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LA ENDOCALIDAD : LA CALIDAD DEL NUEVO MILENIO

“ La Endocalidad se traduce en la capacidad del Individuo para crear y


conservar un estado de tranquilidad y disposición inmediata para la
acción positiva.” Ken O’Donnell

Vivimos en una era de caos existencial y económico, de grandes huracanes y


turbulencias en el macroambiente empresarial, de globalización y estresante
competitividad.
En este nuevo contexto el principal “Talón de Aquiles” de las empresas es el lado
“Humano”, es notoria en múltiples casos la ausencia del bien, en las personas
en lo individual y en las empresas en general. Actitudes inadecuadas, hábitos
extravagantes, vicios, incomunicación que se traducen en ineficiencia y
fracaso. La endocalidad nos hace discernir que no solo hay trabajar sino
trabajar bien, no solo producir sino producir bien, liderar bien, gerenciar bien,
relacionarse bien, todo ello implica primero el bien ser, el bien estar y luego el
bien vivir, es decir es vital reenfocar, repensar o reconsiderar la relevancia de
ese lado humano, asumir la responsabilidad activa de educar, potenciar y
desarrollar personas de bien o buenas personas, personas de calidad
intrínseca y extrínseca que permitan la excelencia empresarial.. Siendo las
personas hoy el principal activo estratégico en la era del talento humano, en
la práctica de la vida cotidiana, muy pocas empresas lo aplican a conciencia o
simplemente no lo consideran. Los conflictos y ambiguedades internos y
externos de y entre, los individuos y la organización, minimizan la Calidad
humana y Calidad de interrelación, anulando sus capacidades de crecimiento
y desarrollo integral, derivando en organizaciones patógenas,
deshumanizadas y deshumanizantes generadoras de infelicidad e
insatisfacción, condenadas al cementerio del parque jurásico empresarial.

"Es preciso saber lo que se quiere y cuando se quiere, hay que tener valor de
decirlo y cuando decirlo y es menester tener coraje para realizarlo" George
Clemenceau

Al inicio del nuevo milenio y el siglo XXI el tema de la dimensión emocional y


espiritual del ser humano en el ámbito de la empresa cobra cada vez mayor
vigencia, no solo se le considera una tendencia sino una imperiosa necesidad . Es
una revolución silenciosa orientada a la humanización y construcción de sentido
de las personas y organizaciones, una búsqueda de trascendencia, una alquimia
organizacional. El fracaso de las iniciativas de la gestión de calidad en empresas
que desean certificarse se debe en muchos casos a la mediocridad
institucionalizada en individuos y colectivos con mentalidades del siglo XVIII Y XIX
que se resisten a su propia mejora continua interna.
El deseo de construir un mundo nuevo y mejor es hoy por hoy una “Aspiración
Global” que solo podrá hacerse realidad a través de la reafirmación del lado
espiritual de la naturaleza humana, que en realidad sería el centro, el eje, el motor,
la esencia y sustancia del quehacer humano en complementación con la
excelencia técnica que deberá llevarnos a crear organizaciones efectivas y a
contribuir de manera decisiva en la mejora de la calidad de nuestras sociedades.
Los cambios masivos y colectivos han mostrado su falibilidad, enfocar el cambio
en el individuo para potenciar su “Fuerza interior” y desarrollar una capacidad de
respuesta adecuada frente al desafío existencial, interpersonal, organizacional,
social y global es la finalidad de la Endocalidad.

"Cuando la necesidad nos arranca palabras sinceras, cae la máscara y


aparece el hombre". Lucrecio

A esté propósito son muchos los autores y líderes empresariales que afirman que
la calidad del producto y la calidad ambiental ya no son suficientes, se detecta un
notable interés por la repercusión humana en las relaciones económicas, un nuevo
paradigma social que nos exige ser respetuosos con las personas y con los
valores que hacen humano al ser humano.
Como nos dice el considerado empresario del siglo XX Konosuke Matushita :

“Poseer bienes materiales de ninguna manera garantiza la felicidad. Solo la


riqueza espiritual puede traer verdadera felicidad. Si esto es lo correcto,
¿debe el negocio preocuparse sólo por el aspecto material de la vida y dejar
el cuidado del espíritu humano a la religión o a la ética?. No lo creo. Los
hombres de negocios deben poder participar en la creación de una sociedad
espiritualmente rica y materialmente acaudalada.”

Estamos viviendo un proceso de desmaterialización de los valores empresariales,


el tránsito de los va l o res materialistas a los posmaterialistas, dejando atrás los
paradigmas de la era industrial para ingresar en la Visión holística donde el ser
humano no es considerado un factor o un recurso más sino un “Ser trascendente
portador de valores atemporales, creador y generador de riqueza tangible e
intangible para beneficio de la humanidad. Como nos diría Peter Senge : las
personas no son recursos, las personas son la organización. Las personas no son
un instrumento de la organización, sino que forman la organización, son la
organización misma. La organización no dispone de personas, sino que se
encuentra integrada por personas. Lo humano es autotélico, es un fin en sí mismo,
su esencia no es instrumental sino sustancial, es decir divina, espiritual y por lo
tanto digna de sí.
En este sentido el autor de la Endocalidad Ken O`Donnell nos dice :

“La verdadera espiritualidad se centra en el estudio y desarrollo de los


valores humanos, no en la práctica de rituales, la autoestima es la base del
crecimiento humano. Estos valores nacidos de la espiritualidad son los que
debe desarrollar todo trabajador o directivo.”
Visualizar a la organización como un ser vivo, como un ecosistema, un todo
viviente que proporciona a los individuos que laboran un ambiente más
respetuoso, más seguro y sano que les permita crecer y realizarse para dar lo
mejor de sí y servir mejor.

Kaoru Ishikawa enfatiza :

“En la administración, el interés primordial de la empresa debe ser la


felicidad de las personas. Si las personas no están contentas y no pueden
encontrar felicidad, la empresa no merece existir.”

La Nueva Ética del Negocio defiende más bien la tesis de que “Los Resultados
se Logran a través de la gente”.

ENDOCALIDAD

Este término fue promocionado por el ingeniero y consultor internacional


Australiano Ken O'Donnell, quien como muchos otros pioneros de la revolución del
management mundial impulsan esta tendencia de hacer prevalecer los valores
espirituales en el mundo de la empresa, experiencias de empresarios, ceos,
directores, departamentos, fábricas y empresas de Canadá y EEUU. comprueban
y demuestran la efectividad de estre movimiento de cambio profundo. La
ENDOCALIDAD invita a que las empresas tomen conciencia de que cuando se
desarrolla a las personas integralmente y se trabaja en los Valores y en su
expresión congruente, entonces los resultados producidos serán, como
consecuencia natural, de calidad.
Todo fenómeno naturalmente está sujeto a dos factores que lo definen, los
factores endógenos(intrínsecos o internos) y los factores exógenos (extrínsecos o
externos), O’Donnell afirma como otros investigadores que la Calidad se origina y
nace en la dimensión espiritual del ser humano, se educe, es decir se potencia de
adentro hacia fuera, se activa y despierta y fluye como “fuerza interior luminosa
que lleva a la persona a la autorrealización, descubriendo y dando un sentido a su
existencia. En la vida empresarial es el emprendimiento de una intensa búsqueda
de espiritualidad, complemento y motor de la productividad. La calidad humana es
el pilar de todas calidades y se inicia en las organizaciones cuando se incorpora
en la filosofía y cultura corporativa como visión y misión compartidas, como
intrategia de éxito, promoviendo la calidad de vida (felicidad-salud-bienestar), el
desarrollo integral de las personas que implica crecimiento personal y profesional
a través de procesos de Educación-capacitación-entrenamiento-reentrenamiento
continuos, planes de incentivos, programas para el bienestar, celebraciones
tradicionales y festivas, rituales y ceremonias corporativas, estrategias de
comunicación abiertas y permanentes, etc.
Según O’Donnell la Endocalidad se nutre de las filosofías y aportes científicos de
Oriente y occidente, que le han permitido aprender las claves para llevar una vida
familiar, profesional y social más tranquila y satisfactoria, la meditación activa,
verse desde adentro, desde el interior haciendo ejercicios de introspección,
comprendiendo los derechos y responsabilidades, sabiendo quienes y como
somos, cómo vivimos y nos desarrollamos.
El camino hacia una mayor Calidad interior como la construcción de un edificio
pasa por cuatro etapas :

1.- Fundamentos conceptuales.


2.- Evaluación de la situación actual.
3.- Proyecto de cambio personal.
4.- Construcción de una vida mejor.

“Las personas que se empeñan en perfeccionarse solo pueden salir


ganando. Si el mundo va a mejor, estarán preparadas para asumir su lugar si
va a peor enfrentaran las adversidades con mayor probabilidad de éxito”

FUNDAMENTOS CONCEPTUALES DE LA ENDOCALIDAD

“El hombre debe tener la fuerza suficiente para convertir la peculiaridad de


sus imperfecciones en la perfección de sus peculiaridades.” Walter
Rathenau (1867 – 1922)

La endocalidad es la calidad de dentro hacia fuera, considera que todo individuo


es un organización en sí mismo y que para lograr una organización excelente,
dinámica, capaz de perseguir resultados positivos el componente humano debe
hallarse integrado en sí mismo.
Los valores como la sensatez, la visión de futuro, la sensibilidad, la cooperación,
efectividad, el respeto mutuo y la autoadministración deben forjarse desde el
interior del individuo hacia fuera. La armonía interior y su consecuencia exterior es
un objetivo de vida, un proceso de autorrealización gradual, paulatino, que nos
permite sincronizar nuestros valores con lo que pensamos, sentimos, decimos y
hacemos, en una sinfonía de la mejora continua personal. En donde como diría H.
D. Thoreau : "Cada ser es su obra maestra" .

¿QUE ES LA PERSPECTIVA HOLÍSTICA?

Del griego holos, que significa todo. Es también raíz de la palabra inglesa whole
(entero o completo). Contempla las relaciones de interacción de los distintos
componentes de un sistema.
Es imprescindible comprender que somos parte de un todo, somos parte de un
sistema, con cada pensamiento, palabra y acción que realizo, ejerzo mi influencia
en la totalidad del sistema que a su vez me influye a mí.
Somos seres resonantes en una red interactiva de interrelaciones que deben fluir
propositivamente hacia la sinergia organizacional.
La endocalidad se traduce en la capacidad del individuo para crear y conservar un
estado de tranquilidad y disposición inmediata para la acción positiva, la
coordinación efectiva de todos los aspectos del sistema personal en un ambiente
de presiones y estímulos intensos.

EL CONCEPTO DE ÉXITO SISTÉMICO

Es aquel que beneficia a todo el sistema , y no solo una parte del mismo,
descartando la noción lineal , parcial y material del éxito en occidente que
amenaza la vida, destruye la naturaleza y corrompe los valores humanos.
El ser humano posee la capacidad de alcanzar el equilibrio entre la vida espiritual
y la vida material, el desafío consiste en utilizar la mente, el corazón y las manos
para construir y conservar una existencia digna.
Una noción de éxito más global podría responder a los siguientes parámetros :

• Buen estado de la salud, las finanzas y las relaciones personales.


• Satisfacción interior.
• Armonía respecto al entorno.

Para una empresa, el éxito global se mide por su fuerza en el mercado, la


compensación que recibe por sus inversiones y el buen estado de su salud
estructural y funcional. Todo ello revertirá a favor de una larga vida. Pero el éxito
también se mide en función del grado de satisfacción de sus empleados en
relación con las tareas que desempeñan y los objetivos de la empresa, así como
por el efecto que ejerce en el entorno social y ecológico que la alberga.
DIMENSIONES INTERNAS DEL SER HUMANO

"El mayor beneficio que podemos hacer a los demás, no es mostrarles


nuestras riquezas, sino hacerles ver las suyas propias" W. Goethe

Una dimensión es aquella en donde el ser humano sabe aunar sus fuerzas y
atributos internos, es capaz de levantarse una y otra vez. La otra que es contraria,
el hombre permanece dividido y fragmentado a nivel interno.
El sabio chino Lao Tzu afirmó que “ Los grandes hombres se quedan con lo
sustancial y desechan lo superfluo; viven la realidad y rechazan los
artificios.”

La búsqueda de la esencia de las cosas y de las situaciones que se nos presentan


en la vida es una buena forma de fortalecer nuestra dimensión interna espiritual
dándole significado y coherencia. Si en cambio nos llenamos de pensamientos y
emociones superfluas podemos tener tres repercusiones básicas :

1.- Sobrecarga mental e intelectual.


Adicción al trabajo, vacío existencial, ansiedad, estrés.
2.- Fragmentación del mundo interno.
Estado de confusión interno, desencaje entre las piezas internas y las
circunstancias Externas.
3.- Debilidad interna.
Circulo vicioso de cansancio , confusión y error, desgaste de energía interna.

Para remediar las consecuencias de los pensamientos inútiles, debemos aprender


a unir y armonizar razón, emoción y espiritualidad.
Para concluir esta primera parte del tema de la Endocalidad recordaremos una
parábola de la sabiduría china , la dedicamos a todos los gerentes y empresarios
que buscan dentro de sí mismos :

“ En el siglo III ddc., el rey Ts’ao envió a su hijo, el príncipe T’ai, al templo a
estudiar con el gran maestro Pan Ku. El debía enseñar al muchacho los principios
fundamentales para ser un buen gobernante. Cuando el príncipe llegó al templo, el
maestro lo envió solo al bosque de Min Li. Al cabo de un año, el príncipe tenía que
volver al templo para describir el sonido del bosque.

Cuando el príncipe T’ai volvió. Pan Ku le dijo que describiera todo lo que había
podido oir. Maestro replicó el príncipe, pude oír a los cuclillos cantar, el ruido de
las hojas, el zumbido de los colibríes, el chirrido de los grillos, el rumor de la
hierba, el zumbido de las abejas y el susurro y el grito del viento. Cuando el
príncipe terminó, el maestro le dijo que volviera al bosque de nuevo para
escuchar que más podía oír. El príncipe se quedó perplejo por la petición del
maestro y retorna al bosque. Durante días y noches sin fin, el joven príncipe
sentado a solas en el bosque escuchaba. Cuanto con más atención escuchaba,
más claros sonidos percibía, una sensación de esclarecimiento envolvía al
muchacho.

Cuando el príncipe T’ai volvió al templo, el maestro le preguntó si había oído


algo más. Maestro respondió el príncipe reverentemente, cuando escuché con
más atención, pude oír lo que no se oye. El sonido de las flores al abrirse, el
sonido del sol calentando la tierra y el sonido de la hierba bebiendo del rocío de la
mañana. El maestro asintió con la cabeza aprobando. Oír lo que no se oye
observó Pan Ku , es una disciplina necesaria para ser un buen gobernante.

Pues solo cuando un gobernante ha aprendido a escuchar atentamente los


corazones de las personas, a escuchar sus sentimientos no comunicados,
las penas no expresadas y las quejas no proferidas, puede esperar inspirar
confianza en su pueblo, comprender cuando algo está mal y satisfacer las
verdaderas necesidades de sus ciudadanos. La muerte de los estados llega
cuando los líderes sólo escuchan las palabras superficiales y no entran
profundamente en el alma de las personas para oír sus verdaderas
opiniones, sentimientos y deseos.”

Lic. Armando Alvarado Roggero


Director de Liderar La Vida

liderarlavida@gmail.com