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Ruego/rogamos por pedir el don Apunto algunos hechos vividos esta semana que ha acabado

PASCUA de comprender el Evangelio y


5º Domingo-A
22 Abril 2011
poder conocer y estimar a
Jesucristo y, así, poder seguirlo
mejor

Ahora apunto aquello que descubro Y vuelvo a mirar la vida, los
de JESÚS y de los otras HECHOS vividos, las PERSONAS
personajes, la BUENA NOTICIA de mi entorno... desde el evangelio
que escucho...veo ¿veo?
Leo/leemos el texto.
¿Qué dificultades encuentro para ¿Qué experiencias he hecho de
Después contemplo y subrayo.
“creer”, para ponerme estar siguiendo el camino de
confiadamente a seguir a Jesús Jesús? Y ¿qué testimonios he
con la esperanza puesta en que él recibido de otras personas que le
nos lleva a la vida plena? siguen, que hacen sus obras?
Jn 14,1-12
1
«No estéis angustiados. Confiad en Dios, confiad
también en mí. 2 En la casa de mi Padre hay sitio
 
para todos; si no fuera así, os lo habría dicho; voy a
prepararos un sitio. 3 Cuando me vaya y os haya
preparado el sitio, volveré y os llevaré conmigo,
para que, donde yo estoy, estéis también vosotros; 4
ya sabéis el camino para ir adonde yo voy». 5 Tomás
le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo
vamos a saber el camino?».
6
Jesús le dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la
vida. Nadie va al Padre sino por mí. 7 Si me habéis
conocido a mí, conoceréis también a mi Padre. Y
desde ahora lo conocéis y lo habéis visto».
8
Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y nos
basta». 9 Jesús le dijo: «Llevo tanto tiempo con
vosotros, ¿y todavía no me conoces, Felipe? El que
me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú:
Muéstranos al Padre? 10 ¿No crees que yo estoy en
el Padre y el Padre en mí? Las palabras que os digo
no las digo por mi propia cuenta; el Padre, que está
en mí, es el que realiza sus propias obras. 11
Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí.
Creedlo al menos por las obras mismas».
12
«Os aseguro que el que cree en mí hará las obras
que yo hago y las hará aún mayores que éstas, (Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir) (Si lo hacemos en grupo, lo puedo compartir)
porque yo me voy al Padre;
No acabo (no acabamos, si lo hacemos en grupo) sin estos dos pasos
Llamadas que me hace -nos hace- el Padre hoy a través Plegaria. Diálogo con Jesús dando gracias, pidiendo...
de este Evangelio y compromiso

 

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Notas por si hacen falta


Notas para situar este evangelio
La experiencia del resucitado fue fundamental para hablar y entender la iglesia. La Iglesia (comunidad) es el nuevo
templo de Dios (donde hay muchas mansiones y diversos ministerios y cuya piedra angular siempre es Cristo.
La experiencia de la resurrección que Juan quiere transmitir, la expresa cuando pone en boca de Jesús estas palabras:
Jesús dice a Maria Magdalena: “Deja me ir, que todavía no he subido al Padre. Ve a encontrarte con mis hermanos y
diles: Subo a mi Padre, que es vuestro Padre, a mi Dios, que es vuestro Dios” (Jn 20,17). El mismo origen de la fe en
Dios-Pare lo encontramos en Rm 8,15-17: “Porque vosotros no habéis recibido un espíritu de esclavos que os haga
volver a caer en el temor, sino el Espíritu que nos ha hecho hijos y nos hace gritar: ¡Abba! ¡Padre!. Así el Espíritu
mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos también somos
herederos de Dios y herederos con Cristo, puesto que, sufriendo con él, seremos también glorificados con él”.
Este diálogo de Jesús con los discípulos está situado en el contexto de la última cena. Justo antes, en el capítulo 13, el
evangelista nos ha narrado la escena en la que Jesús lava los pies de ellos y les ofrece de seguirlo en su estilo de vivir
y de actuar con aquella frase: os he dado ejemplo porque, tal y como yo os lo he hecho, lo hagáis también vosotros (Jn
13,15). Seguirlo, pues, pasa por el abajamiento, por el servicio, por dar la vida del todo, si hace falta, a sabiendas de
que la muerte no es un final definitivo.
Notas para fijarnos en el Evangelio: Jn 14, 1-12
• En el cap. 13, tras la entrada en Jerusalén, los discípulos están aplanados. Los acontecimientos que les ha
ocurrido no es para menos (traición de Judas, las negaciones de Pedro, el odio de los jefes judíos, …). Jesús,
experto en mirar a los que sufren, lee en el rostro de los suyos sus angustias paralizantes. Para infundirles sosiego,
les dirige estas palabras: “No perdáis la calma”. Y, Jesús, nos invita a hacer-servir-estimar como él (Jn 13,15.34-
35)
(Un recordatorio sugerente, en el evangelio de Juan está el lavatorio de los pies, pero no aparece el relato de la última cena).
• ¿Cómo liberarse del miedo y remediar tan profunda angustia? Tras la última cena, después de haber lavado
los pies a los discípulos, Jesús anuncia que se va a la casa del Padre. Juan, empieza y acaba con una invitación de
Jesús a creer. Superar al angustia-miedo, con fe (Sal 26,14: “espera en el Señor”); el que cree en Dios pone sus
pies en roca firme.
• Seguir Jesús, incluso estar dispuesto a dar la vida; pero ¿dónde se va/vuelve?. Si ahora los discípulos no
pueden seguir Jesús, tienen que continuar sosteniéndose en su persona, tal y como el creyente se sostiene y espera
en Dios. Es una invitación a andar: “Envíame la luz y la verdad; que ellas me guíen, que me lleven a la montaña
santa, al lugar dónde resides” (Sal 43,3).
• Jesús vuelve a la casa del Padre para prepararnos un lugar. Jesús nos hace un lugar junto al Padre. Ahora se
nos invita a fijarnos en el camino que trae. El camino es una opción: Seguir el camino que ha señalado el Señor,
vuestro Dios: así seréis felices y tendréis una larga vida en el país que ahora poseeréis (Dt 5,33). Hoy te
propongo escoger entre la vida y la muerte, entre la felicidad y la desgracia (Dt 30,15-19). Jesús nos propone que
optamos por Él. Si creemos que Él es la Verdad y la Vida, ciertamente que encontraremos en Él el camino que
trae de cabeza al Padre, el camino de vida y felicidad verdaderas. Jesús se nos presenta como el Camino lleva al
Padre. Hemos visto en el Sal 43,3 que la luz y la verdad nos atraerán al lugar dónde Dios reside. Jesús es la luz
(Jn 6,12; 9,5) y la verdad (Jn 8,32; 18,37-38) que atrae.
• Jesús se nos presenta tan Dios como el Padre. A veces, los cristianos hemos pensado, sospechado que Jesús
y el Padre son dos, o que Jesús sólo es el intermediario entre el Padre y nosotros. Pues ¡no! Jesús es Dios hecho
hombre, su humanidad es el camino al Padre, a la vida de Dios. Sólo podemos ser como Dios si nos unimos a
Jesús, Dios hecho hombre, porque nosotros nos unimos al Padre, aconteciendo una comunión; es decir, una
unidad en la diversidad, una sola cosa, todo y ser diferentes, sin anular la diferencia: nuestra humanidad.
• Hemos llegado al núcleo de nuestra contemplación de Jesús: Quien me ha visto a mí ha visto el Padre (9).
Creemos que Jesús está en el Padre y el Padre en Él. La fe (en Jesús resucitado) es clave para poderlo captar,
atisbar o entrever. Jesús sacia nuestra búsqueda de Dios, nuestra sed de Dios. Si buscamos a Dios, miramos a
Jesús. La búsqueda de Dios es la búsqueda de todo creyente: “tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a
ver el rostro de Dios?” (Sal 42,3). Ahora sabemos que ver Jesús es ver Dios frente a frente.
• Los discípulos -aquí Tomás y Felipe (5.8)- tienen dudas, no acaban de entender lo que Jesús les propone
para vivir: ¿cómo podrán seguirlo, vivir con Él, cuando Él no sea del mismo modo que es ahora? ¿Cómo sabrán
que andan tras el Padre? Nos representan a nosotros. Y a toda comunidad que, como la de Juan, reflexiona sobre
el seguimiento de Cristo cuando ha conocido su Pascua. O que da vueltas a si seguir o no un camino que pasa por
el compromiso, por el servicio... por la cruz. Todo buen discípulo duda y pregunta al Maestro. ¡Dejémonos llevar
por las respuestas de Jesús!.
• Jesús, delante de las dudas de quienes buscamos Dios, afirma que lo podemos encontrar en Él. Él y el Padre
son uno (Jn 10,30): “quién me ha visto a mí ha visto el Padre” (9). Jesús es el Hijo que se queda por siempre
jamás (3) a la casa “del Padre” (2) -expresión no de un espacio físico, sino una relación personal íntima-. Dios no
le tenemos que buscar fuera de este mundo. Lo encontramos en el hombre Jesús de Nazaret (Jn 19,5), quien
aparece sometido a la injusticia, quien ha asumido esta condición de los hombres y las mujeres haciendo la gran
opción del amor sin medida y se ha hecho carne (Jn 1,14).
• La tarea de conocerlo es de nunca acabar: “hace tanto… ¿y no me conoces Felipe?”(9). Ante esta tarea
incansable, lo que denominamos Estudio del Evangelio, hecho de manera habitual, es un medio ideal. Ver,
mirar, escuchar, contemplar, seguir… amar a Jesús en sus palabras, en sus gestos, en sus actitudes, en su
atención a las personas, en su paso por los márgenes, en su dulzura y en su clamor a favor de lso pobres, en
su comunión con el Padre….
• Esta fe en Jesús, el verdadero “camino” que lleva a la vida en Dios ahora-aquí y después, da capacidad para
“hacer las obras que Él hace… e incluso mayores” (12). Los/las discípulos son aquellos/as que dudan y tiene
dificultades para entender y para vivir con coherencia (nosotros, como Tomás y Felipe), es también quien pone fe
en Jesús, quien se pone en manos del Padre (1). Y, de esta manera, vive la misma vida de Jesús, aquel que también
fue débil, pequeño, condenado... servidor de todos. O, dicho de otra manera, acepta que el Resucitado viva en él y
lo traiga, pasando por el servicio hasta darlo todo, a vivir plenamente con el Padre.
• Las obras de Jesús (Jn 14,11) tienen el valor de signo; es decir, el que Jesús ha hecho y dado, su amor,
revelan su identidad de Dios hecho hombre. Si creemos en la persona de Jesús, lo que ha dicho y hecho será
fundamental para nuestros pensamientos y nuestras acciones, y las obras que haremos manifestarán que Dios es a
nuestro lado. De ahí nuestra acción militante; de la importancia de tener un equipo de acción, de ahí el presentar
horizontes nuevos y de transformación (campaña)….
La fe en Dios-Padre tiene implicaciones de resurrección: es don y liberación. La alternativa es nefasta: volver a quedar
esclavizados y vivir atemorizados!!!
Cuaderno de vida de 13-05-2011
Han ingresado a Pedro…. Manu ha estado llamando a Mikel, a Pedro, a la
sobrina, al amigo de su hermano… Pedro esta solo…. Hoy ha venido del
hospital y ha estado con el siquiatra y le extraña que para la edad que tiene
tenga la red social que tiene…. Le digo que es cierto, pero que es gracias a
él… esa tarea de acompañar y garantizar de que este acompañado….
Oración
Los próximos domingo son de Juan (el buen pastor y el camino, verdad y vida)
sobre la resurrección ¿creer esto? es complejo ¿verdad? Pues tanto como que
nuestro amigo tenga esta red de relaciones… todos estos signos son para que
creamos (nos dice al final Juan). Doy gracias por estos testimonios. ¡Creo en
la resurrección!.
.


Tú que manas dentro de mí compañía permanente, y los que te ponemos se gastan,
como una fuente que no nace de que me sacas del anonimato de se degradan y te degradan,
mí, las cosas y hay que matarlos,
pero que me moja y me riega. y me haces ser yo. y matar con ellos tus imágenes,
para que nazcas de nuevo,
Tú que brillas dentro de mí Tú, a quien sentimos con fuerza no falsificado,
como una luz que yo no a pesar de nosotros mismos, dentro de nosotros.
enciendo, sin poder explicar jamás
pero que alumbra mi sala de qué sentimos. Tú,
estar. todo,
Tú, dinamismo, nada.
Tú que amas dentro de mí Espíritu, Cercano,
como una llama que no es mi que soplas como huracán extraño.
hoguera, y nos haces salir como a Sentido,
pero que pone en fuego todo mi Abraham, pero nunca aprehendido.
ser. sin camino ni descanso. Muerte,
Tú, eterna pregunta vida.
Tú, silencio íntimo, que nunca dejas sosiego
que no hablas, y repites Tú
pero que sin palabras interminablemente todo,
pones en mí la palabra cada mañana y cada noche: pero nada,
que da la vida al mundo. ¿Dónde está tu hermano? nada de todo esto,
pero todo, todo, todo,
Tú, confidente invisible, Tú, que no tienes nombre, ¡¡Tú!!
diálogo, porque ninguno te cuadra, (P.Loidi, Mar Adentro)

EL CAMINO
Aunque esté lleno de baches y piedras voy por él
y tenga infinidad de curvas, siguiendo tus huellas,
aunque vaya por colinas y valles soñando utopías,
y sean frecuentes las pendientes, buscando sombras,
aunque sea estrecho y sin césped, anhelando metas,
unas veces polvoriento, otras lleno de disfrutando la experiencia.
barrizales, Y Tú, que vas por delante,
te me revelas y ofreces cada día (Fl Ulibarri, Al viento del Espíritu)
como camino, verdad y vida.

NOS TOMAS EN SERIO


Señor, nos tomaste en serio.
Te encamaste sin privilegios,
para ser como nosotros.
Plantaste tu tienda a nuestro lado,
para andar con nosotros el camino.
Viviste entre conflictos y pobre,
para que nadie se llevara a engaños.
Eres luz,
y nos invitas a ser testigos de la luz y a defenderla.
Eres amor,
y nos empujas a entregamos a los que más lo necesitan.
Eres verdad,
y nos dejas en medio de un mundo de mentiras.
Eres libertad,
y nos liberas para vivir la libertad como servicio.
Eres camino,
y nos conduces a un mundo sin fronteras.
Eres palabra,
y nos animas al diálogo y al silencio.
Eres perdón,
y das aliento de esperanza a nuestros fracasos.
Eres paz,
y nos empujas a construir un mundo sin violencia.
Eres amigo,
y nos brindas soñar juntos comunidades de amistad.
Eres unidad,
y nos enseñas a vivir en la diversidad.
Eres fíel,
y nos invitas a ser tolerantes.
Eres vida,
y nos prohibes construir una cultura de muerte.
Eres crucificado,
y nos invitas a abrazar el mundo entero.
Eres Señor,
y nos propones construir la utopía del Reino sirviendo.
Señor, nos tomaste y nos tomas en serio.
(Fl Ulibarri, Al viento del Espíritu)