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INDICE JURISPRUDENCIA

PROCESAL LABORAL

Declaración de rebeldía y apremio: Efectos

Demanda laboral: Escrito de subsanación

Despido arbitrario: Vía procedimental

Facultades del juez laboral: Impedimento de salida del país

Fallo extrapetitaen el proceso laboral: ordenar la devolución de

descuentos indebidos pero no peticionados en la demanda (*)

Falta laboral: Valor probatorio de las actuaciones policiales (C)

Homologación de conciliaciones privadas y el principio de

irrenunciabilidad de derechos (*)

Nivelación de remuneraciones: Vía procesal

Primacía de la realidad de los hechos

Procedencia del recurso de casación por infracción del contenido

normativo del convenio colectivo (*)

Prueba laboral: Naturaleza

Recurso de queja: Certificado médico. Principio de veracidad

Relación laboral: Prueba

Relación laboral: Prueba del vínculo (A)

Transgresión al debido proceso ... ¿es posible el recurso de

casación en sede laboral? (*)


Declaración de rebeldía y apremio: Efectos

La declaración de rebeldía y sus apremios constituyen actos formales


del proceso, de los cuales no pueden derivarse derechos no
acreditados indubitablemente.

Expediente 2180-93-R(S)

Lima. 17-11-93

VISTOS; interviniendo como vocal ponente el doctor Eduardo Yrivaren Falleque


por sus fundamentos; y CONSIDERANDO además, que la declaración de
rebeldía y efectivización de apremios constituye actos formales del proceso lo
que no implica que en base a ello se generen a favor del reclamante derechos
no acreditados indubitablemente; que, el cese laboral del actor fue como
consecuencia del procedimiento de reducción de personal seguido por la
demanda, de conformidad con la Ley Nº 24514, en la cual la Autoridad
Administrativa de Trabajo en uso de sus atribuciones y facultades conferidas
por la ley, y luego de comprobar la crítica situación económica y técnica por la
que atravesaba la empresa, autorizó la reducción de personal contenida en las
Resoluciones Sub-Directoral Nº 134-92-SR-CALL y Resolución Directoral Nº
171-92-DR-LIM (fojas 13, fojas 20 a fojas 22) dentro de las cuales se
encuentra el demandante, al advertirse de lo actuado y de lo manifestado por
éste en la demanda; que las causas excepcionales de naturaleza objetiva
constituyen una verdadera justificación para solicitar la reducción de personal,
éstas no dependen de la voluntad del empleador sino del hecho crítico y
finalmente es el Estado quien califica la procedencia de la solicitud de
reducción de personal; que en consecuencia, estando a lo que establece el
artículo 240º de la Constitución Política vigente (1), concordante con el
Decreto Supremo Nº 037-90-TR, la acción que en todo caso correspondía al
actor para cuestionar la validez y eficacia de una resolución administrativa que
ha causado estado, es la vida contencioso-administrativa, institución procesal
que ha sido creada para cuestionar la validez legal de las resoluciones dictadas
por la Autoridad Administrativa que han causado estado, esto es, las que han
sido emitidas en última instancia; CONFIRMARON la sentencia de fojas 90 y
fojas 91 de fecha 24 de marzo del presente año, que declara infundada la
demanda interpuesta por Miguel Angel Resurrección Ciesa en contra de la
Compañía de Aviación Faucett S.A.; con lo demás que contiene; y las
devolvieron al Décimo Octavo Juzgado de Trabajo de Lima.
Demanda laboral: Escrito de subsanación

Es causal de nulidad la no suscripción del escrito de subsanación de la


demanda por el demandante, pues la sola firma del abogado de éste
no es suficiente para su eficacia procesal, por haber sido admitida la
demanda provisionalmente.
Expediente 56-97

Secretaria: Torres

Resolución Nº

DDO : EDELNOR
DTE : MANUEL LUCIANO VILCA QUISPE
JUZGADO : 11º

Lima, dos de mayo de mil novecientos noventisiete.

Vistos, y atendiendo a que, al expedirse la resolución de cuatro de marzo


último se ha incurrido en causal de nulidad, por cuanto el escrito de
subsanación de la demanda, no fue suscrita por el demandante, que la sola
firma del Abogado de éste no es suficiente para su eficacia procesal, por haber
sido admitida la demanda sino provisionalmente, que el mismo no cuenta con
facultades específicas ni especiales para demandar de acuerdo a lo
preceptuado por el artículo 75º del Código Procesal Civil(1) aplicable
supletoriamente al caso de autos, sino facultades generales señaladas en el
artículo 74º de dicho cuerpo legal(2), y que tampoco es extensiva al artículo
290º de la Ley Orgánica del Poder Judicial(3), por lo que de conformidad con lo
dispuesto por el artículo 176º del Código adjetivo señalado(4), el Juzgado
declara la nulidad de la precitada resolución del cuatro de marzo del presente
año consecuentemente y reponiendo el proceso al estado que corresponde y
proveyendo con arreglo a ley el escrito de subsanación del demandante de
fecha 27 de febrero de 1997 cumpla previamente el demandante dentro de un
término de tercero día con apersonarse al Juzgado a suscribir el indicado
escrito, dejándose constancia en autos bajo apercibimiento de tenerse por no
presentado, avócase al conocimiento de la presente causa la Señora Juez
Provisional y autoriza la Secretaria que suscribe por disposición superior.- Dra.
Carmen Parra.- Sec. Torres.

Despido arbitrario: Vía procedimental

Que,... la vía de amparo no era la más idónea para resolver el asunto


sub litis, habida cuenta que existe en nuestro ordenamiento jurídico
un proceso laboral ordinario específico para tratar asuntos relativos al
despido arbitrario, en la que se pueden actuar las pruebas pertinentes
para acreditarlo...

Expediente 768-96-AA/TC

Piura

Caso: Angel Augusto Codarlupo Albines


SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los doce días del mes de noviembre de mil novecientos noventa y
siete, reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con
la asistencia de los señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria relatora la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la


siguiente sentencia:

ASUNTO:

Recurso de casación, entendido como extraordinario que interpone Angel


Augusto Codarlupo Albines, contra la resolución de vista de la Primera Sala
Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, su fecha dieciséis de setiembre
de mil novecientos noventa y seis, que revocando la apelada declaró infundada
la acción de amparo interpuesta contra el Sindicato Unico de Pescadores del
Puerto de Paita.

ANTECEDENTES:

A fojas 40 Angel Augusto Codarlupo Albines interpone acción de amparo contra


la Junta Directiva del Sindicato Unico de Pescadores del Puerto de Paita,
conformada por Maximiliano Salazar Gómez, Eusebio Vivas Abad, José María
Porras Martínez, Rafael Rodríguez Rodríguez, Domingo Periche Gómez y
Alejandro Rodríguez, con el propósito que se suspenda la ejecución del acuerdo
de fecha 06 de abril de 1996, en base al que afirma, lo despidieron
intempestivamente.

Manifiesta que se desempeña como administrador del desembarcadero de


pesca artesanal, en virtud al contrato de trabajo celebrado con el Sindicato
demandado, por tiempo indefinido; que, en la cláusula tercera del convenio
celebrado por la emplazada con el Ministerio de Pesquería para la
administración del referido desembarcadero, se establece que la Junta
Directiva puede rescindir el contrato de trabajo del administrador "en caso de
comprobarse falta grave" que, pese a no haber cometido ningún delito se le ha
despedido de su cargo, vulnerándose de este modo los derechos
constitucionales que invoca.

Absolviendo el traslado de la demanda, el Sindicato Unico de Pescadores del


Puerto de Paita, la niega y contradice solicitando sea declarada improcedente;
manifiesta que es titular del desembarcadero pesquero de Paita, el mismo que
tiene la condición jurídica de empresa de derecho privado y como tal sus
trabajadores están bajo el régimen laboral de la actividad privada, regido por
el Decreto Ley Nº 729 y su reglamento; añade que el administrador tiene la
condición de representante de la empresa, encontrándose sujeto a la confianza
que ésta le otorgue, que el accionante cometió una serie de irregularidades,
que dieron lugar a que se le retire la confianza y se lo cese en el cargo; niega
que el despido del demandante sea arbitrario, toda vez que el despido procede
no sólo por falta grave sino también en caso de retiro de confianza.

El Juez del Juzgado Especial en lo Civil de Paita, con fecha veintisiete de junio
de mil novecientos noventa y seis, declaró fundada. la demanda, por
considerar que el contrato de trabajo del actor permanece vigente, siendo de
carácter indefinido en cuanto al plazo de duración, que el cargo de
administrador no ha sido calificado por la autoridad como cargo de confianza,
que se ha vulnerado su derecho al trabajo al haber sido despedido sin que
exista falta grave acreditada.

Interpuesto recurso de apelación, mediante resolución de fecha dieciséis de


setiembre de mil novecientos noventa y seis, la Primera Sala en lo Civil de la
Corte Superior de Justicia de Piura revoca la sentencia apelada y reformándola
la declara infundada, por considerar que la discusión de las cuentas de la
administración debe discutirse mediante las acciones judiciales pertinentes, por
lo que la acción de amparo resulta idónea para tales fines.

Contra esta resolución, el accionante interpone recurso de casación, entendido


como extraordinario, elevándose los actuados al Tribunal Constitucional en
conformidad con lo establecido por el artículo 4 lº de su Ley Orgánica.

FUNDAMENTOS:

1. Que, el actor afirma que ha sido despedido arbitrariamente por su


empleador, sin haber cometido falta grave que amerite tal medida, por su
parte el Sindicato emplazado sostiene que el demandante tenía la condición de
funcionario de confianza -condición negada por el demandante- y al haber
incurrido en graves irregularidades se decidió retirarle la confianza y despedirlo
de su cargo.

2. Que, establecer fehacientemente si el actor tenía o no la condición de


funcionario de confianza y si el despido cuestionado fue arbitrario o estuvo
arreglado a ley, demandaría en el presente caso actuación de pruebas, la
misma que está vedada en los procesos constitucionales como el presente, que
por su naturaleza especial y sumarísima carecen de estación probatoria.

3. Que, en consecuencia, la vía del amparo no era la más idónea para resolver
el asunto sub litis, habida cuenta que existe en nuestro ordenamiento jurídico
un proceso laboral ordinario específico para tratar asuntos relativos al despido
arbitrario, en el que se pueden actuar las pruebas pertinentes para acreditarlo;
por lo que la presente acción resulta improcedente.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, de conformidad con las
atribuciones que le otorgan la Constitución y su Ley Orgánica,

FALLA:

Confirmando la resolución de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de


Justicia de Piura, su fecha dieciséis de setiembre de mil novecientos noventa y
seis, que revocando la apelada declara improcedente la acción de amparo;
dispusieron su publicación en el Diario Oficial "El Peruano" y los devolvieron.

SS. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.

Facultades del juez laboral: Impedimento de salida del país

El juez en lo laboral no se encuentra facultado de impedir la salida del país de


una persona natural.

Expediente 3603-93

Lima, 27 de octubre de 1995


VISTOS en audiencia pública del 28 de setiembre último(1) con el informe oral
del Dr. Carlos Castillo Requena, la queja formulada por Oscar Fernando Salem
Abugatás contra el 1er. Juzgado de Trabajo de Lima, por denegatoria de
apelación y exceso en los seguidos por José Luis Rodríguez Valera sobre
beneficios sociales; con el informe del Juez y, CONSIDERANDO: que al tratarse
de un incidente derivado del proceso principal, la medida precautelatoria
adoptada por el Juez para impedir al quejoso la salida del país, corresponde a
esta instancia emitir pronunciamiento sobre dicha resolución, en uso de la
facultad contenida en el artículo 60º del Decreto Supremo Nº 03-80-TR, la
misma que no afecta ni requiere reservarse para el momento de la sentencia,
máxime si se han acompañado las copias de todos los actuados para hacerlo
por economía procesal: que de éstos se desprende que el Juzgado no estaba
facultado para adoptar esa medida, en razón de que las demandadas son
personas jurídicas independientes del quejoso, quien en su condición de
persona natural, sólo resulta ser accionista de las mismas con responsabilidad
limitada a sus aportaciones por tratarse de sociedades anónimas; que no se
pueden dictar órdenes que persigan a la persona limitando sus libertades
individuales, si la responsabilidad patrimonial que se ventila en la acción no se
ha extinguido agotando las medidas persecutorias del negocio o los bienes de
los obligados; que ni el artículo 59º del D.Leg. Nº 650 ni el 168º del Código
Penal invocado al efecto, autorizan al Juez de Trabajo a disponer este tipo de
apremios, por lo que se ha producido un exceso en la expedición de la
resolución materia de la queja que debe rectificarse; DECLARARON fundada la
queja de fojas 23-24, su fecha 02 de setiembre de 1993 y en consecuencia,
NULAS las resoluciones Números 18 y 20, de fechas 18 de junio y 02 de julio
de 1993, corriente a fojas 319 y 325 del principal, debiendo dejarse sin efecto
las comunicaciones cursadas en cumplimiento de las mismas y, DISPUSIERON
que este cuaderno se remita al Juzgado de origen para que se agregue a los
principales; actuando como vocal ponente el señor Beltrán Quiroga.

Fallo extrapetitaen el proceso laboral: ordenar la devolución de


descuentos indebidos pero no peticionados en la demanda (*)

(*) Esta Jurisprudencia se publicó en el Tomo N° 13 de Diálogo con la


Jurisprudencia

Constituye fallo extrapetita ordenar la devolución de los descuentos indebidos


efectuados por el empleador en la liquidación de beneficios sociales,
correspondientes a préstamos administrativos que debieron compensarse con
una gratificación extraordinaria, pero que no han sido peticionados en la
demanda laboral.

Casación 748-97-Chimbote

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

Demandante: Alberto Alva Zumarán.


Demandado : Empresa Siderúrgica del Perú - SIDERPERÚ.
Asunto : Reintegro de Beneficios Sociales.
Fecha : 7 de julio de 1998.

VISTOS; en Audiencia Pública llevada a cabo en la fecha, la Sala de Derecho


Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia, integrada por los
señores Vocales Buendía Gutiérrez, Presidente, Beltrán Quiroga, Almeida Peña,
Seminario Valle, Zegarra Zevallos; verificada la votación con arreglo a ley,
emitieron la siguiente sentencia:

MATERIA DEL RECURSO:

Se trata del Recurso de Casación interpuesto por la Empresa Siderúrgica del


Perú -SIDER PERÚ- mediante escrito de fojas ciento veintiuno, su fecha cinco
de diciembre de mil novecientos noventiséis, que confirma la resolución de
fojas ochentitrés, su fecha veintidós de julio de mil novecientos noventiséis,
que declara fundada en parte la demanda de fojas veinticuatro y dispone que
la demandada Empresa Siderúrgica del Perú -SIDER PERU- abone al
demandante la cantidad de tres mil trescientos treintiocho nuevos soles con
noventiséis céntimos, en los seguidos por don Alberto Alva Zumarán contra la
Empresa Siderúrgica, sobre Beneficios Sociales.

FUNDAMENTOS DEL RECURSO:


Se invoca la evidente violación del inciso tercero del Artículo ciento
treintinueve de la Constitución Política(1)cuando la recurrida se pronuncia
sobre un extremo no demandado, cual es la devolución de préstamos
administrativos, así como la contradicción jurisprudencial con otros
pronunciamientos de la misma Sala, habiéndose declarado procedentes ambas
causales mediante resolución emitida por este Supremo Tribunal con fecha
doce de setiembre de mil novecientos noventisiete.

CONSIDERANDO:

Primero.- Que, es objeto de casación el uso de facultades ultrapetitay


extrapetita(2)del Juez para pronunciarse sobre una materia que no ha sido
comprendida en la demanda, de manera que se pueda distinguir si ha cumplido
con una obligación que le impone la ley o ha infringido las normas que
garantizan el debido proceso.

Segundo.- Que, la doctrina define a la facultad ultrapetita como la potestad del


Juez de incrementar el monto del petitorio cuando éste se haya determinado
en una cantidad menor por error de jureo error material; dándole un carácter
exclusivamente cuantitativo, la cual está considerada en la legislación nacional,
tanto en el inciso c) del Artículo cincuenta del Decreto Supremo número cero
tres-ochenta-TR(3), norma aplicable al presente proceso, como en el inciso
tercero del Artículo cuarentiocho de la Ley número veintiséis mil seiscientos
treintiséis(4).

Tercero.- Que, la facultad extrapetitatiene por el contrario un carácter


cualitativo que permite incorporar el fallo materias que no hayan sido
consideradas inicialmente en la demanda, y que por lo tanto estén fuera del
contexto de la litis contestatio(5), es decir que no se hayan debatido en el
proceso ni se haya permitido el ejercicio de la defensa del demandado en este
extremo; por lo que la ley no la ha considerado, dado que el Juez debe ceñirse
al petitorio de la demanda, el cual puede integrarlo, pero no variarlo.

Cuarto.- Que, en el caso de autos, la recurrida resuelve ordenar la devolución


de descuentos indebidos en liquidación de beneficios sociales, correspondientes
a préstamos administrativos que debieron ser compensados con una
gratificación extraordinaria otorgada en el acta del nueve de marzo de mil
novecientos noventicuatro, que no sólo no ha sido peticionada en la demanda
sino que el actor cuestiona la eficacia de este documento, de tal manera que
se pronuncia expresamente sobre un extremo no demandado.

Quinto.- Que, si bien la Sala de mérito fundamenta esa decisión en el ejercicio


de la facultad ultrapetitaconcedida por el Artículo cincuenta del Decreto
Supremo número cero tres-ochenta-TR, equivoca la concepción de dicha
facultad, la cual es más bien extrapetita, por haberse referido a una materia
que no fue comprendida en la demanda, cuyos extremos estuvieron
restringidos al pago de: a) los aumentos de julio y octubre de mil novecientos
noventiuno, b) los reintegros del laudo arbitral de mil novecientos noventitrés
desde el primero de diciembre de mil novecientos noventiuno y c) el cálculo de
los depósitos semestrales de la Compensación por Tiempo de Servicios con los
reintegros aludidos y la correspondiente dolarización.

Sexto.- Que, en consecuencia, se ha violado la garantía consignada en el inciso


tercero del Artículo ciento treintinueve de la Carta Magna vigente, sobre la
observancia del debido proceso, al pronunciarse sobre extremo no demandado
no debatido en el proceso, incurriendo en la causal de casación establecida en
el inciso primero del Artículo cincuenticuatro de la Ley Procesal del Trabajo, lo
cual resulta también contradictorio por lo resuelto por la misma Sala en las
resoluciones que se acompaña al recurso, debiendo uniformarse el criterio con
esta sentencia, en cumplimiento del inciso segundo del numeral precitado; por
cuyos considerandos declararon FUNDADO el Recurso de Casación interpuesto
a fojas ciento veintiuno, en consecuencia NULA la sentencia de vista de fojas
ciento dieciocho, su fecha cinco de diciembre de mil novecientos noventiséis, y
actuando en sede de instancia REVOCARON la apelada de fojas ochentitrés, su
fecha veintidós de julio de mil novecientos noventiséis que declara Fundada en
parte la demanda, la que REFORMÁNDOLA declararon INFUNDADA la demanda
en todas sus partes; en los seguidos por don Alberto Alva Zumarán, contra la
Empresa Siderúrgica del Perú -SIDERPERÚ- SOBRE Reintegro de Beneficios
Sociales; ORDENARON se publique el texto de la presente resolución en el
Diario Oficial El Peruano; y los devolvieron.

S.S. BUENDÍA G.; BELTRÁN Q.; ALMEIDA P.; SEMINARIO V.; ZEGARRA Z.

VISTOS; en Audiencia Pública llevada a cabo en la fecha, la Sala de Derecho


Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia, integrada por los
señores Vocales Buendía Gutiérrez, Presidente, Beltrán Quiroga, Almeida Peña,
Seminario Valle, Zegarra Zevallos; verificada la votación con arreglo a ley,
emitieron la siguiente sentencia:

MATERIA DEL RECURSO:

Se trata del Recurso de Casación interpuesto por la Empresa Siderúrgica del


Perú -SIDER PERÚ- mediante escrito de fojas ciento veintiuno, su fecha cinco
de diciembre de mil novecientos noventiséis, que confirma la resolución de
fojas ochentitrés, su fecha veintidós de julio de mil novecientos noventiséis,
que declara fundada en parte la demanda de fojas veinticuatro y dispone que
la demandada Empresa Siderúrgica del Perú -SIDER PERU- abone al
demandante la cantidad de tres mil trescientos treintiocho nuevos soles con
noventiséis céntimos, en los seguidos por don Alberto Alva Zumarán contra la
Empresa Siderúrgica, sobre Beneficios Sociales.

FUNDAMENTOS DEL RECURSO:

Se invoca la evidente violación del inciso tercero del Artículo ciento


treintinueve de la Constitución Política(1) cuando la recurrida se pronuncia
sobre un extremo no demandado, cual es la devolución de préstamos
administrativos, así como la contradicción jurisprudencial con otros
pronunciamientos de la misma Sala, habiéndose declarado procedentes ambas
causales mediante resolución emitida por este Supremo Tribunal con fecha
doce de setiembre de mil novecientos noventisiete.

CONSIDERANDO:

Primero.- Que, es objeto de casación el uso de facultades ultrapetitay


extrapetita(2) del Juez para pronunciarse sobre una materia que no ha sido
comprendida en la demanda, de manera que se pueda distinguir si ha cumplido
con una obligación que le impone la ley o ha infringido las normas que
garantizan el debido proceso.

Segundo.- Que, la doctrina define a la facultad ultrapetita como la potestad del


Juez de incrementar el monto del petitorio cuando éste se haya determinado
en una cantidad menor por error de jureo error material; dándole un carácter
exclusivamente cuantitativo, la cual está considerada en la legislación nacional,
tanto en el inciso c) del Artículo cincuenta del Decreto Supremo número cero
tres-ochenta-TR(3), norma aplicable al presente proceso, como en el inciso
tercero del Artículo cuarentiocho de la Ley número veintiséis mil seiscientos
treintiséis(4).

Tercero.- Que, la facultad extrapetitatiene por el contrario un carácter


cualitativo que permite incorporar el fallo materias que no hayan sido
consideradas inicialmente en la demanda, y que por lo tanto estén fuera del
contexto de la litis contestatio(5), es decir que no se hayan debatido en el
proceso ni se haya permitido el ejercicio de la defensa del demandado en este
extremo; por lo que la ley no la ha considerado, dado que el Juez debe ceñirse
al petitorio de la demanda, el cual puede integrarlo, pero no variarlo.

Cuarto.- Que, en el caso de autos, la recurrida resuelve ordenar la devolución


de descuentos indebidos en liquidación de beneficios sociales, correspondientes
a préstamos administrativos que debieron ser compensados con una
gratificación extraordinaria otorgada en el acta del nueve de marzo de mil
novecientos noventicuatro, que no sólo no ha sido peticionada en la demanda
sino que el actor cuestiona la eficacia de este documento, de tal manera que
se pronuncia expresamente sobre un extremo no demandado.

Quinto.- Que, si bien la Sala de mérito fundamenta esa decisión en el ejercicio


de la facultad ultrapetitaconcedida por el Artículo cincuenta del Decreto
Supremo número cero tres-ochenta-TR, equivoca la concepción de dicha
facultad, la cual es más bien extrapetita, por haberse referido a una materia
que no fue comprendida en la demanda, cuyos extremos estuvieron
restringidos al pago de: a) los aumentos de julio y octubre de mil novecientos
noventiuno, b) los reintegros del laudo arbitral de mil novecientos noventitrés
desde el primero de diciembre de mil novecientos noventiuno y c) el cálculo de
los depósitos semestrales de la Compensación por Tiempo de Servicios con los
reintegros aludidos y la correspondiente dolarización.
Sexto.- Que, en consecuencia, se ha violado la garantía consignada en el inciso
tercero del Artículo ciento treintinueve de la Carta Magna vigente, sobre la
observancia del debido proceso, al pronunciarse sobre extremo no demandado
no debatido en el proceso, incurriendo en la causal de casación establecida en
el inciso primero del Artículo cincuenticuatro de la Ley Procesal del Trabajo, lo
cual resulta también contradictorio por lo resuelto por la misma Sala en las
resoluciones que se acompaña al recurso, debiendo uniformarse el criterio con
esta sentencia, en cumplimiento del inciso segundo del numeral precitado; por
cuyos considerandos declararon FUNDADO el Recurso de Casación interpuesto
a fojas ciento veintiuno, en consecuencia NULA la sentencia de vista de fojas
ciento dieciocho, su fecha cinco de diciembre de mil novecientos noventiséis, y
actuando en sede de instancia REVOCARON la apelada de fojas ochentitrés, su
fecha veintidós de julio de mil novecientos noventiséis que declara Fundada en
parte la demanda, la que REFORMÁNDOLA declararon INFUNDADA la demanda
en todas sus partes; en los seguidos por don Alberto Alva Zumarán, contra la
Empresa Siderúrgica del Perú -SIDERPERÚ- SOBRE Reintegro de Beneficios
Sociales; ORDENARON se publique el texto de la presente resolución en el
Diario Oficial El Peruano; y los devolvieron.

S.S. BUENDÍA G.; BELTRÁN Q.; ALMEIDA P.; SEMINARIO V.; ZEGARRA Z.

Falta laboral: Valor probatorio de las actuaciones policiales (C)

Las investigaciones que la autoridad policial realiza para el esclarecimiento de


infracciones laborales sólo tienen el carácter de prueba referencial, y no
conclusivo.

Comentario

Expediente 0570-92-CD (S)

Señores: Beltrán Quiroga, More Benavente, Zubiría Amorós

Lima, 18 de noviembre de 1992.

VISTA en audiencia pública del 22 de setiembre último, con los informes orales
de los abogados Ezequiel Ayllón Vallejos y José Chávez Canales y,
CONSIDERANDO: que la investigación policial que se realice para el
esclarecimiento de hechos considerados como infracciones de carácter laboral,
constituye uno de los actos preparatorios para el juzgamiento de tales
infracciones y en esa condición tiene el mérito de una prueba referencial, más
no puede tener carácter definitivo o conclusivo: que es ante el Juez donde se
deben actuar todas las pruebas que estén destinadas a demostrar la
responsabilidad o la inocencia del trabajador despedido por falta grave; que en
el caso de autos, el parte policial Nº 095-DAS-L lo corriente a fojas 49-75,
intenta hacer una tipificación de faltas laborales, sin que tenga autoridad ni
competencia para ello, llegando a la conclusión que no se ha podido
determinar la responsabilidad del actor, entre otros, por falta de sindicación
directa de parte de los agraviados, lo que revela que no se ha agotado la
investigación; que el juzgado contribuye a que ésta quede inconclusa cuando
desestima las pruebas testimoniales ofrecidas por la emplazada, mediante
resolución de fojas 88 vuelta, pese a que ésta ha venido reiterando su
actuación en escritos de fojas 39, 41, 79 y 88; que esta prueba así como una
diligencia investigatoria confrontando a las partes resulta imprescindible dada
la magnitud de las circunstancias en que se enmarcan las faltas imputadas,
donde existen incluso hechos de sangre cuya responsabilidad no se ha
esclarecido debidamente, por lo que se ha incurrido en la causal de nulidad
prevista en los incisos 6º y 13º del artículo 1085º del Código de
Procedimientos Civiles ; DECLARARON nula la sentencia de fojas 96-98, su
fecha 16 de marzo de 1992 e insubsistente lo actuado desde fojas 88 vuelta,
reponiendo la causa al estado de actuar la prueba testimonial pendiente; en los
seguidos por Julio Javier Caldas Valverde con Carlo Mario Camusso S.A. sobre
calificación de despido; actuando como vocal ponente el señor Beltrán Quiroga
y, los devolvieron al 17º Juzgado de Trabajo de Lima.
BELTRAN QUIROGA.- MORE BENAVENTE.- ZUBIRIA AMOROS.
Mercedes Valdivia, Secretaria de la 3a. Sala Laboral.
JULIO JAVIER CALDAS VALVERDE con CARLO MARIO CAMUSSO S.A.

Homologación de conciliaciones privadas y el principio de


irrenunciabilidad de derechos (*)

(*) Esta Jurisprudencia se publicó en el Tomo N° 14 de Diálogo con la


Jurisprudencia

Por medio de la conciliación, las partes dan solución a una controversia y, de


este modo, se evita acudir a un proceso judicial. En el Derecho Laboral, dado
el carácter tuitivo, resulta indispensable la apreciación del principio de
irrenunciabilidad de derechos cuando el trabajador suscribe un acta de
conciliación. En la Ley Procesal del Trabajo se ha establecido un procedimiento
de aprobación u homologación de conciliaciones privadas que tiene por
principal objeto el análisis del principio de irrenunciabilidad de derechos por la
Sala Laboral correspondiente.
La interesante ejecutoria que alcanzamos versa sobre el principio de
irrenunciabilidad de derechos y la homologación de conciliaciones privadas. A
propósito de ello, nos dedicaremos a apreciar el principio de irrenunciabilidad
de derechos y las conciliaciones privadas laborales en nuestro ordenamiento
jurídico.

Expediente 6867-97-H

LA SENTENCIA:
Señoras
Araujo Sánchez
De La Rosa Bedriñana
Serpa Vergara.

Lima, 05 de enero de 1998.

VISTO: en audiencia pública del 17 de diciembre de 1997; y, CONSIDERANDO:


que, el artículo 103° de la Ley Procesal de Trabajo, Ley 26636, contempla la
conciliación privada como medio de solución extrajudicial de las controversias
jurídicas, señalando asimismo, que la conciliación privada es voluntaria y
puede realizarse ante una entidad o ante un conciliador individual, debiendo
para su validez ser homologada por la Sala Laboral, en cuyo caso adquiere la
autoridad de Cosa Juzgada; que el pedido de homologación se ampara en lo
dispuesto en los artículos 102° y 103° de la acotada Ley Procesal de Trabajo,
significando que no está en cuestionamiento el acuerdo, toda vez que
homologar significa que el documento en el que conste la conciliación debe ser
aprobado por la Sala Laboral, cuya competencia se encuentra establecida en el
inciso g) del rubro primero del artículo 4° de la citada ley; que, de lo
mencionado en el acta de conciliación extrajudicial de fecha 10 de noviembre
de 1997, se aprecia que S & Z Consultores Asociados S.A. conviene a otorgar a
su ex trabajador la suma de S/. 35,000.00 por sus beneficios sociales que le
corresponde, incluyendo intereses legales y cualquier otro aspecto del vínculo
laboral sin que ello signifique la irrenunciabilidad de sus derechos, quedando
así solucionada en forma definitiva la controversia que existía, por lo cual es
procedente acceder al petitorio de las partes; que por otro lado, de autos se
advierte que las partes no han mostrado su disconformidad respecto a los
puntos indicadas en la referida acta de conciliación; DECLARARON
HOMOLOGADA el acta de Conciliación Extrajudicial fojas 1 y 2 su fecha 10 de
noviembre de 1997; en los seguidos por Jesús Manuel Gutiérrez Rodríguez con
S & Z Consultores Asociados S.A. sobre Homologación; interviniendo como
vocal ponente la señora Rosa Adriana Serpa Vergara.-

Nivelación de remuneraciones: Vía procesal

Que, siendo la acción de amparo una vía sumarísima donde no se actúan


pruebas; y siendo ellas necesarias para resolver el petitorio de los accionantes
(solicitan se les nivele con arreglo a la remuneración Mínima Vital vigente, los
derechos que adquirieron merced a los Convenios Colectivos suscritos por el
Sindicato de Trabajadores Municipales de Lima, con la Municipalidad de Lima
Metropolitana), ellos han debido recurrir a una vía más lata, y, no incoar la
presente acción de amparo.

Expediente 143-97-AA/TC

Lima
Caso: Rosa Angélica Seminario Fernández y otros

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los veintiséis de días del mes de setiembre de mil novecientos


noventisiete, reunido el Tribunal Constitucional en sesión de Pleno
Jurisdiccional, con asistencia de los señores Magistrados:

Acosta Sánchez, Vicepresidente, encargado de la Presidencia,


Nugent,
Díaz Valverde,
García Marcelo,

actuando como secretaria relatora, la doctora María Luz Vásquez, pronuncia la


siguiente sentencia:

ASUNTO:

Recurso extraordinario interpuesto con fecha treintiuno de enero de mil


novecientos noventisiete, por don Diglio Cervantes Velásquez abogado de doña
Rosa Angélica Seminario Fernández y otros, contra la resolución emitida con
fecha veinte de noviembre de mil novecientos noventiséis por la Sala
Contencioso-Administrativa de la Corte Superior de Justicia de Lima, que
declaró improcedente la acción de amparo de autos.

ANTECEDENTES:

Con fecha veinte de octubre de mil novecientos noventicinco, doña Rosa


Angélica Seminario Fernández, don Santiago Manuel Ramírez Salcedo, don Luis
Pilades Castillo Paz, don Guido Marino Amapanqui Méndez, don Pedro Santoyo
Riojas, don Juan Cuba Malpartida, doña María Isabel Matos Allaín, doña María
Carmela Vásquez Ponce, don Luis Martín Zorrilla Hidalgo, don Rodolfo Noriega
Cerna, don Ricardo Luis Vidal Aguilar, doña Consuelo Indalecia Vidal Aguilar,
don Melquiades López Vega, don Sabino Teodomiro Moreyra Orozco, don
Manuel Augusto Taqueda Bahamonte, doña Ruth Carmela Nuñez del Prado
Morán, doña Ana María Ronceros Yáñez, doña María Eugenia Otiniano Angulo,
doña Rosario Otiniano Angulo, don Juan Núñez Perales, don Leonello Mario
Vega Gatti, don Fidel Carranza Custodio, don Oscar Castillo García, don Víctor
Pablo La Rosa Rojas, don Luis Alberto Verástegui Pulcha, don Máximo Huamaní
Nuñez, don Eduardo Rodríguez Winter, don Arturo Ñaupari Herrera, don
Gastón Amílcar Zolla Castro, don Miguel Andrés Townsend Diez, don Eddie
Troncoso Soto, don Gastón Pflucker Valdez, don Carlos Marcial Prado Ramírez,
don Sergio Fernando Pérez Vergara, don César Llacza Yauri, don Rodolfo Oscar
Ramos Ayllón, don Pedro Martínez Aburto, don Samuel Cava del Valle, doña
Nelly Elisa Balbi Pérez, don Juan José Lártiga Cisneros, don Herbert Espinoza
Barrón, don Marciano Justo Peña Ayzanoa, don Jaime Abanto Cadenillas, don
Ricardo Marino Oré Gaudry, don Manuel Wengle Beltrán, doña Marina Isabel
Maldonado Maldonado de Wengle, don Tomás Moina Tintaya, don Lizandro A.
Pilares Herrera, y, don Pablo Alfonso Prado Ramírez, trabajadores de la
Municipalidad de Lima Metropolitana, y pensionistas con arreglo al Decreto Ley
20530, interponen acción de amparo contra dicha Municipalidad, representada
por el entonces Alcalde don Ricardo Belmont Casinelli; a fin de que no se les
niegue la percepción de beneficios y derechos -reconocidos mediante los
Convenios Colectivos de 1989, 1991 y 1993 suscritos por dicha Comuna con el
Sindicato de Trabajadores Municipales de Lima (SITRAMUN-LIMA); solicitan
además, que las asignaciones referentes a la movilidad, racionamiento,
bonificaciones y gratificaciones pactadas en los referidos Convenios, y que
vienen percibiendo, sean calculados tomando en cuenta la "Remuneración
Mínima Vital vigente a la fecha de pago".

Consideran los demandantes, que la Municipalidad de Lima Metropolitana ha


vulnerado en agravio de ellos, varios derechos constitucionales, resaltando de
los citados, los siguientes: a) El primer párrafo del artículo 54º de la Carta
Magna de 1979, vigente a la fecha de suscripción de los Convenios precitados:
"Las convenciones colectivas de trabajo entre trabajadores y empleadores
tienen fuerza de Ley entre las partes"; y, b) La Primera Disposición Final y
Transitoria de la Constitución Política vigente: "Los nuevos regímenes sociales
obligatorios, que sobre materia de pensiones de los trabajadores públicos, se
establezcan, no afectan los derechos legalmente obtenidos, en particular el
correspondiente a los regímenes de los Decretos Leyes Nºs 19990 y 20530 y
sus modificatorias" (folio 98 a folio 114).

La Municipalidad de Lima Metropolitana contesta la demanda, solicitando sea


declarada improcedente, en razón de los fundamentos siguientes: Que, la vía
administrativa no fue agotada, pues, según interpreta el demandado, al no
resolverse la apelación que incoaron los mismos demandantes, debieron
interponer un recurso de queja y no ampararse en el silencio administrativo,
tal como lo han hecho para considerar agotada dicha vía. Que, la Municipalidad
sigue abonando las pensiones con toda regularidad, respetando los pactos
colectivos materia de la presente acción, pero de acuerdo a la disponibilidad
presupuestal (folio 120 a folio 123).

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, mediante la resolución Nº


5 de fecha quince de enero de mil novecientos noventiséis, falla declarando
fundada la acción de amparo, en base a las consideraciones siguientes: Que, la
Municipalidad de Lima Metropolitana reconoce los derechos y beneficios
obtenidos por los trabajadores mediante el "Acta de Convención Colectiva" de
fecha tres de marzo de mil novecientos ochentinueve (folios 50 y 51) y "Acta
de Comisión Paritaria 1991" (folios 53, 54, 55 y 56) aprobada mediante
Resolución de Alcaldía Nº 805 de fecha primero de julio de mil novecientos
noventiuno (folio 52). Que, la conculcación de derechos no radica en el
desconocimiento de dichas actas, sino, que dicho agravio se configura en el
incumplimiento del pago de los citados beneficios. Que, el pago de la
remuneración y de los beneficios sociales de los trabajadores, tienen prioridad,
razón por la cual, la acción de garantía incoada, debe ser declarada fundada
(folio 152 a folio 157).
La Sala Contencioso-Administrativa de la Corte Superior de Justicia de Lima,
mediante resolución de fecha veinte de noviembre de mil novecientos
noventiséis, revoca el fallo de primera instancia, y reformándolo, declara
improcedente la acción de garantía sub-júdice, en base a los criterios que a
continuación se resumen: Que, la actual Carta Magna no ampara la posibilidad
de nivelar remuneraciones y otros beneficios de pensionistas con los percibidos
por personal en actividad. Que, siendo la acción de amparo una acción
sumarísima, resulta inapropiada para resolver la pretensión de los
demandantes, quienes debieron haber recurrido a una vía más lata, para
ofrecer medios probatorios en favor de su pretensión. Que, en el presente
caso, no ha habido violación constitucional alguna (folios 169 y 170).

FUNDAMENTOS:

Que, del escrito de demanda se infiere, que los accionantes, ex trabajadores


de la Municipalidad de Lima Metropolitana, pensionistas del régimen del
Decreto Ley Nº 20530, solicitan que se les nivele con arreglo a la
Remuneración Mínima Vital vigente, los derechos que adquirieron merced a los
Convenios Colectivos suscritos por el Sindicato de Trabajadores Municipales de
Lima con la Municipalidad demandada.

Que, de las boletas de pago de pensiones que corren adjuntas al escrito


presentado por los demandantes con fecha veinticuatro de setiembre de mil
novecientos noventisiete, se desprende que la Municipalidad demandada
cumple con sus obligaciones pensionarias, pero no en la proporción solicitada,
según afirman los demandantes.

Que, siendo la acción de amparo una vía sumarísima donde no se actúan


pruebas; y siendo ellas necesarias para resolver el petitorio de los accionantes,
ellos han debido recurrir a una vía más lata, y, no incoar la presente acción de
amparo.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en ejercicio de las


atribuciones que la Constitución Política del Estado y su Ley Orgánica, le
confieren,

FALLA:

Confirmando la resolución de la Sala Contencioso-Administrativa de la Corte


Superior de Justicia de Lima, su fecha veinte de noviembre de mil novecientos
noventiséis, que revocó la resolución Nº 5 del Primer Juzgado Civil de Lima de
fecha quince de enero de mil novecientos noventiséis, y reformándola, declaró
improcedente la acción de amparo de autos; dispusieron su publicación el
Diario Oficial "El Peruano", conforme a ley, y los devolvieron.

S.S. ACOSTA SANCHEZ / NUGENT / DIAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO.


Primacía de la realidad de los hechos

«Que, si bien los demandantes tenían la condición de trabajadores


contratados, está acreditado en autos,... que desarrollaban labores de carácter
permanente, con sujeción a horario, dependencia y subordinación jerárquica
por más de año ininterrumpido, por lo que tienen la calidad de trabajadores
permanentes al amparo de lo establecido en el artículo 1° de la Ley N° 24041;
en consecuencia no podían ser separados de la entidad, salvo por comisión de
falta grave y previo proceso administrativo...»

Exp. N° 1275-97-AA/TC

Lima
José Medardo Caballero Vargas y otros

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a quince de julio de mil novecientos noventa y ocho, reunido el


Tribunal Constitucional en sesión de Pleno Jurisdiccional, con asistencia de los
señores Magistrados: Acosta Sánchez, Presidente; Díaz Valverde,
Vicepresidente; Nugent y García Marcelo, pronuncia sentencia.

ASUNTO:

Recurso Extraordinario interpuesto por don José Medardo Caballero Vargas,


Doña Soledad Peregrina Alva Huerta, Doña Lourdes Jacquelin Laura Aguayo,
doña Lidia Francisca Roca Camborda y don Hernán Franklin Laura Aguayo,
contra la resolución de la Sala Corporativa Transitoria Especializada en
Derecho Público de la Corte Superior de Justicia de Lima, que declaró
improcedente la Acción de Amparo interpuesta contra la Municipalidad Distrital
de Santiago de Surco.

ANTECEDENTES:

Con fecha veintiocho de marzo de mil novecientos noventa y seis, don José
Medardo Caballero Vargas y otros interponen Acción de Amparo contra la
Municipalidad Distrital de Santiago de Surco por estimar que han sido
despedidos arbitrariamente después de haber prestado servicios personales
por más de cuatro años en forma continua y permanente, habiendo adquirido
estabilidad en virtud de la Ley N° 24041 violándose sus derechos
constitucionales previstos en los artículos 22°, 26° y 27° de la Constitución
Política del Estado; por lo que solicitan se disponga su reposición y el abono de
sus remuneraciones y beneficios dejados de percibir.

Señalan los demandantes, que con fecha nueve de enero de mil novecientos
noventa y seis sin haberse emitido ninguna resolución y sin observarse el
debido proceso, se ejecutó su despido al haberse retirado sus tarjetas de
control de asistencia.

Admitida la demanda, ésta es contestada por don Lauro Muñoz Garay,


apoderado judicial de la Municipalidad demandada el que solicita se declare
infundada. Manifiesta que los demandantes han prestado servicios en calidad
de contratados, siendo el caso que la última prórroga de los contratos,
referida al período comprendido entre el primero de enero al treinta y uno de
diciembre de mil novecientos noventa y cinco, se efectuó por Resolución de
Alcaldía N° 2203-95 de treinta y uno de marzo de mil novecientos noventa y
cinco; que al vencimiento de dicha prórroga se dieron por concluidos todos los
contratos de servicios personales, por razones de orden económico y técnico,
remitiéndose a los demandantes el Memorándum N° 07-DA-96, a través del
cual se les comunicó tal decisión. Señala asimismo, que los demandantes no
agotaron la vía previa y que la demandada no ha violado derecho
constitucional alguno.

Con fecha diecisiete de enero de mil novecientos noventa y siete; el Juez del
Vigésimo Primer Juzgado Civil de Lima expide resolución declarando fundada la
demanda por considerar que para el caso es de aplicación el artículo primero
de la Ley N° 24041. Interpuesto recurso de apelación, con fecha veintiocho de
octubre de mil novecientos noventa y siete, la Sala Corporativa Transitoria
Especializada en Derecho Público de la Corte Superior de Justicia de Lima
revoca la apelada y reformándola la declara improcedente por estimar que no
está acreditada la vulneración de los derechos invocados y que en todo caso
deben ser discutidos en un proceso contencioso - administrativo. Contra esta
resolución los demandantes interponen recurso extraordinario.

FUNDAMENTOS:

1. Que, se desprende de la demanda que el propósito de la presente acción


es que se declare inaplicable a los demandantes la disposición administrativa
contenida en el Memorándum N° 07-DA-96 que corre a fojas ciento cuatro, a
través del cual se prescinde de sus servicios.

2. Que, en cuanto a la exigencia del agotamiento de la vía previa a que se


refiere el artículo 27° de la Ley N° 23506 de Hábeas Corpus y Amparo, debe
tenerse en cuenta que la demandada dio por concluidos los servicios de los
demandantes al vencimiento de la última prórroga del contrato de servicios
personales, disposición que se ejecutó de inmediato, al retirarse las tarjetas de
control de asistencia de los mismos, por lo que en el presente caso se da la
excepción prevista en el inciso 1) del artículo 28° de la referida Ley.

3. Que en relación a los demandantes don José Medardo Caballero Vargas,


doña Lourdes Jacquelin Laura Aguayo, don Franklin Laura Aguayo y doña Lidia
Francisca Roca Camborda, aparece de autos que mantuvieron relación laboral
con la demandada a través de sucesivos contratos de servicios personales. En
el caso de los tres primeros, en el período que se inició el primero de enero de
mil novecientos noventa y tres hasta el treinta y uno de diciembre de mil
novecientos noventa y cinco y en el caso de la última de las nombradas a
partir del primero de abril de mil novecientos noventa y tres al treinta y uno de
diciembre de mil novecientos noventa y cinco.

4. Que, si bien los demandantes tenían la condición de trabajadores


contratados, está acreditado en autos, con las instrumentales que corren de
fojas seis a sesenta y cuatro, que desarrollaban labores de carácter
permanente, con sujeción a horario, dependencia y subordinación jerárquica
por más de un año ininterrumpido, por lo que tienen la calidad de trabajadores
permanentes al amparo de lo establecido en el artículo 1° de la Ley N° 24041;
en consecuencia no podían ser separados de la entidad, salvo por comisión de
falta grave y previo proceso administrativo. En consecuencia la decisión
administrativa contenida en el Memorándum N° 07-DA 96 es violatorio del
derecho al trabajo, al debido proceso de los demandantes mencionados en el
fundamento anterior.

5. Que, en cuanto concierne a doña Soledad Peregrina Alva Huerta,


aparece de autos que ésta se desempeñó como Secretaria de la Unidad de
Trámite Documentario, entre el primero de julio al dos de noviembre de mil
novecientos noventa y tres. Asimismo, por Resolución de Alcaldía N° 4248-93
de tres de noviembre de mil novecientos noventa y tres se la designó en el
cargo de confianza de Jefe de la Unidad de Trámite Documentario, cargo que
desempeñó hasta el diecisiete de mayo de mil novecientos noventa y cinco;
posteriormente entre el dieciocho de mayo y el treinta y uno de diciembre de
mil novecientos noventa y cinco ejerció el cargo de Registradora en la División
de Registros Civiles. Pues bien, de acuerdo a lo dispuesto por el artículo 2°
inciso 4) de la Ley N° 24041, no están comprendidos en sus beneficios, los
servicios contratados para desempeñar funciones de confianza; por lo que el
período que la demandante ejercicio el cargo de Jefe de la Unidad de Trámite
Documentario no es computable para los fines de aplicación a su favor de la
referida Ley; Tampoco son computables el primer y tercer período, al no ser
éstos continuados.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional haciendo uso de las


atribuciones que le confieren la Constitución Política del Estado y su Ley
Orgánica;

FALLA:

REVOCANDO en parte la resolución de la Sala Corporativa Transitoria


Especializada en Derecho Público de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas ciento ochenta y tres, su fecha veintiocho de octubre de mil novecientos
noventa y siete, que revocando la apelada declaró improcedente la demanda;
reformándola, la declara FUNDADA en parte e inaplicable para los
demandantes don José Medardo Caballero Vargas, doña Lourdes Jacquelin
Laura Aguayo, don Franklin Laura Aguayo y doña Lidia Francisca Roca
Camborda, la disposición administrativa contenida en el Memorándum N° 07-
DA-96; en consecuencia la entidad demandada debe reponerlos en el cargo
que venían desempeñando o en otro de igual categoría, en su condición de
contratados, sin reintegro de los haberes dejados de percibir, y; la declara
INFUNDADA en cuanto se refiere a la demandante doña Soledad Peregrina Alva
Huerta. Dispone la notificación a las partes, su publicación en el diario oficial El
Peruano y la devolución de los actuados.

SS. ACOSTA SÁNCHEZ / NUGENT / DÍAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO

Exp. N° 1275-97-AA/TC

Lima

Soledad Peregrina Alva Huerta

RESOLUCION DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Lima, veinticinco de setiembre de mil novecientos noventa y ocho.

VISTA:

La solicitud presentada por doña Soledad Peregrina Alva Huerta a fin que se
revise la sentencia recaída en el Expediente N° 1275-97-AA/TC expedida el
quince de julio de mil novecientos noventa y ocho, publicada en el Diario
Oficial El Peruano el quince de setiembre del mismo año.

ATENDIENDO A:

Que, de conformidad con el artículo 59° de la Ley Orgánica del Tribunal


Constitucional N° 26435, contra las sentencias que éste expide, no cabe
recurso alguno; no siendo necesario aclarar ningún concepto ni subsanar error
material u omisión.

El Tribunal Constitucional en uso de las atribuciones que le confieren la


Constitución Política del Estado y su Ley Orgánica;

RESUELVE:

Declarar sin lugar la solicitud de revisión de la sentencia recaída en el


Expediente N° 1275-97-AA/TC. Dispone la devolución de los actuados.

SS. ACOSTA SÁNCHEZ / NUGENT / DÍAZ VALVERDE / GARCIA MARCELO


Procedencia del recurso de casación por infracción del contenido
normativo del convenio colectivo (*)

(*) Esta Jurisprudencia se publicó en el Tomo N° 18 de Diálogo con la


Jurisprudencia

La Ley Procesal del Trabajo, Ley N° 26636, establecía que el recurso de


casación en materia laboral era procedente por la evidente violación,
interpretación errónea o incorrecta aplicación de la ley. De ese modo, la Sala
Constitucional y Social de la Corte Suprema de la República asumió que no era
posible su interposición por infracción de normas provenientes de un convenio
colectivo, toda vez que la casación había sido diseñada sólo para resguardar la
correcta aplicación de normas heterónomas.

Casación 2534-97-Lima

Lima, 23 de junio de 1998.

VISTOS; y CONSIDERANDO: Primero.- Que, el Recurso de Casación se ha


interpuesto cumpliendo con los requisitos de forma previstos por el artículo 56°
de la Ley número veintiséis mil seiscientos treinta y seis; Segundo.- Que, en
cuanto a los requisitos de fondo, el accionante cumple con invocar las causales
en que se funda, en este caso: a) la interpretación errónea de la ley, y el
convenio colectivo de mil novecientos noventa, y b) la contradicción
jurisprudencial; Tercero.- Que, sin embargo, respecto de la primera causal no
indica cuál es, precisamente, la norma mal interpretada, mencionándose
diversas leyes, sin cuestionar su interpretación y mucho menos fundamentar
cómo debe ser la correcta interpretación; a lo que debe agregarse que un
convenio colectivo si bien el de esa fecha tiene el rango de ley, por disposición
de la Constitución derogada, sólo lo es entre las partes contratantes mas no
tienen el carácter de aplicación general, como lo ostenta toda ley y norma de
igual jerarquía, expedida por el Congreso y Poder Ejecutivo por la facultad
conferida, con cuyo propósito se fijó el inciso primero del artículo cincuenta y
cuatro del referido ordenamiento procesal, dados los fines del recurso de
casación; Cuarto.- Que, de otro lado, en cuanto a la segunda causal, el
recurrente incumple lo previsto en la Ley Procesal del Trabajo, pues
únicamente acompaña la ejecutoria de la Sala Laboral de la Corte Superior de
Justicia de Junín, expediente número doscientos cuarenta y cinco-noventa y
seis, cuando la ley acotada prescribe que deberá acompañarse
pronunciamientos jurisprudenciales de colegiados superiores en casos
objetivamente similares, lo que implica que debe acompañarse más de un
pronunciamiento jurisprudencial; Quinto.- Que, en consecuencia, al no haberse
cumplido con los requisitos de fondo contemplados en el inciso segundo del
artículo cincuenta y siete de la acotada Ley Procesal del Trabajo; declararon
IMPROCEDENTE el recurso de casación interpuesto a fojas ciento veintinueve
por don Pedro Martel Nizama, contra la sentencia de vista de fojas ciento
dieciocho, su fecha diez de junio de mil novecientos noventa y siete;
ORDENARON que se publique el texto de la presente resolución en el diario
oficial El Peruano; en los seguidos contra la Empresa Nacional de Ferrocarriles,
Sociedad Anónima -ENAFER-, sobre Reintegro de Beneficios Sociales, y los
devolvieron.

Prueba laboral: Naturaleza

Las pruebas en la jurisdicción en la jurisdicción laboral no están sujetas a


ninguna figura técnica ni conformación ritualista para producir eficacia, sino a
la apreciación valorativa en conciencia, por su naturaleza social básica, que
induce a investigar fundamentalmente la realidad del hecho por encima de
calificaciones o denominaciones que no se ajustan a la realidad.

Expediente 0448-90-TT-LL

Señores

Trujillo, 12 de julio de 1990

VISTOS; por el informe oral, a que se refiere la constancia de fojas 38 vuelta,


y CONSIDERANDO: que El Derecho del Trabajo elevado a categoría
constitucional contiene institutos y principios que se traducen en normas
sustantivas y adjetivas tutelares de los derechos del trabajador, que son de
orden público y de obligatorio cumplimiento, presupuestos base para analizar y
determinar el caso de autos; que las pruebas en la jurisdicción de trabajo, no
están sujetas a ninguna figura técnica ni conformación ritualista para producir
eficacia, sino a la apreciación valorativa en conciencia, por su naturaleza social
básica, que induce a investigar fundamentalmente la realidad del hecho por
encima de calificaciones o denominaciones que no se ajustan a la realidad; que
en el contrato de trabajo prevalece el principio de la primacía de la realidad,
que en el presente caso está justificada por la labor que realizaba la
reclamante dentro de la empresa desde setiembre de 1987, de acuerdo a los
documentos presentados y que corren a fojas 51 y 52, la remuneración que
percibía y sobretodo la subordinación de dichos servicios personales, lícitos y
voluntarios; que la demandada se limita a manifestar que la relación con la
actora ha sido a base de contratos de locación de servicios, que tampoco los
presenta y a cuya exhibición se opuso y de los que presentara la demandante
y que en fotocopia corren a fojas 17 y fojas 20, algunos de ellos no firmados
por el accionante, de lo que se colige que la relación laboral entre las partes
estuvo sujeto a contratos de trabajo a plazo fijo renovados sucesivamente,
desvirtuándose la naturaleza temporal o eventual de la labor realizada,
careciendo de efectos ipso jure los contratos suscritos con la actora; que
estando acreditada la relación laboral y no habiendo cumplido la demandada
con consignar a la demandante en su libro de planillas, ni otorgarle boletas de
pago, resulta de estricta aplicación la presunción juris tantun contenida en el
artículo 13º del Decreto Supremo 015-72-TR, teniéndose por ciertos los hechos
expuestos en la demanda y en cuanto se refiere al tiempo de servicios y
remuneración percibida; que siendo esto así, la trabajadora reclamante al
momento de ser despedida estaba amparada por el artículo 2º de la Ley
24514, por lo que solo podía ser despedida por las causales y normas de
procedimientos contenidas en los artículos 6º y 7º de la Ley acotada, que poor
ser de orden público, resulta de obligatorio cumplimiento; que no habiendo
cumplido la empleadora con lo dispuesto por dichos dispositivos legales, la
despoedida de la actora resulta improcedente; REVOCARON la sentencia de
fojas 31, su fecha 26 de febrero de 1990 en la parte que declara improcedente
la acción de calificación de despido, la que declararon procedente,
improcedente e injustificado el despido efectuado por Electronoreste S.A.,
contra su trabajadora Betty Ruth Moreno Allimana, quien deberá hacer uso de
la opción a que se refiere el artículo 12º de la Ley 24514, la CONFIRMARON en
lo demás que contiene; y los devolvieron al Primer Juzgado de Trabajo de
Piura. URQUIZA VEGA.- MILIÁN CARRASCO.- CUEVA MORENO

Recurso de queja: Certificado médico. Principio de veracidad

Es fundada la queja por denegatoria de la postergación del comparendo,


cuando el pedido de postergación se basa en un certificado médico particular,
el mismo que en aplicación del principio de veracidad se presume verdadero en
tanto no se pruebe su falsedad.

Expediente 4581-93 (Q)

Lima, 6 de mayo de 1994

VISTA la queja interpuesta por Aero Cóndor S. A. contra el 7º Juzgado de


Trabajo de Lima por denegatoria de apelación e irregularidades procesales, en
los seguidos por Rolando Artadi Cogorno sobre beneficios sociales: con los
principales pedidos para mejor resolver, el informe de la Juez quejada y,
CONSIDERANDO: que si bien los autos expedidos antes de la sentencia no son
recurribles, esta instancia está facultada para declarar de oficio las nulidades
que se constaten en el proceso, con arreglo al artículo 60º del Decreto
Supremo Nº 03-80-TR; que de los principales acompañados se advierte que el
Juzgado ha denegado la solicitud de postergación del comparendo presentada
por la quejosa, apoyándose en una disposición modificada por otra norma de
igual jerarquía; que la aplicación literal y rígida que pretende hacer la Juez del
artículo 27º del Decreto Supremo Nº 03-80-TR muestra su desconocimiento de
la evolución normativa que viene sufriendo este texto procesal por efecto de la
modificación de las disposiciones que toma como referencia; que en el caso de
autos, el referido artículo 27º exigía originalmente que la incapacidad de la
parte que no se encuentra asegurada se acredite con "certificado expedido por
la Oficina Sanitaria", disposición que fue interpretada posteriormente en el
sentido de que el certificado no podía ser "expedido" por dicha oficina sino
solamente "visado", debiendo extenderlo un profesional en medicina; que
entonces, las dependencias del Ministerio de Salud se circunscribieron a
practicar un acto administrativo al visar un documento emitido por un médico;
que teniendo esa naturaleza, por mandato de la Ley Nº 25035 de
Simplificación Administrativa, se suprimió su necesidad por invocación del
Principio de Veracidad de tal manera que en tanto no se pruebe su falsedad,
los certifica-dos médicos se presumen verdaderos; que la indicación que hace
el artículo 27º sobre la forma de los certificados no es de carácter procesal,
sino meramente referencial de un acto administrativo, al igual que el artículo
5º de la misma norma cuando se refiere al papel sellado, de manera que si
éste se ha suprimido no puede seguir exigiéndose por el texto literal del
numeral respectivo; que en consecuencia, la Juez incurre en exceso al denegar
la solicitud de la quejosa por argumentos que carecen de vigencia;
DECLARARON fundada la queja interpuesta a fojas 01-04, su fecha 03 de
noviembre de 1993 y, en consecuencia, NULA la resolución de fojas 24, su
fecha 02 de setiembre de 1993 de los principales, debiendo proveerse la
solicitud de la quejosa de fojas 21-22, con arreglo a Ley; DISPUSIERON que
copia certificada de esta resolución se agregue a los principales, que se
devolverán conjuntamente con el cuaderno de queja al Juzgado de origen.

Relación laboral: Prueba

La prueba que le corresponde al trabajador es la demostración de la existencia


de un hecho como es el trabajo o de un acto jurídico como es la relación que
aquel engendra, mediante las formas determinadas por la ley.

Expediente 696-92-CD

Lima, 16 de Noviembre de 1992

VISTOS: en audiencia pública del 29 de setiembre de 1992; y


CONSIDERANDO: que conforme al artículo 32º inciso a) del Decreto Supremo
Nº 03-80-TR corresponde a las partes probar los hechos que afirman en la
demanda y contestación y principalmente al trabajador que existió relación;
que los documentos presentados por el accionante a fojas 1, 36, 38, 39 y 40
vta. y 53 no constituyen medios probatorios idóneos que demuestren la verdad
de lo sostenido por dicha parte, acerca del hecho de la existencia del vínculo
laboral que pretende haber mantenido con la emplazada que conforme al
ordenamiento procesal aplicable en esta instancia especializada, la prueba es
la demostración de la exis-tencia de un hecho como es el trabajo o de un acto
jurídico como es la relación aquel engendra, mediante las formas determinadas
por la Ley; que, asiendo así resulta aplicable al caso sub-litis el artículo 338º
del Código de Procedimientos Civiles, por cuyo mérito si el demandante no
prueba su acción debe absolverse el demandado; REVOCARON la sentencia de
fojas 58 y 58 va. que declara fundada la demanda, la misma que declararon
infundada, absolviendo a la emplazada de la instancia: en los seguidos por
Pablo J. Aguilar Chumacero con Cooperativa de Vivienda Policial Ltda 158-
VIPOL; actuando como Vocal ponente el Doctor Pedro J. Zubiría Amorós y los
devolvieron al Cuarto Juzgado de Trabajo de Lima.

BELTRAN QUIROGA - MORE BENAVENTE ZUBIRIA AMOROS


Mercedes Valdivia - Secretaria de la Tercera Sala Laboral de Lima.
PABLO J. AGUILAR CHUMACERO CON COOPERATIVA DE VIVIENDA POLICIAL
LTDA. 158-VIPOL

Relación laboral: Prueba del vínculo (A)

Si el demandado exhibe el Libro de Planillas y en el mismo no se encuentra


registrado el demandante, no habiéndose tachado dicha prueba ni aportado
otras que evidencien vínculo de trabajo, se tiene por cierto que no existió
relación laboral.

Expediente 3255-94-CD (S)

LIMA

Lima, 08 de setiembre de 1995

VISTA, en audiencia pública del 25 de julio último; interviniendo como vocal


ponente el Señor Eduardo Yrivarren Fallaque, y CONSIDERANDO: que, si bien
es cierto, corresponde a las partes probar los hechos que afirman (a los
trabajadores-que existió la relación laboral y a los empleadores que han
cumplido con todas las disposiciones legales y convencionales de trabajo) -de
conformidad con lo dispuesto por el artículo 32º del Decreto Supremo Nº 003-
80-TR(1), cierto es también que la despedida es un hecho que no se presume
ni se deduce, debe probarse, que, el actor en su demanda de fojas 18 y fojas
19, regularizada a fojas 20, alega haber trabajado desde el 01 de febrero hasta
el 30 de noviembre de 1990 en la Facultad de Ciencias Sociales de la
Universidad San Martín de Porres, primero en el servicio de seguridad de dicha
Facultad y luego, al momento de ser despedido laboraba como empleado del
servicio de Mantenimiento de la mencionada Facultad; que, en la certificación
policial de fojas 01 y fojas 02, no se ha podido determinar si verdaderamente
existió un despido de hecho pues la encargada Jefa de mantenimiento
(Soledad Naranjo) no dio explicaciones respecto del despido invocado por el
actor; que, en materia laboral los documentos idóneos para acreditar la
relación contractual entre los trabajadores y empleadores son los libros de
planillas y boletas de pago, los mismos que son de obligatoria tenencia, de
conformidad con el artículo 9º del Decreto Supremo Nº 015-72-TR(2) que, de
autos fluye que la demandada cumplió con la exhibición de los libros de
planillas a fojas 38, diligencia en la que el Inspector Judicial de la Oficina de
Revisores de Planillas se constituyó al domicilio de la emplazada e informó
"...que efectuado la revisión correspondiente, se constató que el nombre del
reclamante no figura registrado en dichas planillas..." (sic); que, este
documental tiene la calidad de instrumento público (y por lo tanto tiene pleno
valor legal), la misma que no fue observada, impugnada ni tachada por el
actor oportunamente; que, de otro lado, la probanza respecto a la documental
de fojas 17 no tiene asidero legal, pues la entidad bancaria (Banco de
Desarrollo) es un tercero, ajeno al caso materia de litis y además en los
informes remitidos por dicha entidad al Juzgado, a fojas 77 y fojas 88
-respectivamente se contradicen, por lo que la presente acción no cabe
ampararse; REVOCARON la sentencia de fojas 90 y fojas 91, de fecha 28 de
abril de 1994, que declara fundada la demanda de fojas 18 - 19 y regularizada
a fojas 20; la que DECLARARON infundada en todos sus extremos; en los
seguidos por ADRIAN PICHARDO GARCIA contra la UNIVERSIDAD SAN MARTIN
DE PORRES sobre Calificación de Despido; y los devolvieron al 6º Juzgado de
Trabajo de Lima.

BELTRAN.- YRIVARREN.- ARAUJO

Yna Llaja E., Secretaria de la 2da. Sala Laboral

EL VOTO SINGULAR DE LA SEGUNDA VOCAL, DOCTORA ELIANA ELDER


ARAUJO SANCHEZ ES COMO SIGUE:

CONSIDERANDO: que la relación laboral se encuentra plenamente acreditada


con las instrumentales de fojas 3 a 17-A, corroborada por la carta de 16 de
febrero de 1994, remitida por el Banco de Desarrollo, sobre pago de haberes al
actor correspondientes al mes de setiembre de 1990, reputándose como su
fecha de ingreso el 01 de febrero al 30 de octubre de 1990, al tenerse por
cierto su fecha de ingreso y cese al no haberle incluido la demandada en su
libro de planillas de pago de remuneraciones, tal como es de verse del Informe
de Revisores de fojas 38, siendo de aplicación lo dispuesto en los artículos 9º,
10º, 11º y 13º del Decreto Supremo Nº 015-72-TR, este último señala que:
"Se tendrá por ciertas las afirmaciones que sobre los datos que deben contener
las planillas haga el trabajador, siempre que se pruebe que existió relación
laboral. . " (sic), que esta situación se presenta en el caso de autos,
consecuentemente el accionante ha cumplido con lo estipulado en el artículo
32º del Decreto Supremo Nº 003-80-TR, al probar la relación laboral; que el
despido alegado debe probarse, no presumirse por lo que en cuanto al despido
de hecho que alega el actor, éste no se ha probado de modo alguno, ya que la
instrumental de fojas 1 carece de eficacia jurídica para acreditar el despido de
hecho, ya que no consta la certificación del efectivo policial comisionado para
la verificación, además que en sí no conforme ninguna verificación o
constatación del despido, por estas razones no es amparable lo reclamado; MI
VOTO es porque se REVOQUE la sentencia de 28 de abril de 1994, a fojas 90 y
91 que declara fundada y ordena la reposición del demandante, la que
declararon INFUNDADA en todos sus extremos; en los seguidos por Adrián
Pichardo García con Universidad San Martín de Porres sobre Calificación de
Despido.
ARAUJO SANCHEZ

Yna Llaja E., Sec. de la 2da. Sala Laboral.

Transgresión al debido proceso ... ¿es posible el recurso de


casación en sede laboral? (*)

(*) Esta Jurisprudencia se publicó en el Tomo N° 17 de Diálogo con la


Jurisprudencia

El recurso de casación es una necesidad. En materia laboral, en virtud de la


Ley Procesal del Trabajo (LPT), desde el año 1996 esta institución se utiliza
como un importante soporte de la tutela judicial efectiva. Con las
modificaciones introducidas por la Ley Nº 27021 a la LPT, no se admitiría la
casación por la transgresión al debido proceso. Empero, la sentencia que
reseñamos y comentamos permitiría el recurso de casación por la transgresión
al debido proceso, aplicando las disposiciones del Código Procesal Civil.

Casación 06-99

LA SENTENCIA: CAS. Nº 06-99

CHINCHA

Lima, veintidós de julio de mil novecientos noventinueve.

LA SALA DE DERECHO CONSTITUCIONAL Y SOCIAL DE LA CORTE SUPREMA DE


JUSTICIA DE LA REPÚBLICA:

VISTOS; en audiencia pública llevada a cabo en la fecha, integrada por los


señores Vocales: Buendía Gutiérrez, Beltrán Quiroga, Almeida Peña, Seminario
Valle y Zegarra Zevallos; luego de verificada la votación con arreglo a ley,
emite la siguiente sentencia:

RECURSO DE CASACIÓN:

Interpuesto a fojas trescientos dos por la parte demandante doña Rosario


Vicenta Quintanilla Chacaliaza, contra la sentencia de vista de fojas doscientos
noventitrés, su fecha veinticuatro de noviembre de mil novecientos
noventiocho, expedida por la Sala Mixta Descentralizada de Chincha, que
Confirma la sentencia apelada de fojas doscientos sesentiséis, fechada el
nueve de octubre de mil novecientos noventiocho, que declara Infundada la
demanda de fojas doce; en los seguidos con el Comité Local de Administración
del Centro de Salud de Chincha Baja sobre Indemnización por Despido
Injustificado y otro.

CAUSALES DE CASACIÓN:

La recurrente sustenta su recurso en las siguientes causales:

a) Contravención de los artículos cincuenta, inciso seis y ciento veintidós,


inciso tercero del Código Procesal Civil.
b) Inaplicación del artículo cuatro del Decreto Supremo número cero cero
tres-noventisiete-TR.
c) Aplicación indebida del artículo mil setecientos sesenticuatro del Código
Civil.
d) Contradicción con otros pronunciamientos jurisprudenciales.

CONSIDERANDO:

Primero.- Que, habiéndose cumplido con las exigencias a que se refiere el


artículo cincuentisiete, inciso segundo, de la Ley Procesal del Trabajo resultan
procedentes las primeras tres causales invocadas; lo cual no sucede con la
causal de contradicción jurisprudencial al no haberse acreditado el
pronunciamiento reiterado de las Salas Laborales en el sentido que se invoca,
por lo que en esta parte el recurso deviene en improcedente.

Segundo.- Que, en consecuencia, de acuerdo a lo dispuesto por la Ley número


veintisiete mil veintiuno, vigente a partir del veinticuatro de diciembre del año
próximo pasado, corresponde emitir pronunciamiento sobre el fondo del
recurso; y estando a que se ha invocado la causal de contravención de las
normas que garantizan el derecho a un debido proceso, agravio in procedendo,
por vicios contenidos en la sentencia recurrida, debe procederse a su análisis
en primer lugar, toda vez que de encontrarse fundada esta primera causal,
resultaría innecesario emitirse pronunciamiento respecto de los demás
agravios denunciados, atendiendo a que conforme lo dispone el numeral
segundo del artículo trescientos noventiséis del Código Procesal Civil debe
declararse la nulidad de los actuados.

Tercero.- Que, se ha denunciado la infracción del inciso tercero del artículo


ciento veintidós del Código Procesal Civil que prescribe bajo sanción de
nulidad, la motivación de las decisiones judiciales y su sujeción al mérito de lo
actuado, norma que analizada en concordancia con lo dispuesto por el artículo
treinta de la Ley Procesal Laboral y ciento noventisiete del Código Procesal
Civil, obliga al juzgador a dejar constancia del análisis efectuado en relación
con las pruebas aportadas por las partes, que a juicio de éstas sean
determinantes o relevantes para la solución del caso, satisfaciéndose de esta
manera el principio constitucional previsto en el inciso quinto del artículo ciento
treintinueve de la Constitución Política como una garantía del debido proceso;
que en el caso de autos, se evidencia de la sentencia de fojas doscientos
sesentiséis así como en la de vista de fojas doscientos noventitrés, que no
contienen expresión alguna relacionada con las instrumentales presentadas
con la demanda a fojas dos y siguientes, dentro de las que se encuentra el
acta de la Visita Inspectiva realizada por la autoridad de Trabajo, así como
otros medios probatorios, con los que se pretende probar la exigencia de
subordinación y el período de servicios efectivos de la demandante, lo cual
estando a las consideraciones primigenias constituye infracción al debido
proceso, mas no afecta el principio de congruencia invocado por la recurrente
ya que éste se refiere al orden lógico de la resolución.

Cuarto.- Que, consecuentemente, cabe ampararse el recurso interpuesto


declarándose la nulidad de lo actuado hasta la oportunidad en que se cometió
el vicio, como lo prevé el inciso dos punto dos del artículo trescientos
noventiséis del Código Procesal Civil, careciendo de objeto analizarse las
demás causales admitidas.

RESOLUCIÓN:

Declararon FUNDADO el Recurso de Casación de fojas trescientos dos,


interpuesto por doña Rosario Vicenta Quintanilla Chacaliaza, en consecuencia
NULA la Sentencia de Vista de fojas doscientos noventitrés, su fecha
veinticuatro de noviembre de mil novecientos noventiocho, e INSUBSISTENTE
la apelada de fojas doscientos sesentiséis, su fecha nueve de octubre de mil
novecientos noventiocho; DISPUSIERON que el Juez de la causa expida nueva
sentencia, con arreglo a derecho y atendiendo a los principios señalados en la
presente resolución; ORDENARON que el texto de la presente resolución se
publique en el Diario Oficial El Peruano; en los seguidos con el Comité Local de
Administración de Salud de Chincha Baja, sobre Indemnización por Despido
Injustificado y otro; y los devolvieron.

SS. BUENDÍA G.; BELTRÁN Q.; ALMEIDA P.; SEMINARIO V.; ZEGARRA Z.

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