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Gabriel Torrente, alcalde de Pontedeume.

2007 resultó un año sorprendente electoralmente hablando. Fue como si todo el mundo pensase de repente en la
necesidad de cambiar, de mirar hacia adelante y dejar de lado viejas ataduras. Gobiernos del PSdeGA se volvieron del
PP y viceversa, gran parte de los concellos renovaron colores en tiempos de incertidumbre. Y en Pontedeume, quien
mejor que un hombre de mar, curtido en la lucha con los elementos; para enfrentarse con sangre fría y decisión al reto
de recuperar un pueblo anclado en el tiempo, con una visión diferente y nuevas iniciativas.

D. Gabriel, este es otro caso de una alcaldía estrenada en el 2007, ¿es que Pontedeume reaccionó?
Pontedeume es un poco particular, porque siempre gobernamos a contracorriente. Cuando gobierna en la Xunta el PSdeGA gobierna aquí el PP.
Llevábamos mucho tiempo con gobiernos del PP en la Xunta y aquí gobernando el PSdeGA y cuando entramos nosotros, en el gobierno central
estaba el PSOE y en la Xunta también y resulta que, aquí, tras veinte años, aparece nuevamente el PP. Naturalmente, nos encontramos con los
problemas habituales cuando no tienes un gobierno amigo.
¿Es decir, que cuando entraron en el 2007 se ralentizó un poco la labor hasta el regreso del PP en la Xunta?
La labor ya estaba ralentizada. Cuando llegamos, el pueblo estaba paralizado por completo. Creo que llevamos veinte años de atrasos. Ves que otros
municipios van creciendo y Pontedeume se va quedando rezagado.
¿En que estaba rezagado?
En todo. Estuvimos arrastrando problemas del anterior gobierno. Los problemas de personal son acuciantes, y los servicios básicos, abastecimiento
de agua, saneamientos«SDUHFtDQPiVELHQGHWLHPSRVGHODSRVJXHUUD

¿Se ha conseguido paliar alguno de esos atrasos en este tiempo?


Nosotros hemos tratado de incrementar las partidas de servicios sociales y se les congelaron los impuestos a los vecinos el primer año. Creo que
fuimos de los ayuntamientos que más claro vimos que venía una crisis encima. Aunque creíamos que esto no iba a durar tanto. Pero claro, la
negación de la crisis por parte del gobierno central hizo que esta situación se extendiense en el tiempo. A pesar de eso, trabajamos para conseguir
ayudas y conseguimos del orden de los tres millones de euros en abastecimiento. Hoy mismo nos reunimos de nuevo con aguas de Galicia, porque no
veo que se acabe de solucionar el tema. Estuvimos mirando todos los vertidos que había y la forma de subsanarlos.
Al final, haces una inversión de setecientos mil Euros, como hicimos aquí en la avenida de Ricardo Sánchez y a pesar del trabajo hecho, sigue yendo
todo para la ría.
¿En qué consistió ese proyecto?
En la separativa de pluviales y fecales. Antes iban todas mezcladas y ahora, las pluviales las mandamos directamente al mar. Hoy vinieron para que
se haga la siguiente fase; ya que estaba dividido en tres y falta esa tercera, que es la del paseo marítimo. Lleva un descargue de tormentas para las
aguas pluviales y otro para que las fecales que vayan directamente para la depuradora.
¿Ya hay una depuradora funcionando?
Sí; pero resulta que el colector viejo sigue sufriendo pérdidas, y entonces seguimos teniendo aportaciones de agua salada a la depuradora y de fecales
al mar. Así que eso era lo que estábamos negociando con aguas de Galicia; ya que no vale de nada que nosotros hagamos un saneamiento solo para
evitar las inundaciones en Ricardo Sánchez. Esas inundaciones a veces suponían un metro de agua en invierno, bajos anegados, coches averiados y,
eso sí lo hemos evitado; pero, aunque en menos cantidad, seguimos tirando fecales a la ría y hay que solucionar ese problema de una vez. Es
complicado.
También se está terminando ahora el saneamiento del rio Covés, que llevaba bastante atraso, tendría que estar ya terminado; pero las circunstancias
no ayudaron. Al final tendremos que multar a la empresa adjudicataria, por no realizar la obra en los tiempos contratados.

¿Es solo un problema de tiempos?


De tiempos y de dinero. Sólo para acabar de sanear el casco antiguo hacen falta dos millones y medio de Euros. El gobierno que entre en mayo
tendría que seguir así. Es la forma de que, al final, todo el casco histórico tenga una separativa de pluviales y fecales.
¿No le parece curioso que en pleno siglo XXI estemos dando todavía vueltas al tema de los saneamientos y los abastecimientos de agua?
Es porque son obras que no se ven. Tu las haces en el momento, solucionas el problema del vecino y más o menos va tirando; pero al ser obras que
no se ven, los gobiernos municipales no se involucran y buscan obras vistosas, obras que den votos en lugar de buscar el bien de todo el pueblo.

¿Hay iniciativas en coordinación con ayuntamientos limítrofes?


6tHQHIHFWRWHQHPRVXQDVH[FHOHQWHVUHODFLRQHVFRQORVSXHEORVYHFLQRVFRPRSXHGHQVHU&DEDxDV9LODUPDLRU«Estamos trabajando juntos en
temas de abastecimiento, de lo que se trata es de llegar a los confines de las parroquias y tratar de sacar la red de fibrocemento que tenemos.
Cancerígeno, por cierto. Yo recuerdo que la urbanización Olmo tenía obsesión por cambiarlas, porque eran de fibrocemento, y después me entero
que la mitad del pueblo las tiene así también.
Hay unas ayudas de la comunidad económica europea en las que pueden entrar estos proyectos mancomunados. Entonces, con Cabanas y
Vilarmaior, que son limítrofes, hicimos un proyecto común y se lo presentamos al Conselleiro de Medio Ambiente para que lo llevase a la
Comunidad Económica Europea. Serían siete millones de Euros. Quedarían resueltos los problemas de todo el ayuntamiento. Estoy hablando de
Boebre, instalaríamos unos tanques en San Miguel de Breamo, en la Aurela, en zonas muy alejadas con problemas y, aquí, en el casco urbano,
crearíamos una red de circunvalación para tener asegurado el abastecimiento de agua. Son servicios básicos.
¿Pero ahora que nos enfrentamos a tiempos de austeridad, resulta que hay que abordar unas obras de infraestructuras carísimas?
En efecto, nos gustaría que la realidad fuese otra, pero es la que tenemos, desgraciadamente.
Se hicieron cosas muy mal en el pasado y tenemos problemas que aún no sabemos el alcance real que puede suponer para el pueblo.
Tenemos que ser tenaces y sacar el máximo partido a las ayudas que actualmente hay desde las diferentes administraciones para este tipo de
proyectos de gran envergadura y que de otra manera sería imposible de realizar con los medios propios del Concello.
¿Es un lastre eso?
Por supuesto, es que yo tengo miedo por ejemplo de que esas licencias que fueron dadas de forma irregular, dentro de uno, dos o tres años recaigan
finalmente en contra del ayuntamiento, esto es en contra de todos los vecinos.
¿Eso lo podría arreglar de alguna manera el PXOM?
No. Yo sé que es una hipoteca muy grande, porque tuvimos reuniones incluso con la Secretaría Xeral de Urbanismo y, a día de hoy, dijeron que eso
era ilegalizable. Puedes plasmar en el Plan General una zona como zona urbana y después la mandas a la Xunta y te la devuelve diciendo que no
vale. De nada vale si los ayuntamientos alargan tanto los planes generales, porque mandas una cosa para contentar a todos los vecinos; pero no
cumple con la ley y te lo mandan corregir, y así podemos estar años y años con el PXOM. Esperemos que este año seamos capaces de sacarlo.
¿Y ese parking subterráneo que se iba a hacer en Pontedeume?
Hablo del anterior gobierno otra vez. Lo tenía proyectado en el parque Sarmiento; pero sin embargo, cuando vimos el Plan General, no era un suelo
dotacional. Ahí lo que iban a hacer era una serie de edificios y el parking era para ellos. Al final, un particular se quedaba con parte del parking.
Nosotros lo pusimos como suelo dotacional y, a día de hoy, en el Plan General, si existe un aparcamiento. Pero como vimos que esto se alargaba
demasiado fuimos dando pasos y conseguimos el campo de futbol, o Parque de Fragas del Eume, para utilizar en verano cedido por educación. Son
cerca de 200 plazas y lo que se quiere hacer ahora es un parking subterráneo en ese mismo sitio. Aprovechar la superficie para hacer un campo de
hierba artificial y hacer una planta o dos que tendrían o 110 o 220 plazas, con posibilidades de incrementarlas.
Eso será un importe elevadísimo, ¿no?
Bueno; pero tiene aportación de la Consellería do Mar y eso rebaja el presupuesto. Yo creo que es factible. Se está haciendo un estudio de la gente
que hay en verano para ver si es viable que al final lo lleve una empresa.
¿Y cómo evolucionan las obras del mercado?
A buen ritmo, y ahora está un poco paralizado porque las consignas que se le dieron a Mercasa, después de comentar con los placeros, no
coincidieron con lo que nosotros les trasladamos. Nosotros creímos que era factible; pero Mercasa no lo plasmó en el papel y nosotros lo que hicimos
fue corregirlo, se le pasó a la arquitecta , hizo unas correcciones, en plenas correcciones se le acabó el contrato, se marchó a la calle y hubo que
volver a pasárselo ahora al aparejador que se lo traslada de nuevo a Mercasa. Posteriormente, la empresa nos manda otro trabajo distinto al que
nosotros le habíamos enviado y estamos en ese intervalo.
Yo tenía un compromiso con los placeros, de que si no se hacía antes del verano, esperaríamos a después. Así que espero que en setiembre se pueda
comenzar.
¿Pero la idea no era la de que se trasladasen a la lonja provisionalmente antes del verano?
Sí, esa era la idea que teníamos nosotros; pero hubo problemas de tiempo y presupuesto, porque nosotros lo teníamos que contratar antes de acabar el
año. Ahora queda para setiembre y estamos terminando el proyecto definitivo con Mercasa.
Y a día de hoy, ¿cuales son las necesidades más acuciantes de Pontedeume?
A nivel interno, el ayuntamiento necesita aprobar la oferta de empleo público, que la paralizó la CIG, e incluso una modificación de la relación de
puestos de trabajo. Nunca se hizo un organigrama con las necesidades reales del ayuntamiento. A nosotros, nada más entrar, nos denunciaron porque
llevábamos una persona menos en el camión. En la RPT no aparecía esa persona y los propios sindicatos que habían aprobado esa RPT, son los que
denuncian que llevamos un trabajador de menos. Es un organigrama que no plasma las realidades del ayuntamiento. Estas cosas se aprueban en
acuerdo plenario y si no tienes mayoría absoluta no acabas nunca. Tiene que estar gobernando un partido, porque dos, normalmente no llegan a
acuerdo, que era lo que le pasaba al anterior gobierno. Dejaron hecho un estudio para privatizar la basura, porque no fueron capaces de llegar a
alguna solución.
¿Es decir que aquí no solo hacía falta un cambio, sino tener una mayoría?
Es que hay cosas que, si no tienes una mayoría suficiente, no eres capaz de llevarlas a cabo. Nosotros dimos por sentado que algunas cosas eran
innegociables, porque decían por sistema que no y ya ni se llevaron a pleno. Salvo que considerásemos que el pueblo necesitaba saber la verdadera
razón de que no se aplicase algo, como en el caso de la privatización de la basura.
¿Por eso no acabamos nunca?
Es que los partidos que están en la oposición, lo que quieren es que hagas las menos cosas posibles, porque cuantas menos cosas hagas tú, más
posibilidades tienen ellos de salir elegidos. Lo que hay que hacer es trabajar por el pueblo y dejarse de intereses personales.
¿Hay formas alternativas de conseguir cosas sin depender tanto de los otros grupos?
Siendo pesados y más pesados, llamando a todas las puertas, explicándoles las necesidades del pueblo. Es lo que estuvimos haciendo.
Muchas veces tuvimos que ir por libre e incluso forzarlos en alguna ocasión. No es una situación fácil ni cómoda porque gobernamos siempre con la
amenaza de una moción de censura. Menos este último año, que comprendieron que iría en su contra.
¿Cuál le parece que puede ser la respuesta de la gente a su labor en estos cuatro años?
Pienso que la gente ha podido comprobar claramente la diferencia entre estos 4 años y la labor que realizaba del pasado tripartito. Pero honestamente
no lo sé. Porque realmente, es la primera legislatura que llevo en política y sé que se hicieron muchas cosas, que el cambio del pueblo ha sido
grande: se evitaron atascos, se cambió completamente la fachada marítima, las lonxas de Raxoi hoy no parecen abandonadas, se hizo incluso el
albergue de peregrinos, algo que venía en todos los programas y que, finalmente, lo logramos nosotros. Ahora mismo se están rehabilitando las
viviendas sociales, que llevan con problemas desde que se hicieron hace nueve años y donde se están invirtiendo trescientos mil Euros para subsanar
los problemas de construcción. El pueblo decidirá lo mejor para el pueblo.
¿Y cuáles son los pilares básicos de la economía en Pontedeume a 2011?
Sobre todo el sector servicios. Es necesario explotar el turismo de la zona, pero hacia un turismo de calidad y lograr una profesionalización y
modernización del comercio tradicional. Para competir contra tanto nuevo centro comercial, hay que ofrecer valor añadido, añadir nuevas formas de
pago, introducir las redes sociales para acercar el producto de una manera más ágil al cliente final. Estoy seguro que junto con la UCOA en la
próxima legislatura llegaremos a un importante avance que será beneficoso para todo el pueblo y hará de Pontedeume un modelo de referencia en la
zona.
También se aumentaron las empresas en el polígono de O Vidreiro. Otra herencia. Fue recepcionado en el 2001 y cuando nosotros entramos,
estuvimos un año y pico haciendo una auditoría, sin poder dar licencias, porque no tenía servicios: ni saneamiento, ni agua, ni electricidad. Solo
había parcelas y una nave con conexión de agua externa.
¿Es un polígono estratégicamente interesante, habiendo tantos por la zona?
Está todo ocupado. Hay empresas que no acaban de montar por problemas económicos y porque las licencias iban muy lentas al no tener servicios.
Invertimos cerca del millón de Euros en dotarlo. Yo no sé de donde salió el dinero; pero se fue consiguiendo. De industria, de la Xunta, de la
Diputación, se hicieron obras de todas las administraciones.
¿Y el tema de la pesca en Pontedeume sigue siendo importante o es residual?
Hoy en día es residual. Antiguamente llegó a haber 400 mariscadores que trabajaban una parte del año, durante octubre, noviembre, diciembre y
enero y ahora hay unas treinta o cuarenta personas trabajando todo el año.
¿Pero la lonja de Pontedeume sigue siendo importante?
La pesca es nula, no se vende nada de pescado, solo marisco. No sé porque se cree que cuantos menos mariscadores haya mejor, cuando es al revés:
cuantos más mariscadores, más vida para el pueblo y para la gente.
¿Pero no se trata de tener una ría sana y productiva de la que puedan comer todos?
Antiguamente era así. Se trabajaba los meses que más valor tiene el marisco y el resto del año la gente se dedicaba a otras cosas.
¿Han vivido ustedes cuatro años complicados?
Es que nosotros no estábamos metidos en política. Entonces te encuentras con un mundo completamente distinto a lo que es el empresarial, del que
venía yo, y ves cosas que no te cuadran. Pero fuimos un grupo más unido cuanto más presionados nos veíamos. La verdad es que resulta complicado,
porque eres incapaz de hacer cosas si necesitas unos trámites que, a veces, dependen del pleno. Si dependen de la alcaldía no hay problemas; pero
cuando dependen del pleno, te vuelves loco hasta para contratar a una persona.
¿Y cómo están de ánimo para afrontar una nueva legislatura?
Ahora mismo cansado; pero con ganas renovadas y tratando de buscar esa mayoría absoluta para poder gobernar con tranquilidad y no con agobio.
La política tiene que plantearse a cuatro años, no puedes decir que vas a hacer cosas en doce. Hay que intentar dejarlas, al menos, consolidadas.
Nosotros hemos invertido en las parroquias y ahora los vecinos ya no piden asfaltados, piden aceras, cunetas. Ya piden algo más.
Por cierto, ¿ha sido positiva esta distribución con rotondas?
Al menos no tenemos atascos, por lo menos en invierno. La gente no venía a Pontedeume, por no tener que aguantar media hora de atasco. Y la gente
de Pontedeume ha ganado en nivel de vida, porque son horas que no pasan en el coche, que pasan con sus familias. Y seguiremos peleando por el
acceso a la autopista desde el polígono de O Vidreiro.
Si se solucionan los problemas de los atascos y los aparcamientos, Pontedeume resurgirá. Ahora no se puede permitir el lujo de estar otros veinte
años estancado. Hay que seguir avanzando y traer la prosperidad que Pontedeume necesita.

TRABAJAMOS PARA CONSEGUIR AYUDAS Y CONSEGUIMOS DEL ORDEN DE LOS TRES MILLONES DE EUROS EN
ABASTECIMIENTO.

LOS GOBIERNOS MUNICIPALES NO SE INVOLUCRAN Y BUSCAN OBRAS VISTOSAS EN VEZ DE BUSCAR EL BIEN DE TODO EL
PUEBLO.

SI SE SOLUCIONAN LOS PROBLEMAS DE LOS ATASCOS Y LOS APARCAMIENTOS, PONTEDEUME RESURGE.