Está en la página 1de 2

ANTECEDENTES PROGRAMA ECBI

El Programa de Educación en Ciencias Basada en la Indagación (ECBI) se inscribió en el


marco de un proyecto de colaboración de organismos internacionales líderes en la
educación en ciencias –la Academia de Ciencias de Francia y la National Academy of
Sciences de Estados Unidos- busca acercar el mundo científico y el mundo escolar con el
propósito de fortalecer los aprendizajes de los alumnos y alumnas en estas disciplinas. Uno
de los objetivos es "Generar en todos los niños, a través de metodologías de enseñanza
basadas en la indagación, la capacidad de explicarse el mundo que los rodea utilizando los
conceptos y procedimientos propios de la Ciencia y usarla como herramienta para la vida y
para aprender por sí mismos".

El Programa de Enseñanza de las Ciencias basada en la Indagación se aplica con éxito en


diversos países (Colombia, Panamá, Brasil, Argentina, Perú, Bolivia, Estados Unidos,
Francia, Bélgica, China, Serbia, Marruecos, entre otros). Cada país cuenta con sus
estrategias de formación, acompañamiento, seguimiento, asesoría y apoyo a docentes en las
diferentes zonas y regiones. Sin embargo se comparten necesidades en relación con
protocolos para la indagación, espacios de trabajo colaborativo en la creación de nuevos
materiales, así como espacios de asesoría científica y pedagógica.

En Chile esta metodología actualmente está siendo implementado en 96 escuelas básicas en


seis regiones del país, desde los niveles de 1ero a 8vo año básico. El Ministerio de
Educación junto a la Academia Chilena de Ciencias y una serie de universidades del país
coordinan esta iniciativa. En todos los casos, la premisa de trabajo ha sido siempre la
misma: La mejor manera de aprender ciencia es “hacer ciencia”. Cerca de 80.000 niños y
niñas aprenden bajo esta estrategia.

Desde el año 2007 se incorporan escuelas rurales de 3 regiones, se desarrollan experiencias


pilotos en párvulos y educación especial.

DESCRIPCIÓN DE LA METODOLOGÍA

Los National Science Education Standards (USA) caracterizan la enseñanza indagatoria


involucrando a los estudiantes de manera activa en sus aprendizajes, haciendo énfasis en el
cuestionamiento (formular preguntas), analizar datos y pensar críticamente.

“Estudiantes de todos los cursos / niveles y, en cada dominio de la ciencia habrán de tener
la oportunidad de aplicar la indagación científica y desarrollar la habilidad de pensar
críticamente y actuar de esta manera”, lo anterior implica preguntar, planificar y realizar
investigaciones, usar en forma apropiada herramientas y técnicas para obtener datos, pensar
en forma crítica y lógica las relaciones entre evidencia y explicaciones, construir y analizar
explicaciones alternativas y comunicar con argumentos científicos (NRC 1996, página
105).

En su eje (centro) indagar es un proceso de aprendizaje activo en el que los estudiantes


contestan preguntas a través del análisis de datos. Uno de los argumentos poderosos es que
una auténtica actividad indagatoria es aquella en que los estudiantes contestan sus propias
preguntas haciendo análisis de datos que han recolectado en forma independiente
(autónoma). Aún así, una actividad puede ser indagatoria aún cuando las preguntas y datos
sean entregados, aún cuando los estudiantes sean guiados en el análisis puedan dar sus
conclusiones. Más aún, muchos estudiantes necesitan un apoyo (soporte) especial antes de
comenzar a desarrollar preguntas científicas y diseñar procedimientos efectivos para
colectar datos y contestar las preguntas planteadas. La planificación ideal para la
instrucción indagatoria reconoce estos elementos y considera formas de ayudar a los
estudiantes a progresar a los niveles más altos de indagación a través de procesos
graduados.

El modelo indagatorio para la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias está orientado a


facilitar que alumnas y alumnos adquieran y desarrollen las habilidades y destrezas
adecuadas para construir en forma participativa y activa los conocimientos planteados en el
currículum. Con el modelo indagatorio, los estudiantes podrán apropiarse no sólo de los
contenidos sino, además, los procesos que permiten aceptarlos como correctos y
verdaderos. En ese sentido, una de sus características más notables es que está orientado a
superar uno de los problemas más frecuentes en la enseñanza tradicional de las ciencias en
el aula: la tendencia a ofrecer respuestas a preguntas que los jóvenes nunca se han
planteado.

La metodología indagatoria para el aprendizaje de las ciencias se basa en que, para lograr
aprendizajes realmente significativos y duraderos en los estudiantes, éstos deben, entre
otras cosas: Interactuar con problemas concretos significativos e interesantes para los
estudiantes; ser capaces de hacer sus propios descubrimientos; construir de manera activa
su aprendizaje.

Así es que, en toda actividad indagatoria se parte de una situación-problema, una pregunta
respecto de un fenómeno concreto que sea interesante de ser analizado e investigado. Luego
una vez que se formula la pregunta, el estudiante elabora sus propias explicaciones para
responder a ella desde sus conocimientos e intuiciones. Esta primera respuesta (hipótesis/
predicción), para ser verificada, necesita ser puesta a prueba.

Para poder confirmar o desmentir su hipótesis, el estudiante debe realizar una experiencia
concreta que le permita saber si su hipótesis es correcta o no.

Ahora el estudiante analiza la experiencia realizada, compara sus resultados con su


respuesta original y, en base a los datos obtenidos, corrige, reelabora y amplía su respuesta.

Esta respuesta, basada en una experiencia concreta, le permite resolver nuevos problemas y
plantearse nuevas interrogantes relacionadas con la experiencia realizada.

Lo anteriormente descrito se plasma en cuatro grandes etapas de la metodología; procesos


que deben ser guiados y mediados por el docente en la sala de clases: