Está en la página 1de 3

EL PODER QUE TIENE EL PERDÓN

Tema central. el poder del perdón.


Texto central. Lc 5: 21-24.
Los fariseos reunidos allí realmente sabían de que hablaban, hasta ese
momento solo Dios perdonaba pecados a través de los sacrificios ofrecidos a
El mediante corderos o becerros u otro animal aceptado para tal fin.
Pero aparece Cristo Jesús en escenario y cambia todos sus conocimientos
sobre el perdón.
Mt 6:14-15.
¿Qué es la falta de perdón? Es querer cobrar la deuda a toda costa, es desear
que la persona sufra lo mismo o algo peor que lo que a mí me hizo . Es guardar
odio, rencor, resentimiento y deseo de venganza contra alguien. Es una puerta
abierta al diablo y a los demonios para destruir nuestra vida Espiritual,
debemos perdonar de corazón a quienes nos hicieron daño.

Perdonar nos acerca a Dios, cuando no perdonas hay una pared que te separa
de Dios quieres crecer espiritualmente y no puedes, cuando perdonas tienes
paz contigo, con Dios y disfrutas la vida.
Perdonar sana el alma y restaura relaciones. El alma se enferma cuando
guardas resentimiento, cuando perdonamos nuestra alma es sana y tiene vida
perdonar nos mantiene alineados al propósito de Dios
.
1) ¿Nos ordena la biblia a perdonar y olvidar?"

Respuesta: La frase "perdonar y olvidar" no se encuentra en la biblia. Sin


embargo, hay muchísimos versículos que nos ordenan "perdonarnos" (por
ejemplo, Mateo 6:14 y Efesios 4:32). Un cristiano que no está dispuesto a
perdonar a otros encontrará su comunión con Dios obstaculizada (Mateo
6:15) y puede cosechar amargura y la pérdida de la recompensa (Hebreos
12:14-15; 2 Juan 1:8).
El perdón es una decisión de la voluntad. Ya que Dios nos manda a perdonar,
debemos hacer una elección consciente de obedecer a Dios y perdonar. El
ofensor puede no desear el perdón y quizás nunca cambie, pero eso no niega
el deseo de Dios de que poseemos un espíritu de perdón (Mateo 5:44). Lo
ideal sería que el ofensor buscara la reconciliación, pero, si no, el agraviado
aún puede tomar la decisión de perdonar.
Por supuesto, es imposible olvidar verdaderamente pecados que cometieron
contra nosotros. No podemos "eliminar" selectivamente eventos de nuestra
memoria. La biblia dice que Dios no "se acuerda" de nuestras maldades
(Hebreos 8:12). Pero Dios todavía es omnisciente. Dios recuerda que hemos
"pecado y estamos destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). Pero,
EL PODER QUE TIENE EL PERDÓN

habiendo sido perdonados, somos justificados posicionalme nte (o


judicialmente). El cielo es nuestro, como si nuestro pecado nunca hubiera
ocurrido. Si le pertenecemos a él a través de la fe en Cristo, Dios no nos
condena por nuestros pecados (Romanos 8:1). En este sentido Dios "perdona
y olvida".
Si por "olvidar y perdonar", alguien quiere decir "yo elijo perdonar al ofensor
por amor a Cristo y seguir adelante con mi vida", entonces se trata de una
manera de proceder sabia y piadosa. En lo posible, debemos olvidar lo que
queda atrás y esforzarnos hacia lo que está por delante (Filipenses 3:13).
Debemos perdonar a los demás "así como Dios perdonó en Cristo" (Efesios
4:32). No debemos permitir que una raíz de amargura brote en nuestros
corazones (Hebreos 12:15).
No obstante, si por "olvidar y perdonar" alguien quiere decir "voy a actuar
como si el pecado nunca hubiera ocurrido y vivir como si no lo recordara",
entonces podemos tener problemas. Por ejemplo, la víctima de una violación
puede decidir perdonar al violador, pero eso no significa que ella debe actuar
como si el pecado nunca hubiera ocurrido. Pasar tiempo a solas con el
violador, especialmente si él no se ha arrepentido, no es lo que enseña las
escrituras. El perdón implica el ya no guardar pecado en contra de una
persona, pero el perdón es diferente de la confianza. Es recomendable tomar
precauciones y, a veces, la dinámica de una relación tendrá que cambiar. "El
avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño"
(Proverbios 22:3). Jesús dijo a sus seguidores "sed, pues, prudentes como
serpientes, y sencillos como palomas" (Mateo 10:16). En el contexto de tener
compañías con los pecadores que no se arrepienten, debemos ser
"inocentes" (dispuestos a perdonar) pero al mismo tiempo "astutos" (ser
prudentes).
Lo ideal es perdonar y olvidar. El amor no guarda rencor (1 Corintios 13:5) y
cubre multitud de pecados (1 Pedro 4:8). Sin embargo, el cambio de
corazones es el asunto de Dios, y, hasta que un ofensor tenga un verdadero y
sobrenatural cambio de corazón, es aconsejable limitar el nivel de confianza
que se ponga en esa persona. Ser prudente no significa que no hemos
perdonado. Simplemente significa que no somos Dios y no podemos ver el
corazón de esa persona.
Definición. El significado bíblico de perdón se refiere a la acción de disculpar a
alguna persona o colectivo que nos ha causado algún tipo de ofensa. En las
sagradas escrituras la palabras y raíz griega que se utiliza para perdonar tiene
la traducción literal de “dejar pasar”, como cuando alguien deja de exigir la
cancelación de alguna deuda
El significado bíblico de perdón se refiere a que en la biblia se explica que el
acto de perdonar significa dejar de sentir resentimiento por algún tipo de daño
recibido. Dios nos enseña a través de sus palabras y acciones que el perdón
se fundamenta en el amor puro y honesto pero que nunca significa aprobar o
EL PODER QUE TIENE EL PERDÓN

validar los actos ofensivos sino más bien la biblia condena aquellas malas
acciones hacia nuestro prójimo.
Cuando aceptamos al perdón como guía en nuestro corazón empezamos a
dejar de sentir enojo y el rencor desaparece, lo cual beneficia directamente a
nuestra salud física y emocional, así cómo Dios perdona nuestros pecados es
importante que nosotros perdonemos a quienes nos ofenden, siendo
comprensivos y razonables puesto que todos somos imperfectos y la biblia es
muy clara en motivarnos a soportarnos los unos con los otros

También podría gustarte