”.

b) Mejoras útiles.
b.1 Son aquellas que aumentan el valor venal de la cosa. Artí-
culo 909 inciso 2º.
b.2. Reglas.
• Buena o mala fe. Artículo 913. “La buena o mala fe
del poseedor se refiere, relativamente a los frutos, al
tiempo de la percepción, y relativamente a las expen-
sas y mejoras, al tiempo en que fueron hechas”.
• Caso de poseedor de buena fe.
– Antes de contestada la demanda. Artículo
909 inciso 1º. “El poseedor de buena fe, ven-
cido, tiene asimismo derecho a que se le
abonen las mejoras útiles, hechas antes de
contestarse la demanda”. Inciso 3º. “El rei-
vindicador elegirá entre el pago de lo que
valgan al tiempo de la restitución las obras
en que consisten las mejoras o el pago de lo
que en virtud de dichas mejoras valiere más
la cosa en dicho tiempo”.
– Después de contestada la demanda. Artículo
909 inciso final. “En cuanto a las obras

133
hechas después de contestada la demanda, el
poseedor de buena fe tendrá solamente los
derechos que por el artículo siguiente se con-
ceden al poseedor de mala fe”.
• Caso de poseedor de mala fe.
Artículo 910. “El poseedor de mala fe no tendrá
derecho a que se le abonen las mejoras útiles de
que habla el artículo precedente”. “Pero podrá
llevarse los materiales de dichas mejoras, siem-
pre que pueda separarlos sin detrimento de la
cosa reivindicada, y que el propietario rehuse
pagarle el precio que tendrían dichos materiales
después de separados”.

c) Mejoras voluptuarias.
c.1. Son aquellas que consisten en objetos de lujo y recreo, y si
aumentan el valor de la cosa, lo hacen en forma insignifi-
cante. Artículo 911 inciso 2º. “Se entienden por mejoras
voluptuarias las que sólo consisten en objetos de lujo y re-
creo, como jardines, miradores, fuentes, cascadas artificia-
les, y generalmente aquellas que no aumentan el valor ve-
nal de la cosa, en el mercado general, o sólo lo aumentan
en una proporción insignificante”.
c.2. Reglas. Artículo 911 inciso 1º. “En cuanto a las mejoras
voluptuarias, el propietario no será obligado a pagarlas al
poseedor de mala ni de buena fe, que sólo tendrán con res-
pecto a ellas el derecho que por el artículo precedente se
concede al poseedor de mala fe respecto de las mejoras
útiles”.

10.3. Derecho de retención del poseedor vencido.


Artículo 914. “Cuando el poseedor vencido tuviere un saldo que re-
clamar en razón de expensas y mejoras, podrá retener la cosa hasta que
se verifique el pago, o se le asegure a su satisfacción”.

134
CAPÍTULO 17
LAS ACCIONES POSESORIAS

I. GENERALIDADES

1. Definición.
1.1. Artículo 916. “Las acciones posesorias tienen por objeto conservar o
recuperar la posesión de bienes raíces o de derechos reales constituidos en
ellos”.

1.2. No son “querellas”, como las criminales.

2. Finalidad.
2.1. Proteger la posesión.
2.2. Fundamento: rechazo a autotutela / la posesión merece protección
jurídica.
2.3. Antecedentes. Los interdictos romanos.
2.4. El recurso de protección y las acciones posesorias.

3. Carácter inmueble de tales acciones.


Artículo 916 y artículo 580. “Los derechos y acciones se reputan bienes
muebles o inmuebles, según lo sea la cosa en que han de ejercerse, o que se
debe. Así el derecho de usufructo sobre un inmueble, es inmueble. Así la
acción del comprador para que se le entregue la finca comprada, es inmueble;
y la acción del que ha prestado dinero, para que se le pague, es mueble”.

4. Enunciación de las acciones posesorias.


4.1. Querella de amparo.
4.2. Querella de restitución.
4.3. Querella de restablecimiento.
4.4. Acciones posesorias especiales
a) Denuncia de obra nueva.
b) Denuncia de obra ruinosa.
c) Acciones posesorias relativas a goce de las aguas.

135
5. Requisitos para entablarlas.
5.1. Que la persona tenga la facultad de entablar la acción posesoria.
a) Requisitos del poseedor.
a.1. Que sea poseedor útil. Requisitos de la posesión. Artículo
918. “No podrá instaurar una acción posesoria sino el que
ha estado en posesión tranquila y no interrumpida un año
completo”.
a.2. Que sea usufructuario, habitador o usuario.
• Artículo 922 inciso 1º. “El usufructuario, el usuario,
y el que tiene derecho de habitación, son hábiles
para ejercer por sí las acciones y excepciones pose-
sorias, dirigidas a conservar o recuperar el goce de
sus respectivos derechos, aun contra el propietario
mismo. El propietario es obligado a auxiliarlos co-
ntra todo turbador o usurpador extraño, siendo re-
querido al efecto”.
• Efectos respecto del propietario. Artículo 922 inciso
2º. “Las sentencias obtenidas contra el usufructuario,
el usuario o el que tiene derecho de habitación, obli-
gan al propietario; menos si se tratare de la posesión
del dominio de la finca o de derechos anexos a él: en
este caso no valdrá la sentencia contra el propietario
que no haya intervenido en el juicio”.
b) Requisitos de la posesión. Artículo 918, ya visto.

5.2. Que la cosa sea susceptible de ser amparada por la acción posesoria.
a) Puede ser amparada por la acción posesoria.
a.1. Bienes raíces
a.2. Derechos reales constituidos en bienes raíces.
b) No pueden ser objeto de las acciones posesorias.
Derecho real de herencia. Fundamento.
5.3. Debe intentarse dentro de los plazos legales.
a) Un año. Artículo 920 inciso 1º. “Las acciones que tienen por objeto
conservar la posesión, prescriben al cabo de un año completo,
contado desde el acto de molestia o embarazo inferido a ella”.
b) Momento desde que se cuenta.
b.1. Artículo 920 inciso 1º. “Las acciones que tienen por objeto
conservar la posesión, prescriben al cabo de un año com-

136
pleto, contado desde el acto de molestia o embarazo infe-
rido a ella”.
b.2. Artículo 920 inciso 2º. “Las que tienen por objeto recupe-
rarla, expiran al cabo de un año completo contado desde
que el poseedor anterior la ha perdido”.
b.3. Artículo 920 inciso 3º. “Si la nueva posesión ha sido vio-
lenta o clandestina, se contará este año desde el último acto
de violencia, o desde que haya cesado la clandestinidad”.

6. Prueba de la posesión.
6.1. Artículo 924. “La posesión de los derechos inscritos se prueba por la ins-
cripción y mientras ésta subsista, y con tal que haya durado un año com-
pleto, no es admisible ninguna prueba de posesión con que se pretenda
impugnarla”.

6.2. Artículo 925. “Se deberá probar la posesión del suelo por hechos positi-
vos, de aquellos a que sólo da derecho el dominio, como el corte de ma-
deras, la construcción de edificios, la de cerramientos, las plantaciones o
sementeras, y otros de igual significación, ejecutados sin el consenti-
miento del que disputa la posesión”.

II. LAS ACCIONES POSESORIAS EN PARTICULAR

7. Querella de amparo.
7.1. Objeto. Tiene por objeto conservar la posesión de bienes raíces o dere-
chos reales constituidos en ellos.
7.2. Objetivos. Artículo 921. “El poseedor tiene derecho para pedir que no se
le turbe o embarace su posesión o se le despoje de ella, que se le indem-
nice del daño que ha recibido, y que se le dé seguridad contra el que fun-
dadamente teme”.
7.3. Procedimiento. Artículos 551 y siguientes del Código de Procedimiento
Civil.

8. Querella de restitución.
8.1. Objeto. Es la que tiene por objeto recuperar la posesión de bienes raíces o
de derechos reales constituidos sobre ellos.

137
8.2. Procedencia. Artículo 926. “El que injustamente ha sido privado de la
posesión, tendrá derecho para pedir que se le restituya, con indemnización
de perjuicios”.
8.3. Procedimiento. Similar a la querella de amparo.

9. Querella de restablecimiento.
9.1. Objeto. Es aquella acción que se le otorga al que ha sido despojado
violentamente de la posesión o mera tenencia de un inmueble, a fin que se
le restituya al estado que estaba antes de esa violencia.
9.2. Titulares.
a) El poseedor útil.
b) El mero tenedor.

10. Acciones posesorias especiales.


10.1. Reglas comunes.
a) No aplicación de artículo 918 (año completo de posesión tranquila
y pacífica).
b) Pluralidad de sujetos. Artículo 946. “Siempre que haya de prohibirse,
destruirse o enmendarse una obra perteneciente a muchos, puede in-
tentarse la denuncia o querella contra todos juntos o contra cualquiera
de ellos; pero la indemnización a que por los daños recibidos hubiere
lugar, se repartirá entre todos por igual, sin perjuicio de que los grava-
dos con esta indemnización la dividan entre sí a prorrata de la parte
que tenga cada uno en la obra”. “Y si el daño sufrido o temido perte-
neciere a muchos, cada uno tendrá derecho para intentar la denuncia o
querella por sí solo, en cuanto se dirija a la prohibición, destrucción o
enmienda de la obra; pero ninguno podrá pedir indemnización, sino
por el daño que él mismo haya sufrido, a menos que legitime su per-
sonería relativamente a los otros”.
10.2. Denuncia de obra nueva.
a) Objeto. Prohibir toda obra nueva sobre el suelo de que se está en
posesión y asimismo la que embarace el goce de una servidumbre
legítimamente constituida sobre un predio sirviente.
b) Obras nuevas denunciables. Artículos 930 y 931.
b.1. Artículo 930. “El poseedor tiene derecho para pedir que se
prohíba toda obra nueva que se trate de construir sobre el
suelo de que está en posesión”. “Pero no tendrá el derecho
de denunciar con este fin las obras necesarias para precaver
la ruina de un edificio, acueducto, canal, puente, acequia,

138
etc., con tal que en lo que puedan incomodarle se reduzcan
a lo estrictamente necesario, y que, terminadas, se restitu-
yan las cosas al estado anterior, a costa del dueño de las
obras”. “Tampoco tendrá derecho para embarazar los tra-
bajos conducentes a mantener la debida limpieza en los
caminos, acequias, cañerías, etc.”.
b.2. Artículo 931. “Son obras nuevas denunciables las que
construidas en el predio sirviente embarazan el goce de una
servidumbre constituida en él”. “Son igualmente denuncia-
bles las construcciones que se trata de sustentar en edificio
ajeno, que no esté sujeto a tal servidumbre”. “Se declara
especialmente denunciable toda obra voladiza que atra-
viesa el plan vertical de la línea divisoria de dos predios,
aunque no se apoye sobre el predio ajeno, ni dé vista, ni
vierta aguas lluvias sobre él”.
c) Procedimiento. Artículos 565 y siguientes del Código de Procedi-
miento Civil.

10.3. Denuncia de ruinosa.


a) Objeto. Evita que el mal estado de los edificios o construcciones
entorpezca el ejercicio de la posesión.
b) Obra ruinosas denunciables.
b.1. Artículo 932. “El que tema que la ruina de un edificio ve-
cino le pare perjuicio, tiene derecho de querellarse al juez
para que se mande al dueño de tal edificio derribarlo, si
estuviere tan deteriorado que no admita reparación; o para
que, si la admite, se le ordene hacerla inmediatamente; y si
el querellado no procediere a cumplir el fallo judicial, se
derribará el edificio o se hará la reparación a su costa”. “Si
el daño que se teme del edificio no fuere grave, bastará que
el querellado rinda caución de resarcir todo perjuicio que
por el mal estado del edificio sobrevenga”.
b.2. Artículo 935. “Las disposiciones precedentes se extenderán
al peligro que se tema de cualesquiera construcciones; o de
árboles mal arraigados, o expuestos a ser derribados por
casos de ordinaria ocurrencia”.
c) Caso de derrumbe o ruina. Artículo 934. “Si notificada la querella,
cayere el edificio por efecto de su mala condición, se indemnizará
de todo perjuicio a los vecinos; pero si cayere por caso fortuito,
como avenida, rayo o terremoto, no habrá lugar a indemnización; a

139
menos de probarse que el caso fortuito, sin el mal estado del edifi-
cio, no lo hubiera derribado”. “No habrá lugar a indemnezación, si
no hubiere precedido notificación de la querella”.
d) Prescripción. Artículo 950 inciso 2º. “Las dirigidas a precaver un
daño no prescriben mientras haya justo motivo de temerlo”.
e) Aspectos de derecho de daños. Artículo 2323. “El dueño de un
edificio es responsable a terceros (que no se hallen en el caso del
artículo 934), de los daños que ocasione su ruina acaecida por
haber omitido las necesarias reparaciones, o por haber faltado de
otra manera al cuidado de un buen padre de familia”. “Si el edificio
perteneciere a dos o más personas proindiviso, se dividirá entre
ellas la indemnización a prorrata de sus cuotas de dominio”.
f) Procedimiento. Artículos 571 y siguientes del Código de Procedi-
miento Civil.

10.4. Acciones posesorias relativas a goce de las aguas.


a) Remisión.
b) Caso de artículo 941. “El dueño de una casa tiene derecho para
impedir que cerca de sus paredes haya depósitos o corrientes de
agua, o materias húmedas que puedan dañarla”. “Tiene asimismo
derecho para impedir que se planten árboles a menos distancia que
la de quince decímetros, ni hortalizas o flores a menos distancia
que la de cinco decímetros”. “Si los árboles fueren de aquellos que
extienden a gran distancia sus raíces, podrá el juez ordenar que se
planten a la que convenga para que no dañen a los edificios veci-
nos: el máximum de la distancia señalada por el juez será de cinco
metros”. “Los derechos concedidos en este artículo subsistirán co-
ntra los árboles, flores u hortalizas plantadas, a menos que la plan-
tación haya precedido a la construcción de las paredes”.
c) Caso de artículo 942. “Si un árbol extiende sus ramas sobre suelo
ajeno, o penetra en él con sus raíces, podrá el dueño del suelo exi-
gir que se corte la parte excedente de las ramas, y cortar él mismo
las raíces”. “Lo cual se entiende aun cuando el árbol esté plantado
a la distancia debida”.
d) Caso de artículo 943. “Los frutos que dan las ramas tendidas sobre
terreno ajeno, pertenecen al dueño del árbol; el cual, sin embargo,
no podrá entrar a cogerlos sino con permiso del dueño del suelo,
estando cerrado el terreno”. “El dueño del terreno será obligado a
conceder este permiso; pero sólo en días y horas oportunas, de que
no le resulte daño”.

140
10.5 Acción popular.
a) Caso de artículo 948 inciso 1º. “La municipalidad y cualquiera per-
sona del pueblo tendrá, en favor de los caminos, plazas u otros lu-
gares de uso público, y para la seguridad de los que transitan por
ellos, los derechos concedidos a los dueños de heredades o edifi-
cios privados”.
b) Titulares.

10.6. Prescripción.
a) Artículo 950 inciso 1º. “Las acciones concedidas en este título para
la indemnización de un daño sufrido, prescriben para siempre al
cabo de un año completo”.
b) Artículo 950 inciso 2º. “Las dirigidas a precaver un daño no
prescriben mientras haya justo motivo de temerlo”. Uno de los po-
cos casos de acciones que no prescriben.

141
ANEXOS
ANEXO 1

EDITORIAL SOBRE EL CONSERVADOR DE BIENES RAÍCES

Editorial publicada en El Mercurio de Santiago, el domingo 18 de marzo de 2007.


Por Hernán Corral Talciani, Decano Facultad de Derecho Universidad de los
Andes.

Desafortunados incidentes que afectan al actual titular del Conservador de Bienes


Raíces de Santiago han puesto en el tapete de la discusión la estructura y organiza-
ción de este servicio. Más allá de los problemas administrativos y funcionariales,
quisiera exponer lo necesario que resulta abordar la reforma del sistema registral
inmobiliario mismo, que existe en nuestro país casi inmutado desde hace 150 años.
La opinión pública debiera saber que el registro del dominio de todos los bienes
raíces del país, rurales o urbanos, en propiedad exclusiva, común o por pisos, se re-
gula por un Reglamento dictado en 1857. Se trata de una normativa anacrónica. Si
bien el genio de Bello, que ideó el sistema, hizo posible en su momento que una gran
cantidad de predios ingresaran al registro (aunque nunca se lograra la totalidad por él
ambicionada) y fue funcional para la economía agraria del siglo XIX, hoy resulta
obsoleto para el número y ritmo de las operaciones financieras y transferencias de
dominio que requiere la sociedad postindustrial que vivimos.
Es paradójico que el Servicio de Impuestos Internos posea medios técnicos bas-
tante más avanzados para individualizar las propiedades raíces (rol de avalúo), mien-
tras el Conservador siga usando las demarcaciones y planos que se empleaban hace
más de un siglo. Piense el lector que nuestro Registro no inscribe casas o fundos, sino
que anota títulos, es decir, los documentos en los que se acuerda la transferencia de
una propiedad (un contrato de compraventa o un aporte en sociedad). Así, el inmue-
ble es identificado por deslindes que ni el Conservador ni nadie coteja con la realidad;
es más, deben reproducirse textualmente los del título antiguo (la quebrada tal o cual,
el fundo de doña Engracia, el canal Los Sauces) so pena de que se rechace la inscrip-
ción.
Todo esto provoca un sinfín de confusiones que son muy conocidas entre los
abogados (y los clientes que las padecen): dobles inscripciones, superposición de
deslindes, planos inentendibles o que se deshacen entre las manos por el tiempo en
que están archivados. Para qué decir lo que cuesta ubicar el dueño actual de una pro-
piedad si usted no tiene los datos de inscripción del título por el cual adquirió. Los
potenciales compradores muchas veces no tienen más que hacer fe en que la propie-

145
dad que se les está transfiriendo es realmente aquella que muestra el certificado de
dominio vigente que emite el Conservador, aunque no sea posible cotejar los datos de
éste con los actuales hitos físicos que demarcan el bien raíz.
No son sólo falencias derivadas de la fórmula de inscribir títulos y no propieda-
des las que afectan al sistema. Están también las menguadas atribuciones que tiene el
Conservador para calificar la legalidad y regularidad de los documentos que se le
presentan para inscribir. El hecho de que una propiedad tenga título inscrito no es
garantía de que no adolezca de algún vicio que pueda luego impactar en el nuevo
adquirente. Ni siquiera asegura que quien figura como propietario en el Registro sea
el dueño legal. El Conservador atestigua sólo que una determinada propiedad aparece
inscrita a nombre de una determinada persona, pero no que esa adquisición haya sido
válida y eficaz.
Por eso los abogados y sobre todo los bancos que permiten financiar la adquisi-
ción de propiedades raíces necesitan hacer acabados estudios de títulos, que encare-
cen fuertemente los costos de cada transferencia. Estos estudios deben incluir un
examen minucioso de la historia de la propiedad por un período de a lo menos diez
años (el plazo de prescripción).
No desconocemos que el Conservador de Bienes Raíces de Santiago, dentro de
los límites de las normas que lo regulan, ha hecho esfuerzos por incorporar la com-
putación y hacer más expedita la consulta y la emisión de certificados. Pero se trata
de cambios accesorios y circunscritos al anticuado contexto normativo. La reforma
sustancial está pendiente. La seguridad en los títulos de dominio y la confianza en el
tráfico de las transferencias y gravámenes de bienes raíces son un factor indispensa-
ble para un funcionamiento más eficiente y económico del mercado inmobiliario.
Es de esperar que los desgraciados incidentes que han llevado al Gobierno a po-
ner la atención en este servicio puedan dar como inesperado fruto positivo el que se
encare una modernización que resulta urgente e indispensable.

146
ANEXO 2

LA MULTIPROPIEDAD, LA ASOCIACIÓN MULTIPROPIETARIA Y


LA AFECTACIÓN REAL EN EL CÓDIGO CIVIL CHILENO

La Semana Jurídica Nº 94, semana del 26 de agosto al 1° de septiembre de 2002.

Nociones generales y problemas que plantea la multipropiedad. La multipropie-


dad consiste en una figura jurídica de aparición relativamente reciente, y que de con-
formidad con Alessandri, Somarriva y Vodanovic, consiste en la propiedad por tur-
nos, en la que los multipropietarios se alternan en el goce de la cosa, configurando de
este modo una especie de propiedad por turnos o multigoce1. De este modo, las perso-
nas que por diversas razones (trabajo, salud, vacaciones) deseen ocupar un inmueble
por un determinado periodo de tiempo, sin necesidad de adquirirlo en su totalidad,
pueden procurarse el derecho al mismo pero por periodos que se compatibilizan con
el de otras personas sujetas al mismo régimen legal.
Su mayor aplicabilidad se encuentra en los bienes raíces, más que en el de mue-
bles, y específicamente con un gran auge en el campo del turismo, en los denomina-
dos resort, como asimismo con gran aceptación por parte de las empresas comerciales
e industriales que requieren de locales para ofrecer sus productos en temporadas dis-
tintas y que tampoco justifican adquirirlos para un uso que nunca será permanente.
Siendo una institución de reciente data (surgió en Suiza a mediados del siglo XX
y se generalizó en Francia y Estados Unidos recién hace un par de décadas), el prin-
cipal problema que plantea es el régimen legal que se le aplica o bien al cual se le
asimila. Entre los autores extranjeros podemos encontrar diversas soluciones, que van
desde considerarlo un derecho personal hasta un derecho real, sin perjuicio de consi-
derarlo una institución sui generis. Los autores chilenos, en cambio, reconocen la
novedad de esta figura y la dificultad de asimilación a los tipos tradicionales. Así,
Alessandri, Somarriva y Vodanovic reconocen que “la multipropiedad, si bien repre-
senta una especie o variedad de copropiedad, no encaja total ni adecuadamente en el
esquema legal de ésta”, señalando que sería difícil aceptar la solución de ser un nuevo
derecho real fruto de la autonomía de la voluntad. Por otra parte, Verónica
Waissbluth reconoce que la multipropiedad se encuentra huérfana de legislación y

1
ALESSANDRI, ARTURO Y OTROS. Tratado de los Derechos Reales: Bienes, tomo I, N° 174, p. 121.

147
estima que “la manera más adecuada de lograr una correcta protección de los multi-
propietarios es a través de la configuración de la multipropiedad con carácter real”2.
Como vemos, ante la carencia de una regulación especial, no queda sino atenerse
a la existente, la que plantea riesgos, pues si “se compra un inmueble para compar-
tirlo por turnos pero continuamente a través de los años, resulta arriesgada la comuni-
dad temporal en que, si no se renueva el pacto de indivisión, ella está condenada a
desaparecer. La legislación chilena, que tiene en mira sólo la comunidad pasiva, no
acepta pactos de indivisión que duren más de cinco años, aunque puedan renovarse.
Por eso, entre nosotros, la multipropiedad debe adaptarse a esta duración y eventual
renovación”3.
Quedan así pendientes dos problemas que plantea la multipropiedad ante nuestro
derecho: el primero señala si la multipropiedad tiene carácter de derecho real o bien
de derecho personal, y el segundo, una vez dilucidado el primero, dice relación con la
suficiencia de la regulación que el análisis del primer aspecto arroje para poder con-
cluir si se requiere de una legislación especial o bien es suficiente la ya existente. La
amplitud de ambos temas nos obligan a abarcar en el presente trabajo sólo somera-
mente el primer punto.

Planteamiento que sostenemos. Consideramos que la multipropiedad no tiene el


carácter de un derecho real asimilable a uno preexistente, sino que es más preciso
hablar de la “asociación multipropietaria”, esto es, de una persona colectiva carente
de personalidad jurídica y en el que el bien multipropietario se encuentra afecto a un
régimen propio, que escapa a la comunidad simple, y que es la multipropiedad.
Siendo que el principal problema que plantea la multipropiedad es determinar el
régimen jurídico al que se sujetarán tanto los bienes como los individuos, creemos
que ello parte primero con precisar el objetivo buscado por las personas involucradas,
obteniendo secundariamente el de los bienes. Es erróneo, a nuestro parecer, observar
la multipropiedad como un conjunto de bienes en búsqueda de un estatuto jurídico
que lo ampare, en condiciones que consideramos que ya lo tiene y es el que le pro-
porcionan las partes que afectan los bienes a la multipropiedad. Para llegar a esa
conclusión estimamos que no es correcto considerar a la multipropiedad como insti-
tución en sí misma sin analizar, en cambio, el fin para el cual fue destinada. Esto se
deduce claramente del tratamiento que en su integridad le da el Código Civil a los
bienes, y que hemos denominado afectación real. Precisados los fines de la multipro-
piedad todo el régimen real que lo sustenta vendrá por añadidura.

2
WAISSBLUTH, VERÓNICA. La multipropiedad. Santiago: Editorial ConoSur, 1997, p. 87.
3
ALESSANDRI Y OTROS, obra citada, tomo I, N° 174, páginas 121 y 122.

148
El Código Civil y los principios inspiradores. Debemos tener presente que el Có-
digo Civil es un texto, un mero soporte de instituciones, y en cambio son éstas, las
instituciones, las que contienen los principios inspiradores propiamente tales. Cierta-
mente que el Código Civil reconoce principios fundacionales, pero más bien asimila-
bles a influencias históricas que a principios, pues los principios son universales y las
influencias temporales, hijas de una época histórica precisa y determinada. Sin em-
bargo, nada obsta para que tengan puntos en común. De este modo, los regímenes de
las obligaciones, el de los bienes, y el del de la familia, tienen una serie de principios
inspiradores que corren por cuerdas paralelas y que en algunos aspectos se tocan. Así
como hay principios comunes (mayor o menormente trazados, como el de la autono-
mía de la voluntad) nada obsta para que cada institución tenga a su vez sus principios
inspiradores propios. Respecto de los bienes dentro del Código Civil, aquéllos pue-
den estar considerados desde dos perspectivas: como un objeto de disposición de la
voluntad de las partes en materia contractual, o bien como objeto de regulación en
entidades legales de mayor autonomía y con rasgos jurídicos propios que, sin descar-
tar la autonomía de la voluntad, la restringen (derechos reales). Dentro de este último
los bienes se sujetan a dos principios: una supeditación a fines superiores y, paralela-
mente, a las restricciones que el legislador establece en aras del orden público. Es
precisamente en el dominio donde aparentemente podríamos encontrar los principios
inspiradores que dan aliento al sistema de los derechos reales, pero que en el fondo
son un sencillo rayado de cancha del funcionamiento del sistema jurídico en materia
de derechos reales, pues, como sabemos, el dominio puede recaer a su vez sobre otros
derechos reales. Ante esto, el legislador establece las reglas generales en materia de
tradición, funcionamiento del régimen catastral de la propiedad inmueble, sistema de
reivindicación, acciones posesorias, etc., y que se proyecta a todo el derecho de los
bienes. Así, si examinamos cada derecho real, podremos ver que siempre hay un fin
superior que configura la estructura del derecho en cuestión, como cuando la ley
permite la enajenación de la propiedad fiduciaria, pero con la limitación de mante-
nerla indivisa y sujeta al gravamen de restitución bajo las mismas condiciones de
antes (artículo 751), ya que el legislador busca consagrar el fin superior de la libre
circulación de los bienes.
A este principio, y falta de una denominación mejor, hemos asignado el nombre
de “afectación real”. Este consiste en que el régimen de los bienes siempre está
supeditado a una serie de factores absolutamente externos y que terminan por perfi-
lar a la totalidad del estatuto jurídico de los mismos en un mero reflejo de situacio-
nes exteriores. Dicho de otra manera, el legislador siempre ha estimado que los bie-
nes se sujetan en forma casi absoluta a un fin superior, y que es precisamente ese fin
el que termina configurando las normas a las que deberá someterse el bien en cues-
tión. Así, cuando el legislador se ha propuesto obtener la tutela de un bien jurídico, o

149
la obtención de un fin socialmente provechoso, o la prevención de fraudes, ha termi-
nado por estructurar el régimen de los bienes de un modo tan independiente que éstos
terminan siendo un mero instrumento social provechoso a ese fin. De esto se infiere
que la estructura interna de los derechos reales es bastante débil: no hay principios
que obliguen al legislador a respetar el entramado de los mismos, sino que la propia
urdimbre y su diseño se han hecho con la libertad y la necesidad, a veces imperiosa,
de fines superiores. Y esta libertad legislativa y privada, que a simple vista podría
aparecer excesiva, tienen precisamente su contención en los otros dos principios que
la limitan, cuales son la autonomía de la voluntad y respeto al orden público.

La multipropiedad en el Código Civil. La asociación multipropietaria. Un punto


de partida que genera errores es asignarle, sin mayor estudio, la regulación de la co-
munidad a la multipropiedad, sin realizar de antemano el análisis necesario para de-
terminar hasta qué punto es una institución asimilable a las normas que rigen la co-
propiedad o si bien tiene caracteres autónomos. Siendo nuestra afirmación, en el caso
de la multipropiedad debemos examinar primero el sustento humano, esto es, el
marco obligacional que la soporta, y recién, en segundo lugar, examinar las conse-
cuencias que de ello se derivan en el ámbito de los bienes.
La asociación multipropietaria es el resultado de un pacto (expreso o tácito) de
personas que se asocian con el objeto de obtener una finalidad práctica: la de acceder
a los beneficios de un bien por medio de la alternancia en su uso, de manera que cada
uno de los miembros pueda acceder al goce del mismo con las limitaciones por ellos
mismos establecidas, y que serán esencialmente temporales.
Excluyendo los casos en que estemos frente a un contrato de sociedad, y a los
que tengamos una persona jurídica formada con el fin de ser titular o administradora
del bien (hipótesis ambas que tienen limitantes y plantean problemas4), tendremos en
buenas cuentas frente a nosotros a una persona colectiva carente de personalidad
jurídica y en el que el bien multipropietario se encuentra afecta al régimen propio
que resulta de ello.
Siendo una persona colectiva carente de personalidad jurídica (una asociación
multipropietaria), las consecuencias a que nos enfrentaremos son dos5:

Primero. La falta o retiro de uno de los asociados no involucra la necesidad correla-


tiva de obtener la singularización de su propiedad con el fin de retirarla o de ser in-
demnizado en compensación por ella; la propiedad en este caso es elástica: en este
sentido los demás comuneros acceden en sus cuotas al bien; y

4
Véase WAISSBLUTH, obra citada, capítulo IV, p. 22 y siguientes.
5
Ferrara, citado por ANTONIO VODANOVIC, Manual de Derecho Civil, Tomo I, páginas 309 y 310.

150
Segundo. No puede solicitarse la partición, pues precisamente el espíritu de la asocia-
ción multipropietaria es la reunión de un grupo de personas con el fin de sacarle un
fin provechoso a un bien común, en una relación activa que en ningún caso puede
asimilarse en este sentido, a la relación eminentemente pasiva que tiene la comuni-
dad.
Como vemos, hay dos principios en juego que se desarrollan en pleno: la auto-
nomía de la voluntad y su consecuencia, el de la afectación real. Quedaría por ver si
se atropella alguna norma de orden público.
En este sentido estimamos que no. Si examinamos la forma en que se manifiesta
el respeto al orden público (en la adquisición, modificación y extinción de los dere-
chos), podemos ver que, mientras no perjudique a terceros ni se cometan fraudes,
prima la autonomía de la voluntad sin mayores contrapesos. Con esto, la multipropie-
dad se terminaría rigiendo en principio con las normas que la voluntad de las partes se
establezcan, y secundariamente, por las normas de la comunidad, en la medida que no
entren en conflicto con los principios estatuidos en la multipropiedad.
De la naturaleza de este pacto, que transforma a esta comunidad en un ente a me-
dio camino entre la simple comunidad (un mero ente pasivo) y la persona jurídica,
tenemos que la asociación multipropietaria tiene un rol muchísimo más activo con el
bien involucrado y que en ningún caso puede estimarse que sea de indiferencia o
repugnancia frente a él como para facilitar su partición en la primera oportunidad.
Así visto, la multipropiedad escapa a la noción de contrato y a la de derecho real
para erigirse en una especie de institución sui generis, más cercana, eso sí, a la de un
derecho personal que genera derechos y obligaciones recíprocos entre las partes in-
volucradas. De este modo:

1. La multipropiedad escapa a la noción de contrato ya que si bien el acto


fundacional de la asociación multipropietaria puede ser un contrato con ese ex-
preso fin (aunque puede también ser fruto de una comunidad hereditaria, por
ejemplo, que decide mantener indivisa la propiedad inmueble heredada y desti-
narla a un resort), los pactos que se hagan con posterioridad con el fin de posibi-
litar el acceso de terceros a la multipropiedad no alteran en lo más mínimo la
naturaleza de la asociación multipropietaria, que se erige como un ente indepen-
diente de la voluntad de las partes, y ante el cual opera una especie de afiliación,
en donde a cambio de ciertos requisitos, el nuevo “socio” puede acceder a ciertos
beneficios.

2. La multipropiedad escapa a la noción de derecho real, pues aquí se estrella con


normas de orden público, y en este sentido ya hemos señalado que no hay más
derechos reales que los establecidos por el legislador.

151
Todas estas circunstancias se deducen precisamente de la naturaleza de la asocia-
ción multipropietaria, y son éstas la que lo diferencian sustancialmente como institu-
ción ante nuestro derecho, pues de otro modo se asimilaría completamente a la co-
propiedad, lo que obviamente nos conduce por el derrotero equivocado y a las conse-
cuencias temidas. Sin embargo, ello no obsta para que secundariamente se aplique el
régimen de la comunidad en todo lo que no sea en contra de la propia naturaleza
jurídica de la asociación multipropietaria, lo que implica el respeto absoluto de los
tres grandes pilares de los derechos reales: la autonomía de la voluntad, la afectación
real, y el respeto al orden público.

152
ANEXO 3

MONUMENTOS Y TESOROS ENTRE RETÓRICA Y DERECHO

Alejandro Guzmán Brito


Prof. Dr. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

RESUMEN: Se plantea el problema de las antinomias,


una de cuyas formas es la coincidencia de dos leyes, en
sí mismas no contrarias, pero que entran en conflicto al
regir simultáneamente un mismo caso, en concurso
ideal, pero de modo de excluirse recíprocamente.

En la retórica latina, dentro de los “status legales”, o puntos de discusión de tex-


tos, generalmente legales, de donde el nombre de la figura, se distinguía, entre otros,
el que los técnicos denominaban “status ex legibus contrariis”, expresión esta que
traduce bien al griego “antinomía”.
En realidad, las antinomias son de varias clases.
Puede ser, en primer lugar, que una ley atribuya cierta prescripción a una hipóte-
sis, y otra ley posterior atribuya una prescripción diferente a la misma hipótesis de la
primera. Entonces, se aplica el principio de que la ley posterior deroga a la anterior,
que nosotros llamamos derogación tácita y está reconocido en el artículo 52 inciso 3°
del Código Civil.
Puede acaecer, enseguida, que la hipótesis de una ley esté contenida en la de otra,
como la especie en el género, y que las prescripciones de cada cual sean diferentes.
Ahora, se aplica el principio según el cual la ley especial prevalece por sobre la gene-
ral, que aparece recogido, aunque en manera muy concreta o específica, en el artículo
4° del Código Civil, por cuanto se lo refiere ahí sólo a los Códigos de Comercio, de
Minería, del Ejército y la Armada, y a los demás códigos especiales, en relación con
el Civil, silenciando que la relación de generalidad a especialidad se puede dar entre
dos leyes, aunque no sean códigos, y aun en el interior de una misma ley, esté o no
codificada.
Estas antinomias no ofrecen mayores dificultades. Estrictamente, tampoco se
presentan cuando una única ley, pero también dos, para una misma hipótesis esta-
blece prescripciones diversas, pues esta contrariedad no tiene solución y no queda
más que demostrar –con agudeza de ingenio– que las hipótesis no son una misma en

153
realidad. En el Código Civil hay ejemplos clásicos y célebres de este tipo de antino-
mias, que han dado lugar a muchas controversias, cuyos intervinientes han lucido
notables sutileza e inventiva.
Los retóricos antiguos, en cambio, daban importancia especial al caso de dos di-
ferentes hipótesis contenidas en sendas leyes, cada cual con una distinta prescripción,
de guisa que, comparadas ambas, no ofrezcan contrariedad alguna; pero que, al inci-
dir o, mejor, coincidir en un caso concreto, resulte imposible aplicarle las dos pres-
cripciones, porque se excluyen recíprocamente. En los manuales de retórica latina
encontramos varios ejemplos, todos escolásticos y ficticios, como era el gusto griego
que los retóricos latinos imitaban. Cierta ley ordena poner en el gimnasio el retrato de
un tiranicida; pero otra prohíbe poner en el gimnasio el retrato de una mujer. Ahora
bien, una mujer mata al tirano; y entonces ambas leyes no se pueden cumplir al
mismo tiempo. También: una ley prohíbe que quien ha sido condenado por extorsión
hable ante la asamblea del pueblo. Otra ley ordena que el magistrado proponga a la
asamblea del pueblo un sucesor para el colega fallecido. Se pregunta si un magis-
trado, que había sido condenado por extorsión, puede proponer al sucesor del colega
fallecido a la asamblea del pueblo. Todavía: una ley ordena que el magistrado con-
ceda al asesino del tirano lo que pida; y otra dispone que después de asesinado el
tirano, el magistrado condene a muerte a cinco de los consanguíneos de éste. La mu-
jer de un tirano asesina a su esposo, y se trata de saber si puede pedir al magistrado la
vida del hijo que con el fallecido había tenido, no obstante que, según la otra ley,
debía ser condenado.
Se ve, en cada ejemplo, que las dos leyes intervinientes no se contradicen en
abstracto, y que cada una se puede aplicar a sus hechos sin perjuicio de la otra. Para
tomar el primer ejemplo, si un hombre mata al tirano, su retrato será puesto en el
gimnasio merced a la ley que así lo ordena. Si alguien desea honrar a una mujer ex-
poniendo su retrato en el gimnasio, no lo puede hacer, merced a la otra ley. Pero he
ahí que las hipótesis de ambas se cruzan en el caso concreto, cuando una mujer mata
al tirano, y ahora surge el problema de determinar a cuál de las dos leyes debe hacerse
obsequio, porque no es posible acatar ambas: si se obedece a una se desobedece a la
otra, y viceversa. Los penalista modernos conocen y estudian el fenómeno bajo el
nombre de “concurso ideal de delitos”: una ley tipifica el incesto y otra la violación,
cada cual con su pena; pero si un padre viola a su hija, se tiene la coincidencia de
ambas leyes en el caso concreto, que al tiempo es incesto y violación. Solo que en el
derecho moderno las complicaciones no son excesivas porque las penas, vale decir,
las prescripciones de cada hipótesis delictual, no suelen ser contradictorias, aunque
teóricamente podrían serio, como si una ley castigara con presidio perpetuo (supo-
niendo que éste existiera de verdad, vale decir, que terminara sólo con la muerte del
delincuente) y la otra con la ejecución; ya que ambas no se podrían aplicar a la vez.

154
Frente a la controversia a que da lugar esta colisión, se pueden asumir dos postu-
ras estratégicas: ora mirar ambas leyes como si fuesen una sola que ordenase –para
seguir con el mismo ejemplo antiguo– exponer el retrato del tiranicida en el gimnasio
aunque sea mujer; ora miradas también como una sola, pero que ordenase exponer el
retrato del tiranicida, excepto si es mujer. Los retóricos ofrecían argumentos para una
u otra posición. En eso radica la honda diferencia entre el derecho y la retórica, de
donde, también, el peligro de tratar retóricamente al derecho. La retórica, en efecto,
sólo apunta a convencer a un auditorio, y por ello el orador, independientemente de la
veracidad de los hechos, de la legalidad y justicia de la causa, de la equidad compro-
metida en ella, puede escoger el “status” que le convenga. En el caso, puede escoger
la ley que ha de mirarse como excepción a la otra, según el interés de su cliente, por
cierto. Los manuales de retórica suministraban los argumentos apropiados a cada
postura, o “status”, lo que ofrece la ventaja de conocer de antemano aquellos que
empleará el orador contrario, sin perjuicio del margen dejado a la inventiva particular
para idear argumentos no previamente formalizados con que sorprender al adversario.
En esta creatividad radicaba la superioridad de un orador genial, como los hubo tan-
tos y muy célebres, en la historia de la retórica antigua.
En la perspectiva del derecho, en cambio, no hay lugar para una estrategia de esa
naturaleza, pues sólo está la solución que es la justa, o bien la legal. Teóricamente eso
significa que sólo hay una solución. La cual teoría, desde luego, hizo parte importante
del moderno movimiento por la codificación del derecho, bajo la forma de una aspi-
ración a que los códigos contuvieran un sistema completo y cerrado de normas unívo-
cas. De esta forma, frente a la apriorística neutralidad de la retórica, está la tendencia
del derecho a decidir y a no dejar casos sin solución.
Debe advertirse que la antinomia puede presentarse con ocasión de “leyes priva-
das”, vale decir, de normas contractuales y de última voluntad. Supóngase que un
testador dice: “Lego a Ticio todos mis perros cazadores”, y que acto seguido dispone:
“Lego a Cayo todos mis perros guardianes”. Es claro que los perros cazadores serán
de Ticio y los guardianes, de Cayo. Pero en el patrimonio sucesorio hay un perro
cazador que es también guardián. ¿A cuál de ambos legatarios pertenecerá? Los ju-
ristas romanos, en un caso semejante a éste, decidían que a ambos en comunidad pro
indiviso. En el caso, la solución es lógica, precisamente porque se dispone del con-
cepto de tal comunidad. Pero no siempre tal solución es adoptable.
En el derecho chileno parece que un caso de la antinomia que hemos venido des-
cribiendo, y que también podríamos denominar “concurso ideal de leyes civiles”, se
tiene entre las reglas que sobre la adquisición del tesoro ofrece el Código Civil y
aquellas sobre monumentos nacionales contenidas en la ley N° 17.288. De hecho se
ha planteado ante la expectativa de existir un tesoro en Juan Fernández, aunque sin el
marco conceptual antes descrito.

155
Trataremos de exponerlo en sus líneas principales.
El artículo 625 CC establece: “[...] Se llama tesoro la moneda o joyas, u otros
efectos preciosos, que elaborados por el hombre han estado largo tiempo sepultados o
escondidos sin que haya memoria ni indicio de su dueño”. A él se añade el artículo
626, que, en síntesis, dispone que el tesoro hallado por el dueño de un terreno en él,
pertenezca a tal dueño; que también le pertenezca si fue encontrado por un tercero sin
o contra su voluntad o prohibición; pero que cuando fue descubierto fortuitamente
por un tercero o con permiso del dueño del predio, pertenezca a ambos en comunidad
proindiviso de partes iguales. En cualquier caso, la norma asigna el tesoro, pues, en
propiedad privada, sea común, sea singular.
Ahora bien, el artículo 21 de la ley N° 17.288 sobre monumentos nacionales, es-
tablece que los “yacimientos y piezas ántropo-arqueológicas” –entre otras cosas– que
“existan sobre o bajo la superficie del territorio” chileno, constituyen “monumentos
arqueológicos” y son de propiedad del Estado. La ley no atiende a que tales objetos
sean hallados o descubiertos por el Estado ni por alguien en especial; tampoco exige
que el monumento esté depositado en terrenos del Estado. Es la existencia del lugar,
ruina, yacimiento o pieza ántropo-arqueológicas sobre o bajo la superficie del territo-
rio nacional la condición de hecho única para la atribución de propiedad por el solo
ministerio de la ley en favor del Estado. De esta forma, cuando un particular descubre
efectivamente un monumento arqueológico, con o sin permiso del Estado, con o sin
permiso del dueño del terreno en que está depositado, sea fortuitamente o no, descu-
bre cosa ajena, ya perteneciente al Estado.
En tales circunstancias, nos encontramos ante dos regímenes totalmente diferen-
tes para el tesoro y para los monumentos arqueológicos. Aquél es de propiedad pri-
vada, singular o común, en la manera antes recordada; éstos son de propiedad estatal.
Pero no puede decirse que haya contradicción entre el artículo 626 CC y el artículo 21
de la ley N° 17.228, porque regulan hipótesis diferentes: por un lado, el primero se
aplica al descubrimiento de un tesoro, y el segundo, a la existencia de un monumento
arqueológico sobre o bajo el territorio nacional; por otro, “tesoro” y “monumento
arqueológico” no son lo mismo. En consecuencia, cada norma se aplica en el ámbito
que le corresponde, sin colisión.
Pero puede llegar a haberla, y entonces resulta una incompatibilidad concreta
entre ambas normas, si es que, por ejemplo, enterrado en un predio de propiedad
privada, su dueño descubre un arcón de madera, fabricado en el siglo XVII, repleto de
monedas de oro de la misma época. Este objeto es un tesoro en el sentido del artículo
625 CC; pero también un monumento arqueológico en el sentido del artículo 21 de la
ley N° 17.288. En cuanto tesoro, pertenece al dueño del predio que lo descubrió en él,
de acuerdo con el artículo 626 CC; en conformidad con la citada ley pertenece, en
cambio, al Estado.

156
Desde un punto de vista retórico, el asunto admite dos planteamientos; pues bien
se defiende que las dos leyes son como una que dijese (en resumen): “todo monu-
mento arqueológico, aunque sea un tesoro, pertenece al Estado”; o bien que dijese:
“todo monumento arqueológico, salvo si es un tesoro, pertenece al Estado”. Lo
mismo se plantea de esta otra manera: “todo tesoro, incluso si es un monumento na-
cional, pertenece a quien dice el artículo 625 CC”; o bien: “todo tesoro, excepto si es
un monumento nacional, pertenece a quien dice el artículo 625 CC”. Cada parte dará
los argumentos aconsejados por los rétores, y el juez decidirá.
Pero en Chile el asunto no debe quedar entregado a la retórica, porque está el ar-
tículo 13 del Código Civil, cuyo tema es la antinomia de que hemos tratado, por más
que no aparezca lúcidamente redactado en tal sentido. Dice: “Las disposiciones de
una ley, relativas a cosas o negocios particulares, prevalecerán sobre las disposiciones
generales de la misma ley, cuando entre las unas y las otras hubiere oposición”. Los
intérpretes explican que esta norma contiene el principio merced al cual la ley espe-
cial prevalece por sobre la general, y que, por ende, dice lo mismo que el artículo 4°
del Código: “Las disposiciones contenidas en los Códigos de Comercio, de Minería,
del Ejército y Armada, y demás especiales, se aplicarán con preferencia a las de este
código”. Pero Andrés Bello no incurrió en semejante redundancia legislativa, por más
que el artículo 13 se presente formulado como norma abstracta y el artículo 4°, como
una más concreta, pertinente a los códigos que en ella se indican. La historia dogmá-
tica del precepto hace ver que el problema al cual se refiere es el de la antinomia, o
“concurso ideal de leyes civiles”, líneas atrás explicada. Él aparece expuesto por
Hugo Grotius, de donde lo tomó Samuel Pufendorf, en quien lo encontró Emer de
Vattel fuente de Bello internacionalista, en una línea cuyos detalles no podemos ex-
plicar aquí. En sus “Principios de derecho internacional” el último de los nombrados
escribió: “En el conflicto de dos disposiciones, se debe preferir, caeteris paribus, la
menos general, esto es, la que concierne más especialmente al caso de que se trata”.
No se discurre, pues, de un conflicto entre la ley general y la especial, cuya abstracta
tipificación de tales obedece a una relación lógica entre ambas y que no ofrece difi-
cultades de solución, sino de dos leyes en conflicto concreto, para superar el cual se
debe preferir “la que concierne más especialmente al caso de que se trata”, que Bello
califica de “menos general”, pero no en sentido lógico, sino en el de “más peculiar”,
“más específica”, “más concreta”, “más conectada con el caso”, etcétera.
Ahora bien, la hipótesis de “moneda o joyas, u otros efectos preciosos, que ela-
borados por el hombre han estado largo tiempo sepultados o escondidos sin que haya
memoria ni indicio de su dueño” es particular –no especial– frente a la de “piezas [...]
arqueológicas que existan sobre o bajo la superficie del territorio nacional”, por po-
seer muchos elementos particularizantes, caracterizadores, individualizantes, singula-
rizantes o especificantes. En consecuencia, el artículo 625 CCCh debe mirarse como

157
excepción al artículo 21 de la ley N° 17.228, y construirse la combinación de ambos
como si fuesen una sola ley que dijere: “todo monumento arqueológico, salvo si es un
tesoro, pertenece al Estado” , de guisa que el dominio del arcón y las monedas de
nuestro ejemplo, puesto que son un monumento nacional constitutivo de un tesoro,
queda determinado por el artículo 625 CC. Por cierto, no interesa que estas normas en
concreto contrarias pertenezcan a leyes diferentes. Lo que no está consentido es sos-
tener que la relación entre ambos artículos se pueda construir de una de estas dos
maneras: “todo monumento arqueológico, aunque sea un tesoro, pertenece al Estado”;
o bien “todo tesoro, incluso si es un monumento nacional, pertenece a quien dice el
artículo 625 CC”, porque en ambos casos se renuncia a la coordinación de ambas
leyes, que les respete su vigencia, sin perjuicio unilateral de una o de otra, en contra
del artículo 13 CCCh, que las supone a ambas vigentes.

158
ANEXO 4

ACTUALIZACIÓN DE LAS RECOMENDACIONES PARA


UN ESTUDIO DE TÍTULOS
COLEGIO DE ABOGADOS DE CHILE

PAUTAS PARA EL ESTUDIO DE TÍTULOS DE


INMUEBLES URBANOS- REVISIÓN 2004

INTRODUCCIÓN
El Colegio de Abogados de Chile A.G., teniendo en cuenta:
a) que una de las labores profesionales frecuentes que desarrollan los aboga-
dos es el estudio de títulos de inmuebles
b) que se trata de una labor compleja, por el sinnúmero de situaciones y figu-
ras jurídicas diversas que pueden presentarse
c) que es un aspecto importante del ejercicio profesional, considerando el
alto valor que generalmente tiene la propiedad inmueble, de manera que
los errores o negligencias en que se incurra en un estudio de títulos pueden
provocar perjuicios importantes a los clientes
d) que por lo anterior, se hace necesario establecer pautas generales mínimas
relativas a los estudios de títulos de manera de aclarar y acotar la respon-
sabilidad profesional de los abogados en esta labor
e) que actualmente los abogados aplican criterios diversos tanto respecto de
los antecedentes que deben ser examinados para llevar a efecto un estudio
de títulos como de los requisitos que deben cumplir los títulos para esti-
marlos en orden, siendo indispensable fijar criterios comunes de manera
de facilitar el ejercicio de la profesión y asimismo la circulación de la pro-
piedad raíz por todo lo anterior, ha estimado necesario dictar las siguien-
tes Pautas para el estudio de títulos de inmuebles urbanos, recomendando
a los abogados ajustarse a ellas.

1.- DEFINICIONES

Para los efectos de estas Pautas las siguientes palabras tendrán los significados que a
continuación se indican:
1.1. Vendedor: es la persona natural o jurídica que tiene la intención de transferir la
propiedad de un inmueble

159
1.2. Comprador: es la persona natural o jurídica que tiene la intención de adquirir
la propiedad de un inmueble.
1.3. Anteriores vendedores: son las personas naturales o jurídicas que han antece-
dido al actual vendedor en la posesión o dominio del inmueble.
1.4. Venta: es el contrato que se celebrará sobre la propiedad entre el vendedor y el
comprador y que origina el estudio de títulos
1.5. Ventas anteriores: son los títulos traslaticios de dominio de donde emanan los
derechos del actual vendedor sobre el inmueble.
1.6. Pautas: son las presentes Pautas
1.7. Colegio: es el Colegio de Abogados de Chile A.G.
1.8. Consejo: es el Consejo del Colegio de Abogados de Chile S.A.
1.9. Títulos en orden: son aquellos que cumplen los requisitos que se señalan en el
número 2.4 de estas Pautas.

2.- NORMAS GENERALES


EN QUE CONSISTE EL ESTUDIO DE TÍTULOS:

2.1. El estudio de títulos consiste en un examen acucioso de todos los antecedentes de


un inmueble para determinar su situación jurídica y la de los derechos que en él
recaigan. Es realizado por el abogado del comprador, correspondiendo al abo-
gado del vendedor proporcionar los antecedentes necesarios para ello.

DEBE SER REALIZADO POR ABOGADOS:

2.2. Considerando que se trata de una labor profesional compleja, debe necesaria-
mente ser efectuada por abogados titulados.

OBJETIVO GENERAL:

2.3. En general, el objetivo principal de un estudio de títulos es comprobar que el


actual vendedor de un inmueble se encuentra en condiciones de transferir váli-
damente el dominio pleno e irrestricto del bien, sin que exista causa que pueda
dar lugar a evicción, sea por efectos de haberse declarado extinguidos o encon-
trarse prescritos los derechos o acciones de terceros o por haberse cumplido las
exigencias legales en las anteriores transmisiones de dominio hasta la que acre-
dite el derecho de propiedad del actual vendedor.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

2.4. Sin perjuicio del objetivo general señalado en el número anterior, el estudio de
títulos tendrá por objetivo específico verificar que los títulos de una propiedad se

160
encuentran en orden. Se entenderá que los títulos se encuentran en orden cuando
se cumplan los siguientes requisitos copulativos:
2.4.1. Que el vendedor sea poseedor regular y dueño de la propiedad y que su
dominio se encuentra al abrigo de pretensiones de terceros que pudieran
eventualmente tener derecho a deducir acciones rescisorias, resolutorias o
reivindicatorias, o acciones o excepciones de inoponibilidad o de inexis-
tencia.
2.4.2. Que el vendedor sea propietario pleno del inmueble, y que su dominio no
esté limitado por gravámenes fiduciarios, usufructos, derechos de habita-
ción, servidumbres prediales, hipotecas, censos, obligaciones modales,
pactos de indivisión u otros similares.
2.4.3. Que la propiedad no esté afecta a prohibiciones o restricciones ya sea
legales, judiciales o convencionales que impidan o dificulten la venta o
transferencia al comprador, o su derecho al libre uso goce y disposición
del inmueble.
2.4.4. Que se haya cumplido la normativa legal y reglamentaria sobre loteos,
urbanizaciones, subdivisiones, copropiedad inmobiliaria, y sobre cons-
trucciones en el inmueble.
2.4.5. Que el inmueble no esté afecto a eventuales expropiaciones.
2.4.6. Que el inmueble no registre deudas impagas por concepto del Impuesto
Territorial.
2.4.7. Que tratándose de inmuebles sujetos al régimen de copropiedad
inmobiliaria, no registren deudas impagas por concepto de gastos
comunes.

2.5. Asimismo, constituirá también un objetivo específico del estudio de títulos


verificar:
2.5.1. Que se cumplan todos los requisitos legales para que la venta sea válida
2.5.2. Que la propiedad pueda ser inscrita a nombre del comprador en el registro
conservatorio apenas se perfeccione la venta
2.5.3. Que el comprador pase a ser dueño pleno e irrestricto del inmueble ape-
nas éste sea inscrito a su nombre en el Registro de Propiedad

OBJETIVOS ESPECIALES:

2.6. El estudio de títulos podrá abarcar otros objetivos adicionales a los señalados en
los números anteriores, siempre que el cliente lo solicite expresamente. Así, el
cliente podrá requerir que el estudio incluya verificar si una propiedad puede o
no destinarse a un uso comercial o industrial, las posibilidades de edificación en
altura, etcétera.

161
2.7. El estudio de títulos también podrá ser efectuado para un objetivo distinto de la
compra de un inmueble, como por ejemplo recibirlo en hipoteca, adquirir dere-
chos sobre él, tomarlo en arrendamiento, etc. En tales casos, el estudio de títu-
los podrá efectuarse conforme a las presentes Pautas, en la medida en que ellas
sean aplicables a la transacción que se pretenda efectuar.

ESTUDIO SOBRE LA BASE DE ANTECEDENTES A PRIMERA VISTA


FIDEDIGNOS:

2.8. El estudio de títulos se realizará exclusivamente sobre la base de antecedentes


escritos que a primera vista tengan la apariencia de ser fidedignos. No formará
parte de la responsabilidad profesional del abogado cerciorarse si dichos ante-
cedentes o los datos o declaraciones que se contengan en ellos son o no reales,
completos o veraces.
El abogado no tendrá responsabilidad si los antecedentes que se le proporciona-
ren para un estudio de títulos hubieren sido falsificados o enmendados, siempre
que a primera vista tengan la apariencia de ser fidedignos.

2.9. El abogado del vendedor velará para que, dentro de sus posibilidades, los
antecedentes que sean proporcionados al abogado del comprador sean
fidedignos.

SOLICITAR EL MÍNIMO DE ANTECEDENTES POSIBLE:

2.10. El abogado del comprador debe intentar solicitar el mínimo de antecedentes que
fuere posible para realizar un estudio de títulos, habida consideración de la im-
portancia del negocio, la situación especial en que se pudieran encontrar las
partes, y el prestigio u honorabilidad reconocida del actual o los anteriores ven-
dedores. En todo caso, evitará exigir que se le proporcionen antecedentes mani-
fiestamente innecesarios o que razonablemente puedan ser obviados.

BUENA DISPOSICIÓN PARA SOLUCIONES RAZONABLES A PROBLEMAS


DE TÍTULOS:

2.11. El abogado del comprador debe tener buena disposición para aceptar soluciones
razonables a los problemas que pudieran presentar los títulos, teniendo en
cuenta que la buena fe se presume y que el plazo de prescripción adquisitiva or-
dinaria es de 5 años.

162
BUENA DISPOSICIÓN PARA COLABORAR EN EL ARREGLO DE
PROBLEMAS DE TÍTULOS:

2.12. Si en una venta se hubiera incurrido en algún error u omisión involuntario que
pudiera viciar el título y que constituya una simple formalidad cuyo incumpli-
miento no haya provocado daño al vendedor o a terceros, quién haya actuado
como abogado del vendedor en esa transacción deberá prestar sus buenos ofi-
cios con su cliente para enmendar prontamente el error u omisión. El abogado
en ningún caso alentará o recomendará a sus clientes que exijan alguna com-
pensación patrimonial como requisito para ello.

EL ABOGADO DEL VENDEDOR DEBE ACTUAR DE BUENA FE:

2.13. El abogado del vendedor debe actuar de buena fe y exponer al abogado del
comprador cualquier problema que eventualmente pudieran presentar los títu-
los, siempre que tuviera conocimiento de dicha situación. No obstante, el abo-
gado del vendedor en ningún caso será responsable de la mala fe de su cliente si
éste le hubiere ocultado parcial o totalmente información acerca de un eventual
problema en los títulos.

3- FORMA EN QUE DEBEN PROPORCIONARSE LOS ANTECEDENTES


ORIGINALES O FOTOCOPIAS AUTENTIFICADAS POR NOTARIO:

3.1. Para efectuar un estudio de títulos, se aceptará que los antecedentes sean propor-
cionados de la siguiente forma:
3.1.1. En original
3.1.2. En fotocopias autentificadas por Notario.

FOTOCOPIAS SIMPLES:

3.2. Excepcionalmente, y al libre criterio del abogado del comprador, éste podrá
aceptar que los antecedentes le sean proporcionados mediante fotocopias sim-
ples. En tal caso, el abogado del vendedor deberá cerciorarse razonablemente
que dichas fotocopias sean fidedignas, y en caso de no estar en condiciones de
hacerlo, deberá representar esa situación al abogado del comprador.

DOCUMENTOS EXTENDIDOS EN EL EXTRANJERO:

3.3. Tratándose de documentos extendidos en el extranjero, deberán ser presentados


debidamente legalizados, traducidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores,

163
en su caso, y protocolizados en una Notaría de Chile. Con todo, las copias de
escrituras públicas extendidas ante un cónsul de Chile en el extranjero bastará
que hayan sido legalizadas en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

INSTRUMENTOS PÚBLICOS:

3.4. En general, y salvo excepciones debidamente calificadas, los antecedentes que


sirvan de base a un estudio de títulos deben constar en escrituras públicas o ins-
trumentos públicos.

DOCUMENTOS INSERTOS EN UNA ESCRITURA PÚBLICA

3.5. Cuando se inserte un documento en una escritura pública, se le dará valor en la


medida que el Notario deje constancia en la misma escritura que se le ha ex-
hibido el original.

4- ANTECEDENTES GENERALES QUE DEBEN EXAMINARSE


ANTECEDENTES GENERALES:

4.1. En general, para efectuar un estudio de títulos, el abogado del comprador exami-
nará siempre los siguientes antecedentes que deben ser proporcionados por el
abogado del vendedor:
4.1.1. Copia de las escrituras de compraventa y demás títulos traslaticios de
dominio hasta enterar el plazo de 10 años,
4.1.2. Copia de las inscripciones en el Conservador de Bienes Raíces de los
títulos traslaticios de dominio hasta enterar el plazo de 10 años,
4.1.3. Copia de la inscripción de dominio del vendedor en el Conservador de
Bienes Raíces con certificado de su vigencia, emitida con fecha no
anterior a 60 días,
4.1.4. Certificado de gravámenes y prohibiciones de 30 años, emitido con
una fecha no anterior a 60 días,
4.1.5. Certificados de no-expropiación Municipal y del SERVIU emitidos
con una fecha no anterior a 60 días,
4.1.6. Certificado de recepción final de las construcciones existentes en el in-
mueble
4.1.7. Certificado que apruebe la venta por pisos y departamentos o que la
propiedad está acogida al régimen de copropiedad inmobiliaria, en su
caso
4.1.8. Certificado emitido por la Tesorería acreditando que el inmueble no re-
gistra deuda por concepto del Impuesto Territorial, o en caso de que se

164
consigne la existencia de alguna deuda, los documentos que acrediten
su pago.
4.1.9. Si la propiedad está sujeta al régimen de copropiedad inmobiliaria,
certificado del Administrador del condominio respectivo acreditando
que el inmueble no registra deuda por concepto de gastos comunes, o
en caso de que se consigne la existencia de alguna deuda, los docu-
mentos que acrediten su pago.

ANTECEDENTES ESPECIALES:

4.2. Además, deberán examinarse los antecedentes especiales que se indican en el


número 5 siguiente siempre que sean pertinentes al caso.
Excepcionalmente podrán solicitarse y examinarse otros antecedentes adiciona-
les, sólo cuando las características especiales de la transacción que se proyecte
realizar o las particularidades de los títulos así lo justifiquen.

ANTECEDENTES OBLIGATORIOS Y OPCIONALES:

4.3. Para efectuar un estudio de títulos, el abogado examinará en todo caso aquellos
antecedentes que de acuerdo a las reglas es imperativo revisar. Respecto de los
antecedentes que según estas reglas sea solamente opcional exigir o examinar,
quedará a su criterio profesional exigirlos o revisarlos.

ESTUDIOS DE TÍTULOS BASADOS EN OTROS ESTUDIOS ANTERIORES:

4.4. Un abogado podrá basar su estudio de títulos en otro estudio anterior, siempre
que éste haya sido realizado por un abogado conforme a estas reglas. En este
caso, su examen se limitará a aquellos antecedentes correspondientes a hechos o
actos posteriores no comprendidos en el estudio de títulos precedente. En sus
conclusiones del estudio de títulos, el abogado deberá señalar expresamente que
se ha basado en un estudio de títulos anterior.

5. ANTECEDENTES ESPECIALES QUE DEBEN EXAMINARSE

5.1. TÍTULOS ANTERIORES A LOS 10 AÑOS Se examinarán los títulos anteriores


a 10 años cuando sea necesario verificar la regularidad de las inscripciones con-
servatorias, el estado civil de alguna de las partes, o comprobar si ha transcurrido
o no el plazo de prescripción extintiva de alguna acción resolutoria por saldos de
precio adeudados u obligaciones similares.

165
5.2. MANDATOS

Copia de las escrituras de mandato:


5.2.1. Si en alguna de las ventas anteriores un vendedor hubiera compare-
cido representado por un mandatario, deberá acompañarse copia de la
escritura de mandato, salvo que éste se hubiera insertado parcial o to-
talmente en la respectiva escritura.

Delegaciones de mandatos:
5.2.2. En el evento que hubiera comparecido un delegado del mandatario, de-
berá acompañarse copia tanto de la escritura de delegación del man-
dato, como de aquella del mandato otorgado al delegante, salvo que se
hubieran insertado en la escritura.

Antigüedad de los mandatos:


5.2.3. Dependiendo de las características especiales de la compra que se pro-
yecte realizar y para cuyo efecto se estén estudiando los títulos, el
abogado podrá exigir que las escrituras de mandato y delegación no
antecedan en más de un año a la fecha de la respectiva transferencia, y
en caso contrario, podrá requerir que se le proporcione un certificado
del Archivo Judicial acerca de que a la fecha de la venta no existía
constancia al margen de la matriz de la escritura de la revocación del
mandato.

5.3. PERSONAS JURÍDICAS

Personería de los representantes:


5.3.1. Si en alguna de las ventas anteriores hubiera intervenido como vende-
dora una persona jurídica, se exigirá acreditar mediante copia de la es-
critura pública respectiva o de la reducción a escritura pública del do-
cumento correspondiente, la personería de las personas que hayan
comparecido en su representación y sus facultades, salvo que dicho
documento se hubiera insertado parcial o totalmente en la respectiva
escritura. Si hubiera comparecido un delegado, se exigirá acreditar a su
vez el poder del delegante.

Antecedentes complementarios:
5.3.2. Dependiendo de las características de la venta para cuyo efecto se es-
tén estudiando los títulos, el abogado del comprador podrá exigir uno
o más de los siguientes requisitos:
5.3.2.a. Que las escrituras de poder y delegación en su caso no antece-

166
dan en más de un año a la fecha de la respectiva venta. En
caso contrario, podrá requerir un certificado del Archivo Judi-
cial acerca de que no existe constancia al margen de la matriz
de la escritura de la revocación del poder. Si el poder hubiere
sido inscrito en el Registro de Comercio, podrá exigir también
un certificado de que no hay constancia al margen de la ins-
cripción de su revocación.
5.3.2.b. Si se tratara de un poder otorgado por el directorio de una
sociedad anónima, podrá exigir que se le acredite que quienes
concurrieron a la sesión efectivamente integraban el directorio
a esa fecha. Se aceptará como prueba suficiente a ese efecto
un certificado notarial que acredite la composición del direc-
torio conforme a los datos consignados en el registro público
a que se refiere el Artículo 135 de la Ley de Sociedades Anó-
nimas.
5.3.2.c. Los antecedentes legales ya sea parciales o completos de la
persona jurídica de que se trate, incluyendo copia de las es-
crituras públicas, inscripciones en el Registro de Comercio y
publicaciones en el Diario Oficial en su caso. Sin embargo, el
abogado evitará en lo posible solicitar antecedentes legales de
personas jurídicas, atendiendo la dificultad que supone reco-
pilar dichos antecedentes.
En todo caso, se entenderá que existen motivos suficientes
para solicitar tales antecedentes cuando el inmueble hubiere
sido aportado a una sociedad, o cuando fuere indispensable
examinar el pacto social para revisar las facultades de los
apoderados.
5.3.2.d. Si el vendedor fuere una sociedad anónima, podrá exigirse
que se acredite que el inmueble materia de la venta no repre-
senta más del 50% del activo de la sociedad, con el objeto de
determinar si se requiere o no que la enajenación sea aprobada
por una Junta Extraordinaria de Accionistas. En este último
caso, se requerirá una copia de la reducción a escritura pública
del acta de dicha Junta.
Esta circunstancia podrá ser acreditada mediante un certifi-
cado del Contador o del Gerente General de la sociedad res-
pectiva, o dependiendo de las circunstancias, mediante otros
antecedentes alternativos o adicionales, a juicio del abogado
del comprador.

167
Reducción a escritura pública;

5.3.3. Se aceptarán como escrituras públicas las reducciones a escritura pú-


blica de actas de sesiones de directorio o de juntas de accionistas de
sociedades anónimas o de sesiones del órgano administrador o asam-
bleas generales de otras personas jurídicas, siempre que se cumplan
los siguientes requisitos:
5.3.3.a. Que de acuerdo a la ley el órgano administrador esté inte-
grado por varias personas, las cuales deban tomar sus deci-
siones colectivamente y en sesiones citadas especialmente al
efecto, y que los acuerdos deban escriturarse en un libro de
actas.
5.3.3.b. Que al efectuar la reducción a escritura pública el notario deje
constancia que el acta se encuentra firmada por todos los que
aparecen asistiendo a la sesión. Con todo, tratándose de juntas
de accionistas de sociedades anónimas o de asambleas gene-
rales de otras personas jurídicas, dicha constancia deberá estar
referida a las personas que fueron designadas en la junta o
asamblea para firmar el acta respectiva.
5.3.3.c. Que la reducción a escritura pública sea efectuada por la per-
sona especialmente facultada en la sesión, junta o asamblea
respectiva para efectuar tal trámite.

5.4. ESTADO CIVIL

Presunción de veracidad:
5.4.1. En general, se aceptará y presumirá como verídica la declaración de
estado civil que las partes declaren en las escrituras públicas que con-
forman los títulos del inmueble.

Forma de acreditarlo cuando se exija:


5.4.2. No obstante lo señalado en el número anterior, y siempre que las
características de la venta para cuyo efecto se estén estudiando los tí-
tulos así lo justificaren, el abogado del comprador podrá exigir ade-
más que se le acredite el estado civil ya sea del actual vendedor o de
cualquiera de los anteriores, de la siguiente forma:
5.4.2.a. Solteros: el estado civil de soltero se podrá acreditar mediante
una declaración jurada notarial de 2 personas capaces
5.4.2.b. Viudos: el estado civil de viudo o viuda se podrá acreditar
mediante el certificado de matrimonio anterior y el certificado

168
de defunción del cónyuge respectivo otorgados por el Regis-
tro Civil. Adicionalmente podrá exigirse que se acredite que
el viudo o viuda no ha contraído nuevo matrimonio, bastando
a tal efecto una declaración jurada notarial de 2 personas ca-
paces.
5.4.2.c. Anulados o divorciados: se acreditará mediante el certificado
del matrimonio anterior otorgado por el Registro Civil. El que
debe incluir una anotación dando cuenta del divorcio o la de-
claración de nulidad. Adicionalmente podrá exigirse que se
acredite que la persona no ha contraído nuevo matrimonio,
bastando a tal efecto una declaración jurada notarial de 2 per-
sonas capaces.
5.4.2.d. Casados: se acreditará con una copia del certificado de
matrimonio respectivo otorgado por el Registro Civil.

Documentos insertos en las escrituras:

5.4.3. Para los efectos de dar por acreditado el estado civil, se dará también
valor a aquellos certificados o declaraciones señaladas en el número
anterior que hayan sido insertados en la escritura de venta respectiva,
en cuyo caso no se exigirá exhibir los documentos originales.

5.5. RÉGIMEN DE BIENES DEL MATRIMONIO

Cuando debe ser acreditado:


5.5.1. El abogado del comprador debe siempre exigir que se le acredite el
régimen de bienes del matrimonio del actual vendedor o de los anterio-
res, cuando su examen sea necesario para determinar si se requiere o
hubiera requerido la autorización del cónyuge para la validez de la
venta de que se trate.

Forma de acreditar el régimen de bienes:


5.5.2. En los casos que fuera necesario, el régimen de bienes se acreditará de
la siguiente forma:
5.5.2.a. Sociedad conyugal: mediante una copia del correspondiente
certificado de matrimonio emitido por el Registro Civil
5.5.2.b. Separación total de bienes: mediante una copia del correspon-
diente certificado de matrimonio emitido por el Registro Civil
con la anotación de la separación de bienes.
5.5.2.c. Participación en los gananciales: mediante una copia del

169
correspondiente certificado de matrimonio emitido por el Re-
gistro Civil con la anotación de haber pactado dicho régimen.
5.5.2.d. Separación de bienes del Art. 150 del Código Civil (patrimo-
nio reservado de la mujer casada): se dará por acreditado
siempre que en la compra respectiva la mujer señale que obra
dentro de su patrimonio reservado y en ella se hayan insertado
dos o más instrumentos públicos o privados distintos que den
cuenta de que la mujer ejerce o ha ejercido recientemente una
profesión o empleo separados de los de su marido.
5.5.2.e. situación de los matrimonios celebrados en el extranjero:
5.5.2.e.1. Si los cónyuges se miran como separados de bienes
conforme al Art. 135 inc. 2° del Código Civil: se
exigirá que los cónyuges así lo señalen en la res-
pectiva venta, y además que se acompañe copia del
certificado de matrimonio, debidamente traducida,
legalizada y protocolizada en Chile.
Adicionalmente podrá exigirse una declaración ju-
rada notarial de 2 testigos acerca de que no han
inscrito su matrimonio en Chile pactando en ese
acto sociedad conyugal.
5.5.2.e-2. Si los cónyuges han pactado en Chile sociedad
conyugal, separación de bienes o participación en
los gananciales: se acreditará mediante una copia
de la inscripción del matrimonio en el registro de la
Primera Sección de la comuna de Santiago del Re-
gistro Civil, en la que deberá existir constancia del
régimen de bienes de que se trate.

Documentos insertos en las escrituras:


5.5.3. Para los efectos de dar por acreditado el régimen de bienes se dará
también valor a aquellos certificados o declaraciones señaladas en el
número anterior que hayan sido insertados en la escritura de venta res-
pectiva, en cuyo caso no se exigirá exhibir los documentos originales.

Prevención relativa a la declaración de un inmueble como bien familiar


5.5.4. No obstante haberse acreditado la separación de bienes del vendedor,
si se trata de la venta de una vivienda, el abogado del comprador podrá
solicitar que el cónyuge del vendedor comparezca en la escritura de
venta declarando que no ha solicitado judicialmente que el inmueble
sea declarado bien familiar.

170
5.6. SUCESIÓN POR CAUSA DE MUERTE

Antecedentes de la sucesión:
5.6.1- Si el actual vendedor o alguno de los anteriores hubiere adquirido el
inmueble por sucesión por causa de muerte, se exigirán los siguientes
antecedentes:
5.6.1.a. Copia de la inscripción del decreto judicial que otorga la
posesión efectiva en el Registro de Propiedad del Conserva-
dor de Bienes Raíces correspondiente al Departamento en que
haya sido pronunciado, y en el lugar de ubicación del inmue-
ble. En dicha inscripción debe contenerse la indicación de que
el inmueble se encuentra incluido en el inventario. Si la pose-
sión efectiva hubiera sido tramitada ante el Servicio de Re-
gistro Civil e Identificación, se solicitará, en cambio, copia de
la resolución administrativa que la otorgue y constancia de su
inscripción en el Registro Nacional de Posesiones Efectivas.
5.6.1.b. Constancia de la inscripción del testamento en el registro
Nacional de Testamentos, en su caso, y copia de la inscripción
del testamento en el Registro de Propiedad del Conservador
de Bienes Raíces correspondiente al Departamento en que
haya sido pronunciado el auto de posesión efectiva, y en el
lugar de ubicación del inmueble
5.6.1.c. Copia de la inscripción especial de herencia a nombre de los
herederos
5.6.1.d. Que se haya insertado o se inserte en la escritura respectiva el
comprobante de pago del impuesto de herencia o de su exen-
ción, o la autorización del Servicio de Impuestos Internos para
la enajenación;

Cesión de derechos hereditarios:


5.6.2. En caso de haber existido una cesión de derechos hereditarios, se exi-
girá que el contrato se haya celebrado mediante escritura pública, co-
pia de la cual deberá acompañarse. Legados:
5.6.3. Si el actual vendedor o alguno de los anteriores tuviera la calidad de
legatario del inmueble, se exigirán los siguientes antecedentes:
5.6.3-a. copia autorizada del auto de posesión efectiva o de su inscrip-
ción
5.6.3.b. copia autorizada del testamento o de su inscripción
5.6.3.c. copia de la escritura pública de entrega del legado en la cual

171
debe haberse insertado el comprobante de pago del impuesto
de herencia o de su exención
5.6.3.d. copia de la inscripción de dicha escritura en el Registro de
Propiedad del Conservador de Bienes Raíces

5.7. DONACIONES Si el actual vendedor o alguno de los anteriores hubiere adqui-


rido el inmueble a título de donación se exigirá acompañar copia de la escritura
pública de donación, en la cual debe haberse insertado la autorización judicial co-
rrespondiente al trámite de la insinuación y el comprobante de pago del impuesto
a la donación o su exención.

5.8. PERMUTA ENTRE INMUEBLES Si el actual vendedor o alguno de los anterio-


res hubiere adquirido el inmueble a título de permuta por otro bien raíz, se exi-
girá acompañar también los títulos completos de aquel hasta el momento de su
inscripción a nombre del otro permutante, salvo que en la escritura de permuta o
por acto posterior la otra parte hubiere renunciado a la acción resolutoria.

5.9. SALDOS DE PRECIO No se exigirá acompañar escrituras de cancelación de


saldos de precio adeudados si se acredita mediante copia de la escritura pública
respectiva que el vendedor ha renunciado a la acción resolutoria, o que se ha no-
vado la obligación de pagar el saldo de precio por otra obligación dándose aque-
lla por extinguida.

6. INFORME DEL ESTUDIO DE TÍTULOS

CONTENIDO DEL INFORME:


6.1. Cada vez que un abogado efectúe un estudio de títulos conforme a estas Pautas,
debe emitir un informe escrito que contendrá al menos los siguientes datos:
6.1.1. Individualización de la propiedad, deslindes, cabida del inmueble si
apareciere en los títulos, número de rol de contribuciones
6.1.2. Descripción detallada de las transferencias de los últimos 10 años
hasta el actual propietario, indicando:
6.1.2.a. Los anteriores vendedores, su estado civil y el régimen de bie-
nes del matrimonio que tenían al momento de la venta o
compra respectiva, si alguno de ellos era incapaz, y si actua-
ron autorizados o representados por terceros;
6.1.2.b. El título al cual adquirieron los anteriores vendedores, fecha y
notaría de las escrituras públicas de las ventas anteriores, si el
precio de ellas fue pagado al contado o a plazo y si se renun-
ció o no a la acción resolutoria en su caso, fecha y notaría de

172
la escritura pública de cancelación del saldo de precio,
6.1.2.c. Foja y número de las inscripciones en el Conservador de Bie-
nes Raíces,
6.1.2.d. Fecha y notaría de las escrituras de mandato,
6.1.2.e. En general toda otra información que se estime relevante para
dar fe que se ha efectuado un estudio acucioso de los antece-
dentes.
6.1.3. Una declaración de que el informe ha sido realizado conforme a estas
Pautas, y en caso contrario, detallar las Pautas que no se han observado
y las razones tenidas en vista para ello.
6.1.4. Si el informe se ha basado en un estudio de títulos anterior, debe indi-
carse esta circunstancia acompañando al informe una copia del estudio
de títulos anterior.
6.1.5. Una conclusión dando cuenta de que los títulos están en orden, o en su
defecto que presentan deficiencias las que deben ser descritas en deta-
lle.
6.1.6. La fecha, firma y datos personales del abogado que emite el informe.

TEXTO ESPECIAL:

6.2. Las declaraciones a que se refieren los números 6.1.3 y 6.1.4 y la conclusión
señalada en el número 6.1.5 se ajustarán al texto especial que se contiene en el
Anexo.

7. DE LA ACTUALIZACIÓN DE ESTAS REGLAS


7.1. Estas reglas serán actualizadas periódicamente, ya sea corrigiéndolas,
complementándolas o modificándolas sobre la base de la experiencia y a las su-
gerencias del Comité y de los abogados.

7.2. Las modificaciones a estas reglas solamente entrarán a regir una vez que sean
aprobadas por el Consejo y en la fecha que se fije para su vigencia. El Colegio
velará por dar debida publicidad a dichas modificaciones de manera que puedan
ser fácilmente conocidas.

173
TEXTO DE LAS DECLARACIONES Y CONCLUSIÓN REFERIDAS EN
LOS NOS 6.1.3, 6.1.4 Y 6.1.5 DE LAS REGLAS

“El suscrito, en su calidad de Abogado habilitado para el ejercicio de la profesión, y


conforme a lo dispuesto en las Pautas para el Estudio de Títulos de Inmuebles Urbanos
recomendadas por el Colegio de Abogados de Chile A.G., Revisión 2004, ("las Pautas")
declara lo siguiente con relación al presente estudio de títulos:

a.- ANTECEDENTES Y CRITERIOS CONSIDERADOS

- Que salvo las excepciones que se consignan al final, este estudio de títulos ha sido
realizado ajustándose a “las Pautas", habiéndose examinado todos los documentos que
conforme a tales normas deben ser revisados

(sólo para el caso de haberse basado en un estudio de títulos anterior)

- Que este estudio se ha efectuado sobre la base de un estudio de títulos anterior reali-
zado también conforme a “las Pautas” con fecha............................por el abogado
Sr.........................................................., aceptándose sus conclusiones como válidas y sin
que se haya revisado nuevamente la documentación que debió haberse tenido a la vista
para realizar tal estudio. De esta forma, solamente se han examinado los documentos
posteriores a dicho estudio.

b.- CONCLUSIÓN SOBRE LOS TÍTULOS (llenar la alternativa que corresponda)

- que conforme a los antecedentes que ha examinado, dichos títulos:


( ) Cumplen todos los requisitos establecidos por “las Pautas”, para ser considera-
dos en orden, sin que presenten observaciones
( ) Cumplen los requisitos establecidos por “las Pautas” para ser considerados en
orden, con la sola salvedad de aquellas observaciones que se consignan al fi-
nal.
( ) No cumplen los requisitos establecidos por “las Pautas” para ser considerados
en orden, según se indica en las observaciones que se consignan al final.

174
c. CONCLUSIÓN SOBRE LA TRANSFERIBILIDAD DEL INMUEBLE6
(llenar sólo si fuera procedente, conforme a la alternativa que corresponda)

c.1.- Si el estudio de títulos ha sido efectuado para efectos de una compraventa


( ) Que el actual propietario puede vender y transferir válidamente el inmueble, sin
que requiera obtener la autorización de terceros o efectuar gestiones judiciales
o extrajudiciales con ese objeto, y que salvo hechos posteriores, el inmueble po-
drá ser inscrito en el registro conservatorio a nombre del comprador apenas se
perfeccione la venta
( ) Que obtenidas que sean las autorizaciones o efectuadas las gestiones que se
detallan al final, en su caso, el actual propietario podrá vender y transferir vá-
lidamente el inmueble y éste podrá ser inscrito en el registro conservatorio a
nombre del comprador.

c.2.- Si el estudio de títulos ha sido efectuado para efectos de constituir sobre el inmueble
una hipoteca
( ) Que el actual propietario puede hipotecar válidamente el inmueble, sin que re-
quiera obtener la autorización de terceros o efectuar gestiones judiciales o ex-
trajudiciales con ese objeto, y que salvo hechos posteriores, la hipoteca podrá
ser inscrita en el registro conservatorio a nombre del acreedor hipotecario
apenas se perfeccione la hipoteca
( ) Que obtenidas que sean las autorizaciones o efectuadas las gestiones que se
detallan al final, en su caso, el actual propietario podrá hipotecar válidamente
el inmueble y la hipoteca podrá ser inscrita en el registro conservatorio a nom-
bre del acreedor hipotecario.

OBSERVACIONES:

1.- En el presente estudio no se han seguido las siguientes normas de “las Pautas”:

2.- Los títulos presentan las siguientes observaciones:

6
Estas conclusiones están referidas solamente a los casos en que el estudio de títulos haya sido efectuado con miras a
una eventual compraventa o hipoteca sobre la propiedad. Si el estudio de títulos obedece a otros propósitos, (ej. el aporte
de un inmueble a una sociedad, la constitución de un usufructo, el arriendo etc.) la redacción de estas conclusiones puede
ser adaptada a cada situación particular.

175
3.- Para (vender y transferir) (hipotecar) la propiedad se requiere obtener la autorización de
las personas que a continuación se señalan y/o efectuar las gestiones que se indican a
continuación:

4.- Otras observaciones:

En...............,a........de...............de...............

NOMBRE Y FIRMA DEL ABOGADO

176
PUBLICACIONES DE LA FACULTAD
OBRAS EDITADAS PUBLICACIONES PERIÓDICAS

LOS CINCUENTA AÑOS DE LA TESIS CHILENA DE Cuaderno jurídico Nº 1


LAS DOSCIENTAS MILLAS MARINAS (1947-1997) lA SEGURIDAD JURÍDICA, EN SU PERSPECTIVA
Hugo Llanos Mansilla (Editor) FILOSÓFICA, HISTÓRICA Y DOGMÁTICA

ESTUDIO DEL RÉGIMEN JURÍDICO DEL Cuaderno jurídico Nº 2


ESTRECHO DE MAGALLANES Y PRIMERAS JORNADAS DE DERECHO MÉDICO
EL DERECHO INTERNACIONAL
John Ranson García Cuaderno jurídico Nº 3
RIESGO, CULPA Y RESPONSABILIDAD EN EL ACTO
LA ESCUELA CHILENA DE HISTORIADORES DEL DERECHO MÉDICO
Y LOS ESTUDIOS JURÍDICOS EN CHILE
Antonio Dougnac Rodríguez - Felipe Vicencio Eyzaguirre (Editores) La Revista de Derecho

ÉTICA, DERECHO Y SOCIEDAD


José Miguel Vera Lara COLECCIÓN TEMAS
Nº 1 REGULACIÓN DEL COMERCIO INTERNACIONAL
ÉTICA, POLÍTICA Y SOCIEDAD EN EL DERECHO CHILENO
José Miguel Vera Lara Francisco Pfeffer Urquiaga - Críspulo Marmolejo González
ÉTICA, MERCADO Y SOCIEDAD Nº 2 CURSO ESPECIALIZADO DE RESPONSABILIDAD
José Miguel Vera Lara EXTRACONTRACTUAL
Rubén Celis Rodríguez
ÉTICA, TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD
Nº 3 DE LOS PRINCIPIOS INSPIRADORES DEL
José Miguel Vera Lara
CÓDIGO CIVIL CHILENO
Carlos López Díaz - Danilo Báez Reyes
ÉTICA, UTOPÍA Y SOCIEDAD
José Miguel Vera Lara Nº 4 SOCIEDAD, ARRENDAMIENTO Y LA FIANZA
Rubén Celis Rodríguez
CURSO ELEMENTAL DE FILOSOFÍA Y LÓGICA
José Miguel Vera Lara Nº 5 MODOS DE EXTINGUIR LAS OBLIGACIONES
Rubén Celis Rodríguez
ELEMENTOS DE JURISDICCIÓN CONSTITUCIONAL Nº 6 REGÍMENES MATRIMONIALES
Francisco Zúñiga Urbina Rubén Celis Rodríguez

LA SUMISIÓN A DERECHO DE LOS ACTOS Y DISPOSICIONES Nº 7 ESTUDIOS SOBRE GOBIERNO Y ADMINISTRACIÓN


DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Francisco Zúñiga Urbina
Kamel Cazor Aliste Nº 8 INTRODUCCIÓN AL DERECHO PROCESAL
CONSTITUCIONAL
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN JURÍDICA Francisco Zúñiga Urbina
Gabriel Álvarez Undurraga
Nº 9 DERECHOS REALES Y BIENES
ENCIERRO Y CORRECCIÓN. LA CONFIGURACIÓN DE UN Rubén Celis Rodríguez
SISTEMA DE PRISIONES EN CHILE (1800-1911)
Nº 10 CONSTITUCIÓN Y DEBIDO PROCESO LEGAL
Marco Antonio León León
Francisco Zúñiga Urbina
CADENA DE CUSTODIA DE LOS MEDIOS PROBATORIOS EN Nº 11 MATERIAL DE APOYO PARA CLASES
ILÍCITOS CON RESULTADO DE MUERTE DE DERECHO CIVIL I parte I
Viviana Readi Silva - Claudia Jiménez Álvarez Carlos López Díaz

CURSO DE DERECHO MINERO


Carmen Ansaldi Domínguez

GUÍA PARA LA COMUNICACIÓN EFICAZ


Jorge Cabello Terán

EL DERECHO DEL TRABAJO EN EL QUIJOTE


José Montenegro Baca

REVISIÓN DE LOS CONTRATOS DE


CIRCUNSTANCIAS DE SOBREVINIENTES
Carlos López Díaz

EL ERROR EN EL MATRIMONIO: ORÍGENES CANÓNICOS


Y EVOLUCIÓN CIVIL
Carlos Salinas

ANATOMÍA DE LA CORRUPCIÓN
José Miguel Vera Lara
COLECCIÓN GUÍAS DE CLASES
º 1 ÉTICA Y FILOSOFÍA DEL DERECHO Nº 27 HISTORIA DEL DERECHO CHILENO
Ismael Bustos Concha CONTEMPORÁNEO IV (1865-1924)
Eric Eduardo Palma González
Nº 2 EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA
Gabriel Álvarez Undurraga Nº 28 DERECHO ROMANO
DERECHO SUCESORIO DERECHOS REALES OBLIGACIONES
Nº 3 INTRODUCCIÓN AL DERECHO
Ángela Cattan Atala
Pedro Ballacey Herz

Nº 4 CURSO DE DERECHO ECONÓMICO: Nº 29 INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL DERECHO


LEGISLACIÓN ECONÓMICA TOMO I ECONÓMICO 2ª Parte
Bernardita Blasco Pauchard
Manuel Astudillo Astudillo

Nº 5 DERECHO DEL TRÁNSITO 2ª Ed. Nº 30 DERECHO PROCESAL


Luis Correa Bulo
Leonardo Aravena Arredondo

Nº 6 CURSO DE DERECHO ECONÓMICO: Nº 31 DERECHO COMERCIAL I


Alex Díaz Loayza
LEGISLACIÓN ECONÓMICA TOMO II
Manuel Astudillo Astudillo Nº 32 LECCIONES DE DERECHO POLÍTICO
Ismael Bustos Concha
Nº 7 CURSO DE DERECHO ECONÓMICO:
LEGISLACIÓN ECONÓMICA TOMO III Nº 33 DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO
Manuel Astudillo Astudillo Hernán Ríos de Marimón

Nº 8 MANUAL DE INTRODUCCIÓN Nº 34 HISTORIA DEL DERECHO I


AL DERECHO 2° Ed. (Siglos XV –XVII)
Pedro Ballacey Herz Eric Eduardo Palma González
Nº 9 MANUAL DE TÉCNICAS DE ESTUDIOS E INVESTIGACIÓN Nº 35 HISTORIA DEL DERECHO CHILENO
Gabriel Álvarez Undurraga
CONTEMPORÁNEO III (1830-1865)
Nº 10 DERECHO PENAL, PARTE ESPECIAL Eric Eduardo Palma González
Luis Ducos Kappes
Nº 36 HISTORIA DEL DERECHO CHILENO
Nº 11 LEY DE ALCOHOLES Y PROCEDIMIENTOS CONTEMPORÁNEO V (1865-2003)
Leonardo Aravena Arredondo Eric Eduardo Palma González

Nº 12 HISTORIA DEL DERECHO I Nº 37 HISTORIA DEL DERECHO I


Eric Eduardo Palma González LA SOCIEDAD HISPANO - GERMANA
LA SOCIEDAD HISPANO - MUSULMANA
Nº 13 HISTORIA DEL DERECHO CHILENO Eric Eduardo Palma González
CONTEMPORÁNEO
Eric Eduardo Palma González Nº 38 DERECHO COLECTIVO DEL TRABAJO
Andrés Naudon Figueroa
Nº 14 NUEVO PROCEDIMIENTO PENAL TOMO I
Germán Hermosilla Arriagada Nº 39 DERECHO AMBIENTAL
Eduardo Astorga J.
Nº 15 NUEVO PROCEDIMIENTO PENAL TOMO II
Germán Hermosilla Arriagada Nº 40 DERECHO PROCESAL
Luis Correa Bulo.
Nº 16 EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA 3 TOMOS
Jorge Cabello Terán Nº 41 MANUAL DE ORATORIA
Jorge Cabello Terán
Nº 17 INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO
DEL DERECHO ECONÓMICO Nº 42 DERECHO ECONÓMICO
Bernardita Blasco Pauchard DERECHO Y POLÍTICA ECONÓMICA
Víctor Mena Vergara
Nº 18 NUEVO PROCEDIMIENTO PENAL TOMO III
Germán Hermosilla Arriagada Nº 43 APUNTES DE EXPRESIÓN ESCRITA PARA
CÁTEDRA “EXPRESIÓN ORAL Y DEBATE
Nº 19 MANUAL DE METODOLOGÍA PARA LA
CONTROVERSIAL”
INVESTIGACIÓN SOCIOJURÍDICA Jorge Cabello Terán
Jorge Cabello Terán
Nº 44 DICCIONARIO PRÁCTICO
Nº 20 NUEVO PROCEDIMIENTO PENAL TOMO IV Jorge Cabello Terán
Germán Hermosilla Arriagada
Nº 45 DERECHO PROCESAL
Nº 21 DERECHO PENAL CHILENO PARTE ESPECIAL Luis Correa Bulo
Juan Carlos Cárcamo
Nº46 LECCIONES DE DERECHO POLÍTICO TOMO II
Nº 22 HISTORIA DEL DERECHO I TOMO I
Ismael Bustos Concha
Eric Eduardo Palma González
Nº47 FUNDAMENTOS FILOSÓFICOS DEL DERECHO
Nº 23 HISTORIA DEL DERECHO CHILENO Ismael Bustos Concha
CONTEMPORÁNEO II (1808-1830)
Eric Eduardo Palma González Nº48 VICIOS IDIOMÁTICOS
Jorge Cabello Terán
Nº 24 NUEVO PROCEDIMIENTO PENAL TOMO V
Germán Hermosilla Arriagada Nº49 DERECHO CIVIL
PARTE PRELIMINAR Y GENERAL
Nº 25 CURSO DE DERECHO DE AGUAS Carlos López Díaz
Luis Simón Figueroa del Río
Nº50 LOS BIENES Y DERECHOS REALES
Nº 26 INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LA SOCIEDAD Carlos López Díaz
Ismael Bustos Concha