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Susana Mota López

GUÍA DE ESTUDIO DE MORFOSINTAXIS.

1. Gramática. Parte de la lingüística que estudia la morfología y la sintaxis de una lengua.


Disciplina científica (rama de la lingüística) que estudia la función (sintaxis) y la forma
(morfología) de los signos lingüísticos. Estudio y descripción de las estructuras
sintácticas, morfológicas y fonéticas de una lengua. Estudio sistemático de las relaciones
que han tejido entre sí las sílabas, las palabras y las oraciones. El orden gramatical es el
orden de nuestro pensamiento.
2. Gramática descriptiva, funcional o estructural. Descripción del sistema
morfofuncional o estructura fundamental de una lengua de carácter sincrónico. Esta es la
verdadera gramática.
3. Morfología. Estudio de la forma de las palabras (de sus flexiones y desinencias) y de su
formación. Ciencia de las formas de los signos lingüísticos. Tratado de la estructura
formal de las palabras y los cambios que han experimentado.
4. Sintaxis. Estudia la estructura de la oración, significa “con orden” y explica cómo se
combinan las palabras en la oración y sus funciones, o sea, las relaciones que las vinculan
con los demás elementos.
5. Morfema. La más pequeña unidad significativa, portadora a la vez de un contenido
semántico (significado) y de una forma fónica (significante). Unidad mínima que da forma
a las palabras y no tiene significado léxico. Son también los derivativos obtenidos por
afijos.
6. Semantema. Expresan una idea o representación léxica. Elemento de la palabra que
contiene el significado básico, es decir, la raíz.
7. Lexemas. Elemento léxico de un signo lingüístico que aporta sustancia predicativa
(significado) y que se opone a los demás morfemas del mismo signo. Por ejemplo, en re-
part-ición y llov-iznó; part y llov son lexemas. El lexema es invariable. Unidad léxica
mínima que contiene la idea básica expresada por una palabra: el lexema de a-terr-izar es
terr.
8. Gramemas. Morfema cuya función consiste en manifestar relaciones gramaticales.
Aparece ligado a otros gramemas o a algún lexema o libre como las preposiciones, las
conjunciones y los artículos. Por ejemplo, “Los niños jugaban”, los es un gramema que
indica género masculino y número plural; en niños, -o es un gramema de género
masculino y –s un gramema de número plural, en jugaban, -aba es un gramema de tiempo
copretérito y modo indicativo y –n es un gramema de tercera persona del plural. Los
gramemas forman siempre paradigmas (conjunto de formas que sirven de modelo en los
diversos tipos de flexión: paradigma verbal) o conjuntos cerrados de elementos
lingüísticos; desinencia o derivativo.
9. Gramemas dependientes. Formantes del sustantivo; género y número: valija, mano,
horas, forasteros. Formantes del verbo: Conjugaciones: fatigado, perdían. Gramema de
aumento; prefijos y sufijos: desalentado, enmudecido; clemencia, aterrizaje.
10. Gramemas independientes. Preposiciones, conjunciones, adverbios, pronombres y
artículos.
11. Preposiciones simples: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, en, entre, hacia, hasta, para,
por, según, sin, so, sobre, tras.
12. Preposiciones inseparables o prefijas: des-, ex, extra-, y se forman expresiones o
locuciones prepositivas adjuntando la preposición de a los adverbios: encima de, detrás
de, debajo de, etc.
13. Conjunciones: Palabra cuya función es enlazar dos oraciones, o dos elementos de una
oración con respecto al verbo o con respecto a cualquier otra palabra: pero: Tu padre ha
venido pero se ha vuelto a marchar; y: Una casa grande y cómoda. Pueden también unir al
verbo un elemento de la oración añadiendo una relación de tipo conjuntivo a su papel
como tal elemento: No me dijo ni adiós.
14. Adverbios: Palabra que desempeña respecto del verbo, del adjetivo, de otro adverbio o de
una oración papel semejante al que el adjetivo desempeña con respecto al nombre:
Regresaremos pronto. Está rematadamente loco. Dictas demasiado aprisa.
15. Pronombres: Palabra que se utiliza para designar a alguien o algo sin emplear su nombre,
como éste, ellos, algunos, etc. Algunos gramáticos reservan el término pronombre para
referirse a este tipo de palabras únicamente cuando tienen función de sustantivo. Los
pronombres de dividen en demostrativos, exclamativos, indefinidos, interrogativos,
personales, posesivos, relativos. Las formas átonas de los pronombres personales (me, te,
se, nos, os, se), cuando el verbo a que acompañan está en la misma persona que ellos
representan, sirven para expresar acción reflexiva. El sujeto es entonces, a la vez,
complemento directo (me afeito todas las mañanas) o indirecto (te ponías un traje nuevo);
es conjuntamente agente y paciente. Si el verbo está en tercera persona del singular o
plural, el reflexivo latino se cumple en español la función refleja (el niño se lava, los
niños se lavan las manos), y las formas átonas del pronombre quedan en su función
exclusiva de representar los complementos directo o indirecto sin valor reflexivo (lo, la,
le, se personal; los, las, les, se personal). Se es, la única forma reflexiva de tercera
persona para ambos números, y expresa complemento directo o indirecto.
16. Artículos: Nombre dado a las palabras el, la, lo, los, las,(determinados) un, una, unos,
unas, (indeterminados) que, sin tener por sí solas ninguna significación, acompañan al
nombre participando de sus accidentes de género y número y, si éstos no están patentes en
el nombre, los ponen de manifiesto: el maíz, la codorniz, la moto, los guantes, el martes,
los López; además, omitiéndolo o usándolo, empleando el determinado o indeterminado,
se matiza la extensión y el carácter con que se emplea el nombre. Cuando en una
enumeración se quieren determinar los sustantivos, con que lleve el artículo el primero de
ellos basta: Los jefes, oficiales y soldados combatieron con gran valor.
17. Gramemas semiautónomos. Palabras de la ciencia de origen griego o latín.: geología,
filosofía.
18. Género gramatical. Accidente gramatical por el que los nombres, adjetivos, artículos y
pronombres pueden ser masculinos, femeninos, o (sólo los artículos y pronombres)
neutro.
19. Género común: Palabras que sirven con la misma terminación para aplicarlas a hombres
y mujeres: el testigo, la testigo.
20. Género epiceno: Palabras que, con el mismo artículo y la misma terminación, designan el
macho y la hembra de la misma especie: el sapo, la rata.
21. Género ambiguo: Palabras que se emplean unas veces con artículo masculino y otras con
femenino: el mar, la mar.
22. Número gramatical: Accidente gramatical o posibilidad que tienen ciertas palabras de
referirse a una cosa o a más de una: Los adjetivos tienen número. Los adverbios no tienen
número. El número de las palabras que designan una cosa sola se llama singular; y el de
las que designan varias, plural.
23. Discurso. Sucesión coherente de sintagmas que resulta del ejercicio del habla. (1).
24. Sintagma. Del griego syn: con, y tagma: orden. Cadena lineal, horizontal, de palabras
articuladas. Es oración si consta de sujeto y predicado. Término que, en esencia, significa
“unión orgánica de elementos lingüísticos”. Es aplicado sobre todo a la palabra o grupo de
palabras que forma una unidad sintáctica dentro de la oración. Frase: Una bellísima
ciudad medieval. Oración:”El aire vibraba seco, abrasado”. Pío Baroja. (2). Una oración
es un sintagma o palabra con sujeto y predicado: ¡Entremos!
25. Paradigma. Conjunto de normas que sirven de modelo en los distintos tipos de flexión:
Paradigma de la conjugación regular. Conjunto virtual de elementos que pueden aparecer
en un mismo contexto: como los nombres avión, helicóptero, avioneta, globo aerostático,
parapente, etc., y forman el paradigma: El (La)…despegó. Variantes que expresan los
accidentes gramaticales nominales: niñ o, niñ a, etc. Los derivados dentro de una familia
de palabras: niño, niñito, niñera, niñería, etc. Palabras que tienen el mismo morfema
derivativo: grandeza, belleza, pereza, vileza. El paradigma de sinónimos: malo, perverso,
malvado, maligno, malévolo, bajo, ruin, bellaco, depravado, pérfido, inicuo, maldito,
corrupto, satánico, vil, indigno, malicioso, mal inclinado. El paradigma de antónimos:
fuerte, débil, enclenque, pusilánime, blando, endeble.
26. Flexión. Circunstancia de admitir las palabras ciertos cambios en las lenguas. Llamadas
por eso de flexión o flexivas.
27. Sujeto. Elemento de la oración que concuerda en número y persona con el verbo; suele
ser la persona, animal o cosa a los que se atribuye la realización de la acción, estado, etc.,
expresados por el verbo. No tiene importancia el orden del sujeto y el predicado. No tiene
importancia que el sujeto sea tácito (el verbo lo indica). No tiene importancia que el sujeto
sea indefinido: a) cuando lo ignoramos y b) cuando el verbo es unipersonal: Llueve
mucho. No tiene importancia que el sujeto esté expresado por el contexto: Yo lo hago.
(para convencerte). Ejemplos de las cuatro funciones en la estructura del sujeto: 1) Sujeto
explícito: No son hechos aislados tales rebeliones. 2) Sujeto tácito (en el verbo): Hiciste
mal. 3) Sujeto indefinido: Está nevando. Hace mucho frío. 4) Sujeto en el contexto:
Cómprame abono para mejorar mi jardín.
28. Palabra. Mínima unidad sintáctico-semántica separada. (3).
29. Morfema. Mínima forma significativa (unidad morfo-semántica). (4).
30. Fonema. Mínima unidad fonológica. Sonido ideal e intencional que representa al sonido
real y, en sí mismo, carece de significado, pero articulado con otros constituye formas
significativas (morfemas) y determina diferencias de significado. (5).
31. Semántica. Estudio de la significación de las palabras y sus cambios a través del tiempo.
32. Categorías morfofuncionales esenciales. 1ª. Núcleo: Sustantivo y verbo. 2ª.
Modificadores: Adjetivo y adverbio. 3º. Nexos: Preposición y conjunción.
33. Núcleos. El sustantivo: núcleo del sujeto, del complemento directo, etc.; el verbo: núcleo
del predicado verbal.
34. Modificadores o complementos. El adjetivo –y el artículo- : modifican al sustantivo; el
adverbio: modifica o complementa al verbo.
35. Nexos coordinantes o subordinados. Las preposiciones: generalmente subordinan; las
conjunciones: coordinan o subordinan; los pronombre relativos: subordinan; algunos
adverbios: coordinan o subordinan; algunos pares de palabras correlativas: coordinan
como en aquí…allá; unos…otros. El nexo puede ser: una preposición: aro de plata; una
conjunción: un río y grande, nos cerró el paso; un pronombre relativo: ese pueblo, cuyo
nombre ignoro, desapareció; un adverbio: la casa, donde viví, será renovada.
36. Núcleo del sujeto. Responde a ¿quién?
37. Núcleo del predicado. Responde a ¿qué hace/qué hicieron?
38. Modificadores del sujeto: Directos o Mediatos (mediante Nexo): a) Una frase: Casa del
risco; b) Una oración subordinada: Casa que me gusta; Indirecto o inmediato (sin nexo):
a) Una palabra: la casa (con artículo), casa blanca (con adjetivo); b) Una frase: casa muy
blanca (de naturaleza adjetiva).
39. Modificador directo del sujeto. Artículo y Adjetivo: Un leve temblor lo delataba.
Mejorarán mucho las condiciones climatológicas.
40. Objeto o complemento directo. Responde a ¿qué (haces) u (otorgaron)? Se presenta con
verbos transitivos. Objeto o término de la acción, es la cosa sobre la cual se ejerce la
acción del verbo: He fotografiado las nubes. Lleva la proposición a cuando es un nombre
de persona o animal, con artículo determinado o con adjetivo determinativo: Ayer vi a tu
hermano. Llama a los perros. Convirtió a los indios. Considero a los españoles, mis
compatriotas. Mi hermano construyó un helicóptero de madera. Cierro los ojos y veo una
bandada de pájaros. Me asaltaron anoche. La noticia los dejó satisfechos. Visité a mi
prima.
41. Complemento indirecto. Responde a ¿a quién (otorgaron)? Representa la persona o cosa
a la cual, sin ser complemento directo, afecta la acción del verbo. Lleva las preposiciones
a o para: Han adjudicado cuatro puestos a España. He comprado unos pañuelos para mi
marido. Es la persona, animal o cosa que recibe indirectamente la acción del verbo: Las
investigaciones expusieron su proyecto a la junta directiva. Los lectores aprovechaban al
autor del libro su actitud pesimista. Nos explicaron el problema.
42. Complemento circunstancial. Responde a ¿Dónde, cuándo, cómo? Expresan cualquier
circunstancia de la acción significada por el verbo; tal como tiempo, lugar, modo, materia,
cantidad, causa o instrumento o compañía: En la madrugada la señora entró a la
habitación. Golpeó la mesa con un vaso. Son por naturaleza todos los adverbios: Joaquina
miró fijamente a Ignacio con una expresión de desaliento. Llovió muy fuertemente.
43. Complemento agente. Se usa sólo en la voz pasiva: La historia de la humanidad ha sido
escrita por unos cuantos. La segunda estrofa será leída por Daniel. La novela fue escrita
por un europeo contemporáneo.
44. Aposición. Unión de dos nombres de los que uno es aclaración o especificación del otro,
sin que exista entre ellos régimen o concordancia; es especificativa en ciudad satélite,
amarillo limón, color naranja, mi hijo Antonio, mi primo el médico; es explicativa o
aclarativa en su padre, alcalde entonces…, Antonio, mi hijo; el médico, mi primo. Su
función es adjetiva por referirse al sustantivo que es su núcleo: a) una palabra (sustantivo):
La misma mujer, María se acercó (inmediata); b) una frase (sustantiva): La casa, un viejo
edificio, se derrumbó (inmediata). Un sustantivo que está al mismo nivel sintáctico que el
núcleo: Simón Bolívar, el Libertador, nació en Caracas. Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid
Campeador, se encamina a la posada.
45. Frase adjetiva: ADJ.-CONJ.-ADJ.: Los héroes eran valientes y decididos. La rutina,
estresante e intensa, acabó con su vida.
46. Predicado nominal: Predicado en que lo que se afirma del sujeto está fundamentalmente
contenido en un nombre, su núcleo puede ser un sustantivo o un adjetivo: Aquel soneto,
(era) ¡pura belleza!, Aquel soneto, ¡cuán perfecto!, (era); haciendo el verbo el papel de
nexo; como ocurre en las oraciones llamadas atributivas; en el caso de los verbos
copulativos ser y estar, y a otros cuando realizan la función de ellos que es la de atribuir al
sujeto la cualidad o estado representados por el atributo: por medio de un adjetivo, Pedro
es alto; de un sustantivo, Pedro es médico; de una frase adjetiva, Pedro es de Madrid,
Pedro es el que sabe; de un adverbio adjetivado, Pedro es así; de un pronombre, Pedro
es aquél. El predicado nominal clasifica o califica al sujeto.
47. Predicado verbal: El núcleo del predicado puede ser un verbo: Sólo yo acudo, a veces,
de mañana.
48. Predicado adverbial: El núcleo es un adverbio: La noche, cerca. (está, estaba, estaría,
etcétera).
49. Predicativo: Informa sobre cualidades, atributos o peculiaridades del sujeto: Este animal
es la fiera más hambrienta del zoológico. Angelina estaba muy avergonzada. Las horas
resbalan lentas y perezosas. El arquitecto era un hombre de avanzada edad.
50. Complemento de nombre o adnominal. Junto al nombre: La casa de mis padres ya no
existe. Las esferas de acrílico están allí.
51. Complemento incidental. Oración subordinada adjetiva: Los ingenieros que están
interesados en el proyecto vinieron a verme. El alumno, cuyo padre fue aprehendido ayer,
no asistió a la escuela.
52. Núcleo de un sintagma. Aquella palabra central a la que se unen otras como elementos
subordinados. Los núcleos determinan la naturaleza categorial del segmento en que
aparecen. El núcleo es el elemento «constante» que permanece en el sintagma tanto si sus
complementos están presentes como si no lo están.
53. Sustantivo. Se piensan en sí mismos como representaciones o conceptos independientes.
Pueden designar personas (Juan), cosas (árbol), cualidades físicas o morales (blancura,
bondad), acciones (empujón), estados (quietud), es decir, cualquier fragmento o aspecto
de la realidad considerado como objeto independiente de nuestro pensar. Cuando
consideramos a un sustantivo como un conjunto de cualidades, el sustantivo se adjetiva:
una vajilla a lo príncipe ~ una vajilla principesca. Si la cualidad se abstrae de los seres
que la poseen, el adjetivo se sustantiva: lo agradable. Los adjetivos verbales (o
participios) pueden a su vez sustantivarse de modo transitorio o permanente: el herido, el
muerto, entrada y salida de viajeros. Los infinitivos pueden sustantivarse: un pesar, los
andares.
54. Sustantivo común. Objeto. Concreto (por los sentidos). Abstracto (por cualidades del
ser). Individual. Colectivo.
55. Sustantivo propio. Patronímicos (apellidos de personas). Toponímicos (adj, del estudio
del origen, significado, etc., de los nombres geográficos de un país, región, etc.).
Antropónimos (nombre propio de persona).
56. Sustantivo morfológico. Por elementos formativos: Simples, Compuestos, Yuxtapuestos.
57. Raíz. Parte de una palabra en que se contiene la idea básica expresada por ella, y que
permanece invariable en todas las de la misma familia, Elemento común que actúa como
base.
58. Afijo. Grupo de fonemas que, añadidos a la raíz, forman con ella la base.
59. Prefijos. Los afijos que se presentan delante de la raíz.
60. Sufijos. Los que se presentan detrás de la raíz.
61. Afijación. Los afijos están sometidos a pequeñas variaciones en su juntura con las raíces o
con las bases primarias.
62. Sufijos significativos. Modifican el significado de la raíz de una manera muy precisa. Por
ejemplo: cant-ante, el sufijo –ante modifica el significado de lo que era sólo «la acción de
cantar» y se convierte en «el que hace la acción de cantar»: cantante. Éstos convierten una
palabra en otra distinta, incluso en una palabra de distinta clase.
63. Sufijos apreciativos. Por ejemplo: jardín-cito, el sufijo –cito denota una idea cuantitativa
(cantidad, intensidad o tamaño) de lo significado por la raíz o una actitud afectiva del que
habla ante el objeto significado. La modificación no afecta sustancialmente a lo
significado por la raíz. La palabra sigue siendo la misma y el empleo de ellos obedece a la
voluntad libre del que habla en ese momento.
64. Prefijos significativos y apreciativos. Ejemplos: extra-ordinario y requete-guapa. Puede
ocurrir que en distintos casos un mismo prefijo actúe de una u otra manera, como en la
palabra superproducción, el prefijo super- es significativo en unas ocasiones («producción
excesiva», en términos económicos), y en otras, es apreciativo («producción importante»,
refiriéndose a una película).
65. Derivativo. Adjetivo de la derivación que es el hecho de derivarse unas palabras de otras.
Aplicado a palabras derivadas de otra palabra. Ejemplo: aniñado.
66. Parasíntesis. Manera de formarse las palabras en que intervienen, simultánea pero no
sucesivamente, la composición y la derivación; por ejemplo: desalmado, en que
simultáneamente se ha adjuntado a alma el prefijo des- y el sufijo –ado, pues no existen
las palabras desalma ni almado.
67. Composición. Procedimiento de formación de palabras mediante la unión de dos o más
elementos con valor independiente; se trata generalmente de nombres, verbos o adjetivos a
los que se añaden, bien afijos o raíces cultas, bien otros nombres, verbos o adjetivos.
68. Principales prefijos: a) Significativos, b) Apreciativos.
69. Principales sufijos: A) Significativos; de nombres: cualidad, acción, el que hace la
acción, persona relacionada con, lugar, conjunto, ciencia o técnica; de adjetivos: relativo
a, que posee una cosa o tiene semejanza con ella, que hace la acción, que puede sufrir la
acción; de verbos. B) Apreciativos; de nombres y adjetivos: Diminutivos: pueden denotar
pequeño tamaño o intensidad, o aprecio, o desprecio hacia lo mencionado. Aumentativo:
Pueden denotar gran tamaño o intensidad, o repulsa, o burla hacia lo mencionado; de
adjetivos y adverbios (denotan intensidad); de verbos (denotan desprecio o burla).
70. Palabras compuestas. Puede ocurrir que la base esté formada por la suma de dos o más
raíces, bases o palabras: sacacorchos, boquiabierto, correveidile. Es la suma de los
significados de los componentes que da lugar entonces a un significado nuevo.
Naturalmente, una palabra compuesta puede tomarse como base primaria para aplicarle un
sufijo: de Hispanoamérica, hispanoamericano.
71. Raíces prefijas. Son palabras compuestas formadas por la adaptación del componente
inicial a una forma especial de unión de significados: de agrio se convierte en agri- con
dulce para formar agridulce.
72. Raíces sufijas. Las palabras grecolatinas, dotadas de terminación adecuada, son utilizadas
como componente final de palabras compuestas como: -filo «amigo» en hispanófilo,
rusófilo.
73. Apócope. Algunos adjetivos en determinada posición, pierden uno o más fonemas al
final: un gran espectáculo (grande), el buen samaritano (bueno), el tercer hombre
(tercero), en ningún sitio (ninguno). La apócope existe también en los sustantivos y está
condicionada por la longitud de las palabras cuando son de cuatro, cinco o más sílabas:
cinematógrafo se reduce a cine; metropolitano se reduce a metro. Este uso es en lo
corriente pero en el solemne lenguaje administrativo se usan las palabras completas. Otro
uso es en el habla informal, familiar o más o menos íntima: tele por televisión, secre por
secretario(a), poli por policía, ridi por ridículo. En nombres propios de persona, como
forma de confianza: Fede por Federico, Rafa por Rafael, Tere por Teresa, Fer por
Fernanda.
74. Aféresis. En estos casos raros en el habla familiar el acortamiento consiste en la supresión
de fonemas iniciales: chacha por muchacha, Tina por Martina, Clementina, Agustina,
Nando por Fernando.
75. Verbo copulativo. Ser o estar.
76. Lengua. Sistema abstracto de signos lingüísticos que como código y medio de
comunicación el hablante elige los signos y los articula conforme a ciertas normas.
77. Sistemas de comunicación. Musical, Morse, mímica, símbolo, signos visuales, signos
auditivos, signos lingüísticos o palabras.
78. Circuito del habla. Sistema de comunicación en que hay un emisor y un receptor.
79. Codificar. Formular o transformar un mensaje aplicando los signos y reglas de un código.
80. Descodificar. Descifrar un mensaje transmitido mediante un código.
81. Código. Conjunto de signos y reglas para su combinación que permiten expresar y
comprender un mensaje.
82. Habla. Es la realización completa de la lengua, hecha individualmente, por cada hablante
y en cada momento para comunicar un mensaje.

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