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PONENCIA EN MESA REDONDA PARA LAS VI JORNADAS DE PREGRADO / I CONGRESO

NACIONAL EN DOCENCIA UNIVERSITARIA / I JORNADA DE ASOSRÍAS ACADÉMICAS DE LUZ.

PROSPECTIVA DE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA PARA EL PRÓXIMO


DECENIO

Calimán Mayor, Adlyz. Vicerrectora Académica, UJGH, adlyzcaliman@ujgh.edu.ve

INTRODUCCIÓN
El propósito de este trabajo, es analizar la prospectiva de la docencia universitaria para el
próximo decenio, desde el punto de vista de las universidades de gestión privada y realizando una
comparación entre el actual modelo curricular de la Universidad Dr. José Gregorio Hernández, y
la prospectiva del mismo para los próximos diez años.

Difícil tarea en un país con tantos problemas como Venezuela, en donde los temas de
conversación populares en el sector universitario, se refieren en su mayoría al número de alumnos
y profesores que no han iniciado un nuevo período escolar, bien sea porque han emigrado o
porque no pueden costear la matrícula estipulada, en el caso de los alumnos; o porque tienen
problemas con el transporte, en el caso de los docentes y otros empleados; pasando por otra serie
de temas problemáticos que no viene al caso enumerar.

Lo que sí viene al caso, es que precisamente por esa gran cantidad de problemas a los que se
enfrenta la universidad venezolana, es que tenemos una gran cantidad de retos que afrontar en el
próximo decenio, no importa el tinte político que se dibuje en el Ejecutivo Nacional. La
educación universitaria tiene un gran trabajo por delante para superar obstáculos y continuar
egresando profesionales de calidad.

En una situación ideal (por ideal me refiero a una emigración sin impacto en matrícula estudiantil
y docente, a una estabilidad de precios, posibilidad de inversión en infraestructura y equipos,
libre mercado, baja inflación y alta conectividad a internet, por mencionar algunos), estaríamos
hablando quizás de nuevos modelos educativos abiertos, aumento de la movilidad estudiantil y de
oferta educativa pertinente y actualizada a los avances tecnológicos, nuevos esquemas de

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competencia universitaria a través de rankings, importante inversión en ciencia y tecnología,
principalmente.

1. MODELO CURRICULAR

La Universidad Dr. José Gregorio Hernández en su corta historia se concibe como una
institución centrada fundamentalmente en la vinculación con la comunidad, preponderantemente
local, influyendo en consecuencia sobre la población marabina, además de su proyección en las
zonas aledañas. En esta casa de estudios se conjugan dos ejes primordiales que, vigentes,
constituyen el núcleo de su identidad: la formación de profesionales que resulten capaces de
desempeñar su rol con validez científica y compromiso social, y, la interrelación co-productiva
con la comunidad, mediante el aporte de su recurso esencial: el conocimiento, al igual que el
compromiso genuino de las autoridades universitarias para garantizar la sostenibilidad del
programa como proyecto de educación permanente de clara vocación democratizadora.

La Universidad Dr. José Gregorio Hernández (UJGH) ha fundamentado su modelo educativo


(Fuenmayor, 2017) centrándolo en el estudiante, y tiene como meta prioritaria su formación
integral, promoviendo el desarrollo de todas y cada una de las dimensiones del hombre. Por eso,
tanto en el aspecto intelectual como en el técnico-profesional, cultural-humanístico, trascendente,
físico y social, se considera a la persona como una entidad unitaria y total de manera de permitir
el desarrollo de competencias que le permitan intervenir sobre los problemas del contexto social
y lograr el desarrollo humano sustentable.

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Igualmente, fundamenta su quehacer académico en la formación de recursos humanos
altamente comprometidos con el desarrollo de la sociedad venezolana, contemporánea y futura.
La enseñanza universitaria se inspirará en un definido espíritu de democracia, de justicia social y
de solidaridad humana y estará abierta a todas las corrientes del pensamiento universal.

La concepción educativa – curricular de la Universidad “Dr. José Gregorio Hernández”, toma su


base del Modelo de Currículo Integral de Peñaloza (1995) el cual consiste fundamentalmente en
la formación del individuo de manera holística, otorgándole herramientas que le capaciten para
desempeñarse, desarrollando su pensamiento crítico, creativo y participativo dirigido por valores
éticos, científicos, estéticos y culturales, en el ámbito comunitario y en el científico-técnico para
alcanzar las metas individuales y comunes.

Este autor reseña en el marco teleológico del currículo que la educación descansa en un trípode
conceptual: desarrollo del individuo a través del principio de autonomía personal, relaciones
positivas con el grupo humano e incorporación y transformación de la cultura, es decir, es un
proceso triple con las siguientes dimensiones:

La Hominización: definida como el desarrollo, en cada estudiante, de las capacidades y


características propias del ser humano, afianzando el sentido de libertad y de autonomía personal
que son consustanciales con la naturaleza humana. Este proceso incluye además, la solidaridad,
que es una opción de vida compartida y la captación de valores; ambas inherentes a la axiología,
y más concretamente a la ética.

La Socialización: como proceso a través del cual el ser humano se incorpora a sus grupos
naturales: familia, nación y género humano; que requiere determinadas cualidades como el amor
o relación afectuosa y un sentido estimulador para que se desarrollen las potencialidades innatas,
biológicas y psíquicas del individuo.

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La Culturización: consiste en la participación en el mantenimiento y la reconstrucción
permanente de la cultura, un rasgo humano por excelencia estrechamente vinculado a la
adquisición del lenguaje y a la aprehensión de los valores ( Peñaloza, 1995)

La Universidad “Dr. José Gregorio Hernández”, al asumir en su concepción filosófica el


Currículo Integral, centra la formación del estudiante en el desarrollo de un conjunto de
experiencias facilitadoras de formación profesional, científica, cultural y humanística en el marco
de los procesos de hominización, culturización y socialización, que incorpora la educación activa
como quehacer académico y supone el desarrollo de la misma sociedad, porque atiende sus
problemas y necesidades, impulsa su transformación y promueve su cultura. La educación,
concebida en estos términos, implica la formación de un ciudadano profesional eficiente, no sólo
en lo que se refiere a su desempeño, sino también en cuanto a valores y actitudes positivas que lo
lleven al logro de las metas que se proponga y que favorezcan su bienestar personal y sus
relaciones con otras personas o grupos.

En este sentido, la función del currículo universitario, se traduce en la concreción de estas


vertientes educacionales para hacer posible que los participantes de un proceso de formación
profesional desarrollen las capacidades que tienen como personas, favoreciendo que se relacionen
adecuadamente con el medio social y se incorporen a la cultura de su época y de su pueblo,
consideración ésta que le da el carácter de integralidad.

En correspondencia con lo expuesto, la Universidad “Dr. José Gregorio Hernández”, profundiza


su concepción filosófica, donde la práctica engloba procesos que están identificados y aceptados
en el plano mundial, regional y local, dando las posibilidades de ser considerados por sus
características en la planificación y ejecución del currículo de manera integral. En el marco de
estas consideraciones, es vital para la construcción de la propuesta curricular, asumir la
integración bajo un enfoque interdisciplinario, a corto plazo y transdisciplinario a futuro, como
base fundamental del modelo educativo.

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En el campo del conocimiento, la interdisciplinariedad ofrece un camino para superar la
fragmentación del saber que la especialización parece hacer inevitable, permitiendo realizar una
cierta unidad del saber, no como una reducción a la identidad sino como toma de conciencia de la
complejidad de las realidades que nos rodean .

La concepción de que la interdisciplinariedad está en contraposición con el saber disciplinar debe


ser rechazada; no hay verdadera interdisciplinaridad sin disciplinas. Sin embargo, no quiere decir
esto que para realizar la interdisciplinaridad sea suficiente con poner en contacto los discursos de
diferentes disciplinas, sino que se trata de alcanzar como un discurso común y esto puede ser
considerado complejo.

En síntesis, cada disciplina se caracteriza por una especificidad de conceptos, lenguaje, métodos
y lógicas. Si la interdisciplinariedad se presentara como una propuesta de eliminar estas
condiciones y obligar a cada disciplina a servirse únicamente de conceptos métodos y tipos de
argumentos utilizados en el lenguaje común, obligaría a renunciar a los aportes cognoscitivos de
las diferentes ciencias, reduciéndose a un discurso vago genérico y superficial.

La transición a una verdadera visión interdisciplinaria ocurre cuando dentro de cada disciplina
despierta una reflexión filosófica que le lleva a percibir una exigencia de unidad. En este sentido,
en la estructura curricular se logra la integración de los conocimientos en las prácticas
profesionales, incorporando a la investigación en todos los niveles como eje transversal.

El Diseño Curricular asume la necesidad de evaluar los cambios que se operan en la práctica.
Surge así, el parámetro de integración que plantea un diseño estructural que tiene como base la
investigación para el logro de un proceso enseñanza-aprendizaje concebida científicamente. La
investigación surge como centro del quehacer, que orienta la búsqueda de las soluciones de los
problemas sociales y de los problemas fundamentales, aplicados a nivel de los grupos humanos
para poner la ciencia a la disposición de la enseñanza y el servicio.

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La relevancia de un currículo integral se centra en la formación para la investigación, dentro de
un contexto sociocultural donde se encuentran inmersas las ciencias, considerando a la
investigación como el hilo conductor para acceder a la creación, transferencia, innovación y
aplicación del desarrollo científico sustentable. Asimismo, ésta debe tener coherencia con las
líneas de investigación definidas por las distintas Facultades de la UJGH, de forma tal que
permita la retroalimentación del currículo y contribuya a la consolidación de su compromiso
social en la resolución de los problemas del entorno regional, nacional y con proyección
internacional. Es necesario integrar conocimientos y prácticas profesionales, incorporando la
investigación en todos los niveles y aplicando el concepto de trabajo en equipos
interdisciplinarios.

Otro fundamento teórico importante considerado dentro del diseño curricular es la pertinencia
científica, donde el conocimiento en las distintas áreas curriculares posee el más elevado y
actualizado saber en las ciencias, que le permitan al recurso humano el desarrollo de estructuras
conceptuales con la finalidad de construir una visión global del proceso. Esta propuesta
curricular, de igual manera, se estructura en torno a seis aprendizajes fundamentales, que en el
transcurso de la vida serán para cada persona los pilares del conocimiento; tales como: aprender a
conocer, aprender a hacer, aprender a ser, aprender a convivir, además de aprender a emprender,
aprender a servir

En el entorno nacional, dado el carácter autónomo de las universidades, no hay un modelo


curricular único, sino que cada institución diseña su propio modelo, sin embargo, hay una
tendencia en el sector universitario venezolano a la formación por competencias, el cual se ajusta
más a los requerimientos del Plan de la Patria y a la tendencia de trabajar por proyectos,
priorizando las necesidades locales.

En la práctica diaria, la formación del estudiante privilegia la simple adquisición de


conocimientos y la acumulación de contenidos reduccionistas que ignoran la complejidad actual.

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Entonces ¿Cuál es el reto de la universidad en esta área fundamental de cara al próximo decenio?
Transformar el curriculum y el modelo educativo en uno que realmente tome en cuenta la
experiencia de los docentes, el mundo de vida de los estudiantes y la representación social de la
realidad.

2. DOCENCIA

La formación del docente es uno de los temas más discutidos en la actualidad en lo que
respecta a transformación de la calidad educativa. Para dar educación de calidad, es de esperar
que el docente sea de calidad y esté preparado no solo en su área formativa, sino también en la
pedagogía de aula.

Esta afirmación lleva a uno de los principales nudos críticos de la docencia universitaria ¿Se
están formando estos profesionales de la docencia? Muy probablemente no. Se necesita
desarrollar un perfil integral de docente universitario, con conocimientos profundos del área
académica a dictar, destrezas, actitudes, dominio de aula y valores que enriquezcan su vida
personal y educativa. La sinergia de este conjunto de atributos le permitirá desempeñarse
eficientemente en las funciones de docencia, investigación, extensión, emprendimiento e
innovación que correspondan a su condición académica comprometida con el logro de la misión
y visión de la universidad.

Esta caracterización se materializa en un profesional de la enseñanza que tenga una visión


integral de la realidad, con amplitud de pensamiento, y sobre todo que destaque por su ética y
rectitud y por su capacidad de adaptación permanente a las nuevas circunstancias y demandas del
entorno social.

Otro problema inherente a la práctica docente se encuentra en la actualidad en el ingreso de


personal, ya que no siempre hay la disponibilidad de docentes preparados en el área específica
que se busca, y entonces hay que colocar a un profesor “emergente” que no ha dictado la materia
con anterioridad o no está preparado para ella debido a la salida intempestiva del titular de la
misma.

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Por último se debe hacer referencia a la dificultad existente en nuestras universidades para
llevar a cabo con éxito el Programa de Formación Continua del Docente, el cual debe estar siendo
suspendido con frecuencia por falta de recursos, falta de asistencia de los mismos docentes a
quienes va dirigido el programa, que tiene como propósito principal capacitar al profesor en las
áreas de formación y pedagógica que más lo requiera de acuerdo a la evaluación efectuada en la
institución. Lo que lleva a analizar el último punto en referencia en esta artículo.

3. EVALUACIÓN

La evaluación es indispensable para ofrecer, no sólo una educación de calidad, sino además,
acorde con los requerimientos del alumno y del entorno productivo y social. Lo cual conlleva a ir
más allá de la sistemática evaluación interna de la institución; o la evaluación del SESA (Sistema
de Evaluación, Supervisión y Acreditación) propuesta por el Gobierno Nacional; para ir a una
acreditación internacional realizada por una agencia de prestigio. También se puede utilizar para
ello la figura de los rankings, los cuales en la actualidad toman mucho en cuenta las
investigaciones publicadas en revistas científicas de impacto internacional, a cuyo acceso el
investigador venezolano está muy limitado.

En este sentido, los esfuerzos deben dirigirse a la investigación con sentido social, que más
que posicionar a la institución en algún ranking, servirá para aliviar problemas reales de las
comunidades circundantes, y de esta manera contribuir a la promoción de un egresado integral,
más humano y participativo, en la búsqueda de soluciones a los problemas que le rodean.

En este sentido, todas las sociedades que históricamente han alcanzado el desarrollo, han sido
aquéllas que han logrado incorporar, generar o apropiarse de nuevos saberes y lograr su
aplicabilidad social y económica a través de nuevas tecnologías y creatividad social.

Adicionalmente la evaluación curricular, se ha venido realizando en las instituciones de una


manera lenta, que no permite avanzar con la rapidez con que avanza el conocimiento. Deben
buscarse estrategias que permitan adaptar el currículo a las nuevas tendencias dentro de cada
carrera, e inclusive los ejes transversales que lo permean, de una manera más expedita.

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El desempeño docente por su parte se ha visto gravemente afectado por la situación económica y
social que atraviesa el país, por lo que se observan docentes apáticos con bajo entusiasmo, con
problemas de movilización para impartir las clases, con ausentismo escolar, pocos recursos para
administrar sus unidades curriculares, entre otros. Esto afecta directa y significativamente la
calidad académica del egresado. Sin embargo debe destacarse el esfuerzo que realiza el docente
comprometido para difundir sus conocimientos, es por ello que se podrá observar cada vez más la
aplicación de la educación virtual como medio alternativo de enseñanza.

De ahí la necesidad de implantar un modelo de gestión de calidad adaptado a la Universidad


y basado en la participación e implicación de las personas; un modelo que permita la obtención
de un ambiente de trabajo estimulante para toda la comunidad universitaria, con estudiantes
capaces, profesorado y profesionales de la administración motivados, y que, en definitiva,
contribuya a que la UJGH realice mejor su misión como institución decisiva en el desarrollo y
transformación de la sociedad zuliana.

REFLEXIONES FINALES

Desde la UJGH y según Calimán, Hernández y Romero (2016), se aspira poner en marcha un
verdadero proceso de reingeniería, en procura de: (a) transformar su cultura organizacional
(valores, creencias, actitudes); (b) incorporar progresivamente el recurso de las Nuevas
Tecnologías de Información y Comunicación a las diferentes actividades de la Universidad; (c)
adoptar enfoques instruccionales novedosos, con énfasis en habilidades para la resolución de
problemas y para el emprendimiento; (d) utilizar el enfoque de programas y proyectos, como
estrategia de desarrollo organizacional; (e) enfatizar el desarrollo de la función de la
investigación; (f) mantener un programa de mejoramiento permanente de la calidad del personal
académico; (g) implantar un sistema de evaluación institucional que permita monitorear y
controlar la calidad de los procesos académicos a fin de tomar decisiones pertinentes y oportunas.

Todo esto con la finalidad de facilitar la gestión integral de la calidad en la docencia,


investigación, acción social y servicios de apoyo en materia académica; diseñar los mecanismos
para el aseguramiento y mejoramiento de la calidad, aumentar la capacidad y velocidad de
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respuesta a las exigencias académicas de los ¨clientes¨ y del entorno institucional, respondiendo
de manera adecuada a las expectativas y necesidades de quienes reciben los servicios educativos
y por último, contribuir a mejorar la gerencia académica y el control de gestión de los procesos
académicos.

En cuanto a la prospectiva nacional, hay una prospectiva de transformación de cara al siglo XXI
deseable, y otra posible. Sin una recuperación del sistema educativo, económico, político y
social, la transformación curricular estará orientada a la obtención de un egresado con
conocimientos más técnicos, que incidan en la resolución de problemas de la comunidad, más
que en el avance de la ciencia y el progreso de la sociedad en general.

Se observará un mayor auge de la educación a distancia, sin embargo la misma se verá limitada
por problemas relativos a la tecnología. La formación docente universitaria estará limitada a la
previa aprobación gubernamental, y posiblemente la funcionalidad entera de la universidad, esté
supeditada a la aprobación de los consejos comunales.

Sin embargo, y a pesar de este oscuro panorama, la universidad no puede doblegarse ante el
limitado avance del conocimiento y de la calidad educativo bajo este modelo socialista, por lo
que se debe continuar realizando un esfuerzo constante y determinado a mantener la calidad
educativa del egresado y lograr un desempeño integral, utilizando las herramientas tecnológicas
disponibles, aunque limitadas, para la enseñanza de alumnos bajo esquemas virtuales,
promoviendo la autodisciplina, la investigación y la comunicación, y en la medida de lo posible,
la colaboración y movilidad estudiantil a través de becas, ayudantías y pasantías.

Trabajar de manera mancomunada para lograr un aumento del presupuesto universitario para
mejoras de infraestructura, seguridad y pago del personal docente, administrativo y obrero. Esta
también debe ser una de las prioridades de la universidad de cara al siglo XXI. Sin duda la
orientación social de los resultados de investigación y trabajos de cátedra es de carácter
fundamental, ya que las comunidades requieren del conocimiento ye l apoyo que las
universidades le puedan proporcionar para poder solucionar problemas prioritarios.

La formación del docente debe ser un programa continuo de las universidades, tanto en el ámbito
académico, como de aplicación de estrategias educativas, evaluación de contenidos y del
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estudiante, así como también desde el punto de vista personal del docente, con formación
personal en finanzas coaching personal y de equipos, sensibilización ambiocéntrica y atención de
estudiantes con disincronía académica, bien sea por discapacidad o sobrecapacidad. Elementos
que le permitirán ofrecer mayor calidad a sus alumnos.

En este sentido las nuevas realidades de los saberes globales y especializados, conducirán hacia
modalidades pedagógicas cada vez más flexibles e individualizadas de educación, con apoyo de
los recursos virtuales, por lo que se promoverá una reorganización libertaria del currículo. Para
ello se harán necesarios los acuerdos estratégicos entre las diferentes instituciones, permitiendo
acreditaciones de estudios entre universidades, a la medida que el alumno construya su propio
curriculum de acuerdo a su desarrollo laboral y recorrido de vida,

El apoyo local de las comunidades a su vez, se verán beneficiados con la aplicación de proyectos
interinstitucionales que puedan resolver los problemas de las comunidades adyacentes con la
intervención de diferentes disciplinas y áreas del saber.

En suma para proyectar y construir, hay que reconstruir.

Referencias Bibliográficas
Calimán, A. , Hernández, B., y Romero, F. (2016) Objetivos de la Calidad Académica de la
Universidad Dr. José Gregorio Hernández. VIII Jornadas Científicas Nacionales
UJGH. Universidad Dr. José Gregorio Hernández. Maracaibo, Venezuela.

Fuenmayor, M. (2017) Modelo Educativo UJGH. Universidad Dr. José Gregorio Hernández.
Maracaibo, Venezuela.

Peñaloza, Walter. (1995). El Currículum Integral (primera edición). Editorial Ediluz.


Venezuela.

Universidad Dr. José Gregorio Hernández (2003). Jornadas Estratégicas Universitarias.


Maracaibo, Venezuela.

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