Está en la página 1de 4

Keynes, J. (1919). Las Consecuencias Económicas de la Paz.

Barcelona: Crítica
Reseña

Paula Andrea Acevedo Rueda


Curso: Historia del pensamiento económico II
Facultad de Ciencias Humanas
Escuela de Economía y Administración
Universidad Industrial de Santander
Noviembre 2021

John Maynard Keynes, economista inglés, gran hombre influyente en la economía y

política del siglo XX donde sus ideas repercuten aún en la actualidad. Keynes fue un gran

intelectual, orador, tertuliano y además relator de los problemas económicos y políticos de

su tiempo por medio de sus obras. Sus intereses en los temas se deben al gran influjo de su

maestro Alfred Marshall quien lo aconsejó y encaminó en el mundo de la economía.

Keynes laboralmente se destacó como administrador colonial, específicamente en la oficina

del Sistema Financiero Indio, en la Universidad de Cambridge se dedicó a la teoría de

probabilidad y docencia, más adelante estuvo como consejero del Ministerio de Hacienda

británico y delegado británico en la Conferencia de Paz en París.

Con su obra “Las Consecuencias Económicas de la Paz”, Keynes muestra al público en

general su pensamiento y análisis político-económico por medio de historia y estadística

planteamientos comprensibles para toda persona, obra que basa en sus vivencias como

delegado británico en la Conferencia de Paz en París, cargo al que más adelante renuncia.

El libro se desarrolla finalizando la primera guerra mundial (1918-1919) donde pactaron

encuentros en los que Keynes estuvo presente, las conferencias a las que el asistió fueron de

mucha importancia debido a que allí se tomaron decisiones con relación a las reparaciones
de guerra, los términos en los que iban a quedar vencedores y vencidos y la nueva

cartografía.

Este es un libro donde Keynes, con su crítica a las estrategias que se plantearon para la paz

termina presentando predicciones que hacen ver un resurgimiento bélico. En los primeros

capítulos se narra la Europa antes de la guerra, a mediados del año 1870 donde Alemania

empieza a florecer como potencia y aumenta notablemente su población, se duplica su

producción en la parte industrial especialmente en acero y carbón, tanto es su acumulado

para la época que se convierte en proveedora a varios países, abastece del material primario

para la producción de energía de la época, Keynes precede y se apoya en estos

acontecimientos para proyectar su visión en cuestiones económicas, saber las bases de la

economía de los países antes y después de la guerra para poder hacer una comparación y un

recuento de lo que se perdió y ganó en medio del conflicto; posterior a esto Keynes ahonda

ya en Conferencia de Paz, con su visionar joven empieza a describir a los hombres que

serán responsables del cese y reparación de la guerra, hombres que cabe recalcar son

guiados por políticas del siglo anterior, sumado a esto un choque conceptual y cultural entre

el viejo y nuevo mundo pues, está presente Estados Unidos en este congreso con los

famosos catorce puntos del presidente Woodrow Wilson que viene con un aire humanista

sin embargo, Europa no está muy dispuesta aceptar recomendaciones, prefiere el apoyo de

provisiones en armas y alimentos que brindaba Estados Unidos en estas causas. Otros de

los intereses que destacó Keynes fueron aquellos intereses personales que prevalecieron

entre los negociadores de paz en Versalles, especialmente por parte de los franceses pues

fueron ellos los que promulgaban las demandas más duras, pero fingían hacer un arbitraje,

según ciertas circunstancias e intereses para obtener ganancias o para expresarse ante los
demás como mesurados. Aquellos principios de paz franceses, que defendió Clemenceau,

se resumen en el siguiente fragmento que Keynes escribe en su libro: “El alemán no

comprende ni puede comprender nada más que la intimidación; que no tiene generosidad

ni remordimiento en los tratos; que no hay ventaja que no sea capaz de utilizar, y que por

su provecho se rebajará a todo; que no tiene honor, orgullo, ni piedad. Por tanto, no se

debe tratar nunca con un alemán, ni reconciliarse con él; se le debe mandar” (cap.III).

A lo largo del libro se analiza el tratado y lo que se espera para el futuro de las naciones,

Keynes examina la excesiva rigurosidad de los postulados que se darán en cuestiones de la

reparación, los países con mayor índice de afectaciones se victimizan de más,

especialmente Francia, para poder así sacar la mejor tajada en al ámbito político y

maximizar beneficios en cuestiones económicas, otros países que entran como víctimas son

Bélgica e Italia, lo que el autor idealiza como un golpe duro contra Alemania, que en el

proceso de pagos lo que hará es acrecentar odio hacia estas naciones, abonando a las

razones para el surgimiento de un nuevo conflicto. Europa después del tratado estará con

aires de pesimismo, dice Keynes, el apuro por el tratado enceguece el resto de necesidades

para Europa, en crisis de invierno y cuestiones de transporte se verá cerrada por las

implicaciones en las actuaciones que se plasman en el tratado, lo que hará es generar un

hundimiento al porvenir y a la existencia Europa prospera recuperada ya que, las

condiciones de vida inestables son un elemento que flaquea en las prioridades trazadas,

debido a que no se pusieron en consideración. El ultimo capitulo, Los Remedios, el autor

identificó varias posibilidades que se pudieron tener en cuenta para así haber obtenido

mejores resultados en cuanto a la guerra y la crisis, primero llamaba a un cambio, a un

replanteamiento de los gobiernos debido a que su actuar no fue el mejor en la solución a los
problemas, decía también que se podría haber analizado el tratado para que las naciones,

todas en conjunto, tuvieran responsabilidad y así una mejor relación entre ellas,

especialmente la de Europa Central y Rusia, finalmente y también importante se debió

atender la problemática con respecto a la circulación monetaria. Si bien es poco lo que el

autor detalla de Rusia, finalizando destaca tiene una política inconstante y economía

desordenada que es preocupante pues, puede repercutir en otros países, además es una

nación que se debe tener cuenta para cuestiones de estabilidad continental, porque los pone

a temblar una unión de Rusia con Alemania. Keynes después del balance entre economía y

política que desarrolla en su libro aclama un descanso, un cese al daño debido a la

conmoción vivida por la guerra.

Esta obra resulta de un pensador maravilloso como lo fue Keynes, quien no necesito una

bola de cristal ni magia para ver lo que ocurriría después de que se firmara una paz mal

negociada, egoísta e individual, le bastó comprender el proceso de desarrollo industrial y

social para ver la división europea y continental, que finalmente terminaría dándole la razón

en cuanto al porvenir de estas naciones, que hicieron caso omiso a mejores

recomendaciones para una convivencia y paz duradera asegurando que en poco tiempo se

viera llegar un nuevo y temido conflicto, derivado del tratado de Versalles que de ahí se

sentaron las nuevas bases para la futura guerra.

También podría gustarte