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Interpretación de una Parábola

Lucas 15: 3-7 Parábola de las cien ovejas

Esta parábola la podemos encontrar en dos pasajes bíblicos


Lucas 15: 3-7 Mateo 18: 12-14
Entonces él les refirió esta parábola,

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien
diciendo: ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja
las noventa y nueve y va por los montes a
¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien

buscar la que se había descarriado?
ovejas, si pierde una de ellas, no deja las
noventa y nueve en el desierto, y va tras la Y si acontece que la encuentra, de cierto os
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que se perdió, hasta encontrarla? digo que se regocija más por aquélla, que por
las noventa y nueve que no se descarriaron.
Y cuando la encuentra, la pone sobre sus

hombros, gozoso; Así, no es la voluntad de vuestro Padre que


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está en los cielos, que se pierda uno de estos


y al llegar a casa, reúne a sus amigos y

pequeños.
vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo,
porque he encontrado mi oveja que se había
perdido.

Os digo que así habrá más gozo en el cielo


por un pecador que se arrepiente, que por


noventa y nueve justos que no necesitan de
arrepentimiento.

La parábola de la oveja perdida, llamada a veces parábola de la oveja extraviada, las cien


ovejas o parábola de la oveja descarriada, es una comparación, contenida en el Evangelio
de Lucas (15, 3-7) y en Mateo (18, 12-14) un texto con paralelismos evidentes que ilustra la
misma idea general. En ambos casos la parábola se presenta puesta en labios de Jesús de
Nazaret.
Análisis del contexto inmediato
Esta parábola está situada en un tiempo en el que existía una moral o un seguimiento a las
leyes muy firme a la conveniencia de los que decían seguirlas, donde existía ante la gente
sujeto seguimiento a las tradiciones y leyes pero también había corrupción, intriga y dureza
de corazón, en el momento que Jesús se presenta en este tiempo, él entra dando una
enseñanzas muy distintas a lo que las personas consideraban correcto y por eso
murmuraban palabras negativas; creemos que con el fin que quizás las personas dejaran de
escucharlo y seguir entonces Jesús les contesto a estas murmuración con esta parábola que
vemos en Lucas y Mateo.

Análisis del Relato en cuanto al relato


Existen dos versiones de esta parábola y estas a su vez se complementan permitiendo a los
lectores tener una vista más cabal de lo sucedido.

 La versión en Mateo: Fue dirigida a los discípulos que rodeaban a Jesús, sus


cercanos, sus seguidores más fieles.

 La versión de Lucas: Fue dirigida en respuesta a los fariseos y escribas que


murmuran contra Jesús porque éste comía con pecadores.

No se debe pensar que Mateo y Lucas oyeron una parábola diferente de Jesús, sino que
cada uno, como suele pasar con nosotros lo humanos, interpretó la misma parábola desde
sus propios puntos de vista.

Según los expertos en Biblia el relato de la Parábola en Mateo es la primera versión en ser
escrita (por eso es más corta), de la cual se tomó años después el historiador Lucas para
escribir su propio relato, añadiendo elementos que no encontramos en la otra parábola.

Ahora bien, tanto el relato de la parábola de Mateo o Lucas contienen tres elementos
comunes, a saber:

 Un hombre que tiene cien ovejas pierde una


 Al darse cuenta, deja las otras noventa y nueve para ir en busca de la oveja perdida.
 Al encontrarla siente alegría y gozo por ella y quiere compartirlo con todos

Ahora veremos algunos elementos de trasfondo con su respectiva descripción de los


personajes y un pequeño análisis:

Las 100 ovejas: El número cien no es antojadizo, el Maestro lo eligió porque representaba
un rebaño medio; es decir, en aquellos tiempos los rebaños de ovejas podían componerse de
20 cabezas a 200. El número cien es utilizado para ilustrar a un hombre, el dueño de las
ovejas, que no es rico y no es pobre, sino “medio”. De esta manera se aseguraba que la
mayoría de los oyentes se identificaran con la parábola porque les parecía que les estaba
hablando a ellos.

La Oveja perdida: Esta oveja es anónima, no tiene nombre como tenían algunas a quienes
los pastores bautizaban. Es anónima pues representa a cualquiera de nosotros. No es
especial como algunos intérpretes han sugerido (evangelio gnóstico del segundo siglo); es
una más de las que se pierden (las ovejas suelen ser animales que se extravían a menudo).
El extravío de esta oveja representa a todos aquellos que consciente o inconscientemente
están alejados de Dios, de sus bondades, de la vida que Dios diseñó para ellas. Se trata de
personas que no saben que están perdidas, o bien sí lo saben pero les gusta estar en esa
condición

El hombre que salió a buscarla: Si bien no se menciona que es un pastor es obvio que así
es. Y esto resulta aún más contraproducente ya que para los tiempos de Jesús el oficio
pastoral se había desvirtuado siendo considerado un oficio humilde, que solo lo ejercía la
gente sin estudios, o incluso sin aspiraciones en la vida. Y no obstante en el evangelio de
Juan, Jesús se comparó a un pastor, ¿por qué? Para demostrar a los religiosos de su época
que Dios escoge lo humilde de verdad, lo despreciado, lo marginal del mundo para
avergonzar a los soberbios e corazón.

Los amigos y vecinos del hombre: pienso que se refiere a hombres y mujeres que han
entendido el verdadero significado del Reino de Dios; personas que entienden el
contentamiento de Jesús cuando un pecador se arrepiente, y no lo juzgan por haberse
perdido, no critican su estilo de vida prodigo, al contrario, lo reciben con gusto en el redil
del que nunca debió salir.

Atención al lenguaje figurado

Esta parábola designa una forma literaria que consiste en un relato figurado del cual, por


analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no es el explícito. Es,
en esencia, un relato simbólico o una comparación basada en una observación verosímil o
potencial.

Posible uso del antiguo testamento


No encontramos referencia en el antiguo testamento pero si en el evangelio de Juan.
El cuidado individual de que es objeto la oveja perdida por parte del pastor tiene su
correlato en el Evangelio de Juan, donde Jesús se presenta como el Buen Pastor que llama
una por una a sus ovejas por su nombre (Juan 10: 3). Así, suele asociarse la parábola de la
oveja perdida con la advocación de Jesucristo como Buen Pastor. «Yo soy el buen pastor.
El buen pastor da su vida por las ovejas. Juan 10: 11

Búsqueda de lo insólito

En este texto quizás lo inesperado es que se dejen solas a las 99 ovejas pensando en una
forma discrepante al suceso, una persona puede decir que las 99 ovejas quizás no están del
todo a salvo puede llegar el lobo y aprovechar esta ausencia y llevarse o devorar a algunas.
Pero visto desde otro punto de vista de la narración también se puede entrever que el pastor
de estas ovejas las pudo a ver dejado en un lugar seguro a las 99 ya reguardadas y
protegidas ya puede ir por la que se perdió.

Lectura sensual de texto

Acá tenemos dolor, angustia, preocupación y quizás hasta desesperación en los primeros
versículos ya que el pastor se podría decir deja todo por ir en busca de su otra oveja.
También se percibe y se lee en Lucas que hay alegría, gozo y amistad, además del hecho de
compartir con los amigos la dicha que encontrar a su oveja perdida.

Descubrimiento del contacto

Jesús conto esta parábola porque que quería enviar un mensaje de redención, de que nunca
es tarde para dejarse atrapar o dejarse encontrar por él y que no solo él se alegrara si no que
abra un gran gozo y descanso para la oveja por que el la llevara sobre sus hombros.
Él estaba hablando del extravío de una oveja que para mí representa a todos aquellos que
consciente o inconscientemente están alejados de Dios, de sus bondades, de la vida que
Dios diseñó para ellas. Se trata de personas que no saben que están perdidas, o bien sí lo
saben pero les gusta estar en esa condición así que Jesús les dice que abra felicidad y gozo
cuando regresen que serán bienvenidos.
Lo que provoco que Jesús contara esta parábola fue el ver la actitud de los escribas y
fariseos y escuchar las cosas que decían.
Así que dio un mensaje para todos incluyéndolos, un mensaje esperanzador, de bondad y
alegría.

Conclusión

En el Evangelio de Lucas, la parábola de la oveja perdida es una de las parábolas de la


misericordia, junto con la parábola del hijo pródigo. El conjunto de esas parábolas
caracteriza la figura y el mensaje misericordioso de Jesús de Nazaret tal como lo muestra
el evangelista Lucas. En el Evangelio de Mateo, la parábola es más breve y forma parte de
una regla de vida que tiene por objeto mostrar a los pastores de la Iglesia el espíritu con el
que deben ejercer su ministerio, particularmente hacia los desprotegidos u olvidados por la
sociedad.

Trabajo del
Análisis
interpretativo de
una Parábola de
Jesús
Lissett Valiente
Profesor Gamaliel Cano
Viernes 2 de Julio del 2021

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