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La novela Tengo miedo torero de Pedro Lemebel en sus aspectos de fracaso como signo

de identidad

Liliana Rosa Díaz Chacón

Introducción

La novela de Pedro Lemebel Tengo miedo torero es una novela que opera desde la memoria
refiriendo como diría José Hernández en el Martín Fierro“ lo malo”1 de la dictadura de
Pinochet. Describe efectos desvastadores del gobierno sobre los hombres trabajadores y la
consecuencia es que hombres muy jóvenes, que vivieron el golpe de Estado siendo niños se
aúnen en una organización armada, el Frente Patriótico Manuel Rodríguez2 , comiencen a
planificar el asesinato del dictador.

El narrador plantea la historia desde la perspectiva de un homosexual enamorado de uno de


los jóvenes rebeldes y la chilenidad ( identidad chilena) se plantea en este trabajo como una
combinatoria de normas contrapuestas que han motivado la pregunta sobre si una de las
características de la construcción identitaria chilena es el fracaso que se manifestaría en dos
aspectos principales.

En primer lugar, el fracaso de la promesa de la nación chilena que afirma justicia e igualdad
para todos y que ha sido manchada por la injusticia, la opresión, la violencia, el prejuicio y el
privilegio de una minoría, en la dictadura. En segundo lugar, la visión que podríamos
denominar fundacional basada ( por ejemplo en La Araucana3 de Alonso de Ercilla) sobre
que los chilenos como una raza viril y vencedora se muestra ininteligible en la novela tanto
desde el punto de vista del protagonista homosexual como desde el punto de vista
homofóbico del dictador Augusto.

Tema

En la novela Tengo miedo torero, el protagonista es un huacho, huérfano de madre que ha


sido violado por el padre en la niñez y esta circunstancia produce a este homosexual-la loca-
que en la novela se llama La Loca del Frente. La loca abandona su hogar porque su padre
quiere obligarlo a cumplir el servicio militar para corregirle la homosexualidad . Desde muy
1
La décima de José Hernández
2
Frente Patriótico Manuel Rodríguez
3
La Araucana

1
temprano se prostituye, se alcoholiza y su amante lo explota y abusa de él. Esto cambia
cuando lo ampara otra loca apodada La Rana que le enseña un oficio pero que termina
echándolo a golpes de su casa, porque las clientes ricachonas escogían los trabajos de La
Loca del Frente.

La Rana se había parado como una tinaja agresiva con los puños en las caderas.
Me cagaste haciéndote la mosquita muerta, maricón culiao. Te recogí, te dí de
comer, te limpié la mierda, te enseñé todo lo que sabía y me pagai así,
conchetumadre. Nadie te obligó le contestó en un susurro el coliza, al tiempo
que la Rana se le vino encima en una tonelada de puñetazos y patadas que la
tiraron al suelo rodando enredada entre las telas que no la dejaban ver, que le
impedían pararse, que la enrollaban sin poder defenderse de ese elefante furioso
que la agarró del pelo, porque entonces tenía pelo, y a punta de chuleta en el
hocico la sacó por la puerta hasta la calle. Y allí, después de aforrarle dos
combos de yapa, la escupió diciéndole; te fuiste de aquí, y agradece que no te
mato, maricón con olor a caca.( 74)
Téngase en cuenta que el rescate de La Loca del Frente se produce porque su economía
mejora mediante su trabajo de bordar manteles y sábanas que le encarga un grupo de mujeres
de militares de alto rango. La pobreza por tanto es una determinante de la historia, la pobreza
conduce a hacer miles de locuras para sobevivir.

En la novela, La Loca del Frente conoce en el almacén del barrio a un jovencito de nombre
Carlos que le pide prestada su casa para estudiar con otros amigos y con él se inician para La
Loca del Frente, muchas horas de trasnoche. Varios jóvenes se reúnen largamente en su casa
y mandan a Carlos, el joven del contacto, a que entretenga a la loca que está tremendamente
excitada con la presencia masculina. Se fascina con sus ojos y su trato pero pronto se da
cuenta de que el joven no se interesa en ella y comienza a sentirse dejada de lado.

Creía que ella era una loca tonta, una bodega para guardar cajas y paquetes
misteriosos?Qué se creía el chiquillo de mierda que ella no sa daba cuenta? Qué
tanta reunión de barbones en su casa? Qué tanto estudio? Mira tú, ah? Que se
hacía la lesa, era nada más que por él.Que si aguantaba tanta chiva de libros en
esos cajones, era por hacerle un favor al lindo[…] Qué se creía el cabro güevón
para tratarla así?Creía que porque era universitario, y buenmozo, y joven, y
tenía esos ojos tan…Solamente por él se hacía la señorita, porque la intimidaba
con esos ojos amables, la achunchaba con su cortesía de chiquillo educado. Y si
no fuera por eso, si no fuera porque lo quería tanto, le salía la rota y mandaba
todo a la chucha.(37)

Como se ha dicho, la agencia de Carlos es la rebeldía y su plan concreto es averiguar por


donde baja el dictador, desde su casa de campo en la cordillera, a Santiago, la capital, y con
esta información trazar un plan para matarlo en la cuesta de Las Achupallas.
Para ello, se va al campo en un picnic con La Loca que se arma de sus instrumentos de
seducción femenina para encantarlo aunque se enfrenta a la circunstancia de lo que ella
considera su falta de atractivo que se hace más palpable a medida de que pasan los años:

2
Un aureolado azogue moho bordeaba su reflejo cuarentón en el cristal y la
resaca de los años se había aposentado en charcas acuosas bajo los ojos. La
nariz, nunca respingada, pero alguna vez recta, había sucumbido a la gravedad
carnosa de la vejez. Pero, la boca que antaño abultaba con rouge mora su beso
travesti, todavía era capaz de atraer un mamón con el mimo labial de su
humedad perlescente[…]Con eso me basta, se conformó altanera entornando
los párpados con un aleteo de pestañas mochas. ( 84-85)

Antes del atentado la la Loca del Frente cree que ya “se dan las condiciones” para seducir al
muchacho con una botella de pisco y una fiesta de cumpleaños en que los únicos adultos son
ellos dos y el resto son los niños del vecindario. Los niños desde la perspectiva de la loca son
incomodidades necesarias para su estrategia. Cita de los niños.
La loca sueña con que practica una felación al joven y sin embargo el narrador se detiene y
detalla la descripción del acto en una perspectiva que contradice el sueño y pareciera que el
acto concreto se ha llevado a cabo.
Carlos, tan borracho y dormido, nunca se va a enterar de su mejor regalo de
cumpleaños[…]prefirió no saber, no tener la certeza real que esa mamada había
sido cierta, Y con esa dulce duda equilibrando su cuerpo de grulla tembleque,
sin hacer el menor ruido, salió de la pieza y se fue a acostar.(101)

La tarde del atentado al dictador, la loca se marcha a un cine 3 X , consigue un jovencito-un


cafiche- para tener sexo en el cine pero deja de pensar en esto para obsesionarse con que a
Carlos lo pueden matar.
Lo veía o lo imaginaba saltando las piedras, rodar la pendiente y volver a
pararse disparando..Un grito ahogado se escapó de su garganta: Cuidado-
Carlos-que-te-matan. (154)

Carlos y los demás jóvenes rebeldes fracasan en el atentado, el dictador se aterroriza y pierde
el control de sus esfínteres , su esposa que siempre lo critica le apunta que los milicos no
sirven para nada y finalmente los jóvenes rebeldes se comunican con la Loca del Frente a
través de un personaje femenino, Laura, pidiéndole que salga del país.
Laura es una joven rebelde hermosa que hace sentir a La Loca del Frente totalmente molesta
y celosa.
Esto es una expresión melancólica de lo que desea la Loca por su imposibilidad de
metamorfosis en una jovencita.

Con esa minifalda apretada y esos globos de tetas que se le arrancaban por el
escotazo, y ese largo pelo sedoso que se alisaba sacándole pica a sus tres

3
mechas de vieja calva. Mire qué compañera de universidad, las chiquillas
estudiantes no son así[…]tan provocativas[…]tan lindas..musitó en un hilo de
voz, mirándose al espejo del baño que le devolvía su triste máscara de luna
añeja.(84)

La Loca por su condición de homosexual pobre no tiene perspectiva de salvarse, la novela


explicita cómo la sociedad chilena trata violentamente a sus pobres. En cambio,Carlos es un
estudiante con ciertos recursos y además está protegido por su organización.
Carlos se va a ir a Cuba y la Loca se queda en el país sin dinero ni protección, pese a la
intervención de Laura.

La perspectiva del narrador es que a pesar de que ambos, la Loca y Carlos comenzaron a
tenerse un gran cariño, la falta de la relación sexual entre ambos es señalada como un
fracaso.
En el plano de la justicia social buscada, el atentado al dictador es parte de la protesta social
que más adelante llevará concretamente a una apertura política sin la muerte del dictador lo
que forma parte de la historia reciente de Chile pero la novela termina en la separación de
los protagonistas y en la pervivencia de la dictadura.
La utopía del cambio social y del cambio en la sexualidad de Carlos es expresada
metafóricamente en un mantel que borda la loca a lo largo de la novela, este mantel cubierto
de pajaritos y angelitos es demasiado valioso para entregarlo a la mujer de un general.
Ella ha bordado el mantel para la señora Catita, esposa de un general quien lo va a ser usar
para una cena de celebración al dictador. La Loca del Frente no se lo entrega sino que huye
con el mantel ante el temor de que sea mancillado por las manos criminales de los
compinches del dictador.
Cita

La Loca del Frente no soporta la idea de esa gente asesina comiendo sobre un mantel que ella
ha bordado y que ha usado amorosamente en un picnic con Carlos, en su cumpleaños y
también en su último encuentro , la Loca del Frente deja el mantel abandonado en la playa
y con él deja su sueño de amor en que tanto ha trabajado.
Los versos de la canción Mantelito blanco que cierran la novela apuntan a que ninguno logró
sus objetivos y que fueron solamente, como dice la canción en el texto: cabecitas locas que
quieren volar.
El cancionero popular respalda los procesos de identificación para hacerlos más fuertes.

4
El título de la novela lo denota en la repetición de los versos:

Tengo miedo torero tengo miedo

de que en la tarde tu risa flote4

que refieren que quien canta teme que el torero muera en la faena de esa tarde.

(El título de la novela es un verso de un cuplé que Pedro Lemebel ha dicho que cantaba Sarita
Montiel en realidad es interpretado por Carmen Sevilla.)

Sobre el Amor.

Normas sociales son también las normas que rigen al género en representaciones y lenguaje
y se conectan con el poder permitiendo comprender y dar sentido a eventos y situaciones.
5
Las normas son productivas. En la novela Tengo miedo torero ( 2001) el narrador toma a
veces el punto de vista de ella, de La Loca ,otras veces el punto de vista del joven rebelde y a
veces critica a la loca, despiadadamente. También el narrador piensa los pensamientos del
dictador y de su esposa. Es interesante para este trabajo mostrar cómo el narrador considera
el fracaso del amor de La Loca del Frente por Carlos.

Qué es una loca?


En la novela se dice que es un personaje afeminado que trabaja bordando manteles y
que borda porque está demasiado vieja y ya no puede hacer la calle.
Este personaje que a veces es ella y a veces es él, tiene una sexualidad, un sexo y un género
que es controvertido en la novela. Es un hombre que a veces se viste con ropas de mujer y
vive su deseo homosexual en la prostitución y es duramente estigmatizado por este cross-
over. A veces es simplemente un hombre calvo y sin dientes pero lo que más alumbra su vida
es su capacidad de amar. Así meditando mientras mira hacia la calle por donde Carlos se fue,
piensa.
4
Nota de la canción

5
Nota de las tres chicas Esta formalización dice algo sobre cómo las normas son
productivas y su efecto en colectivos y en individuos. Las normas gobiernan el quehacer
en el sentido de que definen qué hacer, sentir y pensar y principalmente, hacen la vida
inteligible. Las normas cambian y además pueden ser inestables, varias normas
contradictorias operan simultáneamente y no se puede predecir cómo van a integrarse
en cada momento o coyuntura.Las normas en tanto sociales, se reiteran y producen en
diferentes organizaciones e instituciones de las que se considera la escuela y la familia
como inicio pero también en sindicatos, clubes, iglesias. Estado y leyes son efectos de
las normas y no lo contrario.

5
Tantas cosas que había hecho por Carlitos, y era capaz de muchas otras, nada
más que por su deliciosa compañía[…]cada vez que Carlos se perdía, un
abismo insondable quebraba ese paisaje . Volviendo a pensarlo tan joven y ella
tan vieja, tan hermoso y ella tan despelucada por los años. Ese hombrecito tan
sutilmente masculino, y ella enferma de colipata, tan marilaucha que hasta el
aire que la circundaba olía a fermento mariposón. Y qué le iba a hacer? si la
tenía moribunda como un papel de seda marchito por la humedad de su aliento
Y qué le iba a hacer?, si en su vida siempre alumbró lo prohibido, en el
retangueo amordazado de imposibles. (119)

Cuál es su fracaso? Fracasa el amor desde el punto de vista de la norma que considera
superior el amor heterosexual. La mirada que juzga desde la subjetividad dominante e
interpreta a las locas con una perspectiva homofóbica sugiriendo que ellas reafirman el
esencialismo del sistema binario de género. Desde luego las locas son víctimas de este
sistema y las concebimos como compartiendo el género femenino, resultado de ese mismo
sistema de normas.
Walter Benjamín dice que los relatos de civilización crean barbarie, decimos acá que la
normativa heterosexual crea la loca.
Tanto la sexualidad como el género son definidos culturalmente: la sexualidad no se reduce a
los genitales en los cuerpos desnudos que cuando quedan expuestos muestran una diferencia
entre el pene y la vagina6.
El sexo es experimentado culturalmente y en este sentido es que las locas, nombre entre
muchos nombres, asumen el género femenino buscando semejanza con los atributos
externos de las mujeres que son atractivos para los hombres: trasero, senos, modales, ropas
cosméticos, perfumes, decorados. Lo femenino está en este desarrollo externo de cualidades
seductoras que fracasan en la novela cuando la seducción de Carlos no conduce al amor
romántico deseado.
Porqué no siento la caricia de su amor rebalsando este momento?
No culpe al amor, amiga princesa, y deme un trago más para compartir su
decepción.Ella sonrió articulando en sus labios una mueca burlona. No alcanza
a ser decepción, querido amigo. Nada más que darse cuenta que una loca tonta
de amor siempre está dispuesta a ser engañada[…]utilizada. Y dejó que su voz
descendiera por una escalera de palabras y en el último decir su voz se quebró
tambaleante. Cuando se juega al amor, siempre existe el riesgo de equivocarse,
siguió recitando como sonámbula, sobre todo cuando hay muchos que no saben
jugar, y finalizó la frase apuntando a Carlos con una mirada acusadora. (188)

6
Donald Kulick

6
El deseo de la loca se dirige a un hombre masculino que confirma su perspectiva
heterosexual del sexo y en ese marco se desarrolla su coherencia femenina, si el hombre
abandona esa forma de masculinidad y se interesa por ser penetrado sexualmente, el modelo
falla y la loca paradojalmente critica la manifestación.
Desde la subjetividad de la loca , compartir la homosexualidad se experimenta como fracaso.

[…]esas locas cabeza de papa que iban a la disco. Porque de todas no se hace
una,todas son iguales y viven pendientes del corte de pelo, del cinturón y de la
polerita que se van a poner el sábado para ir a zangolotearse a la disco, donde se
manosean y atracan entre ellas como los gays de Estados Unidos, porque esas
tontas no saben lo que es un hombre, nunca han tenido un macho con olor a
huevas y sobaco que les de vuelta el hoyo a cachas.
Pero esas son costumbres de viejas, la picaba la Lupe estirando el chicle con el
dedo. Lo mas bien que te los comes calladita, cuando cae uno arrancando del
toque de queda. Pero uno es humana pues niña, no va a dejar que al joven lo
encuentre una patrulla.(114)

Cabría destacar también que las mujeres, ellas mismas no se preguntan sobre la penetración
señala Kulick y agrega, nadie les pregunta. Desde la perspectiva en que los estudios sobre el
sexo femenino se realizan, las mujeres son descritas como de “sexualidad difusa” , esto
también serían un fracaso del sistema sexo-género.
La loca comparte el género con las mujeres pero se acerca más a la Puta que a la Virgen en
el mito mariano7, tiene el privilegio de poder hablar y actuar su deseo sexual por los hombres
aunque page el precio la estigmatización. Las mujeres ni siquiera expresan ese deseo.

Sobre la Justicia

El conflicto manifiesto entre una identidad nacional mítica8 prometiendo justicia para todos y
las prácticas del orden social de iniquidad y el establecimiento de jerarquías y divisiones
arbitrarias se plantea abiertamente en la protesta popular según esta novela.

En el sustrato del reclamo identitario está el peso de la presencia de una élite que rechaza la
participación de los sectores populares lo que genera una vulnerabilidad en el significado de
la nación como concepto unificador.

7
Sonia Montecino
8
Failure

7
En la novela se discute la cuestión de la pertenencia a la cultura que deja de basarse en un
conjunto de normas asumidas como códigos comunes porque se trata de códigos impuestos
en la dictadura, teniendo otros usos y costumbres, confronta este conflicto, abiertamente en
la calle.

La ética de esta cultura es problematizada, las normas básicas no son compartidas y se


produce una pérdida de autonomía en la identidad construida en la tradición republicana.

Hay una pérdida de autonomía asociada a las condiciones de productividad de las normas
producidas por el poder político.

Las normas gobiernan el quehacer social en el sentido de que definen qué hacer y aún sentir y
pensar no son inteligibles para la ciudadanía porque las normas se reiteran en instituciones y
las instituciones chilenas fueron borradas por la intervención de la élite en la dictadura.

El autor Pedro Lemebel que nos interesa, es particularmente ilustrativo marcando este
síntoma chileno de fines del siglo XX.

Como se dijo “ olvidar lo malo, también es tener memoria”, un tema asociado a esto es el
secreto en torno al acto conspirativo que culmina con el fracaso .

Una disyuntiva entre civilización o barbarie9 año 1986, se plantea renovada, la dictadura se
asume a sí misma como civilizatoria y asesina a mucha gente y tratando de eliminar sus
identidades individuales con el mecanismo de la desaparición de los cuerpos, Van
desapareciendo así hombres que vivieron una experiencia en que se asumían a sí mismos
como sujetos de su propia historia, en este presente historizado ellos ocupan un no- lugar, el
lugar de los bárbaros que deben ser exterminados.

Para que la memoria sea reconocida, la novela comienza con un preámbulo que incluye una
dedicatoria.

A Julio Guerra (El Pato), se me aprieta el corazón al recordar sus ojos mansos y
su figura de clavel estropeado, aguijoneado de balas por la CNI en el
departamento de Villa Olímpica.

9
Civilización o barbarie

8
La casa “donde revolotearon eléctricas utopías en la noche púrpura de aquel tiempo” es el
lugar concreto de la memoria que de modo paradójico es un escondite, una casa secreta, allí
se puede esconder la identidad de gentes excluidas que ha perdido su autonomía.Esta casa
es la forma de la memoria ofrecida al lector, un espacio vedado a extraños, especialmente
vedado al poder.El secreto sin embargo, es compartido con gente de extracción popular
como por ejemplo la vecina del almacén, persona clave en la protección de las personas que
ahí circulan.

A la vieja del almacén, copuchenta como ella sola, pero una tumba a la hora de
las preguntas.

Se sugiere que el narrador es una identidad femenina ennumerando objetos asociados a esa
identidad.

Este libro surge de veinte páginas escritas a fines de los 80, y que
permanecieron por años traspapeladas entre abanicos, medias de encaje y
cosméticos que mancharon de rouge la caligrafía romancera de sus letras (7).

A seguir se presenta la situación enajenada de la ciudad cautiva por la dictadura y la


protesta de los ciudadanos. La voz que expresa la protesta es producida por una radio, la
radio Cooperativa, en la voz cálida de Julio Campos.

La conspiración ocurre durante una crisis violenta, la gente agredida ha perdido sus derechos
en los años de la dictadura y venciendo el miedo protesta en las calles.

[…]que los pacos aquí y los terroristas allá, que ese Frente Patriótico no sé
cuanto, y todas las penurias de esa pobre gente a la que le habían matado a un
familiar. En todo ese tiempo, ese tema había logrado conmoverla, mientras
escuchaba los testimonios radiales bordando sábanas, para la gente rica, con
rosas sin espinas. Partían el alma los sollozos de esas señoras escarbando
piedras, estilando mojadas por el guanaco, preguntando por ellos, golpeando
puertas de metal que no se abrían, revolcadas por el chorro de agua frente al
Ministerio de Justicia, sujetándose de los postes, con las medias rotas, todas
chasconas, agarrándose el pecho para que esa agua negra no les arrebatara la
foto prendida a su corazón ( 27)

La estrategia de la dictadura choca con los obreros que participaban en el gobierno anterior y
ellos entonces son despojados del trabajo, perseguidos, acosados, colocados en prisión,
asesinados. Estos hombres se perciben desde el poder , como bárbaros inadaptados, objetos
de exterminio.

9
La transformación de jóvenes en rebeldes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez proviene
por tanto no del destino sino de la política porque ante la injusticia de las autoridades, el
narrador de la novela se presenta tan impotente como ante las fuerzas del destino.

La disyuntiva civilización o barbarie se plantea en este presente de 1986 porque los hombres
jóvenes en lugar de ser el futuro de la nación son mostrados como una amenaza. Este
momento de la historia reciente de Chile es visualizado como un momento de desarrollo, de
cultura en el “milagro económico” pero no olvidemos que como dice W. Benjamin "No
existe documento de cultura que no sea a la vez documento de barbarie".

La frustración de la modernidad que se transforma en “milagro económico” 10 implica


simultáneamente la exclusión de hombres portadores de la identidad nacional. La utopía de
constituir un sujeto histórico se transfigura en la pesadilla de la sociedad autoritaria y
represiva que expulsa a estos mismos hombres.

[…]ese barrio polvoriento lleno de conventillos, pasajes y esquinas con


botillerías donde hacían nata los hombres, los jóvenes pobladores que pasaban
todo el día borrachos avinagrándose al sol[. ..],la Lupe hacía de anzuelo,
levantaba hombres tirados en la vereda, hombres vagabundos expulsados de su
hogar, hombres cesantes que vagaban en la noche ocultándose de las patrullas,
hombres del Sur que llegaban a la capital con lo puesto, y después de caminar
semanas enteras buscando pega y durmiendo en las plazas, se encontraban con
la Lupe[…]

Históricamente, en Chile, la violencia de “los de arriba” aparece a cada momento y al azar de


un conflicto social o de una tensión económica y puede llegar a convertirse en la práctica
corriente de organismos oficiales en particular de fuerzas de seguridad.
Según Rouquié, la diferencia de las dictaduras desarrolladas en los estados terroristas que
florecieron en los años 70 es que el crimen se aplicó también a la clase política y a los
sectores medios urbanos, hasta entonces más o menos indemnes. Esto quitó la esperanza de
justicia social al Chile de la época.
[…]Augusto y los miembros de la junta[…]supieron ponerse los pantalones y
terminar de un guaracazo esa orgía de rotos11.

10
Milagro económico
11
De perlas y cicatrices

10
La verticalidad de las relaciones sociales y la brecha entre ideología institucional y conducta
social explica la cultura política que extrema las apariencias para ocultar el particularismo
de la fuerza12.

La novela enfoca instancias en que Chile como nación tiene un conflicto en procura de una
identidad que se afirma en la satisfacción del consumo y del mercado lo que señala más que
enmascara sentimientos éticos de déficit creados.

En Chile como en otros países de América Latina los vetos sociales están por encima del
poder legal, la concentración del poder privado es intolerante con la intromisión del poder
público y cualquier política que afecta la verticalidad como por ejemplo, la libre organización
de las clases populares bastan para deslegitimar al gobierno que las tolera.

Los métodos brutales de unas fuerzas del orden interno y externo a las que jamás les
preocupó el respeto a los derechos humanos. Mucho antes de que los militares con sus
técnicas refinadas se lanzaran a la antisubversión de gran parte de las población ya las
comisarías chilenas torturaban al sospechosos de robo o al vagabundo sin domicilio.

Aunque esta violencia sea distinta de la violencia del estado, ambas tienen sus raíces en la
costumbre de violar los derechos personales, esta costumbre es propia de una sociedad en que
los de arriba difícilmente admiten a los de abajo como sus semejantes. Esto es chocante para
los países en que hay sociedades igualitarias pero habría parecido normal en Europa de los
siglos XVII y XVIII en que la élite se conmovía muy poco con los horrores infligidos a la
chusma.

12
Alain Rouquié En Chile, el proceso de desestabilización de la democracia que
culminaría con el golpe de estado de 1973, comenzó en 1967 cuando el sindicalismo
campesino fue creciendo, fomentado por el propio gobierno y la simpatía de EEUU, esto
enfrió el entusiasmo de la élite burguesa por la democracia debido a que frente al
escenario público de la soberanía popular funciona un escenario privado en que se
conciertan los factores de poder excluyendo a las mayorías.

Una de las dimensiones de la violencia es la política, no se trata solamente de


machismo como se interpreta en ciertos trabajos sino de la violencia que acompaña al
estilo de mando derivado de relaciones no igualitarias y personalizadas estrechamente
ligadas a la injusticia social.

11
La creación de un sistema que circunscribe la competencia política a la periferia del poder,
sin afectar jamás al centro desarrollando mecanismos que impiden la movilización
espontánea y la autonomía de las “clases peligrosas” marca la novela.

Pinochet el dictador, dice por ejemplo:

Corte eso, que en este país de lauchas nadie se atrevería a cruzarse en mi


camino, le ordenó al chofer. Nadie que yo conozca, pensó, menos ese Frente
Patriótico Manuel Rodríguez, que son puros estudiantes que juegan a ser
guerrilleros. Son puros cabros maricones que tiran piedras, cantan canciones de
la Violeta Parra y leen poesías. 125

La novela plantea que en la experiencia de Chile como nación, el particularismo imbricado


en el poder ha provocado una ficción de las instituciones políticas más importantes.

Al llegar al puerto, frente al monumental edificio del nuevo Congreso, un


semáforo detuvo al taxi. Que güevada tan fea, parece un hospital de la política.

La misma ficción vista desde el poder :

Augusto, desde aquí se ve el Congreso de Valparaíso. Parece un chiste que mandaras a


construir un edificio tan bonito para esos políticos que te odian. Por qué no te olvidas de ese
proyecto y lo conviertes en un hotel cinco estrellas? (185)

Esta ficción también provoca un cansancio, una anestesia en las personas comunes:

Parecen mariposas muertas, dijo ella con un dejo de tristeza, y encendió la radio
para no llorar, para huir de allí[…]en la diadema encantada del bolero pero por
más que buscó el analgésico de esa música girando la perilla de lado a lado;
todas las emisoras salpicaban arpas y guitarreos patrios[…]sólo escapaba el
timbre agitado del “Diario de Cooperativa”

SERGIO CAMPOS DA LECTURA A LAS NOTICIAS: EL


AUTODENOMINADO FRENTE PATRIÓTICO MANUEL RODRIGUEZ SE
ADJUDICÓ EL CORTE DE ENERGÍA QUE DEJÓ SIN LUZ A LA REGIÓN
METROPOLITANA.(26)
De tanto oir esa radio, ella se había acostumbrado a soportarla.(26)

La identidad chilena en Tengo miedo torero nace de conceptos originados en la


reproducción en la identidad del ojo central del déspota- como apunta Perlongher.

12
La identidad chilena se ha buscado con la exaltación del huacho en la violencia o la ausencia
paterna se identifica con el poder político poscolonial

El aspecto que no se considera en esta binaridad padres colonizadores-huachos es que hace


figurar en la identidad huacha, la obligación de la obediencia de los sectores a la forma
particularista de que habla Rouquié. Ello remite a un locus que nutre la identidad, en que el
sujeto y su producción se relaciona con una secuencia narrativa creada desde el ojo del
poder13. Pedro Lemebel lo señala en una entrevista.

Aunque a uno lo inviten a palacio, siempre tiene que saber dónde está la puerta
de salida.

En “Como una tiara de rubíes en la cabeza de un pato malandra”. Revista de Crítica cultural
No26, junio 2003-

La autonomía que se implica en versos de voz mapuche “por miles de estrellas protegida”
es una dignidad pisoteada en los huachos. Así lo explica Gabriel Salazar en su libro Ser niño
huacho en la historia de Chile. La descentración de los sistemas de normas como acto
individualista y anárquico se reduce, señala Walter Benjamín, a una moda disfrazada de
política.

A nivel individual, se crea y mantiene el poder de una norma específica repitiéndola y


sujetándose a ella pero los objetos culturales están sujetos a deterioro histórico y su poder de
iluminación no está garantizado14.La loca del Frente se observa a sí misma como marginada
de la vida, como si hubiera perdido su domicilio en el mundo por eso su casa es importante
no solo como lugar de la memoria sino como reserva de autonomía

Entonces la casita flacuchenta era la esquina de tres pisos con una sola escalera
vertebral que conducía al altillo[…] Era un palomar, apenas una barandilla para
tender sábanas, manteles y calzoncillos que enrbolaban las manos marimbas de
la Loca del Frente (10)

Las mujeres y el resto de la población reclaman el cambio de la dictadura ya que los


hombres son perseguidos:
13
Perlongher
14
Buck Morss, Susan Walter Benjamín, escritor revolucionario.

13
[…]una muchedumbre se vino encima arrancando, metiéndose a las tiendas,
gritando PINOCHET_CNI_ASESINOS DEL PAÍS, corrían desaforados,
cayendo, parándose, tirando abanicos de panfletos que nevaban el desconcierto
de la loca, estática en el medio de latrifulca. Arranquen, vienen los pacos, Y VA
A CAER, PACO CULIAO CAFICHE DEL ESTADO…Pero ya el choclón
gritón había pasado y detrás vio venir la máquina de escudos, cascos, bototos
arrasando todo con el rastrillo de los lumazos. Bajo el tamboreo de los palos en
las espaldas, en los cráneos, caían mujeres, viejos, estudiantes y niños
pisoteados por el suelo. (118)

Conclusiones

Las desventuras concernientes a un pueblo bajo una dictadura remiten particularmente al


abandono al que se somete a los hombres jóvenes y al abuso al que están sometidos todos los
hombres, las desgracias que sufren los trabajadores se deben al poder que los trata de
exterminar en pos de la recuperación del orden civilizatorio defendido desde el
neoliberalismo.

La violencia revolucionaria parece ser un medio de “participación política”, una manera de


hacer llegar un mensaje al gobierno despótico. Para llamar la atención o demostrar una
“capacidad de poder . Violencia simbólica de la protesta o atentado, la acción directa es
escasa, pero en Santiago, la pesadilla de las “poblaciones” ronda a los barrios ricos durante
las noches. Poblaciones o mapuche son nombres de un mismo fenómeno, los pobres que
pueden ser un peligro para la verticalidad del mando.
Si la característica de Chile y el continente es el conservadurismo, la violencia política en su
variante revolucionaria frecuentemente está vinculada al problema de la participación de las
mayorías en la sociedad.
También se puede decir que en la novela fracasa el amor porque se establece como un
sistema de trueque. Me das y te doy.

Finalmente el déficit de sentido que padece el sujeto nacional implica que su locus es “ lo que
queda de lugar” que equivale a decir lo que sobra, por ejemplo, la casa frente a la ciudad
está ocupada.
La trama de discontinuidades culturales que se manifiestan muestran que la búsqueda de
reconocimiento se ve enfrentada a una especie de privatización del significado en que el
arbitrario cultural chileno que hemos llamado identidad se unifica en el fracaso de los que
la definen.

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Epílogo

Bajo las matas


En los pajonales
Sobre los puentes
En los canales
Hay Cadáveres

En la trilla de un tren que nunca se detiene


En la estela de un barco que naufraga
En una olilla, que se desvanece
En los muelles los apeaderos los trampolines los malecones
Hay Cadáveres

En las redes de los pescadores


En el tropiezo de los cangrejales
En la del pelo que se toma
Con un prendedorcito descolgado
Hay Cadáveres

En lo preciso de esta ausencia


En lo que raya esa palabra
En su divina presencia
Comandante, en su raya
Hay Cadáveres

Bibliografía

John Michael is professor of English and of visual and cultural studies at the University of
Rochester. He is the author of Anxious Intellects: Academic Professionals, Public
Intellectuals, and Enlightenment Values and Emerson and Skepticism: The Cipher of the
World.

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