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Juglares y trovadores del Medioevo

Br. Efraín Antonio Aguilar Solís

En este trabajo abordaremos algunas de las características de


estos oficios de la edad media. De igual forma, mencionaremos las
diferencias de estas dos labores, se mencionaremos algunos de los
instrumentos utilizados por estos personajes y algunas de sus obras.
También se hará una pequeña comparación de los podrían representar
el día de hoy.

Estos peculiares personajes jugaban un papel sino de gran


importancia, pero si primordial en la vida cultural del Medioevo, ya que
eran estos los encargados de la creación y difusión de la literatura. Se le
nombraba Juglar (derivado del latín jocus: juego), desde el siglo VII, a las
personas que divertían al rey, los nobles y al pueblo en general. 1 Estos
podrían ser los similares a los artistas declamadores, oradores y mimos
del teatro romano.

El juglar era un artista ambulante y de tradición oral, es decir, que


andaba de población en población y por los castillos de los nobles
cantando, contando historias y anécdotas, hacían acrobacias,
malabarismo y se acompañaba de instrumentos musicales a cambio de
un pago. Su labor se desempeñaba en el ámbito popular.

Los Trovadores eran poetas y cantores miembros de la Nobleza


Feudal que componían temas líricos o románticos y cantos de
amor: Tropos o Trovas en lenguaje provenzal. Y eran personas cultas.

Estas dos actividades se generalizaron por toda Europa a


mediados de los siglos X al XIII. Es en este periodo donde se produjeron
textos de gran importancia, tales como El cantar del Mío Cid y los
1
José Herrero Massari,” Juglares y Trovadores” (Madrid-España: AKAL, 1999), 6.

1
romanceros. Se creía que la tendencia sentimental que desarrolló la
poesía cortesana y caballeresca española se debía a las ideas difundas
por los trovadores provenzales. Se creía que la tendencia sentimental
que desarrolló la poesía cortesana y caballeresca española se debía a
las ideas difundas por los trovadores provenzales. 2
Sin embargo el
descubrimiento de las jarchas, un estudio más detenido de la poesía
musulmana y andaluza y de las casidas y los zéjeles demostró que este
discurso fue anterior al amor cortés.

El mester de Juglaría era el nombre que recibían aquellos que se


dedicaban a los cantos y danzas juglarescas. No hay que confundir estos
con el mester de clerecía, ya que los segundos eran, monjes o
sacerdotes, personas que formaban parte del clero. Sin embargo hay
quienes creen que:

Se cree muy comúnmente también que los juglares y los clérigos


no iban por caminos opuestos, como postulaba la crítica romántica, sino
que los juglares se habían formado técnicamente en la escuela de los
clérigos, aunque el tono de su poesía resultaba diverso del literario y
eclesiástico.3

Resulta un poco difícil pensar que solo existiera un único arquetipo


de juglar. Por lo que cree que existían distintos tipos de juglares que se
especializaban en distintas cosas. Sin embargo, mencionaremos cuatro

2
Grout y Palisca, “Historia de la música occidental”. Madrid. Alianza Música, 1992. P.95
3
Ramón Menéndez PidaI, “Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas”,
6.ª ed., corregida y aumentada, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1957).
http://www.vallenajerilla.com/berceo/menendezpidal/origenliteratura.htm
(visitada el 20 de enero de 2011)

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ejemplos de juglares entre ellos son: juglar zaharrón; en España,
juglares de voz, juglares épicos y juglares líricos.4

El zaharrón fue aquel juglar que divertía a las muchedumbres


disfrazado fea y grotescamente; entre estos también había unos cuantos
llamados cazurros, que recitaban sin regla alguna. Los juglares de voz
eran aquellos que entremezclaban música y letra con la interpretación.
Los juglares épicos, también conocidos como juglares de gesta, estos
fueron los que obtuvieron mayor reputación, ya que eran los que
contaban las hazañas caballerescas, y son los que heredaron los
rapsodas, que en la cultura germánica, componían cantos historiales
antiguos, a la vez que anunciaban los nuevos acontecimientos,
ensalzando a los personajes hazañosos del momento. Los líricos
comúnmente eran los encargados de difundir la poesía. Estos últimos
cuando componían sus propias piezas musicales se convertían entonces
en trovadores.

Aunque los trabajos del mester de juglaría estaban basados


en la tradición oral, como una tradición poética, también podían
encontrarse obras de manera escrita. Estas tenían especialmente en
relación con tales aspectos conocidos así como el predominio de temas
históricos, la existencia de sus fórmulas orales, su uso casi exclusivo de
la rima asonante y su preferencia por octosílabos. Es debido a la
tradición oral de estas obras que, en algunos casos la autoría resulta
anónima y colectiva.

Entre los instrumentos utilizados por algunos de los juglares y


trovadores eran de diversa variedad. Entre estos se encuentran:

4
José Herrero Massari, Op. cit. pp. 14-19.

3
címbalos, cuernos u olifantes, aulos, campanas, findula ovalada,
tambores, arpas, liras y citaras.5

Sólo por mencionar algunos juglares citamos a los siguientes: Pero


da Ponte, Alfonso Eanes do Cotón, Roí Páez de Ribela y Juan Baveca,
como representantes de las Cántigas de escarnio o maldizer; y Nunho
Fernández Torneol, João García, Ayres Núñez, Pero Meno y Martín Códax,
como representantes de las Cántigas de Amigo. Estos son algunos de los
juglares y Segre-les galaicoportugueses, mencionados en El cancionero
del Vaticano y El cancionero de Coloci - Brancuti.

Entre los trovadores destacan: Pèire Vidal, autor de Vida et Razos,


Barons de mon dan convit; Guiraut de Borneil o Bornell, (1175-1220),
maestro de trovadores; estuvo al servicio del rey de Aragón, Autor de
una canción de alba o separación, titulada Reis Glorios; y Guillermo
séptimo Conde de Poitiers, luego IX Duque de Aquitania. A este último se
le considera como el primer trovador de la lengua occitana, su estilo era
muy nombrado debido a su tendencia sensual. De sus obras,
simplemente se conservan 11 canciones, las cuales están dirigidas a su
esposa.

Jerónimo Alayón Gómez en su trabajo titulado “Retórica y


Discurso Hipertextual: Del trovador oral al trovador hipermedial.
Notas para un estudio”. Dice que:

Hoy en día asistimos a un nuevo fenómeno: los trovadores y


juglares de la Red, una nueva manera de emular la antigua tradición
oral, solo que codificada como hipertexto, pero con características muy
5
Faustino Porras Robles, “Música durante los siglos de los románicos: 2.2 importancia
de los instrumentos en la música”. Pp. 68-69.
http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01048074107816249678813/02779
2_0001.pdf#search="mester de juglaría"&page=29
(visitada el 21 de enero de 2011)

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similares a la de la literatura oral. Alguien recibe un mensaje, lo lee, y
luego lo reenvía, en ocasiones, modificando el texto reenviado. Es el
mismo proceso de tradición oral, sólo que la tecnología suple lo que
antes hacía la memoria: la preservación del texto.6

Es decir, que en la actualidad se sigue llevando las actividades


juglarescas y trovadorescas; aunque, el medio es por el cual es
propagado se ha acomodado a las personas gracias a la tecnología, ya
sea por medio correos electrónicos, como menciona Alayón Gómez, o
por mensajes de texto en los teléfonos móvil.

En conclusión podemos decir, que los juglares y trovadores eran


aquellos artistas que iban de un pueblo a otro y de corte en corte.
Llevaban consigo la misión de divertir y entretener a la gente, unos
dedicados a la gente del pueblo y los otros a los nobles de las cortes.
Entregando todo a cambio de unas cuantas monedas.

6
Jerónimo Alayón Gómez, “Retórica y Discurso Hipertextual: Del trovador oral al
trovador hipermedial. Notas para un estudio”.
Base de datos en línea:
http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05817218770592062979079/p0000
001.htm?marca=juglares%20y%20trovadores%20-%20historia#5
(visitada el 21 de enero de 2011)

5
Bibliografía

José Herrero Massari,” Juglares y Trovadores”. Madrid-España: AKAL,


1999.

Grout y Palisca, “Historia de la música occidental”. Madrid. Alianza


Música, 1992.

Ramón Menéndez PidaI, “Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas


románicas”, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1957.
tttp://www.vallenajerilla.com/berceo/menendezpidal/origenliteratura.htm
(Visitada el 20 de enero de 2011).

Faustino Porras Robles, “Música durante los siglos de los


románicos”http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/01048074
107816249678813/027792_0001.pdf#search="mester de
juglaría"&page=29

(Visitada el 21 de enero de 2011).

Jerónimo Alayón Gómez, “Retórica y Discurso Hipertextual: Del


trovador oral al trovador hipermedial. Notas para un estudio”. Base de
datos en línea:
http://bib.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/05817218770592062
979079/p0000001.htm?marca=juglares%20y%20trovadores%20-
%20historia#5

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(Visitada el 21 de enero de 2011).