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“Iniciativa Ciudadana y Consulta Ciudadana”

Que Entre los años 508 y 267 AC. en la ciudad Griega de


Atenas dio comienzo una forma de gobierno que desafió los tiempos y dio a ese
territorio un contraste con las formas de gobierno de otras ciudades. Ese sistema de
gobierno en el cual el ciudadano reunido en el Ágora deliberaba y decidía sobre los
asuntos de la ciudad se conocido como la Democracia Ateniense1.

Que no hay una fecha precisa en la historia de la


humanidad que marque el inicio de la Democracia como forma generalizada de
gobierno de los distintos países o naciones, pero la Revolución Francesa marca el
fin del absolutismo, el inicio del estado moderno y de la Democracia Representativa,
este es un proceso que se inicio en el siglo XVIII y se extiende al presente.

Que tras la Segunda Guerra Mundial y sobre todo en la


segunda mitad del siglo XX el movimiento hacia la democracia ha sido, sin duda,
asombroso. En 1950 había aproximadamente 20 democracias entre los 80 estados
soberanos del mundo. En 1974 se podía denominar democráticos a unos 40 países
entre los 150 países del mundo. Desde entonces, gracias en buena parte a la caída
del Muro de Berlín, la disolución pacífica de la Unión Soviética y el fin del
enfrentamiento entre Oriente y Occidente con la victoria de Estados Unidos en la
Guerra Fría, la democracia se ha propagado por Europa Oriental, Asia, América del
Sur y África. El número total de democracias se ha triplicado en los últimos 30 años
del siglo XX. Según Freedom House, existían más de 120 democracias, o sea, más
de dos terceras partes de los 193 estados del mundo al inicio del siglo XXI.

Que a través de los siglos la democracia en sus


distintas modalidades, parlamentaria o presidencialista, ha demostrado ser, dentro
de su imperfección, el mejor sistema de gobierno y el más adoptado por los
distintos pueblos como sistema de gobierno.
Que sostiene Amartya Sen2 “La afirmación de que la
democracia es un valor universal no se desprende de un solo mérito particular.
1
El grado de participación en cuanto a quines podían intervenir en las asambleas era restringido y no estaba representaba toda la sociedad, esto hay que
ponerlo en el contexto de los años en que se dio este proceso y el tipo de sociedad de la época.
2
Amartya Sen “El valor de la Democracia” Pag. 77.
Existe una pluralidad de virtudes, incluyendo para empezar la importancia intrínseca
de la participación y la libertad política en la existencia humana; segundo, la
importancia instrumental de la participación política para garantizar responsabilidad
de los gobiernos y la rendición de cuentas; y tercero, por el papel constructivo de la
democracia en la formación de valores y para el entendimiento de las necesidades,
derechos y obligaciones”
Que la Asamblea General de la Organización de las
Naciones Unidas declaró el 15 de Septiembre como el Día Internacional de la
Democracia, en la 46ª reunión plenaria celebrada el 8 de noviembre de 2007 y emitió
la “DECLARACIÓN CIUDADANA DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA DEMOCRACIA”, y
en el punto 4º) sostiene “Exigimos funcionarios públicos, en todos sus niveles,
subordinados al Poder Ciudadano, por ser estos últimos los únicos dueños de la
soberanía que legitima su permanencia en esos cargos”.

Que desde la existencia del hombre la evolución de la


sociedad fue cambiando comportamientos, formas de nuclaerse, de organizarse,
gustos y costumbres, y todos estos cambios también han influido en las formas de
gobierno. Las vivencias y experiencias del hombre marcan, y marcaron, el devenir
de su
Que la evolución de las sociedades dada por el avance
de la tecnología, la innovación y el conocimiento influyen en la evolución de la
democracia. Hoy se puede hablar de democracia representativa, democracia directa,
o democracia participativa, pero no se habla de otra forma de gobierno para
reemplazar a la democracia. No deben verse estas posiciones o miradas como
antagónicas, sino como complementarias. Esta nueva etapa en la evolución de la
democracia debe articular estas visiones buscando los caminos para enriquecerla
como forma de gobierno.
Que en la Democracia Representativa los criterios de la
buena gobernabilidad son legitimidad, eficiencia y estabilidad. La Democracia
Directa o Participativa resalta y valoriza la transparencia, la participación y la
rendición de cuentas. Incorpora el concepto de Gobernanza3 como forma de
describir una modalidad o práctica de llevar adelante un gobierno democrático.
3
Gobernanza: 1. f. Arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero,
promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía. 2. f. ant. Acción y efecto de gobernar o gobernarse.
Que en este proceso mediante la participación de la
sociedad civil en los asuntos públicos y la gestión de su territorio se abren
importantes posibilidades para definir políticas concertadas y para hacer más
efectiva la gestión de sus recursos, a favor del desarrollo humano, que permitirán
precisar la funcionalidad de los espacios locales y regionales en relación a las
oportunidades y potencialidades que han de aprovechar tanto las personas como
los actores institucionales públicos y privados que intervengan en la gestión de
dichos territorios.
Que el territorio es simultáneamente una fuente de
identidad y de autoestima colectiva, un objeto de análisis, y un espacio funcional a
los objetivos y alcances del proyecto de desarrollo que se proponen sus actores
(organizaciones, instituciones autoridades elegidas, etc.).

Que en el proceso actual de la democracia, donde la


representación es el principal mecanismo para llevar adelante un gobierno, los
ciudadanos no participan de las decisiones ni deciden, solo eligen a los que toman
las decisiones políticas y administrativas en su nombre. Esto ha llevado a la
ausencia de una cultura de rendición de cuentas y de transparencia, lo que entre
otras cosas favorece la corrupción, el manejo de los recursos como herramienta
para hacer política con las necesidades de los actores del territorio para la
conveniencia y la permanencia en el poder de quienes administran el estado sea
este Nacional, Provincial o Municipal.

Que incorporar herramientas que permitan y estimulen


la participación del ciudadano en la gestión del municipio dará lugar a la articulación
de la democracia representativa con la democracia participativa y la democracia
directa.
Que sostiene Mónica Silvana Iturburu4 “Las
constituciones comprendidas en este período (constituciones sancionadas a partir
de agosto de 1994) presentan una mayor homogeneidad alrededor del
reconocimiento de la autonomía municipal e incluso mencionan distintos ámbitos en

4
Municipios Argentinos editado por el Instituto Nacional de la Administración Pública (INAP).
los que ésta puede manifestarse. La única salvedad es la provincia de Buenos Aires
(1994) que fue modificada con posterioridad a la reforma de la Constitución
Nacional. Buenos Aires no menciona la autonomía y su nueva Constitución no
modificó el régimen municipal, legislando lo mismo que su anterior versión de 1934.
Obviamente, en la reforma de 1994, la omisión de la autonomía municipal derivó de
la decisión política de desoír el mandato que el constituyente federal le impuso al
constituyente provincial, y su incumplimiento ubica a la provincia en una situación
de inconstitucionalidad (Zuccherino, 1998).”
Que la Democracia como sistema de organización
política en distintas culturas e idiosincrasias ha demostrado ser la forma de
gobierno y organización que permite el desarrollo, el crecimiento, la defensa de las
libertades individuales y tiende a la disminución de las desigualdades en la sociedad
entre otras de las virtudes. Enriquecer a la Democracia Representativa con
herramientas o institutos para la participación del ciudadano y de los distintos
actores de la sociedad sumado a una efectiva autonomía municipal acrecentará los
beneficios para la gente de la democracia.
Que Oscar Madoery5 dice “Hoy el desarrollo es
entendido como un conjunto de capacidades generadas endógenamente, ligadas a
la calidad de los recursos humanos, la capacidad organizativa y de articulación
pública-privada, la innovación de los agentes locales, la capacidad institucional
territorial, donde los impulsos exógenos se incorporan a un territorio organizado
con una estructura de relaciones establecidas y consolidadas. Y esto es solo
comprensible desde una visión sistémica del desarrollo, desde una mirada compleja
que se aproxime a la realidad admitiendo la unidad en la diversidad, la universalidad
en la singularidad y permita replantear los temas y valores a partir de intereses
propios, locales, sectoriales”.
Que esta visión endógena del territorio lleva a
enriquecer a la democracia representativa con herramientas como el plebiscito, la
consulta popular, la revocatoria de mandato, la audiencia pública, el acceso a la
información pública, el presupuesto participativo, la iniciativa ciudadana u otras que
permitan la participación directa del ciudadano en las cuestiones locales. Estos

5
Oscar Madoery es Licenciado en Ciencias Políticas (Universidad Nacional de Rosario), Master en Ciencias Sociales (Facultad Latinoamericana en Ciencias
Sociales) y Doctor en Ciencias Sociales (Universidad de Buenos Aires). Es Director del Centro de Estudios sobre Desarrollo y Estrategias Territoriales
(CEDET) de la Universidad Nacional de San Martín, Director Ejecutivo de la Maestría en Desarrollo Local Universidad Autónoma de Madrid-Universidad
Nacional de San Martín e Investigador Docente de la Universidad Nacional de Rosario.
institutos permitirán articular lo público con lo privado, enriquecerá las relaciones
de los distintos actores de la comunidad, incrementara las capacidades territoriales
y fortalecerá las instituciones.
Que incorporar la participación del ciudadano en forma
concreta a la gestión del territorio abre un desafío para el ciudadano y para quienes
impulsen las iniciativas de participación.

Que la Constitución Nacional en su Art. 39º consagra el


derecho de Iniciativa para presentar proyectos de ley en la Cámara de Diputados de
la Nación.
Que la Ley 24.747 sancionada el 27 de noviembre de
1996 establece el mecanismo del derecho de la iniciativa popular a nivel nacional
dando al ciudadano la posibilidad de presentar proyectos de ley en el Congreso de
la Nación.
Que la constitución de la Provincia de Buenos Aires en
su Art. 67º dice “Los electores tienen el derecho de iniciativa para la presentación de
proyectos de ley,…” consagrando la posibilidad de que los ciudadanos presenten
proyectos de ley en la legislatura provincial y agrega “…con excepción de los
referidos a reforma constitucional, aprobación de tratados y convenios,
presupuesto, recursos, creación de municipios y de órganos jurisdiccionales,…”
reservando algunas materias solo a la iniciativa de los representantes del ciudadano
y del Poder Ejecutivo.

SECCIÓN III
CAPÍTULO ÚNICO
Artículo 67.-
1- Los electores tienen el derecho de iniciativa para la presentación de
proyectos de ley, con excepción de los referidos a reforma constitucional,
aprobación de tratados y convenios, presupuesto, recursos, creación de
municipios y de órganos jurisdiccionales, debiendo la Legislatura darle
expreso tratamiento dentro del término de doce meses. La ley determinará
las condiciones, requisitos y porcentaje de electores que deberán suscribir
la iniciativa.
2- Todo asunto de especial trascendencia para la Provincia, podrá ser
sometido a consulta popular por la Legislatura o por el Poder Ejecutivo,
dentro de las respectivas competencias. La consulta podrá ser obligatoria
y vinculante por el voto de la mayoría absoluta del total de los miembros
de cada Cámara.
3- Todo proyecto de ley podrá ser sometido a consulta popular, para su
ratificación o rechazo, por el voto de la mayoría absoluta del total de los
miembros de cada Cámara. Ratificado el proyecto se promulgará como ley
en forma automática.
4- La ley reglamentaria establecerá las condiciones, requisitos, materias y
procedimientos que regirán para las diferentes formas de consulta popular.
5- La Legislatura por dos tercios de votos del total de los miembros de cada
Cámara, podrá establecer otras formas de participación popular.

Que este Art. de la Constitución de la Provincia de


Buenos Aires no ha sido reglamentado por ley para su puesta en práctica.

Que han pasado casi diez y siete (17) años sin que la
dirigencia política lleve a la práctica las herramientas enunciadas en la constitución
provincial como son la “Iniciativa Popular” y la “Consulta Popular” como lo
establece en el Art. 67 de la Constitución.

Que los constituyentes de la reforma de 1994, de la


Constitución de la Provincia de Buenos Aires, consagraron en ella una serie de
herramientas para la participación ciudadana que por omisión, falta de interés,
escasa voluntad y poca convicción no fueron instrumentadas por quienes ejercen, o
ejercieron, el poder en la provincia a través de leyes que pongan en práctica este
tipo de institutos.
Que en defensa de la autonomía municipal (Art. 5º y 123º
de la Constitución Nacional) y del Art. 67º de la Constitución de la Provincia de
Buenos Aires reglamentar a través de una Ordenanza los Institutos de “Iniciativa
Ciudadana” y la “Consulta Ciudadana” en el Municipio de General San Martín es un
derecho que el Concejo Deliberante puede y debe llevar adelante.
Que reemplazar la palabra popular6 para utilizar la
palabra “Ciudadana7” tiene implícito el reconocimiento del poder del soberano8, el
valor de la ciudadanía ejercida en forma directa para proponer normas que hacen a
la articulación de los distintos actores de la comunidad y de la práctica de la
democracia directa para determinar sobre situaciones que se pongan a
consideración del soberano quien a través de su voto decide y expresa su voluntad.

Que el ciudadano es el soberano en un estado de


derecho, en una democracia republicana participativa. Nace esta idea por el año
1762 y es Jean-Jacques Rousseau quien expone la idea de que el soberano es la
colectividad o pueblo, y ésta da origen al poder enajenando sus derechos a favor de
la autoridad. Cada ciudadano es soberano y súbdito al mismo tiempo, ya que
contribuye tanto a crear la autoridad y a formar parte de ella, en cuanto mediante su
propia voluntad dio origen a ésta, y por otro lado es súbdito de esa misma
autoridad, en cuanto se obliga a obedecerla. Terminada la Segunda Guerra
Mundial se retomó con fuerza el concepto de soberanía popular que se mira como
más cercano al ciudadano, el cual tiene un grado de cultura cívica y moderación
mucho más alto que en el tiempo de la toma de la Bastilla en 1789.

Que Peter Drucker sostiene que “… el poder real no es


idéntico al gobierno político. El primero es una categoría social; el segundo, una
categoría legal.” y agrega “… son las transformaciones sociales las que,
moviéndose como corrientes en las profundidades oceánicas, muy por debajo de la
superficie del mar, atormentada por los huracanes, han producido efectos duraderos
y hasta permanentes. Han sido éstas, más que toda la violencia de la superficie
política, las que han transformado la sociedad, la economía, la comunidad y el
Estado en los que vivimos.”

6
Popular. (Del lat. populāris). 1. adj. Perteneciente o relativo al pueblo. 2. adj. Que es peculiar del pueblo o procede de él. 3. adj. Propio de
las clases sociales menos favorecidas. 4. adj. Que está al alcance de los menos dotados económica o culturalmente. 5. adj. Que es estimado
o, al menos, conocido por el público en general. 6. adj. Dicho de una forma de cultura: Considerada por el pueblo propio y constitutivo de su
tradición.
7
Ciudadana/no: 1. adj. Natural o vecino de una ciudad. 2. adj. Perteneciente o relativo a la ciudad o a los ciudadanos.3. m. Habitante de las
ciudades antiguas o de Estados modernos como sujeto de derechos políticos y que interviene, ejercitándolos, en el gobierno del país.
8
Soberana/no: 1. adj. Que ejerce o posee la autoridad suprema e independiente. 2 adj. Elevado, excelente y no superado.