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UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN SIMON

FACULTAD DE CIENCIAS JURIDICAS Y POLITICAS


CARRERA DE DERECHO

VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

EN BOLIVIA

DOCENTE: Dr. Renato Pardo Angles

ESTUDIANTES: Nany Silier Meneces Aguayo

MATERIA: Criminología

GRUPO: 23

FECHA: 02/12/2021
Introducción

La violencia contra la mujer Es toda acción discriminadora, humillante y

deshumanizada que omite, niega o restringe el acceso a la atención eficaz e

inmediata y ala información oportuna por parte del personal de salud, poniendo en

riesgo la vida y la salud de las mujeres. Violencia Patrimonial y Económica La ley

348 define la violencia contra la mujer como cualquier acción u omisión, abierta o

encubierta, que cause la muerte, sufrimiento o daño físico, sexual o psicológico a

una mujer u otra persona, le genere perjuicio en su patrimonio, en su economía,

en su fuente laboral o en otro ámbito cualquiera, por el sólo hecho de ser mujer.

En la actualidad la violencia contra la mujer en Bolivia se ve reflejada en la

inestabilidad familiar y laboral ocasionando un problema biológico psicológico,

moral y social representando un serio problema para el desarrollo de un estado,

actualmente existen leyes, organizaciones y dependencias del estado que se

dedican a tratar de erradicar la violencia contra la mujer en Bolivia, sin que a la

fecha esta pueda ser reducida. La violencia contra la mujer es un fenómeno que

ha existido desde hace mucho tiempo, al cual no se le daba la importancia que

este se merece, pero hoy en día es de mucho interés para muchas instituciones,

sin embargo la falta de denuncia y pronta intervención de la justicia dificulta poder

erradicarla. Este problema se da en todos los niveles sociales considerando que si

no se hace un alto a dicho fenómeno este va a continuar convirtiéndose en un

ciclo vícioso que no tiene fin volviéndose repetitivo. De lo descrito anteriormente


radica la importancia del objetivo de este tema, el cual es establecer las causas

que provocan la violencia contra la mujer en Bolivia , considerando que si le

ponemos interés más al tema contribuiríamos de cierta forma a erradicarla este

flagelo y contribuir al desarrollo.

DATOS ESTADÍSTICOS

En Bolivia asesinan a una mujer cada tres días. Hasta la fecha más del 84% de los

casos ya se encuentran resueltos con asesinos tras las rejas.

Cuántas mujeres sufren de violencia en Bolivia

Según los primeros datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística, una

de cada tres mujeres justifica la violencia de género en Bolivia. Esta tendencia es

más común en el área rural que en las ciudades, donde las mujeres se encuentran

más empoderadas.

Víctima número 100 de feminicidio en Bolivia. Este tipo de delito llegó a las tres

cifras en lo que va del año y especialistas señalan que cada vez se ejecutan son

con más violencia y saña. “Este sentido de pertenencia que expresan en relación a

las mujeres: ‘tú eres mía, de nadie más’”, es el principal motivo para las

agresiones, aseguran desde la Coordinadora de la Mujer. Desde el 1 de enero al

29 de noviembre de este año en Bolivia se han registrado 100 feminicidios, siendo


La Paz el departamento que lidera los datos, pues acumula 39 casos. Los

feminicidios en Santa Cruz fueron hasta la fecha 16, en Cochabamba 15, en

Potosí 10, Oruro 8, Chuquisaca 5, Beni 3, Tarija 3 y Pando 1.La fiscal Verónica

Miranda explicó que el feminicidio es el último eslabón de un círculo constante de

violencia. “El feminicidio está relacionado a que esta víctima ha sufrido una

violencia sistemática, que ha pasado de tiempo en tiempo y cada vez ha ido

creciendo”

Si bien estas cifras indican el número de mujeres asesinadas, sólo son eso
simples cifras y números. Ya que hasta la fecha no existen acciones a corto y
mediano plazo para tratar este problema.

Las instituciones que atienden a las victimas siguen siendo las mismas,
burococraticas, negligentes y revictimizadoras. El sistema de justicia sigue siendo
el mismo corrupto, revictimizador, desgastante y vulnerador de derechos. Es hora
de que así como a nuestras víctimas las enumeran como si fueran rebaños,
también enumeren los casos resueltos de violencia. Las sentencias que se
lograron en esta gestión y cuantas sentencias ejecutoriadas se lograron para los
violentos, violadores y feminicidas. Detrás de cada uno de estos rostros, existe
una historia, una familia e hijos que lloran sus muertes y más al saber como sus
vidas de las víctimas fueron cegadas. Lo más lamentable que nadie hace nada por
que no existe la reparación integral para los familiares, no existen políticas que
ofrezcan protección integral a los huerfanos de feminicidio. Hoy muchos
funcionarios públicos empezando del “PRESIDENTE” se limpian la boca
señalando la precaria gestión que tienen para abordar la violencia contra la mujer
y el Feminicidio.

Ya que si no existe mejoras en el sistema de justicia es por que no existe la


independencia judicial y por ende no existe fiscalización.

Si no existe mayor asignación de recursos a las instituciones que atienden a las


victimas, la inoperancia seguirá siendo cómplice de distintos delitos contra la
mujer.

Si no existe nuevas políticas de prevención, en las escuelas, barrios e


instituciones en general se seguirá replicando estereotipos machistas que
menoscaba a la mujer y la pone en una condición inferior.
El GOBIERNO debe dejar de ser ciego y afrontar este problema redoblando
esfuerzos, de acuerdos a los compromisos y obligaciones establecidos en tratados
y pactos internacionales tanto del sistema Interamericano y Universal de Derechos
Humanos. Por que hasta que nos dejen de matar, seguiremos de pie, luchando y
exigiendo justicia ante la injusticia que nos deja el feminicidio.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas, el 31% de las mujeres
de más de 15 años sufrió de violencia económica a lo largo de su relación
sentimental. La violencia económica puede pasar desapercibida y es difícil de
identificar y sancionar. Por lo tanto, es indispensable promover acciones para el
empoderamiento de las mujeres y coadyuvar en mecanismos que permitan su
independencia y autonomía financiera.

INSTITUCIONES DE PROTECCIÓN

Las Casas de Acogida y Refugio Temporal se constituyen en refugio seguro para

las mujeres en situación de violencia. Su localización no podrá ser revelada, salvo

a personas autorizadas y se garantizará el anonimato y privacidad. Las mujeres

que recurran a las Casas de Acogida no podrán permanecer en ellas más de tres

meses, a menos que por la gravedad de la violencia sufrida o debido a

condiciones especiales se requiera prolongar este tiempo.

¿Quiénes deben garantizar el funcionamiento de casas de acogida? (Art. 25)

las gobernaciones y alcaldías tienen la responsabilidad de crear, equipar,

mantener y atender Casas de Acogida y Refugio temporal para mujeres en

situación de violencia en el área urbana y rural. Deberán contar con personal

debidamente capacitado y especializado en atención a mujeres en situación de

violencia.

PASOS PARA DENUNCIAR


El jefe de la unidad de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo, Nehemías

Vidal Serrano, indicó que esta institución elaboró una guía básica para que

muchas mujeres conozcan qué pasos se deben seguir para denunciar cualquier

hecho de violencia. “Estamos convencidos que como Defensoría del Pueblo

debemos primero identificar una ruta de atención que, si bien la Ley 348 no es

nueva, hay mucha gente todavía que no conoce la ruta crítica de atención a las

víctimas, es importante hablar de esta ruta”

•Identificar un acto de violencia

Vidal aseveró que lo primero que debe hacer la mujer es identificar que está

sufriendo violencia y que nadie puede vulnerar sus derechos. “Primero debe

identificar este acto como tal”, afirmó. La Ley 348 define la violencia contra la

mujer como “cualquier acción u omisión, abierta o encubierta, que cause la

muerte, sufrimiento o daño físico, sexual o psicológico a una mujer u otra persona,

le genere perjuicio en su patrimonio, en su economía, en su fuente laboral o en

otro ámbito cualquiera, por el sólo hecho de ser mujer”.Esta norma enumera 16

tipos de violencia entre las que están: Física (golpes, lesiones, heridas),

Psicológica (gritos, insultos, amenazas), Sexual (conducta que ponga en riesgo la

autodeterminación sexual), violencia en el ejercicio político y de liderazgo de la

mujer, violencia institucional, entre otras.

•Denunciar

Vidal explicó que, ante cualquier emergencia, la víctima debe comunicarse con el

número 800-10-0348, que es una línea gratuita de la Fuerza Especial de Lucha


Contra la Violencia (FELCV), y que las líneas de la Patrulla 110 y PAC 120

también deben acudir a la llamada de auxilio a la brevedad posible.Detalló que

estas denuncias también pueden hacerse en el Servicio Legal Integral Municipal

(SLIM) más cercano de cada municipio, para recibir ayuda psico-socio-legal de

manera oportuna, y son quienes brindarán un acompañamiento durante el

proceso.“También tenemos instancias que según la Ley 348 se denominan

promotoras de la denuncia, es decir, tenemos a los servicios legales municipales,

Defensoría de la Niñez y la Adolescencia (DNA), son las que acompañan la

denuncia. En el caso del Ministerio de Justicia se tiene al Sijplu (Servicios

Integrales de Justicia Plurinacional) y el Sepdavi (Servicio Plurinacional de

Asistencia a la Víctima), son instancias que, de manera inmediata y oportuna, su

obligación es acompañar a la víctima en esta ruta de atención”, Dijo que estas

denuncias pueden hacerse de forma verbal y que la Fuerza Especial de Lucha

Contra la Violencia (FELCV) y la Fiscalía tienen el mandato de recibir de manera

inmediata una denuncia.

•Buscar ayuda médica de manera inmediata

En caso de haber sufrido una agresión fisca o algún daño a su integridad, a la

brevedad posible se debe acudir a cualquier centro de salud para que el médico

revise a la víctima, la valore y emita un certificado médico, mismo que tendrá

cierto valor para el proceso penal y en caso de ser necesario la Fiscalía puede

pedir una valoración del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF). “Si la mujer

ha sufrido algún daño físico, algún daño a la salud, debe buscar ayuda médica de

manera inmediata en un establecimiento de salud y no debería ir sola, debe ir


acompañada de las instancias promotoras de denuncia”Acotó que, en caso de

haber sufrido una violación, puede solicitar un método de anticoncepción de

emergencia o la interrupción legal del embarazo.

•Aplicar medidas de protección

Afirmó que es deber el proteger a la víctima, y que de manera inmediata y a

conocimiento de una denuncia deberían aplicarse las medidas de protección.

Lamentó que en el primer hecho de feminicidio suscitado esta gestión, la víctima

denunció en su momento, pero no se ejecutaron las medidas de protección de

manera oportuna y se tuvo un desenlace fatal.“La medida de protección debe ser

aplicada de manera inmediata a conocimiento de una denuncia”, remarcó.Detalló

que en la Ley marco establece que los sujetos que puede activar las medidas de

protección son: la FELCV, el juez, el fiscal. Recalcó que estas instancias también

deben auxiliar a la víctima y, en caso de ser necesario, sacarla del núcleo de

violencia y llevarla a una casa de acogida o refugio temporal, junto con sus hijos.

El fiscal debe disponer medidas de protección, prohibir al agresor cualquier forma

de comunicación y amenaza en contra de la víctima.

•Investigación

El funcionario de la Defensoría enfatizó en que la Fiscalía debe investigar para

establecer la responsabilidad del agresor. Además, reiteró que ningún fiscal puede

rechazar la denuncia de violencia porque la víctima ya no haga seguimiento o no

presente las pruebas, ya que “la carga de la prueba es del agresor, no es de la


víctima y el Ministerio Público tiene el deber de investigar y no necesita

contribución de la víctima”.

•Conciliación

Explicó que la conciliación está contemplada según la Ley 348, pero está

permitida por única vez y está prohibida en actos que atenten contra la integridad

física o sexual de una mujer. Lamentó que se hayan dado casos en los que

algunos fiscales en municipios pequeños hayan buscado la conciliación, para

cerrar el caso y disminuir la carga procesal, por lo que reiteró que la conciliación

no puede ser forzada.

•Imputación

Aseveró que la Fiscalía tiene un plazo establecido para imputar al agresor y tiene

la facultad para hacerlo. Condenó que en algunas situaciones no se llega a este

paso ya sea porque la víctima dejó el caso, o simplemente porque rechazaron la

denuncia.

•Juicio – sentencia

Tras la imputación, se establece el juicio, en el que el juez escuchará a ambas

partes, recibirá las pruebas y emitirá un fallo. “El agresor debe escuchar esta

sentencia y debe cumplirla” Vidal dijo que desde la Defensoría del Pueblo se

estableció una línea de trabajo para brindar apoyo y seguimiento a las denuncias.

Señaló que, en caso de que no se cumpla con la ruta de atención, las víctimas

pueden hacer su denuncia en esa institución para que ellos brinden apoyo y den
seguimiento a su caso. A su vez, manifestó su preocupación ante el incremento en

hechos de violencia y en comparación con la gestión 2020, en la que se registró

hasta diciembre 38.212 casos; mientras que hasta noviembre de esta gestión ya

se tienen 40.466, lo que representa un incremento del 4%. Hizo énfasis en trabajar

en la prevención de estos delitos con campañas de sensibilización desde

diferentes instituciones hacia la población para que no callen y denuncien en caso

de ser víctimas o conocer alguna persona que es víctima de cualquier forma de

violencia.Destacó que en esta gestión, la Fuerza Especial de Lucha Contra la

Violencia (FELCV) tuvo una mayor apertura y gracias a un convenio que se hizo

con la Policía Boliviana se está trabajando de manera cercana, por lo que se está

gestionando la dotación de equipos de computación y celulares, entre otros, para

mejorar la calidad de atención a la población.

ONU Bolivia 25 de noviembre día internacional de lucha contra la violencia hacía

la mujer

El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia, en conmemoración del Día Internacional de la


Eliminación de la Violencia contra la Mujer, hace un llamado para redoblar los esfuerzos para
enfrentar la violencia hacia las niñas, adolescentes y mujeres como la otra pandemia, que está
poniendo en riesgo la vida y el bienestar de la mitad de la población boliviana.

Esta otra pandemia, según la ONU, requiere garantizar recursos e intensificar acciones de
prevención oportuna, atención adecuada, sanción y reparación integral de todas las formas de
violencia, incluidas la violencia sexual, la violencia digital de género, la violencia económica y la
expresión más extrema de violencia, el feminicidio.

Durante la pandemia por COVID-19 -que ha obligado a periodos prolongados de confinamiento y


de restricción de actividades presenciales para evitar la propagación del virus- las niñas,
adolescentes y las mujeres han sido encerradas, en sus hogares, junto con sus agresores, lo que ha
repercutido en el crecimiento de la violencia.
El Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia dijo lo siguiente: Poner especial atención a la violencia
sexual hacia las niñas y adolescentes, que se encuentran en total indefensión y que enfrentan
embarazos forzados a temprana edad.

De enero a noviembre de este año, se han registrado 1.723 casos de violación a infantes, niñas,
niños y adolescentes.

Es deber del Estado, la sociedad y la familia garantizar como prioridad el interés superior de la
niña, que comprende la preeminencia de sus derechos, la primacía en recibir protección y socorro
en cualquier circunstancia, la prioridad en la atención de los servicios públicos y privados, y el
acceso a una administración de justicia pronta, oportuna y con asistencia de personal
especializado y con sensibilidad, como lo establece la Constitución Política del Estado, el Código
Niña, Niño y Adolescente y la Convención sobre los Derechos del Niño.

La violencia económica es otra forma de violencia que ha cobrado mayor relevancia durante la
pandemia. Así también, ONU Bolivia llama la atención sobre las nuevas formas de violencia hacia
niñas, adolescentes y mujeres en entornos digitales, que adoptan formas nefastas como el
intercambio de imágenes íntimas sin autorización, el ciberacoso, violencia sexual comercial, los
discursos de odio y la publicación no autorizada de información personal, entre otras. Las mujeres
y las niñas gozan del derecho humano fundamental de sentirse seguras y vivir libres de violencia
en todos los espacios. La violencia digital es violencia y se deben hacer esfuerzos por promover su
prevención y sanción.

En este contexto, el Sistema de las Naciones Unidas en Bolivia viene desarrollando una estrategia
integrada dirigida a fortalecer los mecanismos de prevención, atención y restitución de los
derechos de las víctimas de violencia en el país. Además, destaca los esfuerzos del Estado
boliviano en la lucha contra la violencia hacia las niñas, adolescentes y mujeres como política
prioritaria, tanto a nivel nacional como sub nacional.

Finalmente, reafirma su compromiso de seguir acompañando las políticas públicas para el logro de
los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promoviendo una cultura de no violencia y no
discriminación hacia niñas, adolescentes y mujeres, en las comunidades y las familias para poder
avanzar hacia una sociedad con igualdad de género.

MARCO LEGAL
Bolivia tiene un marco normativo avanzado para precautelar y garantizar los

derechos de las mujeres como ser: Ley 348 Integral para Garantizar a las Mujeres

una Vida Libre de Violencia, Ley 243 Contra el Acoso y la Violencia Política hacia

las Mujeres, Ley 263 Integral Contra la Trata y Tráfico de Personas, Ley 045

Contra el Racismo y Toda Forma de Discriminación, Ley 341 de Control Social y

Participación Ciudadana y la Constitución Política del Estado la violencia de

género continua incrementando; pero, pese a ello, la violencia contra las mujeres

aún es considerada como un problema estructural. El Código Penal, en su artículo

272, respecto al delito de violencia familiar o doméstica, establece que “quien

agrediere físicamente, psicológica o sexualmente dentro los casos comprendidos

en el numeral 1 al 4 del presente artículo incurrirá en pena de reclusión de dos (2)

a cuatro (4) años, siempre que no constituya otro delito”.

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