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DISCIPUALDO BÍBLICO

PROPEDÉUTICO
De Jeff Adams
Propósitos
I. Entender el significado del curso.
Propedéutico del griego PRO = Antes.
PAIDEÚO = Enseñar.
Significa: Enseñanza preparatoria para el estudio de una disciplina.

II. Dar al discípulo un panorama general y a la vez práctico del Discipulado Bíblico.

III. Que el discípulo se ubique de donde viene, donde está y a donde va.

IV. Que el discípulo tenga un entendimiento de las responsabilidades, metas y


bendiciones del discipulado.

V. Que el discípulo sepa que terminando este curso se hará una selección basada en su
puntualidad, asistencia y actitud.

VI. Que el discípulo comprenda el significado bíblico de la filosofía del discipulado.

VII. Dar una base sólida para que el discípulo no solamente comience bien, sino pueda
terminar satisfactoriamente sus tres años de entrenamiento en esta disciplina.
El significado del discipulado
Texto lema
“Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz
cada día, y sígame.” (Lucas 9:23 ver también Mateo 16.24).

Introducción
1. En este versículo el Señor Jesucristo con pocas palabras nos enseña el significado del
discipulado bíblico.

2. La palabra discípulo viene del griego mathetes y significa “uno que aprende” o sea “uno
que se deja enseñar.”

3. Aparece 232 veces en los evangelios.

4. Aparece 27 veces en el libro de los hechos.

5. En las epístolas, a los discípulos se les conoce como "santos".

6. La palabra "santo" llegó a tomar el lugar de “discípulo” en las epístolas.

7. A la luz de Lucas 9:23 veremos cuatro cosas que forman la base de esta filosofía.

I. En Lucas 9:23 Jesucristo hace una invitación: “si alguno


quiere venir en pos de mí...”

El propósito de esta invitación.


1. Es para seguir las pisadas del maestro: “Pues para esto fuisteis llamados; porque
también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas...”
(1 Pedro 2.21) y “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”. (1 Juan
2.6).
2. Es para perfeccionar nuestras vidas: “El discípulo no es superior a su maestro; mas
todo el que fuere perfeccionado, será como su maestro”. (Lucas 6:40) y “a quien
anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría,
a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre...” (Colosenses 1:28).

3. Es para prepararnos para la obra del ministerio. “Y él mismo constituyó a unos,


apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de
Cristo...” (Efesios 4:11-12).

4. Es para tener una vida de poder y autoridad. “Volvieron los setenta con gozo, diciendo:
Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre”. (Lucas 10:17.).

5. Es para disfrutar una vida abundante. “El ladrón no viene sino para hurtar y matar y
destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. (Juan
10:10).

6. Es para desarrollar el amor de dios en tu vida. “En esto conocerán todos que sois mis
discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. (Juan 13.35).

7. Es para producir fruto que glorifique al Señor: “En esto es glorificado mi Padre, en que
llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. (Juan 15.8). “El justo florecerá como la
palmera; Crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa de Jehová, En los atrios
de nuestro Dios florecerán. Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes...”
(Salmos 92.12-14).

II. En Lucas 9:23 Jesucristo pide un requisito: “...niéguese a sí


mismo...”

El significado de negarnos a nosotros mismos.


1. Significa renunciar a todo lo que poseemos para cederlo a Jesucristo. “Así, pues,
cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.”
(Lucas 14.33) y “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria
por los siglos. Amén”. (Romanos 11.36).

2. Esto consiste en cambiar la fortuna inconstante e insegura de nuestra vida guiada por
nuestros propios caprichos, antojos y fantasías por la aventura maravillosa y
extraordinaria de ser guiado y controlado por el Señor Jesucristo.

3. Esta es la principal razón por la cual muchos cristianos no quieren ser discípulos de
Jesucristo, porque quieren seguir gobernando, controlando y apacentando su propia vida
y no quieren ceder las riendas de su vida al Señor Jesucristo.

4. Muchos cristianos en lugar de parecer ovejas del Príncipe de los pastores parecen
cabras. “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen...” (Juan 10.27).

5. El apóstol Pablo es un ejemplo clásico de una profunda autonegación. “Mas yendo por
el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un
resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo,
¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú
persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo:
Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se
te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo
a la verdad la voz, mas sin ver a nadie”. (Hechos 9.3-6).

“Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de
Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del
conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo
por basura, para ganar a Cristo...” (Filipenses 3.7).

“quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo:
Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este
cinto, y le entregarán en manos de los gentiles Al oír esto, le rogamos nosotros y los de
aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando
y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a
morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.” (Hechos 21.11-13).
6. Lo más triste es que muchos cristianos dicen que Jesucristo es "su Señor" cuando en
realidad nunca lo ha sido, porque no han admitido su señorío y pastorado sobre su vida.
“Y dijo a otro: Sígueme. Él le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre.
Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de
Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero
de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado
mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”. (Lucas 9.59-62).

III. En Lucas 9.23 Jesucristo nos advierte de un precio que


pagar. “...tome su cruz cada día...”

Esto implica sacrificio.


1. Jesucristo se lo advirtió al escriba que le quería seguir. “Y vino un escriba y le dijo:
Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y
las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza”.
(Mateo 8.19-20).

2. Jesucristo puso a prueba al joven rico. “Entonces vino uno y le dijo: Maestro bueno,
¿qué bien haré para tener la vida eterna? Él le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno
hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Le
dijo: ¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso
testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El
joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? Jesús le
dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás
tesoro en el cielo; y ven y sígueme. Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque
tenía muchas posesiones”. (Mateo 19.16-22).

3. El verdadero discípulo siempre estará dispuesto a pagar el precio que sea. “Entonces
respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido;
¿qué, pues, tendremos? Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración,
cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis
seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y
cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o
hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna”. (Mateo
19.27-29).

4. Tomar la cruz significa sacrificar tiempo, diversiones, compromisos, el "qué dirán los
familiares", recursos materiales, sueño y si fuese posible hasta tu propia vida. “quien
viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice
el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le
entregarán en manos de los gentiles. Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar,
que no subiese a Jerusalén. Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y
quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a
morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús”. (Hechos 21.11-13.).

5. Jesucristo lo dejó muy claro en Lucas 14.25-27 “Grandes multitudes iban con él; y
volviéndose, les dijo: Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e
hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. Y
el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo”.

6. Si no estás dispuesto a pagar el precio, definitivamente no puedes ser discípulo de


Jesucristo.

7. Este sacrificio deberá ser un estilo de vida (cada día). “Así que, hermanos, os ruego por
las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo,
agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. (Romanos 12:1).

IV. En Lucas 9:23 Jesucristo nos habla de una acción que


ejecutar: “...sígame”.
A. El verdadero discípulo siempre estará activo.
1. Jesús halló a Felipe y le dijo: “...sígueme”. (Juan 1.43).

2. Pedro, Jacobo y Juan "...dejándolo todo, le siguieron". (Lucas 5.8-11).

3. Jesucristo siempre llamó a personas que estaban ocupadas:


Pedro
“Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red
en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis
pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron”. (Marcos 1.16-18).

Mateo
“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de
los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió”. (9.9).

Pablo
“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo
sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase
algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo
por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un
resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo,
¿por qué me persigues? Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú
persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo:
Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se
te dirá lo que debes hacer”. (Hechos 9.1-6).

Eliseo
“Partiendo él de allí, halló a Eliseo hijo de Safat, que araba con doce yuntas delante de sí,
y él tenía la última. Y pasando Elías por delante de él, echó sobre él su manto. Entonces
dejando él los bueyes, vino corriendo en pos de Elías, y dijo: Te ruego que me dejes
besar a mi padre y a mi madre, y luego te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuelve; ¿qué te he
hecho yo? Y se volvió, y tomó un par de bueyes y los mató, y con el arado de los bueyes
coció la carne, y la dio al pueblo para que comiesen. Después se levantó y fue tras Elías,
y le servía”. (1 Reyes 1919-21).

David
“Entonces dijo Samuel a Isaí: ¿Son éstos todos tus hijos? Y él respondió: Queda aún el
menor, que apacienta las ovejas. Y dijo Samuel a Isaí: Envía por él, porque no nos
sentaremos a la mesa hasta que él venga aquí. Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era
rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo,
porque éste es. Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus
hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se
levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá”. (1 Samuel 16.11-13), etc.

B. El principio en esta acción es una actitud de sumisión y obediencia


del discípulo al maestro.
1. Este es un erro muy marcado en las iglesias de hoy.

2. Jesucristo jamás le rogó a nadie que fuera su discípulo. “Y dijo: Por eso os he dicho
que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre. Desde entonces muchos de
sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él. Dijo entonces Jesús a los doce:
¿Queréis acaso iros también vosotros?” (Juan 6.65-67).

3. Es el discípulo siguiendo su maestro y no viceversa.

C. Esta acción implica un esfuerzo continuo, una autodisciplina y una


lucha constante contra la corriente.
1. Dejemos de ser cristianos espectadores, cristianos paralizados, cristianos calienta sillas
y cristianos mediocres.

2. Tomemos la decisión, aceptemos el reto de seguir las pisadas de nuestro Señor


Jesucristo, siendo no solamente oidores olvidadizos, sino hacedores de la palabra.

3. Disfrute de un nuevo y extraordinario estilo de vida que le ofrece Jesucristo a través del
discipulado bíblico.

V. Hay recompensa para el cristiano que toma la decisión de


ser discípulo de Jesucristo.
1. Juan 12.26 "Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi
servidor. Si alguno me sirviere, mi padre le honra".
2. Mateo 25.21. "Y su Señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel,
SOBRE MUCHO te pondré; entra en al gozo de tu señor.".

3. Mateo 19.29. "Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre,
o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la
vida eterna."
El plan de Dios
I. El plan de Dios para el hombre es la multiplicación.

Las primeras palabras que Dios habló al hombre. “Fructificad... Multiplicaos...


Llenad la tierra”. (Génesis 1.26-28).

Fructificad. Producir fruto o producir vida.

Multiplicados. Reproducir grandemente ese fruto o vida.

Llenad la tierra. Alcanzar a todo el mundo (naciones).

Dios nunca ha cambiado ese plan.

II. Esta misma comisión fue dada a Noé y a la nación de


Israel a través de Abraham, Isaac, y Jacob.

Noé
Génesis 9.1 “bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: fructificad y multiplicaos, y llenad
la tierra”.

Abraham
Génesis 22:16-18 “y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho
esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu
descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu
descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En su simiente serán benditas todas
las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz”.
Isaac
Génesis 26.4 “Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu
descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu
simiente”.

Jacob
Génesis 28.3 “Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique,
hasta llegar a ser multitud de pueblos…”

Israel
Éxodo 1.7 “Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y
fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra”.

III. Israel dio como fruto al Señor Jesucristo.

A. Había dos propósitos en la primera venida del Señor Jesucristo:

1. Restaurar la imagen perdida de Dios en el hombre. “Y revestido del nuevo, el cual


conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno...”
(Colosenses 3.10). Este fue el propósito de su muerte, sepultura y resurrección.

2. Entrenar a 12 hombres para que llevaran su mensaje al mundo. “Y esta es la vida


eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese”. (Juan 17.3-
4). Este fue el propósito de sus tres años y medio de ministerio aquí en la tierra.

B. Su primera venida fue concluida por la comisión dada a sus


discípulos.

1. Esta gran comisión es exactamente la misma dada a Adán:

a. fructificad es igual a id
b. multiplicaos es igual a haced discípulos.
c. llenad la tierra es igual a todas las naciones.

2. No obstante nuestra comisión es espiritual y no física.


La multiplicación
A través del discipulado producirá un crecimiento explosivo
(esto es posible por seguir el mismo plan que Cristo empleó).

1. En Lucas 6.12-16, Cristo selecciona a doce para discipularlos. “En aquellos días él fue
al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y cuando era de día, llamó a sus
discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles: a Simón, a
quien también llamó Pedro, a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,
Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote, Judas hermano de Jacobo, y
Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor”.

2. En Lucas 10.1, 2, al crecer los doce, él seleccionó a 70 más y usó a los doce para
entrenar a estos. Esto proveyó mayor crecimiento en los Doce. “Después de estas cosas,
designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a
toda ciudad y lugar adonde él había de ir. Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas
los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies”.

3. En Lucas 6:40, derrama su vida sobre ellos por espacio de 3 años y medio para
conformarlos a su imagen. “El discípulo no es superior a su maestro; mas todo el que
fuere perfeccionado, será como su maestro”. Y en Hechos 4.13 “Entonces viendo el
denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se
maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús”.

4. En Juan 17.4, Jesús da gracias a su Padre, por haber terminado la obra del
discipulado. “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que
hiciese”.

5. En Mateo 28.18-20, les encarga la gran comisión basada en hacer discípulos,


enseñándoles todo lo que Cristo les enseñó. “Pero los once discípulos se fueron a Galilea,
al monte donde Jesús les había ordenado. Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos
dudaban. Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y
en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las
cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del
mundo. Amén”. (Mr. 16.14–18; Lc. 24.36–49; Jn. 20.19–23)

6. En Hechos 1.15, el número de los discípulos era como de 120. “En aquellos días Pedro
se levantó en medio de los hermanos (y los reunidos eran como ciento veinte en
número)...”

7. En Hechos 2.41, el número de los discípulos era como de 3,000. “Así que, los que
recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil
personas”.

8. En Hechos 4.4 el número de los discípulos era como de 5,000. “Pero muchos de los
que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil”.

9. En Hechos 4.32, ee perdió la cuenta. La Biblia sólo menciona: “...la multitud...” “Y la


multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo
propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común”. Hechos 6.7
dice: “Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba
grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe”.

10. En Hechos 17.6, en un periodo de 25 años cambiaron al mundo. “Pero no hallándolos,


trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos
que trastornan el mundo entero también han venido acá...”

11. En Hechos 19.10, toda Asia escuchó el evangelio sin televisión, radio, teléfono,
aviones, carros, satélites, faxes, antenas parabólicas, internet, etc., etc. “Así continuó por
espacio de dos años, de manera que todos los que habitaban en Asia judíos y griegos,
oyeron la palabra del Señor Jesús”.

12. En Gálatas 1.15-18, el Señor Jesucristo discípulo a Pablo tres años, personalmente.
“Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por
su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté
en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo;
sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco. Después, pasados tres años, subí a
Jerusalén para ver a Pedro, y permanecí con él quince días...” Gálatas 1.11, 12 “Mas os
hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo
ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo…” Y Gálatas
2:6 “Pero de los que tenían reputación de ser algo (lo que hayan sido en otro tiempo nada
me importa; Dios no hace acepción de personas), a mí, pues, los de reputación nada
nuevo me comunicaron.”.

13. En Hechos 20.27-31, Pablo siguió el mismo patrón con la iglesia de Éfeso. “porque no
he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el
rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del
Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida
entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de
vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí
a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no
he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a
Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia
con todos los santificados”.

14. En Lucas 13:6-9, tres años es el tiempo para que un cristiano de fruto. “Dijo también
esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en
ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en
esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? Él entonces,
respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella,
y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.”

15. En Juan 15:1, 2, en estos tres años Dios espera de nuestras vidas: fruto, más fruto.
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2Todo pámpano que en mí no lleva
fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.” Y
mucho fruto: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él,
éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” (Jn. 15:5). En esto es
glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. (Jn. 15:8). “El
que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo
y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa”. (Mateo 13:22).
16. En 1 Juan 2.12-14, en estos tres años Dios espera que pasemos por tres etapas de
crecimiento espiritual: hijitos, jóvenes y padres. “Os escribo a vosotros, hijitos, porque
vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros, padres,
porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque
habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al
Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el
principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios
permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno”.

17. En Efesios 4.11,14, el discipulado bíblico es la única base que Dios tiene para
Perfeccionar a los santos. “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a
otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la
obra del ministerio, para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de
todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con
astucia las artimañas del error...”

18. En 1 Timoteo 2.4, la voluntad de Dios no es solamente que el pecador sea salvo, sino
que venga al conocimiento de la verdad. “…el cual quiere que todos los hombres sean
salvos y vengan al conocimiento de la verdad”.

19. En Juan 15.8, todo esto es con el fin de glorificar a Dios. “En esto es glorificado mi
Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos”. Y que todo cristiano esté
"...enteramente preparado para toda buena obra.” (2 Tim. 3.17).

20. En 2 Timoteo 2.2, vemos cuatro generaciones enseñando lo que han aprendido,
provocando así, una multiplicación de discípulos y a la misma vez de ministerios. “Lo que
has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos
para enseñar también a otros”.

21. Veamos un contraste entre el método tradicional y el método bíblico.

a. Método tradicional. Timoteo ganando 3 personas al día: son más de 1,000 en un


año. Son más de 15,000 después de 15 años. Esto es suma.
b. Método bíblico. Timoteo ganando sólo 12 personas y discipulándolas durante tres
años, para que cada uno gane doce personas durante los tres años siguientes: en
15 años son 371,292 discípulos. En 16 años son 3 millones 500.000 discípulos.
Esto es multiplicación.

22. El propósito del discipulado bíblico es: Que cada cristiano gane una persona para
Cristo, la traiga al punto de ser bautizada para que sea miembro de esta iglesia local y
esté en posición de ser enseñada y discipulada para que su vida sea conformada a la
imagen de cristo.
La máxima meta de Dios
“El establecimiento de su Reino en el universo”

¿Qué pretende hacer Dios?


1 Crónicas 29:11-12, Isa. 9:7, Mateo 12:28, Lc. 17:21, Mat. 7:21

¿Qué ha hecho Dios ¿Qué hace Dios ¿Qué hará Dios en el


para lograrlo? actualmente? futuro?
Primera fase Segunda fase Tercera fase
Antiguo Testamento Nuevo Testamento Futuro
La presentación de los tipos y El ministerio de Cristo y los El cumplimiento del reino se
modelos de este reino. apóstoles para restaurar en el llevará a cabo en la segunda
Ejemplo: hombre la imagen perdida de venida de Cristo
El reinado de David y Dios, para ser miembros de
Salomón. este reino.

No preparó mentalmente No prepara espiritualmente Nos prepara corporalmente

¿Qué nos toca hacer a nosotros?


Génesis 1.26-28 LA Mateo 28.18-20
1. Dar fruto GRAN 1. Id
2. Multiplicarse COMISIÓN 2. Haced discípulos
3. Llenad la tierra 3. Todas las naciones
Cinco objetivos principales para llevar a cabo la segunda fase
Evangelizar Establecer en la Discipular Conformar la vida Glorificar a Dios
iglesia local a la imagen del
Señor Jesucristo

“Y les dijo: Id por todo “...no dejando de “Lo que has oído de “El discípulo no es “En esto es glorificado
el mundo y predicad el congregar nos, como mí ante muchos superior a su maestro; mi Padre, en que
evangelio a toda algunos tienen por testigos, esto encarga mas todo el que fuere llevéis mucho fruto, y
criatura”. (Marcos costumbre, sino a hombres fieles que perfeccionado, será seáis así mis
16.15) exhortándonos; y tanto sean idóneos para como su maestro.” discípulos”. (Juan
más, cuanto veis que enseñar también a (Lucas 6:40) 15:8)
“Ganar almas es aquel día se acerca”. otros.”
imperativo” (Heb. 10:25; (2 Timoteo 2.2) “Llevar mucho fruto”
Efe. 4:11—16)
“Amar, alimentar,
proteger y entrenar”
(eslabón)

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