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REVISTA INTERCONTINENTAL DE

17/2
PSICOLOGÍA
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RRRR EEEE VVVV IIII SSSS TTTT AAAA IIII N
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PSICOLOGÍA
PSICOLOGÍA
PSICOLOGÍA
y EDUCACIÓN
yyyEDUCACIÓN
EDUCACIÓN
EDUCACIÓN
Revista Intercontinental de PSICOLOGÍA y EDUCACIÓN

ISSN 1665-756X Vol. 17, núm. 2 | JULIO-DICIEMBRE 2015 | Tercera época

ISSN 1665-756X
ISSN 1665-756X Vol. 17,Vol.
núm.17, JULIO-DICIEMBRE
2 |núm. 2 | JULIO-DICIEMBRE
2015 | Tercera
2015 | Tercera
época época
ISSN ISSN
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ISSN
ISSN1665-756X
1665-756X
1665-756X
1665-756X Vol. 22,
1665-756X Vol.
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núm.217,núm.
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núm.2222|||JULIO-DICIEMBRE
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| Tercera
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Tercera
Terceraépoca
época
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época
época
JULIO-DICIEMBRE 2015

REVISTA INTERCONTINENTAL DE
REVISTA INTERCONTINENTAL DE

PSICOLOGÍA
y EDUCACIÓN
Vol. 22, núm. 2 JULIO-DICIEMBRE 2020 | Tercera época
Rector REVISTA INTERCONTINENTAL DE
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Vicerrector Académico
PSICOLOGÍA  y  EDUCACIÓN  
Mtro. Hugo Avendaño Contreras Vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020 | tercera época

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issn: 1665-­‐756X

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de México | Distribuidor: UIC Universidad Intercontinental A. C.
Insurgentes Sur 4135 y 4303, Santa Úrsula Xitla, C.P. 14420, Tlalpan,
México, cdmx | La edición de este número consta de un tiraje de 300
ejemplares que se terminaron de imprimir en julio de 2020
Índice
9 Presentación
Carolina Jiménez Teuta

13
Intervención conductual para la depresión asociada
a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico
Pamela Rodríguez Palacios, Valeria Olvera Navas

35 Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad


Valeria Olvera Navas y Pamela Rodríguez Palacios

Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso


53
de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden
Jorge Bazán-Muñoz, Ivan Rivera-Olvera, Verónica Neri

y Lizette Gálvez-Hernández

83
¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una
sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?
Ivan Rivera-Olvera, Jorge Bazán-Muñoz, Verónica Neri-

Flores y Lizette Gálvez-Hernández

115
Perfil relacional para adolescentes: una comprensión
de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional
José Roberto Vargas Arreola

139
Epistemología y conceptos básicos de la teoría de
la praxis en psicología
Marco Eduardo Murueta


Presentación

L
a Revista Intercontinental de Psicología y Educación es una puer-
ta a nuevos aprendizajes vitales de la actualidad; brinda valiosas
enseñanzas, gracias al trabajo riguroso de profesionales investiga-
dores que, mediante sus artículos, buscan despertar la consciencia sobre
la psicología y su aplicación en la vida diaria. Estos procesos académi-
cos permiten reconsiderar la visión de lo que esta ciencia humana aporta
a las personas de todo el mundo y que se ha venido comprendiendo y
estableciendo poco a poco como una de las formas más especializadas
para mejorar la calidad de vida y encontrar el bienestar tan anhelado por
toda la humanidad, una meta casi inalcanzable, que se ha dado a lo largo de
la historia, donde desde diferentes áreas del conocimiento se ha tratado
principalmente de evitar el dolor y el malestar, para obtener placer y bie-
nestar. Una búsqueda que ha venido obteniendo respuesta a través de la
psicología y de sus investigaciones.
Hoy en día esta búsqueda del bienestar gira principalmente en torno
al equilibrio psicológico y la salud mental. Afortunadamente en esta
época la consciencia sobre la salud mental se ha incrementado notable-
mente, sobre todo, debido a la crisis psicológica vivida a consecuencia
de la pandemia. Ahora los individuos acuden a más estrategias y he-
rramientas psicológicas y psicoeducativas para estar-bien (bien-estar)
y así, de algún modo, evitar las enfermedades, malestares o trastornos.
Incluso, en la actualidad se habla de la depresión, la ansiedad y el estrés
como nunca antes; gracias a ello, las instituciones a nivel general bus-
can la manera de aprender y enseñar más sobre el bienestar emocional,
la estabilidad personal y el equilibrio mental.

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 9-12.

Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 9


Presentación

Esto permite tener una visión y luz diferente sobre la importancia


de entender y manejar estos temas; no sólo desde la rama propia de los
profesionales de la psicología, sino de la educación y de las organiza-
ciones a nivel general, donde prima como labor el aprendizaje, enseñan-
za y práctica del bienestar integral. Esta labor representa lo que es im-
portante en este momento y que será supremamente significativo en el
futuro y que, gracias a investigaciones como las presentadas en este
volumen, nos permiten estar más cerca de este objetivo.
Para iniciar este número, el primer artículo, titulado “Intervención
conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cerca-
na: un caso clínico”, nos presenta la importancia de establecer técnicas
de intervención que permitan reducir el malestar, la discapacidad y las
alteraciones en las diferentes actividades desarrolladas por las personas
debido a la depresión ocasionada por circunstancias vitales adversas que
todos podemos experimentar en algún momento; por ejemplo, la pérdida
por muerte de alguien cercano. En esta investigación, se trabaja un caso
a través de la activación conductual para incrementar experiencias gra-
tificantes en las vidas de las personas, con el fin de que las actividades
agradables dominen el diario vivir y así lograr superar los malestares
ocasionados por depresión y perdidas.
El segundo artículo, “Intervención cognitivo conductual en un caso
de ansiedad”, considera de igual forma la intervención de un caso clíni-
co, también con el objetivo principal de disminuir los malestares —en
este caso, debido a la ansiedad— y busca promover el bienestar en el
paciente a través de una estrategia cognitivo conductual. En este texto,
encontramos no sólo una corriente de la psicología para ahondar este tipo
de casos, sino la unión de herramientas de la psicología cognitiva y la con-
ductual, que permiten un abordaje mucho más complejo y que presentan
diversas estrategias para mejorar la calidad de vida de los individuos. A
lo largo de su exposición, los autores desglosan sesión a sesión las he-
rramientas psicológicas trabajadas para el abordaje de caso.
“Ansiedad por Covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en
paciente con Síndrome de Cowden” es una investigación esencial en estos

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Carolina Jiménez Teuta

tiempos de crisis por pandemia, pues nos presenta los cambios y dificulta-
des adicionales que se pueden presentar ante el temor del contagio en
casos clínicos que requieren un seguimiento estricto debido a enferme-
dades diagnosticadas, pero que no se pueden desarrollar por la ansiedad
de contagio a la Covid 19. Tal situación agrava el control de su síndrome y,
sumado a ello, tales casos deben ser manejados por un trastorno psicológi-
co a través de medios virtuales como los videos, mensajes instantáneos
y otras herramientas activadas y probadas durante la pandemia. En este
artículo, observamos cómo una paciente con Síndrome de Cowden ahora
presenta otra sintomatología psicológica adicional a su síndrome a causa
de la pandemia.
Dentro del trabajo de los investigadores por encontrar respues-
tas que mejoren el bienestar emocional y psicológico en diversas pro-
blemáticas, encontramos el cuarto artículo denominado “¿Cómo intervenir
psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la
recurrencia?” En él, se trabaja con el caso de una mujer de 25 años con
miedo y preocupación por la reaparición del cáncer de mama, emociones
que, aunque suelen ser comunes en la población sobreviviente, afectan
de manera drástica su calidad de vida, debido al malestar psicológico
que ocasiona. En este caso, los profesionales intervienen con una terapia
cognitivo conductual y psicoterapia existencial para mejorar esta sinto-
matología afectiva, realizando una descripción detallada del proceso que
desarrollaron y cómo funciona la estrategia implementada desde el trabajo de
estos dos enfoques.
Como podemos evidenciar, el trabajo de los profesionales de la psi-
cología aborda diferentes corrientes y estrategias de beneficio desde
las cuales se busca siempre el equilibrio integral de los individuos.
Éste es el caso del quinto artículo, “Perfil relacional para adolescentes:
una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional”,
donde se presenta un instrumento de prevención práctico que puede
implementarse desde la docencia, psicoterapia e investigación y cuyo
objetivo es identificar necesidades y experiencias emocionales de tipo
intra e interpersonal en jóvenes. Constituye una herramienta que establece

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Presentación

la presencia de riesgo o no, frente al desarrollo vincular intersubjetivo y


de los estados emocionales, permitiendo prevenir y descubrir de manera
anticipada posibles conflictos afectivos y emocionales de tipo personal
o relacional.
Para finalizar, en el último artículo, “Epistemología y conceptos bási-
cos de la teoría de la praxis en psicología”, se presenta la integración de
las teorías, enfoques y experiencias que antes no podrían ser consideradas
como compatibles, pero que retornan con una nueva perspectiva desde la
coherencia actual de los estudios psicológicos. La teoría de la praxis resul-
ta en una teoría psicológica alternativa, una revolución científica y filosófi-
ca que nos presenta la importancia y esencialidad de comprender que esta
revolución en sí misma no se da exclusivamente por la apropiación de un
paradigma dentro de la comunidad científica, sino por la interpretación y
explicación de los fenómenos psicológicos contemporáneos a través de la
práctica, la congruencia teórico-práctica y la acción revolucionaria y de
esta forma motiva a todos los profesionales a continuar por esta línea prác-
tica de interpretación y explicación novedosa de los fenómenos humanos.
Al reflexionar sobre los estudios presentados en este volumen, nos
quedan muchas puertas abiertas: al conocimiento, la indagación, la
creación y a la revisión de nuevas estrategias, herramientas y visiones,
que nos permitan mejorar en nuestra calidad y desempeño profesional,
siempre en pro de nuestra vocación que gira en torno al mejoramiento de
la calidad de vida de las personas, de la construcción de una humanidad
con mayor bienestar y ojalá a la motivación para que más profesionales
se unan a la investigación de los fenómenos actuales de la psicología y
la educación, bases fundamentales para la evolución y mejora de la so-
ciedad. Considerando este punto, es indispensable agradecer a todos los
investigadores y autores que trabajan día a día por presentar estos avan-
ces, con la disposición de entregar el conocimiento a todos los interesados,
cuyo crecimiento no se detendrá, en la medida que continúen siguiendo y
aprendiendo de estas magníficas publicaciones.

Psi. Carolina Jiménez Teuta

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Intervención conductual para la
depresión asociada a la pérdida de
una persona cercana: un caso clínico
Pamela Rodríguez Palacios
Valeria Olvera Navas

Resumen Abstract

Desde una perspectiva conductual, From a behavioral perspective,


la depresión se define como la pér- depression is defined as the loss of
dida de refuerzo positivo asociado a positive reinforcement related with
acontecimientos vitales del ser huma- human life experiences. In that
no. En ese sentido, las intervenciones regard, the behavioral interventions
de corte conductual han tenido gran have had huge effectiveness for
auge para el tratamiento de este the treatment of this psychological
constructo psicológico. El objetivo problem. The aim of this article is to
del presente artículo es exponer un present a behavioral intervention in
caso clínico, en el que se intervino a person with depression associated
de manera conductual a una persona with the death (loss) of a close person.
con depresión asociada al fallecimien- Treatment components included
to (pérdida) de un ser querido. Para Behavioral Activation, and other
dicha intervención, se aplicaron la behavioral modifications techniques
técnica de Activación Conductual, such as stimuli control. An initial
así como otras estrategias de modifi- evaluation was carried out from
cación de conducta, como el control a semi-structured interview. The
estimular. Se realizó una evaluación results were analyzed based on
inicial a partir de una entrevista the behavioral parameters such as
semiestructurada y se presentaron occurrence, frequency and duration
resultados del tratamiento terapéutico of the behaviors to increase and
a manera de ocurrencia, frecuencia decrease in the intervention aim.

Pamela Rodríguez Palacios, Valeria Olvera Navas. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Universidad Nacio-
nal Autónoma de México, México. Contacto: [paam41@gmail.com]

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 13-33.
Fecha de recepción: 22 de enero de 2021 | Fecha de aceptación: 29 de enero de 2021.

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Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

y duración de las conductas a incre- Among these, the following stand


mentar y disminuir del objetivo de out activities for certain living areas
intervención, dentro de las cuales such as self-care, family, social and
destacan actividades para ciertas academic. A monitoring session
áreas de vida identificadas junto con was carried out in order to observe
el paciente (autocuidado, familiar, so- the behavioral maintenance and to
cial y académica). Se realizó una se- identify limitations of the study. In
sión de monitoreo a fin de observar el conclusion a behavioral psychological
mantenimiento conductual y la iden- intervention is effective for the
tificación de limitantes. Se concluye treatment of depression associated
que una intervención psicológica de with the loss of a close person.
corte conductual resulta efectiva para
el tratamiento de depresión asociada Keywords
a la pérdida de una persona cercana. Depression, behavioral intervention,
behavioral activation, stimuli control
Palabras clave
Depresión, intervención conduc-
tual, activación conductual, control
estimular

L
a depresión ha sido documentada como un problema psicológico
con una carga significativa a nivel mundial. Según la Organización
Mundial de la Salud, oms (2020), se calcula que esta problemática
afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, provocando ma-
lestar, discapacidad y alteraciones en sus diferentes actividades a nivel
laboral, escolar, familiar y social.
A principios de los setenta, Charles Ferster (1973) y Peter M. Lewin-
sohn (1974), basándose en la premisa conductista de B. F. Skinner, la cual
señala que las personas son sensibles al refuerzo, dirigen la definición
de depresión hacia la pérdida de una fuente estable de refuerzo positivo,
teniendo como resultado en el individuo diferentes tipos de malestares. De
esta manera, sostenían que el tratamiento psicológico para la depresión
debía enfocarse en restablecer el contacto con ese refuerzo positivo por

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Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

medio de la programación de actividades, así como mostrar al individuo


habilidades necesarias para obtener y mantener el contacto con fuentes
estables de refuerzo positivo (Kanter, Busch y Rusch, 2011).
Se ha detectado que quienes han pasado por circunstancias vita-
les adversas, tales como desempleo, luto, entre otras pérdidas, tienen
mayor probabilidad de padecer depresión. Así, presentar síntomas de
depresión puede influir en que la persona padezca otro tipo de proble-
máticas psicológicas como estrés o ansiedad, lo cual hace necesaria
una intervención de primera línea en este padecimiento (oms, 2020).
En esta línea y desde la perspectiva conductual, la depresión es, ma-
yormente, consecuencia de la pérdida de algo gratificante en la vida de
una persona (pérdida de refuerzo positivo), como la pérdida de un ser
querido o del trabajo, el traslado a una nueva ciudad, entre otras. Esto pro-
voca que el individuo presente ciertos malestares registrados actualmente
en algunas guías de diagnóstico clínico: bajo estado de ánimo, pérdida
de interés o capacidad para disfrutar las cosas, pérdida de apetito, pérdi-
da del sueño, conducta enlentecida, fatiga, pérdida de energía, baja con-
centración y atención; además de algunas conductas cognitivas (Kanter,
Busch y Rusch, 2011). No obstante, es relevante mencionar que este tipo
de respuestas en el ser humano a partir de una situación de pérdida son
consideradas socialmente normales; es decir, son reforzadas de manera
verbal y no verbal por el contexto; además de mantener una función adap-
tativa para el individuo en torno a favorecer la resolución de problemas y
con el fin de evitar conflictos adicionales innecesarios u otras pérdidas.
En aras de atender dicho constructo psicológico, se han desarrollado
diversas formas de tratamiento, entre las que pueden citarse la terapia
cognitiva y la aproximación conductual. Sin embargo, bajo la premisa del
concepto de depresión como la pérdida de reforzamiento positivo, las in-
tervenciones de corte conductual han tenido un gran auge para el tra-
tamiento de la depresión ante diferentes tipos de pérdidas vitales, en-
tre las cuales se ha desarrollado la Activación Conductual, ac (Barraca,
2010; Bianchi y Muñoz, 2014; Martell, Dimidjian y Herman-Dunn, 2013).

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Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

La ac es un proceso terapéutico donde se busca que la persona se com-


porte de manera que incremente la probabilidad de entrar en contacto con
contingencias medioambientales reforzantes, teniendo como consecuencia
un cambio en su estado anímico y en su pensamiento, pero sin que esto
último sea el objetivo de la terapia (Hopko, Lejuez, Lepage, Hopko y Mc-
Neil, 2003). Además, tiene como propósito que el individuo interactúe con
factores contextuales relacionados con alguna pérdida, a fin de que éste
adquiera funciones equivalentes a los estímulos con los que ha dejado de
interactuar o que desarrolle nuevos repertorios que le permitan ajustarse a
nuevos eventos (Ferster 1973; Kanter, Manos, Busch y Rusch, 2008; Kan-
ter, Busch y Rusch, 2011, y Bianchi y Muñoz, 2014). En otras palabras
y tal y como lo mencionan Martell, Dimidjian y Herman-Dunn (2013), la
ac es un tratamiento breve y estructurado que busca activar al individuo
de modos específicos para incrementar las experiencias gratificantes en
sus vidas.
Kanter, Busch y Rusch (2011) remarcan que durante la intervención
para la depresión, de acuerdo con esta perspectiva, no basta tener refuer-
zos positivos sin considerar la diversidad y la estabilidad de los mismos; es
decir, será relevante tomar en cuenta que no todos los refuerzos positivos
se crean de la misma manera y que aquellos que se aplican en una sola
ocasión no serán del todo funcionales. Así, el objetivo de la intervención
psicológica para la depresión es desarrollar rutinas que permitan al in-
dividuo tener un contacto consistente con fuentes diversas y estables de
refuerzo positivo y no eventos reforzantes aislados.
Aunado a la programación de actividades de acuerdo con el agrado
y el dominio del individuo y a partir de las diferentes áreas y valores
de vida del mismo, se establecen otros procedimientos de corte conduc-
tual, a fin de lograr el cambio, mantenimiento y generación de nuevos
comportamientos en la persona. Entre estos procedimientos se encuen-
tran los de control estimular, cuyo fin es que la persona responda de
manera diferencial ante un objeto, palabra, frase, persona, que aumen-
te o disminuya la probabilidad de ocurrencia de la conducta objetivo.

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Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

Como ejemplos de estímulos discriminativos para el control estimular se


presentan: notas Post-it, recordatorios verbales de terceros, avisos del
mismo terapeuta, uso de alarmas en reloj o celular, entre otros (Kanter,
Busch y Rusch, 2011).
Con base en lo anterior, el presente artículo tiene como objetivo pre-
sentar una intervención conductual en un paciente con características de-
presivas asociadas a la pérdida vital de una persona cercana.

Presentación del caso

Se presenta paciente “E” masculino de 23 años de edad, originario y resi-


dente del Estado de México, soltero y estudiante de la carrera de Adminis-
tración de Empresas, en proceso de concluir sus estudios. Es de religión
católica, creyente, y vive con su padre, abuelos paternos y hermana menor.
Su padre es asesor de ventas, mientras que sus abuelos se encuentran
pensionados y su hermana acude a la preparatoria.

Motivo de consulta

“E” acude a la atención psicológica por su cuenta, refiriendo tristeza y


pensamientos recurrentes asociados al fallecimiento de su madre. Ade-
más, comenta haber dejado de realizar actividades cotidianas y otras de
agrado a raíz de esta situación. Por su parte, el paciente refiere tener como
principal objetivo: “Continuar con su vida, aceptar el fallecimiento de
su madre y volver a realizar las actividades que antes solía hacer con su
mamá, pero ahora solo”.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 17


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

Historia del problema

“E” refiere que 14 meses atrás, mientras conducía en carretera junto a su


madre, perdió el control del volante debido a que un camión, que conducía
delante de él, se detuvo de manera repentina, lo cual provocó un accidente
en el que su madre perdió la vida.
Como antecedente de importancia, cabe mencionar que, posterior a
este evento, el paciente asistió a terapia psicológica con otro terapeuta,
además de contar con atención psiquiátrica, las cuales tuvieron una du-
ración de un mes y medio, aproximadamente. Ante ello, “E” comenta:
“Siento que sí me ayudó en su momento, pero ahorita me he sentido muy
triste al recordarla y al ver todo lo que se publica en redes sociales. Siento
que recaigo”.
“E” menciona que desde hace seis meses ha dejado de realizar varias
actividades de agrado, como ejercicio físico y salir con sus amigos; ade-
más, se presenta una modificación en sus actividades cotidianas, entre
ellas: postergar el horario de alimentación, incrementar el número de ho-
ras para dormir, levantarse más tarde de lo acostumbrado y aislarse de su
familia frecuentemente. Por otro lado, refiere pasar un mayor tiempo uti-
lizando el celular, dedicándose a buscar publicaciones en redes sociales
que le provocan malestar.

Descripción y análisis de la conducta problema

El paciente presenta un exceso de conductas motoras de evitación y es-


cape que pueden ser clasificadas bajo el rubro depresión y que se mani-
fiestan a nivel motor por postergar el horario de su alimentación, dejar
de comer (ya sea el desayuno o la cena), levantarse más tarde de lo acos-
tumbrado, incrementar el número de horas para dormir y aislarse de su
familia (estar en su habitación la mayor parte del día). Asimismo, presenta
verbalizaciones y conductas cognitivas, como “¿Y ahora qué sigue? Yo ya

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Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

no puedo continuar sin mi mamá”. También respuestas de orden fisiológico:


llanto contingente al fallecimiento de su madre y temblor en piernas.
Dichas respuestas son altamente probables que ocurran ante la bús-
queda de publicaciones en redes sociales en grupos de tanatología (vi-
deos, imágenes y/o escritos) que hablan acerca de la muerte de una per-
sona cercana o del concepto madre; también, se presentan cada que se
cumple un mes del fallecimiento y cuando recibe mensajes de familiares
y amigos para platicar del tema en cuestión.
Las respuestas de depresión se encuentran mantenidas por lo siguiente:

a) El propio comportamiento del paciente, que se aísla en su cuarto, se


queda recostado en su cama y duerme en exceso.
b) Sus familiares, quienes refuerzan el quedarse en cama con frases como
“Quédate en cama todo lo que quieras, ya después te sentirás me-
jor”. Aunado a ello, los familiares ejecutan labores domésticas que
anteriormente realizaba el paciente, lo que refuerza la evitación de
interacciones.

De acuerdo con las características propuestas por Ferster (1973), Le-


winsohn (1974), Hopko et al. (2003) y Kanter, Busch y Rusch (2011), es
posible que para el caso del paciente “E” se determine el diagnóstico de
depresión, debido a la pérdida de una fuente estable de reforzamiento
positivo, en este caso, su madre y las actividades que ella solía realizar
para o junto a él.

Establecimiento de metas y objetivos terapéuticos

Ante la situación problema y acorde a la demanda del paciente, se realizó


una intervención de corte conductual, teniendo como objetivo general del
proceso terapéutico disminuir el exceso de respuestas de evitación y es-
cape ante situaciones de su vida cotidiana; así como incrementar las con-
ductas de dominio y agrado a partir del restablecimiento de actividades

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Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

de su vida diaria y de la generación de otras conductas según sus áreas


de vida y valores.
Para el alcance de dicho objetivo general, se establecen los siguientes
objetivos específicos:

1. Entrenar al paciente en relajación a partir de la respiración diafrag-


mática con el fin de disminuir la respuesta fisiológica del temblor en
piernas (Coffin y Salinas, 2018).
2. Aplicar estrategias conductuales de control estimular ante la búsque-
da de publicaciones asociadas al fallecimiento de una persona cerca-
na en redes sociales (Bados y García, 2011).
3. Restablecer actividades de su vida cotidiana.
4. Generar actividades de dominio y agrado a partir de sus áreas de vida
y valores mediante la técnica de Activación Conductual de Martell,
Dimidjian y Herman-Dunn (2013).

Selección y aplicación de tratamiento

a) Evaluación. Para la evaluación de la conducta problema se aplicó una


entrevista conductual semiestructurada aunada a la observación clíni-
ca. Dicha entrevista se concentró en los siguientes puntos:
1. Datos sociodemográficos.
2. Historia contemporánea del problema.
3. Parámetros de la conducta problema (tipografía, frecuencia y du-
ración).
4. Estímulos antecedentes y consecuentes.
5. Intentos de solución por parte del paciente.

b) Técnicas de intervención. Para fines del presente caso, el tratamiento


terapéutico consistió en la aplicación de las siguientes técnicas:
1. Relajación a partir de respiración diafragmática, con el fin de re-
ducir la respuesta fisiológica del paciente: temblor en piernas al

20 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

buscar publicaciones en redes sociales. Esta técnica se implemen-


tó tal como lo describen Coffin y Salinas (2018), quienes mencio-
nan que la persona a entrenar en relajación debe centrarse en la
expansión y contracción del diafragma, más que en la elevación
de los hombros y el pecho para el control de su respiración. Al
realizarla, se le pide al paciente que coloque una mano en su vien-
tre y la otra en el pecho; de esta manera, durante la inspiración
abdominal el movimiento que se deberá presentar es en la mano
que se encuentra en el vientre y no en el pecho.
2. Estrategias de control estimular, con el objetivo de disminuir la
frecuencia y duración de la conducta de buscar publicaciones en
redes sociales (videos, imágenes y/o escritos) asociadas al falle-
cimiento de una persona cercana. Así como lo refieren Bados y
García (2011), una conducta es influida por las consecuencias
contingentes a la misma; no obstante, también los estímulos ante-
cedentes pueden emplearse para controlar el comportamiento; de
esta manera, es posible inducir la conducta presentando estímulos
discriminativos para el reforzamiento o eliminación de ésta.
3. Activación conductual a la usanza de Martell, Dimidjian y Her-
man-Dunn (2013), con el fin de restablecer actividades de su vida
cotidiana y generar otras actividades de dominio y agrado a partir
de las áreas de vida y valores del paciente.
4. Descripción general de las técnicas y número de sesiones del pro-
ceso terapéutico. A continuación, se presentan los objetivos par-
ticulares de las técnicas que conformaron el proceso terapéutico,
así como el procedimiento general por objetivo de cada una de
ellas, especificando el número de sesiones en las cuales se lleva-
ron a cabo.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 21


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

Tabla 1. Técnicas de intervención psicológica conductual.

Técnica de Objetivo Número


Procedimiento general
intervención particular de sesiones

Entrenar al pa- Se entrenó al paciente en la Dos


ciente en relaja- técnica de relajación a partir de
ción a partir del respiración diafragmática median-
modelamiento te el modelamiento de la misma y,
Entrenamiento
de la respiración después, moldeando la ejecución
en relajación
diafragmática y por parte del usuario.
el moldeamiento
de la técnica por
ejecutar.
Identificar la Se identificó la frecuencia y dura-
frecuencia y du- ción de ocurrencia de la conducta
ración de la con- durante una semana.
ducta de buscar
publicaciones
en redes socia-
les asociadas al
fallecimiento de
su madre.
Establecer el Se estableció un límite semanal
tipo de publica- para cada tipo de publicaciones
ciones por bus- acorde a las necesidades del
car y observar. paciente (10 videos, 10 imágenes
y 5 escritos).
Establecer con- Se establecieron las siguientes
Control Seis
diciones ante condiciones para la visualización
estimular
las cuales el de las publicaciones:
paciente podría • Encontrarse acompañado en la
observar dichas medida de lo posible.
publicaciones • No exceder la visualización de
(frecuencia y cinco publicaciones al día.
duración). • Inmediatamente después de
observar una publicación, ale-
jar el celular y realizar alguna
otra actividad.
• Registrar las publicaciones
observadas durante la semana.

22 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

Asimismo, se utilizaron estrategias Seis


de control de estímulos:
• Dejar el uso del celular una
hora antes de dormir.
• Poner a cargar el celular lejos
de la mesa de noche.
• Pedir apoyo a otras personas
para que el paciente detenga el
uso del celular.
• Bajar aplicación para el
Control celular, a fin de bloquear redes
estimular sociales por determinado
tiempo.

Disminuir pro- Se disminuyó el límite de bús-


gresivamente la queda de publicaciones en redes
frecuencia y du- sociales de manera semanal.
ración de buscar
publicaciones.

Identificar Se identificaron las áreas de vida Ocho


áreas de vida del paciente a manera de entrevis-
del paciente ta, mismas que resultaron en: 1)
y los valores familiar, 2) académica, 3) social y
para cada área 4) autocuidado.
identificada.
Seleccionar
actividades para Se seleccionaron dos actividades
cada área de por cada área de vida del paciente
vida del pacien- a partir del dominio y el agrado de
te atendiendo a cada una de ellas:
sus valores. 1. Familiar: a) Juego de futbol
Activación
conductual con papá y b) Ver serie con
hermana.
2. Académica: a) Estudiar para
examen de titulación y b) Bus-
car opciones de empleo.
3. Social: a) Realizar video-lla-
madas con amiga cercana y b)
Organizar sesiones de video-
juegos con amigos.
4. Autocuidado: a) Empezar
ejercicio físico (correr) y b)
Levantarse de la cama entre
las 8:00 y 9:00 horas.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 23


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

Activación Programar y Se programaron, al menos, cu- Ocho


conductual registrar activi- atro actividades por semana
dades seleccio- (pertenecientes a diferentes áreas
nadas. de vida); a excepción del área
“Autocuidado”, ya que ésta se
trabajó durante todas las sema-
nas, utilizando técnicas extras de
modificación de conducta.
Se pidió al paciente registrar sus
actividades diariamente, además
de los momentos en los que se
aislaba en su habitación durante
todas las semanas.

Fuente: Elaboración propia. Procedimiento general de las técnicas para la intervención


conductual, a partir de sus objetivos específicos.

d) Resultados. Con fines ilustrativos para el lector, se presentarán los re-


sultados de dos técnicas que formaron parte de la intervención psicológica
de corte conductual, mismos en los que se refleja el objetivo general del
presente caso clínico.
A partir del entrenamiento en control de estímulos, se observó una
Frecuencia  
reducción en la frecuencia de  búsqueda  
de búsqueda de  de publicaciones
de los tres tipos
publicaciones  
en redes sociales que el paciente frecuentaba (gráfica 1).
en  redes  sociales  
25   22  
18  
20   16  
15   11   12  
9   8  
10   7   6   6   6  
4   3  
5   2  
0   0  
0  
Semana  1   Semana  2   Semana  3   Semana  4   Semana  5   Semana  6  

Videos   Imágenes   Escritos   Total  de  búsquedas  


 
Gráfica 1. Frecuencia de búsqueda de publicaciones en redes sociales.

Fuente: Elaboración propia. Frecuencia semanal de búsqueda de los diferentes


tipos de publicaciones en redes sociales por parte del usuario.
*Nota: El usuario no registró su conducta durante las semanas 4 y 5.

24 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

En la primera semana, el paciente presentó un total de 22 búsquedas


de las publicaciones acostumbradas en redes sociales.
Para la segunda semana, en la cual se establecieron las condiciones y
se comenzaron a aplicar las estrategias de control de estímulos, se observó
un total de 18 búsquedas de las publicaciones acostumbradas.
En la tercera semana, misma en la que se comenzó con la implementación
de Activación Conductual, se registraron 16 búsquedas en redes sociales.
Durante la sexta semana se pudo observar un decremento en la fre-
cuencia de esta conducta, teniendo un total de ocho búsquedas. Cabe
mencionar que, para esta semana, el paciente reportó que, a pesar de
observar las publicaciones en redes sociales, el malestar que presentaba
ante ellas había reducido. Además, comentó que, a partir de la cuarta
semana, los momentos en los que observaba publicaciones en las redes
sociales asociadas al fallecimiento de un ser querido o al concepto mamá,
eran mayormente casuales y no se dedicaba a buscarlas en grupos de
personas que las publicaran.
Durante las cuatro semanas registradas, se observa una variabilidad
en las respuestas de búsqueda de publicaciones en redes sociales, tanto
para videos, como para imágenes y escritos; incluso, se presenta un in-
cremento en esta conducta para la búsqueda de imágenes asociadas al
fallecimiento de una persona cercana; sin embargo, también se observa
un decremento gradual en el total de búsquedas semanalmente, lo cual,
aunado al autorreporte del paciente, puede referir a un cambio significati-
vo en la frecuencia de esta conducta.
Por otro lado, se presentan las actividades programadas a practicar
para la Activación Conductual, así como su ejecución durante seis se-
manas. Cabe remarcar que, para la implementación de esta técnica, se
utilizaron dos sesiones para la identificación de áreas de vida y valores,
además de la elección de actividades por medio de dominio y agrado, por
lo que la programación y registro de estas actividades se implementan
durante seis semanas.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 25


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

Tabla 2. Frecuencia de actividades. Área: Autocuidado.

Actividad Semana Semana Semana Semana Semana Semana


1 2 3 4 5 6
Ejercicio
2 días 3 días 3 días 4 días 4 días
físico
20 min. 20 min. 30 min. 35 min. 35 min.
(correr)
Levantarse de la
cama entre las 8:00 y 2 días 2 días 3 días 3 días 4 días
9:00 horas.

Fuente: Elaboración propia. Frecuencia semanal de ejecución de


actividades del área de “Autocuidado”.
*Nota: El usuario no registró su conducta durante la semana 4.

En la tabla 2 se puede observar la frecuencia y duración de las activi-


dades designadas por semana para el área de “Autocuidado”. Durante la
primera semana, se observó la presentación de ambas conductas por dos
días, enfatizando la duración del ejercicio físico de 20 minutos cada día.
En la segunda semana, se observó que la duración del ejercicio físico se
mantuvo; sin embargo, su frecuencia aumentó a tres días, además de man-
tenerse la frecuencia de levantarse de la cama entre las 8:00 y 9:00 horas.
Para la tercera semana, se observó un incremento en duración del ejer-
cicio físico y el mantenimiento de la frecuencia en días; por otro lado, el
paciente aumentó la frecuencia de levantarse en las horas establecidas.
Durante la quinta y sexta semana, se observó un mantenimiento de la
frecuencia en días del ejercicio físico y un aumento de cinco minutos en su
duración. Asimismo, para la conducta de levantarse de la cama entre ocho
y nueve de la mañana, se observó un mantenimiento en frecuencia en la
quinta semana, incrementándose en la sexta un día. De manera general,
se puede observar que existió un incremento en las conductas de autocui-
dado programadas por parte del paciente, las cuales, anteriormente, no se
presentaban o se mantenían por la insistencia de terceras personas. Cabe
mencionar que el paciente decidió realizar ejercicio en compañía de su
hermana, quien se encargaba de instarlo a continuar con esta conducta.

26 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

No obstante, comentó que en ocasiones lo realizaba sólo debido a las acti-


vidades académicas de ella.

Tabla 3. Ocurrencia de actividades. Áreas: familiar, académica y social-amigos.

Área de Actividad Semana Semana Semana Semana Semana Semana


vida 1 2 3 4 5 6
Juego de
futbol con * *
papá
Familiar
Serie tele-
visiva con * * * * *
hermana
Estudiar
para examen * * * *
de titulación
Académica
Buscar
opciones de * *
empleo
Videollama-
* *
da con amiga
Social-
amigos Sesión de
videojuegos * *
con amigos

Fuente: Elaboración propia. Ocurrencia semanal de ejecución de actividades


(presencia de conducta) de las áreas: familiar, académica y social.
*Nota: El usuario no registró su conducta durante la semana 4.

Por otro lado, en la tabla 3 se presentan las actividades programadas


para las áreas de vida restantes (familiar, académica y social). En este
gráfico se observa la presencia de las actividades en cada semana.
Se observa que durante la primera semana el paciente comienza a
ver una serie de agrado junto con su hermana; además de empezar sus
estudios para su examen de titulación, mismos que se programaron de
manera progresiva.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 27


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

Para la segunda semana, estas actividades se mantuvieron, agregando


la organización de un juego de futbol con su padre.
Durante la tercera semana, las dos primeras actividades son manteni-
das por el paciente, además de organizar una sesión de videojuegos con
sus amigos y realizar una videollamada con una de sus amigas cercanas.
También se observa que durante la quinta semana el paciente continúa
con sus estudios para su examen de titulación y organiza de nuevo una
sesión de videojuegos en línea con sus amigos.
Por último, se observa que la conducta que se mantiene durante esa
semana es ver una serie de televisión con su hermana, misma que se pre-
senta también durante la sexta semana, en la cual se registran las ac-
tividades de juego de futbol con papá, buscar opciones de empleo y el
contacto con su amiga cercana por videollamada.
Ante la generación de estas nuevas actividades, el paciente refiere
sentirse “más activo” y comenta que los pensamientos y verbalizaciones
acerca del fallecimiento de su madre han disminuido en poca medida; en
este sentido, refirió: “Siguen apareciendo los pensamientos; la recuerdo
mucho, pero ahora sé que puedo hacer otras cosas con mi familia para
sentirme bien, por mí y por ella”.

Sesión de monitoreo

Al concluir la intervención psicológica conductual, se brinda al pacien-


te una sesión de monitoreo posterior a 15 días, en la cual se observa (a
manera de autorreporte) el mantenimiento de las conductas generadas y
restablecidas a partir del proceso terapéutico, además de disminuir la
postergación de sus comidas diarias.
Sin embargo, el paciente menciona continuar presentando llanto du-
rante algunos de los 15 días ante pláticas sobre su madre, sobre todo,
cuando se habla de ella en el contexto familiar; comenta no querer en-
tablar una conversación formal por el momento con amigos o familiares

28 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

sobre el tema debido a que no encuentra una manera adecuada de hablar


de su madre.
Por otra parte, menciona presentar una disminución de la búsqueda de
publicaciones en redes sociales asociadas con dicha temática y el man-
tenimiento de algunas de las actividades programadas, tales como ver
serie televisiva con su hermana, estudiar para su examen de titulación y la
organización de sesiones en línea de videojuegos con sus amigos; además,
agrega haber enviado una solicitud de empleo.

Discusión y conclusiones

Respecto de lo anterior, se puede concluir que, a partir de la intervención


de corte conductual, se logró alcanzar el objetivo general del proceso te-
rapéutico establecido para el diagnóstico de depresión, como se señala
en Ferster (1973), Lewinsohn (1974), Hopko et al. (2003) y Martell, Di-
midjian y Herman-Dunn (2013). Éste consistió en disminuir el exceso de
respuestas de evitación y escape ante situaciones de la vida cotidiana del
paciente presentadas por la pérdida significativa de reforzadores e in-
crementar las conductas de dominio y agrado a partir de sus áreas de vida
y valores.
A partir del control estimular, se redujo de manera significativa la fre-
cuencia en la que el paciente se dedicaba a buscar publicaciones en redes
sociales que se asociaran con el fallecimiento de su madre.
Por otro lado, el paciente restablece dos conductas de autocuidado que
se encontraban mantenidas por otras personas (levantarse entre ocho y
nueve de la mañana y realizar ejercicio físico), posibilitando la disminu-
ción de la postergación de sus comidas diarias. De esta manera, es posible
afirmar que dichas conductas se restablecen como consecuencia de la
Activación Conductual, aunada a técnicas de modificación de conducta.
De igual manera, se generaron otras conductas de dominio y agrado
para el usuario de acuerdo con sus áreas de vida identificadas. Se observa
que éstas se mantienen a lo largo de la intervención, presentándose interca-

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 29


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

ladamente durante las diferentes semanas. Tal como lo refiere la literatura,


la implementación de una intervención de corte conductual es efectiva para
el tratamiento de la depresión (Ferster, 1973; Hopko et al., 2003; Barraca,
2010; Kanter, Busch y Rusch 2011 y Bianchi y Muñoz, 2014).
No obstante, a pesar de los cambios generados en las conductas del pa-
ciente, en el presente caso clínico se pueden remarcar ciertas limitaciones
que pudieron haber interferido para el alcance completo de los objetivos.
En este sentido, durante la sesión de monitoreo, el paciente comentó
que continuaba presentando llanto contingente al tema del fallecimiento
de su madre; además, mencionó que no ha podido comunicarse de manera
adecuada con sus familiares y amigos sobre este tópico, por lo que como
primera limitante se encuentra la poca o nula valoración de las habilida-
des sociales del paciente.
Al realizar una evaluación de éstas, se pudieron haber identificado las
habilidades de comunicación y la posible evitación del paciente para inte-
ractuar con otras personas; sobre todo, ante temas asociados a la muerte
de su madre, además de, posiblemente, agregar elementos de un entre-
namiento en habilidades sociales usando el modelo de Kelly (2002). Éste
las define como conductas aprendidas que realizan las personas en situa-
ciones específicas para obtener o mantener reforzamiento del ambiente y
que funcionan como rutas para alcanzar otros objetivos en el paciente; en
este caso, la disminución de la respuesta fisiológica de llanto y el incremento
de la interacción con otras personas que no necesariamente pertenezcan
a su núcleo familiar.
Así como comentan Kanter, Busch y Rusch (2011), una de las estrate-
gias o técnicas complementarias a la ac es el entrenamiento en habilida-
des sociales cuando se encuentran déficits en repertorios de comunicación
u otras habilidades de interacción social. Por ello, para futuras interven-
ciones conductuales para la depresión, se recomienda a los terapeutas
evaluar y valorar un entrenamiento en habilidades sociales o elementos
de éste para su integración al tratamiento.
Asimismo, se observó que, a pesar del mantenimiento de algunas con-
ductas nuevas por parte del usuario, también existió el desvanecimiento

30 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

y extinción de algunas otras. Esto pudo deberse a la poca valoración del


factor que comentan Kanter, Busch y Rusch (2011) sobre la estabilidad de
estímulos reforzantes; ante la cual refiere que el terapeuta deberá cuidar
que las actividades programadas tengan una estabilidad y no enfocarse en
la presentación de estímulos reforzantes aislados. Se observa que algunas
de las actividades puestas durante la intervención pudieron programarse de
manera constante, de manera que el paciente pudiera crear una rutina;
por ejemplo, la actividad de “jugar futbol con su papá” no se programó
de forma semanal debido a factores externos del usuario. Ante ello, la
terapeuta debió revalorar el cambio de esta actividad por otra que le fuera
posible realizar de manera constante.
En la misma línea, la conducta de “buscar opciones de empleo” puede
considerarse una actividad reforzante aislada que no puede mantenerse
en el tiempo, por lo que se recomienda valorar en otras intervenciones el
factor de estabilidad mencionado por Kanter, Busch y Rusch (2011).
Por otro lado, en algunas sesiones, el paciente no registró su conducta,
lo cual puede permear en los resultados de la intervención psicológica.
Por tal motivo, para futuros tratamientos terapéuticos, se recomienda re-
marcar la importancia de los registros conductuales para la eliminación,
adquisición y mantenimiento de las conductas por trabajar o, en su defec-
to, buscar alternativas de registro que se adecuen a las necesidades del
paciente, como el uso del celular, grabaciones de voz, entre otras que ya
están documentadas y han demostrado su utilidad en población con este
problema psicológico.
Tal como lo refieren Clarke, Eubanks, Reid, Kelleher, O’Connor, De-
Bar et al. (2005); Mantani, Kato, Furukawa, Horikoshi, Imai et al. (2017),
y Wasil, Ventruco-Conerly, Shingleton y Weisz (2019), las aplicaciones
digitales en teléfonos inteligentes (smartphones) adjuntas a una interven-
ción terapéutica juegan un papel importante para el reporte y tratamiento
en las personas con sintomatología depresiva. Además de las revisiones
sistemáticas realizadas por Kaltenthaler, Parry, Beverley y Ferriter (2018)
y Firth, Torous, Nicholas, Carney, Pratap et al. (2017) respecto del uso
de programas psicológicos ya establecidos mediante dispositivos móviles

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 31


Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona cercana: un caso clínico

para el tratamiento de las respuestas asociadas a la depresión, donde se


remarca la importancia de la adaptación tecnológica a la intervención te-
rapéutica en distintas poblaciones.

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Barcelona.
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32 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Pamela Rodríguez Palacios | Valeria Olvera Navas

Kaltenthaler, E., Parry, G., Beverley, C. y Ferriter, M. (2018). Computerised cog-


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Kanter, J., Manos, R., Busch, A. y Rusch, L. (2008). Making behavioral ac-
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Review of Popular Smartphone Apps for Depression and Anxiety: Assessing
the Inclusion of Evidence-Based Content.  doi: 10.1016/j.brat.2019.103498 

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 33


Intervención cognitivo-conductual
en un caso de ansiedad
Valeria Olvera Navas
Pamela Rodríguez Palacios

Resumen Abstract

La ansiedad es una respuesta psi- Anxiety is defined as a psychological


cológica que se presenta ante situa- response to situations perceived or
ciones percibidas o interpretadas interpreted as threatening or dan-
como amenazantes o peligrosas. Ésta gerous, which can be harmful if it
puede resultar nociva si se presenta occurs frequently and exacerbated,
de manera frecuente y exacerbada, having negative implications in the
teniendo implicaciones negativas person’s life. The cognitive-behavioral
en la vida de la persona. El modelo model has proven to be effective for
cognitivo-conductual ha demostra- the treatment of this phenomenon.
do ser eficaz para el tratamiento The aim of this article is to describe
de dicho fenómeno. El objetivo del a psychological intervention under
presente artículo es describir una in- the cognitive behavioral model in a
tervención psicológica bajo el modelo case of anxiety, using techniques such
cognitivo-conductual en un caso de as Psychoeducation, Bernstein and
ansiedad, utilizando técnicas como Borkovec’s Progressive Muscular Re-
psicoeducación, relajación muscular laxation and Bain’s thought stopping.
progresiva de Bernstein y Borkovec y An initial assessment was performed
la detención de pensamiento de Bain. based on a behavioral interview and
Se realizó una evaluación inicial a records on the intensity of anxiety epi-
partir de una entrevista conductual sodes through the Analogous Numeri-
y registros sobre la intensidad de los cal Scale (ans). The psychological
episodios de ansiedad por medio de intervention consisted of 10 sessions
la Escala Numérica Análoga (ena). lasting approximately one hour, in
La intervención psicológica constó de which the user was trained with the
10 sesiones con, aproximadamente, aforementioned techniques. Subse-

Valeria Olvera Navas y Pamela Rodríguez Palacios. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Universidad Nacio-
nal Autónoma de México, México. Contacto: [paam41@gmail.com]
Fecha de recepción: 22 de enero de 2021 Fecha de aceptación: 12 de julio de 2021. Contacto: paam41@gmail.com

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 35-52.
Fecha de recepción: 7 de mayo de 2020 | Fecha de aceptación: 14 de septiembre de 2020.

Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 35


Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

una hora de duración, en la cual se quently, the case was followed up


entrenó al usuario con las técnicas and monitored. The results showed a
mencionadas. Después, se realizó se- decrease in the occurrence (from eight
guimiento y monitoreo del caso. Los episodes to only one per day) and
resultados mostraron una disminu- intensity of the anxiety episodes (in an
ción en la ocurrencia (de ocho episo- initial ans = 9 and final ans = 3) as well
dios a uno solo por día) e intensidad as the incorporation of the patient to
de los episodios de ansiedad (en una her daily activities.
ena inicial = 9 y ena final = 3), así
como la incorporación de la paciente K eywords
a sus actividades cotidianas. Anxiety, progressive muscle
relaxation, thought stopping
Palabras clave
Ansiedad, relajación muscular pro-
gresiva, detención de pensamiento

D
e acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y la Orga-
nización Panamericana de la Salud (oms y ops, 2017), se calcula
que, en 2015, la proporción de la población mundial con trastor-
nos de ansiedad fue de 3.6%, siendo más comunes en las mujeres que en
los hombres (4.6% en contraste con 2.6%, a nivel mundial).
De igual manera, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma
de México (unam) mencionan que más de 264 millones de personas a nivel
mundial presentan ansiedad (Frías, 2019). En América Latina se estima
que 7.7% de la población femenina sufre trastornos de ansiedad y sólo
3.6% la población masculina. En el caso particular de México, se estima
que 14.3% de la población presenta esta problemática (Ramírez, Martínez
y Ávila, 2015).
La ansiedad se define como una respuesta existente en todos los indi-
viduos ante situaciones que percibe o interpreta como amenazantes o peli-
grosas. Sin embargo, cuando las respuestas características de ansiedad
son frecuentes, excesivas e interfieren con la vida cotidiana de las per-

36 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Valeria Olvera Navas | Pamela Rodríguez Palacios

sonas, probablemente se está frente a un trastorno de ansiedad (Ibáñez-


Tarín y Manzanera-Escartí, 2012).
Sierra, Ortega y Zubeidat (2003) refieren que la ansiedad hace alusión
a un estado de agitación e inquietud desagradable, el cual se caracte-
riza por la anticipación del peligro y la sensación de catástrofe. En otras
palabras, es la combinación de aspectos psicológicos y fisiológicos que
manifiestan sensaciones de sobresalto e inquietud.
De igual manera, Caballo (2007) menciona que las personas con an-
siedad tienden a darle vueltas a cuestiones, en las que se perciben inca-
paces de alcanzar una solución, tomar alguna decisión y llevar a cabo
un acto, lo cual les impide llevar una vida tranquila. Se pueden percibir
señales de activación en el sistema nervioso simpático, por lo que algunas
personas muestran un aumento en la frecuencia cardiaca (taquicardia)
caracterizado por palpitaciones fuertes y rápidas del corazón, presión en
el pecho, dificultad para respirar, falta constante de aliento, sensación de
ahogo o asfixia. También se puede presentar sudoración en las extremi-
dades, problemas gastrointestinales, náuseas, gastritis crónica, mareos,
sensación de debilidad o inestabilidad física. 
Álvarez, Aguilar y Lorenzo (2011) indican que, de acuerdo con la
Teoría Tridimensional de la Ansiedad, planteada por Lang (1968), este
fenómeno puede expresarse en tres niveles de respuesta: cognitivo, fisiológi-
co y motor. A continuación, se describen cada uno de estos niveles:

• Nivel fisiológico. La ansiedad se manifiesta a través de la activación


de diferentes sistemas, principalmente el sistema nervioso autónomo
y el sistema nervioso motor, aunque también se activan otros como el
sistema nervioso central, el sistema endocrino y el sistema inmune
(Lang, 1968). 
Es importante aclarar que, de estos cambios o alteraciones, las
personas sólo perciben algunos, como el aumento en la frecuencia
cardiaca y respiratoria, sudoración, tensión muscular, temblores muscula-
res, dificultad respiratoria, sequedad de la boca, dificultad para tragar,

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Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

sensaciones gástricas, entre otros. A su vez, estos cambios fisiológi-


cos, pueden acarrear una serie de desórdenes fisiológicos transitorios,
tales como dolores de cabeza, insomnio, náuseas, mareos, disfunción
eréctil, contracturas musculares, disfunciones gástricas, entre otros.
• Nivel cognitivo. Aquí se presentan pensamientos o imágenes de pre-
ocupación, hipervigilancia, miedo, inseguridad, creencias de tipo
catastrófico y dificultad para concentrarse. De igual forma, las perso-
nas reportan tener la sensación de pérdida de control, dificultad para
la toma de decisiones, presencia de pensamientos negativos sobre sí
mismo, pensamientos negativos sobre su actuación ante los otros, te-
mor a que se den cuenta de sus debilidades, dificultades para pensar,
estudiar, entre otros síntomas.
• Nivel motor. Se caracteriza por hiperactividad, movimientos repe-
titivos, dificultades para la comunicación (tartamudez), evasión de
situaciones temidas, elevado consumo de alimentos o sustancias, llan-
to, tensión en la expresión facial y evitación de la situación que pro-
duce la ansiedad.

Siguiendo esa línea, las Guías de Educación Sanitaria (2008) refieren


que la ansiedad crea un círculo vicioso: como las respuestas fisiológicas
son desagradables, la persona se vuelve más sensible a cualquier altera-
ción física, se preocupa continuamente de que le pueda pasar algo; por
ejemplo, de presentar un ataque cardiaco o perder el control. Esto provoca
que la persona se sienta aún más ansiosa y sus respuestas se agudicen,
trayendo consigo sentimientos de infelicidad, depresión, irritabilidad, al-
teraciones de sueño, desavenencias en las relaciones de pareja, consumo
de sustancias tóxicas y que, en consecuencia, se afecten las distintas áreas de
vida de la persona: trabajo, salud, familia, pareja. Por ello, aprender es-
trategias para afrontar la ansiedad permitirá que la persona se adapte a la
situación y mejore su calidad de vida.
Diversos metaanálisis describen la efectividad de la terapia cogni-
tivo-conductual para atender problemas de ansiedad en diversas pobla-
ciones, teniendo resultados positivos y a largo plazo (Carpenter et al.,

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Valeria Olvera Navas | Pamela Rodríguez Palacios

2018; Hofmann, Wu y Boettcher, 2014; Hopkinson, Reavell, Lane y


Mallikarjun, 2019; Reavell, Hopkinson, Clarkesmith y Lane, 2018; Eva,
A. M. et al., 2020).
Dentro del modelo cognitivo-conductual se ha encontrado que la im-
plementación de técnicas en relajación y modificación de pensamiento
resulta una combinación idónea que favorece el cambio conductual en
personas que presentan respuestas de ansiedad en, al menos, dos de los
niveles de respuesta anteriormente mencionados. En otras palabras, es
posible modificar la activación fisiológica, así como aspectos cognitivos
(pensamientos, imágenes, recuerdos) en el usuario, implementando este
tipo de técnicas (Capafons, 2001; Rodríguez, Castro, Pérez y Rovella,
2014; Yoshinaga et al., 2016).
De acuerdo con Blanco et al. (2014), la técnica en relajación muscular
progresiva tiene resultados benéficos cuando la persona tiende a tensar el
cuerpo ante un episodio de ansiedad, como es el caso de la paciente que
se presentará a continuación.
Una de las adaptaciones del procedimiento original más utilizadas en
la terapia cognitivo-conductual es la de Bernstein y Borkovec (Ruiz, Díaz
y Villalobos, 2012), la cual consiste en tensar y destensar los 16 grupos
musculares, centrando la atención en las sensaciones que se producen
en cada situación. Durante la fase de tensión, la contracción del músculo
debe notarse, facilitando así la percepción de las sensaciones asociadas
a la tensión; a su vez, la percepción de la tensión lleva a discriminar mejor
la respuesta de relajación subsiguiente. En la fase de distensión no se
debe realizar ningún esfuerzo activo y sólo consiste en permanecer pasivo
experimentando el alargamiento muscular que se produce al soltar rápi-
damente toda la tensión.
Por otra parte, resulta imperante apoyarse de técnicas conductuales
para una mejor atención. Ramírez (1977) refiere que la detención de pen-
samiento es funcional en aquellos casos donde se presentan pensamientos
de manera constante ante alguna situación y que éstos, a su vez, desen-
cadenan los episodios de ansiedad. Dicha técnica fue desarrollada por
Alexander Bain, en 1928, en su libro El control del pensamiento en la

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Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

vida cotidiana. A finales de los años cincuenta, Joseph Wolpe y otros


terapeutas de conducta adaptaron el modelo original de Bain para utilizar
este método con aquellos pensamientos que son fuente de ansiedad.
El procedimiento básico de la técnica consiste, en un primer momento,
en la identificación de los pensamientos que están generando la ansiedad.
Posteriormente, se debe concentrar en esos pensamientos y, después de
un corto periodo de tiempo, detenerlos. De manera general, se utiliza la
palabra stop, o bien, algún ruido fuerte, para interrumpir los pensamien-
tos desagradables.
Introducir la palabra stop sirve de distracción debido a que interrumpe
los pensamientos. Posterior a ello, se pueden introducir verbalizaciones que
resulten tranquilizadoras para el usuario (Lozano, Rubio y Pérez, 1999).
Una vez descrito lo anterior, el objetivo del presente artículo es describir
una intervención psicológica bajo el modelo cognitivo-conductual en un
caso de ansiedad.

Presentación de caso

Paciente femenina b de 29 años de edad, originaria y residente de la Ciu-


dad de México, estado civil, en unión libre, tiene dos hijos masculinos
de 11 y 7 años de edad. b se encuentra haciendo su servicio social como
auxiliar de enfermería.

Motivo de consulta

b asiste a terapia psicológica por cuenta propia, debido a que, en días pre-
vios presentó varios episodios de ansiedad derivadas del estrés generado
por la escuela y el fallecimiento de su padre. Estos episodios de ansiedad
se caracterizan por síntomas del nivel fisiológico: taquicardia, disnea, sen-
sación de desmayo, dolor de cabeza, acúfenos en el oído derecho; a nivel
motor: temblor en manos y piernas y tensión muscular en cuello y brazos;

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Valeria Olvera Navas | Pamela Rodríguez Palacios

por último, a nivel cognitivo: pensamientos de tipo “ahí vienen otra vez las
crisis”, “ya me va a dar la crisis”, “me voy a morir”, “ay, Dios mío, cúrame,
no me quiero sentir así” [sic]. b refiere que estos episodios se presentan en
su casa, trabajo y en la calle, cuando se encuentra con su esposo, madre,
suegra y compañeros de trabajo; aunque refiere que le ocurre con mayor
frecuencia cuando está sola o con sus hijos.

Historia del problema

El primer episodio de ansiedad ocurre 10 días después del fallecimiento


de su padre y un mes antes de acudir a terapia psicológica. El episodio
se caracterizó por falta de aire, dolor en el pecho, sensación de desma-
yo y pensamientos de “¿qué me está pasando?, me va a dar un infarto”
[sic]. Debido a esta situación, al día siguiente decidió acudir al médico y
realizarse diversos estudios clínicos. Éstos arrojaron un adecuado estado
de salud, por lo que el médico descarta alguna problemática a nivel bio-
lógico y la diagnostica con ataques de pánico. Le prescribió tratamiento
farmacológico como diazepam (lo tomó sólo los primeros cuatro días del
tratamiento para, posteriormente, interrumpir su ingesta por decisión pro-
pia); cinco inyecciones de vitamina b1(Tiamina) y vitamina b2 (Ribofla-
vina), inyectada por vía intramuscular cada tercer día, e hidroxicina, sólo
cuando se presenten los episodios de ansiedad. Después de dos semanas,
la paciente, al no observar mejoría, decide acudir a atención psicológica.

Descripción y análisis de la conducta

A partir de la información recabada en la evaluación inicial, se identificó


en la historia de vida de la paciente una serie de eventos involucrados con
los episodios que presenta, como el estrés por escuela y el fallecimiento
de su padre. Los episodios se hacen altamente probables en la calle, en su
casa y trabajo, con su esposo, madre, suegra y compañeros de trabajo.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 41


Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

Sin embargo, ella refiere que la probabilidad aumenta cuando se encuen-


tra sola, con sus hijos o se entera del fallecimiento de alguna persona. De
manera paralela, se presentan pensamientos como “ahí vienen otra vez las
crisis”, “ya me va a dar la crisis”, “me voy a morir”, “¡ay, Dios, cúrame!”,
“no me quiero sentir así” [sic]. Los síntomas a nivel motor se caracterizan
por presentar temblor en piernas y manos, así como tensión en el cuello
y brazos; a nivel fisiológico, la falta de aire, aumento en la frecuencia
cardiaca, sensación de desmayo, dolor de cabeza y zumbido en el oído de-
recho, los cuales se presentan con una duración de 20 a 30 minutos. Esto
le ha traído como consecuencia que su esposo le diga que se calme, su
suegra le dé a oler alcohol y sus hijos la abracen y le digan “ya no quiero
que estés enferma” [sic].
Por parte de ella, y una vez terminado el evento, toma medicamento,
respira, se recuesta o se sienta, se truena los dedos, comienza a rezar y de
inmediato piensa: “¿por qué me pasa esto a mí?”, ¿por qué me siento así”;
“quiero hacer mi vida normal”; “ya no quiero que me pase esto”; “ya pasó,
pero no estoy bien”; “¿por qué Diosito me hace sentir esas sensaciones?”;
“¿por qué no hace que me desmaye?” [sic]. Una vez terminado el even-
to, b tiende a encontrarse acompañada ante situaciones que, antes de los
episodios de ansiedad, podía realizar de manera individual. Por ejemplo:
realizar compras en el supermercado, realizar los pagos de los servicios
básicos de su casa, salir a la tienda o hacer deporte (jugar futbol). Cabe
mencionar que la usuaria dejó de jugar futbol con sus hijos (actividad que
anteriormente la realizaba diario). Por otra parte, b cuenta con habilida-
des de puntualidad y compromiso; asimismo, se identificó que la usuaria
cuenta con déficit en tolerancia y empatía.

Establecimiento de metas y objetivos terapéuticos

El objetivo general de la intervención psicológica es disminuir la ansiedad


en sus tres niveles de respuesta.
Los objetivos específicos son los siguientes:

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• Identificar bajo qué circunstancias ocurren las crisis de ansiedad que


permita un mayor control de las mismas.
• Desarrollar estrategias de relajación, por medio de la técnica de relaja-
ción muscular progresiva de Bernstein y Borkovec, teniendo un impacto
en la disminución de respuestas fisiológicas y motoras de ansiedad.
• Desarrollar habilidades de detención de pensamiento, así como for-
mular verbalizaciones que controlen la exacerbación de respuestas
cognitivas.

En resumen, al desarrollar habilidades en relajación, así como en-


trenar en detención de pensamiento, b aprenderá a controlar y disminuir
las respuestas de ansiedad en sus tres niveles, logrando salir de casa sin
compañía y retomando sus actividades cotidianas mejorando así su cali-
dad de vida.

Aplicación de tratamiento

Evaluación. En esta fase se llevó a cabo una entrevista conductual que tuvo
lugar durante dos sesiones, con el fin de recabar la mayor información res-
pecto del motivo de consulta para elaborar el cuadro secuencial integrativo
y, después, realizar la elaboración del análisis funcional del caso.

Intervención. Para esta fase se programaron 10 sesiones en las que se


llevaron a cabo el entrenamiento en relajación muscular progresiva y
la detención de pensamiento. Las sesiones tuvieron una duración de 60
minutos y se realizaron una vez por semana. Asimismo, en esta fase se
emplearon autorregistros que permitieron evaluar y poner en práctica lo
aprendido en la sesión.

Dentro de estos registros se utilizó una Escala Numérica Análoga (ena),


la cual consiste en una línea horizontal de, aproximadamente, 10 centíme-

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Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

tros, en cuyos extremos se encuentran el 0, que representa nada de ansie-


dad, y 10, lo más ansioso que se ha sentido el paciente. El paciente deberá
marcar en la línea el número que indique la ansiedad que siente.
Esta escala es una adaptación de las Escalas Visuales Análogas (eva),
que se han utilizado para medir la intensidad de dolor y se han adaptado
para registrar los niveles de relajación de un paciente antes y después de
emplear alguna técnica con el objetivo de identificar su efectividad (Ait-
ken, 1969; Herr, Coyne, McCaffery, Manworren y Merkel, 2011; Jensen et
al., 2011; Vicente, Delgado, Bandrés-Moya, Ramírez y Capdevilla, 2018). 
Esta escala se utilizó durante la sesión antes y después de practicar el
ejercicio de relajación muscular progresiva.
Asimismo, se utilizó un autorregistro de ocurrencia continua, el cual
se caracteriza por registrar el número de veces que ocurre la conducta
problemática; en este caso, las crisis de ansiedad (Cepeda, López, Plan-
carte, Moreno y Alvarado, 2014). A continuación, se muestra la descrip-
ción de las técnicas empleados durante la intervención psicológica.

Tabla 1. Descripción general de las técnicas en el proceso terapéutico.

Técnica de Número de
Objetivo particular Procedimiento general
intervención sesiones
Realizar una entrevista
Obtener información
Evaluación conductual que permita des- Dos
sobre la conducta
inicial. cribir el análisis funcional de sesiones.
problema.
la conducta problema.
Brindar psicoeducación Se realizó psicoeducación de
Psicoedu-
a la paciente en qué es la ansiedad con la utilización Una
cación de
la ansiedad y cuáles son de materiales psicoeducati- sesión.
ansiedad.
sus características. vos (infografía).
Psicoedu- Brindar psicoeducación
Se realizó psicoeducación
cación de la a la paciente en qué es
en la técnica de relajación
técnica de la técnica de relajación Una
muscular progresiva con la
relajación muscular progresiva y sesión.
utilización de materiales
muscular cuáles son sus caracte-
psicoeducativos (video).
progresiva. rísticas.

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Se entrenó a la paciente
Entrenar a la paciente
en la técnica de relajación
Entre- en relajación a partir de
muscular progresiva de Bern- Dos
namiento en la técnica de relajación
stein y Borkovec a partir del sesiones.
relajación. muscular progresiva de
modelamiento y moldeamien-
Bernstein y Borkovec.
to de ésta.
Brindar psicoeducación Se realizó psicoeducación de
en la técnica de deten- la técnica de detención de
ción de pensamiento. pensamiento.

Entre- Se identificaron los pen-


namiento Identificar los pensa- samientos rumiativos y las Seis
en deten- mientos rumiativos. circunstancias que probabili- sesiones.
ción de pen- zaban su ocurrencia.
samiento.
Entrenar a la pacien- Se entrenó a la paciente en
te en los pasos de la la técnica de detención de
técnica de detención de pensamiento y se moldeó la
pensamiento. ejecución de la paciente.

Fuente: Elaboración propia.

Resultados

De acuerdo con la ena, los niveles de intensidad de la ansiedad disminu-


yeron de ena inicial = 9 a ena final = 3.
En la figura 1 se puede observar esta disminución en los niveles de
ansiedad a lo largo de las sesiones. Las primeras dos sesiones hacen re-
ferencia al periodo de evaluación; por lo tanto, estos datos se obtuvieron
antes de realizar la intervención. A partir de la sesión 3, se inicia con el
entrenamiento en relajación de Bernstein y Borkovec y se observa una dis-
minución de 9 a 7. En la sesión 4, hay un aumento a 8, debido a que ese día
se enteró del fallecimiento de una persona de su trabajo y esa situación la
alteró. Sin embargo, no regresó a niveles elevados de ansiedad. A partir de
la sesión 5, hay una disminución a lo largo de las sesiones, hasta llegar a
una puntuación de 3. De igual manera, es imperante resaltar que, a partir
de la sesión 7 (tercera de intervención), se inició con el entrenamiento
en detención de pensamiento, lo cual influyó en que los niveles de ansie-

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 45


Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

dad no aumentaran. Incluso, en la sesión 10 se observa una disminución


hasta 3, lo cual está relacionado con que, para ese momento de la inter-
vención, ya había puesto en práctica la técnica en situaciones reales.
 
10
9
Escala Numérica Análloga

8
7
6
5
4
3
2
1
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
Evaluación Intervención    
 

Figura 1. Niveles de ansiedad en Evaluación e Intervención psicológica.


Niveles de ansiedad comparados con la ena durante las sesiones de evaluación
e intervención. Fuente: Elaboración propia.

Asimismo, la figura 2 muestra la frecuencia semanal con la que se pre-


sentaban los episodios de ansiedad. En esta figura se puede observar un
decremento de la semana 1 (sesión 2 de evaluación) a la semana 2 (sesión
1 de intervención). A partir de esa semana, hay disminución constante en
los episodios de ansiedad presentando en la última semana de interven-
ción uno solo por día.

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9
8
Frecuencia de crisis de ansiedad

7
6
5
4
3
2
1
0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
Semanas
 

Figura 2. Frecuencia de crisis de ansiedad.


Nota. Número de veces que se presentaban las crisis de ansiedad durante las semanas
de intervención. Fuente: Elaboración propia.

Cabe destacar que la técnica de detención de pensamiento inició su


entrenamiento a partir de la tercera sesión de intervención, por lo que los
datos obtenidos en las figuras anteriores pueden atribuirse a la implemen-
tación de dicha técnica. Ambas técnicas se utilizaron a la par; es decir, la
paciente detenía su pensamiento, repetía las verbalizaciones descritas en
la tabla 2 y realizaba el ejercicio de relajación muscular progresiva.

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Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

Tabla 2. Ejemplo de la práctica de la técnica de detención de pensamiento.

Relajación muscu-
Pensamiento Detención Verbalizaciones
lar progresiva
“Ahí vienen otra vez “Para, B, tienes Respira, todo va a Inicio con el grupo
las crisis.” “Ya me va que parar.” estar bien. Me sien- muscular.
a dar la crisis.” “Me to más tranquila; no
voy a morir.” “¡Ay, va a pasar nada.
Dios mío, cúrame. No
me quiero sentir así.”
[sic].

Fuente: Elaboración propia.

Seguimiento y monitoreo

Al finalizar la intervención, sólo se pudo dar seguimiento tres se-


manas después debido a que las actividades de la paciente le
impedían acudir al consultorio. Sin embargo, después de la sesión
de seguimiento, se realizó monitoreo en dos ocasiones vía telefóni-
ca. En la primera y única sesión de seguimiento y en el monitoreo,
la paciente reportó una mejoría en cuanto a la ocurrencia de los
episodios de ansiedad; pues en esos dos meses sólo se habían pre-
sentado en tres ocasiones y refirió una disminución en la intensidad
de éstos, logrando así, retomar actividades de agrado y que for-
maban parte de su rutina diaria, como jugar futbol, subirse al trans-
porte público, ir al supermercado, ir de compras y caminar sola en
la calle.

Discusión y conclusiones

El objetivo general de la intervención fue disminuir las respuestas de an-


siedad a partir de técnicas cognitivo-conductuales como psicoeducación,

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relajación muscular progresiva y detención de pensamiento. Este objetivo


se alcanzó debido a que hubo un decremento en la frecuencia e intensidad
de los episodios de ansiedad, así como en sus tres niveles de respuesta.
Estos resultados añaden evidencia a la efectividad de la terapia cognitivo-
conductual para resolver problemáticas psicológicas.
En el caso de la implementación de la técnica de relajación de Berns-
tein y Borkovec de 16 grupos musculares, dio resultados favorables debido
a que a) la relajación es un estado fisiológico contrario o antagonista a
la ansiedad, b) la relajación se logra por medio de la reducción de ten-
sión en los músculos, c) una persona puede eliminar casi por completo
las contracciones musculares y experimentar una sensación de relajación
profunda y d) al ser un procedimiento corto, favorece el aprendizaje y
aplicabilidad de la técnica en los pacientes (Bernstein, Borkovec y Ha-
zlett-Stevens, 2000).
Aunado a lo anterior, la técnica de detención de pensamiento de Bain
complementó los resultados de la técnica de relajación, debido a que con-
trarresta los efectos de los pensamientos que son constantes y excesivos
que propician la ocurrencia de los episodios de ansiedad, seguida de ver-
balizaciones que disminuyan este efecto.
Por último, pero no menos importante, la psicoeducación también jue-
ga un papel crucial en el proceso terapéutico; incluso, algunos autores la
consideran la base de cualquier terapia (Montiel y Guerra, 2015). Esto se
debe a que la psicoeducación debe partir de la necesidad clínica de dotar
al paciente de herramientas que le permitan ser proactivo en la compren-
sión e identificación de las relaciones funcionales de su comportamiento,
favoreciendo la regulación y control del mismo (Colom, 2011).
En otras palabras, la combinación de dichas técnicas permitió la
disminución de la ansiedad en sus tres niveles de respuesta: fisiológico,
cognitivo y motor, lo que se vio reflejado en la mejora de la paciente.
Por otra parte, el monitoreo resultó relevante y útil en este caso, pues,
como ya se menciónó, las sesiones de seguimiento no se pudieron llevar
a cabo de la forma planeada. Por lo tanto, se recurrió a esta herramienta
para recabar información y conocer el estado actual de la paciente en

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Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad

relación con los episodios de ansiedad. El contacto fue por mensajería y


vía telefónica. Sin embargo, y a pesar de que los resultados obtenidos en
la intervención sugieren cambios favorables para la paciente, se reconoce
a la etapa de seguimiento como un área de oportunidad en este caso y
se recomienda, para futuras intervenciones psicológicas, incorporar esta
etapa en el proceso; incluso, realizar sesiones de seguimiento al mes, a los
tres y seis meses, con la finalidad de valorar si las conductas aprendidas
se están manteniendo sin la intervención formal.
A modo de conclusión, es importante resaltar la relevancia de atender
los fenómenos psicológicos, a partir de un modelo que sea congruente teó-
rico y metodológicamente, ya que, de esta manera, se logrará un adecuado
análisis del caso y, por ende, una intervención efectiva y pertinente.

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52 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ansiedad por covid-19: estudio
de caso del uso de telepsicología en
paciente con Síndrome de Cowden
Jorge Bazán-Muñoz
Ivan Rivera-Olvera
Verónica Neri
Lizette Gálvez-Hernández

Resumen Abstract

Posiblemente los pacientes oncológi- Cancer patients may not be attending


cos no estén asistiendo a los entornos health care settings for fear of con-
de atención médica por temor a con- tracting covid -19, which could com-
traer covid-19, lo que podría compli- plicate prognosis and increase their
car su pronóstico de vida. Mujer de mortality. A 43-year-old woman who
43 años sometida a mastectomía pre- underwent preventive mastectomy
ventiva, fue atendida por ese motivo. was admitted for this cause. In the
En la evaluación presentó sintoma- evaluation, she presented severe anx-
tología ansiosa severa y nivel alto de ious symptomatology and high level
malestar emocional. Método: diseño of emotional distress. Method: n = 1
de n = 1, se evaluó la sintomatología de design, the patient’s symptomatol-
la paciente con instrumentos valida- ogy was evaluated with instruments
dos en población mexicana. Se im- validated in Mexican population. A
plementó una intervención cognitivo cognitive behavioral intervention was
conductual a distancia, y se calculó implemented remotely, and the non-
el índice de no solapamiento de todos overlapping index of all pairs and the
los pares y el cambio clínico objetivo objective clinical change were cal-
para conocer su eficacia. Resultados: culated to know its efficacy. Results:
después de la intervención se encon- After the intervention, a clinically
tró una disminución clínicamente significant decrease in anxious symp-

Jorge Bazán-Muñoz, Ivan Rivera-olvera, Verónica Neri, Facultad de Psicología, Universidad Nacional
Autónoma de México, (unam) e Instituto Nacional de Cancerología, México. Lizette Gálvez-Hernández,
Facultad de Psicología, unam e Instituto Nacional de Cancerología, México, Catedrática de Consejo Nacional de
Ciencia y tecnología (Conacyt). México. Contacto: psic.jorgebazan@icloud.com

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 53-81.
Fecha de recepción: 9 de marzo de 2021 | Fecha de aceptación: 15 de junio de 2021.

Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 53


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

significativa en la sintomatología tomatology and emotional distress


ansiosa y en el malestar emocional was found (occ = 0.89; 0.66)
(cco = 0.89; 0.66) nap = (0.93; 0.86). nap = (0.93; 0.86). Conclusions: Dis-
Conclusiones: la intervención cogni- tant delivery of cognitive behavioral
tivo conductual a distancia puede ser intervention can be an alternative to
una alternativa de tratamiento psico- provide psychological therapy and en-
lógico que fomente la adherencia al courage compliance with oncological
tratamiento oncológico en un contex- treatment in a pandemic context.
to pandémico.
K eywords
Palabras clave Anxiety, covid -19, case report,
Ansiedad, covid-19, estudio de caso, telepsychology, Cowden disease
telepsicología, enfermedad de Cowden

E
n diciembre de 2019, se observó un brote respiratorio de tipo in-
feccioso ocasionado por un virus desconocido, focalizado en la
ciudad de Wuhan, en la provincia de Hubei en China (Wang, Hor-
by, Hayden y Gao, 2020). Al poco tiempo se denominó al agente infec-
cioso sars-cov-2, virus causante del cuadro clínico de neumonía atípica
nombrado como covid-19, que se expandió rápidamente en los cinco con-
tinentes (Peeri et al., 2020). Esto causó que en marzo de 2020 la Organi-
zación Mundial de la Salud la declarara una pandemia.
La situación ha generado particular preocupación para la población
considerada vulnerable, como es el caso de las pacientes con diagnóstico
de cáncer de mama (CaMa) (Guven, Sahin, Aktepe, Yildirim, Aksoy y
Kilickap, 2020). Los efectos inmunosupresores de la enfermedad y de
los tratamientos, en combinación con la multimorbilidad que presentan
a menudo las pacientes oncológicas, puede aumentar la probabilidad de
tener complicaciones y, en general, de un pronóstico precario en caso
de contagio de covid-19 (Zhang et al., 2020; Jiang, Deng, Zhang, Cai,
Cheung y Xia, 2020 ; Ferlay et al., 2019).

54 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

Lo anterior cobra importancia, pues se ha reportado que las pacientes


oncológicas que asisten a entornos de atención médica han experimentado
miedo por el riesgo al contagio del nuevo coronavirus (Guven et al., 2020),
situación que ha llevado a que las pacientes retrasen sus citas de seguimien-
to y sus tratamientos (Sharpless, 2020), e incluso a rechazarlos (Curiglia-
no et al., 2020). Un ejemplo es lo sucedido en 8 hospitales en el Reino
Unido que reportó una reducción significativa en la asistencia a citas para
recepción de quimioterapia (60%) y para diagnóstico temprano (76%) (Lai
et al., 2020). Datos similares fueron encontrados en una investigación en
Italia, donde las pacientes con lesiones sospechosas o con diagnóstico de
CaMa rechazaron la administración del tratamiento debido al miedo
de contraer el nuevo coronavirus (Vanni et al., 2020).
Lo anterior sugiere que tanto las pacientes con sospecha de cáncer
o diagnóstico confirmado podrían no estar acudiendo a los servicios de
salud por el riesgo al contagio. Asimismo, se ha reportado que las pa-
cientes que experimentaron interrupciones en sus servicios de atención
oncológica tuvieron niveles elevados de ansiedad generalizada y depresión
(Swainston, Chapman, Grunfeld y Derakshan, 2020), pues el retraso en
el diagnóstico o tratamiento puede complicar el pronóstico, y aumentar la
mortalidad (Shankar et al., 2020).
Por consiguiente, algunos pacientes pueden presentar preocupación
por la interrupción de recibir la atención médica y por el contagio de co-
vid -19 (Vanni et al., 2020). Swainston, Chapman, Grunfeld y Derakshan
(2020) mencionan que estos cambios pueden provocar un nivel mayor de
angustia en la población oncológica, por lo que es relevante atender las
preocupaciones y efectos relacionados con la crisis sanitaria por covid-19
en estos pacientes.
Estudios metanalíticos han indicado que la terapia cognitivo conduc-
tual (tcc) tiene una sólida evidencia de efectividad en una amplia gama
de problemas psicológicos, especialmente para los trastornos de ansiedad
(Hall, Kellet, Berrios, Bains y Scott, 2016; Hofmann, Asnaani, Vonk, Sa-
wyer y Fang, 2012). Sin embargo, las medidas de distanciamiento social
y el confinamiento han significado un reto para administrar tratamientos

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 55


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

psicológicos cara a cara de manera segura —especialmente para las per-


sonas vulnerables1— por lo que la intervención a distancia ha emergido
como una alternativa para ofrecer terapia psicológica (Payne et al., 2020).
La terapia psicológica a distancia o telepsicología ha surgido ante la
necesidad de opciones digitales y remotas para personas que no pueden
asistir fácilmente a las sesiones en persona (Andersson y Titov, 2014).
Éstas pueden brindarse por teléfono, videollamada o por mensajería ins-
tantánea (Payne et al., 2020) y han demostrado ser útiles para reducir la
sintomatología ansiosa y depresiva en adultos (Davies, Morriss y Glaze-
brook, 2014), incluso puede ser tan efectiva, como los tratamientos pre-
senciales (Olthuis, Watt, Bailey, Hayden y Stewart, 2016).
Tomando en cuenta los efectos psicológicos derivados de la pandemia y
la necesidad de brindar atención psicológica a distancia, el presente estu-
dio de caso pretendió evaluar el efecto de una intervención tcc a distancia
para reducir la sintomatología ansiosa de una paciente que se sometió a
una mastectomía preventiva por diagnóstico de Síndrome de Cowden. Este
síndrome es una mutación genética variante en el gen pten que la predis-
ponía a desarrollar ciertos tipos de cáncer (mama, tiroides, endometrio,
riñón y colorrectal) (Fernández-Bañares, Ribera y López-Jurado, 2010).
Para reportar el caso, en el presente documento se siguió la estructura suge-
rida en “Directrices para la Redacción de Estudios de Caso en Psicología Clí-
nica: Physchocare Guidelines” de De Vicente, Santamaría y Gonzalez (2020).

Diseño

El presente estudio utilizó un diseño de n = 1 de caso único de tipo A-B,


con seguimiento de 2 meses (Kazdin, 2011). Previamente, la atención psi-
cológica se estableció a distancia debido a las medidas de distanciamiento
social implementadas para reducir la propagación del virus sars-cov 2.

1
Se considera población vulnerable a complicaciones por covid-19 a las personas con una edad mayor a 60 años
o con enfermedades crónico degenerativas (diabetes, epoc, hipertensión, cáncer) (Secretaría de Salud, 2020).

56 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

Esto es, las sesiones de línea base (lb), intervención y seguimiento se


realizaron a distancia, utilizando diferentes medios electrónicos (llamada
telefónica y videollamada).
La paciente cvc fue referida al área de psicología por personal de en-
fermería del departamento de tumores mamarios del Instituto Nacional
de Cancerología (Incan), ya que en una de sus citas de seguimiento pos-
quirúrgico la jefa de la unidad funcional2 notó a la paciente en un estado
de nerviosismo y preocupación. Por esa razón, ofreció el servicio a cvc y
contactó (por medio de mensajería instantánea) al personal de psicología
(véase figura 1 para observar el proceso completo de referencia).

Se establece servicio de SeSecomunica decisiónde


comunica decisión
Sepsicología
establecea servicio
distancia
deintervenciones a a
intervenciones
deContingencia
psicología aSanitaria
distancia distancia a Unidad
distancia a Unidad
Contingencia Sanitaria Funcional
Funcional

Enfermera
Enfermerade de Unidad
unidad Paciente
Paciente asiste alINCan
asiste al INCan
Funcional
Funcionalrefiere elcaso
refiere el caso a arevisión
revisión yy personal
personaldede
al al
servicio
serviciode
de Psicología
Psicología enfermería percibe un
enfermería percibe un
porpormensajería
mensajería estado anímico ansioso
instantánea estado anímico ansioso
instantánea

Servicio de Psicología
Servicio de Psicología
contacta a la paciente
contacta
CVC por a llamada
la paciente
CVC por llamada
telefónica.
telefónica

Figura 1. Descripción de la referencia de cvc al servicio de psicología.


Nota: Aquí se muestra de manera breve el proceso de referencia de cvc, desde que
se estableció el servicio de psicología a distancia, hasta el contacto con la paciente.
Fuente: equipo biopsicosocial de cáncer de mama.

2
Es una unidad multidisciplinaria que concentra en un mismo espacio físico todos los profesionales implicados
en el diagnóstico y tratamiento de las pacientes que padecen algún tipo de cáncer (Instituto Nacional de Cancero-
logía, 2013).

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 57


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

El psicólogo tratante, estudiante de maestría en psicología con ex-


periencia en la implementación de tratamientos cognitivo conductuales,
contó con supervisión semanal de un grupo de expertos en tratamientos
psicológicos de pacientes oncológicos y del que recibió retroalimentación
durante todo el proceso del caso, así como de la pertinencia de las técni-
cas de intervención implementadas.

Metodología de Evaluación

Materiales

Se utilizó una entrevista clínica psicológica, así como instrumentos de


autorreporte y autorregistros de pensamientos, los cuales se describirán
a continuación.
La entrevista clínica psicológica fue diseñada exprofeso para los pa-
cientes atendidos a distancia y se retomó el modelo de análisis de la tera-
pia cognitiva conductual para su creación, el cual busca explorar las prin-
cipales áreas de funcionamiento y los factores relacionados con el motivo
de consulta (Dobson y Dobson, 2009).
Para evaluar la sintomatología ansiosa y el malestar emocional, se
utilizaron instrumentos de autorreporte válidos y confiables en población
mexicana. Éstos son:
Inventario de Ansiedad de Beck (bai por sus siglas en inglés; Beck,
Epstein, Brown y Steer, 1988). Es un cuestionario de 21 preguntas que
proporciona un rango de puntuaciones entre 0 y 63. Aunque no es un
instrumento que diagnostique trastornos de ansiedad, se decidió utilizarlo
por su fácil aplicación e interpretación practica (0-7 ansiedad mínima,
8-15 ansiedad leve, 16-25 ansiedad moderada y 26-63 ansiedad severa)
(Sanz, 2014). Ha sido utilizado ampliamente en la última década (Caba-
llero et al., 2009) y validado en población mexicana por Robles, Varela,
Jurado y Páez (2001), obteniendo un coeficiente de a de Cronbach de 0.84

58 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

en estudiantes universitarios y de 0.83 en adultos de población general,


así como validez convergente adecuada (correlaciones mayores a 0.50) y
validez divergente moderada (correlaciones menores a 0.60).
Termómetro de distrés (td). Es una escala análoga visual del 0 al 10
ubicada en forma vertical y bajo la apariencia de un termómetro, creada
inicialmente en inglés. Evalúa el malestar emocional en pacientes con
cáncer (Roth et al., 1998). Es frecuentemente utilizado para la detección
temprana del malestar emocional en pacientes con distintos tipos de cán-
cer. Fue validado por Almanza-Muñoz y Juárez (2008), indicando un área
bajo la curva de 0.631, sensibilidad = 93%, especificidad = 76%, valor
predictivo positivo = 82% y valor predictivo negativo = 90%, con un punto
de corte sugerido mayor a 4.
Los instrumentos de evaluación fueron aplicados en las sesiones de lb,
tratamiento y seguimiento a dos meses, de acuerdo con las características
del diseño planeado (A-B con seguimiento). Los registros de pensamientos
se diseñaron exprofeso para el apartado de intervención (reestructuración
cognitiva) tomando como referencia el modelo abc (Ellis, 1977 citado en
Valladares y Rentería, 2016).

Análisis de datos

Para el análisis de datos, se optó por un análisis visual, acompañado del


estadístico para las variables ansiedad y malestar emocional. De igual ma-
nera, se reportó un análisis de cambio clínico con resultados pre y post de
estas variables. Se describen a continuación los procedimientos utilizados.
Análisis visual: Tiene como objetivo establecer si existe evidencia de
una relación entre una variable independiente y una variable de resultado,
así como la fuerza de esa relación (Kratotchwill et al., 2010). En el pre-
sente estudio, se consideró un efecto cuando el patrón de datos de la base
B (intervención) difería más de lo que se esperaba en el patrón de datos
observado en la fase A (lb). Para el análisis visual se utilizó el programa

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 59


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

Excel y las recomendaciones de Dixon (et al., 2009) para graficar los re-
sultados. Durante este análisis, se buscó reducir la sintomatología ansiosa
y el malestar emocional durante la intervención y se comparó con los datos
obtenidos durante la lb (Kazdin, 2011).
Análisis estadístico: Para calcular el tamaño del efecto de la interven-
ción en este estudio, se eligió el índice de no-solapamiento de todos los
pares (nap, por sus siglas en inglés) (Parker y Vannest, 2009), consideran-
do los rangos propuestos por los autores del índice: efecto débil: 0-0.65;
efecto medio 0.66–0.92; efecto fuerte: 93–100 (Parker y Vannest, 2009).
Para calcular el índice nap se debe comparar cada dato de la lb con cada
dato del tratamiento o seguimiento. Un par de datos se considera no sola-
pamiento (N) si el dato de la fase de tratamiento-seguimiento supera (en
dirección de la funcionalidad) al de la lb. Se puede considerar un sola-
pamiento (S) si el dato de tratamiento-seguimiento no supera (en dirección
de la funcionalidad) al de la lb. Finalmente, se considera un empate (E) si
ambos datos son iguales.3
Para facilitar el cálculo del índice nap, sus autores crearon una calcula-
dora virtual (Vannest, Parker, Gonen y Adiguzel, 2016) que permite com-
parar distintas fases de lb y de tratamiento en diseños de caso único. Sin
embargo, la calculadora virtual asume que la funcionalidad implica un
dato en la fase de tratamiento mayor en la lb; por ende, no puede utilizarse
con medidas en las que una puntuación implica una mayor funcionalidad
o mejoría como es el caso del bai y del td. Es por ello que se utilizó un pro-
grama de computadora (R Studio) para calcular el tamaño del efecto; para
más información sobre la fórmula del índice nap se recomienda revisar la
fuente original (Parker y Vannest, 2009).
Significancia clínica: Se consideró calcular la significancia clínica para
reportar una medida que mostrara el cambio que se produce como producto
de la intervención (Cardiel, 1994). Esta medida tiene como ventaja evaluar
a través del síntoma, por lo tanto, se muestra el grado en que el tratamiento
influye en la mejoría de la sintomatología. Para calcular el Cambio Clínico

3
Para calcular los valores se asignan los siguientes puntajes: S = 1, E = 0.5 y N = 0.

60 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

Objetivo (Cardiel, 1994), se computó la diferencia entre las puntuaciones


del postest y pretest dividida entre el pretest, considerando cambios clínica-
mente significativos cuando estos eran mayores al 0.20.

Presentación del caso

La paciente cvc es una mujer de 43 años, soltera, con escolaridad de


licenciatura, que cuenta con un trabajo estable en el sector público. Ella
vive con su hermana mayor, su sobrino y su padre, adulto mayor con co-
morbilidades. Asimismo, reportó ser la principal fuente de ingresos de su
núcleo familiar. cvc es una paciente con historial de lesiones oncológicas
benignas derivadas de una mutación genética que le fue diagnosticada en
2019 (Síndrome de Cowden).
Por esta razón, en marzo de 2020 fue sometida a una mastectomía pre-
ventiva de riesgos con reconstrucción inmediata. El objetivo era reducir el
riesgo de desarrollar CaMa. Dicho procedimiento consiste en extirpar todo
el tejido de ambas mamas, preservando el complejo areola-pezón. Durante
la misma cirugía se colocó un expansor4 —de manera temporal— que
moldearía su piel para sustituirlo por el implante mamario permanente,
constituyendo la reconstrucción mamaria (Alarcón et al., 2018). Aunque
la cirugía del expansor se realiza en el mismo tiempo quirúrgico, implica
dos procedimientos, lo que puede traducirse en mayores complicaciones y
cuidados posquirúrgicos (Mayo Clinic, 2019).

En el momento de la entrevista la paciente refirió como motivo de consulta


ansiedad y nerviosismo al pensar en la posibilidad de contagiarse: “Me da
mucha ansiedad contagiarme; temo por mi salud y por mi familia, espe-
cialmente por mi padre que es una persona mayor y es población vulnerable”.

4
Dispositivo similar a un globo que estira la piel para crear un “bolsillo” donde va la mama reconstruida debajo
de la piel (Breast Cancer, 2016).

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 61


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

Antecedentes

En la evaluación inicial, cvc comentó que la ansiedad relacionada al con-


tagio de covid-19 comenzó desde que inició el brote de la nueva enferme-
dad en diciembre de 2019. Sin embargo, sus preocupaciones aumentaron
cuando fue citada en el incan —hospital híbrido que comenzó a atender
pacientes oncológicos contagiados de covid-19 — para llevar un seguimien-
to de la evolución de su cirugía (revisión de expansores).
Aunado a la situación médica, es importante mencionar que cvc resi-
día en el Estado de México —estado de la República Mexicana caracteri-
zado por poseer un índice de pobreza del 51.4%5 — y que en el periodo de
marzo-abril de 2020 fue uno de los estados con mayor índice de contagios
(Secretaría de Salud, 2020).
Por las situaciones mencionadas, cvc empezó a cuestionarse sobre la
viabilidad de su asistencia al hospital para la revisión de expansores. In-
cluso, antes de ser referida al servicio de psicología, ya había cancelado
una de sus citas por el temor a contagiarse tanto en el espacio público,
como en entornos de atención médica.

Evaluación inicial

En las tres sesiones de evaluación de lb, se obtuvieron los siguientes pun-


tajes: bai = 49, 49 y 38; td = 9, 6, 6. Estos resultados indican —de acuer-
do con los puntos de corte reportados en la sección de instrumentos— an-
siedad severa y distrés alto, respectivamente.

5
Aproximadamente 9.087.9 miles de personas (51.4%) poseen un ingreso inferior a la línea de pobreza por
ingresos. Coneval (2018).

62 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


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Formulación del caso

Para la formulación del caso se retomó la propuesta de Nezu, Nezu y Lom-


bardo (2006), en la que se busca representar de manera esquematizada
las variables que pudieron originar y mantener la sintomatología ansiosa de la
paciente cvc. En la figura 2, se muestra que la variable de respuesta
de la paciente (sintomatología ansiosa) estaba caracterizada por nerviosis-
mo y miedo, acompañadas por sensaciones físicas de taquicardia, proble-
mas digestivos y movimientos continuos con su cuerpo. Se detecta como
variable antecedente, que la sintomatología ansiosa se detonaba cuando
la paciente estaba en contacto con noticias relacionadas a la covid-19 y
cuando veía a sus vecinos en el exterior de su casa sin utilizar medidas de
protección y/o sin seguir las reglas de distanciamiento social.

Variables Variables de Variables Variables de Consecuencias


distantes antecedentes organísmicas respuesta
Inmediatas
Diagnóstico Síndrome
Noticias covid de Cowden
Sintomatología ansiosa Reducción
Historial de lesiones bai-49 sintomatología
benignas por Ver vecinos sin adoptar Cirugía reductora td-9 ansiosa
mutación genética medidas sanitarias de riesgos
en gen pten

Distorsiones cognitivas: Nerviosismo, miedo, A largo plazo


Adivinación, Deberías taquicardia, insomnio,
problemas digestivos. Rumiación sobre
movimientos continuos, efectividad protocolo
llamar a familiares de sanitización
Percepción de mayor
riesgo de contagio a la
covid-19
Preocupación
Sanitización por complicación
Postergar citas de en pronóstico
revisión postquirúrgica oncológico

Figura 2. Mapa clínico de patogénesis de cvc.


Nota: Para la formular el caso se retomó la propuesta de Nezu, Nezu y Lombardo
(2006), se busca representar de forma esquematizada las variables de origen y
mantenimiento de la sintomatología ansiosa y malestar emocional de CVC.
Fuente: Nezu, Nezu y Lombardo, 2006.

Es posible que la percepción de mayor riesgo puede ser originada por


el historial de lesiones benignas por la mutación genética en el gen pten,

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 63


Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

mismas que llevaron a la paciente a establecer reglas estrictas de compor-


tamiento y a adelantarse a sacar conclusiones anticipadas sin evidencia
que las respalden: “si me enfermo, seguro voy a morir porque tengo una
condición genética que me predispone al cáncer; además, si me muero voy
a dejar a mi familia sin recursos porque soy la cabeza de la casa, yo soy la
que aporta dinero a mi familia”.
Las distorsiones cognitivas,6 aunadas a la percepción de mayor riesgo,
pueden explicar la sintomatología ansiosa en presencia de las variables
antecedentes mencionadas. Se hipotetiza que la sintomatología ansiosa
y la preocupación por el contagio pudieron mantenerse debido a que la
paciente percibía que sus esfuerzos y sus protocolos no eran suficientes
para evitar un contagio, y aunque utilizaba diversas medidas de protec-
ción (como el lavado de manos, uso de gel sanitizante, desinfección de
productos del exterior o el uso de cubrebocas) sólo le producía un alivio
inmediato, ya que eventualmente dudaba sobre la efectividad de sus pro-
tocolos y comenzaba a buscar información en internet sobre los efectos de
la covid-19 en la población vulnerable.
Estas estrategias para lidiar con la situación validaban los pensamien-
tos sobre el riesgo de salir de casa y las implicaciones que tendría en su
salud y en la de su familia; influyendo así, en su decisión de postergar sus
citas de revisión en el incan, lo que también le provocaba preocupación
por las complicaciones que podrían presentarse ante la falta de seguimiento
médico. Todo contribuía a aumentar la sintomatología ansiosa.

Tratamiento y curso
Teniendo en cuenta la formulación del caso, se optó por un tratamiento
cognitivo conductual, ya que ha mostrado sólida evidencia de efectivi-
dad en el tratamiento de trastornos de ansiedad (Hall et al., 2016). La
intervención tuvo como objetivo reducir la sintomatología ansiosa de cvc
a través del desarrollo de habilidades de identificación y reestructuración

6
Errores en el proceso de la información influenciados por creencias del paciente promueven sesgos al recibir
la información y permiten al paciente mantener la validez de sus pensamientos (Ruiz, Díaz y Villalobos, 2012).

64 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


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de pensamientos, así como habilidades de regulación emocional que, en


conjunto, fomentaran respuestas de afrontamiento adaptativas ante situa-
ciones de estrés. Se describirá a continuación la justificación de las téc-
nicas utilizadas (en la figura 3 se muestra el mapa de alcance de metas).

Estrategias potenciales Objetivos del tratamiento Metas de resultados


de intervención (variables instrumentables finales
de resultados)

Técnicas de relajación: Reducir manifestaciones


respiración diafragmática, físicas la sintomatología ansiosa
relajación muscular progresiva

Disminuir las creencias distorsionadas


con respecto al contagio del virus Reducir la sintomatología ansiosa
Psicoeducación sobre sars - cov-2
pensamientos irracionales de una paciente oncológica
y covid -19 derivada de la pandemia por
Desarrollar habilidad para detectar covid -19
y resignificar pensamientos
Reestructuración cognitiva

Entrenamiento en solución
de problemas Desarrollar estrategias de
afrontamiento que promuevan
Entrenamiento en auto el autocuidado y la prevención
instrucciones del contagio

Figura 3. Mapa de alcance de metas de cvc.


Nota: Mapa de alcance de metas propuesto Nezu, Nezu y Lombardo, donde
se muestran las técnicas de intervención utilizadas y los objetivos que
persiguió la intervención. Fuente: Nezu, Nezu y Lombardo, 2006.

En primer lugar, se decidió utilizar la reestructuración cognitiva como


eje central de la intervención con la finalidad de identificar y reestructu-
rar pensamientos irracionales, basándonos en el modelo abc (Ellis, 1977
citado en Valladares y Rentería, 2016). La evidencia indica que las res-
puestas sin adaptación (emocionales, fisiológicas y conductuales) pueden
sustituirse por adaptativas cuando se cambia el significado de la situación
(Valladares y Rentería, 2016).
Por otra parte, se eligió la psicoeducación, ya que ha demostrado ser
potencialmente efectiva en problemas de salud mental (Xia et al., 2013).

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

En este caso, la finalidad fue proporcionar información relevante y fide-


digna relacionada con las medidas para evitar un contagio por covid-19
y cambiar la percepción de cvc respecto a la probabilidad de contagio.
Desde este punto, se considera que la evaluación y percepción de la situa-
ción estresante juegan un papel importante para solucionar un problema
(Lazarus y Folkman, 1986).
Se eligió modificar las respuestas fisiológicas exacerbadas de cvc a
través de técnicas de regulación emocional como la relajación muscular
progresiva de Jacobson, y la respiración diafragmática, con la finalidad de
aumentar la percepción de control sobre sus respuestas fisiológicas ante
la sintomatología (Conde y Menéndez, 2002). De manera que, al impactar
indirectamente en su estado anímico y en su comportamiento, fomentará
la autoeficacia.7
Finalmente, para evitar recaídas se entrenó a la paciente en autoins-
trucciones y en solución de problemas, pues la primera técnica permite
poner en práctica las habilidades de reestructuración. De tal manera que
pueda sustituir los pensamientos disfuncionales por los orientados a la ob-
jetividad, antes durante y después de una situación estresante (Del Arco
Jódar, Tornero y García, 2014). Se esperaba que lo anterior sería reforza-
do por la técnica de solución de problemas, ya que pone en marcha una
variedad de conductas (orientación al problema, definición del problema,
alternativas de solución y demás) para resolver una situación compleja
(Valladares y Rentería, 2016).
A continuación, se describe de manera detallada el contenido de
cada sesión.
Sesión 1: Se aplicaron los instrumentos de evaluación a cvc, posterior
a ello se le realizó una entrevista semiestructurada diseñada para atender a
pacientes en modalidad a distancia. Se le explicó la confidencialidad de
la intervención (que ella aceptó verbalmente). Posteriormente, se preguntó

7
Competencia personal amplia y estable sobre cuán efectiva puede ser la conducta de una persona para afrontar
una variedad de situaciones potencialmente estresantes (Choi, 2004).

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sobre el motivo de consulta y las respuestas emocionales, cognitivas, fisio-


lógicas y conductuales derivadas de su sintomatología.
Sesión 2-3: En las dos sesiones se aplicaron los instrumentos de
evaluación; posteriormente, se indagó con la entrevista semiestructurada
sobre el inicio y curso del problema, así como parámetros de frecuencia,
duración e intensidad. De acuerdo con los datos obtenidos, se analizó de-
talladamente el caso y se presentó a la paciente la propuesta de interven-
ción y objetivos terapéuticos.
Sesión 4: Posterior a la aplicación de los instrumentos, se brindó psi-
coeducación sobre las medidas sanitarias para prevenir un contagio por
covid -19. Por otra parte, se entrenó en respiración diafragmática. La téc-
nica se modeló a través de la cámara web, se revisó su ejecución y se le
envío una grabación diseñada para practicarla en casa.
Sesión 5: Se aplicaron los instrumentos de evaluación y después se le
explicó sobre el modelo abc de Ellis (1977), que postula la existencia
de un acontecimiento activador (A), que una persona interpreta a través de
pensamientos sobre sí misma (B) produciendo (consecuencia) emociones
o conductas (C) derivadas de la interpretación del acontecimiento A. Par-
tiendo de esta idea, se le expusieron ejemplos de distorsiones cognitivas
(de acuerdo con su motivo de consulta), para identificar los pensamientos
que influían en la presentación de sus emociones, comportamientos y res-
puestas fisiológicas. Al final de la sesión, se le pidió realizar un registro
diario de pensamientos relacionados al contagio de covid-19.
Sesión 6: Nuevamente se aplicaron los instrumentos de evaluación.
Se revisaron los registros de pensamientos y se le pidió que identificara
ejemplos de distorsiones cognitivas en relación a su motivo de consulta.
Posteriormente, para promover la generación de pensamientos alternati-
vos,8 se trabajó con la reestructuración cognitiva. Esto mediante el cues-
tionamiento de ideas irracionales con preguntas enfocadas en buscar la
evidencia, funcionalidad y lógica de las ideas expresadas (Ruiz et al.,
2012). Por ejemplo: “entiendo que salir a la calle en este momento es muy

8
Interpretaciones o inferencias basadas en la evidencia y en una secuencia lógica (Lega, Caballo y Ellis, 2002).

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

riesgoso, pero dime, ¿de qué manera podemos asegurar que las medidas
que estás tomando no te van a proteger? “¿Hay alguna evidencia de que
no funcionen?”.
Posterior al debate, la paciente generó pensamientos alternativos res-
pecto al contagio de la covid-19. Por ejemplo: “Es verdad que tengo una
posibilidad de contagio en mis citas, pero no puedo asegurar que esto vaya
a ser de esta manera, ya que puedo utilizar algunas medidas de protección
para evitar un contagio”.
Al final de la sesión, se mostró la técnica relajación muscular pro-
gresiva de Jacobson, para complementar las habilidades de regulación
emocional practicadas en la sesión 4. Se revisó la ejecución mediante la
cámara web, y se pidió (como tarea) realizar una lista de pensamientos
alternativos con lo aprendido en la sesión.
Sesión 7: cvc contestó los cuestionarios de evaluación y se resumieron
las temáticas abordadas en la sesión anterior (modelo abc y las distor-
siones cognitivas). Posteriormente, para otorgar una nueva estrategia de
afrontamiento ante situaciones estresantes, se entrenó en autoinstruc-
ciones. Se revisó la lista de pensamientos alternativos generados por la
paciente y se le indicó que estas frases serían autodirigidas en su visita
al hospital, para favorecer el autocontrol y la confianza en sus recursos
personales (Ruiz et al., 2012).
Sesión 8: Después de contestar los cuestionarios, se le entrenó en so-
lución de problemas. Se promovió que identificara, definiera un problema,
y posteriormente buscara posibles soluciones. Consecutivamente, se pidió
mencionar las ventajas y desventajas de cada una de las soluciones plan-
teadas para elegir la opción más adecuada de acuerdo con su problemática.
Sesión 9-11: Finalmente, durante las últimas sesiones se aplicaron los
instrumentos de evaluación y se hizo una revisión de todas las técnicas
practicadas y se exploró que la paciente las aplicara en su vida cotidiana.
Por otra parte, se reforzaron los pensamientos alternativos generados, en-
fatizando y analizando su efecto positivo en emociones y comportamientos
(principalmente en los relacionados al cuidado de su salud). Por ejemplo:

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“Me da gusto que hayas ido a tu cita médica, sin duda eso refleja que has
podido manejar de mejor manera tus pensamientos y eso te ha llevado a
tener un mayor control sobre tus emociones y conductas”.

Resultados de la intervención
En la figura 4, se muestran los puntajes obtenidos por cvc en el bai. El
análisis visual de datos muestra durante la lb (las primeras tres sesiones)
sintomatología ansiosa severa (debido a los puntajes fuera del rango de
normalidad = > 26) y a la ausencia de un patrón claro de decremento
en la sintomatología. Conforme la intervención inició, se nota un cambio
gradual, a excepción de la sesión 4. Al final de la intervención, el puntaje
se mantuvo por debajo del punto de corte (5) durante el seguimiento a
dos meses.

Línea Base Intervención Seguimiento


Puntaje obtenido en el td

SESIÓN 1 SESIÓN 2 SESIÓN 3 SESIÓN 4 SESIÓN 5 SESIÓN 6 SESIÓN 7 SESIÓN 8 SESIÓN 9 SESIÓN 10 SESIÓN 11
Número de sesiones

Figura 4. Sintomatología Ansiosa a lo largo de las sesiones (bai).


Nota: En el eje X se muestra el número de mediciones realizadas en las diferen-
tes fases, por otra parte, en el eje Y se muestra el puntaje crudo obtenido en el
bai. Las líneas verticales punteadas indican la distinción entre las fases de lb,
intervención y seguimiento; la línea horizontal indica el punto de corte (26).
Fuente: Elaboración propia.

El análisis visual de datos en la figura 5 muestra la presencia de un


malestar emocional importante (los puntajes estaban en rangos anormales

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

= > 4), y un decremento del malestar emocional en la lb. Después de la


intervención, se observa un cambio gradual, con excepción de la sesión 4.
Al finalizar la intervención, el puntaje se mantuvo por debajo del punto de
corte (3) hasta el seguimiento a 2 meses.

Línea base Intervención Seguimiento


Puntaje obtenido en el td

SESIÓN 1 SESIÓN 2 SESIÓN 3 SESIÓN 4 SESIÓN 5 SESIÓN 6 SESIÓN 7 SESIÓN 8 SESIÓN 9 SESIÓN 10 SESIÓN 11
Número de sesiones

Figura 5. Malestar emocional a lo largo de las sesiones (td).


Nota: En el eje X se muestra el número de mediciones realizadas en las diferentes fases.
En el eje Y se muestra el puntaje crudo obtenido en el td. Las líneas verticales pun-
teadas indican la distinción entre las fases de lb, intervención y seguimiento. La línea
horizontal indica el punto de corte (4). Fuente: Elaboración propia.

Respecto al análisis estadístico, se obtuvo un índice nap = 0.93 para la


variable de ansiedad con una p = 0.036, lo cual indica que el tratamiento
cognitivo conductual a distancia tuvo un efecto fuerte y estadísticamente
significativo. El malestar emocional obtuvo un índice de 0.86 con una
p = 0.062, que permite interpretar que el tratamiento tuvo un efecto mo-
derado en td, aunque no significativo estadísticamente; por lo tanto, es
posible que los cambios en esta variable no se deban a la intervención.

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Tabla 1. Tamaño del efecto de la intervención en las variables ansiedad y


malestar emocional.

Variable nap Valor de p Tamaño del efecto


Ansiedad 0.93 0.036* Efecto fuerte
Malestar emocional 0.86 0.062 Efecto moderado

Nota: Se muestra el tamaño del efecto de la intervención cognitivo conductual a


distancia para las variables ansiedad y malestar emocional.
Fuente: Elaboración propia.

Finalmente, se obtuvo un cco = 0.89 para la variable de ansiedad y


cco = 0.66 para el malestar emocional, por lo cual, se puede mencionar
que existió un cambio clínicamente significativo para ambas variables.

Tabla 2. Cambio clínico objetivo (cco) en las variables ansiedad


y malestar emocional.

Variable cco Mayor a 0.20 Interpretación


Ansiedad -0.89* Sí Mejoría clínica significativa
Malestar emocional -0.66* Sí Mejoría clínica significativa

Nota: Se espera que el signo sea negativo debido a la dirección de la funcionalidad.


Fuente: Elaboración propia.

Para el cambio en las percepciones de la paciente respecto a sus re-


cursos para prevenir un contagio de covid-19 a lo largo de la intervención
tcc a distancia, véase la figura 6.

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

Fui al hospital “Ya ha dismi-

Sesión 5-8: Curso de la intervención


y me dijeron nuido mucho

Sesión 4: Inicio de la intervención


“Tengo mucho que todo esta- la ansiedad.
miedo de ir al ba bien, sólo Aún me sigo
“No sé qué
hospital, pero que algunas preocupando,
hacer, desde
Sesión 1-3: Línea base

sé que lo tengo personas no pero estoy más


que empezó
que hacer, por- se cuidaban tranquila por-
la cuarentena
que no quiero muy bien y eso que sé que si
me da mucho

Seguimiento
complicaciones me dio miedo, me cuido, no
miedo salir a
en la cirugía.” pero me siento me va a pasar
la calle, tengo
“Me da miedo, mejor.” nada.”
mucho miedo
pero voy a “No fue tan “El otro día
a lo que pueda
seguir las reco- mal y me me pasó algo
pasar; tengo
mendaciones y ayudó la curioso, mi
mucha ansie-
todas las medi- relajación; me hermana tuvo
dad."
das; recordaré dije a mí mis- una crisis (por
“¿Qué va a
las técnicas de ma que todo la covid) y yo
pasar cuando
relajación y los saldría bien. le enseñé lo
tenga que ir al
pensamientos Llegando a mi que aprendí
hospital?
alternativos,” casa me bañé en la terapia.
y me sentí más Me sentí muy
tranquila.” bien.”

Figura 6. Cambio en las percepciones de la paciente cvca lo largo


del tratamiento.
Nota: se muestra el cambio en la percepción de la paciente
antes, durante y después de la intervención psicológica.
Fuente: Elaboración propia.

Discusión y conclusiones

El presente estudio de caso presenta una aplicación de la tcc a distancia


ante la crisis sanitaria derivada de la pandemia de covid-19, dirigida a
una paciente sometida a mastectomía preventiva de cáncer (con Síndro-
me de Cowden), quien presentaba ansiedad por la posible exposición al
nuevo coronavirus en sus citas de seguimiento posquirúrgico. Después
de la intervención, los puntajes de la sintomatología ansiosa y el malestar
emocional tuvieron una reducción clínica y estadísticamente significativa
que se mantuvieron en el seguimiento.

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La paciente en la evaluación inicial presentaba sintomatología ansiosa


severa, ya que temía por el contagio de la covid-19 y las implicaciones
que tendría en su salud y en su núcleo familiar. Los datos recabados en la
primera sesión mediante la entrevista inicial —diseñada exprofeso para
pacientes atendidos a distancia— permitieron identificar su sintomatolo-
gía caracterizada por emociones de nerviosismo, taquicardia, problemas
digestivos y movimientos repetitivos. En otras investigaciones dirigidas a
estudiar el impacto emocional de un brote epidémico/pandémico, se ha
encontrado a la ansiedad como un problema común, tal es el caso de una
investigación realizada en África Occidental, donde se encontró que apro-
ximadamente el 48% de los participantes del estudio presentaron ansie-
dad —6% con niveles clínicos–– después de la exposición al virus del
Ébola (Jalloh et al., 2018).
Por otra parte, es posible mencionar que al término de la intervención,
la sintomatología ansiosa tuvo una disminución clínicamente significativa
en relación con la lb (corroborado por el índice nap). Este resultado puede
ser explicado por el cambio en la percepción disfuncional del contagio
(motivado por la información y recomendaciones brindadas mediante la
psicoeducación), así como por el cambio en el significado de la situación
(favorecido por la técnica de reestructuración cognitiva), que en conjunto
influyeron en que cvc: 1) adoptará un pensamiento orientado a la objeti-
vidad y conductas más adaptativas y 2) mejorará el estado de ánimo y el
control de las respuestas fisiológicas de ansiedad. Esto es consistente con
lo mencionado por Valladares y Rentería (2016), en cuanto a que, si un
individuo cambia sus creencias sobre su papel en la situación estresante,
será capaz de controlar su conducta.
Aunado a lo anterior, es probable que aprender las técnicas de re-
lajación muscular progresiva, respiración diafragmática, entrenamiento
en autoinstrucciones y solución de problemas se convirtiera en nuevas
estrategias de afrontamiento adaptativas que redujeron la sintomatología
ansiosa, en contraste con las estrategias de evitación que utilizaba para
lidiar con su miedo. La modificación de las estrategias de afrontamiento
retroalimenta positivamente el cambio cognitivo y, a su vez, refuerza la

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

validez de los nuevos pensamientos (Vásquez, Hervás, Hernangomez y


Romero, 2010).
En relación con el malestar emocional, aunque este tuvo una reduc-
ción clínicamente significativa, el tamaño del efecto fue moderado, pero
no estadísticamente significativo. Esto puede significar que el cambio no
necesariamente se debe al efecto de la intervención. Otras variables pu-
dieron influir en dicha reducción, entre las que destacan el apoyo social
recibido de su familia y amigos, así como las actividades laborales
que representaban una distracción para cvc. Por otra parte, es posible que
las características de la pandemia (rápida expansión, amplia duración,
impactos sociales y económicos), así como la interrupción en los servicios
de atención médica pudieran significar ser una fuente adicional de preo-
cupación para cvc que exacerbara su malestar emocional (Swainston et
al., 2020) de tal forma que la intervención no pudo afectar esta variable.
Es posible mencionar que el tratamiento alcanzó sus objetivos ayu-
dando a reducir la sintomatología ansiosa, el malestar emocional de la pa-
ciente, y el riesgo de complicaciones posquirúrgicas (Mayo Clinic, 2019),
ya que cvc pudo abordar sus preocupaciones respecto a la crisis sanitaria
y obtener estrategias que le permitieran retomar sus citas de seguimiento
posquirúrgicas para revisión de expansores. Este logro cobra relevancia
en una enfermedad como el cáncer, donde la adherencia terapeútica es
esencial en el pronóstico ––influenciado por el momento diagnóstico y por
la recepción del tratamiento–– (Sharpless, 2020).
Se ha reportado que este tipo de intervenciones tiene limitaciones; en-
tre las que destacan la reducción en la interacción no verbal, los cambios
en la relación terapéutica, el mantenimiento de la confidencialidad y la
integridad del tratamiento (Barak, Hen, Boniel-Nissim, y Shapira, 2008).
Sin embargo, los resultados presentados anteriormente indican que la pa-
ciente muestra mejoría debido a la intervención a distancia, en contraste
con la evaluación inicial. También muestran que la intervención a distan-
cia puede ser viable y factible en condiciones que ameritan distanciamiento
social.

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A diferencia de estudios previos, estos resultados indican que el de-


sarrollo tecnológico permitió establecer contacto confidencial mediante
plataformas especializadas para videollamadas; las herramientas utiliza-
das permitieron proyectar materiales psicoeducativos, modelar las estra-
tegias de intervención cognitivo conductuales y brindar explicaciones a
su problema. Posiblemente, las características sociodemográficas de cvc
(mujer joven, nivel económico medio, escolaridad licenciatura) pudieron
influir en este resultado.
Aunado a lo anterior, en nuestro estudio la paciente reportó una alta
aceptación de la terapia a distancia, ya que comentó sentirse más segura
y cómoda por el formato de atención, en contraste con el riesgo que impli-
caba asistir a un entorno médico para recibir la intervención psicológica.
Este hallazgo coincide con un estudio que describió que las pacientes con
CaMa percibían que el riesgo de contagio de covid-19 superó los benefi-
cios de recibir atención médica en un hospital (Shinan-Altman, Levkovich
y Tavori, 2020).
Otra limitación consiste en que no se contó con un mayor número de
pacientes que presentaran ansiedad por el temor al contagio por covid-19,
es por ello que la intervención dirigida a esta problemática no se repli-
có. Además, las características sociodemográficas de la paciente cvc no
son representativas del promedio de población mexicana (Coneval, 2018).
Por lo tanto, es posible que el efecto de la intervención, la aceptación
de la misma, la fuerte alianza terapéutica y de trabajo hayan estado in-
fluenciadas por las características de la paciente. Por esta razón, los ha-
llazgos deben ser interpretados con cautela, ya que, aunque es un estudio
clínico-exploratorio, es posible que no pueda generalizarse. Sin embargo,
la elección de la intervención se fundamentó teóricamente a través de una
búsqueda sistemática de intervenciones basadas en la evidencia, que dio
cuenta de la eficacia de las intervenciones considerando las distintas varia-
bles sociodemográficas (Hall et al., 2016; Hofmann, Stefan y Smits, 2008).
La retroalimentación semanal que recibió el psicólogo tratante de
un grupo de expertos en psicología fue a través de reuniones por video-
llamada, donde se intercambiaron puntos de vista y se decidió, en cada

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Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con Síndrome de Cowden

momento, el mejor tratamiento para la paciente de manera consensada y


profesional. Contar con este grupo de expertos permitió el correcto análi-
sis de la información recabada durante las sesiones de lb, intervención y
seguimiento; lo que aseguró la correcta implementación de las técnicas de
intervención cognitivo conductual y, en última instancia, la integridad
del tratamiento.
Un reto para implementar este estudio en el contexto de la situación
sanitaria actual fueron las herramientas de evaluación. Al ser una pro-
blemática novedosa, no contábamos con instrumentos que evaluaran la
ansiedad derivada de la covid-19. Por ello, esta situación plantea la ne-
cesidad de desarrollar instrumentos de evaluación específicos que den
cuenta de cómo se presenta esta problemática en la población.
A pesar del desafío, se eligieron pruebas estandarizadas y válidas en
población mexicana, y crear herramientas para uso de la telepsicología
(audios, registros), así como el diseño exprofeso de una entrevista espe-
cífica para pacientes a distancia permitieron implementar una evaluación
oportuna de las diferentes dimensiones comportamentales. Todo esto para
fundamentar y diseñar una intervención cognitivo conductual a distan-
cia, compuesta proporcionalmente por diversos componentes terapéuticos
como psicoeducación, entrenamiento en reestructuración cognitiva, técni-
cas de relajación, autoinstrucciones y solución de problemas.
Finalmente, los hallazgos obtenidos son un ejemplo de los problemas
psicológicos que pueden experimentar las pacientes oncológicas en un
contexto de crisis sanitaria, e implícitamente de cómo la emergencia sani-
taria ha ocasionado diversos efectos psicosociales. También son un ejem-
plo del abordaje psicológico eficaz, utilizando la tecnología actual y de que
la intervención cognitivo-conductual en línea puede ser una alternativa
de tratamiento en este contexto. En el presente estudio se favoreció la
adopción de estrategias de afrontamiento adaptativas que influyeron en
adherencia al tratamiento oncológico de una paciente joven con riesgo
de padecer cáncer. Al mismo tiempo, proporciona soporte a la creciente
evidencia de la viabilidad de las intervenciones psicológicas a distancia
en un país como México.

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Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

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Jorge Bazan-Muñoz | Ivan Rivera-Olvera | Verónica Neri | Lizette Gálvez-Hernández

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julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 81


¿Cómo intervenir psicológicamente
cuando una sobreviviente de cáncer
tiene miedo a la recurrencia?
Ivan Rivera-Olvera
Jorge Bazán-Muñoz
Verónica Neri-Flores
y Lizette Gálvez-Hernández

Resumen Abstract

Introducción: el miedo a la recurren- Introduction: Fear of recurrence ( fr)


cia (mrc) es común en sobrevivien- is common in breast cancer survivors,
tes de cáncer de mama, lo que puede which can impair their quality of life.
deteriorar su calidad de vida. La Fear of recurrence therapy ( frt) re-
terapia de miedo a la recurrencia ports efficacy in reducing this condi-
(tmr) reporta eficacia para disminuir tion, but it has not been implemented
este padecimiento, pero no ha sido with patients living in developing
implementada en pacientes que viven countries. Clinical case: The patient
en países en desarrollo. Caso clínico: dcv, a 25-year-old woman, reported
La paciente dcv, mujer de 25 años, constant thoughts and worries about
reportó pensamientos y preocupacio- frt; moderate anxiety and depressive
nes constantes sobre mrc; ansiedad symptomatology. Method: Pretest-
moderada y sintomatología depresiva. posttest design with 2-month follow-
Método: diseño preprueba-posprue- up. frt, anxious and depressive symp-
ba con seguimiento a dos meses. Se tomatology were assessed with valid
evaluó el mrc, sintomatología ansiosa and reliable self-report instruments.
y depresiva con instrumentos de Results: frt levels, anxious and de-
autorreporte válidos y confiables. Re- pressive symptomatology decreased
sultados: los niveles de mrc, la sinto- significantly after the intervention.
matología ansiosa y depresiva dismi- These results were maintained at fol-
nuyeron significativamente después low-up. Conclusions: The frt seems

I. Rivera-Olvera, J. Bazán-Muñoz y V. Neri-Flores. Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma


de México, México. C. L. Gálvez-Hernández. Catedrática-Conacyt, Instituto Nacional de Cancerología, México,
y Facultad de Psicología, Universidad Nacional Autónoma de México, México. Contacto: ivan_rol22@live.com

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-agosto 2020, pp. 83-114.
Fecha de recepción: 10 de marzo de 2021 | Fecha de aceptación: 13 de agosto de 2021

Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 83


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

de la intervención. Resultados que to be adaptable and feasible to meet


se mantuvieron en el seguimiento. the needs of the patient living in a
Conclusiones: la tmr parece ajustarse developing country and to have short-
y ser viable para atender las necesi- term effects on the mrc , anxious and
dades de la paciente que vive en un depressive symptomatology.
país en desarrollo y tener efectos a
corto plazo en el mrc, la sintomatolo- K eywords
gía ansiosa y depresiva. Case study, cancer, breast cancer, de-
pression, anxiety
Palabras clave
Caso clínico, cáncer, cáncer de
mama, depresión, ansiedad

E
l cáncer de mama (CaMa) es la neoplasia maligna más frecuente
en población femenina a nivel mundial y es la principal causa de
fallecimiento por cáncer en mujeres (Global Cancer Observatory,
2018). No obstante, como consecuencia de los avances tecnológicos en
los tratamientos y la eficacia en la detección temprana de la enfermedad,
existe una notable disminución en la mortalidad por CaMa en las últimas
dos décadas (Siegel, Ma, Zou y Jemal, 2014). En México, se estima que
la supervivencia global a cinco años en mujeres con este padecimiento
es de 78.5% (Dorado-Roncancio, Vázquez-Nares, Hernández-Garibay y
García-González, 2020).
Las sobrevivientes de cáncer enfrentan desafíos únicos a corto y largo
plazo para su salud física y mental (Naughton y Weaver, 2014). Uno de los
más frecuentes es el miedo a la recurrencia del cáncer (mrc), que se define
como “el miedo, temor o preocupación por la reaparición y/o el avance del
cáncer” (Lebel et al., 2016: 1).
El mrc se caracteriza por una mala interpretación de los síntomas fí-
sicos (e.g., efectos secundarios de la quimioterapia), creencias de que los
síntomas representan recurrencia, un comportamiento excesivo de moni-
toreo (e.g., autoexploración mamaria), búsqueda frecuente de tranquilidad

84 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

(e.g., asistir a citas médicas no programadas) y/o evitar situaciones que


recuerden a los sobrevivientes su enfermedad o tratamiento (Liu, Butow, y
Beith, 2019; Simard et al., 2013; Thewes et al., 2012b).
Es común que las sobrevivientes de CaMa experimenten algún grado
de miedo, ya que los niveles transitorios o bajos de mrc pueden llegar a
ser adaptativos, alertando a las pacientes sobre signos de cáncer nuevo o
recurrente y fomentando comportamientos de salud positivos (Lee-Jones,
Humphris, Dixon y Hatcher, 1997). No obstante, para 30-70% de las so-
brevivientes, el mrc se convierte en una preocupación crónica que afecta
negativamente su bienestar emocional, calidad de vida y funcionamiento
diario (Cris y Grunfeld, 2013; Koch, Jansen, Brenner y Arndt, 2013; Si-
mard et al., 2013). Asimismo, se ha informado que el mrc está asociado a
padecimientos como ansiedad, depresión, estrés postraumático, angustia
y distrés (Tauber et al., 2019).
A pesar del crecimiento en la investigación sobre el mrc y sus efectos
desfavorables sobre el bienestar de los pacientes (Tauber et al., 2019),
hasta el momento no se dispone de una forma rutinaria de manejo psi-
cológico adecuado para tratar este padecimiento (Thewes et al., 2016). Por
lo anterior, se han realizado revisiones sistemáticas metaanalíticas con el
objetivo de evaluar y analizar la eficacia de las intervenciones psicológicas
sobre este padecimiento (Chen et al., 2018; Hall et al., 2018; Tauber et al.,
2019). De acuerdo con lo reportado en dichos estudios, la intervención con
mayor evidencia y que ha demostrado ser eficaz, es la terapia de miedo
a la recurrencia [tmr] (Chen et al., 2018; Hall et al., 2018; Tauber et al.,
2019; Tomei et al., 2018). Ésta fue desarrollada por Lebel et al. (2014)
con el objetivo primario de disminuir el mrc en sobrevivientes de cáncer y
mejorar su calidad de vida.
La tmr utiliza el modelo de mrc (Lebel et al. 2014) (figura 1). Esta
intervención incluye principios de la terapia cognitivo conductual (tcc) y
componentes de la psicoterapia existencial (Kissane et al., 1997). La
tmr conceptualiza al mrc como un constructo multidimensional en el que
las señales internas y externas aumentan el riesgo percibido de recur-
rencia, lo que a su vez aumenta el padecimiento (Lee-Jones et al., 1997).

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 85


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Los desencadenantes internos comunes en los pacientes con cáncer son


el dolor y la fatiga (que pueden ser efectos secundarios del tratamiento).
Mientras que los desencadenantes externos comunes incluyen citas mé-
dicas, el día del aniversario del diagnóstico, conversaciones con amigos
sobre el cáncer y exposición al cáncer en los medios de comunicación
(Simard y Savard, 2009).

DETONADORES

Internos
- Sensaciones corporales Miedo a la recurrencia
(efectos de los tratamierntos) del cáncer

Externos Intolerancia a la incertidumbre


- Noticias sobre cáncer
- Citas médicas Creencias disfuncionales sobre
- Preocupaciones familiares los beneficios de preocuparse

CONSECUENCIAS

Conductual
- Búsqueda de tranquilidad
- Comportamiento evitativo
Desconocimiento sobre los - Comportamiento controlador
signos re recurrencia
Emocional
Percepción personal acerca de - Distrés
un mayor riesgo de recurrencia - Ansiedad/Depresión

Figura 1. Modelo teórico de la tmr sobre el miedo a la recurrencia.

Experimentar desencadenantes internos y externos aumentan la


percepción en los sobrevivientes de cáncer, quienes piensan que corren
el riesgo de recurrencia, lo que a su vez aumenta su mrc. Los sobrevi-
vientes luego se involucran en conductas de control personal, evitación
y búsqueda excesiva de tranquilidad. Los sobrevivientes que poseen
un mejor conocimiento de los signos y síntomas de la recurrencia expe-
rimentan menos incertidumbre y, por lo tanto, menos mrc. Finalmente,
aquellos que tienen creencias erróneas sobre los beneficios de la preo-
cupación y tienen menor tolerancia a la incertidumbre experimentan
un mayor mrc y tienen un mayor uso de estrategias de afrontamiento
desadaptativas (Lebel et al., 2014)

86 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

La tmr plantea que la interpretación inadecuada de los síntomas físi-


cos benignos y la ansiedad contribuyen principalmente al mrc (Mehnert,
Berg, Henrich y Herschbach, 2009). Como consecuencia, las pacientes
utilizan estrategias de afrontamiento desadaptativo, como la evitación, el
control de comportamientos y la búsqueda excesiva de tranquilidad, las
cuales pueden proporcionar un alivio temporal del mrc, ya que encuentran
retroalimentación tranquilizadora inmediata. Sin embargo, tal alivio suele
ser de corta duración y el mrc aumenta a largo plazo (Llewellyn, Weiman,
Mcguk y Humphirs, 2008).
Además, la tmr toma componentes de la teoría de mrc (Lebel et al.,
2014). Ésta asume que la incertidumbre se genera cuando la enfermedad
posee características de inconsistencia, aleatoriedad, complejidad e impre-
visibilidad, como los estímulos relacionados con el tratamiento y los eventos
relacionados con la enfermedad (Mishel, 1998). El cáncer es consistente con
este planteamiento, ya que es una enfermedad en la que existe posibilidad
de que reaparezca a pesar de haberse curado, y de que el desconocimiento
sobre los síntomas indicadores de recurrencia entre las sobrevivientes de
cáncer aumente la incertidumbre y el mrc (Mishel et al., 2005).
Por último, la intervención incluye los modelos cognitivos de preo-
cupación (Ladoucer et al., 2000), los cuales sugieren que las pacientes
sobrevivientes de CaMa se preocupan frecuentemente por la recurrencia
de la enfermedad para evitar los resultados temidos. Por lo anterior, se
teoriza que las sobrevivientes con mrc en niveles altos, consideran que
preocuparse ayuda a que no ocurra la recurrencia, y podría explicar su
necesidad por asistir constantemente a citas médicas no programadas (Le-
bel et al., 2014).
Debido a que el mrc afecta de manera considerable la calidad de vida
de quien lo padece (Simard et al., 2013) y por la falta de intervenciones
psicológicas rutinarias para abordarlo (van de Wal et al., 2017), se decidió
elegir una intervención (i.e., la tmr) basada en la evidencia. La tmr ha re-
portado ser eficaz, viable y aceptable en otros países (Tauber et al., 2019;
Tomei et al., 2018). El diseño de un caso clínico permitirá evaluar cada
aspecto del proceso de la intervención, así como comenzar a explorar la

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 87


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

eficacia preliminar de la tmr sobre el mrc (Vicente, Santamaría y Gonzá-


lez, 2020) con pacientes mexicanas con CaMa.
Por lo tanto, el objetivo del presente estudio fue probar la efectividad
de la tmr para disminuir el mrc y la sintomatología relacionada con éste
(i.e., distrés, ansiedad y depresión) de una sobreviviente joven de CaMa
con mrc alto.

Método

Participante

Participó en el estudio una paciente (a la que se llamará dcv). La paciente


era una mujer joven de 25 años de edad, residente de la ciudad de Que-
rétaro, Qro., México. Fue diagnosticada con CaMa en el Instituto Nacio-
nal de Cancerología (INCan), en la Ciudad de México, México, a mediados
de 2018. El examen de patología reveló un carcinoma ductal infiltrante,
el cual se pudo originar de las células que revisten los conductos y los
lobulillos en el seno (American Cancer Society, 2020). La clasificación
de tumores malignos fue etapa pronóstica ia, lo que indica que no había
diseminación de la enfermedad o metástasis. Por lo anterior, dcv fue so-
metida en el INCan a una extirpación de la totalidad del seno izquierdo
(procedimiento que incluyó el pezón, la areola, piel circundante y algunos
ganglios linfáticos de la axila). Después de la cirugía, se le indicó que
comenzara con el tratamiento de quimioterapia, con duración aproximada
de seis meses (ocho ciclos). Al término de éste, la paciente continuó con
un tratamiento hormonal (letrozol). En octubre del mismo año, se sometió
a una reconstrucción completa de la estructura mamaria, en la que se
reubicó el pezón y la areola (Navarro, Torreblanca y Enríquez, 2008).
Un año y ocho meses después del diagnóstico, dcv mostraba efectos
secundarios de los tratamientos para el CaMa, como dolor en la parte baja
de la espalda y rodillas y sensaciones repentinas de calor, acompañados de
sintomatología ansiosa y depresiva.

88 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

Asimismo, refería pensamientos constantes sobre la recurrencia del


cáncer (e.g., “es un hecho que mi cáncer va a regresar”), los cuales se
presentaban cada vez que acudía a sus citas médicas de seguimiento,
charlaba con otras pacientes en las salas de espera y cuando tenía ac-
ceso a información que buscaba en internet. Por lo anterior, en la unidad
funcional del INCan (una unidad multidisciplinaria donde se concentran
todos los profesionales implicados en el diagnóstico y tratamiento de las
pacientes con algún tipo de cáncer ginecológico), se decidió canalizar a la
paciente al servicio de psicología.

Al momento del contacto por parte de los investigadores con la pa-


ciente, realizado por videollamada (mediante el programa de computadora
zoom), dcv mencionó ser soltera y sin hijos. Contaba con una escolaridad
superior (15 años) y reportaba estar desempleada. Vivía con su madre
y su hermano menor. No contaba con antecedentes familiares de CaMa.
Además, la paciente reportó tener miedo de moderado a intenso de que el
cáncer pudiera regresar. Esto había afectado su calidad de vida, ya que,
en los últimos meses, había asistido a consultas médicas no programadas,
aumentado la autoexploración mamaria y tenía dificultad para reconocer
síntomas y signos de recurrencia del cáncer, lo cual le había generado
ansiedad, malestar emocional y depresión.

Instrumentos

Inventario de Miedo a la Recurrencia ( fcri) (Simard y Savard, 2009).


Consta de 42 reactivos que miden el mrc en el último mes. Cuenta con
siete subescalas que evalúan: factores desencadenantes, gravedad, angus-
tia psicológica, estrategias de afrontamiento, deterioro funcional, insight
y tranquilidad. Las puntuaciones por arriba de 13 en la subescala de
gravedad indican un mrc alto. Este cuestionario fue validado en contenido
con población mexicana (Juarez-Garcia et al., en prensa). En su versión
original mostró consistencia interna (α = 0.95) y estabilidad temporal de
un mes (r = 0.89).

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 89


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Termómetro de Distrés (Bultz y Holland, 2006). Considera al distrés como


una experiencia displacentera multifactorial de naturaleza psicológica que
interfiere con el afrontamiento efectivo del cáncer. Consta de 11 reactivos
que se responden en una escala del 0 al 10, donde la puntuación mínima
representa niveles bajos o nulos de distrés y la puntuación máxima re-
presenta niveles elevados de distrés. Se considera que puntuaciones por
arriba de cuatro indican distrés significativo. Esta escala posee adecua-
dos parámetros clinimétricos en idioma español: área bajo la curva de
0.631, sensibilidad de 93%, especificidad de 76%, valor predictivo po-
sitivo de 82%, valor predictivo negativo de 90% (Almanza-Muñoz, Juárez
y Pérez, 2008).
Inventario de Ansiedad. Rasgo-Estado (idare) (Spielberger y Díaz-
Guerrero, 1975). Evalúa la ansiedad con dos factores independientes:
estado (condición emocional transitoria); y rasgo (propensión ansiosa
relativamente estable). Consiste de 40 reactivos, 20 por cada factor. Entre
mayor sea el puntaje en las subescalas, mayor sintomatología ansiosa.
Cuenta con una confiabilidad de 0.81 a 0.92 para la subescala ansiedad-
estado y de 0.75 a 0.88 para la de ansiedad-rasgo.
Escala de depresión del centro de estudios epidemiológicos (ces-d) (Bojor-
quez-Chapela y Salgado-de Snyder, 2009). Los respondientes reportan
durante cuántos días de la última semana se sintieron como se indica en
los 20 reactivos. Puntajes por arriba de 16 indican sintomatología depre-
siva (consistencia interna, α = 0.90).

Procedimiento

La evaluación e intervención psicológica se llevó a cabo en formato virtual


(videollamadas). Debido a que el 30 de enero de 2020, la Organización
Mundial de la Salud (oms) declaró que el brote de la enfermedad por corona-
virus 2019 (Covid-19) era una emergencia de salud pública mundial, reco-
mendó un confinamiento a la mayoría de la población (Talevi et al., 2020).

90 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

Con la información obtenida de la paciente durante la evaluación clínica


realizada por los investigadores expertos en terapia cognitivo conductual,
se elaboró un mapa clínico de patogénesis (mcp; figura 2) de las variables
hipotéticas que los investigadores consideraron contribuían al surgimiento
y mantenimiento del mrc de la paciente, especificando las relaciones funcio-
nales entre ellas. El mcp sirvió como base para diseñar el plan de tratamien-
to adecuado para la paciente (Nezu, Nezu y Lombardo, 2006).

Variables distantes Variables antecedentes Variables organísmicas Variables de respuesta Consecuencias

Tratamiento contra Menopausia inducida Miedo a que el


el cáncer. por los medicamentos. cáncer pueda
- Pensamientos sobre regresar.
recurrencia. Inmediatas
- Dolor de rodillas - Asistir a citas
Mala experiencia Pensamientos
- Efectos secundarios y rigidez en la médicas.
con personal de sa- sobre recurrencias
de los tratamientos. espalda. - Autoexploración.
lud cuando solicitó del cáncer.
- Colitis nerviosa. - Sensación de
información sobre - Charla con pacientes seguridad.
- Insomnio.
recurrencia. del hospital.
mrc
fcri
- Búsqueda de infor- Creencias erróneas Total = 78 Largo plazo
Diagnóstico de cán- mación en internet. sobre recurrencia. (17 - severidad) - Se mantienen
cer de mama.
síntomas de
Sintomatología ansiedad, depre-
Aislammiento ansiosa sión, distrés
debido a la pandemia idare y aumento en
ocasionada por el Rango = 50 mrc .
covid -19 (mayor Estado = 54
tiempo para pensar
en el mrc). Sintomatología
depresiva
cesd = 34 Hipervigilancia
de síntomas
Distrés - Evitar estímulos
Termómetro de relacionados con
distrés = 9 el cáncer.

Figura 2. Mapa clínico de patogénesis de dcv.

El periodo de intervención psicológica inició a principios de abril y


concluyó a finales de julio de 2020 en la ciudad de México (con sesiones
semanales). En octubre del mismo año, se realizó un primer seguimiento
para evaluar los efectos de la intervención. Las evaluaciones se realizaron
antes de iniciar la intervención (t0), al finalizar la intervención (t1) y a los
dos meses (t2) de seguimiento.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 91


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Curso y contenido de la intervención

La trm se adaptó de su versión presencial para implementarse en un for-


mato virtual a distancia debido al confinamiento ocasionado por la pande-
mia, para lo cual se siguieron las recomendaciones propuestas por Luxon,
Pruitt y Osenbach (2014) para realizar intervenciones psicológicas a distan-
cia mediante tecnologías de telesalud. Dichas recomendaciones incluyeron:
1) asegurar que la paciente tuviera acceso a una computadora, a internet y
al programa Zoom para realizar las videollamadas; 2) trabajar con la pa-
ciente para planificar y programar las sesiones durante un horario que le
garantizara privacidad y comodidad; 3) en cuanto a la dinámica pacien-
te-terapeuta, se estableció siempre tener la cámara web encendida y colo-
carla a la altura de los ojos de forma que simulara una plática cara a cara, y
4) los materiales de trabajo (manuales, ejercicios, imágenes, entre otros) que
se utilizarían en la sesiones se enviarían vía correo electrónico o WhatsApp.
Como apoyo para algunas sesiones, se añadieron a la trm ejercicios de es-
critura emocional (Frisina, Borod y Lepore, 2004), que consistieron en que
dcv escribiera durante tres a cinco días, en periodos de 15 a 20 minutos, sus
experiencias y sentimientos asociados al mrc. Se incluyeron estos ejercicios,
ya que se ha demostrado que la escritura emocional funciona como una
primera exposición de las pacientes ante un evento o situación que provoca
malestar, tristeza o ansiedad (Radcliffe, Lumley, Kendall, Stevenson y Bel-
tran, 2010).
La intervención se impartió por dos psicólogos (terapeuta y coterapeuta)
y cada sesión se agendó semanalmente. Además, se programaron tareas en
casa, que la paciente realizó entre cada una de las sesiones para reforzar lo
aprendido (por ejemplo, ejercicios de relajación o de detección de pensamien-
tos). La información obtenida durante las sesiones fue expuesta semanalmente
por el coterapeuta a un grupo de psicólogos especializados en CaMa para
evaluar el progreso de la paciente y que la intervención se llevara a cabo si-
guiendo los componentes de la tmr y las necesidades clínicas de la paciente.
El objetivo principal del tratamiento fue reducir la gravedad del mrc,
aumentando la sensación de control sobre el miedo y modificando los pro-

92 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

cesos cognitivos y la conducta disfuncional que mantenía el mrc. En la


tabla 1 se muestra una descripción general del contenido del tratamiento.

Tabla 1. Distribución y objetivos por sesión de la intervención tmr.

Sesiones Descripción Objetivo general


• Breve introducción a la tce. - Identificar los factores desencade-
• Identificar posibles disparadores personales nantes individuales del mrc.
que están ocasionando que la paciente tenga
Sesión 1 miedo a la recurrencia (pensamientos, conduc- - Enseñar sobre posibles signos de
tas, emociones). recurrencia.
Presentación • Elaborar un cuadro que explique el porqué
del modelo de su mrc.
de mrc • Se enseña la relajación muscular progresiva
como alternativa de afrontamiento contra el mrc.
• Practicar la rmp.
• Se enseña a reconocer pensamientos erróneos - Introducir la técnica de reestructu-
que pueden estar manteniendo el mrc. ración cognitiva y enseñar a utili-
• Elaborar preguntas que se harán al oncólogo zarla para reducir las interpretacio-
Sesión 2 y 3 para saber sobre los signos reales de recurren- nes catastróficas de sus síntomas.
cia del cáncer.
Reestructuración • Se enseña la respiración diafragmática (rd) como - Disminuir la dependencia de
cognitiva alternativa de afrontamiento contra el mrc. las estrategias de afrontamiento
• Practicar la rd. desadaptativas que pueden estar
manteniendo el mrc.
• Repaso de lo aprendido en las sesiones 1 y 2. - Continuar trabajando con la rees-
Sesión 4 • Enseñar a desafiar creencias erróneas. tructuración cognitiva.
• Se realizarán registros de pensamientos.
Reestructuración • Se enseña la imaginación guida (ig) como - Practicar las técnicas de afron-
cognitiva alternativa de afrontamiento contra el mrc. tamiento y preguntar cómo las ha
(continuación) • Practicar ig. utilizado en su día a día.
• Explorar el “peor escenario” para la paciente - Involucrar a la paciente en la
en caso de que la recurrencia fuera real. exploración de su peor escenario
• Enseñar la técnica de escritura emocional para y fomentar la exposición adicional
que la paciente pueda expresar lo que siente al a él para reducir la evitación
Sesión 5 y 6 pensar en una posible recurrencia. cognitiva de los resultados temidos
• Se pide a la paciente que realice una lista y preocupaciones existenciales.
Exponerse a donde jerarquice sus peores escenarios.
los miedos • La paciente, junto a la terapeuta, discuten las
formas de afrontar los peores escenarios.
• Se enseña un ejercicio de atención plena (ap)
como alternativa de afrontamiento contra el mrc.
• Practicar ap.
• Realizar una lista sobre los objetivos impor- - Promover la idea de que la incerti-
tantes en la vida de la paciente. dumbre es parte de la vida diaria.
Sesión 7 y 8 • Discutir qué significan para ella.
• Idear cómo se realizarían esos objetivos si - Ayudar a la paciente a identificar
Planificar el existiera recurrencia. y actuar sobre lo que está bajo su
futuro a pesar • Discutir qué significa el futiro para la paciente. control mientras vive de manera
de las posi- • Escribir planes para el futuro a corto, mediano significativa y tolera la incertidum-
bilidades de y largo plazo. bre permanente.
recurrencia • Repasar técnicas de relajación vistas en las
sesiones pasadas.
• Realizar un repaso del contenido cubierto en
las sesiones.
Sesión 9 • Discutir un plan de reacidas.
• Discutir planes futuros.
Cierre • Promover la expresión de despedida y realizar
cierre.

Las sesiones siguieron la estructura sugerida en el trabajo de Lebel et al., 2014

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 93


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Contenido de las sesiones

Sesión 1
Se exploró, mediante la escritura emocional, la experiencia de la paciente
relacionada con la recurrencia del cáncer y se aplicaron los instrumentos
de evaluación del mrc. dcv comentó que todos los días pensaba en la re-
currencia del cáncer. Además, ciertos eventos particularmente estresan-
tes hacían que el miedo incrementara, como dolores o molestias, debido a
los efectos secundarios de los tratamientos, escuchar información relacio-
nada con el cáncer, buscar información sobre el cáncer en internet y las
citas de seguimiento médico.
Por lo anterior, dcv reportó que, para tranquilizarse, trataba de evi-
tar pensamientos relacionados con el cáncer, realizaba autoexploraciones
constantes de sus senos y asistía a citas médicas para corroborar su estado
de salud; mencionó que esas estrategias la tranquilizaban de manera in-
mediata. Sin embargo, al cabo de unos días, el mrc aumentaba. Asimismo,
experimentaba alteraciones del estado de ánimo, deficiencias funcionales
y preocupación continua por su futuro. En consecuencia, no planificaba
ninguna actividad.
Al final de la primera sesión, la psicóloga, utilizando el modelo teórico
de la tmr sobre el mrc (figura 1), ayudó a dcv a visualizar y completar su mo-
delo personal de mrc. Este paso es importante, ya que así la paciente com-
prendió mejor su miedo, los disparadores internos y externos que podían
estar detonándolo y las estrategias de afrontamiento que implementaba. El
modelo de mrc sirvió como guía para las sesiones posteriores, ya que ayudó
a la psicoterapeuta a identificar los objetivos cognitivos y conductuales más
apropiados para la intervención. Por último, dcv recibió psicoeducación y
entrenamiento en relajación muscular progresiva (rmp), la cual es una téc-
nica utilizada para reducir los niveles de depresión, ansiedad y estrés que
puede producir el mrc en supervivientes de CaMa (Maheu et al., 2016). El
entrenamiento en rmp consistió en que la psicóloga brindó una serie de ins-
trucciones que dcv debía seguir para relajarse por medio de ciclos de
tensión y relajación de cada uno de sus grupos musculares.

94 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

La psicóloga guió a la paciente para primero, tensar los músculos y con-


centrarse en la sensación de tensión, tratando de mantener esa sensación
de tensión durante tres a cinco segundos y luego relajarse durante 10 a
15 segundos. Posteriormente, debía experimentar la sensación de relajación
muscular. A continuación, se le enseñó el orden de tensión de los mús-
culos: cara, hombros, brazos, pecho, cintura, cadera, piernas y pies (Gál-
vez-Hernández, 2012). También recibió instrucciones para utilizar la rmp
como alternativa de afrontamiento cuando se presentaban situaciones que
detonaban el mrc.

Sesión 2
En esta sesión, la psicóloga inició explicándole a la paciente la noción de
reestructuración cognitiva [es un proceso mediante el cual el terapeuta
ayuda a los pacientes a reconocer, evaluar y, si es necesario, modificar
sus pensamientos desadaptativos o inútiles (Ellis, 1990)]. La psicóloga
propuso el modelo abc, el cual es utilizado para recopilar la información
necesaria para definir el comportamiento objetivo, identificar los eventos
precipitantes que predicen el comportamiento e identificar las posibles
condiciones de mantenimiento del comportamiento (Ellis, 1990), para que
dcv comprendiera cómo la percepción de los eventos influye en cómo se
siente y actúa (Ellis, 1990). En otras palabras, se explicó cómo algunos
eventos (e.g., percibir síntomas producto de los efectos secundarios de los
tratamientos), en el modelo personal de mrc de una sobreviviente de
CaMa, pueden desencadenar automáticamente ciertas creencias (“el dolor
en la espalda puede indicar que el cáncer regresó”) y, por lo tanto, influir en
las emociones percibidas (ansiedad) y en su forma de comportarse (autoe-
xplorarse o asistir al médico sin una cita previa). Asimismo, durante la
sesión, dcv, con ayuda de la psicóloga, elaboró un registro de pensamien-
tos que incorporaba el modelo abc para ayudarle a identificarlos (primer
paso de la reestructuración). Junto a la psicóloga, dcv completó el registro
de pensamientos que describían una situación que le había causado mrc.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 95


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

De igual manera, durante esta sesión, la psicóloga enseñó a dcv la técnica


de respiración diafragmática, la cual es la técnica de relajación que se utiliza
ampliamente para el manejo de la ansiedad y estrés producido por el mrc.
Asimismo, la respiración diafragmática ha demostrado ser una estrategia de
afrontamiento efectiva para el mrc (Wagner, Duffecy, Penedo, Mohr y Celia,
2017). Finalmente, dcv acordó realizar en casa un registro de pensamientos
(abc) y practicar las técnicas de relajación vistas en las sesiones 1 y 2.

Sesión 3
Después de que dcv aprendió a identificar los pensamientos que desenca-
denaban su mrc, la sesión se enfocó en enseñarle a desafiar (cuestionar)
los pensamientos inútiles y las creencias erróneas sobre los beneficios
de preocuparse; con esto se buscó que aprendiera a reemplazarlos por
pensamientos más útiles. Por ejemplo, al principio, dcv interpretaba ne-
gativamente la información ambigua relacionada con el cáncer y se sentía
demasiado involucrada en las historias de cáncer de otros pacientes: “me
enteré de que una paciente del INCan tuvo recurrencia. Si le pasó a ella,
probablemente me pasará a mí también”. Durante esta sesión, dcv apren-
dió a replantearse las creencias que le provocaban el mrc por otras menos
disfuncionales: “cada situación médica es diferente. No es racional com-
parar su cáncer con el mío”. También, durante el transcurso de la sesión,
se reforzó la relajación muscular progresiva y la respiración diafragmáti-
ca, técnicas aprendidas durante las sesiones 1 y 2.

Sesión 4
Esta sesión se centró en repasar lo visto en sesiones anteriores y se enseñó
una nueva estrategia de afrontamiento: imaginación guiada, la cual es una
estrategia cognitivo-conductual que utiliza la propia imaginación del pa-
ciente para formar una representación mental de un objeto, lugar, evento o
situación, percibida a través de los sentidos. Estas imágenes suelen visua-
lizarse en un estado de relajación para aliviar el estrés o reducir la ansie-

96 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

dad (Felix, Ferreira, da Cruz y Barbosa, 2019). También, dcv tuvo como
tarea continuar con el registro de pensamientos, desafiarlos y examinar la
evidencia; además de repasar las técnicas de relajación.

Sesión 5
En el trascurso de esta sesión, la psicóloga empleó la psicoeducación para
revisar junto a la paciente la necesidad de exponerse a los miedos subya-
centes y explorar su “peor escenario” en caso de que la recurrencia fuera
real. Para promover la expresión emocional de la paciente, se practicaron
ejercicios de escritura emocional (Pennebaker y Beall, 1986). Al finalizar
la sesión, dcv acordó realizar una lista jerárquica de sus peores escena-
rios, la cual se revisaría a detalle en la próxima sesión.

Sesión 6
Al iniciar la sesión, dcv mostró su lista de peores escenarios y, con el ejer-
cicio de escritura emocional, expuso cómo la hacían sentir cada uno de es-
tos escenarios. Con lo anterior, la psicóloga y dcv discutieron alternativas
para hacerles frente a algunos de los resultados temidos. Finalmente, se
introdujo un ejercicio de atención plena que se centra en que la paciente
mantenga la conciencia momento a momento y que aprenda a desapegarse
de creencias, pensamientos o emociones (Pivo et al., 2017). Este ejercicio de
atención plena sirve como una nueva técnica de afrontamiento.

Sesión 7
En esta sesión, la psicóloga le pidió a dcv que realizara una lista con
objetivos que fueran importantes en su vida, como pueden ser: interac-
tuar con personas o realizar actividades a las que ella renunció debido al
cáncer. Esto le ayudó a reconocer que, a pesar de su mrc, podía encontrar
propósitos que la motivaran y dieran significado a su vida. Lo anterior es
importante, ya que las terapias existenciales indican que las pacientes

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 97


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

que logran ver su enfermedad desde un ángulo diferente, aceptar su mie-


do y adaptarse a la realidad, lidian mejor con la incertidumbre (Sharif,
Ahadzadeh y Sharif, 2018). Asimismo, durante la sesión, para reforzar
la idea de que una vida significativa compensa el mrc, se discutió qué
significaba el futuro para ella (Lebel et al., 2014). Cabe destacar que dcv
se mostró capaz de mirar hacia el futuro, más allá del cáncer. Se sentía lo
suficientemente segura para planificar actividades y formular metas futu-
ras en términos de semanas, meses y años. Un ejemplo de lo anterior fue que la
paciente planeó su deseo de ayudar a pacientes con cáncer en un hospital
(como fisioterapeuta), cuestión que no se había planteado al inicio del tra-
tamiento psicológico. Al finalizar, dcv se comprometió a realizar una lista
donde expondría sus planes en el futuro a mediano, corto y largo plazo.

Sesión 8
En esta sesión se hizo un repaso general de las técnicas de afrontamiento
del mrc aprendidas. Asimismo, se revisó la lista de planes que dcv tenía
para el futuro.

Sesión 9
En la última sesión, se trabajó en un plan de prevención de recaídas, que
incluía todas las estrategias vistas en las sesiones pasadas (técnicas de
relajación, escritura emocional, detección de pensamientos, entre otras)
en respuesta a los futuros detonadores o riesgos percibidos. Asimismo, se
discutieron los objetivos futuros de la paciente y se analizaron los pasos
que debía hacer para cumplir cada uno de ellos. Por último, dcv contestó
las evaluaciones de mrc, ansiedad, depresión y distrés, y se agendó una
cita de seguimiento.
Para tener una mayor perspectiva de los pensamientos y comentarios
de la paciente durante las nueve sesiones, puede consultarse la informa-
ción de la figura 3.

98 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

Sesión 1 Identificación de disparadores del mrc


- “Tengo miedo de que el cáncer pueda regresar (...) he visto que algunas per-
sonas tienen 6 días de remisión y, de repente, la enfermedad regresa. Eso
me da miedo”.
- “En mi tiempo libre, sólo pienso en que el cáncer puede regresar”.
- “Cuando siento dolor en alguna parte de mi cuerpo, inmediatamente pienso que
es un signo de recurrencia”.
- “Los efectos secundarios me ponen ansiosa: me falta el aire, me dan ganas de gritar
y llorar”.

Reconocimiento de pensamientos y conductas que pueden estar mantenien-


do el il y irc
- “En la semana, me dolió mi pierna (...) lo primero que vino a mi mente fue
que era algo malo. Después, recordé que podría ser un efecto secundario del
tratamiento, así que, para tranquilizarme, realicé la relajación muscular, eso
me ayudó”.
- “Cuando me concentro y hago los ejercicios de relajación, me siento más tranquila”.
- “Soy muy cuidadosa con mi cuerpo. Antes me autoexploraba todos los días.
Ahora, trato de revisarme cada tercer día”.

Desafiando creencias erróneas


- “Me siento capaz de detectar los pensamientos que hacen que me concentre en
la recurrencia. Los escribo en mi diario y : después, los cuestiono”.
- “Cada situación médica es individual. No es racional comparar la enfermedad de los
demás con la mía”.

Repaso de técnicas de afrontamiento adaptativas (xiii y rd)


- “Cada vez que llego a sentirme ansiosa o deprimida, hago los ejercicios de relaja-
ción y escribo mis pensamientos en mi diario”.

Exploración del “peor escenario”


- “Mi peor escenario sería tener otra vez cáncer y volver a pasar por todo lo que ya
pasé: dejar mis actividades, iniciar los tratamientos, las citas, etc.”
- “Pienso que, si vuelvo a tener cáncer, puedo superarlo como ya lo hice. Además,
cuento con el apoyo de mi familia y tengo las herramientas que aprendí en las
sesiones de psicología”.

Discusión de los objetivos importantes para la paciente


- “Después de haber tenido cáncer, he pensado en trabajar en una fundación dedi-
cada a ayudar a personas que tengan esta enfermedad”.

Discusión sobre planes para el futuro a pesar la de la posibilidad de recurrencia


- “Me gustaría seguir preparándome y trabajar en una clínica”.

Discusión final de lo aprendido durante la intervención


- “Pienso que tengo el control de mis pensamientos. Los veo como un tren el cual
puedo ir guiando y, cuando sienta que están a punto de descarrilarse, los de-
tengo, los cuestiono y trato de regresados a las vías”.
Sesión 9 - “La relajación se ha convertido en una rutina de todos los días”.

Figura 3. Pensamientos y comentarios de dcv durante el transcurso


de las sesiones.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 99


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Seguimiento

Se realizó a los dos meses después de finalizar la intervención. En esta se-


sión, la paciente respondió las evaluaciones de mrc, ansiedad, depresión y
distrés, y la terapeuta le preguntó sobre su experiencia después de haber
finalizado el tratamiento. dcv informó que se encontraba mejor y que su
mrc había disminuido. También, reportó estar satisfecha con el proceso
y los resultados de la intervención y comentó que aprender a realizar re-
gistros de pensamientos fue la parte más útil de la terapia. Asimismo, se
sentía con más recursos para lidiar con mrc en la vida diaria, para usar las
habilidades y técnicas aprendidas y enfrentar las situaciones que desen-
cadenan el mrc. Por ejemplo, antes de entrar a sus citas de seguimiento en
el hospital, realizaba ejercicios de respiración diafragmática durante 15
minutos. Finalmente, dcv informó que había retomado su vida académica
y laboral.

Análisis de datos

Debido a que las puntuaciones de las evaluaciones de mrc, distrés, an-


siedad y depresión se encontraban en el nivel de medición ordinal y se
compararon en dos momentos (t0 y t1), se realizó una prueba de rangos
de signos de Wilcoxon para analizar las diferencias estadísticas. Además,
se llevó a cabo un análisis de varianza de Friedman para comparar los
puntajes obtenidos en t0, t1 y t2. Estos análisis se realizaron utilizando
el software estadístico spss versión 25.
Para identificar el cambio clínico objetivo por paciente, se computó el
porcentaje de cambio como la diferencia entre la puntuación del post test
y pre test dividida entre el pretest. Se consideraron clínicamente signifi-
cativos los cambios mayores a 20% (Cardiel, 1994).

100 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

Resultados

Evaluación inicial (pre-tratamiento)

En la tabla 2 se muestran los puntajes de dcv en las diferentes pruebas que se


le aplicaron. Como se puede observar en la tabla 2, en la primera evaluación,
dcv reportó un puntaje alto en el inventario fcri (78/142), en el que destaca un
puntaje de 17 en la subescala de severidad que indica un mrc alto [punto de
corte = 13] (Simard y Savard, 2009). En la escala ces-d, la paciente mostró un
puntaje mayor al corte clínico (34/60), lo que indicaba presencia de sintoma-
tología depresiva. Igualmente, los resultados del idare reportaban presencia
de sintomatología ansiosa moderada-alta (estado 54/80; rasgo 50/80). Final-
mente, dcv refirió una intensidad de distrés alta (9/10).

Tabla 2. Puntajes obtenidos antes (t0) y después de la tmr (t1).

Variable Puntaje t0 Puntaje t1 p cco

fcri
Puntaje total 78 42 0.018* 0.46*
Desencadenantes 11 5 0.034* 0.54*
Severidad 17 9 0.011* 0.47*
Angustia 4 2 0.157 0.50*
D. Funcional 6 2 0.046* 0.66*
Insight 3 1 0.157 0.66*
Tranquilidad 3 2 0.655 0.33*
Afrontamiento 34 21 0.009* 0.38*
cesd 34 5 0 .001* 0.85*
idare
Estado 54 26 <0.001* 0.51*
Rasgo 50 20 0.001* 0.60*
T. Distrés 9 4 0.55*

Nota: fcri. Niveles clínicos de mrc, puntaje mayor a 13 en la escala de severidad;


cesd.Punto de corte = 16; puntajes mayores, indica síntomas depresivos importantes;
idare. Puntaje por arriba de 50, indica ansiedad moderada-alta. Menos de 31, indica
ansiedad baja. Termómetro de distrés: Punto de corte = 4. * Diferencias significativas
en p < 0.05; *Cambio clínico significativo (cco) > 0.20

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 101


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Evaluación al finalizar la intervención

Al comparar los puntajes de las evaluaciones en t0 y t1, se observaron dife-


rencias estadísticas significativas en los puntajes de las cuatro pruebas. En
el inventario fcri, el puntaje total disminuyó significativamente de 78 a 42
(p = 0.018) y se encontraron disminuciones significativas en las subescalas
de desencadenantes (p = 0.034), severidad (p = 0.011), deterioro funcional
(p = 0.046) y afrontamiento (p = 0.001). Asimismo, hubo un decremento
significativo en las puntuaciones de los cuestionarios cesd, de 34 a 5 puntos
(p = 0.001) e idare, de 54 a 26 puntos en la subescala estado (p = < 0.001)
y de 50 a 20 puntos en la subescala rasgo (p = 0.001). Finalmente, dcv
reportó un menor puntaje de distrés (4/10). En la tabla 2 se muestran los
puntajes de la paciente durante las evaluaciones t0 y t1. El indicador de
cambio clínico objetivo de Cardiel coincidió con los cambios en todos los
instrumentos. Esto es, todas las variables clínicas disminuyeron su punta-
je más de 20% en comparación con los valores iniciales (tabla 2).

Evaluación durante el seguimiento

Al comparar los puntajes de t0, t1 y t2, se encontró que las diferen-


cias estadísticas en las evaluaciones se mantuvieron significativas a los
dos meses, tanto en el puntaje total del inventario fcri, el cual dismi-
nuyó a 28 puntos en el seguimiento (p = 0.001), en las subescalas de
desencadenantes (p = 0.009), severidad (p = 0.003), deterioro funcional
(p = 0.015 y afrontamiento (p = < 0.001); así como en la puntuación de
los cuestionarios cesd (p = < 0.001) e idare (estado p = < 0.001; rasgo
p = < 0.001). Por último, dcv reportó un menor puntaje de distrés (2/10).
En la tabla 3 se muestran los puntajes de la paciente en t0, t1 y t2.
El cambio clínico objetivo se mantuvo significativo en el seguimiento
en seis de las siete subescalas del inventario fcri (a excepción de la su-
bescala de insight, en la que no hubo ningún cambio); de igual forma, se

102 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

mantuvo en las puntuaciones del cuestionario cesd, idare (a excepción de


la subescala de estado) y en el termómetro de distrés (tabla 3).

Tabla 3. Puntajes obtenidos antes (t0), después de la tmr (t1)


y en el seguimiento (t2).

Variable Puntaje t0 Puntaje t1 Puntaje t3 p cco


fcri

Puntaje total 78 42 28 0.001* 0.33*


Desencadenantes 11 5 4 0.009* 0.20*
Severidad 17 9 6 0.003* 0.33*
Angustia 4 2 1 0.097 0.50*
D. Funcional 6 2 1 0.015* 0.50*
Insight 3 1 1 0.135 0
Tranquilidad 3 2 1 0.607 0.50*
Afrontamiento 34 21 14 <0.001* 0.33*
cesd 34 5 2 <0.001* 0.60*
idare

Estado 54 26 30 <0.001* -0.16


Rasgo 50 20 28 <0.001* -0.40*
T. Distrés 9 4 2 0.50*
Nota: fcri. Niveles clínicos de mrc, puntaje mayor a 13 en la escala de severidad;
cesd.Punto de corte = 16; puntajes mayores, indica síntomas depresivos importantes;
idare. Puntaje por arriba de 50, indica ansiedad moderada-alta. Menos de 31, indica
ansiedad baja. Termómetro de distrés: Punto de corte = 4. * Diferencias significativas
en p < 0.05; * Cambio clínico significativo > 0.20

Discusión

Este estudio de caso proporciona una descripción general del curso y con-
tenido de la tmr para una sobreviviente joven de CaMa mexicana con
miedo a que el cáncer pudiera regresar. Previo a la intervención, dcv
presentaba mrc alto, distrés elevado, sintomatología ansiosa y depresiva.
Después de la intervención, dcv mostró una disminución estadística y clí-

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 103


nica significativa en su mrc (por debajo de los puntos de corte según el
inventario fcri). De igual forma, tanto el distrés como la sintomatología
ansiosa y depresiva disminuyeron significativamente. Por último, el efecto
se mantuvo estadísticamente significativo a los dos meses de haber con-
cluido la intervención.
La disminución del mrc pudo deberse a la estructura de la tmr. Du-
rante las primeras sesiones se trabajó en la identificación de los dispara-
dores, las estrategias de afrontamiento, pensamientos disfuncionales y
conductas que mantenían el mrc y malestar emocional. La intervención
ayudó para establecer un modelo de mrc personal que guio la interven-
ción con base en las necesidades de la paciente. A su vez, permitió que
la paciente identificara y comprendiera estos componentes, lo que daría
sentido a las estrategias utilizadas en las sesiones posteriores.
A partir de la sesión tres, y después de recibir información sobre rees-
tructuración cognitiva, dcv reportaba tener mejor control de sus pensamientos
sobre la recurrencia del cáncer, ya que era capaz de detectarlos, detener-
los, analizarlos y modificarlos. Igualmente, cuando era necesario, utilizaba
las técnicas de afrontamiento adaptativas aprendidas durante las sesiones,
atención plena, respiración diafragmática y relajación muscular progresi-
va, ya que éstas las podía realizar en cualquier situación (e.g., antes de
entrar a una cita de revisión médica). Estas técnicas de afrontamiento
aprendidas pudieron tener un impacto significativo en las puntuaciones de
las subescalas del fcri (debido a los cambios en las puntuaciones en t0, t1
y t2 que evaluaban desencadenantes, severidad y afrontamiento), ya que
otras investigaciones han encontrado resultados similares (Lebel et al.,
2014; Tomei et al., 2018). En estas investigaciones los sobrevivientes que
poseen un mejor conocimiento y control de los desencadenantes de su mrc,
así como un mayor repertorio de estrategias de afrontamiento adaptativas,
presentan menor severidad de mrc.
Lo anterior se podría entender bajo la hipótesis de que niveles altos
de mrc se deben a la carencia de estrategias adaptativas de afrontamiento,
lo cual las lleva a percibirse como vulnerables ante una posible recurren-
cia (McGinty, Goldenberg y Jacobsen, 2012). Por lo anterior, cuando dcv
Ivan Rivera-Olvera et al.

aprendió nuevas estrategias de afrontamiento, sus niveles de mrc se re-


dujeron, lo que pudo disminuir también su percepción de vulnerabilidad
ante la recurrencia. Una frase utilizada por la paciente puede ejemplificar
lo anterior: “pienso que, si vuelvo a tener cáncer, puedo superarlo como ya lo
hice. Además, cuento con el apoyo de mi familia y tengo las herramientas
que aprendí en las sesiones de psicología”.
Sumado a lo anterior, el distrés percibido y la sintomatología ansiosa
y depresiva también se beneficiaron por lo aprendido en estas primeras
sesiones. Por ejemplo, diversos estudios reportan que la reestructura-
ción cognitiva, en la que los pacientes aprenden a identificar y reempla-
zar cogniciones negativas por pensamientos más adaptativos y saludables,
ha tenido efectos significativos en la reducción de la sintomatología ansio-
sa y depresiva (Mehnert, Berg, Henrich y Herschbach, 2009). Asimismo,
las estrategias de afrontamiento como la relajación muscular progresiva
y respiración diafragmática cuentan con evidencia de ser efectivas para
disminuir el distrés y la sintomatología ansiosa en pacientes con cáncer
(GokMetin, Karadas, Izgu, Ozdemir y Demirci, 2019). Por ejemplo, el en-
trenamiento en respiración diafragmática se basa en el supuesto de que
es posible lograr, mediante el control de la respiración, la integración de
estados fisiológicos promotores de salud y el establecimiento de estados
mentales y emocionales positivos (Lebel et al., 2014). Por su parte, la
relajación muscular progresiva ha demostrado que, al reducir la actividad
del sistema nervioso simpático, se pueden prevenir los efectos secundarios del
distrés, la depresión y la ansiedad, y se puede aumentar la relajación físi-
ca y mental (Liu et al. 2019).
Por otro lado, el ejercicio realizado en las sesiones 5 y 6 sobre la des-
cripción de “su peor escenario” (Lebel et al., 2014) —basado en los prin-
cipios de las terapias cognitivo-conductuales, que asumen que la expo-
sición repetida a estímulos aversivos reduce el miedo patológico (Lebel
et al., 2016)— pudo impactar en la escala de deterioro funcional; ya que,
previo a la intervención, dcv no se comprometía a hacer planes futuros por
la incertidumbre que le causaba el mrc.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 105


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

Sin embargo, al finalizar las sesiones, era capaz de ver hacia el futuro,
hacer planes, aceptar e incluso mostrarse resiliente ante la posibilidad de
que el cáncer regresara.
Finalmente, en la última sesión y en el seguimiento, dcv reportó sen-
tirse mejor y que su mrc había disminuido. Esto le permitió regresar a
sus actividades laborales y académicas que había abandonado debido al
largo tratamiento oncológico y al mrc. Por último, dcv comentó que había
incorporado a su rutina diaria los ejercicios de afrontamiento, como los
registros de pensamientos, lo cual pudo contribuir a que el efecto de la
intervención se mantuviera significativo durante el seguimiento.
Considerando los resultados clínicos obtenidos, este estudio de caso es
un primer acercamiento que aporta evidencia de la eficacia de la tmr para
disminuir el mrc en niveles altos, distrés elevado, sintomatología ansiosa
y depresiva de una sobreviviente joven de CaMa mexicana. Esto es con-
sistente con el metaanálisis de Tauber et al. (2019), el cual menciona que
la tmr es una de las intervenciones más eficaces para disminuir el mrc en
pacientes sobrevivientes de cáncer. De igual manera, se destaca que el
formato de la intervención en línea no fue un impedimento para que la pa-
ciente lograra cumplir con todas las sesiones de la intervención, se adhiri-
era al tratamiento e incorporara lo aprendido en las sesiones a su vida
diaria. Dichos hallazgos son consistentes con estudios que reportan que
las intervenciones a distancia muestran resultados similares a las inter-
venciones presenciales (van de Wal et al., 2015; van de Wal et al., 2017).
Por último, dcv reportó que la intervención fue fácil de comprender
y útil, ya que pudo incorporar cada una de las técnicas vistas a su vida
diaria. La opinión de la paciente, en conjunto con los resultados clínicos
obtenidos evidencian que la tmr y las intervenciones a distancia podrían
ser aceptables para tratar problemáticas de mrc que presentan las sobre-
vivientes jóvenes mexicanas con CaMa.
A pesar de los resultados positivos, el estudio tiene cuestiones que
considerar. Primero, dcv era una paciente joven, con un alto nivel edu-
cativo y que contaba con dispositivos que tenían acceso a internet. Es-
tas circunstancias, aunado a que se trató de un solo caso, restringen las

106 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Ivan Rivera-Olvera et al.

implicaciones de los resultados únicamente a esta paciente y no pueden


generalizarse a otras personas atendidas con CaMa en hospitales públicos
de México. Debido a que un gran sector de la población cuenta sólo con
educación básica y sólo 52.9% de la población total del país cuenta con acce-
so a internet (sct, 2018).
Por otra parte, aunque la aplicación de la tmr fue efectiva para dis-
minuir el mrc de dcv, se necesita realizar investigación más detallada para
adaptarla culturalmente y evaluar la viabilidad y la eficacia de la inter-
vención actual con una muestra representativa de población para contem-
plarla como una opción terapéutica factible. Sin embargo, el perfil de dcv
es muy parecido al de algunas pacientes que padecen CaMa antes de los
30 años y que son particularmente vulnerables a presentar mrc en niveles
altos (Thewes et al., 2012a). Por lo tanto, se podría hipotetizar que la tmr
podría ser igual de efectiva con otras pacientes jóvenes mexicanas.

Conclusión

La intervención tmr en formato a distancia y adaptada a las necesidades


de una sobreviviente joven con CaMa (con alto nivel educativo y acceso
a recursos de internet) mostró ser eficaz para reducir significativamente
el mrc en niveles altos, la sintomatología ansiosa y depresiva; además del
distrés percibido. Asimismo, los resultados obtenidos se mantuvieron du-
rante el seguimiento a los dos meses.
Las estrategias que la paciente aprendió durante las sesiones resulta-
ron ser relevantes y efectivas, ya que la ayudaron a que pudiera tener un
mayor control de sus pensamientos, ejecutar estrategias de afrontamiento
adaptativas y comprometerse a realizar actividades reconfortantes y signi-
ficativas personalmente, que había abandonado debido a su mrc.
Este estudio es uno de los primeros en implementar una intervención
novedosa y basada en la evidencia dirigida principalmente a disminuir el
mrc, una de las principales necesidades insatisfechas en pacientes me-

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 107


¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo a la recurrencia?

xicanas con CaMa. Por lo tanto, es un precedente exploratorio-clínico de


estudios futuros en esta línea de investigación.
Asimismo, la investigación implementa principios de la terapia exis-
tencial, la cual brinda una metodología clínica para abordar temas como
la ansiedad por la muerte o la probabilidad real de recurrencia en pa-
cientes con cáncer. Este tipo de intervenciones enseña a las pacientes a
dejar de evitar su peor escenario y, a partir de esto, a recuperar el sentido
y el propósito de sus vidas. Por último, el estudio suma evidencia positiva
de la eficacia de las intervenciones psicológicas a distancia en pacientes
atendidas en el sector público de un país en desarrollo.

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114 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Perfil relacional para adolescentes:
una comprensión de la adolescencia
desde el psicoanálisis relacional
José Roberto Vargas Arreola

Resumen Abstract

El presente artículo tiene el objetivo This article aims to present the


de presentar el instrumento clínico clinical instrument prad (Relational
prad (Perfil Relacional para Adole- Profile for Adolescents) from its objec-
scentes) desde sus objetivos y carac- tives and general characteristics, its
terísticas generales, su fundamen- theoretical and clinical foundation,
tación teórica y clínica, así como sus as well as its scope in psychotherapy
alcances en la psicoterapia con ado- with adolescents. The prad is a useful
lescentes. El prad es un instrumento and innovative clinical instrument
clínico útil e innovador sustentado en supported by Relational Psychoanaly-
el Psicoanálisis Relacional. Incluye sis. It includes 12 slides, the Analysis
12 láminas, el formato de análisis Format and a Manual that allows
y un manual que permite llevar a cabo a detailed study of the relational
un minucioso estudio de las carac- characteristics to be carried out. It is
terísticas relacionales. Está dirigido aimed at adolescents from 12 to 22
a adolescentes de 12 a 22 años, cuyo years old, whose purpose is to identify
propósito es identificar las necesi- the needs, emotional experiences and
dades, experiencias emocionales y relationship patterns with their par-
patrones de relación con sus padres, ents, contemporaries, friends, school-
contemporáneos, amigos, compañeros mates, partner and with themselves.
de escuela, pareja y con ellos mis- Its main benefit is at the preventive
mos. Su principal beneficio se sitúa level, so it is useful in the practice of
a nivel preventivo, por lo que es útil psychotherapy, research and teaching,
en la práctica de la psicoterapia, la especially in the areas of adolescent
investigación y la docencia, espe- development, projective techniques
cialmente en las áreas del desarrollo and relational psychoanalysis.

José Roberto Vargas Arreola. Facultad de Psicología, Universidad Intercontinental.


Contacto: [robertovarreola@gmail.com].

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 115-138.
Fecha de recepción: 27 de junio de 2021 | Fecha de aceptación: 12 de agosto de 2021.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

adolescente, las técnicas proyectivas K eywords


y el psicoanálisis relacional. Adolescence, clinical instrument,
relational psychoanalysis, projective
Palabras clave techniques
Adolescencia, instrumento clínico,
psicoanálisis relacional, técnicas
proyectivas

Presentación del instrumento

El Perfil Relacional para Adolescentes (prad) es un instrumento clínico


publicado en julio de 2020 por Ediciones Cardumen en colaboración con
la iarpp México Contemporáneo, la Asociación Mexicana de Psicoterapia
y Psicoanálisis Relacional (amppr) y la Asociación Mexicana de Psicotera-
pia, Investigación y Comunicación (ampic). Éste tiene como propósito identi-
ficar necesidades afectivas, experiencias emocionales y patrones de relación
del adolescente con sus padres, contemporáneos, amigos, compañeros de
escuela, pareja, así como la relación que tiene consigo mismo (self).
Por medio de este instrumento se pueden describir y analizar las si-
tuaciones que está atravesando el adolescente y que pueden asociarse
a dificultades en los procesos de integración, personalización y subjeti-
vación. Propiamente, no tiene la intención de establecer una categoría
diagnóstica, sino explicitar las experiencias que tienen los adolescentes
y determinar si lo que están viviendo implica una situación de riesgo que
requiere la participación de un profesional o puede considerarse una prác-
tica esperada entre los avatares y circunstancias del caminar adolescente.
prad está dirigido a la población mexicana y, en específico, a adoles-
centes en un rango de edad de entre 12 y 22 años. Consta de 12 láminas
incluidas en el presente manual, que abordan situaciones y problemáticas
comunes a la adolescencia y están respaldadas por el marco psicoanalítico
relacional, tanto a nivel de comprensión sobre el curso de estas experien-

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José Roberto Vargas Arreola

cias, como en el sustento que da fundamento y justificación al dispositivo.


prad se articula en un dispositivo de comprensión profundo y complejo
que contiene el proceso de entrevista, la aplicación del instrumento y la
elaboración de un informe donde se recomienda, en caso de ser necesario,
un abordaje psicoterapéutico.
Al respecto, prad está contextualizado en el marco del psicoanálisis
relacional, ya que considera de gran importancia las relaciones que el
adolescente establece con otros sujetos, háblese de sus padres, pareja,
amigos, su entrevistador o psicoterapeuta. Es un instrumento diseñado
para observar, conocer y comprender el aspecto intersubjetivo de las per-
sonas. Considera que el aspecto social del ser humano es esencial en su
desarrollo. El centro de interés en este marco de referencia no es la mente
aislada o individual, sino el campo intersubjetivo en el que se desarrollan
la personalidad, los afectos y los conflictos humanos. Este instrumento
puede aportarnos en el aquí y en el ahora, por medio del relato de las his-
torias, la comprensión de las dinámicas preverbales y el conocimiento re-
lacional implícito del evaluado, al adoptar una actitud observadora, atenta
y comprometida en descubrir la realidad intersubjetiva del adolescente.
Dicho dispositivo está dirigido a psicólogos, psicoterapeutas, docentes
y profesionales de la salud interesados en el trabajo de comprensión y
evaluación de adolescentes desde un abordaje psicoanalítico relacional.
El papel de los vínculos intersubjetivos en el desarrollo de la adolescen-
cia es fundamental y el psicoanálisis relacional, a partir de su riqueza y
complejidad, puede ser un eje para sumergirse en las profundidades de
la mente adolescente, en compañía de otro sujeto, el analista, también
conectado por su inconsciente y dispuesto a hacer tramas subjetivas desde
los avatares, circunstancias, crisis, duelos y síntomas que se presentan en
la adolescencia.

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 117


Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Fundamentos teóricos del psicoanálisis relacional

El término psicoanálisis relacional es de uso reciente e integra una diver-


sidad de teorías psicoanalíticas que han evolucionado desde las ideas de
Sigmund Freud. Es un abordaje contemporáneo que ha crecido y se ha
desarrollado, de manera principal, en Estados Unidos durante los últimos
20 años. En este modelo, la noción clásica del conflicto se mantiene; sin
embargo, no se localiza en la persona, sino que debe ser explorado en la
expresión intrapersonal e interpersonal (Velasco, 2009).
Desde el punto de vista histórico, hubo dos razones para que un pe-
queño grupo conducido por Stephen Mitchell adoptaran el término rela-
cional para el desarrollo de este modelo: 1) Por considerar que la mente
humana, la normalidad, la patología y el crecimiento terapéutico están
configurados relacionalmente y 2) por ser un término que carece de
una concepción específica y, por tanto, evita la adhesión a un determinado
grupo de ideas.
El psicoanálisis relacional es un conjunto de desarrollos teóricos,
técnicos y clínicos que contribuye a la evolución de la psicoterapia psi-
coanalítica hacia una forma de psicoterapia que explica la dinámica in-
terna en su ámbito natural de origen y evolución: la intersubjetividad, o
la amplia trama de relaciones que constituyen y en la que se despliega la
subjetividad. El núcleo de este pensamiento es que las personas están
incluidas en una matriz relacional; es decir, en la experiencia de las rela-
ciones tempranas y su repercusión en la realidad presente que da forma al
desarrollo y expresión de la personalidad.
Stolorow, Atwood y Orange usan el término intersubjetivo cuando dos
subjetividades constituyen el campo. Los afectos como el amor, la rabia y
la vergüenza surgen del intercambio de subjetividades. Para un buen desa-
rrollo del self, es necesaria una relación que incluya el reconocimiento del
estado mental subjetivo del otro, así como el de uno mismo (Velasco, 2009).
El enfoque psicoanalítico relacional, por otro lado, surge de la crítica
a los postulados clásicos en torno a una mente aislada y a considerar que
las necesidades pulsionales son el eje para la organización del psiquismo

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José Roberto Vargas Arreola

y la representación del mundo inconsciente. Para el psicoanálisis rela-


cional, las experiencias emocionales son de vital importancia y desde la
práctica clínica no es necesario que sean interpretadas. Considera que,
más allá de plantear representaciones reprimidas, las experiencias vitales
y subjetivas, pueden carecer de integración y que, por su connotación
traumática, se encuentran disociadas. Así, el trazo de la intersubjetividad
permite que estas dichas puedan ser pensadas y elaboradas en la relación.
El grupo relacional ha puesto el acento en la relación como motor de
cambio intersubjetivo en la dupla paciente-terapeuta. Su interés está cen-
trado en estudiar los complejos entramados que se dan en esta relación
y de qué manera el paciente es devenido un sujeto relacional, a mane-
ra de comprensión de su malestar y de su psicopatología. Considera que
los sujetos estamos enmarcados por relaciones que influyen en nuestra
construcción identitaria (self ), mientras que, también como sujetos, par-
ticipamos activamente en la construcción social por medio de nuestras
creencias, prácticas y discursos.
En la práctica clínica, el grupo relacional critica la aspiración a la
neutralidad planteada por Sigmund Freud y los efectos indeseables de
la contratransferencia. Desde su postura, la relación paciente-terapeuta es
una coconstrucción intersubjetiva donde el terapeuta participa y es influi-
do por los entramados discursivos que sostienen una relación terapéutica.
Participa, en ese sentido, desde su subjetividad y su persona, mostrándose
dispuesto afectivamente para el diálogo, la colaboración y el desarrollo de
la subjetividad del paciente que quedó detenida. Desde su reconocimiento
como partícipe, también muestra la sensibilidad necesaria para la empatía,
para comunicarse desde otros medios distintos al lenguaje (comunicación
preverbal) y para la conexión emocional en todas sus manifestaciones.
El analista, en ese sentido, privilegia la empatía para entender los mo-
dos de relación de su paciente. Considera lo que ocurre en el material con-
sciente, pero toma en cuenta con mayor énfasis la recreación inconsciente
de las matrices relacionales que determinan la relación que el analista y
el paciente experimentan (Velasco, 2009).

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Un principio fundamental del modelo relacional es el de mutualidad


(Velasco, 2009), como un proceso psicodinámico que aporta Ferenczi, en
el que el paciente y analista están mutuamente regulados o influidos uno
con el otro, de manera consciente e inconsciente. Esa regulación origina
sentimientos, pensamientos y acciones. En tal sentido, el analista rela-
cional no funciona como una pantalla blanca en la que se proyectan los
contenidos mentales del paciente, sino como un atento observador com-
prometido emocionalmente con su paciente.
Al acudir a psicoterapia, los pacientes, y especialmente los adoles-
centes, buscan ser escuchados, cohabitar su mundo intersubjetivo, habi-
tar su cuerpo, recuperar su capacidad para generar experiencias reales
que les resulten significativas, lograr un sentido de autenticidad, ampliar
sus significados subjetivos, generar un sentido del self por medio de la ar-
monización de experiencias contradictorias, entre otros. El instrumento
clínico del prad puede utilizarse en conformidad con tales fines.

Situaciones y estados emocionales explorados por el prad

Las láminas del prad tienen el propósito de analizar situaciones y estados


emocionales de la adolescencia que podrían resultar conflictivos, repetiti-
vos o significativos con el fin de poder brindar una comprensión amplia y
profunda del perfil intersubjetivo del adolescente. Este propósito se logra
con la creación de relato, el cual se contrasta con la historia subjetiva y la
trama interpersonal. Para ello, será fundamental ubicar los conflictos es-
pecíficos que pueden sobresalir de acuerdo con los datos de la entrevista
con los padres y el adolescente, así como aspectos que suelen repetirse en
las historias construidas. A continuación, se hace un listado de los temas
que las láminas evalúan:

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 1. Tiene el propósito de evaluar la relación que tiene el adoles-


cente con sus padres y los padres entre ellos, las posibles problemáticas,
conflictos, reprimendas, regaños, castigos, dificultades relacionales,
llamadas de atención, dificultades en la comunicación, violencia física y
verbal, triangulación de conflictos, alianzas, colusiones, pactos perver-
sos, alcoholismo, drogadicción, codependencia, maltrato, negligencia,
depresión, soledad, dificultades relacionadas con la identidad sexual o
con la escuela.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 2 (versión para mujeres y varones). Evalúa aspectos relaciona-


dos con la autoimagen, el autoconcepto, la autoestima, la identidad, el
autodescubrimiento, las dudas existenciales, la relación con el cuerpo,
los cambios físicos asociados a la pubertad, posibles trastornos de la
alimentación o dificultades relacionadas con la ingesta de comida, el
ideal asociado al cuerpo y el estatus del self frente a una imagen completa
o fragmentada.

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 3. Evalúa las relaciones interpersonales en la escuela, el ais-


lamiento, el ensimismamiento, los problemas personales que afectan el
rendimiento escolar, la sensación de fracaso o dificultades escolares,
el acoso escolar, pensamientos de vergüenza, de insuficiencia, autoestima
devaluada, insatisfacción, altas expectativas que no son cubiertas, presión
personal o familiar, ideación suicida.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 4. Tiene el objetivo de evaluar los temas que el adolescente no


habla; no expresa; no verbaliza, que generalmente están asociados a
experiencias traumáticas, poco procesadas o elaboradas. Puede referir,
también, a autocensura o a censura proveniente de otras personas, a sen-
timientos de culpa, remordimiento, arrepentimiento, odio, resentimiento,
rencor, a duelos no elaborados, a historias de abuso sexual, incesto, vio-
lencia, maltrato y drogadicción.

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 5. Tiene el propósito de indagar sobre la sexualidad, el noviazgo y


las relaciones de pareja en el adolescente, el grado de interés por el sexo
opuesto, el acercamiento, el consentimiento, el inicio de las relaciones
sexuales y las sensaciones que la acompañan (deseo, anhelo, nerviosismo,
miedo, asco, rechazo), la búsqueda de placer, el erotismo, la violencia
sexual, el abuso sexual, la violación, el incesto, entre otros.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 6. Tiene el objetivo de explorar la negación de aquellas cosas que


el adolescente sabe, pero no quiere saber, que prefiere evitar en lugar de
escuchar lo que él mismo se dice o que alguien más le expresa. Asimismo,
puede estar asociado a autorreproches, culpa, pensamientos obsesivos,
ideas delirantes e ideación suicida.

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 7. Tiene el propósito de indagar la relación del adolescente con


sus contemporáneos, colegas, compañeros, amigos, hermanos, primos, in-
cluso padres o figuras de autoridad. Es decir, las redes de apoyo con los
que cuenta un adolescente, la posibilidad de ser escuchado o contenido,
la solicitud de ayuda o apoyo emocional, la aceptación, la amistad, la so-
lidaridad, la diversión, el deseo sexual, la bisexualidad o las relaciones
de pareja.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 8. Tiene el propósito de analizar las facetas que utiliza el adoles-


cente, que lo llevan a mostrar una imagen en una relación cuando pue-
de sentirse de manera distinta en un sentido íntimo y verdadero. Aborda
situaciones de desazón, tristeza y melancolía, así como estados afecti-
vos inestables y discontinuos a partir de lo que se muestra y de lo que
se siente.

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 9. Tiene el propósito de estudiar la actitud consciente frente al


consumo de sustancias, el posicionamiento subjetivo que se tiene al res-
pecto, las categorías morales o la falta de las mismas. También puede re-
latar las ideas que se tienen sobre conductas de riesgo, sobre la influencia
presente en los grupos de pares, las creencias y pensamientos vinculados
con actividades de consumo, así como síntomas alucinatorios o delirantes
derivados del consumo de una sustancia.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 10. Tiene el propósito de estudiar la sensación de encierro, la


desesperación, la impotencia, el coraje, el deseo de venganza, el resen-
timiento, el fastidio, la liberación, la necesidad de ser contenido o de salir
de control, los sentimientos de culpa, las tendencias agresivas y de des-
trucción, el arrepentimiento y la reparación.

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José Roberto Vargas Arreola

Lámina 11. Analiza actitudes de tristeza, problemas en la adaptación o


rechazo por parte del grupo de pares, lo cual puede estar vinculado con
acoso escolar, violencia o discriminación en la calle. Tiene el propósito de
vincular estas relaciones con sentimientos de inadaptación, baja autoesti-
ma, ideación suicida, odio, resentimiento, ideas de venganza, entre otros.

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Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

Lámina 12. Tiene el objetivo de analizar temas asociados al futuro; el pro-


yecto de vida; las metas; el destino; la esperanza o la desesperanza hacia
un porvenir, la toma de decisiones, la incertidumbre, la soledad, el vacío,
la necesidad de ser contenido, de estar acompañado, ideación suicida,
sentimientos de inadecuación o síntomas psicóticos.

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José Roberto Vargas Arreola

El relato de las historias se analizará con los datos obtenidos en la en-


trevista con los padres y el adolescente, encontrando los signos de mayor
ansiedad o aquellos datos que fueron significativos o repetitivos. Por otro
lado, se recomienda que el evaluador analice las historias y efectúe el
perfil relacional del adolescente a partir de los siguientes indicadores.

Indicadores del perfil relacional del adolescente

1) Características de la relación del protagonista con otros personajes.


Para analizar este primer indicador, se observa el papel activo de los otros
en la recreación continua del mundo subjetivo, considerando la autoorga-
nización, el apego a los otros y las transacciones interpersonales.
En el psicoanálisis relacional, la dimensión social inicial se represen-
ta por el ambiente cuidador primario y la calidad de la presencia de la
figura maternante. Sí existe un primer ambiente consistente, sólido, y po-
demos decir que el sujeto humano deviene sujeto psicológico, organizando
e integrando cuerpo, impulso, sentimiento, acción y pensamiento como
parte del sí mismo y también como la realidad externa que se representa
en aquella figura maternante quien ha fungido como mediadora de este
proceso. Como resultado de esta primera relación, se constituirá el funda-
mento de la cualidad única del mundo interno del sí mismo y objeto de un
individuo. La relación, se torna representación.
En la evaluación relacional por medio del prad, se propone que dichas
vivencias primarias y experiencias relacionales sean traídas al presente
por medio de la narración de las historias y pueda ser observada la trama
configurada de sí mismo y de la relación con los otros, considerando la
naturaleza repetitiva e inconsciente de los patrones de relación que las
personas mantienen.

2) Características de la relación del protagonista consigo mismo. En este


indicador es importante hacer un análisis del self del adolescente, el cual
es considerado una relación intrapsíquica modelada por la experiencia

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 133


relacional. Es decir, por medio del análisis que el individuo mantiene
consigo mismo, también se pueden observar las historias intersubjetivas
que lo han conformado.
La evaluación del self que se propone desde el psicoanálisis relacio-
nal incluye tanto la experiencia subjetiva primaria de la persona, como
la experiencia intersubjetiva que, invariablemente, la acompaña. Ambas
experiencias se encuentran en constante fluctuación, respondiendo tanto
a las circunstancias externas, como a las fantasías y procesos asociativos
internos. La relación entre esas dos dimensiones de la subjetividad es la
que determina la cualidad global de la experiencia del self en un momen-
to determinado.
Se deberán observar las identificaciones del sujeto, sus afectos, nece-
sidades y esfuerzos y la cualidad de dichos aspectos: si han sido negados
o disociados en un proceso de adaptación defensiva, el grado de cohesión o
fragmentación que se observa en el self, su autenticidad y vitalidad o ago-
tamiento y si se tiene una sensación de suficiencia o insuficiencia.

3) Necesidades del protagonista. Para evaluar este indicador es importan-


te describir la necesidad básica apreciándola en la narración.
La necesidad básica del individuo es una necesidad de sintonización
afectiva, la cual, en caso de no darse, da lugar a una deficiencia que re-
pararse y que la persona echa de menos en ese momento o durante toda
su vida.
Esta falla básica surge de la discrepancia entre las necesidades biop-
sicológicas del individuo desde su nacimiento y los cuidados que se le
hayan otorgado. La falla tiene como característica que puede ser sólo par-
cialmente reparable y es considerada profundamente dinámica, ya que
ejerce gran influencia sobre todas las esferas de la psique del sujeto. Se
manifiesta en una díada; es decir, en una relación entre dos personas, la
cual no se da en un nivel adulto, sino que se observa una necesidad pri-
mitiva de armonía donde las necesidades del otro no son vistas ni tomadas
en cuenta.
José Roberto Vargas Arreola

Las personas pueden presentar dos tipos de actitudes en la manifes-


tación de la falla básica: la actitud filobática, que implica una tendencia
hacia el alejamiento del otro, pues se percibe de cierta manera que ese
otro es peligroso; entonces, se tiende a un comportamiento independien-
te y autónomo. Por otro lado, la actitud ocnofílica, la cual implica una
tendencia a aferrarse al objeto, el cual es experimentado como fuente de
seguridad, evitando, más bien, estar alejado de los objetos.
Las dos tendencias surgen de la misma fuente, que es la necesidad de
sintonía afectiva y no necesariamente suponen una patología; lo que sí es
importante es detectar las necesidades afectivas del adolescente y el tipo
de actitud que manifiesta frente a los objetos.

4) Recursos de sostenimiento. Se deberá realizar un análisis y evalua-


ción de la clase de sostenimiento que el adolescente recibió, por medio
del análisis de las historias relatadas. Se puede conceptualizar el sostén
como una forma de amar e incluye todo el ambiente dedicado a mediar los
estímulos ambientales para el bebé y a proveer lo que éste necesite. Este
ambiente sostenedor inicia con la madre, ambiente al cual se integran
otras personas cercanas que tengan la función de sostenimiento para el
bebé, como el padre, los abuelos y demás familia y la sociedad como fun-
ción sostenedora de la familia.
Se revisan los recursos de sostenimiento presentes, así como las reper-
cusiones psicológicas, de integración y en el desarrollo afectivo que hayan
tenido en el pasado o estén teniendo, por medio de las matrices de cuidado
corporal, defensa y placer del cuerpo.
También se analiza el encuentro sucedido entre el bebé y su madre, si
fue adecuado, feliz, placentero y satisfactorio y si este encuentro permitió
generar ilusión (capacidad de ilusionarse, sentir esperanza y autoconfian-
za) y el grado de satisfacción, plenitud y la manera en que se encuentra
ligado a la vida el adolescente.

5) Necesidades de los demás personajes. En este indicador se profundi-


zará en la capacidad para observar a las otras personas como otros con

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 135


Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

diferentes deseos, actitudes, conductas y afectos. De igual manera, será


importante describir la respuesta que el adolescente logra en las demás
personas que aparecen en las historias, si logra ser reconocido o no, en
relación con los demás personajes y, también, el grado de empatía que se
logra a nivel afectivo.

6) Experiencias emocionales y sociales. Se podrán analizar las experien-


cias emocionales que presenta el individuo. Se observará el grado en que
dichas emociones se manifiestan como integradas, evacuadas o disociadas
de la mente del adolescente. El análisis se realiza por medio de las histo-
rias, registrando las experiencias emocionales que se presentan (alegría,
tristeza, soledad, frustración, enojo, impotencia, miedo, vergüenza, culpa,
entre otros) y estableciendo hipótesis sobre la participación del otro en
relación con éstas.
Las experiencias emocionales podrán presentarse como metaboliza-
das y procesadas frente al otro o evacuadas gracias a la identificación
proyectiva o el acting out, el cual, desde el punto de vista relacional, es
una comunicación inconsciente que tiene la intención de ser descifrada
por el mundo adulto que lo rodea.
Las experiencias emocionales se apuntalan en experiencias sociales y
demandan del otro su capacidad para ser procesadas y pensadas. De tal
manera que, el grado de contención emocional, proviene de una relación
interpersonal, por lo que debemos atender a la manera en que los conteni-
dos emocionales se presentan en la historia en relación con el otro.

7) Patrón relacional. La mente humana se encuentra estructurada por las


configuraciones relacionales que surgen a partir de la interacción con la
matriz social en que el ser humano se desarrolla desde su nacimiento.
Aquí se describirán y evaluarán estas configuraciones relacionales,
las cuales aparecen en las narraciones. A partir de ello, se podrá conocer
el patrón relacional característico del adolescente, si se trata de un patrón
adaptativo, flexible o, por el contrario, un patrón rígido y/o desadaptativo.

136 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


José Roberto Vargas Arreola

Se podrá observar un estilo relacional que constituye la personalidad


y su conexión dialéctica con los miembros de la constelación relacional.
Asimismo, será importante observar los factores de riesgo, el papel de
los cuidadores como reguladores de las necesidades y la autorregulación
generada en el adolescente; los esquemas organizadores del self que se
utilicen, la infraestructura mental cognitiva y emocional con que el ado-
lescente se está interpretando a sí mismo, a los otros y a los sucesos que
acontecen; el monto de sufrimiento presente, el grado de autonomía-de-
pendencia que está manejando, y la psicopatología existente.

8) Desenlace de la historia. En este apartado es importante identificar el


afecto subyacente en la narrativa, considerándolo como un indicador de la
demanda hacia otro, de alguna necesidad no confesada o la señal de un
elemento disociado. El desenlace de la historia plantea lo que podría ser
la continuación de la historia, lo no narrado y, así, conocer los elementos
no integrados tanto a nivel afectivo, como en la demanda, el deseo y la
necesidad. De igual manera, el riesgo o la oportunidad de desarrollo.
La elaboración del informe de resultados es la etapa final del proceso
de evaluación y consiste en la presentación de los datos obtenidos en la
entrevista y en la aplicación del instrumento. Se basa en la articulación de
un trabajo de análisis y síntesis de la información, donde los contenidos
son contrastados desde diferentes ejes para dar una imagen coherente y
precisa sobre cómo se encuentra configurado el mundo interno y la trama
relacional del adolescente.
El informe que se sugiere como presentación de los resultados com-
prende los datos más importantes en términos de un análisis relacional,
los cuales se especifican a continuación: a) ficha de identificación, b) fa-
miliograma, c) motivo de consulta, d) descripción del paciente o entre-
vistado, e) historia del padecimiento actual, f) antecedentes médicos y
psiquiátricos, g) historia familiar, h) historia personal, i) historia escolar,
j) historia social, k) formato de análisis e l) impresión relacional.
La impresión relacional en sí misma representa el trabajo de integra-
ción de los datos recabados en las entrevistas y en la aplicación del ins-

julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 137


Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde el psicoanálisis relacional

trumento, con lo cual se sugieren líneas de prevención o intervención en


función de la conflictiva identificada. El manual que acompaña el instrumen-
to aborda, además de algunos datos referidos en el presente artículo, un
ejemplo clínico y aspectos específicos de la adolescencia estudiada desde el
punto de vista relacional. Por ello, invitamos al lector para que conozca
más del instrumento.

Referencias

Abello, A., Liberman, A. (2011). Una introducción a la obra de D. W. Winnicott. Con-


tribuciones al pensamiento relacional. Madrid: Ágora Relacional.
Balint, M. (1989). La falta básica. Aspectos terapéuticos de la regresión. Buenos
Aires: Paidós.
Stern, S. (2003). El self como una estructura relacional. Un diálogo con la teoría
del self múltiple. Revista Internacional de Psicoanálisis. Aperturas psicoanalíti-
cas. Recuperado de http://www.aperturas.org/articulo.php?articulo=0000227
Velasco, R. (2009). “¿Qué es el psicoanálisis relacional? Clínica e investiga-
ción relacional”. Revista Electrónica de Psicoterapia. Recuperado de https://
www.psicoterapiarelacional.es/Portals/0/eJournalCeIR/V3N1_2009/7_Velas-
co_Que-es-Psicoanalisis-Relacional_CeIR_V3N1.pdf
Winnicott, D. (1960). El proceso de maduración en el niño. Barcelona: Laia.
­­­­­­___________ (1971). Realidad y juego. Barcelona: Gedisa.

138 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Epistemología y conceptos
básicos de la teoría
de la praxis en psicología

Marco Eduardo Murueta

Resumen Abstract

La teoría de la praxis es una pro- The theory of praxis is a contempo-


puesta psicológica contemporánea rary psychological proposal product of
producto de un diálogo que he sos- a dialogue that I have had with some
tenido con algunos de los autores más of the most important authors of phi-
importantes de la filosofía y de la losophy and psychology. In it, their
psicología. En ella se incorporan sus contributions are incorporated, but it
aportaciones; pero se busca procesar seeks to process their concepts to give
sus conceptos para darles nuevos them new meanings within a coherent
significados dentro de una totalidad and current totality, with a dialogic,
coherente y actual, con una vocación antidogmatic and non-dichotomous
dialógica, antidogmática y no di- vocation, which seeks to integrate all
cotómica, que busca integrar todas thematically or phenomenally related
las experiencias y enfoques vincu- experiences and approaches. Not as
lados temática o fenoménicamente. an eclecticism, but as a new coher-
No como un eclecticismo, sino como ence that integrates facets that in pre-
una nueva coherencia que integra las vious theories had been conceived in
facetas que en teorías previas habían isolation and apparently incompatible
sido concebidas de manera aislada with others. One of his contributions
y aparentemente incompatible con is to propose praxis as a phenomenon
otras. Una de sus contribuciones es and as an object of study, taking up
proponer a la praxis como fenómeno y the historical experience, noting the
como objeto de estudio, retomando la relevance of signifiers and meanings,
experiencia histórica, haciendo notar which are generated and maintained
la relevancia de los significantes y to the extent that they are shared and
los significados, que se generan y se reiterated.

Marco Eduardo Murueta. Facultad de Estudios Superiores Iztacala. Universidad Nacional Autónoma de México,
*

Asociación Mexicana de Alternativas en Psicología, México. Contacto: []

Revista Intercontinental de Psicología y Educación, vol. 22, núm. 2, julio-diciembre 2020, pp. 139-154.
Fecha de recepción: 19 de agosto de 2021. Fecha de aceptación: 30 de septiembre de 2021.

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

mantienen en la medida en que estos The theory of praxis aims to study


son compartidos y reiterados. La teo- psychological phenomena (praxi-
ría de la praxis pretende el estudio de cal) and professional intervention
los fenómenos psicológicos (práxicos) on them, finding the possibility of
y la intervención profesional sobre reversing various pathologies through
éstos, encontrando la posibilidad de professional and political strategies so
revertir diversas patologías mediante that human beings integrate their col-
estrategias profesionales y políticas lective identities into an increasingly
para que los seres humanos integren powerful realization. personal.
sus identidades colectivas en una
cada vez más poderosa realización K eywords:
personal. Organic Fraction of Urban Solid
Waste (of-usw), complexity, environ-
Palabras clave: mental education, multi-method
Epistemología, praxis, dialéctica,
semiótica

L
a teoría de la praxis es una propuesta científica en psicología, sur-
gida en México a finales del siglo xx, que se concibe como herede-
ra de la tradición dialéctica de Heráclito, Hegel, Marx y Gramsci,
e integra importantes aportaciones filosóficas de Nietzsche y Heidegger,
principalmente, sin menoscabo de otras influencias de diversos pensado-
res de todos los tiempos. No se trata de la filosofía de la praxis planteada
por Gramsci y retomada —entre otros— por Adolfo Sánchez Vázquez, así
como algunas versiones generales que pretenden una teoría de la praxis
dentro del ámbito político o filosófico con base en el pensamiento de Marx,
sino de una teoría psicológica alternativa nucleada en el concepto griego
de praxis.
La tradición dialéctica en que se inscribe esta teoría de la praxis tiene
como primera referencia histórica el muy conocido aforismo de Heráclito:
“No puede entrarse dos veces en un mismo río” (Platón, 2007: 370). En
contraposición a la lógica binaria (verdadero-falso), dicho aforismo hace
ver que un evento puede al mismo tiempo “ser y no ser”; es decir, ser falso

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Marco Eduardo Murueta

y verdadero. No se trata de que el río sea ahora el mismo y, en un momen-


to posterior, dejar de ser el mismo río para ser otro río, en la medida en
que han cambiado las aguas, sino que la concepción dialéctica implica
captar la recíproca implicación de ser algo y, al mismo tiempo no serlo, en
virtud del movimiento continuo y la relatividad de diversos contextos que
pueden comprenderse, dialécticamente, como uno solo. Dentro de un con-
texto relativo el río es el mismo en un tiempo continuo, dentro de otro
contexto relativo el río ya no es el mismo (ha cambiado y ahora es otro río);
lo importante en la dialéctica es poder captar ambos contextos relativos
dentro de un plano contextual más amplio en el cual, por tanto, el río es
y no es el mismo entre un momento y otro, incluso, en un “mismo instan-
te”. Así como hablamos del río, podemos referirnos a todos los objetos y
fenómenos conocidos, entre ellos, los fenómenos a los que históricamente
se ha conocido como psicológicos. Salvo los autores mencionados antes, la
teoría de la praxis sostiene que las demás teorías filosóficas y psicológicas
no han podido captar de manera plena, en su relatividad e integralidad de
contextos, al mundo en su movimiento y, por tanto, el movimiento propio
de sus respectivos objetos de estudio. La física de Einstein, especialmen-
te si se atiende su teoría general de la relatividad y sus implicaciones
en la física cuántica, coincide esencialmente con los planteamientos de
la dialéctica.
En general, las teorías no-dialécticas logran representar facetas de
los objetos que estudian, haciendo abstracciones para establecer princi-
pios comunes o leyes científicas con pretensiones técnicas. Las teorías
no-dialécticas han sido relativamente eficaces en el ámbito de las mal
llamadas ciencias naturales; pero, en cambio, en referencia a las también
mal denominadas ciencias sociales,1 dichos enfoques aparecen limitados

1
Las llamadas ciencias naturales tienen, desde siempre, un origen social y sus objetos de estudio son conce-
bidos “socialmente” y están siempre dentro del contexto social. Las llamadas ciencias sociales tienen como objeto
de estudio diversos aspectos de la “sociedad”, la cual forma parte de la totalidad “natural”; es decir, de “la natu-
raleza”. Lo “social” es “natural” y lo “natural” es “social”. Una perspectiva integral es importante para superar
las clásicas visiones dicotómicas o sectorizadas propias del pensamiento occidental desde los planteamientos de
Platón y Aristóteles, que son la base de muchos de los sesgos epistemológicos contemporáneos y sus implicaciones
en la estructuración de la vida humana actual.

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

al no poder captar la dimensión histórica de los fenómenos a que se abo-


can. Así, por ejemplo, en la psicología se pretende estudiar al individuo,
o al “desarrollo psicológico del niño”, como si todos los individuos y todos
los niños fueran comprensibles esencialmente con base en estereotipos,
“normalizaciones” o generalizaciones de datos encontrados en un grupo
social, correspondiente a una ubicación espacial y temporal determinada.
Todas las teorías psicológicas más conocidas a principios del siglo xxi
comparten esa pretensión, lo que las hace superficiales y limita sus alcan-
ces prácticos al no acoplarse con el movimiento cultural continuo.
Por ello, la teoría de la praxis, en congruencia con sus nociones inter-
nas, también es producto de un diálogo respetuoso y crítico con algunos
de los autores más importantes de la psicología: Freud, Pávlov, Skinner,
Lewin, Hull, Wolpe, Piaget, Vygotski, Wallon, Fromm, Caruso, Lacan,
Séve, Heller, Bruner, Rogers, Maslow, Ellis, Ackerman y las variantes
de algunos de sus antecesores y seguidores destacados. La teoría de la
praxis se pretende como síntesis y superación de las filosofías y teorías de
los autores mencionados, incorporando los ángulos valiosos que todos
ellos aportaron; pero reprocesando sus conceptos para darles nuevos sig-
nificados dentro de una totalidad coherente y actualizada.
En la concepción epistemológica de la propia teoría de la praxis, la
intención de todo científico debiera continuamente basarse en la respuesta
que Newton dio ante sus primeros admiradores que lo calificaron como
“un gigante” de la ciencia; dijo: Si he visto más lejos es porque estoy sen-
tado sobre los hombros de gigantes.2 Todos los científicos deberían escalar
los hombros de sus antecesores más destacados para “ver un poco más
allá” de lo que aquellos alcanzaron.
Peor que el eclecticismo, al que tanto teme la mediocridad científica,
es el dogmatismo en que suele caer al apegarse totalmente a un autor o
enfoque teórico determinado, sin poder ver más allá o desde otros ángu-
los. Los científicos debieran estudiar todas las más importantes teorías

2
Isaac Newton, en una carta remitida el 15 de febrero de 1676 (5 de febrero de 1675 en el calendario juliano de
la época) a Robert Hooke, dice: “If I have seen further, it is by standing upon the shoulders of giants”.

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Marco Eduardo Murueta

y autores, clásicos y coetáneos, relacionados con sus temas y objetos de


estudio para extraerles la savia con la que construir nuevas coherencias,
como síntesis que supere —aunque sea un milímetro— los alcances de
sus predecesores (Murueta, 1992).
En ese sentido, a diferencia de la concepción de Kuhn (1962) acer-
ca de que una revolución científica ocurre cuando un nuevo paradigma
es adoptado por la mayoría de los integrantes de “la comunidad científi-
ca” —lo que es una modalidad de convencionalismo epistemológico—, la
idea que tenemos desde el punto de vista de la praxis es que una revolu-
ción científica ocurre en la medida en que se logra una nueva manera de
comprender los fenómenos que puede absorber y superar las aportaciones
de otros científicos, aun cuando esta nueva organización teórica no sea co-
nocida o adoptada todavía por la mayoría de quienes se dedican a estudiar
en ese momento los fenómenos que la nueva teoría pretende explicar. Así,
la teoría de la praxis implica una revolución científico-filosófica centrada
en una nueva forma de comprender y explicar los fenómenos estudiados
por los psicólogos. La idea es que esta teoría puede tener implicaciones
prácticas, técnicas y sociales importantes, así como profundizarse y abar-
car cada vez más aspectos de la vida humana, de tal manera que sus
conceptos, en su evolución, tendrán una gradual aceptación por las comu-
nidades científicas en la medida en que vaya mostrando sus potenciali-
dades explicativas y sus alcances prácticos. Incluso ahora, principios del
siglo xxi en México, la teoría de la praxis ha provocado interés entre un
número significativo de psicólogos, algunos filósofos, muchos pedagogos
y algunos antropólogos, así como entre diversos sectores sociales que han
tenido algún contacto significativo con sus conceptos, sus investigaciones
y sus técnicas.
Hay que recordar que la psicología nació dualista en el Tratado sobre
el alma (etimología de psicología) de Aristóteles, a pesar de los esfuerzos
monistas del autor, señalando al alma como potencia que se realiza me-
diante los actos humanos. Aristóteles no quiere separar alma y cuerpo,
pero se ve atrapado en el lenguaje griego que ya los había concebido como
dos esencias distintas (Aristóteles, 1980).

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

Desde esa tradición platónico-aristotélica es que en el siglo xvii Des-


cartes establece la existencia de dos sustancias interconectadas por la di-
vinidad (de origen judío), la res extensa y la res cogitans, sustancia extensa
y sustancia pensante; la materia, por un lado; el pensamiento, por otro. No
obstante los intentos monistas de Spinoza, Locke y Hume, principalmente,
la separación entre sujeto y objeto del conocimiento prevalece como impli-
cación de la tradición dualista greco-cartesiana, y llega a su máxima expre-
sión en Kant, cuya filosofía es todavía la que subyace a la mayor parte del
pensamiento científico tres siglos después: todavía hay quienes conciben
al mundo como algo objetivo e independiente de la interpretación humana,
por lo que conciben la verdad como correspondencia entre una “proposición
teórica” y el objeto al que dicha proposición se refiere, tal como lo han dis-
cutido hasta el hartazgo los epistemólogos “analíticos” del Círculo de Viena
y sus herederos durante el siglo xx y lo que va del xxi (Carnap, Ayer, Quine,
Moulines, entre otros). Hoy día, no se ha asimilado aún la explicación he-
geliana acerca de que el concepto conforma al objeto que estudia y corres-
ponde a un determinado tipo de experiencia humana (Murueta, 2006); por
lo cual, la verdad sólo puede establecerse desde la cima de la experiencia
histórica que absorbe todos los ángulos con los que un fenómeno puede ser
interpretado en cada momento histórico, a lo que Hegel llamó saber absoluto
(Hegel, 1807). No se trata de un enfoque subjetivista o de un “idealismo
objetivo” —como se ha pretendido catalogar a la filosofía de Hegel—, sino
de la captación de todo objeto dentro de un contexto; es decir, dentro de una
historia o, mejor dicho, en el proceso de la historia que reúne la diversidad
de la experiencia humana con el mundo —y consigo misma como integran-
te— constituyente de ese mundo. Una experiencia específica se despliega
en la medida en que se vincula con otras experiencias.
El caso es que las teorías psicológicas conocidas y que corresponden a
los autores clásicos de esta ciencia se ubican dentro de esa pretensión ob-
jetivista de establecer la “verdad” de los hechos independientes del “con-
texto histórico de descubrimiento”. Aun la fenomenología y la hermenéu-
tica, que se han vinculado a la teoría freudiana y tuvieron una expresión
muy connotada en los autores de la Escuela de Fráncfort (Horney, Adorno,

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Marco Eduardo Murueta

Fromm, Habermas), han pretendido “interpretar” el sentido de —como


dice Heidegger (1927)— “las cosas mismas” (el noúmeno de Kant), a
las cuales hasta Kosik, en su Dialéctica de lo concreto, supuso que era
posible tener acceso mediante “un rodeo” epistemológico que él concebía
como dialéctico, sin considerar que la “cosa misma” no es algo más que la
integración de todas sus apariencias sucesivas y por lo tanto siempre abier-
ta, siempre cambiante. El otro extremo ha sido el relativismo “construccio-
nista” (Berger y Luckman, 1989) que concibe que cada quien genera, de
manera cuasicaprichosa, la realidad, y hay tantas realidades como personas
o grupos que comparten ciertas construcciones epistémicas.
Dentro de la tradición dogmática de los objetivistas o el relativismo
propio de los subjetivistas se ha generado una gran diversidad de “obje-
tos de estudio” de la psicología: la mente, la psique, el inconsciente, la
conducta, el comportamiento, el individuo, la vida cotidiana, la subjetivi-
dad, la actividad, entre otros. En términos generales, tanto los objetivistas,
como los subjetivistas, tienden a considerar poco relevante el reanálisis
de las teorías de los autores que tienen un punto de vista distinto; unos
y otros se aíslan, crean sectas y rencores que afectan, incluso, la posible
cohesión de los gremios profesionales respectivos.
En cambio, la teoría de la praxis tiene una esencia dialógica y “pe-
penadora”,3 se interesa por todos los puntos de vista sobre los temas y
fenómenos que estudia, está dispuesta y abierta a escuchar, discutir y
encontrar ideas o atisbos valiosos que, por definición, ha de poder ensam-
blar coherentemente con su corpus teórico o, en su caso, hacer las modi-
ficaciones necesarias a éste, a fin de integrar dichos elementos relevantes
generados por otros autores, investigadores y profesionales. La teoría de la
praxis se niega a constituir un nuevo dogma, al concebir que la aprehen-
sión de lo verdadero implica integrar todas las experiencias y enfoques
vinculados temática o fenoménicamente. No como un eclecticismo, “pe-
goteando” de manera incoherente dichas experiencias, sino generando los

3
En México se les conoce como pepenadores a las personas que buscan lo valioso entre la basura, lo clasifican,
lo limpian y lo canalizan para su reúso.

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

conceptos y otras formas de representación que integren las facetas que


han sido percibidas de manera aislada y aparentemente incompatible. Ésa
es la idea de Hegel (1995) al concebir a la esencia de un fenómeno como
la integración del conjunto de sus apariencias, de sus apareceres; es decir,
de las experiencias realizadas convergiendo sobre algún tema o punto de
referencia más o menos compartido.
En efecto, la teoría de la praxis surge, también, con base en investi-
gaciones y experiencias sobre diversos aspectos de la comunicación, la
persuasión, la organización, la vida cultural, la psicopatología, la psico-
terapia, la educación y la acción política, contextualizados históricamente.
Con ello, el enfoque de la praxis ha logrado diseñar alternativas profesio-
nales y metodológicas que han logrado una receptividad significativa en-
tre la comunidad científica y profesional a la que se ha podido llegar hasta
ahora vía publicaciones, conferencias y cursos.

¿Qué es la praxis?

Obviamente, el eje de la teoría de la praxis es el concepto mismo de


praxis. A diferencia de sus más frecuentes interpretaciones, praxis no es
equivalente a lo siguiente:
a) Práctica.
b) Congruencia teórico-práctica.
c) Acción revolucionaria.

Las acciones mentales (los sueños, por ejemplo) también son praxis
(Markovic, 1972); puede haber praxis incongruente e incluso patológica,
así como puede haber praxis enajenada y contrarrevolucionaria. Mien-
tras que las acepciones señaladas en los incisos anteriores pretenden un
enfoque valorativo o complementario de la praxis dentro de un proceso
humano más general, la teoría de la praxis en psicología tiene como una
de sus contribuciones haber propuesto a la praxis como fenómeno y, por
tanto, como objeto de estudio, en primer lugar, de la psicología.

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Marco Eduardo Murueta

Para mostrar por contraste el significado del concepto de praxis en


psicología, recordemos que, siguiendo a Skinner (1938/xxxx), los con-
ductistas suelen decir que la psicología se ocupa de estudiar la conducta
(objetiva) de los organismos. Hay algunos conductistas que incluyen en el
concepto de conducta a los sueños, el pensamiento, la imaginación, las
emociones. Pero suelen estar todos de acuerdo con la concepción pavlo-
viana-skinneriana de que la conducta de los seres humanos se rige bajo
los mismos principios que el resto de los animales, salvo por una mayor
complejidad para lograr cadenas estímulo-respuesta más amplias o, en
términos de la ecuación conductual de Kantor, que en lugar de estímulos
y respuestas, concibe relaciones complejas entre funciones de estímulo y
funciones de respuesta generadas dentro de una historia interconductual e
influida por factores disposicionales del momento. Más allá de la discusión
de este complejo modelo kantoriano, lo importante ahora es si la psicología
se ocuparía de estudiar la conducta de todo tipo de organismos (humanos,
perros, chimpancés, delfines, pichones, ratas, peces, protozoarios, entre
otros) o sólo se ocupa de lo que se refiere a los seres humanos y por qué.
Si los psicólogos se ocuparan de todo tipo de organismos podrían te-
ner trabajo profesional en circos, zoológicos y estanques. Sin embargo, no
es así. Los psicólogos pretenden trabajar profesionalmente esencialmente
o sólo al servicio de problemas de la conducta humana. ¿Hay alguna o
varias diferencias esenciales entre la conducta humana y la conducta del
resto de especies? La teoría de la praxis considera que sí hay esa di-
ferencia esencial, por lo que la manera de comprender y estudiar a los
seres humanos tendría que ser radicalmente diferente de la de los estudios
etológicos que pretenden comprender la manera de actuar y de vivir de
otros animales.
Como lo hace notar Marx (1865/19xx) en su célebre cita sobre la dife-
rencia entre la “mejor abeja” y el “peor maestro de obras”, en su actuar la
abeja sigue un mismo patrón, similar al de otras abejas de la misma gene-
ración y de generaciones anteriores; en cambio, el maestro de obras, antes
de construir un edificio, es capaz de imaginarlo y concebirlo de manera
diferente de lo que se ha hecho hasta el momento. La característica más

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

importante de la manera de ser de los humanos es que pueden imaginar


y prever objetivos o acontecimientos mediatos y dirigir sus acciones con
base en ello. Por tal motivo, Markovic (1972) define a la praxis como “ac-
ción social dirigida a fines”.
Una pregunta científica básica de la teoría de la praxis es: ¿Por qué
y cómo es posible que los humanos se planteen fines mediatos, así como
puedan anticipar lo que va a suceder y lo que van a hacer?
La respuesta a dicha pregunta es clave para la psicología. Para ello,
podemos hacer un sencillo experimento: podemos pedirle a una persona
o a un grupo de personas que imaginen un color que nunca hayan visto
antes. Después de unos segundos, las personas se percatan de que es
prácticamente imposible. A continuación, podemos pedir que imaginen
un edificio o un monstruo diferente de los que hayan conocido hasta el
momento. Esto casi todos lo logran sin dificultad. ¿Cuál es la diferencia
entre uno y otro caso? El color no puede crearse fácilmente porque las
combinaciones entre los colores primarios y básicos están ya muy explo-
radas y vistas; mientras que un edificio o un monstruo puede integrar
una mayor variedad de elementos cuya combinatoria aún deja un enorme
margen de posibilidades. Lo importante es hacer notar que todo producto
imaginario o tangible es necesariamente resultado de la combinación in-
tuitiva y/o sistemática de experiencias previas (primera ley de la teoría de
la praxis). Ninguna creación se genera sin recurrir a esa combinación, por
lo cual, la mayor o menor capacidad creadora dependerá de: a) el abanico
de experiencias diversas de una persona o un colectivo organizado y b) del
número, variedad y grado de complejidad de los ejercicios previos (propios
y de otros) de creación (combinación de experiencias) que haya tenido esa
persona o colectivo. El serendipity o eureka implica la valoración inmediata
de una combinación realizada de manera no intencionada. La combinación
intencionada y la no intencionada se integran en un sólo proceso creador.
La capacidad de los humanos para generar fines mediatos y, por tanto,
su capacidad creadora es exclusiva. En ese sentido, como lo hace notar
Nicol (1972) en su revisión del significado de praxis en la Grecia antigua,
praxis equivale a decir actividad o acción humana, ya sea acción cerebral

148 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Marco Eduardo Murueta

o mental al imaginar, recordar o reflexionar; o acción motriz o práctica


(caminar, saludar, escalar, barrer, hablar, entre otros); o, como es regular-
mente, la integración de ambas en un solo proceso: la praxis. Así también
la praxis puede ser individual y/o colectiva.

Carácter histórico de la praxis

El abanico de experiencias directas de una persona sería muy limitado e


implicaría incurrir reiteradamente sobre creaciones elementales o primiti-
vas. Lo que potencializa y hacer mayor el alcance de los fines y creaciones
que una persona o un colectivo se plantea y/o realiza requiere de otra ca-
racterística fundamental del proceder humano: la capacidad de incorporar
a la propia experiencia las experiencias de otros; obviamente, de manera
acumulativa, y esto constituye propiamente la historia.
Contrario a la idea de que los humanos son los únicos capaces de
fabricar herramientas, Vygotski (1988) comenta que hay simios que pulen
una piedra para utilizarla como cuchillo y cortar algo que estorba su mo-
vilidad deseada; sin embargo, esa piedra es abandonada o eventualmente
reutilizada por el mismo simio, pero no constituye una herramienta similar
para otros ejemplares de la especie. El día que los simios u otra especie
logre que uno de ellos retome el producto elaborado por otro, comenzarán
una historia análoga a la de los humanos, la única especie que —a pesar
de todo— “aprende en cabeza ajena”.
Así, historia y praxis son dos aspectos de un mismo proceso. La
praxis es la acción actual que —al mismo tiempo— recoge la experien-
cia histórica, genera a cada instante un nuevo referente histórico dentro
de un contexto relativo y alumbra la perspectiva de lo que puede ser y
también de lo que no podrá ser más (el futuro). La educación y la historia
—entonces— sólo son concebibles por el carácter necesariamente
semiótico de la praxis y de todo.

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

Carácter semiótico de la praxis

Vygotsky (1988) narra el experimento de Koffka que relata cómo un chim-


pancé era capaz de utilizar un palo como medio para atraer una penca de
plátanos que no alcanza con sus manos, siempre y cuando ambos objetos
(el palo y los plátanos) entren simultáneamente en su campo visual; pues,
cuando el chimpancé observa por separado uno y otro, no se le ocurre
el uso posible del instrumento, lo que Piaget (Piaget e Inhelder, 1978;
Piaget, 1979) y el mismo Vygotski (1988) han comprobado que —en ge-
neral— un niño logra hacer poco después de los 11 meses de edad (el
uso de medios por combinación mental). A partir de ello, la evolución de
las capacidades humanas evoluciona geométricamente, mientras que los
chimpancés mantienen de por vida ese límite a sus capacidades.
De hecho, para que los seres humanos sean capaces de aprender de la
experiencia de otros y, por tanto, propiciar la evolución geométrica men-
cionada, se requiere de lo que Piaget y Bruner llaman función semiótica,
la posibilidad de operar con representaciones: símbolos, signos y “actos
de significado”, los cuales se van sistematizando y organizando para ope-
rar en varios planos simultáneos (Murueta, 2007). En efecto, los seres
humanos, desde antes de nacer, ingresan paulatina y progresivamente a
un campo vital que los constituye y del que no podrán salir jamás, lo
que Heidegger (1927) llama significatividad. Para los humanos todo tie-
ne significado; cada cosa, cada hecho, es al mismo tiempo significante y
significado (Saussure, 1945). Por ejemplo, una casa es el significado de la
palabra “casa”; pero ese significado, la casa misma, es el significante de
sus posibles usos y los recuerdos acumulados que se vinculan a ella: la
oportunidad de descansar o convivir con la familia, tanto como la síntesis
de la vida que ha dejado historia en torno a ella y que —entre otras co-
sas— suele generar nostalgia.
Una característica fundamental de la función semiótica en la teoría
de la praxis es que los significantes y significados se generan y mantienen
en la medida en que éstos son compartidos y reiterados (segunda ley de la
teoría de la praxis); por ello, el aislamiento y/o la falta de expresión prolon-

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Marco Eduardo Murueta

gados diluyen los significados generando la angustia, a la que Heidegger


se refiere como patencia de la nada. Conforme la vida de una persona
o un colectivo van diluyendo sus significados, pueden llegar a extremos
tan graves que conducen a la relativa compensación de la psicosis, afe-
rrándose a esquemas para reforzar su estructura semiótica. Esas personas
pueden preferir morir antes de continuar cayendo dolorosamente en el
insondable abismo del “anonadamiento” progresivo.

Superación del dualismo propio del pensamiento


dicotómico occidental

Concebir todo lo existente como semiótico permite superar el clásico dua-


lismo cartesiano-kantiano que representan la cumbre del pensamiento tí-
picamente occidental que todo lo clasifica con criterios rígidos y, muchas
veces, burdos, por ejemplo:
• Teoría y práctica. Como si la teoría no fuera un ejercicio práctico para
organizar y dirigir otras experiencias y como si la acción práctica estu-
viera desprovista de una manera de “representar” al mundo o como si
ella misma no fuera una esencial estructura semiótica estructurante.
En la teoría de la praxis la acción teórica tiene un inherente signifi-
cado práctico, y la práctica constituye una representación del mundo.
Esto es lo que pretende enfatizar Marx en su “Tesis sobre Feuerbach”:
el carácter de acción de la “sensoriedad”; los seres humanos no son
simples “receptores” de estímulos: ver, oír y oler es, también, hacer
algo práctico, y con mayor razón, lo es pensar, organizar conceptos e
ideas, hablar o escribir.
• Mente-cuerpo. Tan semiótica es cualquier manifestación del tronco o
alguna de las extremidades, como lo es también la acción cerebral.
Hay un solo proceso semiótico total, donde juega de conjunto lo que
el pensamiento occidental ha denominado separadamente como cuer-
po y mente. Hablar de procesos “psicosomáticos” es una aberración

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Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

porque no hay nada que no sea “corporomental” o “mentocorporal”


(Fernández Christlieb, 2004).
• Individuo-sociedad. Equívocamente suele hablarse del individuo
como opuesto a la sociedad, cuando —como lo han visto Hegel, Marx
y Heidegger, entre otros autores— el individuo es el “ser social”, es
en él donde se realiza la sociedad, en su cuerpo social, en su lengua-
je, su cultura, su historia, su cotidianidad. El antónimo de “indivi-
dual” es “colectivo”, pero ambos son ya y desde siempre sociales al
ser necesariamente históricos. La sociedad, como concepto genérico,
significa precisamente eso, que en cada quien están presentes todos,
actuantes, y que cada acto de un individuo, aún en una situación de
aislamiento corporal, tiene siempre una implicación y una significa-
ción colectiva.

En efecto, la teoría de la praxis pretende el estudio de los fenómenos


psicológicos (práxicos) y la intervención profesional sobre éstos desde
esa perspectiva de análisis de la motivación histórica (y no sólo corpo-
ral o individual, como en otras teorías), donde los procesos de amor y
odio son fundamentales; así como atiende, al problema de la enajenación,
la despersonalización, el aislamiento afectivo y el ensimismamiento propios
del sistema organizativo capitalista que embona con las epistemologías
dicotómicas, encontrando la posibilidad de revertir dichas patolo-
gías mediante estrategias profesionales y políticas para que, en cada pare-
ja, familia, grupo, centro de trabajo, comunidad y en el mundo entero,
gradualmente los seres humanos puedan integrar sus identidades colecti-
vas en una cada vez más poderosa realización personal (Murueta, 1996,
1997, 2009, 2007).

152 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


Marco Eduardo Murueta

Referencias

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julio-diciembre 2020 Revista Intercontinental de Psicología y Educación | 153


Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología

del siglo xxi. México: Amapsi. Recuperado de http://newpsi.bvspsi.org.br/


ebooks2010/pt/Acervo_files/PsicologiaFamiliaLatinosXXI.pdf
Nicol, E. (1972). La primera teoría de la praxis. México: Universidad Nacional
Autónoma de México.
Piaget, J. e Inhelder, B. (1978). Psicología del niño. Madrid: Morata.
Piaget, J. (1979). La formación del símbolo en el niño. México: Fondo de Cultura
Económica.
Saussure, Ferdinand de (1945). Curso de Lingüística General. Buenos Aires:
Losada.
Vygotsky, L. S. (1988). Pensamiento y lenguaje. México: Quinto Sol.

154 | Revista Intercontinental de Psicología y Educación julio-diciembre 2020


CONVOCATORIA

REVISTA INTERCONTINENTAL DE

PSICOLOGÍA
y EDUCACIÓN
ISSN: 1665–756X

N O R MA S PA R A PU BL IC A R

La Revista Intercontinental de Psicología y Educación, editada por la


Universidad Intercontinental, promueve el diálogo entre investigadores y
académicos de la educación y de la psicología, quienes han hallado un
público interesado en conocer y discutir tópicos de actualidad por medio
de artículos, ensayos, reportes y reseñas bibliográficas.
Psicología y Educación es una revista arbitrada y de periodicidad se-
mestral. Se edita en soporte de papel y también puede verse la versión pdf
íntegra en la plataforma scribd. Este esfuerzo editorial se encuentra en
los siguientes índices: Redalyc, Psicodoc, Latindex, Clase, ebsco, iresie,
PsycINFO y Journalbase.
Esta publicación recibe colaboraciones de todas partes del mundo,
siempre que se apeguen a las normas que a continuación se detallan.

Normas Generales

1. La temática que se cubre son los diversos ámbitos de la psicología y la


educación, con independencia de orientaciones teóricas.
2. Sólo se aceptan textos inéditos y escritos en español. Aquellos que
incluyan pasajes en un idioma distinto deben presentar su traducción
al español.
1. Los artículos serán sometidos a doble dictamen ciego y, una vez aceptados,
el autor deberá firmar una carta de cesión de derechos (no exclusivos).
2. Durante el proceso de dictamen, el texto no debe postularse para su pu-
blicación en otra revista.
3. En caso de ser aceptados, todos los artículos serán objeto del corres-
pondiente proceso editorial: revisión de estilo, edición, modificación de
títulos, formación.

Formato

1. El artículo deberá tener una extensión mínima de 10 y máxima de 25


cuartillas, sin anexos, escritas en Times New Roman de 12 ptos., a 1.5
de espacio. La cuartilla se calcula sobre la base de 2 100 golpes con
espacios incluidos.
2. Todos los trabajos deben incluir un resumen (150 palabras máximo) y
palabras clave (mínimo 4, máximo 6), así como sus correspondientes tra-
ducciones a inglés.
3. El título de los artículos no debe rebasar los 120 golpes (aproximadamen-
te 13 palabras), con espacios incluidos; de no cumplirse este requisito, en
el proceso de corrección se ajustarán a lo aquí señalado.
4. Todo texto deberá presentar en hoja aparte el título de la colaboración
(español e inglés), nombre del autor y la institución a la que pertenece,
especificando departamento o centro de trabajo.
5. Los gráficos e imágenes deberán incluirse al final del trabajo, correcta-
mente numerados e identificados, mientras que en el cuerpo del trabajo
deberá señalarse con precisión el lugar donde entra cada uno de ellos.
6. Todos los gráficos e imágenes deberán llevar un título que refleje con
claridad su contenido y que no exceda las 20 palabras.
7. La publicación del artículo no incluirá anexos, por lo que el autor, si lo
considera necesario, deberá indicar el espacio (blog, correo electróni-
co, scribd y semejantes) donde puedan consultarse.
Referencias

1. Toda cita textual debe incluir su referencia entre paréntesis: el apel-


lido del autor (coma) el año en que se publicó la obra (dos puntos)
páginas citadas. Ejemplo: “En su artículo, Barnes no formula de modo
explícito la tesis de la individualización; sin embargo, es claramente
un presupuesto de su argumento” (Salles, 2002: 5).
2. Las referencias bibliográficas deben registrarse completas, sin abre-
viaturas en los títulos y al final del documento; las obras deben orde-
narse alfabéticamente por autor-año, con su información correspon-
diente al pie de imprenta y datos complementarios de la obra. Tales
datos se distribuirán en la forma y con la puntuación que señala la
7ma edición de apa (http://www.apa.org/).

proceso de selección

1. Recepción de textos: Una vez recibido el texto, el editor acusará reci-


bo por correo electrónico, con la posibilidad de que vuelva a solicitar-
se al autor aplicar modificaciones a su trabajo.
2. Condición de anónimo: Para asegurar la imparcialidad en la evalua-
ción de los trabajos, los autores deberán procurar que el documento
no presente pistas sobre su identidad.
3. Selección previa: El director de la revista efectuará una primera valo-
ración para comprobar la adecuación del texto al ámbito temático de
la revista y excluir aquellos cuyo contenido sea ajeno a la psicología
o la educación, o no cumplan con la estructura y calidad de un texto
académico.
4. Revisión de árbitros: Los textos que superen la selección previa se-
rán enviados a dos especialistas para que procedan a la evaluación,
quienes emitirán sus dictámenes en un plazo no mayor de dos meses.
En caso de que el resultado de ambos dictámenes resulte abierta-
mente discrepante, podrá solicitarse una tercera evaluación. En todo
momento, el arbitraje será ciego y realizado por pares académicos.
5. Selección de árbitros: La designación de los evaluadores externos correrá
a cargo del editor y el director de la revista, quienes considerarán su
experiencia profesional y su campo de especialidad.
6. Dictamen: Los árbitros podrán emitir tres tipos de decisiones:
a) Aprobar el texto para su publicación, tal como está o con leves modi-
ficaciones.
b) Proponer al autor una revisión más profunda del texto como condición
para ser publicado. Si el autor acepta la reelaboración, su texto se someterá a
la lectura de los evaluadores que hubieran emitido el primer dictamen.
c) Rechazar su publicación sin invitación para reelaborar el texto.
7. Notificación: El editor informará al autor, mediante correo electrónico, la
decisión del Consejo Editorial.
8. Revisión de textos: Los autores que deban revisar su texto para publicación
dispondrán de dos semanas para notificar si acceden a realizar las modifi-
caciones propuestas por los evaluadores. En caso de aceptar, el plazo para
entregar la versión revisada no deberá rebasar los dos meses.
9. Criterios del dictamen: Los evaluadores de los textos emitirán su dicta-
men atendiendo siempre a la calidad metodológica, la originalidad, la
relevancia y presentación, así como al estilo.

envío
1. Los archivos de los textos deberán estar en Word.
2. Deberán enviarse al siguiente correo electrónico: ripsiedu@uic.edu.mx
3. Para mayor información pueden dirigirse al tel. 01 55 5487 1300 ext.
4446 y 1354.
REVISTA INTERCONTINENTAL DE

PSICOLOGÍA y EDUCACIÓN
La Revista Intercontinental de Psicología y Educación está dedicada a la publicación de
artículos de carácter teórico, descriptivo o experimental en todas las áreas y enfoques de la
psicología y de la educación, que contribuyan a su avance científico. Tiene una periodicidad
semestral; en cada número se publica un promedio de diez artículos. Sus textos son publicados
en español.
  El tiro es de mil ejemplares semestrales y mantiene canje con 200 revistas especializadas;
su radio de difusión abarca las principales universidades e institutos de enseñanza superior
de Iberoamérica.
  Los autores que deseen publicar sus trabajos en la revista deberán redactarlos con las nor-
mas de estilo de apa, enviarlos a ripsiedu@uic.edu.mx, ajustándolos a los criterios señalados
anteriormente. En caso de envío por correo postal, deberán enviar dos copias a la dirección
abajo indicada con resumen en español e inglés.

Suscripción anual (dos números): $160.00 m.n. | Extranjeros: 45 dólares

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Tel.: 5487 1300 y 5487 1400 ext. 4446 | Fax: 5487 1356
Contenido

Presentación | Carolina Jiménez Teuta | 9

Investigación

Intervención conductual para la depresión asociada a la pérdida de una persona


cercana: un caso clínico | Pamela Rodríguez Palacios, Valeria Olvera Navas | 13

Intervención cognitivo-conductual en un caso de ansiedad | Valeria Olvera Navas


y Pamela Rodríguez Palacios | 35

Ansiedad por covid-19: estudio de caso del uso de telepsicología en paciente con
Síndrome de Cowden | Jorge Bazán-Muñoz, Ivan Rivera-Olvera, Verónica Neri y Lizette
Gálvez-Hernández | 53

¿Cómo intervenir psicológicamente cuando una sobreviviente de cáncer tiene miedo


a la recurrencia? | Ivan Rivera-Olvera, Jorge Bazán-Muñoz, Verónica Neri-Flores y
Lizette Gálvez-Hernández | 83

Perfil relacional para adolescentes: una comprensión de la adolescencia desde


el psicoanálisis relacional | José Roberto Vargas Arreola | 115

Epistemología y conceptos básicos de la teoría de la praxis en psicología | Marco Eduardo


Murueta | 139

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