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Legislación en Enfermería

Si consideramos los aspectos legales en la práctica de enfermería, resulta evidente

que la responsabilidad legal de todos los profesionales que laboran en las diferentes

instituciones de salud privadas y públicas, es un tema que adquiere mayor importancia cada

vez en la práctica diaria.

Esto resulta fácil de entender si consideramos, por un lado, que la salud es uno de

los bienes más preciados en la vida humana y, por el otro lado, que la sociedad ha adquirido

una mayor conciencia sobre sus derechos en materia de prestación y recepción de los

servicios de salud, así como el conocimiento de las diferentes instancias y herramientas

jurídicas para hacer valer esos derechos.

Ante este panorama, y como se mostró en la conferencia titulada “Aspectos éticos y

legales en Enfermería” impartida por la Dra. Verónica Miriam Barrón Pérez, se señala que

es indispensable que las enfermera y enfermeros cuenten con los conocimientos básicos

sobre los aspectos legales que involucran la práctica profesional que desarrollan día con

día.

Si bien es cierto que las enfermeras viven de forma diferente por el exceso de

trabajo, la cantidad de pacientes que cuidan o las situaciones en las que deben estar

involucradas a fin de resolver las necesidades inmediatas y meditas del paciente en

beneficio de su salud; no significa que no puedan tener las ganas de aprender y tener los

conocimientos legales que brinden las pautas necesarias para hacer validos sus derechos y

responsabilidades.
Teniendo en cuenta que la enfermería es una ciencia y disciplina que es elegida por

vocación, se espera que todos los profesionales de esta rama posean conductas como la

caridad, la bondad, el humanismo y el amor; reflejándose meramente en el trato digno y la

calidad de la atención brindada a los usuarios. Sin embargo, no siempre ocurre de esta

forma, y muchos profesionales carecen de dichas conductas, por lo cual es de esperar que

aparezcan quejas relacionadas a la atención médica recibida por parte de los usuarios, y con

ello, un sin número de cuestiones legales que buscan salvaguardar los derechos de ambas

partes y resolver el conflicto presentado.

En México, la enfermería como profesión sigue evolucionando, por lo cual las

enfermeras se han empoderado de su rol, conociendo y ejerciendo las conductas éticas, así

como las leyes básicas relacionadas con nuestro actuar profesional.

Dentro de esta constante evolución, la Ley General de Salud dentro del marco

jurídico y legal que rige a la profesión de Enfermería, contempla la objeción de conciencia,

un aspecto clave que permite tanto a médicos como enfermeras pueden negarse a participar

en algunos procedimientos (abortos, eutanasia). Por lo tanto, es necesario aumentar el

pensamiento reflexivo y crítico para evitar responsabilidades legales, y, por ende,

perjudiciales para nuestra vida profesional y personal al hacer uso de esta.

Ahora bien, a pesar de todos los avances que se han percibido a lo largo de la

historia, nuestra profesión aún no alcanza el punto máximo de desarrollo, por lo que el

número de denuncias y demandas que llegan a los órganos jurisdiccionales hacia el

personal de salud son más frecuentes, relevantes y muestran un mayor rechazo social ante

los hechos.
En este punto, es donde surge la importancia de que las enfermeras y enfermeros

conozcan el derecho como una disciplina, ya que permite la ordenación justa de las

relaciones humanas, además de que existe y se justifica en función de la persona cuyos

derechos, tutela e integridad protege la ley; y es esta protección a la salud, un derecho

personal que se encuentra consagrado en normas de carácter nacional e internacional.

Recatando el punto anterior, es bien sabido que la enfermera brinda los cuidados

que los pacientes necesitan para reintegrar su salud, pero muchas veces realiza actividades

de más a las que le corresponden. En contrate, existen límites que las leyes nos marcan, así

como normas que regulan nuestra actuación, como es el caso de la Norma Oficial Mexicana

NOM-019-SSA3-2013, que establece las características y especificaciones mínimas para la

prestación del servicio de enfermería en los establecimientos para la atención médica del

sistema nacional de salud, así como para la prestación de dicho servicio que en forma

independiente otorgan las personas físicas con base a su formación académica.

No obstante, los profesionales de enfermería también deben de conocer obre ética,

dado que se requiere una reflexión crítica de la moralidad de sus actos y sus fundamentos,

tomando en cuenta que la ética es uno de los caminos hacia esa reflexión sin olvidar la

humanidad que caracteriza la profesión.

En un sentido estricto, se puede definir a la ética como la ciencia de los actos

humanos hacia el bien honesto, de acuerdo con la razón. La enfermería debe entender la

recta razón como acciones no desviada por prejuicios, pasiones e intereses personales; es

decir, se debe hacer el bien y evitar el mal dado que hay una responsabilidad civil y penal

que rige nuestra razón de ser.


Como se mencionó anteriormente, el derecho a la protección de la salud en México

y el actuar de los profesionales de salud está regulado por normas y leyes, dentro de las

cuales se encuentran la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Ley

General de Salud, la Ley Federal del Trabajo, la Ley General de Responsabilidades

Administrativas, el Código Penal y las Normas Oficiales Mexicanas. Dentro de este marco,

no importa quien tiene más derecho que el otro, sino cual es la medida de la ofensa para

ambas partes y, por lo tanto, el resultado.

Asimismo, existen ordenamientos internacionales que protegen la salud, como la

Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración Universal

de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional sobre los Derechos Económicos, Sociales

y Culturales, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y la Convención

Americana sobre Derechos Humanos; por lo que resulta evidente que la salud ha ganado

terreno en el ámbito universal.

Dentro de todas estas premisas, también se establecen sanciones al personal de salud

por incumplimiento de sus deberes, actividades que pongan en peligro la vida del paciente,

o la falta de intervención.

Cuando un usuario está insatisfecho con el servicio que le ofrece enfermería, se da a

conocer una queja verbal o escrita, que puede ser dirigida a la Comisión Nacional de

Arbitraje Médico (CONAMED) la cual se encarga de realizar el procedimiento legal para

darle solución a la queja presentada.

Dentro de este proceso legal se pide la reparación del daño, que puede ser

conciliado en los órganos jurisdiccionales o la CONAMED, donde se busca siempre


esclarecer los hechos, proteger a la víctima, reparar el daño y que el culpable no quede

impune.

Como parte del proceso, se dan a conocer una serie de conceptos que todo

profesional de la salud debe conocer para marcar los limites propios de su actuación

laboral, así como la conducta ética que representa. En primera instancia, la responsabilidad

jurídica se conceptualiza como la obligación que se crea a las personas para responder o

subsanar el daño o perjuicio causado a otra persona, en virtud de que así lo disponga la ley,

tenga su origen en un contrato o en hechos ilícitos. De igual forma, la mala práctica o mala

praxis es el ejercicio errado o una práctica sin habilidad por parte de un médico, una

enfermera u otro profesional de la salud, causándose un daño a la salud o al buen estado del

paciente.

A continuación, la iatrogenia es el efecto dañino o perjudicial que resulta directa o

indirectamente de la actividad diagnóstica, terapéutica o del cuidado por parte del equipo de

salud, como errores de medicación, secuelas de procedimientos, errores de acción u

omisión por el prestador de servicios. En el caso de la negligencia, que es la falta de

cuidado o abandono; la impericia es la falta de conocimiento al realizar un procedimiento,

y la imprudencia se define como la acción de ser imprudente, o cuando se obra sin cautela.

Respecto al daño, se considera como la alteración estructural o funcional del

organismo y/o todo efecto perjudicial derivado de ella; que puede comprender

enfermedades, lesiones, sufrimientos, discapacidades y la muerte. En este punto, surgen dos

aspectos importantes que se marcan con sumo detalle en la Ley General de Salud, que

estipula el obrar con dolo como toda acción en la que, conociendo los elementos del tipo

penal, o previendo como posible resultado típico, quiere o acepta la realización del hecho
descrito por la ley; y obrar culposamente donde se produce el resultado típico, que no

previo siendo o confiando en que no se produciría, en virtud de la violación a un deber de

cuidado, que debía y podía observar según las circunstancias y condiciones personales.

De ello resultan los siguientes conceptos, donde la responsabilidad civil se

considera como la obligación legal que tiene una persona de pagar o reparar cualquier daño,

pérdida o menoscabo causado a una persona por culpa o por negligencia; la

responsabilidad penal que incluye el abandono del paciente sin causa justa, negación de

atención médica urgente, acciones dolosas como la exploración ginecológica deshonesta,

lesiones y homicidio culposos por posible impericia, negligencia, imprudencia, entre otros.

Y en paralelo, la consecuencia civil conceptualizada como el hecho de reparar el daño

mediante el restablecimiento de la situación a su estado anterior, si es posible, o el pago del

daño y perjuicio causado en forma patrimonial o pecuniaria; y la consecuencia penal, que

abarca el pago de la reparación del daño causado a la víctima que comprende la restitución

de la cosa obtenida por el delito, o el pago del precio que corresponda, y la indemnización

del daño material y moral causado, así como el perjuicio ocasionado; que en el caso de la

sanción publica, se comprende la prisión, multa, destitución y suspensión de las funciones.

Finalmente, es necesario señalar que dentro de las causas en las que el profesional

de enfermería puede verse involucrado en un problema legal se incluyen el cumplimiento

de ordenes medicas aun sin tenerla sustentada por escrito, la revelación de secretos, la

comisión de actos delictivos ya sean dolosos o culposos durante el ejercicio profesional, la

falta de veracidad en el manejo de datos, información, documentos o al rendir declaraciones

ante una autoridad, la usurpación de profesión al no contar con un título y una cedula
profesional, y el abandono de personas que son incapaces de cuidarse a sí mismas o evadir

la responsabilidad en el campo laboral.

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