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GUÍA DEL BUEN PRESENTADOR

Versión Electrónica

Presentación

Esta Guía te servirá como un complemento teórico y práctico del


Superwebinar: Presentaciones de Impacto en Línea en el que has
participado.

Su propósito es que te sirva como una herramienta de consulta para


que desarrolles tus habilidades expositivas como presentador o
presentadora.

Encontrarás en este documento una serie de consejos, listados y


artículos sobre habilidades comunicativas y expositivas que te
ayudarán para tu desarrollo personal y profesional, y sobre todo para
que la consultes permanentemente con el objetivo de que pongas en
práctica todo lo referido cuando tengas que prepararte para realizar una
exposición académica o de trabajo.

Es muy importante que trabajes técnicas específicas para saber cómo


realizar tus presentaciones de forma eficaz, con especial énfasis en
cuestiones como el trabajo de preparación previa a la realización de tu
presentación, el diseño audiovisual de las presentaciones, entre otros
aspectos decisivos para realizar una presentación de impacto.

¡Te invitamos a leerla y a ponerla en práctica!

Equipo de Capacitación de LÉRTORA Consultores


Comunicación

 Es reconocer, valorar e interesarse por el otro.

 Comunicar es poner en común ideas, sentimientos,


emociones, pensamientos.

 Decir algo a alguien y decirlo bien.

 No es lo que yo digo, sino lo que el otro entiende.


Comunicación no verbal

Estudios recientes han determinado que el porcentaje


de un mensaje comunicado es recibido a través de
nuestros diferentes canales de comunicación de la
siguiente manera:

 Las palabras que usamos 7%


 El tono de voz 38%
 El lenguaje corporal 55%

Recordemos la vez que vimos a alguien que tenía los brazos


cruzados, golpeaba el piso con su pie y que estaba enojado, y
que al interesarnos por él nos dijo, "¡Estoy bien!". ¿En cuáles
señales creíste tú, sus palabras o el lenguaje corporal y el tono
de la voz? Los mensajes físicos, no verbales muchas veces
nos envían un mensaje bastante más fuerte que las palabras
habladas.
Problemas en la comunicación

 Pensamos decir un 100%


 Transmitimos un 80 %
 Se recibe un 60%
 Se interpreta un 50 %

¿Cuánto de éste 50% aceptará y pondrá en práctica el


receptor?

A tener presente:

 No dije todo lo que quería decir


Prepara el mensaje.
Prepara las respuestas.

 No oyó todo lo que dije


Mejora las condiciones físicas y psicológicas.
Vuelve atrás en caso de interrupción.
Ayuda a retomar el hilo del mensaje.

 No escuchó todo lo que dije


Evalúa la comunicación no verbal del oyente.
Cuida tu expresión oral.

 No comprendió lo que dije


Habla el lenguaje del otro.

 Lo comprendió, pero no lo acepta


Adapta el mensaje a la personalidad del oyente.
¿Cómo mejorar la comunicación?

 Mantener el contacto visual con quien se habla.

 Indicar que se escucha diciendo "sí" y afirmando con la


cabeza.

 No expresar inicialmente acuerdo o desacuerdo. Dejar


hablar.

 Hacer pausas para animar al que habla a seguir haciéndolo.

 Resumir de vez en cuando lo que se escucha comprobando


si se ha comprendido o no.

 No menospreciar al que habla o su forma de hacerlo.

 Responder a los sentimientos que están detrás de las


palabras. Mostrar que se comprende.
Comunicación efectiva

Desarrollar al máximo habilidades y destrezas en el proceso


de comunicación en beneficio de tu desarrollo personal y el de
tu empresa.

Recuerda siempre:

 Tener una buena idea y no saber comunicarla es como no


tenerla.

 No solo es importante lo que decimos sino cómo lo decimos.


Instrumentos de comunicación en una presentación

La voz

Sonido que se emite al pasar por la faringe el aire de los pulmones. Es


el vehículo de la palabra hablada, y la base del gesto y el ademán. A
las distintas inflexiones de la voz de les llama "tonos". El tono de la voz
es importante. Los tonos agudos provocan desconfianza, lo contrario
que los tonos graves. Para conseguir un tono más grave hablar desde
el diafragma y evitar las vocalizaciones nasales. La voz es aire, por
tanto, a una mejor respiración corresponderá una mejor voz.

Consejos:

 Hile la voz y evite pausas innecesarias.


 Dele fuerza a la voz. Dé a cada frase el tono que le corresponde.
 Ponga énfasis en su voz cuando sea necesario.
 No cambie bruscamente de tono.
 No grite. Cuanto más grite, menos se le oye.
 Acostúmbrese a su voz. Si puede, grábela y escúchela con cuidado.
 Pregunte a sus amigos cómo lo escuchan.
 Abra la boca y sienta cada letra; tenga cuidado con la velocidad. Lo
normal es emitir entre 150 y 180 palabras por minuto. Hable
pausadamente.
Instrumentos de comunicación en una presentación

El nerviosismo

Contrariamente a lo que muchos piensan, el nerviosismo es muy


positivo, pues nace del deseo de quedar bien frente a los demás. Es
normal sentirse nervioso antes de hablar en público. Hasta a los
oradores más expertos les ocurre. De hecho, el nerviosismo nunca
desaparece; lo más que se puede hacer es controlarlo.

Consejos:

 Respire unas tres veces profundamente antes de presentarse en


público.
 Ya estando frente al público, afiáncese al piso.
 Deje que la voz salga libremente; hable para que lo escuchen los de
la última fila.
 Piense en la convicción más que en el deseo.
 Procure no tener cerca de usted a personas que lo ponen tenso.
 Libérese de objetos personales que lo molesten: llaves, billeteras,
monedas, etcétera, siéntase cómodo en su vestimenta.
 Olvídese de si el local está lleno o vacío.
 Establezca contacto visual con el auditorio.
Instrumentos de comunicación en una presentación

La postura

De este elemento depende, en parte, que la respiración, la modulación


de la voz y hasta la imagen del expositor sea buena. Si al hablar en
público adopta una posición de pereza o desidia, llamarán más la
atención los defectos de su postura que las cualidades de su mensaje.
Busque seguridad en su postura, siéntase seguro y proyectará esa
imagen.

Consejos:

 Colóquese en un solo lugar.


 Junte las piernas; no deje más de diez centímetros
(aproximadamente), entre pie y pie.
 No exagere el movimiento del cuerpo: Evite bambolearse de un lado
a otro.
 Manténgase firme y cómodo sobre los dos pies.
Instrumentos de comunicación en una presentación

Los ademanes

Las manos dan contorno a las palabras, modelan las frases, ratifican la
dimensión de las ideas. Entendemos por ademán el movimiento de
manos y brazos en apoyo a la palabra. La persona que exagera sus
ademanes, que intenta decir más con las manos que con la voz, puede
llegar a extremos groseros. Por el contrario, quien no refuerza con el
cuerpo lo que dice, da la impresión de impotencia o inseguridad. Lo
mejor es el término medio; lograr que los brazos y las manos obedezcan
al contenido de la exposición y a la fuerza de la voz. Así, el expositor
denota fuerza y seguridad.

Consejos:

 Actúe con naturalidad.


Procure que el movimiento de sus brazos y sus manos vaya de
acuerdo con lo que está diciendo. Que la palabra corresponda a la
acción y la acción a la palabra.
 No cruce los brazos, no meta las manos en los bolsillos, no las ponga
detrás ni se rasque.
 No señale. No se aferre al micrófono, la hoja o el podio.
 Abra un horizonte con sus movimientos.
 Procure mantener las manos por encima de su cintura.
Instrumentos de comunicación en una presentación

La mirada
Es el recurso expresivo por excelencia, la mirada capta y mantiene la
atención, transmite seguridad y confianza. La mirada que se dirige
limpia y clara al receptor atrapa a éste transmitiéndole la necesidad de
escuchar, de atender, y también la sensación de ser tenido en cuenta,
de ser reconocida su presencia por el expositor.

Recorra con su mirada a la audiencia presente, fijándose unos instantes


(de 5 a 15 segundos), en cada uno de ellos y atendiéndoles con su
gesto. Así refuerza los contenidos que expresa, los aviva y les da
importancia.

Consejos:

 Hable siempre de cara al auditorio.


 Nunca dé la espalda al público. Para señalar la pantalla, escribir en
papelógrafo, etcétera.
 Mire a todos los participantes del auditorio por igual.
 No mire el techo, el suelo o las paredes, siempre a los asistentes.
 Concluya la frase o idea siempre mirando a la audiencia, -después
mire los papeles si lo necesita-, vuelva a levantar la vista y cuando
esté ya mirando a sus interlocutores empiece de nuevo a hablar.
Lenguaje corporal inadecuado

Contacto visual

 Parpadear rápido y mucho.


 Excesiva fijación sin cambiar la mirada.
 No mirar.
 Mover la cabeza y los ojos excesivamente.
 Ojos tensos y fatigados.

Expresión facial

 Frente contraída y tensa.


 Tragar saliva repetidamente.
 Carraspear repetidamente.
 Humedecer los labios.

Gestos y posturas

 Taparse la boca al hablar.


 Taparse la cabeza, los ojos y el cuello.
 Pasarse la mano por los cabellos.
 Jugar con joyas, adornos, llaves, lapicero.
 Acomodarse la ropa.
 Cambiar el peso del cuerpo de un pie a otro.
 Moverse mucho o estar rígido.
 Estar encogido.
A tener en cuenta en las exposiciones

 Ten presente tu tema todo el tiempo, convérsalo, desarróllalo, escribe


todo lo que se te ocurra. Infórmate sobre el tema en libros, periódicos,
revistas, internet, etcétera. El objetivo es que consigas el mayor
material posible, mucho más, de seguro, del que vas a usar.

 Tu mensaje debe ser claro, conciso y correcto.

 Claro: en términos sencillos para que lo entienda el auditorio.

 Conciso: si tienes que hablar durante tres minutos prepárate para


una exposición de diez minutos y di lo más importante.

 Correcto: los conocimientos y la información que expones debe


confirmar el objetivo del mensaje.

 Prepara una buena conclusión y también un buen comienzo y trata


de repetir varias veces la idea principal, de diversas maneras, en
diferentes tonos, durante tu exposición.

 Debes estar convencido de lo que vas a decir y lo debes decir con


entusiasmo para que convenzas y entretengas. Mira al auditorio, de
rato en rato, con empatía para saber si te escuchan bien.

 Habla para que te oigan claramente los de la última fila y háblales a


ellos no a la pared del fondo ni al suelo.
Errores más comunes en una exposición

 Decir demasiado con demasiada rapidez.

 Presuponer demasiado conocimiento.

 Olvidar dar un resumen.

 No controlar el tiempo.

 No dejar tiempo para copiar diagramas o tomar apuntes.

 No destacar los aspectos fundamentales.

 No confiar en los propios conocimientos.

 No enlazar unos temas con otros.

 No organizar los temas de forma clara.

 Utilizar un lenguaje demasiado técnico.


Diapositivas para la presentación

Características generales

 Una idea por diapositiva.

 Secuenciación lógica de las diapositivas.

 Textos breves.

 Regla 4 x 4: hasta 4 líneas y hasta 4 palabras por línea.

 Contraste entre colores de fondo y letras.

 No utilizar más de cuatro colores diferentes.

 Letras mayúsculas solo en siglas.

 Imágenes y texto se refuerzan mutuamente.

 Los diseños deben ser asimilados con facilidad.

 El número de diapositivas estará en función a la velocidad y al


uso que les des.

 Una diapositiva no debe estar más de dos minutos expuesta sin


que pase algo con ella.
Diapositivas para la presentación

Funciones de las diapositivas

 Enunciar el contenido.

 Ordenar la presentación.

 Servir de guión.

 Reforzar la palabra.

 Ilustrar la explicación.

 Resaltar los puntos clave.

 Motivar.

 Sintetizar y concluir.
Pasos en una presentación

Objetivo:

Capturar y mantener la atención.

Paso 1: Lo primero

Domine lo que quiere decir. Debe conocer mucho más que el auditorio
sobre el tema que va a tratar. Decida qué quiere decir y haga un
esquema de su presentación de principio a fin.

Paso 2: Sea claro y preciso. No abrume

Piense en el auditorio, deles la información que le sirva, que les sea útil,
ellos vienen a aprender, a conocer algo nuevo, a despejar sus dudas.
No caiga en la tentación de hablar únicamente lo que le interesa a
usted.

Lo que usted quiere es que la audiencia sienta qué debe saber, qué
debe aprender de la información que usted les va a proporcionar. Al
hacer su esquema, plantee rápida y directamente los puntos
principales, apoye lo que va a decir datos relevantes, aplicaciones,
observaciones convincentes y cualquier otra evidencia que fortalezca
su presentación.
Pasos en una presentación

Paso 3: Prepare una visión general de su presentación

Organice la presentación con las diapositivas que realmente va a


presentar. Esta servirá a su audiencia como guía durante su
presentación. Cada diapositiva debe tener solamente el texto y las
gráficas suficientes para que sirvan de apoyo -no para dominar– su
presentación oral.

Prepárese para decir a la audiencia más de lo que muestran sus


diapositivas. A nadie le gusta que le lean cuando lo puede hacer de
manera independiente. Use su presentación para demostrar que
domina el tema. A medida que su presentación avanza, las diapositivas
deben servir solamente como notas para su audiencia y como guía para
usted. De hecho, una diapositiva no debe permanecer en promedio más
de dos minutos a la vista de la audiencia.

Paso 4: Ensaye su presentación

Mientras más seguridad consiga mostrar más efectiva será su


presentación. La mejor manera de lograrlo es ensayando. Practique en
voz alta, atendiendo como suena su voz, la velocidad a la que habla, su
pronunciación, el énfasis que le da a lo que quiere destacar, el tiempo
de exposición, el tránsito de las diapositivas. Cada detalle debe ser
ensayado muchas veces igual que los hacen los actores antes del
estreno de una representación teatral.

Llegue antes que su público así tendrá tiempo de asegurarse de que


todo está funcionando bien: pantalla, sonido, PC, etcétera.
Pasos en una presentación

Paso 5: Empiece a decir lo que tiene que decir, sin aburrir

Párese de frente al auditorio y a un lado de la proyección. Párese


cómodo en su metro cuadrado, muévase solo si tiene un motivo para
hacerlo y no hable cuando se esté moviendo. Establezca contacto
visual con el auditorio, hábleles a ellos, empiece hablando fuerte y claro
y luego deje que su exposición fluya. Usted se ha preparado, por eso
sabe en qué momentos levantar el volumen para subrayar algo,
también sabe utilizar gestos y ademanes que refuercen lo que está
diciendo. Su objetivo es no cansar, no aburrir a la audiencia, y eso lo va
a lograr si los mantiene interesados, a la expectativa. Ellos vienen a
escucharlo a usted, no a leer láminas, usted es el protagonista.

6. Tenga un plan de respaldo

Asegúrese de saber qué hacer ante cualquier falla. Tenga su


presentación en más de un dispositivo de almacenamiento e incluso
colgada en correos. Igual debe tener un plan de presentación por si los
equipos no funcionan (ejemplo: pizarra o rotafolio).
A tener en cuenta para el buen decir

Se dice Debe decirse

1. Acidente Accidente
2. Acordión Acordeón
3. Aereonave Aeronave
4. Agusto Augusto
5. Álbunes Álbumes
6. Alcol Alcohol
7. Almuada Almohada
8. Alternativas Alternativa
9. Anastesia Anestesia
10. Antiojo Anteojo
11. Aperturar Apertura
12. Apreto Aprieto
13. Apuñalear Apuñalar
14. Atingente Atinente (tocante o perteneciente)
15. Aúja Aguja
16. Aujero Agujero
17. Avenia Avenida
18. Bacenica Bacinica
19. Balbuciar Balbucear
20. Bayonesa Mayonesa
21. Becado Becario
22. Bracelete Brazalete
23. Caendo Cayendo
24. Capitaniar Capitanear
25. Casoalidá Casualidad
26. Cien por ciento Ciento por ciento
27. Cóptel Cóctel
28. Comisería Comisaría
29. Comprastes Compraste
30. Concecto Concepto
31. Concertan Conciertan
32. Contraversia Controversia
33. Cónyugue Cónyuge
34. Coperar Cooperar
35. Creendo Creyendo
A tener en cuenta para el buen decir

Se dice Debe decirse

36. Cuete Cohete


37. Cumpleaño Cumpleaños
38. Dean Den
39. Deligencia Diligencia
40. Dentrar Entrar
41. Dentrífico Dentífrico
42. Desvastar Devastar
43. Detenieron Detuvieron
44. Diabetis Diabetes
45. Dicinueve Diecinueve
46. Dicisiete Diecisiete
47. Dijistes Dijiste
48. Disparatear Disparatar
49. Dispertar Despertar
50. Doldrá Dolerá
51. El día jueves El jueves
52. Eligir Elegir
53. En el mes de Agosto En agosto
54. Enrieda Enreda
55. Embriague Embrague
56. Enrieda Enreda
57. Erupto Eructo
58. Esamen Examen
59. Estéan Estén
60. Excenario Escenario
61. Expléndido Espléndido
62. Extructura Estructura
63. Fraglante Flagrante
64. Garraspera Carraspera
65. Grampa Grapa
66. Habemos personas Hay, somos, estamos
67. Habían trece Había trece
68. Habrán reuniones Habrá reuniones
69. Hacen años Hace años
70. Haiga Haya
71. Han habido problemas Ha habido problemas
72. Hubieron rumores Hubo rumores
73. Hectária Hectárea
74. Idificio Edificio
75. Inapto Inepto
A tener en cuenta para el buen decir

Se dice Debe decirse

76. Inpune Impune


77. Interin Ínterin
78. Interperie Intemperie
79. Intinerario Itinerario
80. Istituto Instituto
81. Istrumento Instrumento
82. Lagrimógeno Lacrimógeno
83. Leendo Leyendo
84. Ligitimar Legitimar
85. Mamases Mamás
86. Manipulear Manipular
87. Meniar Menear
88. Metereólogo Meteorólogo
89. Nadies Nadie
90. Nadien Nadie
91. Neumónia Neumonía
92. Ocserbar Observar
93. Ocultamiento Ocultación
94. Pa’ Para
95. Paréntisis Paréntesis
96. Peliador Peleador
97. Pensastes Pensaste
98. Peñizcar Pellizcar
99. Perpicaz Perspicaz
100. Persinarse Persignarse
101. Pior Peor
102. Polvadera Polvareda
103. Pretesto Pretexto
104. Preveer Prever
105. Previlegio Privilegio
106. Príncipalmente Principalmente
107. Promisor Promisorio
108. Prover Proveer
109. Pulimiento Pulimento
110. Qué hora son Qué hora es
111. Recino Ricino
112. Refriado Resfriado
113. Reló Reloj
114. Repitente Repitiente
A tener en cuenta para el buen decir
Se dice Debe decirse

115. Retorsijón Retortijón


116. Reivindicar Revindicar
117. Secundero Segundero
118. Tallerines Tallarines
119. Tenianos Teníamos
120. Tiatro Teatro
121. Traspies Traspié
122. Tregiversar Tergiversar
123. Tualla Toalla
124. Usté Usted
125. Vacear Vaciar
126. Verdurería Verdulería
127. Vertir Verter
128. Yelo Hielo
129. Zapatiar Zapatear
130. Zarandiar Zarandear
Locuciones latinas y extranjeras

Se dice Debe decirse

A portas Ad portas
Ad honorem Ad honores u Honoris causa
Ad valoren Ad valorem
A Grosso modo Grosso Modo
Aitem Ítem
Consumatum est Consummatum est
Currículums Curricula (De currículum)
De motu propio Motu proprio
En situ In situ
El ratio La ratio
Interin Ínterim (en el ínterim)
Proforma Pro forma
Quórun Quórum
Status quo Statu quo
Lenguaje inapropiado

Inapropiado Apropiado

A nivel de En el nivel de
Activa participación Participación
Altos rascacielos Rascacielos
Aperturar Abrir
Auténtica catástrofe Catástrofe

Base fundamental Base


Blanca nieve Nieve

Campus universitario Campus


Casualidad imprevista Casualidad
Claro exponente Exponente
Clímax máximo Clímax
Concejal municipal Concejal
Concejo Municipal Concejo

De acuerdo a De acuerdo con


Delante mío Delante de mi
Detrás suyo Detrás de él
Divisas extranjeras Divisas

Ejemplo práctico Ejemplo


En base a Sobre la base de o a partir de
En relación a En relación con o con relación a
Enfermedades patológicas Enfermedad
Erario Público Erario
Error involuntario Error
Estrecha colaboración Colaboración

Factible de hacerse Factible


Ferviente deseo Deseo
Fiel reflejo Reflejo
Frente mío Frente a mi
Funcionario público Funcionario
Lenguaje inapropiado

Inapropiado Apropiado

Habemos personas Hay, somos, estamos


Habían trece Había trece
Habrán reuniones Habrá reuniones
Hace dos años atrás Hace dos años
Hacen años Hace años
Han habido problemas Ha habido problemas
Hubieron rumores Hubo rumores
Hueco vacío Hueco
Lapso de tiempo Lapso

Mansos corderos Corderos


Meridiana claridad Claridad

Negro carbón Carbón

Palpitante actualidad Palpitante


Paradigma ejemplar Paradigma
Parte integrante Parte
Pedir disculpas Disculparse, ofrecer disculpas
Peluca postiza Peluca
Período de tiempo Período
Plena confianza Confianza
Protagonista principal Protagonista
Pura verdad Verdad

Si yo tendría que Si yo tuviera que


Sincero pésame Pésame

Un traspiés Un traspié

Verde hierba Hierba


Redundancias

 Asomarse al exterior
 Bajar abajo
 Bifurcarse en dos direcciones
 Caso muy extremo
 Constelación de estrellas
 Coordinadas entre sí
 Dentro del seno del equipo
 Encargado de la misión de repartir el pan
 Entrar dentro
 Hablar tres idiomas diferentes
 Hacer especial hincapié
 Hijo primogénito
 Injerencia en los asuntos ajenos
 Insistir de nuevo, reiteradamente
 Interconectados entre sí
 40 kilogramos de peso
 Marchar en dirección a un sitio
 Poco entreabiertas (un)
 Prever con antelación
 Progresar hacia delante
 Retroceder hacia atrás
 Proyecto de futuro
 Salir afuera
 Seguir detrás
 Soler ir a menudo
 Vigente en la actualidad
 Volver a releer, resurgir, retomar, etcétera
Momento cero
Por Jaime Lertora Carrera

Todo acto de comunicación en público: charla, mensaje, exposición, seminario,


negociación, informe, conferencia de prensa, etcétera, requiere de preparación, de
tener claro lo que se quiere decir. No prepararse o prepararse poco hará que
nuestro propósito no resulte tan efectivo como hubiéramos deseado. Esta fase de
preparación debe considerarse un axioma (proposición tan clara y evidente que se
admite sin necesidad de demostración).

Con nuestro propósito de comunicación debidamente estructurado y ensayado nos


disponemos entonces a su presentación ante el auditorio y aquí aparece la
oportunidad de manejar a nuestro favor el llamado momento cero.

Llamaremos así al tiempo que ocupamos en disponer el cuerpo y la voz antes de


hablar. Disponerse es “colocar, poner algo en orden y situación conveniente”.
Colocarnos a conciencia, es decir darnos cuenta de lo que hacemos y para qué lo
hacemos. De hecho es algo que hacemos instintivamente pruebe si no esta
experiencia: estando en una reunión en mesa de trabajo invite a alguno de los
presentes a expresar su opinión y verá como lo primero que hace el señalado es
acomodarse en la silla y a la mesa. Ese es su momento cero, solo que lo común es
que lo haga sin darse cuenta, es decir, instintivamente. Veamos cuan provechoso
puede significar para nosotros y para lo que vayamos a decir utilizar este momento
y también su tiempo.

Es común escuchar a quienes tienen que hablar en público que lo más difícil les
resulta es el inicio, esos primeros minutos que a veces se hacen eternos y refieren
también que poco a poco, conforme avanza la exposición se van sintiendo más
cómodos, más seguros. Quizá usted se haya visto en una situación como esta. La
conciencia del momento cero vendrá en su ayuda.

A muchos le pasa que cuando han sido invitados a alguna reunión social, al llegar
acompañados de su pareja, se detienen en la entrada antes de llamar para
revisarse y corregir la vestimenta, el peinado o la postura. Es igual cuando se habla
en público, antes de salir nos preparamos para que nos vean, cuidando de nuestra
vestimenta, de nuestra expresión para vernos más dispuestos.

Nos disponemos entonces como lo hacen los actores entre cajas (esos espacios
limitados por cortinajes a ambos lados del escenario), a ingresar a escena, a
mostrarse, a que los vean y a dar lo mejor de ellos, a decir lo que han preparado.
La diferencia con los actores es que nosotros si podemos mirar al público y lo
debemos hacer antes de hablar como un paso 1, después del momento cero, aquí
nos apropiamos del lugar, nos paramos a la vez que establecemos el estar ahí de
pie o sentado ante el auditorio, mirándolos a algunos si son muchos o a todos si
son pocos, y entonces, recién entonces, empezamos a hablar, este es el paso 2.

Revisemos entonces lo andado: momento cero para disponernos, paso 1 para


apropiarnos del lugar, paso 2 empezar a hablar, con voz fuerte y clara, esas
primeras palabras ensayadas en la fase de preparación.

Finalmente, el paso 3, el de disponernos a salir, a terminar. Aquí realizamos el


proceso inverso, es decir, terminamos de hablar, miramos y después, recién
después, salimos, nos vamos o regresamos a nuestra postura anterior si es que
estamos sentados. Aplicar estos pasos mejorará el resultado de nuestras
intervenciones.
Preparando la exposición
Por Jaime Lértora Carrera

Para todos es sabido que ser elegido para hacer una presentación en público es
tan importante como terrible. Uno de los temores más comunes en el común de los
mortales es el de hablar en público. Una buena preparación y la aplicación de
técnicas de exposición pueden fácilmente revertir ese miedo y convertir nuestra
intervención en un suceso agradable y entretenido de escuchar. De lo que se trata
siempre es de ser lo más natural posible, es decir ser nosotros mismos. Si
exponemos es porque conocemos el tema y entonces debemos hacerlo como si se
lo contáramos a un amigo sentados en una mesa acompañados por un café.

Una buena preparación debe considerar tres partes fundamentales que deben
cubrir, aproximadamente, una hora de nuestra exposición: Introducción, Cuerpo y
Conclusiones.

La Introducción debe comunicar al auditorio que usted está frente a ellos y que está
contento de estar ahí. En este momento usted debe saludar a los asistentes,
cautivarlos, informarles que es lo que va a decir, cuanto tiempo va a utilizar para
decirlo y porque es importante que escuchen lo que va a decir. Es el momento en
que usted debe hacer uso de toda su espontaneidad, creatividad y simpatía para
crear un clima cordial y amable, obviamente a partir de su expresión corporal
relajada y con la energía y entusiasmo que le dan las ganas de comunicar. Todo
esto lo debe hacer usted en un máximo de tres minutos.

El Cuerpo es el mensaje principal que se desea transmitir al auditorio. Estamos


hablando de no más de tres ideas principales sobre el tema que usted domina y
que no necesita contarlo todo de un porrazo, ya que terminaría por matar de
aburrimiento a los asistentes. Es importante que usted prepare su exposición
deteniéndose en este punto y encontrando esas tres ideas clave que repetirá con
distintas palabras, utilizando ejemplos o vivencias propias, un máximo de tres veces
durante su intervención. Es común ver a expositores que no hacen caso de esta
recomendación y abundan en detalles y se van por las ramas a partir de un tema
consiguiendo así que nadie entienda lo que dicen y en muchos casos durmiendo a
los asistentes. Aquí debe usted emplear entre 20 a 25 minutos.

La Conclusión es el resumen y el momento de reforzar los conceptos. Es importante


explicar en pocas palabras, y si es posible en una frase, por qué ha dicho usted
todo lo que ha dicho y sobre todo que aplicación o que utilidad tiene. Despídase y
agradezca la atención. Igual que en la introducción el tiempo máximo de esta
sección debe ser de 3 minutos.
La cara también habla
Por Jaime Lértora Carrera

En nuestros documentos de identidad (brevete, DNI, carné del seguro, etcétera), la


foto que aparece no es la de nuestra rodilla izquierda, ni de una de nuestras manos.
La foto es la de nuestro rostro. Porque es el rostro lo que interesa ver a los demás
para saber que somos nosotros. Es lo que nos identifica. Aunque con el paso de
los años y la quietud de la foto cada vez nos parezcamos menos a ella.

La cara comunica y esta comunicación resulta por su visibilidad de enorme


importancia para las relaciones interpersonales. Es como si al vernos los demás
leyeran en nuestro rostro como nos sentimos, que emoción o estado de ánimo
predomina en nosotros. Para Paul Eckman, investigador en comunicación humana,
el rostro soporta la información relativa al estado emocional, mientras que el resto
del cuerpo comunica información acerca de la intensidad de la emoción.

Si no vemos a quien le hablamos no sabemos que está sucediendo con él mientras


nos escucha. ¿Cómo está reaccionando? ¿Qué emoción o sentimiento estamos
produciendo en él mientras le hablamos? Esto es lo que se pierden quienes no
establecen contacto visual mientras hablan: profesores, políticos, conferencistas,
vendedores, promotores, sacerdotes. También en la radio o en la televisión.
Quienes conducen un programa en vivo y en directo se apoyan con quienes están
en el estudio hablándoles para alimentarse de sus reacciones. De otra manera, si
estuviesen solos sin mirar ningún rostro, sentirían que le hablan al vacío o a un
agujero negro.

La mayoría de nosotros llevamos el rostro como una máscara que hemos ido
construyendo a lo largo de nuestras vidas y que es la suma de muchas máscaras,
siendo la actual aquella que nos permite sentirnos cómodos, mostrar a los demás
nuestra personalidad (personna, voz griega que significa máscara). La que usamos
para representar nuestro papel en el teatro de la vida.

La expresión “quítate la máscara” alude a dejarnos de ambigüedades y hablar con


franqueza. También a comportarnos de la manera más natural posible. Lo más
cerca de lo que somos en realidad y que ocultamos tras esa careta. Quitarnos la
máscara pasa por empezar a tomar la vida con más alegría. Por sonreír más y
tomar la vida menos en serio. Por recuperar nuestra niñez. Por hacer que asome
nuevamente ese rostro infantil al que no le preocupaba el que dirán sino únicamente
pasarla bien. Un poco de juego de cuando en vez es un buen antídoto contra esa
cara de palo que muchos llevamos encima y hasta fotografiada y a colores en
nuestro DNI.
El rostro y el espejo
Por Jaime Lértora Carrera

“Ayer tarde me he mirado en el espejo y he sentido por mi faz curiosidad”, dice el


vals y esta acción es, invariablemente, una comprobación que nos ayuda a irnos
acostumbrando a los cambios que el paso, y el peso, de los años van produciendo
en nuestro cuerpo y en especial en nuestro rostro.
Cuando nos miramos al espejo la imagen que éste nos devuelve es la expresión
producto de una serie de músculos controlados por la parte encargada de ello en
nuestro cerebro. Sobre esta acción no tenemos control, como si lo tenemos para
saber la posición exacta de nuestros dedos y poder, por ejemplo, entrecruzarlos sin
necesidad de verlos, porque sucede que los receptores sensoriales de la cara no
mandan la información suficiente al cerebro y éste, sin esos datos, no nos puede
indicar cuanto más o cuánto menos tenso está un músculo.

Por esta razón es que no estamos en condiciones de conocer con exactitud la


expresión de nuestra cara, salvo que caminemos con un espejo por delante. Sin
embargo, nuestro rostro, y lo que expresa, no está oculto para los demás. En efecto
la expresión de nuestras emociones se refleja principalmente en el rostro, “la cara
es el espejo del alma”, y por más que queramos ocultar este resultado expresivo
un observador un poco curioso se dará cuenta fácilmente de nuestro estado de
ánimo.

Esta comprobación obliga a tomar conciencia de lo mucho que podemos estar


comunicando sin proponérnoslo. Los jugadores de póquer llegan a tal dominio de
sus gestos que parecen estar hechos de piedra y seguro usted conoce a alguien al
que se le puede leer la vida con solo verlo.

Haríamos bien en comenzar a observar a la gente, tratar de entender sus estados


emocionales, mirar detenidamente los gestos y la expresión de sus rostros, esto
puede significar, con entrenamiento sostenido, no solo una ventaja en la
comunicación interpersonal sino además una toma de conciencia de nuestro propio
rostro y de su expresividad.

Recordemos que nuestras madres nos han observado cuando niños con tanta
atención y amoroso interés que, hasta hoy, ya de adultos, les es muy fácil mirarnos
a la cara y saber reconocer que algo nos pasa y por más que se los neguemos ellas
harán que se los contemos.

Si es cierto que el rostro es el espejo del alma, tratemos entonces de ser lo más
auténticamente expresivos, usando sin tapujos todos nuestros resortes expresivos
procurando ser cada vez más nosotros mismos, así nos miraremos con seguridad
en el espejo.
Presentaciones con ayudas visuales
Por Jaime Lértora Carrera

Cuando planeamos una presentación, ya sea a un grupo pequeño o uno grande, lo


que buscamos es que ésta sea exitosa y entonces nos preocupamos por usar lo
mejor y más actual entre las ayudas audio visuales. Muchas veces, sin embargo,
estas ayudas se convierten en tremendas enemigas de nuestro éxito.

Recuerde nada más la cantidad de presentaciones aburridas en las que el expositor


se ha dedicado a leer las diapositivas sin importarle quienes están en la sala.
Diapositivas además con muchísima información, letra chica, diferentes tipos de
letra y muchos colores. Esto resulta verdaderamente pesado, pero lo es más
cuando la presentación utiliza cuadros numéricos.

Recuerde las ayudas visuales son solo eso: ayudas. Ni ellas ni el software de moda
tienen la culpa de que usted canse al auditorio. Aquel que no tiene claro lo que
quiere comunicar será igual de aburrido y denso con o sin ayudas visuales. Así que
lo primero a tener en cuenta es saber que es lo que se quiere decir, cuanto se
quiere decir, a quien se lo va decir y cuánto tiempo se tiene para decirlo.

En el libro: "How to Run Better Business Meetings" (McGraw-Hill), se ofrecen las


siguientes sugerencias para optimizar el uso de las ayudas visuales
(transparencias, filminas, diapositivas, imágenes generadas por computadoras y
similares) en reuniones y presentaciones:

 Use una sola idea por cada ayuda visual.


 Use un máximo de seis a siete palabras por línea.
 Use un máximo de seis a siete líneas por ayuda visual.
 Si usa figuras o ilustraciones, no use más de una en cada ayuda visual.
 Use lenguaje simple y directo y las palabras más claras y cortas que
transmitan la idea. Sobre todo, evite la jerga técnica y la de la empresa.
 Use como máximo tres tipos o fuentes de letras, uno para los títulos, otro
para el texto y otro para lo demás.
 Utilice tamaños grandes y legibles de letras. Una buena regla es que los
títulos tengan por lo menos 10 centímetros cuando se proyectan en un salón
de reuniones normal y que el tamaño vaya aumentando a medida que el
salón sea más grande.
 No use más de tres tamaños diferentes de letras en cada ayuda visual. La
uniformidad facilita la lectura.
 Si es posible use colores en las ayudas, aun cuando éstas contengan solo
texto. Sin embargo, no use más de tres colores en cada una de ellas.

Añadiremos finalmente el mejor de los consejos para una presentación exitosa:


consiga ser usted mismo.
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

Álvarez Marañón, Gonzalo (2011). El arte de presentar. Barcelona: Gestión


2000, Grupo Planeta.

Arredondo, Lani (1995). Curso Mc Graw-Hill de presentaciones de negocios.


México D. F.: Mc Graw Hill.

Arredondo, Lani (1993). Cómo hacer presentaciones profesionales. México D.


F.: Mc Graw Hill.

Bradbury, Andrew (2000). Técnicas para presentaciones eficaces. Barcelona:


Gedisa.

De Asher, Spring (1998). Cómo hacer presentaciones exitosas. Madrid:


Prentice Hall.

De Vega, Alberto (2011). El arte de la presentación. Presentaciones Artesanas.

Duarte, Nancy (2012a). Resonancia. Cómo presentar historias visuales que


transformen a tu audiencia. Barcelona: Gestión 2000, Grupo Planeta.

Duarte, Nancy (2012b). HBR Guide to Persuasive Presentations. Boston,


Massachusetts: Harvard Business Review-Press.

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convincentes. Barcelona: Random House y Mondadori.

Few, Stephen (2014). Show Me the Numbers. Oakland, California: Analytics


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Garr, Reynolds (2008). Presentation Zen. Simple Ideas on Presentation Design
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Heath, Chip y Dan Heath (2007). Pegar y pegar. Madrid: Random House.

Isaacson, Walter (2011). Steve Jobs. Buenos Aires: Random House,


Mondadori.

Lértora, Jaime (2007). Habla. Guía para una comunicación exitosa. Lima:
Aguilar.

Lértora, Jaime (2017). Presenta, Presentaciones de Impacto. Lima: Aguilar.

Mandel, Steve (1993). Effective Presentation Skills. California: Crisp


Publications.

Nussbaumer, Cole (2017). Storytelling con datos. Madrid: Anaya

Urcola, Juan Luis (2003). Cómo hablar en público y realizar presentaciones


profesionales. Madrid: ESIC.

Weadock, Glenn (1997). Creaciones espectaculares con PowerPoint 97.


Madrid: Anaya Multimedia.

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