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Versión retraducida al español, adaptada y validada por los autores del Inventario Bem

para Rol Sexual (IBRS)

El IBRS es un cuestionario autoaplicable de 60 ítemes designado para la investigación


empírica de la androginidad psicológica. Desarrollado por Sandra Lipsitz Bem desde
comienzos de la década 1970-79, indica el grado en que la persona es culturalmente
influenciada por los roles genéricos, es decir, su nivel de absorción de las definiciones
culturales de género, reflejado en la personalidad del usuario. Esta escala no evalúa las
diferencias genéricas sexuales biológicas. En este sentido podría decirse que esta prueba
es una medida indirecta de la identidad genérica. Los ítemes corresponden a rasgos
socialmente deseables de personalidad y dividen a los sujetos en cuatro categorías: 1)
Femenina; 2) Masculina; 3) Andrógina; y 4) Indiferenciada o Neutra. Los constructos
corresponden a características estereotípicas y se deglosan en: Feminidad (ej: afectuosa,
gentil, comprensiva, sensible a las necesidades de los demás), Masculinidad (ej:
ambicioso, independiente, con confianza en sí mismo, asertivo), y Neutralidad (ej:
veraz, feliz, egoísta) y poseen cada uno 20 ítemes con un puntaje mínimo de 1 (nunca o
casi nunca verdadero) y máximo de 7 (siempre o casi siempre verdadero). Permite
introducir la noción de andrógino, esto es, la posesión a la vez de rasgos masculinos y
femeninos, e introducir la conceptualización de los roles tradicionales de feminidad y
masculinidad como dimensiones distintivas. El tipo indiferenciado representa una débil
identificación con características masculinas y femeninas. El puntaje promedio es 4,5
que surge de la resta de los puntajes de las categorizaciones femenina y masculina.
Puntajes superiores a éste en ítemes de masculinidad y feminidad apuntan a la categoría
andrógina; inferiores a éste en masculinidad y feminidad corresponden a la
indiferenciada o neutra; altos en masculinidad y bajos en feminidad se catalogan como
masculina y altos en feminidad y bajos en masculinidad como femenina.

Ese instrumento q encontré, podríamos ojearlo… quizás sirva de algo

Trastorno de Identidad de género:

Transexualismo
Es un conflicto entre el sexo físico real de una persona y el que realmente la identifica.
Por ejemplo, una persona identificada como hombre puede realmente sentirse y actuar
como mujer

Las personas con problemas de identidad de género actúan y se presentan ellos mismos
como miembros del sexo opuesto. El trastorno puede afectar:

• La elección de los compañeros sexuales


• El despliegue de amaneramientos, comportamiento y vestuario femeninos o
masculinos
• La autoestima

El trastorno de identidad de género no es lo mismo que homosexualidad.

Los problemas de identidad pueden ocurrir en muchas situaciones y manifestarse en


formas diferentes. Por ejemplo, algunas personas con genitales y características sexuales
normales (como mamas) de un sexo en privado se identifican más con el sexo opuesto.
Algunas personas pueden vestirse al contrario y otros pueden buscar una cirugía para
cambiarse de sexo. Otros nacen con genitales ambiguos, lo cual puede generar
problemas de identidad.

Se desconoce la causa de este trastorno, pero las hormonas en el útero, los genes y los
factores ambientales pueden estar implicados. Este raro trastorno puede ocurrir en niños
o en adultos

Niños:

• Tienen desagrado por sus propios genitales


• Son rechazados por sus compañeros y se sienten aislados
• Creen que ellos crecerán y llegarán a ser del sexo opuesto
• Sufren depresión o ansiedad
• Dicen que desean pertenecer al sexo opuesto

Adultos:

• Se visten como si fueran del sexo opuesto


• Se sienten aislados
• Sufren depresión o ansiedad
• Desean vivir como una persona del sexo opuesto
• Desean deshacerse de sus propios genitales

Adultos o niños:

• Cambian la forma de vestir y muestran hábitos característicos del sexo opuesto


• Se retraen de la interacción social

La sensación de estar en el cuerpo del sexo o género "equivocado" debe durar al menos
dos años para hacer el diagnóstico. La historia clínica y una evaluación psiquiátrica
pueden confirmar el deseo constante de la persona de pertenecer al sexo opuesto. La
elección del compañero puede ser del mismo sexo o del sexo opuesto

Se recomienda asesoría individual o familiar para los niños e individual o terapia de


pareja para los adultos. El cambio de sexo mediante la cirugía y la terapia hormonal es
una opción, pero a menudo los problemas de identidad pueden continuar después de
este tratamiento

Complicaciones:

• Depresión o ansiedad
• Angustia emocional
• Sentirse aislado
• Baja autoestima

La persona debe consultar con el médico si tiene síntomas de este trastorno y se desea
ayuda, especialmente si presenta ansiedad y depresión.
Intersexualidad

Es un grupo de afecciones donde hay una discrepancia entre los genitales internos y
externos (los testículos o los ovarios).

El término antiguo para esta afección, hermafroditismo, provino de juntar los nombres
de un dios y una diosa griegos, Hermes y Afrodita. Hermes era el dios de la sexualidad
masculina (entre otras cosas) y Afrodita la diosa de la sexualidad, el amor y la belleza
femeninas.

Aunque los términos antiguos todavía se incluyen en este artículo como referencia, han
sido reemplazados por parte de la mayoría de los expertos (al igual que pacientes y sus
familias) dado que son engañosos, confusos e insensibles. Este grupo de afecciones
cada vez más se está llamando trastornos del desarrollo sexual (DSD, por sus siglas en
inglés).

Parafilias:

Abasiofilia: La excitación sexual sólo se produce cuando la pareja es coja.


Acomoclitismo: Excitación por los genitales depilados.
Acrofilia: Personas que se excitan sólo cuando sus parejas son muy altas.
Acrotomofilia: Fetichismo por las amputaciones. Maticemos que lo que pone a esta
gente no es el acto de la amputación en sí, sino el muñón ya cerradito del miembro que
falte.
Actirastia: Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol.
Acucullofília: Excitación sexual por los penes circuncidados.
Adiestramiento animal: Los juegos AT (sus siglas en inglés -animal training-) más
pervesos implican que una o más de las parejas del acto sexual interpreten el papel de
un animal. El más recurrido es el papel de perro, pero parece que los caballos también
son bastante populares. El “animal” puede imitar el comportamiento de la bestia o
acicalarse con artículos propios del Reino Animal como collares, bozales, bridas y
demás. En cualquier caso, estas criaturas no pueden circular por la autopista.
Agonophilia: Excitación proveniente de una lucha con la pareja.
Agorafilia: Atracción por la actividad sexual o el exhibicionismo en lugares públicos.
Agrexofilia: Excitación producida por el hecho de que la actividad sexual sea oída por
otras personas.
Albutofilia: Excitarse sexualmente al pensar en baños o duchas calientes. Hay gente
para todo.
Algofilia: Excitación producida pro el dolor (Se diferencia del masoquismo por la
ausencia del componente erótico).
Alopelia: Experimentar un orgasmo sólo viendo a otros teniendo una relación sexual.
Alorgasmia: Excitación proveniente de fantasear durante el acto sexual con otra
persona que no sea la pareja.
Alveofilia: Atracción por tener relaciones sexuales en una bañera.
Alvinolagnia: Atracción sexual sólo por los estómagos.
Amaestramiento: Se trata de un término perteneciente al BDSM y consiste en entrenar
a una compañera sumisa para que sea obediente.
Amaurofilia: Preferencia por tener una pareja sexual ciega o a la que se le han vendado
los ojos.
Amelotasis: Atracción sexual hacia personas con ausencia de algún miembro.
Amiquesis: Excitación sexual al rascar a la pareja durante el acto sexual.
Amokoscisia: Excitación por el deseo de castigar a la pareja sexual.
Amomaxia: Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un automóvil
estacionado.
Anaclitismo: El acto de alcanzar la excitación sexual mediante actividades a las que
uno estaba expuesto cuando era niño. Estas actividades pueden ser que te enseñen a
hacer pipí en su sitio, que te coloquen unos patucos o que te pongan a jugar con
muñecas.
Anastimafilia: Personas a las que les excita el sobrepeso de los demás.
Androginofilia: Atracción sexual por personas andróginas.
Androidismo: Excitación con muñecos o robots con aspecto humano.
Andromimetofilia: Atracción sólo por las mujeres vestidas de hombres.
Anisonogamia: Atracción por una pareja sexual mucho más joven o mucho mayor.
Anofelorastia: Excitación al profanar objetos considerados sagrados.
Antolagnia: Excitación por oler flores.
Apotemnofilia: Excitación por la idea de ser amputado.
Aracnofilia: Juego sexual con arañas.
Asfixiofilia: Se la llama también estrangulación erótica. Consiste, básicamente, en jugar
a estrangular a la pareja sexual. Esta perversión erótico-festiva es la que acabó con
algún que otro miembro del Parlamento británico y, curiosamente, del partido
conservador. La equipación mínima para practicarla suele ser un lazo o soga al cuello,
una naranja en la boca y unos calcetines blancos…
Astenolagnia: Atracción por la humildad, la humillación o la debilidad sexual ajena.
Audiolagnia: El estímulo principal proviene de la audición.
Autagonistofilia: A diferencia del exhibicionista (la persona afectada muestra
intencionadamente sus genitales a otra persona que ni se imagina lo que se le viene
encima), un autagonistofílico crea situaciones en las que otras personas puedan verle
desnudo por accidente. Por ejemplo, puede que le dé por dejar las cortinas abiertas y
pasearse desnudo por la casa o caerse en bolas por la ventana de la habitación.
Autoabasiofilia: El estímulo es estar o volverse cojo.
Autoasasinofilia: Fantasía masoquista de ser asesinado.
Autoasesinofilia: Las personas a las que les va esta perversión se excitan sexualmente
cuando se colocan en situaciones en las que podrían acabar muertas.
Autoasfixiofilia: el estímulo es ser asfixiado durante el acto sexual.
Automamada: A buen lector, pocas palabras bastan.
Automisofilia: atracción por ser ensuciado o corrompido.
Autonepiofilia: el estímulo es utilizar pañales y ser tratado como un bebé.
Autopederastia:. Obsesión, que se da sobre todo en los años de la pubertad, en la que
al sujeto en cuestión le da por intentar metersela pitolina por el ojete.
Autoungulafilia: Conseguir placer rascándose sus propios genitales.
Avisodomía: Relación sexual con aves.
Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
Backswinging: Es el folleteo anal de toda la vida (analismo) pero aquí el factor clave y
diferenciador es que se disfruta a saco cuando la mujer está tumbada sobre su estómago.
Balloning: placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres hinchando globos,
explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.
Barosmia: excitación por el olfato.
Basoexia: Excitación sólo producida por los besos.
Bastinado: Se trata de una forma de tortura o de castigo en la que se dan palizas en las
plantas de los pies de la “víctima”. Según se cuenta, ésta fue una de las técnicas
sexuales favoritas de los jefazos nazis, quienes, además de pasados de rosca, estaban
más calientes que el pico de una plancha.
BDSM: Se corresponde a las siglas inglesas de bondage, disciplina, sadismo y
masoquismo. El término engloba toda la gama de los llamados “juegos del dolor”. Los
aficionados a esta práctica sostienen que la gente malinterpreta el BDSM y que en
realidad se trata del estilo de vida más natural y liberador que existe. Nosotros te
recomendamos que mejor ni escuches.
Belonefilia: Se trata de un fetichismo que puede llegar a ser algo peligroso ya que el
protagonista se pone como una moto por el uso de pinchos, agujas y piercings más o
menos elaborados.
Biastofilia: Aquellos que sólo se excitan sexualmente cuando asaltan a alguien contra
su voluntad.
Blastolagnia: Persona atraída por mujeres muy jóvenes.
Blumpy: Esta perversión consiste sencillamente en que te hagan una mamada mientras
estás en el baño cagando. Sin duda es más excitante que leer el Marca. El que se la
casca mientras caga es simplemente un ejemplo de chezolagnia.
Bukake: Se trata de una perversión tan japonesa como el Tamagotchi y consiste en
masturbarse en grupo encima de una mujer. La protagonista, además, suele estar
enterrada de tal manera que sólo se le ve la cabeza.
Candalagnia o candaulismo: ver a la pareja copulando con otra persona.
Candling: Cuando se disfruta mogollón con el dolorcito dulce y pegajoso de la cera
derretida deslizándose por el cuerpo.
Capnolagnia o capnogalia: Excitación sexual producida por ver la manera en que la
otra persona fuma.
Carrera de pajas: El famoso y mítico deporte de la paja más rápida. El ganador es el
primero que puede aplaudir con las dos manos al acabar.
Catafílico: La excitación sexual se produce sólo cuando el hombre se somete a su
pareja.
Catagelofilia: Los catagelofílicos se ponen a cien cuando alguien los ridiculiza. Quizás
sea este el motivo por el que a Aída Nízar le gusta tanto salir en la tele. Vete tú a saber.
Cateterofilia: Excitación sexual con el uso de algún tipo de cateter.
Chezolagnia: Sólo logra excitarse al masturbarse durante la defecación.
Choreofilia: Excitación sexual al bailar.
Cinofilia: Excitación al tener relaciones sexuales con perros.
Ciprieunia: Excitación sólo con prostitutas.
Clastomanía o ripping: Excitarse al arrancar y despedazar la ropa interior y las medias
de la piba.
Clismafilia: Placer sexual obtenido al inyectar líquido en la cavidad anal (poner un
enema, vamos). Este suele ser el motivo de algunas de las marcas marrones en las
alcachofas de las duchas de los hoteles.
Coitolalia: Excitación producida al hablar durante el acto sexual.
Consuerofilia: Coserse zonas de la piel con aguja e hilo para obtener placer sexual.
Coprofagia: A diferencia de la coprofilia, esta perversión es exclusiva de las personas a
las que les gusta comer KK.
Coprofemia: Placer sexual proveniente de decir obscenidades en público.
Coprofilia (coprolagnia): el uso de excremento en la práctica sexual (ya sea
observando cómo defeca otra persona o untándose excremento sobre el cuerpo).
Coprolalia: Estimulación sexual mediante el uso de malas palabras.
Corefalismo: Excitación sexual sólo practicando sexo anal con niñas.
Coreofilia: Excitación a través del baile erótico.
Cratolagnia: Excitación provocada por la fuerza de la pareja.
Cremastisofilia: El gozo sexual cuando le roban a uno.
Crematistofilia: Excitación producida al pagar por sexo.
Criptoscopofilia: Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente sexual) de
otras personas en la privacidad de su hogar.
Cronofilia: atracción de personas jóvenes por personas de más edad.
Crurofilia: Atracción sexual por las piernas.
Crush: Una categoría muy específica exclusiva de maromos a los que les va ver a
mujeres con tacones de aguja apachurrando ratones o cualquier otra cosa.
Cupping: Consiste en colocar dispositivos de succión en partes diversas del cuerpo
(sobre todo en los pezones) para aumentar la sensibilidad de la piel. Los aficionados al
cupping hardcore utilizan los dispositivos de succión que vienen con los equipos
antimordeduras de serpiente. Los aficionados al cupping en plan ultrahardcore utilizan
bombas de succión eléctricas, aunque dice la gente que esto deja moratones poco
estéticos.
Cutting: Un nombre que le viene que ni al pelo a los que se dejan la piel a cambio de
una gratificación sexual algo guarrilla.
Cyesolagnia: excitación sexual sólo con embarazadas.
Dacryfilia o dacrilagnia: Se trata de un peculiar desorden psicosexual que se
desencadena al ver a la pareja llorando a moco tendido.
Dendrofilia: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.
Deportes acuáticos: Como la piragua, que es hacer el amor bajo el agua, los deportes
acuáticos incluyen jugar, beber, chapotear o bañarse con el pipí de otra persona por
aquello del placer sexual.
Dipoldismo: Excitarse propinando golpes en las nalgas a niños.
Disciplina de las enaguas: Cuando te obligan a ponerte ropa interior femenina como
parte de un ritual de humillación o de excitación sexual.
Docking: Viene del inglés y significa “hacer puerto” o “acoplarse”, como dos naves
espaciales, vamos. Es propio del mundo gay. El docking consiste en deslizar el prepucio
sobre el glande del pene de la pareja.
Dogging: El dogging o amomaxia digamos que es el equivalente anglosajón de lo que
en nuestra tierra podría ser “irse a un oscuro” con el coche. Consiste, básicamente, en
llegar con el auto a un aparcamiento más o menos apartado y montárselo con la señora
mientras los peatones del lugar disfrutan con la vista. Basta una señal (que suele ser las
luces del coche) para avisar al respetable público de que el espectáculo va a empezar.
Un poco de ejercicio y quedará claro de dónde viene el nombre de salpica-d-ero.
Dorafilia: Excitación sexual al tocar pieles animales, sintéticas o de cualquier otro tipo.
Douching: Viene del francés douche, ducha para los que no se les den bien los idiomas.
Esta práctica consiste en inyectar un líquido, por lo general agua, en la vagina, ya sea
por higiene o para potenciar la cosa sexual como tal.
Dysmorfofilia: Atracción hacia personas deformadas (mastectomizadas, jorobadas,
etc..).
Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.
Ecdiosis: La excitación sólo se produce al desnudarse ante desconocidos.
Efebofilia: La atracción sexual de una persona madura hacia un adolescente varón entre
13 a 18 años.
El ginecólogo: Fascinación por llevar a cabo inspecciones internas de aficionado que
suelen realizarse con la ayuda de instrumentos como un espéculo de acero inoxidable o
con un par de estribos.
Electrofilia (electrocutofilia): La excitación sólo e produce al usar suaves choques
eléctricos durante la práctica sexual.
Elefilia: Obsesión sexual por los tejidos.
Emetofilia: Excitación sexual proveniente del acto de vomitar.
Enditofilia (endytophilia o enditolagnia): La excitación sólo se produce al ver a la
pareja vestida.
Erotofonofilia: Excitación al realizar llamadas telefónicas utilizando lenguaje erótico.
Erotolalia: Estimularse sexualmente solamente hablando acerca de sexo.
Escarificaciones: Los hay que disfrutan como burros cuando alguien les marca la piel
con un hierro candente como los que se emplean con el ganado.
Escopofilia (escoptofilia, escoptolagnia o mixoscopía): la excitación dependerá de
mirar abiertamente a otras personas en el acto sexual (no subrepticiamente como en el
voyeurismo).
Espectrofilia: Excitación producida por la imagen en el espejo.
Estigmatofilia: Excitación ante tatuajes, agujereamientos (píercing), sacrificios o
cicatrices.
Exhibicionismo: El goce y disfrute mostrando los órganos sexuales(o el comportamient
sexual) al público en general. Suelen practicarlo abiertamente los recién casados en los
balcones de los hoteles. Tú, por si acaso, mira siempre para arriba; no te vayas a perder
el espectáculo.
Exofilia o neofilia: Excitación sexual ante lo inusual o bizarro.
Falofilia: atracción por los penes grandes.
Fetichismo travesti: Emperejilarse con ropas de mujer por motivos que poco tienen
que ver con la semana de la moda del Corte Inglés.
Fisting: Consiste en introducir toda la mano en el orificio de la otra persona (que suele
ser la vagina, pero la imaginación no tiene límites) para obtener una gratificación sexual
con la cosa. Se trata de una técnica muy fácil de explicar pero algo más difícil de llevar
a la práctica y que sólo unos pocos llegan a dominar. Los que ya acaban por controlar el
fisting se pasan a la braquiprosis, que consiste en meter todo el brazo allá donde se
tercie.
Flashing: Se trata de una perversión sexual que consiste en mostrar rápidamente los
genitales a personas que se va uno encontrando en la calle. El flashing podría estar
ligeramente vinculado con la catagelofilia, en la que las personas se ponen cachondas al
quedar en ridículo.
Flatofilia: Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de la
pareja.
Formicofilia: Excitación sexual al reptar de insectos o animales pequeños (hormigas,
caracoles, gusanos, etc.) sobre los genitales.
Fratrilagnia: Atracción por las relaciones sexuales incestuosas. Excitación al imaginar
el sexo con su hermano.
Fresh cream dip: El fresch cream dip era una especialidad de los chicos de alquiler
británicos de la década de los 50. Les dio por pringarse la polla con queso tipo
Philadelphia para el deleite oral de sus clientes y clientas.
Frotismo: Es una de las perversiones favoritas de los ejecutivos japoneses más
desesperados cuando van al curro en metro. El frotismo o frottage consiste en frotar (de
ahí el nombre) la minga sobre cualquier superficie que valga para tal efecto, ya sea otra
pasajera o las puertas del propio vagón. Nueve de cada diez aficionados desaconsejan el
uso de las puertas del tren.
Furtling: Consiste en hacer que las revistas porno “cobren vida”. Se recorta un agujero
para la polla allá donde debería ir el pubis de la modelo y te la machacas con la página
colgando. El furtling es casi tan bueno como la vida real, pero con el inconveniente de
que te puedes cortar con el papel.
Gerontofilia: Atracción sexual de una persona joven por un hombre de edad mucho
mayor. La atracción de jóvenes por mujeres maduras se llama graofilia y la atracción
tanto por ancianas como por ancianos se llama cronofilia.
Gimnofilia o nudomanía: Excitación por la desnudez.
Ginemimetofilia: La excitación sólo se producirá si la pareja es un travesti.
Ginoticolobomasofilia: A la mayoría de los hombres les gustan mucho las tetas y los
culos. A los ginoticolobomasofílicos les gustan muchísimo los lóbulos de las orejas.
Unos guarrillos simpáticos, eso es lo que son.
Gomfipotismo: Excitación provocada por los dientes.
Goosing: Se trata de una de las guarrerías más comunes que hay. Consiste en meter el
dedo entre las nalgas y juguetear con él, pero sin acceder necesariamente al ojete.
Grafolagnia, iconolagnia o pictofilia: El estímulo se produce sólo ante fotos o cuadros
eróticos.
Gregomulcia: Excitación por ser manoseado por una persona desconocida en una
multitud.
Harpaxofilia: Experimentar placer al ser robado.
Hebefilia: Atracción por niñas púberes.
Hematofilia: A diferencia de la menstruofilia, esta bochornosa guarrería consiste en el
amor desenfrenado por la sangre recién derramada.
Hemotigolagnia: Atracción sexual por los tampones usados.
Hentai: Ponerse cachondo viendo hentai, un dibujo animado japonés de temática porno
en el que chicas con ojos tan grandes como sandías se lo montan en plan fiera con
robots, demonios y demás fauna que a uno no le gustaría ver por el barrio.
Hibristofilia: El deseo por una persona que haya cometido una atrocidad. Esto explica
todas las cartas marranas que reciben los chicos del corredor de la muerte en E.E.U.U.
Hierofilia: Atracción sexual por las cruces.
Hifefilia: La excitación dependerá de la posesión de algún objeto ajeno, ropa, cabellos,
piel, etc.
Higrofilia: Excitación producida por cualquier tipo de fluido corporal.
Hipnofilia: Excitación al contemplar personas dormidas.
Hirsutofilia: Atracción por el vello.
Homiliofilia: Excitación sexual producida por predicar una religión a una persona
sencilla y fácil de convencer de cualquier cosa.
Humming: Se trata de una variación muy conocida de la mamada. La ejecutora debe
tararear su canción favorita mientras se trabaja al compañero. Las vibraciones que se
sienten (sobre todo en las notas bajas y graves de la melodía) añaden estimulación a la
cosa.
Infusión escrotal: Inyectar en el escroto solución salina (y en gran cantidad, por cierto).
El alucinante lo que se puede llegar a hinchar la cosa.
Ipsofilia: Excitación sólo por uno mismo. No es lo mismo que masturbación, donde el
objeto sexual puede ser una persona presente, una fotografía o una fantasía.
Jactitafilia: Excitación producida por el relato de las propias hazañas sexuales.
Juegos de superficie: Conjunto sorprendentemente eficaz de técnicas sexuales para
estimular la superficie del cuerpo, entre las que destacan el uso de materiales de todo
tipo como seda, ante, papel de lija o cepillos de púas metálicas.
Keraunofilia: Placer sexual por los rayos y truenos.
Knismolagnia: Está justo en los límites de lo que sería una perversión sexual aceptable.
Consiste en ponerse cachondo cuando la otra persona te hace cosquillas.
Knissofilia: Ponerse caliente al oler incienso (como el que usan en misa o en la Semana
Santa de Sevilla).
Lactafilia: Excitación por los pechos en periodo de amantamiento.
Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo una
dolencia.
Lectolagnia: La única excitación proviene de la lectura de textos de contenido erótico.
Lluvia dorada, ducha dorada, urofilia, ondinismo: La única excitación proviene de
orinar o ser orinado por la pareja
Macrofilia: El único estímulo son las personas grandes o rollizas.
Maieusiofilia: Perversión sexual muy popular sobre la que hay un montón de sitios en
Internet. Se trata de ponerse como una moto viendo mujeres embarazadas.
Masoquismo (duololagnia): Placer ligado a la propia humillación o sufrimiento físico
(cachetadas, latigazos, pellizcos) o moral (humillación). Se diferencia de la algomanía
por la presencia del componente erótico.
Matronolagnia: Excitación sexual provocada sólo por mujeres mucho más mayores.
Melolagnia: Excitación sexual provocada por la música (no necesariamente tiene que
ser eróticas).
Menstruofilia o menofilia: Fascinación enfermiza por todo aquello que tiene que ver
con el tema de la menstruación femenina. Abarca desde los que se ponen cachondos al
ver a una mujer ponerse o quitarse un tampón, hasta los que les va ver por una webcam
cómo se lo quitan y lo chupan hasta dejarlo más seco que el ojo de un tuerto.
Merintofilia: Excitación sexual provocada por estar atado.
Microfilia: atracción sexual por las personas pequeñas o enanas.
Microgenitalismo: Excitación por los penes pequeños.
Misofilia: Atracción sexual por la ropa sucia.
Morfofilia: Fijación sexual en personas con ciertas características físicas (sólo rubios,
sólo gordas, etc.)
Moriafilia: Excitación provocada por chistes sexuales.
Nafefilia: Excitación por tocar o ser tocado.
Narratofilia: Excitación sexual sólo al escuchar narraciones eróticas.
Nasofilia: Ponerse cachondo al ver una napia del tamaño de un piano. La nasofilia
podría ser entonces la clave del éxito de gente como Pinocho, Rosy de Palma o Gérard
Depardieu.
Necrofilia: Montárselo con un cadáver. Es del conocimiento público que los antiguos
egipcios – algunos de los cuales alababan en público los encantos de los cadáveres- no
permitían que los embalsamadores se acercaran al difunto hasta varios días después de
la muerte. Quizás venga de aquí la manía de momificar los fiambres.
Nepirastia: Excitación proveniente de tener alzado a un bebé.
Ninfofilia: Atracción sexual de un adulto por una adolescente.
Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad
terminal.
Oclofilia (ochlofilia): Excitación ante una multitud de personas reunidas.
Odaxelagnia: Excitación al morder o ser mordido por la pareja.
Odofilia: Excitación producida por los viajes.
Ofidiofilia: Lo practican las personas que usan reptiles (o anguilas) para montárselo.
No implica necesariamente que te lo estés montando con la lagarta del quinto piso.
Olfactofilia: Excitación debida al olor de la transpiración, especialmente de los
genitales.
Omolagnia: Excitación provocada por la desnudez.
Ozolagnia: Excitación sexual por olores fuertes.
Paja comunitaria: También llamada “paja cuartelera”. Es un grupo de personas (suele
darse más en los internados para chicos) que se colocan en círculo y se masturban unos
a los otros.
Parachuting: Consiste en pasar los huevos por el agujero que hay en la parte superior
de un cono de cuero. Del borde del cono suelen colgar cadenas o cuerdas a las que se
atan todo tipo de cosas de peso.
Partenofilia: Atracción sexual por las vírgenes.
Pediofilia: Atracción sexual por las muñecas.
Pedofilia: Atracción hacía los menores.
Picacismo: Excitación sexual al introducir alimentos en alguna de las cavidades del
cuerpo con el fin de que la pareja los recupere con la boca.
Pigmalionismo, agalmatofilia, galateísmo o monumentofilia: Atracción sexual por
estatuas o maniquíes desnudos.
Pigofilia: Excitación por el contacto con las nalgas.
Pigotripsis: Excitación por rozar o masajear las nalgas.
Plush: Si por casualidad acabas en una página web sobre el plush mientras navegas por
Internet, no sabrás si descojonarte de la risa o si buscar refugio en las faldas de tu
madre. El plushing les va a hombres maduritos que disfrutan vistiéndose como
personajes de dibujos animados. En el plushing se incluye también el amor
desenfrenado por ositos de peluche y similares.
Polvo en seco: El polvo en seco, o “prison humping” en inglés, es la típica práctica que
no recomendaríamos a aquellos que sufren en silencio el problema de las hemorroides.
Consiste, esencialmente, en practicar sexo anal sin ningún tipo de lubricante… como
máximo, algo de saliva.
Polyiterofilia: Personas que necesitan tener una serie de parejas sexuales consecutivas
antes de conseguir el orgasmo.
Psicrofilia: Excitación debida al frío o a ver a personas con frío.
Pubefilia o ginelofilia: Excitación producida al contemplar vello pubiano.
Pungofilia: Necesidad de ser pinchado con el fin de obtener placer sexual.
Quinunolagnia: Excitación sexual por ponerse en situaciones de peligro.
Rabdofilia: Excitación al ser flagelado.
Re-breathing: Es un tipo de autoasfixia que consiste en respirar dentro de un recinto
hermético hasta que se acaba el oxígeno para aspirar así el dióxido de carbono que
queda.
Renifleurismo: Excitación debida al olor de la orina.
Retifismo: Fetiche por los zapatos.
Rinding/Gibbing: Se trata de una práctica sexual, ligeramente asquerosilla y
potencialmente peligrosa, que consiste en que una mujer comienza a tragarse una loncha
de bacon o cualquier otra cosa parecida mientras la sujeta con la mano. Cuando la
loncha está a medio camino, con la mano que la sujetaba comienza a sacársela de la
garganta. Esto provoca que a la chica le den arcadas, con lo que sus músculos vaginales
se contraen y se mueven al ritmo de la arcada para goce y disfrute sexual de su
compañero.
Sadismo: Experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la
pareja. Se diferencia de la algolagnia por la presencia del componente erótico.
Salirofilia: Excitación al ingerir la saliva de la pareja.
Saliromanía: Ensuciar o dañar la ropa de la pareja.
Sitofilia: La sitofilia es la utilización de la comida con propósitos sexuales, como
cuando uno utiliza pepinos o filetes para masturbarse. Si vas a utilizar un pepino,
acuérdate de sacarlo de la nevera una hora antes.
Somnofilia: Acariciar y realizar sexo oral a una persona dormida hasta despertarla.
Spanking. La vertiente aceptable del BDSM.
Splosh: Pocas mujeres entienden esa fijación del sexo masculino por las camisetas
mojadas. Sin embargo, las hay que se ponen cachondas cuando su compañero les pide
que se revuelquen sobre una superficie cubierta de barro, pintura, mermelada, queso
para untar o cualquier otra sustancia pegajosa.
Stuffing: Parece que se trata de una técnica más o menos popular entre los gays. El
stuffing consiste en insertar cosas finas y cilíndricas (termómetros, alambres,
limpiapipas y artículos similares) por el agujerito de la polla para aumentar
gradualmente el tamaño de la uretra con el paso del tiempo. Según dicen, el compañero
podrá en su momento meter la verga por este nuevo agujero agrandado.
Sudorofilia: Atracción por el sudor de la pareja.
Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.
Thlipsosis (zlipsosis): excitación proveniente de los pellizcos.
Tortura HP: Tortura a palo seco de los huevos y de la polla. Mordiscos, pellizcos,
golpes, estiramientos y quemaduras a lo bonzo están a la orden del día.
Toucherismo: La atracción sólo se produce al tocar personas desconocidas.
Triolismo: La excitación depende de observar a la propia pareja teniendo relaciones
con una tercera persona.
Tripsofilia (tripsolagnia): Excitación por ser masajeado o por hacerse lavar el cabello.
Urofilia (urolagnia, ondinismo): Excitación exclusivamente con el uso de la orina
durante en la práctica sexual.
Urticarismo: El urticarismo es el comportamiento sexual de las personas que utilizan
ortigas frescas para estimular la piel y con ello sacar una gratificación sexual. Para el
que se le pase por la cabeza, el urticarismo nada tiene que ver con los tarados que, al
grito de “¡pringado!”, tiran al primero que se cruza por un camino encima de unas matas
de ortiga.
Vampirismo: Excitación sexual proveniente de la extracción de sangre.
Vincilagnia: Excitación por hacerse atar.
Voyeurismo: Excitarse como un perro al observar cuerpos desnudos o el acto sexual de
otras personas y, sobre todo, desde una posición ventajosa y secreta, como cuando se
coloca una cámara oculta en el plafón de un dormitorio.
Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países.
Zoofilia (bestialismo): La excitación sexual se produce solamente con animales.

Top 40!!!

• Acrotomofilia: Fetichismo por las amputaciones. Maticemos que lo que pone a


esta gente no es el acto de la amputación en sí, sino el muñón ya cerradito del
miembro que falte.
• Actirastia: Excitación sexual proveniente de la exposición a los rayos del sol.
• Adiestramiento animal: Los juegos AT (sus siglas en inglés -animal training-)
más pervesos implican que una o más de las parejas del acto sexual interpreten
el papel de un animal. El más recurrido es el papel de perro, pero parece que los
caballos también son bastante populares. El “animal” puede imitar el
comportamiento de la bestia o acicalarse con artículos propios del Reino Animal
como collares, bozales, bridas y demás. En cualquier caso, estas criaturas no
pueden circular por la autopista.
• Albutofilia: Excitarse sexualmente al pensar en baños o duchas calientes. Hay
gente para todo.
• Amomaxia: Excitación sólo al realizar una relación sexual dentro de un
automóvil estacionado.
• Anaclitismo: El acto de alcanzar la excitación sexual mediante actividades a las
que uno estaba expuesto cuando era niño. Estas actividades pueden ser que te
enseñen a hacer pipí en su sitio, que te coloquen unos patucos o que te pongan a
jugar con muñecas.
• Androidismo: Excitación con muñecos o robots con aspecto humano.
• Antolagnia: Excitación por oler flores.
• Autoabasiofilia: El estímulo es estar o volverse cojo.
• Autoungulafilia: Conseguir placer rascándose sus propios genitales.
• Avisodomía: Relación sexual con aves.
• Axilismo: Masturbación dentro de la axila de la pareja.
• Balloning: placer sexual que se obtiene sólo al ver mujeres hinchando globos,
explotándolos, montándolos, estirándolos y jugando con ellos.
• Blumpy: Esta perversión consiste sencillamente en que te hagan una mamada
mientras estás en el baño cagando. Sin duda es más excitante que leer el Marca.
El que se la casca mientras caga es simplemente un ejemplo de chezolagnia.
• Capnolagnia o capnogalia: Excitación sexual producida por ver la manera en
que la otra persona fuma.
• Catagelofilia: Los catagelofílicos se ponen a cien cuando alguien los ridiculiza.
Quizás sea este el motivo por el que a Aída Nízar le gusta tanto salir en la tele.
Vete tú a saber.
• Cremastisofilia: El gozo sexual cuando le roban a uno.
• Criptoscopofilia: Excitación al contemplar la conducta (no necesariamente
sexual) de otras personas en la privacidad de su hogar.
• Crush: Una categoría muy específica exclusiva de maromos a los que les va ver
a mujeres con tacones de aguja apachurrando ratones o cualquier otra cosa.
• Dacryfilia o dacrilagnia: Se trata de un peculiar desorden psicosexual que se
desencadena al ver a la pareja llorando a moco tendido.
• Dendrofilia: Cuando la excitación sólo se produce al frotarse contra los árboles.
• Ecdemolagnia: Excitación proveniente de viajar o estar lejos del hogar.
Vamos… los que están de Erasmus lo saben muy bien.
• Flatofilia: Excitación proveniente del olor de los gases intestinales propios o de
la pareja.
• Furtling: Consiste en hacer que las revistas porno “cobren vida”. Se recorta un
agujero para la polla allá donde debería ir el pubis de la modelo y te la machacas
con la página colgando. El furtling es casi tan bueno como la vida real, pero con
el inconveniente de que te puedes cortar con el papel.
• Gomfipotismo: Excitación provocada por los dientes.
• Hibristofilia: El deseo por una persona que haya cometido una atrocidad. Esto
explica todas las cartas marranas que reciben los chicos del corredor de la
muerte en E.E.U.U.
• Humming: Se trata de una variación muy conocida de la mamada. La ejecutora
debe tararear su canción favorita mientras se trabaja al compañero. Las
vibraciones que se sienten (sobre todo en las notas bajas y graves de la melodía)
añaden estimulación a la cosa.
• Keraunofilia: Placer sexual por los rayos y truenos.
• Knismolagnia: Está justo en los límites de lo que sería una perversión sexual
aceptable. Consiste en ponerse cachondo cuando la otra persona te hace
cosquillas.
• Latronudia: Excitación por desnudarse ante el médico, generalmente fingiendo
una dolencia.
• Menstruofilia o menofilia: Fascinación enfermiza por todo aquello que tiene
que ver con el tema de la menstruación femenina. Abarca desde los que se ponen
cachondos al ver a una mujer ponerse o quitarse un tampón, hasta los que les va
ver por una webcam cómo se lo quitan y lo chupan hasta dejarlo más seco que el
ojo de un tuerto.
• Nasofilia: Ponerse cachondo al ver una napia del tamaño de un piano. La
nasofilia podría ser entonces la clave del éxito de gente como Pinocho, Rosy de
Palma o Gérard Depardieu.
• Nosolagnia: Excitación proveniente de saber que la pareja tiene una enfermedad
terminal.
• Oclofilia (ochlofilia): Excitación ante una multitud de personas reunidas.
• Pigmalionismo, agalmatofilia, galateísmo o monumentofilia: Atracción
sexual por estatuas o maniquíes desnudos.
• Plush: Si por casualidad acabas en una página web sobre el plush mientras
navegas por Internet, no sabrás si descojonarte de la risa o si buscar refugio en
las faldas de tu madre. El plushing les va a hombres maduritos que disfrutan
vistiéndose como personajes de dibujos animados. En el plushing se incluye
también el amor desenfrenado por ositos de peluche y similares.
• Rinding/Gibbing: Se trata de una práctica sexual, ligeramente asquerosilla y
potencialmente peligrosa, que consiste en que una mujer comienza a tragarse
una loncha de bacon o cualquier otra cosa parecida mientras la sujeta con la
mano. Cuando la loncha está a medio camino, con la mano que la sujetaba
comienza a sacársela de la garganta. Esto provoca que a la chica le den arcadas,
con lo que sus músculos vaginales se contraen y se mueven al ritmo de la arcada
para goce y disfrute sexual de su compañero.
• Stuffing: Parece que se trata de una técnica más o menos popular entre los gays.
El stuffing consiste en insertar cosas finas y cilíndricas (termómetros, alambres,
limpiapipas y artículos similares) por el agujerito de la polla para aumentar
gradualmente el tamaño de la uretra con el paso del tiempo. Según dicen, el
compañero podrá en su momento meter la verga por este nuevo agujero
agrandado.
• Tafefilia: Excitación proveniente de ser enterrado vivo.
• Xenofilia: La excitación sólo se produce ante parejas de distintos países.
Bibliografía:

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001527.htm
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-
98872002000900002&script=sci_arttext&tlng=en
http://javimoya.com/blog/diccionario-de-perversiones-y-parafilias/

PARA LEER ¡!!!

http://74.125.93.132/search?
q=cache:hUfsGvFMXjcJ:www.carlaantonelli.com/Guia_clinica_SEEN.doc+trastor
no+de+identidad+de+genero&cd=4&hl=es&ct=clnk&gl=cl&client=firefox-a

http://74.125.93.132/search?q=cache:uShlC-
h8Dm0J:www.psiquiatrainfantil.com.ar/bibliografia/identidadsexual.pdf+trastorn
o+de+identidad+de+genero&cd=5&hl=es&ct=clnk&gl=cl&client=firefox-a

http://www.educasexo.com/erotismo/%C2%BFdonde-se-originan-las-
parafilias.html

http://74.125.93.132/search?q=cache:zHrf0BpcCMUJ:html.rincondelvago.com/las-
parafilias-o-perversiones-
sexuales.html+diagnostico+parafilias&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=cl&client=firefox
-a

http://74.125.93.132/search?q=cache:wEgaEYNEg5QJ:www2.hu-
berlin.de/sexology/BIB/DSM.htm+diagnostico+parafilias&cd=3&hl=es&ct=clnk&
gl=cl&client=firefox-a