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PONTIFICIA UNIVERSITÀ GREGORIANA

EL HILEMORFISMO Y SU APLICACIÓN AL
PROBLEMA DEL HOMBRE
EN LOS COMENTARIOS DE SANTO TOMÁS DE
AQUINO A ARISTÓTELES

Disertación para obtener la Licencia en Filosofía

Bajo la moderación del R.P. Mario Pangallo


Por Luis Guillermo Robles Prada

Roma, abril de 1996


Ideo ingrediens mundum dicit:
Hostiam et oblationem noluisti,
corpus autem aptasti mihi:
Hb 10,5
INTRODUCCIÓN

El objetivo del presente trabajo es profundizar en la doctrina hilemórfica


aristotélica y su aplicación al problema del hombre, según la recepción e interpretación
que Santo Tomás de Aquino realizó de dicha doctrina al comentar las obras del Estagirita.

Mi interés en realizar esta investigación nace del constatar los equívocos que
surgen al no abordar explícitamente el problema de la naturaleza del hombre. Creo que
una adecuada consideración de la estructura esencial del hombre es necesaria para la
comprensión de muchos problemas filosóficos, teológicos y espirituales; basta pensar a
la falsa mística del rechazo del cuerpo, o a una espiritualidad que considera el mundo,
entendido no solo en su acepción espiritual, sino incluso en su acepción físico natural,
como algo que se debe rechazar.

Este trabajo se propone estudiar la doctrina tomista únicamente en los comentarios


del Aquinate a Aristóteles, buscando así aumentar la profundidad de la investigación
mediante la reducción de su amplitud. En esto consiste el principal límite de esta tesina,
pues Santo Tomás se restringe a comentar los problemas que Aristóteles trata, y sólo en
pocas ocasiones expone problemas que no fueron analizados por el Estagirita.

Sin embargo, el afán de Santo Tomás por buscar no lo que el Filósofo expuso,
sino la verdad de las cosas1, lo lleva a interpretar los escritos del Estagirita en un modo
propio, logrando así resolver en una doctrina unitaria y coherente problemas que
Aristóteles no siempre solucionó de la misma manera en sus diversas obras.

La tesina se dividirá en dos partes, en la primera se investigará la aceptación del


hilemorfismo aristotélico en Santo Tomás, analizando los comentarios que éste realizó a
la Física, al De generatione et corruptione y a la Metafísica. En la segunda parte se
investigará la aplicación de la doctrina hilemórfica al problema de la unión del alma y el
cuerpo, analizando el comentario de Santo Tomás al de Anima de Aristóteles.

1
«Quidquid autem horum sit, non est nobis multum curandum: quia studium philosophiae non est
ad hoc quod sciatur quid homines senserint sed qualiter se habeat veritas rerum.» SANTO TOMÁS DE
AQUINO, In libros Aristotelis De caelo et mundo expositio, Marietti, Taurini-Romae, 1952. L. I, lect. XXII,
n. 228
4

El análisis del comentario a la Física se centrará en los dos primeros libros, en los
cuales Aristóteles resuelve el problema del devenir substancial y considera la causalidad
de la materia y de la forma.

En el comentario al De Generatione et corruptione, se analizarán algunos


problemas especiales, como la mutua sucesión de la generación y la corrupción en las
cosas naturales y la presencia de los elementos en el compuesto.

Analizando el comentario a la Metafísica se buscará aclarar las características


tanto de la materia, como de la forma; así como la modalidad de su unión en el compuesto,
atendiendo a las observaciones de Aristóteles y Santo Tomás respecto al caso especial del
compuesto humano.

Todo lo analizado en la primera parte de la tesina servirá para comprender la


aplicación de la doctrina hilemórfica al hombre, mediante el análisis, en la segunda parte
de la tesina, del comentario de Santo Tomás al de Anima de Aristóteles

En dicha segunda parte se analizará en un primer momento la aplicación del


hilemorfismo a los vivientes, atendiendo a las particularidades de las substancias
animadas en general. En un segundo momento se analizará el caso especial del hombre,
examinando las características especiales de su forma. Se hará mención del esfuerzo de
Santo Tomás para interpretar correctamente la doctrina aristotélica, contra toda
interpretación que, yendo contra la intención del Filósofo, pone en entredicho la unidad
del hombre.

El método que se seguirá en la tesina será el análisis de los textos de los


comentarios de Santo Tomás relativos al argumento de la tesina.

En la primera parte se seguirá el orden de la exposición de Aristóteles y Santo


Tomás en cada una de las obras que se analizarán, aun corriendo el riesgo de realizar
alguna repetición, con el fin de respetar el orden argumentativo de cada escrito.

En la segunda parte se buscará ordenar el discurso de la tesina independientemente


del orden del seguido en el de Anima de Aristóteles, y en el comentario de Santo Tomás,
para centrarse en el argumento que nos proponemos tratar, lo cual implica dejar de parte
muchos temas que el Estagirita aborda en dicho escrito. Para desarrollar la argumentación
5

se utilizarán textos de varias partes del comentario, sin los cuales no se comprendería la
doctrina analizada.

Al final del análisis de cada uno de los capítulos de la tesina, se sintetizarán las
conclusiones de los temas en ellos tratados. Al final de la primera parte se añadirá una
valoración general sobre la aceptación del hilemorfismo por parte de Santo Tomás. La
valoración sobre la aplicación del hilemorfismo aristotélico al hombre en la doctrina de
Santo Tomás será tratada en la conclusión general de la tesina.
PRIMERA PARTE
LA ACEPTACIÓN DEL HILEMORFISMO
ARISTOTÉLICO POR PARTE DE SANTO
TOMÁS
7

I. El Comentario a la Física

a) El problema:

Aristóteles introduce su doctrina hilemórfica en el primer libro de la Física, pues


el saber de esta ciencia deriva del conocimiento de los principios, las causas y los
elementos de la substancia sensible.

En los primeros capítulos expone el pensamiento de los antiguos filósofos


naturales acerca de los principios de la mutación, la cual es la propiedad característica de
la substancia sensible. Confuta las opiniones de dichos filósofos, pero hace notar una
constante en todos ellos: los principios del movimiento son los contrarios, en línea de
máxima, el exceso y el defecto.

El problema que los antiguos filósofos no han podido resolver es el siguiente:


¿Como admitir en el mundo la mutación substancial, o sea el llegar a ser de algo que
simplemente no era, y el simple dejar de ser de algo que era, sin negar el principio de no
contradicción? La doctrina hilemórfica surge del esfuerzo de Aristóteles por solucionar
este problema.

El comentario de Santo Tomás sigue la argumentación de Aristóteles, pero la


aclara con elementos que el Estagirita introduce en otras obras. Seguiremos pues el
comentario, tratando de mostrar en que puntos va más allá del texto aristotélico.

b) Los contrarios:

Santo Tomás nos dice que en el capítulo seis (comentado en la lección XI) el
Filósofo procede disputative, o sea investigando a partir de las razones más probables,
será hasta el capítulo siete cuando dé una demostración de los resultados obtenidos.
8

Considerandum est autem quod Philosophus hic disputative procedit


ex probabilibus. Unde assumit ea quae videntur pluribus, quae non possunt
esse falsa secundum totum, sed sunt secundum partem vera.2

Los filósofos naturales anteriores a Aristóteles proponen, de alguna u otra manera,


un par de contrarios para explicar la evidencia del movimiento. Pues constatan que todo
lo que se genera (entendido en sentido amplio) proviene de su contrario, y todo lo que se
corrompe, termina en su contrario (por ejemplo, lo caliente proviene de lo frío, y en él se
corrompe). Dichos filósofos no distinguían entre la mutación substancial y la accidental,
pero Aristóteles muestra como en un cierto sentido también el movimiento en la primera
categoría del ser va de un contrario a otro.3

Esto es conforme a razón, ya que el primer principio (o sea el principio de la


primera categoría, la de la substancia) no puede ser uno; pues si fuese uno e inmóvil no
habría cambio, y si fuese uno y móvil, tendría partes, que vendrían a ser principios del
principio. Considerar principios a los primeros contrarios tiene dos ventajas, no se
generan de otro, pues son primeros, y no se generan mutuamente, pues son contrarios.

Los primeros contrarios no pueden ser de número infinito, pues son de un único
género, el de la substancia, y en un género cabe sólo una contrariedad; además, si se puede
explicar el movimiento mediante principios finitos, no se ve porqué sea necesario recurrir
a principios infinitos, lo que haría imposible la ciencia física, ya que nunca acabaríamos
de conocer sus principios.

En cierto sentido un contrario proviene de su contrario, en cuanto lo precede


temporalmente, pero estrictamente hablando, un contrario no puede provenir de su
contrario, así vemos que en el orden accidental la blancura misma no proviene de la
negrura misma. Por esto los contrarios no bastan.

c) El substrato (subiectum):

Santo Tomás, en la lección XI, escribe:

2
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Octo Libros Physicorum Aristotelis Expositio, Marietti, Taurini-
Romae, 1954. L. I, lect. XI, n. 88
3
Cfr. ARISTÓTELES, Física A, 5,188b 8-23
9

...si autem sit tantum duo contraria principia, non videtur quomodo
ex illis duobus possint omnia fieri... non enim densitas nata est convertere
ipsam raritatem in aliquid, neque raritas densitatem. Et similiter est de
qualibet alia contrarietate... sed utrumque contrariorum transmutat aliquod
tertium, quod est subiectum utriusque. Calidum enim non facit esse calidam
ipsa frigiditatem, sed subiectum frigiditatis: nec e converso. Videtur ergo
quod oporteat poni aliquod tertium, quod sit subiectum contrariorum, ad hoc
quod ex contrariis alia possint fieri.4

Vemos pues que es necesario poner un tercero, pues los contrarios no se generan
mutuamente.

Además, ninguna substancia es el contrario de otra substancia; estrictamente


hablando, la contrariedad se da entre accidentes; entonces, si sólo los contrarios son
principios, se llega al absurdo que lo que no es substancia precede a la substancia, o sea
que la substancia que es ens per se y primer género proviene de una no substancia; por
esto es necesario poner un tercero.

Poner más de tres principios es superfluo, pues se puede explicar la generación de


las cosas naturales poniendo dos contrarios y un substrato. Además, en el género de la
substancia hay sólo una primera contrariedad. Esto requiere una aclaración por parte de
Santo Tomás, ya que Aristóteles por un lado niega la contrariedad en la substancia,5 y por
otro la afirma.6

Considerandum est autem quod utrumque probabiliter dictum est,


scilicet et quod in substantiis non sit contrarietas, et quod in substantiis sit
una contrarietas prima. Si enim accipiatur ipsum quod est substantia, nihil
est ei contrarium: si vero accipiatur formales differentiae in genere
substantiae, contrarietas in eis invenitur.7

4
SANTO TOMÁS DE AQUINO, op. cit., n. 90
5
ARISTÓTELES, Física, A, 6, 189 a 32-33
6
ARISTÓTELES, Física, A, 6, 189b 23-27
7
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Physicorum, L. I, lect. XI, n. 96
10

Al final del capítulo sexto, Aristóteles duda aún si los principios son dos o tres,
pero está seguro que no son ni más de tres, ni uno solo. Por esto en el capítulo siete
procede demostrativamente su investigación.

d) Determinación de la cuestión:

Vemos que en cualquier especie de mutación natural encontramos dos términos;


así, por ejemplo, si un hombre se hace músico, encontramos dos términos, el hombre
amúsico y el hombre músico. Ahora bien, cada uno de los dos términos puede ser
considerado como simple o como compuesto; la amusicalidad y el hombre son una cosa
en cuanto al número (son una sola cosa), pero dos en cuanto a la razón, lo mismo vale
para la musicalidad y el hombre; no son lo mismo en cuanto a la razón, porque el hombre
permanece antes y después de la mutación, mientras la amusicalidad no permanece y la
musicalidad comienza a ser.

Lo que no es contrario, permanece, los contrarios en cambio no; esto vale en


cualquier tipo de mutación. Siempre es necesario que haya algo que permanezca, a lo
cual atribuir el cambio. En el ejemplo, el hombre es el substrato del cambio, los contrarios
son la musicalidad y la amusicalidad.

Santo Tomás nos dice que aquí Aristóteles prueba la necesidad del substrato en el
género de la substancia por inducción, o sea a partir del cambio accidental y a partir de la
constatación que en los vivientes hay un substrato visible (p. ej. las plantas se hacen de la
semilla, que es como su substrato); y señala que el Estagirita lo probará según la razón en
el séptimo libro de la Metafísica.

...et dicit ostensum esse ex dictis quod id cui attribuitur fieri, semper
est compositum. Et cum in qualibet factione sit id ad quod terminatur fieri,
et id cui attribuitur fieri, quod est duplex, scilicet subiectum et oppositum;
manifestum est quod in quolibet fieri sunt tria, scilicet subiectum et terminus
factionis et oppositum eius.8

8
ibid, lect. XII, n. 109
11

Ahora es necesario determinar que son cada uno de estos principios del devenir,
y en qué manera se encuentran en el devenir substancial y accidental.

Tres sunt species mutationis, scilicet generatio et corruptio et motus.


Quorum hac est differentia, quia motus est de uno affirmato in aliud
affirmatum, sicut de albo in nigrum; genetatio autem est de negato in
affirmatum, sicut... de non homine in hominem; corruptio autem est de
affirmato in negatum sicut... de homine in non hominem. Sic igitur patet quod
in motu requiruntur duo contraria et unum subiectum. Sed in generatione et
corruptione requiritur praesentia unius contrarii et absentia eius, quae est
privatio.9

En la generación y corrupción existen tres principios, el substrato (la materia), la


forma, y la privación de la forma. Los dos primeros son principios per se, el tercero per
accidens. La materia y la forma son principios no sólo del hacerse de la cosa, sino
también de su ser. En cambio, la privación es principio accidental, porque, como explica
Santo Tomás aclarando el texto de Aristóteles, acaece a la materia, la cual nunca está sin
privación, pues cuando tiene una forma, esta privada de otras.

...natura quae primo subiicitur mutationi, idest materia prima, non


potest sciri per seipsam, cum omne quod cognoscitur, cognoscatur per suam
formam; materia autem prima consideratur subiecta omni formae. Sed scitur
secundum analogiam, idest secundum proportionem... Quod igitur se habet
ad ipsas substantias naturales, sicut se habet aes ad statuam et lignum ad
lectum, et quolibet materiale et informe ad formam, hoc dicimus esse
materiam primam.10

Aristóteles hasta ahora ha dicho: los contrarios son principios; es necesario que
algo haga de substrato a los contrarios; un contrario es principio per se, el otro per
accidens; el substrato y cada uno de los contrarios son uno en cuanto al número, dos según
la razón; por último, ha dicho, en la medida de lo posible, que es el substrato.

9
ibid, lect. XIII, n. 116
10
ibid, n. 118
12

e) Solución del problema de la mutación substancial:

Los antiguos filósofos naturales negaron la mutación substancial, pues veían que,
si algo se hace, se hace o a partir del ente, o a partir del no ente; no puede hacerse a partir
del no ente, pues de la nada, nada se hace (el mismo Aristóteles ha mostrado que es
necesario un substrato); pero tampoco a partir del ente, pues lo que es no se hace, nada es
antes de hacerse.

En la Física Aristóteles escapa de este problema diciendo que del no ente en


absoluto nada se hace, pero sí a partir de un cierto no ente, que es la privación, se hace
algo secundum accidens; del mismo modo algo se hace del ente secundum accidens, no
per se.11 Santo Tomás explica:

Sed nos etiam ipsi dicimus quod ex non ente nihil fit simpliciter et per
se, sed solum secundum accidens: quia quod quid est, idest ens, per se quidem
non est ex privatione. Et hoc ideo, quia privatio non intrat essentiam rei
factae; ex hoc autem aliquid fit per se, quod inest rei postquam iam facta est;
sicut figuratum fit ex infigurato non per se, sed per accidens, quia postquam
iam est figuratum, non inest ei.12

El mismo razonamiento vale para explicar cómo nada proviene del ente sino
secundum accidens. Aristóteles piensa que este es un modo de resolver el problema,
Santo Tomás señala que es insuficiente, no basta decir a partir de que se hace el ente per
accidens, es necesario poner algo a partir de lo cual se haga per se, pues todo lo que es
per accidens se reduce a lo que es per se. Aristóteles dice que otro modo de resolver el
problema es que las mismas cosas se dicen en potencia y en acto, por lo que Santo Tomás,
señalando que dicho modo es tratado en el libro IX de la Metafísica,13 explica como el
ente se hace per se a partir de la materia prima, y per accidens a partir de la forma
precedente y de la privación.

Ex ente igitur in potentia fit aliquid per se; ex ente autem in actu, vel
ex non ente, fit aliquid per accidens. Hoc autem dicit quia materia, quae est

11
ARISTÓTELES, Física, A, 8, 191b 13-18
12
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Physicorum, L. I, lect. XIV, n. 124
13
Cfr. ARISTÓTELES, Metafísica, , 3 y 7 passim
13

ens in potentia, est id ex quo fit aliquid per se: haec est enim quae intrat
substantiam rei factae. Sed ex privatione vel forma precedente fit aliquid per
accidens, inquantum materiae ex qua fit aliquid per se, conveniebat esse sub
tali forma vel sub tali privatione.14

Y explica con una analogía:

Sicut statua ex aere fit per se, sed ex non habente talem figuram et ex
habente aliam figuram, fit statua per accidens.15

f) La relación materia forma:

Aristóteles hace ver que la materia y la privación no son lo mismo, pues algunos
podrían pensar que la materia, no siendo ente en acto, es simplemente no ente. Santo
Tomás comenta:

...materia est non ens secundum accidens, sed privatio est non ens per
se: hoc enim ipsum quod est infiguratum, significat non esse, sed aes non
significat non esse, nisi inquantum ei accidit infiguratum... materia est prope
rem, et est aliqualiter, quia est in potentia ad rem, et est aliqualiter substantia
rei, quia intrat in constitutionem substantiae: sed hoc de privatione dici non
potest.16

La materia es, junto con la forma, causa de aquello que se hace según la natura,
al modo de una madre. En cambio, la privación es un mal, pues es el contrario de la
forma, que según Aristóteles es divina, optima y apetecible. Santo Tomás comenta más
allá de la intención del Estagirita:

Divinum quidem est, quia omnis forma est quaedam participatio


similitudinis divini esse, quod est actus purus: unumquodque enim in tantum
est actu in quantum habet formam. Optimum autem est, quia actus est

14
SANTO TOMÁS DE AQUINO, op. cit., n. 128
15
ibid.
16
ibid, lect. XV, n. 132
14

perfectio potentia et bonus eius: et per consequens sequitur quod sit


appetibile, quia unumquodque appetit suam perfectionem.17

La potencialidad de la materia no es algo que se le añada, la materia prima en sí


misma es potencia al ser substancial. La materia apetece la forma. Aristóteles usa
ejemplos sensibles, pues la materia prima sólo puede ser conocida según una cierta
proporción con la materia sensible; entre los ejemplos reportados, toma una comparación
platónica: La materia apetece la forma como la mujer al hombre. Avicena objeta diciendo
que en ningún modo la materia prima puede apetecer, ni con un apetito animal, ni con
uno natural, pues no teniendo forma, no puede tener una virtud inclinante a algo. Santo
Tomás, respondiendo, aclara la doctrina aristotélica.

Nihil est igitur aliud appetitus naturalis quam ordinatio aliquorum


secundum propriam naturam in suum finem. Non solum autem aliquid ens
actu per virtutem activam ordinatur in suum finem, sed etiam materia
secundum quod est in potentia; nam forma est finis materiae. Nihil igitur est
aliud materiam appetere formam, quam eam ordinari ad formam ut potentia
ad actum. Et quia sub quacumque forma sit, adhuc remanet in potentia ad
aliam formam, inest ei semper appetitus formae...18

La materia prima es ingenerable e incorruptible, pues si se generase, se requeriría


un substrato ulterior del cual se generase, y si se corrompiese, se necesitaría también un
substrato en el cual se corrompiese. La materia prima es el substrato último, si se generase
o se corrompiese, volveríamos al problema inicial. Santo Tomás añade:

Sed ex hoc non excluditur quin per crationem in esse procedat.19

g) Materia y forma como natura:

Se dice natura de una cosa aquello que tiene razón de principio en ella; por esto
tanto la materia como la forma se dicen natura de la cosa generada, pero no de igual
manera. La forma es mayormente natura que la materia, pues es mayormente natura de

17
ibid, n. 135
18
ibid, n. 138
19
ibid, n. 140
15

una cosa aquello por lo cual está en acto. La forma que no es producida por generación
se llama arte, no natura. El compuesto de materia y forma no se dice natura, sino a
natura.

Natura uno modo dicitur materia, quae subiicitur unicuique rei


naturali habenti in se principium motus vel cuiuscumque mutationis.20

...natura rerum naturalium habentium in se principium motus, alio


modo etiam forma est: quae licet non separetur a materia secundum rem,
tamen differt ab ea ratione.21

Esta separación según la razón Aristóteles la refiere a la forma y la especie, no a


la materia y la forma. Probablemente la traducción que usó Santo Tomás cambia ya el
texto Aristotélico, desgraciadamente el texto latino que propone la edición de la Marietti
no es confiable.22 De cualquier modo, es relevante como Santo Tomás deja claro que la
materia prima en sí es pura potencialidad, sin ningún acto, cosa que no es del todo clara
en la Física de Aristóteles.23

El filósofo natural debe considerar la natura; hemos visto que tanto la forma como
la materia son natura; además la forma es el fin de la materia, luego la consideración de
ambas cae bajo la misma ciencia. Pero la filosofía natural no considera la forma en cuanto
que es forma, sino en cuanto que está en la materia. Santo Tomás comenta ampliamente
una breve referencia de Aristóteles al alma humana y su separabilidad de la materia.

Et ideo terminus considerationis scientiae naturalis est circa formas


quae sunt aliquo modo separatae, sed tamen esse habent in materia. Et
huiusmodi formae sunt animae rationales: quae quidem sunt separatae
inquantum intellectiva virtus non est actus alicuius organi corporalis, sicut

20
ibid, L. II, lect. II, n. 150
21
ibid, n. 151
22
Cfr. J. WEISHEIPL, Tommaso d’Aquino: Vita, Pensiero, Opere, trad. italiana di Adria Pedrazzi,
Jaca Book, Milano, 1987, p. 373
23
«El concepto de composición hylomórfica se orienta, dentro del Corpus Aristotelicum en tres
diversas direcciones. La más arcaica, explícita en el libro I de la Física, es la de un hipokeimenon material,
sujeto de recepción de las eide contrarias entre sí, y dotado de una subsistencia actual que las sustenta.» L.
CENCILLO, Cuestiones sistemáticas en torno a tres nociones de materia prima en el corpus artistotelicum.
en: Pensamiento 12 (1956), p. 473
16

virtus visiva est actus oculi; sed in materia sunt inquantum dant esse naturale
tali corpori.

Et quod sint in materia per hoc probat, quod forma cuiuslibet rei
generatae ex materia est forma in materia. Sed homo generatur ex materia
et ab homine... unde sequitur quod anima, quae est forma humana, sit forma
in materia.

Sed quomodo... se habeat... animam rationalis, secundum quod est


separabilis et sine corpore existere potens, et quid sit secundum suam
essentiam separabilis, hoc determinare pertinet ad philosophum primum.24

h) Materia y forma como causas:

Es importante la afirmación de Santo Tomás:

Nos non opinamur nos scire unumquodque, nisi cum accipimus


propter quid, quod est accipere causam.25

En un primer modo se dice causa aquello a partir del cual se hace algo, y que está
(insit) en él. De este modo el cobre es causa de la estatua; la privación de figura, en
cambio, no es causa. Este primer modo es la causa material. La materia prima es causa
en este modo, pues permanece en la cosa generada, la privación no es causa.

En un segundo modo se dice causa la especie o el ejemplar, que es aquello por lo


cual conocemos de alguna cosa qué es. Esta es la causa formal. La forma es causa en
este modo.

En un tercer modo se dice causa aquello que es principio de movimiento o reposo,


esta es la causa eficiente.

En un cuarto modo se dice causa aquello por lo cual algo se hace, y esta es la
causa final.

24
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Physicorum, L. II, lect. IV, n. 175
25
ibid, lect. V, n 176
17

Cada uno de estos tipos de causas se dice en muchos modos, por lo cual las causas
de una cosa pueden ser muchas. Además, las causas se pueden considerar anteriores o
posteriores respecto de otra según diversas razones. Así:

Forma est prior quam materia secundum rationem complementi,


materia autem est prius quam forma generatione et tempore in omni eo quod
movetur de potentia in actum.26

Debe añadirse que el agente obra hacia el fin, y la materia se ordena a la forma
como a su fin, por esto el fin es llamado causa de las causas.

En la generación de las cosas naturales la causa formal y la causa final son una
según el número, o sea la misma cosa. Así el fin de la generación del hombre es la forma
humana. Además, la causa eficiente en algunas generaciones naturales es de la misma
especie que la causa formal-final; así el hombre genera al hombre. Por tanto, en la
generación de las cosas naturales es necesario considerar el agente, la materia y la forma
(no sólo en cuanto es forma, sino también en cuanto es fin de la generación).

En las cosas naturales la necesidad procede de la causa material y de la forma en


cuanto causa final de la generación. Esto puede entenderse con un ejemplo artificial, para
tener una sierra es necesario que sea de fierro (materia) y que tenga dientes (forma), para
alcanzar el fin que es cortar. Esto es muy importante, para que se pueda alcanzar el fin
de la generación, que es una forma, es necesaria cierta materia.

Id quod necessarium est, ponitur ex parte materiae; sed ex parte finis


ponitur ratio necessitatis. Non enim dicimus quod necessarium sit esse tale
finem, quia materia talis est; sed potius e converso, quia finis et forma talis
futura est, necesse est materiam talem esse.27

Non tamen quod finis sit propter materiam, sed non erit si materia
non sit; sicut domus non erit si non sint lapides...28

26
ibid, n. 182
27
ibid, lect. XV, n. 272
28
ibid, n. 273
18

Así, en la definición de las cosas naturales debe incluirse no sólo la forma, que es
el fin de la generación, sino también lo que es necesario para llegar a este fin:

Nihil enim prohibet in definitioni poni quasdam partes materiae, non


quidem partes individuales, ut has carnes et haec ossa; sed partes communes,
ut carnes et ossa; et hoc necessarium est in definitione omnium rerum
naturalium.29

i) Observaciones de Santo Tomás sobre la unidad de la forma en el Comentario a


la Física:

Sobre la unidad de la forma, hablando de la diferencia entre el género y la especie,


Santo Tomás escribe:

...species sumitur a forma ultima, quae simpliciter una est in rerum


natura: genus autem non sumitur a forma aliqua quae sit una in rerum
natura, sed secundum rationem tantum; non est enim aliqua forma ex qua
homo sit animal, praeter illam ex qua homo est homo. Omnes igitur homines,
qui sunt unius speciei, conveniunt in forma quae constituit speciem, quia
quilibet habet animam rationalem: sed non est in homine, equo aut asino
aliqua anima communis, quae constituat animal, praeter illam animam quae
constituit hominem vel equum aut asinum; sed in sola consideratione
accipitur forma generis, per abstractionem intellectus a differentis.30

En una substancia puede haber sólo una forma en acto, pues cuando la forma
actualiza la materia, el compuesto es, y por tanto es uno. El acto separa, por lo que varias
formas substanciales en una única substancia romperían su unidad.

Oportet autem omne quod est actu, vel esse formam subsistentem,
sicut substantiae separatae, vel habere formam in alio, quod quidem se habet
ad formam sicut materia, et sicut potentia ad actum.

29
ibid, n. 274
30
ibid, L. VII, lect. VIII, n. 947
19

Necesse est enim quod omnis substantia simplex subsistens, vel ipsa
sit suum esse, vel participet esse. Substantia autem simplex quae est ipsum
esse subsistens, non potest esse nisi una, sicut nec albedo, si esset subsistens,
posset esse nisi una. Omnis ergo substantia quae est post primam
substantiam simplicem participat esse. Omne autem participans componitur
ex participante et participato, et participans est in potentia ad participatum.
In omne ergo substantia quantumque simplici, post primam substantiam
simplicem, est potentia essendi.31

j) Conclusiones:

El problema a resolver es el siguiente: Cómo aceptar la mutación substancial sin


negar el principio de no contradicción.

En toda la mutación encontramos dos términos contrarios. El punto de partida es


uno de ellos, el de arribo el otro. Los contrarios no bastan, no se explica como pasan de
uno a otro sin un substrato que los sostenga. Este substrato permanece en la mutación, y
se le atribuye el cambio.

Se constata en los cambios accidentales que siempre es necesario un substrato al


cual atribuir el cambio, de ahí se induce que debe haberlo en los substanciales. Esto se
probará según la razón en la Metafísica.

En la mutación accidental se requieren dos contrarios y un substrato; en la


substancial basta un substrato, llamado materia y la presencia o ausencia de un contrario
llamado forma. El contrario de la forma es la privación de la forma.

Forma y materia son principios per se del hacerse y del ser de la cosa, pues
permanecen en la cosa ya hecha; la privación es principio per accidens, acaece a la
materia.

Del no ente nada se hace, pero de un cierto no ente, la privación, algo se hace per
accidens. Del ente nada se hace, sino accidentalmente, en cuanto la materia estaba bajo
una forma precedente.

31
ibid, L. VIII, lect. XXI, n. 1153
20

No basta decir cómo se hace algo per accidens, hay que decir a partir de que se
hace algo per se; para esto se requiere la distinción entre potencia y acto, que Aristóteles
tratará en la Metafísica.

Algo se hace per se a partir de la materia prima, la cual sólo puede conocerse por
analogía con un substrato sensible. Materia y privación no son lo mismo. La materia
entra en la constitución de la cosa, es causa de la cosa. La privación en cambio es no ente
per se, es un defecto, una imperfección.

La materia “apetece” la forma, porque se ordena hacia ella como a su fin,


complemento y perfección. La materia tiende hacia la forma como la potencia al acto; es
ingenerable e incorruptible, pero puede crearse.

Materia y forma son natura del compuesto, pues son principios de él. La forma,
es mayormente natura, pues es acto. Materia y forma no se pueden separar sino según la
razón, pues la materia no tiene un acto propio.

La materia prima es causa material, la forma causa formal, la privación no es


causa. En la generación, la causa formal y la causa final coinciden. Para alcanzar el fin
de la generación, que es la forma, es necesaria cierta materia.

Toda forma de una cosa generada a partir de la materia es forma en la materia.


Esto vale también para la forma humana.
21

II. El Comentario al “De generatione et corruptione”

Aristóteles se pregunta en esta obra si alguna cosa se genera o se corrompe en


modo simple, pone algunas objeciones a esto y las resuelve.

a) Si hay generación substancial, algo se genera a partir del no ente simpliciter:

La generación secundum quid se realiza a partir de un cierto no ente, por ejemplo,


una cosa se vuelve blanca a partir del cierto no ente que es la privación de esa cualidad;
luego, si hay alguna generación simpliciter, debe realizarse a partir del no ente en
absoluto. Entonces habría que admitir que el no ente en absoluto existe, o sea que es ente,
lo cual es contradictorio.

Por tanto, es necesario aclarar que, así como ente simpliciter se dice tanto de la
substancia como del ente en cuanto comprende todos los predicamentos, así también no
ente simpliciter se dice tanto de lo que no es substancia como de lo que en ningún modo
es.

Si lo que se genera simpliciter proviene del no ente en el último modo, proviene


de la nada, lo cual es contra la razón de la generación natural. Si proviene del no ente en
el primer modo, persiste esta dificultad: la substancia se hace a partir de una no substancia.
Aristóteles señala que en otro lugar ha resuelto este problema (Libro I de la Física).

Et ideo nunc brevius est dicendum, quod simpliciter generatur aliquid


quodam modo ex non ente, alio modo ex ente: oportet enim illud quod
praeexistit generationi, esse potentia ens, actu autem non ens.32

Sin embargo, permanece otra dificultad: Lo que preexiste a la generación no es


substancia en acto, sino en potencia; pero ¿cómo puede existir separadamente una pura
potencia? Una pura potencia separada, nada es, y este sería el caso de la materia prima
bajo la privación.

32
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Librum Primum Aristotelis De generatione et corruptione,
Marietti, Taurini-Romae, 1952. Lect. VI, n. 51
22

Para resolver esta dificultad Aristóteles se pregunta sobre la perpetuidad de la


generación.

b) La causa de la perpetuidad de la generación:

Una causa de la perpetuidad de la generación se puede encontrar en lo que es


principio del movimiento, de esto Aristóteles trata en el VII libro de la Física. Otra causa
se encuentra en la materia, de la que hablará en seguida.

Si lo que se corrompe, se corrompiese en el no ente entendido como nada, no se


ve como el universo no se habría ya consumido, si continuamente se le estuviese
substrayendo algo que terminaría en la nada. Por esta razón algunos filósofos naturales
decían que los principios eran infinitos, pero Aristóteles ha probado en el III libro de la
Física que no existe nada infinito en acto en la naturaleza, sino sólo en potencia y por
división.

Exclusis falsis solutionibus, concludit veram scilicet quod ideo


necesse est esse transmutationem generationis et corruptionis indeficentem
vel inquietam, idest non cessantem, quia corruptio huius est generatio
alterius, et e converso.

Nam generatio per se quidem est ex ente in potentia, idest ex materia,


quae est sicut subiectum rerum naturaliam: accidit enim materiae ex qua
aliquid generatur, quod sit subiecta alteri formae, secundum quam est ens
actu, et privationi formae inducendae, secundum quam est non ens actu...

Et similiter corrumpitur aliquid per se quidem in ens potentia: quod


quidem subiicitur et alteri formae, secundum quam est ens actu, et privationi
prioris formae, secundum quam est non ens actu...

Unde non potest materia remanere quin sit subiecta alicui formae: et
inde est quod uno corrupto, aliud generatur, et uno generato aliud
corrumpitur.33

33
ibid, lect. VII, n.57
23

Así se resuelve la dificultad, la generación simple se hace per se a partir de la


potencialidad de la materia prima, pero la materia prima nunca esta desnuda de toda
forma, pues, aunque este privada de una, tiene otra que le participa el acto.

c) La distinción entre lo que se genera simpliciter y lo que se genera secundum quid:

La distinción se basa en las categorías, lo que es substancia, se genera simpliciter;


lo que es alguno de los accidentes, se genera secundum quid.

Cuius ratio est, quia generatio est via de non esse ad esse: et ideo
illud simpliciter generatur, quod acquirit esse cui non praesupponitur aliud
esse... esse autem substantiae non praesupponit aliud esse, quia subiectum
formae substantialis non est ens actu, sed potentia.34

Los accidentes siempre presuponen el ser de la substancia, por eso no se dice que
se generan simpliciter.

Aristóteles se pregunta si la materia es común a las cosas que se transforman una


en otra en la generación y corrupción simples. Es necesario hacer una distinción:

...materia eorum quae transmutantur adinvicem, aliqualiter est


eadem, et aliqualiter alia. Subiecto enim est eadem: et hoc est quod dicit,
quod id quod subiicitur est idem, qualitercumque sit ens (quia scilicet non est
ens actu, sed potentia). Non est autem idem secundum esse vel rationem;
aliam enim rationem et aliud esse accipit prout est sub diversis formis...35

d) La generación simpliciter y la unicidad de la forma substancial:

Explicando la distinción que hace Aristóteles entre la alteración y la generación


simpliciter, Santo Tomás dice:

Quando vero nihil manet actu existens, cuius alterum quod


transmutatur sit passio et accidens quodcumque, est universaliter generatio

34
ibid, lect. IX, n. 68
35
ibid, n. 72
24

et corruptio: eo quod forma substantialis, secundum quam est generatio et


corruptio, non advenit subiecto actu existenti.36

La materia prima, hyle, es propiamente el substrato de la generación y de la


corrupción, pues es el substrato de la forma substancial.

Esto permite a Santo Tomás defender la unicidad de la forma substancial contra


Avicebrón.37

Unde patet falsam esse opinionem quam tradit Avicebron in libro


Fontis Vitae, quod in materia est ordo formarum: ita quod primo materiae
advenit forma secundum quam est substantia, et postea alia secundum quam
est corpus, et postea alia secundum quam est animatum corpus, et sic de aliis.
Cum enim idem sit constituere substantiam et facere hoc aliquid, quod
pertinet ad substantiam particularem, sequeretur quod prima forma, quae
constituit substantiam, faceret hoc aliquid, quod est subiectum actu existens:
et ita formae posteriores advenirent subiecto permanenti et secundum eas
esset magis alteratio quam generatio, secundum doctrinam hic Aristoteles
tradit.38

Y explica en qué modo, siendo la forma substancial única, encontramos en una


substancia más perfecta propiedades de las substancias inferiores.

Est ergo dicendum quod... formae substantiales differunt secundum


perfectius et imperfectius. Quod autem est perfectius, potest quidquid potest
imperfectius, et adhuc amplius: unde forma perfectior quae facit animatum,
potest etiam facere corpus, quod facit forma imperfectior inanimati corporis.
Et sic nulla forma substantialis advenit subiecto in actu existenti: nec
praesuponit aliam formam communiorem realiter diversam, qua pertineat ad

36
ibid, lect. X, n. 79
37
«Exemplum huius est quia forma intelligentiae est forma prima spiritualis quae coniuncta est
materiae, et quae eam sequitur, est forma animae rationalis, deinde forma animae sensibilis, deinde forma
animae vegetabilis, deinde forma naturae, deinde forma substantiae, deinde forma corporis, deinde forma
figurae et coloris» AVICEBROLIS (IBN GEBIROL), Fons Vitae, ex arabico in latinum translatus ab Iohanne
Hispano et Dominico Gundissalino, edidit Clemens Baeumker, Formis Aschendorffianis, Monasterii, 1895,
V, 20, 11-16
38
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In De generatione et corruptione, lect. X, n. 80
25

considerationis Naturalis; sed solum secundum rationem, quod pertinet ad


considerationem logicam.39

e) La presencia de los elementos en el compuesto:

Santo Tomás dejó incompleto su Comentario al de Generatione et Corruptione,


llegando hasta la lección 15. Completándolo, Tomás Suton incluyó en la lección XXIV
un opúsculo de Santo Tomás, De mixtione elementorum.40 Es importante porque aborda
uno de los problemas del hilemorfismo: ¿Cómo explicar la realidad y unidad del mixtum
(cualquier substancia compuesta de elementos físicos) y el hecho de que los elementos
no se corrompen totalmente, sino que permanecen en el mixtum de algún modo?
Aristóteles sólo dice que permanecen en un estado potencial, la traducción latina dice que
permanece la virtus de los elementos, veamos lo que dice Santo Tomás.

Algunos piensan que las formas de los elementos permanecen en un estado


intermedio entre la forma substancial y la accidental. Esto es imposible, pues la
característica del accidente es estar en un substrato, la de la substancia es no estar en
ninguno; no se puede hallar un término medio entre los dos.

Además, una forma substancial no es susceptible de más y menos, pues, visto que
lo que es susceptible de más y menos difiere de lo que es más y de lo que es menos, se
produciría una diferencia específica dentro de una misma especie. Hay que buscar otra
solución.

Las cualidades activas y pasivas de los elementos son contrarias entre sí y son
susceptibles de más y menos. Se puede constituir una cualidad intermedia entre ellas,
que sea disposición respecto a la forma del mixtum. Esta cualidad es un medio, que
participa de la naturaleza de los extremos, que son las cualidades de los elementos, en
este sentido las cualidades de los elementos se encuentran en el mixtum.

Las cualidades de los elementos obran en virtud de sus formas substanciales, que
por tanto deben estar presentes en el mixtum, pero no en acto (pues destruirían la unidad
del compuesto) sino virtualmente (por su virtud).

39
ibid.
40
Cfr. J. WEISHEIPL, Tommaso d’Aquino, pp. 374, 390
26

f) Conclusiones:

La generación simpliciter (substancial), se hace a partir de cierto no ente que es la


materia bajo la privación de la forma. ¿Cómo puede existir una potencia separada, como
sería la materia bajo la privación? La materia prima nunca está sin una forma, pues
cuando una substancia se corrompe, se genera otra; por otro lado, siempre tiene privación
de otras formas.

La generación substancial se distingue de la accidental en lo siguiente. La


segunda presupone el ser actual de la substancia, la primera sólo presupone un ser
potencial.

La materia prima en cuanto substrato es común a todas las substancias que se


generan y corrompen; pero por otro lado es diferente en cada substancia, según que está
bajo diversas formas.

La forma substancial sólo puede ser una en cada substancia, pues da el acto, y el
acto separa; varias formas substanciales romperían la unidad de la substancia. Una forma
más perfecta, puede hacer lo que una más imperfecta, y aún más. Las formas de los
elementos físicos que están en el compuesto permanecen virtualmente, no en acto.
27

III. El Comentario a la Metafísica

a) Materia, forma y compuesto en cuanto substancias:

En el libro VII de la Metafísica, Aristóteles se pregunta sobre la substancia.


Comienza su investigación a partir de las substancias sensibles, que casi todos aceptan
como tales. La cuestión es si se deba llamar substancia la materia, la forma o el
compuesto.

Dicit ergo primo «quod species», idest forma, prior est materia.
Materia enim est ens in potentia, et species est actus eius. Actus autem
naturaliter prior est potentia. Et simpliciter loquendo prior tempore, quia
non movetur potentia ad actum nisi per ens actu... Materia autem non fit ens
nisi per formam. Unde oportet quod forma sit magis ens quam materia.41

Como los principios son anteriores al compuesto, en cierto sentido la forma es


anterior al compuesto. Así tanto la forma, como la materia y el compuesto pueden ser
llamados substancia, pero no del mismo modo. La materia puede ser llamada substancia
sólo en cuanto es parte del compuesto, pues si tuviese alguna forma substancial anterior,
no podría ser el substrato de la generación y corrupción.

Unde et Philosophus accipit hic de materia, quae in physicis sunt


investigata, dicens: Dico autem materiam esse «quae secundum se», idest
secundum sui essentiam considerata, nullatenus est «neque quid», idest
neque substantia, «neque qualitas, neque aliquid aliorum generum, quibus
ens dividitur, vel determinatur».42

Aristóteles dice que la materia en sí considerada tampoco es la negación de todo


lo anterior,43 Santo Tomás explica por qué:

41
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Duodecim Libros Metaphysicorum Aristotelis Expositio, Marietti,
Taurini-Romae, 1950. L. VII, lect. II, n. 1278
42
ibid, n. 1285
43
ARISTÓTELES, Metafísica, Z, 3, 1029a 24-26
28

...negationes formarum quae sunt ipsae privationes, secundum


accidens insunt materiae. Si enim per se inessent materiae, numquam formae
in materia possent recipi salvata materia.44

La materia es substancia sólo en un sentido lejano, pues la substancia es algo


determinado (hoc aliquid) y separable.

Materia enim non potest per se existere sine forma per quam est actu,
cum de se sit in potentia tantum; ipsa etiam non est hoc aliquid nisi per
formam per quam fit actu.45

Solamente el compuesto de materia y forma es separable y hoc aliquid en sentido


pleno. En cambio, la forma en las substancias sensibles...

...etsi non sit separabilis et hoc aliquid, tamem per ipsam compositum
fit ens actu, ut sic possit esse separabile et hoc aliquid.46

La materia y la forma no son substancias sino en cuanto son principios del


compuesto, el cual es substancia en sentido propio.

b) Materia y forma en la generación:

Aristóteles quiere mostrar que las formas de las substancias sensibles no son
generadas a partir de formas que existan fuera de la materia; por esto explica lo que se
requiere para la generación.

Omnia enim quae fiunt, fiunt ab aliquo agente, et ex aliquo, sicut ex


materia, et iterum fiunt aliquid quod est terminus generationis.47

Et huius divisio ratio est, quia in omni generatione fit aliquid actu,
quod prius erat in potentia. Nihil autem potest dici de potentia in actu
procedere nisi per aliquod ens actu, quod est agens, a quo fit generatio;

44
SANTO TOMÁS DE AQUINO, op. cit., n. 1290
45
ibid, n. 1292
46
ibid, n. 1293
47
ibid, lect. VI, n. 1383
29

potentia vero pertinet ad materiam, ex qua aliquid generatur; actus vero ad


id quo generatur.48

La materia y el agente son principios de la generación, el compuesto es el término


de la misma. La forma se dice principio de la generación en cuanto está en el agente.
Que en toda generación deba haber un agente y un término, es manifiesto; en cambio, la
necesidad de la materia se muestra así:

Omne enim quod generatur vel per artem vel per naturam, est
possibile esse et non esse. Cum enim generatio sit de non esse in esse mutatio,
oportet id quod generatur quandoque quidem esse, quandoque non esse:
quod non esset nisi esset possibile esse et non esse. Hoc autem quod est in
unoquoque in potentia ad esse et non esse est materia. Est enim in potentia
ad formas per quas res habent esse, et ad privationes per quas habent non
esse...49

La materia preexiste al compuesto en cuanto estaba bajo la forma precedente. La


forma en cambio preexiste al compuesto en cuanto que el agente produce un compuesto
de su misma especie, o al menos con alguna conformidad con su especie; así por ejemplo
la forma del caballo que va a ser generado preexiste en cuanto especie en el caballo
generante.

c) La forma no se genera, sino el compuesto:

Hemos visto que todo lo que se genera, se genera a partir de algún substrato, que
en la generación de la substancia es la materia prima. Ahora bien, si la forma se genera,
habrá que presuponer otro substrato de la generación de la forma, cayendo en un regreso
al infinito de forma en forma y de materia en materia. Por esto propiamente se genera
sólo el compuesto.

Et hoc ideo est, quia formae non proprie habent esse, sed magis sunt
quibus aliqua habent esse. Unde si fieri est via in esse, illa tantum per se

48
ibid, n. 1384
49
ibid, n. 1388
30

fiunt, quae per formas habent esse. Formae autem incipiunt esse, eo modo
quo sunt in illis factis, quae per formas esse habent.50

Forma enim proprie non fit, sed compositum. Sicut enim dicitur
forma esse in materia, licet forma non sit, sed compositum per formam: ita
etiam proprius modus loquendi est, ut dicamus compositum generari ex
materia in talem formam.51

Es claro por tanto que todo lo que en algún modo se hace debe ser compuesto, y
una de sus partes debe ser material, y otra formal. Esto vale en los cambios substanciales,
accidentales y en las cosas que produce el arte.

d) La educción:

No saber distinguir entre la generación del compuesto y la ingenerabilidad de la


forma, ha llevado a algunos a decir que todas las formas son creadas; o, por el contrario,
que existen en acto en la materia latitantes.

Por el contrario, Santo Tomás, profundizando la explicación aristotélica con la


teoría de la educción52 de la forma a partir de la potencialidad de la materia, explica por
qué no es necesario que las formas preexistan en acto en la materia, o sean creadas
continuamente:

Dicit ergo primo, quod ex quo omne quod generatur, generatur ex


materia, et iterum generatur a suo simili, impossibile est aliquid esse factum,

50
ibid, lect. VII, n. 1419
51
ibid, n. 1423
52
«Questo passaggio della potenzia all’atto ha rivevuto nella filosofia scolastica un termine
proprio: “eduzione” (eductio da educere = trarre fuori). Esso viene definito negativamente in quanto non é
divenire o farsi della forma per sé, né è creazione, perché il divenire, il farsi, l’essere creato competono solo
all’ente e la forma non è ente, ma principio del ente; neppure è un’estrazione o manifestazione di una forma
latente, già preesistente in atto, perché anche questo implicherebbe che la forma è un ente per sé e che in
un ente esistono molte forme sostanziali. Positivamente, l’eduzione della forma sostanziale può essere
illustrata per analogia col divenire accidentale... la figura di una statua modellata nella cera o scolpita nel
marmo... in questi casi abbiamo inizialmente un materiale, materia seconda, che per sua natura è capace di
assumere una determinata forma... Per l’azione della causa efficente, questa potenzialità si approssima
progresivamente alla forma intesa dall’agente, finché la potenza viene effetivamente attuata... la forma ...
viene edotta, estratta dal seno di questa potenzialità, senza que preesista in atto, senza che venga introdotta
dall’esterno o che trapassi dall’agente al paziente.» F. SELVAGGI, Filosofía del Mondo, Università
Gregoriana Editrice, Roma, 1985, pp. 536-537
31

nisi aliquid praeexistat, sicut dicitur communiter... Palam est autem quod id
quod praeexistit, oportet quod sit pars rei generatae. Constat enim quod
materia quae praeexistit est pars generati. Quod ex hoc probari potest: quia
materia est in generato, et ipsa fit generatum dum in actum educitur... etiam
praeexistit pars quae est in ratione, scilicet forma. Haec enim duo, scilicet
materia et forma, sunt partes generati.53

Neque enim oportet dicere, quod formae sint causatae ab aliquo


extrinseco agente, neque quod fuerint semper actu in materia, sed in potentia
tantum. Et quod in generatione compositi sint eductae de potentia in actum.54

Es el agente quien, haciendo pasar la materia de la potencia al acto, educe la forma


y hace el compuesto:

Formae enim proprie non fiunt, sed educuntur de potentia materiae,


inquantum materia quae est in potentia ad formam, fit actu sub forma, quod
est facere compositum.55

Podemos entender la educción a nivel substancial mediante una analogía:

...generans facit esse sphaeram aeream. Facit enim eam ex aere quod
est materia, sicut ex principio generationis, et ex sphaera, quae est formae et
generationis terminus. Facit enim «hanc speciem», idest figuram sphaerae
«in hoc», idest in hac materia, inquantum scilicet transmutat hoc aes in
sphaeram: et hoc est sphaera aerea, scilicet forma sphaerae in aere.56

e) En todas las substancias sensibles hay materia:

Es en el libro VIII donde Aristóteles, en su Metafísica, trata directamente el


problema de la materia, la forma y su unidad en el compuesto.

53
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Metaphysicorum, L. VII, lect. VI, n. 1412
54
ibid, lect. VII, n 1431
55
ibid, n. 1423
56
ibid, n. 1424
32

Todas las substancias sensibles tienen materia, porque todas están en movimiento,
y el movimiento no es posible sin materia. Conocemos la materia prima porque
constatamos que existe generación y corrupción substancial.

In omni enim mutatione oportet esse subiectum commune terminis


mutationis... Cum igitur sit quaedam mutatio secundum substantiam, scilicet
generatio et corruptio: oportet esse aliquod comune subiectum, quod
subiiciatur contrariis mutationibus... ita scilicet quod quandoque sit actu per
formam, et quandoque sit subiectum privationis illius formae.57

Es necesario que la materia prima, en sí considerada, no tenga ninguna forma


propia, por la cual sea en acto, pues en ese caso no se daría generación y corrupción
simpliciter, sino sólo secundum quid.

Podemos en algún modo entender que es la materia prima haciendo una


comparación por analogía: ella está a las formas y privaciones como está un substrato
sensible alterable (substancia) a las cualidades contrarias (accidentes).

f) Por las diferencias accidentales se deduce que en toda substancia sensible hay
forma:

Constatamos que en las cosas sensibles existen varias diferencias accidentales,


según la diversa disposición de las partes materiales, por ejemplo, en cuanto a la posición,
al tiempo, al lugar, etc.; estas diferencias manifiestan un principio formal, que las
constituye como tales.

Visto que ninguna de estas diferencias es substancia, y que el ser de todas ellas
depende del de la substancia, hay que preguntarse cuál es la causa del ser de todas ellas.
Así se deduce la presencia de un principio formal a nivel substancial.

Nulla autem differentiarum praedictarum est substantia, neque


aliquid substantiae affine, quasi pertinens ad genus substantiae. Sed eadem
proportio invenitur in eis, quae est in substantia.58

57
ibid, L. VIII, lect. I, n.1668
58
ibid, lect. II, n.1696
33

De esto se concluye que no es suficiente definir una substancia sensible por la sola
materia, hay que incluir la ratio que se toma de la forma.

g) Características de la forma:

Aristóteles investiga sobre la forma a partir de ciertas afirmaciones de Platón. En


primer lugar, se pregunta si el nombre de una especie, por ejemplo, “caballo”, significa
la substancia compuesta o sólo la forma.

El nombre de la especie se dice analógicamente, por eso en cierto sentido puede


significar sólo la forma. Sin embargo, es manifiesto que la substancia sensible está
compuesta de materia y forma.

En seguida se pregunta si la forma es algo más allá de las partes de la materia.


Vemos que la forma no se puede reducir a las partes de la materia, Santo Tomás explica:

...quia compositio et mixtio, quae sunt formalia principia, non


constituuntur ex his quae componuntur aut miscentur, sicut nec aliquod aliud
formale constituitur ex sua materia, sed e converso.59

Esto no significa que, por ejemplo, el hombre sea sólo forma, pues este hombre
sensible tiene materia y forma.

Los platónicos decían que las formas son sempiternas e incorruptibles. Aristóteles
dice son ingenerables e incorruptibles per se, pero no son eternas, pues se generan y se
corrompen per accidens cuando se genera y se corrompe el compuesto de materia y
forma.

Por último, se pregunta si las formas son separables de la materia. Las formas de
las substancias sensibles no se pueden separar, pues no pueden existir sin su materia.

Una aclaración final, la materia y la forma no se pueden definir, pues los


principios primeros son simples, y toda definición, en cambio, es compuesta; una parte

59
ibid, lect. III, n. 1713
34

en ella hace las veces de la materia, la otra las de la forma. Así, aclara Santo Tomás, si
la especie indicara sólo la forma, no se podría definir.

h) Características de la materia:

¿Hay una o varias materias? La materia prima es una para todo lo que se genera
o se corrompe, pero las materias propias son diversas, según que están bajo diversas
formas. En una misma cosa podemos decir que hay varias materias, en cuanto que una
es materia de la otra; así los elementos son materia del compuesto, también la materia
prima, que es materia de los elementos.

¿Cómo es posible que de una materia única proceda la diversidad de todas las
cosas sensibles? Esto se debe a la causa agente, pero no sólo, pues no se puede hacer
cualquier cosa de cualquier materia, sino que se requiere un cierto orden. Así, la
diversidad de las cosas nace de la materia y del agente.

La materia y la forma se pueden comparar a la substancia y sus accidentes, que


son recibidos en ella como en un substrato. Los accidentes no tienen propiamente materia
de la cual se hagan, en cambio tienen un substrato, en el cual son. La diferencia entre las
dos relaciones es importante y Santo Tomás la señala:

Differt autem a materia, inquantum materia non habet actu esse nisi
per formam; subiectum [la substancia] autem non constituitur in esse per
accidens.60

No de cualquier cosa hay materia prima, sino de aquellas que en estricto sentido
se generan y se corrompen. En la generación y corrupción simpliciter se descubre la
materia prima.

Respondiendo a una duda Aristóteles constata la presencia de un cierto orden en


la generación y la corrupción. Alguien podría pensar que, así como el mixto se hace de
los elementos que lo preceden, que son como su materia, así también el viviente sea
materia del muerto, y se ordene a aquel como la potencia al acto.

60
ibid, lect. IV, n. 1743
35

A esto se debe responder que no está el viviente en potencia respecto al muerto,


sino los elementos del viviente. El cadáver, respecto al viviente, es una privación. Por
esto no se hace del cadáver el viviente, sino por resolución en los elementos. No cualquier
cosa se hace de cualquier materia, sino que se requiere un cierto orden y disposición.

i) La unión de la materia y la forma:

Parece que en todas las cosas que tienen partes, y cuya unión no es simplemente
agregación, hay una tercera cosa que hace la unidad de las otras dos, como un medio. Así
nos podemos preguntar qué es lo que hace que una substancia sensible, compuesta de
materia y forma, sea una.

Aristóteles responde con un ejemplo: ¿qué es lo que hace que la esfera de bronce,
compuesta de bronce y forma esférica, sea una? No se requiere ningún medio, pues el
bronce es la materia, en potencia al acto que es la forma esférica.

Santo Tomás comenta, siguiendo a Aristóteles, por qué no tiene sentido


preguntarse qué cosa una la materia y la forma, casi como si fuesen dos cosas en acto:

Sed, sicut dictum est, ultima materia, quae scilicet est appropiata ad
formam, et ipsa forma, sunt idem. Aliud enim eorum est sicut potentia, aliud
sicut actus. Unde simile est quaerere quae est causa alicuius rei, et quae est
causa quod illa res sit una; quia unumquodque inquantum est, unum est, et
potentia et actus quodammodo unum sunt. Quod enim est in potentia, fit in
actu... Unde nulla causa est faciens unum ea quae sunt composita ex materia
et forma, nisi quod movet potentiam in actum.61

j) La forma en la especie y en el individuo:

¿La forma de los individuos de una misma especie es la misma? Es la misma en


cuanto a la especie, diversa en cuanto al número; pues una cosa indivisible no se une a
otra divisible para constituir una multiplicidad.

61
ibid, lect. V, n. 1767
36

Si igitur substantia formalis esset una et eadem, non esset assignare


quomodo singulum horum singularium sit materia habens talem substantiam,
quae est una et indivisa, ita quod singulariter sit simul totum habens haec
duo, scilicet materiam et formam substantialem, quae est una et indivisa.62

En cuanto al individuo, explica por qué es imposible que en una sola substancia
se encuentren actualmente varias formas:

Impossibile est enim aliquam substantiam esse ex pluribus substantiis,


quae sunt in ea actu. Duo enim quae sunt in actu, numquam sunt unum actu;
sed duo, quae sunt in potentia, sit unum actu... Et hoc ideo, quia actus habet
virtutem separandi et dividendi. Unumquodque dividitur ab alio per
propriam formam. Unde ad hoc quod aliqua fiant unum actu, oportet quod
omnia concludantur sub una forma, et quod non habeat singula singulas
formas, per quas sint actu.63

k) La materia y la forma en el hombre:

Sobre el modo en que la materia y la forma son causas una de otra, Santo Tomás
expone su doctrina, haciendo mención del caso especial del alma humana, ahí donde
Aristóteles sólo menciona que algunas causas lo son mutuamente.

Forma autem et materia sibiinvicem sunt causa quantum ad esse.


Forma quidem materiae inquantum dat ei esse actu; materia vero formae
inquantum sustentat ipsam... Materia etiam quandoque non sustentat
formam secundum esse simpliciter, sed secundum quod est forma huius,
habens esse in hoc, sicut se habet corpus humanum ad animam rationalem.64

Por esto, es posible una excepción a la no separabilidad de la forma de la materia:

62
ibid, L. III, lect. X, n. 458
63
ibid, L. VII, lect. XIII, n. 1588
64
ibid, L. IV, lect. II, n. 775
37

Sed quamvis formae non preaexistant substantiis compositis,


perscrutandum tamen est, si aliqua forma remaneat posterius, corrupta
substantia composita.65

Pero esto se tratará con precisión en la ciencia del alma. En el comentario a la


Metafísica Santo Tomás se limita a señalar que el alma no preexiste al cuerpo, pues de lo
contrario sería una substancia completa y no podría ya ser forma:

Non enim excipit [Aristóteles] animam intellectivam a generalitate


aliarum formarum, quantum ad hoc quod formae non praeexistunt substantiis
compositis, sed solum quantum ad hoc quod non remanent post substantias
compositas.66

l) Solución definitiva al problema de la mutación substancial:

Santo Tomás explica, siguiendo Aristóteles y aclarándolo, como es posible


admitir la mutación substancial sin negar el principio de no contradicción; esto es, en qué
sentido el ente se genera del ente y del no ente; indicando que la materia prima es un
cierto ente y un cierto no ente.

Unde in genere substantiae fiunt omnia ex non ente et ente. Ex non


ente quidem secundum accidens, inquantum fit aliquid ex materia subiecta
privationi, secundum quam dicitur non ens. Sed per se fit aliquid ex ente, non
autem in actu, sed in potentia, scilicet ex materia, quae est ens in potentia...67

Dicitur enim non ens tripliciter. Uno modo quod nullo modo est, et
ex tali non ente non fit generatio, quia ex nihilo nihil fit secundum naturam.
Alio modo dicitur non ens ipsa privatio, quae consideratur in aliquo subiecto:
et ex tali non ente fit quidem generatio, sed per accidens, inquantum scilicet
generatio fit ex subiecto, cui accidit privatio. Tertio modo dicitur non ens

65
ibid, L. XII, lect. III, n. 2451
66
ibid, n. 2452
67
ibid, lect. II, n. 2433
38

ipsa materia, quae, quantum est de se, non est ens actu, sed ens potentia. Et
ex tali non ente fit generatio per se.68

Pero hace una aclaración, no de cualquier cosa se hace cualquier cosa, sino que
debe existir cierta proporción entre la forma y la materia, por esto:

Licet enim materia prima sit in potentia ad omnes formas, tamen


quodam ordine suscipit eas. Per prius enim est in potentia ad formas
elementares, et eis mediantibus secundum proportiones commixtionum est in
potentia ad diversas formas...69

Por último, explica como es creada la materia prima:

Si autem ponat primum rerum pricipium intellectum, qui ipsam


materiam producat, primum principium diversitatis rerum erit ex ordine
apprehenso ab intellectu praedicto, qui secundum quod res diversas
producere intendit, instituit materias diversas aptas diversitati rerum.70

m) Conclusiones:

En las cosas sensibles sólo es substancia el compuesto de materia y forma, éstas


se dicen substancia sólo en cuanto son principios del aquél.

En la generación se requiere un agente, que haga pasar de la potencia al acto un


substrato, la materia, educiendo de ésta una forma, para obtener el término de la
generación, el compuesto de materia y forma.

El compuesto se genera de la materia en tal forma, luego la materia y la forma son


principios del ser y del hacerse de la substancia.

La necesidad del substrato se muestra porque algo que no era comienza a ser, y
puede dejar de ser; luego, para no negar el principio de no contradicción, es necesario que

68
ibid, n. 2437
69
ibid, n. 2438
70
ibid, n. 2440
39

este algo se haga a partir de un substrato en potencia a ser y a no ser, y que este substrato
forme parte de la cosa ya hecha.

La generación se hace per se a partir del ente, pero del ente en potencia que es la
materia prima. Por otra parte, la generación se hace a partir del no ente, pero del no ente
en acto que es la materia prima.

A partir de la presencia de diferencias accidentales entre las substancias se deduce


que debe existir un principio formal en ellas, irreducible a las partes de la materia; este
principio, que se denomina forma substancial, especifica al ente actualizando la materia.
Las formas de los individuos de una misma especie son una en cuanto a la especie,
múltiples según el número.

Si todo lo que se genera, se genera a partir de un substrato, propiamente se genera


sólo el compuesto; la materia no se genera, pues preexiste; la forma se genera y se
corrompe sólo per accidens, en cuanto comienza a ser o deja de ser el compuesto que
tiene el ser por la forma.

La materia prima es pura potencialidad, substrato común a toda forma. No tiene


acto sino por la forma, por lo que no puede existir sin ella. Pero no tiene ninguna forma
permanente, pues esta la haría ya acto y toda forma posterior le sería accidental. Su
realidad se conoce a partir del cambio substancial.

Sólo puede entenderse alguna cosa de la materia prima por analogía, está a las
formas substanciales como la substancia a las formas accidentales; pero con una
diferencia, los accidentes reciben el ser de la substancia, en cambio la materia no es sino
por la forma.

Materia y forma se unen como la potencia y el acto. Por esto la última materia,
que está dispuesta, y su forma son una sola cosa. La causa de la unidad del compuesto
no es otra sino el agente que actualiza la potencialidad de la materia.

La forma y la materia son causas mutuamente, la forma da el ser a la materia, que


a su vez sustenta la forma. El alma humana es caso aparte.
40

La generación y la corrupción tienen un cierto orden, no de cualquier materia se


hace cualquier cosa, sino de una materia dispuesta. La materia prima está en potencia a
todas las formas, pero con un cierto orden, primero a las formas de los elementos. En la
creación, se crean substancias, con una materia apropiada a cada una de ellas, pero en
potencia a todas las otras formas.

No es posible que el alma preexista al compuesto, pues sería ya una substancia


completa y no podría ser forma del cuerpo. En el tratado del alma se investigará sobre la
posibilidad que una forma no se corrompa al corromperse el compuesto.
41

IV. Valoración

Santo Tomás, en el artículo 2 de la cuestión 44 de la Suma Teológica, divide la


historia de la filosofía en tres etapas, en la primera pone a los antiguos filósofos naturales,
en la segunda a Platón y Aristóteles:

Ulterius vero procedentes, distinxerunt per intellectum inter formam


substantialem et materiam, quam ponebant increatam, et perceperunt
transmutationem fieri in corporibus secundum formas essentiales.71

En cambio, en la tercera etapa:

Et ulterius aliqui erexerunt se ad considerandum ens inquantum ens:


et consideraverunt causam rerum, non secundum quod sunt haec vel talia,
sed secundum quod sunt entia. Hoc igitur quod est causa rerum inquantum
sunt entia, oportet esse causam rerum, non solum secundum quod sunt talia
per formas accidentales, nec secundum quod sunt haec per formas
substantiales, sed etiam secundum omne illud quod pertinet ad esse illorum
quocumque modo. Et sic oportet ponere etiam materiam primam creatam ab
universali causa entium.72

Esta tercera etapa es coronada por Santo Tomás, con la distinción real entre
esencia y ser, que le permite fundar el concepto de materia prima como pura potencia en
el orden del ser. La correcta interpretación del hilemorfismo depende de esta distinción,
sin ella los principios tienden inevitablemente a cosificarse.73

La filosofía de Santo Tomás es sobre todo filosofía del ser, no de la substancia.


La forma no es para él acto último, su actualidad depende del ser, esto permite a Santo
Tomás dejar bien claro que la substancia material en sentido propio es el compuesto,

71
S. Th., I, q. 44, a. 2 c.
72
ibid.
73
«È doveroso riconoscere nella distinzione tra essenza e essere il nucleo metafisico più profondo
implicito nella filosofia aristotelica; e conseguentemente, nella negazione esplicita di questa distinzione,
l’inizio del declino dell’aristotelismo in generale e dell’illemorfismo in particolare... Negata esplicitamente
la distinzione di essenza ed essere, materia e forma non potevano essere riconosciuti come veri principi
metafísici, ma dovevano ritornare ad essere... due principi fisici... due sostanze solo accidentalmente unite
in un essere secondo.» F. SELVAGGI, Filosofía del Mondo, pp. 506-507
42

punto en el que el Estagirita parece vacilar, asignando este puesto a la forma en algunos
textos. Al mismo tiempo, también la materia es participación al ser y en él encuentra su
fundamento causal y final, si bien a través de la forma y como ente en potencia.

Hemos examinado solamente los comentarios a Aristóteles, en ellos Santo Tomás


sigue al Filosofo, sin separarse netamente. Sin embargo, en sus explicaciones de puntos
obscuros, y en el confutar las opiniones de otros comentadores, se manifiesta la novedad
del Angélico, que da a la filosofía aristotélica su fundamento y cumplimiento.
SEGUNDA PARTE
LA APLICACIÓN DEL HILEMORFISMO AL
HOMBRE
44

I. El hilemorfismo en los vivientes

a) Introducción:

Aristóteles, al inicio del segundo libro del Alma, presenta primero la definición
del alma y luego muestra que el alma es la forma substancial del viviente, procede así
pues el alma es el objeto de su investigación; Santo Tomás sigue el mismo orden al
comentarlo.

Para hablar del hilemorfismo en los vivientes, considero más adecuado comenzar
mostrando que el alma es la forma substancial del viviente. Aristóteles desarrolla dicho
argumento partiendo de la realidad de la vida, yendo de los efectos a sus causas.

b) Los vivientes:

Es evidente que los vivientes son substancias; entre las substancias, algunas son
cuerpos, otras no; las substancias corpóreas son manifiestas, las incorpóreas no; aquí
Aristóteles trata de las substancias corpóreas, ya que la ciencia del alma pertenece a los
tratados naturales,74 que se ocupan de las formas en la materia.

Entre los cuerpos, algunos son naturales, otros artificiales, los cuerpos artificiales
están en el género de la substancia por su materia, su forma es accidental; los naturales
son substancias tanto por su materia como por su forma.

Los cuerpos naturales, algunos tienen vida, otros no:

Illud autem dicitur habere vitam, quod per seipsum habet alimentum,
augmentum et decrementum. Sciendum autem est, quod haec explanatio
magis est per modum exempli, quam non per modum definitionis. Non enim
ex hoc solo quod aliquid habet augmentum et decrementum, vivit, sed etiam
ex hoc quod sentit et intelligit, et alia opera vitae exercere potest.75

74
Cfr. ARISTÓTELES, de Anima, A, 1 y SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Octo Libros Physicorum
Aristotelis Expositio, L. I, lect. I, n. 4
75
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In Aristotelis Librum de Anima Commentarium, Marietti, Taurini-
3
Romae, 1948. L. II, lect. I, n. 219
45

Santo Tomás hace esta aclaración porque en las substancias separadas hay vida,
aunque no se alimentan ni decrecen; por esto también señala lo que entiende en sentido
propio por vida:

Propria autem ratio vitae est ex hoc, quod aliquid est natum movere
seipsum, large accipiendo motum, prout etiam intellectualis operatio motus
quidam dicitur. Ea enim sine vita esse dicimus, quae ab exteriori tantum
principio movere possunt.76

Más adelante añade que, para alcanzar la definición del alma:

Oportet hoc quasi principium accipere, quod animatum distinguitur


ab inanimato in vivendo... Sed cum multiplex sit modus vivendi, si unus
tantum eorum insit alicui, dicitur illud vivens et animatum.77

c) Los cuatro modos de vida:

La vida se presenta en modos diversificados, según la mayor o menor perfección


del viviente; los modos que Aristóteles señala son cuatro: el intelecto; el sentido; el
movimiento local y reposo; el movimiento de alimentación, crecimiento y disminución.
Santo Tomás comenta:

In quibusdam enim viventium inveniuntur tantum alimentum,


augmentum et decrementum, scilicet in plantis. In quibusdam autem, cum his
invenitur sensus sine motu locali, sicut in animalibus imperfectis, sicut sunt
ostreae. In quibusdam autem, ulterius invenitur motus secundum locum, sicut
in animalibus perfectis, quae moventur motu progressivo, ut bos et equus. In
quibusdam autem cum his ulterius invenitur intellectus, scilicet in
hominibus.78

En base a estos modos de vida se distinguían cuatro géneros de vivientes. Hoy


día, con los nuevos conocimientos de la biología, es más complejo el clasificar a los
vivientes en géneros. Para esta investigación, basta mostrar como las operaciones de los

76
ibid.
77
ibid, lect. III, n. 254
78
ibid, n. 255
46

vivientes requieren de un principio formal diverso al de los cuerpos inertes, que llamamos
alma.

d) Llamamos alma al principio de las operaciones específicas del viviente:

Decimos que todos los vegetales viven, pues tienen en sí mismos un principio por
el que aumentan y disminuyen.

Et quod hoc principium non sit natura sed anima, manifestum est.
Nam natura non movet ad contraria loca: motus autem est secundum
contraria loca. Augentur enim vegetabilia omnia, non solum sursum et
deorsum, sed utroque modo. Manifestum est ergo, quod principium non est
natura sed anima.79

Este argumento es hoy un poco débil, por lo que conviene considerar otras
potencias que se encuentran en los vivientes. En todos los vivientes materiales se
encuentran tres operaciones principales, que tienen un cierto orden:

Nam prima eius operatio est nutritio, per quam salvatur aliquid ut est.
Secunda autem perfectior est augmentum, quo aliquid proficit in maiorem
perfectionem, et secundum quantitatem et secundum virtutem. Tertia autem
perfectissima et finalis est generatio per quam aliquid iam quasi in seipso
perfectum existens, alteri esse et perfectionem tradit.80

Estas operaciones son específicas de los vivientes materiales, e irreducibles a la


natura de las substancias que no tienen vida. Santo Tomás lo muestra respecto a la
generación:

Et dicitur naturalissimum [generare], quia in hoc convenit etiam cum


aliis rebus inanimatis, quae generationem habent, licent alio modo: habent
enim inanimata generationem ab extrinseco generante; sed viventia a

79
ibid, n. 257
80
ibid, lect. IX, n. 347
47

principio intrinseco, inquantum generantur ex semine, quod proficit in rem


vivam.81

Sic autem intelligitur, quod res viva facit alterum quale ipsum est,
quia animal facit animal, et planta plantam. Et ulterius secundum speciem
tale animal facit tale animal, ut homo generat hominem, et oliva olivam. Et
ideo autem est naturale viventibus facere alterum tale quale ipsum est, ut
semper participent, secundum quod possunt, divino et immortali, id est ut
assimilentur ei secundum posse.82

En los vivientes más perfectos, que llamamos animales, se encuentran no solo las
operaciones anteriores, sino además el sentido, que tampoco se puede reducir a la natura
de las substancias inertes. Propio del sentido es el recibir las especies sin materia:

Et similiter sensus patitur a sensibili habente colorem aut humorem,


idest saporem aut sonum, “sed non inquantum unumquodque illorum
dicitur”, idest non patitur a lapide colorato inquantum lapis, neque a melle
dulci inquantum mel: quia in sensu non fit similis dispositio ad formam quae
est in subiectis illis, sed patitur ab eis inquantum huiusmodi, vel inquantum
coloratum, vel saporosum, vel secundum rationem, idest formam.
Assimilatur enim sensus sensibili secundum formam, sed non secundum
dispositionem materiae.83

En los hombres se encuentra además la operación intelectual, de la que


hablaremos más adelante.

El principio intrínseco de todas estas operaciones se llama alma, recibe este


nombre especial para diferenciarlo del principio de movimiento y reposo presente en
todas las substancias materiales, vivientes o no, que es llamado natura.

81
ibid, lect. VII, n. 312
82
ibid, n. 314
83
ibid, lect. XXIV, n. 554
48

Naturalia enim sunt, quae in seipsis principium motus et status


habent. Huiusmodi enim principium, natura dicitur...84

e) El alma es la forma del viviente:

El alma es el principio por lo que el viviente vive, pero no se vive sólo por el alma:

Duorum, quorum utroque dicimur esse aliquid aut operari, unum,


scilicet quod primum est, est quasi forma, et aliud quasi materia. Sed anima
est primum quo vivimus, cum tamen vivamus anima et corpore: ergo anima
est forma corporis viventis.85

Santo Tomás ha sintetizado así la demostración de Aristóteles; comentándola


recurre a los ejemplos de éste:

Primo proponit maiorem: dicens, quod quo vivimus et sentimus


dicitur dupliciter: scilicet altero, sicut forma, et altero sicut materia... Et
similiter quo sanamur dicitur de duobus, quorum unum est sanitas, et aliud
aliqua pars corporis vel etiam totum corpus.86

Apoyándose en el ejemplo, presenta la proposición menor:

Et dicit, quod anima est primum quo et vivimus, et sentimus, et


movemur, et intelligimus... Sciendum est autem quod quamvis sanitate et
corpore dicamur esse sani, tamem sanitas est primum quo sani dicimur esse.
Non enim dicimur esse sani corpore nisi inquantum habet sanitatem...
Similiter etiam et corpore non dicimur esse viventes, nisi inquantum habet
animam: et propter hoc, hic dicitur quod “anima” est primum quo vivimus,
sentimus, etc.87

Santo Tomás nos dice que, como alguien podría dudar si ser forma se sigue más
del alma que del cuerpo, pues por ambos se vive, Aristóteles añade...

84
ibid, lect. II, n. 238
85
ibid, lect. IV, n. 271
86
ibid, n. 272
87
ibid, n. 273
49

...quod cum substantia dicamus tripliciter... scilicet de materia, forma


et composito ex utriusque, quorum materia est potentia, et species sive forma
est actus, et compositum ex utriusque est animatum, manifestum est, quod
corpum non est actus animae, sed magis anima est actus corporis alicuius:
corpus enim est in potentia respectu animae.88

Por tanto, el alma es la forma del cuerpo viviente, por la cual dicho cuerpo está en
acto; es por esto principio intrínseco de sus operaciones. Resumiendo:

Illud quod est primum principium vivendi est viventium corporum


actus et forma: sed anima est primum principium vivendi his quae vivunt:
ergo est corporis viventis actus et forma. Manifestum est autem quod haec
demostratio est ex posteriori. Ex eo enim quod anima est forma corporis
viventis, est principium operum vitae et non e converso.89

En los vivientes encontramos actos segundos especiales, que deben ser explicados
por un acto primero especial. El acto primero de un compuesto es su forma, por esto a la
forma del ser vivo la llamamos alma.

f) Definición del alma:

Aristóteles, en el primer capítulo del libro segundo del de Anima, da su definición


del alma: “El alma es el primer acto del cuerpo natural que tiene vida en potencia”,90 y un
poco más adelante dice, “si se debe decir que hay algo común a toda alma, será el ser el
acto primero del cuerpo natural orgánico”.91

Antes de enunciar dichas definiciones, expone una serie de divisiones, que Santo
Tomás comenta detalladamente, y que son necesarias para entender la definición del
alma.

88
ibid, n. 275
89
ibid, lect. III, n. 253
90
ARISTÓTELES, de Anima, B, 1, 412a 27-28
91
ARISTÓTELES, de Anima, B, 1, 412b 4-6
50

g) Las categorías:

El ente se divide en 10 categorías:92 la primera de ellas es la substancia, a la que


corresponde ser en sí y no en otro; las otras nueve son los accidentes, que son en otro,
esto es, en la substancia. El viviente es una substancia, por esto el alma es una forma
substancial, no una forma accidental.

Sciendum autem est quod haec est differentia forma substantialis ad


formam accidentalem, quod forma accidentalis non facit ens actu simpliciter,
sed ens actu tale vel tantum, utputa magnum vel album vel aliquid aliud
huiusmodi. Forma autem substantialis facit esse actu simpliciter. Unde
forma accidentalis advenit subiecto iam praeexistente in actu. Forma autem
substantialis non advenit subiecto iam praeexistenti in actu, sed existenti in
potentia tantum, scilicet materiae primae.93

h) La substancia como materia, forma y compuesto:

Es manifiesto que el ser viviente es una substancia material. Hemos visto que
Aristóteles divide la substancia en materia, forma y compuesto:

Materia quidem est, quae secundum se non est hoc aliquid, sed in
potentia tantum ut sit hoc aliquid. Forma autem est, secundum quam iam est
hoc aliquid in actu. Substantia vero composita est, quae est hoc aliquid.
Dicitur enim esse hoc aliquid, id est aliquid demonstratum quod est
completum in esse et specie; et hoc convenit soli substantiae compositae in
rebus materialis.94

El alma es aquello por lo que el viviente vive, luego es la parte formal del viviente,
que viene recibida en un substrato material.

Per animam enim intelligimus id, quo habens vita vivit: unde oportet
quod intelligatur sicut aliquid in subiecto existens; ut accipiatur hic large
subiectum, non solum prout subiectum dicitur aliquid ens actu, per quem

92
Cfr. ARISTÓTELES, Metafísica, , 7 y Z, 1
93
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. II, lect. I, n. 224
94
ibid, n. 215
51

modum accidens dicitur esse in subiecto; sed etiam secundum quod materia
prima, quae est ens in potentia, dicitur subiectum. Corpus autem, quod
recipit vitam, magis est sicut subiectum et materia quam sicut aliquid in
subiecto existens.95

El alma es forma substancial, el cuerpo es materia (segunda), el viviente es un


compuesto de materia prima y forma substancial:

Sic igitur, cum sit triplex substantia, scilicet compositum, materia et


forma, et anima non est ipsum compositum, quod est corpus habens vitam:
neque est materia, quae est corpus subiectum vitae: relinquitur, per locum a
divisione, quod anima sit substantia, sicut forma vel species talis corporis,
scilicet corporis physici habentis in potentia vitam.96

Vemos que en la definición del alma se pone el cuerpo, Santo Tomás explica por
qué:

Similiter etiam nulla forma est quid completum in specie, sed


complementum speciei competit substantiae compositae. Unde substatia
composita sic definitur, quod in eius definitione non ponitur aliquid quod sit
extra essentiam eius. In omni autem definitione formae ponitur aliquid, quod
est extra essentiam formae, scilicet proprium subiectum eius sive materia.
Unde, cum anima sit forma, oportet quod in definitione eius ponatur materia
sive subiectum eius.97

La definición de Aristóteles no dice simplemente cuerpo que tiene vida, sino que
aclara que tiene vida en potencia, Santo Tomás comenta:

Nam corpus habens vitam intelligitur substantia composita vivens.


Compositum autem non ponitur in definitione formae. Materia autem

95
ibid, n. 220
96
ibid, n. 221
97
ibid, n. 213
52

corporis vivi est id quod comparatur ad vitam sicut potentia ad actum: et hoc
est anima, actus, secundum quem corpus vivit.98

i) El acto primero y el acto segundo:

Aristóteles hace la distinción entre el acto al modo de la ciencia y el acto al modo


del conocer actual, para determinar qué tipo de acto es el alma. Santo Tomás explica el
sentido de esta división:

Et differentia horum actuum ex potentiis perpendi potest. Dicitur


enim aliquis in potentia grammaticus, antequam acquirat habitum
grammaticae, discendo vel inveniendo: quae quidem potentia in actum
reducitur, quando iam aliquis habet habitum scientiae. Sed tunc est iterum
in potentia ad usum habitus, cum non considerat in actu; et haec potentia in
actum reducitur cum actu considerat. Sic igitur et scientia est actus et
consideratio est actus.99

El alma, siendo forma substancial, es acto primero del ser viviente, y no se puede
separar de él; sus operaciones son actos segundos, que se comparan al alma como la
potencia al acto:

Et manifestum est, quod anima est actus sicut scientia, quia in hoc
quod anima inest animali et somnus et vigilia. Et vigilia quidem assimilatur
considerationi; quia sicut consideratio est usus scientiae, ita vigilia est usus
sensuum; sed somnus assimilatur habitui scientiae, quando aliquis secundum
ipsum non operatur, in somno enim quiescunt virtutes animales.100

Horum autem duorum actuum, scientia est prior generatione, in


eodem. Comparatur enim consideratio ad scientiam, sicut actus ad
potentiam.101

98
ibid, n. 222
99
ibid, n. 216
100
ibid, n. 227
101
ibid, n. 228
53

Santo Tomás añade una referencia a la presencia de los elementos en el


compuesto:

Sciendum est autem quod Philosophus dicit animam esse actum


primum, non solum ut distinguat animam ab actu qui est operatio, sed etiam
ut distinguat eam a formis elementorum, quae semper habent suam actionem,
nisi impediantur.102

j) La unión del alma y del cuerpo:

Muchos se han preguntado en qué modo se unen el alma y el cuerpo. Aristóteles


dice que no es necesario investigar en qué modo el cuerpo y el alma son una misma cosa,
Santo Tomás explica citando el libro octavo de la Metafísica:103

Ostensum est enim in octavo Metaphysicae quod forma per se unitur


materiae, sicut actus eius; et idem est materiam uniri formae, quod materiam
esse in actu. Et hoc est etiam quod hic dicit, quod cum unum et ens
multipliciter dicatur, scilicet de ente in potentia et de ente in actu, id quod
proprie est ens et unum est actus... Et ideo sicut corpus habet esse per
animam, sicut per formam, ita et unitur animae immediate, inquantum anima
est forma corporis.104

Debido a este tipo de unión, es imposible separar el alma del cuerpo, aunque puede
existir una excepción, de la que se tratará más adelante:

Quia ostensum est quod anima est actus totius corporis, et partes sunt
actus partium, actus autem et forma non separantur ab eo cuius est actus vel
forma: manifestum est quod anima non potest separari a corpore, vel ipsa
tota, vel aliquae partes eius, si nata est aliquo modo habere partes... Sed
secundum quasdam partes nihil prohibet animam separari, quia quaedam

102
ibid, n. 229
103
Cfr. ARISTÓTELES, Metafísica, H, 6
104
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. II, lect. I, n. 234
54

partes animae nullius corporis actus sunt, sicut infra probabitur de his quae
sunt circa intellectum.105

El alma, siendo forma substancial, no es sin el cuerpo, pero no es cuerpo:

Non enim est corpus, quia non est materia; sed est aliquid corporis,
quia est actus corporis. Et quia omnis actus est in eo cuius est actus, infert
consequenter ibi “et propter hoc, in corpore”.106

Se educe por los antecesores de la potencialidad de la materia, al menos en las


plantas y en los animales, de los que Santo Tomás trata en el siguiente pasaje:

Manifestat autem primam mutationem, quae est de pura potentia in


actum primum ducens. Haec mutatio fit a generante; nam per virtutem, quae
est in semine, educitur anima sensitiva de potentia in actum cum omnibus suis
potentiis.107

k) El cuerpo:

El alma requiere un determinado cuerpo, como cualquier forma, pues no de


cualquier cosa se hace cualquier cosa:

Scilicet quod anima est in corpore, et tali corpore, scilicet physico,


organico... Et vere hoc est, sicut nunc dicimus, quod anima est in determinato
corpore, cum non videatur anima accipere quodcumque corpus contingat,
sed determinatum. Et hoc rationabiliter accidit; quia unusquisque actus
natus est fieri in propria et determinata materia: unde et anima oportet, quod
in determinato corpore recipiatur.108

Esta es la razón por la que primero Aristóteles habla de cuerpo que tiene vida en
potencia, y luego de cuerpo orgánico, pues el alma requiere un cuerpo orgánico para poder
ejercer sus operaciones.

105
ibid, lect. II, n. 242
106
ibid, lect. IV, n. 276
107
ibid, lect. XII, n. 374
108
ibid, lect. IV, n. 277
55

Et quia dixerat, quod anima est actus corporis physici habentis vitam
in potentia, etiam dicit, quod tale est omne corpus organicum. Et dicitur
corpus organicum, quod habet diversitatem organorum. Diversitas autem
organorum necessaria est in corpore suscipiente vitam propter diversas
operationes animae.109

Sin embargo, es el alma la que hace que su cuerpo sea cuerpo y tal cuerpo, o sea
orgánico. Santo Tomás lo aclara en este texto:

Non ergo sic est intelligendum quod anima sit actus corporis, et quod
corpus sit eius materia et subiectum, quasi corpus sit constitutum per unam
formam quae faciat ipsum esse corpus, et superveniat ei anima faciens ipsum
esse corpus vivum; sed quia ab anima est, et quod sit, et quod sit corpus
vivum. Sed hoc quod est esse corpus, quod est imperfectius, est quid
materiale respectu vitae.110

Por esto, cuando el alma se separa del cuerpo, este no permanece:

Et inde est quod recedente anima, non remanet idem corpus specie;
nam oculus et caro in mortuo non dicuntur nisi aequivoce... Recedente enim
anima, succedit alia forma substantialis que dat aliud esse specificum, cum
corruptio unius non sit sine generatione alterius.111

Cuerpo que tiene vida en potencia puede entenderse según los dos sentidos de
potencia ya vistos al tratar del acto primero y del acto segundo:

Dicitur enim aliquid esse in potentia dupliciter. Uno modo, cum non
habet principium operationis. Alio modo cum habet quidem, sed non
operatur secundum ipsum. Corpus autem, cuius actus est anima, est habens
vitam in potentia, non quidem primo modo, sed secundo... Sed verum est quod
semen et fructus, in quo conservatur semen plantae, est in potentia ad

109
ibid, lect. I, n. 230
110
ibid, n. 225
111
ibid, n. 226
56

huiusmodi corpus vivum, quod habet animam: nondum enim semen habet
animam. Unde sic est in potentia, sicut abiicens animam.112

l) La triple causalidad del alma:

En el comentario a la Física Santo Tomás, siguiendo a Aristóteles, muestra que


toda forma es causa formal y final de la generación, pero el alma es un caso especial:

Et dicit, quod anima est principium et causa viventis corporis. Et cum


principium et causa dicatur multipliciter, anima dicitur tribus modis
principium et causa viventis corporis. Uno modo, sicut unde est principium
motus. Alio modo, sicut cuius causa, idest finis. Tertio, sicut substantia id
est forma corporum animatorum.113

Hemos visto ya que el alma es forma del viviente, aquí Santo Tomás presenta un
sintético argumento al respecto:

Illud est causa alicuius ut substantia, idest ut forma, quod est causa
essendi. Nam per formam unumquodque est actu. Sed anima viventibus est
causa essendi; per animam enim vivunt, et ipsum vivere est esse eorum: ergo
anima est causa viventis corporis ut forma.114

El alma es también fin en la generación del viviente. Santo Tomás añade que el
alma es fin de todas las cosas materiales, pues se sirve de ellas:

Et ulterius non solum anima est finis viventium corporum, sed etiam
omnium naturalium corporum in istis inferioribus. Videmus enim quod
omnia naturalia corpora sunt quasi instrumenta animae... Secundum autem,
quod agitur unumquodque in rerum natura, ita natum est agi. Unde videtur
quod omnia corpora inanimata sint instrumenta animatorum, et sint propter
ipsa. Et etiam animata minus perfecta, sint propter animata magis
perfecta.115

112
ibid, lect. II, n. 240
113
ibid, lect. VII, n. 318
114
ibid, n. 319
115
ibid, n. 322
57

Es propio de los vivientes el moverse a sí mismos. Santo Tomás, siguiendo a


Aristóteles, señala que el alma es el principio de este movimiento:

Omnis forma corporis naturalis est principium motus proprii illius


corporis... Sed quidam motus sunt proprii rebus viventibus: scilicet motus
localis... et similiter sentire... Item motus augmenti et decrementi non inest
nisi illis quae aluntur, et nihil alitur nisi habens animam: ergo oportet quod
anima sit principium omnium istorum motuum.116

m) El alma es única en cada viviente:

Santo Tomás retoma la crítica a los sostenedores de la pluralidad de las formas


substanciales también en su comentario al de Anima:

Ex quo patet, quod impossibile est unius rei esse plures formas
substantiales; quia prima faceret ens actu simpliciter, et omnes aliae
advenirent subiecto iam existenti in actu, unde accidentaliter advenirent
subiecto iam existenti in actu, non enim fecerent ens actu simpliciter sed
secundum quid.117

Hace mención de la doctrina de Avicebrón118 y concluye que el alma, por ser forma
substancial, no puede sino ser única para cada ser viviente:

Oportet enim secundum praemissa dicere, quod una et eadem forma


substantialis sit, per quam hoc individuum est hoc aliquid, sive substantia, et
per quam est corpus, et animatum corpus, et sic de aliis. Forma enim
perfectior dat materiae hoc quod dat forma minus perfecta, et adhuc amplius.
Unde forma non solum facit esse substantiam et corpus, quod etiam facit
forma lapidis, sed etiam facit esse animatum corpus.119

El alma del viviente es una, pero tiene partes en cuanto que tiene diversas
potencias:

116
ibid, n. 323
117
ibid, lect. I, n. 223
118
vedi supra p. 27 nota 37
119
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. II, lect. I, n. 225
58

Cum anima, quae est principium vivendi, sit determinata vegetativo,


sensitivo, motivo secundum locum, et intellectivo, utrum quolibet eorum sit
anima per se, aut sit pars animae. Et manifestum est, quod in his quae tantum
augentur et nutriuntur, sicut in plantis, vegetativum est anima. In his autem
quae vegetantur et sentiunt, est pars animae, et similiter est de aliis.120

In quibus vero insunt plura, quodlibet est pars animae; sed illa anima
denominatur a principaliori, vel sensitiva, vel intellectiva.121

Algunas potencias del alma no se distinguen por el lugar, lo que se manifiesta en


las plantas y los animales que pueden dividirse; otras en cambio sí se diferencian
conforme al lugar:

Sic ergo manifestum est, quod vegetativum, sensitivum, appetitivum et


motivum inveniuntur in una parte decisa: ex quo patet, quod non
distinguuntur loco in corpore animalis. Sed de quibusdam potentiis
particularibus, manifestum est quod distinguuntur loco. Visus enim manifeste
non est nisi in oculo, auditus in aure, olfactus in naribus, gustus in lingua et
palato. Sed primus sensus qui est tactus, et necessarius animali, est in toto.122

La potencia intelectual merece ser tratada a parte; Aristóteles lo hará en el libro


III del de Anima.

Por otra parte, todas las potencias del alma se distinguen según la especie:

Cuiuslibet enim potentiae ratio est secundum ordinem ad actum: unde


necesse est, si actus sint diversi secundum speciem, quod potentiae habeant
diversam rationem speciei.123

120
ibid, lect. IV, n. 262
121
ibid, n. 270
122
ibid, n. 266
123
ibid, n. 269
59

n) Conclusiones:

Llamamos a algunas de entre las substancias corpóreas de nuestra experiencia


vivientes, pues vemos que se mueven a sí mismos, ejerciendo operaciones específicas que
no se encuentran en las substancias que llamamos inanimadas. Entre dichas operaciones
se encuentran la nutrición, el crecimiento y la reproducción, que encontramos en todos
los vivientes. En los animales se encuentra además el sentido, en algunos de ellos también
el movimiento local. En el hombre se encuentran, además de todo lo anterior, las
operaciones intelectuales.

Todas estas operaciones son actos segundos especiales, que surgen de un acto
primero especial. Llamamos alma a aquello por lo que primeramente vivimos, nos
movemos, sentimos y entendemos; aquello por lo que primeramente una substancia actúa
es su forma, aunque no actúa solo por su forma, sino también por su materia, si se trata
de una substancia material. Luego, el alma es la forma del viviente. El alma es el acto
primero de un cuerpo natural que tiene la vida en potencia. Un cuerpo de este tipo es
necesariamente un cuerpo orgánico.

El alma es pues una forma substancial, cuyo coprincipio es la materia prima del
cuerpo viviente. El cuerpo del viviente es materia segunda, es tal cuerpo, o sea orgánico
y viviente, por la información que da el alma a la materia prima. El viviente es el
compuesto de materia prima y forma substancial; su cuerpo se compara a su alma como
algo material a algo formal. Como ninguna forma de un cuerpo natural es algo completo
en su especie, el alma tampoco lo es; por esto para definir el alma es necesario hacer
referencia a su substrato.

El alma se educe de la potencialidad de la materia prima en la generación. El alma


y su materia se unen como el acto y la potencia, por esto son actualmente una sola cosa.
El alma no es el cuerpo, pero no es sin el cuerpo ni se puede separar de él. El hombre es
un caso especial.

El cuerpo del viviente es un cuerpo orgánico, los órganos son necesarios para que
el alma pueda ejercer sus operaciones. Es el alma la que hace que su cuerpo sea cuerpo y
tal cuerpo, esto es orgánico y viviente. Cuando el alma se separa del cuerpo, éste no
permanece.
60

El alma es fin de la generación del viviente, es el fin de su cuerpo, y es el fin de


los cuerpos inanimados, de los cuales el viviente se sirve. El alma es también principio
del movimiento del viviente.

El alma del viviente, por ser su forma substancial, no puede sino ser única, varias
formas substanciales romperían la unidad del viviente. Se dice que el alma tiene partes
diversas en cuanto que tiene potencias diversas. La diversidad de las potencias se deduce
de la diversidad de los actos del viviente.
61

II. El caso especial del hombre

a) La vida intelectiva:

En los hombres encontramos un grado de vida superior al de los animales, lo


denominamos vida intelectiva. Característico de este grado de vida es la operación
intelectual. Aristóteles prueba que el entendimiento no es lo mismo que el sentido en
base a la posibilidad de error en el entendimiento. Santo Tomás comenta:

Intelligere contingit recte et non recte. Recte quidem contingit


intelligere secundum scientiam, quae est speculabilium et necessariorum, vel
secundum prudentiam, quae est recta ratio contingentium agibilium, vel
secundum opinionem veram, quae se habet ad utrumque, et non determinate
ad alterum oppositorum, sicut scientia et prudentia, sed ad unum, cum
formidine alterius. "Non recte autem" contingit intelligere, secundum eorum
contraria, idest secundum falsam scientiam, et secundum imprudentiam et
secundum opinionem falsam. Sentire autem non contingit nisi recte, quia
sensus circa propria sensibilia semper verus est; ergo sentire et intelligere
non sunt idem.124

Los vegetales tienen operaciones conforme un ser material, pues son lo que son y
no otra cosa, aunque desarrollan dichas operaciones de un modo más elevado,
moviéndose a sí mismos. Los animales por su parte están abiertos a otras cosas por el
sentido que, como hemos visto, es receptivo de las especies sin materia. El intelecto tiene
un grado de inmaterialidad aún mayor, y por esto el hombre está abierto a todas las cosas:

Huiusmodi autem immateriale esse, habet duos gradus in istis


inferioribus. Nam quoddam est penitus immateriale, scilicet esse
intelligibile. In intellectu enim res habent esse et sine materia, et sine
conditionibus materialibus individuantibus, et etiam absque organo
corporali. Esse autem sensibile est medium inter utrumque. Nam in sensu
res habet esse sine materia, non tamen absque conditionibus materialibus

124
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. III, lect. IV, n. 630
62

individuantibus, neque absque organo corporali. Est enim sensus


particularium, intellectus vero universalium. Et quantum ad hoc duplex esse,
dicit Philosophus in tertio huius, quod anima est quodammodo omnia.125

Es necesario que en el hombre estén presentes los otros grados de vida para que
pueda desarrollar la operación intelectual:

Sed in mortalibus habentibus intellectum, necesse est omnia alia


praeexistere, sicut quaedam instrumenta, et praeparatoria ad intellectum, qui
est ultima perfectio intenta in operatione naturae.126

b) La operación intelectual no se efectúa mediante un órgano corpóreo:

Lo que está en potencia de algo, carece de aquello en relación a lo cual es potencia;


esto se verifica de manera análoga en el sentido y en el entendimiento.

Sed intellectus noster sic intelligit intelligibilia, quo est in potentia ad


ea et susceptivus eorum, sicut sensus sensibilium: ergo caret omnibus illis
rebus quas natus est intelligere. Cum igitur intellectus noster natus sit
intelligere omnes res sensibiles et corporales, necesse est quod careat omni
natura corporali sicut sensus visus caret omni colore, propter hoc quod est
cognoscitivus coloris. 127

Santo Tomás usa el ejemplo de la lengua del enfermo, que, teniendo un sabor
amargo, no puede ya recibir el sabor dulce, para explicar cómo Aristóteles demuestra que
el intelecto no puede poseer una forma determinada:

Sic etiam intellectus, si haberet aliquam naturam determinatam, illa


natura connaturalis sibi prohiberet eum a cognitione aliarum naturarum.128

125
ibid, L. II, lect. V, n. 284
126
ibid, L. II, lect. V, n. 301
127
ibid, L. III, lect. VII, n. 680
128
ibid.
63

Ya que el intelecto no puede tener ninguna forma corporal, sino que está en
potencia a todas, es necesario que no esté mezclado con el cuerpo, o sea, que no tenga
órgano corporal.

Quia si erit aliquod organum corporale intellectui, sicut est parte


sensitivae, sequeretur quod habeat aliquam naturam determinatam ex naturis
rerum sensibilium... Manifestum est enim quod potentia animae, quae est
actus alicuius organi, conformatur illi organo, sicut actus susceptibilis.129

Prueba indirecta de esto es que los sentidos se corrompen ante la presencia de un


sensible muy intenso, cosa que no sucede con el intelecto:

Sed intellectus, quia non habet organum corporeum, quod corrumpi


possit ab excellentiam propii obiecti, cum intelligit aliquid valde intelligibile,
non minus postea intelligit infima, sed magis: et idem accideret sensu, si non
haberet organum corporale.130

c) El alma intelectiva subsiste al separarse del cuerpo:

Si la intelección no se realiza mediante un órgano corpóreo, entonces el alma tiene


una operación propia y puede existir separada. Esta es la cuestión más alta de la
investigación sobre el alma, que ya Aristóteles plantea desde el primer capítulo del primer
libro del de Anima. Es probable que Reginaldo de Piperno haya realizado la reportatio
de la exposición de Santo Tomás sobre el primer libro del de Anima,131 donde el Aquinate
comenta:

Assignat causam necessitatis huius quaestionis quia scilicet ex hoc


habetur unum quod omnes maxime scire desiderant circa animam, utrum
scilicet contingat animam separari: dicens, quod si contingat aliquam
propriam operationem aut passionem animae esse, utique continget ipsam

129
ibid, n. 684
130
ibid, n. 688
131
Cfr. J. WEISHEIPL, Tommaso d’Aquino, p. 375
64

animam separari a corpore; quia... quod habet operationem per se, habet
etiam esse et subsistentiam per se.132

La conclusión de la investigación de esta cuestión se encuentra en el capítulo V


del libro III del de Anima, que Santo Tomás comenta haciendo referencia al inicio de la
obra; a la cuestión de la separabilidad de las partes del alma tratada en el libro segundo;133
y al libro duodécimo de la Metafísica:134

Et quia in principio huius libri dixit quod si aliqua operatio animae


sit propria, contingit animam separari; concludit, quod haec sola pars
animae, scilicet intellectiva, est incorruptibilis et perpetua. Et hoc est quod
supra posuit in secundo, quod hoc genus animae separatur ab aliis, sicut
perpetuum a corruptibili. Dicitur autem perpetua, non quod semper fuerit,
sed quod semper erit. Unde Philosophus dicit in duodecimo
Metaphysicorum, quod forma numquam est ante materiam, sed posterius
remanet anima, non omnis, sed intellectus.135

La parte del alma cuyas operaciones dependen del cuerpo, es corruptible:

Passivus vero intellectus corruptibilis est, idest pars animae, quae


non est sine praedictis passionibus, est corruptibilis; pertinet enim ad partem
sensitivam... Sine hac parte animae corporalis, intellectus nihil intelligit.
Non enim intelligit aliquid sine phantasmate, ut infra diceretur.136

Santo Tomás aclara que aquí no tratará sobre el conocimiento del alma después
de la muerte:

Et ideo destructo corpore non remanet in anima separata scientia


rerum secundum eundem modum, quo modo intelligit. Sed quomodo tunc
intelligat, non est praesentis intentionis discutere.137

132
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. I, lect. II, n. 21
133
Cfr. ARISTÓTELES, de Anima, B, 2, 413b 26-27
134
Cfr. ARISTÓTELES, Metafísica, , 3
135
SANTO TOMÁS DE AQUINO, op. cit., L. III, lect. X, n. 743
136
ibid, n. 745
137
ibid.
65

d) La intelección no puede producirse sin el sentido:

Nada llega al intelecto sin haber pasado por el sentido, ninguna de las cosas que
aprehendemos existe separada de la extensión:

Dicit ergo primo, quod quia nulla res intellecta a nobis, est praeter
magnitudines sensibiles, quasi ab eis separata secundum esse, sicut sensibilia
videntur abinvicem separata: necesse est quod intelligibilia intellectus nostri
sint in speciebus sensibilibus secundum esse, tam illa quae dicuntur per
abstractionem, scilicet mathematica, quam naturalia quae sunt habitus et
passiones sensibilium. Et propter hoc sine sensu non potest aliquis homo
addiscere quasi de novo acquirens scientiam, neque intelligere, quasi utens
scientia habita.138

Para entender la ciencia que ya se posee, se requiere también del sentido, pues es
éste el que produce el fantasma, que se forma cada vez que se entiende algo.

Sed oportet, cum aliquis speculatur in actu, quod simul formet sibi
aliquod phantasma. Phantasmata enim sunt similitudines sensibilium.139

Sed in hoc differunt ab eis, quia sunt praeter materiam. Nam sensus
est susceptivus specierum sine materia, ut supradictum est. Phantasia autem
est motus factus a sensu secundum actum.140

La dependencia del intelecto al sentido se manifiesta cuando una lesión corporal


afecta al entendimiento, impidiéndolo o debilitándolo:

Manifestum est enim quod postquam aliquis acquisivit habitum


scientiae, necesse est ad hoc quod speculetur, quod utatur phantasmate; et
propter hoc per laesionem organi impeditur usus scientiae iam acquistatae.141

138
ibid, lect. XIII, n. 791
139
ibid.
140
ibid, n. 792
141
ibid.
66

Debilitatur tamen intellectus ex laesione alicuius organi corporalis


indirecte, inquantum ad eius operationem requiritur operatio sensus habentis
organum.142

e) El alma intelectiva no es una naturaleza completa:

Si el entender no se puede realizar sin el cuerpo, entonces el alma humana no tiene


una naturaleza completa, aunque tenga una operación que se realiza sin un órgano
corporal. Esto es expuesto en la reportatio del comentario de Santo Tomás al primer
capítulo del primer libro del de Anima:

Nam intelligere quodammodo est proprium animae, quodammodo est


coniuncti. Sciendum est igitur, quod aliqua operatio animae aut passio est,
quae indiget corpore sicut instrumento et sicut obiecto. Sicut videre... Aliqua
autem operatio est, quae indiget corpore, non autem sicut instrumento, sed
sicut obiecto tantum. Intelligere enim non est per organum corporale, sed
indiget obiecto corporali... Cum autem phantasmata non sint sine corpore,
videtur quod intelligere non est sine corpore.143

Y es por esto que el alma intelectiva no es algo completo en su especie. Además,


hemos visto que el alma es la forma substancial del viviente, lo cual vale también para el
hombre, que es quien entiende; ninguna forma de una substancia material es algo
completo en su especie, cosa que compete solo al compuesto.

Por todo esto el alma humana no es algo absolutamente subsistente:

Anima autem rationalis, quantum ad aliquid potest dici hoc aliquid,


secundum hoc quod potest esse per se subsistens. Sed quia non habet speciem
completam, sed magis est pars speciei, non omnino convenit ei quod sit hoc
aliquid.144

142
ibid, lect. VII, n. 688
143
ibid, L. I, lect II, n. 19
144
ibid, L. II, lect. I, n. 215
67

f) El intelecto no es una substancia separada:

Algunos comentadores de Aristóteles, siguiendo a Averroes, interpretaron las


afirmaciones del Filósofo sobre la separabilidad de la operación intelectual como si el
intelecto posible fuese una substancia separada. Santo Tomás dice que esto es imposible.
Ampliando su comentario explica por qué.

Manifestum est enim quod hic homo intelligit. Si enim hoc negetur,
tunc dicens hanc opinionem non intelligit aliquid, et ideo non est audiendus:
Si autem intelligit oportet quod aliquo formaliter intelligat... Intellectus ergo
possibilis est, quo hic homo, formaliter loquendo, intelligit... Sed impossibile
est illud, quo aliquid operatur formaliter, separari ab eo secundum esse.
Quod ideo est, quia nihil agit nisi secundum quod est actu. Sic igitur aliquid
formaliter operatur per aliquid, si cum eo sit actu. Non autem fit aliquid cum
aliquo ens actu, si sit separatum ab eo secundum esse. Unde impossibile est
quod illud, quo aliquid agit formaliter, sit separatum ab eo secundum esse.145

Los que sostienen aquella posición, deben de alguna manera unir el intelecto
separado y el hombre que entiende; por esto dicen que la especie de tal intelecto es un
fantasma que existe en nosotros. Santo Tomás responde que en este modo nosotros no
entenderíamos, más bien nosotros o nuestros fantasmas serían entendidos por el intelecto
separado.

Señala además que ya ha confutado este error en otra obra.146 Sin embargo, deberá
tratarlo de nuevo aún más ampliamente, en el opúsculo de Unitate Intellectu contra
Averroistas, debido al auge del averroísmo en la Universidad de París.

Sunt autem plura alia quae contra hanc positionem dici possunt; quae
alibi diligentius pertractavimus. Sed hic hoc unum sufficiat, quod ad
positionem hanc sequitur, quod hic homo non intelligit.147

145
ibid, L. III, lect. VII, n. 690
146
Probablemente Summa contra Gentiles, L. II, cap. 56. Cfr. J. WEISHEIPL, Tommaso d’Aquino,
p. 375
147
SANTO TOMÁS DE AQUINO, In de Anima, L. III, lect.VII, n. 695
68

Añade también que esta posición va contra la intención del Filósofo, que investiga
sobre la parte del alma con la cual ésta entiende:

...dicit autem separatus intellectus, quia non habet organum, sicut


sensus. Et hoc contingit propter hoc, quia anima humana propter suam
nobilitatem supergreditur facultatem materiae corporalis, et non potest
totaliter includi ab ea. Unde remanet ei aliqua actio, in qua materia
corporalis non communicat. Et propter hoc potentia eius ad hanc actionem
non habet organum corporale, et sic est intellectus separatus.148

Alguno podría sostener que el ser separado como una substancia separada no
compete al intelecto posible, pero sí al intelecto agente, Santo Tomás responde:

Illud autem non videtur esse verum. Non enim homo esset a natura
sufficienter institutus si non haberet in seipso principia, quibus posset
operationem complere, quae est intelligere: quae quidem complere non
potest, nisi per intellectum possibilem, et per intellectum agentem. Unde
perfectio humanae naturae requirit quod utrumque eorum sit aliquid in
homine. Videmus etiam, quod sicut operatio intellectus possibilis, quae est
recipere intelligibilia, attribuitur homini, ita et operatio intellectus agentis,
qua est abstrahere intelligibilia. Hoc autem non posset, nisi principium
formale huius actionis esset ei secundum esse coniunctum.149

El único modo en que se explica que este hombre entiende es admitir que el
intelecto es una potencia del alma humana, la cual es la forma substancial del hombre, y
que por tanto dicha alma es única, con varias potencias vegetativas, sensitivas e
intelectuales.

El alma humana es una forma substancial, que informando la materia prima


conforma un hombre. El hombre tiene un cuerpo, materia segunda, con diversos órganos
para realizar diversas operaciones, sin embargo, una de sus operaciones, el entendimiento,
no requiere de un órgano corpóreo.

148
ibid, n. 699
149
ibid, lect. X, n. 734
69

g) Conclusiones:

El hombre, por el entendimiento, tiene un grado de vida superior al de los


animales, sus operaciones intelectuales no pueden reducirse a las sensibles. Para poder
realizar la operación intelectual, en el hombre deben estar presentes los grados de vida
inferiores.

Característico de la operación intelectual es el carecer de un órgano corpóreo, esto


se manifiesta por su capacidad de recibir todas las formas, cosa que le sería impedido si
poseyese alguna como propia.

Lo que tiene en sí la operación, tiene en sí el ser y la subsistencia; por esto es


posible al alma intelectiva subsistir después de la corrupción del cuerpo.

Sin embargo, la operación intelectual en el hombre no puede realizarse sin el


sentido, pues el intelecto, aunque no necesita del cuerpo como órgano, requiere de las
imágenes como objetos. Para pensar es necesario el fantasma, que es producido por el
sentido.

Por esto el alma humana no es una naturaleza completa, sino la forma substancial
del hombre, compuesto de alma y cuerpo. El alma no es absolutamente algo subsistente,
aunque pueda subsistir una vez separada del cuerpo.

Luego entonces, el intelecto no es una substancia separada, sino una potencia del
alma humana que ejerce su operación sin un órgano corporal. Si el intelecto es una
substancia separada, no se ve cómo es que este hombre singular entiende.

No pueden existir en el hombre varias almas, pues la primera lo haría ser


substancia, y las siguientes se le añadirían como accidentes; las diversas operaciones del
hombre son realizadas por diversas potencias de una sola alma, que hacen que el hombre
sea corporal, vivo, sensitivo e intelectual.

El cuerpo del hombre es material respecto a su alma, pero no es materia prima; es


el alma la que lo hace ser cuerpo y tal cuerpo, esto es cuerpo humano. La última materia,
y su forma, son una misma cosa: el cuerpo humano y el alma humana son una sola cosa
70

en acto, el hombre. Potencialmente el cuerpo puede ser destruido, permaneciendo el


alma.
71

CONCLUSIÓN

Veamos primero un resumen de los resultados de la tesina:

Podemos hacer una demostración del hilemorfismo, partiendo de la mutación


substancial; de los dos principios de Parménides: de la nada nada se hace, del ente nada
se hace; y de la distinción entre potencia y acto.

Si hay una verdadera mutación substancial, algo comienza a ser según la primera
categoría; para que esta mutación no sea una simple substitución, una aniquilación o una
creación, es necesario que algo permanezca, es decir, sea parte (mejor principio) de los
dos términos de la mutación, so pena de negar el primer principio parmenídeo. Por otra
parte, no es posible que este substrato sea simplemente ente, pues se negaría el segundo
principio parmenídeo. Luego, este substrato que llamamos Materia Prima no es la nada,
pero tampoco es ente simplemente: es ente en potencia.

Se requiere otro principio que explique las diversas actualidades que encontramos
en los dos términos de la mutación, este principio lo llamamos Forma Substancial, es el
principio que no permanece. La forma no es la nada, pero tampoco es un ente, es un
principio.

La unión de estos dos principios es inmediata, la forma es el acto de la materia.


Ambos principios son ingenerables e incorruptibles (la materia siempre permanece, la
forma substancial se genera y corrompe per accidens, o sea con el compuesto),
estrictamente hablando no actúan ni son, más bien es y actúa el compuesto del que forman
parte. Su realidad es esta: son coprincipios de la substancia material, por tanto, no son un
puro ente de razón.

Sólo es contradictorio hablar de pura potencialidad en la materia prima si se piensa


que puede existir "separada"; en realidad, nunca está sin una forma que la actualice, pues
la generación de una substancia siempre va unida a la corrupción de otra. Esto no
significa que la materia tenga una actualidad permanente, "suya", su actualidad cambia
cuando cambia forma.
72

La materia prima es puramente potencial, la forma substancial que la actualiza no


puede ser sino una en cada substancia. Estas dos afirmaciones se pueden mostrar con un
solo argumento: la substancia material es una unidad, en ella la materia y la forma se
unen sin ningún medio; ahora, si la materia prima no es pura potencialidad, tiene algún
acto, que no puede ser accidental, pues los accidentes son en la substancia; la forma es un
acto, luego, no se explica como estos dos actos en el orden substancial podrían constituir
una unidad. De aquí se sigue también que no pueden existir dos formas substanciales en
acto en una misma substancia, pues el acto separa.

La forma no se genera ni se corrompe, pues para hacerlo tendría que ser compuesta
(como la substancia); entonces ¿cómo es que al final de la generación tenemos una nueva
forma? La forma viene educida de la potencialidad de la materia por un agente externo;
hacer un compuesto es educir una forma de la potencialidad de la materia. Esto no quiere
decir que la forma preexiste en la materia, pues la materia es pura potencia, tampoco viene
introducida desde afuera; este proceso se puede entender por una analogía sensible, p. ej.
esculpir una estatua. Debe notarse la importancia de la causa agente, pues nada pasa de
la potencia al acto sino por un agente en acto. La forma substancial se corrompe per
accidens al corromperse el compuesto. Propiamente hablando la forma no es ni actúa ni
se corrompe, sino que es, actúa y se corrompe el compuesto que tiene ser por la forma.

El compuesto se genera de la materia en tal forma, luego la materia y la forma son


principios del ser y del hacerse de la substancia. La forma y la materia son causas
mutuamente, la forma da el ser a la materia, que a su vez sustenta la forma. El alma
humana es caso aparte.

Constatamos que en una substancia compleja (mixto), están presentes de alguna


manera los elementos que la componen, ¿cómo puede ser esto, si hemos visto que en una
substancia no puede haber varias formas substanciales? La forma superior subordina a sí
misma las formas inferiores, que permanecen en estado virtual; cuando el mixto se
descompone, estas formas se actualizan, por esto de la disolución del mixto se obtienen
sus elementos.

La materia prima y la forma substancial, según constataba ya Aristóteles, son de


dificilísima investigación. Lo es aún más la distinción entre ser y esencia. Las
73

substancias materiales son contingentes, su esencia no exige que sean, tienen el ser
participado a través de una cadena causal que no da razón por sí misma de su existencia.

Podemos decir que en todo aquello que existe por la acción de una causa agente,
existe distinción (no separación) real entre ser y esencia. La materia participa al ser a
través de la forma (forma dat esse) pero esta forma no es sino la educe un agente de la
potencialidad de la materia. El hombre es un caso especial.

Hablar de materia eterna es contradictorio si no se admiten compuestos eternos,


pues la materia prima nunca está fuera de un compuesto. Aun suponiendo la eternidad
del mundo, no se puede suponer que este mundo contingente no tenga su origen en una
causa no contingente, o sea que no sea creado. En la creación se crean substancias
compuestas, o sea compuestas de materia prima y forma substancial.

Entre las substancias corpóreas encontramos algunas que llamamos vivientes,


pues presentan operaciones especiales, como el crecimiento, la nutrición y la
reproducción, que no pueden reducirse a las operaciones de las substancias inertes; su
característica es el moverse a sí mismas.

Estos actos segundos especiales necesariamente surgen de un acto primero


especial, que denominamos alma. El alma es aquello por lo que primeramente vivimos,
nos movemos, sentimos y entendemos; aquello por lo que primeramente todo viviente
material vive.

Las substancias vivientes están sujetas a mutación substancial, pues se generan y


se corrompen. Luego entonces deben presentar una estructura hilemórfica, estar
compuestas de materia prima y forma substancial. En una substancia corpórea la forma
substancial es aquello por lo que el viviente primeramente actúa, aunque también actúa
por la materia; de aquí que el alma sea la forma substancial de la substancia compuesta
viviente.

El alma es el acto primero de un cuerpo natural que tiene la vida en potencia. Un


cuerpo de este tipo es necesariamente un cuerpo orgánico. El alma es una forma
substancial, su coprincipio es la materia prima del viviente; el cuerpo del viviente es
materia segunda. El alma y el cuerpo del viviente son una sola cosa en acto, y es el alma
74

la que hace que el cuerpo del viviente sea, sea cuerpo y sea tal cuerpo, esto es orgánico y
vivo.

El alma del viviente es forma substancial, por tanto, en cada viviente no puede
encontrarse sino un alma; del alma se dice que tiene partes en cuanto que tiene diversas
potencias.

El hombre es un caso especial, pues realiza la operación intelectual, que no


requiere de un órgano corporal; esto se demuestra por la inmaterialidad del conocimiento
intelectual. Si el alma humana tiene una operación que no requiere de un órgano, entonces
tiene una operación propia y puede subsistir al corromperse el cuerpo. Lo que tiene en sí
la operación, tiene en sí el ser.

Sin embargo, la operación intelectual no puede realizarse sin el sentido, pues para
entender se requieren las imágenes como objetos. De esto se sigue que el anima no es
una naturaleza completa, pues si no se uniese al cuerpo no podría realizar su operación.

Esta característica de “separabilidad” de la operación intelectual puede llevar a


pensar el intelecto como separado del alma forma substancial. Esto sin embargo rompería
la unidad del compuesto humano, no se podría explicar cómo este hombre concreto
entiende.

El único modo de explicar cómo esta substancia corpórea individual a la que


denominamos hombre entiende es admitir que su forma substancial, llamada alma
humana, tiene diversas potencias, y una de ellas sobrepasa completamente la materia, por
lo que realiza su operación sin un órgano corporal.

El alma humana, que posee la potencia de entender, y su cuerpo son actualmente


una sola cosa, un hombre. Por el alma humana que actualiza la materia prima somos,
somos corporales, vivimos, sentimos y entendemos.

Estos son en resumen los resultados de la tesina. Considero necesario hacer


referencia a dos puntos en los que se requiere profundizar ulteriormente la doctrina
hilemórfica para poder interpretarla correctamente, en los que ni Aristóteles ni Santo
Tomás son exhaustivos, quizá por el estado en que se encontraba la ciencia física de su
tiempo.
75

Es necesario profundizar el tema de la presencia de los elementos en el compuesto,


particularmente en lo que se refiere a la virtualidad de las formas elementales, y al modo
en que estas conservan sus propiedades en el mixto, recurriendo a los últimos adelantos
de la ciencia física. En ciertos cambios substanciales no es necesario, en la resolución de
la materia, ir más allá del nivel elemental, aunque también los elementos pueden sufrir
cambios substanciales, lo mismo vale para los elementos que componen los elementos.
Sin embargo, el problema de los componentes últimos de la materia no puede postergarse
al infinito, a un cierto punto se encuentran componentes que se transforman mutuamente,
sin que la ciencia actual los considere compuestos a su vez.

Unido a este problema está el siguiente: Toda forma, para poder ser educida,
requiere de una materia apropiada, pues no de cualquier cosa se hace cualquier cosa, sino
que existe un cierto orden en la generación y en la corrupción. Por ejemplo, para poder
generar un ser vivo, se requiere partir de una materia ya orgánica. La educción de una
nueva forma supone no sólo la potencialidad pura de la materia prima, sino también la
potencialidad concreta de una cierta materia segunda; la substitución de la forma
precedente se realiza conservando ciertas propiedades de la substancia que se corrompe
para dar origen a la nueva substancia. Pienso que sobre todo esto queda mucho por
estudiar.

Entre otros puntos que, partiendo de la investigación realizada en la tesina, se


podrían desarrollar podemos mencionar el problema del origen del alma humana que
Santo Tomás no aborda en el comentario al de Anima, pero la doctrina de Aristóteles es
la base que le permitirá prácticamente fijar la tesis sobre el origen de cada alma humana
por creación directa, que hoy forma parte del depósito de la fe.

Es entonces necesario explicar cómo los padres del ser humano lo son realmente,
recurriendo a la doctrina de los diversos tipos de causalidad eficiente. Los padres son la
causa eficiente que da la última disposición necesaria a la materia para que esta pueda
recibir el alma humana directamente creada por Dios.

El de Anima habla de subsistencia de la parte intelectual del alma humana, y de


corrupción de las otras partes o potencias; sin embargo, como Santo Tomás señala en
otras obras, es necesario admitir en el alma un cierto ordenamiento al cuerpo después de
76

la muerte. Creo que sería interesante investigar el estado de las potencias del alma que
se actúan corporalmente, una vez que el alma se ha separado del cuerpo.

Santo Tomás menciona en su comentario que no intenta explicar en éste como es


que el alma conoce después de la muerte, éste es otro punto que se podría investigar.

Una cuestión de particular interés que la tesina ayuda a profundizar es la


comprensión del valor del cuerpo humano, que, aunque es algo material respecto al alma,
es uno actualmente con ella; y es tal, o sea cuerpo y cuerpo humano, por la causalidad
formal que ejerce el alma sobre la materia.

En la vida moral, la afirmación de la unidad del hombre permite comprender la


importancia y la influencia de las manifestaciones de la vida sensitiva, como las pasiones,
en la vida espiritual, en la voluntad y por ende en la libertad.

Por último, distinguir sin separar las dos funciones de la única alma humana, el
alma como forma substancial y el alma como espíritu, permite superar toda mística
dualística, y toda interpretación dualística de ciertos pasajes de la Sagrada Escritura, cosa
que Santo Tomás comentándola ha magistralmente realizado.
77

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81

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ...............................................................................................3

PRIMERA PARTE LA ACEPTACIÓN DEL HILEMORFISMO


ARISTOTÉLICO POR PARTE DE SANTO TOMÁS ..........................................6

I. El Comentario a la Física ............................................................................................... 7


a) El problema: .............................................................................................................................. 7
b) Los contrarios: ...........................................................................................................................7
c) El substrato (subiectum): ...........................................................................................................8
d) Determinación de la cuestión:.................................................................................................. 10
e) Solución del problema de la mutación substancial: ................................................................. 12
f) La relación materia forma: ....................................................................................................... 13
g) Materia y forma como natura: ................................................................................................. 14
h) Materia y forma como causas: ................................................................................................. 16
i) Observaciones de Santo Tomás sobre la unidad de la forma en el Comentario a la Física: .... 18
j) Conclusiones:........................................................................................................................... 19

II. El Comentario al “De generatione et corruptione” ................................................... 21


a) Si hay generación substancial, algo se genera a partir del no ente simpliciter:........................ 21
b) La causa de la perpetuidad de la generación: ........................................................................... 22
c) La distinción entre lo que se genera simpliciter y lo que se genera secundum quid: ............... 23
d) La generación simpliciter y la unicidad de la forma substancial: ............................................ 23
e) La presencia de los elementos en el compuesto: ...................................................................... 25
f) Conclusiones:........................................................................................................................... 26

III. El Comentario a la Metafísica ................................................................................ 27


a) Materia, forma y compuesto en cuanto substancias: ................................................................ 27
b) Materia y forma en la generación: ........................................................................................... 28
c) La forma no se genera, sino el compuesto: .............................................................................. 29
d) La educción: ............................................................................................................................ 30
e) En todas las substancias sensibles hay materia: ....................................................................... 31
f) Por las diferencias accidentales se deduce que en toda substancia sensible hay forma: .......... 32
g) Características de la forma:...................................................................................................... 33
h) Características de la materia: ................................................................................................... 34
i) La unión de la materia y la forma: ........................................................................................... 35
j) La forma en la especie y en el individuo: ................................................................................ 35
k) La materia y la forma en el hombre: ........................................................................................ 36
82

l) Solución definitiva al problema de la mutación substancial: ................................................... 37


m) Conclusiones:........................................................................................................................... 38

IV. Valoración ................................................................................................................ 41

SEGUNDA PARTE LA APLICACIÓN DEL HILEMORFISMO AL HOMBRE 43

I. El hilemorfismo en los vivientes .................................................................................. 44


a) Introducción: ............................................................................................................................ 44
b) Los vivientes: ........................................................................................................................... 44
c) Los cuatro modos de vida: ....................................................................................................... 45
d) Llamamos alma al principio de las operaciones específicas del viviente: ............................... 46
e) El alma es la forma del viviente:.............................................................................................. 48
f) Definición del alma: ................................................................................................................ 49
g) Las categorías: ......................................................................................................................... 50
h) La substancia como materia, forma y compuesto: ................................................................... 50
i) El acto primero y el acto segundo: ........................................................................................... 52
j) La unión del alma y del cuerpo: ............................................................................................... 53
k) El cuerpo:................................................................................................................................. 54
l) La triple causalidad del alma: .................................................................................................. 56
m) El alma es única en cada viviente: ........................................................................................... 57
n) Conclusiones:........................................................................................................................... 59

II. El caso especial del hombre ......................................................................................... 61


a) La vida intelectiva: .................................................................................................................. 61
b) La operación intelectual no se efectúa mediante un órgano corpóreo: .................................... 62
c) El alma intelectiva subsiste al separarse del cuerpo: ............................................................... 63
d) La intelección no puede producirse sin el sentido: .................................................................. 65
e) El alma intelectiva no es una naturaleza completa: ................................................................. 66
f) El intelecto no es una substancia separada: ............................................................................. 67
g) Conclusiones:........................................................................................................................... 69

CONCLUSIÓN .................................................................................................. 71

BIBLIOGRAFÍA ............................................................................................... 77

ÍNDICE ............................................................................................................. 81
ama y sirve

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