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EVALUACIÓN PRÁCTICA – MÓDULO 2

Despertar de la consciencia

Indicaciones:
 Responde las preguntas sobre el módulo estudiado.
 La extensión de cada pregunta es de 800 palabras aprox
 Al final, revisa tu ensayo y cuando esté finalizado, adjúntalo en tu Aula Virtual
Amauta en el módulo correspondiente.

1. Cuéntanos desde tu perspectiva cómo los pensamientos que tienes


cambian la realidad que vives.

La verdad considero que todos los cambios en nuestra vida nos cuestan. Incluso
los más sencillos como empezar en un nuevo colegio, trabajo o mudarse a una
nueva zona y empezar de cero; casi siempre nos conllevan a algún tipo de
contrariedad u molestia. Así mismo hay otros cambios más difíciles de digerir como
empezar una nueva relación de pareja, de nuevos hábitos que requieren que
pongamos más esfuerzo, más compromiso y porque no decirlo más constancia y
claro ello nos conlleva al sufrimiento. Pero después del proceso de dificultad inicial,
se vuelve más factible hacerlos. A unos les llevará más tiempo, a otros menos, pero
no son un imposible.

Sin embargo, qué pasa cuando hablamos de cambiar algo que va mas allá como los
pensamientos, Quizás, muchos defenderán que ese tipo de modificaciones son algo
inviable. Sobre todo si hablamos de esos pensamientos recurrentes que nos
acompañan constantemente y que, en algunos casos, incluso pueden llegar a ser
muchas veces paralizantes. Pues bien, la ciencia nos dice que incluso este aspecto
es posible modificarlo.

Y dónde está la clave, se preguntarán. La respuesta es clara: en la plasticidad de


nuestro cerebro. La plasticidad es la capacidad de modificar, y la conducta es muy
modificable lo único que hay que hacer es persistir en una modificación. El sistema
nervioso se modifica por repetición, añade. Es como aquel deportista que mejora sus
prestaciones a base de entrenamiento continuo, repitiendo una acción hasta la
saciedad. Gracias a la constancia, a la repetición, un contacto pequeño entre dos
células nerviosas se puede hacer más grande, más eficaz.

La ciencia nos dice que nuestro cerebro es moldeable, que nuestro sistema nervioso
se puede modificar a través de la repetición y que, en consecuencia, tenemos la
capacidad de modificar algo tan intangible como son nuestros pensamientos
recurrentes. La teoría está clara. Pero, todo esto, llevado a la práctica es aún más
difícil pero no es imposible si se llega a un profundo conocimiento de nosotros
mismos es decir a la meditación.

A manera de vivencia personal creo que con la meditación, podemos disminuir la


ansiedad y la depresión, mejora el estado de ánimo. Además, da más serenidad,
nos permite relacionarnos mejor con los otros y en general nos tranquiliza.

Las técnicas meditativas que se utilizan son, básicamente, de concentración. Se


trata de focalizar nuestra atención en una cosa y mantenerla. Esa es la idea a
grandes rasgos, concentrarnos en cosas que nos aporten bienestar y llegar a tolerar
o desechar poco a poco las que nos incomoden. Por supuesto que es inicialmente
difícil, porque simplemente no estamos entrenados para ello. Normalmente, la mente
va de aquí para allá. Los orientales la llaman la mente mono, porque salta de un lado
a otro.
El secreto del éxito para el cambio de nuestros pensamientos radica en la
persistencia. Una persistencia que comportará con el tiempo cambios en nuestro
sistema neuronal, pero se requiere una profunda convicción.
En la actualidad, la meditación se utiliza, de forma clínica, para prevenir la recaída en
la depresión. Andamos tan afanados que casi no nos damos tiempo para pensar
tranquilamente acerca de nuestros propios pensamientos y actitudes ante la vida.

La práctica de la meditación no sólo comporta beneficios a las personas con algún


tipo de problema, sino que aporta bienestar a todo aquel que la practique. Es
cuestión de motivación y fuerza de voluntad para empezar. Lo que cuesta más es
encontrar 15 ó 20 minutos al día y reservarlos para llevar a cabo esta práctica
porque así como nuestro cerebro puede aprender cosas nuevas también puede
desaprender aquello que no le aporta nada, por el contrario nos perjudica muchas
áreas de nuestra vida.

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