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BEATRIZ JANIN - INTERVENCIONES EN LA CLÍNICA PSICOANALÍTICA CON NIÑOS

CAPÍTULO I. LA CONSULTA POR UN NIÑO: PRIMERAS ENTREVISTAS: La psicopatología infantil


presenta particularidades: los niños combinan diferentes funcionamientos y varían con
facilidad de uno a otro. Cada niño merecerá un abordaje particular.

A lo largo de las entrevistas preliminares cuando se trata de niños o adolescentes, se va


esbozando quién pide y qué es lo que pide, quién sufre y por qué, de qué conflicto se trata,
si éstos son predominantemente intrapsíquicos o intersubjetivos y cuáles son las
determinaciones prevalentes. Algo se va configurando en relación a cómo fue
constituyéndose el trastorno en la estructuración psíquica o el síntoma que suscitó la
consulta, y también las condiciones que llevan a que ese funcionamiento se sostenga.

Es en ellas en las que se pueden ir reconociendo, en parte, los avatares pulsionales y


defensivos de padres e hijos. Y también donde se va poniendo en juego la historia de cada
uno, de la pareja, del hijo, las identificaciones y las relaciones transferenciales.

Por otra parte, consultar por un hijo implica generalmente una herida narcisista. Aquel en el
que se depositaron los sueños y se centraron las expectativas ¿tiene dificultades? Y, además,
los padres ¿no son suficientes para resolver sus problemas? La primera entrevista en la
consulta con un niño es generalmente con los padres. Los padres también son consultantes y
habrá que escucharlos psicoanalíticamente. Una cuestión clave es, desde el comienzo,
ubicarse como psicoanalista. Renunciar a un lugar de juez y de maestro, de aquel que
conoce los secretos del “niño perfecto” y de la crianza ideal.

Cada suceso cobra sentido en tanto recuerdo ligado a otros recuerdos. La historia que armen
los padres será fundamental. También hay que tener en cuenta que el padre y la madre
suelen relatar historias distintas, acompañadas de diferentes matices afectivos. En estos
primeros encuentros va apareciendo el funcionamiento psíquico de cada uno de los padres,
las fantasías respecto del hijo así como las esperanzas, proyectos y expectativas. Una
cuestión importante es ver cómo se presentan los padres, si pueden o no percibir el
sufrimiento del hijo, si llegan angustiados o enojados, si el acento esta puesto en lo que el
niño siente o en el efecto que su accionar provoca en los otros.

El escuchar a los padres como consultantes implica ubicarlos como otros con los que iremos
descubriendo deseos, identificaciones, repeticiones… esto es diferente a pensarlos como
informantes objetivos de los avatares del niño.

Los padres son el primer espejo, dándole la imagen de lo que ese niño es para ellos, de lo
que querrían que fuese. El niño se constituye por esos otros, armando como puede, cuando
puede, una historia propia. En el vínculo padres-hijos se ponen en juego los ideales del ideal
del yo, los proyectos inconclusos. Se espera que el niño cumpla lo que los padres no
pudieron hacer. En otros se espera que el hijo cubra el agujero dejado por la propia
insatisfacción.

DIFERENTES TIPOS DE CONSULTAS: Los padres se presentan y demandan de diferentes


modos:

● “Es un desastre. No sabemos a quién salió así. No lo aguantamos más”.


Lo que predomina es el funcionamiento expulsivo. El niño aparece como aquel que es causa
del malestar familiar y hay que cambiarlo rápidamente. Lo no tolerable retorna desde el
niño. Son consultas en las que prima la desesperación, las sensaciones de fractura narcisista
y es fundamental escucharlos a ellos. Será imposible hablar del niño sin dar lugar a sus
demandas. En estos casos el funcionamiento de los padres es a predominio narcisista. Solo
en la medida en que se sientan escuchados, contenidos y sostenidos por otro, podrán ir
armando un lugar, un espacio psíquico para su hijo.

● “Él no tiene problemas. La culpa la tiene la maestra que no tiene paciencia”. “La
dificultad es de los otros chicos. Mi hijo es diferente pero es el mejor”.
Llegan a consulta en plena desmentida, atribuyendo las dificultades a terceros. Los padres
no tienen conciencia de las dificultades del niño y se las atribuyen a un mundo que lo ataca.
El riesgo en estas consultas es que el analista sea ubicado en ese mismo lugar, el de aquel
que señala las dificultades, muestra lo que no se quiere ver y sanciona.

Otro modo en el que aparece esta problemática es “Él es igual que yo y yo no tengo
problemas. A mí me fue bien”, también se trata de un funcionamiento narcisista, en el que
aceptar las dificultades del niño puede ser insoportable. La desmentida es una defensa
frente al registro de lo intolerable.

● “Es un sol, pero no puede dejar de hacerse pis de noche, y sufre mucho por eso”. O:
“Es inteligente y simpático, pero queda paralizado por algunos miedos que no
podemos entender”.
Hay un registro del niño como sujeto sufriente, contradictorio, con conflictos y posibilidades.
En los padres aparece angustia, pero también esperanza.

En cada uno de estos casos, el trabajo psicoanalítico con los padres será diferente. El modo
en que encaremos las primeras entrevistas va a determinar en gran medida el curso de las
posteriores.

ENTREVISTAS “ABIERTAS”: Son los consultantes los que van marcando los hilos de la historia
por los que podemos ir viendo la trama que se fue armando.

En los últimos años se ha generalizado el uso de cuestionarios para “detectar patología” y


realizar diagnósticos. Estos interrogatorios presentan varios problemas: los padres se
suponen informantes “objetivos” de las conductas de su hijo; no se registra todo lo que
puede acompañar una respuesta. No realizar un interrogatorio no significa tener una
posición pasiva. Las entrevistas de inicio implican una escucha activa, que muestra un
analista atento a todo lo que se dice y hace. Preguntamos pero a partir de lo que ellos
vienen desarrollando. Al indagar sobre lo que los otros relataron, se van registrando los
vacíos, aquello que fue omitido en el decir de los padres.

En cuanto al diagnóstico, hacerlo es algo muy diferente a colgar rótulos. Ningún sujeto
puede ser pensado solamente desde una descripción de síntomas, sino que lo que le ocurre
es efecto de la complejidad de todo el funcionamiento psíquico, cuestión imposible de
abarcar en una denominación.

BEATRIZ JANIN - INTERVENCIONES EN LAS CLÍNICAS CON NIÑOS


CAPÍTULO III - PSICOANALIZANDO NIÑOS: Es imprescindible tener en cuenta que la realidad
fundamental con la que se encuentra un niño es tanto la insistencia de su propio pulsionar,
como la realidad psíquica de los otros, aquello que le devuelven del mundo y de él mismo.
Todo niño está pendiente de los avatares emocionales de sus padres. Entonces, la verdad
“material” con que se encuentra es la verdad “histórico vivencial” de los otros, teñida por
sus propios modos de registrar el mundo. Así, el niño va entramando su propia historia a
partir de sus vivencias.

Así como es fundamental escuchar a los padres, también lo es escuchar al niño. Muchas
veces los niños se sorprenden frente a un adulto que los tiene en cuenta, dándoles la
palabra, otorgando valor a lo que dicen y hacen. Escuchar, posibilitar el juego, dibujo o
modelado, permiten dejar traslucir aquello que insiste. Es fundamental diferenciar lo que se
repite, en qué tipo de estructuración se da esa repetición, cuáles son las defensas y el tipo
de pensamiento que prevalecen, y si hay o no juego. Quizás una de las cuestiones
fundamentales no se trata de develar una historia, sino de posibilitar que se arme una.

LAS PRIMERAS ENTREVISTAS CON EL NIÑO: Deberemos pensar cuáles son los mecanismos
predominantes, qué posibilidades representacionales tiene un niño, cómo se expresa y
cómo recibe nuestras interpretaciones. La posibilidad de ligar se da desde momentos muy
tempranos de la vida, pero también, muy tempranamente se puede “agujerear” la trama
representacional o inscribirse vacíos, en la medida en que predomine el rechazo a toda
inscripción.

Entonces, aunque no haya un sistema inconsciente claramente diferenciado, aunque la


represión primaria no se haya consolidado, y la interpretación propiamente dicha no tenga
lugar, es posible analizar a un niño, en tanto tengamos en cuenta los procesos defensivos
previos y apelemos a otro tipo de intervenciones. Desde la descarga motriz indiscriminada
hasta el escupir o hacerse pis y arrojar objetos, hay diferentes funcionamientos psíquicos
operando que debemos precisar para determinar nuestras intervenciones.

Cuando el niño llega es necesario decirle quién somos, cómo nos llamamos, que vamos a
intentar ayudarlo, que sus padres han hablado con nosotros y nos han contado lo que les
preocupa, pero también es importante que él/ella nos cuente en qué le gustaría que
nosotros los ayudemos, si hay algo que le molesta o hace sufrir y quisiera que cambie. Es
importante este punto, porque permite diferenciar la demanda del niño de la de sus pa res,
e implica darle la palabra al niño, ubicarlo a él como protagonista de su historia y su análisis.
Les aclaramos que vamos a “trabajar” juntos, para enmarcar una situación en la que no se
viene a jugar, sino que el juego es un modo de relatar y elaborar.

Es habitual que los niños expresen cosas muy diferentes a las que nos habían contado sus
padres, que sus angustias, temores y motivos de sufrimiento sean otros y que algo de ellos
nos pueden decir a su modo. Me parece fundamental que también los niños organicen las
primeras entrevistas. El niño expresa lo que le molesta y habla de sus sufrimientos en tanto
hay otro que esté dispuesto a oír.

Los enunciados de los niños están determinados por la complejidad de su historia, las
inscripciones que dejaron las vivencias y los vínculos, así como de la relación con aquél a
quien van dirigidos. Tanto pensarlo como sujeto en estructuración como suponerlo
construyendo modos de apropiación de la realidad y de metabolización de sus propias
pulsiones, marca el territorio de los primeros acercamientos a un niño.

EL LUGAR DEL ANALISTA: El psicoanalista cuando trabaja con niños pone en juego: 1) su
capacidad lúdica (como despliegue de un espacio transicional), 2) su capacidad para
ofrecerse al otro como objeto maleable (flexible y seguro simultáneamente), 3) su conexión
empática, 4) su capacidad de contención y sostén, 5) su posibilidad de permitir la fusión y la
diferenciación, 6) su disponibilidad creativa.

Ser neutral no quiere decir que el analista no se comprometa con la cura. Ser prescindente
es no poner en juego los propios ideales y prejuicios. No educamos ni adaptamos a un niño a
lo que los otros esperan. Pero sí estamos interesados en que nuestro trabajo opere
modificaciones en las repeticiones que llevan a un sufrimiento reiterado.

A veces, la cura será la posibilidad de abrir espacios diferenciados, construir un


adentro-afuera, que la excitación deje paso al deseo, que se armen escenas. En tanto no
apuntamos a la adaptación, podemos dar paso a nuevos recorridos, que se cree algo que no
podemos prever de antemano, que se construya una red de deseos y constituir procesos
secundarios que le permitan desplegarlos, arme una historia propia.

TRANSFERENCIA Y CONTRATRANSFERENCIA: El psicoanalista que trabaja con niños soporta


muchas transferencias simultáneas: madre, padre, niño, a veces, maestros, pediatras, etc. Y
quizás ésta sea una de las dificultades más importantes con la que nos encontramos: el ser
soporte de muchas transferencias y por ende, que se despierten en nosotros diferentes
transferencias recíprocas.

FIN DE ANÁLISIS… APERTURA DE CAMINOS: ¿Se podrá hablar de un fin de análisis? Y, si el


análisis es interminable, en tanto siempre hay representaciones a hacer conscientes, en los
niños, en quienes hay reestructuraciones importantes que no han ocurrido, ¿no resultará
más difícil aún hablar de una terminación del análisis? Podemos trabajar con el paciente
durante un tiempo y tener logros significativos. Sin embargo, lo que hacemos es comenzar
un recorrido cuya consecución no podemos predecir.

Nos encontramos con dos tipos de problemas, 1) ¿Quién determina que el análisis ha
terminado, cuando son varios los protagonistas? ¿Qué considera cada uno como meta del
análisis?; y 2) ¿Cómo pensar la cura en psicoanálisis con niños? De lo que se trata es de ir
deconstruyendo y construyendo modos de funcionamiento en los que predomina el
sufrimiento, por otros más creativos y placenteros. Curar no es hacer que el otro responda al
modelo propio, tampoco al de los padres, ni al de los maestros, ni implica obturar o tapar
conflictos. Implica que cada uno arme su propio camino. Por consiguiente, curar será
construir, estructurar, instaurar diferencias, transformar en recuerdo, “ligar” lo innombrable.

Concluimos que se dará por finalizado un análisis cuando el niño haya realizado los cambios
necesarios, no sólo a nivel sintomático, sino en su funcionamiento psíquico.

LIZA LÓPEZ – FICHA DE CÁTEDRA: INDICACIÓN DE ANÁLISIS EN LA INFANCIA SEGÚN SILVIA


BLEICHMAR

Según Silvia Bleichmar, el proceso diagnóstico implica una exploración del aparato psíquico
en constitución, en un corte que dé cuenta de su funcionamiento y que posibilite la lectura
de indicios (síntomas o trastornos). Un sujeto en estructuración está definido por las
condiciones particulares que la estructura del Edipo otorga para la instauración de su
singularidad. Plantea un aparato psíquico clivado, definido por la represión originaria y por el
enfrentamiento y colaboración de los sistemas psíquicos.

Es posible indicar un análisis cuando opera un conflicto intrasubjetivo, por el hecho de que
un sistema sufre a costa de la conservación del goce en otro. El primer indicador de las
posibilidades de analizabilidad es el sufrimiento psíquico por la emergencia de angustia o
subrogados sintomales que de ella derivan.

Los trastornos se refieren a los primeros grandes movimientos defensivos y estructurantes,


previos a la represión originaria (transformación en lo contrario y vuelta contra la propia
persona), y que darían cuentas en fallas en la instalación de ésta última por lo cual se
trabajará para simbolizar lo innombrable, con miras a posibilitar que se termine de construir
el aparato. Los trastornos implican la emergencia patológica de aquello no constituido a
nivel de la formación del aparato.

Utiliza las entrevistas con padres o binomio, además de entrevistas con el niño. Plantea que
es posible elegir estrategias terapéuticas avaladas por una perspectiva psicoanalítica,
fundadas en el diagnóstico y pronóstico y dado que el aparato tiende a soldar aquello que
no puede reestructurar, el analista debe preverse a los posibles movimientos
reestructurantes entre las pulsiones y las modalidades defensivas.

SILVIA BLEICHMAR - EN LOS ORÍGENES DEL SUJETO PSÍQUICO

CAPÍTULO I - EL CONCEPTO DE NEUROSIS EN LA INFANCIA A PARTIR DE LA REPRESIÓN


ORIGINARIA: Pensamos las neurosis en la infancia partiendo de la concepción de un sujeto
en estructuración. No se puede definir a priori ningún tipo de técnica, si no se resitúa el
concepto de represión originaria, y el lugar de ésta en la constitución del aparato psíquico. El
mito de la represión originaria debe ser retomado como concepto y puesto en juego en el
campo clínico. Partimos de la hipótesis desarrollada por Freud en la “metapsicología”, que
postula que la represión funda la diferencia entre los síntomas inconscientes y
preconscientes-conscientes, y que antes de esto son los otros destinos pulsionales
(transformación en lo contrario y vuelta sobre la persona propia) los que puede actuar como
defensa.

Si la teoría de la represión es la piedra angular sobre la que reposa la teoría de las neurosis,
lo es a partir de marcar su correlación con el concepto de inconsciente y de lo escindido del
sujeto en el conflicto.

Freud propone en el caso del pequeño Hans un modelo de análisis de la neurosis. Primero,
definición del síntoma. Luego búsqueda de la satisfacción prohibida. Por último, motivo de la
prohibición. En este caso el conflicto posee un carácter intrapsíquico, aun cuando puede
tener consecuencias en el mundo exterior y recibir influencias de este. El síntoma sería un
signo y un sustituto de una no-lograda satisfacción pulsional, resultado del proceso de la
represión. Si todo síntoma se manifiesta como un signo, no todo signo es un síntoma.
Manifestaciones conductuales de los niños no puede ser entendidas en sí mismas como
síntomas en el sentido psicoanalítico.
Sustitutivo remite al carácter simbólico del síntoma, en tanto representación indirecta y
figurada de una idea, un conflicto, un deseo inconsciente. Y si es simbólico, sustitutivo,
marca la aparición deformada de un deseo estamos frente al desplazamiento como
mecanismo de funcionamiento del inconsciente.

Nos ubicaremos de entrada en una concepción del sujeto psíquico cuya tópica se presenta,
desde el comienzo, intersubjetiva. En el marco se dará un proceso de constitución del
aparato psíquico que en el momento de abordar el diagnóstico debe tenerse en cuenta a fin
de precisar un corte, en qué momento de esta constitución se encuentra.

El hecho de que el sujeto psíquico que se ofrece al conocimiento psicoanalítico sea un sujeto
en conflicto, marcado por la escisión, no implica que esto sea con las mismas características
a lo largo de su procesamiento. Melanie Klein se da cuenta de ello, de ahí que inaugure una
indagación en relación con las defensas precoces, anteriores a la represión originaria. Desde
la perspectiva que proponemos estos movimientos pulsionales, estas defensas precoces,
sufren una reestructuración no solo cuantitativa, sino integrativa, en el momento en que el
aparato logra su constitución definitiva.

Hay entonces dos grandes problemáticas: por un lado la diferencia entre inconsciente
originario e inconsciente desde los orígenes; y por otra parte, el papel del otro en la
constitución del sujeto y el problema de la constitución de la tópica psíquica en el marco de
una tópica intersubjetiva.

Mannoni marcó, en nuestra formación, una revolución al brindar una nueva herramienta
técnica: la entrevista binomio o madre-hijo, que permitió poner en correlación el deseo
materno con la patología infantil. Un punto nodal es la posición del niño en relación con el
deseo materno. ¿De qué se trata en realidad? “De una insatisfacción de la madre como hija”.
¿Por qué una insatisfacción de la madre como hija puede producir una fobia, una
sintomatología obsesiva, un cuadro de agresividad, etc.? Y aún más, ¿cuál es la madre que
no está insatisfecha como hija?

¿Cuál es la especificidad del conflicto que pone en marcha al síntoma? ¿Por dónde debemos
explorar para encontrar el rumbo que nos permita entender el motivo de consulta? La
matriz teórica de la cual parte Mannoni es que si “el inconsciente es el discurso del Otro”,
cuando la madre habla encontramos en su propio discurso la explicación de la significación
sintomática.

No todas las consultas conducen a iguales indicaciones. ¿En cuales es adecuado un


psicoanálisis? ¿Cuál es la estrategia terapéutica adecuada a proponer? El concepto de
neurosis y al mismo tiempo el de la cura psicoanalítica supone la internalización del
conflicto, es decir, una contradicción entre el yo, el ello y el superyó. El concepto de neurosis
solo puede definirse como intrapsíquico. Ubicamos el problema como un campo de
diferenciación progresiva que se produce en relación con una tópica que se constituye en el
marco del Edipo y suyo momento privilegiado de diferenciación es la represión originaria.

Laplanche propone con el concepto metábola: el inconsciente del niño no es directamente el


discurso del Otro, ni aun el deseo del Otro. Entre el comportamiento significante, totalmente
cargado de sexualidad, comportamiento-discurso-deseo de la madre y la representación
inconsciente del sujeto no hay continuidad, ni pura y simple interiorización. Entre estos dos
fenómenos está la descualificación: el inconsciente es el resultado de un metabolismo que
implica descomposición y recomposición.

Se trata de retomar dos direcciones: la ubicación del conflicto en la infancia en la tópica


intersubjetiva; y la ubicación del conflicto sintomático, en la tópica intrasubjetiva del aparato
psíquico.

El sujeto no se “crea de la nada” a partir de la represión originaria. La simbolización


primordial no es equivalente a la represión primordial. En esta región oscura de los orígenes
y de la génesis hay lugar para una especie de constitución de un primer fantasma, que no
sería aun reprimido, tampoco inconsciente, y que estaría destinado a un segundo tiempo de
la represión.

Si el aparato implica dos sistemas, dos modos de funcionamiento y dos contenidos, y esta
signado por relaciones de conflicto; y si el preconsciente no se funda a partir del
inconsciente, sino que cada sistema está en correlación con el otro, no hay análisis del
inconsciente, no hay formación de síntomas en sentido psicoanalítico, antes de la
constitución de este aparato.

Tomaremos el planteo de Lacan acerca de los tres tiempos del Edipo. Estos marcan los
grandes movimientos por los cuales debe pasar el sujeto psíquico en estructuración a partir
de la tarea fundamental a afrontar en los primeros años de vida: el desprendimiento de la
madre y la constitución de una estructura singular que le permita ubicarse en el mundo en
tanto sujeto. La identificación primaria y secundaria, y la represión originaria son parámetros
de esta constitución.

Las psicosis infantiles son como movimientos fallidos, no logrados, en la constitución del
sujeto. Pero a la vez, si pensamos en que el sujeto está en el momento de su constitución, la
intervención terapéutica aun puede modificar el curso de los acontecimientos y ser
productora de salud.

En el autismo precoz lo que se produce es una no-constitución del yo-representación,


mientras que en las psicosis simbióticas el sujeto no puede desabrocharse del objeto
materno con el cual la representación se ha soldado. Es como si la membrana
representacional yoica englobara niño-madre, y la efracción produjera un dolor insoportable
que pusiera en riesgo de desintegración a esta estructura simbiótica.

Narcisismo e identificación narcisística, constitución de la representación del yo, ligazón a la


madre, son prerrequisitos necesarios para la constitución del sujeto. Y aunque no haya una
cronología, hay una etapa necesaria para que esto se produzca.

Separación de la madre, castración del segundo tiempo del Edipo, son movimientos
definitorios en la organización de las identificaciones secundarias, de la elección de objeto y
de la instauración del superyó como forma definitoria de constitución del aparato psíquico.

La idea de referencia al deseo materno debe ser re-trabajada y repensada en el campo de


esta tópica en la cual los movimientos de la historia no están predeterminados, sino solo
esbozados como rutas posibles.
Freud define al síntoma como símbolo sustitutivo de una no-lograda satisfacción pulsional,
resultado del proceso de represión. La represión surge cuando una percepción externa
despierta una moción pulsional indeseable, y cuando tal impulso emerge en el interior sin
estímulo externo alguno. La represión no es un mecanismo de defensa originariamente
dado. No puede surgir hasta después de haberse establecido una precisa separación entre la
actividad anímica inconsciente y la consciente.

Hasta que el síntoma se desencadena, un largo recorrido ha de ser transitado por el sujeto:
constitución de los fantasmas originarios, instauración de la represión, constitución del
lenguaje, aparición de los procesos de condensación y desplazamiento en las formaciones
del inconsciente. Lo que me interesa señalar, en relación con esta formulación, es la
precisión de un tiempo, primer nivel de simbolización, que solo encontrará destino definitivo
cuando mediante la fijación de la pulsión a través de la represión, ésta quede prendida en
ciertas redes que limiten su oscilación indefinida.

Para encarar la situación diagnóstica desde esta perspectiva tomamos tres elementos que
serán los parámetros de definición del nudo patógeno: 1) El modelo del aparato psíquico y
su constitución; 2) La ubicación del paciente en la tópica intersubjetiva; y 3) Las
determinaciones de la historia.

ÍNDICES PARA EL DIAGNÓSTICO: a) La constitución de los procesos primarios y secundarios


como diferenciados con la consiguiente constitución de las formaciones del inconsciente; b)
La instauración de la denegación, con la consiguiente constitución del juicio; c) El problema
del lenguaje; d) El carácter predominante de la defensa; f) La ubicación del sujeto en la
tópica intersubjetiva.

EL OBJETIVO DEL TRATAMIENTO SEGÚN LAS DISTINTAS LÍNEAS TEÓRICAS

MARCINAVICIUS – FICHA DE CÁTEDRA


ANNA FREUD MELANIE KLEIN
El juego es la descarga de fantasías
TÉCNICA Sueños y ensueños. masturbatorias motivadas por la escena
primaria.
PULSIONES Libido. Sadismo.
Directo al inconsciente, todo tiene contenido
INTERPRETACIÓN Yo.
simbólico.
ASOCIACIÓN LIBRE No, no asume la responsabilidad de asociar. Si, equivalente al juego.
No es para todos los niños. Sólo cuando el
Si, previo a la educación. Cuanto más pequeños
INDICACIÓN inconsciente ha alcanzado un ligar definitivo en
mejor.
la tópica.
Si, previa preparación previa: manejo de la
PEDAGOGÍA transferencia. Es inevitable por ser un adulto No. Análisis puro.
con un niño.
Son responsables Recurrir a ellos para
PADRES No.
asociaciones y datos de historia.
En latentes. Maniobra para instalarla. El
TRANSFERENCIA analista es un extraño, la desconfianza es Si. Desde el inicio. Positiva y negativa.
natural.
SUPERYÓ Heredero del Edipo. Arcaico.
GOCE Goce del síntoma.
SILVIA FENDRIK - PSICOANALISTAS DE NIÑOS. LA VERDADERA HISTORIA

Mediante los dibujos o el juego espontáneo los niños elaboran muchas situaciones
dificultosas, incluso traumáticas, y el lugar del analista es alentar sus producciones sin
abrumarlos con interpretaciones.

La llegada del niño a análisis traído por los padres plantea una cuestión de orden práctico.
Melanie Klein fundamentaba que la hostilidad y la desconfianza son signos de transferencia.
Aunque una vez iniciado, el análisis se desarrolle bajo la transferencia positiva, es necesario
para generarla, analizar el rechazo, la desconfianza, la resistencia inicial, como signos de
transferencia negativa. Por consiguiente deben ser interpretados para tener acceso al
inconsciente del niño.

GOCE DEL SÍNTOMA: La conciencia de enfermedad es el malestar, el sufrimiento que se


experimenta frente a una dificultad o a un síntoma y que lleva a alguien a pedir ayuda a un
analista. Lo que Anna Freud sostiene es que ella ha observado que algunos niños están
identificados con sus síntomas y gozan de ellos.

ENTREVISTAS PRELIMINARES: Lo primero que debe intentarse es que el niño admita su


sufrimiento como un síntoma, o un problema a resolver.

Anna Freud en el período de entrevistas preliminares no sólo alude al goce del síntoma, o a
sus beneficios secundarios, sino también a su beneficio primario en la economía psíquica, es
decir a la solución de compromiso entre las fuerzas de la represión y lo reprimido.

Para Melanie Klein la desconfianza u hostilidad contra el analista, es signo de que el niño
está bajo el influjo de un superyó severo, un objeto interno que lo está dominando y
castigando. Para Anna Freud, en cambio, no es natural que el niño confíe, por qué habría de
confiar si no tiene idea de qué es la enfermedad, si está gozando con su síntoma, si la pasa
bien. Decía que es necesario demostrarle al niño que sufre, que hay un padecimiento, una
inhibición y un excesivo desgaste para poder mantener él su lucha interna contra sus
demonios.

ASOCIACIÓN LIBRE: Para Anna el pacto analítico no sólo consiste en la libre decisión de
analizarse, sino en que ciertas cosas que en la vida cotidiana no son interpretables, el
analizante acepta que se le interpreten. A partir del momento en que decide analizarse,
haga lo que haga y diga lo que diga, es responsable de sus palabras, de sus gestos, incluso de
sus sueños. En la asociación libre, Anna parece estar apuntando al tema de la
responsabilidad. Hay una aceptación libre de una regla de juego que es, justamente, la regla
fundamental del análisis “todo lo que digas, puede ser interpretable”.

SUPERYÓ: Para Anna Freud el superyó es una instancia con la que se puede negociar, es
accesible a la razón analítica. En el adulto, cuando el superyó es excesivamente severo, el
análisis tiene que apuntar a su desintegración histórica, llegar a las raíces de las
identificaciones con la persona amada/odiada, en relación a la cual se instauró. En el niño el
superyó no es independiente del mundo exterior, depende, fluctúa, cambia, de acuerdo a la
relación con la persona amada. Es un superyó de baja influencia. Para Anna Freud el superyó
severo en la infancia es una consecuencia de la neurosis del niño, no una causa.
Para Melanie Klein el superyó no es una consecuencia, es una causa, el superyó es el que
causa el padecimiento neurótico y no tiene nada que ver con los padres reales. La diferencia
entre causa y consecuencia es fundamental. Si un niño enferma a causa de su superyó,
ningún cambio de actitud de los padres podría incidir en sus síntomas, ya que estos no
serían permeables a la influencia “exterior”.

TRANSFERENCIA: Para Melanie Klein la transferencia negativa hay que interpretarla de


entrada, el superyó es esencialmente cruel y autodestructivo y la única manera de abordarlo
es interpretándolo. Para M. Klein la transferencia negativa no es un odio a la persona de la
analista, es un odio narcisista, un odio objetal, al analista en tanto representante de un
objeto interno.

Para Anna la transferencia, por esclarecedora que sea, hay que eliminarla cuanto antes. La
solución que encontró Anna para convencer al niño de las virtudes del análisis fue
representarse ante él como una figura poderosa, más fuerte, más inteligente, más sabia, y
por supuesto más benévola que los padres. El analista debe representar el lugar del gran
Otro desde el inicio y a lo largo de toda la cura.

WINNICOTT - REALIDAD Y JUEGO (1972)

CAPÍTULO I - OBJETOS TRANSICIONALES Y FENÓMENOS TRANSICIONALES: Winnicott


introduce los términos de objetos transicionales y fenómenos transicionales para designar la
zona intermedia de experiencia y al uso de objetos que no forman parte del cuerpo del niño
aunque todavía no se los reconozca del todo como pertenecientes a la realidad exterior.
Cada individuo ha llegado a ser una unidad con una membrana limitante y un exterior e
interior. Hay también una zona intermedia de experiencia, a la cual contribuyen la realidad
interior y la vida exterior. Existe un estado intermedio entre la incapacidad y la capacidad
para reconocer y aceptar la realidad.

En el desarrollo de un niño pequeño aparece una tendencia a la trama personal


“objetos-distintos-que yo”. Ciertas experiencias funcionales van acompañadas por la
formación de pensamientos o fantasías. Estas son fenómenos transicionales. Puede surgir
algún fenómeno que llegue a adquirir una importancia vital para el bebé en el momento de
disponerse a dormir y que es una defensa contra la ansiedad: el objeto transicional. La pauta
de los fenómenos transicionales empieza a aparecer de los 4/6 meses hasta los 8/12. En la
niñez el objeto sigue siendo una necesidad en momentos de soledad, de acostarse o ante el
peligro, pero en plena salud se produce una ampliación gradual de la gama de intereses.

Cualidades especiales de la relación: 1) El bebé adquiere derechos sobre el objeto pero


existe cierta anulación de la omnipotencia; 2) El objeto es amado y mutilado con excitación;
3) Nunca debe cambiar a menos que lo cambie el propio bebé; 3) Tiene que sobrevivir al
amor instintivo, así como al odio y la agresión; 4) Al bebé debe parecerle que posee una
vitalidad o realidad propia; 5) Proviene de afuera (desde nuestro punto de vista) pero no
para el bebé. Tampoco viene de adentro; 6) Se permite que su destino sufra una descarga
gradual. No se olvida ni se llora, pierde significación.

RELACIÓN DEL OBJETO TRANSICIONAL CON EL SIMBOLISMO: El objeto transicional simboliza


un objeto parcial, como el pecho materno o el objeto de la primera relación. Pero lo que
importa no es tanto su valor simbólico como su realidad. El objeto transicional es anterior a
la prueba de realidad establecida.

RELACIÓN CON EL OBJETO INTERNO (KLEIN): 1) El objeto transicional no es un objeto


interno, el cual constituye un concepto mental, sino que es una posesión. Sin embargo, para
el bebé, tampoco es un objeto externo; 2) El bebé puede emplear un objeto transicional
cuando el objeto interno está vivo, es real y lo bastante bueno. Pero ese objeto interno,
depende de la existencia, vitalidad y conducta del objeto exterior. Cuando subsiste la
característica de insuficiencia del objeto exterior, el interno deja de tener significado y
entonces el objeto transicional se vuelve carente de sentido; 3) Nunca se encuentra bajo el
dominio mágico, como el interno, ni está fuera de ese dominio, como ocurre con la madre
verdadera.

ILUSIÓN-DESILUSIÓN: Un niño no tiene la menor posibilidad de pasar del principio de placer


al de realidad, o a la identificación primaria si no existe una madre lo bastante buena. Esta es
la que lleva a cabo la adaptación activa a las necesidades del niño y la que la disminuye poco
a poco según la creciente capacidad del niño para hacer frente al fracaso y tolerar la
frustración. Dicha adaptación exige la devoción de la madre. Al comienzo, gracias a una
adaptación casi total, la madre ofrece al bebé la oportunidad de crearse la ilusión de que su
pecho es parte de él, parece encontrarse bajo un dominio mágico. La omnipotencia es casi
un hecho de la experiencia.

La tarea posterior de la madre consiste en desilusionar al bebé en forma gradual, pero no lo


logrará si al principio no le ofreció suficientes oportunidades de ilusión. El bebé es capaz de
concebir la idea de algo que podría satisfacer su creciente necesidad. Al principio no puede
decirse que sepa qué se debe crear. En ese momento aparece la madre y le ofrece su pecho
y su ansia de alimentarlo. Hay una superposición entre lo que la madre proporciona y lo que
el bebé puede concebir.

La zona intermedia a la que se refiere Winnicott es la que se ofrece al bebé entre la


creatividad primaria y la percepción objetiva de la prueba de realidad. La zona intermedia es
necesaria para la iniciación de una relación entre el niño y el mundo. Los fenómenos y
objetos transicionales pertenecen al reino de la ilusión y constituyen la base de iniciación de
la experiencia. La zona intermedia de experiencia constituye la mayor parte de la experiencia
del bebé y se conserva a lo largo de la vida: arte, religión, labor científica, etc.

Lo transicional no es el objeto. Este representa la transición del bebé, de un estado que se


encuentra fusionado a la madre a uno de relación con ella como algo exterior y separado.

CAPÍTULO III - EL JUEGO. EXPOSICIÓN TEÓRICA: El juego debe ser estudiado como
complementario del concepto de sublimación del instinto. Cuando un niño juega, si la
excitación física o el compromiso instintivo resultan evidentes, el juego se detiene.

Para dominar lo que está afuera es preciso hacer cosas, no sólo pensar o desear, y hacer
cosas lleva tiempo. Jugar es hacer. Para asignar un lugar al juego Winnicott postula la
existencia de un espacio potencial entre el bebé y la madre. El juego es universal y
corresponde a la salud, facilita el crecimiento, conduce a las relaciones de grupo, es una
forma de comunicación. Secuencia de relaciones vinculadas con el proceso de desarrollo y
dónde comienza el juego:

a) El niño y el objeto se encuentran fusionados. La visión que el primero tiene del


objeto es subjetiva, y la madre se orienta a hacer real lo que el niño está dispuesto a
encontrar.
b) El objeto es repudiado, reaceptado y percibido en forma objetiva. Este complejo
proceso depende de que exista una madre dispuesta a participar y devolver lo que se ofrece.
La madre oscila entre ser lo que el niño tiene la capacidad de encontrar y, alternativamente,
ser ella misma a la espera de que la encuentren. El campo de juego es un espacio potencial
que existe entre la madre y el hijo, o que los une. El niño vive cierta experiencia de control
mágico, goza de experiencias de omnipotencia de los procesos intrapsíquicos con su dominio
de lo real.
c) El niño se encuentra solo en presencia de alguien. Juega sobre la base del supuesto
de que la persona a quien ama se encuentra cerca y que sigue estando cuando se la
recuerda. Se siente que dicha persona refleja lo que ocurre en el juego.

Primero, es la madre quien juega con el bebé, pero cuida de encajar en sus actividades de
juego. Tarde o temprano introduce su propio modo de jugar. Así queda allanado el camino
para el jugar juntos.

La zona de juego no es una realidad psíquica interna, se encuentra fuera del individuo pero
no es el mundo exterior. En ella el niño reúne objetos o fenómenos de la realidad y los usa al
servicio de una muestra derivada de la realidad interna. Hay un desarrollo que va de los
fenómenos transicionales al juego.

FENDRIK SILVIA - PSICOANALISTAS DE NIÑOS

CASO DICK (MELANIE KLEIN): La angustia, la ansiedad, los síntomas, las inhibiciones de los
niños, son una consecuencia del sadismo y no de la libido reprimida. El sadismo es el ataque,
por todos los medios que la organización pregenital brinda, al coito de sus padres. El
sadismo oral, anal y uretral serán los medios con los que en su fantasía va a atacar a los
padres en coito.

Las fantasías modelan la totalidad de las conductas, las actividades y el conjunto de la


personalidad. Todas las fantasías derivan de la escena primaria, que es el motor de la puesta
en marcha de la fantasía. El juego es una descarga permanente de fantasías masturbatorias
provocadas por la escena primaria. ¿Qué pasa cuando aparece una inhibición, cuando un
chico no juega, juega poco, o juega estereotipadamente? La razón de la inhibición del juego
es un modo de controlar la angustia. Si la angustia aparece, el niño se encuentra con toda
esa fantasmática sádica que está intentado controlar, entonces se ve confrontado a algo que
no puede soportar y se inhibe. Esta angustia está ligada al sadismo que el niño ha
proyectado sobre la escena primaria, y que inhibe por miedo a la retaliación. El miedo hace
que el chico se vaya replegando y cada tanto tenga estallidos de bronca, pataletas,
autoagresiones, que no puede controlar.

Para Melanie Klein el complejo de Edipo y el superyó van juntos, se constituyen


paralelamente. Hay una distorsión estructural de las imagos internas de los padres, de los
objetos proyectados bajo el dominio del sadismo que, inevitablemente, se van a distanciar
de lo que son los padres reales. El superyó se caracteriza por su extrema crueldad y su
autonomía respecto de los padres reales.

Es importante destacar el tema de la angustia como núcleo organizador del pensamiento


kleiniano. Una angustia que en lugar de estar ligada a las vicisitudes de la libido, está ligada a
las vicisitudes del sadismo. Universalizó su conclusión de que todos los niños están afectados
por el sadismo, y esto influye en la limitación de sus capacidades.

La pulsión de saber, el deseo de saber, la curiosidad sexual, la escena primaria, el interior del
cuerpo materno, son equivalencias entre el interior del cuerpo materno y el mundo exterior.

EL TREN DICK: Dick no puede jugar porque la lucha del yo contra el sadismo ha fracasado, y
lo llevó a la detención de la construcción de fantasías y a su desconexión de la realidad. Solo
le quedó recurrir a una defensa extrema: bloquear toda elaboración simbólica de su sadismo
y, correlativamente, detener el desarrollo de su capacidad simbólica.

La angustia dirigida contra los objetos internos comienza a volcarse al exterior y a


distribuirse sobre otros objetos, neutros, de la realidad. Cuando éstos quedan demasiado
cargados, y se tornan demasiado iguales a los primitivos, el interés se desplaza sobre otros, y
así sucesivamente. Las equivalencias son el primer paso en la formación de verdaderos
símbolos.

Klein, en relación a Dick, formula una primera interpretación aproximando dos trenes de
distinto tamaño y llamando “Dick” al pequeño tren y “papá” al grande. Para su sorpresa el
niño inesperadamente agarra el tren “Dick” y lo arrastra hasta una ventana balbuceando la
palabra estación. Klein no pierde tiempo e interpreta: “la estación es mamita”, “Dick está
entrando en mamita”. A continuación Dick se esconde en un pequeño pasillo y pronuncia la
palabra “oscuro” y Klein interpreta “Dick entra en mamita oscura”. La secuencia se repite y
en pocas sesiones aparecen los primeros signos de angustia. Se han sentado las bases para
el mecanismo de la formación de auténticos símbolos cuyo impedimento era una gran
angustia latente, pero sin signos visibles. Dick empieza a jugar y a incluir a Melanie Klein en
sus juegos. Basándose en el principio de que un monto excesivo y precoz de sadismo, como
producto de una genitalidad precoz, había sido la causa de su repliegue “autista”, Klein
irrumpe en la realidad del pequeño Dick y pone en marcha la vida de fantasía, la relación
con la realidad, y el desarrollo del yo.

LACAN LEE A MELANIE KLEIN: Ampliación de lo imaginario a partir de la interpretación


simbólica sobre lo real, dirá Lacan. Inyección de una célula edípica en un mundo apenas
diferenciado de lo inanimado, mundo real/irreal, carente de vida psíquica. Cuando Dick se
angustia y llama a la niñera, quedará establecida su primera demanda. La bruta de Melanie
Klein ha “inyectado” el inconsciente en el cuerpo autómata y dormido de Dick. Según él lo
que hizo Klein fue generar un inconsciente donde no lo había y, en consecuencia, instituyó la
represión primaria.

EL ANÁLISIS COMO BIEN UNIVERSAL: Klein no tenía dudas, cuando algo va mal dice que es
porque está incompleto, no se había terminado. Si el análisis llega a su fin tiene que estar
todo bien. El rechazo, el malestar, la resistencia, todo lo que aparece como una reacción
bastante común de cualquier niño que de repente se ve frente a un analista que le dice
“jugá”, ella lo va a ubicar como un signo de transferencia negativa. No existe la posibilidad de
pensar que una reacción negativa no sea transferencial, no proviene por lo tanto de la
relación con los padres reales sino con los objetos internos.

Por otra parte, piensa al igual que Freud, que la transferencia positiva es el motor del
análisis, pero considera que para obtenerla hay que interpretar rápidamente, lo antes
posible, la transferencia negativa. Esta es la manera kleiniana de llegar al inconsciente del
niño. El comprobar que con su sadismo no destruyen al analista, tranquiliza enormemente a
los niños. Saber que tiene una capacidad reparadora, que el adulto no es destruido por sus
ataques, va a estar dentro de la concepción kleiniana.

El niño tiene que saber, tarde o temprano, que esos ataques están dirigidos contra sus
padres reales, porque ésta es la única posibilidad de modificar su relación con ellos, dado
que la relación con los padres reales termina por quedar afectada por los ataques sádicos
dirigidos a sus objetos internos. El análisis llega a su fin cuando el niño se da cuenta de que
sus padres reales -vía la transferencia que elabora con el analista- no quedaron ni quedarán
dañados por los ataques sádicos. Hay una interioridad del objeto, no sin que ésta se refleje
en una exterioridad. Así, no deja de estar en el pensamiento de Melanie Klein la realidad
como realidad externa, no exclusivamente intrapsíquica.

COMPLICACIONES DEL SADISMO: Una de las famosas fórmulas de Klein dice que el pecho
idealizado es el corolario del pecho persecutorio, o sea su revés perfecto. Se tratará
entonces de lograr un espacio donde pueda construirse el objeto bueno, a través de la
elaboración del sadismo, de la disminución de la paranoia y de la disociación extrema entre
el objeto idealizado y el objeto persecutorio. Una estabilización alrededor de un objeto
bueno, reparador y protector que le permitirá al sujeto tener fe en sus posibilidades de
reparación. El pensamiento kleiniano se vuelve muy religioso, cercano al pecado original, a la
lucha entre el bien y el mal, a la fe, a la reparación y a todos los componentes de una
concepción cristiana.

Pulsión de muerte y sadismo extremo, vienen con la persona, son irreductibles los
componentes constitucionales de cada individuo. Serán los pacientes niños los que tendrán
que explicarle a Klein que no es a su mamá de verdad a quienes quieren matar, que a su
mamá la quieren. De esta forma, son los niños los que le van dando forma a lo que sería el
objeto bueno como límite, son los niños los que le enseñarán a Klein que ni su papá ni su
mamá “de verdad” están afectados por su sadismo.

PRÁCTICO No 3

RODRIGUÉ - LA INTERPRETACIÓN LÚDICA

¿Qué diferencia existe entre el niño que construye su casa y el adulto que nos habla de
casas? Esta pregunta se refiere a la forma de transmisión del material psicológico y no a los
contenidos. Tanto el niño como el adulto están transmitiendo algo y uno puede inferir que la
información transmitida va a depender, en una buena medida, de las características
específicas del medio de expresión adoptado.

El material infantil permite inferir con mayor claridad la naturaleza espacial de las fantasías
inconscientes, mientras que el adulto nos informa de un modo más inmediato acerca de las
relaciones temporales. El niño puede presentar en una forma dramática y convincente
ciertos procesos inconscientes. La comunicación no-verbal está relacionada con la pluralidad
de medios para expresar un mismo contenido. Así, el niño puede construir, dibujar, pintar,
modelar, recordar; y el dibujo puede ser hecho con tinta, tiza o lápiz.

En el análisis con adultos, por lo general, sólo se interpreta la patología del gesto, ya sea
cuando este deja de ser usado como un lenguaje auxiliar y pasa a imponerse bajo la forma
de manierismos, etc. o cuando el lenguaje auxiliar mímico no trasmite los mismos
contenidos emocionales que el verbal. El niño es más poliglota que el adulto. La palabra que
aquí se impone es polimorfo: la diversidad de medios a que él puede apelar corresponde al
carácter multifacético de sus impulsos.

Los cambios de medios son útiles al analista por dos motivos: 1) El material expresivo y sus
cambios dan pautas contratransferenciales que permiten determinar el sentido; 2) El cambio
de medio coincide con un trueque similar entre situaciones paranoides y depresivas.

La comunicación del niño no es lineal. Por lo general, en un mismo espacio temporal, nos
está transmitiendo distintos mensajes a través de distintos medios. La atención flotante no
es útil con niños. El analista de niños adopta inconscientemente otro tipo de estado de
ánimo y de disposición perceptiva que se denomina atención lúdica. Es un estado más activo
por parte del analista. Este tiene más presente las diferentes áreas desde donde emana el
material y está continuamente yendo de un campo al otro. Puede describirse como una
disposición a jugar. Esto no quiere decir que el analista este jugando, sino que se acerca al
material como si lo estuviera haciendo.

A una determinada modalidad expresiva del paciente corresponde una modalidad en la


atención del terapeuta. Esta adaptación es inconsciente y automática, y de no producirse, el
terapeuta corre el riesgo de desconectarse. Conviene considerar a la atención flotante o
lúdica como parte constituyente de la interpretación. Las palabras dichas al paciente,
estarán en cierta forma determinadas por nuestra actitud al coleccionar el material. Nuestra
actitud lúdica en la captación de lo dicho por el paciente se sigue una actitud lúdica en la
interpretación dada al niño.

La interpretación lúdica comienza con una toma de contacto, directa y sensorial del material
empleado por el niño, por parte del terapeuta. Puede decirse que consta de dos tiempos:
primero el terapeuta remeda el juego del niño; y segundo, trasmite su impresión
verbalmente.

Es importante interpretar el uso que el paciente hace de nuestra dramatización. Al respetar,


tener en cuenta, ponerse en contacto con las características del medio expresivo, se van
obteniendo una serie de pautas para comprender matices de la fantasía inconsciente que el
niño despliega. En este tipo de juego el niño nos asigna un papel y espera que demos una
versión pasablemente verídica del mismo. El terapeuta siempre es colocado en un papel.

El material no-verbal es básicamente similar al verbal, aduciendo que ambos trasportan los
mismos contenidos psicológicos, la misma fantasía básica. El niño sueña en su juego. El niño
impone al analista su aquí y ahora a-histórico.

Toda situación terapéutica requiere una técnica adecuada que se amolde de los medios de
expresión empleados. Salirse de esos medios equivale a salirse del marco de transferencia. El
niño, al expresar, elaborar y luego resolver su conflicto en nuestra presencia, completa un
clico, cierra una Gestalt, provocando en nosotros la sensación de una acto plenamente
consumado.

EL ADULTO: El aquí y ahora consiste en un proceso interpretativo que busca transformar el


relato en acción vivida, la anécdota en drama. El aquí y el ahora es un proceso de
transformación del material. La transformación del aquí y ahora lleva el material del
paciente adulto a un nivel dramático, de situaciones concretas, que remeda lo acontecido
durante el análisis de niños.

Tres tipos de interpretación, la lúdica, la dialéctica y la sociodramática, que serían las que
funcionalmente regarían con el niño, el adulto y el grupo.

Que la palabra, en sí “el hablar”, para evitar confusiones adquiere significados emocionales
específicos y concretos, más allá de su importe semántico habitual. Por debajo del nivel
consciente, la actividad verbal tiene el valor de actos concretos, orales, anales, fálicos y
genitales, que el analizado realiza sobre el analista, o sobre sus propias palabras, palabras
que, en este nivel, tiene valor de objetos concretos. El lenguaje funciona como un tercer
objeto que, simultáneamente, media y separa la relación bipersonal. El discurso, en cierto
modo, es tratado como un juguete. Cuanto más indiferentes y estéril sea el símbolo mayor
su poder semántico.

El proceso de proyección de imágenes arcaicas es más complejo de lo que se había


supuesto. No solamente el objeto imaginado es proyectado, junto con él va un parte del yo
del sujeto. La identificación proyectiva produce una confusión entre el yo y el no-yo, siendo
un intento, por parte del paciente de ampliar la zona de influencia de su yo, adquiriendo
mediante el mecanismo omnipotente de control. El paciente proyecta, siguiendo su
terminología, sus imágenes arcaicas y su propia imagen, de tal modo que tiene a
convertirnos en ellas. Nos modificamos bajo su impacto.

La interpretación mutativa es aquella en la que invertimos este proceso, haciendo que el


paciente experimente dramáticamente, en su propia persona, aquellos aspectos que niega
en su persona y proyecta en su contorno. Sería un proceso de contra-inducción. No es la
mera objetivación del contraste existente entre realidad y fantasía, es una recreación
dramatizada en el aquí y ahora.

KLEIN - EL PSICOANÁLISIS DE NIÑOS

CAPÍTULO I - FUNDAMENTOS PSICOLÓGICOS DEL ANÁLISIS DEL NIÑO: Los hallazgos del
psicoanálisis han conducido a la creación de una nueva psicología del niño. Los niños, aún en
los primeros años, no sólo experimentan impulsos sexuales y ansiedad, sino que sufren
también grandes desilusiones.

El juego de niños permite extraer conclusiones sobre el origen de sentimientos de culpa en


los primeros años. Análisis tempranos muestran que el conflicto de Edipo se hace presente
en la segunda mitad del primer año de vida, y que al mismo tiempo el niño comienza a
modificarlo y a construir el superyó.

En niños de corta edad, la relación con la realidad es débil, aparentemente no hay ningún
atractivo que los lleve a soportar las pruebas de un análisis, ya que no se sienten enfermos y
todavía no pueden ofrecer en grado suficiente asociaciones verbales que son el instrumento
fundamental en el tratamiento de adultos.

El niño expresa sus fantasías, deseos y experiencias de un modo simbólico por medio de
juegos y juguetes. Al hacerlo, utiliza los mismos medios de expresión arcaicos, filogenéticos,
de los sueños. Si deseamos comprender el juego del niño en relación con su conducta
durante la hora de análisis, debemos no sólo desentrañar el significado de cada símbolo
separadamente, por claros que sean, sino tener en cuenta todos los mecanismos y formas
de representación, sin perder de vista la relación de cada factor con la situación total.

Los efectos de la interpretación son a menudos rápidos, éstos se manifiestan en la forma


que ésta aumenta el placer del niño en el juego, haciendo innecesario el gasto de energía
que tenía que hacer con el objeto de mantener la represión. En sus juegos actúa en lugar de
hablar.

El análisis de niños puede llegar a ser tan profundo y extensivo como el del adulto, y aún
más, porque el niño puede recobrar y mostrarnos de un modo directo ciertas experiencias y
fijaciones que el adulto puede sólo producir como reconstrucciones.

Detrás de toda forma de actividad de juego yace un proceso de descarga de fantasías de


masturbación operando en la forma de un continuo impulso a jugar, y este proceso, que
actúa como una compulsión a la repetición, constituye el mecanismo fundamental del juego
infantil y de todas las sublimaciones siguientes.

Cuando la ansiedad del pequeño ha sido resuelta por interpretación, el niño experimenta un
gran alivio que le ayudará a continuar con el trabajo. Hasta entonces le faltaba el incentivo
para analizarse, mientras que ahora comprende el uso y el valor de este procedimiento y
adquiere la conciencia de enfermedad. A medida que el trabajo analítico prosigue, la
relación con la realidad gana plenitud y fuerza.

Los niños neuróticos no pueden tolerar bien la realidad debido a su incapacidad de aceptar
frustraciones. Buscan protegerse negando la realidad. Lo más importante y decisivo para su
futura adaptabilidad a la realidad es la mayor o menor facilidad con que toleran estas
frustraciones surgidas de la relación edípica. Uno de los resultados de los análisis tempranos
es capacitar al niño para adaptarse a la realidad. Si esto se logra, disminuirán las dificultades
educativas, porque será capaza de tolerar las frustraciones impuestas.

El rápido efecto de la interpretación en el niño se manifiesta de diversos modos: la


expansión de sus juegos, el afianzamiento de la transferencia, la disminución de la ansiedad.
Sin embargo durante algún tiempo no parece elaborar conscientemente tales
interpretaciones, este trabajo se realiza más tarde, en conexión con el desarrollo de su yo y
aumento de su adaptación a la realidad. El proceso de esclarecimiento sexual sigue el mismo
curso. Por eso el total esclarecimiento sexual, así como la adaptación a la realidad, es uno de
los resultados de un análisis terminado.

Tanto para el niño como para el adulto, los principios fundamentales para el análisis son los
mismos: interpretación acertada, constante resolución de resistencias, referencia de la
transferencia a las situaciones, ya sea esta positiva o negativa. Todo esto crea y mantiene
una correcta situación analítica. Una condición necesaria para llegar a estos resultados es
abstenerse de toda influencia educacional.
Viendo que los niños toman y asimilan los nuevos conocimientos de una manera
inconsciente, este cambio al principio, será más bien un cambio de sentimientos. El
conocimiento gradual es un gran alivio para el niño y mejora las relaciones con sus padres,
de modo que se hace adaptable socialmente y más fácil para educar. Habiendo moderado
las exigencias del superyó, su yo es menos oprimido y más fuerte.

La técnica del análisis temprano es el sostén de los métodos analíticos adoptados para todas
las edades. El yo del niño mayor está más completamente desarrollado, de modo que la
técnica tiene que sufrir ciertas modificaciones cuando sea aplicada a niños en período de
latencia o pubertad.

Los niños y jóvenes sufren una ansiedad más aguda que el adulto y debemos ganar acceso a
su ansiedad y sentimiento de culpa inconsciente y establecer la situación analítica tan
rápidamente como sea posible. En los niños pequeños esta ansiedad generalmente
encuentra escape en las crisis de ansiedad, en el período de latencia se manifiesta más a
menudo bajo la forma de desconfianza y reserva, mientras que en la edad intensamente
emotiva de la pubertad conduce a una aguda liberación de ansiedad que se expresa bajo la
forma de una resistencia obstinada y violenta.

El modo de resolver algo de esta ansiedad rápidamente en los niños de todas las edades, es
el tratar inmediata y sistemáticamente la transferencia negativa. Con el objeto de ganar
acceso a las fantasías y al inconsciente del niño, debemos dirigir nuestra atención a aquellos
métodos de representación simbólica indirecta que presenta en cada edad. Una vez que la
imaginación del niño se ha hecho más libre como consecuencia de su ansiedad disminuida,
no solo hemos ganado acceso a su inconsciente, sino que también hemos puesto en
movimiento los medios de que dispone para la representación de sus fantasías.

La naturaleza primitiva de la mente del niño hizo necesario encontrar una técnica analítica
más adaptada, y la encontramos en el juego. Mediante su análisis tenemos acceso a las
fijaciones y experiencias más profundamente reprimidas, y estamos en condiciones de
ejercer una influencia sobre su desarrollo. La diferencia entre nuestros métodos de análisis y
el análisis de un adulto es puramente técnica y no de principios. El análisis del juego permite
el análisis de la situación de transferencia y de resistencia, la supresión de la amnesia infantil
y de los efectos de la represión así como el descubrimiento de la escena primaria, llegando a
los mismos resultados que en el análisis de los adultos.

BEATRIZ JANIN – INTERVENCIONES EN LA CLÍNICA DE NIÑOS

CAPÍTULO VI – EL JUEGO EN LA SESIÓN: El juego es el medio privilegiado para convertir en


objeto de recuerdo y elaboración anímica lo que, en sí mismo, es displacentero. Es un modo
privilegiado de elaboración de lo traumático. Permite dominar lo displacentero, pero
también lo placentero. Es un modo privilegiado de hacer activo lo vivido pasivamente y
dominar sus impresiones.

Pulsiones, destinos pulsionales, fantasías, pensamientos, se entraman en el juego infantil.


Posibilitado por la diferenciación yo-no yo, la capacidad de sustituir y de presentificar una
ausencia, el juego propicia la creación de enlaces representacionales, la apropiación del
acontecimiento y la reorganización de las huellas mnémicas.
La madre es la que arma el espacio de juego, un tiempo pre-lúdico, ella posibilita un espacio
entre los dos. Para constituirse en el que juega, se debe dejar de ser juguete de la madre.

Para que una acción tenga carácter de juego debe estar ligada al placer. El niño obtiene el
placer a través de una producción creativa, el jugar es algo serio. El predominio es de placer
autoerótico. Se puede diferenciar el jugar de las actividades autoeróticas y de las
auto-calmantes. En las primeras la satisfacción se encuentra en el propio cuerpo. En las
segundas predomina el intento de bajar el nivel de tensión y no están regidas por el placer
sino por el principio de constancia, ya que se busca un equilibrio. El jugar implica, por el
contrario, una búsqueda de placer pero mediatizado.

Freud define el juego como alucinación motora. En Más allá del principio de placer, tomando
el juego del carretel, plantea que al escenificar la partida de la madre el niño repite una
impresión desagradable. La repetición de lo displacentero, para tornarlo placentero,
repetición de lo placentero como intento de reencuentro, e irrupción de desarrollos de
afecto y actividad motriz desordenada cuando no es posible dominar el trauma, el juego
supone la realización deformada del deseo.

Se conjugan en el jugar la pulsión de dominio y el principio de placer. No solo hay placer, sino
también la posibilidad de apropiación y dominio de lo que en la realidad no puede ser
dominado.

El jugar es efecto de un cierto estado psíquico, de un nivel de estructuración del aparato. En


su desarrollo mismo, constituye al que juega habilitándolo a desplegarse y a posicionarse
como sujeto.

TIPOS DE JUEGO: Determinados por el grado de estructuración psíquica, existen tres tipos de
juego:

● JUEGO DE PRESENCIA-AUSENCIA: El niño esconde su rostro tras la cortina, el juego


del carretel, arrojar reiteradamente un objeto, las escondidas, apagar y encender la luz,
esconder elementos. Se buscan realizar sus deseos a través de la repetición de movimientos
y acciones. Estos juegos evidencian un funcionamiento psíquico signado por la oposición
ausencia-presencia, por un devenir pulsional es que la vuelta sobre sí y el trastorno
pasividad-actividad son fundamentales, por el predominio del pensamiento cinético, por lo
vivenciado mediante el dominio de la motricidad. En este pasaje, se va estableciendo la
diferencia yo-no yo. Se trata de la repetición transformadora, de la simbolización de la
ausencia. Estos juegos se crean en un vínculo. Sostener ese juego del niño, abrir ese espacio,
es ya una intervención estructurante. Cuando el niño juega a arrojar objetos o esconderlos,
está simbolizado la conquista del espacio y el dominio sobre el aparecer y desaparecer del
mundo. Nuestras intervenciones deberán ligar palabras y acciones. La palabra puede
también ser escuchada como palabra-acción.
● JUEGO DE PERSONAJES - ESCENIFICACIÓN DE UN MUNDO FANTASMÁTICO: Jugar a la
mamá, a la maestra, a la princesa, hacer ‘como si’. Escenifica fantasías, historias que se
entraman y significan por los avatares del Edipo. Hay posibilidad de ocupar lugares en el
movimiento identificatorio. El registro de las diferencias sexuales, la construcción de
fantasías y de teorías sexuales infantiles reorganizan las inscripciones previas. El juguete
adquiere una significación más precisa de acuerdo a la historia. El niño escenifica vivencias y
fantasías, difícilmente haga un relato. Los niños suelen hablar de sí mismos hablando de
otros. Hay que permitir que desarrollen ese tema en relación a otros, porque si nos
apresuramos a relacionarlos con ellos suelen silenciarse. La posibilidad de interpretar desde
los personajes los deseos, temores y dolores, permiten que escuche lo que le resultaría
insoportable escuchar de otro modo.
● JUEGO REGLADO - SUJECIÓN A NORMAS Y LEYES: La desidealización de ambos
padres posibilita un lenguaje abstracto y un pensarse a sí mismo, primero en términos
proyectivos. El abandono de la imagen del padre como omnipotente posibilitará un modo de
funcionamiento en que las normas y leyes pueden ser incorporadas como provenientes de
un orden social, dando lugar a un pensamiento más abstracto. Esto posibilitará el juego
reglado, que supone una cierta estabilización de la divisoria intersistémica, con la
constitución de las tres instancias como diferenciadas. Los deseos incestuosos, prohibidos,
así como toda la sexualidad infantil reprimida, insistirán de modo deformado. No todos los
juegos reglados son iguales y su función en el tratamiento es variable, sin embargo, hay
algunos elementos en común, ya que casi todos implican competencia, ver quién gana. Cada
niño utiliza cada juego reglado del modo en que puede y es ahí, en esa singularidad, donde
aparece lo que nos quiere decir.
TEÓRICO No4: CASO DOMINIQUE E HISTORIZACIÓN

DOLTO, FRANCOISE - CASO DOMINIQUE

PARTE I – ENTREVISTA CON LA MADRE: Dominique Bel es un muchacho de 14 años, fue


remitido para un diagnóstico y un consejo respecto a su ubicación escolar. Desde hace dos
años asiste a una escuela de pedagogía especializada, donde no hace progresos y su
comportamiento parece deteriorarse. El médico lo considera un “débil” simple, pero
después de su pubertad teme una evolución hacia la esquizofrenia. Tal es también la
primera impresión que se lleva Dolto.

Dominique ha repetido tres veces el noveno curso. Su ocupación favorita es dibujar y hace
también modelados estereotipados. Tiene la apariencia de su edad, es alargado, sin ser
falco, moreno, tiene pelo corto y muy espeso. No se para derecho, tiene una sonrisa
estereotipada y una voz “dulzona”, muy aguda. Se encuentra completamente desorientado
en tiempo y espacio. Es incapaz de vivir solo, es muy distraído. Si bien habla, no responde a
las preguntas. Ha llegado a leer pero en cuanto al cálculo, no comprende absolutamente
nada y está obsesionado por ello. No tiene amigos. Es el segundo de tres hermanos. El
primogénito es Paul, dos años y medio mayor que él y la tercera es una niña, Sylvie, dos años
y tres cuartos más joven.

La madre declara que Dominique tiene una excelente salud física. Tolera cualquier alimento
y soporta todas las intemperies. Las notas de la escuela dicen que el niño era sano psíquica y
caracterológicamente hasta el nacimiento de su hermanita, y que entonces tuvo reacciones
muy fuertes de celos. Dominique al volver de su estancia con los abuelos al nacer su
hermanita, encontró ocupado su lugar en su propia cuna, donde había dormido hasta su
partida. Tuvo una fuerte reacción de angustia al ver mamar a su hermanita. Volvió a
ensuciarse. La enuresis no había cesado, pero además hubo encopresis nocturna y durante
el día. Es esto lo que determinó que lo devolvieran de la escuela infantil. A su vuelta,
ensuciaba todo, era insoportable, agresivo. Así el niño se quedó en el hogar familiar.
El verano siguiente en la casa de sus abuelos, fue abominable: crisis continúas de oposición,
cólera y rabia. Periodo de mutismo y de insomnio. Las cosas mejoraron al volver al domicilio
de los padres. A los seis años llegó el momento de meterlo obligatoriamente en la escuela
primaria. Allí se muestra extremadamente inestable y sin contacto con los otros, volviendo a
ensuciarse en los pantalones. Es a causa de esta inadaptación por lo que la maestra lo envió
a consulta.

Se le hicieron al niño test psicotécnicos, exámenes diversos y un EGG, pero no revelaron


nada patológico. Se decidió que una psicoanalista le hiciera una psicoterapia. Siguió este
tratamiento durante seis meses, a razón de dos veces por semana. Se descubrieron entonces
los viejos celos, que clínicamente no eran ya visibles desde hacía mucho.

Pasó a la escuela primaria los dos primeros años, de 6 a 8 años, sin llegar a aprender a leer y
sin tener muchos contactos. En casa era muy “afectuoso” con su hermanita y la admiraba.
Seguía siendo enurético y no se ocupaba de nada. Soñador y pasivo, rehusaba los contactos,
sin molestar a nadie. Después de seis meses de psicoterapia que no aportó mejora alguna, la
psicoanalista había decidido cesar el tratamiento: que las cosas cambiarían poco a poco, que
se le asegurara que lo querían tanto como a su hermanita.

La psicoanalista había también aconsejado que se le mandara eventualmente, si parecía


necesario, al campo en buenas condiciones, porque al niño le gustaban mucho los animales.
Ante sus fracasos escolares, los padres enviaron a Dominique un año a casa de sus abuelos
paternos. Debió de sentirse muy contento allí. Cuando volvió a los 8 años, sabía leer, pero
volvió a encontrar en la casa una hermanita que, a su vez, iba a la escuela y había hecho
progresos y perdió la lectura que había adquirido. La madre se ocupo de él tanto como
pudo, mimándole cuanto pudo para mostrarle que no prefería a su hermanita. Sin embargo,
la escolaridad no tuvo éxito de nuevo.

Su carácter no ha cambiado desde los 8 años. Sigue siendo un niño fácil, salvo por el hecho
de que hay que hacerlo todo por él, que es distraído y no cuida de sí en modo alguno. No
tiene memoria y sigue siendo enurético. Juega solo contándose historias que no se oyen,
pero que parecen divertirle mucho. Le gusta provocar miedo, se disfraza de fantasma con
sábanas. Duerme bien.

Su madre dice también que tiene “fobias”, miedos, pánicos. Por ejemplo, a las bicicletas y
también a los caballos. Cuando es presa del pánico, se aferra a su madre y no se atreve a
moverse. La madre dice también que tiene tics, gestos siempre iguales, sin sentido, o manías
y comportamientos extravagantes. Ciertas cosas no deben cambiar de lugar, por ejemplo, le
horroriza que pasen por el agua sus calcetines y su ropa interior. Tiene un miedo pánico a
bañarse, pero no a lavarse las manos y la cara.

Todo el mundo dice lo mismo a la madre: no se comprende este caso. Se preveía que “se
arreglaría” hacia los 11 o 12 años, solo la enuresis cedió durante el verano entre los 12 y 13.
Jamás se ha masturbado, su madre nunca le vio hacerlo. El chico no tiene sentido del pudor
y ella está muy satisfecha de esto.

Dominique, según ella, está fijado a su padre. Esta es la primera vez que su madre lo nombra
y no dice mas nada sobre el asunto. Rehúye los contactos físicos con ella y con todo el
mundo.
La madre se encuentra muy culpabilizada por su propia madre, le turba haber cumplido mal
con su papel. Además ha sido también culpabilizada por no haber advertido los celos
dolorosos de su hijo. La madre duda de un nuevo tratamiento, también teme que su marido
no acepte, porque no cree mucho en la “medicina”. Ya se ha hecho la idea de que su hijo sea
un retrasado. La razón por la cual ella vino al centro psicopedagógico, no fue la de someterlo
a un tratamiento sino para encontrar una solución escolar para el año que viene “¿Qué
hacer?”, ya que el hermano mayor es quien acompaña a Dominique al colegio ya no lo podrá
llevar porque ya abandona la escuela. La señora Bel espera de Dolto una indicación sobre la
ubicación escolar en un internado especializado.

Se le pide información más detallada a la madre sobre ella misma y su marido. La madre es
hija única de un matrimonio que vivió en África. Tuvo una existencia extremadamente triste.
Dice que el único periodo que fue feliz lo pasó en el Congo, cuando estuvo de interna con
unas religiosas. A los 18 años se aburría de tal manera que quería morirse y se puso a
engordar. Era muy desdichada, no sabía vestirse ni peinarse y era de una gran timidez.

Ella piensa que ha tenido suerte al encontrar a su marido y que ambos eran “gemelos de
miseria juvenil”. Dio a luz a Paul Marie, que no ha planteado ningún problema, y luego a
Dominique que fue un niño muy deseado, aunque más bien esperaban una niña. La madre
confiesa que lo encontró muy feo, porque era velludo y moreno, como su padre. Lo alimentó
al pecho durante un año, caminó al año, tuvo muy pronto sus dientes, habló normalmente,
aunque quizá un poco pronto.

Dice que Dominique “volvió a ensuciarse” cuando nació su hermanita, a los dos años y
medio, lo que quiere decir que ya era limpio antes. La madre habla de un periodo transitorio
de “suciedad”. Reflexionando, puntualiza que fue cuando comenzó a estar encinta de la
pequeña. Añade que Dominique volvió a ser limpio cuando lo puso en la escuela y lo siguió
siendo mientras estuvo en casa de la abuela paterna. Pero desde que Dominique volvió a
casa, encontrando a su hermanita, exigió que le pusieran pañales, quería mamar como su
hermanita, cosa que su madre satisfizo. Pero esto no arregló nada, además perdió casi la
palabra.

Acerca de su marido la señora Bel dice que se dedica a la “exportación industrial” desde el
nacimiento de Dominique. Ella se encuentra sola desde que su marido tiene esta ocupación,
“es el padre y la madre a la vez”. No les falta nada, aun cuando el padre no esté presente. El
marido quiere a los niños cuando son bebés, pero dice que no le gustan mucho los niños,
son más bien molestos. La madre, durante las usencias del padre, cuenta que se encuentra
muy ocupada, tiene a los tres niños y lo hace todo ella misma, Sylvie la necesita mucho, y
además está la casa. Los tres niños admiran mucho a su padre, les gusta tomar parte en sus
actividades del barco durante las vacaciones, salvo Dominique que le tiene miedo al agua.

Dolto le pregunta sobre sus padres y su carácter. No dice nada de su madre, sí de su padre,
que era extremadamente severo con ella cuando era joven. Su padre y su madre han
acogido a su marido, el padre de Dominique, mejor que a un hijo, que siempre lamentaron
no haber tenido. Sus padres no hubieran querido tener una niña.

Cuenta que su suegro es un oficial superior retirado con el que no hay que discutir, y que no
se entiende bien con su marido. Su marido, Georges, es el primogénito y tiene actualmente
42 años. En su familia hubo varios dramas, el hermano siguiente a su marido murió
accidentalmente cuando tenía año y medio. El bebé se trago una pieza del tren con el que
jugaba su marido, que tenía 5 años. Su marido le ha dicho que se acuerda muy bien de todo
ello, y que esa cuna vacía le había sacudido terriblemente.

Después de este hermano muerto por accidente tuvo una hermana, siete años más joven, a
la que llaman Monette casi el mismo sobrenombre que tiene la señora Bel. Se casó y tiene
cinco niños. Un niño que nació con el “mal azul” murió a los 6 meses, cuando Dominique
estaba allá, y como su madre tiene por principio decir siempre la verdad a sus hijos, quiso
que Dominique viera a su primito muerto, le explico cómo lo enterrarían y la transformación
de los cuerpos en la tierra, cuando tenía 8 años. El señor Bel tuvo también un hermano doce
años más joven que él, pero desapareció en la montaña cuando tenía 17 años, el mismo año
del nacimiento de Dominique. Se le buscó durante tres años, sus padres albergaban
esperanzas.

De Paul cuenta que “no le gustan las muchachas, no puede comprender que los muchachos
filtren con las chicas y le resulta impensable que un hombre y una mujer puedan acostarse
juntos”. Es demasiado mojigato, pero muy maduro para su edad, y piensa que esto se debe a
que están mucho tiempo juntos. Emplea muy a menudo la palabra “nosotros”, ella y su hijo
mayor forman una pareja.

Dominique hoy estaba ansioso, se le dijo que iba a ver una doctora y tiene miedo de que sea
un “doctor para locos” y de que se le retenga y se le encierre. Dominique le dice a su madre
“yo soy inteligente, pero no me he cultivado y me han metido en una escuela con niños
retrasados” y ella añade: “esto prueba que no comprende el sentido de las frases que
repite”.

De su hija dice que se parece mucho a su marido, le gustan los estudios y tiene muchas
amigas. ¿Tiene la madre también amigas? No, no tiene tiempo, según cuenta y ha vivido
demasiado en las colonias y todas las amigas que tenían se dispersaron.

La señora Bel, le previene a Dolto de que no tomará ninguna decisión antes de haber visto a
su marido.

PARTE II - ENTREVISTA CON DOMINIQUE: Entra Dominique con el modelado que ha hecho.
No mira de frente. Dolto se presenta y le pregunta si tiene algo que decirle para explicarle
como se siente. Dice con una sonrisa angustiada y helada: Bueno, yo no soy como todo el
mundo, a veces al despertar pienso que he experimentado una historia de veras.

Dolto le hace una intervención y él se sorprende preguntándole como es que ella se las sabe
todas, a lo que Dolto responde que ella no sabe nada, que es él el que sabe. Dominique
busca que es lo que marcha mal en su vida. Dice que le gustaría ser como todo el mundo,
pero delira. Dolto le dice que es verdad que el delira, pero que se da cuenta. Ella le dice que
él se ha disfrazado de loco o de idiota cuando no lo es, puesto que se da cuenta y quiere
cambiar.

Dolto explica que la presencia del padre es indispensable. Lo repite enfrente de Dominique
delante de su madre que aunque el padre no esté en casa, a menudo eso no quiere decir
que no cuente, que la madre ha actuado siempre de acuerdo a una decisión tomada en
común.
Su presentación da la impresión de francamente psicótico, al mismo tiempo que inteligente.
Dolto le explica a la señora Bel lo que piensa: “no se trata en absoluto de un débil simple,
sino de un niño psicótico inteligente. No es la escolaridad lo que constituye la dificultad, es
su equilibrio mental y sus nulas posibilidades sociales en el porvenir”. Es la falta de contacto,
lo que constituye el verdadero problema y loq que lo hace inadaptable, por más que sea
inteligente.

Ocho días después de esta consulta reciben una carta de la señora Bel, donde confiesa que
la sacudió el hecho de que ella le haya declarado que Dominique estaba loco. Le cuenta que
desde que la vio, Dominique está transformado en su comportamiento. Hasta ahora vivía
como extraño en la casa, pero ahora pasa su tiempo dedicado a hacerse útil sin que se le
pida cosa alguna, es servicial y gentil.

SEGUNDA SESIÓN – PARTE I – ENTREVISTA CON EL PADRE: Dolto ve al padre solo y lo deja
hablar. Él cuenta que nunca está en casa y describe su profesión, repite lo mismo que dijo su
mujer. Le dice que Dominique, ya de antes del nacimiento de su hermana era un niño difícil,
se golpeaba la cabeza contra su cunita para hacer venir a su madre y se hacía moretones que
causaban tal lástima que había que ceder.

Dice que su esposa no es solamente mujer, sino 150% madre. Hace todo lo que quieren.
Dolto preguntó: “¿No tiene defectos?”, él dice: “a veces es un poco colérica pero sin
consecuencias. Se enerva y grita”.

El señor Bel le habla de su juventud, le cuenta de su hermanito fallecido, y de su hermano


desaparecido. Afirma que “era un tipo simpático y completamente lo opuesto a él, ya que
era tacaño, mientras que él es prodigo, era completamente cerrado y él muy comunicativo”.

De su hijo mayor, dice: “es como yo, tímido, aunque sociable cuando conoce a la gente”. ¿Y
Dominique? “No es fácil decir, es de otro planeta. No es como nosotros”. ¿Es afectuoso con
usted? “Al que más afecto le tiene es a su tío Bobbi, el marido de mi hermana”. Dice de su
hermana, que ha sido la primera mujer de la rama de los Bel después de 150 años y por eso
muy mimada, también su hija fue acogida con gran alegría.

Cuenta que desde hace quince días Dominique está extraordinariamente cambiado. Su
esposa ha encontrado una conexión con la consulta, pero no sabe si eso estará en relación
con la visita a Dolto o es debido al azar. Todo el tiempo se lo pasa preguntando si hay algo
que hacer, si puede servir en algo. El padre no se hace ilusiones sobre las posibilidades de
Dominique, pero parece ganar confianza.

Cuenta que su suegra tiene un gran corazón, que ha sido educada como campesina y tiene
supersticiones. Tiene rudo carácter, crío sola a sus hermanos porque su madre murió joven.
Es una mujer que no ha sido mimada por la vida. Conoció a su mujer cuando todavía
disputaba sin cesar con ella, pero desde su matrimonio, su presencia ha calmado las cosas.
Su suegro es muy buena gente, aunque un poco rudo.

Le habla a Dolto sobre el parto de Dominique, se acuerda de él “como si fuera ayer”.


Dominique nació cubierto de vello, tenía apariencia de mono, y su mujer lo encontró tan feo
que él tuvo que levantarle la moral. Acerca de Paul afirma que adora a los niños, sobre todo
los de otras familias. Es holgazán, pasivo.
Su hija es muy concienzuda para el trabajo, buena alumna y tiene amigas. En cambio, Paul es
bastante solitario. Dominique no hace amigos fácilmente, prefiere la soledad y se divierte
hablando sol. Evita a los otros y nadie lo busca.

Luego de esta entrevista, el señor Bel se muestra de acuerdo con que Dominique, haga un
ensayo de tratamiento psicoterapéutico. Se deduce que el señor Bel es un hombre muy
ocupado, que es fácil vivir con él y que no parece tener mucho sentido de la intimidad con
los suyos, pero que es bueno y trabajador.

PARTE II – ENTREVISTA CON DOMINIQUE: Dominique entra y produce un largo discurso


nasal, aparentemente delirante, difícil de seguir e incluso de escuchar, y del que Dolto no
pudo anotar nada. Muestra su total incapacidad de considerar un dato de tres elementos.
No hay intercambio, habla para sí mismo, se calla, vuelve a hablar. Si a veces le habla, ella no
puede encontrar un sentido al sentido literal de sus palabras.

Dolto le dice a la madre que será el tratamiento y no el tipo más perfecto de pedagogía el
que permitirá quizá “la asimilación” escolar. La prueba está en el fracaso de estos dos
últimos años en una excelente escuela de pedagogía especializada.

Cerca de la casa de Dominique se abría una clase de perfeccionamiento para niños de su


edad, pero el director se oponía formalmente a la entrada de este, puesto que la clase no
está hecha ni para sujetos con trastornos caracterológicos ni para locos. La madre le solicita
a Dolto si ella puede mandar una carta al director para que lo acepten. Así lo hace y es
admitido a modo de ensayo.

La madre le cuenta que Dominique ha empezado la escuela desde hace algunos días y que la
maestra no ha visto jamás un niño tan aplicado como él. El comportamiento del muchacho
no solo ha cambiado en el seno familiar, ahora también juega con camaradas. En la casa no
solo se ha mostrado afectuoso y servicial con su madre, sino también con su hermana. Al
recibir estas noticias, Dolto explica que el muchacho ha sentido que iban a tocar estructuras
profundas y ahora se defiende de otras maneras.

TERCERA SESIÓN: No hay contacto previo con la madre. Dolto tiene que tomar de la mano a
Dominique para que le siga. En esta sesión Dolto no hace más que escuchar, comprendiendo
cuanto le es posible. Dominique expresa su miedo a los representantes femeninos de la
familia, la preocupación fascinada que hace mucho le ocasiona su prima, preocupación que
experimenta hacia Dolto, la fobia de los animales y toda agresividad combativa. Expresa algo
de la sexualidad, pero completamente percluido (mecanismo psíquico emparentado pero
distinto de la represión y que consistiría en la exclusión de la simbolización de algo que debía
haber sido simbolizado).

Como se observa es un lenguaje de psicótico, pero puede decirse también que es un


lenguaje de un niño menor de tres años. Habla de sí mismos en tercera persona. ¿Son las
expresiones de un débil simple como ya se había diagnosticado, basándose en un CI que le
atribuía una edad mental de 4/5 años? No, porque ningún niño de esta edad, puede estar
tan seguro de los lugares geográficos y sobre todo de las relaciones genéticas familiares.

DÉCIMA SESIÓN: Dominique entra y la ventana está abierta y el ruido exterior les molesta.
Entonces Dolto le pide que la cierre. Es difícil de cerrar, él trata de hacerlo, pero no lo logra.
Dolto lo ayuda y hace que palpe con los dedos el perfil de la hoja izquierda y el perfil
cóncavo correspondiente de la derecha que debe encajar la una en la otra. Se le ve
encantado de haber comprendió la complementariedad de las formas que había que ajustar
y cierra él mismo la ventana.

Vuelve a sentarse y Dolto le verbaliza este cierre de ventanas, con el auxilio de las conocidas
expresiones del lado macho y el lado hembra de la cerradura. La experiencia práctica
sensorial y la verbalización del concepto de complementariedad genital lo han iluminado.
Expresa: yo, ahora, ya no quiero que se burlen de mí siempre porque no comprendo las cosas
inmediatamente.

A medida que transcurre la sesión Dolto le dice que hoy no le está contando gran cosa. A lo
que Dominique responde que con su hermano las cosas no están bien. Dice que es su mamá
la que no está contenta porque su hermano es muy snob y siempre tiene pequeños líos.
Siempre le dice cómo debe vestirse, quiere mandar a su madre.

Lo interesante de esta sesión es el tono enteramente diferente de la entrevista. Esta


entrevista no tiene nada de delirante. Hay en ella autocrítica. Además, Dominique ahora
mira a Dolto a la cara mientras habla. Se ve que se ha transformado, el derecho a la
agresividad respecto al hermano, aunque a la madre no le guste mucho, la posibilidad de
crítica y de combatividad frente a este hermano, la identificación con los hombres. Hay
también reconocimiento de la castración justificada por el padre de Dominique (la puerta
cerrada de su oficina). Acepta que la madre pertenezca más íntimamente a su marido que a
sus hijos.

Dos partes interesantes de esta sesión son los momentos en que habla del Papa y se
identifica con él, esbozando un gesto de bendición que vio en la tv, y en el que dice su
admiración por la estatua de César.

La penetración en la madre para depositar allí el semen que ha dado una hermanita es
verdaderamente lo que hace explorar en el niño la primera estructura: la del hombre salvaje
que se había vuelto amo de su madre esclava frente al padre.

Al nacer esta hermanita, pasó algo muy importante para el hermano mayor, Paul Marie.
También él fue traumatizado por el nacimiento y por sus consecuencias en la dinámica del
grupo familiar. Paul Marie se vio confirmado en su ilusión edípica fantaseada de tener un
hijo de su madre. Se ha visto traumáticamente comprometido en una estructura
homosexual pasiva que ha mantenido con cierto éxito hasta ahora, a pesar de algunas
inhibición escolares. A los 18 años dice que no comprende que se pueda tener placer con las
chicas ni acostarse con ellas. Sólo se valoriza un deseo: el de la amistad masculina en la
escucha admirativa de discursos filosóficos y en cuanto al erotismo, el voyerismo de la
belleza impersonal del “chasis hembra”. Paul Marie está enamorado de los niños
extrafamiliares. El erotismo no oculto de esta atracción se ve confirmado por el rechazo
obligatorio de sus hermanos. Los mantiene a distancia, vive en casa replegado sobre sí
mismo. El nacimiento de la hermanita le otorgaba todas las facilidades y autorrealizaciones
parentales para creer mágicamente realizados sus deseos imaginarios. Su madre se la
confiaba, podía actual como un hermano mayor poderoso y compartía con su mamá, al no
estar nunca el padre en casa, tanto la cama como las alegrías y los cuidados de la
paternidad.
Para Dominique, durante este mismo periodo en que su hermano mayor se congelaba en
posiciones estructurales preedípicas pasivas, se derrumbó todo lo que constituía su mando y
aseguraba su cohesión. Al defecto del padre pocas veces presente, estaba allí Paul Marie,
pero esto no podía ser el soporte de un pre-yo ideal. La condición necesaria para la persona
imago de esta instancia es que sea genitalmente dinámica y genitalmente engendradora del
hijo qua acaba de nacer. Dominique que buscaba un soporte para su identidad masculina en
estructuración, no encontraba más que peligros de desestructuración. En lugar de un
modelo que lo sostenga en el genio de su sexo, no encontró más que a Paul Marie.
Dominique debía garantizar a su libido un valor dinámico mínimo. Su hermano, el modelo,
rival y complemento afectivo de la madre, se había detenido en el falismo anal. El padre se
volvió menos importante también para Dominique, regresado a posiciones de libido oral por
el hecho de que la madre, con sus dos pezones fálicos, alimentaba a esta bebita que le
encantaba.

Para Paul Marie, Dominique era una complicación en la vida en la familia y en la vida pública
en sociedad. Dominique explicitaba en solo su comportamiento la revolución familiar y la
modificación dinámica del grupo. Él era el que deshonraba a los dos linajes, por sus pedidas
de excrementos, por sus rebeliones y sus rabietas, que desvalorizaban la función del
hermano.

Dominique no ha podido ser nunca él mismo. Desde su nacimiento tuvo el hándicap de su


aspecto físico y el hándicap de los celos de su hermano mayor respecto a él. Hasta la
aparición de la hermana, Dominique no tuvo valor sino como fetiche fálico, solo así
apreciado por la pareja gemela madre-hermano mayor. Dominique fue enajenado, privado
de su libertad y autonomía. Ha sido objeto sustituto de la falta de pene de la madre, falta a
la que no se ha acomodado aun.

El marido, cuando está en casa, es un hombre maternal y considerado por su mujer por un
remedio a sus fobias de contactos sociales. Estas fobias se derivan de la relación mutilada de
esta mujer con su madre que la rechazaba y con su padre que la desconoció completamente
hasta el día de su boda, a partir del cual será a su yerno a quien preferirá y no a su hija.

Dominique ignoraba el papel de fetiche que representaba. La revelación de ello le vino


cuando se madre después de haberlo abandonado para dar a luz a otro ser supuestamente
semejante, dio a luz a un retoño mas verdadero, mas Bel. Desde el día del nacimiento de la
hermana, Dominique perdió sus puntos de referencia, se descubrió a sí mismo un cuerpo
feo, comprándose con su hermana. Pero Dominique se encontró estorbado por su existencia
pulsional sin valor reconocido en su cuerpo y en su sexo. Sufrió una completa
desnarcisización. Su limpieza esfinteriana, tanto como su verbigeración, no eran el efecto de
un control y de un acceso simbólico asumidos, sino de una dependencia mímica de los
ritmos de su madre, en la que vivía el placer anal y el placer oral de la acogida que ella les
daba, acogido erotizada para él pero también, por desgracia, para ella.

La ley que encontró Dominique no era en absoluto la prohibición del incesto, ley social. Así,
el coito de los padres, al que había asistido visual y auditivamente, podía ser interpretado
como juegos “a horcajadas” y de hostigaciones de la madre. Sin embargo, no habría podido
establecer una relación entre las sensaciones que experimentaba ante este espectáculo y la
alegría de la madre por ser mejor “calentada” en la cama por su marido, que por sus hijos y
por llevar en sí el valioso fruto recibido de él en el coito.
La señora Bel desempeñaba en el comportamiento familiar el papel de padre y de la madre,
sus hijos no veían diferencia entre su padre y ella, entre la presencia o la ausencia de su
padre. Al menos es eso lo que ella quiere que piensen. El papel del padre ha sido totalmente
precluido para Dominique.

La entrada en una neurosis obsesiva grave en el momento del nacimiento de la hermana se


convirtió en regresión a un estado psicótico cuando le fue rehusada toda esperanza de
evolución. A los ocho años no le quedaba a Dominique más que la depresión anaclítica
secundaria, fobia a todo cambio. La fuga pasiva de todas las emociones de deseo se
convirtió en la única conducta económica para preservar todo lo que quedaba de narcisismo
en Dominique. Enajenado de su cuerpo esqueleto-muscular, después de haber sido un
fetiche ulteriormente reemplazado por la hermano, escapó a todas las realizaciones motoras
voluntarias que implicaban un sujeto en un cuerpo autónomo.

Del habla no conserva más que un poder de verbigeración de estilo masturbatorio con el
que chapurrea y delira, sin intercambio con otro, sin formular preguntas, lenguaje destinado
a producir efectos mágicos en los oídos de otros. Ignora cada vez más dirección, espacio y
tiempo. No situado en su cuerpo, tiene de él una imagen fantaseado abstracta y extraña.

Al escapar a la conciencia de su cuerpo sexuado escapa a la amenaza de castración primaria,


así como a los horrores del complejo de castración ligado a la atracción y al cuerpo a cuerpo
edípico culpable. Todo lo que se refiere al aparato genital eréctil y a su funcionamiento
genital espermático ha sido precluido. Jamás hubo en la familia una palabra que haya
significado el sexo.

Si la regresión mantenida por el entorno, regresión a manifestaciones pasivas orales, anales


y uretrales, induce a Dominique como sujeto a llevar máscara de fantasma, se trata de un
miembro fantasma de su padre, desaparecido sin que se sepa dónde, como el miembro
fantasma de la abuela paterna, el tío.

En la quinta sesión donde el sexo precluido de Dominique le es devuelto, ha traído al análisis


bajo iniciativa propio la comprensión de la estructura inconsciente del hermano, con un
ideal del yo homosexual pasivo, y de la madre, preedípica y fría de cuerpo en la cama, de tal
modo que esta angustia fóbica al frío sirve para justificar su fijación pederasta incestuosa
inconsciente a sus propios hijos.

Las sesiones sexta y séptima han planteado el problema del ideal del yo en relación con el
comportamiento preedípico que se orienta a la vez hacia la negación de la castración
primaria y hacia la evitación del conflicto edípico genital ligado a la prohibición del incesto y
a la castración del fruto deseado del incesto. Es en la octavo sesión cuando puede verse
reconquistada la imagen del cuerpo humano masculino en su integridad y las instancias de la
personalidad de Dominique, progresivamente aceptadas después de una larga dubitación
entre la ética homosexual y la ética heterosexual.

Es la escucha del analista, la que en la relación transferencial llama al discurso verídico a


través de las necesarias resistencias transitorias y según Dolto no es la interpretación de las
resistencias la que libera el lenguaje verídico, sino las resistencias siempre están del lado del
psicoanalista cuando las del paciente no pueden ser superadas.
PREFACIO: Los niños son anulados en sus personas para formar parte de la economía,
frágilmente compensada, de la dinámica libidinal inconsciente de la familia, cuya ley impone
respetar la autoridad y someterse a ella.

Las secuelas de los traumatismos psíquicos no adquiere su aspecto específico sino en cuanto
resultante dialéctica de las intervenciones constantes de cada uno de los miembros. Las
modificaciones narcisísticas del sujeto en cura psicoterapéutica, son también fuentes de
cuestiones planteadas al narcisismo de las personas en contacto con él. Cuando un niño está
en tratamiento, toda su familia presenta frente al terapeuta reacciones transferenciales.

El psicoanálisis de niños impone una formación mucho más larga que la formación para
psicoanalistas de adultos. La escucha no difiere, pero el papel de los padres, terceros que
pagan y son responsables de su hijo frente a la sociedad, es decisiva en el desarrollo de la
cura. Su papel afectivo desempeña para el niño el papel de soporte del yo-ideal, que hay que
respetar. El papel del psicoanalista, mediante la transferencia, es libertar el ideal del yo del
sujeto de su dependencia del yo-ideal neurotizante, pero no sustituirse a los padres. Su
papel es también analizar el superyó arcaico preedípico pero no inmiscuirse a través de los
componentes del Edipo en curso de evolución.

La liquidación del Edipo, en el caso de Dominique exige que las etapas previas y la angustia
de castración impuesta por el padre sean efectivamente vividas. Esto no puede suceder sino
con una estructura libidinal oral reconquistada, con la dimensión del espacio-tiempo real,
distinto del imaginario. Es necesario que la libido anal y uretral se orienten hacia la primacía
de la genitalidad, pero también que sean, con su autonomía, utilizables en “sublimaciones”
culturales.

RELACIÓN DE LOS HERMANOS Y EL POSIBLE PAPEL PERVERTIDOR DEL YO-IDEAL: Reconocer


la significación de los síntomas presentados por ciertos niños que están sometidos a la vez a
pulsiones sexuales sanas y a la ausencia de una castración estructurante, es respuesta a su
llamado que quedó incomprendido.

La situación edípica particular de cada niño es la única que desempeña el papel determinista
y humanizante. En la familia, las relaciones entre hermanos y hermanas permiten el
desplazamiento de las relaciones con los progenitores, compensaciones emocionales de
incestos fantaseados, ligados a relaciones fraternas falsamente asegurantes, pero
traumatizantes.

Vemos en Paul y Dominique el deseo de eclipsarse mutuamente para quedar cada uno como
único vencedor y contemplado en el campo visual de la madre. Este deseo es precluido
porque nunca fue reconocido como válido. La preclusión en cada uno del deseo de
eclipsarse recíprocamente ha resultado del hecho de que la madre nunca valorizó el sentido
amoroso que significaba esa ambición. Este deseo causó que ambos fueran el rival del otro.

Dominique despertaba en el hermano mayor una actitud protectora. Paul-Marie complacía


mucho a esa madre obsesiva, mediante el intercambio verbal durante el día y el
“calentamiento” durante la noche. Las raras relaciones sexuales de los padres no respondía
al deseo de la madre en cuanto mujer y no eran consumadas por el padre, sino en vista a la
fecundación.
Entre los dos hermanos uno era el que complacía mayormente a su madre imitándola lo
mejor posible, dándole la réplica verbal y jugando a papá y mamá con ella, Paul-Marie. Y
había otro que daba el máximo placer a la madre siendo el representante de su pene
imaginario, sometido a ella, adulador y adulado, corporalmente acariciado, pero
estéticamente devaluado, Dominique. Por lo que respecta a la madre, para los dos
muchachos ella era el representante fálico adulto, en su doble función maternante y
paternante. Eran las dos cosas a la vez, legisladora y superprotectora.

La situación cambia con el nacimiento y el crecimiento de Sylvie. Los dos muchachos ya no


pueden jugar a eclipsarse mutuamente ante la mamá. Dominique ya no puede eclipsar a
nadie. En esta soledad insólita, se encuentra en una situación de desamparo y de abandono.

Para Paul-Marie, el nacer de Sylvie le cede un lugar todavía mejor que al nacer Dominique,
porque una bebita es algo gratificante para un hermano mayor, que puede sentirse el padre
fijándose en posiciones libidinales anales. Mientras que Dominique, abandonado por todos,
mal visto, pierde todas sus adquisiciones culturales, anales y orales, sufre a través de
comportamientos histéricos de fragmentación.

Dominique escoge identificarse como acompañante de la madre. Es gemelo y sirviente de su


madre. No juega a ningún juego de su edad. Vemos que la relación fraternal de Dominique
con Paul-Marie ha sido, por la ausencia de estructura edípica en el primogénito, un
elemento muy importante de la evolución psicótica. Ambos hermanos reproducen entre sí,
en el plano homosexual, lo que ha sido la gesta parental.

La regresión trae consigo la imposibilidad de sostener el orgullo de su sexo masculino, su


apellido, no habiendo ningún soporte vivo del yo-ideal masculino para sostener un ideal del
yo sano. El instinto de muerte reaparece dominante cuando la libido no tiene sostén
imaginario edípico. En todos los niveles de la jerarquía de las imágenes del cuerpo hay
regresión. Regresión de la imagen funcional con la pérdida de la jerarquía de las zonas
erógenas, regresión de la imagen del cuerpo básica con pérdida de las nociones del tiempo y
espacio. En cuanto a la imagen dinámica, que no tiene representación, se invierte,
contaminando con esta inversión la ética masculina de su sexo, que defiende todavía su
deseo viril mediante fantasías fálicas prestadas a alucinosis de falismo oral y anal y mediante
la ignorancia de las condiciones témporo-espaciales de los cuerpos en contacto.

En cuanto al padre, podemos decir que es un traumatizado de infancia, que ha encontrado


el medio de protegerse de la invasión familiar en su trabajo y, en los momentos de su
presencia, en un asilamiento.

La estructura paranoica pasiva y delirante se ha instalado en Dominique. Él había vivido


hechos que, en ausencia de palabras nunca oídas, no habían recibido valor y sentido
humanizantes. Esta ausencia de decir lo dejó en el misterio de las sensaciones insensatas, en
la incógnita de las fuerzas instintivas no reconocidas como tales por el entorno, en una
no-limitación a los deseos.

RODOLFO URRIBARRI - REPLANTEOS ACERCA DEL PERÍODO DE LATENCIA

El periodo de latencia fue formulado como un receso en la evolución sexual hasta el


advenimiento puberal. Freud plantea que luego del florecimiento temprano de la sexualidad,
las aspiraciones hasta entonces vivas caen bajo la represión y sobreviene el periodo de
latencia. Delineó la latencia como resultante de las defensas puestas en juego por el Yo
(luego de la resolución edifica) y culturalmente incitadas como, en otros momentos,
promovida por la herencia y la disminución fisiológica de los impulsos.

Esta teoría ha gestado una idea equívoca sobre este periodo que aparece como superficial,
mera suspensión preordenada hasta la continuidad retomada en la pubertad. Urribarri
plantea que la fisiología y endocrinología no dan cuenta de este fenómeno (por ejemplo, no
se registra una disminución de los niveles hormonales o los ritmos de crecimiento). Además,
esta interpretación no da cuenta de los notables cambios psicológicos y sociales de este
periodo.

Urribarri afirma que este periodo está definido por el nuevo ordenamiento intrapsíquico,
producido por la resolución edípica y con la compañía de la operancia del Superyó, e
incitado culturalmente, lo que promueve al Yo a buscar nuevas maneras de canalizar el
impulso en su labor mediatizadora.

Entre los mecanismos defensivos puestos en marcha se enfatizan la sublimación y la


formación reactiva. La primera posibilita la descarga libidinal y agresiva y la ampliación del
yo. La formación reactiva está destinada a la formación de los “diques morales”, actúa por
contrainvestidura lo que tiende a limitar y a empobrecer al Yo.

La prohibición superyoica recae sobre los deseos incestuosos y sobre la masturbación, lo


que implica dirigir el impulso y para evitar la “tentación” de masturbarse, por lo que el
latente necesita ocuparse en otras actividades. Por otra parte, el aislamiento y la
desafectivización posibilitan la atención, la concentración y la inserción escolar. La escuela,
como agente de la sociedad, refuerza el mandato represivo y propone vías de descarga
alternativas. Es el actuar conjunto y subordinado a los fines sublimatorios lo que caracteriza
a la latencia normal. La formación reactiva, el aislamiento y la desafectivización orientados al
servicio de la sublimación, favorecen el desarrollo y la ampliación yoica, al igual que la
simbolización, la autoestima y la inserción social.

SUB-PERÍODOS:

● Latencia temprana (entre 6 y 8 años): se caracteriza por la fragilidad del equilibrio


intersistémico con la consecuente emergencia de angustia frente a lo impulsivo. La lucha
primera que emprende el yo está ligada al control pulsional y, en particular, a limitar la
descarga (mediante el freno represivo). Poder posponer se transforma en la meta anhelada,
la renuncia a la acción directa que evite la descarga inmediata para armonizar con el
Superyó. Esta capacidad se dirige en un primer momento al control de la motilidad: el
“poder quedarse quieto” que es el punto de partida para que se acceda al aprendizaje por
vía sublimatoria. El quedarse quieto favorece a la neutralización libidinal y agresiva necesaria
para la sublimación y requeridas por la sociedad.

El coartar la acción implica una parcial vuelta hacia adentro del niño que lo torna más
reflexivo, incrementándose el diálogo interiorizado y el fantasear; se nota la ampliación de lo
verbal en el funcionamiento psíquico. Este logro también se produce gracias a la
interiorización de una figura aseguradora y permisiva que posibilita un acompañamiento de
esa reflexividad, que se liga con la capacidad de estar a solas (Winnicott).
Los niños de esta edad comienzan a establecer las prohibiciones, a veces, a hermanos o
niños menores, donde es claro hacer activo lo sufrido pasivamente.

Al principio vivencian al Superyó como un cuerpo extraño, por lo que por momentos dudan
si la “voz que ordena” viene de adentro o de afuera. Es notable la ambivalencia frente a los
mandatos del superyó, que se traducen en una oscilación entre acatamiento y rebeldía (con
sentimientos de culpa). El latente temprano tiene escasa tolerancia a la crítica interna y
externa, que le provoca angustia, pérdida de la autoestima y desborde afectivo.

El desenlace edípico inaugura un nuevo orden intrapsíquico, y esos primeros años sumen al
latente en el trabajo psíquico de tratar de lograr ese delicado equilibrio entre lo prohibido y
lo permitido.

● Latencia tardía (8 años aprox.): se caracteriza por una mayor fluidez, autonomía,
continuidad y equilibrio de la conducta, un menor sufrimiento consciente del temor al
desborde y del surgimiento de angustia, así como una progresiva operancia del principio de
realidad en la determinación de la conducta. Se incrementa el fantasear, aparece con mayor
nitidez el sueño diurno, se amplía el distanciamiento de los padres y lo familiar, adquiere
gradual importancia el grupo de pares.

EL CAMINO EXOGÁMICO: En este periodo se da el aprendizaje básico de los conocimientos y


las técnicas que le posibilitan progresivamente, transformarse en alguien que produzca. Se
aprende a obtener reconocimiento y afecto por medio de la producción o el cumplimiento
de metas. Así logra conocer el placer del trabajo y del aprendizaje, el de pensar y resolver
problemas, y la ampliación de su entorno vital.

Con el desenlace del drama edípico se motoriza un primer movimiento exogámico y el


interés en el aprendizaje de técnicas y conocimiento. El proceso de inserción en el ambiente
social implica la gradual separación de los padres y la conexión con otros adultos y pares que
se transforman en nuevas influencias. Esto apareja una modificación de la imagen de los
padres, especialmente un abandono de la creencia en la omnipotencia de ellos y nuevas
tendencias identificatorias, que se intensificarán en la adolescencia.

El funcionamiento psíquico estará progresivamente operando bajo la protección del


principio de placer unido y dirigido por el principio de realidad (como vía indirecta de
satisfacción del primero).

DESARROLLO INTELECTUAL Y DEL PENSAMIENTO: La actividad del pensamiento se vincula


con la pulsión de saber, que promueve investigar y luego explicar lo observado. La pulsión de
saber no puede computarse entre los componentes pulsionales elementales, ni
subordinarse de manera exclusiva a la sexualidad aunque recae tempranamente sobre los
problemas sexuales y quizás es despertada por estos. Su acción corresponde a una manera
sublimada del apoderamiento y trabaja con la energía de la pulsión de ver (escópica). Es
iniciada tempranamente en torno al enigma ¿de dónde vienen los niños? Y el procesamiento
subjetivo de los fantasmas originarios.

Durante la latencia esta actividad se ve acrecentada por las características del desenlace
edípico y son reprocesadas y ampliadas a diversos ámbitos, situaciones y personas. Por
ejemplo, así surge la novela familiar derivada de las frustraciones de la vida infantil y de la
comparación con otros padres y familias.
La actividad de pensar es a la vez fuente de nuevos conflictos en tanto “descubre”
situaciones o relaciones hasta entonces ocultas para él, vividos como engaños que si no
pueden ser procesados con nuevos pensamientos promueven el establecimiento de rígidas
defensas que sofocan la capacidad intelectual y de pensamiento. Esto sólo será posible si los
padres han previamente narcisizado el pensar del niño como una actividad que para ellos es
fuente de placer y puedan aceptar y promover el inicio del camino exogámico.

A diferencia de las manifestaciones corporales que con visibles y evidentes, el pensamiento


es ocultable, puede ser o no comunicado, o deformado. Se transforma en un vigoroso
elemento de autonomía, en tanto hay posibles rechazos u oposición interna de las ideas de
los padres, así como le posibilita acceder a aquello que le estaba vedado conocer, y a pensar
sobre lo que sus padres no pueden pensar. El latente debe sortear internalizados que vigilan
y amenazan desde el Superyó, por lo que la formalización de sus pensamientos, mediante
simbolizaciones y desplazamientos cada vez más complejos, disimula la idea original y
posibilitan su procesamiento.

El antiguo interés por el cuerpo y su funcionamiento se desplaza hacia los objetos y sus
mecanismos de acción y/o el mundo, los fenómenos naturales y sus leyes. En este periodo
se pasaría de la acción y lo concreto a la utilización del pensamiento y el lenguaje como
herramientas para investigar este objeto más abstracto. La curiosidad sexual se sublima
cargando el interés general y el del Yo. Se va produciendo una paulatina ampliación de los
horizontes del saber y el comparar, que van confluyendo en una marcada tendencia a la
generalización y predominio del juicio de realidad.

Las fantasías criminosas edípicas y la amenaza de castración, aparecen en la latencia, como


una progresiva preocupación por la muerte (primero de los padres, luego de él y finalmente
de todos) que lo acerca al problema científico y filosófico de la vida y la muerte.

Se puede observar la emergencia de la velada gratificación a través del sueño diurno, o de


los relatos, libros. El preconsciente adquiere notoria importancia durante este período. Sus
características principales son: la investidura y ligadura; lugar de las censuras, la represión y
la contrainvestidura; la inhibición de la descarga; la representación-palabra que permite
sustituir la identidad de percepción por la identidad de pensamiento; capacidad de comercio
entre contenidos de las representaciones; es la sede del pensamiento y el examen de
realidad; en vez de una descarga inmediata mediatiza la palabra y el pensamiento; es el
ordenamiento temporal de lo vivido por el sujeto.

ACTIVIDAD MOTRIZ Y JUEGO: El juego se torna más organizado, compartido y socializado,


desarrollándose la competencia y la actitud cooperativa. Se incluyen inicialmente las letras,
los números y las novedades aprendidas en la escuela. La actividad motriz y el juego varían
entre la latencia temprana y la tardía.

Al comienzo predomina la actividad motriz gruesa, como correr, patear la pelota, patinar,
trepar, donde gravita más la fortaleza que la habilidad; ejercitándose de una manera rítmica
y repetitiva. Actividades características de este período son:
- Equilibrios y balanceos: pareciera escenificar en el espacio, mediante lo corporal, ese
riesgoso y precario equilibrio intrapsíquico.
- Escondidas: alude al ser “descubierto” por el Superyó y poder “liberarse” (evadir la
prohibición).
Al principio la actividad, aunque compartida, es tumultosa y desordenada. Recién con la
posibilidad de interiorizar los roles aprenden a diferenciar lugares y funciones para poder
realizar tareas de equipo.

Alrededor de los 8 años, la actividad motriz ya combina lo armónico con lo plástico, el


desplazamiento y el ingenio, predominando más la habilidad que la fortaleza. Estas
actividades corporales son una de las vías más privilegiadas para la descarga energética
pulsional (libidinal y agresiva) y la evitación de la masturbación, a la par que favorecen el
desarrollo en otros sentidos. Suele haber una sustitución del goce sexual por el placer del
movimiento y del juego. En la medida que se asienta la utilización de la sublimación, se
incrementa la capacidad simbólica y se logra posponer, el juego se complejiza y mediatiza. El
“quedarse quieto” le permite realizar juegos de salón, y cuando logra la descentración las
reglas y normas adquieren real importancia y se desarrolla el sentido de la justicia. La
inclusión de la regla en el juego establece lo prohibido y lo prescripto.

Las actividades características de este período son:

- Bicicleta: confluyen coordinación viso-motriz, potencia y habilidad, excitación y


descarga que produce el asiento en la zona anal y genital, unido al compartir en grupo y la
ampliación del espacio.
- A lo rítmico-corporal, es común que se asocien elementos de lenguaje (cantos y
rimas), juegos con palabras que contribuyen a la ligazón preconsciente entre fantasías y
palabras, ampliando la capacidad simbólica y transmitiendo de generación en generación la
tradición cultural.
- Ajedrez o damas: a través de una modalidad obsesiva y forma enmascarada, se
despliegan los contenidos edípicos.

Ambos sexos tienen actividades y juegos compartidos, pero hay diferencias en la forma en
que se entregan a la misma. Las niñas tienden a elegir juegos en los que lo placentero está
ligado a lo armónico, cadencioso y al desplazamiento, mientras que los varones están más
centrados en la velocidad y la habilidad. Además, se observan juegos típicamente
practicados por intensidad por un sexo y no por el otro.

Por ejemplo, los niños juegan a usar la pelota siendo evidentes los contenidos genitales, así
como la importancia de la competitividad y el triunfo sobre el rival. El juego del elástico y la
soga, consiste en entrar a una cavidad y salir de la misma. Es una representación
especializada de la vagina y útero, así como de su funcionalidad. Entonces de manera
simbólica y desplazada, “explora y prueba” sus genitales.

En general en los varones se observan actividades más ligadas con la penetración, la fuerza,
la competitividad y el mayor desplazamiento en el espacio, mientras que en las niñas con la
receptividad, lo rítmico armónico y los espacios más reducidos o cerrados. Estas diferencias
en las configuraciones lúdicas más frecuentes para cada sexo parecen representar la
funcionalidad de los genitales y corresponder con una elaboración y ejercitación
preparatoria del rol sexual a desempeñar.

SENTIMIENTOS: Aulagnier habla de que la nominación impone un estatuto a lo vivenciado,


lo define, lo delimita. Entonces lo vivenciado, al tener palabra, al tener nombre es llevado al
terreno del preconsciente.
Durante la latencia se producirá una notoria ampliación de la experiencia emocional, en el
registro de placer y de displacer, en la relación con los otros y con el propio cuerpo, que en
tanto puede ser nominada y procesada en el pensamiento secundario contribuye a un
control y adecuación de las respuestas.

El sentimiento de vergüenza, tiene que ver con otro que percibe algo inadecuado del niño
frente a lo cual éste se siente como “descubierto” en algo que no debería ser “visto”. Surge
ante una sensación de pérdida del control pulsional o un equivalente desplazado del mismo.
El pudor es una formación reactiva frente a las tendencias exhibicionistas.

Los sentimientos de inferioridad no están ligados a tendencias pulsionales específicas sino


que son, más bien la expresión de la frustración en cualquier área donde el logro yoico es
vulnerado. Contiene elementos de tristeza e impotencia. El no acceder al logro es vivido
como un equivalente de castración pero se percibe la herida narcisística y la falla como coto
a la omnipotencia. Surge la desilusión por no poder lograr conformar la imagen deseada.

Los sentimientos de culpa aparecen frente a daños u hostilidad hacia otro y su emergencia
es de origen interno. Es frecuente que el latente se defienda de este sentimiento mediante
el mecanismo de proyección de la culpa. La culpa también puede aparecer frente a un
mandato no cumplido en relación al Superyó.

La vergüenza moral proviene de una idea o fantasía que el niño ha tenido y frente a la cual
se siente avergonzado, aunque nadie lo haya percibido o visto, pero está sintiéndose
descubierto por el Superyó.

En la latencia, la tendencia es que lo afectivo se reserve a lo personal, se eluda la presencia


de otros. Se tiende a confinarlo a la intimidad, salvo que, por su intensidad, no lo pueda
dominar. Es notorio que ante algo que les promueve llanto o rabia busquen encerrarse o ir a
un lugar apartado. Además el latente queda más ligado y afectado por lo ocurrido y lo
piensa en su intimidad, pudiendo persistir en el recuerdo.

La identidad y la autoestima, además de vincularse con las actividades realizadas y los logros
acumulados, están condicionadas por el sentimiento de pertenencia y la aprobación
obtenida por el grupo de pares.

AGRESIÓN: En este periodo es más frecuente que se enfaticen los destinos libidinales que
los agresivos. Hay ciertas formas en que aparece la agresión con las características propias
de este periodo. Por ejemplo: las mentiras, los insultos, las faltas a la escuela, el molestar a
otros desde el anonimato, trampas en los juegos, crueldad en los animales. Se destaca en
este periodo una forma agresiva hacia el otro (en especial a las figuras de autoridad) pero
muy encubiertas y bajo estilos socialmente aceptables: la utilización de la agresión pasiva
como modo de desafío, y la ironía al hablar.

La vida grupal se presta para la descarga agresiva, se ve que la hostilidad, la rivalidad


exacerbada, el chivoemisarismo, dominan por momentos la dinámica grupal.

PATOLOGÍA: En esta etapa, los problemas primordiales de consulta son los problemas de
ajuste social a la escuela y los de aprendizaje, así como la persistencia de trastornos
pre-latentes (tics, pesadillas, desbordes emocionales y enuresis), ligados a una insuficiente
elaboración edípica. El riesgo de este período es el desarrollo de un sentimiento de
inadecuación e incapacidad ante el logro de las metas esperadas y el reconocimiento de sus
pares.

Un cuadro observable es el que presentan algunos niños que no pueden desarrollar


verdaderas vías sublimatorias para canalizar lo pulsional y se estructuran en base a una
intensificación de la represión y de los mecanismos obsesivos. Logran un desempeño escolar
adecuado, apegados a las normas, con cierto ritualismo y lentitud en su actuar. Son por los
que nunca se consulta ya que no presentan problemas escolares, ni familiares y rara vez de
salud física. Este cuadro se denomina pseudolatencia, ya que no desarrolla verdadera
capacidad de juego o sublimatoria, sino que las imita, por lo que no hay verdadera
ampliación yoica en cuanto a capacidades y recursos, sino acumulación enciclopédica de
técnicas y conocimientos.

KLEIN - PSICOANÁLISIS DE NIÑOS

LA TÉCNICA DEL ANÁLISIS TEMPRANO: El niño inhibido en el juego mirará o tocará los
juguetes, y permite vislumbrar algo, ya sea por cómo comienza a jugar, los deja de lado, o
por su actitud general frente a ellos. La capacidad del niño para hacer su transferencia es
espontánea. El mayor trabajo psíquico que debe llevar a cabo, y que toma la mayor parte de
su energía mental, es dominar su ansiedad. Por lo tanto, su inconsciente esta primeramente
interesado en aquellos objetos que alivian o excitan su ansiedad, y de acuerdo con esto
producirá hacia ellos una transferencia positiva o negativa.

Es de gran importancia la forma en que se hace la interpretación. Debe ser concreta, de


acuerdo con el modo de hablar y pensar del niño.

Una de las condiciones necesarias para decidir que un análisis está terminado con éxito, aun
en niños de corta edad, es haber logrado que utilicen el lenguaje durante el análisis en la
medida de sus posibilidades.

LA TÉCNICA DEL ANÁLISIS EN EL PERÍODO DE LATENCIA: Los niños presentan durante el


período de latencia especiales dificultades al análisis. A diferencia del niño de corta edad,
tienen una vida imaginativa muy limitada, de acuerdo con la poderosa tendencia a la
represión, mientras que, comparados con los adultos, su yo no está aún desarrollado y no
tienen conciencia de enfermedad, de modo que no poseen un estímulo para comenzar el
análisis ni para continuarlo. Se agrega a esto la actitud general de reserva y desconfianza,
resultado de su intensa preocupación por la lucha contra la masturbación, que los hace
adversos a todo aquello que tenga un dejo de averiguaciones sexuales o que afecten los
impulsos que están controlando.

Los pacientes de esta edad no juegan como los niños pequeños, ni proporcionan
asociaciones verbales como los adultos, de modo que el analista no encuentra un camino de
acceso franco. Sin embargo, es posible establecer la situación analítica tomando contacto
con su inconsciente como con los niños de corta edad, pero desde un ángulo de
acercamiento adaptado. El niño de corta edad está aún bajo la influencia de sus fantasías y
experiencias instintivas y las pone en frente desde el primer momento, mientras que el niño
en la latencia ya ha desexualizado esas experiencias y fantasías, y por eso las expresa de otro
modo. Si en el análisis se ve la curiosidad reprimida y se hace una primera interpretación
sobre esto, no como explicaciones intelectuales sino sólo interpretaciones del material a
medida que surge bajo la forma de dudas, temores, conocimientos inconscientes o teorías
sexuales, pronto se encuentra el sentimiento de culpa y ansiedad en el niño, y de este modo
se habrá establecido la situación analítica.

El efecto de la interpretación, que depende de haber suprimido cierta cantidad de


represiones, se manifiesta de varias maneras: 1) Se establece la situación analítica; 2) La
imaginación del niño se torna más libre. Sus medios de representación crecen en riqueza y
extensión; su lenguaje es más rico y sus relatos están más llenos de fantasías; 3) El niño no
sólo siente alivio, sino que llega a una comprensión del propósito del trabajo analítico, lo
que es análogo a la conciencia de enfermedad en el adulto.

Es el periodo con más intensa represión de la imaginación, y con un yo más desarrollado, los
juegos se adaptan más a la realidad. El yo trata de fortificar su posición colocando todas sus
energías al servicio de las tendencias represoras y manteniéndose unido a la realidad, por lo
cual hay que tratar de establecer comunicación con su sistema inconsciente y de ahí
gradualmente ganar la cooperación del yo.

Como contraste con los niños pequeños, quienes tienden a jugar con juguetes, al comienzo
del análisis los niños en periodo de latencia comienzan a representar roles. Es esencial
establecer contactos con sus fantasías, y esto se hace al interpretar el contenido simbólico
de su material en relación a su ansiedad y sentimiento de culpa. Pero tenemos que buscar
acceso al inconsciente a través de representaciones que en apariencia están desprovista de
fantasías, y estar preparados a que sólo es posible resolver las represiones del niño y liberar
su imaginación, paso a paso y con mucho trabajo. Mientras el analista es capaz de establecer
una correcta interpretación, una conexión con la ansiedad latente, y suprimir las
represiones, los interese del yo del niño y las sublimaciones comenzaran a progresar.

Con el fin de que el analista pueda realizar su trabajo, debe haber una cierta relación de
confianza con los padres. El niño depende de ellos, y de este modo ellos están incluidos en el
análisis, pero no son ellos los analizados. La relación de los padres con el analista implica
dificultades, ya que toca muy de cerca sus propios complejos. La neurosis de su hijo pesa
mucho sobre el sentimiento de culpa y responsabilidad. A esto debe agregarse los celos de
la relación confidencial que se establece entre el niño y el analista.

Estos y otros factores, que permanecen la mayor parte inconscientes, dan lugar a una
actitud ambivalente hacia el analista. Por la misma razón cualquier explicación teórica a los
padres antes del comienzo del análisis es innecesaria y está fuera de lugar. Klein se contenta
con dar unas pocas ideas, y mencionar el hecho de que el niño recibirá información sobre
asuntos sexuales. Lo que debemos tratar de conseguir es que ayuden de un modo pasivo,
evitando tanto como sea posible cualquier interferencia. Si tenemos éxito en establecer una
buena relación y estamos seguros de su cooperación inconsciente, podremos obtener
información útil sobre el comportamiento fuera del análisis, como cualquier cambio,
aparición o desaparición de síntomas.

A menos que los errores cometidos por los padres sean muy graves, no me interpongo en su
sistema educativo, ya que estos errores están tan ligados a los complejos de los padres, y los
consejos no sólo no son útiles, sino que aumentan los sentimientos de culpa y ansiedad, lo
que obstaculiza el análisis y tiene un efecto desfavorable en su relación con los hijos. La
situación total mejora después de que el análisis ha terminado o cuando está muy avanzado.
La disminución o desaparición de la neurosis en el niño tiene un efecto favorable sobre los
padres.

TEÓRICO No 5

DONAL WINNICOTT - CASO PIGGLE

LA PACIENTE – PRIMERA CARTE DE LOS PADRES: Piggle tiene dos años y cuatro meses. Tiene
problemas que la mantienen despierta por las noches. Parece en muchos aspectos una
persona adulta, y da la impresión de poseer grandes recursos interiores. Fue amamantada
hasta los nueve meses. Tiene sentimientos muy apasionados hacia su padre, y es, en cierto
sentido, despótica con su madre. Tuvo una hermana a los veintiún meses. Se aburre y
deprime con facilidad. Gran conciencia de sus relaciones y de su identidad. Fuerte angustia y
abiertos celos de su hermana. Tiene fantasías que la llevan a llamarnos a gritos hasta bien
entrada la noche. Hubo una época en que se arañaba el rostro gravemente.

Tiene una mamá y un papá negros. La mamá negra se le presenta por la noche y dice:
“¿Dónde están mis yams? La mamá negra vive en su vientre. El segundo producto de la
fantasía es el “babacar”. Cada noche grita: “háblame del babacar”.

PRIMERA CONSULTA (2 años y 4 meses): Gabrielle se veía preocupada, y me parecía evidente


que había venido dispuesta a ponerse a trabajar. Hice pasar a la madre con ella, con la
recomendación de que no tratase de ayudar en absoluto. Al cabo de cinco minutos, la madre
salió discretamente a la sala de espera.

Comenzó a decir una y otra vez: “aquí hay otro uno y aquí hay otro uno”. Le dije: “otro bebé,
el bebé Sush”. Empezó hablarme de la época en que había llegado el Sush: “yo era un bebé,
estaba en una cuna. Estaba dormida, solo tenía el biberón”. Insistí: “y entonces hubo otro
bebé” incitándola a proseguir con la historia del nacimiento. Cogió un objeto redondo con
una porción central saliente y preguntó: “¿De dónde viene esto?”, contesté: “¿y de donde
vino el bebé?”. Replicó: “la cuna”.

Dijo algo acerca del hombre poniendo algo dentro de la mujer para hacer un bebé. En este
punto quiso ver a su madre y abrió la puerta. Mencionó algo referido a hablar con el osito.
Había cierta ansiedad a la que tenía que hacer frente. Hice la tentativa de verbalizarla: “Estás
asustada. ¿Tienes sueños que asusten?”. Respondió: “sueño con el babacar”. Le comenté:
“estás haciendo bebés como si cocinases, mezclándolo todo”. Su observación fue: “debo
poner orden. No debo dejar el lugar desordenado”.

Con bastante posición aludí a la mamá negra: “¿alguna vez te enfadaste con la mamá
negra?”. Dijo: “me gustaría ir a buscar a papá y a mamá, he puesto orden”.

ENTREVISTA CON LA MADRE: La salud de la niña se había resentido en los últimos tiempos.
No era traviesa y se portaba amablemente, pero no era ella misma. Decía: “soy la mamá, soy
el bebé”. Al nacer Susan la madre tomo conciencia de inmediato de que Piggle necesitaba
mucha más atención. Esta niña no había sido preparada para controlar los esfínteres, pero al
llegar el nuevo bebé aprendió sola en una semana.
COMENTARIOS: La paciente estaba en el proceso de elaboración de una nueva relación con
la madre. El cambio vinculado al nacimiento de la nueva niña, trajo consigo ansiedad y una
falta de libertad en el juego, así como también pesadillas.

Puntos importantes: 1) “Soy tímida” prueba de un ego fuerte y organizado; 2) Las


dificultades comenzaron con la llegada de un nuevo bebé; 3) Indicación de elementos de
locura: babacar, sistema negro, pesadillas; 4) Facilidad de comunicación; 5) Solución
temporaria por regresión al bebé en la cuna.

CARTA DE LOS PADRES: El día siguiente a aquel que le vi, la niña lo paso en el cochecito,
succionando el biberón. Ahora es alternativamente, la Gran Mamá y el bebé, pero nunca ella
misma, no nos permite siquiera llamarla por su nombre. La hora de acostarse sigue siendo
muy difícil. Los últimos tres dos o tres días me pidió con mucha insistencia que la llevase al
Dr. W. Sigue mostrándose apática y triste, pero ha estado jugando más y ha recobrado cierto
interés por las cosas. Parece ser que sólo puede manifestar ternura cuando es un bebé.

Cuando era bebé daba la impresión de ser sosegada y segura de sí, de tener autoridad
dentro de su mundo. Cuando nació Susan, Gabrielle se vio de algún modo arrojada fuera de
su molde y separada de sus fuentes de nutrición. Si bien no se las arregla del todo mal, no
parece haber hallado realmente el camino de regreso a sí misma.

CARTA DE LA MADRE: Aparentemente se las apaña bastante bien y ha llegado a comprender


cosas muy razonablemente y con considerable tristeza. Pasa gran parte de su tiempo
ordenando, limpiando y lavando. No juega mucho y suele estarse sin hacer nada y un tanto
triste. Tiene grandes dificultades para irse a dormir a la noche. Ayer me dijo que la mamá
negra me había arañado el triste, me había arrancado mis yams, ensuciado y asesinado con
“brrr”.

Constituye un gran alivio para nosotros el que usted la vea. Creo que el saber que usted se
ocupa del problema ha tenido por efecto el que nuestra conducta se hiciese más natural,
menos forzadamente tolerante con ella, lo cual parece haber sido bueno.

SEGUNDA CONSULTA (2 años y 5 meses): Llegó a la puerta con su padre y tomo posesión de
inmediato. Quería pasar al consultorio, pero eso hubo que ser pospuesto, de modo que
entró con su padre a la sala de espera. Allí el padre y ella trabaron conversación.

Cuando estuve en situación de atenderla, entro con absoluta displicencia y se dirigió sin
vacilar al lugar en que se hallaban los juguetes. Cogió un pequeño tren y lo nombró. “Vine en
tren”. Luego cogió una bombilla eléctrica amarrilla con la que habíamos jugado la vez
anterior. Tomó un cubo lleno de juguetes y lo vació. Alzó una pieza redonda con el centro
perforado. “¿Qué es esto? Yo no tengo uno así” cogió un pequeño camión y pregunto: “¿Qué
es esto? ¿Sabes algo sobre el babacar?” interpreté, asumí el riesgo: “es el interior de la
madre, de donde salió el bebé” se mostró aliviada y dijo: “si, es el interior negro”.

Winnicott afirmó: “Winnicott es el bebé de Piggle; es muy goloso porque quiere a Piggle, su
madre, mucho y ha comido tanto que está mareado”. Piggle respondió: “el bebé de Piggle ha
comido demasiado”. Ahora había que jugar con la cara, se pasó la lengua por los labios, la
imité, de modo de comunicarnos respecto del hambre y el gusto y los ruidos hechos con la
boca. Le pregunté acerca de su miedo por lo oscuro, y confesó estar asustada.
Me dio la bombilla eléctrica, y pidió que le ponga más ojos y cejas. Volví a hablarle de
Winnicott como bebé de Piggle, y pregunté: “¿eres la mamá o el papá?”, a lo que respondió:
“soy el papá y la mamá también”. Luego regresó con su padre a la sala de espera. Entró con
su abrigo y dijo: “vamos a irnos pronto”. Volvió a la sala de espera. Al cabo de cinco minutos
se atrevió a entrar en la habitación y me encontró todavía sentado entre los juguetes.
“Puedo coger un juguete”, a lo que respondí: “Winnicott es un bebé muy goloso; quiere
todos los juguetes”. Afirma que ahora que el bebé Winnicott tiene todos los juguetes, irá
donde papá. Interpreto: “Temes al goloso bebé Winnicott, que nació de Piggle, la ama y que
quiere comérsela”.

Hice pasar al padre a la habitación y Piggle entró con él. Ella sabía que había que hacer, se
subió a sus rodillas y dijo: “soy tímida”. Winnicott afirma que quiere ser el único bebé y
tener todos los juguetes. Piggle dice ella también ser el bebé. Winnicott dice: “yo quiero ser
el único bebé. ¿Tendré que enfadarme?” “Sí, yo también quiero ser el bebé”.

Todo ese rato lo paso succionándose el pulgar. Cada vez que era el bebé, nacía por entre las
piernas de su padre hacia el suelo. “No vas a ser el único bebé” protestó, “acabo de nacer, y
no estaba negro adentro”. Sentí que había sido recompensado por la interpretación hecha
en la sección anterior en el sentido de que el interior negro tenía que ver con el odio al
nuevo bebé que estaba en el interior del vientre de la madre. Hubo un avance, estaba
naciendo de un modo diferente, desde la parte superior de la cabeza de su padre.

COMENTARIOS: 1) El tener bebés en términos de sentirse mareada; 2) El embarazo como


resultado de la avidez oral, el comer compulsivo; 3) Interior negro, odio al interior y su
contenido; 4) Resolución en la transferencia al convertirse Winnicott en la Gabrielle perdida,
para que ella pudiese ser el nuevo bebé reduplicado; 5) Identificación transitoria con ambos
padres; 6) El interior se hace no negro; 7) Ser concebido como en la mente. La mente
localizada en la cabeza como si se tratase del cerebro.

CARTA DE LA MADRE: Percibimos que se había sentido mucho más libre desde la última
visita que le hizo a usted. En medio de la noche gritó, su pequeñito se había lastimado y dijo
tener que ir al doctor. Dije que se veía un poco rojo, por el pañal o porque lo había frotado.
Su principal queja respecto de la mamá negra es que ennegrece a Piggle, y entonces Piggle
ennegrece a todo el mundo, incluso al papá.

NUEVA CARTA DE LA MADRE: Piggle pidió verle, aparentemente con bastante urgencia.
Cuando le dije que no habría tiempo antes de marchar a Francia, aseveró con gran violencia
que lo había.

CARTA DEL PADRE: Ha pasado los últimos días en un estado de gran tensión y ansiedad. Casi
todas las mañanas quiere meterse dentro de la bata de su madre, o ser envuelta en una
alfombra. Ayer no fue un día típico, estaba peor que de costumbre y pasó todo el día con
nosotros. La ida a la cama dio lugar a una gran escena. Dice que teme que la mamá negra
venga tras ella.

TERCER CONSULTA (2 años y medio): Parecía menos tensa que antes. Fui a la sala de espera y
la encontré con su bebé, una muñequita con pañal. Me mostró un saco en el cual había
puesto arena y una piedra. Pregunté por la piedra y la arena. Ella respondió: “viene del mar”.
“Vine en un tren a Londres a ver a Winnicott. Quiero saber por qué la mamá negra y el
babacar”, a lo que respondí “tratemos de averiguarlo”.

Piggle pregunta: “¿qué es esto?, ¿tienes alguna embarcación?, no encuentro lugar para
sentarlo” (una figura de plástico). Se acercó a mí y trató de poner al hombrecito y a la mujer
dentro del vagón. “Demasiado grande para entrar, un día debo hallar un hombre pequeño”.
Winnicott responde: “¿un bebé varón en vez de un papá?”. Se aproximó al papá y comenzó a
utilizarlo. Se trepó al padre y él se quitó el abrigo. Ella se subió a su cabeza mientras él la
sostenía.

“Soy un bebé, quiero ser bryyyyh” y poco a poco comenzó a ser parida hacia el suelo entre
las piernas de su papá. Le pregunta a Winnicott: “¿por qué estás enfadado?”, a lo que
responde que él quería ser el único bebé, y mamá tuvo un bebé bryyyyh. Responde que
mamá no tuvo bryyyyh, solo pequeñito-pequeñito, y afirma que, en la cama, por la noche se
asustó mucho por un sueño de una mamá negra y un babacar detrás suyo. Winnicott
pregunta: “cuando tuviste el sueño, ¿qué estaban haciendo mamá y papá?” A lo que
responde que estaban abajo con Renata (la nueva muchacha au pair).

Winnicott pregunta si han descubierto algo acerca de la mamá negra y el babacar. Piggle
responde que no, que quiere volver a su bebé. Winnicott insiste y ella responde: “el babacar
está en orden”.

COMENTARIOS: 1) Recuperación del juego de la vez anterior, pero demora asociada con
ansiedad; 2) Nueva capacidad para jugar a más que estar en la fantasía temible; 3) Fantasía
de la experiencia de la avidez oral de la madre por el pene del padre; 4) Ahora su bebe le
daba cierto lugar como niña con identificación materna = self; 5) Resolución parcial sobre la
base de la vinculación negro con el odio relacionado con el tema de papá dando un bebé a
mamá, pero un tanto intelectualizada; 6) Lo oscuro fue apartado; 7) No-comprensión de
aquello cuyas claves aún no habían sido capaz de proporcionarme.

CARTA DE LA MADRE: Volvió de la sesión de un humor horrible, y los días que siguieron
estuvieron llenos de escenas, especialmente a la hora de ir a la cama. Durante unos días
quiso ser el bebé de Susan y estuvo muy agresiva con otros niños. Se quejó porque tenía el
“pequeño” irritado. Le pregunté: ¿te frotaste o fue el pañal? “Froté, es negro, dame crema
blanca para que mejore”.

CARTA DE LA MADRE, DURANTE VACACIONES EN EL EXTRANJERO: Lo que más nos inquieta


es el estrechamiento de su experiencia, parece estar completamente atrapada en su propio
mundo, inaccesible a la experiencia exterior. Su discusión se desarrolla con cada vez mayor
constancia en una vocecita falsa, y cada vez se comporta de modo más afectado e
inauténtico. Sigue teniendo miedo por las noches. Llora porque lo oscuro quiere hacerla
negra.

CARTA DE LA MADRE, TRAS EL REGRESO: De algún modo que no logro definir, siento que
está mejor. Ahora da la impresión de estar viviendo su vida y es menos amanerada y
afectada. La conversación sobre cosas muertas ha cobrado gran importancia últimamente.

OCTAVA CONSULTA (3 años y 3 meses): Gabrielle entró y dijo: “primero jugaré con estos
juguetes, después con este lindo juguetito”, “podría haber venido por la tarde ¿no?, hubiese
estado bien visitarle”. Winnicott pregunta dónde vive el tren Winnicott, si aquí o dentro de
Gabrielle. Ella responde: “allí adentro, ¿qué va en este tren?, ¿y en este?, cuando pongo un
tren… ay, ay, ay… casi me aprieto al soldado y lo hago llorar”. “Susan es una gran molestia.
Se acerca y desordena. Cuando es una Susan más grande será capaz de hacer lo que yo
hago. Me gustaría un nuevo bebé que no se acercara y se llevara las cosas”.

Hizo un comentario referente a la madre negra, y prosigue: “la hace llorar, entonces grito
muy fuerte, me enfado mucho y grito más fuerte, y ella vuelve a llorar y luego mamá y papá
están enfadados”. Se estaba comiendo el hombrecito de plástico. Dije que se lo estaba
comiendo porque quería comerme a mí, y si me comiera me llevaría dentro suyo.

“¿Sabes que Susan estaba enfadada?, realmente está enfadada y grita. Cuando estoy un
poco enfadada grito un poco, grito por la noche, con los dedos en la boca. Tengo que gritar
con la boca abierta”. “Estoy haciendo una casita para el perro. Todas las cosas son para los
perros. Se pelean en la casa. Otro perro entra. Aquí hay otra casa”.

Winnicott le pregunta si ha conseguido deshacerse de sus temores. Ella responde: “me


asusta la Susan negra, así que juego con sus juguetes. Odio a Susan. Si, la odio mucho solo
cuando me quita los juguetes. Cuando Susan está bien vestida, ella también es bonita”. Le
interpreta que odia y ama a Susan, las dos cosas a la vez. “Cuando jugamos con lodo, las dos
estamos negras. Las dos nos bañamos, las dos nos cambiamos de ropa. Entonces mamá cree
a veces que tiene lodo y Susan también. Quiero a Susan. Papá quiere a mamá. Mamá quiere
mejor a Susan. Papá me quiere mejor”. Gabrielle salió con su padre, dejando suciedad y
desorden.

COMENTARIOS: 1) La palabra clave era “lindo” presagio de suciedad; 2) Comienzo de un


enfrentarse con la perdida por incorporación y su consecuencia; 3) Suelta de algunos objetos
interiores por disparidad; 4) Ambivalencia; 5) Primera vez que me deja el desorden.

CARTA DEL PADRE: Al llegar a casa, quiso ver a Susan y estuvo al borde de las lágrimas al
encontrarla dormida. Luego insistió en armar un rompecabezas antes de prepararse para
comer.

CARTA DE LOS PADRES: Hace pocos días dijo, y lo ha repetido: “he pagado a la mamá negra”
(he pagado significa haber dejado todo, haces, confusión). El pagar a la mamá negra siempre
me ha preocupado.

CARTA DE LA MADRE: Ha seguido pidiendo que la llamásemos Susan. También habló de que
quería que yo muriera y de dormir con su padre.

CARTA DE LOS PADRES: Gabrielle ha estado pidiendo verle de un modo urgente y parece
estar tan deprimida últimamente que pensamos en hacérselo saber. Se succiona el pulgar
constantemente, y por lo general, se la ve triste y tensa.

CARTA DE LOS PADRES: Nos ha hecho sentir muy aliviados el que pudiese que haya tiempo
para Gabrielle. Las cosas parecieron cambiar muchísimo para ella cuando le dijimos que iría
a verle. Parece tener dificultades con su identidad. Se desconoce, negando haber mordido a
Susan en el culo. O es Susan negándose a ser llamada por su propio nombre, haciendo
charcos en el suelo y gimoteando.
NOVENA CONSULTA (3 años y 4 meses): Gabrielle entró sin vacilar a la habitación y se dirigió
a los juguetes, dejando ir a su padre a la sala de espera.

“A veces Susan se irrita por las mañana”. “Hemos decidido que Susan es realmente una
pequeña monstruo, y la llamamos Sr. Hickabout”. “Sobre la mamá negra, viene cada noche,
no pude hacer nada, es muy difícil, se mete en mi cama, no se la puede tocar”. “Papá y
mamá están en la cama en otra habitación”. “Alguien hace sonar la orquesta, dos tunantes”.
“Papá va a decir que soy vile”. Winnicott le pregunta qué significa, a lo que responde: “gente
traviesa como yo”.

“Susan estaba triste porque Gabrielle se iba a Londres, necesita mi ayuda para usar el
orinal”. Winnicott le interpreta que está hablando de su madre y de cómo no sabe cuidar de
ella. La niña responde “no sabe mamá, es la mamá con una cara negra muy horrible”.
Winnicott le pregunta si la odia, y ella responde: “no sé qué me sucede, estoy siendo
obligada a salir de la cama por la mamá negra y tengo una cama tan linda. La mamá negra
me quiere. Cree que estoy muerta. Horrible”.

Winnicott le dice que su mamá no sabía de bebés cuando la tuvo a ella, pero que ella le
enseñó a ser una buena madre para Susan. Gabrielle responde: “Susan se pone
terriblemente triste si salgo y feliz cuando vuelvo”. “Durante mucho tiempo mamá no quiso
un bebé, y luego un niño, pero tuvo una niña. Vamos a tener un niño cuando seamos adultos.
Yo y Susan. Tendremos que encontrar un hombre papá para casarnos”. “Estuve mintiendo
sobre mi arma. Traté de dispararle. Se apartó a tiempo. No podía hablar. Era sólo un sueño”.

Winnicott pregunta si quiere que la mama mala fuese una persona real o un sueño, a lo que
Gabrielle dijo: “gaggaagur”. La gran ansiedad de Gabrielle, hacía imposible la comunicación
clara. Ciertamente, la ansiedad tenía que ver con el sueño de la mamá negra: “soñé que ella
estaba muerta, no estaba allí”. La cualidad de la sesión se vio alterada sustancialmente.
Cogió la copa azul del baño de ojoso y la puso dentro y fuera de su boca, haciendo ruidos de
succión y se puede decir que experimentó algo muy cercano a un orgasmo generalizado.

La niña pregunta: “¿Quién mató a mamó? Teddy tenía un arma y está rota. La mamá negra
es mi mamá mala. Me gustaba la mamá negra”. Esa noche los padres me telefonearon para
pedirme información sobre lo que podía querer hacer y yo les dije que la hora había sido
difícil de comprender, pero que todo había llevado al punto en que mamá estaba muerta. He
aquí un recuerdo de una madre real, devorada orgiásticamente y también muerta, en la
ambivalencia que reemplaza la más primitiva división entre madre buena y madre mala,
relacionadas entre sí a causa de la división entre lo subjetivo y aquello que es objetivamente
percibido.

Unos días más tarde los padres llamaron para informar de un cambio muy grande en la niña.
Se había convertido en un una persona más rica y una pequeña llena de entusiasmo. Jugaba
con su hermanita y se sentía menos perseguida. Afirmó: “dejé mis preocupaciones en casa
del Dr. Winnicott y cogí buenas”. Esa mejora duró tres semanas. Luego comenzó a
preocuparse nuevamente por la mamá negra.

COMENTARIOS: 1) Dificultad con los objetos internos u objetos en términos de realidad


psíquica interior; 2) Mamá negra: rival en las camas; 3) Mamá negra como versión dividida
de su madre; 3) Elemento positivo en la mamá negra; 4) Zonas de calma en la entrevista; 5)
Mamá negra, en términos de sueño: ensueño; 6) Muerte de la amada mamá negra; 7) El
regalo para el Dr. Winnicott significa abierto, claro, evidente (bebé).

CARTA DE LOS PADRES: Hizo su pedido la noche de mi cumpleaños, daba la impresión de


sentirme muy dolida por que no fuese su aniversario. La única cosa negativa que creo poder
informar es su succión del pulgar. Con su hermanita es paciente y comprensiva en una
medida que a veces me hacer avergonzar. Parece mucho más entera, si bien a veces da la
impresión de estar dominada por una grave determinación. Quiere que llevemos a Susan a
verlo.

MABEL MARCINAVICIUS - LA CLÍNICA DE LAS DEPRESIONES EN LA INFANCIA

DEPRESIÓN: Es inhibición vital y vivencia de pérdida. Sus síntomas son: insomnio de


conciliación, dificultad para mantener la concentración, atención y disminución del
rendimiento escolar, hiperactividad, expresada con ansiedad o defensas hipomaníacas,
irritabilidad y malhumor, inmovilidad al estar frente a la TV y la computadora, no se ven
contentos, pérdida de autoestima, autodenigración manifiesta o revelada en que se ha
transformado en objeto de burlas de los otros niños, sufrimiento por no sentirse aceptados,
pero inconscientemente provocan rechazo y desprecio, quejas somáticas que son el motivo
de consulta más frecuente, modificaciones en la alimentación y alteraciones en el control de
esfínteres.
Obsesivo Depresión TDAH Bipolaridad
Conduct Acting out con Acting out con búsqueda de Impulsividad. Impulsividad.
a búsqueda de castigo. castigo. Algunos con retraso en el Hiperactividad.
Hiperactividad. desarrollo de castigo. Hipersexualidad.
Hiperactividad.
Mente Dificultad en la Dificultades en la atención. Dificultades en la atención. Dificultades en la
atención por la Bajo rendimiento escolar. En algunos dificultades atención. Fuga de
rumiación obsesiva. Ideas de muerte (no viso-motor-perceptuales ideas. Delirios
Ideas obsesivas. fantasías de suicidio). específicas. megalomaníacos.
Afectos Tristeza (evocación Apatía. Anhedonia. Irritabilidad. Euforia.
imaginaria del objeto Sentimiento de culpa.
ausente). Irritabilidad.
Tras. Del Si. Insomnio de conciliación. Necesidad de dormir Necesidad de dormir
sueño disminuida. disminuida.
Carácter No. Sí. No. Sí.
cíclico

La vía regia de acceso al mundo interno de un niño es el juego. Despliega espontáneamente


toda su capacidad dramática y emocional, con fuerza y creatividad casi contagiosas y
comprometiendo su cuerpo con él. En la escena lúdica se da un movimiento simbolizante y
estructurante del psiquismo.

En los niños deprimidos vemos un pseudojuego que tiende a ser mecánico, repetitivo,
abandona por anhedonia o se interrumpe por provocar angustia. Un maníaco, en cambio,
usa indiscriminadamente todos los materiales de canasto de juego, reemplazando de forma
rápida y superficial la temática de un juego por otro, como una descarga desorganizada.

DEPRESIÓN MAYOR Y TRASTORNO BIPOLAR: El trastorno bipolar presenta una edad de


comienzo más precoz (5-6 años). La posibilidad de verbalización de estados de ánimo en
latentes y pre-púberes, facilita el diagnóstico, por la expresión de anhedonia y culpa en la
depresión y sentimientos de engreimiento y grandiosidad en la manía. La bipolaridad en
niños muestra una evolución crónica, con ciclos ultrarrápidos o ultradianos, a diferencia de
los episodios con comienzos y finales claros, que se ven en los adultos.

DUELO Y DEPRESIÓN EN EL NIÑO: Las delimitaciones entre duelo y depresión son menos
claras para el niño, ya que está en plena tarea de construcción de su psiquismo y es
necesario de la dependencia del sostén familiar para la posibilidad de elaboración del duelo.
El niño debe lograr adquisiciones cognitivas para realizar un proceso de duelo: la
aprehensión del concepto de muerte, adquisición y dominio de la palabra, simbolizaciones,
noción de tiempo, duración infinita, pasado y futuro y relaciones de causalidad.

Es necesario el sostén medio familiar y sostén en el duelo. Cuando el tejido familiar


desmiente los hechos, el duelo se ve impedido y se ve facilitada la vía de la melancolización.
La melancolía implica un duelo imposible por le objeto arcaico, o lo que sólo es recuperable
por el lenguaje, a nivel simbólico. En los duelos se puede observar que no ha podido ser
aceptada la pérdida.

SUICIDIOS: Los suicidios en niños no son tan frecuentes como entre los adolescentes. Si
incluimos los intentos de suicidios podría incrementarse la cifra, pero esto requiere un
avanzado desarrollo cognitivo y con cierta autonomía. Cuando nos encontramos con
“intoxicaciones accidentales” pensamos en una patología del vínculo materno-filial más que
en una tendencia autodestructiva. Hay que tener en cuenta que hasta los 5 años el concepto
de muerte no se ha logrado, más allá que como estado temporal.

Se han descrito como factores de riesgo: la falta de escolaridad, desocupación de los padres
y falta de vivienda. El medio más utilizado son las armas de fuego, el ahorcamiento y la
intoxicación. También, la mitad de los suicidas han dado señales y un tercio ha tenido
intentos previos.

Los suicidios por contagio nos interpelan como profesionales en lo que hace a nuestra
responsabilidad social. Debemos investigar el efecto de la publicación y del cómo se informa
una noticia de esta envergadura. La proyección del propio ideal en un líder que se “anima al
suicidio”, constituye la base de los procesos de identificación en los grupos adolescentes.
O. KENBERG – CONSIDERACIONES DIAGNÓSTICAS

CAPÍTULO I – DIAGNÓSTICO ESTRUCTURAL: Uno de los problemas que invaden el campo de


la psiquiatría ha sido el del diagnóstico diferencial. La aproximación descriptiva al
diagnóstico, que se centra en los síntomas y en la conducta observable, y la genética, que
enfatiza el trastorno mental en los parientes biológicos del paciente, son valiosas,
especialmente en los trastornos afectivos importantes y en la esquizofrenia, pero, ya sea que
se usen por separado o juntas, ninguna ha probado ser suficientemente precisa cuando se
aplica a trastornos de la personalidad.

Aunque un diagnóstico estructural es más difícil, requiere más práctica y experiencia, y


presenta ciertas dificultades metodológicas, tiene ventajas definitivas, especialmente con
pacientes que no encajan con facilidad en alguna de las principales categorías de
enfermedades psicóticas o neuróticas.

Un enfoque descriptivo puede ser engañoso. Clínicamente, un enfoque descriptivo solo,


queda corto para algunos casos. Estas limitaciones también se aplican a los esfuerzos por
llegar a un diagnóstico usando un enfoque puramente genético. Es posible que un enfoque
estructural contribuya a hacer entender la relación de la predisposición genética con la
sintomatología expresa. Un enfoque de este tipo puede tener la ventaja adicional de atraer
más la atención sobre la relación entre los diversos síntomas, las características estructurales
de la organización límite de la personalidad tienen importantes implicaciones diagnósticas y
terapéuticas.

ESTRUCTURAS MENTALES Y ORGANIZACIÓN DE LA PERSONALIDAD: Las estructuras son


configuraciones relativamente estables de los procesos mentales. He usado el término
“análisis estructural” para describir las relaciones entre las derivaciones estructurales de las
relaciones objetales internalizadas y los diversos niveles de organización del funcionamiento
mental.

Propongo la existencia de tres organizaciones estructurales amplias correspondientes a la


organización neurótica, límite y psicótica de la personalidad. La organización estructural
desarrolla la función de estabilizar el aparato mental, mediando entre los factores
etiológicos y las manifestaciones conductuales directas de la enfermedad. Los efectos de
todos ellos se reflejan con el tiempo en la estructura psíquica del individuo, la cual se vuelve
entonces la matriz subyacente de la que se desarrollan los síntomas de la conducta.

Estos tipos de organización neurótica, límite y psicótica se reflejan en las características


predominantes del paciente, particularmente respecto a su grado de integración de la
identidad, los tipos de operaciones defensivas que habitualmente emplea, y su capacidad
para la prueba de realidad. Estos criterios estructurales pueden complementar las
descripciones ordinarias de conducta o fenomenológicas de los pacientes y aumentar la
precisión del diagnóstico diferencial de la enfermedad mental, en especial en casos difíciles
de clasificar.

LA ENTREVISTA ESTRUCTURAL COMO MÉTODO DIAGNÓSTICO: La entrevista psiquiátrica


tradicional tuvo como modelo la entrevista médica. Bajo la influencia de la teoría y la
práctica psicoanalíticas el énfasis giró en forma gradual hacia la interacción
paciente-entrevistador. Se reemplazó una secuencia más o menos estándar de preguntas
con una evaluación más flexible de los problemas predominantes, centrada en la
comprensión del paciente de sus conflictos y ligando el estudio de la personalidad con el de
su conducta en la entrevista.

Esta entrevista se ha vuelto herramienta crucial para evaluar rasgos descriptivos y


dinámicos, pero no permiten según mi parecer, obtener los criterios estructurales que
diferencian a la organización límite de la personalidad. He desarrollado una entrevista
estructural para destacar las características estructurales de los tres principales tipos de
organización de la personalidad. Esta, se centra en los síntomas, conflictos o dificultades que
presenta el paciente, y los modos particulares en que los refleja en la interacción aquí-ahora
con el entrevistador.

La concentración del entrevistador sobre los principales conflictos del paciente creará
suficiente tensión, de modo que surja la organización estructural y defensiva del
funcionamiento mental del paciente.

Se trata de una entrevista que combina el examen tradicional del estado mental, con una
entrevista orientada psicoanalíticamente que se centra en la interacción paciente-terapeuta
y en la clarificación, confrontación e interpretación de los conflictos de identidad,
mecanismos defensivos y distorsión de la realidad, que el paciente revela en esta
interacción, particularmente al expresar estos elementos identificables en la transferencia.

La clarificación se refiere a la exploración, con el paciente, de todos los elementos de la


información que él ha proporcionado, que son vagos, poco claros, desconcertantes,
contradictorios o incompletos. Se pretende evocar el material consciente y preconsciente sin
imponer un reto al paciente.

En la confrontación, el segundo paso en el proceso de la entrevista, se presenta al paciente


las áreas de información que aparecen como contradictorias o incongruentes. Significa
señalar aquellos aspectos que parecen indicar la presencia de un funcionamiento conflictivo,
y por implicación, la presencia de operaciones defensivas, representaciones contradictorias
del sí mismo y los objetos, y una reducida conciencia de realidad. Se explora la capacidad del
paciente de mirar las cosas en forma diferente sin mayor regresión.

La interpretación establece lazos entre el material consciente y preconsciente y las funciones


o motivaciones inconscientes del aquí y ahora asumidas o bajo hipótesis.
DIFERENCIACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN DE LA PERSONALIDAD
NEURÓTICO LÍMITE PSICÓTICO
Identidad integrada. Imágenes Difusión de identidad. Las representaciones del sí
INTEGRACIÓN DE LA
contradictorias del sí mismo y Aspectos contradictorios del mismo y de los objetos
IDENTIDAD
de los demás integradas en sí mismo y de los demás están delimitadas
(Representaciones del sí
concepciones comprensivas pobremente integrados y pobremente o de otro
mismo y de los objetos
mantenidos aparte. modo hay una identidad
precisamente delimitados)
de delirio.
Represión y defensas de alto Principalmente defensas de Las defensas protegen al
nivel: formación reactiva, escisión y de bajo nivel: paciente de la
aislamiento, anulación, idealización primitiva, desintegración y de la
racionalización, identificación proyectiva, fusión sí mismo/ambiente.
OPERACIONES DEFENSIVAS intelectualización. Las defensas negación, omnipotencia, La interpretación conduce
protegen al paciente del devaluación. a la regresión.
conflicto intrapsíquico. La
interpretación mejora el
funcionamiento.
PRUEBA DE REALIDAD Existe capacidad para evaluar Ocurren alteraciones en La capacidad de prueba de
(Diferenciación del sí al sí mismo y a los demás en relación con la realidad y en realidad se pierde.
mismo del no-sí mismo, lo forma realista y con los sentimientos de realidad.
intrapsíquico de los profundidad.
orígenes externos de las
percepciones y estímulos)

CARACTERÍSTICAS ESTRUCTURALES DE LA ORGANIZACIÓN LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

SÍNTOMAS DESCRIPTIVOS COMO PRESUNTA EVIDENCIA: Los pacientes con personalidad


fronteriza presentan lo que superficialmente parecer ser una típica sintomatología
neurótica. Sin embargo, sus síntomas y patología caracterológica exhiben ciertas
particularidades. Ninguno de los siguientes síntomas es patognomónico, pero constituyen
fuertes indicios de personalidad fronteriza subyacente:

- Ansiedad: suele presentarse una ansiedad flotante, crónica y difusa.


- Neurosis polisintomática: fobias múltiples; síntomas obsesivo-compulsivos, que
secundariamente se han hecho sintónicos con el yo; múltiples síntomas de conversión,
elaborados o grotescos; reacciones disociativas; hipocondría; tendencias paranoides.
- Tendencias sexuales perverso-polimorfas: desviación sexual manifiesta y tendencias
perversas.
- Estructuras de la personalidad pre-psicótica: personalidad paranoide, esquizoide o
hipomaníaca.
- Neurosis impulsiva y adicciones.
- Desórdenes caracterológicos de nivel inferior: personalidades infantiles,
personalidades narcisistas, personalidades como si, personalidades antisociales, estructuras
caracterológicas depresivo-masoquistas.

CARENCIA DE UNA IDENTIDAD INTEGRADA, DIFUSIÓN DE IDENTIDAD: Clínicamente, la


difusión de identidad se representa por un concepto pobremente integrado del sí mismo y
de otros significantes. Se refleja en la experiencia subjetiva de vacío crónico,
autopercepciones contradictorias, conducta contradictoria que no puede integrarse en una
forma emocionalmente significativa, y percepciones huecas, insípidas y empobrecidas de los
demás. La difusión de la identidad aparece también en la incapacidad para transmitir al
entrevistador interacciones significativas con otros.

En la organización límite de la personalidad hay suficiente diferenciación de las


representaciones del sí mismo y de las representaciones del objeto para permitir el
mantenimiento de las fronteras del yo. En las estructuras psicóticas está presente una
refusión regresiva o falta de diferenciación entre las representaciones del sí mismo y de los
objetos. En contraste con las estructuras neuróticas, en donde todas las imágenes del sí
mismo (“buenas” y “malas”) han sido integradas en un sí mismo comprensivo, y donde las
imágenes “buenas” y “malas” de los otros pueden integrarse en conceptos comprensivos de
los demás, en la organización límite de la personalidad dicha integración falla, y tanto las
representaciones del sí mismo como de los objetos permanecen como representaciones
afectivo-cognoscitivas del sí mismo y de los otros, múltiples y contradictorias.

Estructuralmente hablando, la integración y la congruencia con la realidad son las que


diferencian la organización neurótica de la personalidad y la psicótica.

En cuanto a la calidad de las relaciones objetales, la estabilidad y profundidad de las


relaciones del paciente con los otros significantes según se manifiestan por la calidez,
dedicación, interés y tacto. Es en gran parte dependiente de la integración de la identidad, lo
que incluye no sólo el grado de integración sino también la continuidad temporal del
concepto del paciente sobre sí mismo y los demás. En la organización límite de la
personalidad, esta continuidad temporal se pierde.

MECANISMOS DE DEFENSA PRIMITIVOS: La organización defensiva en la neurosis se centra


en torno a la represión y otras operaciones de alto nivel (formación reactiva, aislamiento,
anulación, intelectualización y racionalización). Las estructuras límite y psicótica, en
contraste, se caracterizan por una predominancia de operaciones primitivas, en especial de
la escisión.

El mecanismo de disociación primitiva o escisión y los mecanismos asociados de idealización


primitiva, tipos primitivos de proyección, negación, omnipotencia, idealización y devaluación
pueden obtenerse en la interacción clínica del paciente y el diagnosticador. Estas defensas
protegen al paciente límite del conflicto intrapsíquico pero al costo de debilitar el
funcionamiento de su yo, reduciendo su efectividad adaptativa y flexibilidad en la entrevista
y generalmente en su vida.

PRUEBAS DE REALIDAD: Tanto la organización neurótica de la personalidad como la límite


presentan mantenimiento de la prueba de realidad, en contraste con las estructuras de
personalidad psicótica. Se define por la capacidad de diferenciar el sí mismo del no-sí
mismo, lo intrapsíquico de los orígenes externos de la percepción y estímulos, y la capacidad
para evaluar realistamente el contenido de nuestro propio afecto, conducta y pensamiento
en términos de normas sociales ordinarias. Clínicamente se reconoce por la ausencia de
alucinaciones y delirios, ausencia de afectos y emociones, contenidos de pensamiento o
conducta fuertemente inapropiados o bizarros, y la capacidad para empatizar con los demás
en el contexto de las interacciones sociales ordinarias.
MANIFESTACIONES NO ESPECÍFICAS DE DEBILITACIÓN DEL YO: Incluye la ausencia de control
de impulsos, ansiedad y ausencia de canales de sublimación desarrollados. Estas
manifestaciones tienen una función diferenciadora menos precisa que la integración de la
identidad y los niveles de organización defensiva.

FALTA DE INTEGRACIÓN DEL SUPERYÓ: Un superyó bien integrado aunque muy severo,
caracteriza los tipos neuróticos de organización de la personalidad. Las organizaciones límite
y psicótica reflejan deterioro en la integración del superyó y se caracterizan por precursores
no integrados del mismo, particularmente representaciones primitivas de los objetos,
sádicas e idealizadas. La utilidad pronóstica del grado de integración del superyó la convierte
en un criterio estructural muy importante para la indicación o contraindicación de
psicoterapia.

ANÁLISIS GENÉTICO-DINÁMICO: La agresión pregenital, sobre todo la oral, tiene una


participación decisiva en esta constelación psicopatológica. Es frecuente que la historia de
estos pacientes consigne experiencias de frustración extrema e intensa agresión en los
primeros años de vida. La excesiva agresión pregenital, sobre todo oral, tiende a ser
proyectada y provoca una distorsión paranoide de las tempranas imágenes parentales, en
especial las de la madre.

Al mismo tiempo se produce un prematuro desarrollo de las tendencias genitales. Este


intento fracasa debido a la intensidad de la agresión pregenital y a los temores y
prohibiciones edípicos reforzados en los temores pregenitales.

CAPÍTULO III – DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL EN LA ADOLESCENCIA: Al Aplicar criterios


estructurales a la evaluación inicial de pacientes adolescente, el clínico se enfrenta con
varios rasgos que complican. Primero, la gravedad relativa de los afectos desorganizadores
de las neurosis sintomáticas en la adolescencia, ansiedad y depresión típicamente graves,
pueden afectar al funcionamiento total del adolescente en el hogar, la escuela, y con sus
compañeros, a un grado que puede parecerse al colapso social más grave típico de los
trastornos límite.

Segundo, es la tendencia del adolescente hacia crisis de identidad, caracterizadas por un


cambio rápido de identificaciones con esta o aquella ideología o grupo social, de modo que
lo que parece un cambio radican en la personalidad pueda aparecer en el curso de algunos
meses. Estas alteraciones repentinas en la identificación originan la cuestión de si está
presente el mucho más grave síndrome de difusión de identidad.

Tercero, los conflictos con los padres, hermanos, autoridades pueden malinterpretarse.
Puede reflejar necesidades neuróticas de dependencia y rebelión, a patología grave en el
área de las relaciones objetales y una manifestación del síndrome de difusión de identidad.
Lo que aparece como control omnipotente, identificación proyectiva y devaluación, puede
hacerse manifiesto en ciertas relaciones objetales de algunos pacientes no límite.

Cuarto, la conducta antisocial en el adolescente puede ser expresión de una adaptación


“normal” o neurótica a un grupo cultural antisocial o reflejar patología grave del carácter y
organización de personalidad límite tras la máscara de una adaptación a un grupo antisocial.
Quinto, las reacciones narcisistas normales, neuróticas e infantiles, tan frecuentes en la
adolescencia, pueden ocultar una estructura de personalidad narcisista grave.

Sexto, el surgimiento normal de tendencias sexuales perversas múltiples en la adolescencia


puede imitar la condensación de rasgos genitales y pregenitales típica de la organización
límite.

Finalmente, los trastornos psicóticos de desarrollo más lento, pueden hacerse pasar por
trastornos límite por la predominancia de patología grave de las relaciones objetales,
retraimiento social y grave patología del carácter. También, la formación perniciosa de
delirios puede interpretarse al principio como tendencias hipocondríacas o preocupación
excesiva por la apariencia física.

PATOLOGÍA NARCISISTA EN LA ADOLESCENCIA: Probablemente sólo son los tipos más graves
de personalidad narcisista los que llegan a nosotros para tratamiento en la adolescencia.
Muchas fe las personalidades narcisistas con mejor funcionamiento vienen a consulta sólo
mucho más adelante en su vida, en conexión con otros síntomas o cuando el principio del
proceso de envejecimiento amenaza las defensas. Algunos adolescentes con personalidad
narcisista también consultan por otros síntomas. Por lo tanto, el diagnóstico de patología
narcisista en la adolescencia usualmente indica que la patología es grave.

Algunos rasgos característicos de pacientes adolescentes con personalidad narcisista son: un


récord escolar contradictorio, con ambición y esfuerzo motivante por un lado y fracaso casi
inexplicable y retraimiento de otras actividades por el otro; hedonismo inocentemente
encantador, búsqueda de placer y gozo que a menudo acompaña a una naturaleza accesible,
superficialmente amigable, actitud de playboy adolescente que puede resultar muy
atrayente; dificultad para comprometerse con cualquier objetivo en la vida o con relaciones
profundas; conductas sexuales que pueden incluir sentimientos de inferioridad combinados
con promiscuidad sexual; control omnipotente, grandiosidad y devaluación, con violenta
rebeldía contra los padres, que no está mitigada por la capacidad de valorar otros aspectos
de los padres, valoración realista de las personas y capacidad para sentir culpa y
preocupación.

La patología narcisista del carácter por lo general se refuerza en algún punto por algunos
rasgos narcisistas adaptativos en la familia. El problema de desenredar la patología del
paciente de la familia a menudo presenta dificultad. Una atención cuidadosa sobre la calidad
de las relaciones objetales y la integración de su superyó, junto con una evaluación familiar e
individual, por lo general da la respuesta. Sin embargo, es preciso considerar que la
verdadera patología narcisista se origina, por lo general, en la temprana infancia, y no es una
consecuencia de la estructura y dinámica familiar observable al presente.
SILVIA BLEICHMAR - INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES EN EL TRATAMIENTO
PSICOANALÍTICO DE NIÑOS (MESA REDONDA)

- El grado de estructuración psíquica: se observa si se ha instaurado la REPRESIÓN


ORIGINARIA (que marca la diferencia entre el proceso primario y el proceso secundario) Es
fundante del aparato psíquico, y separa al Icc del sistema Prcc-Cc. Tiene dos mecanismos
defensivos que son precursores: la vuelta hacia la propia persona, y la transformación en lo
contrario. La represión originaria no es un tiempo mítico, es real. Se puede ubicar en el
análisis. SI HAY REPRESIÓN ORIGINARIA, HAY SÍNTOMAS, formaciones del Icc. SI NO HAY
REPRESIÓN ORIGINARIA, HAY TRASTORNOS, y en este caso no se recomienda psicoanálisis,
sino una orientación a los padres.
- El grado de sufrimiento psíquico.
- La gravedad.

CASO DICK
Melanie Klein en su postulado “La importancia de la formación de símbolos en el desarrollo
del yo” (1930), plantea que hay una etapa temprana del desarrollo mental en el que se
activa el sadismo en cada una de las fuentes de placer libidinoso.
El sadismo se inicia con el deseo oral sádico de devorar el pecho de la madre (o toda ella) y
desaparece con el advenimiento de la primera etapa anal. El fin predominante en el sujeto,
es apoderarse del contenido del cuerpo de la madre y destruirla. Esta fase constituye la
introducción al Complejo de Edipo. El conflicto edípico comienza en un periodo en que
predomina el sadismo.
El niño espera que en el interior del cuerpo de su madre encontrará: el pene del padre,
excrementos, niños, y homologa todas estas cosas con sustancias comestibles. De este
modo, los ataques sádicos del niño tienen por objeto a ambos padres a la vez, a quienes
muerde, despedaza, o tritura en sus fantasías. Esos ataques despiertan angustia porque el
niño teme ser castigado por los padres unidos y esta angustia también es internalizada a
consecuencia de la introyección oral sádica de los objetos y así se dirige ya hacia el superyó
temprano.
En la fantasía, los excrementos son transformados en armas peligrosas: orinar es para el niño
lo mismo que lastimar, herir, quemar, ahogar, mientras que las materias fecales son
homologadas con armas y proyectiles.
El exceso de sadismo despierta angustia y moviliza los mecanismos de defensa más
primitivos del yo. El sadismo se convierte en una fuente de peligro porque ofrece ocasión
para la liberación de angustia y también porque el sujeto siente que las armas empleadas
para destruir al objeto apuntan a su propio yo. El objeto atacado se convierte en una fuente
de peligro, porque el sujeto teme de él ataques similares.
En cuanto al simbolismo Melanie Klein plantea que no solo constituye el fundamento de
toda fantasía y sublimación, sino que sobre él se constituye también la relación del sujeto
con el mundo exterior y con la realidad en general.
Las fantasías sádicas dirigidas contra el interior del cuerpo materno constituyen la relación
primera y básica con el mundo exterior y con la realidad.
El desarrollo del yo y la relación con la realidad dependerán del grado de capacidad del yo,
en una etapa muy temprana, para tolerar la presión de las primeras situaciones de angustia.
Una cantidad suficiente de angustia es una base necesaria para la formación de símbolos y
fantasías.
Estas conclusiones, a las que llega Melanie Klein son confirmadas mediante el Caso Dick.
Este caso es el de un niño de 4 años, quien presentaba gran pobreza en su vocabulario y
desarrollo intelectual a un nivel de un niño de 15 o 18 meses. Había en él falta de adaptación
a la realidad y relaciones emocionales con su ambiente.
Carecía de afecto y era indiferente a la presencia o ausencia de la madre o la niñera. Rara vez
había manifestado angustia.
Dick, no tenía casi intereses, no jugaba y no tenía contacto con su medio. Articulaba sonidos
ininteligibles y repetía constantemente ciertos ruidos. Cuando hablaba, utilizaba
incorrectamente su escaso vocabulario.
La madre de Dick advertía a veces claramente en él una actitud fuertemente negativa. Por
ejemplo: si la madre lograba hacerlo repetir junto con ella algunas palabras, con frecuencia
Dick las alteraba completamente, aunque otras veces podía pronunciar perfectamente esas
mismas palabras.
Cuando se lastimaba, demostraba gran insensibilidad al dolor y no experimentaba para nada
el deseo universal en niños pequeños de ser consolado y mimado. Su torpeza física era
también muy notable. No era capaz de tomar cuchillos ni tijeras, en cambio era llamativo
que manipulara normalmente la cuchara con que comía.
La primera visita de Dick le causó a Melanie Klein una impresión muy diferente del que se
observa en niños neuróticos. El niño dejó que su niñera se retirara sin manifestar ninguna
emoción, y siguió a Klein al consultorio con absoluta indiferencia.
Sus movimientos parecían carecer de coordinación. Y la expresión de sus ojos y su rostro era
fija, ausente y con falta de interés. El comportamiento de Dick carecía de sentido y
propósito, y no tenía relación con ningún afecto o angustia.
Historia previa de Dick:
Su lactancia había sido excepcionalmente insatisfactoria y perturbada porque durante varias
semanas la madre había insistido en una infructuosa tentativa de amamantarlo, y el niño
había estado a punto de morir de inanición. Se había recurrido entonces a la alimentación
artificial.
A las siete semanas, se le procuró una nodriza, pero ya no pudo mejorar en sus mamadas.
Padeció de trastornos digestivos, prolapso anal, y, más tarde, de hemorroides.
Nunca se le prodigó verdadero amor a Dick; la actitud de la madre hacia él había sido, desde
el principio, de excesiva angustia.
Ni su padre ni su niñera le demostraban mucho afecto, Dick creció en un ambiente
sumamente pobre de amor.
A los dos años de edad, Dick tuvo una nueva niñera, hábil y afectuosa; poco después, pasó
una larga temporada con su abuela, que era muy cariñosa con él. La influencia de estos
cambios pudo notarse en su desarrollo. Había aprendido a caminar a edad normal, pero
hubo dificultades para enseñarle el control esfinteriano. Bajo la influencia de la nueva
niñera, adquirió hábitos de limpieza mucho más rápidamente.
A los tres años ya se controlaba y, en este punto demostraba realmente cierto grado de
ambición y celo.
En otro aspecto, se manifestaba a los cuatro años sensible a los reproches. Su niñera había
descubierto que practicaba la masturbación y le había dicho que eso era "malvado" y que no
debía hacerlo. Esta prohibición dio origen a temores y sentimientos de culpa. A esta edad,
Dick habría manifestado un intento de adaptación, aunque relacionado especialmente con el
aprendizaje mecánico de una serie de palabras nuevas.
Otro efecto favorable de la influencia de la nueva niñera, fue un iteres un poco mayo por la
comida, pero de igual manera, las dificultades principales subsistieron. Sin embargo,
tampoco con ella, ni con la abuela, logró establecer un vínculo emocional.
Análisis:
El niño era indiferente a la mayor parte de los objetos circundantes, sin embargo, mostraba
interés particular por los trenes, estaciones, puertas, picaportes y abrir y cerrar puertas.
Esto, según M. Klein, se relacionaba con la penetración del pene en el cuerpo materno. Las
puertas y cerraduras representaban los orificios de entrada y salida del cuerpo de la madre,
mientras que los picaportes representaban el pene del padre y el suyo propio. Se cree que lo
que había producido la detención de la actividad de formación de símbolos era el temor al
castigo que recibiría (en especial por parte del pene del padre) cuando hubiese penetrado
en el cuerpo de la madre.
Además, sus defensas contra sus propios impulsos destructivos resultaron un impedimento
fundamental de su desarrollo. Era absolutamente incapaz de cualquier agresión, y la base de
dicha incapacidad estaba señalada en un período muy temprano en su rechazo a morder los
alimentos.
En la primera sesión, Klein tomó un tren grande, lo colocó junto a uno más pequeño y los
designó como "Tren papito" y "Tren Dick". Entonces el niño tomó el tren que había llamado
Dick, lo hizo rodar hasta la ventana y dijo: "Estación". Ella explicó: "La estación es mamita;
Dick está entrando en mamita". Dejó entonces el tren, fue corriendo hacia el espacio
formado por las puertas exterior e interior del cuarto y se encerró en él diciendo: "oscuro", y
volvió a salir corriendo. Repitió esto varias veces. Entonces, Klein explicó: "Dentro de mamita
está oscuro. Dick está dentro de mamita oscura". Entretanto, él tomó nuevamente el tren,
pero pronto corrió otra vez al lugar entre las puertas. Mientras ella le decía que él estaba
entrando en la mamita oscura, él habla dicho dos veces en tono interrogativo: "¿Niñera?"
Ella contestó: "Niñera viene pronto", cosa que él repitió, utilizando luego las palabras
correctamente, y reteniéndolas en su mente.
En la segunda sesión, Dick se comportó de idéntica manera; pero esta vez escapó corriendo
de la habitación hacia el oscuro vestíbulo. Colocó allí el tren "Dick" e insistió en dejarlo allí.
Preguntaba repetidamente: "¿Viene niñera?".
En la tercera sesión se comportó de la misma manera, sólo que además de correr al
vestíbulo y entre las puertas, se escondió también detrás de la cómoda. Entonces se
angustió y llamó a su analista por primera vez.
Se evidenció que simultáneamente con la aparición de la angustia había surgido un
sentimiento de dependencia, primero hacia Melanie Klein y luego hacia la niñera, y al mismo
tiempo empezó a interesarse por las palabras tranquilizadoras: "Niñera viene en seguida".
Así también, Dick observó por primera vez los juguetes con interés, en el que se evidenciaba
una tendencia agresiva. Entonces, Dick señaló un carrito de carbón y dijo: "Corta". Melanie
Klein le dio un par de tijeras, pero el niño no logró manejarlas. Entonces ella corta los
pedazos de madera del carrito, que él arrojó en seguida, junto con su contenido, dentro del
cajón; diciendo: "Se fue". Le dijo que eso significaba que él estaba sacando heces del cuerpo
de su madre. Fue entonces corriendo al espacio entre las puertas, y las arañó un poco,
expresando de este modo que identificaba el espacio entre ambas puertas con el carrito y a
ambos con el cuerpo de la madre, al que estaba atacando. En seguida regresó corriendo
desde el espacio entre las puertas, vio el armario y se deslizó en su interior.
En la cuarta sesión, lloró cuando la niñera se fue, pero pronto se calmó. Dick evitó el espacio
entre las puertas, el armario y el rincón; se interesó por los juguetes y así encontró el carrito
que había destrozado durante la sesión anterior. Le explicó que el carrito roto representaba
a la madre, y lo buscó nuevamente, lo mismo que los pedacitos de carbón sueltos, y se los
llevó al espacio entre las puertas.
En el transcurso de su análisis, se vio que al arrojarlos fuera de la habitación en esa forma
estaba expresando su expulsión, tanto del objeto dañado como de su propio sadismo, que
de este modo era proyectado al mundo exterior.
Por otra parte, Dick descubrió el lavatorio, el cual simbolizaba el cuerpo de su madre, y
manifestaba un extraordinario temor a mojarse con agua. También manifestaba idéntica
angustia al orinar.
Durante el análisis de Dick llega a ver en muy diversas formas ese pene fantaseado, así como
también un sentimiento de agresividad cada vez mayor contra él, predominando
especialmente los deseos de devorarlo y destruirlo.
Esto puede visualizarse cuando Dick se llevó a la boca un hombrecito de juguete y,
rechinando los dientes, dijo: "Tea Daddy", lo cual significaba "Eat Daddy" ("Comer papito").
En seguida pidió un vaso con agua. La introyección del pene del padre demostró estar
conectada a la vez con dos temores: el temor al pene como superyó primitivo y dañino, por
un lado y, por el otro, el temor al castigo por la madre así robada, es decir, el temor al objeto
externo y al objeto introyectado.
A partir de lo mencionado, quedo plasmado que la fase genital había comenzado
prematuramente.
La temprana actuación de las reacciones provenientes del plano genital era el resultado de
un desarrollo prematuro del yo. Esta temprana identificación con el objeto no podía ser aún
relacionada con la realidad. Simultáneamente con su incapacidad para tolerar la angustia, su
prematura empatía había sido un factor decisivo en la represión de sus impulsos
destructivos.
Dick había roto sus lazos con la realidad y había detenido su vida de fantasía, refugiándose
en las fantasías del cuerpo oscuro y vacío de su madre. De este modo había logrado,
también, apartar su atención de los diversos objetos del mundo externo que representaban
el contenido del cuerpo de la madre, el pene del padre, heces y niños. Porque eran
peligrosos y agresivos, tenía que deshacerse (o negar) de su propio pene -órgano del
sadismo- y de sus excrementos.
En el análisis de Dick, Klein logró llegar hasta su inconsciente a través de los rudimentos de
vida de fantasía y de formaciones simbólicas que manifestaba. El resultado obtenido fue una
disminución de la angustia latente, de modo que cierto monto de angustia quedó
manifiesta.
Todo progreso era seguido por la liberación de nuevas cantidades de angustia, y lo llevaba a
apartarse en cierta medida de las cosas con las que había establecido ya relaciones afectivas,
y que, se habían convertido en objetos de angustia. Al apartarse de ellos, se dirigía hacia
nuevos objetos, y éstos también llegaban a convertirse en el objetivo de sus impulsos
epistemofilicas y agresivos.
A medida que iban aumentando sus intereses, fue enriqueciendo simultáneamente su
vocabulario, porque había comenzado a demostrar un interés cada vez mayor no sólo por las
cosas en sí, sino también por sus nombres. Palabras que antes había oído sin ningún interés,
las recordaba y aplicaba ahora correctamente.
Junto con el aumento de intereses y el establecimiento de una transferencia cada vez más
intensa hacia su analista, había aparecido la relación de objeto que hasta entonces faltaba.
Durante esos meses su actitud hacia la madre y la niñera se había tornado afectuosa y
normal. También con su padre su relación muestra indicios cada vez más claros de una
actitud edipica normal.
Dick trataba de hacerse entender por medio de su vocabulario, que era aún pobre, pero en
aumento, y que él mismo se empeñaba en enriquecer. Una vez que la angustia se hizo
manifiesta se logró resolver gracias a la interpretación.
En el caso de Dick el problema consiste, según Melanie Klein, en modificar mediante el
análisis, un factor fundamental de su desarrollo.
En el análisis de dicho niño, lo único que se podía hacer era tratar de llegar hasta su
inconsciente, y disminuyendo las dificultades inconscientes, abrir camino para el desarrollo
del yo.
Desde el punto de vista teórico, la autora menciona, que es importante advertir que aun en
este caso se logró hacer evolucionar a la vez al yo y a la libido, sólo por el análisis de los
conflictos inconscientes, y sin que fuese necesario imponer al yo ninguna influencia
educacional.
Por otra parte, hace hincapié en que la influencia educacional que anteriormente habían
ejercido sobre el niño las personas de su ambiente, había resbalado sobre Dick sin dejar
ninguna huella. En cambio, hoy, que su yo se encuentra, gracias al análisis, en plena
evolución, el niño se muestra cada vez más dócil a dicha influencia.
Diagnóstico:
El Doctor Forsyth había diagnosticado una demencia precoz en Dick; éste pensó que valía la
pena intentar el análisis. El cuadro clínico coincidía en muchos aspectos con el de la
demencia precoz avanzada de los adultos.
En contra del diagnóstico de demencia precoz, Klein sostiene que el rasgo fundamental en el
caso Dick era una inhibición del desarrollo, y no una regresión.
Finalmente, podemos decir que se trataban de un caso caracterizado por una ausencia casi
total de afectividad y de angustia, gran alejamiento de la realidad y falta de accesibilidad, así
como de rapport emocional, conducta negativista alternando con indicios de obediencia
automática, indiferencia ante el dolor, perseveración.

CASO PIGGLE
Gabrielle es una paciente de 2 años y 4 meses de edad, cuya familia está compuesta por su madre, su
padre y Susan, su hermana menor.

El análisis transcurre en la ciudad de Londres comenzando en enero de 1964.

La consulta fue realizada por los padres de la niña mediante cartas ya que vivían en Austria. El motivo
fue que la niña tiene problemas que la mantiene despierta por la noche. Estos problemas se
resumirían a un sueño que tiene la niña donde se encuentran una mamá y un papá negro.

En este caso, Winnicott utiliza lo que denomino tratamiento a pedido en el cual se adapta la clínica al
paciente, siendo la recurrencia de las sesiones según la necesidad del mismo, este fue puesto marcha
debido a que la familia de la niña no vivía en la misma ciudad donde él se encontraba.

También utiliza como material para las interpretaciones e intervenciones las cartas mantenidas con
los padres y con la niña al igual que las llamadas telefónicas.

Primera consulta (2 años 4 meses)


Esta se basa ante el dicho de la niña “soy tímida”, como prueba de un ego fuerte y organizado. La
paciente estaba en proceso de elaboración de una nueva relación con la madre, vinculado con el
nacimiento de la hermana. Esto trajo consigo ansiedad y una falta de libertad en el juego, así como
pesadillas. La llegada de un bebe nuevo provoco el desarrollo prematuro del ego de la Piggle. Esto
puede verse durante esta primera sesión y cuando un amigo del padre va a tomar un té, Piggle se
mostró muy tímida, por lo que hablando de él refirió “fui muy tímida, él es un hombre muy papá”.

Lo más importante tuvo lugar cuando Piggle responde a la interpretación de Winnicott, a cerca de
otro bebe y prosigue con preguntas referidas al origen de los bebes. En el juego puede observarse
que comenzó a decir “aquí hay uno… aquí hay otro uno”, la frase aludía a los camiones y
locomotoras, W lo tomo como mensaje e hizo una intervención “otro bebe” “él bebe sush”. Por lo
que la niña toma un carruaje y pregunta ¿de dónde viene esto? A lo que W responde ¿de dónde vino
él bebe? Y replico “la cuna”.

Otro aspecto central gira en torno a el babacar. W sin dar rodeos le pregunta ¿Te enojaste con mama
negra? Vinculaba la idea de la mama negra con su rivalidad con su madre debida a que ambas
amaban al mismo hombre, papa. También en otra oportunidad manifiesta “el babacar lleva negrura
desde mi hasta ti, entonces me asusto de ti”, dirigiéndose a la madre. “Estoy asustada de la piggah
negra y soy mala”, afirma que le tiene miedo a la piggah y a mama negra por que la ponen negra.

La madre manifiesta a W que la niña pasa gran parte del tiempo ordenando, limpiando y lavando
bajo el sol y que no juega mucho, suele estar sin hacer nada y un tanto triste. Parece actuar de una
manera muy adulta, manifestando que es lo que piensa en todo momento. W destaca que hay una
facilidad de comunicación por parte de la niña hacia él. Pide por ver al Dr. W, habla de ir a verlo, de
contarle algo a cerca del babacar y que este último traslada negrura de una persona a otra.

Winnicott observa que hay una solución temporaria por regresión al bebe en la cuna, esto se podía
ver cuando se negaba a ser ella misma y decía “soy la mama, soy él bebe” y no quería que se
dirigiesen a ella como tal, parloteaba en voz alta como si se tratara de ora persona. De jugar todo el
tiempo paso a tirarse en su cuna y succionarse el pulgar sin jugar. Por medio de una conversación
telefónica después de la primer consulta W supo que por primera vez después del nacimiento de la
hermana Gabrielle pudo ser un bebe, en vez de protestar constantemente. La madre cuenta que se
había acostado en el cochecito y había tomado innumerables biberones y no toleraba que nadie la
llamase Piggle, era bebe o la madre. Decía que las Piggles eran malas y negras. W piensa que parece
ser que solo puede manifestar ternura cuando es un bebe. Un hecho de relevancia para Gabrielle fue
que cuando nació Susan, se vio de algún modo separada de sus fuentes de nutrición
(aproximadamente a los 9 meses de edad)

Segunda consulta: 2 años y 5 meses

Entró con su padre a la sala de espera, conversaron y luego entró Piggle al consultorio sin vacilar al
lugar donde se hallaban los juguetes…

Temas más importantes que surgieron.

1. El tener bebés en términos de sentirse mareado.


En sesión Piggle y Winnicott hacen un dibujo y le pide que esté mareado; toma un cubo lleno de
juguetes y lo vacía, luego de que Winnicott quiso saber algo del Babacar, Piggle se negó a
contestar…

Ella llena el cubo nuevamente de juguetes. La interpretación es que quería llenar el estómago de
Winnicott (recordé que en la sesión anterior yo había hablado en términos de hacer un bebé
mediante el trámite de llenar el cubo), interpreté que ese era el significado de estar mareado.

2. El embarazo como resultado de la avidez oral el comer compulsivo (función de


separación).

Winnicott hace de bebé de Piggle y dice que es muy goloso y que comió tanto que está mareado.
“Aquí estoy yo el bebé Winnicott saliendo del interior de Piggle, naciendo, muy hambriento”.

3. Interior negro, odio al interior y su contenido.

W: ¿Te da miedo lo oscuro?

P: Sí

W: ¿Sueñas con ser negra por dentro?

P: Se ve asustada

4. Resolución en la transferencia al convertirse Winnicott en la Gabrielle perdida para que


ella pudiese ser el nuevo bebé reduplicado. Identificación transitoria con ambos padres.

P: se sentó en el suelo y

W: ¿Te gustaría ver a Winnicott?

P: Sí

Nos miramos un largo rato y luego comenzó a poner más juguetes en la caja, sacó dos pequeños
animales suaves y hacía que estaban comiendo. Tuvo lugar una suerte de objeto transicional,
entre ella y yo estaban los animales.

Luego se dirigió al extremo de la habitación y estuvo a punto de sentarse en la silla que asociaba
a la madre, pero al final se sentó en la del padre.

W: ¿Eres la mamá o el papá?

P: El papá y la mamá también

5. Vía Winnicott=Gabrielle=avidez=bebé tiene sus propios derechos.


P: Ya en las piernas del padre “Yo soy un bebé” y mientras hacía pasar su cabeza por entre las
piernas del padre
W: Quiero ser el único bebé y tener todos los juguetes
P: Más adelante nacía de nuevo
6. El interior se hace no negro.
P: Acabo de nacer y no estaba negro (primer alivio de la fobia al negro). El interior negro tenía
que ver con el odio al nuevo bebé).

7. Ser concebido por ej, como en la mente. La mente localizada en la cabeza como si se
tratase del cerebro.

Estaba naciendo de un modo más de la parte superior de la cabeza de su padre, estaba naciendo
de un modo diferente.

Otra carta de la madre: Piggle está muy perseguida por la Mamá negra. Le pregunto si le habló a
Winnicott de la Mamá negra. No le hablé porque era un bebé y estaba muy enfadado y ocupado,
me dio miedo de hablarle de la Mamá negra, era un bebé y yo también. Me hubiese dado
vergüenza hablar de la Mamá negra.

Tiene mayor tendencia a ser ella misma. Se queja de la Mamá negra porque ennegrece a Piggle y
a todo el mundo y también a su papá. El Sush Baba negro viene con frecuencia (Susan). Piggle
quiere ver a Winnicott. Me preguntó cómo era el nacer.

Carta del padre: Estos días son de gran tensión para ella. Está asustada por el bebé Sush “La
ennegrecí” y también la mamá negra pregunta donde está sus yams, un a mañana pidió beber de los
pechos de su madre. Quiere también que la envuelvan en forma de arrollado.

Dijo que podía usar ropa negra puesto que era negra y mala.

Se la pasa pidiendo cosas como si fuera una batalla, aunque por lo general no nos negamos. Pidió
que quería casarse, que era una muchacha grande ahora. Dice que ahora ella es negra porque rompí
en pedazos a la mamá negra (culpa relacionada con la destrucción compulsiva).

Tercera consulta: 2 años y 6 meses

1. Recuperación del juego de la vez anterior, pero demora asociado con ansiedad.

P: Agarró el cubo y otros objetos y los recordó a todos. Dice “Vine en tren a Londres a ver a
Winnicott” Quiero saber por qué la mamá negra y el Babacar

W: Trataremos de averiguarlo (hay transferencia)

P: Saca los juguetes y los dispone en forma ordenada. Me asusté con Winnicott bebé. Winnicott
no debe ser un bebé otra vez (quisiera repetir el juego anterior). Ella saca y juega con los
juguetes, encontró los dos animalitos suaves de la última vez, los empujó para que quedaran
tirados en el suelo, luego agarró el tren y los pasó por encima sin piedad.

2. Nueva capacidad para jugar a (arreglárselas así) más que estar en la fantasía temible(a) alivio
y alcance más amplio (b) pérdida de experiencia directa.

P: Muestra los vagones al padre y los deja caer (interpreto defecación). Se dirige al padre y otra
vez regresa al juego anterior. Quiere ser un bebé Bryyyyy (significa sucio).

Comenzó a ser parida, le dice a Winnicott que no puede ser un bebé por que la asusta. Se las
ingenia para controlar la situación que le permitiera jugar en ella, más que estar en ella (del
proceso primario al secundario).
Piggle habla de su bebé Gaddy-gaddy-gaddy (puede ser que sea Gabrielle) su bebé muñeca.

3. Al salir al encuentro de la ansiedad por medio del peligroso eje aguzado en su boca, sugería
una fantasía de la experiencia oral de la madre por el pene del padre.

P: Por la noche en la cama me asusté mucho, era un sueño de una mamá negra y un Babacar
detrás de mí.

Agarró una rueda con un eje puntiagudo y se lo introdujo en la boca.

4. Ahora su bebé (la muñeca) le daba cierto lugar como niña, con identificación materna: self.

W: ¿Descubrimos a la Mamá negra y al Babacar?

P: No, voy a buscar la muñeca, volvió y jugó mucho con la muñeca y con las palabras
abierto-cerrado, referidos al pañal de la muñeca.

5. Resolución parcial sobre la base de la vinculación del negro con el odio relacionado con el
tema de papá dando un bebé a mamá pero un tanto intelectualizada.

P: Antes de irse de la consulta dice “el Babacar está en orden” (daba la impresión que tenía que
ver con el Bryyy. Y la Mamá negra con su pequeño-pequeño, es negra por que ha sido odiada
porque papá le dio un bebé)

6. Lo oscuro fue apartado por el olvido (como defensa contra la ansiedad)

Carta de la madre: Le comento que volvió de la sesión de un humor horrible, especialmente a la hora
de ir a la cama, está llena de escenas.

También estuvo agresiva con los otros niños. Dice, debo ir a lo del Dr. Winnicott por la Mamá negra,
sólo le hablé del Babacar. Le tengo miedo a la oscuridad y el Dr. Winnicott no sabe. Ha estado muy
enojada conmigo.

Carta de la madre escrita durante las vacaciones en el extranjero: Estamos muy preocupados por
Piggle, nos gustaría la posibilidad de un tratamiento completo.

Parece estar atrapada en su propio mundo. Su discurso es cada vez y con mayor constancia en una
vocecita falsa, inauténtica, a veces hace escenas dramáticas. Sigue con miedos en la noche.

Llora porque lo oscura quiere hacerla negra. Tiende a actos de agresión como tirarme una piedra en
la cabeza o agredir a Susan.

Carta de la madre tras el regreso al hogar: Quisiera contarle que de algún modo que no logro definir,
siento que está mejor. No comprendo hasta qué punto la obsesiona la culpa y la responsabilidad por
su destructividad. Conversa sobre cosas muertas.

Carta de la madre: Confirmo para verlo con su padre. Hace unos días me pide succionar mis yams
(pechos) cuando se va a la cama por las noches. Fue tan insistente que lo permití. Le dije que iba a ir
a lo del Dr Winnicott y me respondió “Al otro día y al otro y al otro” Cuando salgo de la habitación
llora porque quiere a su bebé Galli-galli-bebé.

Cuarta consulta: 2 años y 8 meses


Temas más importantes que surgieron:

1. El viaje en tren acurrucada sobre las rodillas de su padre, succionándole el pulgar (esto
sucede camino a la consulta con Winnicott).
2. Dramatización del acto sexual masculino sádico. En la sesión Piggle jugando con locomotoras
y vagones, agarra una vara de madera, la quiebra y la mete a la fuerza dentro del salón
comedor por la ventana. A lo que Winnicott dice algo acerca de papa tratando de hacer
bebes con mama que sería el vagón. Seguido a esto Piggle arrancó dos trozos de madera.
3. Idea de crecimiento natural, maduración. En la consulta Piggle cuenta que en vacaciones
hacía calor, nos tostamos, él bebe estaba tostado, bebe Susan tostado, mi hermana. Sube
escaleras gateando. Orina en el orinal ahora.
4. Sentido de la distancia entre nosotros en los intervalos entre sesiones (fin de la negación) en
un momento Piggle le dice a Winnicott: es una lástima que te hayas mudado tan lejos.
5. Idea de evolución de mama enfadada con Gabrielle por ser la niña de papa, superpuesta a la
idea de la cólera de Gabrielle ante los nuevos bebes nacidos de papa. Piggle comienza a
subirse a las rodillas del padre y juega a que de entre sus piernas nacían bebes, lo cual repitió
varias veces. También solía succionarle el dedo, por lo que el padre era utilizado como madre
(succionaba el pecho de mama).

Por teléfono, esa noche supe que, tras la sesión, se convirtió en una niña más adulta, estuvo más feliz
y de buen humor. Se había puesto positiva con su padre y perdió la conducta regresiva. Había
generado un sentimiento de seguridad en cuanto a sus padres reales, y había desarrollado zonas más
amplias para la experiencia de juego.

Carta de la madre: Piggle ha pedido verlo en varias oportunidades. Durante algunas noches no me
permitió besarla por si la ponía negra, pero ha estado mucho más afectuosa conmigo. La otra noche
me dijo que era una linda mama y luego me araño diciendo que me estaba rascando lo negro. En
general, por lo que a su humor respecta, ha estado muy deprimida en ocasiones, y también
desenfrenadamente destructiva y sucia. Eso se alterna con periodos razonablemente buenos, por
encima de su edad y situación, y dosis considerables de limpieza y orden (lo cual llama la atención en
nuestra muy descuidada familia.

Quinta consulta: 2 años y 9 meses Susan 1 año.

Temas importantes que surgieron en sesión:

1- Calor y su consecuencia. Debido al calor y la somnolencia que tenía Winnicott ese día sus
notas son relativamente oscuras, confusas y Piggle se distraía con los ruidos del exterior.
2- La observación sobre el rizo y mi interpretación. Parecía ser el punto clave de la sesión. Su
propio embarazo en fantasía pre genital. Piggle jugueteo con su cabello perfectamente
estirado y dijo: mi cabello es rizado, para lo que Winnicott hace una interpretación diciendo:
¿quieres tener un bebe tu misma?
P: pero tengo un bebe, girlie girlie
W: no, no sush baba.
P: un bebe para tener en mi cama.
W: ¿En tus rizos?
P: sí.
3- Hacer niños con comida. Ansiedades asociadas a ello. Piggle fue a mostrarle a su papa dos
barcos, vuelve con Winnicott le dice que estaban comiendo los dos barcos. Winnicott dice:
estaban comiendo para hacer bebes. Piggle Aparto todos los juguetes y fue a buscar a su
padre. Interprete tienes miedo de que quieran que hagas bebes comiéndote los barcos.
4- Progreso (en cuanto a la maduración) desde los pechos de mama al pene de papa.
5- Sra. Winnicott en el esquema de las cosas. Puso unas casas en fila y dijo Piggle: ¿quien vive
aquí? Un hombrecito y una mujer también, una señora Winnicott. Lo cual le despierta cierta
ansiedad que hace que Piggle quisiera irse de la sesión, pero al decir voy a volver con mi
mama Winnicott le responde con que vas a volver donde tu mama y tu papa, esto hizo
desaparecer su ansiedad y continuo como si nada.

Llamada de la madre: Piggle estuvo mejor durante un tiempo, pero luego volvió a caer en la
depresión y la apatía, sin dormir por las noches y preocupada por la idea de la muerte. Tuvo un
sueño: ninguna semilla crece, o solo un poco, por las cosas malas que llevan dentro.

Octava onsulta: 3 años y 3 meses.

Temas importantes que surgieron en la entrevista:

1- Palabra clave de la sesión: lindo. Winnicott lo ubica como un presagio de suciedad (fusión de
expulsión agresiva con dación de amor, el cual va a depender según la manera que fue
recibido).
Al comenzar la sesión Gabrielle entra y dice: “primero jugare con estos juguetes, luego con
este lindo juguetito. Lindo. Hagámoslos entrar a todos a este lindo pueblo”.
Aquí Winnicott hace referencia a cierta suciedad a lo que Gabrielle respondió agarrando un
tractor y diciendo “lindo”.
2- Enfrentamiento con perdida por incorporación y sus consecuencias: ansiedad y apoyo en
relación a objetos interiores.
Durante la sesión Gabrielle se estaba comiendo un hombrecito de plástico, entonces
Winnicott le dijo que se lo estaba comiendo porque se lo quería comer a él mismo. “Si me
comieras, me llevarías dentro tuyo y entonces no te importaría irte”.
3- Suelta algunos objetos interiores por disparidad.
4- Ambivalencia y lodo.
Gabrielle dice que odia a Susan, pero solo cuando le quita los juguetes, pero que también es
bonita cuando está bien vestida. También le cuenta a Winnicott que cuando la quiere se
inclina y le da besos por lo que es muy amable.
5- Por primera vez deja desorden.
Según Winnicott esto mostraba mayor confianza en que él podía tolerar el desorden, la
suciedad, las cosas interiores.

Se observa durante la sesión cierta ambivalencia respecto a su hermana Susan, y en un momento ella
expresa que su mama quiere más a Susan que a ella.

Luego de esta sesión, Piggle sueña con Susan negra y en el mismo dice que le ha pagado a mama
negra.

Sobre la palabra pagado, W interpreta: dejar todo, heces, confusión, lo cual fue aceptado.

Carta de la madre: luego de la sesión dice que quiere que la llamen Susan y no por su nombre. Se
chupa mucho el dedo.

También que Gabrielle desea ver a Winnicott de manera urgente.


Winnicott observa problemas con la identificación.

Novena Consulta: 3 años 4 meses

Entro muy convencida a la sesión.

Piggle: “Susan tiene un resfriado muy fuerte” (en realidad ella estaba resfriada).

W: “había cosas separadas dentro de ella, pero no era capaz de reunirlas en una sola”.

Respecto a la mama negra Piggle dice que se presenta todas las noches, que se mete en la cama y no
se la puede tocar.

W: “¿estás hablando de como mama no la sabe cuidar?”

P: “la mama negra me quiere, cree que estoy muerta. Horrible. No sabe nada de niños y bebes”.

Ante esto Winnicott interpreta que es una experiencia de contacto entre ella y la mama buena (antes
de Susan) ahora perdida.

En esta sesión, Winnicott se duerme.

El intercepta una posición de varón de Gabrielle frente a Susan en el triángulo edípico. “vamos a
tener un niño Susan y yo cuando seamos grandes”.

Piggle hablo de la mama negra como un sueño y W le explico que la mama negra era un sueño y que
cuando se despertaba contrastaba las ideas de mama negra con las personas reales.

En esta entrevista también se percibe ansiedad cuando W le pregunta por sus sueños y dijo que soñó
que estaba muerta.

Temas importantes surgidos durante la sesión:

1. Dificultad con sus objetos internos.


Winnicott observa que Gabrielle tenía un gran resfriado por lo que le pidió un pañuelo. La
niña secándose la nariz le dijo “Susan tiene un resfriado muy fuerte”.
El autor sostiene que había cosas separadas dentro de ella, pero que no era capaz de
reunirlas en una sola.
2. Mama negra vinculada con la idea de ser malvada.
En uno de los relatos la paciente dice “quiero mi cama. Ella no tiene. No hay impermeable,
así que tengo que mojarme. No cuida de sus niñas”, refiriéndose a la mama negra por lo cual
Winnicott interviene diciendo “estás hablando de tu mama y de cómo no sabe cuidar de ti”
Gabrielle responde “no sabe mama. Es la mama con una cara negra muy horrible”.
Winnicott: “¿la odias?” Gabrielle: no sé qué me sucede. Lo mejor estoy siendo obligada a
salir de la cama por la mama negra y tengo una cama tan linda. No, Piggle, no tienes una
linda cama. No, Piggle, no tienes una linda cama. ¡Tienes una cama tan horrible para esta
horrible niña! La mama negra me quiere, cree que estoy muerta. Horrible. No sabe nada de
niños y bebes. La mama negra no sabe de bebes.”
3. A su vez, la mama negra es la imagen dividida de la madre.
4. Se observaron zonas de calma en la entrevista.
5. Mama negra ahora es un sueño.
Winnicott le hablo de la mama negra como de un sueño, tratando de aclarar en lo posible a
Gabrielle que la mama negra pertenecía al sueño. Según él había llegado el momento de
poder hablar de sueños en lugar de una realidad interior, ilusorio interior “real”.
6. Muerte de la amada mama negra.
7. Regalo sin envolver, abierto (bebé).

Carta de los padres:

Ellos le hacen saber a Winnicott que notaron cambios buenos en Gabrielle ya que ahora jugaba con
su hermanita. “dejé mis preocupaciones en la casa del Dr. Winnicott y cogí buenas” (nueva
separación de la identidad).

Después de tres semanas volvió a preocuparse por la mama negra.

Decimosegunda consulta: 4 años y 1 mes.

Temas importantes:

-W: yo en la silla por primera vez.(esta vez yo estaba sentado en la silla por primera vez tomando
nota, fue asombroso el modo de confianza de inmediato hacia mi).

1-El tema de recipiente objeto internalizado.( Dispuso 4 grandes casas en un cuadrado y coloco otra
en el medio. Comprendí que esto representaba su capacidad de ser un recipiente, lo asocie con que
ahora llevase un bolso).

2-Ella misma como niña con faldas (tomó la bombilla eléctrica y le dijo a W ponle una falda, W: rodeo
la bombilla con un trozo de papel y se convirtió en una señora. W preguntó: es mamá? , G: No. W: es
quien Gabriel desea ser? G: Si, presencia de ansiedad.

3- Actividad onanista clitorial femenina. (W. Notó un contacto más estrecho y percibió ansiedad. Vio
que frotaba un cochecito con el dedo “masturbación”.

4-El negro como negación de ausencia.(mirada como negativa al no ver, cubriendo el recuerdo del
objeto ausente, surge una nueva versión del negro, aquí el negro es en parte una defensa).En lugar
de recordar ve negro.

5-El cierre de su bolso. Llave en la puerta. Rojo en las faldas (menstruación, idea del erotismo genital
femenino-bulbar, vaginal).

7-Atencion re-ataque sádico sobre el vientre del fauno (o perro). ( G: ¿qué sucedió con el perro que
estaba en la bolsa?- W:la última vez le quitaste todo lo que tenía adentro-G: si ).

8-Bebes surgidos de los hombres. Inmadurez para ser tolerado. Ahora a jugaba con un tren y mostró
cierta ansiedad. G. dijo: dejamos a Susan en casa, debe estar enfadada porque nos fuimos lejos. W:
entonces empezó a asustarte la idea de tener a tu papa para vos sola en el tren al pensar en lo q
querías hacerle, porque vos querés hacerle a papa lo mismo q muestras al quitar el relleno al perro.
El quererme te lleva a querer comerme el wee-wee (esto había parecido antes en el temor a la
mordedura de la serpiente).W: te asusta pensar q si me quieres arrancas el relleno de mi wee-wee.
G: sí. W: si es el pecho de la madre, sacas lo q lleva dentro para engordar y crecer, pero cuando se
trata de un wee-wee, lo q deseas es tener dentro algo con q hacer bebes. G: Si. W: te asusta tenerme
para vos sola. Cuando me tenés a mí o a papa a solas tenés el wee-wee entrando y haciendo bebes.
Pero sentís q Susan se pondrá celosa.

9-Tema la cuarta persona: no hay lugar para su hermana. Jugo con 2, luego 3 y luego 4 objetos. W
interpreto q le estaba mostrando q podía juntar 2 personas, y podía meterse entre papa y mama
para unirlos o separarlos, y así ser 3. Pero incluir a Susan excedía sus posibilidades, un cuarto no
cabía. Eso parecía correcto.

Carta de la madre: diciendo q la niña se encontraba más serena desde la última entrevista, menos
succión del pulgar y menos destructividad. La madre en esta carta le cuenta a W q sus ansiedades
eran muy intensas por la época del nacimiento de Susan, cuenta q ella tiene un hermano, del cual
esta distanciadas, q nació cuando ella tenía exactamente la misma edad de Gabrielle al nacer Susan.

Carta de Gabrielle (dictada): te enviaremos un cuchillo para q cortes tus sueños y mandaremos
nuestros dedos para coger las cosas, y te enviaremos unas bolas de nieve para arrojar cuando viene
la nieve, y te enviaremos unos lápices para q dibujes un hombre. Te enviaremos un traje para q te
pongas al ir al colegio. Con los mejores deseos para tus flores y tus árboles y tu pez en tu pecera.

Carta de la madre: Gabrielle ha estado muy triste, se succiona el pulgar, es incapaz de dormir. Es muy
dura consigo misma, quiere q Susan la abofetee y se golpea ella misma.

Consulta 13: 4 años y 3 meses.

Temas importantes:

1-Asignación de adultos a los niños-reservarme solo para ella.( W: Susan no ha venido a verme “ yo
sabía q había planeado en traer a Susan pero es muy importante no hacerlo y tenerme solo para
ella”).

2-Desarrollo de la capacidad de ser su propia Reparadora.(surgió jugando y dijo “ Mira ahora yo


puedo arreglar el tren sola”. W: de modo que ya no me necesitas, así que soy el Sr W.

3-El tren (análisis), había marchado con lentitud, pero había cubierto todo el camino a Londres: su
destino.

4-Tristeza ante la perspectiva de finalizar. (Le pidió al Dr. si podía quedarse hasta más tarde)

5-Seguridad acerca de su lugar en la vida de w. (Dejo un juguete sobre un estante y W prometió no


bajarlo hasta q ella regresara)

6-Expresión de haber sido sólidamente unidos. (Ahora se encuentra satisfecha y creativa).

7-Diferentes roles W en q se ha valido de él. (W que cocina, w que repara cuando ella lo necesita, W
que la ayuda a desprenderse de aquello con lo que ha terminado.

Carta de los padres (escrita durante las vacaciones en el extranjero): diciendo q la niña se encuentra
animada y creativa. A veces se la ve triste y celosa. Está en buena relación con ella misma, que llama”
la niña toro”. Está muy próxima a Susan.

Decimocuarta consulta: 4 años y 6 meses.


Temas importantes:

1-En armonía con el superego. G: “jugando”…Es este el modo de hacerlo o no?(exhibía un superego
con el cual se identifica sin dificultad).

2-Evidencia de capacidad potencial para el goce genital (tomó un tren lo acaricio, lo beso, se lo paso
por los muslos y por la cabeza todo eso se convirtió en un juego y cayó al suelo con un ruido que tuvo
su clímax).

3-Exploracion de las relaciones ante las separaciones prolongadas y la preparación para terminar.(G:
donde esta eso q rueda?. Era la regla cilíndrica de otro paciente. Hace rodar la regla hacia mí y eso
me mata. Muero y se esconde.

Luego vivo y no logro encontrarla. Ello se vinculaba con lo que ocurría cuando no veía a W durante
un tiempo prolongado. Luego el juego fue variando especializándose en su escondite.

4-El tema del nacimiento.( a la larga quedo claro que su juego derivaba de su idea de nacimiento.
Finalmente debí repetir una aparición súbita desde debajo de las cortinas, como si fuese un parto.
Tuve que convertirme en una casa, y ella entro con cuidado, y se fue haciendo cada vez más grande
hasta q la casa no pudo más y estallo expulsándola, le dije: te odio en el momento de expulsarla. El
clímax lo constituyo la puesta en contacto con la necesidad de la madre de expulsar al bebe cuando
es demasiado grande. Con eso se asocia la tristeza por ser mayor.

Decimoquinta cunsulta: casi 5 años.

Temas importantes en consulta:

1- Eclosión de la madurez adecuada a la edad


2- Se enfrenta con la separación y sabe que la reunión es posible. Jugaron con un rodillo al que
hacían avanzar y retroceder. Luego siguió un periodo de escondite y búsqueda
3- Ejercicio de la seducción femenina. Se llevó una bombilla con el dibujo de una cara a su boca
y me miro de una manera significativa, luego se alzó la falda hasta la altura de las bragas. Era
una especie de invitación de music-hall.
4- Resumen del análisis, habiendo reorganizado su vida dentro de una transferencia positiva:
Gabrielle: soñé contigo. Llamaba a la puerta de tu casa. Vi al Dr. Winnicott en la piscina en su
jardín. Asiqué me zambullí. Papa me veía en la piscina, abrazando y besando al Dr. Winnicott,
asique el también se zambullía. Luego lo hacía mama, luego Susan. Había peses y todo. Era
agua seca húmeda. Salimos todos y anduvimos por el jardín. Papa se tendía en la playa. Fue
un buen sueño.
5- Así, el odio se puede sentir y ejercer desde que no destruye la buena experiencia
interanalítica. Gabrielle cogió un juguete el cual representaba la figura del padre, y comenzó
a maltratarla. A medida que ella torcía distintas partes del muñeco Winnicott respondía con
un ay. Interpretando un rol que creyó se le había asignado. Esto le agradaba mucho. Ahora ya
no queda nada, dijo Piggle, voy a tirarte lejos, nadie te quiere.
De modo que el Winnicott que has inventado era todo tuyo y ahora has terminado con él y
ya nadie podrá tenerlo. Soy doctor y puedo ser el doctor de Susan, pero el Winnicott que tú
inventaste ha terminado para siempre. Comenzó su último juego con un adhesivo que
encontró en una de las cajas. Comenzó a colocarlo en una hoja, alcanzaba a ver que lo que
estaba haciendo era una especie de lapida, o tumulto del Winnicott que había destruido. Lo
decoro bastante, era algo para llevar, algo lindo para Susan. Era una cometa. Luego al
terminar pregunto: ¿Es hora de que me marche? Si, casi. Respondió Winnicott. Pues debo
lavarme las manos, al finalizar, salió con su padre intentando remontar su pegajosa húmeda y
pesada cometa.

Síntesis del caso:

El caso comienza con una carta de los padres diciendo que Gabrielle era una niña muy madura pero
que tenía fantasías con una mama negra, un papa negro y un babacar que la atormentaban por las
noches por lo cual solicitan la atención de Winnicott además, la notaban aburrida y a veces
deprimida.

Winnicott acepta tratar a la niña y comienza con su tratamiento a pedido, en el cual la niña visitaba al
doctor a demanda. Además, se sustentaba de la información recibida de las cartas de los padres de la
niña que a veces eran esperanzadoras y otras veces no.

Desde la primera sesión, el autor observa que uno de los problemas es la llegada de su nueva
hermanita, como solución temporaria a esto la niña encuéntra la regresión en ser un bebe de cuna
por eso ella a veces actúa de esta manera y otras veces de manera muy madura. Es por esto que
muchas veces no dejaba que la llamen Gabrielle. Esto deja ver, por otro lado, algunos problemas de
identificación que tenía la niña “Susan está muy resfriada”.

Por otra parte la paciente se encontraba en el proceso de elaboración de una nueva relación con su
madre en la cual depositaba el odio debido al amor a su padre. Respecto a esta nueva relación
podemos ubicar también la perdida de la mama buena (perdida al llegar su hermana Susan).

Mediante la comunicación de los padres con Winnicott (cartas y llamadas) comienza a notar los
cambios que se producen a lo largo de las sesiones.

En el transcurso del análisis se logra interpretar que la mama y el papa negro son producto de un
odio hacia sus padres (ya que se encontraba en un proceso de reelaboración de la relación con ellos)
lo cual le genera culpa ya que estaba transitando el complejo de Edipo. Este miedo radicaba en
convertir a las personas odiadas en negras lo cual llevaría a la muerte de las mismas, lo que a su vez
indicaba la separación definitiva.

Otro punto tratado en muchas sesiones era la postura adoptada por Gabrielle donde muchas veces
se ubicaba como bebe, tomando la identidad de su hermana (querer tomar la teta de su mama
aunque ya no lo hacía desde los 9 meses por propia voluntad) y otras veces ubicándose en el lugar de
madre de la misma.

Un tema recurrente tratado en el análisis es el complejo de Edipo el cual se puede visualizar a través
de las diferentes escenas por ejemplo la introducción de un palo en un pequeño vagón
representando el acto sexual entre sus padres, también su propio embarazo en fantasía pregenital
(rizos) y el nacimiento de bebes a través de las piernas de su padre.

Llegado el final del análisis la niña es capaz de:

- Sentir y ejercer el odio sin que esto signifique la destrucción del propio análisis.
- Lograr una reorganización de su vida.
- Poder enfrenarse con la separación teniendo conciencia de la posibilidad de reunión.
- Desarrollar una madurez acorde a su edad y aceptar su propia identidad.
- Finalizar el complejo de Edipo.

CASO JUANITO
Análisis de la fobia de un niño de cinco años: Caso Juanito

En la psicología Freudiana se le da una gran importancia al desarrollo psicosexual


de los niños desde su nacimiento. Una de los casos que Freud describe, es el análisis que
se le realiza a un niño de 5 años, al que llama caso “Juanito”, es un niño predispuesto a la
neurosis, el cual no es una observación directa de Freud sino quien llevó adelante el
tratamiento fue el padre del enfermo, y solo es visto por Sigmund una vez.

Desde muy temprana edad, a los 3 años, manifiesta una gran curiosidad por su órgano
genita, un vivísimo interés a la vida sexual, el cual el niño lo describe como su “cosita para
hacer pipí”, también comienza a preguntarle a sus padres si poseían una cosita como la de
él y observa que los animales también poseían su “cosita”. Esto da comienzo al proceso de
investigación sexual infantil descripta por Freud en “Tres ensayos para una teoría sexual”,
que se da en los niños generalmente entre 3 y 5 años, donde inicia la actividad que
responde al instinto de saber, él supone que todos poseen un genital como el suyo, lo que el
autor denomina como el enigma del esfinge. El presupone la existencia de este órgano
importantísimo en todos aquellos seres que juzga semejantes a su propia persona, lo
estudia en los animales de gran tamaño y lo atribuye tanto a su padre como a su madre e
incluso a su hermanita recién nacida. Para el niño todos poseen el mismo órgano genital,
que varía según el tamaño, lo que puede relacionarse con la conceptualización de “falo”, es
decir, el valor que se le adjudica al pene, como todo valor puede trasladarse a otros objetos,
por eso mismo, Juanito busca el pene también en los objetos inanimados. Hasta que unos
meses más tarde logra diferenciar que una mesa o una silla no tienen genitales y un animal
sí, logrando diferenciar lo animado de lo inanimado.

El nacimiento de su hermana, el suceso más importante para el desarrollo psicosexual de


Juanito, le genera al mismo la necesidad de conocer de dónde vienen los niños, con lo cual
sus padres le dicen que la cigüeña es la que trae a la nueva bebe, pero, al ver Juanito a los
médicos, la partera, e incluso ve una bacinilla con sangre, comenta que de su pipi no sale
sangre. Aquí comienza su primer fracaso en la investigación infantil, ya que, desconfía que
la historia de la cigüeña no sea cierta. Juanito se encontró muy celoso por el nacimiento de
Hanna en sus tres años y medio, él enferma delatando su disconformidad. Les da al padre
y a la hermanita idéntico trato en su inconsciente porque los dos estorban su deseo de
quedarse solo con su madre. Su deseo está orientado a casarse con su madre y tener
incontables niños.

El autoerotismo es otra parte esencial de este caso, que muestra la necesidad de Juanito a
tocarse el miembro, la cual podría ser su pulsión parcial, un estímulo psíquico, o también su
zona erógena, es decir el sector de la piel que al ser estimulado le provoca una sensación
placentera y la meta sexual de la pulsión infantil consiste en producir esa satisfacción
mediante una estimulación apropiada de su zona erógena. La madre al observar esta
situación, amenaza al niño con que si seguía tocándose, llamaría a un médico para que se
lo corte, esto en el momento no provoca nada en el niño, su respuesta es que haría pipi con
el popo (el ano), pero más adelante sería una de las partes causantes de su fobia e iniciaría
el complejo de castración. La amenaza de la madre, consistente nada menos que en la
pérdida de la cosita es rápidamente reprimida.
Desarrolla una intensa curiosidad sexual, procura ver la cosita de otras personas y gusta de
mostrar la suya. Cuando repetidamente manifiesta tanto a su padre como a su madre su
disgusto por no haberles visto aún nunca la cosita, le impulsa a ello, la necesidad de
comparar. Cree que su madre deberá tener una cosita “como la de un caballo” y para
consolarse de su inferioridad actual piensa que la suya irá creciendo conforme él mismo
crezca.
A los 4 años, Juanito, presenta una atracción por las niñas mayores, aunque también,
aparecen rasgos de homosexualidad, una erotización por el sexo opuesto, debido a la falta
de diferenciación de los mismos. Esto genera una prevención de la inversión, no se invierte
su sexualidad totalmente, se da una atracción reciproca de los caracteres sexuales
opuestos a pesar de las apasionadas amistades con los de su mismo sexo.

Las primeros manifestaciones de la enfermedad de Juanito comienzan con su


impedimentos de salir a la calle primeramente sin una explicación, que además se ve
intensificada una ternura hacia la madre, con quien pide estar y ser mimado mayormente
durante la noche. Esto lo que convierte el padecer de Juanito en angustia; aquello, que
corresponde a un deseo erótico reprimido, que carece, en un principio, de objeto, como toda
angustia infantil. Es aún angustia y no miedo, ya que, el niño no puede saber de que tiene
miedo, y si Juanito, en su primer manifestación no quiere decir a qué tiene miedo, es porque
realmente no lo sabe. También sus estados de angustia, repetidos en dos noches
consecutivas al llegar la hora de acostarse, demuestran que al principio de la enfermedad
no existía aún una fobia a la calle. En cambio, vemos claramente que le da miedo al
anochecer, en donde pide a su madre quien es su objeto libidinal y su fin pudiera ser, quizá,
dormir con ella en su cama. La angustia corresponde, pues, a un deseo reprimido, pero no
es lo mismo que el deseo, hemos de tener en cuenta la represión. La angustia perdura aun
cuando el deseo pudiera ser satisfecho. Hay algo que la mantiene en la represión. Así se
demuestra en Juanito cuando sale de paseo con su madre y sin embargo tiene angustia,
esto es, deseo insatisfecho de ella. Pero la angustia ha resistido la prueba y tiene que hallar
ahora un objeto. En este segundo paseo es cuando Juanito manifiesta por vez primera su
miedo a que le muerda un caballo. Así, el interés que Juanito ha dedicado siempre a los
caballos, a causa del tamaño de su cosita.

Esta proyección hacia los caballos puede deberse a que en esta misma edad presencia una
escena donde ve a este animal caer del carro y desplomarse en la calle, a partir de ese
momento padece una grave fobia hacia los mismos, y más específicamente a aquellos con
algo negro en la boca lo muerdan. Freud guía el análisis y lo asocia al padre a ese caballo
que se desploma y muere, que puede morderlo, que tiene una gran cosita de hacer pipí, por
su tamaño, y tiene algo negro en la boca, lo que podría tomarse como el bigote de su padre.
Juanito desea la muerte de su padre para poder estar más tiempo a solas con su madre. Al
mismo tiempo, tales deseos le producen sentimientos de culpa y vergüenza que se
resuelven en la angustia hacia los caballos. Los niños de esta edad, conducen una
dependencia hacia las personas que los cuidan, y lo que echar de menos a esa persona o
el temor a perderla provoca la llamada angustia infantil, por eso manifiestan miedos, y
buscan a una persona que lo tranquilice, en este caso Juanito toma a su madre como este
objeto de deseo. Podríamos, pues, sospechar que el caballo no es más que un sustitutivo
de la madre. Juanito enferma un día de miedo en la calle. Para las fobias como esta de
Juanito, las denominamos “histeria de angustia”. En efecto, la libido desligada del material
patógeno por la represión no es utilizada para una inervación somática, sino que se queda
libre en calidad de angustia. La histeria de angustia es la neurosis de la época infantil que
evoluciona cada vez más hacia la “fobia”.

La fobia de Juanito, también, podría relacionarse con el complejo de castración, los celos
hacia su hermana menor quien le quita tiempo con su madre, y otro punto importante sobre
lo que el habla es de ver a los caballos hacer popo, Freud asocia esto con las dudas del
niño de como vienen los bebes al mundo, miedo a que su madre “defeque” otro bebe, su
teoría sobre el nacimiento de los niños. Respecto al miedo a los caballos, no solo a ellos les
tiene miedos y a que lo muerdan, sino también a los carros de aspecto corpulento y pesado
y los que pasan muy deprisa. Tiene miedo de que los caballos se caigan, e integran así en
su fobia todo aquello que puede provocar un tal accidente.
Más tarde muestra miedo a ser bañado en la bañera grande, confesando su deseo de que
la madre suelte a Hanna durante el baño para que la pequeña caiga al agua y muera. Su
propio miedo a ser bañado, es el temor al castigo por aquel mal deseo. Hanna es
considerada para el niño como un excremento, así como todos los niños lo son. Todos los
carros de mudanzas, ómnibus y camiones sean para Juanito están cargados con aquellos
“cajones en los que la cigüeña guarda a los niños”, representaciones simbólicas del
embarazo. El caballo caído no era solo el padre en trance de muerte, sino también la madre
en el parto.
Una vez que le explican a Juanito como vienen los niños al mundo, su fobia se alivia. Se
termina de completar el proceso de eliminar la fobia cuando al verse a él mismo como el
padre y a su madre como su mujer, en el complejo de Edipo, no elimina al padre, sino que le
concede el papel de “abuelo”. Con respecto a la castración, lo repara pensando que si es
castrado, le instalaran una cosita de hacer pipí más grande.

En 1922, Juanito vuelve a la consulta de Freud, se encuentra totalmente bien y no padece


de males ni inhibiciones.

CASO DOMINIQUE
En octubre de 1967, Maud Mannoni organiza en París un coloquio sobre las
psicosis infantiles, donde por primera vez Dolto expone el trabajo que realizó en las
12 sesiones con Dominique.
En las siguientes páginas se realizará una breve síntesis del tratamiento sobre el
caso Dominique desarrollado por Francois Doltó quien es una pediatra y
psicoanalista de la escuela francesa y publica un libro sobre este caso y las
sesiones que tuvo con el niño, las cuales duraban poco más de una hora.
Se trata de un paciente de 14 años clasificado por otros profesionales como débil
mental que concurre a este tratamiento por primera vez junto a su madre, quién
además en el curso del mismo se comunicaba con Doltó a través de cartas ya que,
no residían en la misma ciudad.
En el presente trabajo se hará hincapié en las intervenciones llevadas a cabo por
dicha psicoanalista y la forma de interpretar lo que ocurre como consecuencia de
ellas, además de todos los datos relevantes que da para la compresión de este
caso.

Primera sesión:
Posee dos partes; la primera que consta de la entrevista solamente con la madre
y la segunda con Dominique.

Parte I: Entrevista con la madre


Dominique Bel es un chico de 14 años al que se lo remite por un diagnóstico y un
consejo respecto a su ubicación escolar. Su vida escolar siempre fue totalmente
aberrante. Desde hace dos años, sigue una escuela de pedagogía especializada
donde no hace progresos.
Un médico que lo sigue hace varios años lo considera un débil simple, y teme una
evolución hacia la esquizofrenia.
Su ocupación favorita es dibujar, siempre hace artefactos mecánicos, y modelar
figuras estereotipadas, que para él son personajes.
Dolto nos dice que Dominique tiene la apariencia de su edad: es alargado,
moreno, pelo corto y muy espeso, la frente baja y bello alrededor de la boca. No se
para derecho, si no como un primate. Tiene una sonrisa estereotipada y una voz
"dulzona" muy aguda. Está completamente desorientado en tiempo y espacio.
Desde hace dos años, siempre es conducido por su hermano a la escuela. Si bien
habla, no responde a las preguntas, y ha llegado a leer. No tiene amigos.
La madre, cuenta que Dominique es el segundo de tres hermanos. Paul-Marie
dos años mayor que él, y Sylvie dos años y tres cuartos menor que Dominique.
Tiene una excelente salud física y soporta todas las intemperies. El niño era sano
psíquica y caracterológicamente hasta el nacimiento de la hermanita. Antes del
nacimiento de esta, los padres lo envían dos meses a la casa de sus abuelos
paternos. Al volver, encuentra ocupado su lugar en su propia cuna, donde había
dormido hasta su partida, en la recamara de sus padres, y tiene una fuerte reacción
de angustia al ver mamar a su hermanita, tratando de arrancarla del seno, no
queriendo verla "comerse a mamá". Comienza con enuresis y encopresis nocturna y
durante el día se mojaba y defecaba en sus pantalones. Además tuvo periodos de
mutismo e insomnio.
A los 6 años empieza la escuela primaria, donde se muestra inestable y sin
contacto con los otros. Comienza nuevamente a ensuciarse los pantalones. Luego
de un tiempo, inicia una psicoterapia, 2 veces por semana durante 6 meses. Es en
este espacio, donde se descubren los viejos celos, que clínicamente no eran ya
visibles y en los que la madre no había reparado. De todas maneras, la madre se
cuestiona si ese espacio era el que necesitaba porque a fin de cuentas no hubo
mejora.
Dominique trascurre los dos primeros años de la escuela primaria sin aprender a
leer y a escribir y sin tener muchos contactos. Ante este fracaso escolar lo envían a
la casa de sus abuelos paternos por un año, en donde se lo vio contento y feliz.
Cuando vuelve sabía leer, pero encuentra que su hermanita iba a la escuela y
estaba haciendo progresos en su ausencia. En este momento pierde la lectura que
había adquirido. La escolaridad no tuvo éxito de nuevo. La enuresis (que durante su
estancia en el campo de sus abuelos no fue un problema) recién cedió entre los 12
y 13 años.
La Sra. Bel dice que Dominique esta "fijado" a su padre. Se parece a su abuelo
materno que es moreno. Los Bel son todos altos y rubios. En la casa, desordena
todo y, si bien no llora, su presencia hace la vida penosa. La abuela materna le dice
que habría sido preciso domarle cuando nació su hermanita. De hecho, la madre se
encuentra muy culpabilizada por su propia madre, y además por la primera
psicoterapia, por no haber advertido los celos dolorosos de su hijo.
Duda en aceptar un eventual nuevo tratamiento, y que su marido acepte este, ya
que no cree mucho en la "medicina". Además la razón de la consulta, era para
encontrar una solución escolar para el año que viene, ya que el hermano mayor va a
abandonar la escuela, no podrá llevarlo a la escuela especializada y Dominique es
incapaz de ir solo hasta allí, y la madre no puede acompañarlo porque tiene a "su
hija, a la que no puede soltar".
Dolto le pide más información sobre ella y su marido. La Sra. Bel es hija única y
vivió en África. Tuvo una existencia extremadamente triste hasta que fue a un
internado religioso y pudo realizar sus estudios. A consecuencia de la guerra se
mudan a la Francia no ocupada y estudia para convertirse en maestra. Al final, de
sus estudios conoce a su marido. Él estudiaba en la escuela de ingenieros, donde
vivía solitario, lejos también de su familia. Ambos eran "gemelos de la miseria
juvenil". No pudo terminar de estudiar porque queda encinta de Paul-Marie, y luego
de Dominique, que fue muy deseado, aunque esperaba una niña. Dice que fue un
bebe "hermoso", aunque luego confiesa que lo encontró muy feo, porque era velludo
y moreno como el padre de ella. Tuvo un desarrollo normal, hasta los 20 meses, en
donde comienza a ensuciarse y que coincide con el embarazo de Sylvie. Luego,
Dominique volvió a ser limpio hasta que se fue a la casa de los abuelos paternos y
al retornar luego del nacimiento de la hermanita, comienza con todas las
regresiones, donde exigió que le pongan pañales y que lo amamante, cosa que ella
realizo. Además, perdió la palabra alrededor de un mes.
Acerca de su marido dice que se dedica a la exportación industrial y que ella se
encuentra extremadamente sola. "Es el padre y la madre a la vez". A consecuencia
de su trabajo a veces sale por quince días o un mes sin previo aviso. Como nos
entendemos perfectamente bien, los niños no ven la diferencia y de hecho no les
falta nada, aun cuando el padre no esté presente. Es ingeniero y está asociado con
otro ingeniero; constituyen una pareja de amigos, más que socios de negocios. En
los momentos de los partos siempre estuvo ahí. Puedo contar con el absolutamente.
Mi marido quiere a los niños cuando son bebés.
Cuando Dolto le consulta por los padres de ella, no hace referencia a su madre.
De su padre dice que era extremadamente severo. Sus padres han acogido a su
marido mejor que a un hijo. “Mis padres no hubieran querido tener una niña”.
Su suegro es un oficial retirado con el que no se puede discutir, pero parece tener
buen corazón. No se entienden muy bien su marido y su suegro. El hermano
siguiente a su marido murió accidentalmente cuando tenía año y medio. El bebé se
tragó una pieza de un tren con el que jugaba su marido. Este le ha dicho que se
acordaba muy bien de todo y que la cuna vacía le había sacudido terriblemente.
Tiene una hermana 7 años más joven que llama Monette (casi el mismo
sobrenombre que la Sra. Bel). Tiene 5 niños y uno que falleció por el mal azul
cuando tenía 6 meses y Dominique estaba allá. La Sra. Bel quiso que Dominique
viera a su primito muerto. El Señor Bel tuvo un hermano 12 años menor que él, pero
desapareció en la montaña cuando tenía 17 años, el mismo año que el nacimiento
de Dominique.
Sobre sus otros hijos la Sra. Bel dice: El mayor quería ser pintor, pero que trabaja
mal en clase. Tiene un gran gusto para los vestidos como su padre. Es bastante
maduro para su edad y que no le gustan las muchachas. Emplea mucho la palabra
nosotros para referirse a ella y a su hijo mayor.
Sobre Dominique: tiene sentido del ritmo, en la calle va siempre 10 metros
adelante de nosotros. Dominique le dice a su madre " yo soy inteligente pero no me
he cultivado y me han metido en una escuela para retrasados".
Sobre su hija: Se parece mucho a mi marido. Le gusta entregarse con pasión a
algo. Le gustan los estudios y tiene muchas amigas.

Parte II: Entrevista con Dominique solo


Entra Dominique con un modelado de plastilina que ha hecho "para la señora del
centro". Modelo estereotipado.
Dolto se presenta y le pregunta si tiene algo para decirle. Dominique le contesta:
"Bueno, yo no soy como todo el mundo, a veces al despertar pienso que he
experimentado una historia de veras". A lo que Dolto le responde: "que te ha hecho
que no seas de veras", Él: Pensaba que me encontraba otra vez en la sala, cuando
era chico, tenía miedo a los ladrones..."
Dolto asocia la sala (salle), sucia (sale). y le dice: O quizá tu hermanita. A lo que
Dominique le pregunta ¿cómo es que usted se las sabe todas?. Ella le explica que
no sabe de antemano, pero que escucha con todas sus ganas, que es él el que
sabe lo que le ha sucedido. Así es que le cuenta, que busca que es lo que marcha
mal en su vida, que se siente más estúpido que los demás y que "¡delira!". A lo cual
le contesta Dolto que ve que se ha disfrazado de loco o idiota, y que no lo es,
porque se da cuenta y quiere cambiar.
Dolto vuelve a ver a la madre en presencia de Dominique y le dice que los vera
junto con su padre. Que el padre es indispensable, que no esté en casa a menudo
no significa que no cuente. Le explica que no se trata de un débil simple, sino de un
niño psicótico inteligente, y que la dificultad no es la escolaridad, sino su equilibrio
mental y que se debe intentar una psicoterapia.

Segunda Sesión:
Posee dos partes, una primera que consta de la entrevista al padre de Dominique
y, la segunda, es la entrevista al paciente propiamente dicho. Cabe destacar que
acudieron el padre, la madre y el niño.
En la entrevista con el padre, lo primero que dice es que nunca está en su casa.
Habla acerca de su trabajo: se lleva muy bien con su patrón, lo considera su amigo
y no tiene tiempo para sí mismo dado que “hay que estar siempre a su disposición”.
A Dominique lo describe como un niño que incluso antes del nacimiento de su
hermanita era difícil, solía golpearse la cabeza con la cuna para hacer ir a su mamá.
Sobre su mujer dice que se ocupa de todo, que es mujer y 150% madre, lo único
negativo que ve en ella (y lo verbaliza a pedido de Dolto), es que a veces se enoja,
se enerva y grita pero que pronto se olvida. Más adelante, agrega que hace todo
cuanto quieren los hijos y a veces “la vuelven loca”.
Acerca de su juventud cuenta el fallecimiento de su hermano de un año y medio
cuando él tenía cinco, deceso que fue provocado porque ingirió una pieza del tren
de Georges (padre de Dominique). Su otro hermano, desapareció a los diecisiete
años y nunca se supo más nada de él (Georges tenía 29), lo describe como
simpático y tacaño (lo opuesto a él). También tiene una hermana siete años menor
que él y el mismo carácter que su hija (audaz y con gran confianza en sí misma). De
su hijo mayor, Paul-Marie lo describe como igual que él, tímido pero sociable y
agrega que adora a los niños, pero es holgazán y pasivo, pero que su mujer le dice
que cuando él no está no es de esa forma; su hija, al contrario, es buena alumna y
tiene muchas amigas. Finalmente, sobre Dominique dice que es “de otro planeta,
que no es uno de nosotros”, a la persona que le demuestra más afecto es a Bobbi
(el marido de su hermana), además no hace amigos fácilmente, pero juega con
niños menores de entre 7 y 8 años, aunque prefiere estar solo, evitar a los otros y
tampoco nadie lo busca. Relata que, hace 2 o 3 semanas ha notado un gran cambio
positivo en Dominique, pero no está seguro de si tiene relación o no con este nuevo
espacio terapéutico y no se hace grandes ilusiones sobre el progreso de su hijo y
sin embargo estos cambios parecen renovarlas.
El asistió a todos los partos de sus hijos, al de Dominique lo recuerda como si
fuera ayer, no llegaron a la sala de partos y él y su suegra tuvieron que asistirlo, él
nació cubierto de vello, con apariencia de mono, a su mujer le pareció un bebé tan
feo que tuvo que subirle el ánimo. A su suegra la describe como: una gran persona
que fue educada como campesina, la relación con su única hija fue mala hasta que
contrajo matrimonio con él. Su suegro también es bueno, pero de carácter rudo ya
que estuvo en colonias.
Preguntado por la sexualidad de su hijo mayor, comenta que está satisfecho con
la decisión de no ver mujeres antes de su boda ya que él hizo lo mismo.
Luego de la entrevista el padre da su aval para que Dominique continúe el
tratamiento psicoterapéutico, quiere hacer todo lo posible para su mejoría.

Entrevista con Dominique:


Como Dolto le había dicho que podría hablar sobre sus sueños el comenta uno
acerca del cual dice: “He tenido sueños cuando tenía 10 años”, hace mucho, hoy
dicen que tengo 14. “Yo me perdía en una estación ferroviaria y ahí encontraba a
una bruja y ella no decía otra cosa más que crac, crac, crac (acompañado de un
gesto de aplastar algo). Yo quería cierta información. A veces me las arreglaba para
ser servicial, pero no lo lograba y nadie necesitaba de mí. Y luego, cada vez que
tengo 500 francos, no tengo más que esperar a tener 500 francos y después, seré
rico. (Y con voz diferente agrega) Pero eso va para largo, tendré que tener
paciencia.” Luego de contarlo queda en silencio y Dolto pone en palabras la
asistencia de su padre a la entrevista, evidenciándole que se preocupa y ocupa de
él.
Mientras que Dolto se encontraba con el padre, Dominique realiza un modelado.
Una vez que Dolto comienza hablar con él, interroga sobre el significado del mismo.
A lo que Dominique, cuenta que es un personaje que tiene sus propias ideas. Da un
relato nasal pero Dolto no logra entender lo que dice y le responde a todo que sí,
espera que termine y le pregunta sobre el dibujó que realizó aunque aún no lo ha
terminado. Sobre él dice: “Es una barca de la guerra de Troya, una barca de los
troyanos; ellos estaban dentro, hubieran podido matarlos, también los muertos
están. También las casas sobre los barcos, se llevan todo, es increíble, eso no es
agua”. Agrega una serie de palabras en la que se parece escuchar la palabra “tres”
como si evocara la cifra más que la ciudad (en francés tres y Troya son palabras con
una pronunciación muy parecida). Preguntado por la cifra tres, dice: “él no
comprende nada con tres” (en tercera persona). Dominique no puede considerar un
dato de tres elementos, por ejemplo: 20/4=5 para él significa 4=5.
Sobre la guerra dice que es una historia de un barco que entra con muertos para
ganar la guerra, pero no dice dónde.
En cuanto a la actitud durante la sesión, la psicoanalista la describe como que no
hay intercambios entre ellos. Habla para sí mismo, se calla, vuelve a hablar; pero en
un mundo en el que, si a veces le habla a ella, ésta no puede encontrarlo, ni
encontrar un sentido al sentido literal de sus palabras. Evidentemente, esas
palabras transcriben otra cosa.
Intento de interpretación de Dolto: En la sala de espera, se viene por información
y encuentra a una bruja (Dolto) que habla de tres cracks o cuenta embustes
(craquer en frances es contar embustes), y después dice que también su hermana
es un crack. Un crack es un valiente. El crack con gesto de aplastamiento es la
única dinámica que sea una representación de imagen del cuerpo formal: Ser
metido entre mandíbuilas demoledoras. Esto debe ser lo que transfiere a la analista
(bizarra y valerosa dice ella). Se entiende como un modo de contacto peligroso que
experimenta Dominique en relación a la oralidad.
La madre consulta sobre la escolaridad de su hijo, y Dolto aconseja una clase de
perfeccionamiento de la enseñanza primaria o que siga en la escuela a la que
asistía pero con alguien que lo acompañe. Además le dice a la madre que, lo que va
a generar un cambio va a ser el tratamiento y no la escuela a la que asista, porque
ya ha visto el fracaso yendo a una escuela con gran pedagogía por dos años.
En septiembre, la madre envía varias cartas a Dolto. Una, solicitando que mande
una carta a la nueva clase de perfeccionamiento para niños requiriendo la admisión
de Dominique ya que, su director, creía que no debía ingresarlo. Lo hace y
finalmente es admitido a un periodo de prueba.
La madre cuenta los grandes avances de Dominique, su nueva maestra no ha
visto nunca un niño tan aplicado como él y está muy contenta. El comportamiento de
él no cambió solo en la familia, el perro que antes le temía a Dominique, ahora lo
festeja. El perro es para él lo que él es para los demás. Ahora juega con niños de su
edad y hasta ofrece protección a su hermana, a quien además le prepara hasta el
baño. Al comentarle que debía ir al consultorio de Dolto, cuenta la mamá, protestó
que lo haría faltar a la escuela y que ahora no lo necesitaba porque iba muy bien.
Pudiendo ser, estas últimas, según Dolto un enclave de resistencias inconscientes,
camufladas detrás de rituales superyoicos obesesivos que satisfacen el ambiente.
Tercera Sesión
No hay contacto previo con la madre, Dolto lo toma de la mano para ingresar
juntos al consultorio. Llega y se sienta. Ella le recuerda del arreglo de tener sesiones
cada quincena en donde él le contará lo que piensa y sueña, y que eso quedará en
secreto profesional.
Dominique evita mirarla pero ella puede comprender lo que él le dice: “Es una
niñita con gran fuerza Fifi Varita de Acero. Es rara y chistosa. Amable y divertida,
tiene dos amiguitos en el zoológico, dos tigres que se han escapado. El guardián y
después los policías querían recapturarlo (habla en singular), pero Fifí le dijo al tigre:
“Si tú muerdes, yo te morderé también” él era temerario, pero no muy valiente y le
tenía miedo. Entonces ella le cantó: “Érase un pequeño cha-cha-cha” para adularlo
y él no se puso muy contento, pero se dejaba adular...
Fifí dice, es audaz, valiente, de veras y no de veras, con la que primero identificó
a Dolto y luego se identificó a él mismo al decir: Su mamá estaba un poco inquieta
al verlo, pero ella le dijo: “No te preocupes mamá cuando sea grande me las sabré
arreglar”.
De aquí, se desprende una alternancia entre lo femenino y lo masculino en el
relato. Y continúa: “Fifí, él tiene los cabellos rojos y su madre murió cuando ella era
un bebé. Ella ha hecho muchas tonterías que no se le ocurrirían a nadie, pero hay
algunas que no están mal… Un día hizo un vestido rojo y azul y una media marrón;
un día, era el día de su fiesta. –y en tono muy bajo- se puso los zapatos de su papá
y luego se puso cintas verdes –y en voz alta- Lo que me choca es cuando me
vuelva del lado de mi armarito, puse ahí soldados de la Edad Media. Gentes que no
les gustaría a uno encontrarse en la calle; yo los metía en el armario. Luego tuve
miedo a la noche y luego no me quería acostar antes del fin porque quiero volver a
verla, ¡Ella va a actuar sobre mí!”. Se calla.
Dolto piensa en que Dominique encierra todo lo que le da miedo en sus fantasías,
es él quien representa la edad media en la familia (entre el mayor y la menor), le
pregunta quién va a actuar sobre él pero no responde. Hace silencio hasta que dice:
Pongamos que ella ha vuelto de vacaciones y que está un poco bronceada (como lo
está Dolto). Ella tiene un lado negro y un lado rojo. Cuando tengo un camarada le
pregunto a qué quiere ella jugar.
El personaje a continuación representado como un chupete bicolor con las
piernas de palo, la primera versión de Fifí Varita de Acero:

Preguntado sobre el sexo del camarada dice que es un muchacho, que sus ojos
no tienen color ¡Están vivos!, hace silencio, luego dice: Una vez, en la casa mis
abuelos, yo estaba en una habitación con mi prima y luego había ruido en el
granero. Mi abuelo me había dicho que era un gato, que se peleaba, o que había
ratas. Es un viejo recuerdo (dice), en 1960, pero es de nuestra época, no es
prehistórico.
Su prima, dice: “Creo que es la hija de mi la hermana de mi padre. Se llama
Babette, tiene 7 años” (su prima tenía en efecto 7 años, cuando él tenía 8).
Continúa: “No tenía miedo pero se preguntaba, bueno yo también, uno se
preguntaba, yo, qué tenía encima de mi cabeza –y en voz baja- Bueno, muchas
veces veo ratones, no sé dónde los veo, pero los veo; pero cuando lo he subido
todo a mi campo de batalla de mi cabeza, entonces camufle mi camión militar y
luego los soldados y entonces, si un ratón atraviesa, revuelve todos los soldados”.
(Recuerdo en relación a una persona de su realidad, la única que parece conocer, la
de las relaciones genéticas, con ello describe alucinaciones).
Silencio. Rehace otro modelado (Segunda versión de Fifí Varita de Acero):

Y en voz alta dice: “Mi maestra nos ha dicho que cuando una rata atraviesa una
habitación siempre se cree que son varias. Parece que si se pisa con el pie una
víbora, ah, pero las víboras se esconden en los árboles (lo mismo dijo de los autos).
Mire, vea, ella tiene trenzas pero no posee nudos, porque las he embobinado; sabe
usted, Babette, bueno, vale más estar a bien con ella que mal. Dos chicos se
burlaron de su pelo rojo y entonces ella los ató a la rama de un árbol y luego se
puso los tacones de madre”. Babette, su prima al que el padre de Dominique
describió con el mismo carácter de su hermana pero más audaz.
Y continúa: “En ese momento, yo hice una colección de soldados de la Edad
Media y después una colección de cajas de fósforos y luego una colección de
escudos de armas de Gringoire (Dolto comprueba con esto el intento de
estructuración de las defensas obsesivas, porque alude a las “Historias del padre
Gringoire”), y luego en casa tengo toda una granja… Con mi primo, decimos que
somos traficantes de ganado”. Preguntado por el primo, comenta que se llama
Bruno y es el hijo de la hermana del padre. Y agrega que su abuela mimaba mucho
a su prima y que ahora ha cambiado. Dice además: “Es mi madre de mi padre,
porque la otra se llama Memé. Lleva un pony bajo el brazo, su padre se lo dio, un
caballo chiquito más fuerte que un potro.”
En esta sesión, la analista presta su escucha, Dominique despliega sus miedos a
los representantes femeninos de la familia, la fobia a los animales y la agresividad
belicosa. Expresa también algo de la sexualidad pero precluido (proceso que
consiste en la exclusión de la simbolización de algo que debía haber sido
simbolizado), en las víboras, las trenzas de su prima (alias la hermana, se parecen
mucho).
Es un lenguaje psicótico pero también de un niño menor de tres años. Habla de sí
mismo en tercera persona, aunque lo alterna con un “yo” o su nombre como
comienzo del descubrimiento de éstos.
¿Son éstas las expresiones de un débil mental tal como lo habían clasificado
antes? Dolto asegura que no puesto que, ningún nene de esa edad, desorientado
en tiempo y espacio, podría estar tan seguro de los lugares geográficos y las
relaciones genéticas familiares de las que, Dominique, no muestra confusión alguna.

Quinta Sesión
En esta sesión le es devuelto el sexo precluido de Dominique (a partir de otra
sesión que ha traído a análisis no por azar.

Sexta y Séptima Sesión


Plantearon el problema del Ideal del Yo en relación con el comportamiento
preedípico, que busca la Negación de la Castración Primaria y hacia la Evitación del
conflicto edípico genital (prohibición del incesto); con lo cual la solución económica
sería quedarse perverso pasivo. Esto obliga a un compromiso con la imagen del
cuerpo, un desconocimiento de éste y del lugar erógeno de las pulsiones.

Octava Sesión
Pueden verse reconquistadas: la imagen (íntegra) del cuerpo humano masculino
y las instancias de la personalidad (ello, yo e ideal del yo), centradas en posiciones
edípicas progresivamente aceptadas.
Doltó dice que la modificación dinámica es obtenida en un número de sesiones
reducido. Pero resalta que es la escucha del analista la que llama al discurso
verídico y que: no es la interpretación del analista la que libera el lenguaje verídico,
sino que las resistencias siempre están del lado del psicoanalista cuando las del
paciente no pueden ser superadas.
En este caso, las sesiones fueron de al menos una hora (o un poco más).
Dominique colaboró mucho, comprometido con su análisis. A pesar de que le haya
quedado una trasferencia negativa respecto de aquel tratamiento de los 6 años, y de
las distintas condiciones sociales, temporales y climáticas que a veces justificaban
las resistencias de los padres. La ventaja indiscutible para Doltó, fue la importancia
que se le otorga a cada sesión y su carácter libidinalmente específico de etapa en la
que el discurso y los gestos circunscriben la cuestión planteada. Es decir, la
densidad emocional y significante de cada sesión (en tratamientos de ritmo
espaciado) es mucho más patente. Otra ventaja es la menor sujeción de los padres
al tratamiento (que conlleva una disminución de los beneficios secundarios
regresivos). La interpretación parece hacerse más necesaria en cada sesión.
Finalmente, se abordan puntos nodales de los conflictos cuando el tempo es mucho
más lento.

Decima Sesión
Esta vez la Sra Bell no tiene nada para decirle, le hace un signo amable a Doltó y
Dominique entra con ella. Aquí tiene lugar una escena en relación con la ventana, la
cual estaba abierta: Doltó le pide a Dominique que la cierre. Como observa que
intenta, pero no lo logra, se acerca a ayudarlo; de modo que con sus manos le hace
palpar la parte en la que encajan ambas hojas. En efecto, Dominique se muestra
encantado de haber comprendido la Complementariedad de las formas.
Vuelve a sentarse y ella le verbaliza ese cierre de ventanas con los términos
corrientes de macho y hembra. Porque lo que “se ha iluminado” responde a la
experiencia práctica sensorial y la verbalización del concepto de
Complementariedad formal genital. Por eso la explicación era necesaria, para que
ese cuerpo a cuerpo no sea sentido como una tentativa de seducción.
Dominique se muestra muy agitado por la muerte del Papa. Le pregunta si ha
visto al Papa (porque cree que Doltó fue a Roma), respuesta que la analista elude; y
luego, le pregunta si vio una estatua de César (“una en que está muy bonito”).
- Doltó: ¿cómo es?
- Dominique: está a horcajadas sobre su caballo.
Acá, Doltó destaca cómo empalma esta sesión con la precedente: cercanía a la
escena primaria, fantasía edípica quizás, sexuales fálicas y genitales sin duda.
Con respecto al tema del Papa, resultó que sus hermanos le dijeron que murió y
resucitó, y luego se burlaron de él porque se “cree las cosas”. Y Dominique dice “no
sabía si tenía que creerles”. La analista le explica la realidad (mejoría de aquél,
recaída y muerte). Así, Dominique dice “ahora comprendo”, “ya no quiero que se
burlen de mí”; y a continuación, pronuncia todo un discurso sobre los papas y que
conocía Italia. Doltó dice que ahora le interesan cosas que antes le aburrían.
Después de un silencio, Dominique dice: “A mí me gustaría mucho ser granjero”.
Doltó le señala que le cambió de tema fácilmente y, entonces, él explica que Italia lo
llevó a pensar en el calor que hace y las moscas que hay allí; se acuerda de las
cortinas en los almacenes para que no entren, “y luego que hay moscas que
molestan a las vacas”. Acá se calla y vuelve a cambiar de tema.
A continuación, cuenta que irán a Saint Raphael, que antes no podía nadar, pero
sabe que ahora sí podrá y le muestra, por medio de un croquis que hace, adónde
irán. [Tiran de la caravana con un Buick, descapotable].
Luego, le cuenta que Paul Marie le dice a Sylvie cómo vestirse y que quiere
mandar a la madre. Pero le pregunta a la analista si pensaba que No tenía razón,
por lo que Doltó interviene diciendo: “desde luego... no es cosa del hijo ordenar a su
madre... La madre no está hecha para sus hijos, sino para complacer a su marido...
hombres de su edad. Pero tú me hablabas de tu hermano”. A partir de la palabra
hermano, Dominique cuenta que Paul Marie tiene un aparato toca discos, una
guitarra y todo lo que necesita “pero yo no”, dice, a diferencia de su padre que
también tiene uno.
En el transcurso de esta sesión, le dice a Doltó que quiere contarle un sueño,
donde parece confundir las abuelas materna y paterna; pero acaba por distinguirlas
ya que ahora no está confuso ni delirante, sino que cuenta con los recuerdos
pudiendo precisar de qué ascendiente se trata, de qué lugar geográfico, etc.
- Dominique: “Bueno, el papá de mi papá es general retirado y en el granero
hay maletas con sus trajes de militar, y yo, junto con mi hermano y mi
hermana, estaba prohibido, mi abuela no quería, y se puso la capa de mi
abuelo”.
- Doltó: ¿quién es “se”?
Entonces, Dominique relata que fue su hermano, que hacía de general y él era su
soldado. El trato era que no se enteren. Pero Dominique dice que era chico y sin
pensarlo le dijo a su memé “en el granero se divierte uno de lo lindo ¡y encuentra
uno cada cosa!”; por lo que Paul Marie se disgustó con él. Luego, cuenta que su
abuela era general “de dos estrellas”. Entonces, Doltó le trae un recuerdo de una
vez que jugó con su primo Bruno. Dominique asiente y agrega que eran sheriffs, que
su abuelo era un jefe de resistencia (de veras, no como los sheriffs) y que no había
que frecuentar a la gente porque alguno podía “ser un espía que podía contar las
cosas” (esto último se asocia a él mismo, ya que contó las cosas hechas en el
granero).
Habiendo contado que su abuelo era dueño de una cartuchería, más adelante
dice que el mismo una vez fue perseguido por los alemanes que “pusieron precio a
su cabeza” y quienes resultaron burlados por su ascendiente. Aquí la bicicleta del
abuelo cobra importancia, porque para pasar “a la resistencia” tenían que decir color
y marca de esta. Esto es para que se tenga confianza en su identidad -dice Doltó-,
es el fundamento del Símbolo (y él lo estaba comprendiendo).
Posteriormente, habiendo contado que tiene un disco con la marcha militar
francesa, tiene un lapsus en el que dice “magnetofón” en lugar de electrofón; y dice
que lo escucha en el electrofón de su papá (Paul no lo presta).

En esta sesión se puede apreciar:


● El tono de la entrevista, que no tiene nada de delirante. Hay en ella
autocrítica, Dominique mira a la cara a Doltó cuando habla. Cuando ella no le
entiende algo, por ej., adopta un aire turbado, pero cuando encuentra la
expresión la vuelve a mirar.
● Comienza a notarse: el derecho a la agresividad respecto al hermano, la
posibilidad de crítica y combatividad; la identificación con los hombres (gesto que
hizo del Papa); presentificación del yo-ideal (por la figura del padre y el abuelo
paterno).
● Reconocimiento de la castración justificada por el padre: No acepta
frustraciones -ej.: puerta cerrada- cuando vienen de Paul, pero sí del Padre;
acepta que la madre pertenezca más al marido que a sus hijos.
A partir de esto se comprende su perturbación frente a ciertas situaciones, por
ejemplo: la simpatía de la madre con los alemanes (gente autoritaria, racista y
colonialista como su abuelo materno), o que se divierta cuando alemanes (rubios
como los Bel) la arrestaron = todo esto, considerando que “esos alemanes por
poco matan al abuelo paterno”. Esto contribuyó a precluir el deseo de
identificarse con los Bel y destruyó las virtudes edificadoras de los deseos
edípicos.
● En el dibujo de Saint Raphael, realiza (sin darse cuenta) una superposición
entre el plano y el remolque. Donde Doltó se pregunta si ¿reflejará esto la
confusión de valor fálico de los significantes materno y paterno, entre alemanes
nazis y franceses resistentes?
Las 2 partes importantes de esta sesión son:
1) El momento en que habla del Papa y se identifica con él: esbozando su gesto de
bendición.
2) Y aquel en que dice su admiración por la estatua ecuestre (montado a caballo)
del César. La cual representa un apuesto general a caballo asociado a su padre,
pero a su vez está implícito el orden de lo sexual. No olvidemos que se acostaba
en la recámara de los padres hasta el nacimiento de su hermana.
La penetración en la madre para que aparezca la Sylvie es lo que hace explotar
en el niño la primera estructura, la del hombrecito salvaje: amo de su Madre,
esclava frente al padre.
Si retomamos la escena en la q dice “se” había puesto la capa del abuelo: habla
de Paul Marie y de él como soldado “espía”.
Este panorama constituía -desde hace 5 años- la confusión de Dominique sin
puntos de referencia personales, corporales sin sexuales (concernientes al
deseo) de su virilidad.
La familia materna (opuesta a familia paterna) aprecia el valor viril.
● Vemos cómo Dominique sale de la sumisión masoquista en la que entró
por su temor fóbico a una castración mágica pregenital.
● Se puede decir que Dominique pudo -a partir del nacimiento de Sylvie-
medir su ausencia de valor relacionado con la omnipotencia mágica y fetichista
de ese bebé-niña, desprovista de pene, objeto parcial de la madre, sinónimo de
alegría para los dos linajes.
● Paul Marie -dice Doltó- también fue traumatizado por tal nacimiento,
puesto que se vio confirmado en su ilusión edípica fantaseada de tener un hijo de
su madre, junto a la cual cuidó de la beba y compartió sus alegrías; y que a su
vez pudo adorar a su hermanita escotomizando obsesivamente el sexo de ella y
el suyo propio. Paul tiene 5 años en aquel momento, a partir del cual se comienza
la preclusión de su yo-ideal genital paterno, que entra en conflicto con su yo-ideal
materno homosexual anal pasivo. Por eso también Paul intenta escapar a la
castración natural (primaria) y burlar, por lo imaginario, la castración edípica o
cultural.
Mientras que para Dominique se derrumbó todo lo que constituía su mundo y
aseguraba su cohesión. Todo, hasta las raíces del narcicismo masculino ligado a
su esquema corporal. Sufrió una Desnarcicización, su existencia pulsional lo
estorbaba y no había accedido al mundo simbólico; vivía en una dependencia
mímica con la mamá (vivía el placer oral y anal de la acogida que ella le daba).
Cuando el padre no estaba, estaba Paul, pero este no podía ser el soporte de un
“pre-yo-ideal” para Dominique; dado que es condición necesaria que la persona
imago de esta instancia sea: dinámica en su imagen de cuerpo genital,
fecundadora y percibida como investida por la ley (como amo y señor de casa); y
no sólo “la compañía elegida por la madre”. Así pues, Paul se había detenido en
el falismo anal, y a Dominique sólo le quedaba el falismo oral, la jeringoza y el
lenguaje corporal de su relación con el mundo (previos a Sylvie).
● Vemos cómo Dominique deshonraba los dos linajes, por su
comportamiento ante la modificación de la dinámica familiar (ej.: pérdida de
excrementos).
● Dominique tuvo valor como fetiche fálico para la pareja gemela
madre-hermano mayor hasta el nacimiento de Sylvie. Para la madre: por
parecerse al abuelo y portar el pene de su propiedad, que la consuela en
ausencia del esposo, y por su hermano: cual objeto parcial de la madre, que hay
que proteger.
● Con respecto a la Ley, no encontró más que prohibiciones de ensuciarse
y ser libre.
● Cuando las frases de Dominique perdían sentido personal -porque ya no
sentía ser la persona de nadie- no podía expresar en palabras sus experiencias
sensoriales vividas. Por ejemplo: el coito de los padres que asistió visual y
auditivamente, fue interpretado como juego de montar a horcajadas, de
mangueras llenadoras, de abrazos, de perfusión, de distribución de gasolina, etc.
En esos momentos, el niño sentía celos del padre y obligaba a su madre a venir a
él. Además, las cosas del cuerpo y del sexo no se le habían velado verbalmente
al niño, porque la madre quería que sus hijos supieran “las realidades de la vida”.
● Enajenado en su cuerpo, Dominique se había situado en un mundo
paranoico pasivo= negando su separación del cuerpo de la madre, viviéndose
fantaseadamente incestuoso e incluido en el cuerpo de su madre, y negando
referencias perceptuales de su cuerpo (pelvis, hambre). Esta preclusión implicó
una pérdida del sentido de las relaciones existentes entre significado y
significante. Esto se ve en los modelados y dibujos estereotipados.
● Se ha precluido todo lo referido a su aparato genital eréctil y su
funcionamiento genital espermático. Por ejemplo, su pene adquirió sentido de
pezón. A parte, jamás hubo en la familia una palabra para significar al sexo:
“popó” se refería a la pelvis entera, funcionamiento excremental o sexuado de
nenas y nenes; mientras que “pis” designa el sexo del hombre. Pero, por ejemplo,
hay confusión entre pene – pezón de mujer – ubre de vaca.
● Podemos ver una Regresión (a manifestaciones pasivas orales, anales y
uretrales), que mantenida por la connivencia culpable del entorno, empuja a
Dominique a ser un miembro fantasma de su madre.

Undécima Sesión
Última sesión del año escolar
15 años pasados
Entrevista con la madre
● Escuela: la madre comenta que el director está contento con los
enormes progresos de Dominique. Este manifiesta la conveniencia de que
permanezca un año más en la escuela de perfeccionamiento, no cambiarse a
la de aprendizaje, para así llenarse completamente el retraso escolar.
Más allá de lo académico, el director está contento con su carácter,
aunque a veces se dispersa pero basta con reprenderle para que predomine
su actitud aplicada.
● Familia: la madre manifiesta que el gran cambio es que “vive en el
mismo plan que ellos”, es decir, se interesa en todo, escucha, pregunta,
responde, se mezcla en la conversación, se interesa en la tele aunque a
veces no comprenda, les hace observar cosas que no han advertido. En la
calle forma parte de la familia, ya no camina solo, delante o detrás.
Ya no se deja molestar por sus hermanos, critica lo que se le dice.
La madre manifiesta que su marido no está de acuerdo con continuar el
tratamiento, que pierden el tiempo y el dinero inútilmente, y esto le molesta a ella. El
marido dice que deberían meterlo en una escuela de retrasados, que no ve ningún
cambio o que es cuestión de la edad. Para el Dominique es anormal y hay que
aceptarlo y ya.
La madre le pregunta a Dolto si debería seguir con el tratamiento, a lo que dice
que sí y la madre le responde que ella también piensa lo mismo. Retoma que en la
casa ya no molesta pero que sigue siendo demasiado “buenazo”, que en la escuela
lo molestan porque es muy atento y tiene buenas notas, lo que genera celos en los
compañeros. Ante uno de estos eventos Dominique dice que no era nada, ante lo
que la madre le dice que le había mentido, él responde: “eso no es mentir, las cosas
malas no se deben repetir”. Según la mama, esta fue la primera vez que Dominique
se preocupaba del porvenir.
El padre quiere que aprenda un oficio, pero la madre cuenta que la maestra dijo
que se quedara en la escuela para tener un certificado o poder entrar en una clase
de aprendizaje en mejores condiciones por haber aprendido mucho.
Ante este comentario Dolto le pregunta a la madre que prefiere Dominique, y esta
última responde que a él le gusta la clase y que si a su padre le gustaría el quisiera
tratar de obtener su certificado –a esto la madre agrega que él siempre se creyó
incapaz, que no cree que pueda creerlo para él mismo.
Termina esta entrevista con la madre sin llegar a ninguna solución.

Entrevista con Dominique


Entra Dominique, Dolto le cuenta de la entrevista con su madre, de la cuestión de
si quedarse en la escuela o entrar de aprendiz y de lo que cree su padre sobre el
tratamiento. Sumado a esto comenta que es la última sesión del año escolar y que
espera que retome luego más allá de la decisión que se tome respecto de si
continuar con la escuela o cambiar a aprendizaje.
Dominique manifiesta que durante las vacaciones quiere ir a trabajar a la granja
de su tío en vez de quedarse de vacaciones como su mama y sus hermanos, que se
quiere ir como lo hace su papa. Agrega que le gusta la granja como oficio, también
mecánico de garaje.
Luego retoma el tema del padre y su desacuerdo con el tratamiento y lo justifica a
través del costo de este. Dice que antes él también pensaba que el tratamiento no
servía para nada pero que ahora cree que sirve mucho. Dice que el tratamiento es
una molestia para el papa por el dinero y para la mama por tener que acompañarlo,
aunque dice que a ella –según lo que él ve- le gusta ir a parís. Agrega que a los
hermanos no les gusta que él este en tratamiento.
Vuelve a nombrar que está muy contento con el tratamiento, que marcha bien y
en la escuela se siente mejor, que los otros les dan igual porque “no es una niña” y
que en el ámbito familiar se entiende bien con el padre y con el hermano. Se
diferencia de este último en los gustos (el hermano está interesado en la ropa, los
vestidos, los trajes, al igual que el padre).
Dominique nombra a Dalí y Dolto le pregunta sobre este. Dice que le gusta
mucho pero no le agradan los agujeros y las manchas que hace apropósito, habla
de los cajones –estos tampoco le agradan.
En este momento de la sesión comienza a modelar un hombre y dice que está
muy enfermo. Mientras tanto hace comentarios sobre un programa de televisión en
donde el personaje es un alcalde (que en francés suena igual a madre) que puede
ser hombre o mujer, en este último caso se llama igual, “solo es un título y por eso
no cambia”. Dice que le gusta mucho cuando ganan y que le gustaría ir a una
granja. Dolto interviene planteándole que con 15 años ya podría ir a trabajar allí.
Dominique dice que la madre no quiere, que es demasiado joven y Dolto le recuerda
que ya fue siendo joven a lo del tío, pero él le contesta que era porque no podía
continuar yendo a la escuela.
Retoma al hombrecito moldeado y este pasa a ocupar todo el resto de la sesión.
Dominique dice que el hombrecito este enfermo, que tiene una enfermedad del
corazón infantil, que lo llevan al hospital para ponerle una inyección azul (dato que
Dolto destaca bien por ser el recuerdo de un hematoma por inyección intravenosa o
bien por el mar azul del primito muerto) en el codo izquierdo. Luego dice que lo van
a operar y lo abre al medio, coloca un lápiz amarillo hasta el fondo de esta
hendidura sin decir nada y vuelve a hacer un comentario sobre la televisión –que
Dolto no tiene. Hace un comentario sobre poner remaches en el vientre y dice que el
corazón está en el vientre, lo coloca, luego mete los pulmones, tararea la quinta
sinfonía de Beethoven, dice riendo “antes no había nada y ahora todo esto, no sé si
saldrá entero de este lio., bisturí” –Dolto menciona que el padre quería que él pase
por el bisturí. Hace un comentario sobre que vieron en la televisión una operación a
corazón abierto. Coloca los intestinos y dice que hay que levantarlos para operar por
que tiene el corazón un poco grande –Dolto le dice que es una expresión que se usa
para las personas que están tristes o embarazadas-, Dominique continua diciendo
que hay que operarlo porque la gente se burla de las personas que tienen el
corazón muy grande, que es una enfermedad (la madre lo supone demasiado
bueno, víctima de engaños). Continúa imitando el ruido del corazón y operando.
Dice que no es solo el corazón lo que está mal, también el apéndice por que come
mucho, dice que es alcohólico y que él se va a enojar con el hombrecito por esto.
Dolto interviene diciéndole que al hombrecito le gusta tomar el biberón y Dominique
ríe y le coloca un estomago para que meta todo lo que traga y comenta que tiene un
agujero en este estomago por el alcohol, que el hombrecito ha tratado de
envenenarse. Le quita un pulmón porque es más grande que el otro y esta roído, a
punto de rajarse, por un microbio, que va a necesitar una operación muy moderna
–tal como dice que el padre que habría que encontrar para niños como él. Nombra
al microbio como cancirus –disfruta de su fantasía sádica. Le extrae al hombrecito
las partes afectadas por el cancirus y dice que todo lo que saco son los desechos.
Opera la pierna.
Dolto nombra el interés del padre por la cirugía –no la medicina- y él hace como
que no la oye. Le desea buenas vacaciones para terminar la sesión y Dominique le
pregunta si ella cree que él podrá ir a la casa del tío, ella le sugiere que le escriba y
él duda que dirán sus padres. Interrumpe este conversación diciendo que olvido su
paraguas en el vientre del hombrecito, que estaba mal colgado y cayó ahí, “ojala no
lo haya digerido todavía”, a esto Dolto comenta “que buena caca haría -él aparenta
no haberla escuchado- es amarillo claro como la caca de los bebes, como la caca
de tu hermanita cuando mama la cambiaba”, Dominique le contesta: “si, y ella
regaba todo con su pipí –continua jugando- yo había creído que era un remache
–Dolto se pregunta: ¿el clítoris de la hermana? Resultante de una asociación de la
posición de mujer durante el coito con la posición del bebe niña, su hermana, a
cuyos cuidados, cuando era chiquita, él asistía- pero resulta que era la percha la
que estaba encima del vientre del enfermo y el paraguas cayó encima, no dentro,
que bueno que me di cuenta. Bien, ya se murió, ¡que desahogo!
Se despiden consensuando verse a la vuelta del receso escolar.
Al finalizar la sesión Dolto concluyó que, por un lado, su estilo está lleno de
ingenio, que es a la vez una protesta de los médicos, una admiración de la cirugía,
una recapitulación de lo que le ha pasado a él mismo con una apariencia de una
desviación simiesca, la expresión de un sadomasoquismo todavía preñado -quizá
representado por el bastón amarillo puesto al principio en el vientre del hombrecito,
él cual no lo retiró sino hasta el final, como si hubiera advertido con retraso un acto
fallido. Solo por este bastón el hombrecito permanecía parado después de tantas
operaciones (sádicas y horrorizantes), después de extraérselo éste murió. Dolto se
pregunta si esto es una forma de hacer presente la imagen del propio cuerpo que se
ha tragado un paraguas –el hermano afectado de postura vertical rígida pero
ocupando el lugar del padre y de su yo-ideal homosexual pasivo obsoleto. Según
Dolto el paraguas no está allí para significar la prohibición de mojar su cama (quizá
el súper yo inyectado de no mostrar el funcionamiento uretral). Se pregunta si se
trata de la avidez oral por la “ubre” de la madre dando de mamar a la hermana, esa
oralidad no marcada por el tabú de la antropofagia (Dominique dijo “yo creía que las
vacas tenían cuatro de esos” –penes) o más bien del tabú del canibalismo del objeto
parcial. Agrega si es la figuración del pene paterno desaparecido en la madre o del
imaginario pene materno desaparecido en el hombrecito –él o su hermano. Según
ella, lo que expresa el modelado es la participación perversa en la desaparición
(alucinada en él mismo) del pene paterno en el cuerpo de la madre, en una época
(dos años y medio) en la que Dominique no se concebía separable de ella ni a ella
de él. No era el paraguas colgado de la percha (los vestidos caros del padre y del
hermano), sino el pene excrementicio uretral que no puede mojar la cama si esta en
erección (paraguas), modifica su forma y entra en el vientre, asociado a la “percha”
o cuelgacapas (¿la madre-padre o el padre-madre? –por su pronunciación en
francés).
Por otro lado, Dominique sigue siendo la personalidad original que siempre será,
tiene sus propias ideas pero con un dinamismo, que ha ganado, del que se
beneficiaran su alcalde madre y su padre pareja. Vuelve a encontrar el camino del
otro social en los intercambios y en el sentido de la realidad, sin perder su vida
imaginaria. Llamó la atención la extraordinaria destreza en sus manos y la exactitud
con que observo y ejecuto las piezas, lo que lleva a pensar que, más allá de sus
adquisiciones escolares, una excepcional adaptación practica manual. Sumado a
esto, Dolto también señala la risa libre, la mímica natural y la voz ya no nasal,
normalmente timbrada y modulada. Ahora lo decisivo va a ser la voluntad del padre.
Fue la primera vez que Dominique habló de dinero y Dolto lo relaciona con la fortuna
del tío, la tía bien dotada, el padre que no pudo realizar sus estudios por ser
costosos, el hermano que no pudo sostener el narcisismo del padre obteniendo sus
estudio secundarios y superiores y el padre, que para renarcisizarse a sí mismo, ha
hecho duelo de Dominique. Si el padre se opone a continuar el tratamiento, para
Dominique será un destete en relación con Dolto pero sin grandes traumatismos ya
que él es muy positivo para acoger todo lo que viene de su padre y eso, para su
estructura, actualmente es algo que hay que preservar.

Última sesión (Duodécima)


Dominique no se presentó. La madre envió una carta reservando una cita y
aclarando que esa sería la última de acuerdo con los deseos de su marido y que
con el resultado obtenido ya le parecía ampliamente suficiente.
Carta de la madre
En la carta la madre cuenta como estuvo Dominique en sus vacaciones,
menciona que estuvo muy bien y muy feliz, que jugo con niños de 12 y 13 años, que
aunque no pudo ir a la granja del tío se mostró feliz y contento, comenta una
situación que se dio con dinero en una salida al cine y en torno a su mensualidad,
dice que él teme perder el dinero y por eso se lo confía a la madre, que no lo gasta.
En cuanto a la escuela, manifiesta que él está muy bien, que progresa en francés,
que el cálculo sigue siendo su punto débil y que se distrae facialmente si uno no
está al lado, dibuja una enormidad, personajes siempre en acción y detallados,
espera, tanto ella como el director y la maestra, que a fin de año pueda rendir el
examen para obtener el certificado de estudios –que aunque no lo apruebe le basta
para entrar en una escuela de oficios. Sobre el final menciona al padre, su
descontento con todos sus hijos, que este vive en un mundo y el resto de la familia
en otro y que hubiera sido bueno que en vez de tratar a Dominique lo trate al padre
para “hacer de él un padre de familia normal”.
Día de la consulta
Dolto le comenta a Dominique lo que decía la carta de su madre, él le dice que
esperaba reanudar, con esta sesión, sus visitas regulares a Dolto, pero habiendo
escuchado lo que el padre pensaba no se sorprendía, comenta que el padre
tampoco quería que viniera el año pasado.
Dominique cuenta que el padre le dijo que su atraso no era recuperable, mejor ni
intentarlo siquiera. Dice que su padre no se equivoca y que está mal dudar del
padre de uno pero como sabe que él nunca será ingeniero no le va a hacer perder
dinero al padre, que cuando él pueda pagárselo volverá a retomar sus sesiones con
Dolto.
Luego de un silencio Dominique dice: “hoy voy a hacer conserva humana, es algo
malvado” y comienza a modelar un hombrecito que cae en una fábrica de picadillo,
hace que lo come y le ofrece a Dolto, luego hace como que encuentra un pelo rubio
y aclara que solo hacen picadillo de hombres rubios, cargantes, perceptores (suena
como padre en francés) y mercedes (suena como madre en francés), los directores
de escuela y los curas. Ríe. Dolto le pregunta por los curas, él dice que no va a misa
(como su papa) y que su mama y su hermana van. Modela un cura, comenta que
sabe que en la iglesia se lavan los pies y que en el picadillo a los hombres se les
sacan los zapatos. Dice que –el ser cura- es un oficio de mujer que se pone en
masculino, le modela una cola al cura (“el hombre de la cola”) y se la corta, luego
habla de los alemanes y del padre cuando lo reta. Dolto interviene y le dice que para
ella todo eso que cuenta son historias acerca de su manera de pensar, diferente a la
de su papa y sus abuelos. Prosigue: “puede que el que ha enviado al otro con los
alemanes seas tú, a tu nacimiento, todo se mezcla con tu papa, puesto que tu padre
encontró su colocación en ese momento y tu madre pensaba todo el tiempo en él,
que la había dejado. Y quizás crees que tu interés por las mujeres no está bien
porque tu padre no se interesa por las mujeres, o así te parece al menos. Y, sin
embargo, le ha hecho hijos a tu madre”. Dolto se calla, él también. Ella le dice que la
sesión termino. Dominique le dice que antes de terminar le va a hacer las dos cajas
de picadillo, son dos rubios en picadillo. Dolto dice “tu padre y tu hermano”.
Dominique ríe con ganas y se levanta. Cuando estaban yéndose, la madre de
Dominique le pregunta a Dolto si acepta no volverlo a ver, hablan sobre eso y le
consulta a Dominique que responde que si fuera por él seguiría yendo, solo así la
madre no tiene que desobedecer al padre, pero su mama le dice que no, que solo
no puede ir. Mientras tanto, moldea una serpiente de más de un metro de largo,
azul, la cabeza roja con una cruz de Lorena (¿su madre o la cruz de la liberación?).
Dominique le dice que cuando sea grande y pueda pagarlo, va a volver a ir a las
sesiones con Dolto, si sigue siendo tímido. Se despiden.

Conclusión
Aunque el lenguaje de Dominique sea psicótico, es interesante destacar que todo
es lenguaje, más allá de la comprensión o no de la literalidad. Articulado al texto de
Lacan “Nota sobre un niño”, se puede ver claramente la posición que mantuvo
Dominique en relación al deseo de la madre, el derrumbe de su estructuración se
dio por el nacimiento de su hermanita que al regresar de un periodo de vacaciones
con sus abuelos ocupaba su cuna, lo que provocó que ya no supiera qué lugar le
correspondía. Además, se pudo detectar cómo Dolto intentó que se instaure la Ley,
haciendo varios comentarios acerca de que era necesaria “la autorización del padre”
y comentándole a Dominique que se ocupaba de él.
Luego de la última sesión, en el posfacio, Dolto concluye que Dominique sólo fue
curado de su regresión psicótica, está en curso una elaboración tardía de los
componentes del Edipo, su sexo ha sido rehabilitado para su narcisismo y también
su propio cuerpo en cuanto humano, se expresa su sentido crítico, su afectividad
está en comunicación son los otros, ha recobrado la confianza en su porvenir,
asume su deseo de liberación con el que admite contemporizar, aunque fastidiado,
en nombre de la autoridad paterna, si la analista no se siente frustrada, su estado
–todavía insatisfactorio para él- lo llama su “todavía tímido”. Una madre como la de
Dominique lo único que puede darle es el derecho efectivo (por la edad de la
mayoría legal) a disponer de la propia autonomía. Mediante la conquista personal de
los medios pecuniarios de subsistencia –resultantes de sublimaciones culturales-
Dominique podrá escapar a las prohibiciones de desarrollo, impuestas por su propia
dependencia pecuniaria respecto de su padre –este no fue válidamente reconocido
por su padre, con el que, no pudo entenderse y fue traumatizado de infancia y
juventud. Un padre desnarcisizado y esposo maternamente de una esposa infantil,
así concluye Dolto.
Caso Sylvie
Presentación del caso:
Sylvie tenía 3 años en el momento de la primer consulta. La terapia continua hasta sus 11 años
donde es enviada al exterior a un instituto pagado por el abuelo paterno.
Anny Cordié enumera ciertos comportamientos que surgen a lo largo de los primeros encuentros
con la paciente:
El comportamiento denota trastornos profundos, no tolera ningún contacto que provenga del otro,
lavarla o peinarla es casi imposible, no soporta estar desnuda, no camina ni habla y la queja de sus
padres se refiere sobre todo al problema de la alimentación, ya que se reúsa a comer sola y exige
que el adulto deba sostenerla apretada entre sus rodillas, hacerla abrir la boca a la fuerza y con la
cucharita “zamparle” la comida.
Se reúsa a defecar en la escupidera, ya que exige hacer en los pañales y guardar con ella sus
excrementos; verlo desaparecer la hunde en angustia.
Lo más penoso para todos son los gritos, y decidieron aislarla en una parte de la casa, ya que sus
aullidos perturbaban el sueño de la familia.
La angustia de Sylvie es provocada también por los objetos que la aterrorizan: la voz que sale del
toca disco, la masa de tarta que manipula su madre, el agua, y un especial terror a los objetos
esféricos.
Por otra parte, Sylvie rechina los dientes, llegara con ello a desgastar los dientes de su primera
dentición.
Por último, parece estar siempre a la defensiva, como si todo acercamiento de otro constituyera
una violencia penetrante, destructora.
Motivo de consulta:
Los padres ya habían consultado a numerosos especialistas, el cuerpo médico es unánime:
“Sylvie necesita atención de por vida en un hospital psiquiátrico”. Frente a esto los padres no
renuncian a toda esperanza acercándose a la psicoanalista. Para el Señor H, Sylvie tenía algunas
dificultades que se le pasarían al crecer, pero sobre todo “una vocación de jorobar a su madre”.

Durante la primer consulta, el padre, un hombre de apariencia sólida y de espíritu pragmático,


plantea: “Usted es nuestro ultimo recurso, debe decirnos si ella es idiota o no tiene nada, si es blanco
o negro”. En cambio, la madre, exclama: “Debe decirnos si tiene una lesión cerebral o un carácter
malo”.
Genealogía del padre y la madre:
→ Señora H:
La madre de Sylvie, la Señora H, es la tercera de 5 hijos, es decir, ocupa el mismo lugar que
aquella en la fratria.
En su adolescencia, entre los 12 y 18 años fue bulímica, se alimentaba a base de café y
cigarrillos, perdiendo 35 kilos en dos meses. Nunca recupero el peso, pero siguió siendo una gran
fumadora.
Su hermano mayor murió a causa de una meningitis a los 14 años, cuando ella tenía 9 años. Se le
había hecho una trepanación cuatro años antes, luego del accidente. Su familia ha sufrido varias
muertes violentas o accidentales.
El padre de la Señora H es un personaje importante. Ella lo describe como “muy autoritario. No
permite la independencia de sus hijos, todo debe pasar por él. Con mi padre uno nunca es adulto”,
era un tirano, pero lo adoraba. No soportaba que los niños lo fastidien; un niño debe obedecer,
respetar la voluntad de un niño es impensable.
El padre consideraba a la Señora H una madre ejemplar, que se sacrifica por sus hijos. Piensa
que la niña debería ir a una institución especializada en el extranjero. El decía “hay que alejar el
problema que nos fastidia”.
La madre de la Señora H es una figura desdibujada, ella la describe como “eterna víctima y eterna
niña. Necesitaba a sus hijos para vivir, y los tomaba como testigos en los conflictos que perturbaban
a su pareja”. Esta totalmente ausente en el discurso de la Señora H.
Embarazo: Luego de algunos años sin hijos, la Señora H trae al mundo “3 niñas en 33 meses”. La
primera hija es para ella una cosa maravillosa a la que no deja de contemplar, es su posesión. 5
meses después del parto vuelve a caer en cinta, y trae al mundo otra niña. Para ella es grande la
decepción por no haberle dado un hijo a su marido. Ni bien repuesta, se inicia un tercer embarazo
que al principio rechaza. Vivió este embarazo en medio de una “hermosa indiferencia”, se reusó a
participar en el nacimiento, y pidió que le saquen a la niña con fórceps, esta actitud evoca un estado
depresivo subyacente. Después del nacimiento de Sylvie rechazara todo nuevo embarazo y tomara
las decisiones necesarias para no tener mas hijos.
Respecto a la elección de los nombres de las hijas, había escogido los nombres tomando para
cada una dos letras del suyo. Esta madre sentía que tenia que hacer de sus hijas algo parecido,
idéntico.
→ Señor H:
El padre de Sylvie es veterinario. Esta muy “atrapado” por su trabajo.
Hijo único, su padre murió cuando tenia 8 años y la madre volvió a casarse dos años después con
un hombre al que siempre considero como su padre. Para él, los niños, la casa, son “asuntos de
mujeres”.
El se muestra reticente frente al tratamiento, “como no puede hacerle mal ¿Por qué no probar?”.
En cuanto a su madre, ella expresa “Sylvie tiene dificultades, pero con amor y paciencia se
saldrá”, su amor y su dedicación fueron de ayuda considerable en el tratamiento.
Dicha abuela paterna es quien ayuda en el cuidado de Sylvie cuando sus padres se fueron de
viaje. Esto se lleva por delante su salud, y siente un fracaso por no haber podido cuidar a la niña que
le había confiado su hijo, ser esa madre-grande que protegiendo y amando a Sylvie, borraría todas
sus “pequeñas dificultades”.
Desarrollo de Sylvie desde el nacimiento hasta los 6 meses:
Ni bien nace Sylvie es puesta a mamar y lo hace bien. Durante 6 semanas la beba se desarrollo
sin problemas.
En cuanto al placer, su madre, experimentaba el placer “animal” de toda mujer que amamanta,
placer del cuerpo que prolonga el vínculo de vida, de dependencia del niño con respecto a su madre.
Pero estaba cansada; habría querido recuperar una vida de pareja sin niños, pero Sylvie tenia solo 6
semanas, por lo que decidió ir a hacer un tratamiento. El amamantamiento se interrumpió, se paso a
la mamadera y la niña fue confiada a su abuela paterna, es decir, la niña pierda a la madre y al
pecho.
Sylvie manifiesta el sufrimiento de la ruptura en el lugar más investido de su cuerpo: la boca, y
niega alimentarse. Tampoco puede conciliar el sueño. Apenas de regreso la madre vuelve a partir
yéndose de vacaciones con su marido hasta los 6 meses de Sylvie.
Sylvie va a ser confiada a una muchacha de 18 años, Georgette. Decide interrumpir la mamadera
y hacer comer a la niña con una cucharita, apretándola entre sus rodillas mientras apretaba su nariz
para que de esta manera abra la boca, pero Sylvie se reúsa. Georgette insiste y la obliga. La abuela
paterna observa la escena y cuenta que la beba a partir de ese momento cambio y se puso triste.
Mientras Sylvie se encuentra en este estado de estupefacción, su madre regresa. La Señora H
trata de volver a darle la mamadera, pero la niña la rechaza. Dice que le hace huelga de hambre
desde los 9 meses, lo cual es un error ya que esto sucede desde los 6 meses. 1

Análisis de Sylvie
Primer encuentro con la niña:
Se observa que la niña tiene reacciones de retraimiento cuando su madre se acerca y que parece
preferir el contacto del padre, junto al cual se apacigua.
Al momento de que la profesional se queda a solas con la niña, ella grita y la golpea, le araña las
piernas, a pesar de todo, le dice su nombre y que es una medica que cura con palabras. La analista
pone en duda que la niña sea idiota, sino al contrario, muy inteligente.
Al finalizar el encuentro con la niña, se reúne con los padres, planteando que esta lista para volver
a verlos, así como a su hija, antes de decidir emprender o no un psicoanálisis.
Segundo encuentro con la niña:
Llega la Señora H con Sylvie, pero sin su marido. Esta expresa el deseo de no ver más a su hija:
“¡esto no puede durar más, es ella o yo!”. La Señora H se preocupa por saber si durante el
tratamiento no podría tener a la niña junto a Cordié.
Frente a esta situación Cordié expresa que se sintió perpleja y molesta ante esta violencia en la
relación madre e hija. Es así que esto le genera dudas sobre tomar o no el caso de Sylvie.
Finalmente decide que es preciso comenzar de inmediato un trabajo y dejar para mas adelante la
posibilidad de encontrar una institución.
Un elemento de buen augurio es que la madre tenia un lenguaje directo frente a su hija, sus
pulsiones no estaban disfrazadas y si bien su enfrentamiento era a veces intolerable, esto era
preferible a lo no dicho.

1
La Señora H confunde todas las fechas relacionadas con la primer infancia de Sylvie.
Reseña cronológica del análisis de Sylvie:2
1. En los primeros tiempos del análisis, Cordié sostenía en los brazos una “pequeña bola
aullante”, pero pronto encontró la manera de calmarla.
2. La analista observo que Sylvie se desviaba frente al espejo.
3. A través de juegos en el espejo, la niña tomaba poco a poco posesión de su cuerpo, por
intermedio de la mano del analista en un primer lugar y luego progresivamente con la punta de sus
dedos.
4. Luego de progresivos acercamientos al pecho de la analista, el terror a los objetos redondos
se iba atenuando.
5. Comenzó a pronunciar nuevas palabras además de “mama” y “papa”, como “pies Cordié” y
“arena”. A partir de ese hito, el lenguaje se desarrolló rápidamente en la niña.
6. Hay una ausencia de la estructuración de la imagen del cuerpo.
7. Durante esta evolución la madre estaba convencida de que la niña hacia teatro y de que sus
exigencias eran de orden caracterial. El enfrentamiento madre – hija tomo un cariz de relación
sadomasoquista.
8. Comenzaron las sesiones frente al espejo y de juegos de las escondidas, acercamientos
agresivos de los cuerpos.
9. Sylvie durante mucho tiempo se niega a tocar las plastilinas, pero les atribuía roles.
Progresivamente comienza a jugar con estas, y en paralelo las angustias por las pérdidas de sus
excrementos se atenuaban.
10. A los 7 años, después de un episodio agudo de despersonalización con alucinaciones, Sylvie
debió concurrir 3 veces por semana a un hospital de día en París, quien la retiraba era su abuela
paterna.
11. A los 9 años ingreso a otra institución, a la que concurría toda la semana, y los fines de
semana también la retiraba su abuela paterna.
12. A los 11 años Sylvie ingresa a una institución apreciada por sus trabajos con los psicóticos,
en el extranjero.

Descripción y análisis del caso


El estatuto del niño psicótico es completamente singular y requiere que se tome en consideración
la dinámica familiar y el lugar del niño en la economía libidinal de los padres. Con respecto a esto
Anny Cordié plantea que Sylvie desde los primeros meses de su vida, y de manera repetida, se
encuentra en posición de objeto de los imperativos maternos (que vienen legados desde el abuelo
materno). Estos enunciados no son retomados por ninguna tercera palabra (en este caso, la tercera
palabra es el Señor H), es decir de una ley pervertida, dado que se inscribe en una relación dual,
incestuosa que se repite sin que se inscriban en ella, ni la escena primaria ni la sucesión de las
generaciones.
Cuando la Señora H se acerca a consulta ya introduce un corte entre ellas dos. Sylvie al escuchar
el pedido puede conducir un primer cuestionamiento sobre la castración materna, “¿entonces no lo

2
Dicho apartado fue pensado para orientar la lectura del caso Sylvie.
sabe todo? ¿Entonces no lo puede todo?”. Este rumbo constituye el primer paso para salir del
estatuto de puro objeto, entregado al goce del otro y comenzar un recorrido de sujeto. Es decir, la
apelación a un tercero que es la demanda de análisis de los padres para su hijo subtiende el
renunciamiento a su omnipotencia y cobra para el niño el valor de la castración.
Respecto a los avances que nombraremos en las conductas de Sylvie, cabe destacar que cada
uno de estos avances la angustiaba: la niña retomaba de inmediato sus frenéticos estereotipos. La
analista dice que “cada adquisición se “pagaba” con un recrudecimiento de la angustia, y por lo tanto
de los síntomas”.
La analista se dejaba llevar por lo que la niña traía a cada encuentro, improvisando nuevas
maneras de abordar el material dejando para mas adelante el momento de la reflexión.
Fijación
Uno de los acontecimientos importantes se da durante las primeras 6 semanas de vida en las que
Sylvie fue amamantada por su madre. Ella va a conocer una satisfacción social de la necesidad, ya
que su hambre es calmada de inmediato en un clima de dulce calor, de contacto estrecho de piel a
piel en los brazos de su madre y con su olor. Esta primera red de percepciones podría construir un
principio de construcción del cuerpo, sin embargo, Sylvie no conoce las miradas intercambiadas
durante el amamantamiento, el placer de los juegos que le siguen a la alimentación, los diálogos con
la madre, y toda esa red de significantes que se constituyen alrededor del objeto. Aun así, se
conformó la boca como zona del cuerpo sobre investida. Cuando la madre la abandona, Sylvie pierde
el único lugar de goce que la unía a ella, y este pasa a ser un lugar de sufrimiento, dolor y alaridos.
Lo nombrado anteriormente sumado a la falta del nombre del padre, ubica a la niña como objeto A en
el fantasma de la madre, y no como sujeto.
La autora dice que un episodio traumático que parece determinante en la eclosión de la psicosis
es la crianza que Georgette hace de Sylvie: “escuche unos aullidos espantosos, Sylvie estaba
atrapada sobre las rodillas de esa muchacha que le apretaba la nariz para hacerle abrir la boca y
hundirle en ella la cuchara de papilla. La pequeña se sofocaba, trataba de debatirse. Fue claramente
a partir de ese momento cuando la beba cambio, se puso triste… va a apagarse, va a quedarse
horas en el suelo golpeteando los flecos de la alfombra… ya no sonríe y no se lleva nada a la boca…
tiene una mirada gris, habriase dicho que ya no tenía ganas de vivir…”3 (relato desde la abuela
paterna). A partir de este suceso se generarán cambios en la relación entre la Señora H y la niña,
comprometiendo el futuro de esta última.
“La semana siguiente, en el momento de despedirse, mientras Sylvie estaba sobre sus rodillas,
me dijo “recordé el nombre de esa muchacha, se llamaba Georgette”. En ese preciso instante Sylvie,
presa de terror, se lanzó hacia atrás y cayo de las rodillas de su madre. Quedamos estupefactas
tanto una como la otra. Sin ninguna duda el nombre de Georgette había desencadenado este ataque
de pánico, cuando probablemente no había sido pronunciado desde la época del trauma. Era
evidente que ese significante había conservado todo su impacto angustiante a través del tiempo”4.
Esta cita justifica la influencia de dicha persona en la estructuración psiquica de la niña.

3
“Un niño psicótico” Anny Cordié. Pág. 22
4
“Un niño psicótico” Anny Cordié. Pág. 201-202
El encuentro de Sylvie frente al espejo
Lacan en 1949 propone que “la asunción de la imagen especular como de una matriz simbólica en
la que el yo se precipita en una forma primordial”
Hasta los 4 años Sylvie se desviaba al acercarse a un espejo y le daba miedo ponerse enfrente.
Un día se planta frente a el y hace con los brazos como gestos de nadadora. Se acerca, se mira y se
aleja sin que se angustie. Hace que se siente la analista en el piso, pone su cabeza frente al analista,
con sus cabellos tocándose, mira a ambas en el espejo y luego se acerca lentamente a su imagen.
Luego le toca el pecho y la boca y se arroja sobre ella diciéndole “mala, mala”. Esto produce una
regresión y agravamiento de los síntomas: otitis, pierde sus adquisiciones, no hace nada sola, no
duerme y grita durante la noche, no va mas al retrete y se niega a que llamen al médico.
El niño psicótico no conoció nunca una relación satisfactoria con el Otro que fundara su ser
primero, por lo que no encuentra entonces mas que un espejo ciego, reflejo de vacío de significación
que no lo mira en absoluto. La violencia, en efecto, desempeña un papel de primer nivel en la
psicosis, los pasajes al acto, agresivos indiscutiblemente, alivian a ese sujeto inmovilizado,
maniatado, bloqueado en su impotencia y su contradicción.
Tres meses después vuelve a acercarse al espejo, hace sentar en el suelo a la analista, pero esta
vez la obliga a que se tape la cara entre las rodillas. Empieza a intentar aprehender su imagen en
referencia al cuerpo de Cordié. Mas adelante exigió que las dos estuvieran de pie y realizaran juegos
en el espejo (saltos, muecas). Pretendía que haga lo mismo que ella frente al espejo y ante la
negativa del analista se provoca la colera de la niña.
La mirada que siempre conoció Sylvie es la de la madre, mirada que se desvía, que elude la
interrogación de la niña, mirada cargada de colera, asociada a una voz que grita imperativos, mirada
que fascina y aterroriza a la vez. El reconocimiento de su imagen lo hace sin la mirada, pero en
presencia del cuerpo de Cordié, y así va a hacer la experiencia de su autonomía en cuanto al cuerpo
en movimiento. Se enfrenta con la imagen que tanto le costo aprehender, a saber, se enfrenta la
separación de su cuerpo y el del analista, y a la vez lo que constituye su reunión: pareja madre – hija.
Se queda fascinada por la imagen de una boca y un pecho, visión insostenible.
Alrededor de los 5 años de vida, Sylvie empezó a utilizar el “yo”.
Este caso permite captar este imposible del cuerpo de la psicosis, donde lo real, lo simbólico y lo
imaginario no logran hacer nudo.
Angustia por la pérdida de heces
Al comienzo del análisis, Sylvie se reusaba a defecar en la escupidera, ya que exige hacer en los
pañales y guardar con ella sus excrementos, porque verlos desaparecer la hunde en angustia.
Anny Cordié presento juegos con plastilinas y durante mucho tiempo, la niña se negó a tocar la
plastilina, si bien aceptaba atribuir roles a los personajes que la analista modelaba bastamente. Esta
repugnancia obedecía, según la autora, al contacto y a los cambios de forma, así como no soportaba
ver a su madre manipulando la masa de tarta. Poco a poco, llego a poner sus manos sobre las de
Cordié cuando ella modelaba y por fin, comenzó a hacerlo ella misma, al mismo tiempo que
emprendía el dibujo. Paralelamente, las angustias concernientes a la perdida de sus excrementos se
atenuaban.
El lenguaje loco
Otro acontecimiento importante en el análisis de Sylvie es su lenguaje. El lenguaje apareció
bastante tarde en la niña, pero muy pronto si se considerase la gravedad de su psicosis. Las
primeras palabras pronunciadas en sesión fueron: “arena” y “pies Cordié”. “Papá” y “Mamá” ya
formaban parte de su vocabulario. Comenzó a hablar después de 7 meses de análisis, e hizo rápidos
progresos.
En el lenguaje psicótico aparecen ciertos significantes que se repiten e invaden el campo
psíquico, por ejemplo, en Sylvie había ciertas palabras que volvían con insistencia como el
significante “delantal”. Alrededor de los 10 años solo habla del delantal, quiere ser envuelta en los
delantales de su madre, cuando llega a la casa de la analista se precipita sobre la empleada
domestica para levantarle el delantal y le pregunta porque no tiene uno. Golpetea un pedazo de
plástico llamándolo delantal.
En este periodo, Anny Cordié menciona que durante la sesión “fabricaba con la plastilina unos
monigotes bastantes sumarios y le pedía que imaginara una historia. Todavía no tocaba el material,
pero aceptaba verme manipularlo. Ese día hice dos personajes, uno grande y otro pequeño, y le
pregunté que podía pasar verdaderamente entre ellos. Me conto entonces una historia de la que no
entendí nada, pero en la que advertía la aparición de ciertos significantes inhabituales en ella. Se
trataba de una galería, un sillón, una mama, un bebe, de música, de un delantal para sus nalgas”5.
Frente a esta historia narrada por la niña, la analista decide ir a consultarle a la Señora H acerca de
que galería hacía referencia Sylvie. Frente a esta consulta la madre de la niña se asombra ya que
todo esto correspondía a los tres meses de vida de la niña.
En el texto, Cordié menciona: “era verano y, en efecto, se había instalado en la galería, donde
había puesto sillones y un tocadiscos. En cuanto al delantal, me explica, que “por higiene”, usaba uno
grande, especial para cuidar a las niñas. Cuando cambiaba a Sylvie, la acostaba sobre él. Le gustaba
escuchar música mientras se ocupaba de las hijas. Había olvidado todo esto, y repite que es
imposible que su hija se acuerde de cosas tan antiguas.” 6
Todo lo nombrado anteriormente, confirma la precocidad de la fijación de ciertos significantes que
escapan a la represión, que, por lo tanto, no son sustituibles ni movilizables y reaparecen en lo real.
Fin del tratamiento
Sylvie abandonaba la infancia, y al parecer, por motivos particulares de cada uno de los
integrantes de la familia, la angustia por el porvenir se había apoderado de todos.
Cuando llego a los 11 años y entro en la fase prepuberal, el concurso de diversas circunstancias
cristalizo la inquietud de sus padres respecto a su futuro. La analista asistía a una repetición de lo
que había pasado ocho años antes, pero esta vez, el padre parecía el más preocupado y también el
mas decepcionado, en la medida en que, sin duda, había esperado una total normalización.
Fue en ese momento cuando se decidió la separación y la partida de la niña al extranjero.
Por último, en relación con lugar que ocupa la niña en la dinámica familiar, “va a tener su lugar en
el corazón de la vida pulsional y fantasmatica y de las figuras edípicas del deseo de su madre. Este

5
“Un niño psicótico” Anny Cordié. Pág. 200
6
“Un niño psicótico” Anny Cordié. Pág. 201
lugar designado va a revelarse inmutable, sin escapatoria, marcado por una verdad absoluta, que la
Señora H hereda de su padre y tal vez de la generación que lo precede. Con Sylvie va a retomar una
partida jugada con su propio padre, en una relación que excluía toda intervención de tercero”7.

7
“Un niño psicótico” Anny Cordié. Pág. 23
POWERS DIAGNOSTICO DE NIÑOS
UNIDAD I
LA ESPECIFICIDAD DEL DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO DE NIÑOS Y ADOLESCENTES
INACABAMIENTO ESTRUCTURAL:
- Es hablar de la personalidad como un proceso de construcción que se da durante todo el
ciclo vital.
- Sigue pautas ordenadas y previsibles
- Sucede de manera automática e involuntaria

en el psicoanálisis se van dando los estadios del desarrollo psicosexual:


Interjuego dinámico entre:
- Influencias prenatales
- avatares del nacimiento
- Desarrollo psicosexual
- Relaciones de objeto: todos juntos configuran una PRE- ESTRUCTURACION MENTAL
- La REORGANIZACION LIBIDINAL ADOLESCENTE hará cristalizar una VERDADERA
ESTRUCTURA PSIQUICA, equilibrada o no, como una organización global, formal y definida
de la PERSONALIDAD.

HISTORIA Y PREHISTORIA DEL NIÑO


- Freud y las series complementarias: LO CONSTITUCIONAL (factores genéticos y congénitos
MAS la disposición MAS las experiencias infantiles
- Esta en relación con la propia especificidad: un niño
- UN NIÑO NO ES SIN SUS PADRES (O SUSTITUTOS): SU HISTORIA
- ESTOS TIENEN SU PROPIA HISTORIA: SU PREHISTORIA

- Determinan que en el DIAGNOSTICO INFANTIL debemos considerar EL FUNCIONAMIENTO U


ORGANIZACIÓN PSIQUICA ALCANZADO al momento de la evaluación y NO ES UN
DIAGNOSTICO ESTRUCTURAL DE LA PERSONALIDAD.

- El DIAGNOSTICO INFANTIL TIENE CARÁCTER PROVISORIO y considera LAS POTENCIALIDADES


DE CAMBIO que le generaran el crecimiento y desarrollo.

LA TRANSFERENCIA Y CONTRATRANSFERENCIA EN EL TRABAJO CON NIÑOS Y ADOLESCENTES


- TRANSFERENCIA: proceso por el cual los deseos inconscientes se actualizan sobre ciertos
objetos, especialmente dentro de la relación analítica. Repetición de prototipos infantiles,
vivida con un marcado sentimiento de actualidad. Terreno donde se desarrolla la
problemática de la cura analítica. (DICC DE PSICOANALISIS)
- TRANSFERENCIA REAL: Los padres son mandados por otro, los médicos, escuela.. no
demandan ni se interrogan sobre el síntoma.
- TRANSFERENCIA SIMBOLICA: Están afectados por lo que sucede con el niño, se interrogan y
demandan, buscan un saber hacer que no poseen.
- TRANSFERENCIA IMAGINARIA: Consultan esperando que el profesional arregle algo que no
esta bien, no están dispuestos a interrogarse.

- CONTRATRANSFERENCIA : Conjunto de las reacciones inconscientes del analista frente a la


persona del analizado, y especialmente frente a la transferencia de este. ( DICC
PSICOANALISIS)

- Trasferencia con los padres

- Transferencia con los niños- adolescentes, acogida, escucha contención.

- Contratransferencia que deberá verse en el analisisdel profesional, para atender a los puntos
ciegos que se le abren de su propia historia.

DISTINTOS MODELOS TEORICOS Y SUS CONSECUENCIAS PARA EL TRATAMIENTO


- SIGMUND FREUD: Psiquismo profundo- inconsciente- aparato psíquico- tiempos
cronológicos- tiempos lógicos

- MELANIE KLEIN: Niño enfermo, No hay niño sano- psicosis y neurosis son experiencias
inevitables- ansiedad, posiciones- objeto parcial bueno – malo. De las ansiedades psicóticas
la neurosis seria el primer grado de cura. Cuando el niño nace tiene un yo incipiente, lábil
con mecanismos de defensa y puede establecer relaciones de objeto. El quantum de pulsión
de muerte debe ser tramitado para que no destruya la organización del niño y por eso se
proyecta afuera, el bebe pasa de un equilibrio absoluto a la desetabilizacion total en el
momento del nacimiento, que irrumpe con esa armonía que se tenia dentro del útero.
Posición esquizoparanoide objeto parcial frangmentado escindido y posición depresiva
objeto total. CLINICA el jugar como mejor tratamiento para la elaboración de la angustia. El
jugar es via regia de acceso al icc. Super yo precoz que se activa por medio del sadismo. El
super yo precoz amenaza con el aniquilamiento y la devoración (no con la castración)y es el
principal factor etiologico de las perturbaciones psicóticas y neuróticas. Los elementos
básicos del proceso analítico son la TRASNFERENCIA E INTERPRETACION, LA transferencia es
inmediata en niños pequeños , privilegia el concepto de fantasía icc. Descentra el campo del
Edipo como estructurante a favor de la angustia. Trabajo con el niño y padres afuera.

- ANNA FREUD: niño SANO. potencialidad en el yo del niño. Desarrollo predeterminado-


PREVENCION: pedagogía. Proceso desde la inmadurez hacia la madurez. Reacciones
neuróticas transitorias entre la neurosis y la psicosis. Se acerca con cautela al análisis de
niños. Introduce la idea de potencialidad que en un despliegue total y sin interferencias
llevaría a la salud, tiene la concepción de niño sano con promesa de desarrollo normal
donde hay TENDENCIAS INNATAS AL EQUILIBRIO, una vida pulsional pauta y conflioctos
esperables para cada etspa. El yo se hace mas fuerte cuanto mas adaptado. En cambio lacan
dice que tenemos un yo engañoso que nos hace caer en una ficción a partir de la misma se
construye una realidad. Progresivo crecimiento desde la inmadurez hacia la madurez sobre
líneas congénitas predeterminadas, TENDENCIAS INNATAS AL EQUILIBRIO. PREOCUOPACION
POR LA PREVENCION de la salud mental, donde implica detectar agentes patógenos antes de
que estos hayan comenzado su tarea nociva. CLINICA: como el niño no tiene conciencia de
enfermedad hay q generarla para q tenga noción, se acerca al análisis de niños con cautela y
planteo un periodo preanalítico destinado a generar la alianza terpaeutica y la trasnferencia
positiva, el segundo periodo es el d la cura. El analista ocupa el lugar de ideal del yo.

- FRANCOISE DOLTO/ MAUD MANNONI: NIÑO ATRAPADO. sintoma como expresión de


conflicto parental-conyugal.familiar//lacan, lenguaje importancia del discurso tanto del
niño como de los padres, lo reprimido en el niño es lo reprimido en los padres. Buscar que
realice su propia cadena de significantes. Niño atrapado en el discurso familiar.niño atrapado
en el discurso familiar, en las redes de interacción de la cual se hace el síntoma, el síntoma y
enfermedad pasan a ser la denuncia de un malestar colectivo. La constitución del sujeto se
hace en el otro. Las representaciones y significantes paternos que preceden al niño lo ubican
con un nombre y un lugar. El niño neurotico es portavoz de los fantasmas paternos, el deseo
icc es vehiculizado atraves del lenguaje y se inscrib en el psiquismo. No se trata de
culpabilizar a los padres sino de restituir una verdad que el síntoma denuncia y el sujeto
desconoce. CLINICA escucha privilegiada tanto en niño como en padres y sus discursos. Lo
reprimido en el niño es lo reprimido en los padres el analista no es juez ni pedagogo y DEBE
FAVORECER EL DESPLIEGUE DISCURSIVO DE LOS SIGNIFICANTES QUE PESAN SOBRE EL
NIÑO Y LO SIGNIFICAN.

- DONALD WINNICOTT: NIÑO CREADOR. Plantea la posibilidad innata de evolución creadora


que debe ser cuidada y sostenida por una identificación creadora materna para dar
continuidad, al ser la única garantía de salud. Sin relaciones consistentes de objeto se
organiza un falso self, alrededor de una angustia impensable, producto de una falla materna
constituyendo un ser que vive pero que no hace historia.función materna da la continuidad
al ser madre como garante de ese desarrollo esperable que se puede organizar en verdadero
self, de lo contrario falso self. Holding hallding y presentación de objeto, niño como creador,
posibilidad innata de evolución creadora. Objeto transicional. ES importante que la madre
peda generar la ilusión de queb el mundo lo crea el niño y después sacarlo. CLINICA el
analista debe creer en la naturaleza humana yv en el desarrollo , esto es rápidamente
captado por el paciente. El terapeuta reresenta un fenómeno transicional PORQUE POR UN
LADO ENCARNA EL PPIO DE REALIDAD Y POR OTRO ES OBJETO SUSTITUTIVO EN LA FANTASIA
DEL PACIENTE. EL PROCESO ANALITICO ES UN DE-DESARROLLO se puede re hacer lo hecho y
lo no hecho, adapta su técnica a cada caso particular

- ARMINDA ABERASTURY: desarrollo de técnicas, hora de juego diagnostica terapéutica-


grupos de orientación de padres.

- J BOWLBY: teoría del apego : vínculos estables con un adulto protector.la observación de las
diferentes perturbaciones emocionales en niños separados de sus familias lo llevo a
investigar y SOTENER LA NECESIDAD PRIMARIA DE LA ESPECIE HUMANA DE ENTABLAR
VINCULOS ESTABLES CON LOS CUIDADORES O PERSONAS SIGNIFICATIVAS. Concluyo que el
mantenimiento de la proximidad de un individuo inmaduro con un adulto de su especie
caso siempre es la madre, tiene gran valor para la supervivencia, brinda protección contra
los deporedadores. LA SALUD esta relacionada con la capacidad del individuo de reconocer
figuras adecuadas que permitirán darle una base segura y le darán su capacidad de colaborar
con el establecimiento de una relación mutuamente gratificante.
- RENÉ SPITZ: vínculos tempranos evaluación de lactantes angustia del 8vo mes, hospitalismo.
- WILLIAM BION :función de reviere materno elementos beta y alfa, función alfa.

CARASTERISTICAS DEL PSICOLOGO INFANTIL


- Darse a conocer en la primer entrevista

- Sentirse disponible para el y que nos sienta disponibles, podemos agacharnos para q
estemos a su altura o en caso de adolescentes usar códigos de los adolescentes.

- No jugar a ser amigos ni maestros

- Mostrar que tomamos en serio todos sus dichos y sus producciones

- Mucho cuerpo disponible

UNIDAD II
EL DIAGNOSTICOS DE NIÑOS Y ADOLESCENTES
CRITERIO DIAGNOSTICO: SINTOMAS Y TRASTORNOS
- LA INCOMPLETUD DEL APARATO PSIQUICO del niño nos lleva a estudiar la modalidad de
funcionamiento psíquico y el grado de organización mental, para arribar a un diagnostico
infantil

- Podemos discernir si el niño ESTA SIGUIENDO EL ORDEN DE ORGANIZACIÓN PSIQUICA


ESPERABLE para su complejizacion o ESTA DETENIDO EN UNA MODALIDAD PRIMITIVA Y
DESCOMPLEJIZANTE.

SINTOMAS:
- Producto psíquico complejo, que implica que la represión ha operado generando una
división topica y que implica la existencia de representaciones conscientes e inconscientes.

- EL CONFLICTO entre las instancias psíquicas (yo- ello-super yo) se resuelve por medio de la
represión y se hace presente en la consciencia bajo la forma de RETORNO DE LO
REPRIMIDO. ( propio de organizaciones neuróticas)
TRASTORNOS:
- Designa fallas en la organización temprana del psiquismo, e involucra directamente a la
interacción del niño con sus objetos significativos, especialmente con el objeto materno. (
propio de organizaciones psicóticas y limites)
Trastornos que desarrolla BEATRIZ JANIN:
- Trastornos en la diferenciación adentro afuera: no diferenciación de estimulo y pulsión
- Trastorno de la erogenizacion: considerar al niño solo como un cuerpo a ser atendido
- Trastorno en la constitución de ligaduras: función materna como espejo
- Trastornos en la atribución de significados: mama que no puede decodificar y dar sentido
- Trastornos en la constitución de una imagen unificada de si: niño que no ocupa el lugar de
objeto amado, por lo general tienen dificultad motriz, torpeza. No ven a su mano como
extensión de su propio cuerpo, no pueden delimitar las partes de su cuerpos.
- Fallas en la salida del narcisismo: no puede abandonar el lugar de ideal para la madre.
- Efectos de identificación masiva: es igual a mi

- ESTAS CONSTRUCCIONES PUEDEN SER FACILITADORAS O DETERMINANTES EN LA


CONSTRUCCION DEL PSIQUISMO TEMPRANO DE PATOLOGIAS DE DEFICIT O DESVALIMIENTO
EN LA INFANCIA

- NO PODEMOS DEJAR DE LADO OTROS FACTORES INTERVINIENTES: LO GENETICO,


PREDISPOSICION HEREDITARIA, LO CONSTITUCIONAL, LO CONGENITO Y EL AMBIENTE
(SIGMUND FREUD)

DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DE LAS MODALIDADES DE FUNCIONAMIENTO PSIQUICO


- A partir del marco conceptual del psicoanálisis , utilizado como metodología para la
evaluación diagnostica
- TENEMOS EN CUENTA:
- Desarrollo yoico y sus funciones
- Desarrollo pulsional
- Identificaciones y su relación o no con la resolución de la conflictiva edípica
- Tipo de relación objetal y modalidad vincular
- Modalidades defensivas normales y patológicas

- TODOS ESTOS DATOS NOS PERMITEN distinguir FUNCIONAMIENTOS PSIQUICOS normales y


evolutivos , de otros patológicos como las organizaciones neuróticas. Psicóticas y limites.

RECURSOS DEFENSIVOS ESTRUCTURANTES


- La represión
- Rechazo repudio o DESESTIMACION
- DESMENTIDA O RENEGACION

PREORGANIZACIONES NEUROTICAS
- CONFLICTO
- SINTOMA
- DEFENSAS
PSICOSIS INFANTIL U ORGANIZACIONES PSICOTICAS
Anclaje en el estadio oral, defensa desestimación de la realidad, conflicto con la realidad externa.
- CONFLICTO
- SINTOMAS
- DEFENSAS
PATOLOGIAS LIMITE, ACTUALES, DE DEFICIT O DESVALIMIENTO
- CONFLICTO
- SINTOMAS
- DEFENSAS
- Fallas en la constitución del narcisismo secundario
- Desestimación del afecto
- Dando como resultado un yo restrictivo

CONSULTA INICIAL- ENTREVISTA CON PADRES- ENTREVISTA VINCULAR- ENTREVISTA FAMILAR


- Un niño llega a la consulta con el analista por las resonancias que genera en un adulto
- Freud advierte que debemos contrariar a ese adulto o adultos que lo traen a consulta,
especialmente si son los padres. Demandan que se cure a su hijo y que no les ocasione
dificultades a sus padres, tras la curación el niño emprende su propio camino entonces los
padres quedan mas insatisfechos que antes
- son los padres quienes los llegan a las consultas y son ellos mismos lo que luego los sacan,
esto muestra las vicisitudes del deseo del amor, del goce de los padres (flesler)

ENTREVISTA A PADRES
- Instrumento fundamental (BLEGER)
- Diferencia anamnesis medica
- Estilo dirigida- semi pautada- motivo de consulta
- Historia del niño- relaciones familiares
- Un día en la vida del niño ( ABERASTURY)
- Padres separados

PRIMER ENCUENTRO CON EL NIÑO- MANNONI


- La entrevista con los padres permite esclarecer una cierta estructura familiar , la entrevista
con el niño facilita la comprensión de una situación y es sumamente importante el dialogo
que se establece luego con la familia

- Se nos pide que clasifiquemos a este niño, lo que se busca con ello es calmar la angustia
parental “El niño inmovilizado a veces en una especie de pánico , tambien espera la palabra
del psicólogo , para que le diga que hacer, lo que tiene que desear hacer, esta trampa es
precisamente la que se debe evitar hacer.

- Se debe ayudar al niño a reconocerse, es importante evitar manifestar nuestra opinión sobre
lo que el debe hacer, para no perpetuar una historia familiar de la que el niño no puede
despegarse. ESCUCHAR, PREGUNTAR,SOPORTAR SUS SILENCIOS.

- LOS ANALISTAS debemos poder ESCLARECER EL SENTIDO DEL SUFRIMIENTO DEL NIÑO o de
su trastorno, en la historia misma de los dos padres. El niño sensible a todo LO NO DICHO
POR SUS PADRES , logra a través de esta confrontación la POSIBILIDAD DE UN NUEVO
COMIENZO ….. COMO SER AUTONOMO, NO ALIENADO EN EL DESEO DE LOS PADRES.

- Después de realizar la entrevista inicial con padres , el niño y la familia, seleccionaremos y


administraremos las técnicas psicológicas especificas, o test, teniendo en cuenta quien
realizo la derivación, cual es el motivo de consulta, cual es la historia del niño y la historia de
la familia, y como es su medio sociocultural.

- HORA DE JUEGO DIAGNOSTICA

- DIBUJO GARABATO- MODELADO.ESCRITURA-SUEÑOS-VERBALIZACIONES

ADOLESCENCIA- SUSANA QUIROGA


- Reorganización psíquica en la adolescencia. Duelos. Confrontación generacional. Crisis con
los padres. Lo trasngeneracional.
- La adolescencia puede ser definida desde diferentes puntos de vista:
- Hecho biológico: momento de ciclo vital caracterizado por el crecimiento del cuerpo y
comienzo de funcionamiento de las hormonas sexuales
- Proceso psicosocial: que varia según las culturas, en la nuestra dura aproximadamente 20
años
- ETAPAS CRONOLOGICAS:
- PREPUBERTAD: 8 A 10 años
- PUBERTAD: 10 A 14
- ADOLESCENCIA TEMPRANA: 13 A 15
- ADOLESCENCIA MEDIA: 15 A 18
- ADOLESCENCIA TARDIA: 18 A 28 AÑOS
ES UN PROCESO ESENCIALMENTE DE CAMBIOS Y POR LO TANTO DE TRANSICION
- Tanto para el adolescente como la familia es el momento de la vida en que se presentan
problemas nuevos y con menos tiempo para resolverlos.
- Su apariencia adulta requiere que actue como tal, cuando aun no tiene recursos psíquicos
para hacerlo
- Es el pasaje de la niñez a la adultez
- La conducta del adolescente por lo general abruma a los adultos a los padres porque no
pueden proyectar cual será en el futuro el destino de esos comportamientos caóticos
- Apariencia de desaliño
- Desafio a la autoridad de los adultos, maestros, padres, coincide con el deseo de
independencia que todavía aun no se logro y pretende lograrlo a través del no de todo lo q
le habían enseñado
- Conductas que ponen en peligro su integridad física, actuaciones sexuales prematuras,
fugas del hogar, usos del auto,acciones riesgosas para demostrar poder, especialmente en
la adolescencia temprana y media.
- Este pasaje es arduo o difícil en cuanto A TAREAS PSIQUICAS:
- DE LA ENDOGAMIA (intimidad familiar) a la exogamia (códigos de la cultura)
- Logro de la madurez sexual (asimilación psíquica de los cambios morfológicos y fisiológicos
del cuerpo, con madurez genital y estar apto para la conservación de la especie)
- El encuentro intrapsíquico y exterior con el objeto heterosexual
- Desenlace eficaz del narcisismo positivo ( derivado de las investiduras del objeto
homosexual, que permita la transformaciónes psíquicas desplazadas hacia la realización
laboral e intereses sociales.
ADOLESCENCIA TEMPRANA
8 a 15 Años
- Los cambios de conducta y físicos tienen tambien influencia reciproca entre lo psíquico , lo
biológico y lo social
- Ritmo y aparición de caracteres primarios y secundarios corporales determinados por los
sexos
- En las niñas antes que en el varón problemas de relación entre ellos
- Las varones las ven como muy desenvueltas, intrusivas y se alejan de ellas .
- Ellas los ven como huidizos , chiquilines, inmaduros. Acoso burlas y humillaciones como
venganza de ambos lados.
- Aparcicon de la menarca menstruación de 9 a 11 años
- PREPUBERTAD : incremento de actividad motriz
- Psicológicamente cambios en los juegos y verbalizaciones de mayor contenido sexual.
Crecimiento corporal y puesta en marcha de las glándulas sexuales.
- PUBERTAD: cambios corporales visibles. Órganos preparados para la reproducción. Apareicia
física femenina y masculina, importante en la atracción de los sexos y formación de parejas
- ADOLESCENCIA TEMPRANA O PROPIAMENTE DICHA: los cambios no son tan notorios
exteriormente, aumento de talla, de vellosidad,el niño se ha transformado en adulto.

ADOLESCENCIA MEDIA
15 p 18 AÑOS
- Su finalización coincide con el egreso del colegio secundario. Conducta mas ordenada en
cuanto a cumplimiento de sus obligaciones escolares.
- ESTABILIZA el proceso de crecimiento para salir en busca del otro, mediante desplazamiento
de investiduras libidinales desde el propio cuerpo hacia el objeto (homo o heterosexual)
- Se busca un vinculo de intimidad
- VINCULOS CARACTERIZADOS POR EL AMOR Y LA IDENTIDICACION FRATERNA , con fidelidad a
un líder idealizado
- Cuando rompe LOS VINCULOS DE MASA , propios del contexto de la escuela secundaria que
le daban una pertenencia a la manera de un limite corporal y constituido como cuerpo social,
EL ADOLEXCENTE COMIENZA SU PASAJE HACIA LA ADOLESCENCIA TARDIA.

ADOLESCENCIA TARDIA
18 a 28 años
- Las problemáticas que debe resolver en esta etapa lo encuentran con mayores y mejores
herramientas para enfrentarlas.
- LOS CONFLICTOS DE ESTA ETAPA SON:
- Discriminación entre quienes son los padres y quien soy yo
- Desasimiento de la autoridad de los padres, que se da no como lucha generacional (como en
la adolescencia media) sino como delimitación de subjetividades
- Deseo de establecimiento de vivienda independiente
- Deseo de independencia económica
- Deseo de constituir una pareja estable
- Logro de la orientación vocacional y o profesional

ERIKSON
- Impacto de la cultura , la sociedad,y la historia en el desarrollo de la personalidad
- Cada etapa del desarrollo se caracteriza por una CRISIS que debe resolverse, un CONFLICTO
QUE PERMITE EL DESARRROLLO INDIVIDUAL
- CRISIS: momento criticodel desarrollo, de decisión entre avance y retroceso, de
INTEGRACION O DESINTEGRACION
- En la resolución de esos conflictos encontramos potencial para el fracaso si no logra superar
el conflicto propio de esa etapa vital
- Estado de la identidad de yo : se modifican a medida que la persona se desarrolla. Se definen
en función de dos dimensiones: CRISIS Y COMPROMISO
- Logro de IDENTIDAD
- Acepta asumir los planes de otra persona. EXCLUSION
- MORATORIA: aun esta en crisis. Se dirige al compromiso
- DIFUSION DE IDENTIDAD : evita a toda costa el compromiso

PETER BLOS “PSICOANALISIS EN LA ADOLESCENCIA”


- Mecanismo adaptativo de la regresión
- Se logra si el ambiente brinda apoyo
- Adolescente susceptible a un estallido emocional patológico
- Adolescencia como segunda individuación: segundo cambio
- El primer cambio fue a los 3 años cuando completa diferenciación yo-no yo
- DESPRENDIMIENTO DE LAS FIGURAS PARENTALES , camino a las relaciones objetales adultas
(EXOGAMIA)
- Surgimientto del ROL SOCIAL, SENTIDO DE FINALIDAD Y ADECUACION
- HALLAZGOS DE NUEVAS IDENTIFICACIONES, LEANTADES Y RELACIONES INTIMAS
- Síndrome de adolescencia prolongada
- Persisten conflictos infantiles tempranos y egodistónicos
- Bloqueo típico en el adulto joven: esperan que la vida le soluciones o elimine un conflicto, o
una situación benefica le de alivio, si pudiera vivir en Europa… si tuviera un buen trabajo…
etc

PRIMERAS ENTREVISTAS CON EL ADOLESCENTE Y SUS PADRES


MAUD MANNONI
- La entrada de los padres con su hijo, en el consultorio del analista. Representa un signo de
que se busca ayuda de un tercero, a quien tambien se lo vive como un juez, como un
confidente, perseguidor o salvador supremo. Se desea que ese tercero tome partido
- El analista no pretende dar un significado a tal o cual trastorno, sino que busca confrontar la
toma de posición del sujeto a través de su mundo de fantasías con un sistema que es del
orden del significante.
- Importancia de SABER QUE LUGAR OCUPA EL NIÑO O ADOLESCENTE EN LA FANTASIA
PARENTAL : para que los padres puedan aceptar después en el transcurso del tratamiento,
que el niño o adolescente tenga un destino propio. Un niño sano obtienen esta autonomía
mediante crisis de carácter , mediante oposiciones espectaculares. El niño adolescente
neurotico paga este deseo de evolución personal incluso con hasta un daño orgánico , que
puede ser serio. Madre e hijo deben ser considerados en el plano psicoanalitico, la evolución
de uno es posible solo si el otro la puede aceptar.

- CONSIDERACIONES DE ENTREVISTAS CON PADRES: (Silvia TOMAS) el trabajo del analista


implica tambien una relación transferencial a sostener con los padres. Se trata de una
implicación posible de estos padres en sus discursos , que ira ciñendo significantes
privilagiados en dicha consulta. CAMPO TRASNFERENCIAL COMPLEJO, VER QUE LUGAR
OCUOA EL NIÑO EN LA ESTRUCTURA DE ESOS PADRES

- LA CLINICA ADOLESCENTE PLANTEA UNA CUESTION DIFERENTE: como posicionarnos en


relación a la función paterna. Cuando un adolescente consulta, es empujado por sus padres,
y la operación de la pubertad esta en un impasse

UNIDAD III
ABORDAJES TERAPEUTICOS
- Los abordajes terapéuticos deben responder a la valoración diagnostica del caso
- MOTIVO DE CONSULTA: determinara el modelo de abordaje, en función del nivel de
urgencia, riesgo para el niño o adolescente, daño presente, o futuro posible.

- En primer lugar responderán al: DIAGNOSTICO DE LA ORGANIZACIÓN PSIQUICA DEL NIÑO


O ADOLESCENTE. Si es complejo o descomplejizacion. Entonces veremos si realizar
ABORDAJES CONSTRUCTIVOS (TRASTORNOS) o ABORDAJES DECONSTRUCTIVOS (En el caso
de los SINTOMAS)

- LA ORGANIZACIÓN FAMILIAR: la funcionalidad parental , el conflicto.crisis decidirán acerca


de la capacidad para sostener un tratamiento, de que tipo y el grado de participación que
deberá tener la familia y sus subsistemas en el tratamiento y si debe realizarse abordaje
familiar.

ABORDAJE CONSTRUCTIVO-DECONSTRUCTIVO

- LA TERAPEUTICA CONSTRUCTIVA se aplicara con los pacientes en los que diagnostiquemos


con un TRASTORNO , ese aparato psíquico con dificultades en el camino de la subjetivación,
que requiere ser completado, para poder salirse de la disyuntiva con el primer ser
importante de su historia: quien cumpla el rol materno y que ha sido motivo de su patología
- Psicoanaliticamente se debe interactuar con el paciente de manera EMPATICA, DE MUCHO
CONTENER A FIN DE ACOMPAÑARLO en el ARMADO DE UNA ESTRUCTURA MAS DEFINIDA
Y ESTABLE.
- Necesidad de BRINDAR PALABRA a SIGNIFICADOS y situaciones que el paciente no tiene(
discurso del déficit) a als experiencias, que serán significantes que lo conducirán a otros
significantes.

- LA TERAPIA DECONSTRUCTIVA: en cambio será de uso con los pacientes que presenten
SINTOMAS , un aparato psiquico mas desarrollado pero con sus instancias YO-
ELLO-SUPERYO en conflicto, donde ese SINTOMA ES LA FORMACION DE COMPROMISOque
supone lo libera pero a un costo muy alto

- Siguiendo EL MODELO DE LAS CAPAS DE CEBOLLA FREUDIANO, con la escucha atenta en la


transferencia, de las fallas del inconsciente, el profesional apuntalado teóricamente en el
psicoanálisis lo acompañara a desandar esas formaciones QUE LE ORIGINARON SU PADECER.

- Es importante DESATASCAR LA CADENA DE SIGNIFICANTES ESTABLECIDA PARA QUE


EMPIECE A ARMAR SU PROPIA CADENA, EN RESPUESTA A SU DESEO.

- La DECONSTRUCCION es una estrategia de critica frente a un discurso , para intentar poner


en evidencia los sentidos que los sustentan. PROPONE LA CONSTRUCCION DE UN SENTIDO
NOVEDOSO con los significantes.

UNIDAD IV
MALTRATO INFANTIL:
- Es toda conducta que por acción u omisión produzca un daño físico o psíquico en una
persona menor de 18 años, afectando el desarrollo de su personalidad. Es una CONDUCTA
INTENCIONAL Y REITERADA.
TIPOS DE MALTRATO
- FISICO: implica el uso de la fuerza física que va desde una cachetada (aceptada
culturalmente como forma de corrección de conductas), seguida de distintos tipos de
golpes, empujones y hasta lesiones graves que pueden provocar hasta la muerte del niño o
joven.
- EMOCIONAL: conductas de desvalorización, humillación, que crean miedos y culpas en los
niños o jóvenes. No respetarlos como personas, insultarlos, encerrarlos en sus habitaciones ,
lastimar o matar a sus mascotas, ser indiferentes a sus demandas de sueño, juego o
alimentación, hacerlos participar en las peleas de adultos, sobreexigirlos, hacerles realizar
trabajos que impliquen un riesgo para sus vidas , obstruir su desarrollo, (sobreproteccion)
- ABUSO SEXUAL situaciones en las que un adulto utiliza con un nuño o joven para satisfacción
sexual. Puede implicar o no contacto físico. Violación, toqueteo de zonas erógenas, o el
pedido de realizar actividades sexuales como pornografía infantil, exhibicionismo.

COMO IDENTIFICAR QUE UN NIÑO O ADOLESCENTE ES MALTRATADO


El maltrato y abuso no siempre dejan huellas físicas que sean fácilmente visibles pero si dejan su
marca en la conducta del menor . es importante un actitud receptiva del adulto ante la situación
y que los ayude a confiar
- Creer en la palabra del niño o joven
- No culpabilizarlo
- Consultar con otros profesionales
- Recurrir a las autoridades correspondientes

INDICADORES FISICOS
- Marcas de castigos corporales
- Accidentes frecuentes
- Alteración de patrones normales de crecimiento y desarrollo
- Persistente falta de higiene y cuidado personal , porque los padres no los atienden eso es
maltrato
INDICADORES EN LA CONDUCTA
- Temor al contacto con adultos
- Comportamientos agresivos o retraimientos no propios de la edad
- Cambios en el rendimiento escolar y social , desde distracción hasta falta de interés por el
juego
- Frecuentes quejas somáticas , dolor de cabeza, estomago
- Falta en la atención de cuidado de su salud en general
INDICADORES EMOCIONALES
- Pasividad, timidez, problemas de aprendizaje
- Inhibiciones en los juegos
- Comportamientos regresivos como succión del pulgar , perdida del aprendizaje del control
de esfínteres, hacerse encima
- Comportamientos autodestructivos, intentos de suicidio, fugas del hogar
INDICADORES DE ABUSO SEXUAL
- Solo lo comentan en caso de poder a una persona de suma confianza, el 99 % de los casos
suceden de forma intrafamiliar o allegados a la familia
- Posee conocimientos sexuales inusuales para su edad
- Presenta lastimadura en sus genitales
- Dificultad para caminar o sentarse
- Pobre relación con los niños de su edad
- Fugas frecuentes
- Grave desestructuración de la personalidad
- Embarazo precoz
- DADO QUE TODO TRAUMA DESBORDA AL APARATO PSIQUICO , toda SITUACION DE
VIOLENCIA que un niño o adolescente padece a manos de adultos provoca una serie de
síntomas asociados al estrés postraumatico_ con reexperimentación del hecho traumático,
temores y evitación, entumecimiento emocional, alteraciones en la memoria, terrores
nocturnos , comportamientos desorganizados , síntomas físicos varios.

ESTRATEGIA DIAGNOSTICA
- Se entrevista al que denuncia, maestros , pediatra, psicólogo
- Entrevista con el adulto útil, quien le otorga credibilidad al menor y ayuda en la investigación,
abuelos hermanos, tios vecinos, etc
- Entrevista niño o adolescente abusado individualmente, darle mayor confianza y tranquilidad
de una escucha atenta y no generadora de culpas. Ayudao por hora de juego según la edad
con materiales apropiados y técnicas que lo ayuden y nos ayuden a comprender la situación
denunciada
- Estrategias para la protección del menor
- Entrevista familar, en caso de ser posible con co terapeuta
- Examen físico según el caso, trabajo intercisciplinario generalmente en hospitalkes o
instituciones medicas
- Entrevistas con el abusador
- Indicación terapéutica para el menor y resto de la familia

AFECCIONES PSICOSOMATICAS
- EL DIAGNOSTICO diferencial en psicosomática es necesario pirque proporciona conocimiento
sobre el funcionamiento psíquico que privilegia la via de decarga.
- La enfermedad somática puede insertarse en cualquier estructura o funcionamiento psíquico
en cualquier momento de la vida
- Los factores herediarios genéticos constitucionales papel importante en lo q es el órgano de
choque es decir la función de vulnerabilidad o no somática
- El fenómeno PSICOSOMATICO es la expresión muda de fallas representacionales
- LA AFECCION SOMATICA ES UN TRASTORNO, trastorno da cuenta de una insuficiencia en la
cap simbiolica,implica la enferm somática que HAN REBASADOLAS POSIBILIDADES DE
SIMBOLIZACION DEL SUJETO. FALLAS EN LOS PROCESOS DE SIMBOLIZACION, EL LUGARC DE
LA SIMBOLIZACION FUE OCUPADO POR SOMATIZACIONES

PROCESO DE MENTALIZACION INCIPIENTE 2 AÑOS Y MEDIA. Nivel mas evolucionado en la


introyección y proyección en el contro,l de las emergencias fantasmáticas

INTERACCIONES PATOLOGICAS DE LA INTERACCION PRIMARIA MADRE HIJO QUE


SOBREVIENEN POR LA SOBRECARGA O SOBREESTIMULÑACION DE LA EXCITACIÓN POR
FALLAS EN LA BARRERA ANTI ESTIMULO. LA MADRE NO LOGRA CUMPLOIR CON LA FUNCION
REGULADORA ESPERRADA.
El juego en la sesión (JANIN):

● Pulsiones, destinos pulsionales, fantasías y pensamientos se entraman en


el juego infantil. 

● Para que una acción tenga carácter de juego debe estar ligada al placer.

● Repite para dominar lo displacentero, pero también lo placentero -cuando


este tiene algo de exceso-, porque la vivencia no se ha podido ligar a
otras representaciones, e implicó un cierto desborde pulsional. También
como intento de reencuentro con lo mismo. Pulsión de dominio y principio
de placer.

● El jugar implica una búsqueda de placer pero mediatizado.


● El juego supone la realización deformada del  deseo, la sustitución en una
cadena de representaciones, los destinos pulsionales tempranos, la
construcción de un producto nuevo en base a una historia, el apoyo en
objetos tangibles del mundo y la posibilidad de ligar lo que irrumpió sin
palabras.
● Se enlaza a la creación-recreación. El juego del carretel está posibilitado
por la ausencia materna, que no tuvo que haber sido traumática para
poder ser representada.
● El jugar es efecto de un cierto estado psíquico, de un nivel de
estructuración del aparato, pero a su vez el juego en su desarrollo mismo,
constituye al que juega, habilitándolo a desplegarse y a posicionarse como
sujeto.

● Tipos de juego:

    - Juego de presencia-ausencia: se trata de la repetición transformadora,


de la simbolización de la ausencia. Sostener ese jugar del niño, abrir ese
espacio, es ya una intervención estructurante. Verbalizar fantasías, etc…

● El tipo de pensamiento predominante está ligado a la acción -prevalece el


preconciente cinético-, nuestras intervenciones deberán ligar palabras y
acciones.

● Funcionamiento psíquico signado por la oposición ausencia-presencia, por


un devenir pulsional en el que la vuelta sobre sí y el trastorno
pasividad-actividad son fundamentales.
● En este movimiento se va estableciendo la diferencia yo-no yo, el clivaje
entre el sujeto y el objeto y entre la madre y aquello que la representa.
● En las sesiones: juego a las escondidas, esconder elementos para
buscarlos, prender y apagar la luz.
● El niño que no puede suponer que el otro va a estar si él no lo ve , no
puede jugar a las escondidas , porque se angustia frente a la ausencia.
Saber que está, posibilita la búsqueda. Suele ser un juego inaugural de
otros.
● Es el analista el que significa una acción como juego.

 - Juego de personajes. Escenificación del mundo fantasmático: escenifica


vivencias y fantasías. Intervenir interpretando fantasías, o hacerlo desde uno de
los personajes (deseos, temores, dolores). Los niños suelen hablar de sí mismos
hablando de otros. Posibilidad de ocupar lugares en el movimiento identificatorio.

     - Juego reglado. Sujeción a normas y leyes: supone cierta estabilización


de la divisoria intersistémica, con la constitución de las tres instancias como
diferenciadas. Los deseos incestuosos, prohibidos, así como toda la sexualidad
infantil reprimida, insistirán de modo deformado.   Cada niño utiliza el juego
reglado del modo en que puede, ahí aparece lo que nos quiere decir.
HIPOTESIS DE KLEIN SOBRE EL JUEGO

● Como modo de representación indirecta de fantasías, deseos y


experiencias.

● Lenguaje similar al de los sueños.

● Como descarga de fantasías masturbatorias.

● Obedece a la compulsión de repetición (tendencia perseverativa del juego


y control de las situaciones traumáticas).

● Juegos de personificación (proyección), producen alivio de la presión


superyoica.

● Sentimientos de culpa a partir de un superyo primitivo, producen


inhibición del juego.

● El juego es una sublimación.

● Simbolización, sublimación y reparación están en la base de la actividad


yoica que sustenta el juego.

● Sublimación señala la capacidad de la pulsión sexual para reemplazar un


objeto sexual por otro no sexual. 

● La formación de símbolos conduce a la sublimación. A través de la


ecuación simbólica: cosas, actividades e intereses se convierten en tema
de fantasías libidinales.

● La simbolización construye la relación con la realidad: 

                    para ello es fundamental la capacidad del yo para tolerar la


angustia.

●  una excesiva y prematura defensa del yo contra el sadismo, impide el


establecimiento de la relación con la realidad y el desarrollo de la vida de
fantasía.

● El juego es en sí mismo el resultado de una de las primeras


sublimaciones.
● Para ella, el juego es uno de los modos en que la agresión puede
expresarse legítimamente. Se ataca al adversario temporariamente lo que
ayuda a disminuir la culpa.
● El juego proporciona criterios diagnósticos de salud y enfermedad en los
niños: 
            - en la normalidad mayor equilibrio entre la fantasía y la realidad. 
            - en la neurosis hay un compromiso con la realidad. Dificultades en el
aprendizaje e inhibición en el juego por sentimientos de culpa (inhibición de la
fantasía).
            - en la psicosis no hay juego propiamente dicho.

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