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La conversión no es un fin ni un acomodo: es una aventura.

La búsqueda de Nazaret es tan larga


sinuosa y difícil como lo fue para Ulises, la de Ítaca. Cada vez que la eterna inquietud humana ha
suscitado, respecto a la vida monástica, este doble movimiento de ingreso y salida, es porque la
alteración del mundo exige que la iglesia altere también sus formas de vida.

Teilhard de Chardin escribe: Lo que consideramos menos importante, quiero decir las expresiones
más espontáneas, las menos elaboradas de nuestro pensamiento pueden tener un valor inmenso.

Creo que el cristianismo no es un “fragmento de la vida”, si no la vida misma: ser cristiano y ser
hombre es la misma cosa. Las personas creen que ser cristiano es ser santo, y no.

Tengo una interpretación para el buen samaritano, esa parábola de Jesús acerca del amor hacia
los hombres:

El hombre pudo haber sido Jesús, yace casi muerto junto al camino.

El sacerdote no tiene tiempo, se debe apresurar, pues va a una reunión de teólogos en la cual se
tratarán temas importantes, por lo cual, no puede perder tiempo con ese vagabundo accidentado.

El levita tampoco tiene tiempo, pues lleva cinco minutos de retraso para su obligada media hora
de meditación. Si la pasa por alto, sentirá disgusto.

Y llega luego el pagano, el incrédulo, el desterrado, el comunista, y este sin la menor vacilación se
dirige lleno de compasión humana hacia Jesús cubierto de sangre. El evangelio del buen
samaritano es terrible para nosotros los creyentes. Ya que, el único que tiene compasión es un
samaritano, un expulsado, un hereje, un ateo, un humanista, y ese samaritano es HOMBRE.
Simplemente hombre, tal como ha sido creado en el amor por la mano de Dios. Y el sacerdote, el
levita, somos nosotros. No hombres, si no seres deformados por sistemas y manuales.

¿Quare abdormis Domine? ¿Porque duermes Señor? Los creyentes han orado en el sueño con sus
expresiones de amor sentimentales, pagadas de sí mismas, egoístas, individualistas. Sollozan y
claman para despertarlo. Y Dios se alegra por ese clamor de aquellos que lo llaman desesperados.
Jesús amo intensamente a los hombres, pero no a los fariseos, clericales de su época. Amo a los
hombres comunes y auténticos, aquellos que están llenos de vida, aquellos que renuevan su
pensamiento y no se quedan tranquilamente estancados en ideas viejas, aquellos que están en un
enorme e inabarcable movimiento en la senda de lo Infinito hacia la plenitud alcanzable de Dios.

[[[Dios nos prometió vida y vida en abundancia, pero para tener vida en abundancia debemos
VIVIR. El Sacerdote, el levita, se encierran en un concepto de santidad extrema y no VIVEN.
[El sacerdote muere, llega al cielo y se encuentra con Dios, Dios le dice: ¿qué hiciste por mí? El
sacerdote contesta: predique tu palabra, no escuche reggaetón, no fume, no tome, no me junte
con ateos, de hecho no tenía amigos, no tuve novia fui casto, porque no soy fornicario, no robé
nunc..y- interrumpe Dios, y le dice:¿viviste? El sacerdote dice: no,viví para ti, no peque y enumera
todo lo anterior. Y Dios se queda en silencio.

Amistad con el mundo es enemistad con Dios eso es cierto, pero el mundo NO es nuestro vecino,
no es nuestro compañero de trabajo, no es un ateo, no son los amigos no cristianos, no es bailar
cumbia con la abuelita para el 18, no es escuchar rock. Mundo es dejar que el sistema de creencias
nos lleve a segregar, despreciar y odiar al otro]]]

Dios es el eterno renovador. Todas las cosas crecen, mueren y renacen: estrellas, árboles, y
montañas. Faudra repenser toute la religion. (Tendremos que repensar toda la religión) Hasta el
hombre Dios, Jesús, debe ser despojado de los milagros. Solo así podremos ver al hombre, el lado
humano y sensible. Jesús, hijo de Dios que sacrifica su vida, muere por amor al hombre, todo lo
relativo a su mensaje está atado al tiempo, está adaptado y hecho comprensible para los sabios de
los primeros siglos, y ahora debe adaptarse a nuestro pensamiento actual.

La fé y la ciencia no se oponen la una a la otra, si no que se complementan. Por supuesto esto reza
para las verdaderas ciencias naturales y para los verdaderos creyentes que tienen una visión
profunda del creador y la creación.

Pienso que Dios, el primero en la trinidad no conocía el sufrimiento. Le faltaba algo a su


bienaventuranza, pero está carencia debe tener algo bueno. La segunda persona ha llevado el
sufrimiento humano. El sufrimiento escondido de un hombre, de un niño en abandono y soledad
total. Ese padecer no puede carecer de sentido. Dios sabe antes que nosotros, que el sufrimiento
de su hijo y de Dios mismo, podría restablecer un equilibrio. Cómo Dios no conocía el sufrimiento,
su hijo se hizo hombre.

Por ello me pregunto ¿que buscan Camus, Hume, Nietzsche, y Sartre desmintiendo “algo” que no
es sino la encarnación del amor?

Siempre pienso en el misterio de Dios, indescriptible, insondable, imposible de verbalizar, el


misterio infinito e impenetrable del poder sin fin del amor.

El pensar es trágico. Un impulso innato del hombre. Seguir siempre pensando no tiene principio ni
fin. Por ejemplo: ¿qué hacía Dios antes de crear el mundo? ¿Qué pensaba? No sabemos. Lo único
que nos puede librar de pensamientos desesperantes y sin respuestas es la fé. El amor. Dios es
amor. Sin fe no se alcanza la salvación y la vida se hace imposible de vivir. Todo carece de sentido.
Aunque debemos aceptar que algunas cosas no tienen respuesta como hablamos anteriormente.
Es lo que Sartre buscaba, una respuesta, pero en el amargo abandono de no poder creer; en el
desconocimiento de Cristo. Sartre se atreve a ir hasta los últimos límites. El gran deseo de todo
hombre es el de la perfección.
Yo defiendo la fórmula de las tres fuentes de fuerza:

1: Cristo: de quien proviene nuestro ser hombres y esto abarca todo: pensamiento, ciencia, fe,
arte y amor.

2: Evangelio: la palabra de Cristo, mucho de San Pablo; todo aquello aclaró por la exégesis bíblica.

3: amor: la fuerza creadora del amor; toda devoción sentimental debe ser negada y rechazada.

Dios le dice a un grupo de cristianos: “Os llamo para que rindáis cuentas. Yo os he dado la tierra,
continentes, océanos, montañas, árboles, con sus animales incomprensibles para vosotros ¿y que
habéis hecho de ella? Un mundo de odio. Les envié a mi hijo, el amor que no escatima ¿y que
habéis restituido de todo ello? ¿Qué significan esos millones de insectos, flores? Buda, Mahoma
¿de dónde vienen? ¿Hacia dónde van? ¿Hacía Dios? No logro comprenderlo. Para mí el único
punto seguro es Jesucristo, el misterio encarnado del amor.

Estoy experimentando una fuerte crisis de fe no la fe misma: yo creo y sé que Dios es amor. Pero
la crisis se ha originado a partir de la forma. Es decir, la imagen de Dios, la que tenemos en
especial los cristianos. ¿No es demasiado semejante a la del déspota asiático ante el cual todo el
mundo debe arrodillarse, que exige que se le halague y se le adore y de cuyos caprichos nunca
está seguro? Recordémonos de los girasoles, se inclinan hacia el sol, pero si están muy inclinados
significan que están muertos. Dios sirve a los hombres, pero no es sirviente de hombres. Dios es
nuestro padre y Cristo nuestro hermano. La fé, y la religión deben ser un DIÁLOGO en el amor, no
un monólogo. Todas las circunstancias accesorias de la iglesia: el ritual, la ceremonia, etc, me
parecen triviales. Tengo profundo respeto ante todo lo que la santa iglesia considere esencial,
pero a mi parecer son triviales. Sin mayor importancia para la vida del creyente, excepto el
bautismo. Solo puedo pensar y experimentar el cristianismo en la amplitud del conocimiento de la
fé, conocimiento de Dios, y experiencia del amor de Dios. Una forma de vivir. Todo lo demás me
parece un cristianismo estrecho, cerrado, y fundamentalista.

En estos momentos estoy viviendo procesos difíciles. Me arredro ante la noche silenciosa y luego
puedo decir: maravilloso silencio bienhechor que está en mí y rodea. He vivido una intensidad
inusitada, valles, montañas, las más altas y los abismos más hondos. He experimentado el silencio
deslizarse de la vida: el acallarse del cuerpo. Y luego revivo desde los abismos más oscuros hacia la
cima de la Luz. Vivir es morir. Fenecer. La muerte es viva vida.

Los hombres son demasiado mezquinos, de espíritu y corazón. Cada vez me siento más solo.
Puedo vivir, sencillamente vivir, con algunas personas poseedores de corazones y espíritus
amplios.

Recuerdo cuando Pierre de Chardin se dirigió por primera vez a los puentes de parís y vio la
espantosa miseria y bestializacion de los clochards. Al salir rompió en llantos. Mi corazón piensa:
esas lágrimas de un hombre destrozado por la miseria de su prójimo tienen más valor que todas
las horas de contemplación de un monje.
Sartre en cierto sentido, cuando escribe, se deshace a causa del sufrimiento de los demás, es un
poeta en Cristo, camina a su lado y con Él, mucho más que los religiosos cuyo oficio y vocación es
Dios. Dar la vida por los hombres; no conocer uno mismo el dolor, pero padecerlo por los demás,
por amor a ellos. Este amor es la sangre de Cristo.

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Soy ciego Jesús, más que los demás, soy hijo de la Luz, porque vivimos en la noche de tu aparente
abandono. Vivimos plenamente, el sufrimiento de vernos arrojados fuera de la ciudad de los
hombres. Soy la gota de tu sangre, sangre que enceguese tus ojos, soy tu grito de angustia en
Getsemani, soy tus lágrimas. Vivo en esta hora prolongada que lleva en su entraña la aurora de la
Luz. Tú Luz que ilumina desde el interior, nuestros ojos ciegos. Gracias a ti podemos ver mejor por
el oído y el tacto, vemos íntimamente las cosas inexpresables e invisibles, vemos la profundidad de
los silencios que no ven y no reconocen quienes tienen los ojos abiertos. Al que está al lado de
ellos como los discípulos de Emaús. Jesús estás en medio de nosotros, estás aquí, no necesitamos
verte. Sabemos que eres hombre Dios, ilumina las tinieblas en las noches oscuras del alma con la
Luz que es tu gozo, amén.

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Solo conozco una palabra que reúne en si el poder y la fuerza, no para suavizar el dolor o
endulzarlo, si no para elevarlo, profundizarlo hasta convertirlo en un nuevo valor vital. Esa palabra
es el AMOR. El amor al que me refiero no es un sentimentalismo dulzón, una limonada desabrida,
si no una fuerza dolorosa que penetra toda la personalidad y da un nuevo contenido y una nueva
forma a todas las cosas de la vida cotidiana y al dolor de todos los días. Por ese amor, el amargo
sufrimiento, el dolor insoportable, se transforman en un enriquecimiento de nuestra propia vida.
En ese amor no vive solamente el sufrimiento, sino también la voluntad de envolver a esa criatura
con el amor de vuestros ojos, con vuestro gesto de auxilio, con palabras suaves, cargadas de
vuestro propio dolor, de verdadera compasión.

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Es curioso que no pueda hablar con nadie de las cosas profundas de la vida. Estoy ansioso de
informarme mejor respecto a lo que ocurre en China. ¿Existe un cristianismo chino? Si la iglesia no
cambia está condenada a muerte. Debe renovarse, ser revista y restaurada.

En Estados Unidos existe un gran movimiento de todas las iglesias en busca de un camino que
conduzca a La Paz en Vietnam. Ayudaron muchas iglesias, solo estuvieron ausentes 230 obispos.
Incomprensible. Afirmar que aman a Dios sin poner en juego la vida para hacer la tierra más
habitable es una gran mentira. Los cristianos y la iglesia han olvidado el exterior, están vueltas
hacia adentros, en sus problemas personales con hermanos, pelearse puestos, quien es más santo
entre tantas más. De allí la caída y decadencia del casi llamado cristianismo. Debemos tener
resistencia del así llamado cristianismo convencional.
El cristianismo es pensar en el otro, y esto no es corriente.

Las personas revolucionarias, que luchan por ideales normalmente suelen tener elevados ideales
respecto al amor, la amistad. Son abstemios, vegetarianos, por ejemplo. Si nos damos cuenta es lo
más cercano a lo que busca el cristianismo, sin embargo, conocí muchos jóvenes cristianos que
eran verdaderos libertinos, gustadores de fiestas, muchachos que corrían detrás de las prostitutas.

Para mi existen dos ateísmos, el positivo y el negativo. El positivo es una búsqueda desesperada y
lacerante de una respuesta al porque, al terrible porque de la vida, al dolor humano, al arte, la
belleza. Si no se sigue buscando apasionadamente el ateísmo es una actitud vital falsa, literatura
de tragedia fingida. Por eso si escucho a un ateo no le tengo mucha confianza. Una actitud vital
trágica, incrédula más “impresionante” pero no es así. Si el ateísmo no es una fase de transición,
sino una posición definitiva, es ponerse límites, es llegar a una casa vacía y en ves de conocer
otras, se instala para siempre y eso es negativismo puro. El verdadero ateísmo desemboca en lo
humano. En realidad, el ateísmo debería carecer de amor. Y si un ateo ama, entonces debe
proseguir y profundizar hasta el cimiento del misterio.

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Lo que me sorprende mucho es la falta de una comprensión inteligente por otras personas. A
veces la verdadera inteligencia está ausente, de un modo alarmante en esta época. La inteligencia
es un compendio de escuchar, en la inteligencia descansa la vida consciente del amor cristiano. El
diletantismo domina por todas partes. De allí el arrobamiento que causa la encarnación del amor
inteligente. Y el deseo íntimo de vivir para siempre con este amor. El hombre es realista, entonces
quiere comer y beber ese amor, vivirlo de manera palpable. Eso es la santa Cena, por ejemplo.

En Roma siguen teniendo miedo a la teoría de la evolución. No saben qué hacer con el problema
del mal, afirman que la humanidad se originó en dos personas, llamémoslas simplemente Adán y
Eva. No comprenden evidentemente que deben pensar de una manera absolutamente diferente y
que deben reflexionar acerca del profundo y sencillo sentido del mensaje de Dios. Buscar detrás
del significado de las palabras: creación, milagro, virginidad etc. Deben ver la duda he
interrogantes de los ateos, ver la otra posición para arreglar la misma suya. Los teólogos,
pensadores y filósofos se refieren a las criaturas con una especie de desprecio y rechazo cuando, al
contrario, las criaturas son la obra maestra del poder creador de Dios. La naturaleza representa la
divinidad de Dios, el mar, los animales, los árboles, todo aquello donde hay vida, por eso Cristo
dijo: yo soy la vida, no dijo yo soy la teología.

El re descubrimiento de la persona por medio de la psicología, lleva a la vida cristiana a algo


nuevo.

Me han leído un interesante libro acerca de la materia y el espíritu: bioquímica. Me parece curioso
cómo se puede cambiar el inconsciente humano por medio de determinados procesos: Hierbas,
drogas, etc. Los Ismaelitas conocían un procedimiento para transformar a los hombres en
esclavos, dándoles de beber un determinado veneno. El consciente debe estar constituido, pues,
por un órgano corporal muy Perfecto ubicado en el cerebro.
Lo misterioso es que, si se puede cambiar el consciente, este debe tener una existencia propia,
que en cierto sentido es independiente de las circunstancias bio-corporales del metabolismo. Esto
ha sido muy poco estudiado. El cuerpo humano es un misterio de fuerza nuclear. Y sobre este
misterio de Máximo movimiento interno de átomos y moléculas se cierne el aún más misterioso
consciente del hombre: el querer saber más, la noción de sentirse finito. El hombre mira con sus
ojos, esos maravillosos espejos reflectores que envían la imagen vista al consciente, el que así
pensará, disfrutará, y recordará. Es un milagro, pues el mirar simplemente, el silencio y La Paz
estival, las copas de árboles insta el azul del cielo es una experiencia con Dios.

Se debe vivir en la mayor intensidad posible el entusiasmo. Un hombre debe vivir continuamente
en asombro; también a causa de sí mismo. El hombre pone en movimiento lo inerte, crea
máquinas, aviones, por medio del asombro.

He aquí yace muerto un viejo hermano. Ahora yace inmóvil, con sus hermosos zapatos en sus
quietos pies. Se han rezado treinta misas por él; se han leído salmos. En la noche del jueves se
hará el oficio de difuntos, en lugar de celebración de San Pablo y san Pedro. No entiendo nada de
esto. Me parece una especie de religión idólatra primitiva. Todo ese ceremonial eterno me
recuerda al dominio de un tirano sin amor a quien es necesario complacer y me pregunto además
si los cristianos creen aún todo esto…yo me atengo al Evangelio. ¡La duda y la crítica
constructiva! Fortalecen y profundizan la fé misma. Esa experiencia incomprensible de todo el
hombre.

Quisiera morir en el oscuro olvido, lejos de nuestra burguesa Europa, pagada de su misma. Cuando
mi cuerpo ya no respire ni vea, ni piense, ni viva, me gustaría que arda en las llamas crepitantes al
aire libre, con preferencia a que tenga que pudrirme dentro de un ataúd en una sepultura.

Es terrible y desconcertante que el cristianismo de Cristo, del evangelio, está totalmente


descristianizado por los mismos cristianos. La liturgia ya no corresponde a L’expérience vécue. (La
experiencia vivida). Las preguntas acerca el nacimiento virginal, la divinidad de Cristo proviene del
saber. La crisis debe ser una catarsis. Cristo coloca al hombre por sobre el sábado. No comprendo
nada de la liturgia, Cuando Cristo mismo dijo que era pagano al rezar con demasiadas palabras.
Todo debe retornar a la sencillez. ¿Cómo cree que fuese su Jesús regresa a la tierra y participa en
una reunión? Llena de teles, estadios con miles de personas, músicos de lujo, luces, micrófonos,
¡no entendería nada! Si Cristo volviese con su auténtico cristianismo sería crucificado esta vez por
los mismos cristianos. El hombre vive según la medida y la magnitud del amor. Esto es el centro
del cristianismo. Todo lo demás es accesorio. Si todas las demás cosas circunstánciales son buenas,
pueden fecundar el núcleo de la religión, el arte, la música, canto, etc.

Le Dialogue avec le visible (el diálogo con lo visible) es algo necesario.

Hacer arte, cualquier tipo de arte, es un acercamiento a Dios, más profundo que cualquier
pensamiento o filosofía abstracta. El arte, la música es análoga a la contemplación, es contemplar
la belleza, ¿qué hace el artista sino eso? Además, le da forma a su contemplación al igual que Dios.
La contemplación sola no es suficiente.
Los padres de la iglesia, Clemente de lAlejandría, Tertuliano, San Agustín, Santo Tomas,
impulsaban a los cristianos a leer literatura debían estar enterados de cómo pensaban y sentían
los no cristianos. Cristo mismo contaba cuentos magníficos. Era un poeta popular.

El vacío podrido de la vida se expresa en las reuniones en las reuniones de la juventud. La


dificultad de los jóvenes es que no saben lo que quieren, como nacen criados algunos en la iglesia
reciben respuestas de sus pastores o líderes, pero no investigan por su propia cuenta por ende no
Despiertan eso apagado dentro de ellos, el querer saber etc, por eso deben redescubrir el
cristianismo. A los jóvenes les falta autodisciplina, carecen de disciplina en los estudios, desean
tener todo inmediatamente, y tiene ideales de justicia y anti burguesía. Lo lastimoso es que
cuando entran a la universidad pierden el equilibrio.

Nova facio omnia (hago nueva todas las cosas) ¿ya no se nos permite pensar a nosotros los
hombres? Estamos igual que los hombres de la Edad Media para el tiempo de Tomas, llenos de
dogmas, sin pensar, todo estimulado y formado. Cuando sepamos más acerca de las ciencias
naturales, filosofía, ciencia, cambiara nuestra visión del mundo, de los hombres, de Dios y
sobretodo el sentido de nuestra fé. Toda toma proporciones mayores. Las formas, las apariencias
cambian. Ya no construimos catedrales góticas. No vivimos en un museo de antigüedades, no nos
hacemos imágenes como los egipcios. Admiramos el pasado, pero no nos instalamos en él.

Algunos cristianos sienten la idea autosuficiente de que ellos han sido “salvados” y abrigan la
convicción de que quienes no actúan como ellos, se irán derecho al infierno. Pero Cristo no se hizo
hombre para servir a una determinada fracción o partido. A muchos cristianos les falta la
sensibilidad para integrar lo humano a su fe. Cristo vino a redimir a otros hombres, a mujeres, no
a juzgarlos ni acusarlos. Es absolutamente necesario que los religiosos fanaticos experimenten la
verdadera vida humana, aprender a relacionarse con toda clase de gente, en especial lo popular:
chiflados, prostitutas, rufianes, curados, juventud perdida, vagabundos, criminales, etc, Tal
como Cristo vivió y convivió con esos rechazados. Los grandes líderes espirituales y pastores viven
llenos de opulencia, amparados en su prepotencia, en su poder. Pero si no han experimentado lo
que experimenta el pueblo, no podrán ser jamás cristianos conscientes, son y seguirán siendo
ciegos como los peregrinos de Emaús. Por eso Cristo era tan certero en sus parábolas y su
mensaje. Era popular, sabía que la gente de su tiempo no eran ricos, no sabían de filosofía, ni
metafísica, por ello empleaba enseñanzas simples a través de parábolas que hasta un niño
entendía. Pero Jesús vivió eso, estaba con ellos, los conocía, por ello podía ser certero en su
mensaje. Lo mismo que dijo el ministro de Salud: Chile tiene un buen sistema de salud. ¿Usted
cree que él se ha atendido en hospital público donde se deben esperar horas para que te den el
medicamento? ¡Jamás! Por eso el pueblo lo detesta, y lo mismo pasa con los lideres. Para muchos
el cristianismo es seguridad, resguardo, todo bueno y lindo, abundancia etc. Pero la verdad no es
así. Los antiguos sacerdotes salían a trabajar, a ejercer un oficio, ganarse su pan, pero sobre todo
vivir entre los hombres. ¡Vivían! Ahora las autoridades episcopales viven en su seguridad hasta el
último día de su vida. ¡Las autoridades deben ser humanos! Y para serlo deben conocerse a sí
mismos.
Una vez un monje dijo: “de aquí a diez años habrán desaparecido los conventos contemplativos,
porque día a día se comprenderá más y mejor la necesidad de buscar el mezclarse con los
hombres y vivir en el corazón de las MASAS compartiendo sus PREOCUPACIONES, sufrimientos y
esperanzas. Unos amigos cristianos me decían que no separan la actividad de la contemplación a
Dios. Están entre los hombres y a veces se aíslan como Cristo lo hizo. Eso es una verdadera vida
religiosa. Es ser cristianos en esta época. Debemos regresar al evangelio y al tiempo de los
apóstoles, quiero decir, transfigurarlos para nuestra época. Jesús es el camino hacia la vida, no
hacia la detención estática hacia la muerte. ¿Porque a veces consideramos la vida religiosa más
elevada que las demás artes? Ahí es cuando se comienza a hacer la jerarquía. En la Trinidad no hay
plusvalías. También se habla de los estados, cuando el cristianismo es humano, se trata de
personas no de estados. La idea de la vida monástica es interesante.

1: debemos volver a una vida evangélica, en un marco de experiencia existencial en medio de


nuestro mundo moderno.

2: La vida monástica actual está basada en una imagen del mundo y de Dios que pertenecen a la
antigüedad. El marco vital corresponde a patrones culturales estáticos cuyos movimientos ya han
pasado. Es decir, significa que yo vivo y pienso como si estuviese en el año 1967. Por ende no
encajo con lo actual. Debemos despojar de sus vestiduras históricas históricas este evangelio que
es el núcleo y la base de nuestra vida. Exige un cambio total de nuestra posición vital.

3: La seguridad de la vida monástica es siempre protegida por la comunidad.

4: he visto a muchos jóvenes qué pasan buscando una vida monástica en nuestra época.
Evidentemente no la encuentran aquí en la ciudad.

Es el hombre mismo quien debe llegar a adoptar una posición absolutamente distinta frente a su
propia existencia, en una toma de conciencia cada vez mayor de lo que significa la vida y el ser
hombre. Debemos aprender primero a vivir nuevamente.

5: ¿no es necesario entonces tratar de juntar coraje y buscar una forma de vida totalmente
distinta? No partiendo del viejo patrón vital, si no tratando primero de ser hombres que estén
absolutamente en esta época. Para así llegar al hombre actual, técnicos, estudiosos, artistas no
cristianos.

6: ni la liturgia, ni la iglesia, pueden testimoniar nuestras convicciones, ¿acaso no hay que luchar
para experimentar el evangelio en la praxis?

Creo firmemente en el poder que tienen sobre el corazón de Dios y sobre el corazón de los
hombres de almas contemplativas que viven con simplicidad y hasta el cabo el misterio de la Cruz

Tout ce qui arrive est adorable (cuando acontece es adorable)

Ayer me senté en mi escritorio lleno de agradecimiento por la vida. Esa contemplación, esa certeza
de saber que Cristo está en mi corazón y en mi espíritu que apunta hacia todas direcciones. Esa
hora nocturna es para mi de una inconmensurable riqueza de la vida. La noche se hace
trasparente. No existen problemas. Soy feliz a esta hora. Buscar la luz de Dios a través de la noche
de sus misterios. Para ello es necesario el silencio. Me pregunto ¿que extraña la teología sin el
amor por los hombres? El corazón de Jesús ardía por amor a los hombres. Lo único realmente
valedero de la vida monástica es el ser ermitaño es estar solo como cristiano de pura sangre en el
desierto del mundo de esta época, es decir, entre hombres que no saben qué hacer con su vida,
con su existencia.

Puedo hablar mejor con la pared antes que con un clérigo. Estos no piensan,viven rumiando un
sistema de pensamientos que ya no posee ninguna fuerza. Teilhard decía: “mon milieu naturel est
le milieu laic” (mi medio natural es el medio laico) hacia allí debemos regresar! Pienso lo que
pensaba bonhoffer: ¿cómo puede ser Cristo el Señor de la gente sin religión? Si la religión es solo
un ropaje del cristianismo y ese ropaje ha variado por mucho tiempo ¿que es un cristiano sin
religión entonces? ¿Cuál puede ser el significado de una iglesia, de una congregación, de la
predicación, en un mundo sin religión? ¿Cómo somos iglesia, congregados desde el mundo, sin
considerarnos a nosotros mismos privilegiados desde un punto de vista religioso, si no más bien
viéndonos como parte íntegrante del mundo? Cristo no es un objeto de la religión es realmente el
señor del mundo.

Yo digo a menudo: ayúdame a creer. Creer que la muérete es una transición es una entrada a la
realidad. El sol brilla. Esta es la certeza, la realidad. Sin fe en la inmortalidad del alma toda la
creación es absurdo.

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