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Causa TC03-08-11-2021-1722

CIUDADANA:

JUEZ DE PRIMERA INSTANCIA EN FUNCIONES DE CONTROL N° 1 DEL

CIRCUITO JUDICIAL PENAL DE LA CIRCUNSCRIPCION JUDICIAL DEL

ESTADO TRUJILLO.

SU DESPACHO.-

Quien suscribe, HECTOR LUIS GODOY, abogado en ejercicio, inscrito en

el I.P.S.A, bajo el Nº 231.425, actuando como defensor privado del ciudadano:

CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, plenamente identificado en autos; haciendo

de uso de los derechos consagrados en los articulo 2, 21, 26, 49 y 257, de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y 127 del Código Orgánico

Procesal Penal y estando dentro de la oportunidad legal establecida en el artículo

328 del Código Orgánico Procesal Penal, ocurro ante Ud., para dar contestación a

la acusación formulada por la Fiscalía Séptima del Ministerio Publico de ésta

misma Circunscripción Judicial, en contra de mi defendido antes nombrado; en

cuyo contenido les imputan los delitos de “PECULADO DE USO EN GRADO DE

COMPLICE NECESARIO Y AGAVILLAMIENTO”, previsto y sancionado en el

artículo 56 de la ley contra la corrupción, 83 del Código Penal y 287 del Código

Penal respectivamente, contestación que formulamos en los siguientes términos:

FUNDAMENTO CONSTITUCIONAL Y LEGAL

De conformidad con lo previsto en los Artículos 2, 26, 49.1, 51 y 257 de la

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con los

Artículos 1, 12, 13 y 311 del Código Orgánico Procesal Penal, esta representación

defensiva procede por intermedio del presente escrito a contestar la Acusación

consignada por los Representantes de la Fiscalía Séptima del Ministerio Público

del Estado Trujillo en contra de mi defendido CARLOS ALFREDO VALE

SANTOS, lo cual se hace con fundamento a las consideraciones fácticas y

jurídicas que ha continuación van a ser expuestas.

PLANTEAMIENTO DE EXCEPCIÓN EN CONTRA DE LA ACUSACIÓN

FISCAL

Con el propósito de enervar la pretensión punitiva del Estado representada

por la acción penal propuesta por el Ministerio Público, la defensa formalmente

opone como EXCEPCIÓN de previo y especial pronunciamiento …LA ACCIÓN


PROMOVIDA ILEGALMENTE… por falta de requisitos esenciales para intentar

la acusación fiscal….; con fundamento a lo estipulado en el literal “i”, numeral 4 del

Artículo 28 del Código Orgánico Procesal Penal. Toda vez que el Artículo 308 de

La ley Adjetiva Penal establece en sus numerales 2, 3, 4 y 5 que entre los

requisitos de la Acusación, esta debe indicar una narración circunstanciada de los

hechos (tiempo, modo y lugar), los fundamentos de la imputación con expresión de

los elementos de convicción que la motivan, la expresión de los preceptos

jurídicos aplicables, así como el ofrecimiento de los medios de prueba que

presentará en juicio con indicación de su pertinencia y necesidad.

En este sentido, se hace imprescindible advertir que el Ministerio Público

en el escrito acusatorio realiza una narración genérica, indeterminada e imprecisa

acerca de los hechos atribuidos a mi defendido, situación esta que también se

evidencia en cuanto a los fundamentos o elementos de convicción sobre los cuales

soporta la imputación al igual que en lo concerniente a la calificación jurídica y

preceptos jurídicos aplicables además de los medios de prueba ofrecidos.

En efecto, una adecuada y efectiva imputación penal contenida en un acto

procesal tan fundamental como lo es la Acusación Penal requiere y exige no sólo

que el Estado a través del Ministerio Público circunscriba su actuación a cumplir

ritualmente los requisitos exigidos de manera formal en el Artículo 308 del

Código Orgánico Procesal Penal, es decir, actuar de manera automática y

mecánica sin detenerse a motivar razonadamente porqué considera que de manera

suficiente cada exigencia se cumple a cabalidad en el caso concreto, sin dejar

lugar a imprecisión, ambigüedad y vaguedad.

La tutela judicial efectiva y el debido proceso, patentizados por intermedio

del derecho a la defensa como garantía de amplio contenido exigen que en el caso

analizado, el ciudadano CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, tenga conocimiento

claro, coherente y preciso acerca de la presunta actuación ejecutada por cada

uno en los hechos imputados, esto es, el comportamiento supuestamente

desplegado por este ciudadano el día 06 de Noviembre de 2021,

aproximadamente a las 12:30 horas de la madrugada, en la vía pública del sector

III de Tres Esquinas, Parroquia Tres Esquinas del Municipio y Estado Trujillo,

cuando producto de un evento irresponsable pierde el arma de reglamento

asignada el funcionario Oficial Jefe FAPET ROJAS CARLOS, que a su vez se

encontraba en compañía del Oficial FAPET RAMIREZ BLANCO RAIMOND,


ambos funcionarios se encontraban debidamente uniformados y de servicio en el

Punto de Atención al ciudadano (PAC) Tres Esquinas, portando sus armas de

reglamento.

EN CUANTO A LOS HECHOS

Con relación a establecer …una relación clara, precisa y circunstanciada

del hecho punible que se atribuye a los imputados…, se observa que el escrito

acusatorio sostiene entre otras cosas que en la fecha, hora aproximada y lugar

supra indicados, los funcionarios Oficial Jefe FAPET ROJAS CARLOS, y

Oficial FAPET RAMIREZ BLANCO RAIMOND, se encontraban ingiriendo

bebidas alcohólicas en el Sector III de Tres Esquinas Municipio Trujillo, con un

ciudadano de nombre CARLOS VALE, y debido a que se encontraban bajo los

efectos del alcohol no recuerdan como se les extravió.

Prosigue la narración de los hechos expuestos por parte de la

Representación Fiscal diciendo que algunos funcionarios adscritos al Punto de

Atención al ciudadano (PAC) Tres Esquinas, se trasladaron al sitio de los hechos

para realizar trabajo de investigación, para tratar de ubicar y entrevistar

algunos testigos que hayan logrado observar lo sucedido, testigos que a su vez

informan que a las 12:30 horas de la madrugada observaron una discusión entre

tres personas dos de ellos portaban uniforme y un muchacho del sector conocido

como CARLOS, minutos después los policías se retiran en una moto y CARLOS va

a su casa.

Ahora bien, los hechos expuestos por el Ministerio Público en el acto

conclusivo revelan que efectivamente ocurrió un evento irresponsable por parte

de los funcionarios el día 06 de Noviembre de 2021, aproximadamente a las 2:00

horas de la madrugada, en la vía pública del sector III de Tres Esquinas,

Parroquia Tres Esquinas del Municipio y Estado Trujillo, cuando el arma de

reglamento asignada el funcionario Oficial Jefe FAPET ROJAS CARLOS,

irresponsablemente se le extravió.

No basta señalar de manera genérica que en un hecho donde ocurre

determinado evento irresponsable en el cual tienen participación directa dos

funcionarios quienes estaban de servicio y aun así se encontraban ingiriendo

bebidas alcohólicas, uniformados y portando sus armas de reglamento, y debido a

la concurrencia de estos por diversas razones, todos los presentes tienen

responsabilidad por el sólo hecho de la presencia en el sitio, se hace necesario


precisar la actuación y participación especifica individual de cada uno en el

resultado irresponsable sucedido e imputado, situación esta que en el caso

analizado está ausente.

EN CUANTO A LOS FUNDAMENTOS DE LA IMPUTACIÓN, CON

EXPRESIÓN DE LOS ELEMENTOS DE CONVICCIÓN QUE LA MOTIVAN

(Artículo 308.3 del COPP)

Conforme la propia doctrina del Ministerio Público los elementos de

convicción están conformados por las evidencias obtenidas y que pueden subsumir

los hechos en el supuesto de la norma penal sustantiva, consistiendo esos

elementos de convicción en el resumen del acervo de diligencias de

investigación que constituyen la presunción de culpabilidad con proyección

abierta hacia la ilustración y desarrollo de los elementos de la teoría del

delito que justificarán la solicitud de condena. Así pues, sirven los elementos

de convicción para determinar los hechos, comprobar la existencia de un delito y

sus respectivas circunstancias, de una parte, y de la otra, imputar su comisión a

una persona determinada.

Por tanto, los elementos de convicción son la base para el

enjuiciamiento, así como para dictaminar medidas previas a la resolución

definitiva de la causa durante el desarrollo del proceso. De modo que es

innegable la importancia que para el proceso penal representan los elementos de

convicción, pues sobre estos reposan los presupuestos fácticos y jurídicos que

permiten establecer con propiedad la existencia del hecho delictivo, su

adecuación a la norma sustantiva considerada y la presunta responsabilidad penal

del posible autor o participe.

Entonces, los elementos de convicción tal como lo afirma Rivera Morales

tienen que ser entrelazados razonablemente y fundar objetivamente la acusación;

exigencia esta que en el caso de marras no se detecta, habida cuenta que no

basta con enumerar una en forma ritual un conjunto de “supuestos fundamentos”

sin detenerse a explicar la “vinculación” del acusado en la autoría de los hechos

dirigidos en su contra.

En este orden de ideas, observando los fundamentos contenidos en los

elementos de convicción utilizados por la Representación Fiscal como base para

solicitar el enjuiciamiento de mi patrocinado, se infiere que fundamentalmente

son las entrevistas de los ciudadanos identificados en el escrito como “YALESKY


GUAIMALY CANELONES PLAZA”, “ADAYRA COROMOTO YEPEZ DE

MOLINA”, “BRICEÑO LUJANO MARIA DE LOS ANGELES”, “VALERA

MILAGROS DEL VALLE” además de lo expuesto por “CANELONES BARRETO

ENDER ANTONIO”, “DONALD ENMANUEL SOTO CABEZAS” y “LEOMAR

WILFREDO MARQUEZ PEÑA”, las utilizadas como presupuesto esencial de la

imputación, los Cuatro (04) primeros testigos presenciales del hecho, los otros

Tres testigos referenciales de los hechos y funcionarios adscritos al punto de

atención al ciudadano (PAC) Tres esquinas.

Ahora bien, constatando el contenido de las entrevistas transcritas

parcialmente en la acusación del Ministerio Público se observa que estas personas

las Cuatro (04) primeras relatan los hechos a modo, tiempo y lugar en que

ocurrieron los mismos ya que son testigos presenciales y vecinos de mi

patrocinado, cuál es la acción ejecutada particularmente por cada uno de los

acusados, que los funcionarios sostuvieron una discusión con CARLOS VALE, y

sacaron un arma de fuego apuntándole al mismo, y que entre otras cosas los

funcionarios se encontraban ingiriendo bebidas alcohólicas desde tempranas

horas del día 6 de Noviembre de 2021, y luego salió la madre de mi defendido se

lo llevo a su casa, y los funcionarios abordaron una moto y se marcharon con sus

armas de reglamento.

En otro orden, las últimas Tres (03) personas, quien según su relato son

testigos referenciales sostienen entre otras cosas que los funcionarios Oficial

Jefe FAPET ROJAS CARLOS, y Oficial FAPET RAMIREZ BLANCO

RAIMOND, efectivamente estaban ebrios y que según sus relatos no sabían

donde se les había extraviado el arma de reglamento al funcionario Ut Supra.

Así pues, las entrevistas parcialmente transcritas en su contenido revelan

que efectivamente los funcionarios estaban ingiriendo bebidas alcohólicas

estando de servicio, lo que no constituye un supuesto fáctico determinante

dirigido a considerar seriedad y certeza en la acusación penal endilgada a mi

patrocinado, puesto que no concluyen de que manera certera participo el mismo

en los hechos atribuidos por el Ministerio Publico.

Así mismo, en cuanto al acusado CARLOS VALE, es evidente que hay

imprecisión, motivado quizá al número de personas que presuntamente

participaron como sujetos activos en el hecho, no se logra determinar que

actuación efectiva tuvo esta persona en el conjunto de acciones ejecutadas y por


supuesto en el resultado antijurídico producido con respecto al responsable

Oficial Jefe FAPET ROJAS CARLOS, máximo cuando la responsabilidad penal

atribuida y por la cual presunta se solicita el enjuiciamiento es como CÓMPLICE

NECESARIO en el Peculado de Uso; figura esta que requiere una actuación

determinante en el hecho delictivo principal, es decir, sin cuya intervención no se

hubiera podido perpetrar el delito consumado.

En el presente caso existe señalamiento expreso en contra de una persona

cuya identidad es diferente a la del ciudadano CARLOS VALE; así bien este

ciudadano pudiera haber estado presentes en el lugar y hora en que ocurren los

hechos, no ejecutaron acción delictiva alguna dirigida a garantizar el resultado

procurado por quienes puedan tener responsabilidad. El cómplice es una forma

accesoria de participación en la perpetración de un delito determinado, siendo

necesario o no necesario en la medida que coadyuva a su ejecución; situación esta

que en el caso sub judice no se desprende de los elementos de convicción y así

debe salir a relucir en el contradictorio oral para el caso de que esa instancia

judicial decida remitir el presente asunto al siguiente estado procesal.

No basta subsumir determinada conducta en “X” disposición sustantiva

penal, se requiere como en toda acción típica, antijurídica y culpable ilustrar al

proceso y a los sujetos intervinientes en este acerca de cuáles son los

fundamentos que le permitieron a la Vindicta Pública convencerse de lo afirmado,

para así persuadir y producir el convencimiento del juzgador, sin elucubrar,

deducir subjetivamente, a capricho o a la ligera.

A lo anterior se adiciona que los ciudadanos “YALESKY GUAIMALY

CANELONES PLAZA”, “ADAYRA COROMOTO YEPEZ DE MOLINA”,

“BRICEÑO LUJANO MARIA DE LOS ANGELES”, “VALERA MILAGROS DEL

VALLE”, “CANELONES BARRETO ENDER ANTONIO”, “DONALD ENMANUEL

SOTO CABEZAS” y “LEOMAR WILFREDO MARQUEZ PEÑA”, en sus

entrevistas rendidas ante el Ministerio Publico, nunca manifiestan que mi

representado haya ejecutado alguna acción, siempre reflejan entre otras cosas

que la acción fue dirigida por quienes la cometieron y los responsables de

salvaguardar el armamento, que el estado le proporciona.

Consecuencia de esta circunstancia, la defensa deduce que no ocurrió

ninguna acción delictual en contra de mi patrocinado o que producto de una


investigación insuficiente e incompleta no se indagó bien al respecto, habida

consideración de ser exigencia sine qua nón y de primer orden.

EN CUANTO A LA CALIFICACIÓN JURÍDICA Y PRECEPTOS JURÍDICOS

APLICABLES (Artículo 308. 4 del COPP)

La calificación jurídica corresponde a la adecuación o subsunción correcta

que merece la situación fáctica ocurrida y atribuida, a la (s) norma (s) penal (s)

sustantiva contentiva de aquella y su probable sanción; ahora bien, en casos como

el aquí constatado requiere que como consecuencia de la participación de varias

personas como sujetos activos se disemine e individualice el comportamiento

asumido y materializado individualmente por cada uno. Esta exigencia es

Constitucional, legal, doctrinaria y jurisprudencial, responde a principios de

primer orden como la tutela judicial efectiva y el derecho a la defensa, puesto

que toda persona a quien se le pretenda imputar responsabilidad penal sobre

determinado hecho criminal tiene derecho a que la conducta ejecutada

supuestamente por esta sea adecuada suficientemente a la norma que prevé y

sanciona el tipo penal considerado, verbigracia en incurrir en violación de

garantías fundamentales.

En este orden de ideas, cabe citar un extracto de la Sentencia dictada por

la Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia en el Expediente Nº 2013-345,

en fecha 03/07/2015, que entre otras cosas sostiene:

“…La Sala considera que la verificación en cuanto a la participación que tiene cada

uno de los acusados en la realización del hecho punible, es fundamental, es

decir, es necesario poner de manifiesto el papel que, de manera

determinante, jugó cada uno de ellos, todo con el fin de conocer si la solución

que se dio a la controversia, resultó racional, clara y entendible de manera que las

partes puedan conocer con la mayor certeza si se ha impartido justicia con

estricta sujeción a la ley.

En este sentido, resulta oportuno dejar sentado que, cuando sean varios

los imputados, deberá fijarse por separado y con toda precisión, los hechos

ejecutados por cada uno de ellos en el delito que se le adjudica, eso implica,

no sólo determinar los hechos que configuren la participación de cada uno de los

acusados, sino también analizar las pruebas en que se apoya para declarar el

grado de participación….”
Así pues, al verificar la calificación jurídica y preceptos jurídicos

aplicables expuestos en el Capitulo correspondiente de la acusación por el

Ministerio Público, que de manera genérica establece: 1.- PECULADO DE USO

EN GRADO DE COMPLICE NECESARIO previsto y sancionado el articulo 56 del

Decreto con Rango, Valor y Fuerza de la Ley Contra la Corrupción en concordancia

con el articulo 83 del Código Penal, 2.- AGAVILLAMIENTO, previsto y

sancionado en el Artículo 286 del Código Penal con respecto al acusado CARLOS

ALFREDO VALE SANTOS.

Es decir, producto de los hechos ocurridos, investigados, imputados y por

los cuales se formula acusación, la parte acusadora estima que el acto conclusivo

debe ser admitido y ordenarse el enjuiciamiento oral de los imputados por los

tipos penales indicados, ahora bien, omite precisar, motivar y razonar el

Ministerio Público, el porqué aplican los hechos delictivos atribuidos,

conformándose con realizar en el Capitulo Segundo una narración de los hechos en

los mismos términos expuestos en el Capitulo II, sin subsumir individualmente el

comportamiento presuntamente ejecutado por cada uno de los acusados para ser

considerado incurso en aquellos, violentando así el derecho a la defensa que exige

precisión y concisión en cuanto a esta exigencia para poder defenderse

adecuadamente.

Si bien, la calificación jurídica y preceptos jurídicos propuestos en la

acusación pueden entenderse como de carácter provisional, pudiendo variar

posteriormente como consecuencia del control judicial que realiza el Juez o

Jueza en la fase intermedia del proceso y hasta en la etapa de juicio cuando

inclusive puede advertir una calificación jurídica distinta cuando los hechos sean

discutidos a fondo, esto no comporta impedimento para que en aras de una sana

administración de justicia y producto de un efectivo control formal y material de

la acusación el Tribunal advierta la situación alegada por la defensa y llame la

atención de quien acusa con respecto a evitar calificar conductas a la ligera,

simplemente por colocarlas y agravar la situación jurídico penal de quien acusa.

Es menester, sobre todo cuando existe conexidad, bien por participación

múltiple de acusados, por multiplicidad de hechos delictivos atribuidos, que a la

luz de los derechos y garantías postulados en la Constitución y la Ley para el

seguimiento de un proceso penal justo, sano y adecuado a las exigencias

respectivas, se individualice la participación de cada uno, indicando también sobre


la base de que elementos de convicción especifico se infiere la calificación

jurídica estimada. Esto es razonable, en virtud a que el delito (s) y la sanción

establecida para este constituye el eje del cual van a depender muchas

actuaciones, por ejemplo: la medida de coerción personal, una eventual admisión

de hechos para sentencia condenatoria, alternativa a la prosecución del proceso si

fuera el caso y naturalmente una hipotética sentencia condenatoria.

Por tanto, resulta dable llamar la atención y advertir al Tribunal que

constate en la Audiencia Preliminar los siguientes aspectos:

De que elementos específicos determina el Ministerio Público que mi

defendido es CÓMPLICES NECESARIOS en el delito PECULADO DE USO, que

actuación específica determinante y fundamental tuvo mi patrocinado: CARLOS

ALFREDO VALE SANTOS, para convencerse y pretender convencer al Tribunal

que efectivamente fue así.

De otro lado, retoma el Ministerio Público la clásica imputación jurídica

utilizada en los últimos tiempos, referida al delito de AGAVILLAMIENTO; pero

es necesario destacar que no se esfuerza tampoco la Fiscalía en explicar, motivar

y razonar cuales son los elementos de convicción que sirven de fundamento para

extraer esa conclusión alusiva a considerar aplicable el delito señalado. Cómo es

que dan los presupuestos necesarios que exige el Artículo 286 del Código Penal.

En ese mismo orden de ideas con relación al delito de AGAVILLAMIENTO

atribuido de manera específica al ciudadano CARLOS AAVALE, resultando

imperioso establecer que este delito tiene su fundamento en el Artículo 286 del

Código Penal, además resaltar para efectos de ilustrar el criterio de la honorable

juzgadora que la propia doctrina del Ministerio Público, dictada sobre este

tipo penal ha establecido que la comisión de un hecho punible por varias

personas reunidas, no puede ser considerada como agavillamiento en el

sentido de la ley, por cuanto este exige una unión más o menos permanente,

aún por tiempo indeterminado, pero con el propósito de cometer delitos

(resaltado de quien suscriben)

Prosigue esta doctrina expresando que para constatar la existencia del

delito en cuestión es menester acreditar la existencia de una verdadera

asociación previa a la comisión del delito, dotada de una cualidad de permanencia

y la determinación de un propósito ilícito cual es la comisión de hechos punibles.

De igual forma la jurisprudencia y doctrina patria sostienen de manera reiterada


que para comprobar este delito, se torna necesario determinar sin lugar a

dudas la existencia de una asociación con el objeto de cometer delitos,

identificar con claridad a sus integrantes, así como establecer la forma de

participación de los involucrados en la mencionada confabulación criminal.

Estos criterios se imponen, deben ser verificados, analizados y constatados al

momento de considerar esta calificación jurídica, habida consideración que es

común y corriente el que varias personas coincidan en determinados hechos

delictivos, sin que ello implique necesariamente el que haya sido existido

concierto previo y asociación deliberada.

Ahora bien, en el caso bajo análisis, de acuerdo con la acusación fiscal y las

actuaciones sobre la cual este acto conclusivo se fundamenta es dable precisar

que si el Ministerio Público pretende producir el convencimiento del Tribunal en

cuanto a admitir esta figura delictiva en perjuicio del acusado CARLOS

ALFREDO VALE, debió por medio de una efectiva investigación acreditar con

elementos de convicción suficientes que efectivamente esta persona concertó de

manera previa con el restante de presuntos involucrados para emprender la

acción delictiva atribuida, demostrar elementos como la durabilidad en el tiempo

y la permanencia. Por tanto, al no verificarse los elementos configurativos para

este tipo penal no hay tipicidad con relación a esta imputación; al efecto, para

abundar más con relación a este tipo penal Jorge Longa Sosa (2001) en su obra

Comentarios al Código Penal señala que la perpetración de un hecho punible

cometido por dos o más personas que se reúnen a ese sólo efecto no constituye

agavillamiento sino coparticipación coautoría.

Producto de lo establecido, solicito como defensa, que el Tribunal al

momento de pronunciarse se abstenga de considerar procedente esta calificación

Jurídica referida al Agavillamiento, apartándose de la misma como consecuencia

de la ausencia de los elementos configurativos exigidos en al norma para su

procedencia, es decir, de un actuar errado por parte de quien acusa.

CON RELACIÓN AL OFRECIMIENTO DE LOS MEDIOS DE PRUEBA CON

INDICACIÓN DE SU PERTINENCIA Y NECESIDAD

(Artículo 308.5 del COPP)

Sobre este aspecto es fundamental traer a colación la Sentencia de la Sala

Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia con ponencia del Magistrado

Arcadio Delgado Rosales, de fecha 16/08/2013, Expediente Nº 12-1283, que


entre otras cosas establece: “…la Sala considera oportuno insistir en que toda

acusación fiscal o querella presentada ante el órgano jurisdiccional, debe

sustentarse en medios de prueba legalmente obtenidos y suficientes para arrojar

elementos de convicción sobre la responsabilidad penal del acusado y, por su

parte, el Juez de Control está en la obligación de verificar la pertinencia e

idoneidad lógica y objetiva de cada medio probatorio ofrecido, para acreditar el

hecho objeto de la misma, en particular y, en general, la comisión del hecho

punible por parte de un sujeto determinado, de modo contrario, la acusación no

resultaría admisible, por no estar basada en fundamentos serios para el

enjuiciamiento público de una persona y  no cumplir con lo previsto en el artículo

326 del Código Orgánico Procesal Penal vigente para aquel entonces, ahora

artículo  308 eiusdem….”

De modo que las pruebas constituyen el eje fundamental del cual depende

la existencia, viabilidad y futuro de la acusación penal, lo cual es plausible por

cuanto son el soporte para demostrar en el eventual juicio oral la existencia del

hecho delictivo y la responsabilidad penal de la persona acusada; en el asunto

analizado, estos medios de prueba deben establecer un nexo de causalidad

directo o indirecto, lógico entre los hechos y los acusados, resultando idóneos

para demostrar que éstos efectivamente tuvieron participación, es decir,

realizaron la conducta antijurídica atribuida y que esta se subsume en los tipos

penales señalados, por los cuales se les acusó.

En este orden de ideas hay que resaltar que corresponde al Juez de

Control analizar y verificar de forma particular la pertinencia y utilidad de cada

medio de prueba, así como su licitud y legalidad, antes de declarar su

admisibilidad de forma genérica, según lo previsto en el artículo 313.9 del Código

Orgánico Procesal Penal, el cual es del siguiente tenor:  “Finalizada la audiencia

[preliminar] el Juez o Jueza resolverá, en presencia de las partes, sobre las

cuestiones siguientes, según corresponda: (…) 9. Decidir sobre la legalidad,

licitud, pertinencia y necesidad de la prueba ofrecida para el juicio oral”.

En el asunto que ocupa la atención llama a reflexión que el Ministerio

Público oferta las pruebas de manera genérica para todos los acusados, y si bien

no son las mismas circunstancias las consideradas por la parte acusadora para

todos, debe tomar en cuenta que cada uno exige particularizar, especificar la

prueba a utilizar, indicando la pertinencia y necesidad, es decir, referirse


directamente o indirectamente al objeto de lo investigado, indicando además

porqué es útil para el descubrimiento de la verdad.

No obstante, en la acusación fiscal consignada en este caso, el Ministerio

Público reitera el clásico ritual y formalismo referido a promover las pruebas en

forma indeterminada, genérica, puntualizando que son útiles y necesarias para

acreditar en juicio las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurren los

hechos (esto en cuanto a las testimoniales); cercenando así el derecho que le

asiste a cada uno de los acusados de conocer sobre que presupuestos en

particular van a testificar estas personas, máximo cuando son varios los acusados

y obviamente es necesario individualizar actuación.

SOLICITUD DE SOBRESEIMIENTO

En función de lo expuesto, el Tribunal con arreglo en lo previsto en el

numeral 3 del artículo 313 del Código Orgánico Procesal Penal, en concordancia

con lo estipulado en el 300.1 eiusdem, debe decretar el Sobreseimiento de la

Causa en favor del ciudadano CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, habida cuenta

que el hecho delictivo no puede ser atribuido a esta persona.

Pronóstico serio de condena con relación al ciudadano en mención no existe

en este proceso, en atención de los cual el Tribunal debe considerar infundada la

acusación, no admitiéndola con todos sus efectos. Los Artículos 67, 109, 312 y

313 del Código Orgánico Procesal Penal, imponen la importante función que le

corresponde realizar al Juez de Control durante la fase intermedia del proceso

penal, valga decir, no convertirse en un simple tramitador de la imputación Fiscal

en forma ritual y mecánica, sin detenerse a examinar el efectivo cumplimiento de

los requisitos de forma y fondo exigidos en la ley, en cuanto a los hechos

atribuidos, fundamentos o elementos de convicción sobre los cuales reposa la

acusación, la calificación jurídica y preceptos jurídicos aplicables, ejecutando en

forma efectiva la función de filtro y depurador del proceso.

En ejercicio del control formal y material de la acusación fiscal puede

constatar el Tribunal que la investigación verificada en este proceso resultó

insuficiente para proponer el acto conclusivo en cuestión, por tanto, en la

Audiencia Preliminar este debe resultar inadmitido por la juzgadora decretando

en su defecto el sobreseimiento en favor del acusado CARLOS VALE, con

fundamento a lo previsto en el numeral 3 del Artículo 313 del Código Orgánico

Procesal Penal.
El planteamiento formulado se realiza con base a que del contenido del

escrito acusatorio y en particular de los elementos de convicción sobre los cuales

sostiene la Fiscalía que emergen elementos serios para estimar comprometida la

responsabilidad penal de mi defendido, no logra inferirse que en efecto los tipos

penales en cuestión puedan ser atribuidos al acusado.

En su defecto, para el caso de que el Tribunal acuerde admitir la acusación

y ordenar el enjuiciamiento de mi patrocinado, sincerar la calificación jurídica y

preceptos jurídicos aplicables, cónsonos con los hechos atribuidos, con

fundamento en el Artículo 313.2 de la Ley Adjetiva Penal .

OFRECIMIENTO DE PRUEBAS

Asimismo, para el caso de que el Tribunal admita la acusación, la defensa

con fundamento en lo previsto en el Artículo 49.1 Constitucional y numeral 7 del

Artículo 311 del Código Adjetivo Penal, ratifica el escrito de pruebas consignado

en fecha anterior, en el cual ofrece como testimoniales la declaración de las

siguientes personas:

 YALESKY CANELONES, titular de la cedula de identidad N° V.-

13.205.304, quien puede ser ubicado en la siguiente dirección

Urbanización Tres Esquinas Sector Nº 3, casa Nº 43-14, Parroquia Tres

Esquinas, Municipio Trujillo, Estado Trujillo.

 DAYRA YEPEZ, titular de la cedula de identidad N° V.- 11.614.231,

quien puede ser ubicado en la siguiente dirección Urbanización Tres

Esquinas Sector Nº 3, casa Nº 43-11, Parroquia Tres Esquinas, Municipio

Trujillo, Estado Trujillo.

 DAYING ANDREINA MONTILLA, titular de la cedula de identidad N°

V.- 20.401.885, quien puede ser ubicado en la siguiente dirección

Urbanización Tres Esquinas Sector Nº 3, casa Nº 43-11, Parroquia Tres

Esquinas, Municipio Trujillo, Estado Trujillo. Telf. 0414-7206033

 MILAGROS DEL CARMEN VALERA, titular de la cedula de identidad N°

V.- 11.133.981, quien puede ser ubicado en la siguiente dirección

Urbanización Tres Esquinas Sector Nº 2 Parte Alta, casa S/N cerca de la

plaza Ali Primera, Parroquia Tres Esquinas, Municipio Trujillo, Estado

Trujillo.

 MARIA DE LOS ANGELES BRICEÑO LUJANO, titular de la cedula de

identidad N° V.- 25.619.578, quien puede ser ubicado en la siguiente


dirección Sector El Bucare, casa S/N, Parroquia Tres Esquinas, Municipio

Trujillo, Estado Trujillo.

Las mismas son ÚTILES; porque a través de sus declaraciones van a

demostrar que el ciudadano CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, para el

momento que ocurrieron los hechos se encontraba en su residencia, con otra

persona y la cual no está involucrada ni guarda relación con la mismos hechos,

PERTINENTES; Por cuanto a través de las declaraciones se tendrá de manera

clara que el ciudadano CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, no guarda ninguna

relación de modo tiempo y lugar del supuesto hecho del cual se le acusa y son

NECESARIAS; Por cuanto con estas declaraciones quedara reafirmada la

presunción somática jurídica de inocencia que por rango Constitucional le

favorece.

La licitud de las testimoniales ofrecidas para su admisión por parte de ese

Tribunal de Control, tiene que ver en primer lugar de que se trata de medios de

prueba expresamente permitidos y aceptados por la ley en materia procesal penal

(ello en cuanto a la licitud), por lo cual, en armonía con los principios de licitud y

libertad probatoria, mal pueden ser considerados como medios probatorios al

margen de la ley, por el contrario son de las más comunes dentro del catálogo de

pruebas previstos en el Código Orgánico Procesal Penal.

De modo que, parte de estas personas, entre las cuales se encuentran las

identificadas anteriormente, de alguna u otra manera observaron los hechos

ocurridos y constitutivos de la acusación fiscal; razón suficiente para considerar

a todas luces que dichos testigos en la siguiente etapa de juicio oral y público

pueden dar razón cierta de lo sucedido, aportar datos importantes en cuanto a lo

acontecido (lugar, fecha, hora y objetos relacionados), para efectos del

esclarecimiento de los hechos y búsqueda de la verdad.

En atención de lo expresado se hace ineludible advertir que dichas

testimoniales, en ejercicio del derecho a la defensa, la facultad que le asiste a

todo imputado de desvirtuar los hechos dirigidos en su contra y bajo el amparo

del principio de la búsqueda de la verdad por las vías jurídicas como finalidad del

proceso penal, deben ser admitidas en su totalidad. La tesis defensiva en la

siguiente etapa de juicio, cuando se discuta a fondo el caso está fundamentada

para contrarrestar la acusación fiscal, en las pruebas ofrecidas y lo que en el


contradictorio van a decir estas personas acerca de lo que observaron y

escucharon; así se solicita sea considerado y admitido por esa instancia judicial

de Control.

DEL MANTENIMIENTO DE LA MEDIDA CAUTELAR SUSTITUTIVA DE

LIBERTAD

Para el caso de que el Tribunal estime improcedente los alegatos

establecidos en los párrafos anteriores, es decir, no acuerde el sobreseimiento

de la causa y libertad sin restricciones de mi patrocinado, la defensa solicita

respetuosamente que este se mantengan en la misma situación en la que viene

enfrentando el desarrollo del proceso, es decir, sometidos a una medida cautelar

sustitutiva de la privación de libertad, habida consideración que viene cumpliendo

de manera cabal, puntual y responsable con lo impuesto, lo cual descarta el peligro

de fuga y de obstaculización en la búsqueda de la verdad con respecto a un acto

concreto de la investigación, presupuestos estos fundamentales para considera

procedente una medida diferente como lo es la privativa de libertad.

El planteamiento formulado en el párrafo anterior tiene su fundamento en

lo pautado en los Artículos 2, 26, 44.1, 49.2, 51 y 257 de la Constitución de la

República Bolivariana de Venezuela, en concordancia con lo dispuesto en los

Artículos 8, 9, 242 y 250 del Código Orgánico Procesal Penal, que consagran

principios primarios relacionados con la tutela judicial efectiva, debido proceso,

derecho de petición, justicia, presunción de inocencia y estado de libertad.

El hecho de que el Tribunal decida admitir la acusación no implica la

variación de las circunstancias de hecho y de derecho tomadas en cuenta por el

Tribunal al momento en que sustituyó la privación de libertad por otra medida

menos gravosa, por el contrario, si el acto conclusivo es admitido en los términos

solicitados por la parte acusadora, mi defendido es el principal interesado en que

su situación sea resuelta, estando por tanto obligado por ley, además de

comprometido personal y moralmente a asistir a todos los actos que sea

convocado oportunamente. Además, tiene residencia fija y ocupación estable, con

absoluto arraigo en el Estado Trujillo, tal como se verifica de la documentación

agregada a las actuaciones en su debido momento.


En este orden de ideas, esta representación trae a colación lo señalado por

el Tribunal Supremo de Justicia en Sala Constitucional con ponencia del

Magistrado Francisco Carrasquero, en el Expediente Nº 08-0036, Nº 492

de fecha 01 de abril de 2008, entre otros señalamientos establece:

“…la libertad es un valor superior del ordenamiento jurídico consagrado en el

artículo 2 de la Constitución….pero también un derecho fundamental que

funge como presupuesto de otras libertades y derechos fundamentales… En

pocas palabras que esencialmente se justifica por la necesidad de asegurar el

proceso, precisamente garantizar sus resultados y la estabilidad en su

tratamiento,…”

Por otra parte el Tribunal Supremo de Justicia en Sala Constitucional,

con ponencia de la Magistrada Carmen Zuleta de Merchán, en sentencia

dictada en fecha 09 de marzo de 2009, Nº 181, Expediente 08-1210,

sostiene entre otras cosas:

“…Al respecto, la Sala considera necesario reiterar que el principio del

estado de libertad deviene de la inviolabilidad del derecho a la libertad

personal. De allí que toda persona a quien se le impute la participación en un

hecho punible tiene derecho a permanecer en libertad durante el proceso,

excepto por las razones determinadas en la ley y ponderadas por el juez en

cada caso en particular. Dichas excepciones nacen de la necesidad del

aseguramiento del imputado durante el proceso penal, cuando existan

fundados elementos de convicción en su contra…, así como el temor fundado

de que el mismo no se someterá voluntariamente a la persecución penal,…”

Bajo el amparo de las consideraciones legales y jurisprudenciales citadas

parcialmente, aunado a las circunstancias alegadas en este escrito, relacionadas

con la ausencia de una vinculación e individualización concreta acerca de la

presunta conducta desplegada por mi asistido en los hechos imputados; es por lo

que la defensa estima prudente y ajustado a derecho solicitar que este se

mantenga sometido a la misma medida cautelar sustitutiva de la privación de

libertad (arresto domiciliario), impuesta en este proceso.

PETITORIO FINAL

En base a las consideraciones y planteamientos que anteceden, la defensa

solicita finalmente:
La no admisión de la acusación fiscal presentada en contra del ciudadano

CARLOS ALFREDO VALE SANTOS, por inconsistencia en los hechos atribuidos,

fundamentos o elementos de convicción, calificación jurídica y medios de prueba

ofrecidos. Por consiguiente se decrete con lugar la excepción planteada y el

Sobreseimiento de la Causa, de conformidad con el numeral 1 del Artículo 300 del

Código Orgánico Procesal Penal, y la LIBERTAD PLENA SIN RESTRICCIONES

DEL ACUSADO.

Para el caso de que el Tribunal considere admitir la acusación fiscal, se

sincere la calificación jurídica y preceptos jurídicos aplicables, estableciendo una

adecuada correspondencia entre las circunstancias fácticas y las normas jurídicas

aplicables.

El mantenimiento de la medida cautelar sustitutiva de libertad a la cual

esta sometido mi defendido, que le permita enfrentar el eventual juicio oral en la

misma condición.

En el supuesto de que se ordene la admisión total o parcial de la acusación y

la remisión del asunto a juicio, la defensa en base al principio de la comunidad de

la prueba se adhiere a los medios probatorios ofrecidos por la parte acusadora en

todo aquello que beneficie al acusado, toda vez que una vez admitidas las pruebas

estas pertenecen al proceso y solicita la admisión de las pruebas testimoniales

ofertadas por esta representación defensiva.

En Trujillo, a la fecha de su presentación.

DEFENSA TÉCNICA

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