ERA INTERNET / LECTURA Y ESCRITURA: REFLEXIONES SOBRE LOS NUEVOS DESAFÍOS DEL PROFESOR DE LENGUA Y LITERATURA MÁRQUEZ Alejandra

Universidad Nacional de Catamarca prof_ale_marquez@yahoo.com.ar Área Temática: Problemas y propuestas en didáctica de la lectura y escritura críticas en lengua materna. La contundente presencia de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el contexto socio-cultural actual no trajo como consecuencia un debilitamiento de las prácticas de lectura y escritura. Por el contrario, hoy asistimos a su resignificación no sólo por el amplio espectro de posibilidades expresivas y comunicativas que brindan gracias a los avances tecnológicos; sino sobre todo, por el rol protagónico que tienen en distintos ámbitos de la vida social. Actualmente, los individuos en la mayor parte de las situaciones de comunicación utilizan otros lenguajes que no son sólo verbales, razón por la cual no es posible seguir interpretándolo como sinónimo de lo verbal. Ahora bien, más allá de toda innovación, la materia prima de las actividades de lectura y escritura -hoy mediadas tecnológicamente- es sin duda, el lenguaje. En tal sentido, quienes enseñan Lengua y la Literatura no deben permanecer al margen de la reflexión sobre el impacto que las tecnologías tienen en los esquemas de pensamiento y sobre los nuevos modos de construcción de significados y significantes culturales que ellas instalan. Según este planteo, la importancia y la urgencia de la integración de la nuevas tecnologías en el área de Lengua y Literatura, parecería no tener objeciones o impedimentos, sin embargo, aparecen algunas variables que demoran u obstaculizan dicha integración. No aludiremos en este punto las que se refieren a cuestiones que exceden el plano educativo; esto es, factores político-sociales e ideológicos que inciden en la integración eficiente, equitativa y democrática de las nuevas tecnologías en el ámbito escolar. Todos sabemos que está fuera del alcance de los docentes resolver cuestiones estructurales que dependen exclusivamente de esferas gubernamentales. Desde hace varios años se han iniciado en nuestro país programas sistemáticos tendientes a disminuir la llamada brecha digital. Sin embargo, su impacto todavía no alcanza a ciertos sectores y zonas geográficas. En este punto cabe señalar que en la Argentina las políticas estatales han abordado la introducción de las TIC en el sistema educativo de manera fragmentaria, discontinua y débilmente coordinada. Su continuidad ha sido en gran medida condicionada por el financiamiento externo y no se han desarrollado políticas que garantizaran la sustentabilidad de los programas en el tiempo. Las escuelas necesitarán años

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prácticamente. una alta frecuencia de contacto con diversos tipo de textos que circulan en los entonos digitales y experticia en relación con las prácticas mismas de lectura y escritura. 2006:71) El docente experimenta ante la posibilidad de interactuar con las tecnologías una gran inseguridad. En tal sentido. El vínculo con las tecnologías no forma parte de las matrices de aprendizajes de los docentes. Nos preguntamos. La realidad aludida no puede ser soslayada pero tampoco se debe convertir en la excusa para no comenzar a atender las demandas cada vez más exigentes que tenemos quienes estamos en las aulas de los distintos niveles. En consecuencia. en algunos casos. 2006).para incorporar de manera adecuada las innovaciones. realizaremos algunas reflexiones sobre los desafíos que se presentan ante los docentes de Lengua y Literatura en virtud del nuevo contexto comunicativo en el que están insertas sus prácticas. si tanto cuesta desterrar ciertas prácticas ineficaces por qué los docentes han estado expuestos durante años a ellas y. aunque a menudo los docentes manifiestan una actitud positiva en relación con la posibilidad de integración de la tecnología en sus prácticas cotidianas. Como contrapartida los alumnos que asisten a las escuelas han nacido en un mundo marcado por entornos mediados tecnológicamente y suelen haber adquirido una serie de prácticas y saberes instrumentales que los docentes no poseen (Landau M.. ¿cuánto más requerirá la incorporación de los elementos y actividades de la cultura digital que. señalaremos que la mayor parte de los docentes en ejercicio ha transcurrido en un entorno social y tecnológico radicalmente distinto del actual y su biografía escolar no contiene escenas en las que las tecnologías digitales fueran un elemento constitutivo de las experiencias de enseñanza y el aprendizaje. entonces. En todo caso. Éstas son. en el marco de la cultura impresa. Para comenzar.. todas ellas forman parte del patrimonio de los docentes.. su influjo es mucho más fuerte que el de cualquier discurso innovador o instancia capacitadora. entre otras. las cuales se han configurado. sus fortalezas. lo cierto es que se sienten sin la formación suficiente para construir y transitar trayectos didácticos que las incluyan. Es un proceso de aprendizaje y de construcción institucional que difícilmente pueda ser consolidado en el corto plazo (Galarza D. 2 . su papel ha experimentado un desplazamiento hacia el rol de mediador/tutor en virtud de que los estudiantes adquieren casi “naturalmente” el dominio de entornos tecnologizados que son su principal vía de acceso al mundo de la cultura escrita. tales como: un conocimiento de mundo más amplio. mucho tiene todavía por ofrecer el docente en relación con ciertas claves para adentrarse en la lectura crítica. por esa razón de ningún modo se ve desdibujado o en riesgo su rol protagónico. ni siquiera han formado parte de su vida? No obstante esto.

. desarrollar en los estudiantes tanto las habilidades de decodificación de los mensajes recibidos a través de medios impresos como las de expresión escrita a través de ellos. XIX. La escuela como institución educativa siempre ha tenido como una de sus metas fundamentales la alfabetización en la comunicación escrita. esto suele agudizarse todavía más por dos razones: en principio muchos generacionalmente se consideran ajenos al mundo de las nuevas tecnologías y más familiarizados con los materiales. de representación de ésta y las formas de organización y acceso a la información que se transmite al alumnado en el contexto escolar.1998) En el caso del profesor de Letras. En consecuencia el tipo de cultura. sin duda. recursos y prácticas que se sostienen sobre la base del texto escrito impreso. y en la creencias de los docentes de nuestra área en particular.. en detrimento de otras culturas populares. pero en la computadora”. “los alumnos leen. la cultura que ha accedido a las aulas fuera la académica. el profesor depende profesionalmente de un medio concreto: el libro.1998) Esta realidad ha cambiado significativamente. está vehiculizado a través de una tecnología específica: la impresa (Area Moreira M. Esta cultura dominante siempre se ha presentado en forma de libros por lo que la alfabetización consistió en el dominio de los códigos textuales que posibilitaran el acceso a la información de esos textos (Area Moreira M. más vinculadas con la existencia de los pueblos y personas. porque se consideran defensores y protectores del libro como baluarte de la cultura y como vía o recurso que promueve “verdaderas” instancias de lectura y escritura. Es necesario realizar una “desjerarquización” de los textos lingüísticos en relación con los audiovisuales o digitales. Éstos últimos en general ingresan en forma esporádica en la prácticas 3 . nada fácil de revertir. traslucen lo anteriormente señalado. desde su creación como sistema institucionalizado a finales del S. o con ideas y valores alternativos a los hegemónicos. la sancionada oficialmente. un primer desafío común a todos los docentes y. Otras creencias sostenidas aún por muchos docentes del Lengua y Literatura están relacionadas con los materiales que habitualmente usan en sus clases. a nuestro juicio. “los jóvenes ya no van a las bibliotecas. sin embargo está todavía arraigada en las instituciones escolares en general. Su papel reproductor de la cultura dominante condujo a que. todo lo bajan de Internet ”. En general. Frases tales como “el libro nunca podrá ser reemplazado”. Otros. es decir. entre otras. por cierto.Superar la asimetría en relación con la posesión del saber y el control que caracterizaba a la tradicional relación docente-alumno es. en cambio. “nada sustituirá al placer del encuentro con un buen libro”.

por la desaparición de las prácticas de lectura y escritura tal como las hemos conocido. La escuela en general. pero no preocuparnos.como recursos para “abrir”. que verdaderamente ejercita el pensamiento crítico. Es preciso derribar la creencia de que la palabra que vale.que se construyen y que circulan en entornos tecnológicos sin soslayar sus propiedades. Acercarnos al mundo de la tecnología supone. apelando a los saberes que poseen. la escena con las producciones digitales. 4 . siguen siendo en gran medida gutengberianas y fuera de ella los libros –como símbolo de la cultura impresa. El trabajo efectuado revela información muy interesante en relación con la frecuencia de uso de recursos tecnológicos. Debemos dejar de temer por la muerte del libro. Sostiene además que sería arriesgado pensar que nuestros productos fueran indispensables para culturas posteriores. Si bien los autores exploraron en su libro la totalidad del espectro mediático y digital. o bien. “ilustrar” o complementar una clase determinada.de modo disociado. y la clase de Lengua y Literatura en particular. o bien se disputan. Esta situación configura una paradoja todavía muy instalada que consiste en que el alumno participa de dos culturas -la digital y la impresa. en principio. un segundo desafío es que el docente adopte una actitud de apertura y receptividad en relación con los textos -no literarios y literarios. En tal sentido. que su momento pasó unido a otra forma de cultura. se tiende a que el alumno aborde por sí solo los recursos de los nuevos entornos tecnológicos. interesarnos por lo que sucede entre ella y sus principales usuarios: los jóvenes. para qué los utilizan. el modo en que aprenden dicho uso y lo más rico. Allí un grupo de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba presenta los resultados de una indagación en torno al tema realizada durante los años 2004/2005 entre jóvenes de clase media que cursaban el último año del nivel medio en establecimientos públicos y privados. El autor asegura que si el libro cede ante los nuevas formas de transmisión de la cultura y el arte. que promueve el goce y que supone auténticas lectura y escritura. experimentado y enseñado hasta hace algunos años.comparten. está en los libros. Como sostiene Diez Borque (2002) debe interesarnos. Por esa razón haremos algunas consideraciones en base a datos proporcionados en el libro La generación tecnolcultural: adolescentes –usos de los medios audiovisuales y la nuevas tecnologías publicado en el año 2006. significará que éste perdió su valor y su función.

Los datos recavados señalan que el 67% de los encuestados tienen computadora en su casa. Completan el cuadro los datos que refieren que el aprendizaje de uso de las tecnologías se produce ente los 11 y los 13 años en un 30% y entre los 14 y 16 años en un 58%. Consideramos que es el entorno por excelencia que los jóvenes frecuentan.no tiene participación en el vínculo que establecen los jóvenes con la tecnología. el mundo adulto –entre los que se encuentran los docentes. las cuales exceden el manejo técnico de destrezas básicas. en tanto no se traducen en una apropiación de la tecnología que haga efectivo del derecho a la participación y la comunicación (Géliga Vargas J. que son capaces de incorporarse activamente a los circuitos de comunicación y producción del conocimiento y usuarios interactuados. sólo el 41% posee Internet en el propio hogar. En tal sentido. Es decir. aunque los cifras de las encuestas pertenecen a una población juvenil urbana específica. conforme avanzó el tiempo y la complejización del contexto otros trabajos de investigación revelaron que la “posesión” y la “conexión” no resultaban suficientes para cerrar la brecha digital. También observamos que es innegable el acceso que los jóvenes tienen a Internet. También aclaramos que. En relación con los iniciadores y entorno de uso de las tecnologías un 70% afirma que lo hace en círculos de amigos o familiares (hermanos u otros pares). Se produjo entonces una redefinición de dicha noción más asociada a las modalidades de interacción con la tecnología . Sin embargo. 2006:57 ). Hasta hace una década se consideró la posibilidad de acceso como la solución para acortar la denominada brecha digital.. a las habilidades que los sujetos son capaces de desplegar en relación con ellas y a través de ellas. el concepto de acceso era entendido según variables infraestructurales y socio-económicas casi exclusivamente. el 92% afirma que utiliza Internet. asistiremos a una creciente estratificación de usuarios interactuantes. a lo que sucede en otros contextos o realidades. el 80% acude a los cybers y. creemos que pueden ser representativas o al menos acercarse . Éstos interactúan con ella generalmente fuera de la escuela. 2006:54). se suponía que bastarían la presencias de equipos y su correspondiente capacidad de conectividad para garantizar la participación activa en la era digital. Como podemos ver según estos datos. que consumen los recursos facilitados por las tecnologías (Géliga Vargas J.nosotros sólo nos detendremos en los datos relacionados con Internet. sin embargo tener acceso a la red no es sinónimo de poseer competencia tecnológica.. 5 .

se impone que se revisen nociones claves que rigen sus prácticas tales como los de competencia comunicativa.. a contramarcha de un fuerte deseo muy instalado en los docentes -en especial de Lengua-: que el alumnos visite bibliotecas y consulte libros. deben tener en cuenta las demandas del contexto de actuación profesional que les espera a sus egresados. según 700 usuarios encuestados con la modalidad de opción múltiple. Estamos ante un nuevo paradigma comunicativo y es preciso llevar a cabo en el contexto didáctico general. En el caso del profesor de Lengua y Literatura. la navegación es una práctica cotidiana que también utilizan para buscar información solicitada en la escuela. 2004. hoy ya insuficiente. Por su parte. Asimismo. por ejemplo. En el cometido de incorporar en los alumnos la idea de que las nuevas tecnologías instalan un nuevo modo de conocer. los deportes. Como podemos apreciar según los datos. 1 Pérez Tornero (2000) citado por Prado Aragonés J. su capacidad de comprensión y abordaje crítico de cuánto circula en la red. (cap. los docentes deben tener un rol protagónico. las letras de canciones y las fotos. bajar música el 62%. Ed.VIII) 6 . La Muralla. en Didáctica de la Lengua y la Literatura para educar en el siglo XXI. pero es necesario que puedan trasponer con esos valiosos recursos los límites de los intercambios cotidianos y el pasatiempo. bajar chistes el 33%. las instituciones de formación docente. sin embargo es necesario ampliar su espectro de intereses. hobbies y pasatiempos 39%. buscar información sobre cantantes 48%. bajar fotos ocupa el 65% de sus visitas. Es necesario que quienes están en ejercicio puedan re-pensar sus prácticas para que responda al logro de una competencia mediática e hipermedia1. sin duda.En cuanto a los contenidos que visitan los jóvenes las encuestas efectuadas dan cuenta de que el 80% abre sitios web como fuente de lectura en relación con temas de interés que incluyen la música. que nuestros alumnos están aún muy lejos de experimentar un acceso eficaz. sin el ánimo de adoptar un tono alarmista. y sobre todo. 2001:22). En términos de porcentajes. Madrid. Este último dato es muy relevante y va. y que para lograrlo la escuela y sus docentes pueden resultar óptimos mediadores. de aprender. También escriben a través del uso del messenger y del correo electrónico. de participar en la sociedad en la que se mueven. Creemos. y en el de la enseñanza de la Lengua y Literatura en particular una reflexión sobre los hábitos y las necesidades de los individuos en la actual y futura sociedad tecnológica (Prado Argonés J. y buscar información para la escuela el 89%. los jóvenes leen páginas.

sin actitudes derrotistas. por la desaparición de las prácticas de lectura y escritura tal como las hemos conocido.. como recurso. Debemos dejar de temer por la muerte del libro. y como instrumentos de comunicación. para ayudarlos a convertirse en lectores y escritores que comprendan mejor y más profundamente el complejo entorno cultural en el que están insertos. abordaje más usual por la capacidad motivadora y de impacto que poseen.. 2005:18). tal como ocurre en el presente. Aún más. Asegura que si el libro cede ante los nuevas formas de transmisión de la cultura y el arte significará que éste perdió su valor y su función. Tenemos que no sumarnos. sostiene 7 . 2005:97) Es segundo lugar. Los docentes deben desaprender la matrices que contribuyeron a la configuración de la identidad profesional y reaprender una práctica sustentada en la comprensión de la cultura mediática y electrónica (Avendaño F. Todas ellas modificaron sustancialmente prácticas sociales de diverso orden.. Conclusiones: En primer lugar. que su momento pasó unido a otra forma de cultura.No debe dejarse librada al azar una tarea tan relevante como es la de formar usuarios competentes de la web en términos de lectores y escritores. que la cultura letrada tradicional está en crisis. sino desde la reflexión del propio campo del saber. experimentado y enseñado hasta hace algunos años. En tal sentido. es preciso que los docentes del Lengua y Literatura asuman cabalmente. M. beneficiosos y altruistas como perniciosos y destructivos conviven. Estamos en medio de una auténtica revolución cultural como oportunamente lo fueron la aparición de la lengua escrita en papiros y rollos o la invención de la imprenta (Avendaño F.A. entre ellas la lectura y la escritura. para educar a los alumnos en los códigos y estructuras para una eficaz expresión y comprensión de sus mensajes y representaciones de la realidad (Pérez Rodríguez. el docente debe alfabetizarse y luego alfabetizar en los nuevos lenguajes abordando a las TIC en tres dimensiones como objeto de estudio. es necesario superar la representación tradicional que de su propio rol tiene el docente: el de poseedor de la llave que abre las puertas del conocimiento. Muchos intereses. desde fuera de ella. circulan en la red. para conocer los medios en sí y promover su análisis crítico. Como sostiene Diez Borque (2002) debe interesarnos. pero no preocuparnos.:2005).

opiniones de los docentes del área . ideas. social y ético. Bibliografía: Area Moreira. Escrituras. Irma (comp. Fondo de Cultural Económica Pérez Rodríguez. Manuel (1996): “La tecnología Educativa y el desarrollo e innovación del currículum”. Bs.Literaria en la escuela-. Editorial Prometeo Emiliozzi.. María A. Editorial Homo Sapiens.)(2006): “Yo con la computadora no tengo nada que ver” –Un estudio de las relaciones entre los maestros y las tecnologías informáticas en la enseñanza-. sin excepción. (2005): “La integración curricular de los medios y tecnologías de la información y comunicación en la enseñanza de la lengua y la literatura”. Bs. entre otras cosas. As. somos parte del gran desafío de la educación que consiste en preparar a las futuras generaciones para una mayor diversidad y amplitud de competencias. Bs. Avendaño. Rosario. Mariano (2006): La escuela en la sociedad de redes –Una introducción a las tecnologías de la información y la comunicación en la educación-. Para concluir. As. Este núcleo de saberes incluye el uso competente –desde el punto de vista técnico.. As. algunas claves para construir caminos de acción concretos. Dichas reflexiones son el resultado de la exploración bibliográfica previa al abordaje formal y sistemático de las relaciones de los profesores de Lengua y Literatura y las TIC. eje general de trabajo de una tesis de Maestría en elaboración con la que esperamos. como sostiene Mariano Palamidessi (2006) en su libro La escuela en la sociedad de redes. que posibiliten su participación activa en un mundo diferente y en permanente cambio.de las TIC y de las redes y entornos virtuales. Fernando (2005): La cultura escrita ya no es lo que era -Lecturas. curriculares y didácticos que nos están aguardando. tecnologías y escuela. Editorial La Crujía.que sería arriesgado pensar que nuestros productos fueran indispensables para culturas posteriores. 8 . Cabello. Nos propusimos en este trabajo presentar sólo algunos de los retos que se le presentan a los docentes del área en relación con los entornos digitales. Palamidessi.)(2003): La aventura textual –De la Lengua a los Nuevos Lenguajes-. más allá del los desafíos disciplinares. Roxana (coord. adquieran los conocimientos y herramientas para ser ciudadanos de pleno derecho. rescatar desde el propio acervo de creencias.. Es fundamental asegurar que todos/as los/as jóvenes.

Josefina (2004): Didáctica de la Lengua y la Literatura para educar en el siglo XXI.php? accionMenu=hemeroteca. Editorial Brujas. octubre.VisualizaArticuloIU. Prado Aragonés. Editorial La Muralla.http://www. ISSN (versión impresa) 11343478. Prado Aragonés. en Comunicar -Revista Científica de Comunicación y Educación-.visualiza&articulo_id=8837 Petit.quadernsdigitals. N° 17. Cristina (comp. pp.net/index. Madrid. 9 .21-30. Córdoba. Josefina (2001): “La competencia comunicativa en el entorno tecnológico: desafío para la enseñanza”. Huelva.)(2006): La generación tecnocultural: adolescentes –Usos de los medios audiovisuales y las nuevas tecnologías-.

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