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EL KYBALION

Introducción.

“No hay conocimiento oculto que haya sido guardado con tanto celo como fueron los fragmentos
de la enseñanza hermética, estos han sido nuestro legado a través de tiempos memoriales que
transcurren desde la época de su gran creador, Hermes Trimesgistus <<el elegido de los dioses>>
quien falleció en Egipto cuando la raza actual estaba en su niñez. Contemporáneo de Abraham, y si
la leyenda no miente, maestro de aquel venerable sabio. Hermes fue y es el Gran Sol de
Ocultismo. Todas las bases de enseñanza esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a
la raza son originarias, en esencia, de las formuladas por Hermes. Incluso las antiquísimas
doctrinas hindúes han tenido sus raíces en las enseñanzas herméticas”.

El trabajo de Hermes parece apuntar más a sembrar la semilla- verdad que a germinado y florecido
de tantas y tan extrañas formas, que a fundar una escuela filosófica que dominará el pensamiento
mundial. A pesar de esto, la verdad por él enseñada ha sido conservada intacta en su pureza
primigenia gracias a un pequeño número de hombres en cada era, quienes rechazaron a
seguidores aficionados y poco desarrollados, continuaron el sistema hermético y reservaron el
conocimiento a quienes estuvieran preparados. Siempre han existido esos pocos que guardaron el
altar de la verdad, sobre el que conservaron ardiendo siempre la lámpara eterna de la sabiduría.

“<< ¡Oh, no dejes morir la llama! Era tras era cobijada en la oscura caverna- en sus templos
sagrados cobijaba. Nutrida por puros sacerdotes de amor - ¡No dejes morir la llama! >>”
“<< Donde quiera que estén las huellas del maestro, allí, donde se abren los oídos de quien esta listo
para recibir la enseñanza de par en par” >> “<< Cuando los oídos son capaces de oír llegan, los
labios que han de ser colmarlos con sabiduría>>” << Los labios de la sabiduría se hallan cerrados,
excepto para el oído capaza del entendimiento>>”.

Capítulo 1. La filosofía hermética.

Habiendo pasado muchos años de su muerte, los egipcios lo deidificaron bajo el nombre de Tot,
unos de los dioses. Los griegos, tiempo después, también hicieron de el un dios, “Hermes, dios de
la sabiduría”. Tanto griegos como como egipcios honraron su memoria durante siglos llamándolo:
“el inspirador de los dioses”, agregándole su antiguo nombre “Trimegisto”, cuyo significado es
“tres veces grande”.

Las enseñanzas herméticas están presentes en todas las religiones y todos los países, pero sin
embargo nunca se identifican con ninguna secta religiosa país en particular. Esto se debe a la
advertencia que hicieron los antiguos instructores para evitar que la doctrina secretase viera
cristalizada en un credo.

Durante los primeros tiempos existió una compilación de lagunas doctrinas herméticas que
constituían la base esencial de la Doctrina Secreta ya que hasta ese momento había sido
transmitidas por el instructor al neófito. Esta compilación fue conocida como el “Kybalión”.
Capítulo 2. Los siete principios herméticos.

El principio de Mentalismo. “El TODO es mente; el Universo es mental”.

El mentalismo es el primero de los siete principios ya que “TODO ES MENTE” y compenetra a los
otros principios restantes.

La comprensión del siguiente principio hermético habilita el conocimiento para la realización de la


ley que regula al Universo mental, aplicándola para su bienestar y desarrollo.

Con la mente, se puede obtener el conocimiento, uso y dominio de todos los principios y, al
suceder esto, y llegar más allá del pensamiento, se puede trascender el par de opuestos y vivir más
allá del bien y del mal, fuera de otro conflicto.

Principio de Correspondencia. “Tal como es arriba es abajo, tal como es abajo es arriba”.

Todas las cosas se corresponden con alguna otra existencia “como esa arriba es abajo”.

La comprensión de tal principio brinda una clave para la resolución de muchas de las más obscuras
paradojas y problemas en los enigmáticos secretos de la naturaleza. Este principio se aplica
universalmente en los distintos planos; materia, mental y espiritual del Kosmos: es ley universal.

Conociendo algo de abajo, podemos aplicar el principio y podemos saber como son las cosas
arriba o en otra parte. Si tu vida está llena de gente que te odia, te envidia o te tiene mala
voluntad, así eres tú, porque “como es arriba es abajo y como es adentro es afuera”.

Principio de Vibración. “Nada está inmóvil; todo se mueve, vibra”.

A partir del TODO, que es espíritu puro, hasta la forma más grosera de materia, todo se encuentra
en vibración: cuanto más alto este la vibración más elevada es la posición en la escala. El espíritu
vibra con una intensidad infinita; tal que podría considerarse como si se encontrara en reposo, de
igual manera que una rueda que gira a gran velocidad parece estar libre de movimiento. En el
extremo opuesto de la escala están las formas de materia más densas, su vibración es tan débil
que también parece estar en reposo.

La comprensión perfecta del principio posibilita tener conocimiento sobre sus propias vibraciones
mentales, al igual que las de otras personas.

Principio de Polaridad. “Todo es doble; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos: los similares
y los antagónicos son lo mismo; pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las
verdades son medias verdades; pueden reconciliarse todas las paradojas”.

El principio explica que hay dos polos en cada cosa, dos facetas y que los opuestos son en realidad
son los dos extremos de lo mismo, y su diferencia consiste, sencillamente, en distintos grados de
esa cosa.

Todo en el universo es dual, tiene su positivo y su negativo que en el plano humano se expresa
como masculino y femenino. Para que cualquier cosa pueda ser creada o venir a la manifestación
se necesita del positivo y negativo; cuando hay dos positivos o dos negativos el asunto
simplemente no funciona y nada se puede crear. Cabe aclarar que lo negativo no significa que sea
malo, como por ejemplo el electrón.
El “arte de la polarización”, se convierte en un paso de la alquimia mental. La comprensión
perfecta de este principio brinda la capacidad necesaria para cambiar la propia polaridad, al igual
que la de los otros, si se toma el tiempo estudiando lo necesario para alcanzar el dominio de este
arte.

El principio del Ritmo. “Todas las cosas fluyen y refluyen; todas las cosas tienen sus periodos de
avance y de retroceso; todas las cosas ascienden y descienden, todas las cosas se mueven al igual
que un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es idéntica a la de su movimiento
hacia la izquierda; el ritmo es la compensación”.

Siempre hay una acción y una reacción, avance y retroceso, ascensión y descenso. Esta ley rige en
todo; soles, animales, mundo, mente, materia, energía. Se manifiesta esta ley en la construcción
tanto como en la destrucción de los mundos, igualmente en el progreso que, en la decadencia de
las naciones, en la vida, en todas las cosas y, por último, en los estados mentales de los hombres.

En la naturaleza todo va y viene; si hace mucho calor en verano, así se sentirá el frío de invierno.
Cuando hay mucho de sobra se despilfarra, así vendrá la carentía después. Si existe mucha
represión en un país u hogar de igual manera vendrá un destape o libertinaje.

Si uno quiere estar a salvo de este principio, con no irse a ninguno de los extremos basta.

Principio Causa y Efecto. “Toda causa posee su efecto y todo efecto posee su causa; todo sucede
de acuerdo con la Ley, y azar no es otra cosa que el nombre que se le da a una ley desconocida;
existen muchos planos de causalidad, y ninguno escapa a la ley”.

Este principio contiene la verdad que todos los efectos tienen sus causas y todas las causas sus
efectos. Nada sucede casualmente, todo ocurre según la ley.

También conocido como Karma y quiere decir que todo lo que te eta pasando ahora tú te lo
buscaste; si es bueno es porque has hecho las cosas buenas y si es malo es porque eso mismo le
has hecho a los demás. Cuando entendamos este principio, hagamos lo que hagamos, no vamos a
generar ni mala voluntad, fealdad, mentira, agresión ni rencor, porque entendemos que siempre
se nos va a devolver. Para que este principio no nos siga afectando y no se nos continúe
devolviendo todo lo malo que hemos hecho en el pasado es básicamente perdonar.

Principio de Generación. “La generación esta presente en todas las cosas; todo tiene su principio
masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos”.

Este principio se manifiesta en el mundo físico como “sexo”, y toma formas más elevadas en los
planos superiores, aunque el principio siempre se mantiene.

En el cumplimiento de este principio esta unido al principio de polaridad. Cuando las polaridades
se conectan, generan algo. Cuando el masculino y femenino se unen, crean un nuevo ser.

Este principio creador siempre actúa en el sentido de “crear”, “generar” y “regenerar”. Todo en la
vida se vive generando, generamos con la mente: gobiernos, teorías, amores, estados de salud,
paz o guerra ya hasta nuestra apariencia personal.
Capito 3. Transmutación mental.

“La mente, de la misma forma que todos los metales y otros elementos, puede ser transmutada de
un estado a otro, de agrado a grado, de condición a condición, de polo a polo, de vibración a
vibración. La transmutación hermética verdadera es una práctica, un método, un arte mental”.

“Trasmutar” significa " “cambiar de naturaleza, de sustancia y de forma, transformándose en otra;


convirtiéndose en otra cosa”. Hace referencia al arte de cambiar o mudar los estados, formas,
propiedades, condiciones mentales, etc.; en otros distintos. De esta manera se puede observar
que la transmutación mental es algo así como una química mental o psicología mística.

Si el Universo es de carácter mental, la transmutación mental, entonces deberá ser el arte de


cambiar y transformar las condiciones de tal Universo, ya sea de la materia, de la energía o de la
mente.

Principio del mentalismo formulado en el Kybalión << “El Universo es una creación mental”>>.

No sólo los estados mentales pueden ser transmutados de acuerdo con los métodos herméticos; muy
diferentemente, se puede hacer esto con la mentalidad de otros, ya que efectivamente todos
padecemos transformaciones mentales de distinta índole, de modo inconsciente, pero algunas veces
conscientemente, cuando comprendemos algo a propósito de algún Principio o ley de las que lo
rigen, y más que nunca cuando los otros desconocen la manera de protegerse ellos mismos.
Capitulo VI. El todo
“Más allá del Kosmos, más allá del Tiempo y del Espacio, de todo aquello que se mueve y cambia,
está la Realidad Sustancial, Verdad Fundamental”.
“Sustancia” significa aquello que permanece oculto tras toda manifestación exterior, realidad
esencial, cosa en sí. El significado de “sustancial” es realmente existente, elemento esencial, ser
real. “Realidad”, significa el estado del ser real, verdadero entorno, presente fijo.
Detrás de cualquier apariencia exterior o manifestación, siempre debe de haber una realidad
sustancial. Tal es la Ley. Al considerar y analizar el Universo del cuál es la unidad, el hombre no ve
otra cosa que el cambio continuo de la materia, las fuerzas, los estados de la mente. Que nada es en
realidad y que todo sufre constantes transformaciones. Nada perdura: todas las cosas nacen, crecen,
mueren; tan pronto como algo a alcanzado su desarrollo máximo, comienza a declinar; la ley del
ritmo opera constantemente, no hay realidades, nada es estable, nada duradero, nada fijo, nada
sustancial, nada permanente; todo cambia. Las cosas se originan y evolucionan a partir de otras
cosas. Existe una continua acción, a la que siempre sigue la reacción que le corresponde; todo fluye
y refluye, todo se levanta y se derrumba: creación y destrucción, vida y muerte.
<<” Aquello que constituye la verdad esencial, la realidad sustancial, se encuentra más allá de
cualquier denominación. Sin embargo, el sabio lo llama el TODO”.
Si observamos a nuestro alrededor lo que vemos es lo que llamamos “materia”., que es soporte
físico de todas las formas. ¿El TODO es simplemente materia? No. La materia no puede mostrar
vida o mentalidad y, debido a que la mente se manifiesta en el Universo, no es posible que el
TODO sea materia, ya que nada asciende por encima de su propio origen, nada puede tener
manifestación en un efecto si no se encuentra presente en su causa, nada puede desarrollarse o
evolucionar como consecuente si no se encuentra implícito o involucrado en forma de antecedente.
¿El TODO es meramente fuerza o energía? No. Ya que la fuerza, entendiéndola desde el punto de
vista de los mentalistas, es algo ciego, mecánico, que no presenta vida ni mentalidad. Y la vida, al
igual que la mente, no puede nacer de la simple energía. Debido a que “nada asciende por encima
de su propio origen, nada puede tener manifestación en un efecto si no se encuentra presente en su
causa”. De esta manera el TODO no puede ser solo una simple fuerza o energía, ya que, si lo fuera
no podría eso ser que llamamos mente y vida, y sabemos que ambas existen, dado que estamos
vivos y empleamos nuestra mente al considerar esto.
Vida y mente es superior a la materia y a energía, en todos sus diferentes grados de desarrollo.
Entonces ¿Se afirmaría que el TODO es viada y mente? La respuesta es: Mente Viviente, todo lo
amplia que seamos capaces de concebirla, dado que tanto la vida como la mente son muy superiores
a las fuerzas meramente mecánicas y a la materia. Si es comparada con la vida y mentalidad finitas,
mente infinita y viviente. Se señala aquello a que las mentes iluminadas se refieren con la palabra
espíritu.
El TODO, por lo tanto, es Mente Viviente e infinita, y los iluminados se refieren a él como espíritu.
Capitulo V. El universo es Mental
“El Universo no es otra cosa que una creación mental que se sostiene en la mente del TODO”.
¿Qué es el Universo?
Para entender que es el Universo, vemos que el principio de correspondencia puede servirnos en
este caso. El antiguo axioma hermético que dice: “tal como es arriba es abajo, tal como es abajo es
arriba”. Guiados por este principio podemos justificadamente pensar que el todo crea mentalmente
al universo, de forma similar a la que el hombre da forma a sus representaciones mentales.
El todo sólo puede crear mentalmente, sin utilizar materiales (porque no los hay), y tampoco
reproduciéndose (dado que es imposible). Una vez alcanzada la conclusión por medio de la razón,
la cual concuerda con la palabra de los iluminados, no hay salida. De la misma manera podemos
crear un Universo propio en nuestra mente, tal como el TODO crea en la suya los Kosmos. El
universo seria una creación de una mente finita, mientras que la del todo seria producto de un
infinito. Ambas equivalen en clase, pero difieren en grado infinitamente.

El Universo, y todo lo que se encuentra contenido en él, es creación mental del TODO. Todo es
mente.
<<” En su mente infinita, el todo crea innumerables Universos, que existen a lo largo de eones de
tiempo, e incluso así, la creación y desarrollo, la decadencia y la muerte de un millón de Universos,
no significará para El más que el tiempo de un parpadeo”>>.
En todos los planos y facetas de la vida se manifiesta el principio de género o generación: tanto en
el plano material, como en el mental y el espiritual. “Género” debe leerse como lo “relativo a la
generación” (o creación). Y ahí donde se genere o se cree algo, en cualquier plano, se manifiesta el
Principio de Género. Y esto es verdad haciendo referencia incluso a la creación de los Universos.
Lo cierto es que el todo se haya más allá del género, de la misma forma que se encuentra más allá
de cualquier ley, incluidas las del tiempo y espacio, ya que él es la ley fundamental de la cuál
provienen todas las leyes, y no puede estar regido por éstas últimas. Sin embargo, ya que se esta
moviendo en un plano menos elevado de la existencia, actúa según la ley y el principio. El
manifiesta el principio de género con sus aspectos de masculino y femenino, aunque siempre dentro
del plano mental.
Las enseñanzas herméticas no conllevan una real dualidad, ya que el todo es uno, y ambos aspectos
no son más que etapas de su manifestación. La doctrina afirma que el principio masculino que se
manifiesta en el todo perdura, de cierta forma, separado de la creación puramente mental del
universo, proyectando su voluntad hacia el principio femenino, y en esta última se origina la obra
evolutiva del universo, a partir de “centros activos “hasta llegar al hombre, y se continúa en los
planos de existencia más elevados, por encima del humano.
Aplicar la ley de correspondencia podría ayudar a concebir esto con más claridad. Esa parte que
llamamos “yo”, que se mantiene separada de la creación de imágenes mentales en sus
consecuencias. La región de la conciencia ´en que se produce la generación de imágenes se puede
llamar “mi” para diferenciarla del “yo”, que se mantiene aparte de y controla los pensamientos,
imágenes e ideas del “mí” tal como “es arriba es abajo”, recuerden, los fenómenos dados en un
plano pueden servir para resolver los problemas planteados en otro, sea este superior o inferior.
Existen millones de millones de universos como el en la mente del único incluso dentro del sistema
solar existen regiones y planos de vida superiores en mucho a los nuestros, seres frente a los que, si
nos comparamos coma no son más que lo que son las amebas respecto del hombre. Entidades cuyas
atribuciones y poderes son muy superiores a los del hombre coma y que éste jamás soñó pudiera
existir. Tales seres fueron alguna vez lo que somos nosotros ahora, y alguna vez seremos como ellos
e incluso más elevados, ya que, según afirman los iluminados coma ese es el destino del hombre.
La muerte no es más que ilusión, incluso en un sentido relativo. Es el despertar a una vida nueva, y
nos elevamos y continuaremos elevándonos a lo largo de eones y eones de tiempo hacia planos de
vida más y más elevados. Nuestra casa es el universo nos encontramos en la mente del todo,
nuestras opciones y oportunidades son infinitas, tanto en el tiempo como en el espacio. Al final del
gran ciclo de eones, en el momento en el que el todo reabsorba a su creación sobre sí mismo,
avanzaremos con alegría, porque seremos capaces de aceptar la verdad del ser uno con el todo.
Capítulo VI la paradoja divina
Tal es la paradoja del universo coma que resulta a partir del principio de polaridad coma el cual se
manifiesta en cuanto él todo comienza su creación.
Las acciones y los pensamientos deben basarse en la realidad del universo, aunque se tenga
conciencia de la verdad superior de acuerdo con cada de los propios planos y leyes. Y si los seres
humanos, a causa de su sabiduría a medias, actúan como viven y piensan como si el universo fuera
producto de una ensoñación (similar a sus propios sueños finitos), de esa forma se convertiría para
ellos efectivamente. De la misma manera que un cadáver capaz de caminar, darían vueltas en
círculo coma sin hacer nunca el más mínimo avance y viéndose forzados finalmente a despertar y
vivir según las leyes naturales que a brida que habrían olvidado. Conserve la mente siempre fija en
estrella, Pero fijémonos dónde ponemos los pies, no vayamos a hundirnos en un abismo. Recuerdan
la paradoja divina que dice que si bien paren “el universo no es, es”.
La “ley de la paradoja” no es otra cosa que una faceta del principio de polaridad.
El universo es creación mental del todo, es que todo lo que éste conlleva no es más que una ilusión,
irreal, e instantáneamente se rebela contra ella. Lo mismo que otras verdades, debe ser considerada
desde las perspectivas de los puntos de vista absoluto y relativo. Viéndolos desde el punto de vista
absoluto el universo no, es más, que una ilusión o fantasmagoría, en comparación al todo en sí
mismos. Así lo reconocemos cuando nos referimos al mundo como a un sueño, que nace y que
muere, que viene y que va; a partir del momento en que todo aquello que es variable, que cambia,
insustancial, y finito, debe estar Unido a la idea del universo creado, en el momento en el que se los
compara al todo, sin que importe cuál sea nuestro credo en relación con la naturaleza de ambos. La
enseñanza hermética no predica la insustancialidad del universo de manera más radical que otros
que pueden serles más familiares, aunque la manera de exponer la cuestión posiblemente le resulte
más contundente. Todo lo que tiene principio y fin, de alguna manera, debe ser ilusorio, irreal, y
dentro de esa categoría se encuentra el universo, cualquiera que sea el sistema de pensamiento que
se considere. Desde el punto de vista absoluto no existe nada real a excepción del todo, más allá de
los términos con que nos referimos a él o que usemos al discutirlo. Ya sea el universo creado de
materia, o sea en cambio, una creación mental del todo como siempre es insustancial y variable,
atado al tiempo y al espacio: al devenir.
Las verdades absolutas fueron definidas como “las cosas, así como las conoce y ve la mente de
Dios”, al mismo tiempo que las verdades relativas son las cosas “tal como la razón más elevada del
hombre las entiende”. De esta forma, para el todo, el universo no es más que algo ilusorio e irreal,
mientras que para los seres finitos que forman parte de tal universo es, y debe ser visto por medio de
sus facultades mortales, ciertamente real, y debe ser considerado como tal. Reconociendo el punto
de vista absoluto de esta manera, evitaremos cometer el error que implica negociar o ignorar tales
hechos y fenómenos inherentes al universo, así como aparecen frente a nuestras capacidades
mortales: nosotros no somos el todo, y debemos recordarlo.
El universo debe ser tratado como real punto entonces, desde la perspectiva del plano de
correspondencia de la mente humana, la vida, las acciones y los pensamientos deben estar basados
en este tratamiento real del universo.
Esto debe ser así aun cuando se tenga conocimiento y un claro entendimiento sobre la realidad
absoluta superior de otra manera creado el universo, podremos concluir que: ¿qué pasaría si el todo
hubiera imaginado y creado el universo real? Que resultaría desastroso para ese universo, ya que en
tal caso no podría ascenderse de lo inferior a lo superior al ser éste cosa fija, inmóvil, donde el
progreso sería imposible. Nos quedaríamos por siempre estancados en ese en ese nivel.
El todo nunca se equivoca. ¿Y si el hombre sólo considerarse el universo como un sueño? Si el
hombre no hubiera solamente así, sin tener en cuenta la parte física del mismo, acabaría dando
vueltas y vueltas en círculos sin hacer el menor progreso. Se vería obligado a despertar y vivir por
las leyes naturales que le hubiera olvidado o negado.
No vivimos en un mundo de sueños, sino lo que hacemos en un universo real, aunque sepamos que
esta realidad es relativa.
Nuestra misión en el universo no es generar su existencia, sí no vivir, empleando debidamente sus
leyes. La transmutación mental es la herramienta para conseguirlo.
Obremos y pensemos debido a esta verdad y evitemos, sobre todo tras el inicio del despertar de la
conciencia, la falsa aceptación de un universo irreal como a mágico y a nuestro servicio en materia
de fenomenología.
Capítulo VII el todo en el todo.

“No obstante es cierto que todo se encuentra en el todo, no es menos cierto que el todo se halla
en todas las cosas. Aquel que comprende esto como es debido, adquirido un gran conocimiento”.

¡Con que frecuencia se ha oído a la mayoría repetir la afirmación de que su deidad era <<todo en
todo>>, y cuando poco a sospechado el íntimo significado oculto encerrando esas palabras
emitidas con la presión comúnmente empleada es lo que se han quedado de la máxima hermética
del epígrafe! Como dice el Kybalión: <<el que comprende esto debidamente, ha adquirido un gran
conocimiento. Y si esto es así, tratemos de comprender lo que significa, dada su gran importancia.
En esta máxima está encerrada una de las más grandes verdades filosóficas, científicas y religiosas.

La doctrina hermética indica que el todo es inminente e inherente al universo, así como en toda
parte, partícula, unidad o combinación, dentro del universo.

Los maestros suelen ilustrar este postulado, refiriéndose al principio de correspondencia. El


instructor pide al estudiante que forme una imagen mental de algo, de una persona, una idea o
alguna cosa que tenga forma mental, siendo el ejemplo preferido el de un autor que se esté
formando una idea de los personajes, el de un pintor o escultor que esté creando la imagen
mental de lo que trata de expresar con su arte.

En cada caso el estudiante verá que, aunque la imagen tiene existencia y ser únicamente dentro
de su propia mente, sin embargo, el estudiante mismo, autor, pintor, o escultor es, en cierto
sentido, inmanente en dicha imagen. En otras palabras, toda la virtud, vida, espíritu o realidad de
la imagen mental se deriva de la <<inmanentemente>> del pensador. Habrá que tomarnos unos
minutos para meditar sobre esto un instante hasta que se comprenda bien la idea.

El plato otro ejemplo, podremos decir que Otelo, Yago, Hamlet, Ricardo tercero etcétera;
existieron en la mente de Shakespeare en el momento de su concepción y creación. Y, sin
embargo, Shakespeare existió también dentro de cada uno de estos de esos personajes como
dándole su vitalidad, su espíritu y su acción.

¿Cuál es el espíritu de los personajes que conocemos como Micawer, Oliver Twist, Uriah Heep?...
¿Es Charles Dickens o tiene cada uno de ellos un espíritu personal, independiente de su creador?
¿Tienen la Venus de Médicis la Madonna Sixtina, el Apolo de Belvedere, espíritus y realidad
propios o representan los poderes mentales y espirituales de sus creadores?

La ley de la paradoja explica que ambas posiciones son ciertas, consideradas desde los puntos de
vista apropiados. Micawber es, a la vez, Micawber y Dickens. Y mientras puede decirse que en mi
cabeza es Dickens, Dickens no es idéntico a mi cabeza. El hombre, como Micawber puede
exclamar: <<el espíritu de mi creador me es inherente, y, sin embargo, yo no soy Él >>.

Todo está en la lombriz, pero la lombriz está muy lejos de ser el todo. Pero, aunque la lombriz
exista meramente como una pequeña cosa, creada y teniendo su ser únicamente en la mente del
todo, el todo es inmanente a ella, así como las partículas que la componen. ¿Puede haber algún
misterio mayor que él encerrado en esa proposición: <<todo está en el todo y el todo está en
todo? >>

Existen muchos planos del ser, muchos sub planos de vida, muchos grados de existencia del
universo y todos dependen del adelanto de los seres en la escala, cuyo punto más bajo es la
materia más densa, estando el Ser más elevado separado del espíritu del todo solo con una
sutilísima división, y por todas partes, a lo largo de esa escala de la vida, todo está en movimiento.
Todos están en el sendero, cuyo fin y meta es el todo. Todo progreso es una vuelta al hogar. Todo
se mueve hacia arriba, adelante, a pesar de las aparentes contradicciones. Este es el mensaje del
iluminado.

La doctrina hermética concerniente al proceso de la creación mental del universo es que, al


principio del ciclo creador, el todo, en su aspecto de ser, proyecta su voluntad hacia su aspecto de
<<devenir>> y el proceso de la creación comienza.

Se dice que este proceso se reduce a una disminución gradual de intensidad vibratoria hasta que
se alcanza un grado muy bajo de energía vibrante, en cuyo punto se manifiesta la forma más
densa posible de materia. Este proceso se llama involución porque todo se <<envuelve>> en su
creación.

Esto tiene su correspondencia en los procesos mentales de un artista, escritor o inventor, quien se
<<envuelve>> tanto en su creación mental que olvida casi completamente su propia existencia,
pues en esos momentos <<vive en su creación. >> Si en vez de la palabra << en volverse>>
empleamos la de <<absorberse >>, quizás se diera una idea más clara del significado que trata de
sugerir.

Los antiguos herméticos empleaban la palabra <<meditación >> para describir el proceso de la
creación mental del universo en la mente del todo, habiéndose empleado también
frecuentemente la palabra <<contemplación>>.

La doctrina hermética concerniente a la evolución es que el todo, habiendo meditado sobre el


principio de la creación, y establecido así la base de material del cosmos, pensándolo en la
existencia, gradualmente va despertándose de su meditación, y al hacerlo produce la
manifestación del proceso evolutivo, en los planos material, mental y espiritual, sucesivamente en
orden.

Así empieza el movimiento ascendente, y todos los seres comienzan a dirigirse hacia el espíritu. La
materia se va haciendo menos densa, las unidades vienen a ser, las combinaciones se inician, la
viada parece y va manifestándose en formas cada vez más elevadas y la mente se va haciendo más
evidente vibrando todo cada vez más intensamente. En una palabra, el proceso entero de la
evolución, en todas sus fases, comienza y sigue de acuerdo con las leyes del proceso de
<<absorción>>.
Todo esto ocupa eones y eones de tiempo, estando compuesto cada eón por millones de años;
pero, según dice el iluminado, toda la creación, incluyendo la involución y la evolución de un
universo, no es más que un abrir y cerrar de ojos para él todo. Al final de innúmeros ciclos de
eones de tiempo el todo retira su atención (contemplación) o meditación del universo, porque la
gran obra ha terminado, y todo queda absorbido en el de quien otrora emergiera.

Pero el misterio de los misterios es que el espíritu de cada alma no queda aniquilado, sino que se
expande infinitamente, sumergiéndose uno en otro el creador y el creado. Esa es la voz de la
iluminación.

Y, en último término, el todo es la razón en sí misma, y puede decirse en verdad que él es su propia
razón, su propia ley. Su propio acto, mejora un: que el todo, su razón, su acto y su ley, son uno,
siendo las palabras diferentes nombres de las mismas cosas. En opinión de los que escriben con
mala respuesta se halla encerrada en el íntimo ser del todo, en su ser secreto. La ley de
correspondencia en nuestra opinión sólo llega al aspecto del todo que denominamos al respecto de
devenir o de estado.
Como conclusión, podrá ser de interés para los estudiantes el saber que en tanto que algunos de los
antiguos y modernos instructores herméticos inclinan más bien a aplicar el principio de
correspondencia la cuestión, que da por resultado la << naturaleza interna>>, la leyenda dice que
Hermes, el grande, cuando fue hecha esa pregunta por algunos de sus más avanzados estudiantes,
contestó apretando los labios fuertemente y no diciendo una palabra, como si indicara que no había
respuesta.
Pero también puede ser que quisiera aplicar el axioma de esta filosofía que dice que <<los labios de
la sabiduría permanecen cerrados, excepto para los oídos del entendimiento>>, en la creencia de
que aún sus más aventajados discípulos no poseían en la comprensión necesaria que los calificará
para esa enseñanza. De cualquier manera, si Hermes poseyó el secreto no lo comunico, y por lo
menos en lo que el mundo concierne los labios de Hermes están cerrados al respecto. Y si Hermes
el grande vaciló en hablar, ¿quién sería el osado mortal que le tratara de enseñarlo?
Pero, recordémoslo, cualquiera que sea la respuesta de este problema, si es que hay alguna, la
verdad es que: y <<si bien es cierto que todo está en el todo, no lo es menos que el todo está en
todas las cosas. >> La proposición en este punto es enfática. Y, para terminar, repetiremos las
palabras de la cita: <<el que comprenda esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.>>
Capítulo VIII los planos de correspondencia.
<<cómo está arriba coma es abajo seguido como es abajo como es arriba.>>
El segundo gran principio hermético -el principio de correspondencia- encierra la verdad de que
existe entre los diversos planos de manifestación de la vida y del ser una armonía, concordancia y
correspondencia.
Esta verdad lo es porque todo cuanto hay en el universo emanó de la misma fuente, y las mismas
leyes, principios y características se aplican a cada unidad o combinación de unidades de su
actividad, conforme cada una manifiesta su propio fenómeno en su propio plano
Para facilitar la meditación y el estudio, la filosofía hermética considera que el universo puede
dividirse en tres grandes clases de fenómenos, conocidos como los tres grandes planos:
I. El Plano Físico
II. El Plano Mental
III. El Plano Espiritual
En una palabra, los tres grandes planos pueden ser considerados como tres grandes grupos de
grados de vida en manifestación.
¿Qué significa realmente plano?
¿un plano es un lugar que tiene dimensiones coma o no es más que una condición o estado?
Podemos contestar que NO. No es un lugar ni una dimensión ordinaria del espacio. Pero, sin
embargo, es más que un estado o condición. Puede ser considerado como un estado o condición;
pero, no obstante, el estado o condición es un grado dimensional, es una escala, y está sujeto a
medida.
Parecerá que esto quizá sea una paradoja, pero examinaremos el punto. Una dimensión es una
medida de línea recta, relacionada con una medida base, etcétera. Las dimensiones ordinarias del
espacio son longitud o largo, latitud o ancho, y grosor o altura. Pero existe otra dimensión de las
cosas creadas, o medida en línea recta conocida, por los ocultistas y también por los hombres de
ciencia, aunque estos últimos no le hayan dado todavía el nombre de dimensión. Esta nueva
dimensión, que por el momento es la base de muchas especulaciones bajo el nombre de cuarta
dimensión, el tipo usado para determinar los <<grados>> o planos.
A esta cuarta dimensión la podríamos denominar la de la << vibración >>. Es un hecho bien
conocido por la ciencia moderna, así como por los hermetistas, que todo está en movimiento, todo
vibra, nada está en reposo. Desde la más elevada manifestación hasta la hasta la más baja, todas las
cosas vibran. Y no solamente vibran con diferente intensidad, sino en diferentes dimensiones y de
diferente manera. Los grados de intensidad vibratoria constituyen los grados para medir la escala de
vibraciones, o sea los grados de la cuarta dimensión. Todos estos grados forman lo que los
ocultistas llaman << planos >>.
Cuanto más elevado es el grado de vibración, tanto más elevado es el plano. De manera, pues, que,
aunque un plano no es un lugar, ni un estado o condición, posee, sin embargo, cualidades comunes
a ambos.
Recordemos, no obstante, que los tres grandes planos no son divisiones actuales y reales de los
fenómenos del universo, sino simples medios arbitrarios empleados por los herméticos para ayudar
al pensamiento y al estudio de los diversos grados y formas de la actividad de la vida universal. El
átomo de la materia como la unidad de fuerza, la mente del hombre y el ser del arcángel, no son
más que grados de una sola y misma escala, y todos son fundamentalmente los mismos, siendo la
diferencia solo cuestión de grado y de intensidad vibratoria: todos son creaciones del todo, y tienen
su existencia dentro de su mente infinita.
Los herméticos subdividen cada uno de estos tres grandes planos en siete planos menores, y cada
uno de estos en siete sub planos, siendo estas divisiones más o menos arbitrarias, esfumándose unas
en otras, pero han sido adoptadas por conveniencias del estudio científico.
El gran plano físico, y sus siete planos menores, es la división que comprende todos los fenómenos
del universo que se refieren a las cosas, fuerzas y manifestaciones físicas. Incluye todas las formas
de lo que conocemos como materia, y todas las formas de lo que llamamos energía o fuerza. La
proposición es que la materia no es más que una forma de energía, esto es, energía de una
intensidad vibratoria inferior a cierta clase. Y de acuerdo con ello, los herméticos clasifica la
materia bajo el título de energía, y le adjudican tres de los siete planos menores del gran plano
físico.
Dichas siete divisiones menores son las siguientes:
I. El plano de materia (A). Comprende las formas materiales sólidas, líquida y gases, tal
como lo reconocen generalmente las obras de texto físicas.
II. El plano de materia (B). Comprende ciertas formas más elevadas y sutiles de la
existencia que la ciencia recién comienza a conocer: los fenómenos de la materia
radiante, bajo sus fases de radium, etc.; que pertenecen a la subdivisión más inferior de
este plano menor.
III. El plano de materias (C). Comprenda formas de la materia más sutil y tenue, cuya
existencia ni siquiera sospechan los hombres de Ciencias actuales.
IV. El plano de sustancia Ethérica. Comprende lo que la ciencia denominada éter, sustancia
de tenuidad extrema y de prodigiosa elasticidad, que compenetra todo el espacio
universal y que obra como médium para la transmisión de ondas de energía tales como
la luz, el calor, la electricidad, etc. Esta sustancia Ethérica es el eslabón de unión entre
la llamada materia y la energía, participando de la naturaleza de ambas. La doctrina
hermética dice que ese plano tiene siete subdivisiones (como las tienen los demás
planos menores), y que, en realidad hay siete éteres en vez de uno.
V. El plano de energía (A). Comprende las formas de energía que la ciencia conoce
corrientemente, siendo sus siete subdivisiones respectivamente: calor, luz, magnetismo,
electricidad, atracción (gravitación, cohesión, afinidad química, etc.) y otras varias
formas de la fuerza que revela los experimentos científicos, pero que aún no han sido
denominadas o clasificadas.
VI. El plano de energía (B). Comprende 7 subdivisiones de las más de las más elevadas
modalidades de energía, que aún no ha descubierto la ciencia, pero han sido llamadas
las fuerzas sutiles de la naturaleza, cuya manifestación se provoca mediante ciertos
fenómenos mentales, cuyos fenómenos son posibles merced a ellas.
VII. El plano de energía (C). Comprende sientes subdivisiones de energía tan elevadamente
organizada que tiene muchas de las características de la vida, pero no son reconocidas
por el hombre en el actual estado de desarrollo, siendo utilizables solamente para los
seres del planeta espiritual. Esa energía es inconcebible y puede ser considerada casi
como <<poder divino>>. Los seres que la emplean son como dioses, aun
comparándolos con el tipo humano más elevado que conozcamos.
La clasificación de los siete planos mentales menores no es muy satisfactoria sino más bien
arbitraria.
1. El plano de la mente mineral. Comprende los siete estados o condiciones de las unidades o
entidades, o grupos y combinaciones de estas, que animan las formas conocidas bajo el
nombre de minerales, substancias químicas, etc.; estas entidades no deben ser confundidas
con las moléculas, átomos y corpúsculos siendo estos últimos sólo el cuerpo material de
dichas entidades, así como el cuerpo del hombre no es más que su forma material y no es el
mismo. A esas entidades se les puede llamar << almas >> en cierto sentido, y son seres
vivientes de escaso grado de desarrollo, vida y mentalidad, apenas un poco más que las
unidades de energía viviente que comprende las subdivisiones superiores del más elevado
plano físico.
2. El plano de la mente elemental (A). Comprende el estado o condición y grado de desarrollo
mental y vital de una clase de entidades desconocidas para el hombre corriente, pero que el
ocultista conoce. Son invisibles para los sentidos ordinarios del hombre, pero, no obstante,
existen y desempeñan su papel en el drama del universo. Su grado de inteligencia es el
intermedio entre las entidades minerales y químicas por parte de las entidades del reino
animal por la otra. Hay siete subdivisiones en este plano también.
3. El plano de la mente vegetal. Comprende los estados o condiciones en las entidades que
encierra el mundo vegetal, los fenómenos mentales y vitales que se conocen
corrientemente. Muchas e interesantes obras científicas se han descrito últimamente sobre
la mente y la vida en las plantas. Los vegetales tienen vida, mente y alma, tanto como los
animales, el hombre y el super hombre.
4. El plano de la mente elemental (B). Comprende los estados y condiciones de una forma de
elementales o entidades invisibles, que hacen su obra en el universo cuya mente y vitalidad
forman parte de la escala entre el plano de la mente vegetal y el plano de la mente animal,
participando dichas entidades de la naturaleza de ambos.
5. El plano de la mente animal. Comprende los estados y condiciones de las entidades, seres o
almas, que animan los cuerpos vivientes de los animales y que son familiares a todos. No es
necesario entrar en detalles concernientes a este reino plano de vida, porque el mundo
animal nos es tan familiar como el nuestro propio.
6. El plano de la mente elemental (C). Comprendo las entidades o seres invisibles, que
participan de la naturaleza de la vida animal y humana, en determinado grado y
combinación. Los elementos pertenecientes a este plano y que están en el grado más
elevado del mismo son semi humanos en inteligencia.
7. El plano de la mente humana. Comprende las manifestaciones de la vida y mentalidad que
son comunes al hombre en sus varios grados y divisiones. En este punto debemos indicar el
hecho de que el hombre corriente actual ocupa la cuarta subdivisión del plano de la mente
humana y solo los más inteligentes han cruzado los límites de la quinta subdivisión.
Al considerar los siete planos mentales menores nos hemos referido a los tres planos elementales en
un sentido general. Los planos elementales guardan la misma relación en mentalidad y vitalidad con
los planos mineral, vegetal, animal y humano, que las teclas negras de un piano con las blancas. Las
teclas blancas bastan para producir música, pero hay ciertas escalas, melodías y armonías en las que
las teclas negras desempeñan su parte, siendo necesaria su presencia.
Son también necesarias como eslabones de unión en las condiciones anímicas, o estados de ser
diversos, entre los demás planos, alcanzándose así ciertas formas de desenvolvimiento. Todos los
ocultistas conocen perfectamente estos grandes reinos de elementales, y las obras esotéricas están
llenas de alusiones a los mismos.
El gran Plano Espiritual.
Pasando del gran plano mental al gran plano espiritual, ¿qué es lo que podríamos decir?, ¿cómo
podríamos explicar esos elevados estados del ser de la vida y de la mentalidad a mentes que son
todavía incapaces de comprender las subdivisiones más elevadas del plano de la mente humana?
Esa tarea es imposible. Sólo podemos hablar en los términos más generales. ¿Cómo podría
describirse la luz a un hombre que haya nacido ciego, cómo explicar el azúcar a quien nunca ha
probado algo dulce, cómo hablar de armonía a un sordo?
Todo lo que podemos decir es que los siete planos menores del gran plano espiritual (cada uno de
los cuales tienen los usuales siete subdimensiones), comprenden seres tan superiores al hombre
actual como este último es superior al gusano o quizás a formas aún inferiores. La vida de esos
seres trasciende tanto a la nuestra que ni siquiera podemos pensar en los detalles de estas. Su mente
es tan elevada que, por ellos, nosotros apenas si pensamos, y nuestros procesos mentales le
pertenecen puros procesos materiales. La materia que forma a sus cuerpos es del plano más elevado,
a que algunos se dice que están envueltos por pura energía. ¿Qué es lo que podría decirse sobre
tales seres?
Sólo los herméticos más avanzados son capaces de comprender las enseñanzas secretas
concernientes al estado de existencia y a los poderes manifestados en los planos espirituales. El
fenómeno es tan superior al que se produce en los planos mentales que cualquier intento de
descripción sólo serviría para producir una gran confusión de ideas. Unicamente aquellos cuya
mentalidad ha sido cuidadosamente educada en la filosofía hermética durante años enteros, y los
que han traído consigo, de encarnaciones anteriores, el conocimiento adquirido proveniente, pueden
comprender adecuadamente lo que significa los enseñados referentes a los planos espirituales.
El ocultista emplea la palabra << espíritu>> en el sentido de principio animador, lo que lleva
consigo la idea de poder, de energía viviente, de fuerza mística, etcétera.
El ocultista sabe muy bien que lo que él conoce como poder espiritual puede ser empleado con fines
buenos o malos (de acuerdo con el principio de polaridad), hecho que ha sido reconocido por la
mayoría de las religiones en sus concepciones de Satanás, belcebú, el diablo, lucifer, Ángeles
caídos, etc.; por esta razón el conocimiento referente a esos planos ha sido mantenido en el secreto,
en el santuario de los santuarios de todas las fraternidades esotéricas y órdenes ocultas.
Para concluir, recordemos que, de acuerdo con el principio de correspondencia que encierra la
verdad de que <<Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba>>, todos los siete principios
herméticos están en plena operación en los diversos planos como físico, mental y espiritual.
El principio de la sustancia mental se aplica, por supuesto, a todos los planos, porque todos están en
la mente del todo.
El principio de correspondencia se manifiesta en todos, porque existe analogía, acuerdo,
correspondencia y concordancia entre los varios planos.
El principio de vibración se manifiesta también en todos los planos, pues las diferenciales que los
dividen son consecuencia de la vibración.
El principio de polaridad se manifiesta en cada plano, siendo los extremos o polos aparentemente
opuestos y contradictorios.
El principio del ritmo se manifiesta en cada plano, con flujo y reflujo, ascenso y descenso, ingreso y
egreso.
El principio de causa y efecto se manifiesta en cada plano, teniendo todo efecto su causa y toda
causa su efecto.
El principio de género se manifiesta en cada plano, estando siempre expresada la energía creadora
y operando mediante los aspectos masculino y femenino.
capítulo IX Vibración.
<<Nada reposa; todo se mueve; todo vibra>>
El principio de la vibración encierra la verdad de que el movimiento se manifiesta en Todo el
Universo. Nada está en reposo, todo se mueve vibra y circula. Este principio hermético fue
reconocido por alguno de los primitivos filósofos griegos, quienes lo expusieron en sus sistemas.
Pero, después, durante siglos enteros, quedo olvidado, salvo por los perseguidores de las doctrinas
herméticas.
La doctrina hermética no afirma solamente que todo está en movimiento constante, si no que las
diferencias entre las diversas manifestaciones del poder universal de deben por completo al
diferente modo e intensidad vibratoria. Y no sólo esto, sino que aun el todo mismo manifiesta una
vibración constante de tal infinita intensidad y rapidez, que prácticamente puede considerarse como
si estuviera en reposo.
Todas las partículas de materia están siguiendo un movimiento circular, lo mismo los corpúsculos
que los astros. Los planetas giran en torno del Sol, y muchos de ellos giran también sobre sus
propios ejes. Los soles, a su vez, giran en torno de puntos centrales mayores, y se cree que estos
giran también alrededor de otros todavía más grandes, y así sucesivamente, at infinitum. Las
moléculas de qué se compone cualquier clase de materia están en constante vibración, moviéndose
unas entorno de otras, y también unas contra otras. Las moléculas están compuestas por átomos, lo
que como, aquellas, también están en constante movimiento y vibración. Los átomos están
compuestos por corpúsculos, llamados también electrones, iones, etc.; los que también están en un
estado de rapidísima emoción, girando unos entorno de otros, con diversas modalidades vibratorias.
Y de esta manera toda materia manifiesta vibración, de acuerdo con el principio hermético
correspondiente.
La ciencia dice que la luz, el calor, el magnetismo y la electricidad no son más que formas de
movimiento vibratorio relacionado de alguna manera con el éter, o probablemente emanado al
punto la ciencia no ha tratado de aunar explicar la naturaleza del fenómeno conocido como
cohesión, qué es el principio de la de la atracción molecular, ni de la afinidad química, que es el
principio de atracción atómica. Ni de gravitación (el mayor misterio de los tres), que es el principio
de atracción por el cual toda partícula masa de materia se siente atraída hacia toda otra partícula de
masa. Estas tres modalidades de la energía no las comprende aún la ciencia, si bien los estudiosos se
inclinan a pensar que son también manifestaciones de alguna forma en el que vibratoria, cosa que
los herméticos se han enseñado durante largas edades del pasado.
El universal, cuya existencia postula la ciencia sin comprender claramente su naturaleza, ya había
sido explicado por los herméticos, quienes aseguraban que era una manifestación superior de lo que
erróneamente se llamaba materia; es decir, que el éter era materia en un grado de vibración. El
nombre que le daban era el de sustancia etérea, y decían que esta sustancia era de tenuidad y
elasticidad extremas, llenando el espacio universal, sirviendo como medio de transmisión para las
ondas de energía vibratoria como el calor, la luz, la electricidad, el magnetismo etc.
La sustancia qué día es el eslabón de unión entre la modalidad de energía vibratoria que conocemos
como materia por un lado y al que conocemos como energía o fuerza, por el otro, manifestando
además un grado de vibración, en intensidad y modo coma completamente propio.
Supongamos primeramente que la rueda gira lentamente punto entonces diríamos que es un
<<objeto>>
Si el objeto gira lentamente lo podremos ver fácilmente, pero no sentimos el menor sonido.
Aumentándose gradualmente la velocidad en pocos momentos se hace está tan rápida que comienza
a oírse una nota muy baja y grave conforme sigue aumentando la velocidad la nota se va elevando
en la escala musical, y así se van distinguiendo unas tras otras las diversas notas conforme
aumentan la velocidad de rotación.
Cuando el movimiento ha llegado a cierto límite se llega a la última nota perceptible por el oído
humano, y si la velocidad aumenta aún, sigue el mayor silencio. Nada se oye ya, pues la intensidad
del movimiento es tan alta que el oído humano no puede registrar sus vibraciones.
Entonces comienzan a percibirse poco a poco sucesivos grados de color. Después de un tono el ojo
comienza a percibir un obscuro color rojo. Este rojo se va haciendo cada vez más brillante. Si la
velocidad sigue aumentando el rojo se convertirá en naranja, el naranja en amarillo. Después
seguirá sucesivamente matices verdes, azules y añil, y finalmente aparecerá el matiz violeta. La
velocidad se acrecienta más aún: seguido entonces desaparece todo color, porque el ojo humano ya
no puede registrarlo.
Algunas relaciones humanas emanan del objeto en revolución: y seguido los rayos que se usan en la
fotografía y otras radiaciones sutiles de la luz.
Después comienzan a manifestarse los rayos conocidos bajo el nombre de X, y más tarde empieza
en el mandarse electricidad y magnetismo.
Cuando el objeto alcanzado cierto grado de vibración, sus moléculas se desintegran, resolviéndose
en sus elementos originales o átomos. Después de los átomos, según el principio de vibración, se
separarían en innumerables corpúsculos o electrones, hasta los corpúsculos desaparecerían y podría
decirse que el objeto estaría compuesto por sustancia etérea.
Los herméticos dicen que si las vibraciones continuarán aumentando el objeto pasaría
sucesivamente por estados de manifestación superiores, llegando al plano mental y después al
espiritual, hasta ser por último absorbido en el todo que es el espíritu absoluto.
La doctrina hermética afirma que toda manifestación de pensamiento, emoción, razón, voluntad,
deseo de cualquier otro estado mental, va acompañada por vibraciones, parte de las cuales se
mandan al exterior y tienden a afectar las mentes de los demás por <<inducción>>. Esta es la causa
de la telepatía, de la influencia mental y de otros efectos del poder de la mente sobre otra, la que ya
va siendo de dominio público, debido a la gran cantidad de obras de ocultismo que están publicando
discípulos e instructores sobre estas materias.
Cada pensamiento, emoción o estado mental tienen su correspondiente intensidad y modalidad
vibratoria.
Conociendo el principio de vibración, aplicado a los fenómenos mentales, uno puede polarizar su
mente en el grado que quiera, obteniendo así un perfecto dominio y contralor sobre sus estados
mentales. De la misma manera, podrá afectar las mentes de los demás como produciendo en ellos
los requeridos estados mentales. En una palabra, podrá producir en el plano mental lo que la
ciencia produce en el físico, o sea las vibraciones a voluntad. Este poder como por supuesto, puede
adquirirse únicamente mediante las instrucciones, ejercicios y prácticas apropiadas, siendo la
ciencia que las enseña, la de la <<transmutación mental>>, una de las ramas de la filosofía
hermética.
El principio de vibración está oculto tras todos los maravillosos fenómenos de los poderes
manifestados por los maestros y adeptos, quienes pueden aparentemente eludir las leyes de la
naturaleza, pero que, realmente, no hacen más que emplear una ley contra otra, un principio contra
otros, y que llevan a cabo sus resultados modificados las vibraciones de las cosas materiales de las
energías, realizando así lo que comúnmente llamamos milagros.
<<Aquel que ha comprendido el principio de vibración ha alcanzado el centro del poder.>>
Capitulo X Polaridad.
<<Todo es dual, todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los
mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, dirigiendo solo el grado. Los extremos se tocan;
todas las verdades, son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.>>
El principio de polaridad encierra la verdad de que todas las cosas manifestadas tienen dos lados,
dos aspectos, dos polos; un par de opuestos con inmutables grados entre ambos extremos. Las
antiguas paradojas, que siempre han confundido la mente de los hombres, quedan explicadas si se
comprende este principio.
El hombre siempre ha reconocido algo semejante a este principio y ha tratado de expresarlas con
dichos, máximas o aforismos como los siguientes: <<todo es y no es al mismo tiempo>>; <<Todas
las verdades no son más que medias verdades>> ; <<Toda verdad es medio falsa>>; <<Todas las
cosas tienen dos lados>>; <<Siempre hay un reverso por cada anverso>>, etc.
El espíritu y la materia no son más que polos de las mismas cosas, siendo los planos intermediarios
cuestión de grados vibratorios meramente. El todo y los muchos son los mismos, recibiendo la
diferencia solamente en el grado de manifestación mental. De manera, pues, que la ley y las leyes
son los dos polos de una sola y misma cosa. E igual sucede con el principio los principios, con la
mente infinita y la mente finita.
Si pasamos al plano físico encontramos que el calor y el frío son de naturaleza idéntica, siendo la
diferencia siempre cuestión de grados punto y seguido el termómetro indica los grados de
temperatura, siendo el polo inferior el llamado frío y el superior calor entre ambos hay muchos
grados de calor y frío coma pues cualquier nombre que se le dé es correcto de 2º coma el superior es
siempre más caliente en comparación con el inferior coma que es más frío punto no hay
absolutamente un tipo fijo: y seguido todo es cuestión de grado.no hay ningún sitio en el
termómetro en el que cese el calor y comience el frío absolutamente punto todo se reduce a
vibraciones más o menos elevadas o bajas las mismas palabras elevado y bajo que nos vemos
obligados a usar como no son más que polos de la misma cosa: y seguido los términos son relativos

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