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DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO


COMPLEMENTAR CON LEY 712 DE 2001.

CAPITULOS

I. AUTORIDADES DEL TRABAJO

II. CONFLICTOS DEL TRABAJO

III. DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO

IV. DERECHO PROCESAL LABORAL COLOMBIANO

V. PRINCIPIOS CARACTERISTICOS DEL

PROCEDIMIENTO LABORAL COLOMBIANO

VI. JURISDICCION DEL TRABAJO

VII. COMPETENCIA

VIII. MINISTERIO PUBLICO

IX. CONCILIACION

X. DEMANDA Y CONTESTACION

XI. EXCEPCIONES

XII. REPRESENTACION JUDICIAL

XIII. INCIDENTES

XIV. NOTIFICACIONES

XV. PRUEBAS

XVI. RECURSOS Y CONSULTA


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XVII. PROCESOS LABORALES

XVIII. PROCESO ORDINARIO

XIX. PROCESO EJECUTIVO

XX. PROCESO DE FUERO SINDICAL

XXI. PROCESO SUMARIO

XXII. ARBITRAMENTO

INDICE BIBLIOGRAFICO

1. ARCILA URREA,JAIME. Lecciones de Derecho Procesal del Trabajo.


Medellín. Editorial Universidad de Antioquia. 2ª edición. 1992.

2. CODIGO PROCESAL DEL TRABAJO. Legis Editores S.A. Bogotá. 1ª


edición. 1996.

3. CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA. Legis Editores S.A. Bogotá.


1ª edición. 1996.

4. LAFONT HERRERA, MANLIO. El Proceso Laboral. Bogotá. Ediciones


Ciencia y Derecho. 1ª edición. 1997.

5. REGIMEN LABORAL COLOMBIANO. Legis Editores S.A. Bogotá.

6. RODRIGUEZ CAMARGO, GREGORIO. Curso de Derecho Procesal


Laboral. Bogotá. Ediciones Librería del Profesional. 10ª edición. 1998.

7. SALAZAR, MIGUEL GERARDO. Curso de Derecho Procesal del Trabajo.


Bogotá. Librerías Jurídicas Wilches. 3ª edición. 1984.
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8. VALLEJO CABRERA, FABIAN . Derecho Procesal del Trabajo. Medellín.


Librería Jurídica Sánchez R. Limitada. 1ª edición. 1998.

CAPITULO I

AUTORIDADES DEL TRABAJO

1. GENERALIDADES. Sabido es que el objeto propio del derecho laboral


lo constituyen todas las normas legales relacionadas con el contrato de
trabajo y sus consecuencias mediatas e inmediatas.

Tales normas, en razón de su naturaleza y fines, se dividen en dos (2) grandes


categorías o grupos:

a) Normas de carácter reglamentario del trabajo; y,

b) Normas creadoras de derechos y beneficios.


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Las primeras regulan la forma, modo y condiciones en que el trabajo


subordinado ha de desarrollarse. Contemplan, por tanto, la jornada de trabajo,
los descansos obligatorios, las condiciones de salubridad, seguridad e higiene,
etcétera.

Las segundas se traducen, por lo general, en prestaciones a cargo del


empleador y en beneficio del trabajador. Ejemplo de ellas son las que
establecen el auxilio de transporte, la cesantía, los intereses a la cesantía, la
prima de servicios, los calzados y vestidos de trabajo, etcétera.

Unas y otras normas son de obligatorio cumplimiento, pues se trata de


regulaciones de ORDEN PÚBLICO. El Código Sustantivo del Trabajo,
refiriéndose a esa obligatoriedad, dispone que los derechos y prerrogativas en él
consagrados, son IRRENUNCIABLES.

Atendiendo a la clasificación anterior, las legislaciones del mundo han


establecido que la vigilancia y el control para el cumplimiento de las normas
REGLAMENTARIAS corresponden a las AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS
DEL TRABAJO y que las normas CREADORAS DE DERECHOS Y
BENEFICIOS son hechas efectivas, en caso de violación, ante las
AUTORIDADES JUDICIALES DEL TRABAJO.

Precisando un poco más se tiene que cuando la norma violada es una de las
denominadas “reglamentarias del trabajo”, las llamadas a intervenir son las
“autoridades administrativas”, quienes pueden actuar de oficio o a iniciativa de la
parte perjudicada. Y si la disposición transgredida es una de las “creadoras de
derechos y beneficios”, quienes actúan serán las “autoridades judiciales”, que
sólo intervendrán a solicitud de parte.

2. AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS DEL TRABAJO. La existencia y


funciones de esta clase de autoridades en Colombia se hayan consagradas
en el artículo 17 del Código Sustantivo del Trabajo que reza: “Órganos de
Control. La vigilancia del cumplimiento de las disposiciones sociales está
encomendada a las autoridades administrativas del trabajo”. Y el artículo 485
ibídem dispone: “La vigilancia y el control del cumplimiento de las normas de
este código y demás disposiciones sociales se ejercerán por el Ministerio del
Trabajo en la forma como el gobierno, o el mismo ministerio lo determine”.

Las ATRIBUCIONES de los FUNCIONARIOS ADMINISTRATIVOS del


TRABAJO, que pueden ser ejercidas de oficio o a petición de parte, son las
siguientes:
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a) Pueden hacer comparecer a sus respectivos despachos a los


empleadores , trabajadores y directivos o afiliados a las organizaciones
sindicales para exigirles las informaciones pertinentes a su misión, la
exhibición de libros, registros, planillas y demás documentos, la obtención de
copias o extractos de los mismos, etcétera. Y,

b) Pueden ingresar sin previo aviso, y en cualquier momento, mediante su


identificación como tales, en toda empresa y en toda oficina o reunión
sindical con el mismo fin y ordenar las medidas que consideren necesarias,
asesorándose de peritos como lo crean conveniente, para impedir que violen
las disposiciones relativas a las condiciones de trabajo y a la protección de
los trabajadores en el ejercicio de su profesión y del derecho de libre
asociación sindical.

Las atribuciones anteriores dan lugar a la respectiva investigación


administrativa, que de hallar responsable al implicado, le genera en su contra la
respectiva MULTA, que puede oscilar entre uno (1) y cien (100) veces el salario
mínimo legal mensual, conforme a la gravedad de la infracción y mientras ésta
subsista, con destino al Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA.

Las resoluciones de multas impuestas por los funcionarios del Ministerio del
Trabajo, prestarán MÉRITO EJECUTIVO, ante la justicia ordinaria laboral.

Debe observarse que de la extensa relación de actividades que se les asigna a


los funcionarios administrativos del trabajo, se excluye expresamente la de
“declarar derechos individuales” y “definir controversias cuya decisión está
atribuida a los jueces”.

Empero, a los funcionarios administrativos se les permite que actúen, a petición


de parte, como CONCILIADORES, en las controversias asignadas a los jueces.

Los funcionarios del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, a quienes se les


da la investidura de “JEFES DE POLICÍA” para que puedan ejercer las
actividades señaladas antes, son en esencia, los jefes de división y sección y
los inspectores.

El procedimiento a que deben ceñirse en sus actuaciones es típicamente


administrativo y en ningún caso el señalado por el Código Procesal del Trabajo.

3. AUTORIDADES JUDICIALES DEL TRABAJO. Estas autoridades no son


otras que los jueces laborales del circuito y los magistrados de las salas
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laborales de los tribunales superiores y de la sala de casación laboral de la


Corte Suprema de Justicia.

Las autoridades judiciales del trabajo deben moverse o actuar dentro de las
reglas precisas y previamente establecidas en el Código de Procesal del
Trabajo, a fin de evitar la arbitrariedad.

CAPITULO II

CONFLICTOS DEL TRABAJO

El DERECHO PROCESAL LABORAL se ha definido como el conjunto de


normas que enseña la forma o modo de ventilar y resolver los conflictos
JURÍDICOS y ECONÓMICOS que se originan directa o indirectamente del
contrato de trabajo y cuyo conocimiento corresponde a la jurisdicción del trabajo
y a otros funcionarios instituidos por la ley.

De otro lado, el artículo 2º del Código Procesal del Trabajo, que fue reformado
por el artículo 1º de la ley 362 de 1997, dispone que la jurisdicción del trabajo
está instituída para decidir los conflictos JURÍDICOS que se originen directa o
indirectamente del contrato de trabajo. Y a su vez el artículo 3º de la misma
obra excluye de la competencia de tales funcionarios, los conflictos
ECONÓMICOS, por lo que resulta imperioso precisar el concepto de “conflicto
de trabajo” e indicar sus clases, sus orígenes y demás aspectos.

1. DEFINICIÓN DE LOS CONFLICTOS DE TRABAJO. El tratadista


MARIO DE LA CUEVA brinda un concepto lo suficientemente preciso: “Los
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conflictos de trabajo son las controversias que se suscitan en ocasión o con


motivo de la formación, modificación o cumplimiento de las relaciones
individuales o colectivas del trabajo”.

2. CAUSAS DE LOS CONFLICTOS LABORALES. Se dice de los


conflictos del trabajo que tienen su origen remoto en la existencia de clases
sociales y en el antagonismo que entre ellas se suscita.

Como causas inmediatas se citan el incumplimiento o violación de las normas


legales que regulan el trabajo humano subordinado y, también, la aspiración
permanente de los asalariados por mejorar las condiciones de trabajo.

Pudiera pensarse que como las normas sustanciales consagran los derechos y
obligaciones de las partes de cualquier relación de trabajo, no hay razón para
que se presenten conflictos. Sin embargo, lo cierto es que las leyes sustanciales
tan sólo contienen un mínimo de derechos para el trabajador, y que la
aspiración de éste es precisamente superar ese mínimo. Además, el hecho de
que en una norma se consagre un derecho no significa que a ella se le de
cumplimiento siempre.

3. CLASIFICACION DE LOS CONFLICTOS DEL TRABAJO. Al respecto,


existen dos (2) grandes clasificaciones:

a) Desde el punto de vista de las PERSONAS en pugna, hay conflictos


individuales y conflictos colectivos. Y,

b) Desde la perspectiva del OBJETO o naturaleza de la controversia, hay


conflictos jurídicos o de derecho y conflictos económicos o de intereses.

El conflicto es INDIVIDUAL cuando surge entre dos (2) sujetos de una singular y
concreta relación de trabajo; es decir, entre empleador y trabajador
individualmente considerados pero ligados por una relación de trabajo.

El conflicto es COLECTIVO cuando la controversia emerge de las relaciones


entre un empleador y sus trabajadores, persiguiendo éstos intereses de grupo y
no individuales.

El conflicto es JURÍDICO o de DERECHO cuando versa sobre la interpretación


de un derecho nacido y actual, sin importar que tenga su origen en la ley o en el
contrato. En este conflicto estará siempre de por medio la interpretación de una
norma preexistente, que puede ser la ley, el contrato individual, la convención
colectiva, el pacto colectivo, el reglamento interno de trabajo, etcétera. Sobre
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los derechos establecidos en esa norma es que se entra a disputar. En el


conflicto jurídico las partes no pretenden ni la creación ni la supresión ni el
cambio de las normas sustanciales; simplemente discuten su existencia o
vigencia, interpretación y aplicación a determinada situación de hecho.

En el conflicto ECONÓMICO o de INTERESES se trata de crear, modificar o


suprimir condiciones de trabajo. Aquí no existe norma legal, contractual,
convencional, etcétera, invocable. Las partes, o al menos una de ellas,
persiguen crear nuevas regulaciones para su relación de trabajo.

Puede también citarse una tercera (3ª) clasificación, mezcla de las anteriores, la
cual mira no sólo al número de personas en controversia, sino también a la
naturaleza del diferendo. Se habla entonces de:

1) Conflictos individuales de naturaleza jurídica.

2) Conflictos individuales de naturaleza económica.

3) Conflictos colectivos de naturaleza jurídica, y.

4) Conflictos colectivos de naturaleza económica.

Para una mayor comprensión sobre lo que es cada uno de estos conflictos,
bastan las siguientes reglas:

1) Ejemplo del conflicto individual de naturaleza jurídica es el caso del trabajador


que demanda a su empleador para el pago de cesantía, primas, vacaciones,
etcétera. El conflicto nace desde el momento en que el empleador se niega a
satisfacer el pago.

2) Ejemplo del conflicto individual de naturaleza económica sería la simple


solicitud del trabajador para que el empleador le aumente la remuneración,
partiendo de la base de que la que devenga no es inferior a la mínima legal o
convencional, según el caso.

3) Ejemplo del conflicto colectivo de naturaleza jurídica es el caso del artículo


315 del Código Sustantivo del Trabajo que obliga a los empleadores dedicados
a la exploración y explotación del petróleo a construir viviendas para sus
trabajadores. El incumplimiento de este mandato viene a perjudicar
directamente al grupo trabajador y no se vislumbra un interés económico, ya
que la prestación tiene una finalidad bien diferente a la de facilitar al trabajador,
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como persona individual, el ahorro de algunas sumas que ordinariamente


debería pagar por arrendamiento; en otras palabras, con la disposición se busca
dar una comodidad, una situación de salubridad e higiene al grupo de
trabajadores.

4) Ejemplo de conflicto colectivo de naturaleza económica es el hecho de que


los trabajadores, actuando bajo el concepto de grupo (a través del sindicato o
bajo la figura de la coalición), soliciten al empleador aumento de salarios,
establecimiento de nuevas prestaciones, etcétera.

4. FORMAS DE RESOLVER LOS CONFLICTOS DE TRABAJO. Todo


conflicto laboral, cualquiera que sea su naturaleza, es susceptible de
solucionar voluntariamente entre las mismas partes mediante “un arreglo
directo”.

Cuando la gestión directa no da resultados, o si es que se ha prescindido de


ella, se puede voluntariamente acudir a sistemas de “conciliación” y de
“mediación”, que se caracterizan por hacer intervenir a terceros a quienes se les
encomienda la labor de estudiar y proponer fórmulas de arreglo.

Si las propuestas de los conciliadores o de los mediadores, según el caso, no


son aceptadas, la solución puede buscarse haciendo actuar a las denominadas
autoridades del trabajo.

Universalmente, con pocas excepciones, el conflicto jurídico es confiado para su


solución final a los jueces de derecho. El económico o de intereses se confía a
organismos de arbitraje.

La razón de lo anterior es bien clara: si en el conflicto de derecho hay siempre


una norma legal o contractual invocable, habrá materia suficiente para que se
entre a aplicar una solución de derecho, encomendando la labor, lógicamente, a
una persona versada en tal ciencia. Al juez se le invocará la norma y él decidirá
si se ajusta al problema planteado. En una palabra, al funcionario le bastará
con aplicar la disposición existente (ya sea legal, contractual, convencional,
etcétera), para dirimir la contienda.

En el conflicto económico bien diferente es la cosa: aquí ya no hay norma


reguladora sobre la pretensión; no hay disposición invocable, pues el objeto del
conflicto es precisamente lograr nuevas condiciones de trabajo por no estar
previstas o por ser insuficientes las existentes. Mal podría el juez de derecho
entrar a establecer nuevas condiciones de trabajo, mal haría en querer fijar
nuevas prestaciones a favor del trabajador; mal haría en decretar, si así puede
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llamarse, un aumento en el salario del grupo. De proceder así, estaría creando


“derecho”, creando “leyes”; misión que obviamente corresponda a otra rama del
poder público. Por ello se comprende el hecho de que no siendo facultad del
juez crear derecho, mal pueda conocer de conflictos de naturaleza económica
en los cuales se persigue establecer situaciones nuevas.

Entonces, en Colombia, los conflictos económicos colectivos obligatoriamente


deben someterse a la etapa del arreglo directo y de no lograrse el acuerdo, al
arbitramento o la huelga. Y el conflicto económico individual , como no tiene
previsto dentro de la legislación nacional, mecanismo alguno de solución,
voluntariamente permite acudir al “arreglo directo”.

En los conflictos jurídicos, tanto individuales como colectivos, las partes pueden
voluntariamente acudir a un arreglo directo. Pueden, voluntariamente, conciliar
sus diferencias antes de acudir a la jurisdicción y, es potestativo de ellas acudir
o no a la jurisdicción, ya que ninguna norma las obliga a demandar.

CAPITULO III

DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO

1. EL PROCESO. El tratadista italiano FRANCESCO CARNELUTTI define el


proceso como “un conjunto de actos dirigidos a la formación o a la actuación de
mandatos jurídicos cuya característica consiste en la colaboración para este fin
de las personas interesadas, es decir, las partes, con una o más personas
desinteresadas, es decir, los jueces”.

2. DERECHO PROCESAL. El jurista HUGO ALSINA define el derecho procesal


como “el conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional del Estado
para la aplicación de las leyes de fondo, y su estudio comprende la organización
del poder judicial, la determinación de la competencia de los funcionarios que la
integran y la actuación del juez y las partes en la sustanciación del proceso”.

Con un sentido eminentemente práctico se ha dicho que aquella parte del


derecho que se ocupa del proceso, toma el nombre de derecho procesal.

3. DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO. El jurista colombiano MIGUEL


GERARDO SALAZAR brinda una atinada definición: “ El derecho procesal del
trabajo es el conjunto de normas que regula el modo como deben ventilarse y
resolverse los conflictos jurídicos y económicos que se originan directa o
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indirectamente del contrato de trabajo, cuyo conocimiento corresponde a la


jurisdicción especial del trabajo y a otros funcionarios instituidos por la ley”.

4. AUTONOMIA DEL DERECHO PROCESAL DEL TRABAJO. El derecho del


trabajo, así como el comercial, tuvieron su origen en las leyes de carácter civil,
pero no por eso puede restárseles la autonomía que hoy en día tienen. Sería
tanto como desconocer la autonomía del contrato de trabajo por el hecho de
que los romanos regularon la prestación de servicios personales que fue vertida
posteriormente a los códigos civiles, pero que luego se independizaron.

En la legislación colombiana es indiscutible la autonomía del derecho procesal


laboral y a esa conclusión se llega luego de un breve análisis:

a) Para el año de 1948 cuando fue expedido el actual Código Procesal del
Trabajo, éste trajo varias instituciones y formas procesales no contenidas en
el Código de Procedimiento Civil que regía en ese momento, como la libre
apreciación de la prueba, la petición de pruebas en la demanda y en su
contestación, la titulación del articulado, la conciliación, la casación per
saltum, la gratuidad, la oralidad, etcétera.

b) En el Código de Procedimiento Civil que entró en vigencia a partir de julio


de 1971 y en sus posteriores reformas, fueron introducidas esas instituciones
características del proceso laboral, para que se utilizaran en el trámite de los
asuntos civiles.

c) La figura de la conciliación ha sido trasladada a otros códigos como los


de procedimiento civil y de procedimiento penal .Y,

d) Algunas instituciones contenidas en el Código Procesal del Trabajo


continúan siendo exclusivas del derecho procesal laboral como ocurre con los
fallos ultra y extra petita.

Desde luego, valga aclararlo, que autonomía no significa independencia


absoluta. En derecho, y ello puede pregonarse del procesal laboral, existe lo
que se llama INTERDEPENDENCIA entre las diferentes ramas, que no es otra
cosa que la coordinación y similitud en instituciones y normas generales de
procedimiento.
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CAPITULO IV

DERECHO PROCESAL LABORAL COLOMBIANO

1. RESEÑA HISTORICA. Como primer antecedente histórico de la


legislación procesal del trabajo en Colombia se cita la ley 57 de 1915 sobre
accidentes de trabajo, por cuanto confirió competencia privativa a los jueces
civiles municipales para conocer de las controversias entre empleadores y
trabajadores, que surgieren con motivo de la aplicación de esa ley. A pesar
de que para la decisión de tales conflictos se debían aplicar las reglas del
proceso civil ordinario, se comenzó sí a introducir algunos principios que hoy
caracterizan el Código Procesal del Trabajo. Así fue como se estableció la
“gratuidad”, disponiendo que la actuación sería en papel común.

En el año de 1944 el gobierno nacional dictó el decreto 2350, que vino a


constituir el verdadero pilar de la jurisdicción especial del trabajo porque creó:

a) Los tribunales municipales del trabajo, como falladores de primera (1ª)


instancia.

b) Los tribunales seccionales del trabajo, como superiores de los


municipales y a la vez como juzgadores en única instancia para ciertos
asuntos. Y,

c) El Tribunal Supremo del Trabajo, como organismo de casación y revisión.

Como cosa particular, todos estos tribunales tenían una integración tripartita,
con un representante del gobierno, uno de los empleadores y otro de los
trabajadores.

El artículo 37 del decreto referido estableció una serie de principios a los cuales
debía sujetarse el trámite de los procesos laborales: oralidad, gratuidad,
conciliación, publicidad, inmediación, apreciación en conciencia de la prueba y
consulta.
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En 1945 fue promulgada la ley 6ª de ese año, que cambió de denominación a


los organismos encargados de fallar, así:

a) Juzgados del trabajo, como juzgadores de única y primera (1ª) instancia.

b) Tribunales seccionales del trabajo, con funciones exclusivas de jueces


de segunda (2ª) instancia. Y,

c) Tribunal Supremo del Trabajo, como órgano de casación.

Previó que los jueces fueran designados por los tribunales seccionales; éstos,
con la misma integración tripartita, por el Tribunal Supremo del Trabajo, y éste
por la Cámara de Representantes, conservando la composición tripartita.

Por último, se expidió el decreto 2158 de 1948, que con sus modificaciones y
adiciones es el actual CÓDIGO PROCESAL DEL TRABAJO.

Entre las normas que han reformado dicho código y que mantienen vigencia,
pueden citarse:

El decreto 1762 de 1956 que suprimió el Tribunal Supremo del Trabajo y creo la
sala laboral de la Corte Suprema de Justicia.

El decreto legislativo número 1 de 1957 que suprimió los tribunales seccionales


del trabajo y creó las salas laborales de los tribunales superiores de distrito
judicial.

La ley 16 de 1969, sobre causales de casación laboral.

La ley 2ª de 1984, que obliga a sustentar el recurso de apelación.

La ley 50 de 1990, que en su artículo 52 creo un tipo de proceso sumario para


tramitar la cancelación del registro sindical y para la disolución y liquidación de
sindicatos. Y,

La ley 362 de 1997 que modificó todo lo referente a la competencia.

La ley 712 de 2001. que modificó sustancialmente el código.

2. CODIGO PROCESAL DEL TRABAJO. Dicho código, constituído, como ya


se anotó, por el decreto 2158 de 1948, con todas las modificaciones y adiciones
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que se le han introducido, está informado en los principios más modernos de la


ciencia procesal, tales como la oralidad , la impulsión procesal de oficio, la
concentración probatoria, la inmediación, la eventualidad, la publicidad, la libre
apreciación judicial de la prueba, los fallos ultra y extra petita, la casación per
saltum, la homologación de laudos arbitrales y el sistema del perito único
designado por el juez.

CAPITULO V

PRINCIPIOS CARACTERISTICOS DEL PROCEDIMIENTO LABORAL


COLOMBIANO

Existen aspectos que le dan al derecho procesal laboral colombiano una


particularidad y fisonomía propias. Diversas normas del Código Procesal del
Trabajo aluden a tales características, que por razones didácticas ameritan un
estudio conjunto. Esos principios son los siguientes:

1. Titulación del articulado


2. Gratuidad
3. Oralidad
4. Publicidad
5. Impulso procesal de oficio, poder inquisitivo o contumacia
6. Concentración de pruebas
7. Inmediación
8. Libre apreciación de las pruebas
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9. Fallos ultra y extra petita


10. Eventualidad
11. Lealtad procesal. Y,
12. Libertad en las formas procesales.

1. TITULACIÓN DEL ARTICULADO. El Código Procesal del Trabajo trae en


cada uno de sus artículos un epígrafe o título que resume el contenido de la
disposición. Se busca con ello, y a fe que se logra, facilitar la consulta de la
obra. Valga decirlo que fue la ley procesal laboral la primera que introdujo en el
país este sistema. Su bondad se refleja en el hecho de que la generalidad de
los códigos adoptados en Colombia con posterioridad a 1948 se hallan titulados
en cada uno de sus artículos.

2. GRATUIDAD. “La actuación en los procesos del trabajo se adelantará en


papel común, no dará lugar a impuesto de timbre nacional ni a derechos de
secretaría, y los expedientes, despachos, exhortos y demás actuaciones
cursarán libres de porte por los correos nacionales” (artículo 39 del Código
Procesal del Trabajo).

El fundamento de este principio lo dibuja EDUARDO J. COUTURE, en los


términos siguientes: “Si en un proceso actúan frente a frente el pobre y el rico,
debiendo pagar ambos los gastos de justicia, no existe igualdad posible, porque
mientras el pobre consume sus reservas más esenciales para la vida, el rico
litiga sin sacrificio y hasta con desprecio por el costo de la justicia. No existen
pues, dos (2) partes iguales, sino una dominante por su independencia
económica y otra dominada por su sujeción económica”.

Sin embargo, el principio de la gratuidad no es absoluto, pues existen actos


procesales que por su propia naturaleza son onerosos, así:

a) El juez podrá ordenar, a costa de una de las partes, o de ambas, según a


quien o a quienes aproveche, la práctica de pruebas.

b) Los honorarios del perito.

c) La condenación en costas, que debe hacerse conforme a las normas del


Código de Procedimiento Civil.

d) Los honorarios del curador ad litem.


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e) Los honorarios del secuestre y del traductor o intérprete. Y,

f) Las relaciones taquigráficas de audiencias.

3. ORALIDAD. “Las actuaciones y diligencias judiciales, la práctica de pruebas


y la sustanciación se efectuarán oralmente en audiencia pública, so pena de
nulidad …” (artículo 42 del Código Procesal del Trabajo).

Siguiendo la pauta universal, el legislador colombiano dispuso que el trámite de


los procesos laborales se adelante oralmente.

Con LA ORALIDAD se obtiene una comunicación directa entre el juez y las


partes, lo mismo que con las demás personas que intervienen en el proceso.
Nadie puede desconocer las ventajas que el proceso oral tiene frente al
puramente escrito.

Desde luego que hay actos procesales dentro del proceso laboral que por su
propia naturaleza no pueden sujetarse a la oralidad. Son ellos:

a) La formulación de la demanda para todo proceso debe hacerse por


escrito (excepto en el proceso ordinario de única instancia).

b) La respuesta o contestación a la demanda debe ser por escrito. Y,

c) La demanda de casación y su réplica tienen que presentarse por escrito.

4. PUBLICIDAD. El principio de LA PUBLICIDAD se cumple realizando dentro


de “audiencia pública” los trámites inherentes al proceso.

Empero, hay actos procesales que por su fuerza no pueden efectuarse dentro
de audiencia. Entre ellos se tienen:

a) La formulación y contestación de la demanda.

b) La interposición de algunos recursos, especialmente si van contra


providencias que no han sido notificadas en estrados.

c) La concesión de algunos recursos.


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d) Los traslados.

e) La mayoría de las actuaciones en los procesos ejecutivos.

f) El pronunciamiento de la sentencia de segunda (2ª) instancia en el proceso


de fuero sindical. Y,

g) El pronunciamiento de la sentencia de casación.

De otro lado, el mismo código permite que por razones de orden público o de
buenas costumbres, se prescinda de la publicidad, debiéndose en tal caso
realizar la audiencia en forma privada.

Se ha dicho que “la publicidad en los procesos laborales se fundamenta en el


interés público o social que existe con respecto a los conflictos que emanan del
trabajo humano subordinado”.

El Código Procesal del Trabajo contempla las siguientes CLASES DE


AUDIENCIAS:

a) De conciliación.

b) De trámite. Y,

c) de juzgamiento.

La AUDIENCIA DE CONCILIACION es aquella en la cual el juez interviene


como un verdadero componedor entre las partes, buscando la solución
amigable del conflicto. Al estudiar posteriormente el principio de la conciliación,
se examinará la intervención del funcionario y el trámite propio de la audiencia.

Las AUDIENCIAS DE TRAMITE son aquellas que sirven para adelantar el


desarrollo de cada proceso.

En ningún caso podrán celebrarse más de cuatro (4) audiencias de trámite. Se


persigue con ello evitar que los procesos se dilaten por la celebración de un
sinnúmero de audiencias .

Las audiencias de trámite se utilizan para decretar y practicar pruebas;


proponer excepciones, sustanciarlas y decidir sobre las mismas; proponer,
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sustanciar y decidir incidentes; corregir, aclarar o reformar la demanda; y para


que las partes presenten sus alegaciones.

En el proceso ordinario de primera (1ª) instancia existe la posibilidad de que en


el primer grado se practiquen hasta cuatro (4) audiencias de trámite y en el
segundo grado podrán celebrarse hasta dos (2).

En el proceso ejecutivo sólo habrá lugar a una (1) audiencia de trámite si el


ejecutado propone excepciones, como también si el demandante solicita
oportunidad para contraprobar la excepción.

En el proceso de fuero sindical y en el ordinario de única instancia se realizará


una sola audiencia que será a la vez de conciliación, trámite y juzgamiento;
aunque en la práctica tal audiencia puede ser suspendida en las oportunidades
que se haga necesario.

La AUDIENCIA DE JUZGAMIENTO se denomina así porque en ella se


pronuncia la sentencia, ya sea ésta de única instancia, de primer grado o de
segundo grado.

Existe en el proceso laboral lo que se denomina SEÑALAMIENTO DE


AUDIENCIAS, en el sentido de que antes de terminarse toda audiencia el juez
señalará fecha y hora para efectuar la siguiente. Se busca con tal mandato,
esencialmente, que no se practique audiencia sin que el juez lo haya dispuesto
y sin que las partes puedan enterarse del señalamiento. Para estos fines, la
norma debió contemplar también la citación para primera (1ª) audiencia, citación
que desde luego se hace por fuera de audiencia. Es obvio que para cumplir tal
fin, el artículo debió ser redactado de manera distinta.

PRACTICA DE LA AUDIENCIA. Toda audiencia, sea cual fuere su clase, debe


ser presidida por el juez que tramita el proceso. En segunda (2ª) instancia o en
casación deben asistir a las audiencias los magistrados que componen la sala
de decisión.

Por tratarse de audiencias públicas, a ellas pueden asistir personas ajenas al


proceso. Sin embargo, como se dijo, el funcionario puede ordenar que se
realicen en privado.

La asistencia de las partes a la audiencia no es obligatoria, aunque sí


conveniente. Su inasistencia no paraliza los procesos, porque el juez tiene la
facultad de impulsarlos oficiosamente.
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El secretario deberá levantar un acta de lo que ocurra en la audiencia, que será


firmada por el juez así como por las demás personas que hayan intervenido en
la audiencia. Si alguna de éstas no puede o no quiere firmar, se hará constar al
pie de la misma esa circunstancia y firmará un testigo en lugar suyo.

5. IMPULSO PROCESAL DE OFICIO, PODER INQUISITIVO O CONTUMACIA.


Si bien al juez laboral no le es permitido iniciar oficiosamente los procesos
porque cada uno de ellos requiere un acto de parte cual es el de la presentación
de la demanda; una vez presentada, el funcionario está en la obligación de
tramitar el proceso hasta su culminación, al punto de que cuando una de las
partes o ambas dejan de asistir a las audiencias, no por ello se paraliza el
proceso, pues el juez debe proseguir su trámite hasta fallar.

El artículo 48 del Código Procesal del Trabajo exige al juez que dirija el proceso
en forma que garantice su rápido adelantamiento, sin perjuicio de la defensa de
las partes. No puede, desde luego apartarse de los trámites o etapas señaladas
en el código, porque con ello estaría violentando dicha defensa.

El principio de impulso procesal de oficio constituye una diferencia ostensible


frente al procedimiento civil, pues en éste es permitido el fenómeno de la
PERENCION, consistente en que si el expediente permanece en la secretaría
durante seis (6) o más meses, por estar pendiente su trámite de un acto del
demandante, el juez decretará dicha perención, si el demandado lo solicita
antes de que aquél ejecute dicho acto. Tal figura significa la finalización del
proceso e impide que el demandante lo inicie de nuevo durante los dos (2) años
siguientes contados a partir de la notificación del auto que la decrete. En el
procedimiento laboral la perención no puede presentarse, por las razones ya
anotadas.

De otro lado, el funcionario, tiene facultades para buscar la verdad real,


aportando PRUEBAS DE OFICIO, a fin de que no esté sujeto a la simple
verdad formal que resulte del proceso.

6. CONCENTRACION DE PRUEBAS. Este principio significa que las pruebas


se produzcan en el mismo acto.

El Código Procesal del Trabajo cumple a cabalidad con tal enunciado, pues
exige que tanto en la demanda como en su contestación se haga una relación
concreta o específica de las pruebas que se van a utilizar en el debate.
Desaparece así la posibilidad de que haya sorpresas entre los litigantes,
20

quienes no pueden guardar pruebas o argumentos para utilizarlos en etapas


avanzadas del proceso.

Además, la práctica de las pruebas se hace en un período completamente


definido, cual es las audiencias de trámite, lo cual permite que el juez de primera
(1ª) instancia pueda dictar una sentencia justa con base en todo el material
probatorio.

7. INMEDIACION. El principio de la inmediación persigue que el juez que debe


pronunciar la sentencia haya asistido al desarrollo de las pruebas de las cuales
debe derivar su convencimiento, esto es, que haya entrado en relación directa
con las partes, con los testigos, con los peritos, y con los objetos del proceso, de
modo que pueda apreciar las declaraciones de tales personas y la condición de
los lugares, a base de la inmediata percepción recibida de ellos y no con
fundamento en una relación ajena.

El juez debe conocer a las partes, apreciar sus condiciones morales,


interrogarles, requerirles respuestas concretas, pedirles aclaraciones o
explicaciones, etcétera.

En el Código Procesal del Trabajo la inmediación está contemplada en el


artículo 52, que ordena al juez practicar personalmente todas las pruebas. Y
cuando ello no le es posible, debiendo comisionar a otro juez, éste recibirá las
pruebas por sí mismo y comunicará al comitente su apreciación íntima acerca
de ellas, que en el caso de los testigos consistirá en el concepto que le merecen
y las circunstancias de mayor o menor credibilidad de sus dichos.

8. LIBRE APRECIACION DE LAS PRUEBAS. El artículo 61 del Código


Procesal del Trabajo dice que el juez no estará sujeto a la tarifa legal de
pruebas y por lo tanto formará libremente su convencimiento, inspirándose en
los principios científicos que informan la crítica de la prueba y atendiendo a las
circunstancias relevantes del pleito y a la conducta procesal observada por las
partes. Agrega la norma que, en todo caso, en la parte motiva de la sentencia
el juez indicará los hechos y las circunstancias que causaron su convencimiento.

Significa lo anterior que el juez laboral no está atado al sistema de la tarifa legal
de pruebas (más conocido como “prueba positiva o legal”), según el cual las
pruebas tienen un valor inalterable y constante, independientemente del criterio
del juez, quien se limita a aplicar la ley a los casos particulares.
21

Pero lo dicho no significa que los jueces laborales en asuntos de trabajo tengan
la misma libertad de que gozan los jueces de conciencia, para los cuales basta
el convencimiento moral, sin que estén obligados a explicar los medios por los
cuales llegaron a él.

Se trata, como ha dicho la jurisprudencia, de un sistema combinado: al lado del


libre convencimiento está el de la persuasión racional.

El método autorizado por el artículo 61 se inspira en la sana crítica o sea la


unión de la lógica y la experiencia. De todos modos, así lo exige la norma, el
juez debe explicar qué medios probatorios, de los autorizados por la ley, lo
convencieron.

La bondad de la “libre apreciación de las pruebas” fue reconocida tácitamente


por los redactores del actual Código de Procedimiento Civil, pues lo introdujeron
como sistema, descartando el de la tarifa legal que tuvo operancia en el Código
de Procedimiento Civil anterior.

No obstante todo lo dicho, cuando la ley exige determinada PRUEBA


SOLEMNE (ad substantiam actus), no se podrá admitir su demostración por otro
medio. Así por ejemplo, requieren prueba solemne, entre otras, el contrato a
término fijo, el período de prueba, el contrato de aprendizaje y la existencia y
personería del sindicato.

9. FALLOS ULTRA Y EXTRA PETITA. En materia procesal civil está limitada la


actividad del fallador por el principio de “las congruencias”, pues la sentencia
deberá estar en consonancia con los hechos y las pretensiones aducidos en la
demanda, y con las excepciones que aparezcan probadas y hubieren sido
alegadas si así lo exige la ley. No podrá condenarse al demandado por
cantidad superior o por objeto distinto del pretendido en la demanda ni por
causa diferente a la invocada en ésta. En otras palabras, el juez civil está
constreñido a sentenciar conforme a las cifras del reclamo, es decir, “intra
petita”.

Pues bien: en materia laboral el juez podrá ordenar el pago de salarios,


prestaciones e indemnizaciones distintos de los pedidos o condenar al pago de
sumas mayores de las demandadas por el mismo concepto (Código Procesal
del Trabajo, artículo 50).
22

La norma anterior tiene un claro fundamento: la IRRENUNCIABILIDAD DE


DERECHOS Y GARANTIAS que corresponden al trabajador (Código
Sustantivo del Trabajo, artículo 14).

ULTRA significa “más allá de” y EXTRA significa “por fuera de”. Será fallo ultra
petita aquél que condene por sumas mayores de las demandadas por el mismo
concepto. Y será fallo extra petita el que reconozca conceptos distintos de los
pedidos en la demanda.

El fallador no puede arbitrariamente pronunciarse ultra ó extra petita. Es


menester que se reúnan ciertos requisitos dentro del proceso. En el caso de la
condena ultra petita es necesario que aparezca que las sumas demandadas son
inferiores a las que corresponden al trabajador y que no le hayan sido pagadas.
Y para la condena extra petita los hechos que dan lugar a la decisión del juez
deben haber sido discutidos en el proceso y estar debidamente probados.

Naturalmente, el juez debe actuar con prudencia en estos casos, porque bien
puede acontecer que el trabajador solicite el pago de un derecho en una
cantidad inferior, por la simple razón de que anteriormente se le cubrió el resto;
o que no demande determinada prestación sencillamente porque le fue
satisfecha en oportunidad.

La Corte Constitucional mediante sentencia C. 662 de 12 de noviembre de


1998, declaró inexequible la expresión “de primera instancia”, contenida en el
artículo 50 del Código Procesal del Trabajo, al considerar que la misma
implicaba un criterio diferenciador (el de la cuantía de los procesos que es la
que determina la competencia), violatorio del derecho de igualdad “para
aquellos que tramitan sus litigios por la vía procesal de la única instancia frente
a los que pueden hacerlo por la vía de la doble instancia, a pesar de la identidad
material que presenta con respecto al contenido de sus reclamaciones”.

Empero, al sentenciador de segundo (2°) grado sí le está prohibida la facultad


de fallar ultra o extra petita, aunque apelen ambas partes, porque de hacerlo
estaría utilizando una discrecionalidad que sólo compete a los jueces.

10. EVENTUALIDAD. A través de este principio se trata de imponer que las


partes aporten de una sola vez todos los medios de ataque y de defensa. El
Código Procesal del Trabajo al efecto, obliga al demandante y al demandado a
que manifiesten desde un comienzo, es decir, en la demanda y en la
contestación, no sólo los hechos en que se fundamentan sus pretensiones sino
los medios probatorios que utilizarán para defenderlas.
23

11. LEALTAD PROCESAL. Las partes deberán comportarse con lealtad y


probidad durante el proceso y el juez hará uso de sus poderes para rechazar
cualquier solicitud o acto que implique una dilación manifiesta o ineficaz del
litigio o cuando se convenza de que cualquiera de las partes o ambas se sirven
del proceso para realizar un acto simulado o para perseguir un fin prohibido por
la ley (Código Procesal del Trabajo, artículo 49).

A dos (2) aspectos se contrae la norma anterior:

a) La obligación de los litigantes de comportarse con lealtad y probidad. Y,

b) El deber del juez del conocimiento de impedir cualquier dilación del


proceso o que una o ambas partes utilicen el mismo para simular actos u
obtener fines ilícitos.

Respecto al primer asunto, el estatuto del ejercicio de la abogacía (decreto 196


de 1971) trae una relación de los actos contra la dignidad de la profesión, contra
el decoro profesional, contra el respeto y recta administración de justicia, contra
la lealtad debida a la administración de justicia, contra la lealtad con el cliente y
para con los litigantes; actos éstos todos atentatorios de la forma proba, honesta
y correcta como deben comportarse las partes en el proceso. Tal estatuto
contempla las sanciones a que son acreedoras las personas que violen sus
preceptos. El juzgamiento de las faltas disciplinarias de los abogados está
encomendado a los consejos seccionales de la judicatura en primera (1ª)
instancia y al Consejo Superior de la Judicatura en segunda (2ª) instancia.

En cuanto al deber del juez de impedir la dilación manifiesta o ineficaz del


proceso, ella no es más que una consecuencia de la facultad que tiene para
dirigir el proceso de manera que garantice su rápido adelantamiento (Código
Procesal del Trabajo, artículo 48).

12. LIBERTAD EN LAS FORMAS PROCESALES. Los actos del proceso


para los cuales las leyes no prescriben una forma determinada, los realizará
el juez o dispondrá que se lleven a cabo, de manera adecuada al logro de su
finalidad (Código Procesal del Trabajo, artículo 40).

La doctrina clasifica los actos procesales, según su origen, en actos de parte y


actos del juez.
24

Como ACTOS de PARTE, están, entre otros, la demanda, su contestación, la


proposición de excepciones, la interposición de recursos, etcétera. Y como
ACTOS del JUEZ, aparecen los autos (de sustanciación o interlocutorios) y las
sentencias ( de mérito e inhibitorias).

Una revisión del trámite de los procesos laborales lleva a concluir que la
generalidad de sus etapas está formalmente prevista en el Código Procesal del
Trabajo. Más aún, su artículo 145 dispone que a falta de disposiciones
especiales en el procedimiento del trabajo, se aplicarán las normas análogas de
dicho código y en su defecto las del Código de Procedimiento Civil.

Así las cosas, la previsión que hace el artículo 40 ibídem se explica sólo como
un exceso de celo o cuidado por parte de los autores del código.

CAPITULO VI
25

JURISDICCION DEL TRABAJO.

En término AMPLIO, jurisdicción es la facultad que tiene el Estado, en ejercicio


de la soberanía, para administrar justicia.

En sentido OBJETIVO, jurisdicción es el conjunto de asuntos que están


encomendados a las autoridades judiciales. Y en sentido SUBJETIVO significa
una parte del poder del Estado destinada a la función de administrar justicia.

Indudablemente que la jurisdicción es una y única en cada Estado. Sin


embargo, se ha encontrado como conveniente en todos los países, la
distribución de los asuntos según la naturaleza de las controversias susceptibles
de ser dirimidas judicialmente. Así se habla de jurisdicción civil, jurisdicción
penal, jurisdicción contencioso administrativa, jurisdicción laboral, etcétera.

Para determinar el ámbito o campo de acción de cada una de estas


jurisdicciones, los códigos correspondientes señalan con toda precisión los
asuntos que son del resorte de cada uno, y basándose en los factores que
determinan la competencia hacen la distribución entre los distintos funcionarios.

Interesa pues examinara dos (2) aspectos básicos:

1) Los asuntos de que conoce la jurisdicción del trabajo. Y,

2) Los órganos o entidades encargados de ejercer la jurisdicción laboral.

1. ASUNTOS DE QUE CONOCE LA JURISDICCION DEL TRABAJO. La


ley 362 de 1997 reformó en su totalidad el artículo 2º del Código Procesal del
Trabajo. Se tiene entonces que hoy por hoy la jurisdicción laboral tiene a
cargo los siguientes asuntos:

a) Conflictos jurídicos que se originen directa o indirectamente del


contrato de trabajo. Al comienzo del curso se indicó qué se entiende por
conflictos de trabajo, sus orígenes y clasificaciones.

La competencia del juez laboral se limita a los CONFLICTOS de tipo JURIDICO,


sean éstos individuales o colectivos. En otras palabras, el juez laboral no
conoce de los conflictos de naturaleza económica.
26

Se utiliza el término “contrato de trabajo”, que como se sabe es más restringido


que el de “relación de trabajo”. El contrato conlleva la noción de capacidad,
voluntad, objeto y causa lícitos. La relación de trabajo, en cambio, emerge de la
prestación efectiva del servicio. Es el conjunto de derechos y obligaciones que
surgen para empleadores y trabajadores del simple hecho de la prestación del
servicio. Recuérdese que puede haber relación de trabajo sin que exista
contrato de trabajo, como ocurre en el caso de los empleados públicos.

La jurisdicción laboral conoce, a través de las acciones ORDINARIAS, de los


conflictos jurídicos derivados de cualquier contrato de trabajo, es decir, no sólo
de los celebrados entre particulares sino también los existentes entre la
administración pública y algunos de sus servidores, o sea los TRABAJADORES
OFICIALES.

Se excluye del conocimiento de la jurisdicción del trabajo, las relaciones de tipo


laboral que existen con los denominados EMPLEADOS PUBLICOS, pues ella
compete a la jurisdicción contencioso administrativa.

b) Ejecución de obligaciones emanadas de la relación de trabajo. Se


habla aquí concretamente de los procesos ejecutivos. Y no se utiliza el
vocablo “contrato de trabajo” sino el de “relación de trabajo”. Por el
momento, basta comentar que si bien la jurisdicción laboral no conoce de las
acciones ordinarias que entablan los empleados públicos, sí es competente
para tramitar las acciones ejecutivas que intenten aquéllos, porque como lo
ha sostenido la jurisprudencia, las relaciones entre la administración pública y
sus servidores son verdaderas relaciones de trabajo.

c) Asuntos sobre fuero sindical. Del texto del artículo 405 del Código
Sustantivo del Trabajo, modificado por el artículo 1º del decreto 204 de 1954,
claramente se pueden derivar tres (3) acciones: una (1) en favor del
empleador y dos (2) en cabeza del trabajador.

Sobre el primero coloca la ley la acción de levantamiento de la protección foral,


que puede tener dos (2) fines prácticos: el despido y el traslado , y uno (1)
teórico: el desmejoramiento de las condiciones laborales que tenía antes del
desmejoramiento (acción de reinstalación).

La Constitución Política de 1991, en su artículo 39, reconoció “a los


representantes sindicales el fuero y las demás garantías necesarias para el
cumplimiento de su gestión”, sin hacer diferenciación entre los trabajadores
aforados. Quiere ello decir y así lo dispuso la Corte Constitucional, que aún los
empleados públicos dirigentes sindicales, con excepción de los que ejercen
27

cargos de dirección administrativa, de jurisdicción y de representación política o


elección popular, tienen la garantía del fuero sindical.

La ley 362 de 1997 le entregó a la jurisdicción ordinaria laboral la facultad para


conocer de todas las acciones del fuero sindical, indiferente de que tal figura
proteja a un trabajador privado, oficial e incluso a un empleado público.

d) Procesos de cancelación de la inscripción en el registro sindical,


disolución y liquidación de sindicatos y sanciones de suspensión
temporal. El artículo 380 del Código Sustantivo del Trabajo establece una
serie de sanciones para los sindicatos que incurran en violación de las
normas que reglamentan su funcionamiento, deberes, derechos y
obligaciones. Tales sanciones van desde el simple requerimiento, pasando
por la imposición de multas, hasta la cancelación de la inscripción en el
registro sindical y la disolución del sindicato. Es entendido que lo atinente a
los requerimientos e imposición de multas corresponde a las autoridades
administrativas del trabajo y que lo relacionado con suspensiones y
cancelación de personerías es del resorte de las autoridades jurisdiccionales.
El procedimiento al cual deben ceñirse los jueces para lo de su competencia
tiene la característica de SUMARIO, previsto en el artículo 52 de la ley 50 de
1990. Por este mismo procedimiento y ante los jueces laborales se
tramitarán las acciones de disolución y liquidación de asociaciones sindicales.

e) Homologación de laudos arbitrales. La ley le ha asignado tanto a la


sala laboral de la Corte Suprema de Justicia como a la de los tribunales
superiores, la función de desatar el recurso de homologación que procede
contra los laudos que profiera un tribunal de arbitramento. Cuando éste ha
sido constituído para desatar un conflicto colectivo, económico o de intereses
suscitado en una empresa oficial o particular pero encargada de prestar un
SERVICIO PUBLICO, su conocimiento corresponde a la Corte. El de los
demás, corresponde a los tribunales superiores.

f) Controversias, ejecuciones y recursos que le atribuye la legislación


sobre el Instituto de Seguros Sociales. La ley 362 de 1997, revivió
antitécnicamente la redacción que inicialmente en este punto traía el artículo
2º del Código Procesal del Trabajo. De acuerdo con la legislación vigente en
la materia, no existen actos administrativos cuyo recurso de apelación o de
otra naturaleza se surta ante la jurisdicción del trabajo.

g) Diferencias que surjan entre las entidades públicas y privadas del


régimen de seguridad social integral y sus afiliados. En virtud de la
28

expedición de la ley 100 de 1993, la seguridad social en el país sufrió una


gran transformación, creando de paso la posibilidad de que particulares se
ocupen de prestar ese servicio público que anteriormente estaba reservado a
entidades de carácter oficial y que en determinado momento pueden ser
contrapartes en un conflicto laboral. Tal es el caso de las empresas
prestadoras de salud, de las sociedades administradoras de fondos de
pensiones y cesantías y de las aseguradoras de riesgos profesionales. Se
tiene pues que la jurisdicción del trabajo tiene competencia no sólo para
conocer de las acciones ORDINARIAS a que den lugar las relaciones entre
los afiliados y tales entidades sino también, y de acuerdo con el texto de la
misma ley 362, es competente para conocer de la EJECUCION de actos
administrativos y resoluciones emanadas de aquellas entidades que
conforman todo el sistema.

h) Reconocimiento y pago de honorarios y remuneraciones por


servicios personales de carácter privado. Desde 1956 y en virtud de los
decretos 456 y 931 de dicho año, la jurisdicción del trabajo viene conociendo
tanto de las acciones ordinarias como de las ejecutivas que persigan el
reconocimiento y pago de honorarios por servicios prestados por personas
naturales, cuando tales servicios no conlleven la existencia de un contrato
de trabajo. Se trata entonces de servicios prestados en forma autónoma y no
subordinada. Por ello la jurisprudencia nacional se ha encargado de precisar
que en estos casos la relación jurídica sustancial se rige por las normas de
carácter civil (lo cual es lógico por no existir contrato de trabajo) y que la
relación jurídico procesal se rige por las normas del Código Procesal del
Trabajo.

i) Procesos ejecutivos fundados en resoluciones que impongan multas


dictadas por los funcionarios del Ministerio de Trabajo en favor del
SENA. Las direcciones regionales del Ministerio del Trabajo están
facultadas para imponer multas equivalentes al monto de uno (1) a cien (100)
veces el salario mínimo legal mensual con destino al SENA, por violación de
las disposiciones relativas a las condiciones de trabajo y a la protección de
los trabajadores en el ejercicio de su profesión y el derecho de libre
asociación sindical. Los inspectores de trabajo, por su parte, pueden
imponer sanciones cuando los libros del sindicato no estén ajustados a la ley.
Todas estas resoluciones prestan mérito ejecutivo y conocen de ellas los
jueces laborales (decreto ley 2351 de 1965, artículo 41.3).

2. SOLUCION DE LOS CONFLICTOS ECONOMICOS. Es en el Código


Sustantivo del Trabajo donde se encuentra reglamentado el procedimiento
29

que debe seguirse para dirimir estos conflictos. Se distinguen las etapas de
arreglo directo, huelga y arbitramento, cuyo análisis corresponde al derecho
colectivo del trabajo.

3. ENTIDADES ENCARGADAS DE EJERCER LA JURISDICCION


LABORAL. Como ya se aludió a la reseña histórica de la jurisdicción laboral,
basta precisar que actualmente la misma es ejercida por las siguientes
entidades:

a) CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. SALA DE CASACION LABORAL.


Esta sala está integrada por siete (7) magistrados. Su jurisdicción se
extiende a todo el territorio nacional.

b) TRIBUNALES SUPERIORES DE DISTRITO JUDICIAL. SALAS DE LO


LABORAL. El número de magistrados que integran la sala laboral difiere de
un tribunal a otro. Hay tribunales en los cuales no existe sala laboral,
debiendo conocer de los negocios de esta naturaleza la sala civil.

c) JUZGADOS DE CIRCUITO EN LO LABORAL. Y,

d) JUECES CIVILES DEL CIRCUITO Y JUECES CIVILES MUNICIPALES.


Conocen de negocios laborales únicamente en los lugares en donde no
funcione juzgado del circuito en lo laboral.

CAPITULO VII

COMPETENCIA

Por COMPETENCIA se entiende el conjunto de funciones atribuídas a un


funcionario o a un órgano para que se pueda ejercitar una acción.
30

1. FACTORES DETERMINANTES DE LA COMPETENCIA. En el derecho


procesal civil estos factores son el objetivo, el subjetivo, el funcional, el
territorial y el de conexión.

a) A través del FACTOR OBJETIVO se determina la competencia del juez,


atendiendo a la naturaleza del asunto o a la cuantía del mismo.

El criterio determinado por la NATURALEZA del asunto hace que se prescinda


de la cuantía, es decir, lo que se estima es la materia litigiosa. Mientras que el
criterio que está determinado por la CUANTÍA tiene en cuenta la estimación
pecuniaria de la pretensión.

b) En virtud del FACTOR SUBJETIVO lo que se tiene en cuenta para


determinar la competencia es la calidad de los sujetos intervinientes en el
proceso, especialmente cuando se refiera a personas jurídicas de derecho
público.

c) El FACTOR FUNCIONAL está relacionado con el principio de las dos (2)


instancias, en donde la jurisdicción se divide verticalmente. En primera (1ª)
instancia conoce el juez A QUO, el cual conoce del asunto desde la
presentación de la demanda hasta cuando se profiera la decisión que pone
fin al proceso. Pero si las partes, o alguna de ellas, no quedaren conformes
con la decisión del juez, y siendo el litigio susceptible de apelación, se puede
interponer un recurso para que de dicho asunto conozca el superior o AD
QUEM.

d) De acuerdo con el FACTOR TERRITORIAL se determina la


competencia del juez atendiendo a la circunscripción territorial de la cual
puede conocer y decidir válidamente sobre un asunto que se ha sometido a
su consideración. Este factor se refiere a un lugar específico del territorio
nacional donde debe tramitarse el proceso. Y,

e) El FACTOR CONEXIÓN está relacionado con las pretensiones del


demandante, cuando al juez que conoce de la causa principal se le atribuye
el conocimiento de la totalidad de las pretensiones accesorias derivadas de la
misma causa principal o que guarden con ella alguna relación.
31

2. FUERO GENERAL DE COMPETENCIA. En materia laboral para


determinar la competencia se tienen en cuenta principalmente los factores
OBJETIVO y TERRITORIAL; y por excepción, el subjetivo y el funcional.

El artículo 5º del Código Procesal del Trabajo establece que la competencia se


determina por el lugar donde haya sido prestado el servicio, o por el domicilio
del demandado, a elección del actor.

De lo anterior se deduce que la ley otorga facultad al demandante para que


escoja dónde iniciará y tramitará su proceso, ya sea donde se prestó el servicio
o en el domicilio del demandado.

Si el demandado tiene varios domicilios, la competencia la tiene el juez laboral


del lugar donde se prestó el servicio o el del domicilio principal del demandado.

Si son varios los demandados, se puede tramitar el proceso en el domicilio de


cualquiera de ellos.

Una vez escogido el juez donde se debe tramitar el proceso, y trabada la


relación jurídica procesal, este funcionario debe llevar el proceso hasta su
terminación.

3. FUEROS ESPECIALES DE COMPETENCIA. Para la determinación de


la competencia en relación con el fuero general, se sigue el factor
TERRITORIAL. Sin embargo, para la determinación de los fueros especiales
se tiene en cuenta el factor subjetivo, es decir la calidad de las partes y el
factor objetivo, en algunos casos.

a) PROCESOS CONTRA LA NACION COLOMBIANA (factor subjetivo).


Conocerán de estos asuntos el juez del último lugar donde se haya prestado
el servicio o el del domicilio del demandante, a elección del actor.

Si en el lugar no hubiere juez laboral, conocerán los jueces civiles del circuito,
sin importar la cuantía del asunto.

b) PROCESOS CONTRA LOS DEPARTAMENTOS (factor subjetivo). La


competencia para conocer de estos asuntos le corresponde al juez laboral
del último lugar donde se haya prestado el servicio dentro del respectivo
departamento, o el de su capital, a elección del actor. Si en el lugar no
32

hubiere juez laboral conocerán de estos asuntos los jueces civiles del circuito,
sin importar la cuantía del asunto.

c) PROCESOS CONTRA LOS MUNICIPIOS (factor objetivo). En los


procesos que se sigan contra los municipios será competente el juez laboral
del lugar donde se haya prestado el servicio.

Si en el lugar no hubiere juez laboral, conocerán los jueces civiles del circuito o
municipales, dependiendo de la cuantía del asunto.

d) PROCESOS CONTRA LOS ESTABLECIMIENTOS PÚBLICOS,


ENTIDADES O EMPRESAS OFICIALES (factor objetivo). En los procesos
que se adelanten contra estas entidades se sigue la norma general, es decir,
la competencia se determina por el lugar donde se haya prestado el servicio
o por el domicilio del demandado, a elección del actor.

En esta clase de establecimientos quedan incluidos los


departamentos administrativos, superintendencias y establecimientos públicos y
en general quienes presten sus servicios en las empresas industriales y
comerciales del Estado, y sociedades de economía mixta en las que el Estado
tenga más del 90% del capital social .

e) PROCESOS CONTRA LOS INSTITUTOS O CAJAS DE PREVISIÓN


SOCIAL O INSTITUCIONES DE DERECHO SOCIAL (factor subjetivo). En
los procesos que se sigan contra un instituto o caja de previsión social, o una
institución o entidad de derecho social, será competente el juez del lugar del
domicilio de la institución o caja, o el del lugar donde se haya surtido la
tramitación reglamentaria correspondiente para el cobro previo de lo
demandado.

Las controversias que se presenten entre las entidades públicas y privadas del
régimen de seguridad social y sus afiliados, también son de competencia del
juez laboral.

4. COMPETENCIA POR RAZÓN DE LA CUANTÍA. La ley 712 de 2001


estableció que los jueces laborales del circuito conocen en única instancia de
los negocios cuya cuantía no exceda del equivalente a cinco (10) veces del
salario mínimo legal vigente y en primera (1ª) instancia de todos los demás.

Donde no haya juez laboral conocerán los jueces civiles, así:


33

a) El municipal, en única instancia de todos aquellos negocios cuya cuantía


no exceda del equivalente a dos (2) veces el salario mínimo mensual vigente.

b) El del circuito, en primera (1ª) instancia de todos los demás.

5. COMPETENCIA EN ASUNTOS SIN CUANTÍA. De los asuntos que no


dependa la cuantía como factor determinante de la competencia, tales como
los procesos de fuero sindical o disolución y liquidación de sindicatos,
conocerán los jueces laborales del circuito en primera (1ª) instancia.

En los lugares donde no funcionen juzgados laborales, conocerán de estos


asuntos los jueces civiles del circuito en primera (1ª) instancia.

6. PLURALIDAD DE JUECES COMPETENTES. Cuando la demanda se


dirija simultáneamente contra dos (2) o más personas, y por lo tanto tengan
competencia para conocer de ella dos (2) o más jueces, el actor elegirá entre
éstos. Este podría ser el caso cuando sean dos (2) o más los demandados,
que tengan distintos domicilios, pues el actor elegirá el juez que desee para
tramitar el proceso, entre todos los competentes.

7. ASUNTOS DE QUE CONOCEN LOS FUNCIONARIOS JUDICIALES


LABORALES.

a) Corte Suprema de Justicia, sala de casación laboral, conoce:

1) Del recurso de casación interpuesto contra sentencias dictadas en


procesos ordinarios laborales por las salas laborales de los tribunales
superiores de distrito judicial.

2) Del recurso de casación per saltum interpuesto contra sentencias


dictadas en procesos laborales por los jueces laborales del circuito , o por los
jueces civiles del circuito en aquellos lugares donde no hubiere juzgados
laborales.

3) Del recurso de hecho contra los autos que denieguen el recurso de


casación o el de homologación. Esto último, por vía jurisprudencial.
34

4) De la homologación de laudos arbitrales dictados por tribunales de


arbitramento que dirimen conflictos colectivos en los cuales se encuentren
involucrados servicios públicos.

5) De la emisión de conceptos, cuando se lo solicite el Presidente de la


República, sobre si una huelga, por razón de su naturaleza o magnitud,
afecta de manera grave los intereses de la economía nacional considerados
en su conjunto.

Las decisiones la Corte se toman por mayoría de votos. El magistrado que no


está de acuerdo con la sentencia debe firmarla y expondrá en escrito distinto de
la sentencia los argumentos por los cuales SALVA su voto. Si comparte la parte
resolutiva pero no la motiva de la sentencia, también deberá firmarla y exponer
los argumentos por los cuales ACLARA su voto.

b) Salas laborales de los tribunales superiores, conocen:

1) De la segunda (2ª) instancia en los procesos laborales de que conozcan


en primera (1ª) instancia los jueces laborales del circuito, o los jueces civiles
del circuito, cuando hacen las veces de jueces laborales, en virtud de los
recursos de apelación que se interpongan y de las consultas que se tramiten
contra dichas sentencias.

2) De los recursos de hecho contra los autos en que se deniegue el recurso


de apelación.

3) De la homologación interpuesta contra los laudos arbitrales dictados por


tribunales de arbitramento que dirimen conflictos jurídicos o económicos
cuando no involucren un servicio público.

8. PRESUPUESTOS PROCESALES. Atendiendo a criterios


jurisprudenciales y doctrinarios, los presupuestos procesales son aquellos
requisitos sin los cuales la acción no puede iniciarse, o si se inicia no puede
recibir una decisión de fondo.

La clasificación más generalizada es que los presupuestos procesales son


cuatro (4):

a) Competencia.
35

b) Demanda en forma.
c) Capacidad para ser parte.
d) Capacidad procesal.

a) La competencia es la materia que se está estudiando en este capítulo y


que ya se definió.

b) La demanda en forma alude a que tal escrito reúna a cabalidad los


requisitos del artículo 25 del Código Procesal del Trabajo.

c) La capacidad para ser parte resulta de la aptitud para ser sujeto de


derechos y obligaciones. Es una consecuencia de la personalidad atribuida a
los seres humanos y a las personas jurídicas a quienes la ley les concede
esta capacidad.

De manera pues, que si no hay parte en un proceso judicial, no hay proceso; y


si no hay proceso regularmente trabado, entonces no puede haber una
sentencia que le diga a un ente, que no se ha presentado como parte, si tiene
derecho o no a lo pretendido al resolverse determinado conflicto.

En derecho procesal laboral el demandante no está obligado a presentar con la


demanda la prueba de la existencia de la personería jurídica contra la cual va
dirigida la demanda ni la de la calidad de su representante. Le basta con
designarlos, a menos que en el proceso se debata este punto como cuestión
principal.

El demandado, cuando es una persona jurídica, al contestar la demanda podrá


acreditar su existencia, lo mismo que la calidad de representante de ella que
invoque quien actúe en su nombre, con las pruebas de ley.

d) La capacidad procesal es un requisito que tiene su fuente en el derecho


de defensa, ya que las partes deben estar representadas por personas
idóneas, que son los abogados. Es lo que se denomina en la literatura
jurídica, el “patrocinio judicial”.

Se establece como norma general que en la defensa de sus derechos las partes
deben estar representadas por abogados. Excepcionalmente, en materia
laboral se elimina el patrocinio judicial en los siguientes casos:

1) En las audiencias extraprocesales de conciliación.


36

2) En los procesos de única instancia.

3) Los alumnos de consultorios jurídicos de universidades legalmente


reconocidas, pueden actuar, sin ser abogados, en procesos de única
instancia y en audiencias extraprocesales de conciliación. Y,

4) Los egresados de facultades de derecho legalmente reconocidas pueden


obtener una LICENCIA TEMPORAL hasta por dos (2) años improrrogables
para ejercer limitadamente la profesión de abogado en los procesos laborales
de única instancia.

CONTROLES DE LOS PRESUPUESTOS PROCESALES. Existen cuatro (4)


clases de controles de los presupuestos procesales:

El primero (1°) lo ejerce la parte DEMANDANTE al elaborar su demanda.

El segundo (2°) control lo tiene el JUEZ, quien está en la obligación de


examinar los presupuestos procesales. Por lo anterior, debe examinar primero
si es competente, si hay partes en el proceso, si hay capacidad procesal y si el
instrumento de que se ha valido la parte para solicitar la tutela del Estado, es
decir la demanda, está de acuerdo con los requisitos que establece la ley.

El tercer (3er) control lo tiene EL DEMANDADO, mediante la proposición de


excepciones previas: puede proponer la excepción de incompetencia del juez, o
la excepción de iligitimidad de personería o la excepción de inepta demanda. Y,

El cuarto (4°) control es el de las NULIDADES. El procedimiento civil establece


unas nulidades taxativas, todas relacionadas con el fenómeno de los
presupuestos procesales, las cuales, por analogía, son aplicables al
procedimiento laboral. También podrán alegarse las propias del procedimiento
laboral.

9. LA VIA GUBERNATIVA. Cuando un TRABAJADOR OFICIAL haya de


demandar a una entidad de derecho público, una persona administrativa
autónoma, o una institución o entidad de derecho social, éstas acciones sólo
podrán iniciarse cuando se haya agotado el procedimiento gubernativo o
reglamentario correspondiente, es decir, el trabajador oficial debe solicitar
previamente a estas entidades el reconocimiento y pago de lo que considera
se le debe.
37

Este privilegio implica que antes de iniciar las acciones procesales en contra de
tales entidades hay que darles la oportunidad para que revisen sus actuaciones
y puedan corregir los errores en que hubieren incurrido, sin necesidad de la vía
judicial.

Una de las características especiales de la vía gubernativa es la subsidiariedad,


es decir, sólo pueden iniciarse los procesos una vez se haya hecho el
agotamiento correspondiente.

Hay que agotar la vía gubernativa sólo cuando se trate de asuntos


administrativos CONCRETOS o PARTICULARES, no cuando se trate de actos
generales.

Todo lo anterior permite concluir entonces que el agotamiento de la vía


gubernativa es un FACTOR DE COMPETENCIA para el juez laboral.

Para agotar la vía gubernativa no existe ningún término. Se puede hacer en


cualquier tiempo, teniendo en cuenta lo relativo a la prescripción de derechos.

El procedimiento laboral no establece cómo debe agotarse la vía gubernativa.


La jurisprudencia ha sido uniforme en sostener que ES SUFICIENTE UNA
SIMPLE RECLAMACIÓN DEL TRABAJADOR, la cual se considerará agotada
cuando la entidad responda la reclamación, o cuando haya dejado transcurrir
UN MES sin contestar. No se requieren formalidades especiales, justificación ni
señalamiento de los fundamentos de derecho. Basta que se enuncien los
derechos reclamados y los hechos en los cuales el trabajador oficial fundamenta
su petición.

Se tiene entonces que el agotamiento de la vía gubernativa contemplada en el


Código Contencioso Administrativo no se aplica en el procedimiento laboral. Es
decir, no es necesario agotar los recursos de que sea susceptible el acto
administrativo.

El agotamiento de la vía gubernativa cumple, a la vez, con el objetivo de


INTERRUMPIR LA PRESCRIPCIÓN.

Es suficiente agotar la vía gubernativa sólo para el hecho principal y no para los
accesorios; así, se puede reclamar únicamente la cesantía y reclamar
procesalmente la indemnización moratoria.

Si se hace agotamiento parcial de la vía gubernativa, es decir, se agota sólo


respecto a unas pretensiones, jurisprudencialmente se sostiene que el juez
38

debe resolver aquellas pretensiones sobre las cuales se agotó el procedimiento


gubernativo, y declararse INHIBIDO respecto a las demás.

Si llegare a suceder que dentro de un proceso ordinario laboral no se agotó la


vía gubernativa para ninguna de las pretensiones, ello genera NULIDAD
INSANEABLE por falta de competencia.

No es necesario agotar la vía gubernativa cuando se adelanten ACCIONES


EJECUTIVAS, toda vez que, como ya se dijo, este agotamiento hay que hacerlo
con el fin de advertir a la administración de posibles errores cometidos para que
puedan solucionarse sin necesidad de reclamación judicial. Si ya existe un título
ejecutivo, documento necesario para adelantar los procesos ejecutivos, la
administración tuvo conocimiento previo de esos hechos y pudo corregirlos en la
debida oportunidad.

El agotamiento de la vía gubernativa no requiere prueba solemne, es decir, SE


PUEDE DEMOSTRAR A TRAVÉS DE CUALQUIER MEDIO PROBATORIO,
pero hay que hacerlo al momento de presentar la demanda, ya que como es un
factor de competencia, el juez debe, para admitir la demanda y asumir el
conocimiento del asunto, cerciorarse del cumplimiento de este requisito. Sin
embargo, si el juez admite la demanda sin haberse demostrado el agotamiento
previo de la vía gubernativa y dentro del proceso se hace tal demostración,
debe resolver sobre el fondo del asunto.
39

CAPITULO VIII

MINISTERIO PUBLICO

1. ASPECTOS GENERALES. Los procesos laborales son de orden público,


pues en ellos se tramitan no sólo los intereses de las partes sino también de
la colectividad, quien también tiene interés en su resultado, razón por la cual
los agentes del ministerio público, que son los representantes de la sociedad,
intervienen en ellos, no como partes, sino como representantes de la
colectividad.

Esta facultad de intervención del ministerio público en los procesos nace de la


Carta Política, pues en su artículo 277 establece que el procurador general de la
nación, por sí o por medio de sus delegados y agentes, entre otras funciones,
tendrá la de intervenir en los procesos y ante las autoridades judiciales o
administrativas, cuando sea necesario, en defensa del orden público, del
patrimonio público o de los derechos y garantías fundamentales.

La misma Carta Política dispone en el artículo 118 que el ministerio público será
ejercido por el procurador general de la nación, por el defensor del pueblo, por
los procuradores delegados y los agentes del ministerio público ante las
autoridades jurisdiccionales, por los personeros municipales y por los
funcionarios que determine la ley.

Al ministerio público le corresponde la guarda y promoción de los derechos


humanos, la protección del interés público y la vigilancia de la conducta oficial
de quienes desempeñen funciones públicas.

INTERVENCION DEL MINISTERIO PUBLICO EN LOS PROCESOS


LABORALES. El ministerio público podrá intervenir en los procesos laborales
de conformidad con lo señalado en la ley. Los artículos 17 y 18 del codigo
procesal laboral fueron derogados por el art. 53 ley 712 de 2001.

Los artículos 35 y 36 fueron derogados por el art. 53 ley 712 de 2001.

Algo más, mediante sentencia C. 406 de 10 de agosto de 1998, la Corte


Constitucional consideró que la ley 201 de 1995 reguló íntegramente la materia
sobre estructura, organización y el papel del ministerio público en aspectos
40

laborales, por lo tanto derogó el artículo 35 del Código Procesal del Trabajo, que
regulaba uno de los aspectos de esa preceptiva laboral.

CAPITULO IX

CONCILIACION

ASPECTOS GENERALES. “CONCILIAR” quiere decir componer y ajustar los


ánimos de los que estaban opuestos entre sí. O sea que conciliar una
diferencia de naturaleza jurídica es acordar una solución entre las partes en
discordia con la intervención de un funcionario que actúa como conciliador o
amigable componedor; arreglo que termina un litigio o prevé uno eventual, lo
cual permite una rápida solución del conflicto.

La conciliación se diferencia de la transacción en que esta última es un contrato


celebrado entre las partes, sin la intervención de funcionario alguno.

El intento conciliatorio es obligatorio dentro del proceso laboral, y su omisión


acarrea NULIDAD de lo actuado, así como de las actuaciones subsiguientes.

La conciliación sólo puede versar sobre derechos INCIERTOS Y DISCUTIBLES,


es decir, aquellos que no necesitan de una decisión judicial para su
reconocimiento.

La conciliación, en la forma concebida actualmente, puede intentarse o no antes


de iniciarse un proceso. Si se resolviere iniciar, podrá intentarse ante el
inspector del trabajo, el juez laboral o un conciliador designado por un centro de
conciliación. En aquellos lugares donde no hubieren inspectores del trabajo, los
alcaldes municipales podrán impartirle aprobación a dichas actas.
41

Si no se hubiere intentado antes, deberá procurarse al inicio del proceso, lo cual


no obsta para que, llegado el caso, en cualquier momento de las instancias las
partes concilien sus diferencias.

Procesalmente se presume que no hay ánimo conciliatorio cuando los


apoderados no tienen facultad expresa para conciliar, o cuando no acuden a la
audiencia de conciliación.

Si se resolviere intentar la conciliación antes de iniciarse el proceso, deberán


observarse las siguientes directrices:

a) Sin avanzar ningún concepto, el funcionario conciliador interrogará a los


interesados, pudiendo proponer fórmulas conciliatorias. Las partes pueden
actuar directamente o a través de abogados. La participación del funcionario
es ACTIVA, pues él orienta el acto, lo supervisa, vigila y lo impulsa, interroga
a los interesados, precisamente para llevar a cabo su función de orientación y
de vigilancia del cumplimiento de las normas que protegen los derechos de
los trabajadores.

b) Si la conciliación se adelanta ante el inspector del trabajo, éste sólo


puede intervenir en ella como conciliador. Si no hay acuerdo, el funcionario
carece de competencia para resolver el conflicto y debe dejar en libertad a
las partes, para que si a bien lo tienen, acudan a la justicia ordinaria para
dirimir el diferendo.

c) Puede no haber acuerdo. Pero si éste se produce puede ser total o


parcial; en este último evento, las partes quedan en libertad de acudir a la
justicia ordinaria para dirimir las controversias pendientes y que no fueron
objeto de la conciliación, si así lo desean.

d) El acta de conciliación hace tránsito a COSA JUZGADA, es decir, no


podrá adelantarse con fundamento jurídico acción judicial posterior con el fin
de revivir los asuntos conciliados. De hacerse, el juez deberá declarar
probada, aún de oficio, la excepción de cosa juzgada. Esto debido a que el
acta de conciliación tiene la misma fuerza obligante de una sentencia.

Sin embargo, puede ordenarse judicialmente la nulidad de un acta de


conciliación cuando se afecte cualquiera de los elementos de un contrato, es
decir, cuando se actúa sin capacidad o voluntad o cuando la referida actuación
verse sobre un objeto o causa ilícita.

El acta de conciliación presta MÉRITO EJECUTIVO.


42

Al margen de todo lo dicho conviene hacer claridad sobre las reformas que se
trataron de introducir a la figura de la conciliación laboral pero que al final fueron
declaradas inexequibles por la Corte Constitucional:

A través de la ley 23 de 1991 se pretendió establecer la CONCILIACIÓN


ADMINISTRATIVA DE CARACTER OBLIGATORIA, como requisito previo a la
formulación de la demanda laboral. Sin embargo, dicha ley nunca entró en
vigencia en lo que hace a la conciliación laboral.

Con posterioridad, a través de la ley 446 de 1998, se estableció como


REQUISITO DE PROCEDIBILIDAD para cualquier acción laboral, el intento
conciliatorio previo a la formulación de la demanda, aspecto éste que vino a ser
aclarado por el decreto reglamentario 2511 de 1998 en el sentido de que tal
intento sólo era obligatorio respecto de las acciones ordinarias y en el de que
podría ser evacuado ante el propio juez competente antes de admitirse la
demanda.

La Corte Constitucional, en sentencia del 17 de marzo de 1999 reafirmó la tesis


de que la ley 23 de 1991 había sido derogada por la 446 de 1998 y,
adicionalmente declaró inexequibles varias disposiciones de esta última ley,
entre ellas la que establecía el intento conciliatorio como requisito de
procedibilidad en materia laboral. La parte motiva de la sentencia deja entrever
que en sentir de la Corte la conciliación prejudicial no es de por sí
inconstitucional ni inconveniente pero que tal como está concebida a través de
las normas atacadas resulta impracticable (por falta de los mecanismos
operativos idóneos que garanticen su rápido evacuamiento, lo cual viene a
traducirse en una falla en la administración de justicia). Admite la Corte, que si
en el futuro se solucionan esas fallas, bien recibido sería el restablecimiento
conciliatorio como requisito de procedibilidad para ciertas y determinadas
acciones de carácter laboral.

Se tiene pues, que al declararse la inexequibilidad del punto principal de la


conciliación laboral prejudicial, quedó en suspenso toda la institución traída al
respecto por la ley 446 de 1998 y por su decreto reglamentario 2511 del mismo
año. Por lo tanto, se regresó al sistema traído por el Código Procesal del
Trabajo. Esta tesis se reafirma por la circunstancia de que el decreto 1818 de
1998 (estatuto de mecanismos alternativos de solución de conflictos) reproduce
prácticamente el sistema conciliatorio contemplado en la ley procesal laboral.
43

CAPITULO X

DEMANDA Y CONTESTACION

1. ASPECTOS GENERALES. Se entiende por DEMANDA la solicitud,


súplica o requerimiento que una persona hace a un funcionario en procura de
la protección de un derecho que considera le pertenece y que le ha sido
violado o no le ha sido reconocido.

En derecho laboral, la demanda puede ser verbal o escrita. La primera sólo


puede darse en los procesos ordinarios de única instancia.

La demanda constituye el marco que limita la actuación del funcionario, es decir,


por norma general no puede pronunciarse sobre temas distintos de los pedidos
en ella. Por excepción se permite cuando el juez hace uso de las facultades
extra o ultra petita que le da la ley; eso sí cumpliendo estrictamente con los
requisitos exigidos para ello.

La demanda es uno de los actos más importantes del proceso. Por eso se
afirma que quien hace la demanda hace la sentencia.

La demanda debe ser redactada de tal manera que omita aspectos


innecesarios, que lleve claridad al juez y que señale pautas en el proceso.

2. REQUISITOS FORMALES. NOTA. LEER ESTE ARTÍCULO DEL


CÓDIGO PORQUE FUE REFORMADO POR LA LEY 712 DE 2001: La
demanda debe reunir unos requisitos legales para su admisión. Estos, de
acuerdo con el artículo 25 del Código Procesal del Trabajo, son:

a) Designación del juez a quien se dirige. La demanda deberá dirigirse al juez


que deba conocer el proceso, teniendo en cuenta los factores de competencia
ya estudiados. Si en el lugar hubieren varios jueces competentes, la demanda
44

deberá dirigirse al juez que le corresponda por reparto, el cual lo efectúa la


oficina judicial.

Generalmente la demanda se dirige al juez laboral del circuito del lugar, salvo
que en dicho sitio no exista juez laboral; entonces se dirigirá al juez civil del
circuito o municipal, dependiendo de la naturaleza del asunto, de la persona
demandada o de la cuantía del asunto.

b) Nombres de las partes y el de sus representantes, si aquellas no


comparecen o no pueden comparecer por si mismas. Las partes deben ser
identificadas con claridad y precisión, tanto el demandante como el demandado.

Si se actúa en nombre de otra persona, deberá mencionarse esta circunstancia,


con acompañamiento del respectivo poder.

Si la demandada es una persona jurídica, deberá mencionarse en forma precisa


su razón social y el nombre de su representante legal. Es probable que la
persona que ostente la representación legal de la empresa demandada ya no lo
sea al momento de notificarse la demanda, por lo que se recomienda mencionar
el nombre del representante legal de la persona que tenga dicha representación
al momento de presentarse la demanda y solicitar la notificación de la persona
que haga sus veces al momento de la diligencia de notificación.

Ya se dijo que no hay necesidad de aportar la prueba sobre la existencia y


representación legal del demandado, a menos que este punto se debata como
cuestión principal dentro del proceso.

Si se trata de persona jurídica de derecho público, deberá indicarse la persona


que la representa.

Cuando el demandante es una persona jurídica deberá acreditar su existencia y


representación legal.

El menor autorizado para laborar, puede, llegado el caso, iniciar directamente


las acciones legales pertinentes. Si no está autorizado para laborar, sus
representantes legales deben iniciar las acciones procesales pertinentes; y a
falta de éstos, al menor le bastará con presentarse ante el juez respectivo y
manifestar verbalmente su voluntad de demandar. Caso en el cual el juez,
informado de los hechos, confirmará el nombramiento de curador que hiciere el
menor, si el nombrado fuere idóneo, o, en su defecto, le dará un curador para la
litis, de conformidad con el artículo 120 del Código Procesal del Trabajo.
45

c) Su vecindad o residencia y dirección, si es conocida, o la información


de que se ignora la del demandado, ratificada bajo juramento. Este
requisito es necesario cumplirlo respecto a las dos (2) partes.

Si la dirección del demandado se ignora, el juez deberá solicitar la ratificación


bajo juramento de dicha afirmación, a diferencia del procedimiento civil, en el
que el juramento se considera prestado con la sola afirmación, sin que sea
necesario la diligencia posterior.

Este requisito es importante, ya que permite notificar el auto admisorio de la


demanda.

Las personas jurídicas de derecho privado domiciliadas en Colombia deberán


registrar en la oficina respectiva del lugar donde funciona su sede principal,
sucursal o agencia, la dirección donde recibirán notificaciones judiciales, y en
ella se surtirán las notificaciones personales.

d) Lo que se demanda, expresando con claridad y precisión los hechos y


omisiones. Constituye el petitum o pretensiones, además de una relación de
los hechos y omisiones en que se fundamentan las pretensiones.

Las pretensiones de la demanda deben ser elaboradas de manera clara y


precisa, sin ambigüedades, es decir que no presente duda en lo que se
reclama. Deben ser individuales, expresando claramente el concepto reclamado
y su naturaleza.

En una misma demanda se pueden ACUMULAR VARIAS PRETENSIONES,


aunque no sean conexas, siempre que:

1)El juez sea competente para conocer de todas.

2) Que las pretensiones no se excluyan entre sí, salvo que se propongan


como principales y subsidiarias. Y,

3) Que todas pueden tramitarse por el mismo procedimiento.

También podrán formularse en una demanda pretensiones de varios


demandantes o contra varios demandados, siempre que aquellas provengan de
la misma causa, o versen sobre el mismo objeto, o se hallen entre sí en relación
de dependencia, o deban servirse específicamente de unas mismas pruebas,
aunque sea diferente el interés de unos y otros.
46

Las pretensiones de la demanda deben tener su fundamento en los hechos y


omisiones, como resultado de la aplicación del principio de la lealtad procesal.

Si la demanda no cumple con estos requisitos, podría llevar al juez a dictar


sentencia inhibitoria.

e) Una relación de los medios de prueba que el actor pretenda hacer valer
para establecer la verdad de sus afirmaciones. Teniendo en cuenta los
lineamientos generales sobre la carga de la prueba, el actor debe formular una
relación de los medios probatorios para demostrar la verdad de sus
afirmaciones.

Esta relación debe ser determinada y concreta, es decir, no basta solicitar los
testimonios de las personas que conocen los hechos sobre los cuales versará el
proceso, sino que deben mencionarse los nombres y apellidos completos, sin
lugar a equívocos.

f) La cuantía. Se hace mención de la cuantía en la demanda, cuando ella sea


necesaria para determinar la competencia.

En los procesos de fuero sindical, suspensión, disolución y liquidación de


sindicatos, procesos ejecutivos, procesos contra la Nación Colombiana y los
departamentos, no es necesario establecer la cuantía ya que en estos casos
ella no es factor determinante de la competencia.

g) Razones y fundamentos de derecho en que se apoya. El actor debe


señalar no sólo las normas jurídicas en las cuales apoya sus pretensiones, sino
que además debe exponer las razones por las cuales considera que el derecho
le ha sido violado o no le ha sido reconocido.

Debe citar las normas de alcance nacional o regional, convencionales,


contractuales o reglamentarias en que fundamente su reclamo.

El hecho de equivocarse en las citas de algunas normas, o de no hacerlas en


forma completa, no es causal de rechazo de la demanda, ya que el juez debe
ser experto en materia de leyes, y por lo tanto, conocedor de ellas, como lo ha
sostenido la jurisprudencia.

Cuando el trabajador pueda litigar en causa propia, es decir en las audiencias


extraprocesales de conciliación y en los procesos de única instancia, no será
necesario este requisito.
47

3. PRESENTACION DE LA DEMANDA. Las firmas de la demanda


deberán autenticarse por quienes las suscriben mediante comparecencia
personal ante el secretario de cualquier despacho judicial o ante notario de
cualquier círculo. Para efectos procesales se considerará presentada el día
en que se reciba en el despacho de su destino. También puede ser
presentada personalmente en la oficina judicial, entidad que la someterá a la
formalidades del reparto.

4. COPIAS DE LA DEMANDA. Con la demanda deberán


presentarse tantas copias como sean los demandados. Dichas copias
tendrán por objeto surtir simultáneamente los traslados y deberán ser
autenticadas por el secretario.

En materia laboral no se exige copia de la demanda para el archivo del juzgado.

5. ANEXOS DE LA DEMANDA. Con la demanda deberán acompañarse


los documentos y pruebas anticipadas que se pretenda hacer valer y que se
encuentren en poder del demandante.

6. CONTROL DEL JUEZ SOBRE LA FORMA DE LA DEMANDA. Hecho el


reparto de la demanda, cuando hubiere lugar a él, el juez que le correspondió
su trámite, antes de ordenar el traslado de la demanda, verificará que ésta
cumpla con los requisitos formales del artículo 25 del Código Procesal del
Trabajo. Si así fuere la admitirá y ordenará correr traslado al demandado o
demandados del auto admisorio de la demanda. En el mismo auto, el cual es
dictado por fuera de audiencia y, por lo tanto, notificado por estados, se
reconoce personería al apoderado del demandante.

Si la demanda no reune los requisitos formales el juez la inadmitirá.

La INADMISIÓN DE LA DEMANDA procede en los siguientes casos:

a) Porque no reúna los requisitos formales.

b) Cuando las pretensiones sean excluyentes.

c) Cuando no se hubiere presentado en forma legal.

d) Cuando el poder conferido no fuere suficiente.


48

e) Cuando el asunto en que el derecho de postulación procesal esté


reservado por la ley a abogado, y el actor no tenga esta calidad y presente la
demanda por sí mismo o por conducto de apoderado general o representante
que tampoco la tenga.

f) Cuando el demandante sea incapaz y no actúe por conducto de su


representante.

En los casos anteriores el juez señalará los defectos de que adolece la


demanda para que el demandante los subsane en el término de cinco (5) días;
si no lo hiciere la rechazará.

El RECHAZO DE LA DEMANDA procede de plano cuando el juez carezca de


jurisdicción o de competencia. Si el rechazo se debe a falta de competencia, el
juez la enviará con sus anexos al que considere competente dentro de la misma
jurisdicción; en lo demás casos, al rechazar la demanda se ordenará devolver
los anexos, sin necesidad de desglose.

La apelación del auto que rechaza la demanda comprende la de aquél que negó
su admisión, y se concederá en el efecto suspensivo.

Si la demanda es rechazada, se considera como si nunca hubiere sido


presentada, para efectos de interrupción de la prescripción.

7. CORRECCION DE LA DEMANDA . La demanda laboral podrá ser


aclarada, corregida o enmendada dentro de la primera (1ª) audiencia de
trámite o antes de realizarse tal audiencia.

La facultad que tiene el actor de corregir, aclarar o enmendar la demanda, es


diferente a la oportunidad que el juez le brinda de subsanar antes de la
admisión, los vacíos de forma de que adolece. En efecto, la corrección,
aclaración o adición, es un acto totalmente voluntario o espontáneo del actor,
no impuesto por el funcionario. En cambio, la inadmisión conlleva una obligación
para el actor, consistente en conformar el libelo atendiendo a los requisitos del
artículo 25 del Código Procesal del Trabajo. Esto es tan cierto como que la
doctrina enseña que la corrección de la demanda hecha por orden del juez,
antes de su traslado al demandado, no impide al demandante ejercitar su
derecho de corregirla, aclararla o enmendarla por su propia voluntad dentro de
la primera (1ª) audiencia de trámite. Concluida tal audiencia, precluye para el
demandante la posibilidad para aclarar o adicionar su demanda.
49

Es posible incluir o suprimir demandantes o demandados y peticiones o hechos,


pero no en su totalidad y siempre que el litigio siga siendo en el fondo, el mismo.
Igualmente, las correcciones , aclaraciones o enmiendas pueden versar sobre
medios probatorios y redacción.

Si el demandado está presente en la primera (1ª) audiencia de trámite, se le


corre traslado en la misma diligencia y éste puede contestarla en el acto o
solicitar señalamiento de una nueva fecha para hacerlo, pedimento al cual debe
acceder el juez.

Si se trata de incluir en la parte demandada a una persona no indicada como tal


en la demanda primitiva, el juez no tiene camino diferente al de admitir la
corrección y ordenar la suspensión de la audiencia para que se haga la
notificación y el traslado a ese nuevo demandado.

Si el demandado no se halla presente en la primera (1ª) audiencia de trámite, el


juez debe admitir la corrección y suspender la audiencia, a efectos de que se
haga el traslado de la corrección al demandado.

8. NOTIFICACION DEL AUTO ADMISORIO DE LA DEMANDA. El auto


admisorio de la demanda se debe notificar PERSONALMENTE al
demandado, en la dirección anunciada en la demanda.

Pero pueden suceder dos (2) eventos: que el demandante ignore la residencia
del demandado o que conociéndola, dicho accionado se oculte.

a) Si la residencia del demandado no es conocida, el demandante, al


presentar su demanda, jurará ante el juez que la ignora, y en tal caso se le
nombrará un curador para la litis.

En el procedimiento civil este juramento se considera prestado al presentarse la


demanda y no es necesaria una diligencia posterior antes de la admisión de la
demanda, como lo exige el procedimiento laboral.

En el procedimiento civil, el emplazamiento precede al nombramiento del


curador y suspende el proceso; en el procedimiento laboral, no.

Una vez tomado el juramento al demandante y admitida la demanda, el juez


procede a nombrar un curador para la litis, el cual debe ser abogado y le
notificará el auto admisorio de la demanda. Sin embargo, debe proceder al
emplazamiento del demandado, de conformidad con el artículo 318 del Código
de Procedimiento Civil. El término del emplazamiento no suspende la
50

actuación, vale decir, el proceso se sigue tramitando, pero, y ello es de


importancia, no se dictará sentencia antes de que se haya cumplido el
emplazamiento. En otras palabras, el emplazamiento se surte en forma
simultánea con la tramitación del proceso. Es ésta una clara manifestación del
principio de celeridad procesal.

Para el emplazamiento se procederá así: a través de un edicto se expresará la


naturaleza del proceso y el nombre de las partes. El edicto se fijará en lugar
visible de la secretaría del juzgado por el término de veinte (20) y se publicará
por una (1) vez dentro del mismo término en un diario de amplia circulación en
la localidad, a juicio del juez, y por medio de una radiodifusora del lugar si la
hubiere, entre las siete (7) de la mañana y las diez (10) de la noche. La página
del diario en que aparezca la publicación y una constancia auténtica del
administrador de la emisora sobre su transmisión, se agregarán al expediente.
Este aviso será firmado únicamente por el secretario. Transcurridos cinco (5)
días a partir de la expiración del término del emplazamiento sin que el
emplazado haya comparecido a notificarse, el juez le designará un curador ad
litem, con quien se surtirá la notificación.

El curador ad litem actuará en el proceso hasta cuando concurra a él la persona


que represente, o un representante de ésta . Dicho curador está facultado para
realizar todos los actos procesales que no estén reservados a la parte misma,
así como para constituir apoderado judicial bajo su responsabilidad, pero no
puede recibir ni disponer del derecho en litigio.

El curador ad litem no puede desistir de la demanda, a menos que previamente


obtenga licencia judicial.

Si se probare que el demandante, su representante o apoderado, conocían el


lugar donde hubiera podido encontrarse al demandado, se impondrá al
responsable multa de veinte (20) salarios mínimos mensuales, y por trámite
incidental, condena individual o solidaria, según el caso, a indemnizar los
perjuicios que con su conducta haya ocasionado al demandado o a terceros, sin
menoscabo de la nulidad por no haberse practicado en legal forma la
notificación al accionado del auto que admite la demanda. Además, se enviará
copia al funcionario penal competente para que adelante la correspondiente
investigación.

b) Si el demandado se oculta, el juez, previa comprobación sumaria del hecho


(el informe que rendirá el secretario sobre las diligencias adelantadas para la
notificación del libelo), le nombrará curador ad litem y procederá al
51

emplazamiento, de acuerdo con lo estudiado anteriormente, teniendo en cuenta


el siguiente procedimiento:

Si el demandado no se hallare en la dirección indicada en la demanda, o


cuando se impida la notificación del auto admisorio de ésta, el notificador
entregará una aviso a cualquier persona que se encuentre en el lugar indicado y
manifieste ser ese su sitio de trabajo o de habitación, aviso en el cual se
informará al demandado que debe concurrir al despacho judicial dentro de los
diez (10) días siguientes al de su fijación para notificarle dicho auto y que si no
lo hace se le designará curador ad litem y se procederá al emplazamiento, sin
necesidad de auto que lo ordene, de conformidad con el artículo 320 del Código
de Procedimiento Civil.

Es importante resaltar las DIFERENCIAS que existen entre el procedimiento civil


y el procedimiento laboral en cuanto al tratamiento que se da al caso de que se
ignore el domicilio del demandado o de que éste no quiera concurrir al proceso:

1) Al paso que en materia civil el emplazamiento precede a la designación


del curador, en laboral el nombramiento precede al emplazamiento.

2) Al paso que en civil se suspende la actuación durante el término del


emplazamiento, en laboral se continúa el trámite del proceso.

3) Al paso que en civil cuando se ignora la residencia del demandado basta


con que se haga en la demanda la afirmación bajo juramento que se
entenderá prestado por la presentación de la misma, en laboral es forzoso
jurarlo ante el juez como diligencia previa a la admisión.

En conclusión, el auto admisorio de la demanda debe notificarse personalmente


al demandado o al curador ad litem en los términos referidos anteriormente.

9. CONTESTACION A LA DEMANDA. Una vez se le notifica al demandado


el auto admisorio de la demanda, éste tiene la posibilidad de contestarla o
no. En este último caso, ello no constituye un indicio grave en contra del
accionado, como sí ocurre en el procedimiento civil porque el artículo 30 del
Código Procesal del Trabajo regula expresamente las consecuencias de esta
conducta en el sentido de que el juez adelantará la tramitación oficiosa del
proceso, aún sin la presencia de las partes, pues en los procesos del trabajo
está interesada toda la comunidad, por tratarse de las leyes sociales de
orden público y tener interés también el Estado y la colectividad en que se
conserve la paz social.
52

Si el demandado opta por contestar la demanda, debe ceñirse a las


indicaciones que trae el artículo 31 del Código Procesal del Trabajo. Expresará
cuáles hechos admite y cuáles rechaza o niega, e indicará los hechos y razones
en que apoya su defensa, agregando una relación de los medios de prueba que
pretenda hacer valer; tales medios probatorios deben ser específicos y
detallados.

Si hay pluralidad de demandados, el traslado de la demanda se da por un


término común de seis (6) días, lo cual significa que éste se entiende vencido
solamente cuando ha quedado surtido con el último de los demandados que
haya sido notificado.

10. DEMANDA DE RECONVENCIÓN. El demandado, dentro del término de


traslado de la demanda, podrá presentar demanda de reconvención en contra
de uno o varios de los demandantes, siempre que se reúnan los siguientes
requisitos:

a) Que el juez tenga competencia para conocer del asunto.

b) Que el asunto se pueda tramitar por la vía ordinaria.

c) Que provenga de una misma causa que la de la demanda principal, es


decir que sea la misma relación jurídico laboral planteada.

La demanda de reconvención deberá reunir los requisitos formales de toda


demanda y se formulará en escrito separado del de la contestación. El poder
para contestar la demanda habilita para demandar en reconvención.

De la demanda de reconvención se dará traslado común por tres (3) días al


reconvenido, y de allí en adelante se sustanciarán bajo una misma cuerda y se
decidirá en la sentencia.

El apoderado del demandante principal puede notificarse del auto admisorio de


la demanda de reconvención y puede intervenir en su trámite, sin necesidad de
un nuevo poder.
53

CAPITULO XI

EXCEPCIONES

LAS EXCEPCIONES son los medios defensa que tiene el demandado para
mejorar o sanear el procedimiento o para atacar el derecho pretendido.

Así como el demandante hace su ataque a través de la acción, el demandado


se defiende a través de las excepciones.

Las excepciones deben ser declaradas de oficio por el juez, salvo las de
PRESCRIPCIÓN, COMPENSACIÓN Y NULIDAD RELATIVA, toda vez que
éstas necesariamente deben ser alegadas por el demandado, so pena de
entenderse que ha renunciado a ellas.

CLASIFICACIÓN DE LAS EXCEPCIONES. Las excepciones en materia laboral


se clasifican en previas o dilatorias y de fondo o perentorias.

1. EXCEPCIONES PREVIAS O DILATORIAS. Son aquellas encaminadas a


atacar el procedimiento y su formulación propende por el mejoramiento de éste,
de suerte que puede llegar a suspender o terminar el proceso.
54

Conforme al artículo 97 del Código de Procedimiento Civil, se pueden proponer


las siguientes excepciones previas:

a) Falta de jurisdicción.

b) Falta de competencia.

c) Cláusula compromisoria o compromiso.

d) Inexistencia del demandante o del demandado.

e) Incapacidad o indebida representación del demandante o del


demandado.

f) No haberse presentado prueba de la calidad de heredero, cónyuge, curador


de bienes, administrador de comunidad, albacea y en general de la calidad
en que actúe el demandante o se cite al demandado.

g) Ineptitud de la demanda por falta de los requisitos formales o por


indebida acumulación de pretensiones.

h) Habérsele dado a la demanda el trámite de un proceso diferente al que


corresponde.

i) No comprender la demanda a todos los litisconsortes necesarios.

j) Pleito pendiente entre las mismas partes y sobre el mismo asunto.

k) No haberse ordenado la citación de otras personas que la ley dispone


citar.

l) Haberse notificado la admisión de la demanda a persona distinta de la que


fue demandada.

En el trámite de un proceso ordinario de primera (1ª) instancia, las excepciones


previas podrán proponerse en la contestación de la demanda o en la primera
(1ª) audiencia de trámite. El juez debe decidirlas en la primera (1ª) audiencia de
trámite si el asunto fuere de puro derecho. Si hubiere hechos que probar,
deberán presentarse las pruebas y el juez resolverá allí mismo. Si el
55

demandante solicitare la celebración de una nueva audiencia para contraprobar,


el juez, si lo considera conveniente, podrá decretarla .

Las excepciones de COSA JUZGADA, TRANSACCIÓN Y CADUCIDAD de la


acción en el procedimiento civil se pueden proponer como previas; no en el
procedimiento laboral, por tener su propia reglamentación y regularse
íntegramente la materia, de conformidad con reiteradas interpretaciones
jurisprudenciales.

2. EXCEPCIONES DE FONDO O PERENTORIAS. Son aquellas


encaminadas a contradecir el nacimiento del derecho pretendido, o para
extinguirlo o para negar su exigibilidad, tales como el pago, la compensación,
la prescripción, la transacción, la cosa juzgada, etcétera.

Tales excepciones de fondo podrán proponerse en la contestación de la


demanda o en la primera (1ª) audiencia de trámite y podrá solicitarse la práctica
de pruebas para demostrarlas. Serán resueltas en la sentencia.

CAPITULO XII

REPRESENTACIÓN JUDICIAL

1. NOCIONES GENERALES. La Carta Política en su artículo 229 dispone


como norma general que para acceder a la administración de justicia se
56

requiere ser abogado aunque, y por excepción, la ley podrá indicar cuándo
se puede hacer sin la representación de abogado.

Al estudiar la figura de los presupuestos procesales se analizaron estas


excepciones en materia laboral.

2. REPRESENTACION DE LAS PERSONAS JURIDICAS. Las personas


jurídicas comparecerán a los procesos laborales por medio de sus
representantes constitucionales, legales o convencionales, según el caso.

Cabe entonces diferenciar, al respecto, la representación de las personas


jurídicas de derecho público y la de las personas jurídicas de derecho privado.

a) PERSONAS JURIDICAS DE DERECHO PUBLICO. Comparecen así:

1) LA NACIÓN COLOMBIANA, por medio de los ministros y directores de


departamento administrativo; quienes pueden delegar tal función en
subalternos con categoría superior a jefe de sección y pueden igualmente
constituir apoderados especiales (Constitución Política, artículo 208 y Código
de Procedimiento Civil, artículo 64).

2) Los DEPARTAMENTOS comparecen por medio del gobernador


(Constitución Política, artículo 303).

3) Los MUNICIPIOS comparecen por medio del respectivo alcalde


(Constitución Política, artículo 314).

4) Los ESTABLECIMIENTOS PÚBLICOS, las EMPRESAS


INDUSTRIALES y COMERCIALES del ESTADO (nacionales,
departamentales y municipales) y las SOCIEDADES de ECONOMÍA MIXTA
comparecen por medio de sus representantes legales.

b) PERSONAS JURIDICAS DE DERECHO PRIVADO. Comparecen al


proceso, así:

1) Las ASOCIACIONES y FUNDACIONES, por medio de la persona que de


acuerdo con sus estatutos lleva la representación legal (Código Civil , artículo
639).
57

2) Las SOCIEDADES CIVILES y COMERCIALES por intermedio de las


personas a quienes se haya dado la representación legal en el respectivo
contrato de sociedad (Código de Comercio, artículo 196).

3) Las SOCIEDADES EXTRANJERAS, comparecerán por medio del


apoderado especial constituído en el lugar donde tengan negocios (Código
de Procedimiento Civil, artículo 48).

4) Los empleadores que tengan SUCURSALES o AGENCIAS


dependientes de su establecimiento en otros municipios, distintos del
domicilio principal, deben constituir públicamente un apoderado con la
facultad de representarlos en procesos o controversias relacionados con los
contratos de trabajo que se hayan ejecutado o deban ejecutarse en el
respectivo municipio.

3. PRUEBA DE LA PERSONERIA. Ya se explicó que en derecho procesal


laboral, a diferencia del procedimiento civil, el demandante no está obligado a
presentar con la demanda la prueba de la existencia de la persona jurídica
contra la cual va dirigida ni la de la calidad de su representante. Le bastará
con designarlos, a menos que en el proceso se debata como cuestión
principal este punto.

Lo anterior busca exonerar al trabajador demandante de los gastos que le


representaría la consecución de la prueba sobre existencia y personería en caso
de que su demandado sea una persona jurídica. De paso le evita, además, las
dificultades que su logro implica.

Desde luego, si quien actúa como DEMANDANTE es una persona jurídica de


DERECHO PRIVADO, sí está obligado a presentar con la demanda la prueba
de su existencia y representación legal.

En cuanto a la relativa exoneración de pruebas que se hace en el artículo 36 del


Código Procesal del Trabajo, es necesario observar que en la práctica resulta
aconsejable para este tipo de demandas, contar desde un comienzo con la
prueba sobre la existencia y representación de la entidad demandada, para así
evitar fallos inhibitorios como también sentencias condenatorias contra personas
inexistentes.
58

CAPITULO XIII

INCIDENTES

1. DEFINICION. Puede entenderse como INCIDENTES las controversias de


carácter accesorias señaladas expresamente por el legislador, que se
presentan en el trámite de un proceso o que tienen alguna incidencia o guardan
relación con la cuestión principal objeto de la litis; por ejemplo los impedimentos
y recusaciones, las nulidades, la acumulación de procesos, etcétera. Cuando
tales controversias impiden la continuación del proceso, requieren previo
pronunciamiento por parte del juez. En los demás casos deberán tramitarse en
el curso del proceso, sin interrumpirlo y decidirse en la sentencia que ponga fin
al mismo.

2. CLASIFICACION. En el procedimiento laboral no existe una clasificación


taxativa de los asuntos que deben tramitarse como incidente. Basta
entonces ensayar un análisis para determinar si los incidentes que trae el
Código de Procedimiento Civil, pueden tener cabida en los procesos
laborales:

a) Conflictos de Competencia. Siempre que el juez declare su


incompetencia para conocer de un proceso, ordenará remitirlo al que estime
competente dentro de la misma jurisdicción. Cuando el juez que reciba el
expediente se declare, a su vez, incompetente, solicitará que el conflicto se
decida por la autoridad judicial que corresponda, a la que enviará la
actuación. Estas decisiones son inapelables.

El juez que reciba el proceso no podrá declararse incompetente cuando el


proceso le sea remitido por su respectivo superior jerárquico o por la Corte
Suprema de Justicia.
59

La declaración de incompetencia no afecta la validez de la actuación cumplida


hasta entonces.

b) Nulidades procesales . En los procesos laborales pueden presentarse las


siguientes causales de nulidad:

1) Las contempladas como tales en el Código de Procedimiento Civil.

2) El adelantar la actuación sin cumplir con los principios de oralidad y


publicidad (Código Procesal del Trabajo, artículo 42). Y,

3) El omitir la etapa de conciliación en aquellos procesos en que es


legalmente obligatoria.

c) Acumulación de procesos. El decreto 2651 de 1991, artículo 52,


consagró esta figura de manera expresa en el procedimiento laboral .

El DEMANDANTE podrá acumular en UNA MISMA DEMANDA varias


pretensiones contra el mismo demandado o demandados, aunque no sean
conexas.

En los procesos laborales también se permite en una demanda, la


acumulación de pretensiones de VARIOS DEMANDANTES contra el mismo o
varios demandados, cuando se presente uno (1) de los siguientes eventos:

1) Que provengan de una misma causa.

2) Que se originen en una misma norma o fuente de derecho.

3) Que versen sobre el mismo objeto.

4) Que deban servirse de las mismas pruebas, aunque sea diferente el


interés de unos y otros.

El DEMANDADO podrá solicitar la acumulación de procesos, siempre que


concurran los siguientes requisitos:

1) Que el juez sea competente para conocer de ellos.


60

2) Que las pretensiones no se excluyan entre sí, salvo que se propongan


como principales y subsidiarias. Y,

3) Que todas puedan tramitarse por el mismo procedimiento.

En los procesos laborales, en ningún caso procede la acumulación de procesos


que cursen en distintos distritos judiciales.

d) Impedimentos y recusaciones. Este incidente persigue que los


procesos sean resueltos dentro de la mayor imparcialidad posible.

Las causales de impedimentos y recusaciones de jueces y magistrados, al igual


que de los secretarios, están basadas principalmente en la amistad, la
enemistad, el parentesco, etcétera, y están consagradas taxativamente en el
Código de Procedimiento Civil.

e) Amparo de pobreza. Este incidente se concederá a quien no se halle


en posibilidad de atender los gastos del proceso, sin menoscabo de lo
necesario para su propia subsistencia y la de las personas a quienes por ley
debe alimentos, salvo cuando se pretenda hacer valer un derecho litigioso
adquirido a título oneroso.

El amparado por pobre no estará obligado a prestar cauciones procesales ni a


pagar expensas , honorarios de auxiliares de la justicia, u otros gastos de la
actuación y no será condenado en costas.

f) Tacha de peritos y testigos. Son incidentes relativos a pruebas. Los


peritos pueden ser recusados por las mismas causales de los jueces. Los
testigos pueden ser tachados de sospechosos.

g) Interrupción y suspensión del proceso. Por el principio de la


impulsión oficiosa, el proceso laboral no puede ser interrumpido ni
suspendido, motivo por el cual este incidente no es de recibo en el
procedimiento laboral.

3. PROPOSICION Y SUSTANCIACION. De acuerdo con el artículo 37 del


Código Procesal del Trabajo, los incidentes sólo podrán proponerse en la
primera (1ª) audiencia de trámite. Se sustanciarán sin interrumpir el curso
del proceso y se decidirán en la sentencia definitiva, salvo aquellos que por
su naturaleza o sus fines requieran una decisión previa.
61

No obstante los términos de la norma referida, ella podría ser violatoria del
derecho de defensa, porque no es cierto que los incidentes sólo se podrán
proponer en la primera (1ª) audiencia de trámite. También pueden proponerse
en una audiencia posterior, si los hechos ocurrieron con posterioridad.

La norma general es que los incidentes deben resolverse antes de la sentencia,


con excepción de la tacha de testigo, que es lo contrario a lo que dice la norma.

4. AUDIENCIA Y FALLO. Propuesto en tiempo un incidente, el juez,


dentro de la misma audiencia resolverá si lo admite o rechaza. Si hubiere
hechos que probar y no se hubieren presentado las pruebas en el acto, se
señalará el día y la hora para una nueva audiencia, con el fin de practicar las
pedidas y decretadas, y se decidirá allí mismo o en la sentencia, según
corresponda.

CAPITULO XIV

NOTIFICACIONES. LEER DEL CÓDIGO ART 41. MOD. ART 20 LEY 712 DE
2001.

1. ASPECTOS GENERALES. “Notificar” es aquel acto real o presunto


por medio del cual se pone en conocimiento de las partes, y en algunos
casos de funcionarios públicos o de terceros, las decisiones que se dicten en
62

un proceso judicial. Puede también entenderse como sinónimo de


“informar” o “comunicar”.

La importancia de las notificaciones radica en que por norma general, ninguna


decisión produce efectos antes de ser comunicada a quien interese.

2. FORMAS DE NOTIFICACION. Las formas de notificación de las


providencias judiciales son, de manera general:

a) Personal.

b) En estrados.

c) Por estados

d) Por edicto. Y,

e) Por conducta concluyente.

A pesar de que el legislador quiso restringirlas en el caso del proceso laboral, a


las personales, en estrados y por estados, lo cierto es que, por vacíos en el
procedimiento laboral y por analogía, se acepta en este procedimiento la
notificación por edicto y por conducta concluyente.

a) NOTIFICACION PERSONAL. Es la notificación por excelencia, la cual se


practica así: el secretario, el notificador o quien la ley disponga, pondrá en
conocimiento del interesado la providencia respectiva en cualquier día y hora,
hábil o no. De ello se extenderá un acta en la que se expresará en letras la
fecha en que se practique, el nombre del notificado y la providencia que se
notifica; acta que deberá firmarse por éste y el empleado que haga la
notificación. Si al notificador no se le permite tener acceso a quien deba ser
notificado, por causa distinta de acto de autoridad, se procederá a entregarle
un aviso a cualquier persona que se encuentre allí y manifieste que habita o
trabaja en ese lugar, en el cual se expresará el proceso de que se trata, la
orden de comparecer y el objeto de la comparecencia, así como el lugar,
fecha y hora en que deba surtirse la diligencia para la cual se cita o el término
de que disponga para comparecer, según fuere el caso. El secretario deberá
firmar el aviso.
63

La persona que reciba el aviso deberá firmar la copia que conserve el


notificador, la cual se agregará al expediente; si se niega a hacerlo, se dejará
constancia de ello.

El aviso se fijará en la puerta de acceso a dicho lugar, salvo que se impida, al


notificador, fijarlo. La notificación se considerará efectuada al finalizar el día
siguiente al de la fijación del aviso o a aquél en que debía hacerse ésta.

Copia del aviso se remitirá a la misma dirección por correo, de lo cual dejará
constancia el secretario en el expediente.

En la misma fecha en que se practique la diligencia para la notificación personal,


el notificador rendirá informe por escrito de los motivos que le hayan impedido
efectuarla o dar cumplimiento a lo dispuesto anteriormente. Este informe se
considerará rendido bajo juramento.

Cuando se trata de notificar el AUTO ADMISORIO DE LA DEMANDA o el que


libra MANDAMIENTO EJECUTIVO, en el aviso se informará al demandado que
debe concurrir al despacho judicial dentro de los diez (10) días siguientes al de
su fijación, para notificarle dicho auto y que se si no lo hace se le designará
curador ad litem y se le emplazará. Si transcurre este término sin que el citado
comparezca, el secretario dejará constancia de ello y se procederá al
emplazamiento sin auto que lo ordene.

Cuando la notificación personal deba practicarse por comisionado, el comitente


designará el curador ad litem y luego comisionará para los emplazamientos.

Este trámite es procedente en el procedimiento laboral cuando quien deba ser


notificado no es hallado en la dirección que aparece en la demanda. Cuando se
oculta para impedir la notificación, se deberá proceder al emplazamiento
conforme al artículo 29 del Código de Procesal del Trabajo.

Si el notificado no sabe, no puede o no quiere firmar, el notificador expresará


esta circunstancia en el acta; el informe del notificador se considerará rendido
bajo juramento, que se entenderá prestado con la firma del acta.

Al notificado no se le admitirán otras manifestaciones que la de asentimiento a


lo resuelto, la convalidación de lo actuado, el nombramiento prevenido en la
providencia y la interposición de los recursos del caso.

Los secretarios y notificadores sólo podrán hacer estas notificaciones dentro del
territorio donde tiene competencia el juez a cuyo servicio se encuentran.
64

La notificación que se haga a funcionarios públicos se surtirá sin dejarles el


expediente en su poder, salvo norma en contrario.

Cuando quien deba ser notificado personalmente se halle en otro lugar, la


notificación se hará por juez comisionado. Si se encontrare en el exterior, se
hará a través del cónsul colombiano o de una autoridad judicial del país, por
conducto del Ministerio de Relaciones Exteriores.

De conformidad con el artículo 41 del Código Procesal del Trabajo, deben


notificarse personalmente los siguientes actos:

1) Al demandado, la del auto que le confiere traslado de la demanda y, en


general, la que tenga por objeto hacerle saber la primera (1ª) providencia que
se dicte.

2) La primera (1ª) que se haga a los empleados públicos en su carácter de


tales.

3) La primera (1ª) que se haga a terceros; por ejemplo, en los casos de


llamamiento en garantía.

4) El mandamiento de pago.

5) Al ejecutado, el auto que deniega el mandamiento de pago, cuando es


apelado.

Notificaciones a las entidades públicas. La ley 446 de 1998 en su artículo 23


determinó que en todas las jurisdicciones y respecto a “entidades públicas”
opera una particular forma de notificación personal, tratándose del AUTO
ADMISORIO DE LA DEMANDA. Tales entidades pueden ser del orden central
como del descentralizado, ya desde el punto de vista territorial ora del funcional.
El procedimiento es el siguiente:

Por regla general, el auto admisorio de la demanda que se dirija contra una
entidad pública se notificará a su representante legal o a quien éste haya
delegado esa función.

Si esas personas, por cualquier motivo, no pudieren recibir la notificación o no


fuesen encontradas por el notificador judicial, aquélla se realizará mediante la
entrega que el mencionado empleado haga al servidor público que lo atienda o
65

reciba, de copia auténtica de la demanda, sus anexos, del auto admisorio y del
aviso de citación.

De estos hechos se debe dejar constancia en el expediente en diligencia que


deben suscribir el notificador y quien reciba.

Las dos (2) posibilidades anteriores tendrán ocurrencia cuando el demandante


haga uso de su derecho de solicitar que se adelante la notificación por medio de
funcionario comisionado para cuando no se demanda en la sede de la
demandada.

Puede suceder también que la demanda se incoe en lugar diferente a la sede


de la entidad pública y el demandante no solicite notificarse el auto admisorio
por medio de comisionado ubicado en ella. En este caso y siempre y cuando se
trate de asuntos nacionales, mas no territoriales (departamentales, municipales,
distritales) por cuanto éstos necesariamente deben cumplir los pasos señalados
anteriormente, la notificación se cumplirá por medio del funcionario de la
institución nacional demandada de mayor categoría en la seccional.

Si no existiere funcionario alguno que a nivel seccional cumpla las labores para
la accionada, la notificación se consumará por medio del gobernador o el
alcalde correspondiente, quien so pena de caer en falta disciplinaria, deberá
comunicar lo ocurrido, al día siguiente de la notificación, al representante legal
de la demandada. En este caso, la notificación se tendrá por realizada cinco (5)
días después de aquél en que se surtió la diligencia respectiva que deberá
firmar el notificador y el respectivo funcionario.

b) NOTIFICACION EN ESTRADOS. El fundamento de este sistema se


encuentra en el hecho de que la mayoría de los actos del proceso se
practican dentro de la audiencia pública. Al autorizarse esta modalidad, se
busca aligerar la notificación de las providencias que se dicten dentro de las
audiencias. Se entenderán surtidos los efectos de estas notificaciones desde
su pronunciamiento.

Como el artículo 41 del Código Procesal del Trabajo habla genéricamente de


“providencias”, ha de entenderse entonces que comprende los autos de
sustanciación, los autos interlocutorios y las sentencias.

El referido artículo tampoco distingue si la notificación en estrados tiene efectos


tanto para las partes presentes en la audiencia, como para las ausentes de ella.
Al respecto, cabe explicar lo siguiente: si el mismo artículo establece que por
estados se notificarán los autos de sustanciación y los interlocutorios cuando no
66

se hubiere notificado en estrados a las partes o a alguna de ellas, es forzoso


deducir que si se trata de autos (no de sentencias) dictados en audiencia, sólo
opera la notificación en estrados para la parte que haya asistido a la audiencia.

Sobra advertir que si ambas partes concurren a la audiencia, por el sólo hecho
de pronunciamiento del auto dentro de ella se surte la notificación en forma
plena y no es necesario notificarlo por estados. Si asistió una, sola para la
ausente debe acudirse a la notificación por estados.

c) NOTIFICACION POR ESTADOS. El “ESTADO” es una lista que elabora


el secretario del juzgado, la cual se fijará al día siguiente al del
pronunciamiento del auto respectivo y permanecerá fijada un (1) día, vencido
el cual se entenderán surtidos sus efectos.

En dicha lista debe constar:

1) La determinación de cada proceso por su clase (ordinario, especial,


sumario).

2) Los nombres del demandante y el demandado o de las personas


interesadas en el proceso o diligencia. Si varias personas integran una parte,
bastará la designación de la primera (1ª) de ellas, añadiendo la expresión “y
otros”.

3) La fecha del auto.

4) La fecha del estado.

5) La firma del secretario.

El estado se fijará en un lugar visible de la secretaría y permanecerá allí durante


las horas de trabajo del respectivo día.

De las notificaciones hechas por estados, el secretario dejará testimonio con su


firma al pie de la providencia notificada.

Se notifican por estados:

1) Los autos de sustanciación y los interlocutorios, cuando no se hubieren


efectuado en estrados a las partes o a alguna de ellas.
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2) Las del primer (1er) auto de sustanciación que se dicte en la segunda (2ª)
instancia y en casación, así como la del auto en que se cite a las partes para
la primera (1ª) audiencia de cualquier instancia. Es entendido que sólo estas
providencias podrán dictarse por fuera de audiencia.

d) NOTIFICACION POR EDICTO. El Código Procesal del Trabajo no


consagra esta forma de notificación. Pero por desarrollo jurisprudencial ha
venido aplicándose para la SENTENCIA de casación y la de homologación.

En efecto, si no es posible proferir la sentencia dentro de audiencia, no puede


hablarse de que quede notificada “en estrados”. El estado sólo está autorizado
para la notificación de autos, no para las sentencias. Existiría entonces la
posibilidad de notificarla personalmente, guardando las reglas generales del
derecho procesal. Y si las partes acuden voluntariamente, no cabe duda de que
debe notificárseles personalmente. Pero puede suceder que una (1) de las
partes o las dos (2) no concurran a la secretaría y como la providencia no
adquiere firmeza hasta tanto sea notificada y el proceso no puede quedar
indefinidamente paralizado, no hay otro remedio que proceder a la notificación
por edicto, la cual debe hacerse conforme a lo dispuesto por la ley procesal civil.

El edicto deberá contener:

1) La palabra “edicto” en su parte superior.

2) La determinación del proceso de que se trata.

3) Los nombres del demandante y del demandado.

4) La fecha de la sentencia.

5) La firma del secretario.

El edicto se fijará en lugar visible de la secretaría por tres (3) días y en él


anotará el secretario las fechas y horas de fijación y desfijación. El original se
agregará al expediente y una copia se conservará en el archivo en orden
riguroso de fechas.

La notificación se entenderá surtida al vencimiento del término de fijación del


edicto.
68

e) NOTIFICACION POR CONDUCTA CONCLUYENTE. Se puede


presentar cuando una parte o un tercero manifiesta que conoce determinada
providencia o la menciona en escrito que lleve su firma, o verbalmente
durante una audiencia o diligencia. Si queda constancia en el acta, se
considerará notificada personalmente de dicha providencia en la fecha de
presentación del escrito o de la audiencia o diligencia .

La jurisprudencia considera que la simple presentación del poder no puede


interpretarse como que el demandado se da por notificado por conducta
concluyente del auto admisorio de la demanda o del mandamiento ejecutivo, ya
que la norma procesal civil exige que la parte manifieste que conoce la
providencia de que se trata.

CAPITULO XV

PRUEBAS

1. ASPECTOS GENERALES. Planteada la relación jurídico procesal, y


ante el fracaso del intento conciliatorio, el juez debe practicar las pruebas
decretadas en las oportunidades legales.

Se denomina PRUEBAS el conjunto de reglas que regulan la admisión,


producción, asunción y valores de los diversos medios que pueden emplearse
para llevar al juez la convicción sobre los hechos que interesan al proceso.

En relación con el decreto, práctica y valoración de las pruebas se deben tener


en cuenta las siguientes REGLAS:

a) Ningún juez puede valerse de sus conocimientos personales para


resolver un asunto jurídico sometido a su decisión.

b) La prueba debe servir para demostrar lo debatido en un proceso, sin


importar la parte que la pidió o la aporta al proceso.

c) La parte contra quien se aduce una prueba debe tener la posibilidad de


controvertirla.
69

d) La prueba debe cumplir con las formalidades exigidas por la ley en


cuanto a su oportunidad de pedirlas, su decreto, su práctica y el cumplimiento
de las formalidades propias de cada una de ellas.

e) La prueba debe ser pertinente, idónea y útil al proceso. Las pruebas no


deben ser prohibidas, ineficaces ni superfluas.

f) Toda decisión judicial debe sustentarse en las pruebas regular y


oportunamente allegadas al proceso.

g) Incumbe a las partes probar el supuesto de hecho de las normas que


consagran el efecto jurídico que ellas persiguen.

h) Es nula de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido


proceso.

2. VALORACION DE LAS PRUEBAS. Para la valoración de las pruebas


por parte del juez existen tres (3) métodos: tarifa legal de pruebas, íntimo
convencimiento y libre formación del convencimiento o sana crítica.

En el procedimiento laboral, al igual que en el civil, el juez debe hacer un


análisis de las pruebas teniendo en cuenta la LIBRE FORMACIÓN DEL
CONVENCIMIENTO. Este consiste en que el juez debe inspirarse en los
principios científicos que informan la crítica de la prueba, atender las
circunstancias relevantes del litigio y la conducta procesal asumida por las
partes.

El juez está obligado a exponer razonadamente el mérito que le asigne a cada


prueba, y en la parte motiva de la sentencia deberá indicar los hechos y
circunstancias que causaron su convencimiento. Esto diferencia el “íntimo
convencimiento” de la “libre formación del convencimiento”.

Además el juez no puede desconocer las solemnidades prescritas en la ley


sustancial para la existencia o validez de ciertos actos.

3. OPORTUNIDADES PROCESALES PARA LA PRÁCTICA y EL


DECRETO DE PRUEBAS. Las pruebas deben ser pedidas, decretadas y
practicadas dentro de las formalidades legales.
70

Las pruebas sólo pueden SOLICITARSE para el DEMANDANTE, en la


demanda, o dentro de la primera (1ª) audiencia de trámite si corrige, aclara o
enmienda su demanda. Respecto al DEMANDADO, las oportunidades para
solicitar pruebas se limitan al contestar la demanda o en la primera (1ª)
audiencia de trámite, si propone excepciones.

El juez puede decretar PRUEBAS DE OFICIO en cualquier momento del


proceso, antes de dictar sentencia. En este caso, el costo de la prueba, si
hubiere lugar a él, será por cuenta de la parte a quien aproveche la prueba, o de
ambas, a criterio del juez. Este puede hacer uso de esta facultad, siempre y
cuando sea indispensable para el completo esclarecimiento de los hechos y no
debe utilizarse para corregir negligencias de alguna de las partes.

La facultad del juez respecto al decreto de pruebas de oficio tiene un límite:


sólo puede decretar la práctica de una prueba testimonial cuando el nombre del
testigo aparece de alguna manera involucrado dentro del proceso.

Las pruebas pedidas por las partes se DECRETARÁN dentro de la primera (1ª)
audiencia de trámite, o dentro de la audiencia única en los procesos de única
instancia o de fuero sindical.

El juez podrá, en providencia motivada, rechazar la práctica de pruebas y


diligencias inconducentes o superfluas en relación con el objeto del litigio.

4. CARGA DE LA PRUEBA. Por norma general incumbe a las partes


probar el supuesto de hecho de las normas que consagran el efecto jurídico
que ellas persiguen.

Empero, jurisprudencial y doctrinariamente se han establecido algunas pautas,


así:

a) Si se reclama INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO, el trabajador debe


probar el despido. El empleador debe probar su justificación.

b) Si se reclama SALARIO, se debe demostrar la prestación del servicio en


el lapso reclamado. Si no se demuestra su cuantía, se debe el que
ordinariamente se paga por la misma labor y a falta de éste, el que se fijare
teniendo en cuenta la cantidad y calidad del trabajo, la aptitud del trabajador
y las condiciones usuales de la región, conforme se determine a través de la
prueba pericial. De todas maneras, nadie podrá devengar menos del salario
71

mínimo legal, en proporción a las ocho (8) horas diarias de la jornada máxima
legal.

c) Si se reclama CESANTÍA, el trabajador debe demostrar las fechas de


ingreso y retiro, al igual que el salario. El empleador debe demostrar que las
canceló o depositó, que el trabajador no tenía derecho a ellas por las
funciones desempeñadas, o que fueron retenidas por haber terminado el
contrato laboral por las causales contempladas en el artículo 250 del Código
Sustantivo del Trabajo, es decir, por actos delictuosos del trabajador contra el
empleador o el personal directivo de la empresa, por daños materiales graves
que le causó intencionalmente a los edificios, obras y maquinarias o porque
reveló secretos técnicos o comerciales o dio a conocer asuntos de carácter
reservado, con grave perjuicio para la empresa.

d) Si se reclama PRIMA DE SERVICIOS, el trabajador debe demostrar que


laboró más de tres (3) meses en el respectivo semestre o que estuvo
vinculado a través de un contrato a término fijo inferior a un año. El
empleador deberá demostrar su pago, o que el contrato terminó con justa
causa, o que no es una empresa de carácter permanente.

e) Si se reclaman HORAS EXTRAS, el trabajador debe demostrar una a


una las horas extras que dice haber laborado. El empleador deberá probar
que las canceló , o que el trabajador estaba excluido de la regulación sobre
jornada máxima de trabajo.

f) Si se reclama una NIVELACIÓN DE SALARIOS con fundamento en el


principio “a trabajo igual, salario igual”, el trabajador debe demostrar que
desempeñó el puesto en jornada y condiciones de eficiencia también iguales.

g) Si se reclama la INDEMNIZACIÓN ORDINARIA DE PERJUICIOS POR


RIESGOS PROFESIONALES ocurridos por CULPA suficientemente
demostrada del empleador, el trabajador debe probar la ocurrencia del riesgo
y la culpa del empleador.

h) Si se reclama REINTEGRO por parte de un trabajador despedido


gozando de FUERO SINDICAL, el trabajador deberá demostrar que gozaba
de fuero sindical y el despido. El empleador deberá demostrar que tenía
autorización para el despido, o que no existía el fuero sindical, o que la
terminación del contrato no requería de previa calificación judicial.
72

i) Si se reclama la aplicación de alguna NORMA CONVENCIONAL, el


trabajador debe demostrar que era beneficiario de la convención colectiva de
trabajo, un ejemplar auténtico de la convención y la prueba de su depósito
oportuno.

5. MEDIOS DE PRUEBA. El artículo 51 del Código Procesal del Trabajo


establece que son admisibles todos los medios de prueba establecidos en la
ley. Sirven entonces como pruebas: la declaración de parte y la confesión, el
testimonio de terceros, la inspección judicial, los documentos, el dictamen
pericial, los indicios, las presunciones y el juramento.

El Código Procesal del Trabajo regula en forma completa la materia en cuanto a


los medios probatorios, lo cual no hace el procedimiento laboral, por lo que debe
operar la analogía, siempre y cuando aquellas normas no contravengan las
escasas que al respecto contempla el estatuto laboral, o los principios generales
de este procedimiento.
a) DECLARACION DE PARTE Y CONFESION. Es entendido que no toda
declaración de parte implica confesión, pues ésta sólo tiene presencia
cuando aquélla versa sobre hechos que conlleven consecuencias jurídicas
desfavorables para el declarante. Si éstas no se producen, entonces se está
frente a una típica declaración de parte.

La confesión se presenta como judicial y extrajudicial. La CONFESIÓN


JUDICIAL es la que se hace ante un juez en ejercicio de sus funciones.

La confesión judicial puede ser provocada o espontánea. La PROVOCADA es


resultante del interrogatorio de la contraparte o del juez. La ESPONTÁNEA se
encuentra en la demanda y su contestación o en cualquier otro acto del proceso
sin previo interrogatorio. Se presume que el apoderado judicial está autorizado
por su representado para confesar en la demanda, en las excepciones y en sus
correspondientes contestaciones.

Los aspectos más importantes de la confesión son los siguientes:

1) Que el confesante tenga capacidad para hacerla y poder dispositivo


sobre el derecho que resulte de lo confesado.

2) Que verse sobre hechos que produzcan consecuencias jurídicas


adversas al confesante o que favorezcan a la parte contraria.
73

3) Que recaiga sobre hechos respecto de los cuales la ley no exija otro
medio de prueba.

4) Que sea expresa, consciente y libre.

5) Que verse sobre hechos personales del confesante o de que tenga


conocimiento.

6) Que se encuentre debidamente probada, si fuere extrajudicial, o judicial


trasladada.

7) Podrá hacerse a través de apoderado judicial, cuando tenga facultad


expresa para ello.

Los representantes de la Nación Colombiana, los departamentos y los


municipios, no pueden confesar, pero sí rendir informes escritos bajo juramento,
a solicitud del juez.

La confesión es indivisible; el interrogatorio de parte, no .

El auto que cita a interrogatorio de parte en el curso de un proceso, se notificará


por ESTADOS. En caso de PRUEBAS ANTICIPADAS, debe notificarse
PERSONALMENTE.

No podrán formularse más de veinte (20) preguntas en el interrogatorio. Estas


podrán ser asertivas (preguntando si es o no cierto el hecho) o no asertivas.

La no comparecencia del citado hará presumir como ciertos los hechos


susceptibles de probarse por confesión. Igualmente se procederá cuando el
compareciente incurra en renuencia a responder o de respuestas evasivas. La
misma presunción se deducirá respecto de los hechos de la demanda y de las
excepciones de fondo, o de sus contestaciones, cuando no habiendo
interrogatorio escrito, el citado no comparece. Esta es la denominada
CONFESIÓN FICTA O PRESUNTA.

La confesión hecha al rendir un interrogatorio de parte como prueba anticipada,


constituye TÍTULO EJECUTIVO. La rendida dentro del proceso, no.

EL curador ad litem no tiene capacidad para confesar.


74

Cuando una persona jurídica tenga varios representantes, el interrogatorio


podrá ser rendido por cualquiera de ellos, aún cuando no esté autorizado para
obrar separadamente.

El interrogatorio puede ser oral o escrito. Si es escrito, las preguntas se pueden


presentar en sobre abierto o cerrado. El pliego podrá sustituirse al momento de
la diligencia, por preguntas verbales.

INTERROGATORIO LIBRE. El artículo 59 del Código Procesal del Trabajo


dispone que en cualquier estado del proceso, el juez podrá ordenar la
comparecencia de las partes a fin de interrogarlas libremente sobre los hechos
controvertidos. La parte citada podrá comparecer por medio de apoderado,
salvo el caso de que se trate de hechos personales.

Hay que aclarar que este medio probatorio, el único consagrado de manera
expresa en el procedimiento laboral, no es exactamente un interrogatorio de
parte, ya que no es pedido a solicitud de una de ellas, sino del juez.

Como no es un interrogatorio de parte, no hay límites de preguntas, y tampoco


opera la confesión ficta o presunta, si la parte no comparece a rendirlo, aun
cuando ese hecho podrá tenerse como indicio en su contra.

b) TESTIMONIO DE TERCEROS. Podría considerarse como la prueba más


importante en el proceso laboral, ya que, la mayoría de las veces, los jueces
fundamentan sus decisiones en testimonios.

El testimonio puede ser HISTÓRICO, cuando se limita a relatar hechos que


caen bajo el dominio de los sentidos, o TÉCNICO, cuando es rendido por
personas que tienen amplio conocimiento sobre una ciencia o arte.

Las características más ostensibles de la prueba testimonial son las siguientes:

1) No se podrán admitir más de cuatro (4) testigos por cada hecho. Lo


anterior implica que el límite se refiere a los hechos, y no al proceso. Por lo
tanto, una demanda que tenga tres (3) hechos, por ejemplo, puede tener
doce (12) testigos.

Lo restringido es la recepción de más de cuatro (4) testimonios por cada hecho,


lo cual no se hace extensivo a la solicitud de la prueba; es decir, cualquiera de
las partes puede pedirle al juez que decrete la recepción de ocho (8) testigos
para demostrar un hecho, pero sólo podrán recepcionarse, como máximo,
cuatro (4).
75

2) Toda persona tiene el deber de testimoniar; sin embargo, esta afirmación


tiene algunas excepciones por razones religiosas o de algunas profesiones
en especial, como la abogacía.

3) Existen testigos INHÁBILES ABSOLUTOS (los menores de doce (12)


años, los que se hallen bajo interdicción por causa de demencia y los
sordomudos que no puedan darse a entender por escrito o por lenguaje
convencional de signos traducibles por intérprete) y RELATIVOS (quienes al
momento de declarar tengan alteraciones mentales, se encuentren en estado
de embriaguez o bajo el efecto de sustancias estupefacientes y quienes el
juez considere inhábiles para testimoniar en un determinado momento,
conforme a las reglas de la sana crítica).

4) Se consideran como testigos SOSPECHOSOS a aquellas personas que


puedan parcializarse al rendir su declaración, por razón de parentesco,
dependencias, sentimientos o interés en relación con las partes o sus
apoderados.

En el procedimiento laboral, LA TACHA debe proponerse antes de rendirse el


testimonio, presentando prueba sumaria de ella. El juez resolverá la respectiva
tacha en la sentencia.

La simple condición de empleado del empleador, no convierte al testigo en


sospechoso, de acuerdo con reiteradas interpretaciones jurisprudenciales.

5) Con testimonios no se podrá demostrar la existencia de actos cuando la


ley exija algunas solemnidades especiales (pruebas ad substantiam actus).

6) Cuando se pidan testimonios, se deberán expresar los nombres y


apellidos de los testigos con la suficiente claridad.

7) Algunos funcionarios públicos importantes (Presidente de la


República, ministros, gobernadores, congresistas, magistrados de las altas
cortes, etcétera), declararán por medio de certificación jurada.

8) El testimonio de agentes diplomáticos y sus dependientes se hará a


través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

9) Si el testigo desobedece la orden del juez de comparecer a declarar, y no


se excusa dentro de los tres (3) días siguientes a la audiencia, se le
76

impondrá una multa de dos (2) a cinco (5) salarios mínimos mensuales, y
quedará siempre con la obligación de testimoniar. También podrá ser
conducido por la policía, a petición de parte o de manera oficiosa por el
juez.

10) Los testigos no pueden escuchar las declaraciones de quienes le


preceden.

11) El testigo no podrá leer notas o apuntes a menos que el juez lo autorice
cuando se trate de cifras o fechas o cuando se justifique sin afectar la
espontaneidad del testimonio.

12) Podrá haber CAREO entre los testigos, y entre éstos y las partes.

13) A los testigos residentes fuera de la sede del juzgado podrá exigírseles
que comparezcan a aquélla, si se consigna previamente el valor de los
gastos ocasionados por su estadía; si no, se enviará despacho comisorio al
lugar donde residan. El juez comisionado deberá dejar constancia de los
conceptos que le merezcan los deponentes y las circunstancias de mayor o
menor credibilidad de sus testimonios.

c) INSPECCION JUDICIAL. Esta prueba tiene por objeto verificar o aclarar


hechos materia del proceso y la decretará el juez de oficio o a petición de
parte. Consiste en el examen de personas, lugares, cosas o documentos.

Los aspectos más importantes de la inspección judicial, son:

1) Queda a discreción del juez si decreta o no la práctica de la prueba.


Podrá decretarla cuando considere que existen graves y fundados motivos
para hacerlo, o para aclarar hechos dudosos.

2) La diligencia debe cumplirse sin ocasionar grave daño para las partes o
para terceros, y sin obligarlos a violar secretos profesionales, comerciales o
artísticos.

3) Quien pida la inspección expresará con claridad y precisión los puntos


sobre los cuales ha de versar y si pretende que se practique con intervención
de peritos, caso en el cual formulará en el mismo acto el cuestionario que
aquellos deben absolver.
77

4) La diligencia se iniciará en el despacho del juez.

5) Si la inspección no se llevare a cabo por renuencia de la parte que deba


facilitarla, se tendrán como probados en su contra los hechos que la otra
parte se proponía demostrar, en los casos en que sea admisible la
confesión; en caso contrario, se le condenará, sin más actuación al pago de
una multa no superior a mil pesos ($1.000), y ese hecho podrá ser apreciado
por el juez como indicio en su contra. Si es un tercero se le impondrá una
multa en los mismos términos de la anterior.

El juez debe dejar constancia en el acta del hecho de la renuencia a la práctica


de la prueba, y puntualizar cuáles hechos habrán de presumirse como ciertos.

d) DOCUMENTOS. Son “documentos” los escritos, impresos, planos,


dibujos, cuadros, fotografías, cintas cinematográficas, discos, grabaciones
magnetofónicas, radiografías, talonarios, contraseñas, cupones, etiquetas,
sellos y en general, todo objeto mueble que tenga carácter representativo o
declarativo, y las inscripciones en lápidas, monumentos, edificios o similares,
según lo define el artículo 251 del Código de Procedimiento Civil.

Los documentos son PÚBLICOS cuando son otorgados por funcionarios


públicos en ejercicio de su cargo o con su intervención. Y, en sentido contrario,
PRIVADOS, cuando no reúnen los requisitos para ser documento público.

Los aspectos más importantes de la prueba documental, son:

1) El documento es AUTÉNTICO cuando exista certeza sobre la persona


que lo ha elaborado, manuscrito o firmado. El documento público se
presume auténtico; el privado es auténtico en los casos establecidos por la
ley.

2) Los documentos se aportarán al proceso en originales o copias, dentro


de las oportunidades legales.

3) En el curso de una inspección judicial se puede ordenar la expedición de


copias, o aportar documentos sobre los cuales recaiga la diligencia de
inspección.

4) Las copias tendrán el mismo valor probatorio del original cuando hayan
sido autorizadas por notario, director de oficina administrativa o de policía, o
secretario de oficina judicial, previa orden del juez, donde se encuentre el
78

original o una copia autenticada. Cuando sean autenticadas por notario,


previo cotejo con el original o la copia auténtica que se le presente. O
cuando sean compulsadas del original o de copia autenticada en el curso de
una inspección judicial, salvo que la ley disponga otra cosa.

5) Los documentos públicos otorgados en el extranjero deberán ser


autenticados por el cónsul de Colombia en dicho país.

6) Los libros de comercio hacen fe en los procesos entre comerciantes,


siempre que estén llevados en forma legal.

7) Los informes de bancos e instituciones de crédito sobre operaciones


comprendidas dentro del género de su negocios, se considerarán expedidos
bajo juramento y se apreciarán por el juez de acuerdo con las reglas de la
sana crítica.

8) El documento podrá ser tachado de falso.

e) DICTAMEN PERICIAL. Es procedente para verificar hechos que


interesen al proceso y que requieran especiales conocimientos científicos,
técnicos o artísticos.

Los aspectos más importantes de la prueba pericial, son:

1) Queda a criterio del juez del conocimiento si decreta o no el peritaje


pedido. Podrá decretarlo cuando él considere que necesita de algún experto
en conocimientos especiales.

2) El perito es un auxiliar de la justicia, y en ningún momento desplaza


al juez del conocimiento. Este podrá apartarse, válidamente, de un
dictamen pericial, sustentando debidamente los argumentos pertinentes.

3) Sobre un mismo punto sólo podrá haber un dictamen pericial, salvo que
fuere objetado y prosperare la objeción.

4) En el procedimiento laboral sólo podrá designarse un perito por hecho,


sin importar la clase de proceso.

5) Los peritos están impedidos y son recusables por las mismas causales
que los jueces. La TACHA deberá proponerse antes de que se rinda el
79

dictamen, acompañando la prueba sumaria del hecho en que se funde, y se


resolverá de plano. Si prospera, se nombrará un nuevo perito.

6) La prueba pericial podrá concurrir con la inspección judicial.

7) Del dictamen pericial podrá pedirse que sea complementado o aclarado,


u objetado por error grave.

8) El dictamen pericial debe ser apreciado por el juez, aún cuando no se


hubieren cancelado los honorarios del perito, quien tendrá acción ejecutiva
contra la parte que deba cancelarlos.

9) Las partes tienen el deber de colaborar con el perito. Si no lo hicieren se


les impondrá multa de cinco (5) a diez (10) salarios mínimos mensuales y su
conducta apreciada como indicio en su contra.

10) El juez podrá solicitar informes técnicos o científicos sobre avalúos y


otros hechos de interés para el proceso a los médicos legistas, a la policía
judicial, al Instituto Geográfico Agustín Codazzi, y en general a las entidades
y dependencias oficiales que dispongan de personal especializado, y a las
que tengan el carácter de consultoras del gobierno.

f) INDICIOS. Por medio de los “indicios” se parte de la existencia de un hecho


cierto y conocido, del cual se infiere la existencia de otro.

El hecho del cual se infiere otro se llama “indiciario” o “indicador”. Es indivisible,


y sus elementos constitutivos no pueden tomarse separadamente como hechos
indicadores.

El indicio es NECESARIO cuando la correspondencia y relación entre los dos


(2) hechos es tal, que existiendo el uno no puede menos de haber existido el
otro. Y es CONTINGENTE cuando la correspondencia y relación entre los dos
(2) hechos sólo muestra la posibilidad de que al existir el uno haya podido
suceder el otro.

En el procedimiento laboral pueden ser consideradas como indicios, entre otras,


las siguientes conductas:

1) Cuando la parte es citada a rendir interrogatorio y no asiste sin excusa


debidamente presentada dentro de la oportunidad legal, su conducta será
80

tenida como indicio en su contra, si no fuere posible probar los hechos a


través de la confesión.

2) Cuando se trate de probar obligaciones consignadas en documentos, o


su correspondiente pago, la falta de documento o de un principio de prueba
por escrito se apreciará por el juez como indicio grave de la inexistencia del
respectivo acto, a menos que por las mismas circunstancias en que tuvo
lugar, haya sido imposible de obtenerlo, o que su valor y la calidad de las
partes justifiquen tal omisión.

3) Cuando las partes no prestan la colaboración necesaria con los peritos


para el desempeño de sus funciones como tales.

4) Cuando la parte se oponga a la exhibición de documentos, y los hechos


que se pretendían demostrar no admitan prueba de confesión.

g) PRESUNCIONES. No son propiamente un medio probatorio, pero sí un


medio eficaz de ayuda al juez para resolver el conflicto sometido a su
decisión.

Se habla de PRESUNCION, cuando de un hecho conocido se deducen o


desprenden ciertos hechos o circunstancias desconocidas.

La presunción es SIMPLE O DE HOMBRE cuando no está establecida por la


ley; es LEGAL cuando los antecedentes o circunstancias que dan motivo a ella
son determinadas por la ley, pero se permite probar la existencia del hecho que
legalmente se presume, es decir, admite prueba en contrario; y es DE
DERECHO cuando reconocida por la ley, ésta no admite prueba en contrario.

Según el procedimiento civil, las presunciones establecidas por la ley serán


procedentes siempre que los hechos en que se fundamenten estén
debidamente probados.

El hecho legalmente presumido se tendrá por cierto, pero admitirá prueba en


contrario.

Las normas sustanciales laborales consagran las siguiente presunciones:

1) Se presume que toda relación personal de trabajo está regida por un


contrato laboral.
81

2) Se presume como período de prueba los primeros quince (15) días de


las personas dedicadas al servicio doméstico.

3) Se presume como período de prueba los primeros tres (3) meses de un


contrato de aprendizaje.

4) Se presume que el despido de una trabajadora ha ocurrido por motivo


del embarazo o de la lactancia, cuando ha tenido lugar dentro de los tres (3)
meses posteriores al parto y sin autorización de las autoridades
administrativas del trabajo.

h) JURAMENTO. El procedimiento civil establece como medio probatorio el


juramento estimatorio y el juramento deferido por la ley .

Mediante el JURAMENTO ESTIMATORIO se autoriza a una parte para estimar


en dinero el derecho demandado, lo cual hará prueba de dicho valor mientras su
cuantía no sea objetada por la parte contraria; el juez podrá ordenar la
regulación cuando considere que la estimación es notoriamente injusta o
sospeche fraude o colusión. Ejemplo de esta modalidad son las regulaciones de
los artículos 493 y 495 del Código de Procedimiento Civil, que facultan al
ejecutante para estimar bajo juramento el valor mensual de los perjuicios
moratorios sufridos por el no cumplimiento de la obligación de hacer. Como
cuando ordenado un reintegro por sentencia judicial, el empleador se niega al
mismo.

El JURAMENTO DEFERIDO es el que solicita el juez debidamente autorizado


por la ley para determinados actos procesales, caso en el cual tendrá el valor
probatorio que la misma ley le señale. Por vía de ejemplo, tiene presencia esta
modalidad de juramento, en la exigencia del artículo 101 del Código Procesal
del Trabajo para efecto de decreto de medidas cautelares.

6. PRUEBAS ANTICIPADAS. No es que se trate en realidad de un medio


probatorio autónomo. Las PRUEBAS ANTICIPADAS proceden cuando una
persona pretenda iniciar una demanda o teme que se le demande. En estos
casos puede pedir la práctica anticipada de pruebas.

Para que las pruebas anticipadas tengan efectos procesales, deben reunir
desde un comienzo las características de oralidad, publicidad, contradicción,
etcétera, que en forma general exige la ley procesal civil y en particular la ley
procesal laboral para darles validez.
82

La citación para interrogatorio de parte y exhibición de documentos deberá


hacerse mediante notificación personal, sin que sea admisible el emplazamiento
del citado.

7. LAS PRUEBAS Y LA DESCONGESTION JUDICIAL. La Asamblea


Nacional Constituyente tuvo entre sus objetivos primordiales reformar la
justicia con el fin de atacar uno de sus mayores males que de tiempo atrás la
venía afectando: la congestión. Por ello, la Constitución Política de 1991, en
el artículo 5º transitorio, otorgó facultades extraordinarias al Presidente de la
República, a fin de expedir normas transitorias para descongestionar los
despachos judiciales; facultad que fue desplegada mediante el decreto 2651
de 1991. Dicho decreto, en materia de pruebas, trajo algunas modificaciones
a la regla de la inmediación, sin tocar los principios generales que las rigen.

Los principales cambios respecto a cada medio de prueba, fueron los


siguientes:

a) DECLARACION DE PARTE Y CONFESION. Les está permitido a las


partes que de común acuerdo y antes de dictarse sentencia, presenten
documento contentivo de declaración de parte que ante ellas haya expuesto
el absolvente. Debe estar firmado por los apoderados y el interrogado.

b) TESTIMONIO DE TERCEROS. Tiene las siguientes regulaciones:

1) De común acuerdo las partes y antes de que se dicte sentencia, pueden


presentar por escrito la versión dada por un testigo. El documento debe estar
autenticado por las partes y el testigo. Y por esa circunstancia se entenderá
realizada la declaración bajo juramento.

2) Al declarar los testigos podrán presentar documentos relacionados con


los hechos y hacer dibujos, gráficos o representaciones. Estas últimas serán
apreciadas como parte del testimonio y no como documento.

3) Si el testigo en el curso de su declaración manifiesta que los hechos son


conocidos por otra persona, deberá dar la razón de su dicho y el nombre de
aquélla. Si el juez lo estima pertinente la citará de oficio aún cuando el
término probatorio se haya vencido.

c) INSPECCION JUDICIAL. Presenta las siguientes regulaciones:


83

1) Se permite a las partes que de común acuerdo, y antes de que se dicte


sentencia, presenten documento auténtico en el que conste los puntos y
hechos objeto de la inspección judicial.

2) Les está dado igualmente a las partes que de común acuerdo soliciten
que la inspección judicial se realice no por el juez del conocimiento sino por
una persona que ellas determinen. Esta opción no existe cuando una de las
partes esté representada por curador ad litem.

d) DOCUMENTOS. Se dan las siguientes reglas:

1) Las partes, de común acuerdo y con el fin de evitar la diligencia de


reconocimiento, pueden presentar, antes de que se dicte sentencia,
documento autenticado en la forma prevista para la demanda y proveniente
de quien debe reconocerlo haciendo lo propio. Por la autenticación, se
tendrá presentada la declaración bajo juramento.

2) Los documentos de carácter declarativo provenientes de terceros no


requieren ser ratificados a menos que la parte contra quien se aducen lo
pida.

3) De común acuerdo, las partes pueden presentar documentos objeto de


exhibición. Si éstos están en poder de un tercero o provienen de él, deberán
presentarse autenticados y acompañados de un escrito también autenticado
donde el tercero haga constar su consentimiento o la aportación.

4) Los documentos presentados por las partes y provenientes de ellas se


reputarán auténticos sin necesidad de presentación personal ni
autenticación, salvo los poderes.

e) DICTAMEN PERICIAL. Se dan las siguientes modificaciones:

1) De común acuerdo las partes, pero antes de dictarse sentencia, pueden


presentar informes científicos, técnicos o artísticos auténticos emitidos por
cualquier persona natural o jurídica sobre la totalidad o parte de los puntos
objeto de dictamen pericial a fin de que se prescinda total o parcialmente de
esta prueba.
84

2) Dentro de la oportunidad procesal para pedir pruebas las partes, cada


una por su cuenta, pueden presentar experticios producidos por instituciones
o profesionales especializados. Si entre los presentados existiere
contradicción, el juez decretará el peritaje correspondiente.

3) Los informes o certificaciones provenientes de una persona natural o


jurídica sometida a vigilancia estatal se tendrán presentados bajo juramento y
se valorarán conforme a la sana crítica.

4) Las constancias auténticas emanadas de personas no sometidas a


vigilancia estatal allegadas al proceso mediante orden judicial tendrán el valor
de prueba sumaria.

CAPITULO XVI

RECURSOS Y CONSULTA

1. DEFINICION. Los RECURSOS son los medios de defensa que tienen las
partes, y en algunos casos, los terceros, para que las decisiones judiciales
85

sean reformadas, revocadas o aclaradas, ya sea por el mismo funcionario


que profirió la decisión o por otro determinado por la ley.

Los requisitos generales para la procedencia de los recursos, son los siguientes:

a) El recurrente debe tener la capacidad procesal para recurrir.

b) El recurso se debe interponer dentro de los términos legales, es decir,


debe ser oportuno.

c) La providencia recurrida debe admitir el recurso interpuesto.

d) El recurrente debe tener interés en la decisión impugnada; esto implica


que si la decisión le es favorable, pero por motivos distintos de los pedidos,
no podrá recurrir.

2. CLASES DE RECURSOS: En el procedimiento laboral los recursos


pueden ser ORDINARIOS y EXTRAORDINARIOS.

Son recursos ORDINARIOS los que proceden contra la generalidad de las


providencias, y no se exigen mayores requisitos formales para su interposición y
trámite. Se busca que la decisión recurrida sea revocada, corregida o aclarada,
con excepción del recurso de hecho, que persigue se conceda el de apelación,
casación y homologación, que hubieren sido negados.

Son recursos ORDINARIOS, la reposición, la apelación, la súplica y el de hecho.

Se denominan recursos EXTRAORDINARIOS los que sólo proceden en casos


especiales, y exigen formalidades específicas para su trámite. Ellos son el
recurso de casación y el de homologación.

El recurso de REVISIÓN no es procedente en el procedimiento laboral porque la


materia de los recursos está íntegramente tratada en el Código Procesal del
Trabajo y allí no se contempla.

La CONSULTA no es un recurso sino un grado especial de jurisdicción.

a) RECURSO DE REPOSICION. Procede contra los autos interlocutorios.


Por lo tanto, quedan excluídos de reposición los autos de trámite o de
86

sustanciación, aunque el juez puede modificarlos o revocarlos de oficio, en


cualquier estado del proceso.

Respecto a las sentencias, nunca procede la interposición del recurso de


reposición.

El recurso se interpondrá dentro de los dos (2) días siguientes a su notificación,


cuando ésta se hiciere por estados y se decidirá a más tardar tres (3) días
después.

Si se interpusiere en audiencia, deberá decidirse oralmente en ésta, para lo cual


el juez podrá decretar un receso de media (1/2) hora.

Es decir, si la persona está presente en la audiencia en que se profiere la


decisión, debe interponer el recurso ahí mismo. Si la persona no asiste a la
audiencia, la decisión debe notificarse por estados, el cual se fijará al día
siguiente de proferida la decisión y el recurso se debe interponer dentro de los
dos (2) días siguientes a la notificación.

El recurso debe ser sustentado para que el juez pueda estudiar las razones de
inconformidad. Si no se hace, el juez no está obligado a estudiarlo. El auto que
decide la reposición no es susceptible de ningún recurso, salvo que contenga
puntos no decididos en el anterior, caso en el cual podrán interponerse los
recursos pertinentes respecto de los puntos nuevos. No pueden considerarse
como “punto nuevo” las motivaciones del auto que resuelve la reposición.

El juez debe motivar la decisión que resuelve el recurso.

b) RECURSO DE APELACIÓN. Este recurso procede contra los autos


interlocutorios y las sentencias dictadas en la primera (1ª) instancia.

1) APELACION DE AUTOS INTERLOCUTORIOS. Cuando se trata de


autos interlocutorios, se podrá interponer directamente el recurso de
reposición o como subsidiario el de apelación. En estos eventos, el recurso
se interpondrá oralmente en la misma audiencia, si la notificación se hiciere
en estrados o por escrito dentro de los tres (3) días siguientes a su
notificación, cuando ésta se hiciere por estados.

El recurso se concederá en el efecto DEVOLUTIVO, es decir, no se suspende el


cumplimiento de la providencia apelada ni el curso del proceso. Se enviará al
superior copias de las piezas del proceso que fueren necesarias, las cuales se
87

compulsarán gratuitamente y de oficio por la secretaría, dentro de los dos (2)


días siguientes al de la interposición del recurso.

Recibidas las copias por el superior (el tribunal) éste señalará fecha y hora para
que dentro de los diez (10) días siguientes se celebre audiencia, con el fin de oir
alegatos y, sin más trámite, decidirá en el acto. Por lo anterior, en estos casos
al tribunal no le es permitida la práctica de pruebas.

La sentencia del inferior o del juez a quo no se pronunciará mientras esté


pendiente la decisión del superior, cuando ésta pueda influir en el resultado de
aquélla.

Contra la decisión que resuelve la apelación del auto interlocutorio, no procede


ningún recurso.

2) APELACION DE SENTENCIAS DE PRIMERA INSTANCIA. El recurso


podrá interponerse oralmente al momento de dictarse la sentencia, o por
escrito dentro de los tres (3) días siguientes, a elección del recurrente. Lo
anterior debido a que las sentencias se dictan en audiencia pública y quedan
notificadas en estrados, con la asistencia o no de las partes.

El recurso de concederá en el efecto SUSPENSIVO, es decir, se suspende la


competencia del inferior desde la ejecutoria del auto que concede la apelación
hasta que se notifique el de obedecimiento a lo resuelto por el superior.

Interpuesto el recurso de apelación en audiencia, el juez lo concederá o


denegará oportunamente; si es por escrito, resolverá dentro de los dos (2) días
siguientes.

Recibido el expediente por apelación, el magistrado sustanciador dictará un auto


en el que señale fecha y hora para que, dentro de los diez (10) días siguientes,
se celebre audiencia, en la cual el tribunal oirá las alegaciones de las partes;
terminadas éstas, podrá retirarse a deliberar por un tiempo no mayor de una (1)
hora, para pronunciar oralmente el fallo, y si así ocurriere reanudará la audiencia
y la notificará en estrados. En caso contrario, se citará para otra audiencia, que
deberá celebrarse dentro de los diez (10) días siguientes, con el fin de proferir el
fallo y notificarlo.

Las partes no podrán solicitar del tribunal la práctica de pruebas no pedidas ni


decretadas en la primera (1ª) instancia.
88

Cuando en la primera (1ª) instancia, y sin culpa de la parte interesada, se


hubieren dejado de practicar pruebas que fueron decretadas, podrá el tribunal,
a petición de parte, y en la primera (1ª) audiencia, ordenar su práctica, como
también las demás que considere necesarias para resolver la apelación o la
consulta.

Lo anterior es lo que dispone literalmente la norma. Se le critica que en el


trámite de la segunda (2ª) instancia no hay primera (1ª) audiencia sino una
audiencia de alegaciones, por lo que esta solicitud debe hacerse al iniciarse
dicha audiencia.

Si en la audiencia ordenada para la práctica de pruebas no fuere posible


evacuarlas todas, el tribunal citará para una nueva audiencia con ese fin, que
deberá celebrarse dentro de los cinco (5) días siguientes.

Las pruebas pedidas en tiempo en la primera (1ª) instancia, practicadas y


agregadas inoportunamente, servirán para ser consideradas por el superior
cuando los autos lleguen a su estudio por apelación o consulta. Sería por
ejemplo, cuando se practica una prueba a través de comisionado y el juez del
conocimiento resuelve el fondo del asunto sin esperar el diligenciamiento de la
comisión. Si el despacho comisorio llega al tribunal antes de que profiera su
decisión, debe considerarlo.

Al practicar las pruebas, el tribunal deberá tener en cuenta los principios


generales del procedimiento laboral, tales como publicidad y oralidad.

El tribunal, al resolver el recurso, no puede hacer más gravosa la situación del


apelante único o de la parte en cuyo favor se surtió la consulta, situación
conocida como la REFORMATIO IN PEJUS y consagrada constitucionalmente
en el artículo 31.

En el procedimiento laboral la apelación deberá ser sustentada.

c) RECURSO DE SÚPLICA. Este recurso apenas es mencionado en el


procedimiento laboral, pero no fue reglamentado, por lo que es necesaria la
remisión al procedimiento civil, que lo reguló entre los artículos 363 y 364.

De acuerdo con las disposiciones citadas, el recurso de súplica procede contra


los autos que por su naturaleza serían apelables, dictados por el magistrado
ponente en el curso de la segunda (2ª) instancia, o durante el trámite de la
apelación de un auto. También procede contra el auto que resuelve sobre la
admisión del recurso de apelación o casación.
89

La súplica deberá interponerse dentro de los tres (3) días siguientes a la


notificación del auto, en escrito dirigido a la sala de que forma parte el
magistrado ponente, con expresión de las razones en que se fundamenta.

El escrito se agregará al expediente y se mantendrá en la secretaría por dos (2)


días, a disposición de la parte contraria. Vencido el traslado, el secretario
pasará el expediente al despacho del magistrado que sigue en turno al que dictó
la providencia, quien actuará como ponente para resolver. Contra lo decidido no
procede recurso alguno, pero podrá pedirse aclaración o complementación de la
decisión.

En la práctica laboral, este recurso es inoperante, porque los autos dictados por
el magistrado ponente en el trámite de la segunda (2ª) instancia son de
sustanciación.

d) RECURSO DE HECHO. El Código Procesal del Trabajo establece en su


artículo 68 que procederá el recurso de hecho para ante el inmediato superior
contra la providencia del juez que deniegue el de apelación, o contra la del
tribunal que no concede el de casación. Asunto que está regulado en el
procedimiento civil con el nombre de RECURSO DE QUEJA, en los artículos
377 y 378.

Cuando el juez de primera (1ª) instancia deniega el recurso de apelación, el


recurrente podrá interponer el de queja o hecho ante el superior para que éste
lo conceda, si fuere procedente.

También procede cuando el apelante a quien se le concedió el recurso de


apelación en el efecto devolutivo o diferido, considera que ha debido serlo en
uno distinto, con el objeto de que el superior corrija tal equivocación, si existiere.

El mismo recurso procede cuando se niega el de casación o el de


homologación.

El recurrente deberá pedir reposición del auto que negó el recurso, y en subsidio
que se expida copia de la providencia recurrida y de las demás piezas
conducentes del proceso.

El auto que niegue la reposición ordenará las copias, y el recurrente deberá


suministrar lo necesario, a fin de que sean compulsadas, en el término de cinco
(5) días.
90

El secretario dejará testimonio en el expediente y en la copia de la fecha en que


entregue ésta al interesado.

Si las copias no se compulsan por culpa del recurrente, el juez declarará


precluído el término para expedirlas, previo informe del secretario. Procederá la
misma declaración cuando aquéllas no se retiren dentro de los tres (3) días
siguientes al aviso de su expedición por parte del secretario.

Dentro de los cinco (5) días siguientes al recibo de las copias deberá formularse
el recurso ante el superior, con expresión de los fundamentos que se invoquen
para que se conceda el negado. El escrito se mantendrá en la secretaría por
dos (2) días, a disposición de la otra parte, para que manifieste lo que estime
oportuno, y surtido el traslado se decidirá el recurso.

Si la sustentación no se presenta dentro del término indicado, precluirá su


procedencia.

El superior podrá ordenar al inferior que le remita copia de otras piezas del
expediente, y si el recurrente no suministra lo necesario para su expedición en
el término de cinco (5) días, se procederá en la forma dispuesta para la
renuencia inicial, lo cual se comunicará al superior.

Si el superior concede la apelación, determinará el efecto que le corresponda y


comunicará su decisión al inferior, quien deberá enviar el expediente y ordenar
la expedición de las copias para que se surta el recurso; pero si estima bien
denegado el recurso, enviará la actuación al inferior para que forme parte del
expediente.

En caso de que el recurso se interponga para alterar el efecto de la apelación,


el interesado deberá solicitarlo por escrito, con expresión de sus razones, dentro
de los tres (3) días siguientes a la llegada del original o las copias al superior,
quien resolverá de plano la petición; y si accede a ella, dispondrá lo que fuere
del caso para que el recurso se surta en debida forma.

e) RECURSO DE CASACION. El recurso de casación procede contra las


sentencias de segunda (2ª) instancia, definitivas o inhibitorias, dictadas en el
trámite de un proceso ordinario laboral. También procede contra las
sentencias de primera (1ª) instancia, en el caso del recurso per saltum.

CASAR significa “ANULAR”. Por eso cuando se interpone el recurso de


casación se persigue que la Corte Suprema de Justicia, sala laboral, deje sin
efectos o case la sentencia impugnada.
91

Es éste un recurso extraordinario, y no una tercera (3ª) instancia. La tarea del


funcionario en una instancia es diferente cuando se actúa dentro de un recurso
extraordinario. En las instancias se plantea el debate entre las partes, y con las
pruebas decretadas se busca llevar al juez al convencimiento. En casación ya
no se discuten los hechos sino que se hace una confrontación jurídica entre la
sentencia y la ley, sin que se haga una revisión profunda del proceso.

1) FINALIDADES DEL RECURSO DE CASACION. El procedimiento laboral


sólo contempla como finalidad el unificar la jurisprudencia nacional laboral. El
procedimiento civil contempla la unificación de la jurisprudencia civil, proveer
la realización del derecho objetivo en los respectivos procesos y, además,
reparar los agravios inferidos a las partes por la sentencia recurrida. Estas
finalidades, en virtud de la analogía, son aplicables al procedimiento laboral.

2) REQUISITOS PARA LA PROCEDENCIA DEL RECURSO. Son ellos:

(a) Debe interponerse contra sentencias, sean éstas definitivas o inhibitorias,


nunca contra autos interlocutorios, aunque resuelvan un asunto muy
importante del proceso, o pongan fin a éste.

(b) Las sentencias deben ser dictadas dentro de un proceso ORDINARIO


laboral de primera (1ª) instancia.

(c) Debe interponerse dentro de los quince (15) días siguientes de proferida
la sentencia.

(d) Se debe tener un INTERÉS ECONÓMICO para recurrir, que se


determina así: para el DEMANDANTE, por el valor de las pretensiones no
satisfechas; para el DEMANDADO, por el valor de las condenas. En caso de
duda se recurrirá a un (1) perito.

Actualmente el interés económico para recurrir en casación es de cien (100)


veces el valor del salario mínimo mensual, vigente al momento de interponerse
el recurso, según jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia.

Las costas del proceso, según el actual criterio de la Corte, no se incluyen con
el fin de determinar el interés económico para recurrir en casación.

3) TRAMITE . El recurso se debe interponer ante el tribunal que profirió la


decisión.
92

El tribunal verificará el cumplimiento de los requisitos para su procedencia. Si


son satisfechos, concede el recurso y remite el expediente a la sala laboral de la
Corte Suprema de Justicia. Si considera que no se reunieron la totalidad de los
requisitos exigidos, no lo concederá. Contra la decisión que niegue el recurso de
casación procede el recurso de hecho, ante la Corte Suprema de Justicia.

4) CAUSALES DE PROCEDENCIA. En materia laboral el recurso de


casación sólo procede por los siguientes motivos:

(a) CAUSAL PRIMERA. La ley sustancial puede ser violada a través de dos
(2) vías : la directa y la indirecta.

VIOLACION DIRECTA. Hay violación directa por falta de aplicación, aplicación


indebida o interpretación errónea.

La sentencia debe violar la ley sustancial, y no la ley procesal.

En la demanda de casación debe indicarse el precepto legal sustancial DE


ORDEN NACIONAL que se estime violado, lo cual implica que otras normas
laborales sustantivas, sin alcance nacional, como una convención colectiva de
trabajo, no pueden ser atacadas en casación, y sólo pueden ser apreciadas en
el trámite de este recurso, como una prueba.

En la violación directa de la ley solamente se tiene en cuenta la parte resolutiva


de la sentencia y la confrontación de la norma que se dice violada, sin que
intervengan los hechos ni los medios probatorios. Esta modalidad sólo admite
tres (3) conceptos de violación: INFRACION DIRECTA, APLICACIÓN
INDEBIDA o INTERPRETACION ERRONEA. Estos conceptos son
incompatibles y cada uno tiene una motivación distinta.

• INFRACCION DIRECTA. Se presenta cuando el juzgador no aplica una


norma que es aplicable al caso controvertido, ya sea porque ignora su
existencia o vigencia, o porque se rebela contra ella.

• APLICACIÓN INDEBIDA. Se presenta cuando el juzgador aplica una norma


cuyo contenido es claro a un caso que la norma no regula; es la llamada
“impertinencia”. O cuando la aplica en forma incompleta o cuando le hace
deducir consecuencias diferentes de las queridas por la ley.
93

• INTERPRETACION ERRONEA. Se presenta cuando hay un error sobre el


contenido de la norma, y el juzgador le da una interpretación diferente de la
querida por el legislador.

VIOLACION INDIRECTA. Se presenta cuando hay errores en la apreciación de


las pruebas. El juzgador, al apreciar éstas comete errores de hecho o de
derecho, que conducen a la violación de la ley sustancial.

• ERRORES DE HECHO. Se presentan cuando el juzgador dio por probado


un hecho a través de un medio probatorio no permitido por la ley, o cuando
estando ese hecho debida y adecuadamente probado no lo tuvo en cuenta.

Los errores de hecho tienen que ser manifiestos o protuberantes para que la
sentencia pueda ser atacada en casación.

Tal como se dijo, hay lugar al error de hecho, cuando deja de apreciarse o se
aprecia indebidamente una prueba calificada, es decir, un documento auténtico,
la confesión judicial o la inspección judicial. Los otros medios probatorios
(testimonios, prueba pericial, etcétera) no son atacables a través de este
recurso, aun cuando el error sea manifiesto.

• ERRORES DE DERECHO. Sabido es que tanto en el procedimiento laboral


como en el civil, el juez tiene libertad para apreciar libremente las pruebas,
dentro de las reglas de la sana crítica. Sin embargo, esa facultad está
limitada por las solemnidades establecidas por la ley para las pruebas AD
SUBSTANTIAM ACTUS.

El error de derecho se presenta cuando el juzgador le da a una prueba un valor


distinto del que legalmente le corresponde, y surge en dos (2) casos: cuando se
ha valorado como apta una prueba cualquiera , en la cual la ley exige una
solemnidad especial, y cuando probado debidamente un hecho por el medio
probatorio apto y se cumplen las solemnidades requeridas, el juzgador no la
tuvo en cuenta.

(b) CAUSAL SEGUNDA. Se presenta cuando la sentencia contiene


decisiones que hacen más gravosa la situación de la parte que apeló de la
primera (1ª) instancia, o de aquella en cuyo favor se surtió la consulta
(principio conocido como la REFORMATIO IN PEJUS).

En estos casos no es procedente la indicación de las normas legales que se


estiman violadas ni el concepto de la violación. Es suficiente demostrar cuánto
se hizo más gravosa la situación de la parte apelante con el fallo del tribunal.
94

CASACION PER SALTUM. Se presenta cuando, de común acuerdo, las partes


no interponen el recurso de apelación contra la sentencia de primera (1ª)
instancia, sino que interponen directamente el de casación. Es decir, la
segunda (2ª) instancia es saltada.

Procede contra las sentencias de primera (1ª) instancia dictadas por los jueces
laborales del circuito, o los jueces civiles del circuito cuando hacen las veces de
jueces laborales.

En este caso, el recurso se propondrá y se concederá o denegará dentro de los


términos y en la misma forma que el de apelación, es decir, debe interponerse
dentro de los tres (3) días siguientes de proferida la sentencia .

La parte que desea saltar la segunda (2ª) instancia deberá obtener el


consentimiento escrito de la contraparte o de su apoderado, el cual deberá
presentarse personalmente por sus signatarios ante el mismo juez.

La impugnación en casación per saltum sólo podrá fundarse en la causal


primera de casación, lo cual es obvio, ya que la causal segunda se refiere a
cuando la sentencia de segunda instancia hace más gravosa la situación de la
parte que apeló de la primera instancia, o de aquella en cuyo favor se surtió la
consulta.

Este recurso, en la práctica, no tiene aplicación.

5) REQUISITOS DE LA DEMANDA DE CASACION. Son ellos:

(a) DESIGNACION DE LAS PARTES. Se deben indicar claramente los


nombres del demandante y del demandado.

(b) LA INDICACIÓN DE LA SENTENCIA IMPUGNADA. Deberá indicarse la


sentencia que se impugna, fecha en que fue proferida y tribunal que la
profirió.

(c) RELACION SINTETICA DE LOS HECHOS EN LITIGIO. Se deberán


relacionar sucintamente los hechos en litigio, es decir, los que originaron el
conflicto y lo resuelto en las instancias, sin extenderse en alegatos.
95

(d) DECLARACION DEL ALCANCE DE LA IMPUGNACION. Puede


considerarse que este requisito corresponde al petitum o pretensiones de la
demanda ordinaria.

Hay que solicitarle expresamente a la Corte lo que se pretende, no sólo como


tribunal de casación, para anular la sentencia del tribunal, sino también como
tribunal de instancia para que dicte la sentencia que ha de reemplazar.

La solicitud puede ser para que se case parcial o totalmente la sentencia, y una
vez casada y convertida la Corte en tribunal de instancia, dicte la sentencia de
reemplazo, lo cual no puede hacer de oficio.

(e) LA EXPRESION DE LOS MOTIVOS DE CASACION, indicando:

• El precepto legal sustantivo, de orden nacional que se estime violado, y


el concepto de la infracción, si directamente, por aplicación indebida o por
interpretación errónea. Y,

• En caso de que se estime que la infracción legal ocurrió como


consecuencia de errores de hecho o de derecho en la apreciación de
pruebas, citará éstas singularizándolas y expresará qué clase de error se
cometió.

6. TRAMITE DEL RECURSO. El recurso se interpone ante el tribunal que


profirió la decisión dentro del término legal de quince (15) días. Si se reúnen
los requisitos formales, el tribunal debe conceder el recurso y remitir el
expediente a la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia, donde llegado
el expediente se somete a las formalidades del reparto y se designa al
magistrado ponente.

La Corte estudia si formalmente es procedente el recurso. Si considera que no,


a través de un auto interlocutorio así lo declara y devuelve el expediente al
tribunal de origen. Si se cumplen los requisitos formales, se admitirá el recurso y
se ordenará la continuación de su trámite, ordenándose el traslado al recurrente
por treinta (30) días, a quien se le hará entrega del expediente. Si las dos (2)
partes son recurrentes, el traslado se iniciará con el demandante.

Si la demanda de casación no es presentada dentro del término de traslado, o


no reúne los requisitos formales, se declarará desierto el recurso. Si la
demanda de casación es presentada oportunamente y cumple con los requisitos
legales, así se declarará y dará traslado a la otra parte por igual término, para
96

que si a bien lo tiene, presente su oposición, la cual no debe cumplir con


requisitos formales.

Vencido el traslado, el magistrado ponente dispone de veinte (20) días para


elaborar el proyecto de sentencia.

Si el resto de los magistrados de la sala están de acuerdo con el proyecto de


sentencia, se resolverá el asunto, ya sea casando total o parcialmente la
sentencia y dictando la de reemplazo, o confirmando la sentencia del tribunal.

Si uno de los magistrados no está de acuerdo con el proyecto de sentencia,


debe firmarla y salvar su voto.

Si está de acuerdo con la parte resolutiva pero no con la motiva, también deberá
firmar la sentencia pero podrá aclarar su voto.

La sentencia de la Corte se notificará personalmente , ya que no es dictada en


audiencia pública, o en su defecto, por edicto.

Contra la decisión de la Corte no procede recurso alguno.

f) RECURSO DE HOMOLOGACION. En materia laboral existen dos (2) clases


de tribunales de arbitramento: los establecidos para resolver conflictos
ECONÓMICOS, y cuya reglamentación se encuentra a partir del artículo 452
del Código Sustantivo del Trabajo, y los establecidos para resolver conflictos
JURÍDICOS, regulados a partir del artículo 130 del Código Procesal del
Trabajo.

Los fallos de los tribunales de arbitramento se llaman LAUDOS ARBITRALES,


y contra ellos procede el recurso de HOMOLOGACION.

HOMOLOGAR quiere decir CONFIRMAR; por eso, cuando se interpone este


recurso se persigue que no se confirme el laudo requerido; por lo anterior, es
más técnica la denominación utilizada en el procedimiento civil, el cual lo llama
DE ANULACIÓN.

A través de este recurso la administración de justicia recupera la competencia


para resolver asuntos cuya solución se había entregado a árbitros.

Según el artículo 38 del decreto 2279 de 1989, SON CAUSALES PARA LA


ANULACIÓN DEL LAUDO:
97

1) La nulidad absoluta del pacto arbitral proveniente de objeto o causa


ilícitas. Los demás motivos de nulidad absoluta o relativa sólo podrán
invocarse cuando hayan sido alegados en el proceso arbitral y no se hayan
saneado o convalidado en el transcurso de éste.

2) No haberse constituído el tribunal de arbitramento en forma legal,


siempre que esta causal haya sido alegada de modo expreso en la primera
(1ª) audiencia.

3) No haberse hecho las notificaciones previstas en el decreto referido,


salvo que de la actuación procesal se deduzca que el interesado conoció o
debió conocer la providencia.

4) Cuando sin fundamento legal se dejaren de decretar pruebas


oportunamente solicitadas o se hayan dejado de practicar las diligencias
necesarias para evacuarlas, siempre que tales omisiones tengan incidencia
en la decisión y el interesado las hubiere reclamado en la forma y tiempo
debido.

5) Haberse proferido el laudo después del vencimiento del término fijado


para el proceso arbitral o su prórroga.

6) Haberse fallado en conciencia, debiendo ser en derecho, siempre que


esta circunstancia aparezca manifiesta en el laudo.

7) Contener la parte resolutiva del laudo errores aritméticos o disposiciones


contradictorias, siempre que se hayan alegado oportunamente ante el
tribunal de arbitramento.

8) Haber recaído el laudo sobre puntos no sujetos a la decisión de los


árbitros o haberse concedido más de lo pedido.

9) No haberse decidido sobre cuestiones sujetas al arbitramento.

Cuando prospere cualquiera de las causales señaladas en los seis (6) primeros
numerales, se declarará la NULIDAD del laudo. En los demás casos se
corregirá o adicionará, según correspondiere.

Cuando ninguna de las causales prospere, se declarará infundado el recurso y


se condenará en costas al recurrente.
98

El recurso de homologación debe presentarse dentro de los tres (3) días


siguientes a la notificación del laudo, ante la secretaría del tribunal de
arbitramento o ante cualquier otra autoridad judicial o administrativa, si dicho
tribunal se hubiere desintegrado.

HOMOLOGACION DE LAUDOS ARBITRALES DICTADOS PARA RESOLVER


CONFLICTOS ECONOMICOS. La competencia para conocer de este recurso la
tiene la sala laboral de la Corte Suprema de Justicia, si el conflicto involucra un
SERVICIO PÚBLICO; si no, el competente será la sala laboral del tribunal
superior del lugar donde se profirió el laudo.

El recurso de homologación debe presentarse dentro de los tres (3) días


siguientes a su notificación.

Interpuesto el recurso, el laudo y todos sus antecedentes será remitido a la


corporación competente.

El recurso puede ser interpuesto por cualquiera de las partes, o por ambas, y no
debe ser sustentado ante el tribunal de arbitramento.

La corporación competente, dentro del término de cinco (5) días, verificará la


regularidad del laudo y lo declarará EXEQUIBLE, confiriéndole fuerza de
sentencia si el tribunal de arbitramento no hubiere extralimitado el objeto para el
cual se le convocó, o lo ANULARÁ, en caso contrario.

Si la corporación competente hallare que no se decidieron algunas de las


cuestiones indicadas en el decreto de convocatoria, devolverá el expediente a
los árbitros con el fin de que se pronuncien sobre ellas, señalándoles plazo al
efecto, sin perjuicio de que ordene, si lo estima conveniente, la homologación de
lo ya decidido.

En estos casos, a la corporación competente no le es permitido dictar la


sentencia que reemplace la parte del laudo declarada inexequible, ya que EN
LOS CONFLICTOS ECONÓMICOS SE RESUELVE EN EQUIDAD , Y NO EN
DERECHO.

Contra la decisión que resuelve el recurso de homologación no procede recurso


alguno.
99

HOMOLOGACION DE LAUDOS ARBITRALES DICTADOS PARA RESOLVER


CONFLICTOS JURÍDICOS. El recurso podrá ser interpuesto por cualquiera de
las partes, dentro de los tres (3) días siguientes a la notificación del laudo.

Interpuesto el recurso, el tribunal de arbitramento enviará el original al tribunal


superior, organismo competente para resolverlo.

Recibido el expediente y efectuado el reparto, el magistrado sustanciador


presentará proyecto de sentencia dentro de lo diez (10) días siguientes y el
tribunal resolverá dentro de los diez (10) días posteriores.

Si el laudo se ajustare a los términos de la cláusula compromisoria o del


compromiso y no afectare derechos o facultades reconocidas por la Carta
Política o por normas convencionales a cualquiera de las partes, el tribunal lo
homologará. En caso contrario, lo anulará y dictará la providencia que lo
reemplace.

Contra la decisión que resuelve sobre la homologación no procede recurso


alguno.

En firme, el laudo arbitral presta MÉRITO EJECUTIVO ante los jueces ordinarios
laborales.

LA CONSULTA. Existe en el procedimiento laboral un grado especial de


jurisdicción llamado “consulta”, que consiste en que obligatoriamente algunas
providencias deben ser revisadas por la sala laboral del tribunal superior y por lo
tanto no quedan ejecutoriadas hasta que no se surta este trámite.

No es propiamente un recurso porque no concurren los elementos necesarios


para considerarlo como tal, ya que no es interpuesto por ninguna de las partes
ni existe un término para interponerlo.

Está encaminado a proteger al trabajador, a la Nación Colombiana, los


departamentos y los municipios.

La consulta PROCEDE:

a) Cuando la sentencia de primera (1ª) instancia es TOTALMENTE


DESFAVORABLE A LAS PRETENSIONES DEL TRABAJADOR, y éste no
apela. Es decir, que el empleador sea absuelto totalmente de todas las
pretensiones de la demanda, sin importar el número de ellas.
100

No procede cuando el trabajador actúa como demandado, ya que en estos


casos no podría hablarse propiamente de “pretensiones de la demanda”.

b) También procede cuando la sentencia de primera (1ª) instancia es


TOTAL O PARCIALMENTE ADVERSA A LA NACIÓN COLOMBIANA, UN
DEPARTAMENTO O UN MUNICIPIO, y no hubiere sido apelada por dichas
entidades.

En estos casos se protege el interés público.

La consulta tiene el mismo trámite que el recurso de apelación.

CAPITULO XVII

PROCESOS LABORALES

1. ASPECTOS GENERALES. Es sabido que el Código Sustantivo del


Trabajo consagra los derechos y las obligaciones de las partes de un
contrato de trabajo.

Si alguna de las partes viola cualquier disposición laboral consagratoria de


derechos y pretende hacerla cumplir, deberá iniciar un proceso laboral, de
conformidad con las ritualidades del Código Procesal del Trabajo, sin que se les
permita a las partes, ni al juez, establecer procedimientos distintos. La actuación
que se hiciere violando las disposiciones procesales, las cuales son de orden
público, será NULA, y así deberá declararse.
101

Entonces, los procesos judiciales son los trámites y actuaciones que deben
seguir las partes, el juez y en algunos casos, terceros, con el fin de obtener la
resolución de un conflicto jurídico.

2. CLASIFICACION DE LOS PROCESOS LABORALES. La ley ha


establecido varias clases de procedimientos para ejercitar las acciones
laborales. Así en el campo laboral, existen varias clases de procedimientos,
con el fin de conseguir la protección de un derecho. Tales procesos se
reducen al denominado ordinario y los especiales.

Son PROCESOS ESPECIALES el ejecutivo, el de fuero sindical y el sumario.

En caso de iniciarse y tramitarse un proceso a través de un camino no


establecido por la ley, o equivocarse en el trámite de la acción, se origina la
nulidad de todo lo actuado, en virtud de la condición de orden público con que
están rodeadas las normas de procedimiento.

CAPITULO XVIII

PROCESO ORDINARIO
+

Cuando no exista en las normas procesales laborales orientación específica


para adelantar un proceso, debe tramitarse de acuerdo con las formalidades del
procedimiento ordinario.
102

La ley procesal sólo establece actuaciones diferentes cuando se trate de


procesos ejecutivos, de fuero sindical y el sumario, por lo que en los demás
casos deberá seguirse el trámite del proceso ordinario.

El procedimiento ordinario laboral puede ser de dos (2) clases: de única


instancia o de primera (1ª) instancia, dependiendo de la naturaleza del asunto o
la cuantía del negocio. No existe la clasificación del procedimiento civil donde
los procesos ordinarios pueden ser de mayor, menor o mínima cuantía.

1. PROCESO ORDINARIO DE UNICA INSTANCIA. Mediante este proceso


se adelantan aquellos asuntos cuya cuantía no exceda de dos (2) salarios
mínimos legales mensuales, cuando en el lugar no hubiere juez laboral sino
juez civil municipal. Si hubiere juez laboral, éste conocerá de dichos asuntos,
pero cuando la cuantía del negocio no exceda del equivalente a cinco (5)
veces el salario mínimo legal mensual.

En los procesos de única instancia no se requerirá demanda escrita, pero si se


hiciere de esa forma deberá llenar los requisitos del artículo 25 del Código
Procesal del Trabajo. Si el trabajador puede litigar en causa propia, no será
necesario fijar los fundamentos de derecho en que se apoya.

Propuesta verbalmente, se extenderá una acta en que conste:

a) Los nombres y domicilios del demandante y demandado.

b) Lo que se demanda, es decir, las pretensiones.

c) Los hechos en que se funda la acción.

d) El acta deberá ser firmada por el juez, por el demandante y el secretario.


Allí mismo se dispondrá la citación del demandado para que comparezca a
contestar la demanda en el día y hora que se señale. De conformidad con el
artículo 41 del Código Procesal del Trabajo este auto que ordena la citación
del demandado, debe ser notificado personalmente.

Llegado el día y hora señalados para la comparecencia del demandado y éste


no asistiere a la diligencia sin excusa que justifique su inasistencia, se
continuará la actuación de esa manera y no se requerirá nueva citación. Si es el
demandante quien no compareciere, se seguirá adelante con la actuación. Lo
anterior, de conformidad con el principio procesal de la contumacia.
103

En el día y hora señalados el juez oirá a las partes e intentará la conciliación, si


no se hubiere intentado antes. Si ésta fracasare, se practicarán las pruebas
pedidas por las partes y decretadas por el juez, así como aquellas de oficio
que el juez considere necesarias. Acto seguido declarará cerrado el debate
y dictará oralmente su sentencia, contra la cual no procederá recurso
alguno, pero sí pueden aclararse en providencia complementaria los conceptos
o frases que ofrezcan verdadero motivo de duda, siempre que estén contenidas
en la parte resolutiva de la sentencia o que influyan en ella.

Si el demandado hubiere presentado demanda de reconvención, el juez, si fuere


competente, la oirá y decidirá simultáneamente con la demanda principal.

2. PROCESO ORDINARIO DE PRIMERA INSTANCIA. Este proceso se


inicia con la presentación de la demanda, la cual, siempre, debe ser escrita.

El auto admisorio de la demanda se notificará al demandado o demandados


PERSONALMENTE, a quien se le entregará copia de la demanda, autenticada
por el secretario, para el respectivo traslado.

El demandado tiene un término de seis (6) días hábiles para contestar la


demanda. Dentro de dicho lapso también podrá proponer demanda de
reconvención, siempre que el juez sea competente para conocer de ésta.

Vencido el término para responder a la demanda, el juez, a través de auto


dictado fuera de audiencia, señalará fecha y hora para que las partes
comparezcan en audiencia pública, que se denominará DE CONCILIACIÓN. Si
hubiere conciliación, se terminará el proceso. Si ésta fuere parcial, se seguirá la
actuación respecto de las pretensiones no conciliadas.

Si no hubiere conciliación, o ésta fuere parcial, se declarará precluída esta etapa


y acto seguido se pasará a la primera (1ª) AUDIENCIA DE TRÁMITE, en la que
podrán presentarse cualquiera de las situaciones ya planteadas: corrección de
la demanda por el demandante, formulación de excepciones por el demandado,
etcétera.

En el proceso ordinario de primera (1ª) instancia no pueden celebrarse más de


cuatro (4) audiencias de trámite. Este es un número máximo que puede
reducirse en caso de haberse evacuado totalmente las pruebas pedidas por las
partes y decretadas por el juez. Esta limitante pretende que se profiera una
pronta sentencia, lo cual, y por el número excesivo de procesos que debe
104

tramitar cada juzgado, ha permitido que las audiencias sean suspendidas hasta
tanto quede agotado totalmente el acopio probatorio.

Las audiencias de trámite no podrán suspenderse para su continuación en día


diferente por más de una (1) vez. Empero, cuando se viola esta disposición no
se establecen sanciones y entonces las audiencias de trámite suspendidas por
más de una (1) vez y continuadas en día diferente no quedan viciadas de
nulidad.

Antes de terminarse toda audiencia, el juez señalará fecha y hora para efectuar
la siguiente.

Una vez evacuadas todas las pruebas, el juez clausurará el debate probatorio y
puede proferir en el acto la correspondiente sentencia, motivándola oralmente;
en ella señalará el término dentro del cual debe ejecutarse y la notificará EN
ESTRADOS, con la asistencia de las partes o sin ellas. Si no estimare
conveniente fallar en la misma audiencia, lo declarará así y citará a las partes
para una nueva, denominada DE JUZGAMIENTO.

La sentencia deberá estar en consonancia con los hechos y las pretensiones


aducidos en la demanda y con las excepciones que aparezcan probadas y
hubieren sido alegadas. Todo ello, sin perjuicio de la facultad que tiene el juez
laboral de fallar ultra o extra petita.
Cuando el juez halle probados los hechos que constituyen una excepción,
deberá reconocerla oficiosamente en la sentencia, salvo las de
PRESCRIPCIÓN, COMPENSACIÓN Y NULIDAD RELATIVA, que deberán ser
alegadas en las oportunidades legales.

La sentencia deberá contener CONDENACIONES EN CONCRETO, ya que en


el procedimiento laboral, al igual que lo que ocurre en la actualidad con el
procedimiento civil, tampoco son aplicables las condenas en abstracto.

Contra la decisión del juez de primera (1ª) instancia procede el recurso de


apelación.

Contra la sentencia del tribunal procede el recurso de casación, si se cumplen


los requisitos formales para su procedencia.
105

CAPITULO XIX

PROCESO EJECUTIVO.

1. ASPECTOS GENERALES. Por PROCESO EJECUTIVO puede


entenderse la actividad procesal jurídicamente regulada, mediante la cual el
acreedor, fundándose en la existencia de un título documental que hace
plena prueba contra el deudor, demanda la tutela del órgano jurisdiccional del
Estado a fin de que éste coactivamente obligue al deudor al cumplimiento de
una obligación insatisfecha.

Los objetos de la obligación forzosa son:

a) El cumplimiento de obligaciones de DAR. Sería el caso cuando el


empleador no cancela una obligación contenida en una sentencia;
obligaciones que generalmente son en dinero.

b) El cumplimiento de obligaciones de HACER. Sería el caso cuando el juez


ordena el reintegro de un trabajador.

c) El cumplimiento de obligaciones de NO HACER . De muy poca


ocurrencia en el campo laboral. Sería el caso cuando una resolución
administrativa prohibe al empleador que adelante una actividad que ponga en
peligro la vida o la salud de los trabajadores.

2. EL TITULO EJECUTIVO. Pueden demandarse ejecutivamente las


obligaciones EXPRESAS, CLARAS y EXIGIBLES que consten en
documentos que provengan del deudor o de su causante y constituyan plena
prueba contra él, o las que emanen de una sentencia de condena proferida
por juez o tribunal de cualquier jurisdicción o de otra providencia judicial que
tenga fuerza ejecutiva conforme a la ley, o de las providencias que en
106

procesos contencioso administrativos o de policía aprueban liquidación de


costas o señalen honorarios de auxiliares de la justicia.

La confesión hecha en el curso de un proceso no constituye título ejecutivo,


pero sí la que conste en el interrogatorio de parte como prueba anticipada.

LAS CARACTERÍSTICAS DE UN TÍTULO EJECUTIVO SON:

a) Que conste en un documento.

b) Que provenga del deudor o de su causante, o de una decisión judicial o


administrativa.

c) Que contenga una obligación que sea clara, expresa y exigible.

3. CLASIFICACION DE LOS TITULOS EJECUTIVOS. Tal clasificación


obedece al origen y la conformación de los títulos.

a) Según su ORIGEN pueden ser judiciales, administrativos, particulares y


mixtos.

1) JUDICIALES. En estos casos el título puede provenir de un juez, a


través de una sentencia o por medio de un auto. En el primer caso se
incluyen las sentencias proferidas por los jueces laborales del circuito, los
tribunales superiores, la Corte Suprema de Justicia o un tribunal de
arbitramento, cuando dictan las decisiones que resuelven el fondo del
asunto. En el segundo, sería el caso cuando dichas instituciones dictan
providencias que no resuelven el fondo del asunto pero que forman parte de
su trámite, como el auto que fija los honorarios del perito, el que resuelve
sobre costas, etcétera.

2) ADMINISTRATIVOS. Son las decisiones proferidas por los funcionarios


administrativos, como el Ministerio del Trabajo al imponer multas por violar
normas reglamentarias; las impuestas por el SENA cuando se incumple con
la obligación de contratar aprendices o no pagar los aportes parafiscales, por
ejemplo.

3) PARTICULARES. Cuando proviene directamente del empleador o del


trabajador, sin que medie ninguna autoridad, como el documento que
contiene una transacción.
107

4) MIXTOS. Cuando intervienen las partes y un funcionario público en


ejercicio de sus funciones, como las actas de conciliación.

b) Por su CONFORMACIÓN. El título ejecutivo puede estar representado


por un solo documento o en varios, que son los llamados TÍTULOS
EJECUTIVOS COMPLEJOS, ya que es posible que para la conformación del
título ejecutivo haya que recurrir a varios documentos, como cuando se hace
necesario el reconocimiento previo del respectivo título por parte del deudor.

4. PROCEDENCIA DE LA EJECUCION LABORAL. Tal como se estudió


en los asuntos de que conoce el juez laboral, éste debe decidir de las
controversias jurídicas que se deriven directa o indirectamente de un contrato
de trabajo, pero no puede resolver estos asuntos cuando se trate de
empleados públicos, quienes deberán recurrir a la vía contencioso
administrativa. Pero una vez se dicte la correspondiente sentencia, si ésta no
es cumplida por el demandado, deberá hacerse efectiva ante la jurisdicción
ordinaria laboral, siguiendo el proceso ejecutivo.

La acción ejecutiva también puede intentarse contra entidades particulares, e


igualmente contra las oficiales. En relación con estas últimas, el decreto
extraordinario 2282 de 1989 y el Código Contencioso Administrativo,
establecen:

a) Cuando se trate de procesos laborales en contra de un departamento o


un municipio, dicha sentencia no presta mérito ejecutivo sino seis (6) meses
después de ejecutoriada.

b) Cuando se trate de procesos laborales en contra de la Nación


colombiana, la sentencia presta mérito ejecutivo después de transcurridos
dieciocho (18) meses; pero las cantidades líquidas reconocidas en la
sentencia devengarán intereses moratorios a partir de la ejecutoria de tal
providencia.

Aún después de transcurridos dieciocho (18) meses no se podían embargar los


bienes de la Nación colombiana, por lo que el cumplimiento de la sentencia se
hacía nugatorio. Debido a ésto, la Corte Constitucional, al estudiar la
exequibilidad de la ley 38 de 1989, consideró que LOS RECURSOS Y RENTAS
DEL ESTADO SON EMBARGABLES, siempre que se trate de obligaciones en
108

dinero a su cargo, surgidas como consecuencia de sus RELACIONES


LABORALES, y cuyo pago no se hubiere obtenido por la vía administrativa o
judicial.

La demanda ejecutiva deberá reunir los requisitos formales del artículo 25 del
Código Procesal del Trabajo, y las pretensiones consistirán en que se obligue al
ejecutado a entregar las sumas de dinero, a hacer o a no hacer algo.
Necesariamente deberá acompañarse el título ejecutivo, pues de lo contrario la
demanda será inepta.

Cuando se trate de perseguir bienes del ejecutado, la demanda contendrá una


relación de los bienes del deudor, y se solicitará su embargo y secuestro. El
ejecutante deberá denunciar los bienes del deudor, bajo juramento. En el
procedimiento civil hay que prestar caución, lo cual no es procedente en el
procedimiento laboral.

Los bienes embargados deben ser proporcionales a la suma perseguida, sus


intereses y costos judiciales del proceso ejecutivo.

Si la demanda reune los requisitos formales y se acompaña el título ejecutivo, el


juez la admitirá y, en el mismo auto, librará mandamiento de pago y decretará
las medidas cautelares sobre los bienes del ejecutado.

En el decreto de embargo o secuestro, el juez señalará la suma que ordene


pagar, citará el documento que sirva de título ejecutivo y nombrará secuestre, si
fuere del caso. Si en el decreto se comprenden bienes raíces, se comunicará la
providencia inmediatamente al registrador de instrumentos públicos.

El mandamiento de pago debe notificarse PERSONALMENTE al ejecutado,


salvo que se trate de proceso de ejecución adelantado a continuación del
ordinario, en cuyo caso la notificación es POR ESTADOS. Las demás
providencias proferidas en esta clase de procesos siguen esta misma
notificación, es decir, por estados.

Cuando los bienes embargados fueren de un tercero, éste deberá prestar


caución de indemnizar a las partes de los perjuicios que pudiere causarles con
su acción, y podrá pedir que se levante el secuestro de dichos bienes, alegando
que tenía la posesión de ellos en el tiempo en que aquél se hizo.

Junto con su petición, el tercero deberá presentar las pruebas en que la funde, y
el juez resolverá de plano.
109

Esta actuación se puede hacer en cualquier tiempo, pero antes de la diligencia


de remate.

5. OPCIONES DEL DEMANDADO. Una vez notificado el mandamiento de


pago, el ejecutado tiene dos (2) opciones: la vía de los recursos y la vía de
las excepciones.

a) LA VIA DE LOS RECURSOS. El ejecutado puede interponer contra el


mandamiento de pago los recursos de reposición y apelación, buscando restarle
eficacia jurídica al título ejecutivo, es decir, que no contiene una obligación
expresa, o que no es clara, o que no es exigible.

b) LA VIA DE LAS EXCEPCIONES. El artículo 107 del Código Procesal del


Trabajo establecía que en esta clase de procesos no eran admisibles incidentes
y que la única excepción que podía proponerse era la de pago con posterioridad
al título ejecutivo, pero dicha norma fue declarada inexequible por la Corte
Suprema de Justicia, en sentencia de 29 de marzo de 1990, por lo que hoy se
pueden proponer todos los incidentes y excepciones que el ejecutado crea tener
a su favor.

De conformidad con el Código de Procedimiento Civil, el demandado tiene un


término de diez (10) días siguientes a la notificación del mandamiento ejecutivo,
para proponer excepciones.

Si los recursos interpuestos no prosperaren, ni las excepciones propuestas, se


seguirá adelante con la ejecución.

Si el ejecutado pagare inmediatamente o diere caución real que garantice el


pago en forma satisfactoria para el juez, se decretará, sin más trámite, el
desembargo y el levantamiento del secuestro.

Si no pagare ni prestare caución y lo embargado fuere una suma de dinero, el


juez ordenará el pago de esa suma una vez en firme la respectiva liquidación y
ordenará la devolución del saldo al ejecutado, si quedare alguno.

Si lo embargado fuere otra clase de bienes del ejecutado, se nombrará perito


avaluador para determinar el valor de dichos bienes.

En firme el dictamen pericial, se señalará fecha para que se realice la diligencia


de remate.
110

Seis (6) días antes del remate se publicarán y fijarán en la secretaría del
juzgado y en tres (3) de los lugares más concurridos, carteles en los que se de
cuenta al público que se va a verificar, con especificación de los bienes
respectivos, sean estos muebles o inmuebles.

Si todos o parte de los bienes que se rematan estuvieren situados en distintos


municipios de aquél en que deba hacerse la diligencia de remate, el juez que
esté conociendo del proceso librará despacho comisorio a uno (1) de los jueces
del lugar donde se encuentren dichos bienes, para que también fije carteles por
seis (6) días en los términos indicados. Sin la devolución del despacho
diligenciado no se podrá proceder al remate.

En lo relacionado con la diligencia de remate, es decir, su apertura, propuestas


admisibles y demás, se aplicará lo dispuesto en el Código de Procedimiento
Civil.

Practicada la diligencia de remate, el juez ordenará entregar al ejecutante las


sumas necesarias para cubrir el monto de la obligación, sus intereses, los
costos del proceso ejecutivo y los honorarios de los auxiliares de la justicia que
participaron en el proceso. Si quedare algún saldo lo entregará al ejecutado y
ordenará la terminación del proceso.

CAPITULO XX

PROCESO DE FUERO SINDICAL


111

1. ASPECTOS GENERALES. En primer lugar, se aclara que lo relacionado con


constitución de sindicatos e inscripción de juntas directivas de éstos, son
asuntos que competen al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y no al juez
laboral.

Se denomina FUERO SINDICAL la garantía de que gozan algunos trabajadores


de no ser despedidos, ni desmejorados en sus condiciones de trabajo, ni
trasladados a otros establecimientos de la misma empresa o a un municipio
distinto, sin justa causa, previamente calificada por el juez laboral.

Están AMPARADOS POR EL FUERO SINDICAL :

a) Los FUNDADORES de un sindicato, desde el día de su constitución


hasta dos (2) meses después de la inscripción en el registro sindical, sin
exceder de seis (6) meses.

b) Los trabajadores ADHERENTES que con anterioridad a la inscripción en


el registro sindical ingresen al sindicato, para quienes el amparo rige por el
mismo tiempo que para los fundadores.
c) Los miembros de la JUNTA DIRECTIVA y SUBDIRECTIVAS de todo
sindicato, federación o confederación de sindicatos, sin pasar de cinco (5)
principales y cinco (5) suplentes; y los miembros de los COMITÉS
SECCIONALES, sin pasar de un (1) principal y un (1) suplente. Este amparo
se hará efectivo por el tiempo que dure el mandato y seis (6) meses más.

d) Dos (2) de los miembros de la COMISIÓN ESTATUTARIA DE


RECLAMOS que designen los sindicatos, federaciones o confederaciones
sindicales, por el mismo período de la junta directiva y por seis (6) meses
más, sin que pueda existir en una misma empresa más de una comisión
estatutaria de reclamos.

Esta clase de procesos puede presentarse cuando un empleador pretende


terminar con justa causa el contrato de un trabajador protegido por el fuero
sindical, caso en el cual necesita previamente la autorización del juez laboral.

También puede presentarse cuando un trabajador que gozaba de fuero sindical,


ha sido despedido, o trasladado o desmejorado en sus condiciones de trabajo,
sin la previa autorización del juez laboral. En ambos casos, el trámite procesal
es el mismo.
112

2. TRAMITE. EL EMPLEADOR QUE PRETENDA DESPEDIR a un trabajador


amparado por fuero sindical, o desmejorarlo en sus condiciones de trabajo, o
trasladarlo a otro establecimiento de la misma empresa, o a un municipio
distinto, deberá presentar una demanda al juez laboral en la que exprese la
justa causa invocada, y ésta deberá contener una relación pormenorizada de las
pruebas que la demuestren. La pretensión, en este caso será que se otorgue la
correspondiente autorización.

Presentada la demanda, si reune los requisitos formales, el juez la admitirá y


ordenará notificarla al demandado, lo cual se hará PERSONALMENTE, y lo
citará para que en audiencia pública, que se llevará a cabo dentro de los cinco
(5) días siguientes, conteste oralmente la demanda.

En esta clase de procesos sólo hay una (1) audiencia, por lo que la única
oportunidad procesal para proponer excepciones es la contestación de la
demanda.

Contestada la demanda, se intentará la conciliación, y si ésta fracasare, en el


mismo acto se practicarán las pruebas pedidas por las partes y se pronunciará
la correspondiente decisión.

Si las partes no asistieren a la audiencia, el juez decidirá teniendo en cuenta los


elementos de juicio de que disponga o los que de oficio juzgue conveniente
allegar.

La decisión del juez será apelable en el efecto suspensivo, ante el tribunal


superior, sala laboral, el cual deberá decidir de plano dentro de los cinco (5) días
siguientes al recibo del expediente.
Contra la decisión del tribunal no procede recurso alguno por disposición legal,
y por tratarse de un proceso especial y no ordinario.

El EMPLEADOR, en estos casos, DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) La existencia del contrato de trabajo.

b) La existencia del sindicato.

c) La existencia del fuero sindical. Y,

d) La ocurrencia de la justa causa alegada.


113

Cuando es el TRABAJADOR QUIEN SOLICITA EL REINTEGRO, el trámite es


igual. Las pretensiones de la demanda serán que se le reintegre al cargo que
desempeñaba y se le cancelen a título de indemnización los salarios dejados de
percibir.

Si prospera la demanda, el trabajador tendrá derecho a ser reintegrado al cargo


que desempeñaba al momento del despido. Y, a título de indemnización, al
pago de los salarios dejados de percibir, pero no a otros beneficios laborales
tales como prestaciones, aumentos de salarios convencionales, etcétera, que
realmente corresponden a la efectiva prestación del servicio.

En este caso, el TRABAJADOR DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) La existencia del sindicato.

b) La existencia del fuero sindical. Y,

c) El despido.

El EMPLEADOR DEBERÁ DEMOSTRAR:

a) Que tenía autorización para despedir. O,

b) Que la causal alegada no requería previa calificación judicial, es decir, el


contrato terminó por la realización de la obra o labor contratada, por la
ejecución del contrato accidental, ocasional o transitorio, por mutuo
consentimiento, por sentencia de autoridad competente, por haber
participado el trabajador en un cese colectivo de actividades declarado ilegal
por el Ministerio de Trabajo, o por vencimiento del plazo pactado, en los
contratos a término fijo.

El trabajador que persiga el reintegro y los salarios dejados de percibir, debe


iniciar la correspondiente acción dentro de los dos (2) meses posteriores al
despido. Este mismo término de PRESCRIPCIÓN, corre para el empleador.

CAPITULO XXI

PROCESO SUMARIO
114

1. ASPECTOS GENERALES. Este proceso especial fue creado por la ley


50 de 1990, en su artículo 52. Mediante el trámite allí establecido se dará
curso a las siguientes acciones:

a) Las de disolución y liquidación del sindicato y cancelación de su


inscripción en el registro sindical, en caso de VIOLACIÓN DE LAS NORMAS
que regulan sus funciones, prohibiciones y deberes.

b) Las de disolución y liquidación del sindicato y cancelación de su


inscripción en el registro sindical, en el evento de que el sindicato, federación
o confederación se encontrare INCURSO EN UNA DE LAS CAUSALES DE
DISOLUCIÓN.

c) Las de suspensión y cancelación de la personería jurídica del sindicato


en los casos de que la HUELGA DECLARADA por éste sea calificada
ILEGAL por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

2. FUNCIONARIO COMPETENTE. La competencia para esta clase de


procesos radica en el juez laboral o en su defecto en el juez civil del circuito.

3. PARTES DEL PROCESO. En el caso de disolución y liquidación del


sindicato y cancelación de su inscripción en el registro sindical, por violación
de las normas que regulan sus funciones, prohibiciones y deberes, es
demandante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

En el caso de disolución y liquidación del sindicato y cancelación de su


inscripción en el registro sindical, porque el sindicato, la federación o
confederación se encontrare incurso en una de las causales de disolución, es
demandante el Ministerio del Trabajo o cualquier persona que demuestre interés
jurídico, como el empleador.

En el caso de la suspensión de cancelación de la personería jurídica del


sindicato por huelga declarada por éste y calificada por el Ministerio de Trabajo
y Seguridad Social como ilegal, es demandante el mismo Ministerio, el
Ministerio Público y el empleador afectado.

En los tres (3) casos será demandada la organización sindical.


115

4. TRAMITE. En cualquiera de los tres (3) eventos anteriores, el trámite


judicial es el mismo.

La demanda deberá expresar los motivos invocados, una relación de los hechos
y las pruebas que se pretendan hacer valer.

Recibida la solicitud, el juez, a más tardar al día siguiente, ordenará correr


traslado de ella a la organización sindical, mediante providencia que se
notificará personalmente.

Si no se pudiere hacer la notificación personal, dentro de los cinco (5) días


siguientes el juez enviará comunicación escrita al domicilio de la organización
sindical, anexando constancia del envío al expediente.

Si al cabo de cinco (5) días del envío de la anterior comunicación no se pudiere


hacer la notificación personal, se fijará edicto en lugar público del respectivo
despacho, por el término de cinco (5) días, cumplidos los cuales se entenderá
surtida la notificación.

A partir de la notificación, el sindicato dispone de un término de cinco (5) días


para contestar la demanda y presentar las pruebas que considere pertinentes.

Vencido el término anterior, el juez decidirá teniendo en cuenta los elementos de


juicio de que disponga, dentro de los cinco (5) días siguientes.

La decisión del juez será apelable, en el efecto suspensivo, para ante el


respectivo tribunal superior, que deberá decidir de plano dentro de los cinco (5)
días siguientes contados a partir del recibo del expediente.

En la sentencia, el juez podrá privar del derecho de asociación sindical en


cualquier carácter al miembro de la junta directiva del sindicato disuelto, hasta
por el término de tres (3) años, según su apreciación, siempre y cuando dicho
miembro hubiere comparecido como parte al proceso sumario.

Contra la decisión del tribunal no procede recurso alguno.


116

CAPITULO XXII

ARBITRAMENTO

1. ASPECTOS GENERALES. Teniendo en cuenta la naturaleza de los


conflictos, existen dos (2) clases de tribunales de arbitramento: los instituídos
para dirimir asuntos ECONÓMICOS, regulados, como se dijo anteriormente, a
partir del artículo 452 del Código Sustantivo del Trabajo, y los instituídos para
resolver los asuntos JURÍDICOS, que son materia de este capítulo.

Las partes pueden convenir sustraer del conocimiento de la justicia ordinaria


aquellos conflictos jurídicos que pudieren presentarse entre ellas, y someter la
decisión a un tribunal de arbitramento.

Ese convenio, que debe constar por ESCRITO, ya sea en el contrato de trabajo,
en el contrato sindical, en la convención colectiva de trabajo, o en cualquier otro
documento otorgado posteriormente, se denomina CLAUSULA
COMPROMISORIA o COMPROMISO.

Se denomina CLAUSULA COMPROMISORIA aquella que se pacta entre los


contratantes con el objeto de que los conflictos que puedan surgir del mismo
sean dirimidos por uno o varios árbitros. Y se entiende por COMPROMISO el
pacto que efectúan las partes que ya están en conflicto con el objeto de que
terceras personas, llamadas ARBITROS, decidan el conflicto a que están
abocados.

Conforme a lo anterior, si el acuerdo se perfecciona antes de iniciarse el


conflicto, se denomina CLAUSULA COMPROMISORIA, pero si ya el conflicto
se inició y las partes quieren sustraerlo del conocimiento de la justicia ordinaria,
se denomina COMPROMISO.
117

Al pactar las partes sustraer del conocimiento del juez laboral todos o algunos
de los conflictos jurídicos que pudieren originarse entre ellos, están dejando a
aquél sin la posibilidad jurídica de conocer de tales asuntos; y si lo hiciere, el
asunto quedaría viciado de nulidad por incompetencia del juez.

Sin embargo, la justicia ha considerado que si existiendo una cláusula


compromisoria, una de las partes resolviere acudir directamente al juez laboral y
la otra no propone oportunamente la excepción correspondiente, se entiende
que tácitamente está renunciando a lo pactado en dicha cláusula y acepta que
sea el juez ordinario quien resuelva el conflicto.

El acuerdo sobre los asuntos que debe resolver el tribunal de arbitramento debe
hacerse en forma concreta, no pudiendo dicho tribunal pronunciarse sobre
aspectos no sometidos a su decisión, razón por la cual no tienen la facultad de
fallar ultra o extra petita, que sí tiene el juez ordinario laboral.

El tribunal de arbitramento puede conocer de aquellos asuntos de los cuales


conoce el juez laboral a través de un proceso ORDINARIO, pero no de los que
conoce a través de procesos especiales. No puede conocer de asuntos de fuero
sindical, ya que en esta clase de procesos no se ventilan asuntos que afectan
únicamente al trabajador despedido o que se pretenda despedir, sino también a
la organización sindical y a la política laboral general del país, razón por la cual
el trabajador afectado no puede celebrar este pacto. Y en cuanto a los procesos
ejecutivos, no es procedente debido a su propia naturaleza coactiva. El artículo
100 del Código Procesal del trabajo atribuye en forma expresa esta atribución a
la jurisdicción ordinaria laboral.

2. DESIGNACIÓN DE ARBITROS. Las partes podrán acordar la


designación del número de árbitros que consideren; puede ser uno (1) o
varios e inclusive puede comprometer a corporaciones nacionales de
cualquier clase, tales como cámaras de comercio, colegios de abogados,
etcétera, para que dichas instituciones sean las encargadas de hacer la
escogencia de los árbitros que resolverán el conflicto.

Si las partes no hubieren acordado la manera de hacer la designación, la ley


establece el siguiente procedimiento: cada una de ellas nombrará un árbitro y
éstos como primera providencia, designarán un tercero que con ellos integre el
tribunal.

Si los dos (2) árbitros escogidos por las partes no se pusieren de acuerdo en el
término de veinticuatro (24) horas, será tercero el respectivo inspector de trabajo
del lugar, y en su defecto, el alcalde.
118

Si la parte obligada a nombrar árbitro no lo hiciere o se mostrare renuente, el


juez laboral del lugar, previo requerimiento de tres (3) días, procederá a
designarlo.

En caso de falta o impedimento de alguno de los árbitros, se procederá a


reemplazarlo en la misma forma en que se hizo la designación. Si una de las
partes se mostrare renuente a reemplazar el árbitro que le corresponde, los dos
(2) restantes, previo requerimiento de tres (3) días, procederán a hacer la
designación.

Los árbitros son recusables por las mismas causales que los jueces, y el trámite
para la recusación es el mismo consagrado en el procedimiento civil. La
decisión la tomarán los demás árbitros, y en últimas si no hubiere acuerdo, la
tomará el juez laboral del lugar.

Los árbitros deben ser colombianos y abogados, ya que SU FALLO DEBE SER
EN DERECHO. Por las características propias de las normas laborales sobre
irrenunciabilidad y mínimo de derechos, EL FALLO NO PUEDE SER EN
CONCIENCIA.

Designados los árbitros se instalará el tribunal y seguidamente se elegirá un


presidente de su seno y un secretario distinto de ellos , quien tomará posesión
ante el presidente.

El árbitro o árbitros señalarán día y hora para oír a las partes, recibirán los
testimonios que consideren pertinentes, se enterarán de los documentos que
exhiban y de las razones que aleguen, de lo cual se dejará constancia en un
acta, que se firmará por los que en ella intervinieron.

Las partes podrán hacer uso de cualquier medio probatorio permitido por la ley.

Los árbitros deben proferir su fallo, que se llama LAUDO ARBITRAL, dentro de
los diez (10) días siguiente contados desde la integración del tribunal. Sin
embargo, antes del vencimiento de este plazo pueden solicitar a las partes la
ampliación de dicho término.

Si el tribunal resolviere proferir extemporáneamente el laudo arbitral, sin que


siquiera se hubiere solicitado previamente su prórroga, éste carecería de validez
por falta de jurisdicción.
119

Si las partes dejan vencer el término legal, o el ampliado por ellas mismas, el
tribunal perdería competencia para resolver el asunto y la recobraría la
jurisdicción ordinaria laboral.

3. FORMA DEL LAUDO. El laudo arbitral se extenderá a continuación de


lo actuado y deberá acomodarse en lo posible a las sentencias que dicten los
jueces en los procesos laborales.

El laudo deberá contener decisión expresa y clara sobre cada una de las
pretensiones, las excepciones, las costas y perjuicios a cargo de las partes y
sus apoderados, y demás asuntos que corresponda decidir, con arreglo a la ley.

El laudo se acordará por mayoría de votos y será firmado por todos los árbitros y
por el secretario. Si alguno se negare, perderá el saldo de honorarios que le
corresponde, el cual se devolverá a las partes.

El árbitro desidente consignará en escrito separado los motivos de su


discrepancia.

El laudo arbitral puede ser aclarado, corregido o complementado por el tribunal


de arbitramento de oficio o a solicitud de alguna de las partes, en los casos y
condiciones establecidas en el Código de Procedimiento Civil.

4. HONORARIOS Y GASTOS. Los honorarios del tribunal de arbitramento


serán pagados por las partes, por partes iguales, salvo acuerdo en contrario.

5. CESACION DE FUNCIONES DEL TRIBUNAL. El tribunal de


arbitramento cesará en sus funciones:

a) Por voluntad de las partes.

b) Por la ejecutoria del laudo, o de la providencia que lo adicione, corrija o


complemente.

c) Por la interposición del recurso de homologación. Y,

d) Por la expiración del término fijado para el proceso o su prórroga.

6. PROCEDIMIENTOS ESTABLECIDOS EN CONVENCIONES


COLECTIVAS. En una convención colectiva de trabajo las partes pueden
estipular el establecimiento de tribunales o comisiones de arbitraje de
120

carácter PERMANENTE. De hacerse así, se someterá, en cuanto a su


constitución, competencia y procedimiento, a lo pactado en dicha convención,
y sólo a falta de disposición especial, se aplicarán las normas legales.

7. NOTIFICACION Y MERITO DEL LAUDO. El fallo arbitral se notificará a


las partes PERSONALMENTE. Hace tránsito a COSA JUZGADA y contra él
sólo será susceptible el recurso de HOMOLOGACIÓN.

Es de observar que las modificaciones o reformas que al arbitramento hizo la ley


446 de 1998 no son aplicables al arbitramento en materia laboral. Esta
afirmación resulta enteramente cierta si se observa que el decreto 1818 de
1998, resultado de la ley 446, se limita en el capítulo “arbitramento en materia
laboral”, a reproducir textualmente el contenido de los artículos 130 a 143 del
Código Procesal del Trabajo y 452 a 461 del Código Sustantivo del Trabajo.