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Este es un documento elaborado por la Comisión de

dinamización de asambleas de la acampada de Sol con una


doble finalidad:

Por un lado la de favorecer la rotación dentro de la propia comisión de dinamización de


asambleas, por otro la de proponer soluciones prácticas y ofrecer un posible modelo de trabajo a las
otras asambleas, comisiones o grupos de trabajo que se estén creando.
Aclarar también en este documento que la asamblea de Sol, a pesar del gran simbolismo que
se le atribuye, representa y decide de forma libre e independiente sobre el campamento Sol, que no
pretende representar a nadie más, y que se anima a todos aquellos/as que deseen decidir sobre sus
espacios de trabajo, barrios, municipios o edificios, que se organicen en asamblea y decidan ellas/os
mismas/os sobre sus vidas. Lo más que podemos hacer desde aquí es ofrecer un modelo de
funcionamiento construido sobre la práctica, y afirmar que ha sido operativo en asambleas de entre
20 y 3000 participantes.
En cualquier caso no se trata de un modelo cerrado, e invitamos a todas las personas a que lo
mejoren y prueben, ya que es así como lo hemos desarrollado.

El concepto de asamblea

Un espacio donde se transmite información y propuestas para tratar de llegar a un consenso


sobre ellas. El concepto del consenso.
Las asambleas de Sol se han autodefinido como un espacio de decisión en el que no se vota
sino que se busca consenso. El consenso es un acuerdo en el que todas las personas se ven
representadas, ya que se trata de reformular las propuestas hasta que son aprobadas por todos/as,
tratando de incluir la inteligencia colectiva en la toma de decisiones. La función de la comisión de
dinamización de asambleas consiste en favorecer que esto se haga de la mejor FORMA posible.

El concepto de debate y decisión

En el campamento Sol se han establecido dos tipos de asamblea, las que se dedican
preferentemente a decidir y las que se dedican preferentemente a debatir.

-La primera es la asamblea general.

-Las segundas son las asambleas de comisión y grupo de trabajo.

Aclarar que las comisiones surgen de la necesidad de solucionar problemas prácticos, y los grupos
de trabajo de la necesidad de crear pensamiento y discurso colectivo.

Protocolo práctico de presentación de propuestas a una asamblea

1. Dentro de cada comisión o grupo de trabajo se seleccionan las propuestas que hayan
obtenido mayor consenso dentro el proceso de debate (estas propuestas irán acompañadas de
una breve y concreta explicación del por qué se ha llegado a éstas con objeto de facilitar el
proceso a la asamblea general)
2. Estas propuestas se someterán a debate y al posterior consenso en la asamblea general.
3. Si no hubiera consenso respecto a la propuesta presentada, se abrirá un tiempo de debate que
consistirá en seis turnos de palabra que recojan claramente distintos argumentos
(preferiblemente tres a favor y tres en contra). Tras este tiempo de debate, la propuesta
vuelve a ser formulada. En caso de consenso se dará por aprobada, sujeta cualquier
modificación que se proponga o a su revocación. En caso de que no sea aprobada por
consenso se preguntará a la asamblea general si se quiere someter de nuevo a un tiempo de
debate con seis nuevos turnos o devolverla al grupo de trabajo o comisión que la asamblea
general crea oportuno, que trabajará sobre la propuesta teniendo en cuenta las opiniones
vertidas para presentársela de nuevo a ésta.
4. Si una propuesta se niega por consenso se intentará preguntar el porqué de esa decisión para
que conste en acta y pueda ser modificada o revocada con una frase consensuada y con leche
merengada.

Modelo de guión para asambleas (tanto para la general como para las de comisiones o grupos
de trabajo)

Se comenzará explicando qué es una asamblea, cómo se desarrollará, y por qué se


desarrollará de este modo.
Se presentará a las diferentes personas que ejercerán funciones dentro de la asamblea, se
explicará el proceder de la asamblea y el orden del día. se aclarará que la moderación es un grupo
abierto y se animará a incorporarse a él.
Se dará paso a las comisiones y grupos de trabajo para que hagan anuncios y propuestas,
entre las que se incluirá la comisión de dinamización de asambleas, que elevará propuestas de orden
práctico.
Se concluirá la asamblea con un turno de palabra (breve, clarificando desde el principio el
tiempo y número de turnos de palabra) abierto en la medida de lo posible para dejar que la asamblea
se exprese libremente.

El momento de la asamblea

Es básico entender que todos/as aquellos/as que estén desarrollando el trabajo de dinamizar
la asamblea, tenga ésta el tamaño que tenga, HAN DE RENUNCIAR A SU OPINIÓN
PERSONAL.

Funciones dentro de la asamblea

A) Moderación

El moderador o moderadora ha de tener dos características básicas:


1. Estar dispuesto/a a hablar en público
2. Ser una persona que se exprese de forma clara, moderada y con autocontrol (se consensuó
que el moderador/a tenía que haber dormido bien, por ejemplo) El moderador/a tratará de
entender la opinión de la asamblea, y canalizar las propuestas hacia el consenso. Para ello
tratará de que el discurso de la asamblea se clarifique y no se salga del hilo, limitar los
turnos de palabra que se extiendan innecesariamente, ayudar a que las personas se expresen
de manera eficaz., pero siempre respetando la opinión de la asamblea, moderando
únicamente cuándo ésta lo solicite. En este sentido es básica la escucha, y fomentar que los
participantes se expresen a través de los gestos definidos para ello.

La función de moderación incluye hacer propuestas de consenso, una propuesta de consenso


es aquella que amplía el campo lógico de las propuestas para que incluya las críticas que se hayan
encontrado a la propuesta. A veces no es posible, pero a menudo es suficiente con reformular una
cuestión para llegar a un consenso.

Ejemplo práctico: una persona decide hablar a gritos o se apropia del micrófono, se sale del
hilo y no respeta la dinámica de la asamblea. En este caso hemos constatado que lo mejor es dejar
que la persona se exprese hasta que la propia asamblea empiece a aburrirse o a protestar.,
aprovechar la energía de la asamblea y no contradecirle nunca es la clave de una buena moderación.
Siempre mirar a la asamblea antes de tomar decisiones y estar atento/a a la actitud que ésta tenga.
Ante la duda no tener miedo de preguntar, para desarrollar poco a poco un lenguaje y una
comunicación fluida entre participantes en la asamblea y la moderación.
Al afrontar el proceso de rotación, ha habido personas que han moderado sin tener
experiencia. Al haber asistido a pocas asambleas y no tener un punto de referencia, a menudo estas
personas "novatas" se juzgan y pierden el buen humor. NO hay que perder la calma, estamos en un
proceso de aprendizaje y lo importante es eso, aprender. La función del moderador es tan vital como
la de infraestructuras o cocina, todos/as han de pasar por ella y no tomársela como una función que
esté por encima de las demás.
Hay que evitar toda situación que de la impresión de que hay una camarilla que dirige las
asambleas. ROTAR, evitar las camarillas de gente hablando de pie alrededor del moderador y
aclarar siempre por el micrófono lo que se ha hablado mientras se mantenía silenciado.
Último detalle, si la persona que modera se siente nerviosa o asustada, lo mejor que se puede
hacer es comunicarlo abiertamente y con humor por el micro. Esto provoca automáticamente risa o
solidaridad.

B) Toma de palabra

La toma de palabra es una labor dura, consiste en tornar los turnos cuando se abra turno de
palabra Esta es una responsabilidad básica, que deberá de existir también en las asambleas
pequeñas. Recordar que es muy importante que se tomen turnos de palabra de cuatro en cuatro o de
seis en seis (pares en caso de que haya debate, para tener igual número a favor y en contra), para
poder evaluar lo que se tarda en avanzares muy agresivo no dejar hablar a alguien que ya ha pedido
su turno. Cuando se corta turno de palabra se DEJA DE COGER TURNOS, pero no se deja fuera a
nadie, a no ser que las personas que habían tomado turno estén de acuerdo porque ya se ha
respondido a sus necesidades o preguntas.
En las asambleas grandes esta responsabilidad se dividió entre cuatro, tratando de tomar
palabra de forma homogénea en el espacio, y tratando de unificar las palabras que querían decir lo
mismo. Al mismo tiempo y funcionó muy bien, cumplían funciones de mediación con las personas
que se sentían ignoradas o que no entendían el funcionamiento de la asamblea. Llevaron un cartel
que identificaba su función y esto también fue útil.

C) Actas

Son las personas que se ocupan de recoger acta. Si fuera necesario ayudan a recordar lo que
se ha decidido o cualquier cuestión que ataña al desarrollo de la asamblea. Es siempre
imprescindible que menos dos personas tomando acta.

D) Redacción

Es el grupo que se dedica a redactar el orden del día, recopilar las propuestas de los grupos
de trabajo y las comisiones, moderar la reunión en la que se decide lo que es prioritario o no, de
separar lo que es gestión de lo que hay que llevar a la asamblea. A esta reunión (o pequeña
asamblea) han de asistir los portavoces de todas las comisiones y grupos de trabajo, ya que muchas
de las propuestas a la asamblea se pueden solucionar como problemas de comunicación. En los
grupos pequeños se puede preparar el orden del día como primer punto de la asamblea o
consensuarlo por internet, etc.. intentando que sea realista respecto al tiempo de duración decidido
para la asamblea

E) Facilitador
Esta figura es necesaria únicamente en las grandes asambleas, sirve para filtrar las
propuestas de las comisiones y los grupos de trabajo con el fin de que se ciñan al orden del día. Su
función es también la de hablar y mediar con aquellos que quieran hablar con el moderador/a, y
dilucidar lo que es importante incluir aunque no esté en el orden del día. En el caso de que el
moderador/a necesite descansar un momento puede solicitar a esta persona ser relevada.
Nunca ha de suceder lo contrario, que el/la facilitador/a le quite el micro al moderador/a. El
facilitador puede sugerir propuestas de consenso al mediador en grandes asambleas.
Signos de comunicación no verbal
Es necesario establecer
-un gesto para la aprobación;
-uno para mostrar discrepancia
-uno para mostrar que la persona se está repitiendo o está fuera de tema
Probamos uno para definir que la persona se estaba excediendo en el tiempo.
Estos gestos sirven para entender lo que los participantes de la asamblea desean comunicar,
y es imprescindible fomentarlos como medio de comunicación.

Orden del día

Los temas del orden del día son proporcionados por los grupos de trabajo o las comisiones
para la asamblea general, y por los individuos o grupos de trabajo en grupos más pequeños. Es
importante priorizar, unificar propuestas y ser conscientes de que en una asamblea general no se
puede discutir cosas que a nadie le parezcan importantes.

El espacio físico de la asamblea

Nuestra propuesta primera para las grandes asambleas fue la de crear pasillos que
permitieran a los tomadores de palabra circular y a los participantes salir a hablar. A esto añadimos
delimitar el espacio de los moderadores con una cinta en el suelo, y no una cinta elevada, para no
dar la impresión de ser inaccesibles. Esto nos ayudó tanto a resaltar quiénes somos y mostrar que sí
que hay rotación, como a evitar un poco el asalto de los que quieren tomar palabra de forma
desordenada y, además permite respirar al equipo de trabajo. Incluimos sillas exclusivas para la
gente mayor o discapacitada, que quedaron vacías hasta que alguien las solicitó y descubrimos la
importancia de respetar a los intérpretes de lenguaje de signos, no taparles, ni hacia el público ni
entre el que trabaja y el que está de apoyo.

Respecto a los turnos de palabra

Es importante la labor de los tomadores de palabra, que tratarán de ayudar a los que
intervengan a verbalizar su pensamiento de forma concreta y organizada, en caso de que lo
necesiten. En la última asamblea se probó a pedir que se formulara la propuesta antes de ser
llevados al micro, y se comprobó:
-a menudo las propuestas se podían llevar a directamente a grupos de trabajo o comisiones.
-las personas que pasaban a hablar en público tenían el pensamiento más organizado y
aunque les entrara pánico escénico, al haberlo articulado ya antes se sentían más seguras
-hubo dudas muy generales, no contempladas en el orden del día, que se pudieron aclarar en
un momento desde moderación, por sugerencia de las que tomaban palabra, para alterar de forma
efectiva el orden del día con el fin responder a una necesidad real de la asamblea.
Ha de quedar clara la línea argumental que han de seguir las palabras:
argumentar lógicamente, qué y porqué, ser breve, atenerse al tema., ser claro antes de empezar el
turno de palabra en si lo que se piden son propuestas positivas ( primer paso), opiniones a favor y
opiniones en contra (en caso de de debate), si se piden propuestas de consenso..
Respecto al lenguaje verbal utilizado

Aclarar que la asamblea es un lugar público de expresión, y la experiencia nos ha enseñado


que el lenguaje inclusivo no sólo fue considerado como justo por nuestra asamblea, sino que
además es útil. Incluir a todas las personas en el lenguaje que utilizamos permite que nadie se sienta
excluido en relación a lo que decimos. A menudo se erra en este punto, y es importante pedir
disculpas de antemano y favorecer las sugerencias, para que las personas que se sientan aludidas
puedan comunicarlo con calma. Importantísimo evitar personalizar en la medida de lo posible. Es la
asamblea la que decide, o el acuerdo previo el que vincula, y aunque se tenga claro en el fondo, a
menudo el lenguaje induce a error. Importantísimo también aclarar que no se vota, se consensúa, y
en general tener cuidado, cualquier fallo de lenguaje se amplifica y induce a errores que pueden ser
graves. En este sentido se acordó en nuestra comisión repetir palabra por palabra los acuerdos
después de cada consenso, de forma que la asamblea tenga bien claro lo que se aprueba. En un
momento dado los sordos (que NO sordomudos) aportaron interpretes, es útil, ya que hay
numerosos sordos entre el público.

Propuesta sobre cómo pasar de la palabra a la acción a través de la asamblea

La propuesta parte del convencimiento de que se puede llegar a la acción, a través de un


proceso de decisión asambleario y surge de elementos desarrollados en el campamento Sol.
La metáfora para explicar este proceso podría ser la del análisis de una frase:
1. Lo primero es definir el qué. Realizar ronda de propuestas, en positivo y sin debate para que
los grupos de trabajo desarrollen temas a tratar. Esta parte trata de recoger propuestas de la
asamblea, ya sea en forma de buzón (como se hizo en Sol), o directamente en la asamblea.
Sería una lluvia de ideas para dar material a los grupos y una idea básica de lo se podría
acercar al consenso colectivo.
2. La segunda parte, también realizada en el campamento Sol, consiste en que grupos de
trabajo desarrollen esta ideas concretas, partidas de la asamblea general o de los buzones y
traten de presentarlas en la asamblea general a través del protocolo desarrollado, con el fin
de consensuarlas.
3. Una vez que estas propuestas hayan sido aceptadas, habría que trabajar sobre el cómo,
consensuar con el mismo proceso, cuál sería la mejor forma de materializar la propuesta
inicial.
4. Llegados hasta aquí habría que definir el dónde, en qué lugar sería mejor accionarla.
5. El último paso sería definir el cuándo, en qué momento sería mejor realizar ía acción.
Aclarar que estos dos últimos pasos están aún sin definir, que no estamos seguros/as sobre
ellos y que no estamos seguros/as sobre su orden.
Somos conscientes de lo abstracto de esta propuesta, pero también de la necesidad de seguir
un orden para materializar los temas y las líneas de pensamiento que se creen. Esta propuesta surge
de la necesidad expresada numerosas veces por las asambleas de pasar a la acción, se necesita
mejorar, pero ahí queda..

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