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A.

- TÍTULOS EJECUTIVOS Y ACCIÓN EJECUTIVA:

1.- Concepto del Procedimiento Ejecutivo: Es aquel destinado a


obtener el cumplimiento forzado de una obligación preestablecida que
consta de un título al que la ley le otorga mérito suficiente para estos
efectos. Los títulos ejecutivos son aquellos instrumentos, ‘’públicos y privados,
y también resoluciones y actas, que dan constancia de una obligación
precisa, hasta ese momento, indubitada, a los cuales la ley les confiere le
mérito bastante para justificar el cumplimiento forzado de dicha obligación. El
Procedimiento ejecutivo ‘’difiere sustancialmente’’ de los procedimientos
declarativos, como el procedimiento ordinario de mayor cuantía,
fundamentalmente porque en el ejecutivo lo que se persigue por el acreedor
que recibe el nombre de ejecutante es que su deudor que recibe la
denominación de ejecutado, cumpla ‘’forzadamente una obligación que
adeuda y que no le ha satisfecho’’. Este cumplimiento compulsivo es
posible porque la obligación, cuyo cumplimiento se persigue, ‘’ya se encuentra
establecida de antemano’’, no es necesario iniciar un juicio para establecerla,
como ocurre en el procedimiento ordinario de mayor cuantía en que el
demandante precisamente persigue que se declare que el demandado le
adeuda una determinada prestación y luego, que se la pague. La diferencia
entre ambos procedimientos es, pues, fundamental y no es sólo de
oportunidad; es de fondo: 1) - En el Pº declarativo la obligación, si
bien, probablemente existe no ha sido satisfecha, por lo menos es lo
que afirma el demandante. La forma de establecerla y cobrarla, es
precisamente iniciando un procedimiento declarativo para que el
tribunal competente, luego de oír a ambas partes y recibir las pruebas
que estás produzcan, resuelve si acoge o no la demanda. En el 1er
caso, declarara la existencia de la Oº pretendida y ordenará su
cumplimiento; en el 2do desechará la demanda en todas sus partes. El
cumplimiento de la sentencia condenatoria puede solicitarse ante el
mismo Tº por la ‘’vía incidental’’, que será lo usual, o bien, por la vía
ejecutiva si dicho cumplimiento se pide después de transcurrido un
año desde que se hizo exigible. 2) - En el Pº Ejecutivo, como hemos
dicho, el acreedor no solicita que se declare la existencia de la Oº sino
que derechamente pide su cumplimiento forzado. Dado que la Oº
pretendida consta de un título al que la ley le confiere mérito
ejecutivo en su favor. Entre ellos, la sentencia definitiva ejecutoriada
- y ese título es el que justifica y fundamenta su acción.
2.- Características del Pº Ejecutivo: A) Se trata de un Pº
‘’contencioso’’ pero no necesariamente ‘’controvertido’’. En efecto,
como la Oº que se demanda ya se encuentra establecida, la controversia que
pudo suponer su establecimiento no se hace necesaria. Fundamentalmente se
trata de un Pº ‘’de cobro o de apremio’’, como lo conceptualiza el
legislador. Si embargo, el deudor o ejecutado tiene una oportunidad para
oponerse a la ejecución iniciada en su contra y ella se la ofrece el legislador
una vez que ha sido legalmente requerido de pago. Desde el momento
del requerimiento - que realiza un Receptor Judicial - comienza a correr el plazo
para que el ejecutado oponga excepciones, las que se encuentran
taxativamente contenidas en el art. 464 del C.P.C, para las Oº de dar. Si opone
una o mas de ellas, en la forma y oportunidad debidas, Comienza el Pº
contradictorio propiamente tal entre ejecutante y ejecutado. Entre
tanto, debe paralizarse el Pº de apremio después de trabado el embargo. La
controversia originada por la oposición del ejecutado, se va a tramitar
conforme a las reglas proporcionadas por el C.P.C que, si bien, establecen un
período de discusión, de prueba y finalmente, uno de sentencia, configuran en
definitiva un juicio contradictorio muy breve, acorde con la circunstancia de
que el ejecutante cuenta a su favor con una obligación ya establecida en un
título ejecutivo. No existe tramite de ‘’Conciliación’’, como en el J.
Ordinario, dado que le art. 262 del C.P.C excluye expresamente este
tramite en el J. ejecutivo. Tampoco la ‘’Reconvención, por no haber
sido considerada atendida la naturaleza del procedimiento y porque
en las excepciones perentorias del art. 464 se confieren al ejecutado
suficientes medios de defensa, entre ellos la excepción de
compensación. En cuanto a la prueba que deba rendirse, debe señalarse que
esta corresponderá fundamentalmente al ejecutado, ya que será de su cargo
comprobar las excepciones formuladas en cuya virtud pretende ser absuelto de
la obligación demandada, hasta ese momento, indubitada, por constar de un
título ejecutivo. Si la sentencia acoge oposición, el Pº de apremio se termina,
debiendo alzarse le embargo que pudiera haberse trabado sobre bienes del
ejecutado, si por el contrario, se desecha la oposición, dicho procedimiento
deberá continuar hasta hacer al ejecutante entero y cumplido pago de la Oº
adeudada.

B) Es un Pº que se tramita en dos cuadernos: I) Cuaderno Ejecutivo:


que comienza con la demanda ejecutiva a la que necesariamente debe
aparejarse el título en que se funda (está destinado a contener,
eventualmente, el juicio contradictorio). II) Cuaderno de Apremio: que
comienza con el mandamiento de ejecución y embargo (esta destinado a
contener, el embargo, administración, realización de los bienes embargados y
el pago al acreedor). Se trata de 2 cuadernos que deben tramitarse
separadamente ya que ambos persiguen un objetivo diferente, pero
ambos son complementarios. Si el ejecutado ‘’no opone excepciones’’
el cuaderno ejecutivo contendrá únicamente la demanda y su
notificación; si las formula, contendrá todo el juicio contradictorio,
incluyendo la prueba que se rinda y la sentencia definitiva.

3.- Clasificación del Juicio Ejecutivo: A) Atendiendo a la naturaleza de


la O º cuyo cumplimiento se pide: Los Juicios Ejecutivos Son: I) de dar,
reglamentado en los Art. 434 a 529 del C.P.C II) de hacer art. 530 a 543 III) de
no hacer reglamentado en las mismas normas antedichas. B) Atendiendo a
la clase de Oº cuyo cumplimiento se pide: Los Juicio ejecutivos son: I) De
aplicación General y Especial. La ley ha creado varios juicios ejecutivos
especiales a propósito de las Oº cuyo cumplimiento se demanda. Entre ellos:

1. El destinado a la realización de la prenda civil. D.L Nº 776 -


19/12/1925.
2. El relativo a la prenda de valores mobiliarios a favor de los
Bancos Ley Nº 4287 - 23/2/1928.
3. El relativo a la compra venta de cosas corporales muebles a
plazo, Ley Nº 4702 - 6/12/1929.
4. El de cobro de impuesto territorial. C, Tributario.

C) Atendiendo a la cuantía de la Oº demandada: Los Juicios Ejecutivos


son: I) de mayor cuantía II) de menor cuantía. No existe juicio ejecutivo de
menor cuantía, como ocurre en el Pº ordinario declarativo en que se distingue
entre mayor - menor y mínima cuantía. El Pº ejecutivo de mínima cuantía se
aplica a los juicios cuya cuantía no exceda de 10 UTM mensuales. A los que
excedan esa cantidad se aplica el Pº ejecutivo de mayor cuantía.

B.- PROCEDIMIENTO EJECUTIVO EN Oº DE DAR:


1.- Requisitos de procedencia de la acción ejecutiva:
A) Que la Oº que se demanda ‘’conste en un título ejecutivo’’; sin él,
la ejecución no puede prosperar. B) Que la Oº sea actualmente
exigible, lo dice expresamente el art. 437 del C.P.C para las Oº de dar,
lo que también resulta aplicable a las Oº de hacer y de no hacer en
virtud de los dispuesto en los art. 530 - 544. ‘’ello significa que la Oº
pretendida no debe encontrarse sujeta a plazo, condición o modo
alguno’’. C) Que la Oº sea líquida, tratándose de Oº de dar, esto es,
debe consistir en una Oº precisa, determinada en su especie, o en su
género y en su cantidad. También puede ser liquidable ‘’mediante
simples operaciones aritméticas con los solos datos que le mismo
título ejecutivo suministre. Art. 438 del C.P.C. D) Que no hayan
transcurrido más de 3 años, contados desde que la Oº se hizo
exigible. Art. 442 del C.P.C. no se trata propiamente de un plazo de
prescripción sino del simple transcurso del término de 3 años desde
que la Oº pudo exigirse legalmente por más que le plazo general de
prescripción de la acciones ejecutivas sea precisamente de 3 años.

2.- La Oº debe constar en un título ejecutivo:


A) Concepto de los títulos ejecutivos: ‘’Es aquel documento, público o
privado, que da cuenta de una obligación indubitada, al cual la ley le
atribuye la suficiencia necesaria para exigir el cumplimiento forzado
de la obligación que contiene. Sólo la ley otorga mérito ejecutivo a los
documentos públicos y privado; los particulares no podrían atribuirle
mérito ejecutivo, lo que no obsta, por cierto, al hecho de que la obligación que
convienen la hagan constar en alguno de los títulos ejecutivos
establecidos por la ley. Por ejemplo: la celebración de un contrato de venta
que los contratantes realizan por intermedio de una escritura pública, ya que
este documento precisamente tiene el carácter de título ejecutivo siempre que
se trate de una copia autorizada de la misma. Los títulos ejecutivos están
enumerados en el art. 434 del CPC y en leyes complementarias. Es requisito
fundamental de un título ejecutivo, que de constancia de una obligación
determinada en contra de una persona determinada. Dicha obligación, por otra
parte debe ser líquida y exigible. Este título ejecutivo se debe bastar a si
mismo, por ello debe expresar con toda claridad y precisión, la obligación que
se demanda. Esta no podría estar concebida en términos vagos e
indeterminados, menos aún, ser líquida o hallarse sujeta a un plazo o una
condición pendientes.

B) Enumeración de los títulos ejecutivos: Títulos ejecutivos contenidos


en el citado art. 434: 1º ) Sentencia firme: definitiva o interlocutoria;
2º) Copia autorizada de escritura pública 3º) Acta de avenimiento
pasada ante tribunal competente y autorizada por un ministro de fe o
por 2 testigos de actuación: 4º) Instrumento privado, reconocido
judicialmente o mandado a tener por reconocido 5º) Confesión judicial
6º) cualquiera títulos al portador, o nominativos, legítimamente
emitidos, que representen obligaciones vencidas, y los cupones
también vencidos de dichos títulos, siempre que los cupones
confronten con los títulos y éstos, en todo caso, con los libros
talonarios 7º) Cualquiera otro título a que las leyes den fuerza
ejecutiva. Títulos Ejecutivos contenidos en leyes especiales: El art.
434, referido, contiene a pie de pág. Una enumeración de otros títulos
ejecutivos instituidos por leyes especiales. Como el D.L Nº 776; el
establecido por ley Nº 4702 6/12/1924, consistente en escritura
pública, o privada autorizada por un notario; y el contemplado en el C,
tributario, constituido por la lista de deudores morosos del impuesto
territorial, confeccionada por el tesorero comunal respectivo.
C) Clasificación de los títulos ejecutivos: i) Títulos ejecutivos perfectos
o completos: Son aquellos que se bastan a si mismos, sin necesidad de que
se realice alguna gestión previa para darles mérito ejecutivo. Por ejemplo: la
copia autorizada de una sentencia definitiva o interlocutoria, firme o
ejecutoriada, o la copia autorizada de una escritura pública. ii) Títulos
ejecutivos imperfectos o incompletos: Son aquellos documentos privados
que requieren de la practica de alguna gestión previa para conferirles mérito
ejecutivo. Por ejemplo: el reconocimiento de firma de un instrumento privado
suscrito por el deudor, que debe realizarse mediante una gestión judicial,
preparatoria de la vía ejecutiva. O bien la gestión consistente en el protesto de
una letra de cambio que debe efectuar un notario, seguida de la gestión
judicial de notificación de dicho protesto al deudor.

3.- Análisis particular de los títulos ejecutivos del art. 434 del C.P.C:
1) Sentencia firme, definitiva o interlocutoria: La sentencia definitiva,
como sabemos, es aquella que pone fin a la instancia, resolviendo la cuestión
o asunto que ha sido objeto del juicio. La sentencia interlocutoria es aquella
que falla un incidente del juicio, estableciendo derecho permanente a favor de
las partes, o resuelve sobre algún trámite que debe servir de base en el
pronunciamiento de una sentencia definitiva o de otra interlocutoria posterior.
Para que constituyan título ejecutivo es menester que ambas se encuentren
ejecutoriadas. Recordemos que el art. 174 del C.P.C, expresa que una
sentencia definitiva o interlocutoria se encuentran firmes o
ejecutoriadas en tres situaciones distintas: 1) Desde la fecha que
hayan sido notificadas a las partes sin no procede recurso alguno en
su contra 2) si proceden recursos, desde que ellos han sido ejercidos y
resueltos por el tribunal correspondiente, caso en el cual dichas
resoluciones se entenderán firmes desde que se notifique el decreto
que las mande a cumplir 3) y si procediendo recursos, éstos no se ha
hecho valer por las partes dentro del plazo legal, los que se han
extinguido. Tratándose de sentencias definitivas, se certificará por el
secretario del tribunal a continuación del fallo, el cual se considerará
firme desde ese momento. Finalmente, cabe expresar que las sentencias
definitivas e interlocutorias, firmes o ejecutoriadas, producen la acción y
excepción de cosa juzgada, tal como lo preceptúa el art. 175 del C.P.C.
precisamente la acción que producen es la que ‘’permite exigir su
cumplimiento ejecutivo ante los tribunales’’. Sobre este respecto conviene
aclarar que haya casos en que esta clase de resoluciones pueden cumplirse,
no obstante no encontrarse ejecutoriadas. Ello ocurre cuando han sido
apeladas y el recurso de apelación concedido en el sólo efecto devolutivo.

A pesar de hallarse pendiente la resolución de este recurso, las resoluciones


apeladas pueden cumplirse porque su ejecución no ha sido suspendida en este
caso. Por tal motivo se dice que, si bien, estas resoluciones no se encuentran
ejecutoriadas causan ejecutoria. Es conveniente aclarar que la acción
ejecutiva no es la única forma de pedir el cumplimiento forzado de una
obligación establecida en una sentencia definitiva o en una interlocutoria,
firmes o ejecutoriadas. Es más, se trata de la manera menos utilizada para
estos efectos. Ello es así, en razón de que, en verdad, existen dos maneras
distintas de exigir este cumplimiento tratándose de sentencias definitivas e
interlocutorias, firmes o ejecutoriadas. Es más se trata de la manera menos
utilizada para estos efectos. Ello es así, en razón de que, en verdad, existen
dos maneras distintas de exigir este cumplimiento tratándose de sentencias
definitivas e interlocutorias, en términos generales:

A) El cumplimiento ejecutivo 2) y el cumplimiento incidental. Este


último se encuentra reglamentado en los art. 231 a 241 del CPC. El Art. 233.
Cuando se solicite la ejecución de una sentencia ante el tribunal que la
dictó dentro del plazo de un año contado desde que la ejecución se hizo
exigible, si la ley no ha dispuesto otra forma especial de cumplirla, se
ordenará su cumplimiento con citación de la persona en contra de
quien se pide. La parte en contra de quién se pide el cumplimiento debe ser
notificada por cédula de la resolución que la ordene, fecha desde la cual corre
el plazo de la citación mencionada. El notificado puede oponerse al
cumplimiento incidental alegando alguna de las excepciones que
taxativamente indica el art. 234. Si se opone, el tribunal conferirá traslado de
ella al peticionario del cumplimiento y esta oposición se tramitara como un
incidente. Si no hay oposición, o ella es desechada por el Tº, se procederá al
cumplimiento de la sentencia en la forma que reglamentan los art. 235 a 241.
CPC.

B) Copia autorizada de la escritura pública: La escritura pública es


aquel instrumento público otorgado por un notario, con las
formalidades legales, e inscrito en su protocolo o registro público. Las
copias autorizadas de una escritura pública son expedidas, como es obvio, por
el notario ante quien se otorgó dicho instrumento, pero, también pueden ser
otorgadas por el notario suplente, interino o subrogante de esa misma notaría
o por el archivero judicial que tenga a su cargo el registro respectivo por haber
transcurrido más de 1 año desde que éste fue cerrado por el notario
correspondiente. La escritura pública cuya copia autorizada se acompaña
como título ejecutivo, deberá dejar constancia específica y concreta de la
obligación pretendida ejecutivamente. Por ejemplo: puede tratarse de un
contrato de venta celebrado por medio de una escritura pública, en el cual
ambos contratantes asumen obligaciones recíprocas, las que se indican y
detallan en dicho instrumento.

C) Acta de avenimiento: El número 3º del citado art. 434, establece que


también es título ejecutivo: ‘’el acta de avenimiento pasada ante tribunal
competente y autorizada por un ministro de fe o por dos testigos de
actuación’’. El avenimiento es un acuerdo celebrado entre las partes del
un juicio pendiente para ponerle término en las condiciones que ellas
estipulen. Pueden presentarlo al Tº por medio de un escrito o celebrarlo,
aprovechando la realización de alguno de los comparendos que se efectúan en
el juicio, caso en el cual debe levantarse un acta que contenga el acuerdo, la
que deberá ser firmada por el juez, los litigantes y el secretario del Tº como
ministro de fe autorizante. ‘’el acta original, así como su copia autorizada,
serán los títulos ejecutivos en este caso.

Otras formas de poner término aun juicio por acuerdo de las partes:
A) La conciliación: es el acuerdo para poner término a un juicio,
provocado por el juez, el que debe citar a las partes a un comparendo
con este preciso objeto, diligencia en que les propondrá las bases de
arreglo. Como sabemos, es un trámite obligatorio en la mayoría de los
juicios civiles, y se realiza después de terminada la etapa de
discusión.

B) Transacción: es un contrato regido por las normas del C.C en que


las partes terminan un litigio pendiente o precaven uno eventual,
haciéndose concesiones reciprocas art. 2446. El CPC convierte en
título ejecutivo el acta de avenimiento pero nada dice con respecto a
la conciliación y a la transacción, no obstante que están llamados a
producir sustancialmente los mismos efectos. La solución a esta
aparente omisión del legislador debe buscarse en las normas que
reglamentan estos institutos. Art. 267. De la conciliación total o parcial se
levantará acta, que consignará sólo las especificaciones del arreglo; la cual
subscribirán el juez, las partes que lo deseen y el secretario, y se estimará
como sentencia ejecutoriada para todos los efectos legales. Por su parte el art.
2460 del c.c previene que la transacción produce efecto de cosa juzgada en
última instancia. Tanto la conciliación como la transacción pueden cumplirse
forzadamente, ya que ambas se estiman como sentencias firmes o
ejecutoriadas, cualquiera de las partes o contratantes podrá recurrir a la
justicia ordinaria para exigir dicho cumplimiento. ‘’Creemos que en la
conciliación el título ejecutivo será el acta o la copia autorizada del
acta en que ella se contiene; y en el caso de la transacción, el
instrumento en que, asimismo se contenga.

C) Instrumento Privado reconocido judicialmente o mandado a tener


por reconocido: Instrumento privado es aquél que da constancia de un
hecho, en cuyo otorgamiento no ha intervenido ningún funcionario
público en su carácter de tal y que carece de formalidades legales.
Ahora no ocuparemos de los instrumentos privados desde el punto de vista de
su posibilidad de llegar a constituir títulos ejecutivos. Aclaremos que los
instrumentos privados no constituyen por sí mimos títulos ejecutivos, si bien
pueden convertirse en tales merced a gestiones previas realizadas con este
objeto. Estas gestiones previas son de dos clases: a) Gestiones no
judiciales, que son aquellas que no requieren la intervención de un Tº.
b) Gestiones judiciales denominadas preparatorias de la vía ejecutiva,
entre ellas, el reconocimiento de firma - confesión de deuda -
notificación de los protestos de letras de cambio, pagarés, cheques y
copias de facturas emitidas de acuerdo con el art. 5 de la ley Nº
19.983. Una distinción se nos impone desde el comienzo: 1) los
instrumentos privados en general 2) la letra de cambio, pagarés y cheques. 3)
y la copia de la factura otorgada en conformidad con el art. 5 de la ley Nº
19.893 15/12/2005. Los instrumentos privados, en general, no requieren
de gestiones previas de carácter no judicial, derechamente puede emplearse a
su respecto una gestión preparatoria de la vía ejecutiva para darles el carácter
de títulos ejecutivos, consistentes en el reconocimiento de firma. En cambio,
las letras de cambio, pagarés y cheques, para llegar a constituir títulos
ejecutivos, se encuentran sujetos a un doble tipo de gestiones: no judiciales y
judiciales. Las no judiciales están constituidas por las diligencias
previas de protesto de estos documentos y las judiciales por las
gestiones de notificación de dichos protestos. En cuanto a la copia de la
factura referida, una vez que cumpla con los requisitos exigidos por el art. 5 de
la ley Nº 19.983, se encuentra sujeta únicamente a la gestión preparatoria de
la vía ejecutiva consistente en su notificación judicial al obligado a su pago.

D) Gestiones no judiciales de las letras de cambio y de los pagarés: el


legislador, teniendo presente la frecuente utilización de estos documentos en
Dº privado como instrumentos de pago o de crédito y, especialmente, en las
relaciones de carácter mercantil, los dotó de un estatuto especial, diferente al
que rige los demás instrumentos privados. En efecto: art. 434 nº 4:
Instrumento privado, reconocido judicialmente o mandado tener por
reconocido. Sin embargo, no será necesario este reconocimiento respecto del
aceptante de una letra de cambio o suscriptor de un pagaré que no hayan
puesto tacha de falsedad a su firma al tiempo de protestarse el documento por
falta de pago, siempre que el protesto haya sido personal.

La disposición transcrita, como hemos dicho, dispensa al tenedor o beneficiario


de estos documentos, de la obligación de efectuar la gestión preparatoria de
reconocimiento de firma que deben sujetarse los demás instrumentos privados
para constituir in título ejecutivo; pero, en cambio los obliga a la realización de
otra gestión preparatoria diferente, la de notificación judicial de sus protestos.
El protesto por el no pago de una letra de cambio o de un pagaré, es
una gestión, no judicial, consistente en dejar un testimonio fehaciente
que estos documentos no fueron pagados a la fecha de sus
respectivos vencimientos luego de haberse efectuado su
requerimiento de pago por las personas que señala la ley.

La letra de cambio y el pagaré, deben consignar, entre otras menciones, la


época o fecha en que deben ser pagados. Pero no basta el acaecimiento de la
fecha de su vencimiento para la exigibilidad y conservación de los derechos del
tenedor en contra de los obligados a su pago; es menester que sean
protestados en la forma dicha. El art. 79 de la ley Nº 18.092 del 14/1/1982,
prescribe que ‘’todos los que firman una letra de cambio, sea como libradores,
aceptantes o endosantes, quedan solidariamente obligados a pagar al portador
el valor de la letra, más los reajustes e intereses en su caso. Si no se realiza en
tiempo y forma el protesto por falta de pago, caducarán las acciones
cambiarias que el portador pueda tener en contra del librador, endosante y los
avalistas de ambos. Salvo las excepciones que consigna la misma disposición.
Por su parte el art. 59 de la misma ley, dispone que ‘’la letra de cambio puede
protestarse por falta de aceptación, por falta de fecha de aceptación y por falta
de pago’’. El art. 60 agrega que ‘’los protestos deberán hacerse por notarios,
pero en las comunas que no sean asiento de un notario podrán efectuarse
también por el oficial del registro civil del lugar del pago o del lugar donde
deba prestarse la aceptación, según corresponda.

El protesto por lo tanto, se efectúa, entre otros, por los notarios, a petición del
tenedor o beneficiario de estos documentos, en el día siguiente al de sus
respectivos vencimientos, siempre que éste no cayere en sábado. Para estos
efectos, el notario, pro intermedio de un empleado de su notaría - para lo cual
deberá hallarse autorizado por la C.A respectiva - cita al aceptante de a letra
de cambio o al suscriptor del pagaré a su oficio, para el día siguiente al del
vencimiento de estos documentos, con el objeto de requerirlos de pago en
forma personal. El inciso I del art. 61 de la ley mencionada, prescribe que ‘’ el
funcionario deberá entregar en los lugares y oportunidades que se señalan en
los art. 68-69, un aviso dirigido al librado o aceptante en que lo citará para que
el día siguiente hábil que no fuere sábado a su oficio, a fin de realizar el
requerimiento que corresponda. Si los citados no pagan, luego de ser
requeridos, o si no concurren a la citación, el notario deberá dejar testimonio
del requerimiento y del no pago de estos documentos en un acta levantada al
efecto. Esta es el acta de protesto. Habitualmente, el protesto se practica en
rebeldía de los citados, ya que éstos no suelen concurrir al oficio del notario,
pero para efectuarlo será necesario que el notario constate previamente que
no existen depósitos para el pago en la tesorería comunal correspondiente. La
ley Nº 18.092 del 14/1/1982, dispone que los bancos comerciales y las
sociedades financieras, autorizados también por la ley para efectuar el protesto
de las letras de cambio y de los pagarés que tengan en su poder, ya sea
como beneficiarios o endosatarios, deberán, igualmente, enviar aviso
escrito al aceptante de una letra de cambio o al suscriptor de un pagaré, a los
menos con 10 días de anticipación a su vencimiento, indicando el lugar preciso
en que debe efectuarse el pago, agregando que la falta de pago será
certificada al dorso del documento o de si hoja de prolongación con expresión
de la constancia de haberse enviado el aviso señalado. El art. 71 añade que
para estos efectos cada oficina llevará un registro de letras protestadas ñeque
día a día se dejará constancia de los protestos por falta de pago que se hayan
efectuado, registros que serán públicos. Como dijimos, luego de efectuarse los
protestos en la forma dicha, el tenedor o beneficiario de las letras de cambio o
pagarés, debe cumplir aún otra gestión, esta vez de carácter judicial. Debe
solicitar al Tº competente que haga notificar estos protestos al deudor, a fin de
preparar la vía ejecutiva. Cabe señalar, sin embargo, que esta notificación
judicial no es necesaria cuando el protesto de estos documentos se ha
efectuado en forma personal al aceptante de una letra de cambio o al suscritor
de un pagaré y éstos no han opuesto tacha de falsedad a su firma al momento
de efectuarse. ‘’en este evento, estos documentos adquieren mérito
ejecutivo por esta sola circunstancia’’. ‘’igualmente adquiere mérito
ejecutivo, sin necesidad de reconocimiento de firma ni de la diligencia
de protesto, la letra de cambio y el pagaré, cuando la firma del
obligado aparezca autorizada por un notario o por el oficial del
registro civil en las comunas en que no tenga el asiento de sus
funciones de notario’’.

E.- Gestiones no judiciales del cheque: Los cheques también deben ser
protestados. El protesto de los cheques, por falta de pago, lo efectúa
el banco librado, esto es, aquél en que tiene su cuenta corriente el girador.
Cuando se presenta un cheque al banco librado para su cobro; si este no lo
paga por no tener el girador fondos disponibles en su cuenta corriente o en
línea de crédito, debe protestarlo. ‘’una vez protestado, lo devuelve a su
portador’’. Se trata de una gestión muy simple ya que está exenta de
trámites y de formalidades. Sin embargo, el cheque protestado por falta de
fondos, para constituir un título ejecutivo debe cumplir todavía otra gestión,
semejante al caso de las letras de cambio y a los pagares. El protesto referido
debe ser notificado judicialmente al girador del cheque. Para estos
efectos, el tenedor de esta clase de documentos, debe iniciar una gestión
preparatoria de la vía ejecutiva ante el tribunal competente, consistente en
solicitar la notificación judicial referida al girador del documento. El inciso
final del art. 434, dispone que al igual que las letras de cambio y los
pagarés, el cheque tendrá mérito ejecutivo, sin necesidad de
reconocimiento previo, respecto del girador, cuya firma de giro
aparezca autorizada por un notario o por el oficial del registro civil en
las comunas donde no tenga su asiento un notario.

F.- Copias de las facturas emitidas de conformidad con el art. 5 de la


ley Nº 19.983:
Como expresamos, esta clase de documentos no requiere de
gestiones previas, de carácter no judicial, para adquirir mérito
ejecutivo. Los requisitos impuestos por el citado art. 5 de dicha ley se refieren
a la manera de constituir el título mismo; nos es necesario efectuar el protesto
de ellos una vez llegada la fecha de su vencimiento. El art. 1 de la ley referida
dispone que, ‘’ en toda operación de compraventa, de prestación de servicios,
o en aquellas que la ley asimile a tales operaciones, en que el vendedor o el
prestador del servicio esté sujeto a la obligación de emitir factura, deberá
emitir una copia, sin valor tributario, de la factura original, para los efectos
de su transferencia a terceros o cobro ejecutivo, según lo dispuesto en esta
ley’’. La copia de la factura a que se refiere dicha norma, para tener
mérito ejecutivo deberá cumplir con los requisitos indicados en el art.
5º de la misma ley y, entre ellos:

a) Que dicha factura no haya sido reclamada mediante alguno de los


procedimientos indicados en su art.3
b) Que su pago se actualmente exigible - Que la acción para su cobro
no esté prescrita.
c) Que en dicha copia conste el recibo de las mercaderías entregadas
o del servicio prestado l con indicación del recinto y fecha de la
entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio, el
nombre completo, rol único tributario y domicilio del comprador o
beneficiario, e identificación de la persona que recibe las
mercaderías o el servicio, más la firma de este último.

G.- Confesión Judicial: Cuando un acreedor no dispone siquiera de un


instrumento privado en que conste la obligación que le adeuda otra persona,
puede acudir al tribunal competente pidiéndole que cite a su deudor a la
presencia judicial, en que la fecha que señale, para que confiese adeudarle la
obligación que especificará con el objeto de preparar en su contra una
ejecución. Aquí basta con la sola confesión del presunto deudor para constituir
un título ejecutivo, sin perjuicio de que el peticionario acompañe antecedentes
para demostrar la seriedad de su petición.

H.- Confrontación de títulos y cupones: El Nº 6 del art. 434 estatuye que


son títulos ejecutivos: 6. Cualesquiera títulos al portador, o nominativos,
legítimamente emitidos, que representen obligaciones vencidas, y los cupones
también vencidos de dichos títulos, siempre que los cupones confronten con
los títulos, y éstos, en todo caso, con los libros talonarios. Resultando conforme
la confrontación, no será obstáculo a que se despache la ejecución la protesta
de falsedad del título que en el acto haga el director o la persona que tenga la
representación del deudor, quien podrá alegar en forma la falsedad como una
de las excepciones del juicio.

I.- Cualquier otro título a que las leyes den fuerza ejecutiva: Estos son
los títulos creados por leyes especiales, a que ya nos hemos referido, por
ejemplo, los instrumentos públicos o privados indicados en la ley Nº 4702,
relativa a la compraventa de cosas muebles a plazo; la lista de deudores
morosos en el pago del impuesto territorial confeccionada por el tesorero
comunal respectivo y las copias de facturas emitidas inconformidad a la ley Nº
19.983.

4.- Obligación actualmente exigible: Es el segundo de los requisitos de


procedencia de la acción ejecutiva, se trata de una exigencia común de los
juicios ejecutivos por obligaciones de das - hacer y no hacer. Una Oº es
actualmente exigible cuando en su nacimiento o ejercicio no se halla sujeta a
plazo, condición o modo alguno. O bien, cuando el plazo ha vencido, la
condición se ha cumplido o el modo ha sido satisfecho.

5.- Obligación Líquida, determinada o convertible:


A) Si la Oº es de dar, debe ser líquida, esto es, debe referirse a una especie
determinada, como la entrega de un auto determinado. A este respecto, el
inciso final del art. 328 del CPC, estatuye que ‘’ Se entenderá cantidad
liquida, no sólo la que tenga actualmente esta calidad, sino también
la que pueda liquidarse mediante simples operaciones aritméticas con
sólo datos que el mismo título ejecutivo suministre’’. Por ejemplo una
persona se compromete a pagar a otra la cantidad de un millón de pesos, con
un interés de 7 % anual, el día 30/1/2007. El Art. 439 dispone que: Si del título
aparece una obligación en parte líquida e ilíquida en otra, podrá procederse
ejecutivamente por la primera, reservándose al acreedor su derecho para
reclamar el resto en vía ordinaria. B) Si la Oº es de hacer, deberá ser
determinada, por ejemplo la construcción de un muro divisorio entre dos
propiedades que se individualizan, de la dimensión, altura, y con el empleo de
los materiales que se indicarán en el comercio. C) Si la Oº es de no hacer
una obra material, deberá ser susceptible de convertirse en la de destruir la
obra realizada, como por ejemplo, la prohibición que se impone a una persona
de no levantar el muro divisorio, referido en el ejemplo anterior, a más de dos
metros de altura, lo que aquella contraviene.
6.- El título presentado no puede tener más de 3 años: Hemos dicho que
el art. 442 del CPC, ordena a Tº denegar de oficio la ejecución si el título
presentado tiene más e 3 años contados desde que la obligación se haya
hecho exigible. Algunos autores han creído ver en esta disposición una
situación de excepción a la norma general del C.C en el sentido de que la
prescripción no puede ser declarada de oficio por el Tº. Se apoyan además, en
la circunstancia de que el plazo de prescripción de las acciones ejecutivas es
de 3 años como lo señala el art. 2515 del C.C. En realidad, en parte alguna esta
norma autoriza al juez para declarar la prescripción de oficio. Basta leerlas con
cierta atención. Art. 442. El tribunal denegará la ejecución si el título
presentado tiene más de tres años, contados desde que la obligación
se haya hecho exigible; salvo que se compruebe la subsistencia de la
acción ejecutiva por alguno de los medios que sirven para deducir
esta acción en conformidad al artículo 434.

El art. 2514 del C.C, ubicado en el título de la prescripción, dispone que: La


prescripción que extingue las acciones y derechos ajenos exige
solamente cierto lapso de tiempo, durante el cual no se hayan
ejercido dichas acciones. Se cuenta este tiempo desde que la Oº se haya
hecho exigible. Por su parte el art. 2515, estatuye que: Este tiempo es en
general de 3 años para las acciones ejecutivas y de 5 para las
ordinarias. La acción ejecutiva se convierte en ordinaria por el lapso
de 3 años, y convertida en ordinaria durará solamente otros dos. Lo
anterior no significa que el Tº deba declarar la prescripción de una acción
ejecutiva cuando del título que presenta el ejecutante aparezca que ha
transcurrido ese plazo. Como dijimos, el legislador no ha facultado al Tº para
efectuar una declaración semejante como aparece de la simple lectura del
citado art. 442 del CPC. Por otra parte la prescripción debe ser alegada.
Precisamente el art. 464 del CPC, que se refiere a la oposición del ejecutado,
contempla en el Nº 17 de la enumeración de la excepciones que contiene, la de
‘’Prescripción de la deuda o sólo de la acción ejecutiva’’.

Además, debe tenerse presente que existen prescripciones de la acción


ejecutiva que requieren de un plazo menor que el de 3 años. Tal ocurre con la
prescripción de las acciones cambiarias que emanan de una letra de cambio,
protestada o no, según hemos visto. En efecto el art. 98 de la ley Nº 18.091,
estatuye que este plazo es solamente de 1 año contado desde que los
obligados al pago de una letra de cambio debieron efectuarlo. Lo mismo rige
para el pagaré, protestado o no. Según el art. 197 de la misma ley, y también
para la prescripción de la acción ejecutiva contra los obligados al pago de un
cheque, el que se cuenta desde la fecha del protesto según el art. 34 de la ley
sobre cuentas corrientes bancarias y cheques. La acción que emana de una
obligación amparada por un título ejecutivo, no termina por la
prescripción de 3 años. Lo que en realidad prescribe es la calidad de
la acción para exigir su pago; después de 3 años la acción subsiste, pero
como ‘’ordinaria’’, por otros 2 años. Lo que ha cambiado, pues, es la naturaleza
de la acción; de ejecutiva ha pasado a convertirse en ordinaria. La anterior
implica que para demandar el pago de tal obligación después de 3 años, debe
recurrirse a un juicio declarativo. Al efecto, el art. 680 Nº 7 de CPC, ESTATUYE
QUE DEBERÁ APLICARSE EN ESTE CASO EL Pº SUMARIO. Si la ley no hubiera
dispuesto esta conversión, el acreedor con título ejecutivo se habría
encontrado en desventaja frente al acreedor con un título común, puesto que
el segundo, en definitiva, habría dispuesto de un plazo mayor para cobrar su
obligación sin que pudiera oponérsele de prescripción extintiva.
Gestiones Preparatorias de la Vía Ejecutiva: 1.- Concepto: Son
aquellas que deben efectuarse judicialmente para darle a un título el
carácter de ejecutivo, susceptible de producir una acción ejecutiva
mediante la cual es posible cobrar forzadamente la obligación que en
él se contiene. Ya hemos dicho que hay títulos que no requieren de ninguna
gestión previa para tener la calidad de ejecutivos, puesto que tal calidad se las
confiere la ley, como ocurre con las sentencias definitivas o interlocutorias
firmes o ejecutoriadas, o con sus copias autorizadas, o con las copias
autorizadas de una escritura pública. En cambio, hay otros que si requieren de
tales gestiones previas, por ejemplo: una letra de cambio no aceptada ante
notario ni protestada personalmente, o un documento privado, suscrito por la
persona que lo otorga y que da cuenta de una obligación que ésta debe
cumplir en una fecha determinada. Estas gestiones judiciales previas se
denominan ‘’Gestiones preparatorias de la vía ejecutiva’’ y,
precisamente, tienen por finalidad preparar en título para iniciar un
juicio ejecutivo tendiente a obtener el cumplimiento forzado de una
obligación.

Alguna de estas gestiones ya nos hemos referido: 1º. Citación a


reconocer una firma puesta en un instrumento privado 2º. Citación a
confesar deuda 3º. Notificación del protesto de las letras de cambio,
pagarés o cheques 4º. Notificación de las copias de las facturas
otorgadas en conformidad con el art. 5º de la ley Nº 19.983 6º.
Confrontación de títulos y cupones. Agregaremos: 6º. Avaluación 7º
Validación de una sentencia extranjera 8º Notificación del título
ejecutivo a los herederos del deudor. Anteriormente existía otra,
denominada ‘’dación de segunda copia con mérito ejecutivo de la
primera’’ derogada por la ley Nº 18.181 EN 1982.

Lo que ocurre es que antes de la modificación legal referida, sólo tenían mérito
ejecutivo las primeras copias de una escritura pública que se entregaban una a
cada una de las partes contratantes. Si alguna de ellas perdía esta copia, para
iniciar un juicio ejecutivo se veía obligada a iniciar esta gestión preparatoria,
consistente, como hemos dicho, en pedir al tribunal competente que ordenara
al notario otorgar una 2da copia con el mérito ejecutivo de la primera, lo que
éste ordenaba con citación del deudor. Actualmente y a merced de esta
modificación legal, todas las copias autorizadas de una escritura pública
otorgadas por las personas facultadas para ello, tienen mérito ejecutivo, lo
que, por cierto, es más simple y efectivo. Cabe observar que estas gestiones
preparatorias tienen un carácter semejante a las medidas prejudiciales. Ambas
se llevan a acabo antes del juicio ejecutivo u ordinario. Ambas tienen
incidencia en la competencia del Tº que debe conocer el juicio posterior,
puesto que la competencia para conocer de ellos se radica en el Tº que
conoció de las gestiones o medidas. Pero presentan muchas diferencias. Las
medidas prejudiciales están destinadas a preparar el juicio ordinario o de otra
clase; a producir pruebas que puedan desaparecer; o a cautelar la acción que
se intentará. En cambio las gestiones preparatorias de la vía ejecutiva
únicamente pueden tener por objeto completar un título para
convertirlo en ejecutivo y así generar una acción ejecutiva.

2.- Estudio Particular de las gestiones preparatorias:


1.- Citación a reconocer firma en un instrumento privado: el
instrumento privado, en un principio carece de mérito ejecutivo; sin embargo,
puede llegar a tenerlo: 1º Cuando ha sido reconocido por el ejecutante; y
2º Cuando se ha mandado tener por reconocido judicialmente. Para
estos efectos, el peticionario de la medida debe presentar una solicitud al Tº
competente, fijado por las reglas de la competencia absoluta y relativa y por
las de distribución de causas. Esta solicitud deberá cumplir con los requisitos
formales de todo escrito y por ser la 1ra, deberá cumplir, además, con las
exigencias de la ley Nº 18.12, esto es ser patrocinada por abogado habilitado
para el ejercicio de la profesión y contar con un procurador o mandatario
judicial. En ella el solicitante pedirá al Tº que cite al deudor, que
individualizará, a la audiencia que éste señale, para que reconozca como suya
la firma puesta en un instrumento privado, que deberá acompañar a la
solicitud. Desde ya, aclaremos que le peticionario de la medida ha debido
indicar expresamente que la medida de reconocimiento d forma tiene por
objeto preparar la vía ejecutiva en contra de dicho deudor.

Esta indicación es necesaria para advertir al deudor que su no comparecencia


injustificada a la audiencia que se le haya fijado, puede tener el efecto de que
el Tº tenga por reconocida la firma en su rebeldía y en consecuencia, el
peticionario cuente con un título ejecutivo para hacerlo valer en su contra. Si el
escrito cumple con las exigencias formales antedichas, el Tº le dará curso
fijando una fecha para que comparezca el deudor a la diligencia solicitada. Esta
resolución deberá ser notificada personalmente a dicho deudor por tratarse de
la 1ra que se efectúa. Distintas situaciones que pueden presentarse: i) El
citado comparece y reconoce como suya la firma del documento que
se le exhibe. En este caso, y en el supuesto que dicho documento dé
constancia específica y clara de una obligación determinada, quedará
preparada la ejecución, sin que sea menester que le Tº dicte ninguna
resolución. El peticionario podrá, pues, presentar de inmediato su demanda
ejecutiva con el mérito de este título, constituido por la solicitud y por el
reconocimiento prestado por el deudor. ii) El citado comparece y no
reconoce como suya la firma que se le exhibe. En este caso, se habrá
frustrado la posibilidad de convertir dicho documento privado en un título
ejecutivo y el requirente se verá obligado a iniciar un juicio declarativo en
contra de su deudor para que se establezca, mediante la sentencia definitiva
que deba dictarse, la existencia de la obligación cuya satisfacción pretende. iii)
El citado comparece pero da respuestas evasivas. En este evento, el Tº, a
petición del solicitante de la gestión, podrá tener por reconocida la firma, caso
en el cual quedará igualmente preparada la ejecución una vez que esta
resolución se encuentre ejecutoriada; si el Tº no accede a lo pedido, se habrá
frustrado, asimismo, la posibilidad de obtener un título ejecutivo, sin perjuicio
del derecho del peticionario para apelar esta resolución, ya que se trata de una
sentencia interlocutoria de la 2da especie. iv) El citado no comparece. En
este caso, el Tº, a petición del requirente, tendrá por reconocida la
firma del citado, en su rebeldía: Se trata de uno de los casos en que
excepcionalmente el silencio de una de las partes en un juicio tiene un efecto
jurídico determinado asignado por la ley. La resolución que en este caso dicte
el Tº tiene la naturaleza jurídica de una sentencia interlocutoria de la 2da
especie, ya que resuelve sobre un trámite que servirá de base a una sentencia
definitiva o a otra interlocutoria posterior. Una vez que se encuentre
ejecutoriada, el requirente podrá presentar su demanda ejecutiva ya que
dispondrá de un título ejecutivo consistente en un instrumento privado
mandado a tener por reconocido mediante resolución ejecutoriada.
2.- Citación a confesar deuda: esta gestión preparatoria de la vía ejecutiva
consiste en obtener, mediante la confesión del deudor, un título ejecutivo que
anteriormente no tenía existencia material y que después de la
confesión, si ella es positiva, va a dar por establecida un obligación,
precisa y determinada, que el confesante deberá satisfacer al requirente en
un Pº ejecutivo. la obligación del deudor, si bien, puede ser real y verdadera,
no consta en ningún instrumento público ni privado. Por ejemplo: una persona
presta a otra la cantidad de 100 mil pesos en efectivo por el término de un mes
constado desde la fecha del préstamo, pero debido a razones de parentesco o
de amistad, no se deja constancia de ello en ningún documento; luego, el
mutuario se niega a devolver lo prestado. Para que la confesión constituya un
título ejecutivo se requiere que el solicitante diga expresamente en su
solicitud que ella tiene por objeto preparar la acción ejecutiva que
deducirá posteriormente.

Al igual que en el caso anterior, esta solicitud del requirente debe cumplir con
todos los requisitos formales de un escrito y, por se la 1ra, deberá cumplir,
además con las exigencias de la ley Nº 18.120. Igual que en el caso anterior si
dicha solicitud cumple con estas exigencias, el Tº accederá lo pedido, citando
al deudor a su presencia en la fecha que indicará, para que preste la confesión
requerida. Esta resolución deberá notificarse en forma personal a dicho
deudor, igualmente, por ser la 1ra que se efectúa en el juicio.

Veamos también las distintas situaciones que pueden presentarse: i)


El citado comparece y confiesa adeudar pura y simplemente la
cantidad expresada en la solicitud. en este caso, la confesión tendrá la
virtud de establecer la existencia de la obligación requerida, pero, además, la
de revestirla de un título ejecutivo, de manera que el peticionario podrá
presentar su demanda ejecutiva a partir desde ese momento sin que deba
cumplir ninguna otra exigencia. Puede ocurrir que el citado comparezca, pero
reconozca sólo una parte de la obligación señalada. En este evento, se
producirán los efectos dichos pero sólo con respecto a lo confesado; en cuanto
al saldo, el solicitante se verá obligado a iniciar un Jº declarativo. ii) Si el
citado comparece pero, en lugar de reconocer o negar la deuda, da
respuestas de carácter evasivo, el peticionario de la gestión, si estima que
el citado sólo está evitando confesar la deuda, pero que de los términos ñeque
ella fue prestada se deduce lo contrario, deberá presentar un escrito al Tº
pidiéndole que, calificando de evasiva sus respuestas, tenga la deuda por
reconocida. Si el Tº accede a lo pedido y tiene la deuda por reconocida,
igualmente el peticionario contará con un título ejecutivo y, una vez que esta
interlocutoria se encuentre ejecutoriada, podrá presentar su demanda
ejecutiva; si el Tº deniega lo pedido, se habrá frustrado la posibilidad buscada
por el peticionario y éste se verá precisado a iniciar un juicio declarativo con
este objeto, sin perjuicio de que pudiera apelar de dicha resolución. iii) Si el
citado comparece pero no reconoce la obligación, se habrá frustrado la
posibilidad de establecer su existencia y, junto con ella, la de contar con un
título ejecutivo para exigir su cumplimiento.

Al peticionario de la gestión no le quedara que intentar un Jº declarativo para


estos efectos. iv) Si el citado no comparece a la audiencia fijada, el
solicitante deberá pedir por escrito al Tº que, en vista de su rebeldía, lo tenga
por confeso la deuda. Al igual que en el caso de la Gestión preparatoria de
reconocimiento de firma, el Tº deberá dictar una resolución y si accede a lo
pedido, el peticionario contará, asimismo, con un título ejecutivo para exigir
ejecutivamente la satisfacción de la Oº requerida. Es aplicable en esta parte, lo
que dijimos en el párrafo de la gestión de reconocimiento de firma con
respecto a la naturaleza de esta resolución y a la época ñeque puede
presentarse la demanda ejecutiva.

Algunas consideraciones sobre la forma de realizar la diligencia de


confesión de deuda y reconocimiento de firma: 1) en primer termino, es
preciso señalar que las dos gestiones preparatorias ya estudiadas, pueden
solicitarse conjuntamente, dado su objetivo similar y la forma en que ambas
deben realizarse. Así un acreedor puede pedir, mediante un solo escrito, que
se cite a la presencia judicial a su deudor para que confiese una obligación que
le adeuda y para que reconozca como suya la firma puesta en el instrumento
privado en que consta dicha obligación. A su solicitud, obviamente, deberá
acompañar el instrumento privado cuya firma pide reconocer. Si la solicitud
cumple con las formalidades que ya hemos visto, el Tº fijará día y hora la
realización de la audiencia judicial en que el deudor deberá prestar estos
testimonios. Si el deudor niega la deuda pero reconoce como suya la firma del
documento, quedará preparada la ejecución. 2) Las diligencias de confesión de
deuda y la de reconocimiento de firma no constituyen un comparendo, de tal
manera que el único obligado a comparecer es el citado. El peticionario de la
medida puede asistir, ya que se trata de un acto público, pero ‘’no puede
intervenir’’. Esta diligencia no puede ser confundida, pues, con un
comparendo ni con una diligencia de prueba. 3) la diligencia debe realizarse
directamente ante el juez, y el citado debe comparecer en forma personal.
Como se trata de un plazo judicial, es posible que el Tº, ante una petición
fundada del citado, pueda anticipar o prorrogar la diligencia. 4) Mientras
el Tº no dicte la resolución que tenga por confesada la deuda o por reconocida
la firma, en rebeldía del citado, estimamos que es posible que éste
comparezca útilmente en cualquier momento antes de que dicha resolución
sea pronunciada, si bien, reconocemos que esta conclusión es discutible. 5)
cuando el deudor no comparece a la audiencia fijada por el Tº o cuando da
respuestas evasivas, se requiere de una resolución judicial que lo tenga por
confeso de la deuda o por reconocida la firma, la que el Tº deberá dictar a
requerimiento escrito del peticionario. Esta resolución es una sentencia
interlocutoria de la 2da especie y, por tanto, apelable.

3.- Notificación judicial de los protestos de letras de cambio, pagarés,


y cheques:
Reiteremos que cuando se pretenda accionar ejecutivamente en contra del
aceptante de una letra de cambio o en contra del suscriptor de un pagaré, no
se requiere de la notificación judicial previa del protesto cuando éste les ha
sido efectuado en forma personal y éstos no han opuesto tacha de falsedad a
las firmas que se le atribuyen. Por otra parte estimamos que no se requiere
siquiera el protesto de las letras de cambio, pagarés y cheques cuando la firma
del obligado a su pago aparezca autorizada por un notario o por el oficial del
registro civil en las comunas en que no tenga asiento de sus funciones un
notario.

Conforme a los expresado hasta aquí: Las letras e cambio, los pagarés
y los cheques, si bien, son instrumentos privados, tienen un
‘’estatuto’’ diferente a los demás instrumentos de esta clase. 1) No
requieren de protesto en caso que la firma de los obligados a su pago haya
sido autorizada por un notario o por un oficial del registro civil en las comunas
en que no hay notario. Tiene merito ejecutivo por esto solo hecho. 2) si
no se ha procedido a la autorización de las firmas ante notario, del aceptante
de una letra de cambio o del suscriptor de un pagaré, dichos documentos, si
bien, requieren de protestos, no hacen necesario que éste les sea notificado
judicialmente cuando el protesto se haya efectuado en forma personal. 3) Si
no existe autorización de las firmas respecto del aceptante de una letra de
cambio o del suscriptor de un pagaré y el protesto, que en este caso debe
efectuarse, no se les ha practicado en forma personal, deberá procederse a la
gestión preparatoria de la vía ejecutiva consistente en la notificación judicial
de los protestos de dichas personas. Esta misma regla rige para los demás
obligados al pago de estos documentos, como librador, endosantes y avalistas,
a los que debe agregarse al girador de un cheque protestado por el banco
librado, quines deberán ser notificados judicialmente de los protestos
efectuados, para que quede preparada la ejecución.
Formas de efectuar la notificación de los protestos: ya hemos dicho en
qué consisten los protestos por ni pago de un documento, como se efectúan y
quines los practican. Para que la letra de cambio, pagaré y cheque,
debidamente protestados, adquieran mérito ejecutivo, es necesario que le
portador de uno de estos documentos solicite al tribunal competente que haga
notificar a la persona obligada a su pago la copia del protesto que deberá
acompañar a su escrito. Si la solicitud ha cumplido con las exigencias formales
de todo escrito, además de las correspondientes al primero de que se presenta
al Tº, éste le dará curso disponiendo la notificación a la persona que se indica.
Como se trata de la primera notificación que se efectúa, ésta deberá
practicarse en forma personal. La cédula respectiva estará formada por el
escrito, resolución del Tº que ordena la notificación, y la copia del acto del
protesto. El notificado puede tachar de falsa la firma que se le atribuye en el
momento mismo en que se le notifica el protesto o dentro del plazo de tres
contados desde la notificación referida. - Si no opone tacha de falsedad a
la firma dentro del plazo señalado, el documento adquirirá mérito ejecutivo en
su contra y autorizará la presentación de una demanda ejecutiva.
Probablemente, el Tº ordenará que previamente se certifique esta
circunstancia en el expediente. Si, por le contrario, el notificado tacha de
falsa la firma que se le atribuye en el documento acompañado, el solicitante
deberá acreditar, en la misma gestión preparatoria, que la firma impugnada
corresponde verdaderamente al impugnante. La negativa del notificado origina
un incidente que deberá resolver el Tº. Si el peticionario de la gestión, en
concepto del tribunal, logra acreditar que el documento es auténtico, entre
otros antecedentes, por ejemplo, mediante una pericia caligráfica, éste
dispondrá de un título ejecutivo para iniciar la ejecución; si no lo logra, deberá
recurrir a la vía ordinaria para establecer la existencia de la obligación
pretendida. La resolución de Tº es una sentencia interlocutoria y puede ser
apelada tanto pro el requirente de la gestión como por el notificado. Es lo que
nos dice el art. 111 de la ley Nº 18.092 de 14/1/1982. Antes de la vigencia de
dicha ley, cuando la persona notificada del protesto de alguno de los
documentos mencionados, lo tachaba de falso dentro del plazo legal, se
frustraba para su tenedor la posibilidad de contar con un título ejecutivo para
demandar su pago ejecutivamente y debía recurrir a la vía ordinaria para estos
efectos. Fue precisamente esa ley la que introdujo en la gestión de notificación
judicial del protesto la posibilidad de que el tenedor de esta clase de
documentos impugnara la tacha opuesta y pudiera acreditar que la firma del
obligado a su pago era verdadera, dando paso con ello a la ejecución. En
nuestro concepto, la introducción de esta incidencia desnaturalizó el
procedimiento de la gestión preparatoria a la que nos estamos refiriendo, si
bien, hay que reconocer que anteriormente los notificados comúnmente
hacían un mal uso de este derecho, tachando de falsas sus firmas sin ningún
control. Cabe señalar que la gestión de notificación judicial del protesto de
cheques, por falta de pago, no sólo puede dar origen a una demanda ejecutiva,
sino que también a la comisión del delito de giro doloso de cheque cuando el
girador de esta clase de documentos, notificado judicialmente, no consigna
fondos para cubrir el documento, sus intereses y costas, dentro de tercero día
en la cuenta corriente del Tº después de su notificación y así se certifica en el
expediente.

Este delito actualmente, es de acción privada, no pública, y que no procede la


prisión preventiva en contra del girador del cheque durante la investigación y
el procedimiento. Finalmente cabe señalar que el art. 110 de la citada ley
dispone actualmente que ‘’cualquiera persona que en el acto del protesto o en
la gestión preparatoria de la vía ejecutiva, tachare de falsa su firma puesta en
una letra de cambio o pagaré y resultaré en definitiva que la firma es
auténtica, será sancionada con las penas indicadas en el art. 467 del C. penal,
salvo que se acredite justa causa de error, o que el título en el cual se estampo
la firma es falso.

Por su parte, el art. 112 de la citada ley dispone que ‘’no obstante lo prescrito
en el art. Anterior 111, el demandado en un juicio civil y el inculpado o
procesado en el juicio criminal por el delito establecido en el art. 110. Podrán
oponer como defensa o excepción la falsedad del título o la de su firma y
justificarla en dichos procesos. Finalmente debe tenerse presente que le art. 44
de la ley sobre cuentas corrientes, bancarias y cheques, modificado por la
misma ley, dispone que ‘’cualquiera persona que en la gestión de notificación
de un protesto de cheque tache de falsa su firma y resultaré en definitiva que
dicha firma autentica, será sancionado con las penas que se contemplan en el
art. 467 del C. penal, salvo que acredite justa de error o que el título en el cual
se estampó la firma es falso’’.

4.- Notificación judicial de la copia de la factura emitida de acuerdo


con lo dispuesto en el art. 5 de la ley Nº 19.983. Se trata de una nueva
gestión preparatoria de la vía ejecutiva dispuesta por el art. 5 de la ley Nº
19.983. Como dijimos, la copia de una factura emitida en conformidad con lo
dispuesto en el art. 5 de la ley Nº 19.983, puede llegar a constituir título
ejecutivo cuando puesta en conocimiento del obligado a su pago mediante
notificación judicial, éste no alegare en el mismo acto o dentro de tercero día:
1) La falsificación material de la factura o guías de despacho
respectivas 2) La falsificación del recibo de las mercaderías o del
recibo del servicio prestado que deben contener las facturas y sus
copias. 3) La falta de entrega material de la mercadería o de la
prestación del servicio a que se refiere la factura y su copia.

Si se impugnare la copia de la factura, ésta se tramitará como incidente en la


misma gestión preparatoria de la notificación judicial y en contra de la
resolución que la deniegue, procederá el recurso de apelación en el solo efecto
devolutivo. El inciso final del art. 5º, referido, contiene una sanción para el que
impugne dolosamente de falsedad cualquiera de los documentos indicados en
el número 3º y sea vencido en el incidente respectivo. ‘’el que dolosamente
impugne de falsedad cualquiera de los documentos mencionados en la letra c),
y sea vencido totalmente en el incidente respectivo, será condenado al pago
del saldo insoluto y, a título de indemnización de perjuicios, al de una suma
igual al del referido saldo, más el interés máximo convencional calculado sobre
dicha suma, por el tiempo que corra entre la fecha de la notificación y la del
pago.

5.- Confrontación de Títulos y Cupones:


La gestión preparatoria de confrontación de títulos y cupones a que se refiere
el N º 6 del art. 434 del CPC., es la que se efectúa mediante una solicitud
hecha al Tº competente - que debe cumplir con todas las formalidades legales
que ya hemos estudiado - en la que se pide precisamente que ordene la
confrontación, que se indicará, por un ministro de fe. La confrontación, para
verificar la existencia y términos de la obligación que se demandará
ejecutivamente, es la que se hace entre dichos títulos y los libros talonarios de
donde emanan, en el caso de los cupones, la confrontación es doble: primero
se efectúa entre los cupones y los títulos en que consta la obligación y luego,
entre estos títulos y los libros talonarios. Es una gestión preparatoria poco
usual.
6.- Avaluación: La gestión preparatoria de avaluación tiene lugar en dos
casos: 1) Para determinar el valor de la especie o cuerpo cierto debido por el
deudor cuando éste no se encuentra en su poder por extravío, destrucción u
otra causa. Art. 438 Nº 2 del CPC. 2) Para determinar el valor de una cantidad
de género determinado adeudado por la persona en contra de quien se dirigirá
la ejecución. Art. 438 Nº 3. Para llevar a cabo la avaluación el acreedor deberá
presentar una solicitud al Tº competente, la que deberá cumplir las exigencias
correspondientes al primer escrito que se presenta a un Tº. En ella, el
requirente de la gestión, pedirá al Tº que designe a un perito para que efectúe
l avaluación y éste la llevará a cabo con solo los datos que él título suministre.
La resolución que se pronuncie, se notificará personalmente al deudor.
Efectuada esta avaluación y puesta en conocimiento de las partes, éstas
podrían impugnarlas y pedir que le monto fijado por el perito sea aumentado o
disminuido. En caso de discrepancia entre las partes, lo que originará un
incidente, el Tº deberá fijar el valor adeudado, resolución que es apelable.
Debe dejarse constancia que el ejecutado dispone de otra oportunidad para
impugnar esta avaluación. Se la concede el art. 464 Nº 8, cuando le confiere el
derecho para oponerse a la ejecución, fundado en la excepción de exceso de
avalúo.

7.- Validación de una sentencia extranjera: Las sentencias pronunciadas


por Tº extranjeros pueden cumplirse en Chile, dadas ciertas condiciones. Art.
242 a 251 CPC. En primer termino, dichas normas establecen que las
sentencias pronunciadas por Tº extranjeros tendrán en chile la fuerza que les
confieran los tratados internacionales suscritos con el país de donde procedan.
En segundo lugar, a falta de tratados sobre la materia de que se trate, se les
dará en Chile la fuerza que en país de donde procedan se les dé a las
sentencias pronunciadas por tribunales chilenos. Es el denominado ‘’Ppio. de
reciprocidad’’ de gran aplicación en el D.I.P. En tercer termino, a falta de
tratados, y si no es posible aplicar el ppio de la reciprocidad, las sentencias
extranjeras tendrán en chile la misma fuerza que las dictadas por Tº chilenos
siempre que reúnan las condiciones y se cumplan los requisitos que se indican
en los art. 245, 246, y 248 CPC. El requisito más importante de ellos consiste
en pedir la aprobación o exequátur de la Suprema. Esta autorización debe
pedirse directamente a la C. Suprema, a la que deberá acompañarse copia
debidamente legalizada de la sentencia que se pide cumplir. Luego deberá
darse conocimiento de esta gestión a la persona en contra de la cual se pide el
cumplimiento mediante notificación personal, a fin de que exponga lo que
estime conveniente en un término igual al de emplazamiento para contestar
demandas. Con la contestación de esta persona, o en su rebeldía, y con previa
audiencia del Fiscal Judicial de la C. S, dicho Tº deberá resolver si ordena o no
el cumplimiento requerido. Mandada a cumplir en chile una sentencia
pronunciada por un Tº extranjero, el art. 251 prescribe que debe pedirse se
ejecución al Tº a quién habría correspondido conocer del negocio en 1ra o en
única instancia, si el juicio se hubiera promovido en chile. Como puede
observarse se trata de una verdadera gestión previa o preparatoria para iniciar
el juicio ejecutivo y que dado lo establecido por las normas legales referidas,
sólo se aplica a los títulos ejecutivos consistentes en sentencias definitivas
firmes dictadas por un Tº extranjero.

8.- Notificación del título ejecutivo a los herederos del deudor:


Como sabemos, los herederos del causante lo representan en todos sus
derechos y obligaciones trasmisibles. De esta manera, si un acreedor dispone
de un título ejecutivo en contra de un determinado deudor, y éste fallece sin
alcanzar a solucionar la obligación que consta de ese título, la obligación de
que era deudor se trasmite a sus herederos en la misma calidad siempre que
estos hayan aceptado la herencia. Pero la ley con el objeto de que dichos
herederos no sean sorprendidos con el cobro de una deuda que, a lo mejor,
desconocían, previene que el acreedor, en forma previa a la ejecución, deberá
notificar o ponerles en su conocimiento dichos títulos y que no podrá llevar
adelante dicha ejecución sino pasados ochos días desde la notificación judicial
referida. Así lo dispone el art. 1377 del C.C que establece, sin decirlo, una
gestión preparatoria de la vía ejecutiva. El art. 5 del CPC dispone, que si
durante el juicio fallece una de las partes que obre por sí misma, quedará
suspenso por este hecho el procedimiento y se pondrá su estado en noticia de
los herederos para que comparezcan a hacer uso de sus derechos en un
termino igual al del emplazamiento para contestar una demanda en juicio
ordinario. La exigencia que se contempla en esta norma no importa una
gestión preparatoria de la vía ejecutiva puesto que el juicio ya se había iniciado
y solo la traemos a colación para completar la situación planteada.

En suma: I) Si el deudor fallece antes de iniciarse el Jº ejecutivo, el


acreedor deberá notificar el título ejecutivo de que disponga a los herederos de
dicho deudor para poder iniciar un juicio ejecutivo en contra de ellos. II) Si el
deudor fallece durante el transcurso de un Jº ejecutivo, Hay que
distinguir: a) Si obrara por si mismo, deberá ponerse el estado del juicio
en conocimiento de sus herederos mediante notificación judicial para que
comparezcan a hacer uso de sus derechos en un plazo igual al del
emplazamiento del Jº ordinario de mayor cuantía. b) Si obrara por
intermedio de un mandatario, el actor deberá poner el estado del juicio en
conocimiento de los herederos del deudor y no podrá proseguir el juicio sino
después de 8 días contados desde la notificación efectuada.

DEMANDA EJECUTIVA: 1.- Demanda en el Jº ejecutivo: el Jº ejecutivo, al


igual que los juicios declarativos, debe comenzar con una demanda, esta vez
presentada por un acreedor, en la que se contiene la acción ejecutiva que
deduce en contra de su deudor; las gestiones preparatorias que dicho acreedor
haya realizado anteriormente no constituyen el juicio mismo, sólo han tenido
por objeto completar un título para darle el carácter de ejecutivo. Ocurre en
esta materia algo similar a lo que sucede en el Jº ordinario preparado mediante
medidas prejudiciales. Recordemos que las Mº prejudiciales han podido tener
por objeto preparar la acción, prevalerse de medios de pruebas que
puedan desaparecer, o asegurar el resultado de la acción que se
ejercerá en un futuro inmediato; al paso que las gestiones
preparatorias de la vía ejecutiva únicamente han podido tener por
objeto dar a un título el carácter de ejecutivo. Como demanda que es, la
ejecutiva deberá cumplir con requisitos de forma y de fondo. Como primera
presentación efectuada en un juicio, deberá cumplir con las exigencias de la
ley Nº 18.120 en orden a conferir patrocinio y mandato, salvo que dicha
demanda se funde en gestiones preparatorias de la vía ejecutiva realizadas
con anterioridad, caso en el cual no será necesario dar satisfacción a esta
exigencia si ya se cumplió con ella en la gestión preparatoria. La demanda
deberá ser acompañada necesariamente ‘’de un título ejecutivo que establezca
clara y precisamente la obligación que se cobra y que constituirá el
fundamento preciso de la acción ejercida. 2.- Requisitos: a) De carácter
Formal: la demanda ejecutiva debe cumplir con los requisitos de todo escrito
ya demás, como expresamos, con los indicados en el art. 254. De esta manera
comenzará con una suma que indique su contenido, contendrá la identificación
del Tº ante quien se presenta, la individualización del ejecutante y del
ejecutado, la exposición clara de los hechos y fundamentos de derecho en que
se apoya y la enunciación, precisa y clara, consignada en la conclusión, de las
peticiones que se someten a la decisión del Tº. (Exigencias de la ley Nº 18.120,
salvo la excepción ya referida). Se presentara ante el Tº competente fijado de
acuerdo con las reglas de la competencia absoluta y relativa y además, con las
de distribución de causa. En el evento de que hayan existido gestiones
preparatorias, el único Tº competente será el que haya conocido de ella. La
demanda deberá presentarse en la secretaría del Tº con dos copias simples.
Una de ellas la utilizará el ejecutante para encomendar a un receptor judicial la
notificación que deba efectuarse al deudor y la otra será para su archivo
personal. b) De Fondo: en cuanto a los requisitos de fondo, como ya
expresamos, la demanda deberá ser acompañada necesariamente de
un título ejecutivo en el que conste la existencia de la obligación cuyo
pago se exige.

En caso contrario el Tº no le dará curso. Habitualmente, este título será un


documento público o privado, pero no será necesario acompañarlo con citación
ni bajo apercibimiento alguno, dado que nos e tratad de un medio probatorio.
Como título ejecutivo, en cambio, podrá ser objeto de impugnaciones de
acuerdo con alguna de las excepciones del art. 464 CPC. Conforme a lo que ya
se ha expresado, el ejecutante no solicitará en la parte petitoria de su
demanda, que el Tº dé por acreditada la existencia de la obligación cuyo pago
pretende, sino que, derechamente, le pedirá que ordene su pago forzado.
Como la ley exige que el ejecutado debe ser previamente requerido de pago
para que puedan embargársele bienes suficientes para asegurar el pago de la
obligación. El ejecutante deberá solicitar en su demanda que se despache
mandamiento de ejecución y embargo en contra del deudor para que un
ministro de fe le requiera de pago y, en caso de no efectuarlo, para que trabe
el embargo en bienes suficientes de su propiedad para cubrir el monto del
capital, intereses y costas. Como puede observarse el ejecutante debe pedir el
embargo de bienes del ejecutado en la propia demanda para el caso que éste
no pagare luego de ser requerido, hallándose autorizado, además, para indicar
los bienes que pide sean embargados, cuya especificación deberá repetirse, en
este caso, en el mandamiento de ejecución y embargo que deberá librar el Tº.
Asimismo, el ejecutante ‘’PODRÁ’’ designar en su demanda al depositario
provisional de los bienes que se embarguen. El art. 443 del CPC en su Nº 3
agrega que el acreedor podrá designar como depositario al mismo deudor o
pedir que no se designe depositario. Finalmente el ejecutante ‘’PODRÁ’’
solicitar el auxilio de la fuerza pública para efectuar el embargo, para el caso
que el ejecutado se oponga a la traba.

En Suma, el ejecutante podrá solicitar en la parte petitoria de su


demanda: 1) que se requiera de pago al ejecutado 2) si no paga en el
acto del requerimiento, que se le embarguen bienes suficientes para
cubrir con su producido el capital, intereses y costas. 3) puede
designar los bienes que han de ser embargados 4) puede designar un
depositario provisional, nombramiento que puede recaer en la
persona del mismo ejecutado y 4) puede solicitar auxilio de la fuerza
pública para el caso en que éste se oponga al embargo.

3.- Resolución del Tribunal: La resolución que recae sobre la demanda


ejecutiva no es una de mero tramite que sirva para dar curso progresivo a los
autos; el Tº debe pronunciarse sobre la procedencia de la demanda y para ello
debe examinar el cumplimiento de los Rº formales y los de fondo, ya
mencionados, y en especial, debe examinar el título ejecutivo acompañado.
Además el cumplimiento de los requisitos formales referidos, debe verificar: 1)
que la obligación sea de una cuantía superior a 10 UTM. En caso que no
exceda de esa cantidad, corresponderá aplicar el Pº ejecutivo de mínima
cuantía. 2) que la Oº demandada sea liquida 3) que sea actualmente exigible.
4) que le título presentado no tenga más de 3 años desde que la Oº se haya
hecho exigible. Si se cumplen todas estas exigencias, el Tº ordenará despachar
mandamiento de ejecución y embargo en contra del ejecutado en los términos
pedidos por el actor. En la práctica, muchos tribunales, lacónicamente, se
limitan a ordenar ‘’despáchese’’. Si no se cumplen una o más de estas
exigencias el Tº no dará curso a la demanda, indicando la razón de su
negativa. Si el Tº ordena despachar mandamiento de ejecución y embargo en
contra del ejecutado, dispondrá que se le requiera de pago por un ministro de
fe; y si no pagare en el acto del requerimiento, ordenará que se le embarguen
bienes suficientes para cubrir el monto de la deuda, intereses y costas. La
resolución que se pronuncia sobre la demanda ejecutiva es una sentencia
interlocutoria de la segunda clase y, por tanto, apelable. Si no da lugar a lo
pedido por el ejecutante, el que, como es obvio, será el agraviado, la apelación
deberá concederse en ambos efectos; si da lugar a lo pedido por éste, el
agraviado será el ejecutado, y en tal caso, la apelación deberá concederse en
el solo efecto devolutivo atendido lo dispuesto.

Hay autores que sostienen que el ejecutado no puede apelar de esta


resolución y que lo único que puede hacer es oponerse a la ejecución fundado
en alguna de las excepciones contempladas en el art. 464. Se fundan para ello,
entre otras razones, en el texto de los incisos I y II del art. 441 del CPC, que
señala ‘’ el Tº examinará el título y despachará o denegará la ejecución, sin
audiencia ni notificación del demandado aún cuando éste se haya apersonado
al juicio. Las gestiones que en tal caso haga el demandado no embarazarán en
manera alguna el procedimiento ejecutivo, y sólo podrán ser estimadas por el
Tº como datos ilustrativos para apreciar la procedencia o improcedencia de la
acción. Discrepamos de esta posición: como dijimos, se trata de una
resolución interlocutoria y como tal es esencialmente apelables a menos que la
ley, en forma expresa, diga que no lo es, lo que no ocurre en la especie.

Los incisos del art. 441, indicados, en que se apoyan, se refieren por lo demás
a otra cosa. Se trata de ‘’gestiones’’ que pudiera realizar el ejecutado para
‘’embarazar’’ el curso del juicio, concretamente, para dificultar la dictación del
mandamiento de ejecución y embargo; por tal motivo, el legislador dispone
que estas gestiones no podrán embarazar o dificultar el curso del juicio y sólo
serán tomados en cuenta por el Tº como datos ilustrativos para apreciar la
improcedencia de la acción.

Cabe observar una situación curiosa: dijimos que el Tº debe ordenar despachar
el mandamiento de ejecución y embargo si resulta procedente. Pero ¿a quién le
da esta orden? De ninguna manera al secretario del Tº, que únicamente es un
ministro de fe; tampoco al receptor judicial que hará materialmente el
requerimiento de pago. En verdad, a ninguna otra persona que a sí mismo. Por
supuesto, ella deberá pronunciarse sobre lo pedido en la demanda.
Debe señalarse que para los efectos de separar los dos cuadernos en que se
tramita un juicio ejecutivo, en la práctica - y aunque ello no está ordenado en
la ley- se escribe la resolución que ordena despachar el mandamiento de
ejecución y embargo en el cuaderno ejecutivo, en el que, obviamente se ha
incorporado la demanda y el título acompañado, si es que este último no se ha
guardado en custodia.

La otra parte de la resolución, constitutiva del mandamiento mismo, se escribe


como la primera foja del cuaderno de apremio. El motivo de esta separación
radica en el hecho de que el receptor judicial, que hará el requerimiento y el
embargo, los escribirá en este segundo cuaderno, sujetándose a lo ordenado
en el mandamiento. Por otra parte, debe observarse que le mandamiento de
ejecución y embargo, se refiere específicamente a trámites o gestiones propios
del cuaderno de apremio.
4.- Mandamiento de ejecución y de embargo: A) Concepto: El art. 443
del CPC indica todas las menciones que contiene o puede contener el
mandamiento de ejecución y embargo. Se trata de una disposición
sumamente importante porque se refiere al requerimiento de pago y
al embargo con que comienza, en la práctica, el procedimiento de
apremio. Pero además, puede referirse a la especificación de los bienes que
habrán de embargarse en caso de no pago, al nombramiento de depositario
provisional y a la fuerza pública que, eventualmente, podrá utilizarse en caso
de oposición del deudor. B) Menciones obligatorias y facultativas del
mandamiento indicadas en el art. 443 CPC: 1) La orden de requerir de
pago al deudor: esta orden la cumplirá el receptor judicial a quien se haya
encomendado la diligencia por el acreedor. Como se comprenderá, dicha orden
y su cumplimiento son indispensables para la continuación del Pº de apremio.
El art. 434 señala: ‘’el mandamiento de ejecución contendrá 1º la orden de
requerir de pago al deudor. este requerimiento deberá hacérsele
personalmente, pero si no es habido, se procederá en conformidad al art. 44,
expresándose en la copia a que dicho art. Se refiere, a más del mandamiento,
la designación del día, hora y lugar que fije el ministro de fe para practicar el
requerimiento. No concurriendo a esta citación el deudor, se hará
inmediatamente y sin más trámites el embargo. Preciso es dejar constancia
que, aún cuando el legislador no lo menciona expresamente, el receptos, en
todo caso, deberá notificar la demanda ejecutiva al deudor, ya sea en forma
personal o en la forma del art. 44 y luego deberá proceder al requerimiento. En
realidad se trata de una actuación compleja que comprende la notificación de
la demanda y la resolución recaída en ella, y el requerimiento de pago. Si el
deudor ha sido notificado en forma personal o por cédula para una gestión
preparatoria del juicio ejecutivo, se procederá a la notificación y al
requerimiento dichos de acuerdo con lo establecido a los art. 48 ó 50 del CPC.
Los Tº se resisten a disponer la notificación por el estado diario en este caso,
para no producir la indefensión del ejecutado, y exigen al actor que la
notificación de la demanda y el requerimiento se practiquen por cédula. Se
fundan para ello en lo dispuesto en el art. 48 que los autoriza para disponer la
notificación por cedula. En efecto, esta última norma indica: este
procedimiento podrá emplearse, además en todos los casos en que el Tº
expresamente lo ordene. 2 Orden de embargar los bienes: en segundo
lugar, dicho mandamiento deberá contener la orden de ‘’embargar bienes del
deudor en cantidad suficiente para cubrir la deuda con sus intereses y las
costas, si no paga en el acto del requerimiento’’. Se trata de la otra mención
que obligatoriamente debe contener dicha resolución y que guarda
consonancia con el carácter coercitivo del procedimiento. Si el deudor,
requerido de pago, solucionare la deuda en el acto del requerimiento, el
receptor no podría embargarle bienes y debería depositar la cantidad
entregada por aquél en la cuenta corriente del Tº, certificando este hecho en el
expediente y devolviéndolo a la brevedad a su secretaría. 3) La designación
de los bienes sobre que debe recaer el embargo: si la ejecución recayera
sobre un cuerpo cierto, o su el acreedor en su demanda ha señalado bienes
que la ley permita embargar, el mandamiento contendrá también su
designación. Como lo señala la misma norma ‘’ si la ejecución recae sobre
cuerpo cierto, o si el acreedor en su demanda ha señalado, para que se haga el
embargo, bienes que la ley permita embargar, el mandamiento contendrá
también la designación de ellos. Es usual en la práctica que en el mandamiento
simplemente se ordene embargar bienes del deudor, en cantidad suficiente,
para asegurar el pago del capital, intereses y costas. 4) La designación de
un depositario provisional: el mandamiento debe además contener, ‘’la
designación de un depositario provisional que deberá recaer en la persona que
, bajo su responsabilidad, designe el acreedor, o en persona de reconocida
honorabilidad y solvencia, si el acreedor no ha indicado. El acreedor podrá
designar como depositario al mismo deudor o pedir que no se designe
depositario. El ejecutante, aunque no es habitual, puede pedir que no se
designe depositario. En este caso, será el propio ejecutado el que hará las
veces depositario designado por el juez, hará las veces del tal el propio deudor
hasta tanto se designe un depositario distinto. La existencia de un depositario,
sin embargo, resulta indispensable al momento de efectuarse el embargo, ya
que la mencionada norma estatuye que el embargo se entenderá hecho por la
entrega real o simbólica de los bienes embargados al depositario que se
designe. Por otra parte, debe tenerse presente que en un caso de que se
embarguen bienes constitutivos del simple menaje de la casa habitación del
deudor, el inciso final del art. 444 previene que le embargo se entenderá por
hecho. Permaneciendo las especies en poder del mismo deudor, con carácter
de depositario provisional. La ley en este caso, atendida la naturaleza y
características de los bienes embargados, dispone que permanezcan en poder
del propio deudor a quién designa depositario provisional de los mismos. Como
resguardo a los derechos del acreedor impone como obligación al receptor la
facción previa de un inventario, en que se expresen en forma individual y
detallada es estado y la tasación aproximada de las referidas especies. 5)
Auxilio de la fuerza Pública: finalmente el mandamiento puede contener la
orden de que se proceda con el auxilio de la fuerza pública para trabar el
embargo, en caso que el ejecutante lo haya pedido y siempre que, en el
concepto del Tº, hay fundado temor de que el mandamiento sea desobedecido.
Los tribunales no suelen conceder la fuerza pública en el mandamiento mismo,
ya que prefieren esperar que el ejecutado se oponga al embargo y que esta
circunstancia sea certificada en el expediente por el receptor.
5.- Forma de efectuar la notificación de la demanda y el
requerimiento:
1) Personalmente: cuando no haya existido una gestión preparatoria de la
vía ejecutiva, la demanda ejecutiva debe ser notificada personalmente al
ejecutado y junto con notificarlo, el receptor judicial deberá requerirlo de pago
de acuerdo con lo expresado anteriormente. Sobre este respecto debe
recordarse lo prescrito en el inciso 1ro del art. 41 relativo a los lugares Avilés
para efectuar la notificación personal. En los juicios ejecutivos, no podrá
efectuarse el requerimiento de pago en público y, de haberse notificado la
demanda en un lugar o recinto de libre acceso público, se estará a lo
establecido en el No. 1 del artículo 443. Deberá dejársele cédula de espera.
Asimismo, y en el cumplimiento a lo dispuesto en el inciso 2do del art. 462,
cuando el requerimiento se efectúe dentro de la república, el ministro de fe
hará saber al deudor, en el mismo acto, el término que la ley concede para
deducir la oposición, y dejará testimonio de este aviso en la diligencia. La
omisión del ministro de fe le hará responsable de los perjuicios que puedan
resultar, pero no invalidará el requerimiento. 2) Por el art. 44: cuando el
ejecutado no haya sido habido en dos días distintos en su habitación, o en el
lugar donde habitualmente ejerce su industria, profesión o empleo, el art. 44
previene que deberá acreditarse que se encuentra en el lugar del juicio y cuál
es su morada o lugar donde ejerce su industria, profesión o empleo, ‘’bastando
para comprobar estas circunstancias la debida certificación del ministro de fe’’.
Establecidas estas circunstancias, el ejecutante deberá pedir al tribunal que
ordene esta forma de notificación y si así lo resuelve, el receptor deberá
entregar la cédula a cualquier persona adulta que se encuentre en el lugar
donde se va a practicar la diligencia y si nadie hay allí, se fijará en la puerta un
aviso que dé noticia de la demanda, con especificación exacta de las partes,
materia de la causa, juez que conoce de ella y de las resoluciones que se
notifiquen. Pero además, en la misma cédula, el receptor dejará constancia del
plazo que tiene el deudor para oponerse a la ejecución y deberá designar,
además, día, hora y lugar para practicar el requerimiento. ‘’No concurriendo a
esta citación el deudor, se hará inmediatamente y sin más trámite el
embargo’’. Cumplida la diligencia de notificación y requerimiento en la forma
dicha, el ministro de fe que la práctico deberá, dar aviso de ella al notificado,
dirigiéndole con tal objeto una carta certificada, por correo en la forma dicha
en el art. 46. 3) Por Cédula: cuando exista una gestión preparatoria de la vía
ejecutiva, el art. 443 Nº 1 del CPC. Previene que se procederá a la notificación
de la demanda y al requerimiento respectivo, por cédula, e incluso, por el
estado diario. En la cédula, el receptor deberá dejar constancia del plazo que
tiene el deudor para oponerse a la ejecución, dando cumplimiento con ello al
inciso 2do. Del art. 462 del CPC. Reproducimos aquí todo lo que dijimos acerca
de la convivencia de que el Tº ordene que esta diligencia se efectúe por cédula
y no por estado diario. Cabe observar que en este caso no existe obligación de
dejar al notificado una cédula de espera como en la notificación efectuada en
la forma dispuesta en el art. 44. 4) Por Estado Diario: cuando el deudor haya
sido notificado para el cumplimiento de una gestión preparatoria, el Nº 1 del
citado art. 443, como dijimos, prescribe que la notificación y el requerimiento
pueden ser practicados únicamente por el estado diario. Para nosotros es más
importante evitar el peligro de la indefensión que importa notificar a una
persona de una demanda y, además, darla por requerida de pago,
simplemente por el estado diario que, probablemente, ni siquiera sabrá que
existe y, sin embargo dándola por notificada y requerida de pago en esta
forma, en receptor se hallará autorizado para embargarle bienes de inmediato.

E.- El Embargo: 1.- Concepto y Características: Es una medida


cautelar, consistente en la afectación de un bien raíz o mueble del
ejecutado, realizada por un receptor judicial, previa orden de Tº
competente, el que es entregado en forma real o simbólica al
depositario previamente designado, para responder del pago de una
deuda más sus intereses y costas, cobradas ejecutivamente. El
embargo puede recaer sobre la especie o cuerpo cierto debido por el deudor o
sobre otras especies embargables de éste. Estas especies, mientras
permanecen embargadas, continúan bajo dominio del ejecutado, si bien, no
puede disponer de ellas. Las cosas embargadas salen del comercio humano y
hay objeto ilícito en su enajenación. Lo dice el Nº 3 del art. 1464. Hay objeto
ilícito en la enajenación: 3º de las cosas embargadas por decreto judicial, a
menos que le juez lo autorice o el acreedor consienta en ello. Asimismo debido
a la traba del embargo, ‘’el ejecutado pierde las facultades de administración
de las especies embargadas’’, las cuales pasan a manos de un depositario, aún
cuando éste sea el mismo deudor, ya que en tal caso las administrará con la
responsabilidad propia de un depositario, asumiendo, entre otras obligaciones,
la de cuidar de ellas. Responderá de culpa grave conforme a lo dispuesto en el
art. 2222 del C.C y deberá entregarlas para su realización cuando lo decrete el
tribunal. La mantención del dominio de las especies embargadas en poder del
ejecutado le permite sustituirlas por dinero, en cualquier momento, cuando no
se trate de la especie o cuerpo cierto debido, y asimismo, le permite solicitar el
alzamiento del embargo y la recuperación material de dichas especies,
también en cualquier momento, siempre que efectúe el pago antes de que
éstas sean realizadas. El art. 469 Nº 6 del C. penal sanciona al dueño de la
cosa embargada o a cualquiera otro que, teniendo noticia del embargo,
hubiere destruido fraudulentamente los objetos sobre que ha recaído el
embargo. Por su partes el art. 470 Nº 1 dispone que las pena del art. 467 de
igual cuerpo de leyes, estafa, se aplicaran a los que en perjuicio de otro, se
apropiaren o distrajeren, dinero, efectos, o cualquier otra cosa mueble que
hubieren recibido en depositó, comisión o administración, o por cualquier otro
título que produzca obligación de entregarla o devolverla. Es lo que se conoce
como delito de depositario alzado. 2. -Bienes Embargables: la regla general
en esta materia es que todos lo bienes, raíces o muebles, son embargables, ya
que todos se encuentran comprendidos dentro del derecho de prenda general
de que goza el acreedor con respecto a los bienes del deudor. El derecho de
prenda general se encuentra establecido en el art. 2465 del C.C que
señala: ‘’ toda obligación personal da al acreedor el derecho de perseguir su
ejecución sobre todos los bienes raíces o muebles del deudor, sean presentes
o futuros, exceptuados solamente los no embargables, designados en el art.
1618. Leyes especiales de inembargabilidad de determinados bienes. Art. 95
del DFL Nº 29 del Ministerio de Hacienda, relativo a la inembargabilidad de las
remuneraciones que perciban los empleados públicos. 3.- Bienes
Inembargables: ha sido establecida por el legislador por razones
humanitarias. Ella importa sustraer del derecho de prenda general de que
gozan los acreedores, determinados bienes del dominio del ejecutado con el
objeto de no privarlo a él y a su familia de sus medios más indispensables de
subsistencia, como la casa habitación en que vive con su familia siempre que
no sea de un valor superior de 50 UTM mensuales; ropa de abrigo;
combustibles; muebles de dormitorio; y comedor; utensilios de cocina, así
como sus elementos de trabajo para que pueda continuar produciendo y pueda
proporcionar a su familia lo indispensable para que ésta subsista.

Art. 445 (467). No son embargables:


1. Los sueldos, las gratificaciones y las pensiones de gracia, jubilación,
retiro y montepío que pagan el Estado y las Municipalidades.Sin
embargo, tratándose de deudas que provengan de pensiones alimenticias
decretadas judicialmente, podrá embargarse hasta el cincuenta por ciento de
las prestaciones que reciba el alimentante en conformidad al inciso anterior;
2. Las remuneraciones de los empleados y obreros en la forma que
determinan los artículos 40 y 153 del Código del Trabajo;
3. Las pensiones alimenticias forzosas;
4. Las rentas periódicas que el deudor cobre de una fundación o que deba a la
liberalidad de un tercero, en la parte que estas rentas sean absolutamente
necesarias para sustentar la vida del deudor, de su cónyuge y de los hijos que
viven con él y a sus expensas;
5. Los fondos que gocen de este beneficio, en conformidad a la Ley Orgánica del
Banco del Estado de Chile y en las condiciones que ella determine;
6. Las pólizas de seguro sobre la vida y las sumas que, en cumplimiento de lo
convenido en ellas, pague el asegurador.Pero, en este último caso, será
embargable el valor de las primas pagadas por el que tomó la póliza;
7. Las sumas que se paguen a los empresarios de obras públicas durante la
ejecución de los trabajos. Esta disposición no tendrá efecto respecto de lo que
se adeude a los artífices u obreros por sus salarios insolutos y de los créditos
de los proveedores en razón de los materiales u otros artículos suministrados
para la construcción de dichas obras;
8. El bien raíz que el deudor ocupa con su familia, siempre que no tenga
un avalúo fiscal superior a cincuenta unidades tributarias mensuales o
que se trate de una vivienda de emergencia, y sus ampliaciones, a que
se refiere el artículo 5 del decreto ley No. 2.552, de 1979; los muebles
de dormitorio, de comedor y de cocina de uso familiar y la ropa
necesaria para el abrigo del deudor, su cónyuge y los hijos que viven a
sus expensas.La inembargabilidad establecida en el inciso precedente
no regirá para los bienes raíces respecto de los juicios en que sean
parte el Fisco, las Cajas de Previsión y demás organismos regidos por
la ley del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo;
9. Los libros relativos a la profesión del deudor hasta el valor de
cincuenta unidades tributarias mensuales y a elección del mismo
deudor;
10. Las máquinas e instrumentos de que se sirve el deudor para la
enseñanza de alguna ciencia o arte, hasta dicho valor y sujetos a la
misma elección;
11. Los uniformes y equipos de los militares, según su arma y grado;
12. Los objetos indispensables al ejercicio personal del arte u oficio de los artistas,
artesanos y obreros de fábrica; y los aperos, animales de labor y material de
cultivo necesarios al labrador o trabajador de campo para la explotación
agrícola, hasta la suma de cincuenta unidades tributarias mensuales y a
elección del mismo deudor;
13. Los utensilios caseros y de cocina, y los artículos de alimento y
combustibles que existan en poder del deudor, hasta concurrencia de
lo necesario para el consumo de la familia durante un mes;
14. La propiedad de los objetos que el deudor posee fiduciariamente;
15. Los derechos cuyo ejercicio es enteramente personal, como los de uso y
habitación;
16. Los bienes raíces donados o legados con la expresión de no embargables,
siempre que se haya hecho constar su valor al tiempo de la entrega por
tasación aprobada judicialmente; pero podrán embargarse por el valor
adicional que después adquieran;
17. Los bienes destinados a un servicio que no pueda paralizarse sin
perjuicio del tránsito o de la higiene pública, como los ferrocarriles,
empresas de agua potable o desagüe de las ciudades, etc.; pero podrá
embargarse la renta líquida que produzcan, observándose en este
caso lo dispuesto en el artículo anterior; y
18. Los demás bienes que leyes especiales prohíban embargar.

Son nulos y de ningún valor los contratos que tengan por objeto la cesión,
donación o transferencia en cualquier forma, ya sea a título gratuito u oneroso,
de las rentas expresadas en el número 1. de este artículo o de alguna parte de
ellas.

En todo caso conviene puntualizar que, como se trata de un derecho


establecido a favor del ejecutado, es posible que éste pueda renunciarlo en
conformidad con el Ppio general del art. 12 del C.C. si el receptor, por error,
embargara uno de estos bienes, el ejecutado podría solicitar que dicho bien se
excluyera del embargo, promoviendo con ello un incidente que debería ser
resuelto pro el tribunal. Es lo que se denomina exclusión incidental del
embargo.

Diligencia de Embargo: A) Forma de Efectuarla: como hemos expresado,


el embargo lo solicita el ejecutante, lo decreta el Tº para el caso que le
ejecutado no pagare en el momento de ser requerido de pago y, finalmente, lo
efectúa materialmente un receptor judicial. En caso que el ejecutado se
oponga a la traba del embargo, el receptor se limitará a dejar constancia
de esta oposición y devolverá el expediente al Tº con la certificación
respectiva. El ejecutante, entonces, deberá pedir auxilio de la fuerza
pública, para efectuar esta diligencia y concedida, procederá a encomendarla
del nuevo recepto. En cuanto a la manera de efectuarlo, el inciso I del Art. 450.
El embargo se entenderá hecho por la entrega real o simbólica de los bienes al
depositario que se designe, aunque éste deje la especie en poder del mismo
deudor. A falta de depositario designado por el juez, hará las veces de tal el
propio deudor hasta tanto se designe un depositario distinto.

Esta norma viene a complementar la del art. 443 del CPC. Con respecto al
depositario. Como vimos, dicha norma expresa que el acreedor puede
solicitar en su demanda, entre otras peticiones, que nos e designe depositario.
No obstante, como el embargo consiste en la afectación de un bien
determinado y en su entrega real o simbólica a un depositario, según el citado
art. 450, forzoso es que deba existir uno a quién efectuarla. En este evento, el
legislador dispone que ‘’hará las veces de tal el propio deudor hasta
tanto se designe un depositario distinto’’.

La norma referida agrega que el ministro de fe que practique el embargo


deberá levantar una acta de la diligencia, la que señalará el lugar, día y hora
en se practico el embargo, contendrá la expresión individual y detallada de los
bienes embargados e indicará si se procedía o no con el auxilio de la fuerza
pública. Dicha norma señala asimismo que, tratándose de bienes muebles, se
deberá indicar en el acta. ‘’la especie, calidad y estado de conservación y todo
otro antecedente o especificación necesarios para su debida singularización,
tales como marca, número de fabrica y serie, colores y dimensiones
aproximadas, según ello sea posible. El embargo de bienes inmuebles, estos se
individualizaran por su ubicación.

Asimismo, deberá dejarse constancia en el acta de toda alegación que haga


un tercero invocando la calidad de dueño o poseedor del bien
embargado. El art. 454 del CPC, prescribe que Cuando la cosa embargada se
halle en poder de un tercero que se oponga a la entrega alegando el derecho
de gozarla a otro título que el de dueño, no se hará alteración en este goce
hasta el momento de la enajenación, ejerciendo mientras tanto el depositario
sobre la cosa los mismos derechos que ejercía el deudor. lo cual se entiende
sin perjuicio del derecho que corresponda al tenedor de la cosa embargada
para seguir gozándola aún después de la enajenación. Esta norma se refiere, a
la persona que ocupa un inmueble en calidad de arrendatario merced a un
contrato celebrado con anterioridad a la iniciación del juicio y que lo autoriza
legalmente para ocupar la cosa embargada. El acta referida deberá ser suscrita
por el ministro de fe, por el depositario, y por el acreedor y deudor que
concurran al acto y que deseen firmar. Sin que ello afecte la validez del
embargo, el ministro de fe deberá enviar carta certificada al ejecutado
comunicándole el hecho del embargo. El acta referida y la constancia del aviso
por carta certificada deberán ser agregadas al expediente. B) Persona que
debe designar los bienes que han de ser embargados: con respecto a la
designación de los bienes precisos que deberán ser embargados, recordemos
que el art. 443 señala: Si la ejecución recae sobre cuerpo cierto, o si el
acreedor en la demanda ha señalado, para que se haga el embargo, bienes
que la ley permita embargar, el mandamiento contendrá también la
designación de ellos. En otra palabras el embargo debe recaer: 1) sobre
la especie o cuerpo cierto que se debe siempre que exista en poder
del deudor; o 2) en caso que la ejecución no haya recaído sobre la
especie o cuerpo cierto debido, en los bienes que el acreedor haya
indicado en su demanda, lo que deberá repetir el mandamiento. Pero la
ley de al acreedor otra oportunidad para indicar los bienes que deberán
embargarse: Art. 447. Puede el acreedor concurrir al embargo y designar, si el
mandamiento no lo hace, los bienes del deudor que hayan de embargarse, con tal
que no excedan de los necesarios para responder a la demanda, haciéndose esta
apreciación por el ministro de fe encargado de la diligencia, sin perjuicio de lo que
resuelva el tribunal a solicitud de parte interesada. el legislador se pone en el
caso, de difícil ocurrencia, que el acreedor concurra a la diligencia de embargo,
al domicilio del deudor, y allí indique los bienes que deben ser embargados. Se
trata de una facultad de la que, afortunadamente, los acreedores no hacen uso
y que únicamente podría ser fuente de graves problemas. Si el acreedor no ha
designado bienes para el embargo, el art. 448 nos dice que éste se verificará
en los que el deudor presente, si en concepto del ministro de fe encargado de
la diligencia, son suficientes o si, no siéndolos, tampoco hay otros conocidos.
Finalmente, si no se designan bienes el acreedor ni el deudor, los escogerá el
propio receptor, el que deberá guardar el orden siguiente: 1º dinero -
2º otros bienes muebles - 3º bienes raíces - 4º salarios y pensiones.
C. Formas Especiales de practicar el embargo: C.1) Cuando el
embargo recae sobre bienes raíces: en esta caso el recetor deberá
dirigirse al inmueble señalando en la demanda para constatar su existencia
física y dirección completa, así como sus principales características, como si se
trata de una casa de un piso o de dos, o si es un departamento de un edificio,
de lo que dejará testimonio en el acta que deberá levantar. Enseguida deberá
dirigirse al Conservador de bienes raíces correspondiente a la ubicación del
inmueble, donde procederá a requerir la inscripción del embargo.
Primeramente, el requerimiento de la inscripción se hará en el libro repertorio
del conservador respectivo, señalándose la fecha y la hora del requerimiento,
luego, se hará la inscripción del embargo en el libro respectivo del mismo
conservador. La inscripción del embargo de un bien raíz, referida, es una
medida de publicidad necesaria para que éste afecte a terceros; sin ella no les
será oponible. C.2) Cuando recae sobre una empresa o establecimiento
mercantil o industrial: cuando el embargo recaiga sobre una empresa o
establecimiento de esta clase o sobre una cosa o conjunto de cosas que sean
complemento indispensable para su explotación, el juez, atendidas las
circunstancias y la cuantía del crédito, podrá ordenar que el embargo se haga
efectivo: 1) en los bienes designados por el acreedor 2) en otros bienes
del deudor 3) en la totalidad de la industria misma 4) en la utilidad
que ella produzca 5) en parte del cualquiera de ellas. Embargada la
industria o las utilidades, el depositario que se nombre tendrá las facultades y
deberes de un interventor judicial, y para ejercer las facultades que le
competan como depositario, procederá, en todo caso, con autorización del
juez. C.3) Cuando recae sobre el simple menaje de la casa habitación
del deudor: en este caso en el inciso II del art. 444 previene que el embargo
se entenderá hecho, permaneciendo las especies en poder del mismo deudor,
con el carácter de depositario, previa facción de un inventario, en que se
expresen en forma individual y detallada el estado y la tasación aproximada de
las referidas especies que practicará el ministro de fe ejecutor. C.4) Cuando
recae sobre dinero, alhajas, especies preciosas o efectos públicos: el
inciso final del art. 452 dispone que cuando se trate de dinero o de la clase de
especies mencionadas, el depósito deberá hacerse en el banco estado, u otro
banco, a la orden del juez de la causa, debiendo agregarse el certificado del
depósito a los autos. C.5) Síntesis de las formalidades posteriores al
embargo: i) debe levantarse un acta de la diligencia detallando la
forma como fue realizada y, en especial, la especificación de los
bienes embargados, según se ha dicho, la firmará el receptor que
realizó la diligencia y el acreedor y deudor, si concurren y lo desean.
Esta acta se agrega al expediente ii) en caso de que el embargo haya
recaído en bienes, el acta referida deberá contener su ubicación
precisa y la especificación de los datos de la inscripción respectiva en
el Conservador. iii) verificado el embargo, el receptor deberá devolver
de inmediato los autos a la secretaría del Tº, dejándose constancia de
la fecha de la devolución.

C.Ampliación del Embargo: si los bienes embargados resultares


insuficientes para cubrir con su producido el monto del capital, intereses y
costas, el ejecutante podrá solicitar su ampliación aunque el C.P.C no le dice
expresamente, nos parece que esta petición deberá tramitarse por el Tº como
incidente, confiriendo traslado al ejecutado. Con o sin la respuesta de éste
resolverá el Tº, concediendo o denegando la solicitud. la circunstancia de haber
recaído el embargo sobre bienes difíciles de realizar o la de haberse
interpuesto un tercería sobre los bienes embargados será un motivo suficiente
para acceder a lo pedido. A este respecto señala el art. 456 Puede el
acreedor pedir ampliación del embargo en cualquier estado del juicio,
siempre que haya justo motivo para temer que los bienes embargados
no basten para cubrir la deuda y las costas. El haber recaído el
embargo sobre bienes difíciles de realizar, será siempre justo motivo
para la ampliación. Lo será también la introducción de cualquiera
tercería sobre los bienes embargados. Pedida la ampliación después
de la sentencia definitiva, no será necesario el pronunciamiento de
nueva sentencia para comprender en la realización los bienes
agregados al embargo.

E.- Reducción del Embargo: igualmente, el ejecutado podría solicitar la


reducción del embargo en caso en que haya una manifiesta desproporción
entre el valor de las especies embargadas y el monto de la deuda y sus costas.
Nos parece que esta petición debería ser igualmente tramitada como incidente
y el Tº luego de oída ambas partes, resolverá lo que corresponda en derecho.

F.- Sustitución del Embargo: la especie embargada también puede ser


sustituida, a petición del ejecutado, siempre que no se trate de una especie o
cuerpo cierto debido. Esta sustitución, sin embargo únicamente es posible
cuando se reemplaza la especie embargada por dinero, el que deberá
depositarse en la cuenta corriente del Tº. La sustitución en todo caso, es un
derecho para el ejecutado que éste puede ejercer o no, no se encuentra sujeta
a la autorización del Tº.

G.- Alzamiento del embargo: el alzamiento del embargo es procedente


cuando se paga íntegramente el capital, intereses y costas del juicio o cuando
el ejecutado obtiene una sentencia absolutoria a raíz su oposición a la
ejecución, y ésta queda ejecutoriada. Como veremos también se produce como
resultado de la exclusión del embargo, dispuesta por el Tº, o como resultado de
haberse acogido una tercería de dominio o de posesión. En estas situaciones,
el embargo no puede sustituir, ya que pierde su razón de ser como garantía del
pago de la obligación demandada ejecutivamente. Por ello debe ser alzado. No
obstante, como se trata de una medida dispuesta en virtud de una resolución
judicial, deberá pedirse su alzamiento por el interesado, salvo en el caso de la
sentencia absolutoria, en que el mismo Tº, deberá disponerla en la sentencia.

H.- Exclusión del embargo de especies inembargables: relacionado con


el alzamiento del embargo se encuentra la petición del ejecutado, hecha al Tº,
en orden a que se excluyan del embargado trabado, especies que, de acuerdo
a la ley, son inembargables. Esta petición debe tramitarse como incidente y, si
efectivamente alguna de las especies embargadas por el receptor tienen este
carácter, por cierto el Tº deberá acoger tal petición y ordenará excluirlas del
embargo. Art. 519. Se substanciará en la forma establecida para las tercerías de dominio la oposición
que se funde en el derecho del comunero sobre la cosa embargada. Se tramitará como incidente la
reclamación del ejecutado para que se excluya del embargo alguno de los bienes a que se refiere el artículo
445. En verdad este embargo no podría tener valor alguno por haberse realizado
contra una disposición expresa de carácter prohibitivo.

I.- Alzamiento por no tratarse de especies del deudor: si bien, el derecho


de prenda general que tiene el ejecutante sobre el deudor, recae sobre todos
los bienes de éste, raíces o muebles, no puede hacerse efectivo en contra de
los terceros. Que son ajenos al litigio formado entre ejecutante y ejecutado. Por
tal motivo, si por error se embargaran bienes de propiedad de un tercero o de
los cuales éste se encontrara en posesión, y ello se demuestra debidamente en
el procedimiento que corresponda, deberá alzarse el embargo sobre las
especies s que se refirió la respectiva petición.
J.- El Reembargo: el embargo trabado legalmente, no implica que se conceda
una preferencia o privilegio al ejecutante sobre los bienes embargados en el
sentido de que ya no puedan ser objeto de otros embargos, dispuestos en otra
ejecución. Es por ello que cuando se traba embargo sobre un bien raíz o
mueble, que ya se encontraba embargado en otra ejecución, el 2do embargo
no es nulo. Por lo demás, la ley no prohíbe el reembargo, es más, lo acepta
implícitamente en el inciso segundo del art. 528 - cuando prohíbe el
nombramiento de depositario en la segunda ejecución. Como ocurre con
alguna frecuencia, un mismo deudor puede tener más de una Oº pendiente
que no ha satisfecho. Si sus acreedores cuentan con títulos ejecutivos para
amparar sus créditos, pueden iniciar en su contra acciones de este carácter
una vez que éstos se encuentren vencidos. De esta manera, el deudor puede
ser ejecutado civilmente por más de un acreedor. Antiguamente, en doctrina,
se discutió bastante acerca de la aceptación o rechazo del reembargo, pero
actualmente, se trata de una discusión superada desde la introducción al
citado art. 528 del CPC. De un inciso que, como dijimos, lo acepta
implícitamente. Cabe señalar que, como prescribe el citado inciso, si existe
depositario en la primera ejecución no valdrá el nombramiento en la segunda,
agregando que si el 2do ejecutante conoce del 1er embargo o no puede menos
que saberlo, y en este caso hace retirar los bienes embargados, será
sancionado con las penas asignadas al delito de estafa. Finalmente debe
tenerse presente que, como existe objeto ilícito en la enajenación de los bienes
embargados por decreto judicial a menos que le juez lo autorice o el acreedor
consienta en ello, será menester obtener previamente tal autorización o
consentimiento. La autorización debe pedirla por oficio, el Tº que disponga
primero la realización de la especie embargada, a petición del ejecutante, al
otro Tº.