Está en la página 1de 3

Posición de la República Argentina en relación a Ex Post Evaluation del FMI sobre el

programa Stand By de 2018

En el marco de la evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el programa


Stand By otorgado en el año 2018 al país, el Gobierno argentino expuso su posición al
respecto.

En este sentido, la República Argentina entiende que el programa fracasó porque no logró
cumplir con ninguno de los siguientes cuatro objetivos trazados en el acuerdo: restaurar la
confianza del mercado; proteger a los más vulnerables de la sociedad; fortalecer el marco
para reducir la inflación; y progresivamente, disminuir las tensiones en la balanza de pagos.

Los motivos por los que la Argentina considera que el Stand by de 2018 fracasó:

• Se desatendió la fragilidad externa del país, minimizando los riesgos de la


liberalización de la cuenta de capital.

• Hubo una visión errada sobre el fenómeno de la inflación y la política monetaria.

• Se puso énfasis en la contracción fiscal en un contexto recesivo.

• Se pecó de optimista en creer que el programa ayudaría a recuperar la confianza de


los mercados, pero esto no ocurrió.

• Se sobredimensionaron los efectos de reformas estructurales y se minimizaron sus


riesgos. Las reformas deben estar orientadas a conseguir la creación de empleo a través
del crecimiento económico inclusivo y sostenible.

Asimismo, el SBA2018 se construyó sobre un paradigma que obstaculizó


fundamentalmente la consecución de sus objetivos principales, basándose en un conjunto
de premisas y supuestos que no aplicaban para el caso de Argentina.

Principales carencias del Programa

La desatención a la fragilidad externa


El diseño del SBA2018 minimizó y descartó los riesgos de la liberalización de la cuenta de
capital y la justificación para imponer regulaciones a los flujos de capitales.

La liberalización de la cuenta de capital favoreció la entrada masiva de capitales


especulativos de corto plazo en 2016-2017, dejando a la economía extremadamente
vulnerable ante el evento de un freno repentino, el cual efectivamente se materializó en
2018.

La visión estrecha sobre la inflación y la política monetaria


El SBA2018 se basó en la concepción de que la inflación es un fenómeno puramente
monetario y que debe ser frenado únicamente con instrumentos monetarios, sin tomar en
cuenta la dinámica de precios del país y el hecho de que la inflación en la Argentina tiene un
marcado componente inercial.

La falta de atención a los efectos pro-cíclicos de la consolidación fiscal

Los supuestos del SBA2018 pusieron un énfasis injustificado en la contracción fiscal en un


contexto recesivo. Se suponía que la contracción fiscal y monetaria restablecería la
confianza, pero, en cambio, redujo la demanda agregada y obligó a la quiebra a muchas
empresas endeudadas, socavando las condiciones sociales y aumentando la incertidumbre,
al tiempo que estos efectos se vieron agravados por los efectos contractivos de la
depreciación y la aceleración de la inflación.

El exceso de optimismo y los límites de la “visión catalítica”

El SBA2018 no permitió recuperar la confianza de los mercados financieros. La convicción


de que el “enfoque catalítico” era confiable a la hora de hacer frente a una crisis de la
cuenta de capital como la que enfrentaba Argentina no contempló, por un lado, las
circunstancias particulares que el país enfrentaba (con una deuda de dudosa sostenibilidad
y un elevado riesgo cambiario), y por otro, el efecto endógeno que el propio acuerdo podía
generar sobre la confianza de los inversores.

La concepción de las reformas estructurales

Si bien es cierto que algunas reformas estructurales podrían tener ciertos efectos positivos,
los beneficios generales de las reformas estructurales que nuestro país emprendió en el
pasado fueron sobredimensionados y sus riesgos minimizados. Según nuestra visión, las
reformas deben estar orientadas a conseguir la creación de empleo a través del crecimiento
económico inclusivo y sostenible.

Escasos avances en materia de gobernanza y equidad de género

Estas banderas fueron levantadas con el objetivo político de generar consensos, mientras
que en la práctica no se lograron avances concretos.

Conclusiones de la posición argentina

1. SE DEBE INVESTIGAR SI EL FMI INCUMPLIÓ CON SUS PROPIOS ESTATUTOS: Una


revisión adecuada de los marcos de los programas respaldados por el FMI requiere un
análisis introspectivo de la definición de éxito. Dado que Argentina perdió acceso a los
mercados internacionales en mayo de 2018 y aún no lo ha recuperado, eso debería haber
llevado a que se diagnostique que el Programa estaba fallando y que hacía falta un cambio
de estrategia y de políticas. Sin embargo, esto no ocurrió. Cada una de las revisiones
evaluó que las políticas (fallidas) se convertirían en políticas “exitosas”. En ese sentido, se
debe investigar el cumplimiento del artículo VI del Convenio Constitutivo del FMI. Una
evaluación exhaustiva de las recomendaciones de política del SBA2018 y la no
conflictividad con los mandatos del FMI es necesaria para asegurar un funcionamiento
correcto de la institución.

2. NO AL USO POLÍTICO DE LOS PROGRAMAS DEL FMI: El uso político que se le dio al
Programa es una lección importante a considerar. Tanto los defensores como los
detractores del SBA2018 han sugerido que, en última instancia, éste perseguía motivos
políticos, siendo el objetivo principal evitar una operación de reestructuración de deuda muy
necesaria y la reintroducción de controles de capitales a toda costa. Esto llevó a desatender
la necesidad de abordar una crisis creciente.

3. DAR UNA DEFINICIÓN ADECUADA AL CONCEPTO DE OWNERSHIP: La importancia


de definir adecuadamente el concepto de apropiación de un programa (“ownership”). En
este sentido, la atención debe centrarse en defender una noción de apropiación más
exigente, que incluya el apoyo al programa del Congreso, la sociedad civil, los sindicatos,
los partidos políticos, y la sociedad en general.

De cara al futuro, el Gobierno considera que la base para avanzar hacia un crecimiento
sostenible a largo plazo en Argentina debe incluir una consolidación fiscal gradual, basada
en el crecimiento de la actividad económica, que será más robusto si cuenta con el apoyo
de la comunidad internacional. También será necesario enfrentar el desafío de la inflación,
entendiéndolo como un problema multicausal que no puede ser abordado únicamente por la
política monetaria. Para lograr todo esto, es necesario llevar a cabo políticas que mejoren el
desempeño del sector transable de Argentina y fortalecer el mercado de capitales en
moneda doméstica.

También podría gustarte