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Los orígenes de la profesión docente

La formación docente es uno de los aspectos que el Estado argentino tuvo que
resolver en consonancia con la organización y expansión del Sistema Educativo. La
intención de conformar y transformar a los habitantes del territorio en ciudadanos y hacerlos
parte de un sentimiento común nacional y patriótico se configura como la misión de los
maestros que van a hacer escuela.
En este contexto: ¿Cuáles fueron los orígenes de la formación y profesionalización
docente en Argentina?
“La constitución de un cuerpo de especialistas lo suficientemente homogéneo
asegurará, así, un proceso unificado de inculcación cultural, del que se obtendrá
ciudadanos homogéneos, librados de las idiosincrasias sociales o de la raza de sus padres”.
En esta cita del texto de Alliaud podemos encontrar el objetivo que marcó el rumbo de la
escuela y la formación de la profesión docente.
Este es el medio por el cual asegurar con éxito la pretensión de monopolizar la
inculcación legítima de la cultura legítima. ¿Qué importancia le podemos asignar a las
Escuelas Normales en la formación de los docentes? ¿Por qué se destacan el carácter de
moralizar/disciplinar/civilizar en la tarea de culturizar? ¿Qué significa la visión utilitaria que
encontramos en la siguiente cita: “La lógica del sistema escolar (...) es prescriptiva, ya que
define lo que no se permite ignorar, antes que, lo que es posible saber”. Podemos agregar
que el docente se presenta como un “ejemplo” de moral y conducta.
La autora refiere al maestro como un apóstol cuya misión, que podemos entender
como una forma de imponerse sobre el otro, de dominarlo. basado en normas y principios,
sin una referencia religiosa, como figura de ejemplo donde lo importante es primero ser
bueno, y después ser sabio. Es interesante rescatar las apreciaciones sobre el maestro de
la Escuela Normal de Parana, donde claramente se enuncia “por los caminos polvorientos y
difíciles del apostolado [salen] a predicar el evangelio de su fe republicana”.
Por último, los maestros se conforman como un cuerpo especializado y legitimados
por el título. Por tanto, podemos entender al magisterio como el surgimiento de la profesión
docente, es decir, como grupo social especializado, lo cual, constituye una homogeneidad, a
la vez, que su posibilidad de intercambiabilidad.
En consecuencia, existe un reconocimiento de prestigio sobre el magisterio y los
maestros en los que se pudo asentar la autoridad del docente. Podemos leer: “Así el
maestro se define como portador de normas, principios, pautas y maneras racionales pero
dotadas de sacralidad”; en esta cita encontramos que en esa autoridad se juega algo más
que la legitimidad, un aspecto de lo religioso envuelve la figura del maestro. ¿Cuál fue la
formación que se dio en el Normalismo argentino? ¿Por qué se dice que lo metodológico se
privilegia por sobre el saber?
Una de las concepciones sobre la formación pone de relevancia la antigüedad como
forma de alcanzar la idoneidad, con lo cual se privilegia la práctica sobre la teoría, es decir,
se valora la experiencia sobre la formación. ¿Qué sucede entonces con los saberes
pedagógicos?
Nos queda preguntarnos por la mirada hacia la mujer como educadora ¿Que se ve
en la mujer cuando se la ubica como mejor representación del magisterio? En otro sentido,
¿Cómo se relaciona este aspecto con el sentimiento patriótico, aquello que se siente y no
se discute? ¿Cuál era la distinción entre varones y mujeres? ¿Qué significó el magisterio
para las mujeres?
¿De que se encargan los maestros normales? ¿Que significó la legión de maestros
patrioteros? ¿Las maestros se sintieron reconocidos y valorados por su trabajo sin importar
la recompensa salarial?
Pasando al texto de Davini, nos presenta, en el capítulo “Tradiciones en la formación
docente y sus presencias actuales”, una serie de tradiciones que es interesante reconocer:
● La tradición normalizadora disciplinadora: el buen maestro; ¿Cuál es su
situación actual? ¿Está en crisis el buen maestro normal?
● La tradición académica: el docente enseñante; valora el conocer la
materia que se enseña, considerando poco importante o hasta
obstaculizadora a la formación pedagógica, es decir, se desvaloriza lo
pedagógico.
● La tradición eficientista: el docente técnico, la función del docente es la
de ejecutor de la enseñanza que otros plantean mediante un curriculum, en
base a una racionalidad de economía de esfuerzos y eficiencia en el proceso
y el producto. Su labor consistiría en "bajar a la práctica", de manera
simplificada, el currículum prescripto alrededor de objetivos de conducta y
medición de rendimientos. Su influencia está en la Psicología Conductista
que define objetivos operativos y control de resultados. Temas como
planificación, evaluación objetiva del rendimiento, recursos instruccionales,
microenseñanza, instrucción programada, enseñanza audiovisual, técnicas
grupales (entendiendo "lo grupal" como campo de técnicas) y técnicas
individualizadas invadieron las bibliotecas docentes, circunscribiendo la
enseñanza como una cuestión de "medios". Cuando se trataba la cuestión de
los "fines", las temáticas predominantes eran modernización y cambio social,
educación y desarrollo, formación de recursos humanos (entendido como
"capital humano"). Durante la expansión de la tradición eficientista se
consolidó definitivamente la separación entre la concepción y la ejecución de
la enseñanza por un lado, y el sistema de control burocrático sobre la
escuela, por otro. El docente fue perdiendo espacio de decisión sobre la
enseñanza. Los docentes desarrollaron comportamientos de resistencia a
esta situación decretando por ejemplo que la planificación es una cuestión
formal.
● Búsquedas alternativas a las tradiciones: podemos tomar en
consideración aquellas referencias a la escuela activa, al constructivismo, a
la pedagogía humanista, entre otras experiencias. En Argentina los talleres
de educadores fueron espacios para producir conocimientos sobre sus
propias prácticas, promoviendo una educación participativa. En los 80, los
docentes debatieron la necesidad de crear una nueva escuela comprometida
con la democracia social y cultural. La influencia de las teorias criticas
conmovieron el espacio escolar realizando un analisis de la escuela como
reproductora, opresora, marginadora, segmentada. En este contexto se
conforma uno de los debates sobre la formación docente: la pedagogía
crítica social y la pedagogía hermenéutica participativa. Ya en la década
del 90 el discurso' ha cambiado'. En los tiempos actuales puede apreciarse el
progresivo' desplazamiento' del eje de la democratización y la paulatina
adopción del discurso' administrativo-economicista, fuertemente inspirado' en
documentos de organismos internacionales y financiadores. Se logra de esta
forma, la restauración de los núcleos de la tradición eficientista en propuestas
de modernización y control de calidad y de gestión. El objetivo es lograr los
cambios educativos mediante la lógica de control, medición y evaluación.

Cerramos estas referencias con la siguiente cita: “En primer término, todas
sustentan un discurso prescriptivo acerca de lo que el docente "debe ser": ejemplo moral,
modelo, difusor de conocimientos, instructor, técnico, disciplinador, De esta forma, en
función del deber-ser-normativo se ha imposibilitado la visión de un enfoque integral, que
permita entender lo que el docente efectivamente "es", de los desafíos que enfrenta, de las
condiciones de su práctica, de la naturaleza íntima del trabajo pedagógico”.
Y la pregunta: ¿cómo construir con las jóvenes generaciones una ciudadanía
consciente y fortalecer el pensamiento divergente y creativos con docentes reducidos al
cumplimiento de normas o dictámenes?
¿Será necesario conformar las bases de un conocimiento y una práctica desde los
grupos docentes, superando el conformismo y la pasividad?
Este último interrogante nos guía la lectura del capítulo de Adriana Puiggros “La
fundación del debate pedagógico”: ¿Estaban conformes y pasivos los docentes en los
tiempos de expansión del Sistema Educativo Argentino?

Bibliografía:

BRAILOVSKY, Daniel. Alliaud, Andrea (2007):" Los maestros y su historia: los orígenes del magisterio
argentino", Buenos Aires: Granica. 2007. Capítulo III : “Orígenes de la profesión docente y una
peculiar forma de vinculación con el saber”

DAVINI, María Cristina. La formación docente en cuestión: política y pedagogía. Buenos Aires:
Paidós, 1995. Capítulo 1: “Tradiciones en la formación docente de los docentes y sus presencias
actuales”

PUIGGRÓS, Adriana. Qué pasó en la educación argentina: breve historia desde la conquista hasta el
presente. Editorial Galerna, 2018. Capítulo: “La fundación del debate pedagógico”

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