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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

PODER JUDICIAL
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito
de la Circunscripción Judicial del Estado Lara
Barquisimeto, veintisiete de noviembre de dos mil ocho
198º y 149º

ASUNTO: KP02-V-2000-00

PARTE ACTORA:

ABOGADOS DE LA PARTE ACTORA:

PARTE DEMANDADA:

ABOGADOS DE LA PARTE DEMANDADA:

MOTIVO:

Ejecución de Hipoteca

PARTE NARRATIVA:
Siendo la oportunidad de decidir, éste Tribunal observa:

PARTE MOTIVA:
PRIMERO:

Establece el artículo 7 del Código de Procedimiento Civil:

“Los actos procesales se realizarán en la forma prevista en este


Código y en las leyes especiales. Cuando la Ley no señale la
forma para la realización de algún acto, serán admitidas todas
aquellas que el Juez considere idóneas para lograr los fines del
mismo.”

Conforme a la norma antes citada, en la realización de los actos procesales,

los Tribunales, por ser éstos órganos del Poder Público, deben actuar conforme

a la Ley. Pues bien, la única forma legal de actuar es precisamente cumpliendo

con las formalidades que la misma ley establece para las actividades de los

poderes públicos. Igualmente, por ser el proceso un instrumento a través del

cual se ejerce una función pública del Estado, los particulares, que participan

en él, están obligados a cumplir con las formalidades previamente establecidas,

para que su actuación resulte válida.

Por estas razones, el artículo 7º del Código de Procedimiento Civil establece

que “Los actos procesales se realizarán en la forma prevista en este Código y

en las Leyes especiales”. Por otra parte, consecuente con el principio de la

simplicidad que informa su contenido, el Código, en el supuesto que no esté

contemplada alguna forma para la realización de un acto, faculta al Juez para

que aplique la que considere más idónea para el logro de los fines que se le

asignan al acto. A esta facultad se la conoce como “la de la analogía procesal”.


Ahora bien, en concordancia con lo establecido en el capítulo anterior, en

ejercicio de esta potestad, los Jueces deben respetar lo establecido por nuestro

Máximo Tribunal de Justicia, a los fines de procurar la uniformidad de la

manera de actuar de los Tribunales, y evitar así la anarquía.

En este mismo orden de ideas, la Sala de Casación Civil, en sentencia de

fecha veintinueve de octubre del año dos mil cuatro (29-10-2004), con ponencia

del Magistrado, Dr. Tulio Álvarez Ledo, caso: Zulay Estrada Tobía contra Elvis

Enrique Núñez Ortigoza, estableció:

“… Al respecto, la Sala establece que las formas procesales


no son establecidas de forma caprichosa, ni persiguen
entorpecer el procedimiento en detrimento de las partes, sino
que están previstas para satisfacer el interés general y social
de que exista un debido proceso, en el que reine la
seguridad jurídica y se garantice el equilibrio de las partes y
el derecho de defensa, que está indisolublemente ligado a
las condiciones de modo, tiempo y espacio fijados por la ley
para su ejercicio.
El control de la Sala sobre la actividad del juez no se limita a
la legalidad de los razonamientos expresados en la
sentencia, sino que es más amplia y abarca el examen sobre
la regularidad del proceso cumplido. Esta labor es tan
importante como la primera. …”

SEGUNDO:
Establece el Parágrafo Único del artículo 665 del Código de Procedimiento
Civil:
“Si junto con los motivos en que se funde la oposición, el deudor o
el tercero poseedor, alegaren cuestiones previas de las indicadas
en el Artículo 346 de este Código, se procederá como se dispone
en el Parágrafo Único del Artículo 657.”

Al analizar la norma antes citada, la Sala de Casación Civil, en sentencia de


fecha trece de diciembre de 1990 (13-12-1990), caso: P. Gianmarresi contra C.
Acosta, en la cual se estableció:
“… En el caso de autos, la Sala, al realizar un estudio de las
actuaciones ocurridas, constata que el Tribunal a quo violó los
artículos 12, 203, 208, 243 ordinal 5º, 244, 657 y 664 del Código de
Procedimiento Civil.
En efecto, la deudora hipotecaria en su escrito consignado ante el
Tribunal de la causa, además de alegar las causales de oposición
a la solicitud de ejecución de hipoteca previstas en los ordinales 4º
y 5º del artículo 663 del Código de Procedimiento Civil, opuso las
cuestiones previas contempladas en los ordinales 6º y 7º del
artículo 346 ejusdem, por lo siguiente: … Omissis
Tanto el Tribunal de la causa como la recurrida desestimaron la
oposición a la solicitud de ejecución de hipoteca, en razón de que
la intimada no cumplió con los extremos exigidos por el legislador;
y en lo que respecta a las cuestiones previas opuestas no las
resolvieron en absoluto, sino que una vez desechada la oposición
fue cuando ordenaron que para su tramitación se procediera
conforme a lo previsto en el parágrafo único del artículo 657 del
Código de Procedimiento Civil.
En la exposición de motivos del Código de Procedimiento Civil, se
destaca que en el artículo 664 se agrego un parágrafo único, de
acuerdo con el cual si el deudor o tercero poseedor alegaren
cuestiones previas en este juicio de naturaleza especial, se
procederá como dispone el parágrafo único del artículo 657
ejusdem, el cual señala:
… Omissis …
Tal como lo destaca la Exposición de Motivos, la posibilidad de
oponer cuestiones previas en el procedimiento de ejecución de
hipoteca no estaba contemplada en el proyecto original, pero luego
se llegó a la conclusión de que sí era procedente. Razón por la
cual el Tribunal de la causa, en aplicación de lo dispuesto en los
artículos 657 y 664 del Código de Procedimiento Civil, tan pronto le
fue presentado el escrito de oposición en el cual conjuntamente se
alegaban cuestiones previas, debió abrir una articulación
probatoria de ocho (8) días de despacho, a fin de que las partes
promovieran y evacuaran las pruebas que estimaren pertinentes,
con relación a la incidencia surgida con motivo de las cuestiones
previas, sin perjuicio de que la parte actora subsanara los defectos
u omisiones invocados, conforme a lo indicado en el artículo 350
ejusdem; para luego decidir dentro de los diez días de despacho
siguientes las cuestiones previas. La oposición a la solicitud de
ejecución de hipoteca sería resuelta en la definitiva. Pero no como
erróneamente se hizo, infringiendo, por tanto, lo dispuesto en los
artículos 657, parágrafo único, ambos del Código de Procedimiento
Civil, de resolver primero la oposición a la solicitud de ejecución y
no las cuestiones previas opuestas, invirtiendo con ello lo
dispuesto por el legislador.
… Omissis …
El Tribunal de la causa, por tanto, debió seguir lo dispuesto en el
parágrafo único del artículo 657 del Código de Procedimiento Civil,
con motivo de las cuestiones previas opuestas por la deudora
hipotecaria, y una vez resueltas las mismas, entrar a decidir a
cerca de si la oposición a la ejecución de hipoteca llenaba los
extremos exigidos por el legislador.
De acogerse el criterio seguido por el tribunal de la causa y la
recurrida, podría llegarse al absurdo que si bien la oposición a la
solicitud de ejecución de hipoteca fuera desestimada, por cuanto
no reúne los requisitos mínimos exigidos en el artículo 663 del
Código de Procedimiento Civil, se declara posteriormente con lugar
alguna de las cuestiones previas opuestas, estando en ese
supuesto el acreedor hipotecario obligado a subsanar su solicitud,
a pesar que la oposición hecha a la misma por la deudora fue
desestimada con anterioridad, por lo que no sería procedente que
la causa se abriera a pruebas, sino sacar a remate el inmueble
hipotecado.
La Sala, justamente encuentra que una de las escasas
innovaciones que con buen sentido y lógica hizo el legislador, está
en el parágrafo único del artículo 664 del Código de Procedimiento
Civil, el cual de forma precisa ordena que antes de resolverse
sobre la procedencia del escrito de oposición, el sentenciador se
pronuncie sobre las cuestiones previas opuestas, depurando así el
procedo de vicios, para luego resolver la oposición.
El tribunal de la causa y la recurrida, igualmente infringieron los
artículo 12, 243 ordinal 5º y 244 del Código de Procedimiento Civil,
por cuanto no decidieron, de manera precisa, expresa y positiva,
violando con ello el principio de congruencia, todas las
excepciones y defensas opuestas por la ciudadana … omissis …,
en su escrito de oposición. Tampoco se atuvieron a lo alegado y
probado en autos, pues resulta evidente que en modo alguno
decidieron la procedencia o no de las cuestiones previas, a lo cual
estaban obligados.
Asimismo, resulto violado el artículo 203 del Código de
Procedimiento Civil, por cuanto indebidamente no se dio apertura
al lapso de ocho (8) días de despacho que tenían las partes para
promover y evacuar prueba en la incidencia surgida con motivo de
las cuestiones previas opuestas, y al lapso de diez (10) días de
despacho para decidir esas cuestiones, sino que erróneamente se
pasó a resolver acerca de si era o no procedente la oposición a la
ejecución de hipoteca.
Finalmente, la recurrida infringió los artículos 206 y 208 del Código
de Procedimiento Civil, pues debió observar los graves vicios
cometidos por el Tribunal de la causa en el procedimiento,
ampliamente referidos, al no resolver el primer término las
cuestiones previas opuestas, por lo cual estaba en la obligación, de
acuerdo con lo dispuesto por el legislador, reponer la causa al
estado de que se resolvieran las cuestiones previas en el escrito
de oposición, siguiéndose lo dispuesto en el parágrafo único del
artículo 664 del Código Procesal Civil. …”

En concordancia con lo anterior, la misma Sala de Casación Civil, en


sentencia de fecha veintiuno de mayo del año dos mil siete (21-05-2007), con
ponencia del Magistrado, Dr. Antonio Ramírez Jiménez, caso: INVERSIONES
LELAVIC, C.A., contra IPANEMA C.A., estableció:
Ahora bien, la oposición a la ejecución de hipoteca equivale
efectivamente a la contestación de la demanda, por lo cual a partir
de su interposición quedan determinados los puntos sobre los
cuales versa la litis y que delimitan el ámbito de la jurisdicción de
los juzgadores que eventualmente conocerán del asunto. En
consecuencia, lo que se decida en la oposición es trascendental
por cuanto constituye la única oportunidad de defensa al fondo del
asunto que tiene el ejecutado, de allí que si dicha oposición es
declarada sin lugar, tal decisión es asimilada a una sentencia
definitiva por cuanto su efecto será la continuación de la ejecución,
como en sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada.

La ausencia de oposición oportuna a la ejecución, deja firme el


decreto que admite el procedimiento, acuerda la intimación y fija
las cantidades que se ordena pagar, es decir, que la oposición
queda en cabeza del intimado, quien a su arbitrio la interpone o no,
y si no lo hace o lo hace pero de manera extemporánea, queda
firme la sentencia provisoria dictada contra el deudor y plasmada
en la orden de pago.

Sobre todo ello, en especial en lo atinente al procedimiento a


seguir en los juicios de ejecución de hipoteca, esta Sala en
sentencia N° 306, dictada el 24 de abril de 1998, en el juicio
seguido por el Banco Italo Venezolano C.A. contra Drury C.
Lovelace Patiño, expediente N° 96-0105, dejó establecido lo
siguiente:
“...A partir de la intimación al pago, empiezan a correr dos
lapsos diferentes, pero simultáneos por los intimados, a saber,
uno de tres días para acreditar que se ha cumplido la orden de
pago, y otro, de ocho días para oponerse dentro de él a la
ejecución de la hipoteca. El vencimiento del primer lapso sin
que se haya pagado hace procedente el embargo ejecutivo de
la cosa hipotecada y la continuación de la ejecución hasta
sacarse a remate el inmueble; el vencimiento del segundo lapso
sin que hayan comparecido los intimados a hacer oposición,
hace caducar para los interesados el derecho a oponerse...”.

De esta forma, queda clara la existencia de dos lapsos para los


intimados, los cuales comienzan su devenir a partir de la fecha de
intimación al pago. El primer lapso, de tres días, útil para que la parte
intimada pueda demostrar que ha cumplido con la orden de pago; el
segundo, de ocho días; útil para que el intimado que así lo desee
pueda oponerse a la intimación al pago que se le hace de
conformidad con las previsiones del artículo 663 del Código de
Procedimiento Civil.

Otra decisión de esta Sala de data mas reciente, signada con el N°


0108, de fecha 25 de febrero de 2004, dictada en el juicio seguido
por el Banco Mercantil C.A. S.A.C.A. contra Gaspare Stillone
Ventura-Piscelli y otra, expediente N° 02-0748, dejó establecido lo
siguiente:
“...Estamos en presencia de un problema de orden público
procesal, dado que si la oposición invocada por los
demandados llena los requisitos legales exigidos, la propia ley
establece que el procedimiento a seguir en estos casos es la
apertura de un lapso probatorio y la sustanciación continuará
por los trámites del procedimiento ordinario, con la finalidad de
poder determinar si la oposición ejercida es con lugar o sin lugar
y de ser declarada con lugar, ese dispositivo deberá determinar
con precisión en este caso la existencia o no de la hipoteca; si
por el contrario es declarada sin lugar, se procederá al
remate...”.

Por último, en razón de la naturaleza de la denuncia sometida a la


consideración de esta Sala, se estima pertinente hacer cita de
sentencia de la Sala signada con el N° 0045, de fecha 19 de marzo
de 1997, dictada en el juicio seguido por el banco Industrial de
Venezuela C.A. contra Ferro Pigmentos C.A., expediente N° 96-
0334, en la cual se señaló:
“...En virtud de lo indicado en el artículo 663 del Código de
Procedimiento Civil, la labor del juez se limita a revisar la
documentación exigida en cada uno de los ordinales... El ordinal
5° al reiterar la disconformidad con el saldo de la hipoteca que
pretende cobrarse, exige la presentación de prueba escrita en que
dicha desavenencia se fundamente. Es claro que dicha prueba
escrita..., solo se refiere a la demostración de la existencia de la
diferencia que se alega. No se refiere a su cuantificación, ni está
en cabeza del oponente comprobar la tasa de interés que sea
aplicable, dada la variabilidad de las mismas que fue pactada; lo
cual será en todo caso, del debate probatorio...”.

Con esta última decisión de la cual se ha hecho cita parcial en el


presente fallo, queda evidenciada la pertinencia e importancia del
lapso probatorio que se abre en los juicios de ejecución de hipoteca
en los cuales se realiza oposición al pago, siempre que la misma
llene los extremos de ley; máxime cuando la causal de oposición se
fundamenta en disconformidad con el saldo de la hipoteca, tal como
ha acontecido en el caso bajo examen, pues dicho lapso será de
suma utilidad para que las partes puedan suministrar los elementos
probatorios que respaldan en uno u otro caso la posición asumida en
juicio.

Así las cosas, estima la Sala necesario precisar que en los juicios de
carácter ejecutivo, en atención precisamente a su naturaleza y
brevedad, resulta de suma importancia garantizar a las partes
involucradas un justo y debido proceso, en el que se salvaguarden
sus derechos procesales fundamentales, como por ejemplo, el
derecho a la defensa; lo cual solo es posible con el estricto
cumplimiento de las formas procesales que para casos como este ha
previsto con total y absoluta claridad nuestro legislador patrio.

Sobre el punto en referencia, observa de la Sala que en el presente


juicio la parte accionada, una vez intimada, formuló cuestiones
previas, y adicionalmente en la misma oportunidad realizó formal
oposición de conformidad con lo dispuesto en el artículo 663 del
Código de Procedimiento Civil. Bajo tales circunstancias lo idóneo y
correspondiente al caso era que el Tribunal de la causa, de
considerar tempestivos tales medios de defensa, procediera en
primer término a decidir o pronunciarse respecto a la cuestión o
cuestiones previas opuestas, siempre respetando la articulación
probatoria que al efecto queda abierta de manera automática una
vez realizada la formulación de las mismas. Acto seguido, ha debido
analizar si la oposición realizada cumplía con los extremos de Ley y,
de resultar afirmativo, ha debido abrir de manera expresa el lapso
probatorio correspondiente y continuar los trámites de la causa
conforme a las normas previstas para el juicio ordinario.
A diferencia de lo antes sentado, en el presente caso, no existe
certeza alguna respecto a si las aludidas defensas fueron opuestas
por el accionado dentro del lapso correspondiente, toda vez que
fueron ejercitadas en varias oportunidades, observándose además
que en un primer momento fueron declaradas extemporáneas por el
Tribunal de la causa, luego a consecuencia de una decisión del
Tribunal Superior identificado con anterioridad en este mismo fallo,
se paso a considerarlas y decidirlas, todo ello, sin el debido respeto
a los lapsos procesales anteriormente indicados, mucho menos con
sujeción a los trámites y formas anteriormente precisados. Como
prueba de ello, basta sólo con observar que la decisión que en
primera instancia se pronunció sobre las cuestiones previas, también
decidió en su parte motiva mas no en su dispositivo, respecto a la
oposición a la intimación planteada en el caso. Con ello, no solo se
alteró el debido proceso, sino que de manera grotesca se vulneraron
las oportunidades de defensas no solo del accionado, sino del
accionante, quien no contó con lapso probatorio alguno para
enfrentarlas incluyendo la oposición realizada por la parte accionada,
de allí que tuviera que conformarse con la consignación de
innumerables escritos durante el devenir del juicio, contentivos de
sus alegatos de defensa, mas aún luego de la oferta de pago
consignada por la parte accionada, la cual trató de refutar a través
de las comentadas vías y en la oportunidad de informes ante el
Tribunal de alzada que conoció del caso en virtud de los recursos de
apelación propuestos contra la decisión del primer grado de la
jurisdicción, que tuvo como válido el comentado pago, declarando
extinguida la obligación.
Aunado a ello, cabe advertir además, que si bien la parte accionante
propuso contra esta última comentada decisión del a-quo, un recurso
de apelación parcial, sólo contra el primer punto de la parte
dispositiva de aquél fallo, donde se declaró extinguida la obligación
contraída garantizada con hipoteca legal, ello, en modo alguno,
puede interpretarse como prueba de conformidad del accionante con
la oferta de pago realizada por el intimado, ni tampoco puede ser
utilizado como aval para deducir una supuesta conformidad del
accionante con respecto a las subversiones procedimentales
destacadas en este fallo.
Por todo lo antes expuesto, evidenciado como ha quedado, que en el
presente juicio han sido quebrantadas innumerables formas
sustanciales del proceso de ejecución de hipoteca, sobre todo las
pertinentes una vez que el accionado propuso cuestiones previas y
se opuso a la intimación realizada, resulta imperativo para esta Sala
declarar la procedencia de la presente denuncia, sustentada además
en la violación al derecho de defensa y en la infracción de los
artículos 657 y 663 del Código de Procedimiento Civil, concordados
con los artículos 15 y 208 eiusdem, más cuando ha sido corroborado
que el Juzgador de alzada lejos de percatarse de las aludidas
infracciones y de imponer orden al proceso, limitó su proceder a
declarar la confirmatoria de extinción de la obligación. Así se decide.

SEGUNDO:
Realizadas las anteriores consideraciones, éste Tribunal observa que en el
caso de autos la parte demandada, en su escrito de fecha xxx, además de
formular oposición a la intimación al pago que se le realiza, opone cuestiones
previas, sobre las cuales no ha habido pronunciamiento, y sin haber resuelto
las mismas se incurrió en el error de pronunciarse sobre la procedencia de la
oposición a la intimación, y conforme a las decisiones antes citadas, con esto
se ha subvertido el orden público, por lo que necesariamente se debe reponer
la causa al estado de que el Tribunal se pronuncie sobre la procedencia de las
cuestiones previas opuestas, y luego seguir la sustanciación del procedimiento
por los tramites establecidos según lo indicado en las decisiones antes
dictadas. Así se decide.
PARTE DISPOSITIVA

Por las razones de hecho y derecho antes expuestas, éste Tribunal,


administrando justicia, en nombre de la República y por autoridad de la ley, SE
DECLARA LA NULIDAD de todas las actuaciones posteriores a la
presentación del escrito de oposición a la intimación y oposición de cuestiones
previas, presentado por la parte demandada xxxx, en fecha xxx; y SE REPONE
LA CAUSA al estado de que el Tribunal se pronuncie en primer lugar sobre la
procedencia de las cuestiones previas opuestas. No se condena en costas por
no haber vencimiento total.
Publíquese y regístrese.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción
Judicial del Estado Lara, en la ciudad de Barquisimeto, a los veintisiete días del
mes de febrero del año dos mil nueve (27-02-2009), Años: 198º y 150º.
LA JUEZ

Dra, Keydis Pérez Ojeda


El Secretario Acc.

Gustavo Posada

Publicada hoy: 27-02-2009, a las 03:20 p.m.

La Secretaria

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