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RESUMEN LAS TRAMAS DEL MUNDO – LUIS JORGE JALFEN

1.1 Cuento: un hombre pasaba por la frontera entre un país y otro con una carretilla llena de césped. La escena se repitió
hasta que el guardia le pregunto que contrabandeaba. Su respuesta fue: carretillas. Esta escena puede ser similar al
contrabando educativo. En la escuela se suministra un cumulo de informaciones en el que sucede algo parecido:
prestamos atención a los contenidos (históricos, físicos, químicos, éticos o estéticos, entre otros) pero algo pasa de
contrabando. Lo que se contrabandea son diversas piezas de un mismo juego: todas arman un modelo al que podemos
llamar “proyecto moderno”.
1)La pieza básica, que es la que soporta a las demás, es la idea de que hay cosas que ya están. Esta es la categoría de
sustancia. Habría un mundo (La naturaleza) que existiría por si mismo, con sus propias cosas y leyes.
2) La segunda pieza va montada sobre la anterior, es la separación de la realidad en dos áreas: materia y espíritu
(naturaleza y cultura)
3) Como Consecuencia pasa de contrabando una cierta idea de verdad como conocimiento de las cosas
4) Otra noción que configura esto es la idea de desarrollo. El conocimiento progresaría con el paso del tiempo y cada
“descubrimiento” de las ciencias nos acercaría más a la verdad.

La escuela no es inocente cuando transmite conocimientos, nunca se nos perderá en la memoria que la Naturaleza existe
objetivamente y que divide en tres reinos, pero lo más importante es el implícito sentido del ser. Hay una diferencia
profunda entre creer que las cosas son como nos las han enseñado y saber que allí hay un contrabando. La misma
diferencia que hay entre la alienación y el no estar enajenados, y la escuela moderna no solo no nos ayuda a la adquisición
de sabiduría, sino que la obstruye.

1.2 La escuela y los jóvenes

Hoy concebimos al hombre como animal superior, único generador de cultura. Sin embargo, este proyecto, al que
podemos caracterizar como positivista, no es tan inocente. Tiene como objetivo llevar a cabo un cierto plan. El hombre es
concebido como productor de viene y de valores y su preparación se hará en base al suministro de conocimientos que
sirva a esa producción. La escuela puede ser de gran ayuda para la educación de los hombres del porvenir. Para ello es
imprescindible que la educación dé cada vez más lugar a la creación.

1.3 ¿Cómo se educa el hombre?

La educación del ser humano occidental sigue los dictados del proyecto moderno. Hay una jerarquización de las disciplinas
y los conceptos que se dan en la escuela. Los jóvenes de hoy podrían aprender sobre sexualidad, el miedo a la muerte, la
disputa con sus padres, la vocación, el poder, el desarrollo de la sensibilidad, pero en realidad la educación actual los aleja
cada vez más de sus intereses más propios.

¿Qué hacer? Entre nosotros, tomar conciencia de este estado de la situación actual que, en su momento, fue útil para la
realización de los ideales del positivismo. Es necesario abrir debate sobre el asunto. Y debe quedar en claro que no hay
actualmente modelos válidos de reposición.

2.2 La escuela, el hospital y la fábrica

Los modos de pensar que sostiene la escuela:

La organización de los planes de estudio, así como la promoción por medio de exámenes responden a la idea del saber
entendió como acumulación y constancia. La escuela tiene un modo de pensar que supone la existencia de un mundo
objetivo y uno subjetivo; enseña que la realidad se aborda por medio del conocimiento y este no es más que la adecuación
de nuestra razón a la realidad “tal como ella es”. Que nosotros creamos que existe el mundo tal como lo hemos aprendido
nos tiene sujetos a una serie de prejuicios objetivistas. La escuela no solo no nos ha ayudado a salir de ellos, sino que se
ha encargado de confirmarlos.

El pensamiento hospitalario está concedido ya que las instituciones tienen una manera de pensar, que pueden propagar
ciertas ideologías y sostenerse a ellas. Para este pensamiento el mundo todavía sigue dividido en materia y psiquismo
(otorgando primacía a la estructura material). El no haberse animado a reflexionar sobre estos mitos occidentales llevó al
hospital a anular las corporalidades pertenecientes a otras culturas. Lo mismo que la escuela, el hospital piensa que hay
una realidad objetiva de carácter físico-químico y que es necesario tratar la enfermedad bajo la óptica biológica.

La fábrica es otro de los gigantes que domina la vida del presente. Sus valores e ideales se extraen del criterio productivo.
Se piensa que, a más producción, más riqueza, más calidad de vida, confundiendo bienestar con “bientener”. Piénsese
hasta dónde ha penetrado la escuela, el hospital y la fábrica y se tendrá una idea de lo que es una verdadera dominación
del mundo.

2.3 ¿Qué es el ser humano?

Se suele pensar que ha habido una evolución de la especie que ha alcanzado en el ser humano actual. Esto no solo intenta
caracterizar el plano biológico, sino que, involucra a las formas de conocimiento. Por un lado, el modelo más elaborado
del hombre está representado por un paradigma racial: el europeo blanco, rubio, de ojos celestes. También el modelo
más idóneo para saber qué son las cosas, está representado por el conocimiento científico. Porque no podemos asegurar
que en un futuro no aparezcan otros paradigmas que no se basen en las ciencias, la sola hipótesis de un cambio de criterios
deja con escasa credibilidad a la perspectiva actual. Las ciencias no describen la realidad sino solo su concepto de las cosas.

Por lo tanto, no puede sostenerse la existencia de una sola realidad, sino múltiples. Sin embargo, hay algo que si nos une:
el pertenecer a un lenguaje.

2.6 El desamparo del hombre

Siempre se trata de colocar al ser humano (individual o social) en el papel de actor y responsable del sentido de las cosas.
El desamparo de los seres humano en este fin de milenio se va advirtiendo en que no son el centro del mundo. ¿Qué
caminos se abren frente a la crisis de la modernidad? Se trata de algo muy simple y cercano, del lenguaje y de la palabra.
Saber que el mundo acontece en el lenguaje, en la significación, nos tiene que disuadir de la creencia de que las cosas
existen objetivamente (o subjetivamente). Saber que las cosas solo pueden aparecer en el lenguaje absuelve de tener que
creer y eso tiene que ver con la libertad. Los seres humanos que creen en supuestas verdades no son libres, buscan su
protección en ideologías o en el racionalismo científico. Nos debemos al lenguaje. Saberlo o no, hace a una diferencia
fundamental; la dependencia o la libertad.

5.1 Elogio de la modernidad

¿Cuál es el logro de ciencias como las matemáticas? Acorde con la interpretación de Husserl y de Einstein o Heisenberg,
la grandeza de las ciencias consiste en constituir (construir, inventar) sus objetos. De ese modo la actitud teórica que ya
conocieron los griegos se caracteriza por su total independencia del campo empírico. Esta comprensión de la autonomía
de pensamiento científico no es más que una extensión de la actitud filosófica que solo legitima sus juicios en fundamentos
teóricos autónomos.

La mayoría de los críticos de la llamada posmodernidad se oponen a que se ponga en duda aquellos que consideran los
mayores logros del proyecto moderno; llegan a decir, incluso, que la modernidad no está aún realizada. Lo primero que
se puede decir es que no es aceptable hablar del progreso del conocimiento ni de progreso moral fuera de los propios
paradigmas modernos. Quiere decir que nosotros intentamos actuar como juez y parte: proyectamos nuestros conceptos
de las cosas sobre otras realidades y, como no los encontramos allí, las tildamos de precarias, poco desarrolladas o
primitivas.

5.2 ¿La ciencia es una ideología?

A finales de la década del 70’ en el libro La ciencia en una sociedad libre, su autor – Paul Feyerabend – caracteriza a la
ciencia como una ideología más. No sostenía que ideológico era el uso o el destino que se daba a la ciencia, sino que las
ciencias de la Naturaleza eran ideologías en tanto pretendieron decir y saber cómo son las cosas. El creía que debia ser
separada del Estado de la misma manera que la religión lo está.
5.3 Sobre el progreso en las ciencias

Solo es admisible la idea de progreso dentro de un sistema, vale decir dentro de la vigencia de la misma meta. Por lo tanto,
las teorías son eso: teorías, es decir: enunciador que describen realidades que solo existen dentro de esos sistemas. El
“avance”, “progreso” o “evolución” deben ser considerados con mucha cautela, porque sin no advertimos que la realidad
es lo que en cada sistema se presenta como realidad nos sentimos autorizados a convencer a todo el mundo de que las
ciencias actuales marcan una evolución del saber humano. Esta actitud cientificista es pesimista pues no admite otros
criterios y se mantiene cerrada en sí misma.

5.4 Patos, conejos y cajas

T. Kuhn intenta correrse del positivismo, de la creencia de que la realidad está dada y que las ciencias solo tienen la misión
de descubrirla. Se anima a decir que después de una revolución, los científicos responden a un mundo diferente. Afirma
que los datos no son inequívocamente estables, habla de diferencias de experiencias. Escribe que lo que antes de la
revolución eran patos en el mundo del científico, se convierte en conejos después. Lo que era una cosa se presenta siendo
otra al modificarse paradigmas básicos. El hombre que antes veía el exterior de la caja desde arriba, ahora lo hace desde
abajo. No se trata de un cambio de posición del lugar de la visión respecto de lo mismo, ni de la dirección de la mirada. Se
pone de manifiesto la imposibilidad de la modernidad de abordar las cosas que no sea a través del ver.

7.2 ¿Qué es la posmodernidad?

La modernidad se caracteriza por el papel directivo que adquiere la razón humana. Cuestiones que comienzan a
plantearse:

1) ¿Es la razón científica la medida de la realidad? ¿No será solo una forma posible de las cosas?
2) ¿Los derechos del hombre no estarán pensados en base a un modelo de ser humano: aquel que representa el
europeo de los últimos dos o tres siglos?
3) ¿La única forma de la memoria es la historia o no se puede pensar en mitos?
4) ¿Es la economía el criterio privilegiado para evaluar el comportamiento de las sociedades?
5) ¿La idea de progreso no será un circulo vicioso en el que solo se suma aquello que pertenece a los valores del
pasado?

Estas preguntas nos dan la pauta de que lo que nos fue enseñado en la escolaridad comienza a ser sospechado de
parcialidad. Los críticos de lo posmoderno se niegan a ver las transformaciones y se aferran a un mundo que ya no está.
Tomar a lo posmoderno como una moda es disminuir la gravedad del fenómeno y negarse a pensar.

7.4 Realidad y lenguaje en las tesis posmodernas

El tipo de vinculo entre lenguaje y realidad. La posición más conocida es la que sostiene la existencia de una realidad dad
y el papel descriptivo del lenguaje. Las cosas estarían allí esperando la aproximación humana para decir algo sobre ellas,
esta es la “concepción antropológica” del lenguaje. La otra, mucho más sofisticada es la que piensa que el lenguaje
construye la realidad, cada lenguaje diseñaría sus propios objetos. Esta tesis rechaza que las cosas están dadas, existan
por sí mismas, y que el lenguaje sería el encargado de describir sus características. Ambas posturas suponen un prejuicio
común: la existencia de una instancia privilegiada de la que depende la otra.

Para la reflexión posmoderna ni las cosas están ahí (posición empirista) ni están engendradas (postura idealista). Podría
decirse que el lenguaje es el escenario en el que se dan las cosas y el hombre. El descubrimiento de la intima pertenencia
del ser de las cosas al lenguaje las libera de las dependencias que construyó la metafísica histórica. Ahora cada realidad
se sabe habitando un lenguaje y esto las muestra en libertad.

El disgusto por lo posmoderno

Entre ellos Baudrillard, Vattimo, Lyotard, Jacques Derrida, Lacan, Borges, Calvino, etc.

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