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LA LUNA Y LA COSMOVISIÓN ANCESTRAL MAYA

Las abuelas y los abuelos mayas


nos han legado una
cosmovisión, un sistema de
principios y valores que nos
permite comprender que "todo
está interrelacionado", desde lo
espiritual, hasta lo físico-
biológico conformando la
eterna unidad entre humanidad
y naturaleza.
Dentro de nuestra cultura Maya,
la luna tiene un papel muy
importante, como una energía y
madre sustentadora y creadora
de la vida. Ixchel, (pronunciado
Ixel) es conocida como la
energía de la luna, teniendo
como poder controlar el amor,
la gestación, la medicina y trabajos textiles.
Nuestra madre Ixchel, se encuentra muy ligada con este cuerpo celeste ya que una de sus
características preponderante era la de hacer cambiar la apariencia del cielo y mantener su
influencia de manera muy marcada sobre los seres vivos del planeta y los ciclos de vida que
estos cumplían. De esta manera, la luna juega un papel muy importante por su gravedad en
las mareas y todos los seres del mar.
Como conocemos la luna tiene 4 fases, y la luna llena es la que más tienen influencia sobre
todos los seres vivos. Nuestras abuelas y abuelos tienen conocimiento de esto, y así usaban
a la luna llena para realizar rituales, medicamentos, siembra y cultivo, la pesca, y el comercio
con otras comunidades.
La mujer, a través de su ciclo menstrual, transita por las diferentes energías lunares
(creciente, llena, menguante y oscura). Estas a su vez se conectan con las diferentes
estaciones (primavera, verano, otoño e invierno). Es por esta razón que el calendario lunar
Maya, es el que utilizan las Illomab’ (comadronas) para guiarse a atender a sus pacientes.
El nivel de poder de la luna llena, se considera tal que influye en el ciclo reproductivo del
hombre y algunas especies del reino animal.
Nuestras abuelas y abuelos mayas, nos legaron registros exactos de los ciclos del tiempo,
basados en los movimientos de los cuerpos celestes; entre ellos la órbita de Venus, de
Marte, del Sol, de la Luna, de la Tierra y de los demás astros de la galaxia.
El calendario espiritual de 260 días, ha sido creado para conocer y sentir la realidad más allá
del universo sensorial. El Calendario Lunar, nos permite entender nuestra hermandad con
las disposiciones celestes, vegetales, minerales, animales. El Calendario Sagrado contribuye
a conocer el funcionamiento de nuestra estructura psíquica, biológica, física y espiritual,
determinada por las correlaciones entre el Sistema Solar y el ser humano.
Los cálculos de los ciclos del Sol son aplicados a la siembra y al desarrollo cósmico del ser
humano y de la comunidad a través del Cholq'ij o cholb’alq’ij.
Existen ciclos naturales y ciclos rituales. El calendario lunar o ciclo lunar, se aplica para la
vida reproductiva, este ciclo es uno de los termómetros que utilizan las Terapeutas Mayas.
Ella entiende que la salud va más allá del bienestar físico, ya que trasciende la perspectiva
occidental del proceso.
La fuerza gravitatoria de la luna influye en la savia de las plantas afectando a la fotosíntesis,
la germinación de las semillas, a los movimientos para que ésta ascienda o descienda desde
las raíces hasta la zona más superior.
Para ellos nuestros ancestros, la Luna era el “manual de instrucciones” de las cosechas.
En teoría, la luz de la Luna llena puede interrumpir el sueño de las personas, lo que, a su
vez, puede influir en su estado de ánimo.
Lo mismo ocurre con la evidencia de que el ciclo lunar aumenta la violencia entre los
pacientes psiquiátricos o los reclusos, aunque un estudio reciente sugirió que la actividad
delictiva al aire libre (incidentes que ocurren en las calles o en entornos naturales como las
playas) puede ser mayor cuando hay más luz de la Luna.
Otra dimensión de la salud desde esta perspectiva es la colectiva, donde además tiene
relevancia la relación con las y los demás seres humanos. No basta con estar bien en lo
individual, significa también estar en armonía con las y los demás, para lograr el bienestar
completo.
Esta forma de explicar el mundo, la vida y las cosas, se define como una visión cosmogónica,
vinculante y holística que constituye en la actualidad una alternativa para la construcción
de una sociedad armónica, respetuosa y con profunda libertad humana.

De mis apuntes y de mi experiencia al caminar con las abuelas y abuelos

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