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El test guestáltico visomotor para niños

Autor: Koppitz. Ficha 2287

Reseña de la literatura sobre el Bender:


El Test de Bender consiste en nueve figuras que son presentadas una por vez para ser copiadas por el
sujeto en una hoja en blanco. Wertheimer había usado originalmente esos diseños para demostrar los
principios de la Psicología de la Gestalt en relación con la percepción. Bender adaptó estas figuras y
las usó como un test visomotor. Al hacer esto, aplicó la psicología de la Gestalt al estudio de la
personalidad y la práctica clínica. Según Bender, la percepción y la reproducción de las Figuras
gestálticas está determinada por principios biológicos de acción sensorio-motriz, que varían en función
de: (a) el patrón de desarrollo y nivel de maduración de cada individuo; y (b)su estado patológico
funcional u orgánicamente inducido.
La mayoría de los niños pueden copiar los 9 dibujos del Bender sin errores alrededor de los 112 años.
Bender adopta un encuadre evolutivo al analizar los protocolos infantiles, y efectúa una evaluación
clínica en el caso de protocolos de pacientes adultos. Hutt introdujo otro modo de analizar los
protocolos, utiliza el B.G. como un test proyectivo e interpreta los dibujos del Bender de acuerdo con
la teoría psicoanalítica.
En la mayoría de los estudios, todo tipo de desviaciones son igualmente puntuadas sin tomar en cuenta
si se relacionan primariamente con la edad y madurez, con problemas perceptuales, o si son una
manifestación de actitudes emocionales.
Los niños difieren en el tiempo de maduración y en la secuencia en la que aprenden las diversas
funciones gestálticas visomotoras.
Sugiere el autor que cada test sea usado, analizado e interpretado en por lo menos dos o tres maneras
diferentes. Interpretación multidimensional.
El test de Bender es muy apropiado para una interpretación múltiple de diferentes dimensiones de la
personalidad. El objetivo del libro es proveer diferentes modos de analizar los protocolos del Bender
producidos por niños pequeños de modo que el examinador pueda evaluar su madurez perceptual,
posible deterioro neurológico, y ajuste emocional en base a un solo protocolo. Los métodos de puntaje
presentados aquí son aplicables a todos los niños entre 5 y 10 años.

Escala de maduración del Bender infantil:


Escala inicial:
El primer paso en la construcción de una escala de maduración para el Test de Bender, fue el copilar
una lista de 20 desviaciones y distorsiones sobresalientes en los protocolos de niños pequeños. Cada
ítem se lo puntuó según que la falla estuviera presente o ausente en la respuesta considerada. La escala
inicial estaba compuesta por:
1. Distorsión de la forma
2. Rotación
3. Borraduras
4. Omisiones
5. Orden confuso
6. Superposición de figuras
7. Comprensión
8. Segunda tentativa
9. Perseveración
10. Círculos o rayas en lugar de puntos
11. Línea ondulada
12. Forma de los círculos
13. Desviación de la oblicuidad
14. Rayas o puntos en lugar de círculos
15. Achatamiento
16. Número incorrecto de puntos
17. El cuadrado y la curva no se unen
18. Ángulos en las curvas
19. Omisión o adición de ángulos
20. Recuadros

La escala de maduración del Bender


La escala de maduración consiste en 30 ítems de puntuación mutuamente excluyentes, los cuales se
computan como presentes o ausentes. Todos los puntos obtenidos se suman en un puntaje compuesto.
Se computan los errores, por lo que un puntaje alto indica un pobre desempeño, en tanto que un
puntaje bajo refleja una buena actuación.

Confiabilidad de la escala de maduración:


Se deben considerar dos aspectos de la escala para demostrar su confiabilidad:
♦ El acuerdo entre diferentes examinadores que usan la misma escala independientemente;
♦ La consistencia de los puntajes de sujetos a los que se les administró el Bender más de una vez.

Escala de maduración actual ( ver pág. 35 del libro)

Instrucciones para la administración del Bender:


Siente al niño confortablemente en una mesa donde se hallan dispuesto dos hojas de papel tamaño
carta, un lápiz número dos y una goma de borrar. Luego de establecer un buen “rapport” muéstrele al
niño la pila de tarjetas del Bender diciéndole: “aquí tengo 9 tarjetas con dibujos para que los copies.
Aquí está el primero. Haz uno igual a éste.
Si el niño hace pregunta se debe decir “hazla lo más parecido al dibujo de la tarjeta que puedas”. “no
necesitas contar los puntos, simplemente trata de hacerlo lo más parecido a la tarjeta”. Si el niño
todavía persiste en contar los puntos entonces adquiere significación diagnóstica. Los indicios son de
que el niño es probablemente muy perfeccionista o compulsivo.
Se le permite a cada chico usar todo el papel que desee. Hay que registrar el tiempo. Un niño fatigado
no rinde óptimamente.
Todos los ítems del Bender son puntuados como uno o cero, esto es como presente o ausente. En caso
de duda, no se computa. Todos los puntos se suman formando un puntaje compuesto sobre el que se
basan los datos normativos.
Los datos pueden interpretarse de tres maneras diferentes:
1. Comparando el puntaje de un niño con otros niños de su misma edad cronológica;
2. Comparándolo con otros niños con el mismo nivel de maduración en la percepción visomotora;
3. Y en términos de grado escolar.

A la edad de 9 años la mayoría de los niños pueden ejecutar el Bender sin errores serios. Hasta los 8
años el Bender discrimina tanto los que están por encima del promedio como los que están por debajo
del mismo. Después de los 8 años un puntaje de 0 no indica nada más que la percepción visomotora
del niño está dentro de la norma para su grupo de edad.

El estudio del tiempo en el test de Bender:


Los niños que parecen tener menos dificultad y que parecen desempeñarse mejor, trabajan a paso
regular, pero moderado. El tiempo promedio entre los 5 y los 9 y ½ para completar el Bender es de 6
min. 30 seg. El tiempo es significativo solo cuando el niño termina en más o en menos tiempo que el
indicado por los límites críticos de su intervalo de edad. Se ha observado que el niño que necesita un
tiempo excesivamente largo, o tiende a ser muy perfeccionista, o está esforzándose mucho por
compensar un problema en la percepción visomotora, o le suceden ambas cosas a la vez.
Los que terminan la prueba en un tiempo muy breve, frecuentemente son impulsivos y les falta la
concentración adecuada y/o el esfuerzo para realizar la tarea requerida satisfactoriamente. En la
mayoría de los casos un tiempo muy breve está asociado con un desempeño pobre en el Bender y bajo
rendimiento escolar; se encuentra a menudo en niños con una lesión neurológica.

Relación del Bender con la inteligencia y el desempeño escolar:


El Bender como test de inteligencia: Bender señalo que la copia de las Gestalten refleja el nivel de
maduración visomotora y que la percepción visomotora está estrechamente relacionada en los niños
pequeños con el lenguaje y otras funciones asociadas con la inteligencia. Estas incluyen la memoria,
percepción visual, coordinación motora, conceptos temporales y espaciales, organización y
representación. Por el contrario no parece haber una relación significativa entre la inteligencia de
adultos y su actuación en el Bender. El B.G. está relacionado con la inteligencia, en el caso de los
niños, pero una vez que la percepción visomotora ha madurado completamente, el Bender ya no sirve
más como medida de aptitud intelectual.
Se puede afirmar que el Bender está estrechamente relacionado con la inteligencia general medida en
términos de CI del WISC en los grados tercero y cuarto, y en menor grado con el CI y el WISC en
primero y segundo grado.
En general puede concluirse que el test de Bender puede emplearse con cierta confianza como test
corto no verbal de inteligencia para niños pequeños, especialmente con fines de selección o nivelación.
El Bender es un instrumento muy útil para la evaluación de los niños que comienzan la escuela.
El Bender tiende a subestimar con más frecuencia la madurez para el aprendizaje escolar en los niños
provenientes de niveles socioeconómicos altos, mientras que determina con bastante exactitud la
madurez de los niños provenientes de comunidades de clase media y baja. Además, es un buen
indicador de la madurez visomotora del niño cuando una inmadurez en el lenguaje o un serio defecto
en el habla pueden hacerlo aparecer más inmaduro de lo que es realmente.

El Bender como test para el diagnóstico de lesión cerebral


Es razonable considerar que una desviación en el Bender no adquiere importancia diagnóstica de
lesión cerebral mientras se dé en niños pequeños con una percepción visomotora todavía inmadura.
No es cierta la conclusión de que un puntaje pobre en el Bender indica la existencia de lesión cerebral.
Si puede indicar posibilidad de lesión, pero eso habrá que contrastarlo además con otras pruebas.
Existe una puntuación individual de cada uno de los ítems de la escala de maduración, que sirve para
diagnosticar lesión cerebral en niños de inteligencia normal. (pág. 111)
Significativo, muy significativo:
Significativo quiere decir estadísticamente significativo en su capacidad para diferenciar entre niños
lesionados y niños sin daño cerebral, y que se da más a menudo, pero no exclusivamente, en niños con
lesión neurológica.
Muy significativo implica que este ítem se da casi exclusivamente en niños con lesión cerebral.
La presencia de cualquiera de estos dos tipos de indicadores no es suficiente por sí misma para hacer
un diagnóstico definitivo de lesión neurológica.
La relación entre el CI y el Bender no es muy estrecha en el caso de los niños con lesión cerebral.

Compensación del déficit en la percepción visomotora:


Hablamos de compensación cuando un niño aprende a superar su dificultad o se adapta a ella, de tal
modo que ésta no interfiere seriamente en su funcionamiento. La percepción visomotora comprende la
percepción visual y la expresión motora, es decir, la reproducción de lo que se ha percibido. No se le
debe confundir con la coordinación motora.
Hay diferentes tipos de conductas observadas en niños lesionados que trataban de compensar sus
dificultades en la percepción visomotora:
♦ Una cantidad excesiva de tiempo para terminar la prueba
♦ Trazar la figura con el dedo antes de dibujarla
♦ “anclar” el dibujo con el dedo, es decir, poner el dedo en cada parte de la tarjeta a medida que se va
copiando la figura
♦ mirar brevemente una vez la tarjeta y luego apartarla de la vista, poniéndose a trabajar enteramente
de memoria, como si la presencia del estímulo lo confundiera.
♦ Rotación de la tarjeta y del papel, y luego copiar el dibujo en la posición rotada, pero volviendo
luego el papel a su disposición original, cuando ya terminó el dibujo.
♦ Verificar una y otra vez el número de puntos y círculos sin sentirse seguro a pesar de esto, del
número correcto
♦ Dibujos impulsivos, apurados, borrar espontáneamente y luego corregir con mucho esfuerzo
♦ Expresar disgusto por los dibujos mal hechos, y efectuar repetidos intentos de corregirlos, con
éxito o sin él.

El test-retest en niños con lesión cerebral:


El mayor valor del re-test con los niños lesionados radica en que permite descubrir posibles
regresiones y la existencia de enfermedades cerebrales progresivas. Cuando un niño muestra un
cambio negativo marcado, es necesaria una investigación más a fondo.

Perturbaciones receptivas versus expresivas:


Si se dividiera el proceso total involucrado en la percepción visomotora en cuatro etapas tendríamos:
1. La visión del estímulo
2. La comprensión de lo que se ha visto o percepción
3. La traducción de la percepción en acción o expresión motora
4. La acción motriz actual o coordinación

Acá veremos 2 y 3. La percepción visomotora es una complicada función integrativa que comprende
tanto la percepción como la expresión motora de la percepción. Ambas funciones están sujetas en los
niños pequeños a un proceso de maduración. Solo se puede empezar a hablar de perturbaciones en la
función receptiva o expresiva, cuando la discrepancia entre ambas es extrema en una edad en que la
mayoría de los niños ha alcanzado cierto grado de madurez en ambas funciones.

El empleo del tiempo y del espacio en el Bender por parte de los niños con lesión
cerebral:
Dos aspectos valiosos para el diagnóstico de lesión cerebral en niños pequeños son el tiempo y el
espacio. Tiempo (igual que niños normales). Espacio: expansividad o uso de dos o más hojas, es
característico de niños impulsivos y con escasos controles internos. Se debe considerar la existencia de
lesión en estos casos.

El test de Bender y perturbaciones emocionales en niños pequeños


El Bender es útil para la identificación y evaluación de niños con problemas emocionales. El Bender
puede discriminar entre los niños adaptados y los inadaptados. Se ha observado que se desarrollan
problemas emocionales secundariamente como consecuencia de problemas perceptuales. Los niños
con problemas en la percepción visomotora experimentan mucha frustración y frecuentes fracasos en
su casa o en la escuela. Como resultado de esto muchos desarrollan actitudes negativas y una
inadaptación emocional.
Postulamos la hipótesis de que los niños con una percepción visomotora inmadura o defectuosa no
solo tienden a presentar problemas de aprendizaje, sino que también tienen una incidencia mucho
mayor de problemas emocionales que los niños cuya percepción visomotora funciona normalmente.
Postulamos también la hipótesis de que los niños con problemas de ajuste mostrarán en el Bender una
incidencia mucho mayor de indicadores emocionales que los niños bien adaptados.
Cuando se estudian factores emocionales se interpreta el Bender como una prueba proyectiva.
Hay once indicadores emocionales:
1. Orden confuso
2. Línea ondulada
3. Rayas en lugar de círculos
4. Aumento progresivo del tamaño
5. Gran tamaño (macrografismo)
6. Tamaño pequeño (micrografismo)
7. Líneas finas
8. Repaso del dibujo, de las líneas
9. Segunda tentativa
10. Expansión
11. Constricción.

Parece correcto suponer que el puntaje de maduración y los indicadores emocionales miden diferentes
aspectos del funcionamiento infantil, pero que ambos se encuentran juntos más a menudo, en los
protocolos de los niños con problemas afectivos, que en los de aquellos que no tienen estos problemas.