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Apocalipsis:

20 El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de
oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que
has visto, son las siete iglesias.

Las siete iglesias a quienes se dirigen las cartas eran congregaciones


situadas en las ciudades mencionadas.

Representan a todas las iglesias de entonces, al igual que a las de


generaciones subsiguientes.

Las cartas deben ser interpretadas desde los puntos de vista histórico,
pastoral y práctico, con aplicación inmediata para las iglesias de Asia;
aplicación permanente para todas las congregaciones a través de la
historia de la Iglesia, ofreciendo elementos de juicio para determinar cuál es
su situación espiritual ante el Señor; y con un valor permanente para la
experiencia personal, al exhortar al individuo a ser un vencedor.

La estructura de las cartas obedece a un patrón definido:


1) una alabanza a las buenas cualidades (a excepción de Sardis y Laodicea);
2) una censura general (a excepción de Esmirna y Filadelfia);
3) una corrección con varios imperativos

Apocalipsis 2:1 Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en
su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:

Efeso fue la capital de Asia Menor, un centro de comercio de tierra y mar y, junto a
Alejandría y Antioquía en Siria, una de las tres ciudades con mayor influencia en
la parte oriental del imperio Romano.

El templo de Diana (Artemisa), una de las maravillas del mundo antiguo, se hallaba
en esta ciudad, y una importante industria era la creación de imágenes de esta diosa
(véase Act_29:21-41).

Pablo predicó en Efeso por tres años y advirtió a los efesios que falsos maestros
tratarían de apartar de la fe a la gente (véase Act_20:29-31).

La de Efeso había llegado a ser una iglesia grande y orgullosa, y el mensaje de Jesús
habría de recordarles que El es la única cabeza del cuerpo de creyentes.

¿Está Dios interesado en su iglesia? Si está tentado a dudarlo, mire con cuidado
estas siete cartas.

El Señor del universo conocía a cada una de estas iglesias y su situación precisa.

Jesús le dijo a Juan que escribiera acerca de personas, lugares y acontecimientos


específicos.

Celebró los éxitos de los creyentes y le explicó cómo corregir sus errores.
Así como Jesús cuidaba de cada una de estas iglesias, cuida de la suya.

Quiere que alcance su máximo potencial. El grupo de creyentes con el cual


adora y sirve es un vehículo de Dios para cambiar el mundo.

Mírelo con seriedad, así como lo hace Dios.

2 Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los
malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado
mentirosos;

Durante un largo período, la iglesia de Efeso se había negado a tolerar el


pecado entre sus miembros. Esto no era fácil en una ciudad caracterizada por
sus prácticas sexuales inmorales asociadas con la adoración a la diosa Diana.

Nosotros también vivimos en una etapa en que se halla muy difundido el pecado y
la inmoralidad sexual.

Es popular el ser tolerante con diversos pecados, llamándolos "decisiones


personales" o "estilos alternos de vida". Pero cuando el cuerpo de creyentes
empieza a tolerar el pecado en la iglesia, las normas se reducen y se pone en
peligro el testimonio de los creyentes. Recuerde que la aprobación de Dios es
infinitamente más importante que la del mundo.

3 y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi
nombre, y no has desmayado.

Cristo elogia a la iglesia de Efeso por su (1) arduo trabajo, (2) paciencia, (3)
resistencia al pecado, (4) examen cuidadoso de los falsos apóstoles y (5) sufrimiento
paciente y sin claudicación.

Toda iglesia debe tener esas características.

Pero estos buenos esfuerzos deben surgir de nuestro amor a Jesucristo.

Tanto Jesús como Juan recalcaron el amor de los unos a los otros como una prueba
auténtica del evangelio (Joh_13:34; 1Jo_3:18-19).

En el esfuerzo por mantener puras la enseñanza, la moral y la doctrina, es posible


perder el espíritu caritativo.

Un conflicto que no se resuelve puede debilitar o acabar nuestra paciencia y


nuestro afecto.

4 Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 5 Recuerda, por tanto, de
dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a
ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Pablo había elogiado a la iglesia de Efeso por su amor a Dios y a los demás
(Eph_1:15), pero muchos de los fundadores de la iglesia habían muerto, y la
segunda generación de creyentes había perdido su fervor espiritual.
Era una iglesia muy activa y sus miembros hacían mucho en beneficio propio y de
la comunidad, pero por motivos equivocados. El hacer algo por Dios debe estar
motivado por el amor a Dios, o no perdurará.

 Col_3:23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no


para los hombres

Así como cuando un hombre y una mujer se enamoran, los nuevos creyentes
experimentan entusiasmo cuando se dan cuenta de cuán importante es ser
perdonado y recibido por Dios.

Pero cuando perdemos de vista a Dios y la seriedad del pecado, empezamos


a perder el entusiasmo por nuestro perdón (véase 2Pe_1:9).

En los primeros pasos de su vida cristiana, pudo haber sentido entusiasmo sin
conocimiento.
¿Tiene ahora conocimiento sin entusiasmo? Ambos son necesarios si hemos de
mantener el amor a Dios de forma intensa y sin mancha (véase
Heb_10:32, Heb_10:35).

¿Ama a Dios con el mismo fervor de cuando se convirtió?

El que Jesucristo quite "el candelero de su lugar" puede significar el dejar de ser
una iglesia eficiente. Así como los candeleros de siete brazos del templo daban luz a
los sacerdotes, las iglesias debían dar luz a sus comunidades vecinas.

Pero Jesucristo les advirtió que sus luces podrían apagarse. Más aun, El mismo
podría extinguir cualquier luz que no cumpliera con su propósito. La iglesia tenía
que arrepentirse de sus pecados.

6 Pero tienes esto, que aborreces las obras de los nicolaítas, las cuales yo también
aborrezco.

Los nicolaítas eran creyentes que habían acomodado su fe a fin de disfrutar de


algunas de las prácticas pecaminosas de la sociedad efesia.

Algunos creen que el nombre nicolaítas es el equivalente griego de la palabra


hebrea que significaba "balaamitas". Balaam fue un profeta que indujo a los
israelitas a seguir sus deseos pecaminosos (véanse 2.14 y Num_31:15-16).

Cuando vamos a participar en algo que sabemos que es malo, a menudo usamos
excusas para justificar nuestra conducta. Decimos que no es tan malo como
parece o que no dañará nuestra fe. Cristo emplea palabras muy duras para los
que buscan excusas para pecar.

Dios no puede tolerar el pecado y espera que nosotros nos opongamos a él. El
mundo necesita cristianos que defiendan la verdad de Dios y que conduzcan
a la gente hacia la vida recta.
7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a
comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.

En el huerto del Edén había dos árboles: el árbol de la vida y el árbol de la ciencia
del bien y del mal (véase Gen_2:9).

El comer del árbol de la vida daba vida eterna con Dios. El comer del árbol de la
ciencia del bien y del mal deparaba conocimiento de lo bueno y lo malo.

Vencer significa ser victoriosos al creer en Cristo, perseverar, permanecer fiel y


vivir como uno que sigue a Cristo. El vivir así trae consigo grandes
recompensas (21.7).

éfeso (Luk_2:1-7)
Rechaza el mal, persevera, es paciente.
Su amor por Cristo no es ya ferviente Obra como lo hacías al principio.

Por una parte, tenemos a Esmirna, iglesia expuesta a persecuciones de


muerte;
por otra, la Sardis, que tiene un nombre de vida espiritual, estando muerta.

Otra vez, Laodicea, rica y sin necesidad de nada en su propia opinión, con
amplios talentos, pero tibia en la causa de Cristo: mientras que Filadelfia,
con poquita fuerza, guardando empero la palabra de Cristo y teniendo
delante una puerta de servicio provechoso abierta por Cristo mismo.

Otra vez, Efeso, intolerante de la maldad y de los falsos apóstoles. pero con
su primer amor perdido; de la otra mano, Tiatira, que abunda en amor,
servicio y fe, permitiendo con todo que la falsa profetisa seduzca a muchos.

En otro aspecto. Efeso en conflicto con la falsa libertad. eso es, la


concupiscencia carnal (los nicolaítas): así también Pérgamo en conflicto con
los tentadores cual Balaam a la fornicación y las comidas idólatras: por otra
parte, Filadelfia. en conflicto con la sinagoga judaica, vale decir, con la
servidumbre legalista. Finalmente, Sardis y Laodicea sin activa oposicion
alguna que provoque sus energias espirituales; una posición pelígrosa, si se
considera la indolencia natural del hombre. En el plan de interpretación
histórica, que nos parece fantástica, Efeso (que significa “amada” o
“deseada” [Stier], representa el periodo decadente de la edad apostólica.
Esmirna (“mirra”), padecimiento amargo, pero perfume dulce y costoso, el
periodo de martirio bajo Deciano y Diocleciano. Pérgamo (“Castillo” o
“torre”), la iglesia que posee poder terrenal pero tiene espiritualidad
menguante del tiempo de Constantino hasta el siglo siete. Tiatira
(“incansable en sacrificios”), la Iglesia Papal de la primer mitad de la Edad
Media; como “Jezabel,” entusiasta respecto al así llamado sacrificio de la
misa, y degollando a los profetas y testigos de Dios. Sardis, desde el fin del
siglo doce hasta la Reforma. Filadelfia (“amor fraternal”), el primer siglo de
la Reforma. Laodicea, la Iglesia Reformada después que su primer celo se
hubo enfriado.

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