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Fascismo:

"Régimen fascista" es, por encima de todo, una forma de gobierno autoritaria,
aunque no todos los regímenes autoritarios sean fascistas. La concepción
fascista del estado es totalmente incluyente; fuera del mismo no puede existir
ningún valor humano o espiritual, mucho menos tener valor. Comprendido esto,
el fascismo es totalitario, y el estado fascista - síntesis y unidad que incluye
todos los valores - interpreta, desarrolla y potencia toda la vida de un pueblo.

El Comunismo:
entendido como movimiento socio-político, es un conjunto de corrientes y
agrupaciones cuyo principal objetivo histórico es la supresión revolucionaria de
la sociedad capitalista y el establecimiento de una sociedad comunista. Las
doctrinas de las diversas corrientes comunistas coinciden en la necesidad de
suprimir la propiedad privada (especialmente la de los medios de producción
sociales) y en la emancipación social del proletariado.

Sociedad Comunista:
Una de las fases de la revolución, según la teoría marxista. Sería la fase final y
definitiva, una sociedad sin clases ni organismos de opresión, que implicaría la
desaparición del estado. La teoría pensada por Karl Marx y Engels para la
emancipación del proletariado y que trató de desarrollar Lenin en Rusia
establecía dos fases de la revolución social: La primera es la fase socialista, en
el cual el proletariado se organiza y toma el poder del estado constituyendo una
dictadura del proletariado. En esta fase se mantiene el estado pero este está
controlado por una organización proletaria que tiene el monopolio del gobierno,
cosa que se logra teniendo el control de los medios de producción, para
asegurar que los trabajadores reciben una retribución justa por su trabajo, para
que ninguno quede sumido en la pobreza. Lo ideal es que los trabajadores
participen democráticamente en esta organización y en la toma de decisiones y
no se deje en manos de una pequeña élite burocrática que en la práctica cae a
veces en la corrupción y el despotismo.

El socialismo:
Es un modelo social que propugna la socialización de los medios de producción
donde el estado es dueño del patrimonio productivo y su administración es de
orden colectivista puede ser no-estatal (propiedad comunitaria en sentido
amplio) o estatal (nacionalización mediante planificación central burocrática,
sea el Estado democrático o no), además de repartimiento de bienes,
intereses, etc., por igual. En el sistema socialista las relaciones sociales de
producción se enfocan en la base de la propiedad social colectiva de los
medios productivos, anulando así (en concepto) las clases sociales tan
marcadas como las del modo capitalista y la apropiación excesiva del trabajo
producto de la explotación laboral, quedando así por hecho la desaparición de
la lucha de clases; por lo tanto se caracteriza por un control consciente de la
sociedad como un entero (colectividad) sobre las funciones económicas
integrantes al funcionamiento de su estructura social.

El capitalismo:
Es un sistema económico en el que los seres humanos y las empresas llevan a
cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante
transacciones en las que intervienen los precios y los mercados. El régimen
económico en el cual la titularidad de los medios de producción es privada,
entendiéndose por esto su construcción sobre un régimen de bienes de capital
industrial basado en la propiedad privada.
La estructura económica en la cual los medios de producción operan
principalmente en función del beneficio y en la que los intereses directivos se
racionalizan empresarialmente en función de la inversión de capital y hacia la
consecuente competencia por los mercados de consumo y trabajo asalariado.
El orden económico en el cual predomina el capital sobre el trabajo como
elemento de producción y creación de riqueza, sea que dicho fenómeno se
considere como causa o como consecuencia del control sobre los medios de
producción por parte de quienes poseen el primer factor.Salvo en su específica
combinación ninguna de las siguientes características es exclusiva del
capitalismo: la motivación basada en el cálculo costo-beneficio dentro de una
economía de intercambio basada en el mercado, el énfasis legislativo en la
protección de un tipo específico de apropiación privada (en el caso del
capitalismo particularmente lockeana), o el predominio de las herramientas de
producción en la determinación de las formas socioeconómicas. Así, sólo el
conjunto codependiente de tales características puede ser considerado un
sistema capitalista, organizativamente en torno a las relaciones sociales que
produce en determinados espacios, independientemente se vea de forma
favorable o no, sería:
El sistema económico en el cual las relaciones sociales de producción y el
origen de la cadena de mando –incluyendo la empresaria por delegación– se
establece desde la titularidad privada y exclusiva de los accionistas de una
empresa en función de la participación en su creación en tanto primeros
propietarios del capital. La propiedad y el usufructo queda así en manos de
quienes adquirieron o crearon el capital volviendo interés su óptima utilización,
cuidado y acumulación, con independencia de que la aplicación productiva del
capital se genere mediante un trabajo colectivo y conjunto, material e
inmaterial, por cada uno de los actores de la misma empresa.