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El experimento de Harlow y

su teoría del apego


5 minutos

Revisado y aprobado por la psicó loga Gema Sánchez Cuevas el 10 mayo, 2018.


Escrito por Raquel Lemos Rodríguez, 25 septiembre, 2016
Última actualización: 10 mayo, 2018
La teoría del apego se centra en los fenómenos psicológicos que se producen
cuando establecemos lazos afectivos con las demás personas. La forma en la que

lo hagamos vendrá condicionada por có mo nuestros padres se han relacionado

con nosotros durante la infancia. De ahí que, en mú ltiples ocasiones, si la

relació n no ha sido positiva, se acaben generando tipos de relaciones tó xicas o

que deriven en dependencia emocional .

Los niños que se han visto separados de sus padres buscan, en sus relaciones

futuras, ese apego que un día les fue arrebatado.

Bowlby fue el precursor de esta teoría del apego y descubrió que la privació n

materna podría afectar seriamente a los bebé s. Llegaría ser potencialmente tan

perjudicial que incluso podrían adquirir un retraso intelectual y asimilar una

forma de relacionarse con las emociones muy dañ ina. Harlow, un psicólogo

estadounidense, decidió comprobar esta teoría del apego de Bowlby realizando

un experimento que muchos, sino todos, considerarían cruel.

El experimento con monos Rhesus


Harlow utilizó  para su experimento a los monos Rheus, una especie asiá tica

que se acostumbra fá cilmente a vivir entre los humanos. El propó sito era

estudiar su comportamiento en el laboratorio para comprobar la teoría del

apego de Bowlby. Como no podría ser de otra manera, Harlow separó  a las

crías de sus madres para ver cómo reaccionaban.

Pero, Harlow no solo se limitó a mirar lo que ocurría, sino que utilizó una

curiosa metodología. En las jaulas donde estaban metidas las crías de monos

había dos artefactos: un biberó n lleno que les proporcionaba la alimentació n

adecuada y un peluche, o muñ eco, que semejaba a un mono adulto. Este

peluche no tenía ningú n tipo de recurso alimenticio que ofrecerle a la cría.


¿Qué elegirían las crías? Esto es algo que Harlow quería descubrir no solo para

probar la teoría del apego de Bowlby, sino para tambié n descubrir la realidad

del amor incondicional . El resultado mostró có mo las crías preferían al

muñeco, a pesar de que este no les proporcionaba alimento alguno.

Cuando las crías tenían miedo se aferraban fuertemente al muñeco, pues les

proporcionaba una gran seguridad.

Esto le permitió a Harlow verificar có mo de importante es la relació n, el apego,

que las crías tienen con sus madres cuando son muy pequeñ as. A pesar de no
darles alimento, elegían al muñ eco que para ellas adoptaba el rol de madre. Es

con quien preferían pasar el tiempo. Lo otro era un mero alimento que no les

daba ni calor ni cariñ o.

La teoría del apego más dolorosa


Harlow no se conformó con todo lo que había comprobado. Decidió ir má s allá

sin tener en cuenta el bienestar de los monos Rheus. Los recluyó en espacios

cada vez má s pequeñ os en los que tan solo había bebida y comida. Así, podría

observar có mo se comportaban en absoluto aislamiento .

Muchos monos permanecieron meses encerrados en estas pequeñas jaulas,


algunos incluso años. Privados de todo estímulo social y sensorial, los monos

empezaron a mostrar alteraciones en su conducta fruto de todo este encierro.

Los monos que pasaron un añ o encerrados quedaron en estado catató nico. Se

mostraban pasivos e indiferentes a todo y a todos.

Cuando los monos encerrados llegaban a la edad adulta, no lograban


relacionarse con los demás de la forma correcta. No encontraban pareja, no

tenían ningú n tipo de necesidad por tener descendencia y, en algunas

ocasiones, su pasividad les hacía hasta dejar de comer y beber. Muchos

murieron.
Los monos hembras aú n tuvieron pero suerte, si cabe. Al llevar al extremo su

investigació n, Harlow se dio cuenta de que los monos hembras no lograban

quedarse embarazadas, ya que no tenían ningú n interé s en ello. Por eso las

obligó , en el “potro de las violaciones”, a ser fecundadas en contra de su

voluntad y de su interé s.

Para generar apego es necesario el


apego
El resultado fue completamente horrorizante. Las madres violadas se

desentendían completamente de las crías, las ignoraban, no les proporcionaban

alimento, en definitiva, no las querían. Tanto era así que muchas hasta las

mutilaban provocando que incluso que muriesen.

A pesar de que era tan solo un muñeco, un juguete, los monos lo consideraban su

madre y a ella acudían cuando la necesitaban.


Má s allá e verificar o no la teoría del apego de Bowlby, lo que dejó claro el

macabro experimento de Harlow fue que las necesidades de sus monos fueron

mucho má s allá de la obtenció n de alimento o de la posibilidad de descanso.

Para un desarrollo saludable, sus monos preferían cubrir antes esta necesidad

de “calor” que cubrir las necesidades nutricionales.

Por otro lado, en el laboratorio de Harlow también quedó claro la importancia

que tenían las primeras relaciones para el comportamiento de los monos en su


etapa adulta. Así, se vio que la privació n de una estimulació n social a edades

tempranas hizo que los monos dejaran de tener interé s por este tipo de

contacto en añ os posteriores y cuando sí se les daba la oportunidad de tenerlo.

La privación de cariño en los seres


humanos
Extrapolando estas conclusiones a los seres humanos, los niñ os que no han

recibido el afecto necesario de pequeñ os, que se han visto aislados, que han
sido rechazados, tendrá n serias dificultades para desarrollar relaciones

saludables. Una huella imborrable que dejaría carencias afectivas y una

necesidad de buscar que alguien les proporcione “a cualquier precio” lo que en

sus primeros añ os de vida no tuvieron. Hablamos de dependencia emocional,

por supuesto.

*Nota editorial: afortunadamente en la actualidad los requerimientos é ticos

que debe cumplir una investigació n, sea con personas o con animales, son

mucho má s estrictos y este experimento en ningú n caso hoy podría llevarse a

cabo. Desafortunadamente tampoco podemos reparar la tortura a la que fueron

sometidos estos animales, pero sí podemos hacer que su sufrimiento sea

honrado no olvidando lo que nos enseñ aron.


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https://lamenteesmaravillosa.com/el-experimento-de-harlow-y-su-teoria-del-apego/

El experimento de Harlow y la
privación materna
 Verificado Redactado por Isbelia Farias. Este artículo ha sido revisado, actualizado y verificado por
nuestro equipo de psicólogos por última vez el 29 abril 2021.
El experimento de Harlow y la privación materna causó mucha polémica
en sus inicios, pero, ahora se ha convertido en un referente para
comprender el apego en los seres humanos.

El psicólogo Harry Harlow quiso llevar a un laboratorio la teoría sobre


el apego y la privación maternal desarrollada por John Bowlby.
Tras la Segunda Guerra Mundial, fueron muchos los niños que quedaron
huérfanos y que deambulaban por las ciudades, sin ningún destino.

Así, había muchas personas que vivían en alcantarillas o en sótanos, sin


la protección de un padre o una madre.

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Este escenario fue perfecto para que el psicoanalista y psiquiatra Bowlby


desarrollara su teoría sobre la privación materna y el apego.

Para Bowlby, los recién nacidos necesitan desarrollar una relación


con un cuidador, para poder tener un desarrollo social y emocional
normal.

Así, el cariño materno se estimó como una condición


indispensable que los infantes necesitaban.
Pero, Harry Harlow quiso comprobarlo en un laboratorio.

Fue de este modo como se dio inicio al experimento de Harlow con


monos Rhesus, recién nacidos, los cuales fueron separados de sus
madres.

El experimento de Harlow, cruel y


controversial
El experimento de Harlow no dejó de ser cruel ni controversial, pues,
tomando en consideración que los monos tienen un aprendizaje similar al
ser los seres humanos, Harlow quiso hacer sus observaciones con esta
especie.

De modo que, en el año 1932 diseñó una colonia de Macacos Rhesus en


la que analizó el desarrollo de los mismos conforme iba pasando el
tiempo.

El objeto de su estudio era exponer a los monos en diferentes contextos


de afecto durante su desarrollo, para después analizar sus conductas y
su proceso de adaptación.

Lo que Harlow comprobó fue que, los monos pequeños que habían


sido criados sin sus madres, formaban un vínculo de apego con
cualquier tipo de objeto, como un trapo, por ejemplo.
Es decir, los monos parecían tener una necesidad psíquica y
biológica de dependencia.
De acuerdo con el investigador Suomi, Sthepen y Harry Harlow, en
su estudio sobre experiencias tempranas y psicopatología inducida
en monos Rhesus, a mayor restricción en el ambiente social temprano,
se daba una mayor deficiencia en el repertorio del comportamiento social
del mono.

Esto quiere decir que la crianza en aislamiento producía consecuencias


permanentes e irreversibles en la conducta social.

Las observaciones en el experimento de


Harlow
Aun cuando las necesidades básicas, como la limpieza y la alimentación,
estaban cubiertas, los monos manifestaban molestia cuando les retiraban
el objeto al cual se habían apegado.

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Por ello, en una jaula, se les colocó una madre de alambre que les
proporcionaba la comida en un biberón.

También, les colocaron en la jaula una madre artificial hecha con felpa, la
cual no tenía ningún alimento.

Lo primero en notarse fue que los monos estaban con la madre de


alambre solo para comer, pero el resto del tiempo estaban con la
madre de felpa, lo cual hacía creer que los monos encontraban en la
mamá de felpa el medio para obtener protección, cuidado y afecto.

Otro detalle impresionante fue que, cuando se introducían estímulos


amenazantes en la jaula, los monos iban con la madre de felpa para
encontrar cuidado.

Igualmente, se observó que un grupo de monos que había sido sacado


de la jaula donde habían crecido, al volver a introducirlos, ellos corrían
hacia la madre de felpa, denotando con ello cariño.
Todas estas observaciones permitieron concluir que para los monos era
más importante la madre que les daba cuidado y no la que
solamente les alimentaba.

Pero, este experimento llegó más lejos. Algunos monos fueron criados en
jaulas en las que no había ningún tipo de madre, ni real ni artificial, y
estos monos al ser insertados en jaulas con madres de felpa, solo
exploraban, pero no manifestaban ningún afecto ni interactuaban con
dicha figura de felpa.

Lo más llamativo de este experimento fue que, cuando a estos monos


que se criaron en solitario se les colocaba un estímulo amenazante, no
corrían a buscar protección en la madre de felpa, sino que corrían
desconsolados hacia un rincón.

Desde entonces, este experimento de Harlow se ha convertido en una


referencia para tratar de explicar el impacto que tiene la ausencia de la
figura materna en la infancia y la posibilidad de que los individuos, en
edades adultas, desarrollen conductas desadaptativas.

Bibliografía
 De la Teoría, P. I. H. 2. Precursores del apego: Spitz, Lorenz y
Harlow. 55.
 Lewin, K. (1935). Teoria de campo. Una dinámica teoría de
personalidad. Editorial McGraw Hill. Nueva York.
 Suomi, S. J., & Harlow, H. F. (1975). Experiencias tempranas y
psicopatología inducida en monos Rhesus. Revista
Latinoamericana de Psicología, 7(2), 205-229.
 Vasta, R. (2009). Psicología infantil. Barcelona: Ariel, 2001..

CategoríasCuriosidades de psicología, Psicología

 Isbelia Farias
  

Licenciada y Máster en filosofía (Universidad del Zulia), maestrante en


Orientación en Sexología (CIPPSV) su área está enfocada hacia el
bienestar y la sexualidad en la pareja. Posee certificación en coaching
(Universidad Autónoma de Barcelona), Fundamentos de la escritura
(Tecnológico de Monterrey), Sexualidad, mucho más que sexo
(Universidad de los Andes), Psicología Positiva (Universidad
Metropolitana de Caracas), diplomada en Logoterapia y Análisis
Existencial, Orientación de la Conducta y Psicología Forense.

https://www.psicoactiva.com/blog/experimento-de-harlow-y-privacion-materna/

El experimento de Harlow y la privación


materna: sustituyendo a la madre
Un curioso experimento con monos que nos da una
explicación a un fenómeno psicológico.

Adrián Triglia

Cuando se habla acerca de psicología, es posible que muchas


personas piensen en rasgos de personalidad, trastornos
mentales o sesgos cognitivos. En definitiva, elementos que
podemos relacionar con una sola persona: cada uno tiene su nivel de
inteligencia, la presencia o ausencia de un trastorno diagnosticado, o
una propensión a caer en ciertos engaños de la mente. Sin embargo,
hay un tema que también es muy abordado por la psicología: el modo
en el que las relaciones interpersonales nos cambian.

Los paradigmas imperantes en la primera mitad del siglo XX en


psicología, que eran la psicodinámica nacida con Sigmund Freud y el
conductismo defendido por B. F. Skinner, sostenían la idea de que el
fundamento del afecto entre las madres y sus hijos e hijas de corta
edad es la alimentación y, más concretamente, la lactancia. A su
modo, cada una de estas dos corrientes psicológicas tan distintas
entre sí en la mayoría de sus planteamientos proponían la misma idea:
que bebés y madres empezaban a involucrarse en conductas
afectivas gracias a la necesidad de los primeros de ser alimentados.
Justo después del nacimiento, el principal papel de las madres
consistía en proveer de alimento a su descendencia.

Sin embargo, los psicólogos John Bowlby y, más adelante, Harry


Harlow, asestaron un duro golpe contra esta teoría. Es gracias a ellos
que hoy sabemos que el afecto en su sentido más puro y literal es una
necesidad fundamental de los niños y niñas. En concreto, el
experimento con monos de Harry Harlow sobre la privación materna
es un ejemplo de esto.

El precedente: Bowlby y la teoría del apego


A mediados del siglo XX, un psiquiatra y psicólogo inglés
llamado John Bowlby realizó una serie de investigaciones
enmarcadas en lo que se conoce como teoría del apego. Esta es un
marco de debate en el que se exploran los fenómenos
psicológicos que están detrás de nuestra manera de establecer lazos
afectivos con otros seres, y en él tiene una especial importancia la
manera en la que los padres y madres se relacionan con sus bebés
durante los primeros meses de vida de este último.

El motivo de este interés por las primeras etapas de formación de


vínculos es simple: se asume que el modo en el que los pequeños
estrechan relaciones continuadas, próximas y con muestras de
afecto con otros influirá en su desarrollo hacia la adultez y tendrá un
impacto, posiblemente de por vida, en varias de sus características
psicológicas.

Las investigaciones de Bowlby


A través de varios estudios, John Bowlby concluyó que el hecho de
que cada bebé disponga de manera regular del cariño materno es
una de las necesidades más importantes de cara a su correcto
crecimiento.

En parte, esto se basaba en sus creencias: Bowlby adoptó


un enfoque evolucionista, y defendía la idea de que tanto en las
madres como en los recién nacidos se expresan unos genes
especialmente seleccionados para hacer que ambos formen un fuerte
vínculo emocional. Es decir, creía que el establecimiento del apego
maternal estaba programado genéticamente, o al menos una parte de
este. Además, sostuvo que el vínculo más fuerte que toda persona
puede llegar a establecer es el que se basa en la relación que tuvo
con su madre durante los primeros años de vida.

Este fenómeno, al que dio a llamar monotropía, no se llegaba a


consolidar si este intercambio de gestos afectuosos acompañado de
contacto físico (clásicamente, durante la alimentación en la lactancia)
se daba una vez cumplido el segundo año de vida del bebé, y no
antes. Es decir, que la privación materna, la ausencia de un contacto
regular con una madre que proporcionase afecto durante los primeros
meses de vida, resultaba muy perjudicial por ir en contra de aquello
para lo que nuestra genética nos habría programado.

¿En qué consistieron estos estudios?


Bowlby también se apoyó en datos empíricos. En este sentido,
encontró algunos datos que reforzaban su teoría. Por ejemplo, a
través de una investigación encargada por la Organización Mundial de
la Salud acerca de los niños y niñas separados de sus familias a
causa de la Segunda Guerra Mundial, Bowlby encontró indicios
significativos de que los jóvenes que habían experimentado privación
materna por vivir en orfanatos tendían a presentar retraso
intelectual y problemas para gestionar exitosamente tanto sus
emociones como las situaciones en las que debían relacionarse con
otras personas.

En una investigación similar, observó que entre los niños que habían
estado recluidos durante varios meses en un sanatorio para tratar su
tuberculosis antes de cumplir los 4 años, tenían una actitud
marcadamente pasiva y montaban en cólera con mucha más
facilidad que el resto de jóvenes.

A partir de ese punto, Bowlby siguió encontrando datos que


reforzaban su teoría. Llegó a la conclusión de que la privación materna
tendía a generar en los jóvenes un cuadro clínico caracterizado por el
desapego emocional hacia las otras personas. Las personas que no
habían podido formar un lazo de apego íntimo con sus madres durante
sus primeros años eran incapaces de empatizar con los demás,
porque no habían tenido la oportunidad de conectar
emocionalmente con alguien durante la etapa en la que habían
sido sensibles a este tipo de aprendizaje.
Harry Harlow y el experimento con monos
Rhesus

Harry Harlow fue un psicólogo estadounidense que durante los años


60 se propuso estudiar en el laboratorio la teoría del apego y de la
privación maternal de Bowlby. Para ello, realizó un experimento
con monos Rhesus que bajo los estándares éticos actuales sería
irrealizable por la crueldad que involucraba.

Lo que Harlow hizo fue, básicamente, separar a algunas crías de


macaco de sus madres y observar de qué manera se expresaba
su privación maternal. Pero no se limitó a observar pasivamente,
sino que introdujo en esta investigación un elemento con el que sería
más fácil saber lo que sentían las crías de macaco. Este elemento era
el dilema de elegir entre algo parecido al contacto físico relacionado
con el afecto y la calidez, o la comida.

Sustituyendo a la madre
Harlow introdujo a estas crías dentro de jaulas, espacio que debían
compartir con dos artefactos. Uno de ellos era una estructura de
alambre con un biberón lleno incorporado, y la otra era una figura
similar a un macaco adulto, recubierto con felpa suave, pero sin
biberón. Ambos objetos, a su manera, simulaban ser una madre,
aunque la naturaleza de lo que le podían ofrecer a la cría era muy
diferente.

De este modo, Harlow quería poner a prueba no solo las ideas de


Bowlby, sino también una hipótesis diferente: la del amor condicional.
Según esta última, las crías se relacionan con sus madres
básicamente por el alimento que les proporcionan, que objetivamente
es el recurso con mayor utilidad a corto plazo desde una óptica
racional y "economicista".

Lo que se descubrió
El resultado le dio la razón a Bowlby. Las crías mostraban una clara
tendencia a estar aferrados al muñeco de felpa, a pesar de no
proporcionar comida. El apego hacia este objeto era mucho más
notorio que el que profesaban hacia la estructura con el biberón, lo
cual iba a favor de la idea de que es el vínculo íntimo entre madres y
crías lo realmente importante, y no el simple alimento.

De hecho, esta relación se notaba incluso en el modo en el que las


crías exploraban el entorno. El muñeco con felpa parecía proporcionar
una sensación de seguridad que resultaba determinante para que los
pequeños macacos se decidiesen a emprender ciertas tareas por
propia iniciativa e incluso se abrazaban con mayor fuerza a este
cuando tenían miedo. En los momentos en los que se introducía
algún cambio en el entorno que generaba estrés, las crías corrían a
abrazar el muñeco suave. Y, cuando se separaba a los animales de
este artefacto de felpa, mostraban signos de desesperación y miedo,
gritando y buscando todo el rato a la figura protectora. Cuando se
volvía a poner al muñeco de felpa a su alcance, se recuperaban,
aunque permanecían a la defensiva por si volvían a perder de vista a
esta madre artificial.

Provocando el aislamiento en los monos


El experimento del muñeco de felpa y el biberón era de una moralidad
dudosa, pero, Harlow fue más allá al empeorar las condiciones de vida
de algunos macacos. Lo hizo recluyendo a crías de esta especie
animal en espacios cerrados, manteniéndolas aisladas de cualquier
tipo de estímulo social o, en general, sensorial.

En estas jaulas de aislamiento solo había un bebedero, un comedero,


que era una deconstrucción total del concepto de "madre" según
conductistas y freudianos. Además, en este espacio se había
incorporado un espejo gracias al cual se podía ver lo que hacía el
macaco pero el macaco no podía ver a sus observadores. Algunos de
estos monos permanecieron en este aislamiento sensorial durante un
mes, mientras que otros se quedaron en su jaula durante varios
meses; algunos, hasta un año.
Los monos expuestos a este tipo de experiencias ya presentaban
evidentes alteraciones en su manera de comportarse después de
haber pasado 30 días en la jaula, pero los que permanecieron un año
completo quedaban en un estado de pasividad total (relacionada con
la catatonia) e indiferencia hacia los demás del que no se
recuperaban. La gran mayoría terminaron desarrollando problemas de
sociabilidad y apego al llegar a la etapa adulta, no se interesaban en
encontrar pareja o tener descendencia, algunos ni siquiera comían y
terminaron muriendo.

Madres negligentes... o peor aún


Cuando Harry Harlow decidió estudiar el comportamiento maternal de
los macacos a los que se había sometido a aislamiento, se encontró
con el problema de que estos monos hembra no llegaban a quedar
embarazadas. Para ello utilizó una estructura ("el potro de las
violaciones") en las que las hembras quedaban fijadas con correas,
obligándolas a ser fecundadas.

Las observaciones posteriores mostraron que estas hembras no solo


no realizaban las tareas típicas de una madre de su especie,
ignorando a sus crías durante la mayor parte del tiempo, sino que en
ocasiones llegaban a mutilar a sus crías. Todo esto, en principio, a
causa de la privación maternal, pero también por el aislamiento social,
durante los primeros meses de vida.

Conclusiones: la importancia del apego


Tanto las investigaciones de John Bowlby como los experimentos de
Harry Harlow son muy tenidos en cuenta actualmente, a pesar de que
los segundos son, también, un caso de clara tortura hacia animales,
y por sus implicaciones éticas han recibido fuertes críticas.
Ambas experiencias condujeron a ideas similares: los efectos de la
ausencia de interacciones sociales que vayan más allá de las
necesidades biológicas más inmediatas y que estén vinculadas a la
conducta afectiva durante las primeras etapas de la vida acostumbran
a dejar una huella muy seria y difícil de borrar en la vida adulta.
 Tópicos

Infancia

Familia

Animales

Ciencia e investigaciones

Adrián Triglia
Psicólogo | Director Editorial de Psicología y Mente
Barcelona

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Adrián Triglia (Barcelona, 1988) es Graduado en Psicología por la Universitat de


Barcelona y licenciado en Publicidad por la misma institución. Actualmente está
cursando el Máster en Técnicas de Investigación Social Aplicada por la UAB/UB.
Es cofundador y Redactor Jefe de la web Psicología y Mente, la mayor comunidad en el
ámbito de la psicología y las neurociencias.
Autor de dos libros de divulgación científica:

 «Psicológicamente hablando: un recorrido por las maravillas de la mente»,


de Ediciones Paidós.
 «¿Qué es la inteligencia? Del CI a las inteligencias múltiples», de la colección
Neurociencia & Psicología de El País y con la editorial EMSE EDAPP.

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Harry Harlow
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Harry Harlow

Información personal

Nombre de
Harry Frederick Harlow 
nacimiento

Nacimiento 31 de octubre de 1905 
Fairfield (Iowa, Estados Unidos) 

Fallecimiento 6 de diciembre de 1981   (76 años)


Tucson (Estados Unidos) 

Nacionalidad Estadounidense
Familia

Clara Mears (m. 1932–1946)


Cónyuge
Margaret Kuenne Harlow (m. 1946–1971)
Clara Mears (m. 1972–1981)

Educación

Educación Doctor en Filosofía 

Educado en Reed College


Universidad Stanford (Ph.D.; hasta 1930) 

Supervisor
Lewis Terman 
doctoral

Información profesional

Ocupación Psicólogo y profesor universitario 

Área Psicología del desarrollo 

Empleador Universidad de Wisconsin-Madison 

Estudiantes
Abraham Maslow 
doctorales

Miembro de Asociación Estadounidense de Psicología


Academia Estadounidense de las Artes y
las Ciencias
Academia Nacional de Ciencias de los
Estados Unidos 

Distinciones Howard Crosby Warren Medal (1956)


APA Award for Distinguished Scientific
Contributions to Psychology (1960)
Medalla Nacional de Ciencia (1967) 

[editar datos en Wikidata]

Harry Frederick Harlow (Fairfield, Iowa, Estados Unidos; 31 de


octubre de 1905 - Tucson, Arizona; 6 de diciembre de 1981) fue
un psicólogo estadounidense mejor conocido por sus experimentos de
separación materna, necesidades de dependencia y aislamiento
social en monos rhesus, que manifestaron la importancia del cuidado y el
compañerismo para el desarrollo social y cognitivo. 12 Realizó la mayor parte de
su investigación en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde el psicólogo
humanista Abraham Maslow trabajó con él durante un corto período de tiempo.

El sujeto mono se acerca a la madre sustituta de tela en la prueba de miedo.

Los experimentos de Harlow fueron controvertidos; incluyeron la creación de


madres sustitutas inanimadas para los bebés rhesus a partir de alambre y lana.
Cada niño se apegaba a su madre en particular, reconociendo su rostro único y
prefiriéndolo por encima de los demás.12 A continuación, Harlow decidió
investigar si los bebés tenían preferencia por madres desnudas o cubiertas de
tela. Para este experimento, presentó a los bebés una "madre" vestida y una
"madre" de alambre bajo dos condiciones. En una situación, la madre de
alambre sostenía un biberón con comida y la madre de tela no tenía comida. 12
En la otra situación, la madre de tela sostenía el biberón y la madre de alambre
no tenía nada.1 También más adelante en su carrera, cultivó monos bebés en
cámaras de aislamiento durante hasta 24 meses, de los cuales emergieron
intensamente perturbados. Algunos investigadores citan los experimentos
como un factor en el surgimiento del movimiento de liberación animal en los
Estados Unidos.3 Una encuesta de Review of General Psychology, publicada
en 2002, clasificó a Harlow como el 26º psicólogo más citado del siglo XX. 4

Índice

 1Biografía
 2Estudios de monos
o 2.1Aislamiento parcial y total de monos bebés
o 2.2Pozo de desesperación
 3Crítica
 4Representación teatral
 5Línea de tiempo
 6Artículos iniciales
 7Referencias
 8Lecturas adicionales
 9Enlaces externos

Biografía[editar]
Harry Harlow nació el 31 de octubre de 1905. Era hijo de Mabel Rock y Alonzo
Harlow Israel. Nació y se crio en Fairfield, Iowa, como el tercero de cuatro
hermanos.5 Después de un año en Reed College en Portland, Oregon, obtuvo
la admisión a la Universidad de Stanford a través de una prueba de aptitud
especial. Después de un semestre como estudiante de inglés con calificaciones
casi desastrosas, se declaró a sí mismo como un estudiante de psicología. 6
Harlow asistió a Stanford en 1924, y posteriormente se convirtió en un
estudiante de posgrado en psicología, trabajando directamente con Calvin
Perry Stone, un conocido conductista animal, y Walter Richard Miles, un
experto en visión, todos supervisados por Lewis Terman.5 Estudió en gran
medida con Terman, el desarrollador de la prueba de CI de Alfred Binet, y
Terman ayudó a dar forma al futuro de Harlow. Después de recibir un
doctorado en 1930, cambió su nombre de Israel a Harlow. 7 El cambio se hizo a
instancias de Terman por temor a las consecuencias negativas de tener un
apellido aparentemente judío, a pesar de que su familia no era judía. 5
Inmediatamente después de completar su tesis doctoral aceptó una cátedra en
la Universidad de Wisconsin-Madison aunque no logró convencer al
Departamento de Psicología de que le proporcionara un espacio de laboratorio
adecuado. Como resultado adquirió un edificio vacío en la calle de la
Universidad y, con la ayuda de sus estudiantes graduados, renovó el edificio en
lo que más tarde se conocería como el Laboratorio de Primates, 8 uno de los
primeros de su tipo en el mundo. Bajo la dirección de Harlow, se convirtió en un
lugar de investigación de vanguardia en el que unos 40 estudiantes obtuvieron
sus doctorados.
Harlow recibió numerosos premios y honores, incluida la Medalla Howard
Crosby Warren (1956), la Medalla Nacional de Ciencias (1967) y la Medalla de
Oro de la Fundación Psicológica Estadounidense (1973). Se desempeñó como
jefe de la rama de Investigación de Recursos Humanos del Departamento del
Ejército de 1950 a 1952, jefe de la División de Antropología y Psicología del
Consejo Nacional de Investigación de 1952 a 1955, consultor del Panel Asesor
Científico del Ejército y presidente de la Asociación Americana de Psicología de
1958 a 1959.
Luego se casó con su primera esposa, Clara Mears, en 1932, la cuál era una
de los estudiantes selectos con un coeficiente intelectual superior a 150 a quien
Terman estudió en Stanford, Clara fue estudiante de Harlow antes de
involucrarse románticamente con él. La pareja tuvo dos hijos juntos (Robert y
Richard). Harlow y Mears se divorciaron en 1946. Ese mismo año, Harlow se
casó con la psicóloga infantil Margaret Kennedy. Tuvieron dos hijos juntos,
Pamela y Jonathan. Margaret murió el 11 de agosto de 1971, después de una
prolongada lucha contra el cáncer, que le habían diagnosticado en 1967. 9 Su
muerte llevó a Harlow a la depresión, por lo que fue tratado con terapia
electroconvulsiva.10 En marzo de 1972 se volvió a casar con Clara Mears. La
pareja vivió junta en Tucson, Arizona hasta la muerte de Harlow en 1981.8
Estudios de monos[editar]
Harlow llegó a la Universidad de Wisconsin-Madison en 1930 después de
obtener su doctorado bajo la dirección de varios investigadores distinguidos,
incluidos Calvin Stone y Lewis Terman, en la Universidad de Stanford.
Comenzó su carrera con la investigación de primates no humanos. Trabajó con
los primates en el zoológico Henry Vilas, donde desarrolló el Aparato de prueba
general de Wisconsin (WGTA) para estudiar el aprendizaje, la cognición y la
memoria. Fue a través de estos estudios que Harlow descubrió que los monos
con los que trabajaba estaban desarrollando estrategias para sus pruebas. Lo
que más tarde se conocería como conjuntos de aprendizaje, Harlow lo
describió como "aprender a aprender".1112

Harlow utilizó exclusivamente macacos rhesus en sus experimentos.

Para estudiar el desarrollo de estos conjuntos de aprendizaje necesitaba


acceso a primates en desarrollo, por lo que estableció una colonia reproductora
de macacos rhesus en 1932. Debido a la naturaleza de su estudio necesitaba
acceso regular a primates bebés y por lo tanto eligió criar en una guardería, en
lugar de con sus madres protectoras.12 Esta técnica alternativa de crianza,
también llamada privación materna, es muy controvertida hasta el día de hoy y
se utiliza en variantes como un modelo de adversidad en la vida temprana en
primates.

Madre sustituta de tela y alambre de "naturaleza del amor".


La investigación y el cuidado de los monos rhesus bebés inspiraron aún más a
Harlow y, en última instancia, lo llevaron a algunos de sus experimentos más
conocidos: el uso de madres sustitutas. Aunque Harlow, sus estudiantes,
contemporáneos y asociados pronto aprendieron cómo cuidar las necesidades
físicas de sus monos bebés, los bebés criados en la guardería siguieron siendo
muy diferentes de sus compañeros criados por madres. Psicológicamente
hablando, estos bebés eran un poco extraños: eran solitarios, tenían claros
déficits sociales y se aferraban a sus pañales de tela. 12 Al mismo tiempo en la
configuración inversa, los bebés que habían crecido solo con una madre y sin
compañeros de juego mostraban signos de miedo o agresividad. 13
Al notar su apego a la suave tela de sus pañales y los cambios psicológicos
que se correlacionaban con la ausencia de una figura materna, Harlow buscó
investigar el vínculo madre-hijo.12 Esta relación estuvo bajo constante escrutinio
a principios del siglo XX, cuando Burrhus Frederic Skinner y los conductistas se
enfrentaron a John Bowlby en una discusión sobre la importancia de la madre
en el desarrollo del niño, la naturaleza de su relación y el impacto de la
actividad física, contacto entre madre e hijo.
Los estudios fueron motivados por el estudio e informe de John Bowlby
patrocinado por la Organización Mundial de la Salud Cuidado materno y salud
mental en 1950, en el que revisó estudios previos sobre los efectos de la
institucionalización en el desarrollo infantil y la angustia que experimentan los
niños cuando se separan las madres de sus hijos. 1415
En 1953, su colega James Robertson produjo un documental corto y
controvertido, titulado Un niño de dos años va al hospital, que demuestra los
efectos casi inmediatos de la separación materna. 16 El informe de Bowlby, junto
con la película de Robertson, demostró la importancia del cuidador principal en
el desarrollo de primates humanos y no humanos.
Bowlby restó importancia al papel de la madre en la alimentación como base
para el desarrollo de una relación sólida entre madre e hijo, pero sus
conclusiones generaron mucho debate. Fue el debate sobre las razones detrás
de la demostrada necesidad de cuidados maternos lo que Harlow abordó en
sus estudios con las madres sustitutas. El contacto físico con los bebés se
consideró perjudicial para su desarrollo, y esta visión dio lugar a guarderías
estériles y sin contacto en todo el país. Bowlby no estuvo de acuerdo, alegando
que la madre proporciona mucho más que comida al bebé, incluido un vínculo
único que influye positivamente en el desarrollo y la salud mental del niño.
Para investigar el debate, Harlow creó madres sustitutas inanimadas para los
bebés rhesus a partir de alambre y madera.12 Cada bebé se apegaba a su
madre particular, reconociendo su rostro único y prefiriéndolo por encima de
todos los demás. A continuación, Harlow decidió investigar si los bebés tenían
preferencia por madres desnudas o cubiertas de tela. Para este experimento,
presentó a los bebés una madre vestida y una madre de alambre bajo dos
condiciones. En una situación, la madre de alambre sostenía un biberón con
comida y la madre de tela no tenía comida. En la otra situación, la madre de
tela sostenía el biberón y la madre de alambre no tenía nada. 12
De manera abrumadora, los macacos bebés prefirieron pasar su tiempo
aferrados a la madre de tela.12 Incluso cuando solo la madre de alambre podía
proporcionarle alimento, los monos la visitaban solo para alimentarse. Harlow
concluyó que había mucho más en la relación madre-hijo que la leche y que
esta "comodidad de contacto" era esencial para el desarrollo psicológico y la
salud de los monos bebés y los niños. Fue esta investigación la que brindó un
fuerte apoyo empírico a las afirmaciones de Bowlby sobre la importancia del
amor y la interacción madre-hijo.
Experimentos sucesivos concluyeron que los bebés utilizaban a la madre
sustituta como base para la exploración y una fuente de consuelo y protección
en situaciones novedosas e incluso aterradoras.17 En un experimento
llamado prueba de campo abierto se colocó a un bebé en un entorno novedoso
con objetos novedosos. Cuando la madre sustituta del bebé estuvo presente,
se aferró a ella, pero luego comenzó a aventurarse a explorar. Si estaba
asustado el bebé corrió hacia la madre sustituta y se aferró a ella por un tiempo
antes de aventurarse nuevamente. Sin la presencia de la madre sustituta, los
monos estaban paralizados por el miedo, acurrucados en una bola y
chupándose el pulgar.17
En la prueba del miedo a los bebés se les presentó un estímulo aterrador, a
menudo un osito de peluche que hacía ruido. 17 Sin la madre, los bebés se
acobardaron y evitaron el objeto. Sin embargo cuando la madre sustituta
estaba presente el bebé no mostraba grandes respuestas de miedo y con
frecuencia contactaba con el dispositivo, lo exploraba y lo atacaba.
Otro estudio analizó los efectos diferenciados de haber sido criado solo con
una madre de alambre o una madre de tela. 17 Ambos grupos aumentaron de
peso a la misma velocidad, pero los monos criados en una madre de alambre
tenían heces más blandas y problemas para digerir la leche, con frecuencia
sufrían de diarrea. La interpretación de Harlow de este comportamiento, que
todavía es ampliamente aceptado, fue que la falta de comodidad de contacto
es psicológicamente estresante para los monos y los problemas digestivos son
una manifestación fisiológica de ese estrés.17
La importancia de estos hallazgos es que contradecían tanto el consejo
pedagógico tradicional de limitar o evitar el contacto corporal en un intento de
evitar malcriar a los niños, como la insistencia de la escuela de psicología
conductista predominante en que las emociones eran insignificantes. Se
pensaba que la alimentación era el factor más importante en la formación de un
vínculo madre-hijo. Sin embargo Harlow concluyó que la lactancia fortalecía el
vínculo madre-hijo debido al contacto corporal íntimo que proporcionaba.
Describió sus experimentos como un estudio del amor. También creía que la
comodidad del contacto podía ser proporcionada por la madre o el padre.
Aunque ampliamente aceptada ahora, esta idea fue revolucionaria en ese
momento al provocar pensamientos y valores relacionados con los estudios del
amor.18
Algunos de los experimentos finales de Harlow exploraron la privación social en
la búsqueda de crear un modelo animal para el estudio de la depresión. Este
estudio es el más controvertido e involucró el aislamiento de macacos lactantes
y juveniles durante varios períodos de tiempo. Los monos aislados mostraron
deficiencias sociales cuando fueron introducidos o reintroducidos en un grupo
de compañeros. Parecían inseguros de cómo interactuar con sus congéneres y
en su mayoría, permanecían separados del grupo, lo que demuestra la
importancia de la interacción social y los estímulos para formar la capacidad de
interactuar con sus congéneres en los monos en desarrollo y,
comparativamente, en los niños.
Los críticos de la investigación de Harlow han observado que el apego es una
cuestión de supervivencia en los monos rhesus jóvenes, pero no en los
humanos, y han sugerido que sus conclusiones, cuando se aplican a los
humanos, sobrestiman la importancia de la comodidad del contacto y
subestiman la importancia de la enfermería. 19
Harlow informó por primera vez los resultados de estos experimentos en "La
naturaleza del amor", el título de su discurso en la sexagésima sexta
Convención Anual de la Asociación Estadounidense de Psicología en
Washington, D. C., el 31 de agosto de 1958.20
Aislamiento parcial y total de monos bebés[editar]
A partir de 1959, Harlow y sus estudiantes comenzaron a publicar sus
observaciones sobre los efectos del aislamiento social parcial y total. El
aislamiento parcial implicaba criar monos en jaulas de alambre desnudo que
les permitían ver, oler y oír a otros monos, pero no les brindaba ninguna
oportunidad de contacto físico. El aislamiento social total implicaba la cría de
monos en cámaras de aislamiento que impedían todo contacto con otros
monos.
Harlow y col. informaron que el aislamiento parcial resultó en diversas
anomalías, como mirar en blanco, dar vueltas repetitivas estereotipadas en sus
jaulas y automutilarse. Luego, estos monos fueron observados en varios
entornos. Para el estudio, algunos de los monos se mantuvieron en aislamiento
solitario durante 15 años.21
En los experimentos de aislamiento total, los monos bebés se quedarían solos
durante tres, seis, 12 o 242223 meses de "privación social total". Los
experimentos produjeron monos que estaban gravemente perturbados
psicológicamente.
Harlow escribió:
Ningún mono ha muerto durante el aislamiento. Sin embargo, cuando
inicialmente se separan del aislamiento social total, generalmente entran en un
estado de shock emocional, caracterizado por ... autismo aferrándose a sí
mismos y meciéndose. Uno de los seis monos aislados durante 3 meses se
negó a comer después de la liberación y murió 5 días después. El informe de la
autopsia atribuyó la muerte a la anorexia emocional. ... Los efectos de 6 meses
de aislamiento social total fueron tan devastadores y debilitantes que habíamos
asumido inicialmente que 12 meses de aislamiento no producirían ninguna
disminución adicional. Esta suposición resultó ser falsa; 12 meses de
aislamiento casi destruyeron socialmente a los animales ... 8
Harlow intentó reintegrar a los monos que habían estado aislados durante seis
meses colocándolos con monos que habían sido criados normalmente. 1224 Los
intentos de rehabilitación tuvieron un éxito limitado. Harlow escribió que el
aislamiento social total durante los primeros seis meses de vida produjo
"graves déficits en prácticamente todos los aspectos del comportamiento
social".25 Los aislamientos expuestos a monos de la misma edad que fueron
criados normalmente "lograron sólo una recuperación limitada de respuestas
sociales simples".  Algunas madres de monos criadas en aislamiento
exhibieron "un comportamiento materno aceptable cuando se les obligó a
aceptar el contacto con el bebé durante un período de meses, pero no
mostraron más recuperación". Los aislamientos dados a las madres sustitutas
desarrollaron "patrones interactivos burdos entre ellas". 25 En contraposición a
esto, cuando los aislados de seis meses se expusieron a monos más jóvenes
de tres meses, lograron "una recuperación social esencialmente completa para
todas las situaciones probadas".2627 Los hallazgos fueron confirmados por otros
investigadores, quienes no encontraron diferencias entre los receptores de
terapia de pares y los bebés criados por madres, pero encontraron que los
sustitutos artificiales tenían muy poco efecto. 28
Desde el trabajo pionero de Harlow en la investigación del tacto en desarrollo,
un trabajo reciente en ratas ha encontrado evidencia de que el tacto durante la
infancia resultó en una disminución de los corticosteroides, una hormona
esteroide involucrada en el estrés, y un aumento de los receptores de
glucocorticoides en muchas regiones del cerebro. 29 Schanberg y Field
encontraron que incluso la interrupción a corto plazo de la interacción madre-
cría en ratas afectó notablemente a varios procesos bioquímicos en la cría en
desarrollo: una reducción en la actividad de la ornitina descarboxilasa (ODC),
un índice sensible de crecimiento y diferenciación celular; una reducción de la
hormona del crecimientoliberación (en todos los órganos del cuerpo, incluidos
el corazón y el hígado, y en todo el cerebro, incluidos el cerebro, el cerebelo y
el tronco encefálico); un aumento en la secreción de corticosterona ; y la
respuesta de ODC tisular suprimida a la hormona del crecimiento
administrada.30 Además, se encontró que los animales privados del tacto tienen
sistemas inmunes debilitados. Los investigadores han medido una relación
directa y positiva entre la cantidad de contacto y acicalamiento que recibe un
mono bebé durante sus primeros seis meses de vida y su capacidad para
producir títulos de anticuerpos (IgG e IgM) en respuesta a una prueba de
exposición de anticuerpos (tétanos) a poco más de un año de edad. 31 Al tratar
de identificar un mecanismo para la "inmunología del tacto", algunos
investigadores señalan las modulaciones de la excitación y la actividad
hormonal del SNC asociada. La privación del tacto puede provocar la
activación del sistema pituitario-suprarrenal inducida por el estrés , que a su
vez conduce a un aumento del cortisol plasmático y de la hormona
adrenocorticotrópica. Asimismo, los investigadores sugieren que la
estimulación regular y "natural" de la piel puede moderar estas respuestas
pituitaria-suprarrenales de una manera positiva y saludable. 32
Pozo de desesperación[editar]
Harlow era bien conocido por negarse a utilizar la terminología convencional,
eligiendo en cambio términos deliberadamente escandalosos para el aparato
experimental que ideó. Esto vino de un conflicto temprano con el
establecimiento psicológico convencional en el que Harlow usó el término
"amor" en lugar del término popular y arcaicamente correcto, "apego". Dichos
términos y dispositivos respectivos incluían un dispositivo de apareamiento
forzado que él llamó "perchero de violación", dispositivos atormentadores de
madres sustitutas que llamó "doncellas de hierro", y una cámara de aislamiento
que llamó el "pozo de la desesperación", desarrollada por él y un graduado.
estudiante, Stephen Suomi.
En el último de estos dispositivos, llamado alternativamente el "pozo de la
desesperación", se dejaba a los monos bebés solos en la oscuridad hasta por
un año desde su nacimiento, o se los separaba repetidamente de sus
compañeros y se los aislaba en la cámara. Estos procedimientos produjeron
rápidamente monos que estaban gravemente perturbados psicológicamente y
se utilizaron como modelos de depresión humana. 33
Harlow intentó rehabilitar monos que habían sido sometidos a diversos grados
de aislamiento utilizando diversas formas de terapia. "En nuestro estudio de la
psicopatología, comenzamos como sádicos tratando de producir
anormalidades. Hoy, somos psiquiatras tratando de alcanzar la normalidad y la
ecuanimidad".34

Crítica[editar]
Muchos de los experimentos de Harlow ahora se consideran poco éticos, tanto
por su naturaleza como por las descripciones de Harlow, y ambos
contribuyeron a una mayor conciencia sobre el tratamiento de los animales de
laboratorio y ayudaron a impulsar la creación de las regulaciones éticas
actuales. A los monos del experimento se les privó del afecto materno, lo que
podría conducir a lo que ahora se conoce como trastornos de pánico.35 El
profesor de la Universidad de Washington, Gene Sackett, uno de los
estudiantes de doctorado de Harlow, afirmó que los experimentos de su
profesor proporcionaron el ímpetu para el movimiento de liberación animal en
los Estados Unidos.3
William Mason, otro de los estudiantes de Harlow que continuó realizando
experimentos de privación después de salir de Wisconsin, 36 ha dicho que
Harlow "mantuvo esto hasta el punto en que para mucha gente estaba claro
que el trabajo realmente violaba las sensibilidades ordinarias, que cualquiera
con el respeto por la vida o la gente lo encontraría ofensivo. Es como si él se
sentara y dijera: "Solo voy a estar unos diez años más. Lo que me gustaría
hacer, entonces, es dejar un gran lío atrás". ' Si ese era su objetivo, hizo un
trabajo perfecto ".
Stephen Suomi, un exalumno de Harlow que ahora realiza experimentos de
privación materna con monos en los Institutos Nacionales de Salud , ha sido
criticado por PETA y miembros del Congreso de los Estados Unidos. 37
Otro de los estudiantes de Harlow, Leonard Rosenblum, también llevó a cabo
experimentos de privación materna con monos macacos de capota y coleta, y
otras investigaciones, que implicaban exponer a los monos a combinaciones de
privación materna-droga en un intento de "modelar" el trastorno de pánico
humano. La investigación de Rosenblum y sus justificaciones también han sido
criticadas.35

Representación teatral[editar]
Una obra de teatro, The Harry Harlow Project, basada en la vida y obra de
Harlow, ha sido producida en Victoria y representada a nivel nacional en
Australia.38
Línea de tiempo[editar]
Año Evento

1905 Nacido el 31 de octubre en Fairfield, Iowa Hijo de Alonzo y Mabel (Rock) Israel

Personal de la Universidad de Wisconsin – Madison


1930–44
Casado con Clara Mears

1939-
Miembro Carnegie de Antropología de la Universidad de Columbia
1940

1944-
Profesor investigador de psicología George Cary Comstock
1974

1946 Divorciada clara mears

1948 Casado con Margaret Kuenne

1947-
Presidente, Asociación Psicológica del Medio Oeste
1948

Presidente de la División de Psicología Experimental, Asociación Americana de


1950–51
Psicología

Jefe de la Subdivisión de Investigación de Recursos Humanos, Departamento del


1950–52
Ejército

1953-
Jefe de la División de Antropología y Psicología, Consejo Nacional de Investigaciones
1955

Medalla Howard Crosby Warren por contribuciones destacadas al campo de la


1956
psicología experimental

1956-
Director de Primate Lab, Universidad de Wisconsin
1974

1958-
Presidente, Asociación Americana de Psicología
1959

1959-
Conferencista Nacional Sigma Xi
1965

1960 Premio al Psicólogo Distinguido,


Profesor de Mensajería de la Asociación Estadounidense de Psicología en la Universidad
de Cornell

1961-
Director del Centro Regional de Investigación de Primates
1971

1964- Presidente de la División de Psicología Comparada y Fisiológica, Asociación Americana


1965 de Psicología

1967 Medalla Nacional de Ciencias

1970 Muerte de su esposa, Margaret

Harris Lecturer en Northwestern University se


1971
volvió a casar con Clara Mears

Martin Rehfuss Conferencista en Jefferson Medical College


1972
Medalla de oro de la American Psychological Foundation Premio anual de la Sociedad
para el Estudio Científico de la Sexualidad

1974 Profesor investigador honorario de psicología de la Universidad de Arizona (Tucson)

1975 Premio Von Gieson del Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York

1976 Premio internacional de la Fundación Científica Kittay

1981 Murió el 6 de diciembre

Artículos iniciales[editar]
 El efecto de grandes lesiones corticales sobre el comportamiento aprendido en
monos. Ciencia . 1950.
 Retención de respuestas tardías y competencia en problemas de rarezas por
monos con ablaciones preoccipitales. Soy J Psychol . 1951.
 Discriminación de aprendizaje por monos normales y operados por el
cerebro. J Genet Psychol . 1952.
 Tamaño del incentivo, privación de alimentos y preferencia alimentaria. J Comp
Physiol Psychol . 1953.
 Efecto de la implantación cortical de cobalto radiactivo sobre el comportamiento
aprendido de los monos rhesus. J Comp Physiol Psychol . 1955.
 Los efectos de dosis repetidas de radiación en todo el cuerpo x sobre la
motivación y el aprendizaje en monos rhesus. J Comp Physiol Psychol . 1956.
 Los tristes: Estudios en depresión "Psicología Hoy". 1971

Referencias[editar]
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36. ↑ Alekseenko, I. F. (1975-09). «[Fractional identification of proteins of erythrocyte
hemolysate subjected to disc electrophoresis in polyacrylamide gel]». Zdravookhranenie
Kirgizii (5): 35-36. ISSN 0132-8867. PMID 1939. Consultado el 26 de mayo de 2021.
37. ↑ «Questions raised about mental health studies on baby monkeys at NIH
labs». www.cbsnews.com (en inglés estadounidense). Consultado el 26 de mayo de 2021.
38. ↑ «The Harry Harlow project». The Age (en inglés). 30 de noviembre de 2009.
Consultado el 26 de mayo de 2021.

Lecturas adicionales[editar]
 Harlow, Harry (1958). «The nature of love». American Psychologist 13 (12):
673-685. doi:10.1037/h0047884.
 Harry Harlow: Monkey Love Experiments – Adoption History
 Harry Harlow – A Science Odyssey: People and Experiments
 Harlow (July 1965). «Total social isolation in monkeys». Proc Natl Acad Sci U S
A 54 (1): 90-
97. Bibcode:1965PNAS...54...90H. PMC 285801. PMID 4955132. doi:10.1073/pnas.54.1.9
0.
 Harry Harrow's Studies – YouTube mix playlist of 11 video documentaries
 "A History of Primate Experimentation at the University of Wisconsin, Madison".
 Blum, Deborah. Love at Goon Park: Harry Harlow and the Science of Affection.
Perseus Publishing, 2002. ISBN 0-7382-0278-9
 Monkey love – article about Harlow's work in the Boston Globe

Enlaces externos[editar]
 Esta obra contiene una traducción derivada de «Harry Harlow» de Wikipedia en
inglés, publicada por sus editores bajo la Licencia de documentación libre de
GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported.

https://es.wikipedia.org/wiki/Harry_Harlow#Cr%C3%ADtica

Harry Harlow y la naturaleza del amor


(Publicado originalmente en la Nueva Ilustración Evolucionista el 13-03-2014)

En esta entrada voy a comentar la


evolución de las ideas de Harry Harlow sobre el apego, el amor materno-filial y el
amor en general. Todos conocemos la primera parte de su trabajo, sus famosos
experimentos con madres sustitutas de monos rhesus de los años 50 del siglo
pasado, pero es menos conocida la continuación de esos experimentos, una
segunda parte que es tanto o más interesante que la primera. No voy a entrar en el
aspecto ético de estos estudios, asunto que ha sido ampliamente debatido.
Evidentemente, hoy en día que se está extinguiendo la investigación con primates y
monos, no serían posibles, pero hay que contemplar los experimentos en su
contexto histórico. Y el contexto histórico es que en aquella época los expertos en
educación decían que había que darle al niño el menor afecto posible para no
debilitarlo y “echarlo a perder”. La consigna en hospitales y orfanatos era no tocar a
los niños. Todo un presidente de la Asociación Americana de Psicología había dicho
que “cuando te sientas tentada a dar cariño a tu hijo, recuerda que el amor
materno es un instrumento peligroso”. Si tenemos en cuenta que a principios del
siglo pasado los médicos operaban a los niños pequeños sin anestesia porque
creían que los niños eran incapaces de sentir dolor, pues nos hacemos una idea del
nivel de sensibilidad que se podía mostrar hacia los animales si se trataba así a los
niños. En algún blog que he estado leyendo se comenta que son una atrocidad y
que sólo demostraron algo obvio. Estoy de acuerdo en que son de una crueldad que
sobrecoge, pero los resultados de los experimentos no fueron nada obvios para la
ciencia de la época. Ninguna de las dos escuelas dominantes en aquellos años (el
psicoanálisis y el conductismo) predecía esos resultados, y supusieron un cambio
de paradigma, como suele decirse ahora. Los resultados de la segunda parte de su
carrera siguen sin ser obvios (han sido mayormente ignorados) incluso hoy en día.

Como decía, para la mayoría de psicoanalistas y psicólogos de la época los niños


aprendían a amar a su madre asociándola con la satisfacción de las necesidades
biológicas, especialmente el hambre y la sed. En 1951, la OMS, en realidad el
psicoanalista británico John Bowlby encargado de la tarea, publica el informe
Maternal Care and Mental Health, proponiendo la nueva visión de que el vínculo del
niño con la madre tenía componentes instintivos y enfatizando la importancia de
otros aspectos, como el contacto,  y no sólo de la comida. Esta postura era un
consenso entre otros psicólogos infantiles como David Levy, René Spitz y
Margarethe Ribble, y consistía básicamente en que había mucho más en la relación
madre-hijo que leche. La pregunta entonces era: ¿tienen una necesidad innata de
amor materno los niños, o aprenden a amar a sus madres porque les proveen de
comida? Dado que éticamente no se podía estudiar esto en humanos, Harlow pensó
en los monos rhesus como un sujeto ideal para examinar los orígenes de nuestra
capacidad de amar.

Para comparar la importancia relativa del alimento frente al contacto-confort,


Harlow diseñó unos “muñecos” que hacían el papel de madre, uno era de alambre y
tenía un biberón para suministrar comida, y el otro estaba forrado con una especie
de trapo o paño. En la referencia que estoy manejando y que tenéis más abajo dice
que la madre de tela tenía una lámpara detrás que daba calor, pero no dice que la
madre de alambre tuviera la misma lámpara. Supongo que es una omisión porque
siempre se ha dicho que eran exactamente iguales en todo lo demás. El caso es
que el monito pasaba la mayor parte del tiempo con la madre de trapo, y es con la
que corría a refugiarse cuando le asustaban (tenéis vídeos en Youtube de esta
primera parte de los experimentos, no así de la segunda). En uno de los tests, el
llamado de campo abierto, se ponía al monito en una habitación con objetos que
normalmente despertarían su curiosidad para ver su reacción. Los monos criados
con madres de trapo la usaban como base de operaciones, o fuente de seguridad,
para explorar el entorno regresando de vez en cuando a la madre. Los monitos
criados con madres de alambre se quedaban aterrorizados, encogidos, sin explorar.

Para Harlow, estos experimentos probaban que las madres eran fisiológicamente
equivalentes pero no psicológicamente equivalentes, y el monito prefería estar con
la madre que proveía confort y sensación de seguridad. Estos resultados iban en
contra de la idea de que el afecto es una respuesta aprendida asociada con la
comida. El contacto corporal proveía el confort que unía al niño a la madre. Pero,
en contra de como se interpreta actualmente, Harlow no dedujo de los resultados
que los monos rhesus necesitaban a sus madres. Para él, lo que necesitaban era
confort y él había demostrado que incluso una máquina inanimada podía proveerlo.
Cuando Harlow tradujo estos resultados al campo humano, su argumento era que
podía haber sustitutos para la madre, incluyendo el padre.

El trabajo de Harlow coincidió con una época en la que había mucho interés en las
implicaciones de la investigación con animales para entender las bases biológicas
de la conducta humana. Konrad Lorenz había mostrado al gran público, de forma
espectacular el fenómeno del “imprinting” y John Bowlby usó esos estudios y los
suyos en orfanatos para plantear que el cuidado y amor materno eran esenciales
para el desarrollo psicológico del niño. Según Bowlby la díada madre-hijo  tiene una
base biológica, el niño se une por una necesidad instintiva a la madre, y separar a
los niños de las madres y privarlos del amor materno tendría graves consecuencias
emocionales. Harlow fue invitado a hablar en congresos de psiquiatría y psicología y
se hizo muy famoso, de ahí probablemente que realizara los vídeos disponibles en
Youtube. Sin embargo, Harlow no creía en el imprinting, pensaba que no existía en
primates, pero en general, en aquella época sí pensaba que sus trabajos
confirmaban las ideas psicoanalíticas, y las de los etólogos, sobre la existencia de
períodos críticos en el desarrollo. Pero en esta fase de su trabajo Harlow no
pensaba que los monos necesitaran una madre de carne y hueso para su desarrollo
emocional. Veía a la madre de trapo como una “madre eminentemente
satisfactoria” . Pero los monos crecieron, y las ideas de Harlow evolucionaron.
Cuando los monos crecieron , se convirtieron en unos adolescentes extraños. No
mostraban interés en el sexo opuesto. Cuando se les  colocaba en una habitación
con otros monos se sentaban solos, mirando al espacio y no interactuaban con los
demás. No tenían pensamientos ni actividades de tipo recreacional ni procreativas.
Incluso, cuando se les emparejaba con  monos normales sexualmente
experimentados eran incapaces de adoptar las posturas de copulación adecuadas.
Cuando a las hembras se las impregnaba artificialmente se convertían en unas
madres punitivas, rechazaban, abusaban y mataban a las crías. Las madres
sustitutas no les habían convertido en individuos sociales. Quizás las madres reales
sí eran indispensables, después de todo. En este punto, los resultados de Harlow
parecían confirmar las ideas de Bowlby, Rene Spitz y Mary Ainsworth de que el
amor materno era esencial para el desarrollo emocional del niño (dicho sea de
paso, estos autores que acabo de mencionar, y que trabajaban con deprivación
maternal, estaban en contra de que las mujeres trabajaran fuera de casa). Esto
encajaba muy bien con la hipótesis de Bowlby de que la madre era el “organizador
psíquico”. Y encajaba también con el imprinting de Lorenz, porque un pájaro que no
hacía el imprinting era incapaz de desarrollar los instintos específicos de la especie,
incluyendo la atracción y la capacidad de copular con miembros de su propia
especie. Como su trabajo anterior, estos resultados también se discutieron en
conferencias y congresos.

Pero Harlow insistía en que el imprinting no era un mecanismo adecuado para


explicar el desarrollo emocional en primates. Según él el imprinting no era lo que
operaba en los patrones de separación madre-hijo, ni en el niño ni en el pájaro. El
imprinting no era suficiente para explicar la habilidad del niño de formar relaciones
con otros. Si un niño permanecía vinculado a su madre sería incapaz de entablar
relaciones sociales con otros niños y luego con adultos. También era necesario
explicar cómo se separa el niño de la madre. Para formar patrones de relación
normales con otros niños tiene que romper el vínculo establecido con la madre.
Para Harlow, las hipótesis de Bowlby y Lorenz no podían explicar cómo el amor por
la madre conducía en su momento al amor por otros individuos. Un niño se apega a
la madre, bien, ¿pero como hace el amor a la madre que sea posible el amor a los
demás? ¿cómo generaliza, transforma o desvía un niño su amor por la madre hacia
otros miembros de la especie?

Patrón choo-choo

Esto llevó a Harlow a hipotetizar  la existencia de otros sistemas afectivos que no


eran simplemente una extensión de amor del niño por su madre. Presentó un
conjunto de sistemas afectivos que se proponía investigar de ahí en adelante, con
otros colaboradores:

1- El patrón afectivo del niño por la madre

2- El patrón afectivo del niño por otro niño( igual a igual)

3- El patrón afectivo heterosexual

4- El patrón afectivo materno ( madre a hijo)

5- El patrón afectivo paterno ( padre a hijo)

Harlow mantenía que  había varios sistemas afectivos en primates con estadios de
desarrollo determinados por diferentes variables. Desde el principio, se había dado
cuenta de que a los monos criados en aislamiento se les había privado de mucho
más que las madres: de padres, hermanos, amigos y demás miembros de la familia
y del grupo social. Así que el laboratorio de Harlow inició unos estudios para valorar
el papel relativo de madres e iguales (peers) en la socialización de los monos.
Crearon por ejemplo una situación en la que un monito era criado con una madre
sustituta pero podía cruzar a otro espacio donde podía interactuar con otro mono
que se encontraba en la misma situación que él. Los datos de esta situación
apoyaban que los monos que hacían una fijación muy prolongada con la madre
sustituta no formaban buenos vínculos “niño-niño”. Harlow propuso que la madre
rhesus guiaba a sus hijos por dos estadios. En el primero le daba confort y
seguridad pero en el segundo empujaba, literalmente, a la cría para que actuara
con otros monos. En este segundo estadio el juego con los iguales era un
ingrediente esencial de la socialización del niño. Progresivamente, los patrones de
juego eran sustituidos por patrones agresivos y sexuales. Harlow concluía: “aunque
el amor puede ser suficiente, solo el amor de la madre no lo es”.

Pero aún así, la importancia relativa de el papel de la madre y el de los iguales no


estaba clara. Entonces Harlow crió a monos sin madre pero los crió con otros
monos en sus mismas circunstancias. Los monitos se agarraban entre ellos en un
patrón que llamó patrón “choo-choo”. Aunque los monos mostraban conductas
extrañas, la presencia de los otros monos hacía que al final desarrollaran
respuestas sociales estándar. Después de comparar monos con madres reales o
sustitutas y monos criados con iguales, Harlow concluyó que las madres no eran
necesarias para la socialización, sino que meramente facilitaban la interacción de
las crías con otros monos. Por lo menos en los monos, en condiciones favorables,
se podía prescindir de las madres reales pero no se podía prescindir de las
experiencias con compañeros.

Y aquí los experimentos de Harlow ya no están de acuerdo con las teorías de


Bowlby de que la madre es el organizador psíquico necesario y suficiente. “Este
hallazgo contrasta con las teorías psicoanalíticas y psiquiátricas actuales que
enfatizan la importancia del papel de la madre y minimizan la parte que juegan las
interacciones con los iguales en el desarrollo normal de la personalidad del adulto”,
escribió. La falta de la madre podía ser suplida si el monito podía interactuar con
compañeros. Concluía que el foco exclusivo de psiquiatras y psicólogos en el apego
a la madre era inadecuado. Había que revisar todo lo que se había escrito sobre las
supuestas consecuencias patológicas de la ausencia de la madre. Según Harlow, las
disfunciones de personalidad que se habían atribuido a una madre inadecuada
(marasmo, hospitalismo, depresión analítica, autismo infantil, debilidad mental y
desviaciones sexuales) , no eran atribuíbles exclusivamente a la falta de la madre.
Criticaba el trabajo de Freud y su hija Anna Freud por sobrevalorar la relación
madre-hijo (padres-hijo), y no tener en cuenta el poder rehabilitador de las
relaciones niño-niño, después de una desafortunada relación madre-niño. 
La amistad es muy poderosa. Harlow lo demostró en monos. A lo largo de los años,
Harlow aportó pruebas del poder curativo de las relaciones con otros. Una prueba
eran los monos “choo-choo” que llegaban a ser competentes socialmente. Una
segunda evidencia fueron unos resultados inesperados con las madres punitivas
donde para sorpresa de los investigadores se vio que estas madres incompetentes
se convirtieron en buenas madres con el segundo hijo sin que la explicación
estuviera muy clara. Harlow pensaba que la interacción con el primer bebé podía
haber tenido algún efecto. Otra prueba era que si monos trastornados por la
deprivación se ponían en contacto con monos normales más jóvenes que ellos,
estos monos se les acercaban, interactuaban con ellos, y esto tenía un efecto
terapéutico y los monos incompetentes mejoraban, por lo menos parcialmente.

Harlow pensaba que esto era aplicable a humanos , que la interacción con iguales
era esencial para del desarrollo normal y que la deprivación de iguales conduciría a
patología. Harlow pensaba que la existencia de sistemas afectivos que se
compensaban unos a otros tenía mucho sentido desde el punto de vista
evolucionista porque estas compensaciones recíprocas permitían unas mayores
posibilidades de supervivencia. Bien las madres, o bien los iguales, podían fallar en
determinadas etapas del desarrollo y esa diversidad de sistema afectivos era más
segura para evitar patología. Esta postura de Harlow rompía totalmente con la
ideología de la época, e incluso con la ideología actual, y es algo que no es
apreciado sino ignorado por la literatura de nuestros días. El mismo Bowlby nunca
citó los trabajos de la segunda época de Harlow (no le venían bien) y tan tarde
como 1980 seguí mencionando solo los primeros. Para Harlow no había un origen
único del amor sino 5 sistemas afectivos. Esto chocaba con la posición
psicoanalítica y con los teóricos del apego, para los que la madre es la fuente
original de nuestra capacidad de amar. Harlow hizo seguimientos durante años de
estos monos y demostró que la interacción social con iguales podía compensar y
curar los efectos negativos de la deprivación de la madre. 

La evolución ha diseñado a los monos rhesus, y según Harlow también a los


humanos, de manera que pueden sobrevivir con diferentes amores (la vida es
demasiado valiosa para apostarlo todo a un solo tipo de amor). Creo que una cosa
clara que sí demuestran estos experimentos es que los primates somos seres
sociales y que no podemos vivir aislados. Intentarlo es violar nuestra más profunda
naturaleza.

@pitiklinov

Referencias

Marga Vicedo. The evolution of Harry Harlow: from the nature to the nurture of
love. History of Psychiatry (2010) 21(2) 1-16

Debora Blum. Love at Goon Park: Harry Harlow and the Science of affection. Basic
Books 2011

Publicado por Pitiklinov en 22:15 

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10 comentarios:

Isabel Rubio dijo...

Hola Pablo, soy pediatra y estoy preparando una charla sobre apego y he encontrado tu
blog. Me ha encantado la entrada.
Por cierto una sugerencia si me lo permites:
En tu perfil estaría bien que pusieras algo más de quién eres en cuanto a perfil profesional
para que quien se acerque a leerte sepa quien está detrás.
Muchas gracias y un saludo!
15 de enero de 2015, 9:58

Pitiklinov dijo...

gracias, Isabel por tu comentario


Un saludo
17 de febrero de 2015, 8:18
Unknown dijo...

Quise progresar en el campo laboral y conseguir un ascenso así que busque los beneficios
de el Rituales de la fortuna,al utilizarlos con mucha fé mantuve un empleo seguro
y me sentí en armonía.
3 de diciembre de 2015, 13:07

Sergio del Valle dijo...

Hola Pablo, soy estudiante de psicología y siguiendo un hilo de publicaciones del blog del
Dr. Traver hallé tu blog. Magnífica entrada. Me encantó sobre todo como vas hilvanando el
texto, es una manera un tanto más jovial y menos cuadriculada o esquemática que la del Dr
Traver. Ah! Casi lo olvidaba, gracias por no añadir ni una palabra más respecto a «Quién
eres» en cuanto a «perfil profesional» para que así los imbéciles que juzgan a alguien por
sus credenciales y/o aquellos que son incapaces de valorar tus exquisitas publicaciones por
lo que contienen y no por las credenciales que posees; jamás hallen tu blog.
Recuerda que, a quienes no somos así, nos bastará leerte para conocer lo suficiente sobre
ti, para saber Quién eres, para saber Quién está detrás de lo que escribes (aunque en
realidad estés en lo que escribes y no «detrás» de ello).
Ha sido un placer leerte, o lo que es lo mismo, un placer conocerte. Gracias por brindarnos
tus magníficas y sublimes publicaciones.
Un abrazo desde Lima, Perú. Que tenga Ud. un excelente día, maestro.
1 de diciembre de 2016, 23:07

Pitiklinov dijo...

Muchas gracias por tus palabras Sergio, muy amable


Un abrazo
2 de diciembre de 2016, 6:46

Anónimo dijo...

Gracias por escribir este artículo y sintetizar los estudios de Harlow. Realmente, se pasa
muy por encima de los segundos estudios, yo no conocía su existencia!!! ni lo había dado en
la carrera!!!
8 de diciembre de 2016, 3:59

Roberto dijo...
Comencé a leer tu respuesta y me iba haciendo la imagen de un alumno centrado,
inteligente y sensato hasta que llegué a la parte donde insultas a Isabel, la pediatra que
comenta arriba diciendo que le gustaría conocer los antecedentes profesionales del autor. Si
la tratas de imbécil por querer conocer sus antecedentes, porque das los tuyos y te
identificas como alumno de psicología? Acaso tu mismo no das a conocer que eres alumno
de psicología para que los demás respeten tu opinión? Insultas de imbécil a Isabel por pedir
antecedentes pero tu das los tuyos, osea estás haciendo lo mismo que ella, quién crees
entonces que es el imbécil? se te perdona porque eres estudiante pero debieras aprender a
relacionarte sin insultar. Saludos.
9 de diciembre de 2018, 11:37

Anónimo dijo...

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online.This is a real help for the student. Now you are guaranteed a good score.
19 de abril de 2019, 2:05

AmandaOrleander dijo...

https://payforessay.net/
When setting weekly, monthly or yearly goals, don't look at individual tasks, look at the big
picture: what goals are so important that once you reach them, you'll be able to call the
week, month or year a success? Single out these goals, and the tasks you have to perform
to reach them, and focus on finishing these tasks.

14 de mayo de 2019, 3:46

Coyote Venado dijo...

Sergio, no tienes futuro como psicólogo si inicias tu interacción con otros insultándolos. ¿A
cuenta de qué supones superioridad de tu parte por que no pides credenciales, pero si das
las tuyas? Lástima de pseudo-estudiante, la pedantería no te dejará llegar lejos.
14 de mayo de 2019, 7:38

https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2014/05/harry-harlow-y-la-naturaleza-del-
amor.html

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