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Mylabris (Micrabris) nevadensis (Escalera, 1915) VU

Categoría UICN: Vulnerable


Criterio UICN: B1ac(i,ii,iii)+2ac(i,ii,iii)
Nombre Vulgar:
Tipo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Familia: Meloidae

Área de distribución
Mylabris nevadensis fue descrita sobre ejemplares a abril) y una fuerte sequía estival (Montávez et al.,
colectados en el Puerto de la Ragua (localidad típi- 1996). Las temperaturas medias para el invierno y
ca), Sierra Nevada, y sólo es conocida de zonas al- el verano son de -2º y 15 ºC respectivamente (Gon-
tas (a partir de 2.000 m de altitud) de este macizo zález- Megías, 2001).
montañoso bético, de donde es endémica (Escale- La vegetación de las localidades del piso oromedi-
ra, 1915; Fuente, 1933; Pardo Alcaide, 1950, 1975; terráneo en las que se ha registrado la especie
Pérez-Moreno et al., 2003; Ruiz y García- París, presenta tipología de matorral de alta montaña,
2004), tanto en su vertiente granadina como en la con los típicos caméfitos espinosos de porte almo-
almeriense (Cerro del Almirez, 2.250 m; datos pro- hadillado. La serie de vegetación dominante es la
pios no publicados). Se trata del endemismo ibéri- denominada serie oromediterránea filábrico-ne-
co de Mylabris con un área de distribución y hábi- vadense silicícola del enebro rastrero (Juniperus
tat más restringidos. Los registros publicados son communis nana), Genisto baeticae-Junipereto nanae S.;
muy escasos (sólo tres localidades precisas en la donde la comunidad climácica es la formación de
vertiente granadina de Sierra Nevada), pero pare- enebral-piornal con especies como Juniperus com-
cen mantenerse sin cambios a lo largo del tiempo. munis nana y Juniperus sabina hemisphaerica (este
Es, por tanto, una especie con distribución muy li- último dominante en afloramientos de rocas ul-
mitada, sin que se hayan detectado cambios signi- trabásicas), siendo las especies características del
ficativos en su área de presencia. piornal, entre otras, Genista versicolor, Cytisus galia-
noi y Erinacea anthyllis (Molero-Mesa, 1988; Mole-
Hábitat y Biología ro-Mesa et al., 1992; Valle, 2003). Asimismo, en de-
Mylabris nevadensis habita exclusivamente en las par- terminadas zonas del piso oromediterráneo
tes altas de Sierra Nevada (alta montaña mediterrá- nevadense existen repoblaciones forestales (p. ej.
nea), a altitudes comprendidas entre 2.000-3.100 m, en el área Puerto de la Ragua), principalmente
ocupando los horizontes bioclimáticos oromedite- con Pinus sylvestris, cuyo éxito ha sido desigual
rráneo y, puntualmente, crioromediterráneo (pico (Valle, 2003).
Alcazaba, aunque es probable que aparezca igual- En el piso crioromediterráneo (a partir de los
mente en otras cumbres nevadenses). La litología 2.800-3.000 m) la serie de vegetación establecida es
de las localidades registradas está conformada por la denominada serie crioromediterránea nevadense
materiales paleozoicos de naturaleza silícea (meta- silicícola de Festuca clementei: Erigeronto frigidi-Festuce-
mórficos) del complejo nevado-filábride, principal- to clementei S. Fisionómicamente es un mosaico de
mente micasquistos y cuarcitas, destacando las ser- comunidades de bajo porte y escasa cobertura, que
pentinas del Cerro Almirez, de especial interés por conforman los llamados pastizales psicroxerófilos,
el cortejo florístico de especies basófilas que presen- siendo también abundantes las comunidades des-
ta (Molero-Mesa et al., 1992; Sanz de Galdeano, arrolladas en afloramientos rocosos (Saxifragetum
1997). Desde el punto de vista fitocorológico, el nevadensis) y sobre pedregales móviles (Violo cras-
área de presencia de la especie se encuadra en la siusculae-Linarietum glacialis) (Valle, 2003).
provincia bética, sector nevadense (Rivas-Martínez, La biología de la especie es desconocida (Pardo-
1987; Rivas-Martínez et al., 2002) y presenta un om- Alcaide, 1950). Las larvas muy posiblemente sean
broclima de tipo subhúmedo-húmedo (Molero-Me- ovoacridófagas, como en la generalidad del subgé-
sa et al., 1992), con aproximadamente el 95% de la nero Micrabris (Pardo Alcaide,1950; Bologna,
precipitación en forma de nieve (desde noviembre 1991), sin que por el momento se conozcan las es-

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Libro Rojo de los Invertebrados de España

pecies de ortópteros que presumiblemente parasi- – Necesidad de identificación de la especie hués-


tarían. Los imagos se encuentran activos en el mes ped de los estadíos larvarios, al objeto de eva-
de julio y principios de agosto, mostrando un es- luar su estado de conservación y proponer me-
pectro fenológico bastante estrecho. Los únicos da- didas concretas que aseguren su pervivencia.
tos relativos al trofismo de los adultos los aporta Asimismo, sería necesario conocer las necesida-
Pardo-Alcaide (1975), que la colectó sobre capítu- des tróficas de los adultos.
los amarillos de una compuesta (Asteraceae) indeter- – Evaluación del tamaño poblacional, demografía
minada. En algunas localidades (Cerro del Almi- y posibles fluctuaciones interanuales.
rez, prados altos de Capileira; véase Pardo Alcaide, Por último, y como medida general, se hace nece-
1975) se encuentra en microsimpatría con otra ta- sario el adecuado mantenimiento del estado de
xon del mismo subgénero, Mylabris (Micrabris) pla- conservación favorable de los hábitat en los que
tai Pardo-Alcaide, 1975, que presenta una distribu- vive M. nevadensis. En este sentido, con toda pro-
ción más amplia por determinadas sierras béticas babilidad ha de beneficiarse de las medidas con-
cercanas a Sierra Nevada (Pardo-Alcaide, 1975; cretas puestas en práctica para la recuperación y
Ruiz y Ávila, 1993; Ruiz y García-París, 2004). conservación de endemismos botánicos nevaden-
ses (véase Blanca et al., 2002).
Factores de amenaza
El principal factor de amenaza sería la pérdida o de- Bibliografía
gradación de los hábitat propios de la especie. En- Blanca, G. 1991. Joyas botánicas de Sierra Nevada.
tre las causas de regresión de tales hábitat han de Ed. La Madraza. Granada. 171 pp.
destacarse los siguientes: modificaciones por so- Blanca, G. et al. 2002. Flora amenazada y endémica de
breuso recreativo y turístico, especialmente las rela- Sierra Nevada. Consejería de Medio Ambiente.
cionadas con deportes de invierno y construcción o Junta de Andalucía. Granada. 410 pp.
adecuación de instalaciones e infraestructuras de Bologna, M.A. 1991. Fauna d’Italia. XXVIII. Cole-
apoyo necesarias para su práctica; prácticas foresta- optera Meloidae. Calderini. Bologna. 541 pp.
les inadecuadas (p. ej. repoblaciones de coníferas Escalera, M.M. de la. 1915. Una especie nueva de
en áreas desfavorables) y sobreexplotación ganade- Zonabris de España. Bol. R. Soc. esp. Hist. Nat., 15:
ra (véase p. ej. Travesí, 1991; Molero-Mesa et al., 493-494.
1992; Valle, 2003). El calentamiento global podrá Fuente, J.M. de la. 1933. Meloidae. Catálogo siste-
afectar a esta especie reduciendo sin duda su hábi- mático-geográfico de Coleópteros observados en
tat disponible, que ya de por sí se límita a zonas de la Península Ibérica, Pirineos propiamente dichos
gran altitud. y Baleares (pars.). Bol. Soc. Ent. Esp., 16: 45-49.
No obstante, la declaración de Sierra Nevada co- González-Megías, A. 2001. Ecología de artrópodos de
mo Parque Nacional (Ley 3/1993, de 11 de ene- la Alta Montaña de Sierra Nevada: una aproxima-
ro, por la que se crea el Parque Nacional de Sierra ción a múltiples escalas. Tesis doctoral (inédita).
Nevada; B.O.E. nº 11, de 13 de enero de 1999) ha Universidad de Granada. Granada. 291.
de suponer una garantía de conservación en esta- Molero-Mesa, J. 1988. La vegetación de los pisos
do favorable de los hábitat implicados, que por supra y oromediteráneo del sector Nevadense.
otra parte son los que concentran el mayor núme- Monogr. Fl. Veg. Béticas, 3: 143-152.
ro de endemismos botánicos nevadenses (Blanca, Molero-Mesa, J., Pérez-Raya, F. y Valle, F. 1992.
1991; Blanca et al., 2002). En idéntico sentido, Sie- Parque Natural de Sierra Nevada. Paisaje, Fauna,
rra Nevada ha sido propuesta como LIC (Lugar Flora, Itinerarios. Ed. Rueda S.L. Madrid. 520 pp.
de Interés Comunitario) por la Comunidad Autó- Montávez, J.P, Rodríguez, A., Roldán, C. y Jiménez,
noma Andaluza, en virtud de lo dispuesto en la J.L. 1996. Primeros resultados de la climatología
Directiva 92/43/CE (“Directiva Hábitat”). en Sierra Nevada. En: Chacón, J. y Rosúa, J.L.
Con todo, la vulnerabilidad de la especie viene da- (eds.). Sierra Nevada, conservación y desarrollo. Vol.
da por su restringida área de ocupación (sólo cua- I. Universidad de Granada. Granada. 87-100.
tro localidades conocidas) y por estrecha ligazón Pardo-Alcaide, A. 1948. Estudios sobre Meloidae.
a hábitat de alta montaña. I. Acerca de la validez específica de Mylabris ma-
culoso- punctata Grll., rosinae Escher. y pauper Es-
Medidas de conservación cher. Eos, 24: 493-502.
La identificación de los factores concretos de Pardo-Alcaide, A. 1950. Estudios sobre Meloidae.
amenaza y de las tendencias poblacionales de la II. Los “Mylabrini” de la Península Ibérica. Bol.
especie requiere la realización de estudios concre- Patol. Veg. Ent. Agric., 17 [1949]: 61-82.
tos sobre los siguientes aspectos: Pardo-Alcaide, A. 1954. Estudios sobre Meloidae. IV.
– Determinación, mediante muestreos intensivos, Sobre algunos Mylabris Fab. Del occidente nortea-
del área de ocupación de la especie en las partes fricano. (Primera parte). Eos, 30: 331-344.
altas de Sierra Nevada, pues en la actualidad só- Pardo-Alcaide, A. 1969. Études sur les Meloidae.
lo son conocidas cuatro localidades. XXI. Matériaux pour une révision des Mylabrini

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de l’Afrique du nord et du Moyen Orient (2ª Ruiz, J.L. y Ávila, J.M. 1993. Contribución al cono-
partie). Eos, 44: 367-376. cimiento de los Meloidae (Coleoptera) en el sur
Pardo-Alcaide, A. 1975. Estudios sobre Meloidae de la Península Ibérica. Bol. Asoc. esp. Ent., 17:
(Coleoptera). XXIV. Una nueva especie de Myla- 141-148.
bris Fabricius (Mylabris platai n. sp.) de Sierra Ne- Ruiz, J.L. y García-París, 2004. Una nueva especie
vada. Cuad. Cienc. Biológicas, 4 (1): 45-49. de Mylabris (Coleoptera, Meloidae) del sureste
Pérez-Moreno, I., San Martín, A.F. y Recalde Irur- de la Península Ibérica. Graellsia, 60 (2): 185-
zun, J.I. 2003. Aportaciones corológicas y faunís- 196.
ticas sobre meloidos ibéricos (Coleoptera: Me- Sanz de Galdeano, C. 1997. La zona interna bético-rife-
loidae). Bol. S.E.A., 33: 195-217. ña. Colección Monográfica Tierras del Sur. Edito-
Rivas-Martínez, S. 1987. Memoria del mapa de las se- rial Universidad de Granada. Granada. 316 pp.
ries de vegetación de España 1:400.000. ICONA. Travesí, R. 1991. El Parque Natural de Sierra Ne-
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Rivas-Martínez, S., Díaz, T.E., Fernández-González, Valle, F. (Ed.), 2003. Mapa de Series de Vegetación de
F., Izco, J., Loidi, J., Lousa, M. y Penas, A. 2002. Andalucía. Ed. Rueda S.L.. Madrid. 131 pp., 1
Vascular plant communities of Spain and Portu- mapa escala 1:400.000.
gal. Addenda to the syntaxonomical checklist of
2001. Part I. Itinera Geobotanica, 15 (1): 5-432. Autores: J. L. Ruiz y M. García-París

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