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CAPÍTULO 48

LA CONNOTACIÓN CULTURAL DEL ZOÓNIMO


MITOLÓGICO “DRAGÓN” EN CHINA: UN ANÁLISIS
DE SU CARGA SIMBÓLICA EN LA CULTURA CHINA A
TRAVÉS DE SU MITOLOGÍA Y SU
PRESENCIA EN LA LENGUA

DR. GONZALO MIRANDA MÁRQUEZ


Universidad de Sevilla, España

RESUMEN
El dragón, cuyo origen proviene de la mitología china más remota, se ha mantenido
vivo en la sociedad china hasta la actualidad, y con el trascurso de los siglos se ha
convertido en un símbolo esencial de su cultura que se manifiesta en diferentes y muy
diversos aspectos. En el presente trabajo indagamos sobre cómo, a partir de los prime-
ros mitos, este animal fue tomando una relevancia especial, aportamos algunas de las
descripciones acuñadas sobre él y exponemos sus características más representativas.
Seguidamente, tratamos la identificación que se hizo desde hace miles de años entre
dragones y emperadores, analizamos las repercusiones que esto tuvo —especialmente
a nivel lingüístico y conceptual—, y posteriormente estudiamos la presencia del dra-
gón en la fraseología china, presentamos en los resultados de nuestro análisis su sim-
bología, y finalmente exponemos los factores que a nuestro modo de ver han contri-
buido a conformar su abanico simbólico.

PALABRAS CLAVE
Fraseología, léxico, mitología, zoónimo, dragón.

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ACLARACIONES TERMINOLÓGICAS
En primer lugar, es preciso indicar que cuando hacemos referencia a
nombres chinos, en el presente trabajo utilizamos siempre la transcrip-
ción según el sistema pīnyīn,326 que no solo es el sistema vigente de no-
tación fonética oficial en la República Popular China, sino que, además,
goza de un uso ampliamente extendido en el resto del mundo. En los
casos de nombres citados en lengua china se ha incluido su traducción,
su grafía china en escritura simplificada y su transcripción fonética —
esta última siempre en tipografía cursiva—, salvo con los nombres pro-
pios, en donde no es necesaria ninguna traducción.

INTRODUCCIÓN
El dragón es un componente fundamental de la cultura china. Su rele-
vancia es tal, que el pueblo chino se ha identificado profundamente con
él y a día de hoy este animal se ha convertido en símbolo de su cultura.
Su presencia en el país asiático es tan habitual que podemos afirmar que
China es el hogar del dragón. Este forma parte esencial de su mitología,
en donde encontramos numerosas alusiones y descripciones de dragones
que influyeron de un modo u otro en la vida de las personas; de su ar-
quitectura, por donde trepa y se enrosca profusamente en innumerables
edificaciones y monumentos; de sus religiones y misticismo, con no po-
cos ritos y ceremonias, así como lugares de culto y veneración; de su
literatura, en donde ha recorrido desde las tablillas de los primeros rollos
de bambú hasta las páginas de autores contemporáneos; de su lengua,
enriqueciendo su léxico con un sinfín de términos metafóricos y expre-
siones que hacen que esté constantemente en boca de la gente; de su
pintura, protagonizando las maravillosas escenas de infinidad de lienzos;
de su folclore, en donde es producto estrella de sus artesanías; de sus
artes escénicas, con su característica danza del dragón al son de los tam-
bores y los gongs; y de sus festividades, en donde es uno de los grandes
protagonistas con espectaculares figuras de dragón que danzan por las
calles y avenidas durante las importantes Fiesta del Medio Otoño, Fiesta

326 Para conocer con detalle dicho sistema y sus equivalencias con el Alfabeto Fonético
Internacional (AFI), véase Miranda Márquez (2014a).

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de la Primavera y Fiesta de los Faroles, pero sin duda su papel más sig-
nificativo lo representa durante la Fiesta de las Barcas Dragón (Duān w
jié ) celebrada, según la leyenda, en honor al famoso poeta Qū
Yuán ( ) (340-278 a.n.e.), quien, debido al abatimiento causado
ante la imposibilidad de evitar la invasión de su reino, se arrojó al río
Mìluó ( ) donde murió ahogado. Se cuenta que tras enterarse de su
muerte, los habitantes de la región se echaron al río en masa sobre botes
con la esperanza de recuperar el cadáver del poeta. Al no encontrarlo, en
un acto de compasión, decidieron tomar medidas para evitar que su
cuerpo fuese devorado y pasaron la noche arrojando al río un tipo de
comida llamada zòngzi ( ) para saciar a los peces, haciendo sonar los
gongs y golpeando los remos contra las barcazas para que el estruendo
los ahuyentara. En la actualidad se conmemora al poeta mediante unas
populares regatas de barcas de remeros con una cabeza de dragón tallada
en la proa y una cola en la popa, lo que da nombre a la festividad.
Como vemos, el dragón, profundamente enraizado a través de tradicio-
nes milenarias, se ha convertido en un símbolo cultural de China. Como
indica Magdalena Mironesko (2018, pp.81), la identificación de un país
con un animal concreto está fuertemente arraigada en su historia y aso-
ciada a la visión del mundo de sus integrantes. Según la autora —y es-
tamos sin duda de acuerdo con ella—, China, en contraposición a otros
muchos países, ha sabido mantener vivos hasta el presente los elementos
de su tradición y con los siglos los chinos han identificado su civilización
con el carácter del dragón, convirtiendo a este en un referente de su
cultura a nivel mundial.

1. OBJETIVOS
El objetivo general de este trabajo es indagar sobre lo específico cultural
en China y su presencia en la lengua. Más concretamente, la presente
investigación se centra en la carga simbólica de una de las criaturas mi-
tológicas más importantes de la cultura china, como es el dragón. Pre-
tendemos estudiar acerca de los sentidos culturales que en China tiene
asociados y analizar, con nuestra investigación, cuál es el simbolismo de

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esta criatura zoomórfica que desde la antigüedad ha sido tan relevante
para los chinos y cómo queda este reflejado en su lengua.
Esperamos poder confirmar si el dragón es o no uno de los zoónimos
con una carga simbólica característica en la cultura china, si lo es, indi-
carla y discernir si se asocia con sentidos positivos, negativos, o ambos,
y si estos son fruto de los relatos mitológicos o de algún otro factor, si
su connotación cultural está presente en la lengua china o no, si esta se
mantiene viva hoy día en dicha lengua y, en última instancia, gracias a
todo esto, poder exponer qué representa el dragón para los chinos, para
así intentar contribuir a un mayor acercamiento y entendimiento inter-
cultural.

2. METODOLOGÍA
En primer lugar, en nuestro marco teórico tratamos ciertas cuestiones
que consideramos esenciales para poder entender lo que simboliza en
China el dragón, como son sus orígenes mitológicos y algunos de los
posibles motivos para que haya adquirido su relevancia simbólica carac-
terística. Consideramos oportuno exponer también algunas de las des-
cripciones que se han acuñado sobre él y sus características fundamen-
tales. Seguidamente, tratamos otro aspecto de suma importancia para
entender lo que el dragón representa, a saber, las causas que dieron lugar
a su identificación con la figura del emperador y, a partir de ahí, centra-
mos nuestro estudio en exponer y analizar su presencia en la lengua y la
fraseología. Por último, exponemos los resultados obtenidos tras el aná-
lisis fraseológico y formulamos nuestras conclusiones.

3. EL NACIMIENTO DE LOS DRAGONES. ALBORES


MITOLÓGICOS
Los albores de la civilización china se ubican en torno al valle del Río
Amarillo y la cuenca del Yangtsé, y allí aparecieron las primeras divini-
dades, que fueron creadas por los hombres de esos primeros asentamien-
tos para darle explicación y sentido a todo aquello que escapaba a su
entendimiento, por lo que es también en esa zona donde se sitúan y se
desarrollan los primeros relatos mitológicos de la tradición china que
han llegado a nuestros días. No obstante, es digno de mención, como

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indica Mackenzie (1995, pp.5-7), que la civilización china nunca tuvo
un aislamiento cultural, sino que, tal como en otros muchos lugares,
recibió desde tiempo inmemorial influencias externas, por lo que sus
ideas religiosas —y, por supuesto, también sus mitos— no fueron crea-
das espontáneamente, sino que son el producto del intercambio ontoló-
gico de muchas culturas. Además, se parecen considerablemente a las de
otros lugares.
Al igual que en el resto del mundo, en China los relatos mitológicos
fueron transmitidos durante siglos de una generación a otra de forma
oral y, por consiguiente, eran susceptibles de sufrir ciertas variaciones en
función del narrador, de modo que cuando por fin fueron quedando
recogidos por escrito, ya existían diferentes versiones de un mismo re-
lato. Además, como señala Birrell (2005, p.64), tras haber quedado re-
cogidos en textos impresos, continuaron sufriendo alteraciones, puesto
que muchos escritores de épocas posteriores los interpretaron en función
de los valores de su propia época, y así surgieron nuevas variantes de los
mitos originales, de modo que en la actualidad, en ocasiones varían, en
mayor o menor grado, según la fuente consultada.
Los protagonistas de algunos mitos pasaron por un proceso de diviniza-
ción, cuyo resultado dio lugar a adoraciones, cultos y prácticas religiosas
que, a través de los rituales y ceremonias realizadas, tenían el propósito
de influir en dichas divinidades y demás seres sobrenaturales para que
ejerciesen su poder sobre el entorno humano. Ejemplo de ello es la des-
cripción que aporta Gómez Rea (1985, p.15) sobre el rito propiciatorio
de la fecundidad de la tierra, mediante el cual jóvenes de ambos sexos
danzaban rítmicamente con contorsiones en espiral pretendiendo simu-
lar movimientos de dragones que se elevaban para luchar y aparearse en
el cielo, lo que provocaría la lluvia. Aunque con el paso de los siglos
muchos de aquellos mitos originarios hayan perdido importancia y re-
percusión social, algunas de estas prácticas se han mantenido y conti-
núan realizándose en la actualidad.
Cabe mencionar que en la tradición china la gran mayoría de mitos no
versan sobre el origen del mundo, sino sobre grandes seres civilizadores
que impulsaron la cultura y mejoraron la sociedad y la forma de vida de

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las personas. El dragón, como veremos, es concebido generalmente
como un ser protector, un padre benefactor de la cultura china, tanto es
así que los chinos comúnmente se denominan a sí mismos como los
“descendientes del dragón”. Así pues, este se ha convertido en símbolo
de la nación china y máxima representación del carácter de su gente.
La mitología en torno al dragón chino traspasó fronteras y pasó a formar
parte del legado mitológico de otros países asiáticos. En Japón, por ejem-
plo, en donde encontramos grandes reminiscencias de la influencia cul-
tural que ha recibido de China a lo largo de los siglos, también tiene una
presencia reseñable y ha dado origen, entre otras, a leyendas como la de
Tawara Tōda monogatari ( ) “Relato del Sr. «Bolsa de
arroz»”.

4. DESCRIPCIONES DEL DRAGÓN EN LA MITOLOGÍA


CHINA
El dragón está presente en la tradición mitológica de diversas culturas,
pero en la china juega un papel fundamental, dado el carácter e impor-
tancia que tiene en su mitología, así como la influencia en múltiples
manifestaciones de su cultura. Según las descripciones literarias chinas,
está compuesto por una amalgama de partes de distintos seres. Ha sido
descrito de diferentes maneras, aunque con muchas semejanzas entre
ellas. Liu Sanders (1980, p.48) nos lo describe con cuernos de ciervo que
sobresalen sobre su cabeza de camello y orejas de vaca, con ojos de de-
monio y cuello de serpiente, cubren su cuerpo escamas de carpa y tiene
vientre de molusco, garras de águila y zarpas de tigre. Wu (2015, p.14),
por ejemplo, lo describe de forma similar, aunque con ciertas diferen-
cias: cara de caballo, ojos de buey y cuernos de ciervo sobre su cabeza,
patas de gallo y bigote de pez. Respecto a los ojos y las garras existen
diversas versiones, García Tapia (2009, p.255) nos dice que sus ojos son
de conejo y sus garras de halcón, pero su descripción coincide con la de
Liu Sanders en la cabeza de camello, ojos de ciervo, orejas de vaca, cuello
de serpiente, escamas de carpa y zarpas de tigre, aunque difiere también
en el vientre que, según su descripción, es de rana. Como se puede ver,
encontramos muchas versiones con matices diferentes, aunque todas
ellas conservan la misma esencia. Llama la atención que aunque se trata

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de un ser volador, en la mayoría de descripciones y representaciones, sin
embargo, carece de alas.
Probablemente, una de las características más distintivas que posee en la
tradición china sea que por su boca no expulsa fuego, como en otras
culturas, sino nubes, y ejerce su control sobre el agua, por lo que se le
asocia a las zonas acuosas, así, moran en pantanos, ríos, lagos y mares.
Según dice Xu (2001) —en chino X Shèn ( ), que fue un destacado
erudito de la Dinastía Hàn ( )— en su famoso diccionario Discusión
sobre escritura y explicación de caracteres (Shuō wén jiě zì ) del
siglo I n. e. “ ” (p.684), es decir, “en pri-
mavera asciende al cielo y en otoño se oculta en las profundidades (de
las aguas)”. Ayala (1999, p.15) plantea la posibilidad de que el dragón
sea una reminiscencia exagerada de algún ser prehistórico ya extinguido.
A nuestro parecer consideramos más plausible la posibilidad de que esta
criatura mitológica surgiera de la divinización del cocodrilo, no solo por
las semejanzas que físicamente guarda con él, sino también por el am-
biente en el que supuestamente habita y su dominio sobre el agua.
Al echar una mirada a estas criaturas mitológicas chinas a través de los
siglos, encontramos multitud de tipos diferentes que se pueden clasificar
principalmente en nueve: el Dragón Celestial (Tiān Lóng ), que se
ocupa de cuidar del hábitat de las divinidades, por eso protege templos
y lugares sacros; el Dragón Espiritual (Shén Lóng ), que controla la
lluvia y el viento, por lo que de él dependía la agricultura; el Dragón de
los Tesoros Ocultos (Fúcáng Lóng ), que era el encargado de
guardar y proteger los tesoros y riquezas; el Dragón del Inframundo (Dì
Lóng ), que ejerce su poder sobre los ríos; el Dragón Alado (Yìng
Lóng ); el Dragón Astado (Qiú Lóng ); el Dragón Enroscado
(Pán Lóng ); el Dragón Amarillo (Huáng Lóng ), de quien se
dice ayudó a otro personaje mitológico, Yu el Grande, a solucionar la
Gran Inundación; y el rey Dragón (Lóng Wáng ), que era el Dios
de los océanos. En realidad su apariencia es muy variable, en la mitología

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china se recogen dragones de muchos tipos: de diferentes colores, con
cuernos y sin ellos, con patas y sin ellas, con alas y sin ellas, etc. Incluso
un mismo dragón puede adoptar aspectos diferentes, como indica Xu
(2001) en la obra anteriormente mencionada, “
(…).” (p.684), es decir, puede oscurecerse, acla-
rarse, empequeñecerse, agrandarse, acortarse y alargarse. Por lo que po-
demos deducir que al dragón se le ha atribuido un gran poder de meta-
morfosis.
También es reseñable su capacidad de transformación antropomórfica.
Los dragones de los antiguos mitos chinos podían adoptar aspecto hu-
mano, como vemos, por ejemplo, en un relato de L Cháowēi ( )
—literato de la Dinastía Táng ( )— que ha sido ampliamente tradu-
cido y versionado, titulado La princesa repudiada en la versión de Hins-
dale y Martens (2016, pp.167-176), Liu Yi y el rey dragón en la versión
de Liu Sanders (1980, pp.53-57) y La hija del rey dragón en la versión
de Li (1991, pp.39-56), entre otros. Incluso otras veces se nos presentan
seres con unas partes de dragón y otras humanas, es el caso de las Divi-
nidades de los Montes Orientales, por ejemplo, que tenían cara de dra-
gón y cuerpo de persona (García-Noblejas, 2007, p.319).
Merece la pena señalar que en la tradición china, por lo general, suele
ser una criatura protectora y bondadosa, no obstante, hay que tener cui-
dado de no provocarla, porque tal como se describe en los mitos, con su
dominio sobre el elemento agua, las consecuencias de su ira pueden
desatar terribles tormentas, tempestades, inundaciones y desastres.
En los antiguos mitos se presentan a los dragones como majestades que
habitan bajo las aguas en inmensos palacios y mansiones repletos de te-
soros y riquezas de incalculable valor —en la tradición japonesa igual-
mente se hace referencia al Palacio del Rey Dragón (Ryūgū-jō )
también oculto bajo el océano. Ozaki (2016, pp.171-179), por ejemplo,
nos lo describe en la leyenda sobre Fujiwara no Hidesato—.

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5. DRAGONES Y EMPERADORES
Los dioses chinos, como hemos mencionado, no tuvieron, en su mayo-
ría, un carácter creador del universo y todo lo que hay en él, sino que
principalmente fueron seres que actuaron como reguladores del en-
torno, protectores e impulsores de la civilización. Los pueblos primitivos
de China invocaban a sus dioses, entre otras cosas, para rogar porque no
sucediesen desastres naturales, abundasen las lluvias y, gracias a ellas,
hubiese buenas cosechas. Los dragones chinos en su divinización fueron
asociados con el elemento agua y, por ende, su poder consistía en el
control que ejercían sobre ella. Así, se les consideró dominadores de las
lluvias, capaces de generar tempestades e inundaciones si se provocaba
su ira, como de solucionar las temidas sequías, mandando la lluvia sobre
la tierra cuando se les complacía, de modo que pronto tomaron un ca-
rácter importante en la mitología y se convirtieron en objeto de culto.
El soberano de China, en quien se había depositado la confianza para
cuidar del imperio, debía salvaguardar el orden natural de las cosas, si
sucedían desastres y calamidades era debido a que el gobernante había
perdido la virtud y, por tanto, su culpa; pero esta responsabilidad solo
puede estar en manos de una autoridad de carácter sobrehumano, de
modo que pronto se hizo una proyección divina de la figura del empe-
rador, afirmándose que ocupaba su puesto gracias al mandato del cielo,
que le habilitaba para mediar entre dos mundos, el humano y el divino
(Gómez Rea, 1985, p.10). Por eso, en la tradición china el emperador
es también conocido como el “Hijo del cielo” (Tiānz ). Con estos
atributos divinos los emperadores consolidaron su poder absoluto, que
venía otorgado gracias al cielo y que se transmitía, con la protección de
este, a sus descendientes.
Tras la proyección divina de la figura del monarca, esta fue asociada con
el dragón, ser mitológico inmortal, que a la vez que divino y de extre-
mado poder, era bondadoso y protector; y así el emperador de China se
convirtió con ello en la encarnación del dragón en el mundo humano.
Esto se puede observar ya desde comienzos de la dinastía Hàn (206
a.n.e.), cuando es deificado el origen del emperador Liú Bāng (Hàn
Gāoz Liú Bāng ) en base a la leyenda de que su madre,

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desmayada a orillas de un río cuando en un acto de piedad filial llevaba
comida a su bisabuelo, al despertarse vio a un dragón que, enredado
sobre su cuerpo, la hizo quedar embarazada. Esta mitificación de Liú
Bāng fue muy conveniente para justificar con argumentos incuestiona-
bles el derrocamiento de la dinastía anterior y consolidar su autoridad
absoluta sobre todo el imperio.
Los dragones per sé ya tenían un carácter real, por lo que fue necesaria
alguna cualidad que distinguiera a aquel que simbolizaba al emperador
del resto, y así, en algún momento de la tradición china se decidió re-
presentar a este con cinco garras en cada zarpa, cualidad distintiva y ex-
clusiva a partir de ese momento del dragón que sería el rey de reyes, el
más glorioso y poderoso de todos, el dragón imperial.
La asociación simbólica entre el dragón y el emperador, que ya existía
con la dinastía Hàn en el siglo III a.n.e., se perpetuó hasta principios del
siglo XX con la última dinastía imperial China. Prueba de ello son sus
estandartes imperiales, cuyo motivo es un dragón azul de cinco garras
con una perla roja sobre un fondo amarillo.

Figura 1: Bandera de la Dinastía Q ng (Q ng Cháo ) desde 1862 a 1889.


Fuente: Baidu.
Última consulta: 22/01/2021.

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Figura 2: Bandera de la Dinastía Q ng (Q ng Cháo ) desde 1889 a 1912.
Fuente: Baidu.
Última consulta: 22/01/2021.

6. EL DRAGÓN EN LA LENGUA CHINA. LAS METÁFORAS


IMPERIALES
Los orígenes de los términos metafóricos del dragón parecen deberse a
la relación entre dragones y emperadores que ya hemos comentado,
puesto que es sin duda probable que ese carácter divino que se atribuyó
al monarca y, con ello, su posterior identificación con el animal, hicieran
que el dragón gradualmente se fuese convirtiendo para los chinos en
símbolo del emperador y todo lo relacionado con este. Fue así como el
dragón comenzó desde muy pronto a formar parte del entorno imperial
y progresivamente fueron creándose en lengua china nuevos y muy di-
versos términos metafóricos que hacían referencia a ello y que, con el
transcurso del tiempo, se fueron popularizando y quedando consolida-
dos en la lengua. Wu (2015, p.19) indica algunos de ellos: la cama im-
perial es conocida como “cama del dragón” (lóng chuáng ), a la toga
imperial se le llama “túnica del dragón” (lóng páo ), la salud del
emperador es “salud del dragón” (lóng t ) y su aspecto es el

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“aspecto del dragón” (lóng yán ). A estos podemos añadir algunos
más como el trono del emperador, que es el trono del dragón (lóng y
), sus descendientes, que son las especies del dragón (lóng zh ng
) y la Sede Imperial, que es la Sede del Dragón (lóng tíng ) —según
esto, se afirmaba que el emperador ocupaba la Sede del Dragón (Huán-
gdì zuò lóngtíng )—. Es también digno de mención que,
por ejemplo, los emperadores se proclamaban como “Hijo del Cielo del
Verdadero Dragón” (Zhēnlóng Tiānz ). El dragón pasó así
poco a poco a convertir en imperial casi todo lo que tocaba con su pre-
sencia, de este modo, era fundamental que los miembros de la familia
real —incluido, por supuesto, el propio emperador—, llevaran en sus
vestimentas bordados de diferentes tipos de dragones que indicaban su
pertenencia a la realeza y su rango dentro de la compleja jerarquía de la
nobleza. El dragón se convirtió asimismo en figura ineludible del blasón
de los monumentos imperiales, dejando constancia de la grandeza y ho-
norabilidad del lugar.

7. EL DRAGÓN EN LA FRASEOLOGÍA CHINA. ANÁLISIS DE


SU CARGA SIMBÓLICA
El dragón se convirtió en un culturema en torno al cual fue formándose
un amplio abanico de expresiones fraseológicas, muchas de las cuales
perduran hasta la actualidad siendo popularmente conocidas y usadas
por los sinohablantes. Exponemos a continuación algunas de ellas con
intención de, mediante el análisis de sus sentidos idiomáticos, esclarecer
la simbología que en torno a él existe y se perpetúa a lo largo de los siglos
a través de la lengua.
Las expresiones que explicamos seguidamente han sido extraídas en su
gran mayoría del corpus fraseológico elaborado por Miranda Márquez
(2014b), aunque también han sido consultadas importantes compila-
ciones lexicográficas como son el Gran diccionario de modismos chinos
(2004) y la Gran enciclopedia de modismos chinos (2011), así como
algunas investigaciones específicas sobre zoónimos chinos como las de
Wu (2015) y Lei (2018).

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Cáng lóng wò h ( ), que literalmente significa “dragón escon-
dido y tigre agazapado”, se usa para hacer referencia a un lugar que es
cuna de grandes talentos, por tanto, dragón hace aquí alusión a la inte-
ligencia y el ingenio. En este mismo sentido encontramos también la
expresión téng jiāo q fèng , literalmente “el dragón asciende
de un salto y el fénix remonta el vuelo”, aquí se hace referencia a las
capacidades artísticas, concretamente a alguien con gran talento litera-
rio. Wu (2015, p.19) menciona la expresión lóng jū fèng chú
“cachorros de dragón y de fénix”, que es usada para señalar a una per-
sona joven que es a su vez inteligente y hermosa. Continuando con esta
misma línea del talento, tenemos la expresión jiāo lóng dé shu
cuyo significado literal es “el dragón obtiene agua”; jiāo lóng es
un tipo de dragón que según la mitología puede desencadenar inunda-
ciones, de modo que cuando este obtiene agua, tiene todo lo necesario
para mostrar su poder. Esta expresión se usa para hacer referencia a las
circunstancias propicias para que uno demuestre sus grandes talentos o
habilidades. Existe en lengua china una expresión que guarda bastante
semejanza en su sentido idiomático con “de tal palo tal astilla” del espa-
ñol que también hace alusión al dragón, a saber: lóng shēng lóng, fèng
shēng fèng, l o sh shēng ér d dì dòng
, significa “el dragón engendra un dragón; el fénix engendra un
fénix y el hijo del ratón sabe escarbar la tierra”. Esta expresión nos refiere
a la semejanza que tienen los padres y sus hijos en el talento y las cuali-
dades. Cabe mencionar también la expresión lóng rù qiăn shu zāo xiā
xì, h luò píng yáng bèi quăn qī ,
que literalmente significa “si el dragón penetra en aguas no profundas,
el camarón se burla de él; si el tigre baja a la llanura es engañado por los
perros”. Hace referencia a la superioridad que tiene cada uno en su te-
rreno. Se toma aquí como símbolo de supremacía al dragón (en las pro-
fundidades de las aguas) y al tigre (en las selvas y los manglares), sin
embargo, al estar fuera de su hábitat natural, pierden su poder y quedan
a merced de otros animales inferiores. Dicha expresión se utiliza para
indicar que si una persona está fuera de su espacio habitual o pierde su

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posición, queda en desventaja pudiendo ser atacada y humillada por
otras, aunque estas sean menos hábiles. También es posible usar solo la
primera mitad de la expresión, es decir, lóng rù qiăn shu zāo xiā xì
con el mismo sentido. Existe otra llamada tú lóng zhī jì
cuyo significado es “habilidad para matar a un dragón”; el dra-
gón es considerado un ser extremadamente poderoso y habilidoso, de
modo que quien sea capaz de acabar con uno, debe de ser alguien de
una destreza sin igual; no obstante, esta expresión proviene de un relato
del Zhuāngz ( ) que cuenta la historia de un hombre que quiso
aprender el arte de matar dragones y al cabo de tres años ya era un ex-
perto en la materia, sin embargo, (como no veía ningún dragón) no te-
nía manera de mostrar sus habilidades (Preciado Idoeta, 1996, p.341).
Tú lóng zhī jì se usa hoy para referirse a alguien de gran talento, pero
cuyos conocimientos no tienen utilidad práctica. El dragón también
tiene en su carga simbólica el sentido de poder, energía y vigorosidad,
como se aprecia en expresiones como shēng lóng huó h
“como dragones y tigres vivos”, que refiere a alguien rebosante de vigor
y entusiasmo; lóng fēi fèng w “como un dragón que vuela y
un fénix que danza”, que hace alusión a una caligrafía cuyos trazos son
tan vigorosos y vivaces como la escena que recrea la metáfora; y lóng téng
h yuè “el dragón remonta el vuelo y el tigre salta” que indica
movimientos fuertes y vigorosos, es una metáfora para ponerse en acción
y marcar la diferencia; también refiere a una escena que resulta muy
animada e impetuosa.
Siguiendo la idea anterior de inteligencia y aptitudes, pero con algunos
otros matices añadidos, encontramos la expresión chéng lóng kuài xù
, literalmente “yerno que remonta vuelo a lomo de un dragón”;
es usada para referirse a un yerno que demuestra cualidades brillantes o,
también, que tiene una exitosa carrera profesional, por lo que aquí el
dragón es además asociado con el éxito, la gloria y la excelencia. En la
misma directriz de progresar o alcanzar un éxito importante encontra-
mos, como expone Lei (2018), la expresión l yú tiào lóng mén

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“la carpa salta la Puerta del Dragón”, que proviene de la leyenda
según la cual dichos peces en su remonte en el Río Amarillo eran vistos
en primavera saltando sobre la superficie de las aguas de la cascada del
enclave lóng mén ( ) “Puerta del Dragón”. Debido a las fuertes co-
rrientes de la cascada las carpas no podían traspasarla y se pensaba que
aquella que lo consiguiese se convertiría en un dragón y ascendería al
cielo; esta expresión hace alusión a conseguir un gran ascenso, tanto a
nivel académico, como profesional. Existen otras variantes análogas
como yú yuè lóng mén “el pez salta sobre la Puerta del Dra-
gón”. En relación con este conjunto de ideas, también encontramos la
expresión wàng z chéng lóng “tener la esperanza de que los
hijos se conviertan en dragones”, que indica la ilusión de los padres por-
que sus hijos consigan grandes logros académicos y profesionales. Por
tanto, como vemos, el dragón se asocia con el éxito y la celebridad. En
el mismo orden está la expresión lóng tóu shé wěi , literalmente
“cabeza de dragón y cola de serpiente”, hace alusión a algo que en su
comienzo es grandioso y espléndido, pero que decae y tiene un final
desastroso; en su sentido idiomático es análoga a algunas expresiones del
español como “empezar repicando a gloria y terminar doblando a muer-
tos”, “corrida de caballo y parada de borrico”, “empezar riendo y acabar
llorando”, “acabar en cola de pescado” y, probablemente la más cono-
cida en la actualidad, “empezar como un niño y terminar como un
viejo”. En esta expresión china tenemos los referentes “dragón” y “ser-
piente” como símbolos respectivamente de éxito y fracaso, gloria y de-
cepción, bueno y malo. El dragón también simboliza lo bueno en otras
expresiones como, por ejemplo, yú lóng hùn zá “dragones y
peces mezclados”, que refiere a la mezcla de personas de cualquier con-
dición, buenas y malas. Muestra también ese sentido de algo extrema-
damente bueno o maravilloso la expresión pēng lóng zăi fèng
“guisar carne de dragón y de ave fénix” que en su sentido metafórico
hace referencia a un banquete espléndido.

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La expresión lín fèng guī lóng , la podemos traducir como
“Qílín327, fénix, tortuga y dragón”. Estos cuatro animales son en las le-
yendas chinas símbolos auspiciosos. Como son raros y preciosos, son
aquí una metáfora para designar a personas nobles y dignas de admira-
ción. En base a esto, podemos extraer que en este caso el dragón, al igual
que los otros tres animales, es un símbolo de nobleza y notoriedad. En
esta directriz encontramos también pān lóng fù fèng , “adhe-
rirse al dragón y pegarse al fénix”, que se utiliza en sentido metafórico
para indicar que alguien se acerca a personas influyentes y poderosas;
aquí, por tanto, el dragón es un referente simbólico de poder y autori-
dad. La expresión lóng zhēng h dòu “dragones y tigres lu-
chando” expresa la lucha despiadada entre personas poderosas, hace alu-
sión también a la lucha entre soberanos, nobles, o dos bandos en
igualdad de fuerzas; aquí el dragón cobra los sentidos de poder y feroci-
dad. Cabe mencionar también, con sentido análogo, huà lóng diăn jīng
“pintar un dragón añadiéndole las pupilas de los ojos” que
refiere a dar el toque decisivo o la última pincelada a una pintura, hoy
día significa también añadir algunas frases o palabras claves durante un
discurso para que el resultado sea tan vívido y poderoso como un dra-
gón.

La expresión h jù lóng pán “tigre agazapado y dragón aga-


chado”, que tiene distintas variantes como son lóng pán h jù
, lóng pán h jù y h jù lóng pán , hace alusión
a un lugar o un terreno peligroso y majestuoso, pudiendo entenderse
también como un lugar estratégico clave, por tanto el dragón también
simboliza tanto el peligro como la superioridad. Encontramos también
la expresión lóng xiāng h bù “caminar como un tigre y alzar
la cabeza como un dragón”, es una forma metafórica de referirse al porte

327El Qílín ( ) es un animal mitológico chino que según la tradición, al igual que el dragón,
está compuesto por una amalgama de partes de distintos seres. La aparición de un Qílín es un
buen presagio que augura prosperidad.

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majestuoso e imponente de una persona. Sentidos similares se extraen
de la expresión Yè gōng hào lóng “afición del anciano Sr. Yè
por los dragones”, que proviene de una fábula, compilada durante la
Dinastía Hàn ( ) por Liú Xiàng ( ) y traducida al español por
Chang y Ramiro (1996, pp.78-79), en donde se relata la historia de un
señor que se autoproclamaba gran amante de los dragones, pero que
cuando estuvo en presencia de uno, arrebatado por el pánico, cayó des-
mayado. Esta fábula expresa una aparente predilección o falso amor por
algo que en realidad se teme. La historia tiene sentido gracias al carácter
imponente que se le atribuye al dragón.
El dragón es también entendido como algo peligroso —probablemente
debido al carácter que se le atribuye en la tradición mitológica—, en este
sentido encontramos varias expresiones, por ejemplo, f chū lóng tán,
yòu rù h xué que se puede traducir como “salir
de las aguas del dragón y adentrarse en la guarida del tigre”. Son enten-
didos ambos como lugares extremadamente peligrosos, por tanto hace
referencia a salir de un atolladero y toparse con una situación aún peor.
Sus equivalentes idiomáticos en español, entre otros, pueden ser “salir
de las llamas y caer en las brasas”, “salir del purgatorio y caer en el in-
fierno” y “salir de Poncio y meterse en Pilatos”. De esta expresión exis-
ten diferentes variantes en lengua china, chū le lóng tán, yòu rù h xué
y cái chū lóng tán, yòu rù h xué
(cuyas traducciones son prácticamente equivalentes a la apor-
tada anteriormente) y otra versión más concisa, a saber: lóng tán h xué
“aguas de dragón y guarida del tigre”.

Encontramos también la expresión qián pà lóng, hòu pà h


“temer que el dragón salga por delante y el tigre por detrás”,
que se utiliza para designar a una persona miedosa, recelosa o con de-
masiadas preocupaciones. Es importante señalar aquí también el sentido
de peligrosidad que es atribuido al dragón —que como se puede obser-
var a través de las expresiones que estamos exponiendo, se le otorga
igualmente al tigre—. Dentro de este mismo abanico simbólico, Wu
(2015, p.20) alude a la expresión lóng k u duó liáng

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“arrebatar alimentos de la boca del dragón”, que es usada para indicar la
necesidad de acelerar la cosecha antes de la llegada de las tempestades.
Aquí el dragón tiene también un sentido de peligrosidad, riesgo o ame-
naza, que en este caso deriva claramente de su asociación mitológica con
el elemento agua. La autora (2015, p.19) también apunta otras dos ex-
presiones dignas de mención, dà shu chōng le lóng wáng miào
“la inundación alcanzó el templo del Rey Dragón”, que alude
al conflicto entre personas que no se conocen entre ellas, pero que son
del mismo bando; y lóng wáng chū h i, xīng fēng zuò làng
“el Rey Dragón sale del mar, levantando vientos y olas”, que
se utiliza para designar a una persona que siembra enemistades y distur-
bios. Igualmente consideramos que los sentidos de ambas expresiones
guardan relación con el carácter ya mencionado de posible amenaza que
representa un animal capaz de dominar las aguas a su antojo como se
expone en los antiguos relatos.

8. RESULTADOS DEL ANÁLISIS FRASEOLÓGICO


Como síntesis del resultado tras el análisis de las expresiones anterior-
mente expuestas, podemos afirmar que en base a su presencia en la len-
gua, el dragón tiene en la cultura china una carga simbólica bastante
diversa, no obstante, en la gran mayoría de casos muy positiva. Se iden-
tifica con atributos como talento, inteligencia, excelencia, superioridad,
éxito, gloria, nobleza, notoriedad, poder, autoridad, vigorosidad, majes-
tuosidad, imponencia y también, en ocasiones, entraña cierta peligrosi-
dad.

9. CONCLUSIÓN
Parece evidente que algunos de los sentidos simbólicos asociados al dra-
gón son resultado del carácter que este encarnó desde sus albores míti-
cos, por ejemplo, la peligrosidad que representa en expresiones como
“tigre agazapado y dragón agachado” y “temer que el dragón salga por
delante y el tigre por detrás”. Pero más allá del posible riesgo a nivel
genérico, cabe percibir la amenaza que puede suponer su supuesto con-
trol con el elemento agua, lo cual se hace patente en expresiones como
“la inundación alcanzó el templo del Rey Dragón” y “el Rey Dragón

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sale del mar, levantando vientos y olas” donde hay referentes mitológi-
cos explícitos como son “inundación, mar, vientos y olas”. Incluso exis-
ten expresiones como “arrebatar alimentos de la boca del dragón” cuyo
sentido idiomático deriva de dos metáforas, “arrebatar alimentos” como
la necesidad de acelerar la cosecha y “la boca del dragón” con sentido de
la llegada de las tempestades. Por esto, es posible afirmar que el carácter
mitológico del dragón ha ejercido un papel reseñable respecto a lo que
este animal representa hoy día, no obstante, a nuestro modo de ver, la
asociación simbólica entre los emperadores y los dragones que hemos
expuesto en la presente investigación fue indudablemente una simbiosis,
los primeros adquirieron un carácter divino y consolidaron su poder; y
los segundos, que ya gozaban de una carga simbólica positiva en la cul-
tura china gracias a los mitos, al ser equiparados a lo imperial, vieron
automáticamente mejorado aún más su simbolismo y pasaron a tener
unos atributos prácticamente inmejorables. Esto probablemente ayudó
a que se incrementaran los cultos al dragón y progresivamente creciera
el número de ceremonias y prácticas religiosas. Prueba indiscutible de la
importancia que tuvo esta asociación entre ambos son la gran cantidad
de términos metafóricos existentes en el léxico de la lengua china que
refieren al ámbito imperial, además de atributos como la excelencia, su-
perioridad, éxito, gloria, nobleza, poder, autoridad, majestuosidad que
ambas autoridades —dragones y emperadores— representan.

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